EL CAMBIO DE

PARADIGMA EN LA

ARQUITECTURA

DOMÉSTICA LINARENSE

LA VIVIENDA BURGUESA (1876-1909)

D. Luis Francisco Roldán Fraile: Graduado en historia del arte Doctorando en historia y artes, cultura artística Iniciado de la Academia de Esgrima Láser (Autor) - D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser (Editor)

Linares, 2023

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Introducción:

Hasta el último cuarto del siglo XIX, la arquitectura linarense había sido de tendencia claramente regionalista. Se seguían unos modelos típicos surgidos en el territorio, en base a la evolución histórica de las características de sus construcciones. Muestra de ello son los tres ejemplos que se conservan de casa con torreón, siendo uno el Palacio de los Dávalos (actual Museo Arqueológico Monográfico de Cástulo, fig. 1), el Palacio de los Zambrana (en la calle del mismo nombre, fig. 2), y la situada en la calle Federico Ramírez (actual Casa de la Juventud, fig. 3). Se podría añadir otro ejemplo, ya desaparecido, como es el Palacio de los Villamayor (Sánchez Caballero, 1983, p.24, fig. 4), situado en la calle Pontón, en el espacio que actualmente ocupa el Centro Cultural Poveda (fig. 5). Y se podría seguir con ejemplos de viviendas modestas, residencia de obreros, que igualmente se han conservado.

Sin embargo, el objeto de estudio de este escrito es la sucesora de la residencia noble de Linares, surgida a raíz de la eclosión minera de la ciudad a mediados del siglo XIX, y de la llegada de inversores extranjeros a la ciudad. Lo que, actualmente, se conoce con el nombre de “casas palacio”. Evidentemente, el apelativo de “palacio” puede parecer exagerado una vez se observan estas construcciones. Pero cabe pensar en la impresión del habitante promedio linarense de finales del siglo XIX, obrero minero, agricultor o ganadero, ante la sucesiva construcción de casas de un tamaño y número de habitaciones que, a su forma de ver, y en comparación con su humilde morada, se le asemejaba a un palacio.

Así, se observará en este trabajo los principales ejemplos de esa vivienda burguesa, de las “casas palacio” de finales del siglo XIX y principios del XX, que vienen a ser las que definen la arquitectura linarense en su momento de mayor pujanza económica. Pujanza que también se reflejó en las construcciones de carácter municipal, que en algunos casos compartirán arquitecto. Sin embargo, también se observará el por qué de la ubicación de dichas “casas palacio”, ya que su distribución por distintas zonas del municipio, indica la existencia probable de una moda en cuanto a zonas residenciales, que fue cambiando desde mediados del siglo XIX, con la llegada de los primeros inversores extranjeros de origen inglés.

Metodología:

Las bases de este trabajo se hallan en la revisión bibliográfica de las obras existentes en torno a la arquitectura linarense en el momento de interés, que queda definido por la actuación en linares del primer arquitecto municipal, Francisco de Paula Casado y Gómez, entre 1876 y 1909 (Casuso Quesada, 2018), fecha de su muerte, coincidente con el esplendor minero de la localidad. Junto a esto, se observarán las obras que estudien la demografía linarense en el mismo momento histórico anteriormente definido. Así, de haber un estudio de la población por zonas residenciales, se podrá comprobar si, efectivamente, la ubicación de la burguesía minera, o profesionales liberales enriquecidos indirectamente por la eclosión de la minería, tiene correlación con la ubicación de las casas palacio.

La citada revisión bibliográfica de las obras con temática arquitectónica ayudará a dilucidar cuáles serían los principales ejemplos a tener en cuenta, en caso de poder definir zonas residenciales de moda. El estudio de los ejemplos seleccionados, tanto por las imágenes de archivo que las obras consultadas ofrecen, como mediante la visita física a dichas construcciones en caso de conservarse, permitirán elaborar unas características generales. Estas posibilitarán la identificación de otros ejemplos que, hasta ahora, hayan pasado más desapercibidos. Por último, se elaborarán unas breves conclusiones en base a los resultados obtenidos.

El afincamiento de los inversores extranjeros en Linares. Ejemplos arquitectónicos:

Para abordar este apartado, se debe tener claro, en primer lugar, cuáles eran los límites de la por entonces villa de Linares, a la llegada de los inversores extranjeros. Es decir, sobre mediados del siglo XIX. Esto es útil para saber qué viviendas burguesas se ubican cronológicamente en el momento de interés, esto es, hasta 1900, ya que aquellas que se salgan de los límites de la ciudad en este momento de tiempo serán posteriores, ya integradas en el siglo XX.

De este modo, se puede decir que los límites de Linares, hacia 1860, era al sur el humilladero (desaparecido) cercano a la actual urbanización de la Florida. Al oeste el Ejido de San Sebastián (espacio que actualmente corresponde con la iglesia de San Agustín, el colegio salesiano y algunas viviendas cercanas), al este el segmento delimitado por la actual Plaza Ramón y Cajal, conectada con la calle Pontón, y esta a su vez con el inicio del Camino de Baeza (actual calle Antonia López Arista). Finalmente, el límite norte quedaba delimitado por el segmento definido entre la Plaza del Ayuntamiento, Pasaje del Comercio, Corredera de San Marcos baja y alta, y la Plaza de Santa Margarita (todas estos los nombres actuales). La división entre Corredera alta y Corredera baja era resultado del curso seguido por el arroyo Moredillas, embovedado en un momento cercano a 1860, (Parrilla Sánchez, 2018, p. 174) gracias a la pujanza económica linarense, dando lugar a la calle del mismo nombre del arroyo, actualmente Isaac Peral. Dicho embovedado permitió la ampliación de la ciudad, un primer “ensanche”, en el que se hace evidente la diferencia entre el núcleo de origen medieval y el urbanismo surgido a raíz de la actividad minera.

Sabiendo esto, la primera zona predilecta de residencia para los burgueses venidos del extranjero, o los locales, enriquecidos ambos con la actividad minera, fue la del Casco Antiguo. Esto tiene lugar a partir de la década de 1850, coincidiendo con la llegada de los primeros empresarios extranjeros (Parrilla Sánchez, 2018, p. 182). Lógicamente, se instalaron en una zona urbana ya existente, algo entendible tanto en el caso de los empresarios extranjeros, puesto que facilitaba su instalación en Linares, como en los locales, ya que cambiaban a una zona urbana habitada con anterioridad por la nobleza linarense, y cuando esta desapareció, por la burguesía que ocupó el lugar de las clases altas locales. Es decir, se trasladaban para denotar su nuevo estatus social.

A partir de la década de 1870, una vez que se ha embovedado el arroyo Moredillas, se producen los primeros movimientos habitacionales de la burguesía minera, y con ello, el surgimiento de la primera zona residencial de moda, si entendemos que el asentamiento en el Casco Antiguo se daba por necesidad, no por gusto. Con una extensión límite del

ensanche, no oficial y desarrollado con calles perpendiculares al arroyo, en la iglesia de San Francisco, se convertirá en un lugar de residencia recurrente para las clases privilegiadas linarenses, estando el inicio de dicha recurrencia en esta década de 1870 (Parrilla Sánchez, 2018, p. 183). Se confirma así su lugar como primera zona residencia de moda para los burgueses relacionados con la actividad minera.

No tardarán en surgir, con el crecimiento urbanístico de Linares debido a la demanda habitacional, nuevas zonas de moda. Es el caso del Paseo de Linarejos, proyectado y realizado con posterioridad a 1877, por lo que podemos situarlo como la segunda zona residencial de moda. Las viviendas situadas en el mismo Paseo serán las que estén en posesión de las clases altas burguesas (Parrilla Sánchez, 2018, p. 186). Los movimientos habitacionales de la burguesía siguen la lógica del desarrollo de los ensanches, ya sí de carácter oficial. De este modo, las últimas zonas residenciales de moda para la burguesía se corresponderán con las últimas zonas desarrolladas de los ensanches.

Estas zonas se corresponden con la actual Plaza Colón, y la calle Doctor, pertenecientes al conocido como “barrio inglés” (lo que denota los habitantes que allí se podían encontrar), y la calle Marqués, paralela a la calle Pontón (Parrilla Sánchez, 2018, p. 225). Resulta curioso cómo una calle paralela a uno de los límites del núcleo urbano de origen medieval, resulta ser una de las últimas zonas en construirse dentro de los ensanches del XIX. Además, se debe señalar el posible interés de las clases altas por establecer su residencia en esta última calle, así como en la calle Doctor y la Plaza Colón, debido a la existencia del Palacio de los Marqueses de Linares (fig. 6), construido a principios del siglo XIX, según Martínez Aguilar (2014, p. 415), en la por entonces calle Chimeneas (actualmente la citada Marqués), demolido en la década de los sesenta del siglo XX. Solo nos ha llegado una imagen del palacio (Sánchez Caballero, 1983, p. 62).

Una vez señaladas las distintas zonas residenciales en las que se instalaron las clases altas relacionadas con la actividad minera, se observará el principal ejemplo arquitectónico de vivienda burguesa de cada una de estas zonas:

- Casco Antiguo: destaca la casa de Federico Ramírez (hacia 1876, fig. 7), en el 16 de la calle del mismo nombre. Recogida por Casuso Quesada (1998, p. 418) y Martínez Aguilar (2014, p. 175), cabe señalar sus balcones en la primera planta, de forma bulbosa, junto con el mirador del balcón central, y los vanos rematados con arco deprimido, recurso poco empleado en Linares.

- Arroyo Moredillas: se puede señalar Corredera de San Marcos 26 (1891, Miguel Umbert, fig. 8), con presencia en las obras de Casuso Quesada (1998, p. 431) y Martínez Aguilar (2014, p. 191). Presenta la curiosidad de sus arcos de herradura, ejemplo único, y fachada de ladrillo. En la planta baja se observan esbeltas columnas de fundición, también ejemplo único de su uso en cuanto a visibilidad por los transeúntes. Sin embargo, no se puede verificar su originalidad debido a las reformas realizadas en la planta baja.

- Paseo de Linarejos (fig. 9): no se han encontrado ejemplos recogidos en las obras consultadas, ya que la práctica totalidad de las construcciones de finales del siglo XIX y principios del XX han desaparecido. Sin embargo, se pueden señalar dos aparentes supervivientes, los números 12 y 40. Destaca la simetría de sus fachadas y la jerarquización de las plantas en el número 40. Sánchez Caballero (1991, pp. 45-47, 50, 52, 56-57) recoge algunas estampas que transmiten la apariencia del Paseo de Linarejos entre finales del siglo XIX y principios del XX.

- Plaza de Colón (Fig. 10), calle Doctor (fig. 11), calle Marqués (fig. 12):

o Aunque sin acceso principal hacia la Plaza Colón, se puede citar el 24 de la calle Viriato, obra de Francisco de Paula Casado en 1902 (Casuso Quesada, 2012, p. 393). Se puede advertir el recercado de vanos de arco escarzano en ladrillo, el zócalo que combina arenisca y ladrillo, y la indicación de los extremos de la fachada por medio de un ligero almohadillado.

o Por otra parte, se encuentra la segunda sede del viceconsulado inglés en la calle Doctor, 8 (1893). Recogido por Casuso Quesada (1998, p. 431) y Martínez Aguilar (2014, p. 203), destacan sobremanera su decoración cerámica de motivos geométricos, por medio de paños dispuestos en la plantas noble y segunda. La planta baja está decorada con un estriado horizontal y, además, revela la existencia de semisótano, así como permite observar las ménsulas que sostienen el balcón corrido de la planta noble.

o Por último, la casa de don Faustino Caro Piñar en el número 28 de la calle Marqués, fechado en 1901 con autoría de Francisco de Paula Casado (Martínez Aguilar, 2014, p. 209), de la que se pueden citar los miradores de la planta noble en los vanos de los extremos de la fachada. Bajo ellos, el acceso peatonal en la izquierda, y el de carruajes a la derecha. Estos vanos, como el resto, se rematan con arco escarzano, y se decora con moldura en forma de oreja. Los extremos de la fachada se demarcan con pilastras y el zócalo presenta un leve abulbamiento en los sillares superiores.

Características de La vivienda burguesa y posibles ejemplos a tener en cuenta:

Habiendo visto ya los principales ejemplos de “casas palacio”, se pueden extraer unas características generales que pueden servir para identificar otras viviendas burguesas de la misma época. Identificación que se refuerza tanto con las características generales recogidas por Ramírez plaza (1988, pp. 67-69) como, a falta de documentación que presente fechas concretas, con la proximidad urbanística:

- Máximo de tres plantas: baja, primera y segunda. - Jerarquización de las plantas mostrada en la fachada, ya sea por decoración, forjado de los balcones o desarrollo decreciente de los vanos. La primera planta es la principal o noble. En caso de haber una tercera planta, los vanos transmiten el uso de la misma como buhardilla. - Los vanos de la fachada son tendentes al verticalismo. Los de la planta baja siempre están enrejados. La primera planta es abalconada, ya sea individualmente en cada vano o con balcón corrido. La segunda planta puede ser bien enrejada, bien abalconada individualmente. La tercera planta, de existir, es siempre enrejada. - Los vanos de la fachada se distribuyen simétricamente respecto al eje vertical de la fachada. En la planta baja, el central se reserva al acceso. Los laterales a ventanas. En los pisos superiores, los vanos pueden reducirse en número, pero siguen guardando la simetría. Pueden darse variaciones en este esquema, pero son la excepción, normalmente motivados por reformas. - Puede aparecer un mirador en el vano central de la planta principal, o en los vanos laterales de la misma. El mirador no queda asimétrico respecto al eje vertical. - Cubierta a dos aguas. - Ornamentación de la fachada basada en molduras enmarcando los vanos, que a su vez son adintelados, ya sea con un dintel puro o un arco adintelado, o bien con un arco de medio punto o escarzano. Este arco, al no tener marcada claramente la línea de imposta más allá de la base del vano, podría ser considerado como peraltado. Poco a poco, la decoración de dichas molduras va en aumento. La parte inferior se decora con un zócalo, que puede almohadillarse, recurso que en ocasiones aparece también en los extremos de la fachada como indicación de sus límites. En la parte superior, la ornamentación puede ser simple, con una cornisa, o más desarrollada, con un entablamento de friso simple. - Los materiales de construcción en la fachada principal son el sillar (descubierto o enfoscado), el ladrillo prensado, cal y arena para el mortero, yeso para decoraciones, madera para los marcos de las ventanas y en ocasiones la estructura de los miradores, vidrio para cubrir los vanos y los miradores, el hierro en las rejerías, balcones y también como estructura de los miradores, y el cemento Portland como imitación piedra en zócalos, vanos y cornisas.

Siguiendo estas premisas, las edificaciones que más parecen responder a la tipología de la vivienda burguesa, y que muestran proximidad urbana respecto a los ejemplos expuestos, son:

- Casco Antiguo: calle Federico Ramírez, 28 (fig. 13). Destacan el zócalo de sillería, la fachada de mampuesto, y su combinación con dinteles de ladrillo como cerramiento de los vanos.

- Arroyo Moredillas: calle Isaac Peral, 37 (Fig. 14). Las claves de los dinteles decoradas con pentágonos delatan la autoría del proyecto por Francisco de Paula Casado. También puede considerarse el número 39 de la misma calle.

- Paseo de Linarejos: se pueden volver a citar los ejemplos de los números 12 y 40, al no conservarse otros.

- Plaza de Colón (fig. 15), calle Doctor (fig. 16), calle Marqués (fig. 17): aunque emplazada oficialmente en la calle Julio Burell, 71, se puede considerar esta vivienda al dar su fachada al límite original de la Plaza, separado de la misma por la extensión de la calle Viriato. En la calle Doctor, el número 3, con zócalo de sillería, moldura que marca la separación entre la planta baja y la noble, y el frontón con pináculos adosados sobre el acceso principal. Por último, el número 8 de la calle Marqués, con zócalo de sillería, simetría de los vanos en la planta baja y la primera, y los balcones de esta última con forma de arco deprimido.

Conclusiones:

Es evidente que los ejemplos de viviendas burguesas recogidos en este escrito, tomados de las obras referenciadas, así como aquellos que aparecen en ellas pero no han sido nombrados, no son los únicos existentes en Linares. La eclosión de la minería produjo un cambio significativo en la arquitectura y urbanismo de la ciudad, influenciado por el gusto ecléctico del arquitecto municipal, Francisco de Paula Casado y Gómez, puesto creado en 1876 debido a la creciente demanda constructiva pública y privada en la por entonces villa.

Ahora bien, los posibles ejemplos agregados por el autor, tampoco son los únicos existentes. Se pueden observar muchas más viviendas que siguen las características presentadas. Esto da que pensar en torno a la multiplicidad de proyectos en un corto espacio de tiempo, algo posible debido al auge económico, o a la imitación del modelo a lo largo del tiempo, por lo que muchas de las posibles construcciones que sigan las características recogidas en el punto anterior, podrían ser más tardías de lo que se piensa, y corresponder a ya bien entrado el siglo XX. Este sería el caso de las viviendas que se ubiquen en contextos urbanísticos distintos a los presentados como zonas residenciales de moda en el último cuarto del siglo XIX.

De cualquier modo, urge elaborar una lista, investigación en profundidad de por medio, en la que se recojan las viviendas burguesas construidas en el momento de esplendor minero, ya que vienen a ser la expresión del cambio del paradigma local y su ascenso en la importancia económica, industrial y comercial tanto a nivel nacional, como internacional. Esto se debe a la paulatina desaparición de ejemplos de este período, o ligeramente posteriores, pasto de la especulación urbanística. Baste citar el ejemplo del

edificio Peñalver, de gran significación por su antigüedad (década de los setenta del siglo XIX), y usos a lo largo del tiempo (café cantante, primer supermercado de Linares), o el edificio Vendrell (Martínez Aguilar, 2014 p. 429), especialmente llamativo por su estilo modernista.

Lo mismo podría decirse de los pocos ejemplos conservados de vivienda obrera, pues ambas son un Patrimonio arquitectónico, que nos muestra las diferencias existentes entre las clases sociales del Linares de finales del siglo XIX y principios del XX. Vivienda obrera que bien amerita un artículo sobre su desarrollo, y la elaboración de una lista con los posibles ejemplos conservados.

Bibliografía:

Obras:

CASUSO QUESADA, R. A. (1998). Arquitectura del siglo XIX en Jaén. Jaén: Diputación Provincial de Jaén. https://absys.dipujaen.es/digital/Libros/D- 6.201.pdf

CASUSO QUESADA, R. A. (2012). “Arquitectura ecléctica en Linares en el primer tercio del siglo XX”. Actas del I Congreso de Historia de Linares. Linares (Jaén), 14-19 abril 2008. Linares: Centro de Estudios Linarenses, pp. 393-406. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=505891

CASUSO QUSADA, R. A. (2018). Francisco de Paula Casado y Gómez. Disponible en: https://dbe.rah.es/biografias/45360/francisco-de-paula-casado-y-gomez [Consultado 11-08-2023].

MARTÍNEZ AGUILAR, L. (2014). Historia artística y social de los edificios linarenses. Jaén: Universidad de Jaén, Centro de Estudios Linarenses.

PARRILLA SÁNCHEZ, J. (2018). Del campo a la mina: la sociedad urbana linarense entre dos siglos (1880-1945). Tesis doctoral inédita. Universidad de Jaén. https://hdl.handle.net/10953/1101

RAMÍREZ PLAZA, J. M (1988). “Arquitectura ecléctica en Linares en el período 1875- 1910. La edificación doméstica (1)”, VI Congreso de Profesores e Investigadores. Montilla (Córdoba), 10-12 septiembre 1987. Montilla: Asociación de PAROFESORES DE Geografía e Historia de Bachillerato de Andalucía “Hespérides”, pp. 65-74. https://drive.google.com/file/d/0B3W1KJWId0YCZUF1Rlo0Q1dsdjg/view?usp=s haring

SÁNCHEZ CABALLERO, J. (1983). Álbum de fotografías y documentos antiguos de Linares. Edita J. Martínez Tíscar.

SÁNCHEZ CABALLERO, J. (1991). Linares en el recuerdo. Álbum de fotografías. Edita J. Martínez Tíscar.

Imágenes:

Figs. 1, 2, 3, 5, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17. 18 y 19 realizadas por el autor.

Fig. 4 extraída de: SÁNCHEZ CABALLERO, J. (1991). Linares en el recuerdo. Álbum de fotografías. Edita J. Martínez Tíscar. P. 33.

Fig. 6 extraída de: SÁNCHEZ CABALLERO, J. (1983). Álbum de fotografías y documentos antiguos de Linares. Linares: J. Martínez Tíscar. P. 62.

Fig. 9 extraída de: SÁNCHEZ CABALLERO, J. (1991). Linares en el recuerdo. Álbum de fotografías. Edita J. Martínez Tíscar. P. 50.

Figuras:

Fig. 1: Palacio de los Dávalos, actual Museo Arqueológico Monográfico de Cástulo. Realizada por el autor.

Fig. 2: Palacio de Zambrana. Realizada por el autor.

Fig. 3: ejemplo de casa con torreón en la calle Federico Ramírez (Los álamos), actual Casa de la Juventud. Realizada por el autor.

Fig. 4: desaparecido Palacio de los Villamayor en la calle Pontón, espacio que actualmente ocupa el Centro Cultural Poveda. Extraída de: Sánchez Caballero, J. (1991). Linares en el recuerdo. Álbum de fotografías. Edita J. Martínez Tíscar. P. 33.

Fig. 5: actual Centro Cultural Poveda, en el espacio que anteriormente ocupaba el Palacio de los Villamayor. Realizada por el autor.

Fig. 6: desaparecido Palacio del Marqués de Linares en la calle del mismo nombre. Extraída de: Sánchez Caballero, J. (1983). Álbum de fotografías y documentos antiguos de Linares. Edita J. Martínez Tíscar. P. 62.

Fig 7: calle Federico Ramírez, 16. Realizada por el autor.

Fig. 8: calle Corredera de San Marcos, 26. Realizada por el autor.

Fig. 9: Paseo de Linarejos entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Extraída de: Sánchez Caballero, J. (1991). Linares en el recuerdo. Álbum de fotografías. Edita J. Martínez Tíscar. P. 50.

Fig. 10: calle Viriato, 24. Realizada por el autor.

Fig. 11: calle Doctor, 8. Realizada por el autor.

Fig. 12: calle Marqués, 28. Realizada por el autor.

Fig. 13: calle Federico Ramírez 28. Realizada por el autor.

Fig. 14: calle Isaac Peral, 37. Realizada por el autor.

Fig. 15: calle Julio Burell, 71. Realizada por el autor.

Fig. 16: calle Doctor, 3. Realizada por el autor.

Fig. 17: calle Marqués, 8. Realizada por el autor.

Fig. 18: espacio que ocupaba el desaparecido edificio Peñalver en la Plaza de San Francisco.

Fig. 19: reconstrucción del edificio Vendrell realizada en la primera década de los 2000, al que se han añadido dos plantas más.