EL NUEVO MUNDO DE LA
ESGRIMA POR EXPLORAR
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CONCEPTO DE CIENCIA Y SU RELACIÓN CON LA ESGRIMA LÁSER
ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER
D. Pedro Antonio Campos Sánchez: Estudiante del Grado en Estudios Ingleses Iniciado de la Academia de Esgrima Láser (Autor) - D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser (Director, corrector y editor)
Linares, 2022
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- Primera edición- NRA: AELMM20221204001
El “Nuevo Mundo” de la Esgrima por explorar.
La esgrima se ha concebido a sí misma como una ciencia desde el Siglo de Oro, y aunque si bien es cierto que tanto su práctica como su teoría están impregnadas de las matemáticas y geometría de aquella época, la esgrima basada en los tratados de aquel entonces carecen de los requisitos modernos para calificar algo como “ciencia”. Sin embargo, otras disciplinas esgrimísticas que no están enteramente basadas en aquellos textos, todavía pueden lograr serlo. Este sería el caso de la Esgrima Láser, una disciplina desarrollada por el maestro Marcelino Miguel Castro, quien ha dado un paso elevando la categoría de la esgrima a una disciplina marcial que hace un uso pleno de la ciencia moderna y se sustenta en ella para el desarrollo.
Pero primero, podríamos contextualizar qué es una ciencia “arcaica” y qué es una ciencia “moderna”. En los tiempos de los grandes autores de la escuela española de esgrima, Jerónimo Sánchez de Carranza y Luis Pacheco de Narváez, la esgrima aún no era considerada una ciencia, sino un arte vulgar, y no fue hasta que Carranza publicó sus tratados que la esgrima fue elevada a ciencia, ya que este Maestro de armas la basó en el quadrivium, las ciencias relacionadas con las matemáticas. Aún así, el significado de “ciencia” por aquel entonces difiere del actual. Según el diccionario de autoridades de 1726, ya tardío para la época en la que vivieron, la ciencia es el “Conocimiento cierto de alguna cosa por sus causas, y principios: por lo cual se llaman así las Facultades”, y de esta definición podemos averiguar que, al no estar relacionadas unas ciencias con otras, no siempre se contará con coherencia externa con el resto de ciencias, pero sí coherencia interna, ya que igualmente el conocimiento de estas está basada en un estudio o la experiencia. Sin embargo, hay que tener en cuenta también que las ciencias estaban basadas principalmente en el Empirismo y la ciencia moderna se basa principalmente en el método hipotético-deductivo, que no aparecería hasta principios del Siglo XIX.
En el período histórico conocido como “El Siglo de Oro”, hubo un gran desarrollo de la esgrima, no solo en España, sino en el resto del mundo, y numerosos autores publicaron sus tratados que conformarán la base para la esgrima histórica que se practica hoy en día. Sin embargo, desafortunadamente la innovación tras la consolidación de estas bases será escasa, y los seguidores de cada autor tenderán a la supervisión, comprobación e interpretación de sus obras, en lugar de aportar más conocimiento para la posterioridad. La razón tras esta falta de innovación no es otra que el objetivo de la esgrima histórica: la reconstrucción y representación de la actividad original que se daba salas de armas del Siglo de Oro. Como el Maestro Mayor Alberto Bomprezzi, notorio maestro de la verdadera destreza en la actualidad, dijo en la conferencia de Sevilla "Las salas de esgrima en el siglo XVII. Su estudio para la comprensión de la Esgrima Histórica en el siglo XXI", el contexto no permite una recreación exacta de la Verdadera Destreza practicada en la antigüedad, ya que las medidas de seguridad que se establecen en las salas de armas hoy en día son muy diferentes, y de forma similar, las armas empleadas en el ejercicio esgrimístico también han variado desde entonces. Obviando las medidas de seguridad y las armas, tampoco hay que olvidar que los individuos que se pueden encontrar en las salas de armas han cambiado del mismo modo: En el siglo XV, el ambiente regular de una sala de armas correspondía más bien a una peña de hombres que querían aprender a ganar combates y riñas mediante la violencia, fuerza, y diferentes tretas, y no se promovía la elegancia, ni la precisión técnica o la disciplina dentro de estas salas. No obstante, habrán de contemplarse las posibles excepciones a
esto, sin duda. Si bien esto cambiaría más adelante, en el Siglo XVI, con los tratados de Carranza y Pacheco, que establecerán los salones de armas como un lugar más distinguido, adonde va quien quiera aprender una ciencia y su aplicación. Previamente, las salas de armas “vulgares” no eran aptas para las clases sociales que disfrutaban de lujos y querían practicar la esgrima sin poner en riesgo su imagen social ni su integridad física. Sin embargo, gracias a los tratados previamente mencionados y la posterior apertura de salas de armas diestras, así como la imposición del sistema de examen pachequista, los hombres más vulgares dejan de sentirse tan interesados hacia estos locales, a los que comienzan a acudir gentes de posición más elevada, tanto económica como culturalmente, generándose diferencia y distancia entre las salas de armas vulgares, que mantendrán su tradición oral, y las salas de armas de la Destreza Verdadera. Con el tiempo, por el desprestigio dirigido hacia las salas de armas vulgares, dada la falta de escritos y tratados vulgares, la verdadera destreza será la predominante y la que más se desarrolle a partir de ese momento. De hecho, en diversos tratados posteriores a Carranza y basados en este mismo, ya se pueden notar diferencias y correcciones para adaptar la teoría que usaba el autor al nuevo contexto.
Por otra parte, tras la evolución de la esgrima a su estado romántico y destinado al duelo, se desarrolla y asienta de forma paralela la esgrima deportiva a finales del siglo XIX, debido principalmente a la imposición y uso de armas de fuego en el contexto bélico, que desplaza la atención de las armas blancas. Será dicha disciplina incluida en los juegos olímpicos de Atenas de 1896, progresando y consolidándose técnicamente durante el siglo XX, alejada de la esgrima histórica y reconociendo que el contexto es completamente distinto al original. De esta forma, la esgrima olímpica ha conseguido desmarcarse de la histórica y de la verdadera destreza y generar así su propia identidad, así como una comunidad completamente independiente, ajena a otras disciplinas esgrimísticas. Del mismo modo que la Esgrima Láser, podemos decir que la esgrima olímpica, en su momento, generó una disciplina nueva que apostaba por la innovación en el ámbito esgrimístico, no tratando de recrear el juego tradicional de esgrima de aquellas añejas y castizas salas de armas.
Por otro lado, la actual Esgrima Láser, cuyo Maestro, Marcelino Miguel Castro, desarrolla la disciplina usando como principal herramienta el método científico y aplicando todo el conocimiento científico posible a la esgrima emergente de una nueva causa instrumental. De esta forma no sólo se conjugan los conocimientos empíricos obtenidos por los autores de las distintas escuelas esgrimísticas, sino que tiene en cuenta el resto de ciencias y disciplinas adyacentes a la hora de trabajar la esgrima, y como resultado se obtiene una disciplina que cuenta con coherencia interna - al igual que el resto de disciplinas esgrimísticas - y coherencia externa, ya que todas las demás disciplinas se han tenido en cuenta desde un principio, unidas entre sí por el método científico. Además, esta relación con el resto de disciplinas se ve reforzada gracias al alumnado de la academia, que, proveniente de distintos ámbitos y con diferentes trasfondos académicos, aportan sus ideas y generan interesantes debates, tanto en clase como en el flujo literario asociado. Así, gracias a un ambiente que favorece el debate y la premisa de que la teoría siempre puede innovarse, el volumen de disciplinas y conocimientos integrados en los tratados de Esgrima Láser aumentan con cada clase y con cada alumno nuevo, que ofrecerá otra perspectiva y trayectoria al resto de la Academia. Asimismo, de esta forma se refuerza el concepto de ciencia como un marco que recoge todo el conocimiento y no como distintos campos independientes unos de otros.
De este modo, es que en la Esgrima Láser se genera conocimiento que innova con respeto sobre las anteriores disciplinas de la esgrima, ya que las novedosas características figuradas, geométricas, dinámicas, operacionales y filosóficas del arma requieren de dicha evolución. Contando con un arma de características diferentes a las que se han visto hasta ahora, los tratados de los autores clásicos no pueden ofrecer las mismas soluciones puesto que el contexto, función y causa instrumental es distinto, aunque dentro de estos escritos se halla mucha información de gran utilidad y efectividad para el campo de la Esgrima Laser. Así es como el Maestro Marcelino Miguel Castro aprovecha el conocimiento ya escrito transformándolo en hipótesis que probar en este nuevo contexto - las armas láser - y adaptándolas mediante la meticulosa aplicación del método científico: la observación de los acontecimientos en un asalto y de cómo se mueven y funcionan los cuerpos y mentes de los tiradores, generando hipótesis basadas en estas observaciones para explicar lo que ha sucedido y su resultado, y comprobando la veracidad de las hipótesis mediante la experimentación y la recreación de los hechos. Más tarde, otros miembros de la academia habrán puesto en práctica estas hipótesis y teorías, contribuyendo a la comprobación, corrección y conclusión de estas y aportando perspectivas que ya no están sujetas a un contexto personal, a sesgos o prejuicios, y de esta forma se pueden pulir las posibles fallas en la teoría. Este proceso es llamado “revisión por pares”, y se puede encontrar en todo tipo de ámbitos, especialmente el académico y el profesional. Y gracias a él, la Esgrima Láser crece y evoluciona conforme individuos añaden su conocimiento al cúmulo que conforma la disciplina esgrimística.
Por estos motivos, se debe considerar a la Esgrima Láser como una disciplina esgrimística que apuesta por la innovación del conocimiento y su aplicación a la esgrima. Y, sin duda, se aleja profundamente de los combates y espectáculos que se pueden observar en el universo ficticio dónde proviene el arma.
Referencias:
- https://curiosfera-historia.com/origen-historia-de-la-esgrima/#Origen_de_la_esgrima
- Asociación Española de Esgrima Antigua | Conferencia del Maestro Alberto Bomprezzi – YouTube
- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. El Libro del Padawan. Academia de Esgrima Láser. Laser Fencing Academy. Guía técnica. Glosario específico y común. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2019. Edición 1.00. Depósito Legal: J 117-2020
- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. El Libro del Furasshu. Compendio esgrimístico, técnivo, filosófico y tipológico de los aspectos particulares de la Esgrima Láser, sus armas y sus practicantes. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2020. Edición 1.0. Depósito legal J 118- 2020.
- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús y PARRILLA SÁNCHEZ, Juan. Diálogos con el Maestro. Filosofía elemental de la Esgrima Láser y su implicación en la comprensión y el desarrollo de su técnica funcional. Volumen I. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2021. Número de Registro Académico: AELMM20220419001.
- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. Tratado general de la Esgrima Láser. Comprensión, práctica y aplicación de sus destrezas universales y específicas. Tomo I - Premisas técnicas y expresiones fundamentales de la Esgrima Láser, que usa el daito como causa instrumental ponderada y generalista. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2022. Número de Registro Académico: AELMM20220909001.

