KUNST DES FECHTENS
HISTORIA DE LA ESGRIMA ACADÉMICA
ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER
Autor: D. Luis Francisco Roldán Fraile: Graduado en historia del arte Doctorando en historia y artes, cultura artística Iniciado de la Academia de Esgrima Láser - Director, corrector y editor: D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser
Linares, 2023
Queda terminantemente prohibida la copia y reproducción parcial o total del contenido de este volumen, sin consentimiento expreso del Kigen de la Academia de Esgrima Láser.
Si el permiso de difusión o copia de este libro fuese concedido, se habrá de nombrar este volumen como fuente, así como los autores del mismo.
- Todos los derechos reservados -
- Primera edición- NRA: AELMM20221010001
Exordio:
Kunst des Fechtens significa, en castellano, ``Arte de Esgrima´´ o ``Arte de Esgrimir´´. Conociendo que Kunst des Fechtens se encuentra en idioma alemán actual, podemos comenzar a buscar los 10 aspectos esgrimísticos más importantes de esta escuela a través de la tradición de la Esgrima Alemana. Dentro de la Esgrima Alemana, tendremos que realizar una ubicación cronológica de su desarrollo, consiguiendo así unos autores y manuscritos de referencia a partir de los cuales desarrollar los diez puntos. Por tanto, podemos comenzar ubicando el final de la Escuela Alemana de Esgrima tradicional (o al menos su decadencia), que vendría a coincidir con el auge de la Esgrima Italiana en el siglo XVII. En cuanto a la fecha de inicio, podríamos considerar el periodo de actividad de Liechtenauer entre los siglos XIV y XV, ya que los maestros alemanes de los siglos XV y XVI se encontraban mayormente influidos por su obra (lo que no quita la existencia de manuscritos anteriores a Liechtenauer que pudieran ser tomados en cuenta).
Así pues, podemos establecer al Kunst des Fechtens entre los siglos XIV y XVII: iniciando con Liechtenauer (o al menos siendo este la primera figura visible), continuando con los maestros influenciados por su obra durante los siglos XV y XVI, y finalizando progresivamente en el siglo XVII con la popularización de la Escuela Italiana de Esgrima. Una vez establecida esta horquilla temporal, podemos situar en ella a una serie de autores que podemos considerar claves para el Kunst des Fechtens. Por orden cronológico, Johannes Liechtenauer (siglos XIV-XV), Hans Döbringer (siglos XIV-XV), Sigmund Ringeck (fallecido hacia 1470), Hans Talhoffer (1420-1490), Hans Wurm (finales del siglo XV), Paulus Hector Mair (1517-1579) y finalmente Joachim Meyer (nació en torno a 1537 y murió en 1571). También deberíamos tener en cuenta a Jakob Sutor, pues es el maestro de la Escuela Alemana que ya se interna en el siglo XVII y se podría considerar el último eslabón de esta cadena de maestros. Sin embargo, su característica más destacable sería precisamente su actividad durante el siglo XVII, ya que el hecho de que en vez de aportar nuevas ideas se dedique a revisar y casi plagiar la teoría anterior nos traslada la decadencia creativa, de originalidad, la falta de ideas o la imposibilidad de llevar al Kunst des Fechtens más allá (como podremos comprobar en el caso de Joachim Meyer). Esta pudo ser también una de las razones de su pérdida de popularidad o preponderancia en su propio territorio frente a la Esgrima Italiana, pues esta ofrecía un nuevo campo de estudio sin explotar, en el que era más fácil innovar (a lo que debemos sumar la pujanza de la Escuela Española a partir del surgimiento de la Verdadera Destreza). La falta de originalidad de Sutor puede observarse en su Neues Künstliches Fetchbuch, fechado en 1612, que presenta una revisión y cuasi plagio de Joachim Meyer.
Una vez seleccionados los autores, tendremos que observar sus obras, para extraer de ellas las características que dan forma general a su pensamiento. Tras esto, deberemos hacer una puesta en común de estos pensamientos generales para encontrar los puntos de unión entre ellos (si existen), y a partir de ahí establecer los 10 aspectos claves del Kunst des Fechtens. Seguramente, la ubicación temporal de cada uno, con su respectivo contexto histórico y social, complicará la tarea.
Johannes Liechtenauer:
Comenzamos así el repaso a los autores seleccionados con Johannes Liechtenauer. Como ya en el segundo grupo de ejercicios se trabajó a este autor, vamos a hacer aquí una reseña más directa de su obra (sobre todo para no realizar una copia exacta de lo dicho sobre él anteriormente y permitir la elaboración de una conexión con los maestros posteriores de la Escuela Alemana, ya no con Godinho y Figueyredo). Del Gran Maestro debemos rescatar el Zettel, poema que recoge sus enseñanzas. El cifrado del mismo no fue obstáculo para que algunos maestros alemanes inmediatamente posteriores a él (e incluso coetáneos) lo tomaran como base. El Zettel fue constantemente ampliado, comentado y modificado durante los siglos XV y XVI, por algunos de los maestros que se tratarán más adelante. Los puntos que esta obra trata son más de 10, repartidos entre distintas armas y formas de combate (espada larga, combate a caballo y espada corta):
Espada larga: o Formación previa del esgrimista interesado. o Consideraciones generales sobre la esgrima con espada larga. o Explicación de acciones ejecutivas determinadas. o La guardia. o Las cuatro aperturas y cómo contrarrestarlas. o Las cuatro guardias y sus oposiciones. o Observación del paciente y respuesta a las acciones del mismo a partir de ella. o Diversión o presión de la hoja paciente. o Realizar una acción de segunda intención. o Transferir en agregación de hojas. o Graduar en agregación de hojas. o Manipular en agregación de hojas. o Agarres sobre el paciente. o Conclusión a modo de resumen de los puntos anteriores.
Combate a caballo: o Uso de la lanza. Cómo y dónde golpear con ella al paciente, mentalidad del agente respecto a la justa. o Uso de la espada: Recto al rostro como mejor opción. Defensa fuerte en todas las acciones, así como evitar arriesgarnos en las acciones que queramos llevar a cabo sobre el paciente. Reacciones agente y paciente a una sucesión de acciones (concreción de los movimientos a ejecutar). Tener en cuenta las aperturas. Buscar la hoja del arma del paciente, no su guarnición. Agarre entre agente y paciente y cómo reaccionar correctamente a cada situación que de ello pueda derivarse. Cómo realizar una carga al paciente (pasos a seguir para alejarnos sin ser heridos y salir indemnes de la corrección posterior de la trayectoria por el agente). Cómo parar la carga paciente. Cómo evitar que el paciente lleve a cabo una acción ejecutiva sobre el agente (sujetando su hoja o golpeándolo con las manos desnudas). Cómo derribar al paciente de su montura sin el uso de armas o cuerdas.
Espada corta: o Acciones a realizar con la lanza tras desmontar y empezar el combate a pie (posibles guardias y acciones ejecutivas).
o Reducción del paciente con las manos, sin armas, mediante acciones concretas. o Cómo enfrentar una espada con una lanza y las acciones necesarias para obtener ventaja (incluyendo lucha sin armas). o En espada corta contra espada corta: Reforzar las acciones defensivas. Actuar antes y tras tiempo, con el fin de tomar la iniciativa y engañar al paciente. Reacción que debe llevar a cabo el agente de las posibles acciones del paciente. Acciones que se pueden llevar a cabo sin riesgo, mejor asimento y protección del pie adelantado por ser el punto débil del agente.
Haciendo una compilación de lo presentado por Liechtenauer en grupos, podemos encontrar los siguientes:
o Requisitos previos (necesidad de formación específica para el correcto entendimiento) y consideraciones generales de introducción. o Descripción de acciones con la espada larga. o Reflexión sobre la guardia, sus variantes y cómo contraponerse a ellas. o Las aperturas y su contraposición. o Estudio del paciente observarlo, engañarlo, aprovechar sus debilidades. o Estudio de las agregaciones. o Cómo luchar a caballo o a pie, lanza contra lanza, lanza contra espada y espada contra espada. o Estudio de la lucha cuerpo a cuerpo sin armas. o Movimientos y consideraciones de lo óptimo respecto al agente. o Conclusión a modo de resumen de los puntos tratados.
Hans Döbringer:
Avanzando en este estudio, nos fijaremos en Hans Döbringer (siglos XIV-XV). Coetáneo a Liechtenauer (aunque se desconoce la relación que pudo existir entre ellos), queda demostrado por sus escritos que siguió el camino comenzado por el Gran Maestro. En el MS3227a (también conocido como Pol Hausbuch, fechado hacia 1400) aporta datos sobre la vida de Liechtenauer, siendo probablemente el primero que señala sus influencias extranjeras a consecuencia de sus viajes. Döbringer explica y amplía a Liechtenauer. No realiza correcciones sobre lo anterior, pero añade técnicas ``sencillas´´ y reglas de cosecha propia. Al mantener el bloque principal de Liechtenauer y aportar ideas que se pueden englobar en los principios resumidos del autor del Zettel, podemos continuar con el siguiente autor.
Sigmund Ringeck:
Pasamos así a observar a Sigmund Ringeck (fallecido en 1470). Proveniente posiblemente del sudoeste del Sacro Imperio Romano (Región del Rin, de donde puede venir ``Ringeck´´), era maestro de esgrima del Duque Albrecht de Bavaria. Fue incluido por Paulus Kal en su lista de los miembros de la Sociedad de Liechtenauer (no así el ya tratado Döbringer). Esta lista y su nombre, que en ningún caso estipula la existencia de una sociedad o club como tal, sí que establece una relación entre Ringeck y Liechtenauer, así como corrobora los viajes de investigación de este último por Europa al encontrar en ella maestros no solo alemanes, sino austríacos, checos y polacos. La lista de la Sociedad de Liechtenauer presenta a una serie de maestros que conocieron o fueron discípulos directos de Johannes, actuando como un homenaje hacia ellos pues solo aparecen personajes ya fallecidos. Otra explicación dada a la existencia de esta lista, más allá del homenaje, es que se tratara de una compañía militar. De este modo, solo aparecerían los integrantes más destacados que participaron en las Cruzadas Husitas (1419-
1434, conflicto originado por el cruce de intereses y envidias entre colonos alemanes y autóctonos checos en la región de Bohemia, que acabó con la victoria de los primeros. Curiosamente, fue el primer conflicto europeo donde las armas de fuego jugaron un papel esencial). Sin embargo, no hay manera de confirmar esta teoría (al menos por el momento).
En cuanto a su aportación al Kunst des Fechtens, participó en la redacción del MSDresdenC487 con unas glosas acerca del Zettel de Liechtenauer (al igual que Döbringer en el Pol Hausbuch). Se sabe con seguridad que de su mano salió el comentario sobre la espada larga, pero se le atribuye también el de combate a caballo y espada corta. Se publicarían versiones de sus glosas ilustradas en otros países, pero al aparecer en un momento posterior a su muerte, tendremos en cuenta solo la obra original de Ringeck, pues sabemos con casi toda seguridad que todas las aportaciones hechas en ella le pertenecen fidedignamente. Algunas características que se pueden extraer de la lectura de sus glosas sobre la espada larga son:
o Descripción pormenorizada de los movimientos, al contrario que Liechtenauer, que al codificar su escrito era más general. o Da consejos derivados de lo expuesto por Liechtenauer, de manera que conocemos su opinión personal acerca de las propuestas que está explicando. o Señala los aspectos que cree más importantes, destacando los tiempos de actuación del agente. o Describe las diecisiete acciones presentadas por Liechtenauer, de nuevo de manera pormenorizada y recomendando además acciones al agente con el fin de anular las acciones defensivas del paciente, mejorando así el escrito original. o Ampliación de las posibilidades contempladas por Liechtenauer, lo que comporta la aportación de nuevo conocimiento influido por el autor de pero sin partir directamente de él. Tenemos así una teorización que empieza a independizarse de su fuente original.
A pesar del análisis profundo que Ringeck hace del Zettel, no hay correcciones ni oposiciones a las enseñanzas de Liechtenauer. Todo se basa en la interpretación y explicación de los versos, consejos personales que en ningún momento quieren sobreescribir aquello que los motiva. Sin embargo, este último factor es el que va a facilitar una producción posterior propia de cada autor, influida por Liechtenauer pero no atada directamente a su obra, lo que supone una evolución.
Hans Talhoffer:
Evolución ya apreciable en Hans Talhoffer (nacido alrededor de 1410-1425 y fallecido en fecha posterior a 1482). Comenzó su carrera como maestro de esgrima de la década de 1440, trabajando para la familia Könisegg hasta 1459, aunque parece ser que también visitó Zurich (Suiza) hacia 1454, actuando como maestro e interviniendo en los juicios por duelo. En la década de 1460 trabajó para Eberhardt I de Gutenberg. Pocos datos más sobre su vida nos son conocidos. Pasando a su contribución a la Escuela Alemana, realizó al menos cuatro manuscritos, de los que destacaremos el Ms.XIX.17-3 y el Ms.Thott.290.2º:
En el Ms.XIX.17-3 (realizado en el periodo comprendido entre 1446 y 1459), Talhoffer describe un duelo llevado a cabo por un integrante de la familia Könisegg (sus clientes en el momento de la redacción), así como la preparación y el entrenamiento que Talhoffer estimaba necesarios para la correcta preparación del duelista. Muestra algunas de las partes que en principio son más desconocidas o de las que menos pensamos que podrían estar registradas con fidelidad, como el equipamiento que se podía usar en un duelo, muy variado, lo que hacía necesaria la preparación señalada anteriormente (otro de los puntos que menos solía reflejarse enlos tratados). Este entrenamiento es tanto físico como psicológico, estando acompañado además de toda una parafernalia y etiqueta que le concedían una importancia prácticamente igual a la del duelo en sí.
Por su parte, el Ms.Thott.290.2º (1459) es un libro de uso personal de Talhoffer, que recogía sus enseñanzas hasta ese momento. Sin embargo, es la presencia del lo que se quiere destacar ya que, de nuevo, existe una influencia directa de Liechtenauer. De esta manera el Gran Maestro aparece de forma ininterrumpida durante el siglo XV y se sitúa definitivamente como el pilar fundamental del Kunst des Fechtens.
Talhoffer no usa un lenguaje críptico como el de Liechtenauer ni comenta el Zettel, prefiriendo además la imagen sobre el texto. Es un paso más en la independencia de pensamiento respecto a Liechtenauer, reconociendo siempre su importancia. Además, según se puede extraer de sus escritos, dominaba la espada de mano, el escudo, la ballesta, la daga, el mayal, el cuchillo largo, el escudo largo, la espada larga, la maza, la lanza, la alabarda, el agarre o uso de llaves en la lucha cuerpo a cuerpo con y sin armadura, además todo ello aplicado a la infantería o a la equitación y aplicado en variopintas situaciones como torneos, duelos formales y encuentros en condiciones desiguales que implementan la defensa personal. Su amplitud en el dominio de las armas, sus conocimientos en la lucha cuerpo a cuerpo sin armas y en la autodefensa exponen algunos de los aspectos principales que podríamos situar entre los diez que recogeremos al final de este escrito, ya que los autores anteriores (especialmente Liechtenauer y Ringeck) concuerdan en gran manera con ellos. Otro punto en común con Ringeck es la pertenencia a una organización formada por maestros de esgrima alemanes. La diferencia principal estriba en que en el caso de Talhoffer esta sociedad sí que existió, pudiendo ser él incluso uno de los miembros fundadores. Estamos hablando de la Hermandad de San Marcos, activa principalmente entre los siglos XV y XVII (coincidiendo con gran parte del desarrollo del Kunst des Fechtens). No se limitaban en ella al uso y enseñanza de un arma concreta, sino que sus integrantes compartían con Talhoffer el dominio de diversos campos (lo que vendría a reforzar esta característica como un aspecto esencial).
Hans Wurm:
Como puente entre los siglos XV y XVI podemos nombrar a Hans Wurm, principalmente por haber sido el editor de Das Landshuter Ringerbuch, un manual de combate cuerpo a cuerpo sin armas (el hecho de ser el editor de la publicación ha atribuido la obra al propio Hans Wurm, pero en realidad se desconoce la verdadera identidad del autor). Al publicarse en la década de 1490, podemos situar a Wurm en este compás entre el final de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna. Wurm (le vamos a atribuir la obra citada para facilitar la redacción del texto) hace aquí una adaptación de la lucha más ``deportiva´´, como método de defensa personal y ejercicio. Esta obra fue ampliada en la década de 1510, llamándose en ese momento The Book of Grappling on Foot, ya que se incluyó una variante llamada Grappling in the Pit, donde se introducen una serie de hándicaps. Lo que nos queda claro de estos dos tratados es que la Escuela Alemana no solo amplía el arsenal, sino que exige el completo dominio del cuerpo como arma en sí para obtener ventaja en determinadas situaciones, sobre todo a partir de llaves y agarres que buscan inmovilizar o desarmar al enemigo (en consonancia con lo que Talhoffer, Ringbeck y Liechtenauer habían estudiado, cada uno de ellos a distinto nivel de profundidad). Además, teniendo en cuenta que los movimientos recogidos estaban orientados más a la autodefensa que a buscar el mayor daño posible en el oponente, y siendo estos agarres y llaves parte fundamental del Kunst des Fechtens, podemos pensar que aquí se halla el origen de la posterior adaptación deportiva de la Escuela Alemana: no se busca matar al paciente, sino enfrentarse a él sin salir herido. Esta suavización pudo deberse también a los cambios en el contexto social e histórico de la época.
Paulus Hector Mair:
Adentrándonos ya en el siglo XVI, encontramos a Paulus Hector Mair (1517-1579). Dejando a un lado su deshonrosa muerte, debemos citarle en relación a la meta que se propuso: estudiar a los anteriores maestros, hacer una síntesis de sus enseñanzas y desarrollar su pensamiento a partir de esa síntesis para, así, superar lo que el Kunst des Fechtens ofrecía hasta ese momento. Obviando el posible juicio sobre la consecución de su objetivo final o no, no puede negarse la importancia y el impulso que un proyecto así podría suponer para la Escuela Alemana, pudiendo ser una de las razones por las que llega hasta el siglo XVII gozando de cierta salud. La obra de Paulus Hector Mair se divide en dos volúmenes, que tratan aspectos tan variopintos como la espada larga, la lanza, la daga, la alabarda, el combate a caballo y con aramadura o el mayal (entre muchas otras armas), sin dejar de lado los agarres en el mano a mano, lo que le conecta con Talhoffer y Ringeck. Igulamente, se puede encontrar la conexión con Liechtenauer en el CodexI.6.4º.3. No se trata del Zettel, sino de una serie de tratados herederos de la tradición del Gran Maestro.
Mair sentía que el Arte de Esgrima, tal y como se entendía durante la Edad Media y como Liechtenauer lo legó en el Zettel, estaba siendo olvidado o dejado de lado, perdiéndose así su capacidad para construir correctamente el carácter de los hombres. Esta podría ser la causa del desarrollo de su gran proyecto, donde intentaba mantener las enseñanzas anteriores intactas pero a la vez buscaba actualizar los conocimientos de los sistemas tradicionales para aplicarlos al nuevo armamento que surgía continuamente. Podríamos decir que su gran aportación fue la capacidad de revivir el Kunst des Fechtens para que no quedara desfasada (al menos durante el siglo XVI). Sigue sin haber correcciones directas o contraposiciones a Liechtenauer, pero ya hay aportaciones totalmente propias respecto a las armas aparecidas en el XVI (evidentemente, Liechtenauer no podía teorizar sobre armas que no existían), a lo que hay que sumar que los tratados que poseía del Gran Maestro eran pertenecientes a la tradición de este, por lo que no sabemos si eran copia fiel de sus enseñanzas. Así, habríamos de tener en cuenta la influencia de los maestros o discípulos intermediarios que propagaron las enseñanzas de Liechtenauer, de modo que habría que tener en cuenta más de una fuente para la construcción de la base de su pensamiento.
Joachim Meyer:
Este trayecto finaliza con Joachim Meyer (1537-1571), al que se considera la última gran figura del Kunst des Fechtens (ya explicamos anteriormente por qué no tendremos en cuenta a Jakob Sutor a pesar de que la Escuela Alemana se adentre en el siglo XVII) iniciado por Liechtenauer. Nació en Basel (actual Suiza), donde aprendió el oficio de cuchillero. Como parte de su formación viajó por Europa, lo que le dio la oportunidad de entrar en contacto con la Escuela Italiana de Esgrima, incluyendo algunos de sus aspectos en sus escritos. Su obra magna es Gründlitche Beschreibung der Kunst des Fechtens, publicado en 1570. Supone una compilación de todo su conocimiento, teniendo el objetivo de enseñar lo máximo posible sobre el Arte de Esgrima. Podemos diferenciar esta obra de la de Mair precisamente por su carácter más didáctico, reflejado en la dificultad progresiva de sus lecciones y la descripción de un proceso de aprendizaje de esgrima, más que la reflexión teórica y la presentación de las acciones, descritas o no, por listados.
La primera parte de su tratado se dedica a la espada larga, que es el arma básica de su sistema, trabajando igualmente fundamentos como la postura y el juego de pies. Se puede observar la influencia de Sigmund Ringeck (e, indirectamente, de Liechtenauer), superando la obra de Mair y actualizándola al ambiente de finales del siglo XVI, teniendo en cuenta la prevalencia en ese
momento de armas como el espadón y adaptando ciertos movimientos para cumplir con las leyes de enfrentamiento urbano en las ciudades alemanas (lo que, junto al trabajo atribuido a Wurm, nos da otro indicio de la dirección deportiva que posteriormente adquiriría la esgrima, ya que Meyer trabaja bajo unas ``reglas´´ determinadas externas a su pensamiento, y que vienen dadas por el contexto social de la época).
En la segunda parte, Meyer incluye armas cuyo uso estaba al alza en tierras germanas, como la espada ropera (probablemente por su experiencia con la Escuela Italiana) y el sable, dándoles un carácter y uso propios del Kunst des Fechtens. Cabe mencionar la habilidad del maestro para dominar armas externas al Sacro Imperio Romano, como la citada espada ropera y el sable (la primera llegaba desde Italia y España, la segunda desde Europa del Este) en sus respectivas escuelas, para a partir de ello buscar los enlaces con la Escuela Alemana e integrarlas en ella, con modificaciones variables en su uso (no cabe duda de que sus integrantes eran capaces de seguir alimentándola y ampliándola con conocimientos externos, al menos hasta el siglo XVII).
En la tercera parte del escrito, Meyer trabaja la daga, la lucha (conectando de nuevo con Wurm, Ringbeck, etc.) y varias armas enastadas. Es en esta parte, más concretamente en su estudio de la daga, donde quedan claras sus influencias italianas, así como la presencia de otras de las que no se ha podido discernir su origen (quizás habría que volver la mirada a Europa del Este). Teniendo en cuenta ya no solo la integración de armas extranjeras, sino el uso directo de enseñanzas de la Escuela Italiana, podríamos considerar a Joachim Meyer como el anunciador del declive del Kunst des Fechtens a favor de la popularización de la Escuela Italiana. El hecho de que Sutor solo diera vueltas y prácticamente plagiara a los maestros anteriores, marca el punto de no retorno en el siglo XVII y la irresoluble cesión de la Escuela Alemana ante la Italiana. Fue ese el comienzo del fin de la tradición comenzada por Liechtenauer.
Conclusiones históricas:
Tras este repaso a algunos de los principales maestros de la Escuela Alemana podemos llegar a una serie de conclusiones:
o Liechtenauer va a ser el nexo común de todos ellos, desde el siglo XIV al XVII.
o La espada larga es la base fundamental del Kunst des Fechtens, siendo tratada por todos los maestros aquí revisados.
o La lucha cuerpo a cuerpo cobra especial relevancia, con obras como la atribuida a Hans Wurm, enfocadas únicamente en este aspecto.
o Gran capacidad de los maestros para crear variaciones a partir de la base y dominar un amplio espectro de armas.
o No hay correcciones o contraposiciones directas a Liechtenauer. Sus enseñanzas se amplían y mejoran, pero en ningún caso se descartan.
o Al surgir la Verdadera Destreza a finales del siglo XVI, coincidiendo con el lento ocaso de la Escuela Alemana, no hay aplicación de la geometría (sobre todo si tenemos en cuenta que Liechtenauer partía de la tradición antigua de esgrima común).
o Los escritos elaborados por los maestros evolucionan:
o Primero, se realizan glosas revisando el de Liechtenauer.
o Luego, se crean tratados generales o sobre aspectos específicos basados en las enseñanzas del Gran Maestro.
o Finalmente, aparecen escritos totalmente de nueva creación a modo de compendios, que incluyen todos los aspectos posibles y aportan nueva teoría con la inclusión de nuevas armas e influencias extranjeras.
Comentario del Maestro Marcelino Miguel:
La Kunst des Fechtens es un recurso histórico fundamental para todo esgrimista, independientemente de la naturaleza de su instrumento, pues aporta información contextual de un amplio periodo temporal. Igualmente ofrece un cuidado estudio de la biomecánica aplicada, tanto de las armas blancas como a sus variantes negras domésticas.
Desde la Esgrima Láser, en nuestro empeño de profundización y contextualización de nuestra particular causa instrumental, hemos de ser conscientes del verdadero potencial del estudio y entendimiento de disciplinas clásicas, pese a no practicarlas ni aplicarlas directamente. Dadas las abismales diferencias en nuestros instrumentos y en la dinámica de su funcionamiento, la técnica clásica no proporciona una lógica eficaz sobre la que operar un arma láser, pues el mecanismo figurado por el cual esta interactúa con el paciente, es total y absolutamente distinto a un arma blanca.
Sin embargo, existen puntuales conceptos anatómicos y biomecánicos comunes, de donde se puede extraer información para facilitar la optimización de la técnica laserina.
Sin duda, entender los orígenes de cada uno, estudiarlos y respetarlos facilita encontrar el camino propio.
La Esgrima Láser no sería posible ni tendría rigor alguno sin el auxilio de aquellos que llegaron antes, que estudiaron las armas y sacaron conclusiones, regalándolas a la humanidad para que hoy podamos apoyarnos en ellas para seguir nuestro camino.
Gracias a Luis Francisco Roldán por su constante trabajo y esfuerzo.
Gracias a todos los esgrimistas, pretéritos y presentes, que han ayudado a que hoy seamos posibles.
Tal y como escribió Juan de Salisbury (1159):
“Somos como enanos sentados sobre los hombros de gigantes para ver más cosas que ellos y ver más lejos, no porque nuestra visión sea más aguda o nuestra estatura mayor, sino porque podemos elevarnos más alto gracias a su estatura titánica.”

