LA FIGURA DEL FURASSHU

ESTRACTO DE UN DIÁLOGO

ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER

D. Pedro Antonio Campos Sánchez: Estudiante del Grado en Estudios Ingleses Iniciado de la Academia de Esgrima Láser (Autor) - D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser (Autor, director, corrector y editor)

Linares, 2022

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- Primera edición- NRA: AELMM20230306001

La figura del Furasshu:

- Maestro, con lo que está creciendo la academia, es cada vez más obvio que los individuos que la forman quieren llegar a convertirse en Furasshus. Pero desde mi punto de vista, la figura del Furasshu es todavía difusa. Realmente, ¿Qué es un Furasshu, más allá del grado? ¿Quién es? En el libro del Furasshu se le atribuyen muchas cualidades…

- En primer lugar, Pedro, he de puntualizarte algo. En parte, es algo que a priori, puede parecer irrelevante, no obstante puede dar indicios sobre la figura, antes incluso de comenzar a definirla:

“Furasshu” es un sustantivo, uno del que su plural es idéntico al singular.

El Furasshu es la figura esgrimística máxima dentro de la Académica de Esgrima Láser.

Queda definido dentro del libro del Furasshu como:

“El Furasshu, es un individuo honesto, sabio, consecuente y humilde, que haciendo uso de un pleno entendimiento de la Esgrima Láser, pone sus aptitudes, conocimientos y esfuerzo al servicio del saber universal.” [Libro del Furasshu, Pag. 182]

Vamos a analizar de manera superficial esta definición, y espero que esto arroje algo más de luz a tu bienvenida curiosidad.

Como podemos ver, antes de nada el Furasshu es un individuo, o sea, una persona única. Esto le ata a las reglas de su fisiología, de su potencial intelectual y su contexto. Por tanto, esta persona tiene que ser intelectualmente independiente, capaz de entenderse como una entidad propia, consciente de sí mismo, de sus límites y del mundo que le rodea.

En la descripción, se menciona que ha de ser honesto. Esto puede parecer apelar a una ética o moral concreta, que lo haga virtuoso. No obstante, no ha de ser necesariamente así. La honestidad es una herramienta funcional que le valdrá para entender su posición real en su presente, pasado y futuro. Cuando uno es honesto, se facilita la relación con el entorno social, se profundiza en los motivos de los errores propios, no se pierde tiempo en elucubrar excusas para no atender a los intereses particulares, no se procrastina o se postergan tareas, y sobre todo, se hace una constante revisión de esos aspectos de uno mismo que, optimizándolos, pueden dar lugar a un más eficiente crecimiento en el área que se desee. Por tanto, ser honesto es un recurso que facilitará la adquisición de conocimiento en general y en particular de aquel que afecta a la esgrima.

La honestidad, usada de manera egoísta para facilitar el aprendizaje de uno mismo, da como resultado una obra que podría ser considerada por otros como altruista. Mostrarse, ante sí y ante el resto, tal y como somos, hace las cosas considerablemente más sencillas, y por tanto, elegantes.

En segundo lugar, se habla del Furasshu como un individuo sabio. Cabe aclarar que ser

sabio no es saber cosas, sino estar abierto a la información que te rodea y predispuesto a conjugarla para adquirir más.

Esto, claramente, resulta otro recurso para optimizar el aprendizaje, pues cuanto más volumen de conocimientos se atesore, mayor será la velocidad a la que se encuentren patrones, se adviertan secuencias lógicas, se detecten métodos de acción y se adquieran nuevas destrezas. Es por ello que los individuos más relevantes de la historia moderna, ha sido y son capaces de relacionar distintas disciplinas, ya sean artísticas, científicas o de cualquier otra índole.

Seguimos por el hecho de que un Furasshu ha de ser consecuente. En ser consecuente entra la puntualidad, la coherencia con aquellos planes preparados, el sostenimiento del compromiso y la voluntad de cumplir con lo pretendido.

Esta es otra cualidad del individuo que le hará mantenerse enfocado en sus intereses, en sus planes y en sus proyectos. Lo que combinado con la honestidad y la sabiduría, da como resultado a una figura capaz de verse a sí mismo como lo que es, hacer de ello un punto de partida para adquirir más conocimiento y usar este como el se ha comprometido a hacerlo.

No obstante, no se debe de confundir el hecho de ser consecuente con ser obcecado y andar ciego en una dirección. Ser consecuente es entender cuál es la dirección a seguir sin importar las dificultades, pretendiendo y aprendiendo a evitarlas o tratar con ellas. En ningún caso, habrá de entenderse como aquel que sigue andando en un sentido, pese a conocer que no está allí su destino.

El último adjetivo usado para definir al Furasshu es humilde. De nuevo, esto resulta ser una herramienta funcional y casi técnica, que procura hacer más sencillo el proceso de aprendizaje constante al que ha de someterse el individuo. Cuando uno es humilde, tiene un menor apego a la opinión propia y mayor interés por la ajena, lo que acelera la adquisición de nuevas perspectivas sobre cosas concretas. Esto facilitará la revisión de la obra propia y la escucha de la crítica, a la que gracias a la honestidad, se le atribuirá el crédito debido.

La humildad proporciona una perspectiva propia más realista, que gracias a la honestidad, sabiduría y consecuencia, harán del Furasshu un individuo capaz de superar dificultades de cualquier tipo con mucha solvencia.

Estos primeros adjetivos con los que empieza la definición de Furasshu, pese a sonar como un conjunto de requerimientos espirituales, no lo son para nada, sino que son unas instrumentos que harán al usuario un individuo más eficiente en la adquisición del conocimiento, que en este caso particular, estará encabezado por la esgrima y sus disciplinas adyacentes.

Es por ello, que hemos de entender que el Furasshu es, en primer lugar, un esgrimista.

Esto queda reflejado en:

“[…] que haciendo uso de un pleno entendimiento de la Esgrima Láser […]”.

Por tanto, tenemos otra cualidad propia de este individuo, que no es otra que la de poseer un amplio conocimiento de la esgrima, concretamente, en la variante láser de esta.

Se puede entender que cuando hacemos referencia al pleno entendimiento, estamos hablando de un volumen creciente y enorme de conocimientos, y además, numerosos recursos técnicos para emplear estos en asalto. Por tanto, nos encontramos frente a un sujeto capaz de hacer un uso exageradamente eficiente de un arma láser, además de poseer conocimientos marciales profundos que complementan a la destreza laserina.

En último lugar encontramos la frase:

“[…] pone sus aptitudes, conocimientos y esfuerzo al servicio del saber universal.”

Toda persona que dedique su tiempo a algo, ha de tener un objetivo para ello. Este objetivo puede tener distintas naturalezas: puede ser lúdico, didáctico, laboral, económico o de cualquier otra forma en que pueda motivar al sujeto.

En el caso de aquel que estudia, practica o desarrolla una disciplina marcial, es necesario tener una filosofía que dé lugar a un objetivo, que a su vez, justifique el aprendizaje y el ejercicio de las armas.

Al fin y al cabo, las armas tienen una función ejecutiva inherentemente, que pretendemos dejar de lado para poder hacer un uso doméstico, didáctico y pacífico de ellas. Es ese el momento en que se pierde el inicial sentido de la faceta preparatoria de la esgrima, pues abandonamos la voluntad de ofender a nuestro opositor, para simplemente simularlo. Por tanto, es ideal tener una motivación adicional para hacer uso de las armas, en este contexto, láser. Esta motivación, en el caso del académico, será la de adquirir conocimiento por medio de las armas y llevarlo allá donde no esté presente.

De esta manera, se entiende que la esgrima láser es una disciplina y actividad preparatoria que justifica el estudio, el aprendizaje en distintas áreas y la difusión de las conclusiones por parte de cualquier académico de la Esgrima Láser.

Más allá de la descripción y su análisis, podemos hacer un ejercicio de humildad y honestidad, y entender al Furasshu como un sujeto, con sus intereses propios, con sus virtudes y defectos, mas con una amplia experiencia y destreza probada en el uso de las armas láser, así como otro considerable volumen de conocimientos que la complementan.

Como ves, el Furasshu no es ninguna figura mística o espiritual, sino todo lo contrario.

Un Furasshu es un sujeto capacitado y con experiencia marcial dilatada, que ha alcanzado el grado máximo no docente que se puede alcanzar, haciéndole capaz de representar a la Academia de Esgrima Láser en cualquier contexto posible.

Es importante matizar el punto de “grado máximo no docente”, pues no ha de quedar resquicio alguno a equívoco.

El hecho de que el grado de Furasshu sea el máximo grado no docente, no quiere decir que no pueda ejercer la docencia, de hecho, lo puede hacer bajo la supervisión de un Dekiru. No obstante, su grado de Furasshu queda superado por el Dekiru, que resulta ser un Furasshu que ha sido graduado como Maestro. Esto le permitirá a este último, ejercer la docencia en su propia academia que llevará su nombre y pertenecerá a la Academia de Esgrima Láser.

Por tanto, el Furasshu será el máximo grado esgrimístico posible. El Dekiru será un grado superior pues añade y complementa los conocimientos del Furasshu con la profundización pedagógica, un mayor volumen de tratadística desarrollada, experiencia docente y desarrollo disciplinar y técnico.

En conclusión:

El Furasshu es una persona, que ha usado durante mucho tiempo a la esgrima como herramienta de crecimiento personal e intelectual, que habiendo llegado a un punto elevado en el volumen de su conocimiento, adquiere el compromiso para la difusión y la expansión de la información adquirida.

Y de ahí la voz:

“Cuando haya de iluminar, iluminará.”

- ¿Eso quiere decir que un rasgo de Furasshu puede ser precisamente no tratar de serlo?

- No necesariamente, Pedro.

Perseguir un objetivo no es nada que se oponga a aquello que ha de ser un Furasshu. Quizás podría ser incluso al contrario y que un Furasshu tenga, entre otras muchas cosas, que pretender serlo y esforzarse por ello. Eso sí, pretendiendo recorrer ese camino asegurándose de obtener la mayor experiencia posible. Es ahí donde intervienen la honestidad, la sabiduría y la humildad, como herramientas para aumentar el volumen de experiencia obtenido de las vivencias propias. Ser consecuente será aquello que le haga seguir andando y luchando por su interés de alcanzar el grado.

- Yo creo que un alumno que no trate activamente de ser un Furasshu, no llegará a serlo. No solo por todo el contenido teórico y práctico que requiere el grado, también hay que tener en cuenta que los valores que tiene un Furasshu en muchas ocasiones serán una dificultad añadida a algunas de las experiencias que deba vivir un individuo.

- Considero que esos valores de los que hablas, lejos de ser una dificultad, serán una ventaja contundente. Quizás no representen un método para alcanzar un éxito frívolo o estrictamente material, mas sin duda alguna, facilitarán el crecimiento sólido del individuo, además de mantener intacta cualquier conciencia que un humano pueda tener.

- No me lo parece así. Mientras que hay valores que pueden ser provechosos en cualquier contexto, como ser consecuente, hay otros que en ciertos contextos pueden resultar menos interesantes. Una persona muy honesta corre el riesgo de herir la sensibilidad de las personas con sus palabras, alguien muy sabio puede dar la impresión de ser un interesado que solo pretende averiguar más cosas por su propio beneficio.

- Pedro, no debemos de confundir las implicaciones de estos valores. Ser honesto no es ser impertinente, sino ser sincero con uno mismo y con los demás. Por tanto, la sinceridad llegará en el momento en que la ofensa no tenga lugar, y por tanto, como esgrimistas, podremos adquirir las herramientas que nos permitan entender en que momento alguien es vulnerable a nuestras palabras, y con ello, no usarlas para herir.

Por otro lado, alguien muy sabio, como dices, será alguien que está abierto a la información, que además está predispuesto a seguir adquiriéndola y que la conjugará para seguir accediendo a ella. En ningún caso se debe de confundir sabiduría con curiosidad. La curiosidad es algo que motiva, facilita y predispone para obtener información. Por otro lado, tal y como digo, la sabiduría se debe a la apertura, a la observación y al estudio sostenido del mundo que nos rodea. Averiguar cosas siempre será un acto de interés propio, eso no quita que ese conocimiento, tras adquirido, pueda tener implicaciones para el resto de la comunidad.

Es muy importante entender que en ningún punto de la descripción del Furasshu se habla de un “bien común”. La adquisición del conocimiento es una opción individual, sin embargo la expansión de este puede estar ajena a otros individuos. No obstante, esto siempre tendrá repercusiones para cualquier ser que nos rodea, ya sea de manera directa o indirecta, positiva o negativa. Eso sí, a largo plazo, la expansión del conocimiento beneficia a cualquier organismo inteligente, pues será un acto de valor universal.

- Entonces, ¿Significa eso que en ocasiones un Furasshu no se comportará como muchos profanos consideran correcto? Habrán ocasiones en las que un Furasshu, buscando nuevo conocimiento o pensando a largo plazo, no siga las pautas que la sociedad actual vea correctas o normales.

- Ciertamente, Pedro. En ocasiones, eventualmente, el Furasshu actuará en disonancia con lo socialmente aceptado o normalizado. La sociedad, como conjunto de individuos, entiende por correctas pautas de comportamiento que no siempre han de ser eficientes para la adquisición común y ampliación del conocimiento. Por tanto, de manera puntual, un Furasshu se tendrá que enfrentar a los intereses particulares de otros, e incluso de si mismo, para ser consecuente y coherente con su compromiso de acercarse al conocimiento.

No obstante hay que comprender que cuando una determinada conducta tiene un matiz de eficiencia para con el conocimiento y su acrecimiento, normalmente también resulta concebido por la sociedad como algo positivo para sus integrantes. Por tanto, puedo concluir que la sociedad le da tintes de bueno a aquello que resulta apropiado para un número considerable de individuos, ya sea por la cantidad de ellos o por su repercusión sobre el devenir del resto.

- Maestro, ¿Y un alumno puede llegar a ser Furasshu si sólo viese la esgrima láser como un pasatiempo o un mero método de crecimiento personal?

- Indiscutiblemente, Pedro.

Un académico de la Academia de Esgrima Láser llegará a Furasshu cuando tenga en su haber experiencia y conocimiento suficiente. Y créeme cuando te digo, que la manera más eficiente de obtener el conocimiento es disfrutando el proceso.

Eso convierte necesariamente a la Esgrima Láser en una actividad lúdica, donde los académicos disfrutan de lo que hacen mientras aprenden.

Esto es una técnica pedagógica elemental, pues se ha de motivar al alumno a disfrutar de la actividad, y eso asegurará la constancia y la continuidad del individuo en su crecimiento.

Haciendo mención a la humildad, hay que mencionar que muchas veces, nos parece que una actividad es más relevante por ser más aburrida o cruda. Esto es un error de enfoque de la academia clásica, que orienta la formación a la obligatoriedad y la estandarización entre individuos.

En la Academia de Esgrima Láser, se hace esgrima, mas esta esgrima tiene muchos aspectos distintos que la componen. Entre ellos están los elementos técnicos, los aspectos históricos, los filosóficos, la anatomía y fisiología, las matemáticas y la física, los aspectos editoriales, artísticos… O sea, las disciplinas adyacentes.

En definitiva, la esgrima no solo es la técnica asociada al uso del arma en asalto, sino que también se conforma por aquellos conceptos que la sostienen.

Sabiendo esto, podemos entender que haya gente que disfrute de la técnica esgrimística, mas también debemos comprender que haya otros que se emocionen profundamente con la representación gráfica de escenas concretas, o con la profundización histórica o, incluso, con el estudio del arma en el plano de la ingeniería.

De esta manera, casi cualquiera con interés genuino de aprender, podrá disfrutar del camino hacia ser un Furasshu. Cada individuo podrá aprender a su ritmo, conjugándolo con su vida e intereses personales y siempre con la esgrima como leif motiv de sus pasos. Eso no hace que el proceso sea sencillo, pues un Furasshu es una figura con una exigencia superlativa.

Al fin y al cabo, un Furasshu ha de estar al servicio del saber universal, por lo tanto habrá de saber de muchas más cosas que solo de esgrima. Claro está, entendiendo que jamás lo podrá conocer todo, quizás, ni tan siquiera una pequeña porción de lo posible.

- Maestro, hace un rato, dijimos que un Furasshu pone sus aptitudes, conocimiento y esfuerzo al servicio del saber universal. ¿A qué nos referimos con ponernos al servicio del saber universal?

- Pedro, tal y como he dicho, todo aquel que entrena para ser más eficiente en la resolución del conflicto, ya sea con la técnica esgrimística o con cualquier otra

disciplina marcial, ha de necesitar un objetivo.

Entiendo que no hay objetivo más eficiente que el de aumentar el saber universal y llevarlo allá donde no esté presente, y así lo tuve en cuenta en el génesis de la Esgrima Láser. Facilitar el acceso a la información y al conocimiento a todos los seres por igual es la manera más eficiente de evitar conflictos futuros.

Es así que un Académico de la Esgrima Láser ha de estar al servicio del saber universal para ayudar a crear un contexto en el que, gracias al uso de la información y el conocimiento, los conflictos sean menos frecuentes y lesivos.

Pese a ello, el conflicto es un rasgo propio de la naturaleza, y no puede ser evitado, mas si puede ser minimizado, en frecuencia y repercusión.

De esa manera, el aprendizaje de las armas, concretamente de las armas láser, se justifica con un objetivo en que no hay damnificados, pues únicamente habrá beneficiados:

“Obtener el conocimiento y llevarlo allá donde no esté presente.”

- ¿De qué formas un Furasshu puede ayudar a que los conflictos sean menos frecuentes y lesivos? En la sociedad actual, el choque de intereses y consecuentemente los conflictos van a ser inevitables.

- Tal y como digo, el hecho de que la información fluya libremente, hace que los individuos tengan acceso a ella. Y eso es una de las razones de ser del Furasshu, trabajar por que el conocimiento esté a disposición de aquellos que lo precisen.

Cuando la información está en nuestro poder, en mayor o menor medida, se aumenta la perspectiva sobre aquellos que nos antagonizan, permitiéndose con ello la comprensión de sus motivaciones. Dando lugar esto a que se pueda cambiar la raíz y la naturaleza de dichas motivaciones sin necesidad de chocar frontalmente con el opositor.

Podría explicarlo como si fuese una película. En la práctica totalidad de ellas, el nudo propuesto se basa en que uno de los individuos carece de una parte clave de la información sobre su antagonista. Esto puede ser, que ese opositor no tiene conocimiento de aquello que lo motiva para obrar como lo hace o, también, podría ser que el protagonista carece de perspectiva sobre cuál será el desenlace de un enfrentamiento. Desde los cuentos infantiles más inocentes, hasta las grandes epopeyas clásicas, se basan en esa premisa, pues de lo contrario no existiría conflicto alguno entre protagonista y antagonista.

Eso mismo ocurre en el plano real y literal donde vivimos.

Como ejemplo: cuando tu amigo conoce de tu interés genuino en que no beba o fume, no supone un problema el aconsejarle en ese sentido. Sin embargo, si tu amigo desconociese tu motivación, el conflicto entre tu interés y el suyo sería claro, y comenzaría un debate, en el que de manera natural se pretenderá ofrecer esa información al opositor, precisamente para dar fin al conflicto.

Eso mismo ocurre cuando una madre educa a un hijo. El hijo se enfrenta a los mandamientos de su madre mientras no comprende las implicaciones de las consecuencias. Sin embargo, cuando el hijo puede experimentar el dolor de pillarse los dedos con una puerta, no se enfrentará a su madre cuando le inste a no posicionarlos en el marco de ese mecanismo.

En este último caso, el conocimiento ha llegado al hijo por la experiencia, lo que es mucho menos eficiente que hacerlo llegar mediante la exposición de argumentos lógicos.

Podemos observar, mediante la historia, que los más grandes conflictos de la humanidad se han evitado al conocer con precisión las consecuencias de su posible manifestación. Ejemplo de esto sería la guerra fría, donde el conflicto nuclear se evitó al conocer las potencias implicadas las consecuencias futuras del ataque a su opositor. Igualmente, si retrocedemos en la historia del viejo continente, encontramos el concepto de “Pax romana”, que fue un periodo donde Roma evitó gran parte de los conflictos internos y externos. En esencia, eso tuvo lugar gracias a informar a los habitantes del imperio de que lo más eficiente era permanecer unidos. Y por otro lado, hacer entender a los ajenos que Roma tenía una potencia militar muy superior a la suya, y por tanto, facilitarles la comprensión de que un conflicto con ellos no sería algo funcional o eficiente.

En ambos casos, el conflicto que hubiese tenido lugar de no haber existido la información de las posibilidades mutuas, había desencadenado otra más de las muchas guerras que ha sufrido la humanidad.

Por tanto, se podría decir que:

“La información hace estable a un sistema inteligente que pretenda salvaguardar la integridad propia.”

Esto mismo se puede observar dentro del ámbito esgrimístico, cuando los tiradores menos experimentados son aquellos que más se exponen técnicamente. Mientras que los más diestros, al entender los posibles desenlaces de cualquiera de sus acciones, son considerablemente más cautos y conservadores, evitando gran número de obras que podrían dar pie a un desenlace arriesgado.

Para llegar a ese conocimiento, que temple el contraste entre dos intereses opuestos, hay que experimentar, exponerse, acertar y errar muchas veces, tomar nota de ello y preguntarse siempre el motivo del fracaso. Tras ello, hipotetizar con la manera más eficiente de resolver el anterior problema, y volverse a exponer para comprobar la viabilidad de lo desarrollado.

Es ese el papel del Furasshu, ser él quien experimenta y quien se expone al dolor e incertidumbre para obtener el conocimiento, y después, esgrimir argumentos lógicos que den explicación a los fenómenos que nos rodean, permitiendo con ello que esa información evite conflictos a aquellos que la reciben, incluido el propio Furasshu.

- Maestro, creo que la forma en la que cada individuo adquiere conocimientos variará de acuerdo a los distintos tipos de inteligencia y estilos cognitivos. Afirmar que

la exposición de argumentos por parte de alguna figura externa es lo más viable puede resultar lógico porque de esa manera no es necesario experimentar dos veces lo mismo, pero eso sería hablar desde su perspectiva y no se debería generalizar.

Además, considero que los humanos, al igual que los animales, somos seres primeramente sensoriales que antes de llegar a conclusiones deben experimentar para reforzar un razonamiento. Por eso mismo no resulta tan atractivo que te cuenten lo delicioso que está un plato a probarlo por tí mismo.

- Ciertamente, el aprendizaje tiene procesos diferenciados según quién lo esté generando. No obstante existen patrones universales que aplican, con los que hay que trabajar para estandarizar la metodología y resultados. Uno de los métodos más sencillos y funcionales para dar a entender conceptos a un organismo, es el condicionamiento. Este actúa directamente sobre la capa más básica del aprendizaje, dando lugar a que dicho organismo reconozca patrones que le benefician o le perjudican.

Es por esto, que te doy la razón cuando apelas a la experiencia propia, pues sin duda alguna, es el método más eficiente para condicionar a un individuo. Eso sí, se ha de tener en cuenta que uno de los rasgos más elementales de inteligencia es el de ser capaz de predecir consecuencias de los actos propios. Por tanto, cuando a un individuo o un grupo humano se le muestra unas determinadas consecuencias de sus actos, previamente a llevarlos a cabo, su inteligencia le lleva a entender si le es útil, o no le es útil, hacer aquello que pretendía.

Y por último, cuando haces referencia a que mi exposición la hago desde mi perspectiva, te tengo que dar la razón. Siempre hablo, hablé y hablaré desde mi perspectiva, no me resulta, resultó o resultará posible hacerlo desde una perspectiva universal, pues para ello habría de conocer la verdad de todo lo que me rodea.

Recuerda:

“No existe verdad como no existe reposo en el universo.”

REFERENCIAS:

- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. El Libro del Padawan. Academia de Esgrima Láser. Laser Fencing Academy. Guía técnica. Glosario específico y común. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2019. Edición 1.00. Depósito Legal: J 117-2020

- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. El Libro del Furasshu. Compendio esgrimístico, técnivo, filosófico y tipológico de los aspectos particulares de la Esgrima Láser, sus armas y sus practicantes. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2020. Edición 1.0. Depósito legal J 118-2020.

- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús y PARRILLA SÁNCHEZ, Juan. Diálogos con el Maestro. Filosofía elemental de la Esgrima Láser y su implicación en la comprensión y el desarrollo de su técnica funcional. Volumen I. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2021. Número de Registro Académico: AELMM20220419001.

- MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. Tratado general de la Esgrima Láser. Comprensión, práctica y aplicación de sus destrezas universales y específicas. Tomo I - Premisas técnicas y expresiones fundamentales de la Esgrima Láser, que usa el daito como causa instrumental ponderada y generalista. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2022. Número de Registro Académico: AELMM20220909001.