MEDIA GIRATA – ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER
MEDIA GIRATA
OBRA EJECUTIVA DE UN ENCORDADO ASISTIDO
DEL GUIÑADO DEL TORSO SOBRE COMPÁS
TRANSVERSAL
Edición 1.4
ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER
D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser
Linares, 2023
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ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER - MAESTRO MARCELINO MIGUEL. 2023. © (TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS)
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Media girata o girata de Tudela:
“La media girata, o girata de Tudela, es una obra ejecutiva, basada en un desplazamiento transversal, con medio compás al lado no armado agente, sobre el que se obra a tiempo un encordado asistido por el total perfilado del torso.”
Generalidades:
La girata de Tudela resulta ser una simplificación de la girata al lado no armado agente, en la que se prescinde de la garatusa, buscando el éxito ejecutivo directamente con un encordado sobre un tránsito transversal al lado no armado, generado con medio compás. Es por ello que adopta el nombre de media girata, pues esta se ve compuesta únicamente por una parte de la girata.
“La media girata es una girata al lado no armado del agente, sin la garatusa.”
La girata de Tudela ha de obrarse sobre un primer medio compás de avance, transversal al lado no armado del agente, con una notable ganancia de recta, con una configuración de talo que extienda la extensión del compás. Dicho medio compás inicial se complementará con otro medio compás, culminando la obra, configurando la planta para una guardia estable.
Cabe señalar que, a efectos estrictamente geométricos, esta media girata puede tener lugar sobre medio compás o sobre el compás completo, siempre que sea de avance, con una extensión notable, y en cualquier caso, al lado no armado agente. Sin embargo, al tener en cuenta la dinámica posible de una anatomía regular, la obra de un compás completo retrasará notablemente la acción del arma y del torso, estrechando la dimensión del medio proporcional del agente, complicando en gran medida la integración en él del paciente, lo que hará que para obtener el éxito se debiese de obrar previniendo la inacción paciente, para poder obtener un medio proporcionado propio. Por tanto, únicamente se entenderá como estadísticamente viable la media girata sobre medio compás, pudiéndose retrasar sutilmente el encordado.
“La girata de Tudela deberá obrarse sobre medio compás, de avance y talo, al lado no armado del agente, pues será la manera más eficiente de obtener el éxito ejecutivo.”
La extensión del primer medio compás de avance de la girata de Tudela habrá de ser notablemente superior a la extensión regular, típicamente obrada en otro contexto, dado que se precisará la ubicación del agente aledaño a la línea transversal del paciente, desfasando el foco de este, quedando únicamente el agente con potencia de herir. Para obtener dicha extensión, será ideal hacer uso de la posición de talo del pié que avanza, que hará más duradero el tránsito de la extremidad extendiendo el segmento de planta entre el pie que avanza y el pie que empuja.
“La girata de Tudela se valdrá de la posición de talo en el primer medio compás, aumentando potencialmente la extensión del tránsito.”
Tras el tránsito del primer medio compás, el agente deberá ser el único que quede con un diámetro común en el que tenga potencia de herir, consiguiendo el extremo necesario por el total perfilado del torso y el alineado de los segmentos de la rectitud y el arma, obteniendo así el medio proporcionado propio.
“El primer medio compás de la girata de Tudela habrá de hacer transitar al agente hasta un diámetro común en que únicamente él tenga potencia de herir.”
Siendo así, el diámetro común final del tránsito, sobre el que se obtendrá el ideal éxito ejecutivo, con medio proporcionado propio, deberá ser igual a la envergadura agente (Aθ) más el segmento del arma de este (AΞ), más el radio del límite del paciente (BTL).
Diámetro común del medio proporcionado propio de la girata de Tudela, con éxito ejecutivo:
AΦop = Aθ/2+AΞ+BTL
En la media girata, el torso actuará de manera diferente a otras obras sobre compás transversal, tanto en la dimensión espacial como en la temporal, con el fin de mantener al agente erguido y ofrecer el máximo radio del extremo durante todo el tránsito y tras él. Siendo así, en la media girata, el cuerpo guiñará en vez de tumbar, debido a la naturaleza elemental de los compases, que deberán obrarse de erguido a erguido para resultar funcionales y no retrasar la obra que se genere desde ellos. Esto es así, puesto que, por propia biomecánica, la acción de guiñar el torso será posible sobre el tránsito, sin embargo, no se podrá transitar a la vez que se genera el tumbado. Es por esto que el cuerpo guiña en la media girata, pues la acción de guiñado permite mantener el centro de masas proyectado sobre, o aledaño, a la mediatriz de planta, y por tanto, dejará erguido al agente durante la obra y tras ella.
“La media girata se obrará erguido y sobre un medio compás, y por ello se guiña y no se tumba.”
El culmen de la obra, con el segundo medio compás, idealmente, deberá dar lugar a una planta en línea orientada al diámetro común final, para aumentar la posibilidad de retirarse del medio tras el éxito o fracaso de la obra.
“Idealmente la media girata culminará con una planta en línea sobre el diámetro común final.”
Al pretender culminar en una planta en línea orientada al diámetro común final, pese a ser más eficiente para la continuación de la obra, el segmento de la rectitud del agente con poca destreza tenderá a quedar embebido, y por tanto el diámetro común tenderá a no ser el ideal de esta obra. Es por ello que, ante la dificultad o falta de hábito, se podrá culminar la obra dejando la línea del pie armado paralela al diámetro común inicial, pues con esto se facilitará la extensión de la rectitud y se posibilitará la perfecta adquisición del diámetro común del medio proporcionado propio, al auxiliarse el guiñado del torso con la tracción del segundo medio compás. En síntesis, se puede decir que, en algunos casos, se facilitará notablemente la acción y la obra si se pretende desde el principio de la que, en el segundo medio compás, el pie armado culmine quedando su línea paralela al diámetro común inicial, pues durante el desarrollo del tránsito y del guiñado del torso, se tenderá a extender la rectitud, cosa que será fundamental para el éxito de la obra.
“En la media girata, podrá pretenderse que el pie del lado armado, que obra el segundo medio compás y culmina la obra, quede con su línea paralela al diámetro común inicial, para asegurar la perfecta organización de la geometría anatómica agente y, con ello, el ideal diámetro común de la obra.”
Es importante apuntar que, al final de la acción ejecutiva de esta obra, se culmine como se culmine, la inercia del torso hará que el agente tienda a quedar con su foco anatómico desfasado
del diámetro común, en la misma medida o similar al desfase presentado por el paciente, lo que hará que ambos queden en el horizonte de sucesos del medio proporcional del opositor, pudiendo emerger un medio de común herida. Es por tanto crucial el éxito de la obra, pues en caso del fracaso, la exposición del agente será notable, quedando en igualdad geométrica con el paciente, habiendo perdido la iniciativa. Es por ello que la girata de Tudela es una obra que precisa de una correcta lectura del medio, pues de obrarse sobre una diástasis con dimensión inadecuada, llevará al fracaso con facilidad, generando la tendencia al tánatos del agente, al tender a quedar ubicado en su ontos en la Physis entre el medio de sombra y el horizonte de sucesos, sin que necesariamente esto genere aistesis, desapareciendo la estoa y quedando el panatinakos agente sin paralelismo con el paciente, en la dimensión temporal.
“Tras la girata de Tudela, agente y paciente tenderán a quedar anatómicamente desfasados del foco, generando su consiguiente complicación en la continuación de la obra.”
Preparación:
La girata de Tudela o media girata se preparará agregando en funcional por fuera del agente, desde el límite exterior dimensional del estrato de sombra del medio proporcional, cuando aún no haya establecido un debate de las armas, o sea, que no sea perceptible con claridad la idea de la estoa de la diástasis. Dicha agregación tendrá lugar por fuera, para poder apoyar la hoja agente sobre la paciente, privando a esta última en sentido al agente, sin pretender desplegar ni encrucijar al opositor, aprovechando cualquier ubicación de su segmento del arma.
“La girata de Tudela se preparará agregado por fuera.”
El diámetro común en que se prepara la girata de Tudela será indiferente, siempre que el paciente quede dentro del estrato de sombra del medio proporcional agente o en cualquier punto más interno de la diástasis del medio proporcional agente, mientras no exista aistesis de la estoa de la diástasis. El hecho de que no tenga especial importancia la distancia del medio de la preparación es debido a que la ganancia de medio tendrá lugar por parte del agente, de manera proactiva, siendo este el que defina enteramente el diámetro común final, sobre el que tendrá lugar el éxito ejecutivo. El agente tendrá control sobre esto gracias a la adaptación de la acometida del tránsito transversal y de la extensión del medio compás obrado.
“La girata de Tudela se preparará teniendo al paciente en cualquier punto del medio proporcional agente, pues será el compás del usuario el que determine la viabilidad de la obra.”
Será crucial que no exista un debate establecido y desarrollado, pues de existir este, el paciente tenderá a generar ruido, dando lugar a libramientos u otras obras que libren el arma, que podrán interrumpir la obra de la media girata, haciendo que el agente quede desfasado y con una configuración anatómica que impedirá la reducción de su guardia.
“El agente de la media girata no deberá obrarla dentro de un debate de las hojas, pues se tenderá a no tener previsión del libramiento paciente que pueda tener caso interruptivo.”
El agente deberá de obrar en moción constante, integrando sintácticamente la girata de Tudela como continuación de otra obra o de ruido por su parte, siendo posible que quede intercalada entre este o aislarla de él. Esto será así dado que el medio compás, por su extensión, tendrá un tiempo dilatado en graparse, lo que le dará al paciente prevenido tiempo para romper el medio, pudiendo el agente fracasar al comienzo de la obra, con la consiguiente exposición a la respuesta paciente.
“La girata de Tudela deberá de tener lugar como obra de moción constante, precedida de otras obras que dificulten la previsión del paciente.”
Acción y obra:
El agente comenzará la obra de la girata de Tudela agregado por su fuera a la hoja paciente, de uñas adentro con participio de abajo, idealmente desde la rectitud de adelante. Una vez asegurada la agregación sostenida, se comenzará el compás de avance transversal, al lado no armado agente, notablemente de acometida, de talo y con una extensión amplia, sobre el que se guiñará el cuerpo al lado no armado pretendiendo el total perfilado. A tiempo, se comienza la extensión del ángulo de la sencillez y de la rectitud, extendiendo el rumbo del arma buscando el alineado. Será en ese momento que el encordado tendrá comienzo, torneándose ligera e irremediablemente a dextrórsum conforme el fundamento avanza por la hoja paciente.
Idealmente, en el momento del comienzo del compás, la mano no hábil agente quedará con el segmento de su rectitud paralelo a la línea transversal, por donde se transita, con una extensión relajada y con la sencillez no hábil a una altura aledaña al plano medio.
El encordado de la girata de Tudela se obrará, idealmente, actuando el desplegado del rumbo en primer lugar, de uñas dentro, siendo este asistido con seguridad y firmeza, a tiempo o ligeramente a tras tiempo, por el guiñado de torso al lado no armado, tal y como dicta la jerarquía ejecutiva.
“Al obrar el primer medio compás del tránsito, se producirá el encordado, apoyado por el guiñado del cuerpo del agente, quedando totalmente de perfil al paciente.”
El éxito ejecutivo de la girata de Tudela tendrá lugar sobre el emisor paciente, llegando justo al culminar el perfilado del cuerpo, el alineado de la rectitud y el segmento del arma, así como al grapar el medio compás de avance transversal no armado.
La planta, justo en el momento del éxito ejecutivo, tenderá a quedar transversal, no hábil, extendida, con la bisectriz de planta paralela a la transversal no armada de acometida del agente. La pierna que queda adelantada, del lado no armado, quedará cediendo tracción, con la vela de la tracción sobre la transversal no armada del agente, mientras que la pierna armada quedará con el segmento de la tracción notablemente extendido, producto de haberse generado tracción para desplazar la masa del tirador.
“En el éxito ejecutivo la planta agente quedará no hábil, transversal y extendida.”
Justo en el momento de la máxima extensión del la rectitud, al contacto de la punta con el emisor, es posible que las uñas del agente tiendan a quedar con participio de arriba, lo que podrá hacer que se genere cierta acción violenta de la hoja. Ante el potencial fracaso de la girata de Tudela, será ideal evitar la mutación de las uñas arriba, en la medida de lo anatómicamente posible, pues deberá de quedar la punta del arma agente aledaña al diámetro común, lo más cercana posible a la sencillez paciente, ocluyendo y ofreciendo guardia cónica al agente para poder retirarse del medio con la máxima seguridad posible.
La obra de la girata de Tudela exitosa habrá de culminar con la finalización y grapado del último medio compás, completando el tránsito. Esto dará lugar a una planta idealmente en línea, quedando la línea recta transversal al diámetro común, con una angulación variable, dependiente de la magnitud de la acometida y de la amplitud del compás sobre la que se ha transitado. No obstante, es necesario entender que se precisará una biomecánica muy cuidada para poder hacer
que la línea del pie armado, con el que se culmina, quede orientada al diámetro común final. Será por ello que, se entenderá relativamente funcional, dejar dicho pie con su línea paralela al diámetro común inicial de la obra, por compensar la potencia de la obra, perdiendo capacidad para retirarse del medio a la vez que aumenta el potencial de éxito debido al aumento del extremo.
Será importante el culmen de esta obra, pues aportará una faz que incrementará la percepción de carisma del tirador, llegando a poder mostrarse como hidalgo ante terceros, lo que facilitará la digestión de los eventos, por las facilidades futuras que esto aportará en la relación con los presentes.
Fases de la media girata:
La media girata estará dividida en dos fases, que serán útiles para concebir, analizar y aplicar la obra, teniendo en cuenta la dificultad biomecánica de esta.
Primera fase de la girata de Tudela:
La primera fase de la girata de Tudela queda definida como la obra de un medio compás de avance sobre la transversal no armada, sobre el que se lleva a cabo el guiñado de cuerpo y el encordado.
Segunda fase de la girata de Tudela:
La segunda fase de la girata de Tudela queda definida como el momento entre que se produce el total perfilado del cuerpo, al unísono del éxito ejecutivo, y se culmina la obra finalizando el segundo medio compás.
Oposición a la girata de Tudela con oclusión dinámica radial al lado armado del agente:
La oposición más eficiente a la girata de Tudela agente será extender el diámetro común de la sencillez, por parte del paciente. Esto deberá tener lugar haciendo que la sencillez del paciente se desplace, paralela a su línea de infinito, al lado armado del agente, pues esta será la vía más rápida y funcional para alejar ambas sencilleces y ahuecar el medio. Idealmente, la punta del arma paciente deberá de quedar, como tiende a ser normal, sobre el diámetro común. Todo esto dará lugar a pensar que la oclusión dinámica radial a tercera del paciente será la manera más eficiente de extender el diámetro común de la sencillez, a tiempo de la media girata, lo que sacará al paciente del medio proporcional agente, con la mayor velocidad posible.
“La oclusión dinámica radial a tercera será la oposición más eficiente a la girata de Tudela, por extender el diámetro común de la sencillez y ahuecar el medio.”
La oclusión dinámica radial paciente, al lado armado del agente, dejará la punta del arma agente paralela al diámetro común de la girata, durante el perfilado del agente, sin que el extremo paciente tenga potencia de herir, a menos que el agente guiñe menos de lo preciso el torso, y no se perfile claramente. Esto se debe a que el rumbo paciente se plegará, quedando obtuso el ángulo de su sencillez, reduciendo su extremo. Mientras que por otro lado, la sencillez del agente quedará totalmente alineada, sumada a segmento superior, lo que dará un extremo máximo.
El arma del paciente resistirá la fuerza que pueda imponerle en natural el agente, sin que tienda a verse humillada, pues la agregación quedará en disfuncional, en ventaja de fuerza del paciente, lo que hará que la punta paciente pueda generar cierta oclusión, sin potencia de herir.
“La oclusión dinámica radial en oposición a la girata de Tudela no tendrá potencia de herir, ni generará transferencia de medio, salvo excepciones.”
No obstante, con la oclusión dinámica radial a tercera del paciente, no existirá la potencia de herir de este sobre el agente de la girata de Tudela, quedando el medio sin apropiación o sin transferencia. Sin embargo, las hojas podrán quedar paralelas durante la oposición a la girata de Tudela, con una oclusión dinámica radial, lo que podrá dar lugar a la común herida, tajando el agente en la parte proximal del segmento cúbito-radial hábil paciente, teniendo este último potencia de estocar de pedrada en el blossen uno del agente, en los cuadrantes A y C. Esto daría como consecuencia que emergiese el fenómeno de Damocles inercial, potencial y condicional a favor del agente.
“La oclusión dinámica radial en oposición a la girata de Tudela podrá dar lugar a la común herida.”
Oposición a la girata de Tudela con oclusión dinámica paralela al lado no armado del agente:
Otra opción para oponerse a la girata de Tudela del agente es que el paciente obre una oclusión dinámica paralela a primera, italando la sencillez del agente. No obstante, pese a que la geometría de esta oposición podrá ser un antagonismo geométrico válido, la dinámica convierte a dicha oclusión dinámica paralela en una obra con marcada exposición. Esto es así dado que el encordado del agente, de la media girata, tendrá un componente accidental notable, lo que hará que sea muy complejo obrar la oclusión paralela exactamente en el momento entre que la media girata comienza y el arma agente queda presa de su propia inercia. No obstante, la oclusión dinámica paralela a primera tendrá potencia de herir, pudiendo generar la transferencia del medio proporcionado, del agente al paciente de la girata de Tudela.
“El paciente de una girata de Tudela podrá obrar una oclusión dinámica paralela a primera, siendo una obra antagónica con potencia de transferir el medio, que generará la exposición notable del usuario.”
Girata de Tudela en oposición al zurdo:
No se recomienda la girata de Tudela como oposición al zurdo, pues para alcanzar la ubicación habitual de la sencillez paciente, el agente debería sumergirse en el medio proporcional del paciente, emergiendo la común herida por la tendencia al paralelo de las hojas.
“Emergerán escasos medios donde sea posible la girata de Tudela ante el zurdo.”
Casos de la media girata:
La obra girata de Tudela deberá de ser obrada en caso efectivo, pretendiendo en primera intención el éxito ejecutivo, pues este será el propósito más eficiente para su disposición. Esto se debe a la extensión de la rectitud y su alineado con el segmento del arma, que extienden el extremo, lo que dará lugar a que se genere un diámetro común que no provee más interacción sobre la dimensión espacial que la meramente ejecutiva, del agente sobre el paciente.
“La girata de Tudela será idealmente obrada en caso efectivo.”
Sin embargo, esta obra tendrá un potencial notable obrada en caso vocativo, pues tenderá a desplazar de manera espontánea los medios al lado armado agente, orbitando alrededor del
paciente. Esta órbita, típica de la acreción, queda generada por la tendencia del paciente a ocluir a su tercera, dado que la girata agente tendrá lugar en la agregación de fuera de dos tiradores diestros.
“La girata de Tudela en caso vocativo tenderá a hacer orbitar los medios al lado armado del agente.”
Nombre:
La girata de Tudela, o media girata, podrá ser llamada con el término único de “Tudela” de manera informal, pues será esta una manera resumida de hacer mención a ella, en la que se mantiene el término más característico de la denominación.
Copla de la girata de Tudela:
Acomete raudo Don Rodrigo con pie firme, lo atestiguo. Anda al lado y guiña el tipo, lanza el arma, hiere altivo.
Frena el cuerpo tras su lance con compás y con estilo, se culmina paso y asalto y sigue vivo Don Rodigo.
Variante legata de la girata de Tudela:
“La variante legata de la media girata es una media girata en la que la sencillez actúa en remiso al lado no armado agente, con participio de accidental, antes de que el rumbo de la hoja comience a extenderse y produzca el encordado.”
En una media girata, o girata de Tudela, se podrá hacer una variación, basada en actuar el desplazamiento de la sencillez previo al movimiento de la parte distal de la hoja, o sea, alterando la jerarquía ejecutiva. Como producto emergerá una obra ligeramente distinta en la dinámica, que se llamará variante legata de la girata de Tudela.
“La variante legata de la media girata es resultado de la acción legata del arma en dicha media girata, de donde proviene su nombre.”
El concepto de legato, resulta ser la forma de actuar el arma moviendo antes la sencillez que la punta de la hoja o el fundamento, de manera contraria a la jerarquía ejecutiva, alterando esta conscientemente para obtener una configuración distinta en la dinámica de la obra. De esta manera, se entiende que una acción del arma es legata al generar el movimiento de la sencillez previo al del fundamento o punta del arma del usuario.
Legato:
“Se llama legato al movimiento de la sencillez previo al movimiento de la punta de la hoja o del fundamento, dejándolos parcialmente estáticos.”
La variación legata de la media girata tendrá lugar al actuar, con obra de moción constante, una acción remisa al lado no armado, con participio accidental, de la sencillez agente, justo antes de
actuar la hoja, lo que mantendrá estática la punta de la hoja, o sea legata, quedando más tiempo sobre la hoja paciente, torneando hasta quedar el fundamento notablemente encima de la hoja opositora. Esto tendrá lugar sobre un medio compás de avance transversal al no armado del agente, tal y como en la media girata.
Tras el ligero adelanto de la acción remisa de la sencillez, se actuará la hoja, sin dilación, encordando sobre la hoja paciente, quedando esta humillada y privada, haciendo que el opositor paciente no pueda actuar en natural sin exponer claramente su sencillez. Sin embargo, el retraso que se genera en el encordado hará que este tenga lugar más cercana a la segunda fase de la obra, o sea, que se dé el éxito ejecutivo cercano al segundo medio compás y una vez se ha generado el guiñado del cuerpo.
“La variante legata de la girata de Tudela hará que sea más sencillo mantener la agregación durante el encordado, que por otro lado, tendrá lugar algo más tarde que en la girata de Tudela sin variar.”
Dado que la hoja paciente queda humillada durante el tránsito del agente, dicho paciente no podrá generar la oclusión dinámica a primera, que podría comprometer al agente. Dicha oclusión no podrá tener lugar de manera funcional por estar la hoja paciente humillada y presa de una inercia que la acerca al plano inferior, lo que hará que la hoja paciente pierda la agregación y no pueda tener éxito ejecutivo su oclusión dinámica.
La aplicación del legato a esta variante de la media girata alterará la jerarquía ejecutiva, modificando la dinámica de la obra. Esto quedará justificando por la necesidad de retrasar el inicio del encordado y/o para generar una geometría propia de la oclusión de tercera, lo que podrá aportar un módulo protectivo a la obra, ante un opositor ofensivo y notablemente irreflexivo.
“La acción legata del arma alterará la jerarquía ejecutiva, para obtener una dinámica que se adapte mejor a la naturaleza del opositor o del medio.”
En la variante legata de la girata de Tudela, el ángulo fiel se amplía, y tras ello, se mantiene parcialmente estable hasta el final de la acción del arma, o sea, hasta el éxito ejecutivo. Con esto se genera una oclusión a tercera por parte del agente, y por ende, se puede entender que la variante legata es la conjugación entre la girata de Tudela y un redondo de cuarto, de tercera a adelante.
“La variante legata de la girata de Tudela puede entenderse como la conjugación entre una girata de Tudela con un redondo de tercera a adelante, potencialmente actuado con belting.”
El redondo de cuarto, de tercera a delante, que se podrá realizar con belting, habrá de tener lugar extendiendo la trazada de la sencillez desde tercera, más allá de adelante, hasta tender a alcanzar la rectitud de primera, haciendo que pueda aplicarse la biomecánica propia del belting, y con ello adelantarse parcialmente el éxito ejecutivo, atribuyéndole mayor energía al encordado.
“El belting, en una variante legata de la girata de Tudela, tendrá lugar llevando la sencillez a primera, una vez haya llegado a adelante desde tercera.”
Se habrá de tener en cuenta que retrasar la acción del extendido del rumbo, podrá dar lugar a que las hojas queden o puedan quedar paralelas, lo que llevará a potencialmente emerger un medio de común herida, presente o futuro, al comienzo de la acción de la hoja, dándole lugar al
opositor a obrar, reaccionando con una línea en cruz en caso efectivo o interruptivo, así como una oclusión dinámica radial al lado armado del agente, que rompería el medio, y daría lugar al fracaso agente.
“Al actuar en legato la girata de Tudela podrá emerger el medio de común herida, y el paciente podrá reaccionar con una línea en cruz o una oclusión.”
Para poder adelantar la acción legata del arma agente, el primer medio compás de esta variante podrá estar obrado de equino, reduciéndose notablemente el tránsito del centro de masas y reduciéndose el tiempo que la extremidad queda separada del firme. Además, con esto se adelantará parcialmente la acción legata del arma, dada la estabilidad temprana de la planta, que además hará más rápido el guiñado del torso, valiéndose de la inercia resultante del primer medio compás y de la estabilidad temprana de la planta.
“La variante legata de la girata de Tudela se podrá obrar sobre un primer medio compás de avance transversal, al lado no armado del agente, con notable ganancia de recta y de equino, lo que podrá compensar el retraso del legato del arma al acelerarse el contacto del pie que avanzar con el firme.”
La variante legata de la media girata tiene un potencial geométrico que permite la potencia de oclusión al opositor, mientras la obra legata está siendo llevada a cabo. Esto será así dado que el sostenimiento estático de la agregación y el fundamento harán que la oclusión posible del paciente retrase sus implicaciones dispositivas, pudiendo quedar dicha oclusión entendida como si fuese obrada antes de tiempo del encordado agente. Esto posibilitará al agente a encordar sobre la oclusión que estará teniendo lugar por parte del paciente, al retrasarse el potencial éxito de esta.
“La variante legata agente hará que una oclusión a tiempo paciente sea retrasada en sus efectos dispositivos, permitiendo al agente encordar sobre la oclusión paciente.”
Copla de la variante legara de la girata de Tudela:
De obligado cumplimiento es seguir la jerarquía del movimiento pudiéndose cambiar en el tiempo acción agente con su sencillez.
Al variar legata la Tudela el paciente quedará ocluyendo cuando el agente aún queriendo gana del medio la tutela.
Blibliografía:
MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. El Libro del Karui. Academia de Esgrima Láser. Laser Fencing Academy. Guía técnica. Glosario específico y común. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2019. Edición 2.00. NRA: AELMM20220813001
MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. El Libro del Furasshu. Compendio esgrimístico, técnico, filosófico y tipológico de los aspectos particulares de la Esgrima Láser, sus armas y sus practicantes. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2020. Edición 1.0. Depósito legal J 118-2020. NRA: AELMM20220614001.
MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús y PARRILLA SÁNCHEZ, Juan. Diálogos con el Maestro. Filosofía elemental de la Esgrima Láser y su implicación en la comprensión y el desarrollo de su técnica funcional. Volumen I. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2021. NRA: AELMM20220419001.
MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. Tratado General de la Esgrima Láser. Comprensión, práctica y aplicación de sus destrezas universales y específicas. Tomo I - Premisas técnicas y expresiones fundamentales de la Esgrima Láser, que usa el daito como causa instrumental ponderada y generalista. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2022. NRA: AELMM20220909001.
MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. Glosario general de la Esgrima Láser. Recopilación de términos y voces con particular significado y uso en el contexto esgrimístico. Linares: Academia de Esgrima Láser, 2023. Número de Registro Académico: NRA: AELMM20230301001.

