TÉRMINOS GRIEGOS HISTÓRICOS

PARA LA MAKHAIRA E

INSTRUMENTOS SIMILARES

ANÁLISIS ETIMOLÓGICO, FILOLÓGICO, HISTÓRICO Y TÁCTICO DE LOS CONCEPTOS CON LOS QUE LOS GRIEGOS APELABAN AL ARMA BLANCA

(EXTRACTO DEL TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA CLÁSICA ÍBERA)

EDICIÓN 1.1

ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER

D. Marcelino J. Miguel Castro: Eristólogo - Hoplólogo - Maestro de Armas Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser - D. Gabriel Ruiz Talavera Programador informático Experto en bases de datos Iniciado de la Academia de Esgrima Láser

Linares, 2026

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ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER - MAESTRO MARCELINO MIGUEL. 2026. © (TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS)

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Introducción:

El arma que es hoy conocida como la “falcata” no siempre ha sido denominada por este nombre, siendo este término acuñado en el siglo XIX, en base a la raíz latina de la que emerge el término falx, que se traduce como “hoz”, “con forma de hoz” o “provisto de hoces”, o sea, que posee una hoja curvada, o con el filo curvado, en sentido opuesto al lomo.

FALCATA. [Falcata]: 1. Arma blanca clásica prerromana, de origen meridional ibérico, con una característica hoja con forma curva tendente al agudo, con filo cóncavo en su parte proximal y convexo en su parte distal, y un parcial contrafilo, quedando su hoja más estrecha en el tercio fuerte y ensanchándose en la parte distal del tercio medio, siendo un instrumento con el centro de masas adelantado, pensado para ser usado a una mano, desde una guarnición sin guarda notable. 2. Historia Literaria de España, origen, progresos, decadencia y restauración de la Literatura Española: Espada que los Antiguos llamaban Falcata, porque era corva á manera de hoz. Sus filos no estaban por la parte de afuera, como los sables de hoy, sino por la parte de adentro. 3. Medallas de las colonias, municipios y pueblos antiguos de España: La Espada falcata, esto es, corba á modo de hoz, de que hacen varia mención los antiguos. Su corte no estaba de la parte de afuera, como hoy nuestros Sábles, sino por adentro, como la hoz, en cuya conformidad se figura en Columna Trajana: (I) y por lo mismo la consideró Marcial en la mano de Segador, habiendo sido antes de un Soldado. 4. El tecnicismo de la prehistoria: Dícese de cierta clase de espadas de bronce (y después de hierro) muy comunes en España, que tienen el corte, no en línea recta, sino encorvada a manera de hoz, aunque no tan acentuada la curva. Es un latinismo o extranjerismo innecesario, puesto que en España hay ya la voz falcada, que significa lo mismo. 5. Diccionario enciclopédico UTEHA: Se dice de la espada celtíbera de hierro, de forma encorvada, que recuerda una hoz, con un solo filo y empuñadura diversamente ornamentada y vuelta para proteger la mano. 6. Guardia variante de flux, de planta en infinita con el pie hábil ligeramente adelantado o en transversal, con angulación paralela o medio recto, sobre una afirmación erguida con peso centrado, se mantiene el arma a una mano y aguda, dejando la hoja paralela a línea de recto desde la rectitud hábil embebida, teniendo la mano hábil dejada.

El autor Juan Agustín Ceán Bermúdez, nacido en el año 1749 y fallecido en el año 1829, es uno de los estudiosos principales que empiezan a hacer uso del término falcata, concretamente para catalogar de manera descriptiva este tipo de herramientas. En específico en su obra “Sumario de las antigüedades romanas que hay en España y, en especial, las pertenecientes a las Bellas Artes” es donde se introduce el uso de “falcata”.

Algo a tener en cuenta es que Juan Agustín Ceán Bermúdez no hace uso de la palabra falcata como un sustantivo, el autor lo utiliza como adjetivo calificativo de este tipo de armas, llamandolas “espadas falcatas”, y sera posteriormente cuando el termino falcata como sustantivo tome relevancia.

Esta transición hacia el uso de falcata como sustantivo viene dada en gran parte por el autor Fernando Fulgosio, donde en su articulo “Armas antiguas ofensivas de bronce y hierro”, bajo la dirección del Doctor Don Juan de Dios de la Rada y Delgado, hace descripción de las espadas curvas de los pueblos iberos.

Finalmente el término termina de ser acuñado como sustantivo internacionalmente cuando en el año 1904, el arqueólogo francés Pierre Paris; en su obra “L'Art et la Géographie de l'Espagne antérormaine”, fijó el uso del sustantivo “falcata”, en concreto para catalogar este modelo de espada ibérica, en el ámbito científico y museístico.

De esta semántica raíz “falx”, de donde emerge el término falcata, ya existían en latín términos derivados, como “ensis falcatus”. Este era típicamente utilizado para denominar a la falx Dacia o a la harpe griega, siendo así esta expresión latina utilizada para nombrar herramientas de hoja curva.

ENSIS FALCATUS. [Ensis falcatus]: Forma latina de hacer mención al Falx dacio y/o la harpe griega, así como a cualquier arma blanca, u hoja de esta, que presente una curvatura notable quedando el filo verdadero en la parte cóncava

Al carecer de registros traducibles identificativos para este tipo de instrumental de los pueblos iberos, u otras poblaciones de la península ibérica, para su estudio debemos rastrear el nombre de este tipo de armas de las fuentes clásicas historiográficas más antiguas, que hagan referencia a este instrumento concretamente.

Al hacer este estudio sobre cómo otros pueblos y autores, coetáneos temporalmente a los pueblos iberos, llamaban a este tipo de arma nos encontramos con que utilizaban el término “machaera hispaniensis”, siendo mencionado por autores como Séneca y Polibio, haciendo referencia a la armas nativas iberas.

MACHAERA HISPANIENSIS. [Machaera hispaniensis]: Forma latina de hacer referencia al arma blanca que en el presente se denomina falcata.

De machaera hispaniensis como término se partirá para desarrollar una investigación etimológica, filológica, histórica y, superficialmente táctica, del uso que hubieran tenido términos adyacentes, siendo los casos aquí recogidos algunos de los que se hubieran usado para definir a lo que hoy conocemos como la falcata, u otros instrumentos similares.

Términos griegos históricos para la makhaira e

instrumentos similares:

Makhaira / Machaera (μάσαιπα):

Desde una perspectiva general, el término “makhaira”, en el contexto histórico del griego antiguo designaba, de una manera genérica, a un arma blanca o una herramienta de corte provista de un solo filo. Este significado fue evolucionando con el paso del tiempo y de la historia de la antigua civilización griega, sufriendo una transformación: de comenzar en sus orígenes como un instrumento cotidiano y ritual, a convertirse en el apelativo concreto de una de las armas que formarían parte de la panoplia marcial de los combatientes de estas épocas, destacando por su eficiencia y por el posible uso en las unidades de caballería.

MAKHAIRA. [makhaira]: 1. Forma común de hacer referencia al arma blanca de un filo en la Antigua Grecia. 2. Forma alternativa y griega de hacer referencia a la machaera hispaniensis, y/o a la falcata. 3. Forma de hacer referencia a la falcata usada para el contexto griego. 4. Término griego para apelar a una familia morfológica de armas blancas cuya hoja no es simétrica tendiente a estar curvada en sentido al filo.

MACHAERA. [Machaera]: 1. Arma blanca de origen griego, caracterizada por su hoja curva y filo único, utilizada tanto para tareas domésticas como en contextos militares. 2. Término griego que hace mención a un instrumento cortante con amplia gama morfológica que, en textos clásicos, puede referirse a diversos tipos de cuchillos o espadas, incluyendo el escalpelo de un cirujano, y que en el Nuevo Testamento se utiliza para designar espadas en general. 3. Arma recomendada por Jenofonte para la caballería debido a su eficacia en cortes desde la altura de un caballo. 4. Espada larga de un solo filo. 5. Término griego que, según San Isidoro de Sevilla, proviene de makrós, y se usa para apelar una espada larga de un filo. 6. Forma de hacer referencia a la falcata usada para el contexto latino.

Etimología del término “makhaira”:

Cuando analizamos desde una perspectiva filológica y etimológica esta palabra, podemos concluir que tiene una gran relación con el entorno y contexto bélico o marcial al que los antiguos griegos podrían haber estado expuestos. El término es una derivación directa del sustantivo κάρε (mákhē), que puede traducirse como batalla, lucha o combate. Adicionalmente, cabe a destacar la posible derivación del verbo κάρεζζαη (mákhesthai) que sería traducido como luchar o combatir, tal y como es descrito en el lexicón de griego a inglés de Liddell, H. G., & Scott, R. publicado en 1940, el cual fue una referencia mundial para la etimología y análisis lingüístico de los vocablos del griego antiguo.

El origen previo, de donde se postula que se podrían haber originado la raíces de estas palabras, es de lo que conocemos actualmente como lenguas indoeuropeas, acercándose en mayor medida por su estructura léxica y gramatical al protoindoeuropeo, pudiendo ésta haber sido la lengua madre del griego antiguo. Las similitudes en las que se fundamentan estas hipótesis suelen darse por la identificación de patrones de sonido concretos y por el sistema lingüístico conocido como la apofonía.

La apofonía lingüística, también conocida ablaut o alternancia vocálica, es un fenómeno fonético y morfológico de algunos lenguajes, donde la letra o letras vocales de la raíz o sufijo de una palabra cambian para modificar su significado, flexión o derivación sin alterar las consonantes que conforman la palabra. Es común en la lengua española verlo representado en la conjugación verbal, los plurales y prefijos. Un ejemplo dentro del español en la conjugación verbal podría verse con (trabajar / trabajo / trabaje) con alternancia de a/o/e, o en la derivación como hierro y férreo o noche y nocturno.

Se postula que la raíz indoeuropea o protoindoeuropea de la que se originaría la palabra Machaera (κάραηξα) podria ser la raíz “magh-”, que muy probablemente estaba asociada a conceptos como ser capaz, tener poder o luchar, de donde también se podrían haber derivado términos germanos que luego serían traspasados al inglés como la palabra en alemán antiguo “macht”, que se traspasará al inglés antiguo como “mihte”, para luego acabar evolucionando al término actual de “might”, significando tanto fuerza o poder como también la existencia de posibilidad.

Uso histórico y semántica del término “makhaira”:

Una vez tratada la raíz de la que se forma esta palabra, es relevante mencionar su significado semántico, donde el sufijo -aira denota el significado de instrumento utilizado para llevar a cabo una acción. Cuando unimos la raíz y el sufijo, la machaera obtiene el significado de instrumento para lucha o herramienta para la batalla.

El significado de este término no se mantendrá estático, como pasa con muchos otros términos en diferentes lenguajes, ya que conforme la cultura e historia del pueblo cambian, también cambia la manera en la que se usan ciertas tecnologías y cómo estas se adaptan y evolucionan a la vez que el propio pueblo y su lenguaje se desarrolla. En el caso de “makhaira”, se puede observar un significante cambio en su concepción desde las primeras épocas arcaicas griegas, hasta periodos posteriores conocidos como las épocas clásicas o helenísticas.

En primera instancia, en las épocas arcaicas, el contexto en el que se usaba este término resultaba mucho más doméstico o ritual. En los primeros registros literarios producidos en estas primeras épocas, siendo un relevante ejemplo a destacar las obras de la épica homérica, la “makhaira” no se describe específicamente como un arma de guerra, sino como herramienta de uso cotidiano, siendo en sí un cuchillo de grandes dimensiones.

En la obra de la Ilíada se describe cómo los diferentes héroes portan una makhaira sostenida en conjunto a la vaina de la xiphos, siendo típicamente esta su arma principal. En este texto se describe que el uso principal de la makhaira era utilitario como herramienta, usándola para el sacrificio de animales, el corte de la carne y la realización de diversas tareas cotidianas en el campamento, siendo un ejemplo de esto cuando Agamenón utiliza la makhaira para cortar el pelo de ciertos animales mientras realizaba un juramento sacrificial.

"El Atrida, sacando con sus manos un cuchillo que junto a la gran vaina de su espada siempre colgaba, cortó mechones de las cabezas de los corderos, y luego los heraldos los repartieron a los mejores de los troyanos y aqueos."

Homero. (VIII a.C.). Iliada , canto III, 271-274 .

Con el paso de los siglos, el significado de la makhaira fue transicionando conforme evolucionó la herramienta a un contexto más enfocado en lo marcial. La hoja se alargó considerablemente, mientras que conservaba cierto grado de la curvatura en la hoja, y típicamente se mantuvo que sólo uno de los filos de la hoja estuviera afilado. Adicionalmente, su forma cambió para tener un

ensanchamiento de la hoja cercano a la punta de esta, siendo más estrecha en la zona proximal a su guarnición. Estos cambios en su morfología hicieron que su centro de masas se desplazase a un punto sutilmente más distal, hacia la punta de este arma, aumentando la fuerza total que podría haber generado al realizar un tajo, diferenciándose de la xiphos, que por lo indicado en ciertos registros históricos parece que se consideraba un arma más utilizada para realizar estocadas, sin ser necesariamente esto cierto dada la tendencia de los cronistas a desconocer los pormenores tácticos.

“La makhaira fue evolucionando en su forma como su nombre en semántica.”

Esta evolución de la makhaira en el contexto militar y marcial resulta de notable relevancia en las unidades de caballería según registros escritos de la época. Debido a la altura desde la que operaban los jinetes y a la dinámica que resulta del asalto ecuestre, la ejecución de estocadas eficientes y precisas resultaba dificultosa a la hora de la realizarse con las xiphos por el tamaño de este arma y la morfología que tenía, exponiendo a su usuario ante su opositor y pudiendo quedar atascadas en el objetivo ejecutivo al realizar una estocada, dejando a su portador desarmado y en notable desventaja.

Por estas y otras razones, autores como Jenofonte aconsejan el uso de la makhaira sobre la xiphos para los jinetes, recomendando acciones de tajo sobre las estocadas, cambiando así el paradigma instrumental de la caballería en épocas clásicas y helenísticas.

“ὡο δὲ ηνὺο ἐλαληίνπο βιάπηεηλ, κάραηξαλ κὲλ κᾶιινλ ἢ μίθνο ἐπαηλνῦκελ· ἐθ᾽ ὑςεινῦ γὰξ ὄληη ηῷ ἱππεῖ θνπίδνο κᾶιινλ ἡ πιεγὴ ἢ μίθνπο ἀξθέζεη.”

"Pero para dañar a los enemigos, alabamos más la mákhaira que el xiphos; pues estando el jinete en una posición elevada, el golpe de una kopís resultará más suficiente que el de un xiphos."

Jenofonte. (350 a.C.). Peri hippikēs, XII.11 .

La influencia de las ideas de estos autores, acompañadas muy probablemente de la propia experiencia empírica de los usuarios de estas armas, generan la hipótesis de que esta fue la razón por la que se realizó un cambio en el contexto militar, transmitiéndose correlativamente el cambio de significado de la propia makhaira, cobrando una mayor relevancia como arma principalmente y no tanto como un instrumento cotidiano o ritual. Aunque es posible que se hubiera mantenido este tipo de uso en algunas ocasiones, por herencia práctica del instrumento original como una herramienta con múltiples propósitos, aunque más enfocada ya en estas épocas a su uso marcial.

En contraposición a las ideas de Jenofonte, que sostiene que la makhaira resulta mas eficiente que la xiphos como arma de tajo para la caballería, desde la perspectiva de la Academia de Esgrima Láser, sostenidos en la física y el estudio hoplológico del instrumento, se establece la hipótesis de que la ventaja principal que aporta la makhaira para el jinete se fundamenta en la longitud de su cuerda para realizar una estocada más eficaz, pues el resto de condicionantes geométricos propios de la makhaira tenderán a ser contraproducentes en el asalto desde el caballo, tanto contra infantes como contra otros jinetes.

Por esta razón es probable que la makhaira no fuera predominantemente utilizada para realizar tajos sobre la montura, ya que la curvatura al agudo de la hoja de este arma, al realizar un tajo en natural propio del combate montado, podría aumentar notablemente la energía del impacto devuelta al jinete, así como a tender a quedarse trabada en el objetivo ejecutivo, reduciendo la

eficiencia de este arma y haciendo más funcionales otras geometrías, como aquellas que tuviesen una hoja curva en sentido obtuso, o sea, con el tercio débil en sentido al contrafilo, tal y como los sables de caballería suelen presentarse. Esta problemática podría haber sido suplida, según esta hipótesis, por una xiphos de mayor longitud de cuerda. Por ello es posible que la transición hacia la makhaira fuera ocasionada por ser más eficiente en el combate a pie, armando a los propios jinetes ante ciertas situaciones en las que podrían encontrarse en combate, más que para trabajar con el instrumento desde la montura.

“La makhaira tenderá a ser más eficiente a pie que sobre la montura, dada la física detrás de su morfología.”

Con el tiempo, en la época helénica las tropas de infantería como los peltastas, e incluso los hoplitas, adoptarán la makhaira como parte de su panoplia en muchos casos, usándola como un arma secundaria para el combate en distancias o espacios reducidos, cuando la formación típicamente de falange se rompía y no se podía continuar haciendo uso de la lanza.

Para la Academia de Esgrima Láser, este es el término que se utiliza de manera formal para hacer referencia a lo que hoy conocemos como la falcata, utilizándose machaera y makhaira dependiendo del contexto histórico al que se haga referencia, ya sea al latino o al griego. La principal razón por la que se usa este término frente a otros es porque, según los registros históricos escritos más antiguos, este fue el nombre con el que se hizo referencia a este tipo de arma del pueblo ibero.

El primer autor del que se tiene conocimiento que mencionara a la actualmente conocida falcata como makhaira, fue Polibio de Megalopolis entre los años 150 a.C y 130 a.C, en su obra Historias. Se considera a Polibio una de las fuentes contemporáneas más directas que escribió sobre las guerras púnicas y las guerras celtíberas, haciendo referencia en la obra mencionada a las armas de estos pueblos, describiendo la panoplia que portaban los mercenarios iberos dentro del ejercito de Anibal, y siendo uno de los ejemplos su exposición de la batalla de Cannas.

"El escudo de los íberos y de los celtas era muy parecido; las espadas (machaíras), en cambio, eran completamente distintas; pues la de los íberos podía herir con la misma eficacia de punta que de tajo, mientras que la gálata (celta) servía únicamente para el tajo, y esto a una cierta distancia."

Polibio de Megalópolis. (150 a.C - 130 a.C..). Historias, Libro III, capitulo 114 .

Polibio utilizó el término makhaira haciendo referencia a las armas de ambos pueblos, remarcando la gran capacidad de realizar tajos y estocadas de los pueblos iberos, diferenciándose de otras espadas que destacaban más en la ejecución de la estocada de otros pueblos.

Adicionalmente, Polibio hizo también mención de la gran calidad del hierro ibero, su tenacidad y su capacidad de corte, así como de las procesos tecnológicos y metalúrgicos que usaban estos pueblos para producir el material con el que serían forjadas.

Phasganon (φάζγανον):

Este término, “phasganon”, a diferencia de makhaira, parece indicar por el origen que le han atribuido muchos autores, que desde su inicio no tenía necesariamente una implicación estrictamente militar o marcial, haciendo alusión en su traducción a la palabra espada, que según el contexto podría usarse como sinónimo de xiphos, aunque por la evidencia encontrada era predominantemente usado como un término literario o poético. Así, el phasganon está

directamente ligado en su uso según los registros escritos a la Edad del Bronce, siendo muy presente en la épica homérica y el teatro trágico que existía en estas épocas.

PHASGANON. [Phasganon]: Designación genérica poética de arma punzante o cortante de época clásica griega, entendida como instrumento ofensivo de hoja recta o levemente curvada.

Rara vez se le ha podido designar una tipología o morfología arqueológica concreta en la época griega clásica como phasganon, a diferencia de otros de los términos griegos que hacen referencia concreta a armas con morfologías claramente definidas y diferenciadoras, como la xiphos, siendo una espada recta de unos 40 a 60 centímetros afilada en su filo y contrafilo, o la makhaira, siendo esta un arma con curvatura en su hoja y típicamente de un solo filo. A este término se le atribuyó un significativo significado poético impregnado de connotaciones heroicas y arcaicas, recogidas en los diferentes textos que se han podido estudiar.

Etimología del término “phasganon”.

La procedencia original del término phasganon no se conoce con exactitud, lo que ha resultado en que sea objeto de debate entre gramáticos de la antigüedad y lingüistas modernos. Existen varias escuelas de pensamiento sobre el origen y etimología del término. Algunos autores, gramáticos y eruditos antiguos como Orion de Tebas, tomando como referencia el conocimiento establecido por autores incluso más antiguos, como Elio Herodiano, trataron de establecer un sentido y origen a esta palabra, postulando que phasganon podría haber derivado del verbo sphazō (ζθάδω) que significa degollar, sacrificar o matar violentamente. Esta teoría crea la hipótesis de que el término “sphaganon” fuera el origen de phasganon, y que sufrió un proceso de metátesis o inversión de consonante y que acabó transformándose en el término phasganon sobre el que estamos tratando.

Esta teoría sobre el término en cuestión establece una hipótesis unida al significado primariamente poético y filosófico, resultante de la vinculación del significado de acción de matar, degollar o sacrificar con el propio arma a la que se hace referencia. Es relevante tener en cuenta que aunque exista esta relación entre las palabras que relacionan la acción y el arma, la lingüística moderna y contemporánea a los tiempos actuales descarta esta teoría, considerándola una etimología popular o falsa etimología. En otras palabras, descartan la hipótesis ya que la relación está basada en una similitud fonética y no en el estudio lingüístico científico moderno, el cual se centra en rastrear y hallar el origen considerado real del término, mediante el estudio histórico de la lengua tratada o de sus lenguas predecesoras.

En contraposición a esta hipótesis de autores antiguos, en la filología moderna, donde el autor y lingüista Robert Stephen Paul Beekes es uno de los referentes que establecen otra hipótesis diferente, se conjetura que el término carece de raíz indoeuropea clara.

La estructura de la palabra phasganon, y concretamente el sufijo -anon, sugiere que no tiene un origen indoeuropeo, y por tanto hay una gran probabilidad de que sea un préstamo lingüístico pre-griego. En otras palabras, esta hipótesis indica que es muy probable que esta palabra fuera adoptada por los primeros hablantes del griego de las poblaciones autóctonas de la zona del Egeo, probablemente antes de la Edad del Bronce tardío.

Esta hipótesis de la antigüedad del término phaganon, que indicaría que su origen es pre-griego, queda apoyada en gran medida por la evidencia arqueológica, reforzando la idea de que la procedencia de la palabra phasganon ya existía en la civilización micénica entorno a los años 1600 a.C y 1100 a.C.

La evidencia que más fundamenta la hipótesis se encuentra en las que se conocen como las tablillas de Lineal B de Cnosos, específicamente en la serie de tablillas Ra, localizadas en el palacio Cnosos.

Estas tablillas compuestas de arcilla sin cocer, son una serie de documentos que guardan el sistema de escritura micénico, conservando la mayor parte de su integridad intacta. El lineal B consiste de un conjunto de signos silábicos donde cada uno de los símbolos representa una sílaba concreta, recogiéndose en esta tablilla un significativo número de signos ideográficos que ayudaron a la comprensión de este lenguaje. En esta tablilla fueron registrados primariamente datos con fines administrativos del palacio, típicamente durante un año concreto, ya que por lo que se conoce cuando pasaba el año administrativo las tablillas eran destruidas y se comenzaba una nueva, aunque existen casos de tablillas que se mantuvieron del año previo.

Los datos de las tablillas son típicamente listas de compras, ventas, entregas de productos manufacturados, materias primas, ganado, esclavos y también incluye inventarios de armas, carros o caballos, ofrendas a deidades o santuarios y listas de trabajadores de palacio y su remuneración. Aunque la primera impresión pueda ser que son textos monótonos, han ayudado notablemente a definir aspectos de la sociedad anterior a la griega arcaica y cuál era su forma de gobierno o economía, además de aportar el conocimiento de los nombres de sus dioses principales y de sus armas, armaduras y carros, o algunas de sus partes.

Es en esta tablilla concretamente donde se encontró la palabra pa-ka-na, de la cual su transcripción fonética se teoriza que resulta phasgana, fundamentando la hipótesis de ser la palabra originadora de phasganon, ya que adicionalmente en esta tablilla esta palabra iba acompañada del ideograma que representa una espada corta.

Uso histórico y semántica del término “phasganon”.

En la Grecia arcaica la palabra phasganon aparece en repetidas ocasiones en los poemas homéricos tanto en la ilíada como en la odisea, los cuales fueron compuestos en los períodos finales de la edad oscura.

El término era utilizado como un sinónimo de xiphos y, por su utilización, estaba directamente ligado a los grandes héroes aqueos y troyanos. En estas obras, Homero usa con frecuencia el epíteto phasganon argyroēlon (θάζγαλνλ ἀξγπξόεινλ), el cual se traduce como espada de clavos de plata o espada de empuñadura plateada. La utilización de este epíteto por el autor refuerza la idea arqueológica de que las espadas micénicas tenían empuñaduras adornadas con metales preciosos, aportándoles un notable grado de lujo y estatus a estos personajes que las portaban.

Algo relevante sobre el uso del término phasganon es que, por las evidencias históricas escritas, parece que durante los siglos V a.C. y IV a.C. el término desapareció del habla común de los ciudadanos atenienses, y no se ha encontrado escrita en los tratados militares o históricos de autores como Jenofonte o Tucidides.

El desuso del término cambiaría gracias a los destacables dramaturgos antiguos griegos como Esquilo, Sófocles y Eurípides, los cuales retoman el uso de la palabra phasganon en sus obras, aunque no se mantenga en otros ámbitos.

En el teatro trágico, la utilización de la palabra phasganon parece indicar un intento de elevación del registro del diálogo a los niveles de las épicas homéricas. El término, por tanto, destaca en la tragedia, y suele ser utilizado como recurso para el suicidio heroico, como pasa en el caso de Áyax el grande, descrito en la obra de Sofocles: Áyax.

Así, “phasganon”, como expresión, también es utilizada para casos de castigo sangriento, manteniendo de esta manera el contexto semántico de violencia o destino fatal sobre el término.

Xiphos (ξιφορ):

El término “xiphos”, “xyphos” o “xifos”, se utiliza para designar unas de las tipologías de espadas más relevantes en la antigua cultura griega. Esta espada recta, simétrica, de unos 40 a 60 centímetros de longitud, utilizada típicamente con asimento de una mano, portaba un doble filo en su hoja siendo característica su forma pistiliforme o de forma de hoja. En otras palabras, la anchura de la hoja de este arma aumentaba típicamente desde su punta hacia aproximadamente la intersección del tercio débil con el tercio medio del arma, mientras que disminuye su anchura en el tercio fuerte de la misma. Su hoja típicamente estaba fabricada con hierro, aunque por la evidencia arqueológica e histórica se conoce que sus primeros ejemplares habrían sido fabricados en bronce, antes de que avanzara la tecnología metalúrgica del pueblo griego antiguo.

XIPHOS. [Xiphos]: Espada corta recta de doble filo, propia del ámbito griego clásico, concebida como arma secundaria militar, mayormente de infantería, destinada a la estocada y al corte cercano tras el empleo del arma enastada principal.

La xiphos durante la mayor parte de la historia de la Grecia clásica, en su dimensión militar y marcial, etuvo un significativo papel formando parte, en muchos casos, de la panoplia que portaban los infantes de las polis, siendo uno de los ejemplos más destacables el de los hoplitas, que típicamente portaban este arma como un recurso adicional a la lanza.

Etimología del término “xiphos”.

Similar a lo que sucede con el origen del término phasganon, el origen etimológico del término xiphos también supone un desafío para los lingüistas e investigadores, existiendo la hipótesis de que el término muy probablemente esté alejado del origen indoeuropeo convencional de muchos de los términos que conforman el dialecto griego antiguo.

Esta hipótesis sobre el origen etimológico del término xiphos se ve fundamentada en la evidencia arqueológica encontrada en la tablilla lineal B hallada en el palacio de Cnosos, como se nombró en el caso del origen del término phasganon, evidenciando su existencia y utilización en el periodo micénico.

En las tablillas del lineal B, la palabra xiphos aparece bajo la forma “qi-si-po”. Según la traducción de la escritura silábica en la que estaban inscritas estas tablillas, se tiene la hipótesis de que la transliteración fonética silábica del término era “qisiphos”, que acabaría evolucionando y perdiendo su primera sílaba para dar al término “xiphos” . En esta época el término era utilizado para hacer alusión a las espadas de doble filo, dando evidencia de que el término estaba integrado en la lengua de los pueblos micénicos, ya que estaba siendo utilizado en la administración de los palacios aqueos y descrita por estas tablillas de lineal B, ubicándose en el tiempo aproximadamente hacia el siglo XIII a.C.

Existe otra teoría adicional a la mencionada anteriormente establecida por el lingüista Robert Beekes y otros filólogos modernos, en la que proponen su origen como producto de los pueblos pregriegos. Esta teoría alternativa establece que el término xiphos podría haber sido un “Wanderwort”, o una palabra errante, es decir, un término derivado de un préstamo cultural de culturas más antiguas. Existen varias posibilidades de la palabra que podría habersido el origen de xiphos. Una de estas hipótesis establece que el término podría estar relacionado con otro proveniente de oriente próximo y el norte de áfrica, siendo la palabra en egipcio antiguo “zft”, la

cual es traducida como espada o cuchillo, siendo esta posibilidad una de las más aceptadas en la teoría de wanderwort debido al extenso contacto comercial entre las culturas del Egeo y Egipto durante la Edad de Bronce.

Otras de las posibilidades dentro de esta teoría de wanderwort es que el origen del término xiphos provenga de una raíz semítica, siendo un préstamo de la palabra espada. En árabe, la palabra espada seria sayf( فيس). En arameo, esta palabra seria sayfo (ܣܝ ܦܐ). Y en hebreo, esta misma seria sayip (סַיִף). Este parecido de la palabra entre estas lenguas genera un debate sobre el origen de esta, y si el griego adoptó esta palabra del egipcio antiguo, o si estas lenguas la adoptaron de un sustrato lingüístico semitico común.

Uso histórico y semántica del término “xiphos”.

La palabra xiphos se utilizó para designar a cierto tipo de espadas con un grado de morfología común. Estas armas fueron experimentando una notable evolución desde las más largas espadas de bronce de la edad oscura, hasta sus sucesoras y más compactas espadas de hierro del periodo clásico, siendo utilizada la palabra xiphos para denominar y englobar a todas estas distintas tipologías de armas con características comunes en su forma, y posiblemente en su utilización en cierto grado.

El uso del término xiphos habría tenido una utilización heterogénea a lo largo del tiempo, siendo su prevalencia en los textos dependiente de manera directa del género literario y la época, aunque la evidencia arqueológica parece indicar que fue utilizado para designar a la espadas de doble filo ya desde tiempos pre-griegos.

Uno de los primeros usos en el género literario que hicieron de notable importancia al término xiphos fue su utilización en la épica homérica. El griego antiguo, como lenguaje, contaba con una sobreabundancia de términos para referirse al arma que en nuestro idioma conocemos como espada, siendo utilizadas por Homero en muchos casos como sinónimos por conveniencia métrica, para que estos encajen en la estructura de hexámetro dactílico. Este hexámetro es la estructura más común de versos en la épica homérica y poesía didáctica griega, compuesta de seis pies o conjuntos de sílabas largas y breves que sirven como unidad métrica cuantitativa, donde en cada uno de estos pies hay dos tiempos: uno de elevacion y otro de descenso.

En estas obras, la palabra xiphos hacía alusión a la espada tipicamente corta que constaba de doble filo, y que era portada como parte de la panoplia de los héroes, aunque no siendo esta el arma principal que utilizaban, siendo esta la lanza conocida como dori. En las ocasiones donde los héroes no podían usar esta lanza, o la distancia entre los opositores era muy próxima, es cuando el autor describe su uso. Ya en las épicas homéricas este término empieza a entenderse, en mayor medida, de una manera más técnica, en contraposición a términos como el phasganon que tenía una mayor intención poética.

Cuando nos ubicamos temporalmente en el periodo Ático Clásico, el uso del término xiphos queda alejado de los contextos más artísticos de la prosa ática, como la dramaturgia o la poesía, perdiendo la sutil carga poética o emocional que podría haber obtenido en las épicas homéricas, y fue consolidado como el término estándar para hacer alusión de manera genérica a una espada, incorporándose en mayor medida al lenguaje común y militar de la época.

Durante la historia del pueblo griego, muchas espadas fueron llamadas con el término xiphos, aunque durante el paso del tiempo la morfología de este arma no se mantuvo estática. Este cambio en la morfología que mantiene la misma terminología, lo podemos ver representado en los distintos grupos militares que se establecieron en distintos momentos temporales, uno de ellos siendo los hoplitas. Este grupo de combatientes portaban en su panoplia la xiphos como un arma complementaria a la lanza, siendo utilizada cuando esta última quedaba inservible por

algún tipo de rotura, o cuando los espacios existentes entre los participantes en el asalto les obligaban a estar muy próximos. La xiphos que utilizaban los hoplitas típicamente media entre 50 o 60 centímetros y estaba fabricada en hierro, siendo sus dos filos simétricos con una forma foliácea.

Esta morfología de la xiphos, con el paso del tiempo, se vería modificada en algunos casos, como puede ser la que realizó el pueblo de Esparta. Aproximadamente en el siglo V a.C, durante las Guerras del Peloponeso, los espartanos harían evolucionar el diseño de la xiphos reduciendo notablemente la longitud total de este arma, oscilando aproximadamente los 30 centímetros. Este cambio en su morfología fue condicionada de manera directa por una necesidad práctica que vivieron los soldados de este pueblo. La formación típica que adoptaban los espartanos creando un muro de escudo y empujando a sus opositores, también conocida como othismos, generaba una naturaleza en el asalto que hacía que espadas más largas quedaran atascadas o atrapadas entre los soldados que conformaban esta formación y sus escudos, mientras que al reducir la longitud del arma, podía ser manejada de manera más eficiente alrededor de los escudos para herir de estocada a los opositores.

Cabe señalar que en este Tratado se hace uso de la transliteración de “μίθνο” como "XIPHOS", usando una "i" y una “Φ” como “PH”. Pese a ello, estos que escriben son conscientes de que en literatura académica española es más común “Xifos”, siendo la "f" una influencia de la transliteración castellana.

Siendo así, se puede decir que usar la “i” es la norma en el sistema de transliteración internacional del griego antiguo al alfabeto latino. De esta manera, al usar “Xiphos”, se está respetando la grafía original de la letra “ί” (Iota) y la “Φ” (phi), evitando la "españolización" a medias que generaría el uso de “XIFOS”, así como la españolización que podría resultar excesiva a la que daría lugar el uso de “XYFOS”, lo que puede desvirtuar el origen filológico del término.

Kopís (κοπίρ):

El término “kopis” ha sido utilizado en un significativo número de ocasiones como sinónimo de makhaira, haciendo que la distinción entre estos dos términos y armas sean difusos y genere cierta confusión, ocasionada por la clasificación diferenciada de estas cuando comparten tantas similitudes morfológicas.

KOPIS. [Kopís]: Arma blanca clásica prerromana, de origen posiblemente griego, con una característica hoja con forma curva tendente al agudo, con filo cóncavo en su parte proximal y convexo en su parte distal, habiendo algunos ejemplares con un parcial contrafilo, quedando su hoja más estrecha en el tercio fuerte y ensanchándose en la parte distal del tercio medio, siendo un instrumento con el centro de masas adelantado, pensado para ser usado a una mano, desde una guarnición sin guarda notable.

El kopis resulta ser un término específico para la denominación de una espada griega típicamente de un solo filo y con cierto grado de curvatura en su hoja hacia el ángulo agudo, mientras que la makhaira es un término más global que incluye tanto a este tipo de armas como a diversas herramientas de corte, como cuchillos de tamaños variables. Debido al amplio espectro de lo que es considerado como makhaira y la diversidad de herramientas y armas que engloba, existe la posibilidad de que el kopis fuera un tipo específico de makhaira, y que la terminología fuera utilizada indistintamente por sus usuarios.

Otra de las similitudes entre el kopis y la makhaira es el uso que se le daba, ya que ambas, aparte de ser utilizadas en muchas ocasiones como armas, también eran empleadas como herramientas de corte para diversas tareas más cotidianas o generales. Adicionalmente, existen referencias fundamentadas en el arte griego que parecen indicar que el kopis fue también utilizado en los sacrificios rituales de animales y en el procesamiento cárnico de estos, haciendo uso de la gran capacidad de corte que tenía este arma por la concentración de masa en su tercio débil.

Etimología del término “kopis”.

La etimología del término kopis presenta varias hipótesis, siendo una de las más aceptadas la que establece que el origen de esta palabra es puramente griego, definida por la propia acción física que se hace con esta arma o herramienta. Según esta hipótesis, el término derivaría de la raíz kóptō (θόπηω) que se traduce como golpear, talar o cortar a golpes, estableciendo la naturaleza del uso de la kopís.

La raíz kóptō del término kopis parece estar relacionada directamente con las lenguas protoindoeuropeas, proviniendo del término original kop/skop que significa golpear, cimentando la hipótesis de que este término se origina en mayor medida en la lengua griega.

El sufijo -is, el cual se añade al término, otorga el significado de ser el objeto o instrumento que realiza una acción. Cuando se une la raíz con este sufijo, obtenemos la traducción del término “kopis” como el instrumento de golpear o talar, haciendo énfasis mayormente en la capacidad de golpear o cortar. En contraposición, la makhaira tiene un contexto etimológico centrado mayormente en el concepto de la lucha.

Otra de las hipótesis existentes sobre el origen del término kopis, es que la palabra no fuera originaria realmente de las lenguas indoeuropeas o las posteriores griegas, y que fuera un término que se adoptó de la lengua egipcia, convirtiéndola en la adaptación de un wonderwort o préstamo de término extranjero. Existe tanto una conexión fonética como de semántica con el término khopesh egipcio, el cual originalmente se podría haber traducido como “pata de buey”.

El término khopesh se le atribuyó con el tiempo a la conocida espada curva de bronce, que hubiera tenido una funcionalidad similar al kopis para realizar tajo,s estando en ambas hojas adelantada la distribución del peso del arma. Adicionalmente, estas armas típicamente solo constan de un filo afilado y no portan guardia en su guarnición, teniendo significativos parecidos morfológicos que podrían dar peso a la hipótesis del origen etimológico del término por similitud tanto fonética como morfológica.

Uso histórico y semántica del término “kopis”.

El término kopis, y la herramienta que es denominada por este, no nace en su origen necesariamente como un arma marcial en específico. Para ser más precisos, en su concepción era una herramienta pesada empleada para efectuar cortes a través de impactos de notable fuerza. Por esta razón, el primer uso del kopis estaba centrado en el que los civiles de la época le otorgaron, siendo un instrumento típicamente usado para las tareas agrícolas y religiosas. De este modo, el kopis era el instrumento reglamentario para el sacrificio de grandes animales como toros o terneros, y para el procesamiento y despiece de estos u otros animales, sirviendo también como herramienta para los carniceros.

Existen evidencias históricas y arqueológicas sobre su uso para el sacrificio ritual, tanto en las ilustraciones de diversas cerámicas como en la literatura griega, en específico en la tragedia clásica de Eurípides, Electra. En esta obra, siendo precisos en la escena donde Orestes acude a un sacrificio ritual, el personaje pide una kopis para llevar a cabo el sacrificio de un ternero, procediendo a desollarlo y a despiezar al animal con esta herramienta.

"Y Orestes dijo: 'Toma, aparta de mí esta ropa dórica; dame un kopis (cuchillo) de Ftía (θνπίδα Φζηάδα) para que pueda cortar el pecho del ternero, y veamos si soy diestro carnicero'. Y tomándolo, cortó y partió las carnes..."

Eurípides. (417 a.C - 413 a.C..). Electra (Líneas 836-838) .

Esta cita en la obra de Eurípides nos aporta información relevante sobre cuál era la visión inicial que el pueblo griego tenía sobre el kopis como instrumental, no siendo principalmente considerado como un arma, en contraposición a otros instrumentos como el xiphos. El kopis sería inicialmente considerado una herramienta de notable potencial de tajo asociada típicamente con labores domésticas, la carnicería y el sacrificio ritual, pudiendo haber sido una herramienta común entre la población civil de la época.

A medida que transcurre el tiempo y las tácticas e instrumental militares evolucionan, el uso del kopis y la makhaira aumentan su presencia en las tropas, y empiezan a estandarizarse como parte de la panoplia que portaban los diversos combatientes. Uno de los momentos históricos donde se hace notable este cambio de instrumental, dejándose de usar el xiphos para pasar a la utilización de la kopis, es en en las guerras macedónicas, entre el 214 a.C y el 148 a.C.

Debido en muchos casos al mayor tamaño de la kopis, en comparación a la xiphos, parece que se popularizó en su uso en gran medida, especialmente en tropas de caballería como describe el autor Jenofonte, utilizando tanto el término de kopis como de makhaira para hacer referencia al mismo arma.

Es muy probable que por la geometría del combate que se genera al estar sobre una montura, la curvatura de estas armas fuera menor que en la de las tropas a pie, haciendo más eficiente los asaltos, reduciendo la probabilidad de que estas armas quedaran trabadas en los objetivos o en algunas de sus partes protegidas como los escudos.

"Para herir a los enemigos, recomendamos la machaera mejor que el xiphos; pues, al estar el jinete en una posición elevada, el golpe de una kopis (θνπίδνο) será más suficiente que el de un xiphos."

Jenofonte. (350 a.C..). Sobre la equitación (Peri hippikēs)( XII.11).

Aunque su uso se concentra notablemente en las campañas macedónicas, previo a estos momentos Alejandro Magno y parte de sus tropas ya portaban la kopis como arma militar, fundamentando la hipótesis de que el cambio de instrumental fue algo progresivo, lo cual se fue desarrollando con el paso del tiempo. En las campañas bélicas contra los persas se describe el uso de la kopis tanto por parte de Alejandro Magno como por sus tropas de´caballería de élite, así como también parece que sus opositores persas adoptaron armas de una morfología similar, cimentándose esto en los relatos de historiadores como Plutarco, que describen algunas de las armas de los persas también haciendo uso del término kopis.

"Entonces, Espitridates, acercando su caballo por el flanco, se puso ágilmente en pie sobre los estribos y descargó sobre él un golpe con su kopis (θνπίδη). El golpe cortó el penacho de Alejandro y uno de los cuernos [del casco], y aunque el yelmo resistió el filo, este llegó a tocarle el cabello. Espitridates levantaba de nuevo la kopis para un segundo golpe, cuando Clito el Negro se le adelantó y lo atravesó con su lanza."

Plutarco. (finales del siglo I a.C..). Vidas Paralelas: Vida de Alejandro (16.4-5).

Debido a las similares morfologías entre el kopis y la makhaira, existe un debate en tiempos modernos sobre si estas armas o instrumentales eran los mismos. Esta idea se fundamenta en la utilización de sus términos por autores como Jenofonte, el cual usaba los términos como sinónimos intercambiables cuando hacía referencia a espadas asimétricas, típicamente de filo único y con un cierto grado de curvatura.

Por las descripciones históricas que se encuentran, parece que la diferencia principal, aunque con grandes similitudes en la morfología entre estas dos armas, es que el kopis tiene una curvatura más pronunciada hacia el ángulo agudo quedando el peso más desplazado hacia el tercio débil del arma, con una guarnición que cubría parcialmente parte de la mano de su usuario, similar a lo que conocemos actualmente como falcata. Por otro lado, la makhaira griega típicamente se representaba con una hoja con un grado menor de angulación tendiendo a ser más recta que la kopis, y con una guarnición que típicamente tiene menos elementos protectivos que su contraparte.

Estas diferencias morfológicas nos podrían estar indicando a modo de hipótesis que el instrumental, aunque siendo similar, tenía propósitos de uso diferentes, posiblemente siendo la kopis un arma que hubieran utilizado mayormente las unidades militares que iban a pie como parte de su panoplia y no siendo su arma principal. Por su parte, la makhaira hubiera sido más favorable para unidades de caballería debido a su hoja más recta, que hubiera evitado en gran medida que fuera atrapada al golpear a sus opositores.

Xyele (ξςήλη):

El término “xyele” hace referencia a un arma o herramienta de la antigua Grecia muy específica y vinculada especialmente a la cultura lacedemonia o espartana. Este arma o herramienta constaba de una hoja metálica, típicamente de hierro, de un tamaño reducido que se aproximaba al de un cuchillo, donde la hoja describe un cierto grado de curvatura, constando de un solo filo cortante por la cara interna donde describe la curva.

XYELE. [Xyele]: Vocablo de raíz helénica asociado a arma blanca o útil cortante de filo simple, de hoja más ligera y estrecha que la del kopis, concebido para tareas de corte preciso en contextos bélicos, cinegéticos o domésticos según su proporción morfológica y porte.

Esta herramienta es muy posible que no se utilizara solamente como arma, sino que fuera un instrumento versátil que se usara en las tareas diarias de sus usuarios. Podría haber sido utilizada para hacer corte en distintos tipos de materiales, para usos cinegéticos o incluso para la manufactura artesanal de diferentes piezas de madera o hueso.

Etimología del término “xyele”.

El origen etimológico del término “xyele” parece ser totalmente indoeuropeo, es decir, que pertenecía a la lingüística del lenguaje hablado entre el 5000 a.C. y el 3000 a.C. en las estepas euroasiáticas, que sería la base sobre la que posteriormente se desarrollaría gran parte del lenguaje griego.

La raíz verbal del término “xyele” deriva directamente de verbo xúō (ξύω), que podría ser traducido como raspar, raer, pulir o tallar madera, indicándonos por el origen de su raíz el propósito originario de esta herramienta.

Cuando retrocedemos más en el tiempo hasta su raíz indoeuropea, la filología moderna rastrea este verbo hasta la raíz kes- o ks-u-, que le daría el significado de rascar, peinar o esquilar. Esta raíz en el idioma griego fue utilizada para distintas palabras relacionadas principalmente con el trabajo sobre la madera, y el corte de esta u otros materiales. Uno de los ejemplos de uso de esta raiz es en la palabra xýlon ( ξύλον), la cual seria traducida como madera cortada o madera devastada.

El sufijo que acompaña a la raíz verbal del término xyele varía dependiendo de los textos en los que se menciona, primariamente a causa del origen de esta palabra e instrumento, siendo un símbolo de identidad espartana. En textos del dialecto dórico o espartano, el sufijo utilizado para el término es -álē (άιε), quedando el término como xyálē (μπάιε), siendo muy probablemente cómo se origino este término por ser la herramienta principalmente usada por este pueblo. En contraposición a como escriben este término los espartanos, en el dialecto jónico-ático el sufijo usado sería -ēlē (ήιε ), al adaptar el término a este dialecto probablemente con la intención de imitar el dórico.

Ambos sufijos conferían a la raíz verbal una connotación instrumental, resultando en que el término xyele pueda ser traducido como la herramienta de raspar. Esta hipótesis de la semántica del sufijo está cimentada en otros términos que también hacen uso de estos, para dar significación de instrumentos a diferentes palabras. Uno de estos términos es el el de skytálē (Σθπηάιε), que era un baton o vara utilizado como herramienta de criptografía militar. Otro de los términos en el que se utiliza este sufijo es thyēlē (Θπειή), que designa la parte de un animal que sería instrumento de ofrenda al ser sacrificado.

La utilización de este sufijo unido a la raíz verbal del término xyele nos indica que esta herramienta no fue concebida originariamente como un arma marcial, sino que fue concebida como un instrumento para el procesamiento de madera u otros materiales y para diversas tareas cotidianas, aunque también pudiera ser usada como arma, en el caso de ser necesario.

Uso histórico y semántica del término “xyele”.

Uno de los propósitos principales que hubiera podido cumplir un instrumento de este tipo en la vida de los soldados griegos, hubiera sido el de la preparación y redondeo de los astiles de las lanzas y “jabalinas” que estos usaban como armas.

JABALINA. [Javelin]: Arma enastada marcial o de caza, típicamente de menor dimensión que una lanza, que está pensada para ser propelida por la acción de los brazos del usuario.

Al ser los astiles fabricados con maderas que tuvieran cierto grado de flexibilidad, esto hubiera provocado que con cierta frecuencia se astillaran o rompieran estas lanzas, siendo necesario fabricar otro astil para reparar el arma. La xyele habría podido jugar un papel relevante para quitar la corteza de esta madera, redondearla a la forma requerida y suavizar para un uso más eficiente de su usuario.

Autores como Jenofonte hacen referencia a este tipo de uso en su obra Ciropedia, donde Ciro el grande da órdenes a sus tropas de llevar herramientas para la reparación tanto de sus carros como de las armas de los soldados.

"Además, ordenó que los conductores de los carros llevaran una xyele (μπήιελ) para pulir las lanzas."

Jenofonte. (380 a.C. al 360 a.C..). Ciropedia ( pasaje 6.2.32)

Existen también referencias del propio Jenofonte donde deja registrado de manera escrita que esta herramienta no era solo algo usado con fines utilitarios, sino que se usaba en contextos bélicos o marciales. La xyele hubiera sido portada típicamente en el cinto o ceñidor aportando un acceso rápido en caso de tener que hacer uso de ella, y Jenofonte citó su uso como instrumento marcial en última instancia para acabar con el opositor en distancias muy próximas.

Para los espartanos, esta herramienta no hubiera sustituido a la xiphos en ningún caso, pues sus funciones y geometría difieren en gran medida, aunque la xyele sí aportaba un elemento extra disponible en las manos de estos soldados para situaciones muy próximas, donde la lanza y el xiphos fueran menos eficientes o no estuviera disponible su uso por cualquier razón.

"Tenían [los cálibes] en el cinto un pequeño cuchillo (machairion), aproximadamente del tamaño de una xyele espartana (μπήιελ Λαθσληθήλ), con el cual degollaban a quienes lograban derribar..."

Jenofonte. (401 a.C. al 399 a.C..). Anábasis (pasaje 4.7.16)

La xyele en la cultura lacedonia, muy probablemente, era un instrumento muy ligado al sistema educativo que impartía el pueblo espartano para formar a guerreros desde una edad muy temprana, empezando a los siete años y siendo algo obligatorio. Con este tipo de educación se pretendía enseñar a los infantes lecciones como la disciplina, resistencia, austeridad y la supervivencia, lo que hubiera desembocado en la necesidad de que portaran algún tipo de herramienta que ayudara a estas labores, y se tiene la hipótesis de que la xyele hubiera sido el instrumento que portaran desde jóvenes en su dia a dia para llevar diversas tareas a cabo. El mismo Jenofonte en sus textos habla de algunos incidentes de miembros del pueblo espartano, que desde jóvenes ya portaban este instrumental reforzando esta idea.

"...Draconcio, un espartiata, que había sido exiliado de su patria cuando aún era un niño, por haber matado involuntariamente a otro muchacho al golpearlo con una xyele (μπήιῃ)."

Jenofonte. (401 a.C. al 399 a.C..). Anábasis (pasaje 4.8.25)

Es relevante mencionar que en tiempos actuales este instrumento, que a veces podría haber sido usado como arma, tan ligado a la cultura espartana, es conocido como “xiele” en vez de xyele. Se hace la separación de ambos términos para hacer referencia a la herramienta usada en los tiempos antiguos como xyele o xyale, mientras que para los contextos modernos actuales será conocida como xiele.

Paraxiphos (παπαξίφορ):

PARAXIPHOS. [Paraxiphos]: 1. Término griego que apela a un arma blanca de una mano, de morfología varia, ubicada adyacente a un xyphos. 2. Versión corta del xiphos, espada de doble filo empleada por los celtíberos según Julio Pólux.

El término paraxiphos forma parte del vocabulario usado para la descripción de la panoplia griega, siendo en algunos diccionarios clásicos mencionado por su variante morfologica como paraxiphís (παξαμηθίο), haciendo una descripcion precisa y usando el léxico militar griego. Este término hubiera sido usado para describir el posicionamiento exacto de este instrumental en el usuario que lo portaba. El término no designa necesariamente una tipología de hoja concreta, más bien ubica la posición de transporte y dónde es portada este arma, siendo un puñal o arma blanca, típicamente de doble filo en su hoja, de un tamaño menor que la xiphos, que era portada junto a la espada principal que acarreaba el usuario en su panoplia.

Etimología del término “paraxiphos”.

Cuando estudiamos la etimología del término “paraxiphos” nos encontramos con que es un término compuesto sintáctico preposicional, es decir, una palabra donde la preposición añadida aporta el significado semántico al sustantivo, creando una nueva identidad léxica donde es descrita su función por el espacio que ocupa.

Cuando descomponemos léxicamente el término “paraxiphos”, podemos distinguir de manera clara un prefijo, en este caso pará (παξά) y el sustantivo xíphos (μίθνο). Centrándonos primeramente en el prefijo de esta palabra, podemos observar la utilización de la preposición griega pará, la cual tiene un origen protoindoeuropeo, siendo su raíz *per- (o su variante *pr̥-), a la que en esta lengua madre se asocia con los significados de “delante”, “hacia”,“ junto a” o “cerca”.

En el griego clásico, este prefijo suele aportar diferentes significados semánticos posibles, siendo el primero a mencionar el que implica adyacencia en el espacio y pudiendo traducirse como “al lado de” o “junto a”. Un ejemplo de su uso es el término moderno “paramédico”, significando que es el que ejerce junto al médico sin este ser médico como tal.

El siguiente significado posible de este prefijo atribuye una separación o alteración del significado que el sustantivo aporta, pudiendo traducirse como “al margen de” o “fuera de”, observándose su uso como ejemplo en la palabra paradoja, que podría ser entendida gracias al desglose etimológico como al margen de lo que cree o se opina.

Este prefijo, pará, unido al sustantivo xiphos ya tratado anteriormente, cuyo significado se entiende como espada recta de doble filo, implicaría que el término paraxiphos se hubiera utilizado para denominar la ubicación del instrumento o arma que se portaba físicamente junto al xiphos, acompañando a este arma en la panoplia y centrándose específicamente en la ubicación, utilizándose específicamente como un adjetivo.

Existe otra forma gramatical en la que encontramos el uso de este término, siendo la de “paraxiphís” (παξαμηθίο). Esta forma del término sería la sustantivación nominal del adjetivo paraxiphos, convirtiendo al término en el nombre propio del instrumento o arma que se portan en el cinto que acompaña a la xiphos o espada. Por el tipo de instrumental que solía ubicarse como paraxiphos, se suele referir a la paraxiphís como un puñal o arma de hoja con dimensiones notablemente menores que las espadas que solían portarse en la época en la panoplia.

Es muy probable que ambos términos se usaran para designar al arma que se portaba ubicada adyacente a la xiphos o arma principal, aunque la distinción entre paraxiphos como el adjetivo que indica la ubicación del instrumental, y paraxiphís que es el sustantivo que hace referencia al arma en sí, es un aspecto a destacar para comprensión del término.

Uso histórico y semántica del término “paraxiphos”.

El término de paraxiphos en el contexto de su uso histórico lingüístico no fue comúnmente usado en la poesía clásica griega, como las arengas épicas o las narrativas dramáticas. En su lugar, este término fue utilizado de manera técnica en textos principalmente de carácter militar, administrativo y clasificatorio. Este término muy probablemente fue acuñado por los intelectuales del periodo bizantino para catalogar con un notable nivel de precisión la panoplia de los soldados de las épocas antiguas, sirviendo como diferenciación para las distintas armas que se portaban en el cinturón ocupando posiciones muy cercanas al arma secundaria despues de la lanza, y distinguiendo a una como el arma secundaria y a la paraxiphos como un arma auxiliar o que fuera usada en situaciones más concretas.

Existen evidencias sobre el uso que se le daba a este tipo de instrumental y cómo formaba parte de la panoplia griega. Uno de los autores que recogen de manera significativa el uso del término paraxiphos en este contexto es el lexicógrafo y retórico alejandrino Julio Pólux. En su obra Onomasticon, donde escribe una enciclopedia organizando los diferentes términos griegos en distintas áreas del conocimiento, hace referencia al paraxiphos como una clasificación del armamento de mano de los soldados de la época

“θαὶ πεξὶ κὲλ ηῇ δώλῃ ηὸ μίθνο, ηὸ θπλίδηνλ... θαὶ παξαμηθίο, ηὸ παξὰ ηὸ μίθνο θείκελνλ καραίξηνλ”

"Y en la cintura se lleva el xiphos, el kynídion... y la paraxiphis (παξαμηθίο), que es el pequeño cuchillo dispuesto al lado del xiphos "

Julio Pólux (170 d.C. al 180 d.C..). Onomasticon. (Libro 1 seccion 138)

Cabe destacar que antes de que el término de paraxiphos fuera acuñado como tal de manera formal y extendida en el lenguaje griego, la idea de este tipo de instrumental ya existía, estableciéndose un precedente de su uso representado en obras como la Ilíada, dentro de las épicas homéricas. En la Ilíada, Homero hace una descripción de la utilización de un cuchillo que se ubicaba precisamente al lado de la vaina de la xiphos que portaba Agamenón.

"El Atrida [Agamenón], desenvainando con sus manos el cuchillo [máchairan] que siempre colgaba al lado de la gran vaina de la espada [xípheos]... "

Homero (750 a.C. al 730 a..C..). Ilíada (Canto III, 271-272)

El contexto de uso de la paraxiphos hubiera sido típicamente para la realización de estocadas en distancias reducidas, siendo lo más eficiente por la propia morfología de este tipo de armas cortas. Estas podrían haber sido utilizadas muy probablemente en el choque de las formaciones en falanges, también conocido como Othismos, donde el opositor intentaba deshacer esta formación, y la utilización de la lanza o incluso del xiphos no fuera posible debido a la proximidad de los opositores, por lo que hacer uso de un arma más corta como el paraxiphos hubiera resultado más eficiente realizando estocadas.

Este tipo de arma corta como es el paraxiphos no estaba diseñada en principio para hacer tajos en grandes superficies, sino para realizar estocadass precisas. Es muy probable que se hubiera utilizado para realizar estocadas en puntos vulnerables en la anatomía del opositor, pudiendo haberse usado para herir en los diferentes huecos que quedan entre los elementos protectivos que este portara.

Adicionalmente, el paraxiphos también hubiera sido el arma que utilizar en última instancia cuando la lanza, la xiphos, kopis o makhaira no hubieran estado disponibles para su uso, hubieran sido inutilizadas en el asalto en que se encontraban, o el espacio donde transcurre este asalto fuera demasiado angosto como para hacer uso de la armas anteriormente mencionadas. Es muy posible que también en situaciones donde el usuario de este arma cayera al suelo y desenvainar otra arma no fuera posible, se hubiera usado el paraxiphos por ser más eficiente su acceso, así como también podría haber sido usado como arma para dar el golpe final al oponente que hubiera caído en una posición vulnerable.

Controversia sobre el uso del término “paraxiphos”:

El paraxiphos sería una parte de la panoplia de los soldados y distintos combatientes griegos, aunque no solo sería utilizado por esta población, como menciona el autor Estrabón en su obra Geografía. En el libro III de la obra mencionada, Estrabón hace una descripción de Iberia, lo que actualmente conocemos como la península ibérica y las islas baleares, además de recoger en esta parte de la obra información sobre los habitantes de esta región.

Estrabón, al hacer la descripción de la panoplia de los pueblos prerromanos que habitaban en la península ibérica, hace una descripción de un tipo de arma, el cual se podría identificar como paraxiphos. Existen algunas traducciones que lo identifican con este término, al hacer referencia al arma de hoja típicamente de doble filo, simétrica y cuya longitud de hoja era menor que las xiphos u otras espadas de aquellas épocas.

Al hacer una descripción del pueblo lusitano y de sus combatientes, el autor remarca la composición de su panoplia portando estos un escudo pequeño y cóncavo, jabalinas y añaden un puñal, lo que el autor nombró originalmente como encheirídia (ἐγρεηξίδηα ). Este término es el que se considera de manera clásica para designar a un puñal, pudiendo ser traducido como “lo que cabe en la mano” o “puñal de mano”.

"Λπζηηαλνὺο δὲ πειηαζηὰο εἶλαη ηνὺο πιείζηνπο ιέγνπζη θαὶ θνξεῖλ πέιηαο κηθξὰο παληειῶο, δίρνξδαο, νἵαο εἰθόο ἐζηη ζπζηέιιεζζαη πξὸο ηὰο ηῶλ ζωκάηωλ πεξηβνιάο· ρξῶληαη δὲ θαὶ ζαπλίνηο, νἱ δ' ὑζζνῖο ραιθνῖο· [...] νἱ δὲ πιείνπο ζώξαθαο ιηλεῖο θνξνῦζη, ζπάληνη δὲ ἁιπζηδωηνὺο θαὶ θξάλε ηξηινθία, νἱ δὲ ινηπνὶ λεύξηλα. πεδνὶ δ' εἰζὶλ νἱ πιείνπο, ἔρνπζη δὲ θαὶ “ἐγσειπίδια” ἢ θνπίδαο."

"Dicen que la mayor parte de los lusitanos son peltastas y que llevan escudos sumamente pequeños (caetras), entrelazados con cuerdas, que pueden manipularse para proteger el cuerpo. Utilizan también venablos (jabalinas), y algunos lanzas con punta de bronce; [...] La mayor parte viste corazas de lino, y solo unos pocos cotas de malla y cascos de triple cimera, siendo los de los demás de nervios (cuero). La mayoría combaten a pie, y llevan también “puñales de mano” [“ἐγσειπίδια”] o “Kopis” [siendo θνπίδαο es el acusativo plural del término griego antiguo "kopís" (θνπίο)] . "

Estrabón (29 a.C. al 7 d..C..). Geografía (Libro III, capitulos 3-6)

Estrabón probablemente evitó el uso del término paraxiphos por resultar un tecnicismo mayormente usado en el ámbito militar, o posiblemente decidió el uso del término “encheirídia” por la ubicación del arma en un lugar distinto al que típicamente hubieran portados los soldados griegos, y no junto a la kopis o makhaira, aunque siendo en sí un arma secundaria que muy probablemente hubiera cumplido la misma función en el asalto entre individuos.

La evidencia arqueológica material nos muestra, por el propio registro que se tiene de la península ibérica y el instrumental que se ha conseguido recuperar en distintos yacimientos, que el tipo más común de armas referidas a estos términos hubieran sido los puñales de antenas atrofiadas, siendo estos puñales de doble filo simétricos. Otros de los hallazgos que se podrían identificar como encheirídia son los puñales celtíberos de plancha, los cuales aparecen con frecuencia en los ajuares funerarios, típicamente de la segunda Edad del Hierro.

Conclusiones:

Es muy probable que, en la antigüedad, con los términos para hacer referencia a la makhaira hubiera pasado algo similar como puede suceder hoy día con términos como espada y sable, que en el lenguaje común se utilizan como sinónimos para describir un arma blanca, de modo general y sin atender a sus particularidades, ya que se apela a que lo señalado será usado como herramienta de tajo o corte.

“La cotidiano decrece la diferenciación de las particularidades.”

Hay una gran probabilidad de que, en el lenguaje común y especialmente para individuos alejados de los contextos marciales y armamentísticos, los términos kopis, makhaira o incluso xyphos hubieran sido usados como sinónimos para hacer referencia a las diferentes armas blancas más comunes en la época, sin llegar a hacer una distinción clara entre cada uno de ellos.

“La profanía tiende a igualar los campos semánticos.”

En contextos marciales o militares y por los individuos que hubieran tomado parte de estos, lo más probable es que sí hubieran usado los términos tanto de makhaira y kopis para hacer referencia al arma que conocemos actualmente como falcata, ya que su morfología y propósito eran identificativos para estos términos en concreto. Así, quedaba diferenciada por el tipo de hoja, guarnición y uso de otras armas como podrían haber sido el xyphos, la xyele o el paraxiphos, y siendo el término phasganon relegado principalmente a la expresión en contextos artísticos.

Otro de los aspectos destacables de las categorizaciones armamentísticas que se observa al analizar estos términos es que, por lo que las fuentes parecen indicar, se puede generar la hipótesis de que la makhaira, en épocas griegas antiguas, abarcaba un gran espectro de instrumentales con características comunes en su morfología, no siendo necesariamente uniformes todas estas armas o instrumentos. En la actualidad, esto mismo ocurre con el término espada, que abarca una gran variedad de armas diferentes bajo la misma denominación. Lo más probable es que el término makhaira designara todas las herramientas de hoja asimétrica, típicamente de un solo filo y que describen cierto grado de curvatura en sentido al filo.

Por esta razón, la makhaira hubiera podido ser un término general, abarcando desde cuchillos de cierto tamaño, que no necesariamente tuvieran que ser exclusivamente armas usadas en el contexto marcial o bélico, sino también herramientas de uso común que tuvieran esta morfología. Abarcaría el término hasta armas como la kopis, que eran de un tamaño significativamente mayor y con mayor grado de curvatura, que típicamente eran herramientas marciales y usadas en contextos militares y bélicos por distintos tipos de usuarios.

Esta hipótesis de clasificación de la makhaira podría ser la razón por la que distintos autores llamen al mismo tipo de armas, y parezca que usen como sinónimos, tanto makhaira como kopis. Siendo así, es bastante probable que el kopis, en algunos momentos de la historia, fuera una tipología específica dentro de la familia instrumental de las makhairas.

Adicionalmente, es posible que exista una relación entre la xyele y la paraxiphos, esto se debe a que el tipo de herramienta que se describe como paraxiphis y la xyele hace referencia a un arma blanca de hoja corta y usada típicamente para realizar estocadas, secundaria a la kopis o la xiphos.

Dependiendo de la ubicación de la xyele, esta hubiera podido ser considerada una paraxiphos si se encontraba ubicada junto a la xyphos o el kopis, estableciendo la relación entre estos dos términos por la similitud instrumental.

Resumen de los términos:

Debido a la adyacencia de los términos es relevante tener una clara diferenciación entre ellos para que sean usados con propiedad y no se cause confusión. Para lograr este objetivo, realizar una síntesis de los términos será algo interesante, haciendo una clara distinción entre cada uno de estos y al tipo de instrumental que hacen referencia.

Makhaira: Término genérico que designa a una familia instrumental con morfología común, siendo estas armas blancas o herramientas de hoja metálica, cuya hoja no es simétrica, tendente a tener una curvatura en su hoja hacia el agudo, en muchos de los casos de un solo filo aunque existen excepciones. Esta familia instrumental en la historia griega ha abarcado desde herramientas cotidianas o rituales a armas marciales, siendo usada para denominar armas posteriormente. Se consideraban makhairas desde a herramientas como cuchillos, a armas de un tamaño significativamente mayor pero con las cualidades morfológicas comunes anteriormente descritas.

Kopis: Término agrupado dentro de la familia instrumental de las makhairas, siendo el kopis usado en un principio como una herramienta de corte o de sacrificio ritual, y posteriormente empleado para designar a un arma de la morfología de las makhairas aunque con mayor curvatura al agudo. Formará parte de la panoplia de los combatientes griegos en mayor medida, generalizándose su uso a partir de las guerras macedónicas.

Xiphos: Término más común utilizado para denominar una espada, típicamente de hierro o bronce, en las épocas más antiguas, de doble filo, simétrica, con una forma foliácea y de variable longitud de hoja dependiendo de la época en la que se fabricaran. Fue utilizada específicamente para designar a instrumentos marciales que formaban parte de la panoplia típica de los combatientes griegos de la antigüedad. Este tipo de arma podía variar ligeramente en su forma, manteniendo la morfología común, y sería típicamente más eficiente para la realización de estocadas que de tajos.

Phasganon: Término usado mayormente en contextos poéticos y artísticos para hacer referencia a las armas de los héroes, empleándose para describir una espada de doble filo y siendo uno de los sinónimos de xiphos en los contextos poéticos, aunque no se le atribuye una morfología exacta de lo que hubiera sido el instrumento como tal.

Xyele: Término utilizado para denominar a un instrumento típicamente relacionado con el pueblo espartano o lacedemonio, siendo una herramienta de hoja metálica, de longitud reducida, con cierta curvatura hacia el agudo y filo en solo uno de sus lados, siendo este el interior a la curva. La xyele no era solo un arma, sino que se usaba para las tareas diarias, ya fuera con fines cinegéticos o artesanales para trabajar la madera u otros materiales. Esta herramienta podría haber formado parte de la panoplia como un elemento auxiliar del resto del equipamiento.

Paraxiphos: Término utilizado para denominar a la herramienta que acompaña al xiphos ubicándose colindante a esta. Típicamente este instrumento o arma será de hoja metálica y de longitud reducida, pudiendo ser de morfología variable, y estando más centrado el significado del término en la ubicación de esta herramienta en relación al resto de la panoplia que porta su usuario. Se puede encontrar también referido como paraxiphis cuando hace referencia al sustantivo, siendo paraxiphos el adjetivo, aunque también es usado para designar a la herramienta dependiendo del contexto.

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