Hay tantos tipos de alumnos como individuos con la potencia de serlo. Así mismo, hay tantas expresiones esgrimísticas como tiradores.
Estos conceptos, personalidad y forma de tirar, van de la mano, siendo lo uno reflejo de lo otro. Es por ello crucial aplicar la lógica y tratar a cada sujeto en base a sus posibilidades, siendo estas las que definirá su desarrollo como humano y marcialista.
Siendo así, he de manifestar mi agradecimiento a todos mis discípulos, pues son engranajes de una maquinaria multidisciplinar de magnitud considerable, cumpliendo cada uno de ellos una función clave para que la Academia de Esgrima Láser sea como es.
En el caso particular de Gonzalo Luna cabe señalar su dedicación constante, su clara capacitación innata para el asalto y la inmersión tan profunda que está demostrando, tanto en la comprensión y uso del arma como en la concepción de las causas y efectos de esta.
Sin más, solo me queda seguir admirando a mis discípulos como lo que son: El motivo por el cual la Academia de Esgrima Láser es una entidad de funcionalidad superlativa al servicio del saber universal.


