Es importante entender que toda disciplina está necesariamente conectada con cualquier otra, pues dichos campos de estudio tienen como nexo común a aquel que los observa.
Siendo así, con relativa facilidad, podemos entender que es virtud inequívoca poseer una capacitación notable en distintas áreas. Esto se sustenta en el requerimiento más elemental que cualquier guerrero ha de cumplir: la adaptación.
Sin duda alguna, la capacitación de un individuo para desenvolverse en el conflicto estará directamente relacionada con su potencia de adaptación. De esta manera, se deviene que dicha capacidad de adaptación es mayor cuanto mayor sea el área de su conocimiento. Es por ello que en la Academia de Esgrima Láser se aboga activamente por la adquisición de saber sin límites artificiales, donde cualquier información es potencialmente usada como medio de acrecentar la forma en la que el estudiante se enfrenta al reto del conflicto, o cualquier otro.
Ejemplo de la capacitación general en base al estudio del conflicto, y viceversa, es el Iniciado Miguel Ángel Romero, conocido en el mundo artístico como Tinto. Él se ha hecho un nombre, dentro del panorama nacional, en base a su calidad artística, complementada por un carácter humilde, servicial y altamente cualificado para tratar con todos aquellos aspectos adyacentes a la ilustración, en los que es requisito sine qua non estar versado para poder abordar con soltura los retos que emergen del normal trato con otros humanos.


