Aquí me hallo, escribiendo informalmente vistiendo una sonrisa, pues la tarde de clase ha sido redonda. Estoy seguro de que no todo el mundo tiene el privilegio de dedicarse a lo que ama y conoce. Es por ello que entiendo crucial revisar una y otra vez lo que acontece, con mirada crítica para optimizar el futuro y con la caridad suficiente para entender como un honor haberlo vivido.
La tarde, tal y como digo, ha sido muy cómoda, pues mi alumnado tiene una disposición al aprendizaje que resulta inaudita. Con ello se da lugar a que cada día, cuando me levanto, continúe con la escritura del Tratado General de la Esgrima Clásica Íbera en el que estoy trabajando.
Tras 18 años de investigación en el área esgrimística y hoplológica, comencé hace unos meses a recopilar, dar forma y complementar el contenido de esta obra tratadística, haciendo uso de notas, artículos y libros escritos por mí durante todo este tiempo, aderezándolo y actualizándolo con mi saber presente, que parece ser algo más abultado que el pretérito.
Todo partió de la intención de asistir en general sobre este tema en el que medio me desenvuelvo, sumado a la necesidad particular de informar a alumnos como el Karui Roldán Fraile, y los Iniciados Delgado, Luna y Ruiz, los cuales tenían un interés genuino y enfocado en la profundización en lo referente a la falcata y su contexto. Algunos de los cuales, concretamente los Iniciados Delgado y Ruiz, han estrenado parte del saber de mis manuscritos en una charla reciente en Almedinilla.
De este modo, dado el requerimiento de emprender la ardua labor de plasmar en negro sobre blanco, di inicio a la redacción y organización de la información, centrándome en el estudio del combate singular, con la falcata y la caetra como causa instrumental.
Durante este esfuerzo, estoy completando áreas de conocimiento contextual, necesario para la comprensión completa y rigurosa de todo lo relacionado con estos instrumentos, tanto filosófica como científicamente.
Es por ello que, durante los siete tomos, que posiblemente tenga el Tratado, y varios miles de páginas, ahondo y ahondaré en el medio histórico, donde dichas armas trabajaron en su día, así como en la física, las matemáticas, las artes, la medicina, psicología y la filosofía que definen con certeza la naturaleza de estas armas y de su usuario, atendiendo a la esgrimística, la hoplología y la Eristología.
Así, puedo asegurar que hoy he alcanzado el primero de los hitos, motivo por el que comparto en estas líneas, que he concluido el Tomo IV, en su versión preliminar. Este tomo está dedicado por entero a la geometría aplicada al asalto. Siendo así, en este volumen de información, que no verá la luz hasta que el Tratado completo esté concluido, abordo tantos puntos, segmentos, ángulos, planos y volúmenes como son necesarios para asegurar un análisis esgrimístico, formal, serio y plenamente funcional, de lo acontecido en el asalto, de cualquier naturaleza, y más en concreto aquel que acontezca en combate singular entre dos sujetos armados con falcata y caetra.
Sin más, quedo contento por extender esta noticia, a priori grata, pues tras miles de páginas escritas, puedo asegurar que ningún éxito lo es sin compartirlo con el resto.
Gracias por leer a este humilde Maestro.

