El Maestro me hizo una vez un apunte sobre mi artículo "El Cruyffismo y la Esgrima Láser", que aunque resulte evidente una vez que se es consciente de ello, no era para nada sencillo reparar en ello.
Aunque en el artículo hable de las similitudes entre los principios de la ideología cruyffista en cuanto al fútbol se refiere, y los de nuestra disciplina marcial de interés, no remarqué que uno de sus aspectos que resulta más tangible, el movimiento constante del balón y el juego de posición de los jugadores, no es una simple materialización de lo que ya recomendaba el maestro Liechtenauer siglos atrás: "la realización de una obra de moción constante".
Mi objetivo con esta publicación es dar una vuelta a esa idea que surgió del Maestro, y de alguna forma, ofrecer una extensión al artículo realizado en su momento.
Y es que ese movimiento de balón y jugadores no es solo una forma de superar las líneas del rival y encontrar el camino al objetivo último del gol, sino que tiene una relación directa con uno de los filósofos que más sale a colación en la Esgrima Láser, Hegel, y concretamente, con su concepto de la dialéctica.
De este modo, el movimiento de balón y de jugadores pasaría a ser una sucesión de preguntas (tesis), respuestas (antítesis) y conclusiones (síntesis) con las que poder desarbolar la geometría, dinámica y propósito de la obra del rival. Se podría entender de la siguiente forma:
- El jugador agente que posee el balón formula la tesis, o proposición inicial, que sin oposición saldrá adelante. En este caso, dicha tesis corresponde con las opciones con las que cuenta para hacer circular el juego de la manera más eficiente, en pro del objetivo final del gol.
- El paciente opositor resulta ser la antítesis. Es decir, impone una resistencia al avance del agente poseedor del esférico, buscando que este aborte la obra que tenía ya preparada, y opte por una de menor eficiencia. Sin embargo, está cumpliendo sin saberlo con la paradoja del opositor-aliado, ya que al presentar dicha resistencia, puede ayudar al agente a decidir qué es lo más eficiente a hacer, en función de la disponibilidad de las posibilidades de obra que la defensa de la oposición ofrece.
- La síntesis, o conclusión de la jugada, sería la decisión del jugador agente poseedor de la redonda, resultante de las opciones de obra que barajaba, las obras descartadas por la defensa del opositor, y la obra que resulta más eficiente de aquellas que han quedado tras los descartes realizados.
Este proceso puede realizarlo también un agente no poseedor del balón, buscando dar apoyo al compañero con la posesión del esférico, ofreciéndole al menos una alternativa segura, si bien lo ideal sería contar siempre con dos compañeros libres de marca, o al menos de cara al balón, con el fin de poder jugar sobre un plano, y no sobre un segmento. De ese modo, es más fácil entorpecer el ciclo OODA del paciente opositor, y por tanto, lograr el éxito en la obra dispositiva del pase.
Ahora bien, el agente poseedor del esférico también puede realizar este ciclo dialéctico al contrario de lo ya explicado, si la iniciativa del asalto es tomada por el paciente opositor que defiende la jugada:
- El paciente opositor propone una tesis. Puede ser tanto realizar una entrada, que se podría entender como una obra ejecutiva que busca recuperar la posesión del balón, como cubrir la línea de pase más eficiente o evidente para el agente poseedor de la redonda. En cualquier caso, se puede entender como que el paciente opositor obra antes que el agente.
- El agente que posee el balón debe ser antítesis, es decir, obrar de modo que se oponga a lo que haya obrado el paciente opositor. Ya sea intentar evitar la entrada con un regate, o buscar otra línea de pase para poder llevar a cabo una obra dispositiva. Mas esto ya lastra la eficiencia de la obra final, puesto que deberá depositar una gran cantidad de recursos en el modificador del medio de la reacción, y acelerar su ciclo OODA ante la posibilidad de exponer a su equipo a una circunstancia crítica, como puede ser un contraataque con la línea defensiva demasiado alta en caso de perder la posesión del esférico.
- La síntesis será el resultado del encuentro de ambas obras. Sin embargo, al no llevar la iniciativa el agente poseedor de la redonda, aparece la posibilidad de que la entrada del paciente opositor resulte exitosa, de que el regate no resulte efectivo, o de que el pase dado no sea el más eficiente de las opciones disponibles, debido a la interrupción del ciclo OODA del agente.
En cualquier caso, el Maestro señaló la evidencia de que cada lance del juego en un partido de fútbol se podía entender desde la dialéctica hegeliana, con el fin de profundizar en su vertiente filosófica, y abrir la puerta a un análisis aún más exhaustivo y profundo de aquello que acontece sobre el césped.
Se podría decir que el fútbol se reduce a un juego de propuesta y respuesta, en el que realizar las proposiciones oportunas (tesis), encontrar las respuestas adecuadas (antítesis), y extraer las conclusiones más eficientes (síntesis) facilitará la obtención del fin último, como es el gol, o mayor aún, aprender la forma de alcanzarlo. Si bien es cierto que esta reducción resulta tan generalista, que se podría aplicar al resto de deportes.

