Es curiosa la relación entre la fidelidad y la capacitación, pues son dos elementos que se suelen concebir separados y distantes. Sin embargo, este que humildemente escribe puede dar fe que, en el contexto marcial, el rigor y cadencia sostenida en la asistencia a clase, tiene una concordancia absoluta con la adquisición de conocimiento y el desarrollo de la destreza. Ejemplo de esto es el Karui Luis Francisco Roldán, que en sus trescientas clases ha demostrado, una tras otra, una fidelidad amable a la Academia de Esgrima Láser. Esta demostración ha tenido lugar con muchas vías distintas, entre ellas, el empeño en salvaguardar el legado esgrimístico de autores clásicos. Otra de los aportes constantes es el desarrollo de obras propias de la Esgrima Láser, como son análisis y el libro de Expresiones Técnicas Ilustradas. Sin duda alguna, tengo el placer enorme e incalculable de tener como discípulo al señor Roldán, siendo a día de hoy una autoridad en relación al saber esgrimístico formal, así como un individuo que ha apoyado a la Academia de una manera que será difícil mejorar, siendo él mismo artífice y ejemplo de que otros pretendan igualarlo.