En este Colegio de la Compañía de Jesús de Cádiz, Abril y diez de 1639. Juan de Ardines. LICENCIA. El Licenciado Agustín Luís Delgado, Canónigo, Provisor y Vicario general de la santa iglesia de Cádiz y su Obispado, por los señores Deán y Cabildo Canónigos in sacris sede vacante, etc. Por la presente doy licencia, por lo que me toca, para que se pueda imprimir este Epitome de la enseñanza de las armas, que ha de dar el maestro al discípulo, compuesto por Luís Díaz de Viedma, natural de la ciudad de Guadix, atento a las aprobaciones de las personas que por comisión mía le han visto. Dada en Cádiz, 11 días de abril de 1639 años. Lic. Agustín Delgado. Por mandato del señor Provisor. Francisco Espadaña. Notario. A DON BARTOLOMÉ de Villavicencio y Negron, Caballero de la Orden militar de Alcántara, Capitán de infantería Española, Regidor perpetuo de la Ciudad de Cádiz, y Alguacil mayor del Santo Oficio de la Inquisición, etc. Considerando (noble Señor) que habiendo de sacar a la luz este Epitome de la ciencia, filosofía, destreza y matemática de las armas, me pareció por justos títulos, y razones, dedicarlo a una persona en quien hallan acogida las ciencias, como es la de vuestra merced. Lo uno por ser tan gran señor, y porque conozco, que poniéndolo a la sombra de su nobleza tendrá el logro que deseo, a quien suplico reciba este pequeño servicio de mis estudios, si bien en voluntad grande, como también lo es el deseo que tengo de acertar a servir a vuestra merced cuya vida guarde de Dios, etc. El menor criado de vuestra merced. Luís Díaz de Viedma. 183DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS AL LECTOR. Mi primer intento (discreto lector) ha sido sacar a la luz un epítome de un libro, que tengo que dar a la imprenta, de las reglas y preceptos de la verdadera destreza. Y aunque me embarga este deseo el prevenir la dificultad que habrá en los Maestros, o tenaces en lo que una vez deprendieron, juzgando a menos crédito la mejor a remisos por hurtarle a esta ciencia el estudio, padre del desengaño, dejándose llevar de la falsa enseñanza antigua, gustando de sus mismos movimientos, que son los que nos dañan, como los hallará en mi libro Enseñanza de Maestros, donde se allanarán los inconvenientes. Y en este se empezará a tomar el camino seguro para poder navegar por esta verdad, y así he querido representar los errores que padece, y la necesidad del reparo, que conocida su precisa utilidad, convenza a los tenaces, convide a los remisos, ayude a los bien intencionados, y a unos, y otros haga sabios el peligro. Observaciones son estas que me ha enseñado el estudio, el uso y continuo trabajo. Podré decir que he gozado de tres enseñanzas. La primera fue vulgar, viví con ella más de veinte años, celebrado por diestro pareciéndome que era lo mejor; y aunque venían muchos que decían ser de la verdad, no la sabían, pues no les aprovechaba. Después vino a mi patria Don Gaspar de Rivera y Ávila, Comendador de Alcántara, y me redujo a otro juego más ajustado, que ahora llamo yo a estos diestros en mis escritos “vulgares sabios”. De estos dos juegos, consideré lo dificultoso que era de poder enseñarlos a los discípulos, los grandes disgustos, las pendencias en todos tiempos, el poco gobierno y razón que todos en él alcanzaban. Pues cargando el juicio en esto, di en filosofar, hasta que ha sido Dios servido, que he hallado un modo de enseñanza, tan fácil, que en cuatro meses podrá un hombre entrar en esta verdad. Libre de las tormentas y ruidos que se les ofrecerán a los que no guarden la regla de mis escritos. 184EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA Dirán los profesores de este arte que soy cansado en referir algunas razones muchas veces, y por la larga experiencia que tengo, suplico no se enfade, y considere que por haber el hombre de quitarse sus mismos movimientos naturales, van adquiriendo los artificiales, es dificultoso de entender este arte. Y verá que habiendo pasado mis libros muchas veces, y haberlos ajustado por teoría y práctica, pareciéndole que está muy bien en ello; y de allí a unos días volviendo a estudiar y a ajustarlo, considerando que uno ha de padecer y otro ha de obrar para ver y ajustar la cantidades que se pierden o ganan, hasta estar en ello, y verá cómo le parece diferente en algunas cosas que antes. Porque cada día me sucede a mí con los discípulos que enseño, y más si han sido enseñados por otros Maestros. Sólo se reputa por hombre al que sabe, y entre los que saben se estima el estudio, que es el que en todas las ciencias da valor a los hombres. Y pues el arte de las armas está reducido a ciencia, como lo probaron nuestros autores, que fueron, el Comendador Jerónimo de Carranza, varón sabidamente noble, y en su imitación Don Luís Pacheco de Narváez, gloria de nuestros siglos. Será bien que el discípulo tome este epítome, para que con facilidad pueda entrar en esta ciencia y que el Maestro le pueda instruir en ella, hasta llegar al fin deseado, que es saber. De poco hubiera servido cuarenta años que por mi afición he trabajado en la destreza de las armas, pasando muchas veces los libros de los curiosos antiguos, y particularmente los del Comendador Jerónimo de Carranza, y de nuestro autor Don Luís Pacheco de Narváez, cuyo ingenio, saber y entendimiento nunca tuvo igual. Si por ellos no hubiera alcanzado un modo fácil de enseñar las armas y haber entendido la causa del desacierto, porque no la han sabido los hombres y como la sabrán con facilidad, dando un modo de enseñanza que jamás se ha visto, muy deseada de los antiguos, mas no alcanzado por ninguno. He descubierto, que lo primero que ha de saber el discípulo, es, enterarse que sus mismos movimientos naturales le dañan y desvían de esta ciencia, de tal forma, que de no satisfacerse el hombre de los movimientos que ha de saber por ciencia y conocer los atajos que ha de 185DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS hacer con seguridad, hasta estar en ellos, no podrá después corregirse, y se quedará vulgar, que es el mismo natural del hombre. Estas razones de decir, que le he de quitar al hombre sus movimientos naturales y darle otros artificiales haciendo en él segunda naturaleza, les causa admiración a los más sabios. Y esto lo verá con facilidad el que obedeciere mi razón y leyere mis escritos, trabajando en ellos, ajeno de la vanidad que suelen tener los Maestros de la común destreza, poco estudiosos, diciendo que saben, queriendo hacer roces la ciencia; como me sucede cada día con los hombres que se tienen por sabios en esta ciencia, con desvanecimiento y temeridad. El tomar la espada en la mano es lo más importante y es lo primero que le hemos de quitar al hombre. De que no se use su mismo natural, que es, cuando toma la espada, poner el pomo debajo del pulpejo de la mano, pareciéndole que está más firme y seguro, y que para su defensa y seguridad no haría otra postura, y es el mayor desacierto que hay en esta ciencia. Y así ha de estar el pomo de la espada en la canal de la muñeca para poder proseguir este arte; y aunque al principio le parezca dificultoso, y dirá que no tiene fuerte la espada, úselo, que a pocos días verá su aprovechamiento y el engaño en que vivía. Luego, considerar el círculo que se imagina entre los dos combatientes, que es la llave de este arte y ver el gobierno que tienen letras y compases, como lo significa la demostración con sus líneas, que son ocho, entendidas de esta forma: la de punto A a punto A, es la línea recta del diámetro. La de punto B a punto B, y la de punto C a punto C, y la de punto D a punto D, les diremos transversales. Y la de punto F a punto F, le diremos infinita, o finita, pues se puede acortar o alargar en infinito. Y la de punto R, extraña. Y la de punto O, mixta, porque toma de dos líneas, y las dos líneas del círculo serán infinitas, pues no tienen principio ni fin. Y para mejor irlo entendiendo, se ha de considerar el círculo que se imagina entre los dos combatientes, que tendrá la línea del diámetro ocho pies de punto A a punto A, afirmados con espadas marcadas, que 186EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA será de redondo veinticuatro pies, que reducidos a compases de a tres piés, serán ocho, según Euclides príncipe de la geometría; y de este círculo iremos tratando y gobernandonos por él. Ya tengo dicho, que lo primero que hemos de suponer es, quitar los mismos movimientos naturales y deprender los artificiales, y esto se ha de entender en esta forma, y cada uno podrá experimentarlo en su casa para mejor satisfacerse de ello. Y verá que plantado en punto A, tomando la espada por la parte de afuera, le hará fuerza el mismo natural que de compás a punto D, con que quedará descubierto y herido. Y por segunda naturaleza lo ha de dar a punto B quedando el cuerpo de perfil, y verá como hiere libre. Y así mismo cuando tome la espada por la parte de adentro, verá como el mismo natural le fuerza que de compás de punto A a punto B, con que quedará el cuerpo descubierto y herido. Y no se ha de dar el compás sino a punto D, quedando el cuerpo de cuadrado, con que herirá forzoso al contrario, porque tendrá su espada un movimiento y la del contrario cuatro. Estos dos atajos son: el de punto A a punto B, general de línea en cruz; y el que se da de punto A a punto D, atajo general. Y han de servir de hacer atajos en redondo con líneas ilíacas. Este otro atajo es el que más importa saber, y el que más olvidado está de los hombres, y es la llave y puerta de esta ciencia, y se entenderá de esta forma: que habiéndome el contrario hecho general baja, dando compás de punto A a punto B, habiendo elegido medio de proporción, pasando al medio proporcionado, que será siempre que hiera libre; y viniendo a herir al rostro, verá como le fuerza el natural que quite la espada a uno y otro lado teniéndola en ángulo obtuso, como todos los Maestros han usado; y es notable desacierto, hasta que esté científico, mas antes la ha de poner en ángulo agudo, poniendo la punta de la espada debajo de la fuerza y guarnición del contrario, dando compás a su lado derecho de punto A a punto B, quedando el cuerpo de perfil, con que quedará reparado e hiriendo a su contrario. Y esto será oposición de general flaqueza debajo de la fuerza, que es lo que ha de procurar saber el diestro, que es la puerta de esta ciencia y no hay otra. 187DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS Llave y gobierno de la destreza. 188EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA Lo primero que ha de hacer el que hubiere de obedecer los preceptos de esta ciencia es, considerar el círculo redondo y plantarse en punto A, el cuerpo de perfil derecho, cargándose sobre ambos pies, el pié derecho recto por la línea del diámetro y el izquierdo transversal en tal conformidad, que el hueso del tobillo del izquierdo venga en derecho del calcañar del derecho; con no más cantidad de hueco, que volviendo la punta del izquierdo llegue al calcañar del derecho. Y de allí dará compás curvo de punto A a punto B, el cuerpo de perfil, y así mismo a punto C y a punto D, hasta volver a punto A. Y en la misma conformidad, por la circunferencia del lado izquierdo, dando compases curvos de punto A a punto D, y punto C, y punto B, hasta volver a punto A, el cuerpo de cuadrado. Y para agilizar los miembros, dará compases de punto A a punto P, que será compás recto. Y de punto A a punto R, que será compás extraño. Este le toca al pié izquierdo, de punto A a punto F, que será compás de trepidación a la circunferencia del lado derecho. Y de punto A a punto O, será compás de trepidación y extraño. Y en la misma conformidad se entenderá por la circunferencia del lado izquierdo, mas lo que más conviene buscar al principio son los redondos de punto A a punto B, y punto C, y punto D, hasta volver a punto A. Y le diremos compás curvo a la circunferencia del lado derecho quedando el cuerpo de perfil. Y en la misma conformidad por la circunferencia del lado izquierdo de punto A a punto D, y punto C, y punto B, hasta volver a punto A. Y le diremos compás curvo a la circunferencia del lado izquierdo el cuerpo de cuadrado. Esto conviene que se haga, que ha de ser la primera piedra del edificio con que se han de hacer compases y atajos redondos de líneas ilíacas, que se hacen en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en punto A, las espadas afirmadas en tal conformidad que la espada del diestro haga punto con el ojo derecho al gavilán, y la punta de su espada a la nariz de su adversario, y que las puntas lleguen a los pomos, considerando que ahora con las espadas han de dar los mismos compases a uno y otro lado. 189DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS Siempre para deprender cualquier ciencia será fuerza que el uno padezca y el otro obre, para conocer las cantidades que se pierden o ganan. Y estando elegido el medio de proporción, dará el diestro compás a punto B, pasando su espada por debajo de la contrario, haciendo en ella atajo de general de línea en cruz, quedando las espadas al lado derecho del diestro. Y en la misma conformidad, dará el contrario compás a punto B saliendo a herir, y sin perder la espada en redondo la seguirá el diestro, dando compases en redondo de una letra a otra, hasta volver la espada al mismo atajo; cuerpo, compás y espada a un mismo tiempo, el cuerpo de perfil; y asimismo, por la circunferencia del lado izquierdo dará compases, como lo significa la demostración, tomando la espada del contrario por la parte de adentro. Quedando el cuerpo de cuadrado, y saliendo el contrario, le volverá a atajar en redondo hasta volver al mismo atajo. Y estos atajos se han de hacer muchas veces, que componen el cuerpo y disponen al hombre para recibir la ciencia. Prevenir en el entendimiento que el contrario no se puede afirmar mas que en estas seis posturas, y que éstas están sujetas a las siete generales, como se verá en las demostraciones de mi libro Enseñanza de Maestros. Todos los artífices que hacen obras para su mejor reputación y fama, pretenden sacar los cimientos de las honduras y entrañas de la tierra, reduciéndolo a regla y compás, para que el edificio no falte; así considerando que esta es ciencia, muro y fortaleza del hombre. Otros sabios autores la han cargado, y cargan, sobre cinco tretas que son: tajo, revés, medio tajo, medio revés y estocada. Y este ha sido notable desacierto, y ha causado y causará notables yerros en los Maestros que los siguieren; de lo cual, quedan los discípulos vulgares. Y el que leyere mi libro, allí hallará el engaño y desengaño de todos; y verá cómo solo se han de cargar esta ciencia sobre las siete generales, que son ellas el principio, medio y fin, y todo lo demás es particular y le tiene sujeto. Y las diré en la forma que se han de entender cada una, y cuál ha de ser primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima. 190EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA Prevenir en el entendimiento que los ángulo en la destreza son cuatro, declarados en esta forma: - Ángulo recto, es estar la espada recta. - Ángulo obtuso, es estar la punta de la espada levantada. - Ángulo agudo, es estar la punta de la espada baja. - Ángulo curvo, es, siempre que se hace movimiento de conclusión, y sirve para con capa, daga o broquel. Los movimientos de la espada son seis, que son las posturas en que se puede afirmar el hombre: - Movimiento violento, es subir la espada en alto. - Movimiento natural, es bajar la espada a su centro. - Movimiento remiso, es apartar la espada a uno y otro lado. - Movimiento de reducción, es volver la espada a lo recto. - Movimiento extraño, es encoger el brazo. - Movimiento accidental, es caminar adelante. 191DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS DEMOSTRACIÓN MATEMÁTICA DE general de línea en cruz. Todas las obras que a su principio le yerran las plantas y fundamentos, siempre quedarán erradas, y el edificio sin la traza y compostura que ha de llevar para que salga perfectamente acabado; y en este edificio esta general ha de ser la primera piedra, y se entenderá de esta forma: habiendo elegido medio de proporción con los requisitos que le tocan al arte y quedan dichos, plantándose en punto A, dar compás a punto B, pasando la espada por debajo de la contraria, haciendo en 192EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA ella atajo y círculo redondo, solo con la muñeca, hasta que queden las dos espada en la circunferencia del lado derecho del diestro. La espada ha de quedar remisa, y la punta gozando de algo obtuso, en tal forma, que quede el punto siete de su espada en el punto tres de la del contrario. El brazo tan recto que se considere una regla derecha desde su hombro izquierdo a la canal de la muñeca, con que herirá forzoso al contrario. General de línea en cruz y general flaqueza debajo de la fuerza son hermanas, y las primeras que siempre andan juntas, porque estando la una en línea en cruz, podrá estar la otra espada en flaqueza debajo de la fuerza. 193DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS GENERAL FLAQUEZA DEBAJO DE LA FUERZA. La demostración presente se hace en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en punto A, dar compás curvo por el lado de la circunferencia del lado derecho a punto B; el brazo recto, sin doblarlo, con solo la muñeca, cuerpo, brazo y espada a un tiempo, haciendo medio círculo hasta poner la punta de la espada debajo de la fuerza y guarnición del contrario, en tal conformidad que alcance; con que herirá libre por el mayor alcance y por haberle ganado al contrario los grados del perfil. 194EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA En mi libro, Enseñanza de Maestros, se hallará con el complemento que merece. GENERAL BAJA es el crisol de las dos generales dichas, y se hace en esta forma. Habiendo elegido medio de proporción en punto A, dar compás curvo a punto B, tomando la espada del contrario por debajo haciendo círculo redondo, que será empezar por línea en cruz; y sin parar el círculo, llegará a flaqueza debajo de la fuerza con que herirá libre. Cuando no tratara más que de estas tres generales al principio, bastará para la enseñanza de las armas. 195DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS DEMOSTRACIÓN MATEMÁTICA DE general flaqueza encima de la fuerza. Esta general sólo se hace habiendo elegido medio de proporción con los requisitos que le tocan, dando compás curvo a punto B, sólo poniendo la punta de la espada encima de la fuerza del contrario junto a la guarnición; cuerpo y espada a un tiempo, el cuerpo perfilado, con que herirá libre. 196EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA DEMOSTRACIÓN DE general alta. Y se entenderá en esta forma: habiendo elegido medio de proporción A, con los requisitos que quedan dichos, dando compás curvo a punto B pasando la espada por encima de la contraria, haciendo en ella círculo redondo solo la muñeca, sin parar, hasta ponerla en flaqueza encima de la fuerza; cuerpo, espada y compás a un tiempo, quedando el cuerpo de perfil. Esta general es la llave de las dos generales, porque siempre que la una haga general de estrechar, podrá la otra elegir flaqueza encima de la fuerza, con que se opone la una a la otra. 197DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS DEMOSTRACIÓN MATEMÁTICA DE general de estrechar. Muchos Maestros de la verdadera destreza han empezado a enseñar por esta general, y es notable desacierto. Y esta general se entenderá en esta forma: habiendo elegido medio de proporción, como queda dicho en punto A, dar compás a punto B, pasando la espada por encima de la contraria haciendo un círculo redondo con solo la muñeca, hasta poner la espada debajo de la 198EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA de su contrario, en tal conformidad, que la punta contraria quede cerca de la guarnición del diestro, y la del diestro en ángulo obtuso, la mano uñas arriba, el cuerpo perfilado, con que podrá herir libre. El mayor temor que tengo es que no me han de entender, pareciéndoles a los más entendidos que están en ello, y así les suplico que pasen mis escritos muchas veces, ajustándolos a cuenta y razón, que ellos darán el desengaño. 199DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS DEMOSTRACIÓN MATEMÁTICA DE atajo general. El natural de los hombres es, empezar por esta parte, que sea vulgar o verdadero, ha sido el mayor desacierto que ha habido en los profesores de esta ciencia, como se hallará en mi libro, Enseñanza de Maestros. Esta general se hace en esta forma: habiendo elegido medio de 200EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA proporción en punto A, dar compás curvo a la circunferencia del lado izquierdo a punto D. El cuerpo ha de quedar de cuadrado, el pie derecho transversal a su lado derecho, el hombro izquierdo que confirme con el derecho del contrario, la mano y la guarnición de la espada casi uñas abajo y cerca del muslo derecho, las espadas en el medio de sus longitudes o largura, con que vendrá a quedar el cuerpo del diestro detrás de su espada; y la espada contraria tendrá cuatro movimientos que hacer para herir, que serán un natural bajando, y otro de reducción pasando por debajo, un violento para subir y un accidental para herir. Y la del diestro no tendrá más de un movimiento mixto, con que saliendo, o no, será fuerza ser herido. 201DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS Demostración del ángulo recto, obtuso y agudo. La demostración presente muestra a lo claro que la espada se ha de poner en la canal de la muñeca, como queda dicho; y servirá de desengaño a los vulgares, que se afirman curvos, poniendo la espada en ángulo obtuso, que es la espada que señala el punto C; o en ángulo agudo, que es la espada que señala punto D. Con que se verá lo que falta a cada una para llegar a punto A, que es el pecho del hombre donde toca la espada recta. Con que se prueba ser mejor el ángulo recto que el obtuso o el agudo. 202EPÍTOME DE LA ENSEÑANZA Todo ello tiene mucho que trabajar, hasta entender las generales y particulares, sobre que tienen dominio. Y conviene que vaya el discípulo tomando esto para poder entrar en la verdad. Y en mi libro, Enseñanza de Maestros, le hallará lo que convenga para poder enseñarse un amigo a otro con el mejor estilo que yo he podido alcanzar. Y me alegrará que los estudiosos lo estudien y ajusten; en lo que hallasen yerro, me avisen, que mi deseo es acertar. LAUS DEO. BIBLIOGRAFÍA BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA. Catálogo de la biblioteca. “Anotación manuscrita de propiedad en hoja de guarda posterior: “Agustin Zamora y Toro se empezo a enseñar la espada a 15 de Noviembre del año de 1728”...”: https://catalogo. bne.es/discovery/ MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. (2025). Glosario general de la Esgrima Láser. Recopilación de términos y voces con particular significado y uso en el contexto esgrimístico. v0.797. Linares: Academia de Esgrima Láser. Número de Registro Académico: AELMM20230301001. Consultado el 03/04/2025. ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER_________________ _________________________________________________