El asimento óptimo para ello será aquel que quede el pomo justo sobre la base palmar de la mano no hábil, concretamente en la sección medial del hueco entre el tercer y cuarto metacarpiano, corazón y anular. Se asirá cerrando los dedos sobre la guarnición, en su pomo y parte proximal del hilt, generando una variación del asimento dinámico regular. Esto permitirá el rápido pivote de la mano no hábil sobre toda la superficie del pomo, y con ello, la aplicación de la fuerza y la reubicación rápida y precisa del vector de inercia del arma. Que la mano no hábil esté al pomo, en un asimento a dos manos, será la expresión de control más eficiente geométricamente para el control consciente del arma. Esto hará que la mano adelantada quede convertida en el fulcro de una palanca de brazo igual al paso entre las dos manos. Será por ello que la mano al pomo hará que la palanca tenga el brazo más extenso posible, y por tanto, que facilite el mayor control posible de la hoja. Adicionalmente, mantener la mano no hábil al pomo, permitirá la rápida obra de una cinta de empomada, pues la mano estará ya en su lugar. No obstante, será necesario asegurar la presión en los dedos que queden más distales, que estén haciendo la pinza de la mano no hábil, pues serán los encargados de la totalidad del control una vez que la mano hábil distal quede desasida. Como contrapartida, la mano asida al pomo hará que en cualquier guardia que no esté la hoja dispuesta en el medio, y esté en la parte posterior del plano vertical, quede el brazo no hábil relativamente expuesto a la intención del opositor, pues se necesitará la flexión de este. Será por esto que la mano no hábil al pomo será un recurso ligado al medio en que se precise el asimento a dos manos, normalmente el de proporción. Mano no hábil aprestada al shinja: Que la mano esté apresatada al shinja hace referencia a que está esta asiendo dicho arma sin haber sido desensayada, para facilitar su gobierno y control. Pese a estar haciéndose uso exclusivamente del daito, el shinja podrá ser portado en duelo absoluto, y por ende, habrá de tener un pleno control de él cuando esté ensayado e indispuesto, mientras no se pretenda su descarte. Es por ello, que se necesita entender y estudiar la geometría emergente de tal hecho para valerse de ella. Geométricamente se entenderá el shinja como un segmento comparable y complementario al del saya. El apresto al shinja tendrá su motivación principal en mantener el shinja ensayado en su lugar y evitar el libre desplazamiento de este, que al ser más masivo que un saya desprovisto del arma, se verá mucho más afectado por la inercia. No obstante, al tratarse este shinja de un shoto natural, en el caso más amplio, el segmento resultante del saya en cuestión no aportará las ventajas tácticas que sí aportará el saya de un daito, al ser naturalmente más extenso. Mano no hábil tentando: Se habla de que la mano no hábil está tentando cuando esta sea usada para llamar la atención del opositor, concretamente pretendiendo que este la ligue como objetivo ejecutivo o desfasando el foco del paciente. Para ello, la extremidad tenderá a estar extendida, dejando separada su mano del resto del cuerpo, e incluso de la sencillez armada. Con ello, se puede forzar la acción u obra con intención ejecutiva del opositor en dirección a la mano no hábil. Por ello, al igual que con la mano entregada, la no hábil habrá TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 249 -DE LA C AUSA TÉCNICA de quedar alejada del diámetro común my del diámetro común de la sencillez, para ganar transversalidad del foco del paciente que ligue dicha mano como objetivo ejecutivo. Una mano que esté claramente tentando al opositor, quedará notablemente dentro de su medio proporcional, haciéndole entender al paciente que la obra ejecutiva es viable. No obstante, la disposición anatómica de la extremidad que tienta habrá de quedar en potencia de ser extraída de dicho medio, previniendo la trazada ejecutiva del paciente, y evitando coincidir en dicha extracción. La acción u obra de tentar con la mano no hábil, también puede tener la función de reubicar el foco atendido del paciente, sin pretender realmente que este ligue su objetivo ejecutivo sobre la mano del agente. Esto puede hacerse de una manera segura haciendo que la mano que tienta entre y salga velozmente del medio proporcional del paciente, intentando que, si se repite, sea por distintas posiciones de la rectitud, evitando con ello la previsión de la posición de la mano agente. Cuando la mano esté tentando, lo hará con movimientos claros y obvios, pues se precisará la plena atención del opositor para que la mano adquiera la función de tentar. De lo contrario, el agente que tienta no será plenamente consciente de cuando el paciente ha ligado el objetivo ejecutivo a la mano que tienta, ignorando el agente si está siendo efectiva su obra. Movimiento y reubicación de la mano no hábil en los desplazamientos y acciones del torso: Se estudiarán los movimientos de la mano no hábil pretendiendo el auxilio esta a la acción del torso y obra de compases del tirador. Este estudio será útil para las posiciones en la que la mano no hábil pueda moverse libremente, como cuando esté largada, tirada o en bandera. Cuando el movimiento pretendido sea en sentido contrario a la ubicación de la mano no hábil, esta se moverá al sentido contrario del desplazamiento. Se dará así lugar al uso de la inercia estática de la mano no hábil como soporte para magnificar la aceleración del cuerpo del tirador. La rectitud de la mano no hábil, se extenderá cuando el cuerpo se mueva en contra de la dirección en la que está posicionada, quedando, por tanto, extendida y haciendo contrapeso para equilibrar las masas, facilitando y maximizando la amplitud de la posición del torso y controlando el centro de masas en cualquiera de sus proyecciones. La aplicación más elemental de esto es la oposición de la mano no hábil cuando se pretenda aumentar el extremo en la obra de un fondo. La mano se embeberá o contraerá cuando el cuerpo, en acción del torso u obra de compases, se mueva en la dirección en la que esta está posicionada. Esto hará que el centro de masas proyectado se acerque a la mediatriz de planta, y con ello, aportará estabilidad al tirador usuario. Desde el punto de vista cinético, esta acción auxiliará el movimiento del cuerpo y tránsito del tirador por medio de la transmisión del momento inercial al embeber o contraer el segmento de la rectitud. La mano no hábil, de estar gobernando el saya, será usada para facilitar la consciencia posicional con él, haciendo tacto con paredes u objetos que marquen distintos puntos del área, adquiriendo conocimiento de elementos que puedan entorpecer la ruptura del medio. Igualmente, el saya y su masa pueden ser usados para la redistribución de pesos y con ello auxiliar al tirador usuario a maximizar la amplitud de su movimiento. ———— - 251 - El foco TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 253 -DE LA C AUSA TÉCNICA Foco: “El foco es la línea imaginaria en la que estará orientado el propósito agente, su atención y su obra.” Será sobre este foco, en la proyección sobre el plano inferior de su orientación, desde donde se creará la línea recta, siendo así el elemento fundamental del que se creará y conjugará el resto de geometría de los planos. El foco: “El foco es la proyección hipotética que marca en el espacio la dirección y sentido donde se concentrará la atención, el potencial, la obra y la intención del agente, siendo entendido como la orientación en la que irá dirigida la mayor parte de las actuaciones y percepciones de este.” El foco, aúna conceptos psicológicos, perceptivos, biomecánicos e intencionales, dando lugar a un elemento con el que poder trabajar y entender la disposición de un individuo, y por tanto, facilitando la comprensión de su entorno y dando una referencia particular en la que sustentar sus mediciones. Así mismo, la comprensión del concepto del foco, otorgará la posibilidad de aumentar la predicción, reacción, faz y movimiento, maximizando las posibilidades de éxito de la obra pretendida y aumentando la dimensión del medio proporcional propio. Por tanto: “El foco es un nexo entre la geometría y los aspectos psicológicos y anatómicos que intervienen en la orientación de un tirador, que da lugar a un concepto común del que emerge la posibilidad de parametrizar y cuantizar el medio.” El foco, desde un punto de vista virtual, hace referencia a la orientación en que la luz del agente es proyectada en dirección al paciente. Es por ello, que el foco se entiende como el vector seguido por la luz resultante de la intención, disposición anatómica y percepción del agente en sentido al paciente, generando con ello un cono hipotético difuso en el espacio. De esta forma: El cono del foco: “El cono del foco queda definido como un cono de luz hipotético que se proyecta desde el agente en sentido a su objetivo ejecutivo, abarcando todo en lo que sea preciso mantener la atención para la viabilidad y éxito de su intención y obra.” Desde el prisma de la geometría, el foco tiene la responsabilidad de orientar y dar direccionalidad al agente, creando con ello la expresión más básica de geometría, desde la que partirá toda la geometría particular. “Geométricamente, el foco es un cono hipotético definido en posición, dirección y sentido, quedando difuso en sus límites.” Línea de foco: “La línea de foco, es el eje del cono de este. Concretamente es aquel vector, generado en el espacio tridimensional, que parte desde el ápice del cono y pasa por el circuncentro de la base del mismo, dando coherencia a su orientación.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 254 - La proyección de la línea del foco sobre el plano inferior será la encargada de dar coherencia posicional y direccional a la geometría propia de dicho plano, así como definirá la fase de la geometría de otros planos proyectada sobre el inferior. Línea de foco proyectada: “Proyección bidimensional sobre el plano inferior de la línea del foco.” En la práctica, se usará simplemente como línea del foco para hacer apelar a la línea de foco proyectada. Al total de las cosas contenidas en la dirección del foco, y tendidas en cuenta por el agente usuario, se les llamará campo focal. Esto será un conveniente paralelismo con el concepto fotográfico del mismo nombre, que define aquellas cosas que están nítidas en una fotografía, dentro del área enfocada, destacándolas y definiéndolas sobre aquellas cosas, que por estar por delante o por detrás de lo enfocado, quedan difusas, desenfocadas, fuera de foco o simplemente fuera del plano, restándole importancia o presencia. Elementos que componen, orientan y definen el foco del agente: Existen distintos elementos que intervienen en la concepción del foco. Será necesaria el conocimiento de su existencia y su comprensión para poder determinar la orientación del potencial propio y del opositor, y con ello optimizar la obra. Atención: La atención, que compondrá el foco, podrá ser entendida como la dirección en la que un usuario pretende recopilar información. Esta, normalmente, estará orientada al opositor, haciendo que el foco se oriente sobre el diámetro común. No obstante, puede estar la atención puesta sobre otros elementos contextuales, quedando el foco parcial o totalmente desviado del diámetro común. La atención y la capacidad de ser mantenida por parte de un tirador será el elemento con mayor incidencia en la orientación focal, e igualmente definirá la amplitud del campo focal. Para maximizar el éxito de la intención, la atención habrá de estar orientada al opositor inmediatamente paciente, y distribuida entre otros opositores posibles, así como entre los elementos contextuales que puedan, directa o indirectamente, incidir en la obra. La atención podrá ser desviada de la línea del foco por medio de la acción intencional de recursos que orienten expectación y sentidos del paciente a lugares distintos a su línea de foco. Estos recursos podrán ser fantasmas, guías de mirada o la interacción agente con elementos contextuales u otros individuos, opositores o no. Percepción: La percepción definirá el foco, pues será aquello que es capaz un usuario de observar, escuchar o sentir al tacto. En menor medida influirán otros sentidos como la nocicepción, el equilibrio, la termocepción o la interocepción. Por tanto, la percepción aumentará o disminuirá la nitidez con la que el foco es definido, quedando así en una orientación más o menos clara. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 255 -DE LA C AUSA TÉCNICA La percepción de los estímulos ajenos al tirador, habrá de ser contenida en los elementos de mayor relevancia para la consecución de la obra, pretendida, actuada o continuada. Por tanto, la percepción ocular deberá ser obtenida de manera directa, poniendo la mirada del agente sobre los ojos del paciente, asumiendo que será suficiente con la y visión periférica para la identificación de aquello necesario. Esto garantizará que el foco se mantenga sobre el diámetro común, pues será habitualmente la línea que llevará y comunicará el contacto visual de los tiradores. Por otro lado, la audición y los estímulos sonoros, facilitarán la orientación del tirador en los medios y sobre el área de manera inconsciente. La percepción auditiva aportará una menor definición sobre el foco, no obstante, posibilitará la atención periférica, que complementará y asistirá, a este para aumentar la amplitud del campo focal. Será la supresión de la recepción sensorial del paciente aquello que inhabilitará su orientación perceptiva. Esos recursos pondrán ser desde la creación de ruido en los estímulos sensoriales hasta el entorpecimiento de algunos o todos los sentidos, llegando desde la molestia a la total supresión perceptiva. A modo ilustrativo, la contraestrella, fundirse, el hambre o el frío serán elementos que permitirán hacer a un paciente perder la orientación perceptiva del foco. Configuración anatómica: La configuración anatómica de un tirador orientará el foco en una dirección concreta, en la que será más eficiente obrar la obra que este pretenda. Por tanto, será esto un elemento del foco que lo orientará. La configuración anatómica de un agente orientará el foco de manera relativa a su obra pretendida, pues la configuración presentada tendrá que estar en concordancia con las necesidades motoras y geométricas que la obra precise. O sea, que cuando un agente presenta una guardia de perfil para una obra que la necesite, la configuración anatómica estará orientada al foco. De igual manera, si se presenta de cuadrado, y es por la necesidad de obrar de esa forma. Por tanto, no existirá una configuración anatómica concreta en la que el tirador tenga que presentarse, sino que tendrá que coincidir dicha presentación con la intención de obra. La configuración anatómica tendrá una repercusión clave en la percepción, pues dependiendo de la posición de rectitud y cabeza del usuario, se posibilitará una mayor o menor percepción de los elementos en los que se tenga la atención puesta. En la configuración anatómica tendrán una especial relevancia la orientación del segmento de la rectitud, la orientación del segmento superior o línea de hombros, la orientación del segmento medio o línea de las caderas, y todo ello será condicionado de manera superlativa por la proyección de planta y la bisectriz de esta. La configuración anatómica de un paciente será potencialmente inhabilitada de su foco al usar antagonismos geométricos o de intención contra su guardia presentada. Esto dará lugar a que aquella disposición anatómica del paciente quede necesariamente pendiente de reconfigurarse, generando la pérdida del foco anatómico durante la mutación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 256 - Objetivo ejecutivo ligado: El objetivo ejecutivo ligado, definirá el foco, concretando su dirección y posibilitando determinar la dirección y sentido seguido por la obra. Según el objetivo ejecutivo, un foco que esté orientado en una dirección concreta, variará ligeramente según las correcciones necesarias en las obras para acceder al objetivo ligado. Será así que un objetivo inicialmente orientado a la recta vertical de blossen del opositor, como punto más versátil, será ligeramente reorientado para centrar la obra sobre cualquier otro elemento anatómico vulnerable del paciente, como puede ser su sencillez o elementos de planta. El objetivo ejecutivo ligado por el paciente sobre el agente, al ser lógicamente tenido en cuenta por el ligamento con sus argumentos y cualidades, podrá ser localizado por el agente sobre sí mismo manejando la exposición generada en ciertas partes de su anatomía. Por tanto, el agente conseguirá desplazar levemente la línea de foco del paciente por medio de la manipulación del objetivo ejecutivo de su opositor. Esto hará ideal que el objetivo ejecutivo ligado por un paciente sea la sencillez del agente, pues será esta la parte vulnerable con mayor versatilidad en su movimiento, así como la más sencilla de defender por ser la base del segmento del arma. Intención de obra: La intención de obra del foco será aquello que defina el foco por el sentido que tiene la obra pretendida de un tirador. Esta intención puede coincidir o no coincidir con la configuración anatómica. En caso de coincidir dichos elementos, la obra ganará un potencial considerable. Según la intención de obra, el foco se puede desviar en mayor o menor medida del diámetro común. El foco, en su elemento de intención de obra, podrá ser desfasado voluntariamente por el agente, de la línea del foco de un paciente haciéndole entender a este que la acción y obra agente será llevada a cabo en una dirección distinta a la realmente pretendida, dando lugar con ello a los antagonismos de intención. Tensión intencional: La tensión intencional creará un efecto contrario a la definición del foco, haciéndolo difuso e indefinido. El usuario y su foco estará condicionado por la tensión intencional de manera inversamente proporcional, siendo esto que, a mayor tensión intencional, menor definición del foco. Será así que la tensión intencional habrá de ser controlada por el agente para posibilitar la obra precisa y el sostenimiento de un foco definido, que será crucial para hacer que la obra e intención sea óptimamente coherente con la geometría. Entre todos estos elementos se dará lugar a una dirección concreta del foco, que será llamada línea de foco, en sentido próximo-distal y con una mayor o menor amplitud y definición de este, que será llamada amplitud del campo focal. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 257 -DE LA C AUSA TÉCNICA Aspectos del foco: El foco, para ser fácilmente manejable y calculado, habrá de ser entendido como la unión de tres grupos de elementos condicionantes que son llamados aspectos. Aspecto de foco: “Un aspecto del foco es un conjunto de elementos que dan lugar a una concepción, manifestación y/o expresión concreta del foco de un individuo.” El foco puede ser divido en tres aspectos de foco diferenciados, dependientes cada uno por los elementos implícitos en él, y que dan lugar a la expresión y concepción de dicho foco. Aspecto del foco atendido: El foco atendido será aquel que estará definido por la atención y percepción del tirador. Este aspecto tendrá su mayor expresión en la dirección de la mirada del usuario del foco. El foco atendido podrá ser el elemento que menor representación tenga en la faz del tirador, pues no habrá de ser necesariamente expresado o manifestado por un individuo. El foco atendido será lo que favorecerá la fase de observación del ciclo OODA, siendo el responsable de la adquisición de la información, tanto del contexto como del opositor. Aspecto del foco anatómico: El foco anatómico será aquel que esté definido por la posición de la anatomía del tirador usuario y su arma. Este aspecto quedará mayormente marcado por la orientación del pié hábil o adelantado del usuario del foco, la consecuente posición de las caderas y la orientación de la rectitud. El juicio de la orientación de la anatomía y arma de un tirador será dependiente de la intención que este tenga. Será por ello que el foco anatómico podrá entenderse únicamente cuando se conozca la intención del usuario, y se sepa si la presentación del cuerpo de dicho tirador está en concordancia con el foco intencional. Aspecto del foco intencional o de obra: El foco intencional, o de obra, será aquel definido por el objetivo ejecutivo ligado y la intención de la obra pretendida. Este aspecto del foco podrá ser entendido por la geometría implícita en la obra del usuario. No obstante, este aspecto hace referencia a una serie de eventos que tendrán lugar en un momento del tiempo, y por ende, no será necesariamente percibido en una actitud estática del usuario del foco. Por otro lado, dentro de la dinámica de la obra, este aspecto si podrá ser identificado en su dirección y sentido. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 258 - Este aspecto del foco será aquel que tenga una relevancia mayor en la orientación del foco. Esto se debe a que toda obra será actuada en una dirección y sentido concreto, pese a no hacerse de la manera más eficiente. Por ello, esté o no la atención puesta en el objetivo ejecutivo, así como el tirador se presente en cualquier disposición anatómica, siempre será la intención de obrar aquello que orientará el foco con más facilidad. Es esto mismo, aquello que hace que cualquier presentación de la anatomía de un agente pueda ser entendida como válida, pues será la intención de la obra y la orientación de esta la que la validará y hará más o menos eficiente. La confluencia de los tres focos posibles, hará que el tirador esté idóneamente orientado según su intención de hacer frente a su opositor. Pese a resultar óptima la confluencia de todos los aspectos, cada uno de ellos, por separado y con independencia de otros, podrán dar lugar a una faz que haga entender al opositor paciente que el foco está en una orientación distinta a la realmente pretendida y configurada por el agente. Orientación direccional del foco: El foco habrá de tener una orientación clara para el usuario, con lo que permitirá la preparación de las obras, la acción de estas y la previsión certera de lo que acontecerá. No obstante, el foco quedará inevitablemente marcado y claro para el paciente opositor, lo que hará que la previsión de la obra agente y la defensa de esta puedan tener lugar. Por ello, la orientación del foco será una herramienta funcional por sí misma, con la que el agente pretenderá disponerse para obrar. “La orientación del foco será entendida como la dirección y sentido en la que se dispone la anatomía, la intención de obra y la atención de obra de un agente.” De forma estrictamente práctica y funcional, en unas condiciones virtualmente ideales, el foco será marcado y relativamente coincidente con la dirección del pie adelantado, o hábil en su defecto. Adicionalmente, foco y pie adelantado quedarán orientados al centro de masas del paciente y/o al objetivo ejecutivo del agente sobre el paciente. De esta manera, se obtendrá la coincidencia de la anatomía con la posibilidad de atender y obrar sobre un opositor. Será así que, desde un punto de vista práctico: “El foco determina la línea más eficiente en la que obrar e interaccionar con el opositor, que estará determinada y condicionada por la direccionalidad y sentido de la intención y por la configuración anatómica del agente, entre otros factores condicionantes.” El foco quedará fuertemente definido por la dirección del pie adelantado. Esto condicionará a las caderas, las orientará a para la obra y dará sentido y forma a la afirmación. Igualmente, si el usuario está dispuesto coherentemente, se acomodará el resto de la anatomía de este, potenciando la obra del arma en un sentido concreto, y estableciendo las líneas más eficientes para el desplazamiento sobre el plano inferior. Geométricamente, el cuerpo agente quedará preparado para la obra sobre el diámetro común y/o sobre el diámetro del objetivo ejecutivo, siendo estos las dos líneas más eficientes para ser tomadas como cateto real. Será por ello que cuando la rectitud y sencillez de un paciente quede adelante, el agente pondrá el foco sobre ella, coincidiendo la línea del foco agente con el diámetro común y con el diámetro común de la sencillez en una ejecutiva sobre la recta agente. “El foco agente deberá quedar orientado al paciente, por la vía en la que más eficiente sea la obra ejecutiva agente, que será donde la obra dispositiva estará justificada.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 259 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por otro lado, al poder orientarse el foco al objetivo ejecutivo, cabe la posibilidad de ser tentado y tentar con la posición de la sencillez. Esto se debe a que dicha sencillez será un objetivo ejecutivo recurrente. Será por ello que: - Cuando la sencillez agente esté adelante, el foco del paciente tenderá a coincidir con el centro de masas agente. - Cuando la sencillez agente esté a uno de los flancos, el foco del paciente tenderá a orientarse a dicho lado, permitiendo al agente triangular y obrar sin necesidad de desplazar su centro de masas. Así mismo, si el pie que esté orientado al foco no es el adelantado, se condicionará la obra subsiguiente en dirección y trazada, pues el cuerpo estará configurado en una orientación distinta a la óptima, no coincidente esta con el foco. Esto se podrá usar para preparar la obra o generar la obra consciente de medios compases, que potencien la guardia o proporcionen una mutación antagónica de mayor utilidad respecto a la intención. Por todo esto, el foco es el elemento del cual parte la medición y disposición de la geometría particular, pues toda ella habrá de estar orientada de manera coherente con la intención del individuo usuario. Esto también ayudará a hacer más sencilla la comprensión de la geometría y hace coincidir los nombres usados en su descripción con los parámetros observados y el léxico matemático. La orientación del foco y su jerarquía: Para maximizar la efectividad al orientar y reorientar el foco, habrá de seguir un orden lógico, pues será el método usado para obtener una rápida orientación del mismo, a la vez que se minimizan la expresión de dicha reorientación. Esto se llamará jerarquía de la orientación del foco. Jerarquía de la orientación del foco: “Orden óptimo en que los distintos elementos del foco se orientarán a donde se pretenda disponer el foco.” Será necesaria la orientación del foco únicamente con aquellos elementos o aspectos de este que faciliten el éxito de la obra, sin telegrafiar o dejar evidencia de las intenciones agentes. Por ello, la jerarquía ofrecerá una consecución de elementos a tener en cuenta ordenadamente, tanto psicológica como físicamente. Primero se orientarán los elementos del aspecto atendido del foco, concretamente será la atención aquello que se ubique en los puntos que se pretendan atender. De esta forma, será tan solo la discriminación psicológica del agente aquello que actuará, dejando así libre de cualquier expresión a la reorientación del foco. Igualmente, la orientación de la atención será el elemento más elemental para la orientación del foco, pues facilitará la adquisición de información del contexto, que será necesaria previamente a cualquier decisión y/o acción. Tras esto, será la percepción lo que se dirigirá al foco que se pretenda atender. El oído precisará de la correcta percepción del relieve acústico, y para ello, será necesaria la audición simultánea de ambos oídos. Esto facilitará la triangulación acústica y, por tanto, optimizará la medición y posicionamiento espacial. Para ello será necesaria la orientación de la cabeza al foco atendido, lo que será un testigo del susodicho aspecto del foco. Por otro lado, y como sentido más relevante en la percepción e interactuación humana, será necesaria la reorientación de la visión. Gracias a las escleróticas del ojo humano, la dirección del foco quedará muy clara en su aspecto atendido. No obstante, esto será un elemento susceptible de ser usado en contra del paciente, pues podrá dar lugar al engaño. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 260 - Una vez mutado y reorientado el aspecto atendido del foco, se reconfigurará el aspecto anatómico del mismo. Esto podrá tener distintas naturalezas, dada la disparidad y variedad posible en la guardia y antagonismo generada por un agente ante su paciente. No obstante, será la orientación del pie adelantado uno de los elementos más claros en la gestión del foco anatómico. Igualmente, la bisectriz de planta marcará una clara tendencia anatómica a la obra, concretamente en el desplazamiento generado o potencialmente generado en ella. Teniendo en cuenta todos los elementos del foco anteriormente mencionados, llega el momento de la orientación del objetivo ligado. Este elemento queda sujeto, en el subconsciente, a la atención y percepción. Se necesitará, por tanto, que no exista expresión alguna en la mirada al intercambiar el objetivo ejecutivo, pues será una clara señal de la intención de obra del agente hacia su oponente. Por último, será la dirección de la obra pretendida aquella que se orientará o reorientará al nuevo foco, quedando a merced de los elementos anteriores para magnificar su potencial de obra y su probabilidad de éxito. Este elemento último del foco, sin tener en cuenta la tensión intencional, no presentará ninguna expresión estrictamente necesaria. No obstante, será la óptima preparación de la obra la que tendrá implícitos todos los elementos del foco, que conseguirán engrandecer el potencial de dicha obra, y sin embargo, la harán ligeramente más predecible en su orientación y foco. Igualmente, la orientación del foco, y la reorientación de este, será notable en la continuación de una obra, pues quedará evidente cual es la línea seguida por este. Además un agente diestro y experto incluso podrá entrever la amplitud focal del paciente. Amplitud del campo focal: La orientación del foco, llamada orientación focal, tendrá una mayor o menor amplitud de campo focal dependiendo de la atención que tenga puesta el agente a elementos distintos a su objetivo ejecutivo. Esto determinará el ángulo con el que el foco se genera desde el paciente. “La amplitud focal será la anchura total del cono del foco, determinada por los elementos contenidos en la atención.” - A menor amplitud del campo focal, mayor precisión en la orientación del foco y menor atención al contexto. - A mayor amplitud del campo focal, mayor ambigüedad en la orientación del foco y mayor atención al contexto. Será por ello que: Amplitud mínima de campo focal: La amplitud de campo focal será mínima, cuando el agente solo tendrá su atención y disposición de obra orientada a su objetivo ejecutivo. En este caso, el tirador estará ajeno a aquello que le acontezca fuera de su percepción. Por ello, será necesario evitar la atención plena al objetivo ejecutivo, pues no tendrá utilidad dicha atención si se omiten los aspectos adyacentes que lo condicionan y conforman. Esta amplitud tan estrecha, será posiblemente advertida al ver a un tirador centrarse, con mirada y cuerpo, en un punto concreto de la anatomía de su opositor. Se podrá observar como sus ojos, cabeza y afirmación mutan siguiendo el movimiento de un punto concreto de la anatomía de su opositor. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 261 -DE LA C AUSA TÉCNICA Igualmente, la amplitud de movimiento de la sencillez y de sus posiciones radiales irán disminuyendo conforme disminuye la amplitud del campo focal. En foco o enfocado: Se llamará estar en foco, foco nítido o enfocado, cuando la amplitud de campo focal esté exactamente ceñida a aquello que tendrá relevancia en la obra, tanto en su fase de preparación, de acción o continuación. Cuando el agente esté enfocado querrá decir que está plenamente orientado, espacial e intencionalmente, en sentido a su objetivo ejecutivo, teniendo en cuenta aquellos aspectos que influirán en la obra y en el éxito de esta. Dependiendo de la intención del agente, que podrá ser defensiva, dispositiva o ejecutiva, se podrá entender que el foco tendrá mayor o menor amplitud. Esto dará lugar a entender que: - La intención u obra ejecutiva podrá estar generada y sostenida en un foco de menor amplitud, pues la ejecución podrá ser proactiva para tener total control del medio en el momento de tener lugar. - La intención u obra dispositiva habrá de estar generada sobre un foco con una amplitud de campo mayor a la ejecutiva, en foco, pues tendrá una mayor relevancia el contexto y todos los aspectos condicionantes de agente y paciente. - La intención u obra defensiva será la que mayor amplitud de campo focal precisará, pues tendrá lugar en un momento en que cualquier elemento contextual, así como geométrico o anatómico será relevante para salvaguardar la integridad del agente defensor. Será por tanto, necesario, adaptar a la intención la amplitud de campo focal, y por tanto, del cono del foco, siendo inversamente proporcional dicha amplitud a la intención ejecutiva. Amplitud máxima de campo focal: Cuando la amplitud del campo focal sea máxima, el agente estará obrando con atención al total de los elementos que influyen en el asalto, en todo su perímetro y prevenido ante cualquier amenaza. Esto será un recurso esencial en el asalto en que intervengan potencialmente más de un opositor. Siendo así, se puede entender que ni la amplitud focal mínima ni máxima serán recursos operativos, pues decrecerán de forma dramática el potencial de obra del agente usuario. Por ello, la amplitud de campo focal habrá de usarse quedando adaptada para proporcionar atención a los elementos básicos que requieran la atención del agente y sobre los que no se pueda predecir, determinar su posición o actuar sin estar orientado a ellos. Para que el foco se mantenga en una dirección concreta, permitiendo la preparación de la obra, el usuario deberá inhibir los estímulos periféricos y/o externos. Esta capacidad será llamada inhibición lateral y reflejará la capacidad de un tirador para concentrar su atención en un punto, dirección u objeto concreto. ———— - 263 - Subdivisión teórica de la anatomía TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 265 -DE LA C AUSA TÉCNICA Blossen: Para la correcta concepción y uso teórico de la geometría, es preciso hacer una división de agente y paciente con la que entender la disposición de sus anatomías en el espacio, según las circunstancias. Además, deberá permitir conjugar los datos obtenidos para dar lugar a una obra agente coherente con la intención, así como con la disposición y forma adoptada de la anatomía de cada uno. Esto dotará al usuario de una serie de reglas con las que elegir la ubicación más optima de sus objetivos ejecutivos, teniendo en cuenta su intención, así como de poder conjugarlos con la geometría que le aplicará a su propio cuerpo. Para el cumplimiento de la función de distinción anatómica y para comprender la posición del conjunto anatómico de un tirador, existirán los blossen: Blossen: “Un blossen es cada uno de los cuartos resultantes de la subdivisión del cuerpo, sobre el plano de proyección vertical, por medio la disposición de un eje de coordenadas sobre el centro de masas del individuo medido.” Los blossen tienen función de universalizar la percepción geométrica y anatómica de un sujeto, dejando al margen puntualizaciones confusas o equivocas, haciendo independiente la subdivisión de cualquier percepción particular y parcial, como diestra, siniestra, arriba o abajo. “El concepto de blossen será la unión entre la geometría y la anatomía, que permitirá la localización precisa de órganos determinados en el entorno virtual geométrico.” Será de esta forma que un individuo quedará subdivido en cuatro partes, bidimensionalmente y sobre la proyección vertical, respondiendo cada una de ellas a una sección del plano vertical. Las líneas rectas que dividen teóricamente al paciente se cortarán en total perpendicularidad justo en el centro de masas original de este. Rectas de blossen: “Las rectas de blossen son dos líneas rectas perpendiculares entre sí que cruzan al individuo por los ejes X e Y, teniendo como intersección y configurando el centro de masas de este.” Recta vertical de blossen: “Línea recta que cruza al individuo por el eje Y pasando por su centro de masas.” La recta vertical habrá de ser diferenciada de la línea vertical, pues la recta de blossen seguirá la anatomía del cuerpo adaptándose a ella. Concretamente, la recta de blossen pasará por todas la mediatrices de los segmentos, por el punto coronal y por el eje de la sencillez, moldeando con ello el plano sagital emergente del blossen y adaptándolo a su organización real en el espacio que es dependiente de la disposición anatómica del sujeto medido. Su extensión virtual en el eje Z dará lugar al plano sagital. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 266 - Recta horizontal de blossen: “Línea recta que cruza al individuo por el eje X pasando por su centro de masas.” Su extensión virtual en el eje Z dará lugar al plano medio, siempre que no esté el centro de masas situado fuera de la anatomía del sujeto medido. Esta recta de blossen podrá ser llamada línea de las caderas y delimitará la unión de estas, de forma virtual, para generar las lógicas de estudio de la tracción y afirmación, así como para facilitar la adaptación de la configuración de los blossen a la postura del sujeto medido. Esta recta horizontal, será variada en su orientación en relación a la posición de las caderas del sujeto medido, por ello, no podrá ser comprendida como similar al plano medio, pues este será estático en el espacio partiendo del centro de masas, mientras que la recta horizontal se adaptará a la ubicación del segmento de las caderas. Eje de blossen: “Confluencia entre la recta vertical y horizontal de blossen.” Este elemento geométrico con base en los blossen, coincidirá en condiciones naturales con la mediatriz media, y por tanto, configurará una imagen estática de la posición del centro de masas, para ser usada cuando el individuo esté en una configuración anatómica distinta a la natural. El centro de masas, en una afirmación erigida y sobre una guardia impasible, quedará muy ligeramente por encima del plano medio, concretamente a la altura de la fosa iliaca y ligeramente desplazado en dirección al frente del individuo medido, coincidiendo con el punto medio de la espina iliaca anteroinferior. Por ello, normalmente, en la presentación de una guardia activa con una afirmación adaptada a un contexto operativo, el centro de masas coincidirá plenamente con el plano medio y con la mediatriz media, y por tanto, será fácilmente identificable el punto de confluencia entre blossen. Se podrá entender, en un contexto estrictamente funcional, que las rectas de blossen coincidirán con la extensión cartesiana del plano sagital y el plano medio. “Los blossen tenderán a coincidir con la subdivisión estrictamente geométrica del individuo, pese a tener la posibilidad de adaptarse a la anatomía de este.” Este fenómeno, hará que el centro del blossen sea dinámico, adaptándose a la diferencia en la ubicación del centro de masas causada por la configuración de estas por parte del medio y como producto de su movimiento. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 267 -DE LA C AUSA TÉCNICA División cartesiana de los blossen: Blossen 1: Toda la parte del sujeto cubierta por las coordenadas “-X” e “Y”. Estará delimitado por el plano superior, la recta vertical de blossen y la recta horizontal de blossen del lado diestro del sujeto medido. Del blossen 1 parte la musculatura de acción directa del arma y la rectitud normalmente hábil. Blossen 2: Toda la parte del sujeto cubierta por las coordenadas “X” e “Y”. Estará delimitado por el plano superior, la recta vertical de blossen y la recta horizontal de blossen del lado siniestro del sujeto. Blossen 3: Toda la parte del sujeto cubierta por las coordenadas “-X” y “-Y”. Estará delimitado por la recta vertical de blossen, la recta genual y la recta horizontal de blossen del lado diestro del sujeto medido. Blossen 4: Toda la parte del sujeto cubierta por las coordenadas “X” y “-Y”. Estará delimitado por la recta vertical de blossen, la recta genual y la recta horizontal de blossen del lado siniestro del sujeto medido. Los blossen serán medidos idealmente sobre la coincidencia del diámetro común y el foco del sujeto medido. Así pues, serán independientes del lado hábil del individuo que se mida, pues son geometría asociada a la distribución anatómica que facilita la identificación de objetivos ejecutivos por su valor respecto al potencial de obra. “Los blossen son medidos de manera universal, sin apelar a la lateralidad hábil o armada, pues tendrán la función de concretar la anatomía que no la geometría del asalto.” Los blossen tan serán más eficientemente aplicados a los objetivos ejecutivos sobre cabeza y torso, pues en cualquier otra distancia de medio, los blossen se deformarán adaptándose al volumen del individuo y perdiendo su estricta función geométrica. “Los blossen serán usados para la subdivisión de la anatomía del cuerpo del sujeto, pues la sencillez de este, en la práctica, será un elemento independiente.” Así pues, los blossen 3 y 4 perderán importancia frente al 1 y 2, que poseerán mayor superficie corporal y una mayor importancia para el soporte vital del sujeto por su contenido anatómico. Se concluye que: “Los blossen son un sistema de subdivisión del sujeto que se adapta a la anatomía y configuración dinámica de esta.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 268 - Subdivisión de los blossen: La subdivisión de los blossen se llevará a cabo por la aplicación dinámica sobre las rectas de blossen de las rectas laterales, colaterales, solar, genual y mesofemoral. Esta subdivisión será siempre orientativa, pues las referencias estáticas darán resultados dinámicos, condicionados a la anatomía y a la configuración motora y anatómica del sujeto medido. Rectas laterales: Serán aquellas líneas verticales, a diestra y siniestra, extendidas por el eje Y, paralelas en toda su extensión a la recta vertical de blossen, que dividirán al sujeto verticalmente desde los hombros. Coincidirán perpendicularmente con el plano superior justo en el acromio. Estas líneas están dispuestas de forma que dividen al individuo, independientemente de su anatomía, y con ello delimitan objetivamente la extensión inicialmente infinita del blossen al que pertenezcan. Las rectas laterales tomarán su nombre del lado hábil o no hábil en que existan. Las rectas laterales de un paciente, en su proyección sobre el plano vertical conformarán la referencia más clara del ancho de la silueta de un tirador medido. Así mismo, marcarán el límite del que la punta hoja agente no deberá salir, pues serán una referencia para entender a partir de donde el arma agente pierde funcionalidad. Esto ha de entenderse como un recurso virtual para comprender hasta donde será funcional alejar del diámetro común la punta del arma propia. Rectas colaterales: Las rectas colaterales son unas líneas verticales que, extendidas por el eje Y, dividen al sujeto verticalmente, pasando justo por el punto central entre la recta vertical de blossen y la recta lateral del mismo lado, quedando paralelas a ellas, a diestra y siniestra. Anatómicamente, la posición de estas rectas no tendrá una referencia absoluta, pues la división será estrictamente teórica y no podría coincidir con la disparidad de los sujetos a los que puede ser aplicada. No obstante, el punto natural en que se generaría el corte perpendicular de una recta colateral con el plano superior sería el comienzo proximal del surco subclavio de la clavícula, teniendo en cuenta la proporción de un cuerpo humano estándar. Sobre las rectas colaterales será donde se pueda ligar el objetivo ejecutivo más eficiente del torax de un opositor, pues los efectos figurados del arma láser generarán un gran valor en la ejecutiva, en caso del éxito de esta. Recta de los hombros: La recta de los hombros será aquella denominación dada a la línea de los hombros, para dar lugar a su entendimiento, así como apelar a ella, desde el punto de vista de la subdivisión anatómica. Por ende, al igual que la línea de los hombros, resulta ser la línea que une ambos hombros del sujeto estudiado, concretamente uniendo los acromios derecho e izquierdo, de la que con su extensión sobre los ejes X y Z se genera el plano superior. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 269 -DE LA C AUSA TÉCNICA Recta solar: Línea recta que en su extensión sobre el eje X divide al sujeto horizontalemente justo por el centro entre el plano superior y la recta horizontal de blossen, quedando paralela a estas y dividiendo los blossen 1 y 2 en partes superiores e inferiores. El punto de la anatomía por el que cruzará la recta solar sobre la recta vertical de blossen será ligeramente distinto en cada sujeto medido. Esto se deberá a la altura variable de los individuos y a la proporción anatómica cambiante. Se puede hacer un cálculo orientativo y presumir el cruce de la recta solar con la vertical de blossen aledaño y ligeramente inferior al apéndice xifoides, quedando así marcado el centro vertical de los blossen 1 y 2. Recta genual: Línea recta que en su extensión por el eje X, inicialmente paralela a la recta horizontal de blossen, divide al sujeto horizontalmente pasando por ambas rodillas de este, concretamente por su rótula. Esto dejará limitados los blossen 3 y 4 en su extensión hacia el plano inferior. La recta genual se obtendrá de unir ambas rótulas de un individuo. Es por ello que el paralelismo con la recta horizontal de blossen será teórico y partiendo de una disposición totalmente simétrica del cuerpo del sujeto medido. Esta recta genual se puede tener en cuenta como la unión de las velas de la tracción. Recta mesofemoral: Línea recta, inicialmente paralela a la recta horizontal, que dividirá virtualmente al sujeto pasando por ambos límites proximales de los tercios mediales femorales de este. Esto dará lugar a la sección y división de los blossen 3 y 4. La herida generada sobre la recta mesofemoral, en la que se tengan en cuenta los efectos figurados del arma láser, generará una lesión de considerable gravedad, pues se verá afectada inevitablemente la arteria femoral profunda del paciente. Cuadrantes de blossen: La subdivisión de cada uno de los blossen dará lugar a unos cuadrantes interiores, partiendo cada blossen en cuatro. Esto dará lugar a unos rectángulos con un área aproximada de un cuarto del área del blossen en su proyección vertical. “Cada cuadrante de blossen será la sección concreta de este que facilitará la localización precisa de órganos y potenciales objetivos ejecutivos.” Cada uno de los cuadrantes recibirá su nombre haciendo mención al blossen al que pertenezcan y a una letra que hará referencia de su posición dentro de él. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 270 - La denominación específica de los cuadrantes de blossen será: A: Que hará mención al cuadrante superior diestro de un blossen concreto, respecto a la perspectiva subjetiva del sujeto medido. B: Que hará mención al cuadrante superior siniestro de un blossen concreto, respecto a la perspectiva subjetiva del sujeto medido. C: Que hará mención al cuadrante inferior diestro de un blossen concreto, respecto a la perspectiva subjetiva del sujeto medido. D: Que hará mención al cuadrante inferior siniestro de un blossen concreto, respecto a la perspectiva subjetiva del sujeto medido. De esta forma se podrá nombrar el “blossen 1, cuadrante B”, que sintetizado quedará como “blossen 1B”, que en caso del capital será “CB”, siendo “C” la denominación propia de dicho blossen capital. La existencia de estos cuadrantes estará justificada por la necesidad de estudiar pormenorizadamente la geometría necesaria para la obra eficiente con un objetivo ejecutivo más allá en el medio de la sencillez paciente, así como para comprender las implicaciones y aplicaciones de las líneas de entrada al blossen, en cada una de sus posibilidades. Atendiendo a la distribución próximo-distal de los cuadrantes, estos generarán una categorización distinta a la original ofrecida por sus blossen. Cuadrantes centrales: Aquellos proximales al centro de masas del sujeto medido. Cuadrantes perimetrales: Aquellos que están distales al centro de masas del sujeto medido. Serán los cuadrantes centrales aquellos que ganarán potencial de obra respecto a la importancia de la lesión posible. Y, por tanto, serán aquellos blossen perimetrales los que ostentarán un menor potencial de obra, al albergar anatomía distal que tiene una relevancia menor en el sostenimiento de las constantes vitales. Caso aparte será el blossen capital, que independientemente del cuadrante donde se efectúe la ejecución, esta será considerada como letal. No obstante, si el contacto con la hoja se genera en primer lugar en el cuadrante CA y/o CB, la ejecución ganará la denominación de capital. Por otro lado, cuando el contacto se genera inicialmente en el cuadrante CC y/o CD, será considerado como una ejecución de detroncación, debido a la clara y obvia posibilidad de que seccionar la zona cervical de la médula espinal y el resto de los elementos funcionales encontrados en el cuello. Blossen capital: “El blossen capital es aquel que tiene como fin albergar la extremidad cefálica del sujeto medido, proporcionando una geometría adicional y complementaria a la de los blossen naturales que se centran en la medición del torso.” Estará descrito, desde el plano superior hasta el plano coronal, mientras que por los lados quedará limitado por la extensión recta en sentido capital de las líneas colaterales. Su subdivisión se hará por medio del plano sagital y el plano de la visión del sujeto medido, concretamente en el punto en que se genera el origen de este, la línea de unión interpupilar de los ojos. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 271 -DE LA C AUSA TÉCNICA La anatomía de los blossen: Cada uno de los blossen alberga un área distinta del cuerpo del sujeto medido, que da lugar a un volumen definido por sus límites. Esto facilita que puedan quedar sobreentendidos los órganos y partes del cuerpo que están contenidas en la concepción más básica de la subdivisión, ligada a su descripción sobre una afirmación erguida y/o erigida, pues en otra disposición del cuerpo, la geometría y anatomía interna puede ser alterada, en mayor o menor medida, y con ello, la parte del individuo perteneciente a cada blossen. De esta manera, los blossen han de ser estudiados con detenimiento, pues la importancia de cada uno de ellos y su valor como objetivo ejecutivo dependerá de la intención del agente que pretenda la acción y obra sobre ellos. “Dado el potencial lesivo figurado de un arma láser, la herida a cualquier blossen adquirirá una relevancia superlativa, siendo posible la hipotética inhabilitación total del paciente debido a los efectos termodinámicos derivados del contacto entre hoja y cuerpo.” En consecuencia, el potencial de una obra dirigida a un blossen concreto se verá elevado o disminuido por la gravedad de la lesión figurada generada sobre el individuo medido, y tendrá naturaleza distinta dependiendo de la zona donde conecte la hoja con el cuerpo. En el plano literal, el conocimiento y aplicación de los conocimientos anatómicos asociados a la geometría dotarán al tirador de la posibilidad de castigar a un paciente, lesionándolo y/o reduciendo su operatividad de manera puntual o perpetua. Por ende, será sujeto de estudio la anatomía contenida en cada uno de los blossen, así como la geometría ofrecida por ellos y sus subdivisiones, guiando al usuario hasta una comprensión más profunda de la obra pretendida, tanto en el plano figurado como en el literal. Cada uno de los blossen estará siempre, en su dimensión y ubicación, sujeto a la configuración anatómica del sujeto medido. Por ende, el área cubierta por cada uno de estos puede ser variable en amplitud y forma. Además de esto, en un estado fundamental y sobre un sujeto anatómicamente estándar, los blossen no tendrán igual dimensión entre ellos, teniendo ligeras diferencias para su correcta adaptación a la anatomía contenida. Anatomía de alta importancia ejecutiva, figurada y literal, contenida en cada uno de los cuadrantes de blossen, en orden desde el exterior al interior: Blossen 1, cuadrante A: - Deltoides diestro. - Mamas. - Costillas I, II, III, IV, V y VI en su parte dorsal. - Inserción humeral del pectoral mayor. - Volumen distal del pectoral mayor. - Pectoral menor. - Parte medial y proximal del húmero. - Articulación del hombro. - Vena y arterias axilares. Blossen 1, cuadrante B: - Volumen principal del pectoral mayor - Musculatura intercostal - Costillas I, II, III, IV, V y VI en su parte ventral - Cartílago costal - Esternón - Sección dorsal de la columna vertebral - Tráquea - Vena braquiocefálica - Vena cava superior - Aurícula derecha del corazón - Pulmón diestro - Timo - Esófago Blossen 1, cuadrante C: - Abdominales oblicuos, externos e internos - Abdominales transversos - Costilla VII, VIII, IX y X en su parte dorsal - Extensión inferior de la pleura - Hígado en su parte más distal - Colon ascendente Blossen 1, cuadrante D: - Abdominales rectos - Abdominales transversos - Diafragma - Sección lumbar de la columna vertebral - Extensión inferior de la pleura - Hígado - Páncreas - Estomago pilórico - Vena cava - Colon transverso - Íleon - Riñón TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 272 - Blossen 2, cuadrante A: - Volumen principal del pectoral mayor - Musculatura intercostal - Costillas I, II, III, IV, V y VI en su parte ventral - Cartílago costal - Esternón - Sección dorsal de la columna vertebral - Tráquea - Arteria aorta, en su sección ascendiente y descendiente - Vena braquiocefálica - Arteria subclavia - Volumen principal del corazón - Pulmón siniestro - Timo - Esófago Blossen 2, cuadrante B: - Deltoides siniestro - Mamas - Costillas I, II, III, IV, V y VI en su parte dorsal - Inserción humeral del pectoral mayor - Volumen distal del pectoral mayor - Pectoral menor - Parte medial y proximal del húmero - Articulación del hombro - Vena y arterias axilares Blossen 2, cuadrante C: - Abdominales rectos - Abdominales transversos - Diafragma - Sección lumbar de la columna vertebral - Extensión inferior de la pleura - Hígado - Páncreas - Volumen principal del estómago - Vena cava - Arteria aorta en su sección abdominal. - Colon transverso - Íleon - Riñón Blossen 2, cuadrante D: - Abdominales oblicuos, externos e internos - Abdominales transversos - Costillas VII, VIII, IX y X en su parte dorsal - Extensión inferior de la pleura - Hígado en su parte más distal - Colon descendiente - Yeyuno - Bazo Blossen 3, cuadrante A: - Tensor de la fascia lata - Glúteos - Tercio proximal del fémur - Vasto lateral - Bíceps femoral - Recto femoral - Iliaco - Cresta iliaca Blossen 3, cuadrante B: - Abdominales rectos - Abdominales transversales - Abdominales internos oblicuos - Piramidal - Abductor largo - Psoas mayor y menor - Fémur - Articulación de la cadera - Pelvis - Genitales - Recto - Artería y vena iliacas - Plexo nervioso sacral - Nervio ciático Blossen 3, cuadrante C: - Parte distal del cuadriceps femoral - Bíceps femoral Blossen 3, cuadrante D: - Sartorio - Arteria y vena femoral - Tercio distal del fermur Blossen 4, cuadrante A: - Abdominales rectos - Abdominales transversales - Abdominales internos oblicuos - Piramidal - Abductor largo - Psoas mayor y menor - Fémur - Articulación de la cadera - Pelvis - Genitales - Recto - Artería y vena iliacas - Plexo nervioso sacral - Nervio ciático TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 273 -DE LA C AUSA TÉCNICA Blossen 4, cuadrante B: - Tensor de la fascia lata - Glúteos - Tercio proximal del fémur - Vasto lateral - Bíceps femoral - Recto femoral - Iliaco - Cresta iliaca Blossen 4, cuadrante C: - Sartorio - Arteria y vena femoral - Tercio distal del fermur Blossen 4, cuadrante D: - Parte distal del cuadriceps femoral - Bíceps femoral El blossen Capital, será único y estará subdividido de la misma manera que cada uno de los blossen del torso: Blossen capital, cuadrante A: - Hemisferio derecho del cerebro Blossen capital, cuadrante B: - Hemisferio izquierdo del cerebro Blossen capital, cuadrante C: - Zona maxilofacial derecha - Sección derecha del cuello Blossen capital, cuadrante D: - Zona maxilofacial izquierda - Sección izquierda del cuello Punto de parada solar. El máximo potencial figurado de una obra, al margen de la ejecución capital y supresión total, será el obtenido con la acción ejecutiva que incluya en la trazada la conjunción entre el blossen 1B y 2A como objetivo ejecutivo, directo o indirecto. Esto es debido a ser el punto de la geometría de un individuo, donde confluyen puntos clave para el mantenimiento de las constantes de un ser humano como son el corazón, la tráquea, el esófago, la columna vertebral a una altura clave y el resto de tejidos asociados a el correcto funcionamiento del sistema nervioso, cardiovascular y respiratorio. Esto recibe su nombre y determinación por ser el punto de la anatomía del tronco donde mayor capacidad tiene una lesión figurada de un arma láser de inhabilitar y hacer baja a un individuo, así como de llevarse a cabo en el menor tiempo posible. Gracias a una estocada suficientemente profunda se interrumpiría la continuidad nerviosa de la médula espinal. No solamente se vería malograda la capacidad de mantener las constantes, sino la propia acción refleja cardiaca y motora más elemental, a partir de la cuarta vértebra dorsal. ———— - 275 - Subdivisión de los eventos TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 277 -DE LA C AUSA TÉCNICA El tiempo como elemento de ventaja: La Esgrima Láser, para aumentar su eficiencia, pone el foco en la obra a tiempo. Esto da lugar a una ventaja táctica agente notable sobre la vulnerabilidad implícita en la acción paciente que se está llevando a cabo. Al ser pretendida una acción agente sobre la obra del paciente, se conseguirá la imposibilidad de este de evitar el desenlace, quizás ejecutivo, de la frase de armas agente formulada. “El agente teniendo estando prevenido, idealmente obrará a tiempo del paciente, impidiendo que este pueda tener alternativa a lo acontecido.” Para ello, se precisa tener un pleno control previo sobre la intención paciente, así como la lectura de sus intenciones. Si esto es posible, se podrá prever su acción y obra, entender sus implicaciones y obrar en el mismo instante en que él está inmerso en una fracción temporal donde no existe alteración posible, y de existir, podrá fácilmente ser prevista. “Al obrar a tiempo el agente, el paciente no podrá transferir el medio, pues ya estará inmerso en las fuerzas implícitas de su propia obra.” La obra a tiempo se basará y sustentará en la constante obra dispositiva, para así mantener al paciente en desventaja, haciendo que cuando obre sus posibilidades de éxito sobre el agente sean mínimas. “Mantener una intención dispositiva hará que el paciente esté en constante desventaja, impidiendo que su obra tenga más posibilidades de éxito que la obra y respuesta a tiempo del agente.” Pese a ser la láser una esgrima que aprovecha las implicaciones temporales del unísono, no excluye la obra antes y a tras tiempo, pues cada una de estos momentos tienen su aplicación más allá del control pleno de la frase de armas. - Se obrará antes de tiempo aquello que sea ofensivo y proactivo. - Se obrará a tiempo aquello que pretenda transferir el medio. - Se obrará a trastiempo aquello que pretenda aprovechar el error geométrico del paciente. Por otro lado, la necesidad de aplicar la dimensión temporal a todo cuando ocurra y la obligatoria aplicación de la dinámica a cada uno de los factores intervinientes, debido a la inexistencia de sujeción estática de la hoja opositora, dará lugar a que los tiempos se desdibujen y se entremezclen, hasta resultar eventualmente difícilmente diferenciables, llegando a destilarse una entropía característica de la esgrima emergente de las armas láser. Es preciso aclarar que: - Antes de tiempo no se tiene control preciso de la obra paciente. - A tras tiempo, queda expuesto el medio a la apropiación del paciente. - Será, de esta forma, la obra a tiempo aquella que esté actuada justo en el momento en que el control sea máximo y la exposición mínima. Por ende: “La obra de mayor eficiencia será aquella que tenga lugar en el tiempo óptimo, que coincidirá justo con la acción paciente que se pretenda tener como referencia.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 278 - Por ello, ante la vulnerabilidad de la mano armada, el tiempo actuará como una dimensión más sobre la que obrar, haciendo que cada acción sea dependiente de las condiciones exactas del paciente, que con el tiempo cambiarán y sobre las que habrá que responder de manera constante para salvaguardar la intención propia, dentro de un medio proporcional. De esta manera: “El tiempo se presenta como un elemento capaz de generar ventaja, siempre y cuando sea más rápida la reacción agente que la acción paciente.” Es preciso entender que hay ciertas obras, que para que tengan éxito, resulta crucial obrar en un momento concreto de la obra o acción paciente. Esto es así gracias a que la hoja agente tendrá que estar en una configuración concreta respecto a la paciente, o que las fuerzas implícitas deberán estar desarrolladas hasta un punto concreto. De esa manera, como ejemplo ilustrativo, una oclusión dinámica radial no podrá obrarse justo en el momento en que el paciente comienza a encordar, ni tampoco cuando el encordado ya esté muy desarrollado. En el primer caso, al obrar justo a tiempo, la oclusión hará que el encordado paciente se aborte. En el segundo, ocluyendo tarde pese a seguir siendo a tiempo, o no se impedirá que la punta de la hoja paciente llegue a la sencillez del agente. “Dentro de cada posibilidad temporal se podrá obrar de manera prematura u obsoleta, haciendo que una obra agente pierda potencial por no estar en perfecta conjugación temporal con la obra del opositor paciente.” Igualmente y de manera paralela, resulta indispensable para el esgrimista, reconocer su posición, no solo en el espacio, también sobre la dimensión temporal. Es por esto que todo lo acontecido entre que un individuo conoce de la intención antagonista de otro y que el conflicto ha alcanzado su fin, está subdividido en partículas temporales. Estas hacen referencia a porciones mayores o menores de tiempo donde tienen lugar los eventos, respondiendo las circunstancias posibles a la misma escala que la partícula en la que tendrían lugar. Iniciativa: La iniciativa es el factor que dispone a la intención para determinar el momento en que obrar, y con la que se dará comienzo al asalto, al grado y a la propia frase, ya sea por parte del agente, del paciente o por ambos al unísono. Esta iniciativa habrá de ser sostenida, participando esto del control y propiedad del medio, haciendo más sencillo ser quién configura la naturaleza de este, que ser quién se adapta a estos patrones ya impuestos. “La iniciativa será un factor a mantener por el agente, permitiendo la sorpresa, la obra proactiva, la respuesta a tiempo o, incluso ser cedida la posibilidad de obra buscando el error en la obra paciente.” Así pues, se asocian una serie elementos a la preparación de la obra, dependiendo de la intención, para mantener la iniciativa: Con intención ejecutiva: La iniciativa, en la intención ejecutiva, será sostenida en la pretensión de herir antes de tiempo.
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