El acto de embeber una extensión tendrá diferentes funciones: Función preparatoria de la extensión embebida: Será aquella acción de embebido que se destinará a disponer la musculatura acral para su posterior extensión, posibilitándole un mayor recorrido, y por consiguiente un mayor potencial dinámico. Función de ahuecado de la extensión embebida: Tendrá lugar el ahuecado con la extensión cuando se destine la acción de embeber a atraer para uno mismo la sencillez con la intención de evitar el éxito ejecutivo paciente. Función de empomar la mano armada sin cinta o adelgada de cadera: La contracción del codo al segmento medio mediante el embebido de la rectitud dará lugar a la posibilidad de empomar el arma con la mano armada, de manera rápida y sorpresiva, permitiendo el cambio en el asimento agente sin testigos claros para el paciente. Esto tendrá lugar mediante la presión sobre el pomo contra la cadera del tirador, la cesión de presión en la pinza del asimento y la reducción repentina del cabo del arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 223 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rectitud relajada: La rectitud relajada será aquella que sea posicionada con el ángulo de la extremidad armada en los aledaños del recto. Por tanto, el segmento de la rectitud quedara en sus valores regulares. Normalmente los valores de angulación presentados serán superiores al recto, de entre los 90º y 120º, y con objeto de proporcionar dinámica a la respuesta o acción proactiva. Su principal función general será la de asegurar el sostenimiento de la afirmación así como otorgar la posibilidad de embeber o extender la rectitud, y con ello, dar un mayor abanico de posibilidades a la obra reactiva. “La rectitud más eficiente será aquella que se encuentre relajada, pues permitirá la extensión y la contracción de esta, y por tanto, una mayor adaptación al medio presente y emergente.” Cabe mencionar que la interacción con el cabo del arma será más sencilla con la rectitud relajada. De esta manera, el cabo del arma podrá estar aparejado y en contacto con la sección cúbito-radial del brazo, sin que esta obstaculice su libre movimiento, permitiendo la mayor amplitud posible al movimiento del arma generado desde el asimento. Añadido a esto, la rectitud relajada permitirá el tránsito desde cualquier radialidad a cualquier otra sin precisar de variar el rumbo del arma, posibilitando que el plano límite no varíe. Todo esto hace que la rectitud relajada sea la más eficiente extensión para la obra de oclusiones, tanto pretendidas como reaccionadas. Rectitud extendida: La rectitud extendida es considerada como la posición de la angulación de la extremidad armada considerablemente más allá de los 90º, aledaña a los 180º. Esto hará que el segmento de la rectitud quede aledaño a sus valores máximos, presentando una vela de dicha rectitud en sus valores mínimos, siendo poca la incidencia e interacción posible de esta en la geometría con la anatomía del usuario. Esto tendrá una función eminentemente dispositiva, pues la extensión de la rectitud aumentará considerablemente la distancia de la sencillez respecto al cuerpo del agente, y con ello, aumentará la guardia cónica y sombra generada por su disposición adelantada en el medio. Además, se obtendrá una mayor dimensión del medio por aumentar su modificador de reacción en base a la ventaja espacial que se le otorga. Aparte, la extensión extendida, siempre que no sea total, dispone al arma para ser usada eficientemente en la oclusión, que con cualquier otro rango de extensión quedaría expuesta a no se actuada dentro de los óptimos valores de la dimensión temporal. Esto no hace que tener la rectitud extendida sea lo más óptimo, sino lo más funcional en un contexto concreto, como es el de necesitar de la máxima amplitud radial en la oclusión. Por último, cabe destacar que la disposición extendida del brazo genera una aparejada extensión de la palanca generada sobre el hombro del que parte. Por tanto, se perderá la posibilidad de aplicar fuerza en la sencillez en directa proporción con dicha extensión. Adicionalmente, con la rectitud totalmente extendida, el asimento se ve limitado en su mutación. El asimento quedará exterior cuando se pretenda la total extensión de cualquier rectitud radial. Cuando se pretenda la rectitud de adelante totalmente extendida, el asimento será obligatoriamente interior. “La rectitud extendida deberá ser entendida como una herramienta para alcanzar con la sencillez un punto del espacio, perdiendo eficiencia una vez cumpla su función.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 224 - Rectitud contraída: Esta tipología de la rectitud dicta que la extensión llevará a que la sencillez mantenga contacto con el cuerpo del usuario, o quedará marcadamente cercana ello. La rectitud contraída entregará un valor preparatorio y de ahuecado similar a la extensión embebida. No obstante, se diferenciará de esta en la magnificación de de la cercanía de la sencillez al cuerpo, que dará lugar a que normalmente se embeba la rectitud, aumentando el potencial preparatorio y ahuecado, que se elevarán al máximo exponente. Además, la contracción al tener implícito el contacto con el cuerpo, proveerá a sencillez y rumbo de una sostenibilidad mayor, tanto para resistir como para aplicar energía a la hoja opositora, así como para descansar o relajar la musculatura. Esta extensión, dará lugar a dos tipologías de afirmaciones contraídas, que darán base técnica y nombre a guardias concretas, centradas en la maximización del aprovechamiento de la geometría que entregan. Flux: Rectitud contraída que parte de una sencillez en primera para segunda o de una en segunda para tercera, que manteniéndose contraída, se apoyará en la cadera del usuario para magnificar el ahuecado del medio y el valor preparatorio para lanzar la hoja en accidental. Será usada únicamente en el medio de proporción como recurso antagónico. Tag: Rectitud que parte de una sencillez en primera contraída a la zona del pectoral y hombro armado del usuario, para magnificar el ahuecado del medio y el valor preparatorio y para lanzar la hoja en accidental con participio de natural. También puede tener su variante en una rectitud radial de tercera contraída a la zona pectoral no armada del tirador usuario. Esta segregación está centrada en atribuir una diferencia a la dimensión del medio en el que participe la afirmación, y por ende, tendrán una repercusión dramática en la forma en la que se configura la geometría asociada a la disposición de la hoja. El cambio de la extensión facilitará también la disposición de un rumbo concreto del arma. Por ello, se habrá de mutar la extensión relajando el asimento, pues la inercia estática del arma permitirá su reubicación sin aplicar fuerza par sobre ella, y por ende, usando grupos musculares mucho mayores, como son los de los brazos en comparación con los encargados de mover únicamente las manos. Alba: Rectitud que parte de una sencillez abajo, totalmente relajada, contraída al segmento de tracción armado del agente, o sea, el muslo. Esta rectitud contraída está pensada para transmitir serenidad o impasibilidad al opositor paciente. No obstante conserva la potencia de obra al estar la hoja dispuesta para la rápida extensión de una guarda con rectitud adelante y la oclusión de segunda. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 225 -DE LA C AUSA TÉCNICA Asistencia a la reubicación del rumbo: La extensión de la rectitud y su acción podrán ser un recurso que asistirá y auxiliará el movimiento del arma, generando sobre ella una fuerza mediante unos grupos musculares que, a priori, no están específicamente destinados a ello. El auxilio de la extensión de la rectitud hará más eficiente el uso y movimiento del arma en determinados contextos. Asistencia de la rectitud para la extensión del rumbo: Se habrá de embeber la extensión de la rectitud, haciendo que la inercia estática de la hoja ubique el segmento del arma longitudinal al vector seguido por el embebido. Para la acción rápida, habrá de obrarse un movimiento extraño de la rectitud, dependiente de la velocidad necesaria en la extensión, que facilitará el posicionamiento de la hoja, seguido de un reparo o inicio de un vector de inercia en la dirección y sentido en la que se desea proyectar el arma de rumbo extendido. La asistencia de la extensión de la rectitud a la extensión del rumbo es usado para la disposición de la hoja en potencia de herir de estocada, pues evita la exposición de la hoja agente al control paciente y además hace más eficiente la acción ejecutiva, ya que predispone para la impresión de fuerza en sentido al paciente, acelerando la trazada del arma. Esto será un recurso que el agente deberá de adaptar al contexto emergente, pues hará más eficiente la acción del arma retrasando ligeramente esta. Asistencia de la rectitud para el plegado del rumbo: Se habrá de extender la extensión de la rectitud, haciendo que la inercia estática de la hoja deje al segmento del arma perpendicular al vector seguido por la extensión de la rectitud. Para la acción rápida, habrá de obrarse un movimiento recto de la rectitud, dependiente de la velocidad necesaria en la extensión, que facilitará el posicionamiento plegado de la hoja. De esta forma el rumbo del arma quedará plegado, mas la rectitud quedará extendida. Será por ello que la extensión de la rectitud deberá tener lugar en sentido a una radialidad, concretamente la contraria al sentido en que se pretenda dejar el rumbo del arma. Este método de asistencia es usado para facilitar la disposición de la hoja en una geometría concordante con el tajo de uñas a favor. ———— - 227 - Fuerzas implícitas TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 229 -DE LA C AUSA TÉCNICA Imposición de fuerzas al arma: La aplicación de fuerzas, habrá de estudiarse y llevarse a cabo haciendo intervenir el máximo de músculos posibles, que resulten naturalmente complementarios y que repartan el esfuerzo entre distintos elementos motores. Esto aplicará tanto al arma como a otros campos del ejercicio esgrimístico en que se pretenda la optimización. Se dará así lugar a una eficiencia energética mayor y a la ampliación de los límites de desgaste y cansancio por parte del tirador. “La fuerza impuesta al arma será generada y distribuida entre tantos músculos como sea posible.” Es por esto que será preciso transmitir al arma la energía justa para su correcto y preciso posicionamiento en el espacio, teniendo también en cuenta el tiempo que se pretenda usar para ello. Así pues, el acto observable que a su vez resultará más preciso para la correcta operación del arma, será el de la mutación del asimento y sencillez. La psicomitricidad humana está circunscrita al movimiento natural del cuerpo, en el que en su repertorio emergente de acciones intervienen conjuntos de músculos. El acto de aislar un solo músculo, es un acto ajeno a lo inicialmente instintivo o entrenado y resulta un ejercicio sintético. Si es menester reubicar el arma propia con brío, en clara intención dispositiva, se distribuirá la presión de la pinza sobre el asimento de forma distal en la mano y del arma, dejando transversal la dirección lineal de los carpos respecto al arma. Así pues, sin necesidad de generar par, se minimiza la fuerza en aplicación y se extiende la posibilidad de obra, al poseerse mayor control del arma por estar asida más cerca del centro de masas. Si al contrario, el movimiento está obrado con intención ejecutiva, sea la primera intención u obra la de reparar, ocluir o ejecutar, será crucial el control en aplicación de la fuerza par, tanto generada como recibida, para no perder el asimento o atajar con una aplicación de fuerza acorde a la graduación. Situación en la que el asimento mutará y se observará una casi instintiva extensión de la pinza en contacto con el arma, en sentido disto - proximal paralelando la angulación de los carpos respecto a la cuerda. De esa forma, se distribuirá de manera más eficiente el impacto futuro y/o la presión generara en la ejecución, además de proveer al usuario de una palanca extra para generar par y vectores más cerrados y bruscos, en los cuales se aprovechará de la rigidez ofrecida por la presión de los epicondileos y por la implementación de los músculos deltoides, si la extensión de la rectitud y de su rumbo necesaria lo permite. Las obras con asimento simple estarán marcadas por el uso de las uñas en el sentido relatico al que tendrá lugar el movimiento de la hoja o en su sentido opuesto. Esta posición podrá ser variada ligeramente respecto al eje de la tornada para adaptarse al vector de inercia que se prevea. No obstante, este movimiento del arma siempre será precedido por la guarnición para aumentar la eficiencia del esfuerzo, ayudando a esto con la contracción de los dedos de apoyo que no pertenezcan funcionalmente a la pinza. Cada una de estas posibilidades será denominada como de haz verdadero o de haz falso, respectivamente del sentido seguido en la dirección de la trazada. De haz verdadero asiendo a una mano, uñas a favor: Natural: uñas con participio de abajo y dentro. Violento: de uñas fuera. Remiso adentro: de uñas adentro con participio de arriba. Remiso afuera: de uñas abajo. Reducción desde dentro: de uñas abajo. Reducción desde fuera: de uñas adentro con participio de arriba. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 230 - De haz falso asiendo a una mano, uñas en contra: Natural: de uñas fuera. Violento: de uñas adentro. Remiso adentro: de uñas abajo con participio de adentro. Remiso afuera: de uñas arriba con participio de adentro. Reducción desde dentro: de uñas arriba con participio de dentro. Reducción desde fuera: de uñas abajo con participio de adentro Con el asimento a dos manos o emparejado, también existirá la necesidad de aplicar fuerza adaptando la biomecánica al vector pretendido de la trazada. En este caso no será crucial el soportar la presión ejercida en la pinza por medio de la contraposición de las uñas y el posicionamiento del pulgar hábil en el lado sobre el plano de la trazada pretendida, ya sea a favor o en contra del movimiento. La posición de las uñas quedará un cuarto de vuelta desfasada respecto a la usadas en el asimento simple. Así pues, la nomenclatura usada para la asignación de posición de uñas respecto a la trazada y sentido del arma cambiará ligeramente para facilitar el reconocimiento de la acción del arma en su asimento. En el asimento a dos manos, se hablará como de cúbito o de radio. Esto será un modo más académico e igualmente funcional, por medio la coherencia del cúbito y el radio del antebrazo hábil adelantado respecto al sentido de la trazada. Así pues, se usará “de cúbito” o “de radio” para designar el haz verdadero o falso respectivamente. En el caso de haz verdadero o de cúbito, el pulgar quedará en el lado contrario de la guarnición de aquel hacia el que avanza la trazada. Siendo ejemplo de esto que en sentido natural, quedará el pulgar en la parte de la guarnición que esté orientada arriba. Por otro lado, en el caso de haz falso o de radio, el dedo pulgar quedará posicionado exactamente en el lado de la guarnición en que avanza el arma. Un ejemplo de esto será el movimiento violento del arma de haz falso, en que el pulgar estará posicionado en la parte de la guarnición que esté orientada arriba. Haz verdadero asiendo a dos manos o de cúbito: Natural, de uñas adentro pulgar arriba. Violento: de uñas fuera pulgar abajo. El remiso al hábil, de uñas abajo, pulgar al no hábil. El remiso al no hábil, de uñas arriba, pulgar al hábil. La reducción al hábil, de uñas abajo, pulgar al no hábil. La reducción al no hábil, de uñas arriba, pulgar al hábil. Haz falso asiendo a dos manos o de radio: Natural, de uñas fuera pulgar abajo. Violento: de uñas adentro pulgar arriba. El remiso al hábil, de uñas arriba, pulgar al hábil. El remiso al no hábil, de uñas abajo, pulgar al no hábil. La reducción al hábil, de uñas arriba, pulgar al hábil. La reducción al no hábil, de uñas abajo, pulgar al no hábil. Como base y sustento necesario para la correcta aplicación biomecánica, existirá la necesidad de poner al servicio de la obra el máximo potencial ofrecido por la anatomía del diestro. El nombre de haz verdadero y haz falso procede de la herencia cultural clásica e histórica de la esgrima. En ella, las hojas tenían dos posibles filos. Así pues, para su diferenciación y organización, estos tenían nombres de filo verdadero y filo falso. Hacían así referencia a la orientación de la hoja y sus filos respecto al asido de la misma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 231 -DE LA C AUSA TÉCNICA El filo verdadero era aquel que, en su función de corte, quedaba acorde a la posición cubital del brazo del esgrimidor. Por el contrario, el filo falso quedaba en concordancia con la posición radial. Así pues, por ser la acción natural de corte la descendiente, el filo coherente con el sentido del arma, y por lo tanto, con el cúbito, se llamaría filo verdadero. Será esto la fuente desde donde se acuñan los términos específicos de “de cúbito” y “de radio”. El arma láser, por su naturaleza fundamental, figurada y literal, carece de filos, teniendo un potencial lesivo en la totalidad de su perímetro de sección. De esa manera, el uso del haz verdadero o falso, solo hace referencia a sentido de la fuerza impuesta respecto al arma y posición de las manos. El asimento, al estar centrado en el control del arma, tanto en su movimiento absoluto como en el control de su angulación y/o rumbo, ha de prestar la posibilidad de generar fuerza en dos variantes: La fuerza lineal: “La fuerza lineal es aquella que da lugar al movimiento uniforme y absoluto del conjunto del arma, sin pretensión de cambiar la dirección y rumbo de esta.” La fuerza par: “La fuerza par es aquella impuesta, que gracias a la contraposición de dos fuerzas opuestas, dan lugar al movimiento de giro de un cuerpo, en este caso, el conjunto del arma, para dar lugar al cambio de su dirección y rumbo.” Para la obtención de cada una de las posibles imposiciones de fuerza, que generarán movimientos distintos y complementarios, habrá de usarse una parte de la mano y/o extremidad en su conjunto. La fuerza impuesta, en un contexto duelístico formal, habrá de estar generada siempre conforme a las posibilidades del tirador, pasadas, presentes y futuras. La fuerza impuesta estará: - Basada en la geometría presente. - Condicionada por la obra pretendida. - Controlada para la continuación de la obra. Por ende: “La fuerza impuesta al arma quedará a merced de la intención y nunca condicionada por la contención injustificada.” Es necesario hacer mención a que la velocidad generada en el arma por la imposición de la fuerza, será una ventaja menor. Esto radica a que es más eficiente la optimización de la geometría implícita en el medio y residente en la obra, que pretender modificarla con una dinámica más rápida. Así pues, se pueden dar lugar a obras que precisen un menor movimiento de los elementos geométricos intervinientes. “La eficiencia radica en la optimización de la trazada, no en la celeridad de esta.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 232 - Imposición de la fuerza lineal: Los ejes de movimiento absoluto del arma, son tres, y por ende, la presión habrá de ser ofrecida por distintas partes de la mano, así como por distintos grupos musculares. En primer lugar, centraremos la atención en la disposición del arma en el espacio por medio de la imposición de fuerza lineal. Para el movimiento en el eje vertical, en natural o violento: Habrá de usarse la firme sujeción de la pinza, que con una distribución de masas y equilibrio del arma sobre ella, no precisará de aplicación par para el mantenimiento del rumbo. De existir un punto de equilibrio adelantado o más proximal que la pinza, de uñas a favor o en contra, será necesaria la contraposición y limitación de la base palmar, preferiblemente en su sección más proximal. Y en sentido contrario de la misma dirección vertical, será necesario sostener y aplicar el par por la contraposición de los dedos anular y meñique, por ser los más lejanos al punto de la pinza, y con ello, lo más eficientes para la aplicación o resistencia al par. Para el movimiento en el eje horizontal en remiso o reducción: Será precisa una consistente y segura sujeción de la pinza. Si se da el caso de existir en el arma una distribución de masas y equilibrio sobre la pinza, no precisará de aplicación de fuerza par para el mantenimiento del rumbo. Por otro lado, para el movimiento horizontal, tanto de uñas a favor o en contra, y si el punto de equilibrio está adelantado o más proximal que la pinza, será igualmente necesaria la contraposición y limitación de la base palmar, preferiblemente en su sección más proximal. En sentido contrario de la misma dirección horizontal, será necesario controlar y aplicar el par por la contraposición de los dedos anular y meñique, por ser los más lejanos al punto de la pinza, lo que los convierte en los más eficientes para la aplicación o resistencia al par. Para el movimiento en el eje de la profundidad en accidental o extraño: Para el movimiento accidental, únicamente impuesto por la fuerza lineal, será necesaria la mutación previa del asimento a uno interior. Esto será aplicable al movimiento extraño, pese a que este movimiento tenderá a extender el rumbo de la hoja espontáneamente, gracias a la inercia de la hoja, concretamente de su tercio débil. Siempre que el rumbo de la hoja esté ligeramente plegado o no esté paralelo al plano inferior y a la línea recta, el movimiento accidental y extraño del arma precisará inevitablemente de la aplicación de fuerza par para mantener dicho rumbo, pues se deberá contrarrestar la inercia generada en la punta del arma. Cuando el rumbo esté plegado con la punta de la hoja aledaña al diámetro común, el movimiento accidental únicamente generado por fuerza lineal, plegará el rumbo, mientras que el movimiento extraño generado únicamente por la fuerza lineal siempre extenderá el rumbo, dando lugar a una fuerza par residual. La imposición de fuerza lineal al arma se verá acrecentada conforme se reduzca la extensión de la rectitud. Esto será producto de la implicación de más músculos en la acción y la reducción del radio TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 233 -DE LA C AUSA TÉCNICA del brazo, lo que hará más eficiente la palanca con los músculos del torso. Además, desde el punto de vista geométrico, la cercanía del arma al cuerpo, la dispone inevitablemente perpendicular a la anatomía de las extremidades, lo que hace que la presión ejercida por estas sea sobre una superficie de la guarnición, mayor y más estable. También hay que entender que el momento angular de una rectitud embebida hará más sencilla y rápida la acción horizontal del arma, perdiendo amplitud en su movimiento. Así pues: Cuando el arma esté cercana al plano sagital, se facilitará la fuerza aplicada sobre el eje horizontal. Cuando el arma esté cercana a cualquiera de los planos laterales verticales, se facilitará la aplicación de fuerza en el eje vertical. Cuando el arma esté en el lado armado, se facilitará la general aplicación de fuerzas. Cuando el arma esté en el lado no armado, se dificultará la general aplicación de fuerzas, siendo necesaria la asistencia del la afirmación. Imposición de la fuerza par: La imposición de la fuerza par será la destinada a cambiar el rumbo de la hoja, y por tanto, la orientación del segmento y la dirección del vector que la representa en el plano teórico. Esta imposición de fuerzas, entendida y aplicada de una forma eficiente, está sujeta a un asimento dinámico que aplique fuerza con muñeca y dedos, a la inercia contenida en el arma y a valerse de esta por medio de la cesión a la fuerza par residual generada espontáneamente, al generar el conjunto del arma una resistencia al cambio inercial estático del instrumento. Axioma asimento - par: Para la optimización de la reubicación y mutación de la rectitud y sencillez, será óptimo el asimento a una mano, dinámico y regular. Para la aplicación de fuerza par al arma, será óptimo el emparejado de las manos, y por tanto,un asimento a dos manos, dinámico y regular. No obstante, existen tres fuerzas par posiblemente ofrecidas al arma, que tienen el potencial de aplicar energía al conjunto para hacer que varíe en su dirección: Fuerza par aplicada: Es aquella fuerza par generada por la tensión muscular del agente, que estará aplicada de forma consciente o inconsciente, mas siempre por medio de la presión. La fuerza par aplicada será necesaria para el movimiento del arma sin la reubicación de la sencillez o mutación de la extensión de la rectitud. La fuerza par aplicada eficientemente tendrá como origen la circunducción de la muñeca, que será asistida por la relajación y abducción de los dedos contrapuestos, o en sentido contrario, la contracción del asimento mediante la flexión de los dedos contrapuestos. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 234 - Fuerza par residual: Aquella fuerza par que resulta del movimiento del arma al aplicársele una fuerza lineal, y gracias a la tendencia de un cuerpo móvil a mantener su posición en el espacio. La fuerza par residual, por tanto, será aquella obtenida por medio de la reubicación de la sencillez o de la extensión de la rectitud. La manera en que la fuerza par residual puede ser aprovechada depende de la capacidad del usuario de relajar la presión del asimento en la zona más lejana a la pinza, teniendo en cuenta la proporción necesaria para el desarrollo angular del movimiento deseado. Para ello, habrá de ceder fuerza mediante la libre actuación de la articulación de la muñeca, así como la extensión y aducción de los dedos inicialmente contrapuestos al par presente, que deberán mantenerse como límite para controlar la amplitud máxima del arco angular generado por la trazada del arma. Fuerza par cedida: Aquella con origen en el intercambio de fuerzas con el arma contraria. Esta fuerza par será aquella que se deberá aplicar para la ruptura de la inercia estática en una diversión de la hoja paciente, pues auxiliará a la hoja agente a magnificar la ruptura de la inercia estática. Al igual que en la fuerza residual, habrá de actuarse mediante la relajación eventual de la muñeca, y la relajación de la contraposición inicialmente ofrecida por los dedos más lejanos a la pinza, que en extensión y aducción se situarán o resistirán en el límite deseado para el control del arma. Así pues, en la mayoría de los escenarios posibles, siempre que no exista una restricción del medio proporcional o de común herida, se puede optar por no ejercer la fuerza par, sino usar la residual generada tras la imposición de una fuerza lineal, que inicialmente buscaba la disposición y mutación de una rectitud concreta Si la obra es prevista y coherentemente actuada, la mutación de la rectitud por fuerza lineal y la aplicación de la fuerza par, serán complementarias y se auxiliarán mutuamente para obtener una obra eficiente y perfectamente conjugada con la intención del agente usuario. Eficiencia en el movimiento del arma: Para el óptimo movimiento del arma, se ejercerá la presión sobre ella pretendiendo dejar lo más estático posible el centro de masas de esta. De esa forma la fuerza par aplicada se reducirá, y con ello, aumentará la capacidad de control del arma. “Se pretenderá siempre que la trazada del arma sea lo más directa posible en dirección a su objetivo ejecutivo o a su rumbo.” En la más eficiente imposición de fuerzas, el segmento del arma deberá quedar paralelo al vector de la fuerza que se le aplica. Esto hará que el arma se mueva con la menor aplicación de implicación de la musculatura del antebrazo. Si resultase imposible disponer el arma propia paralela al vector de la fuerza que se le va a aplicar, se deberá entender que la imposición de fuerzas será más eficiente cuanto más paralelos sean los vectores de movimiento de la punta de la hoja y de la sencillez. Se dará lugar así la posibilidad de disponer el arma propia sin necesidad de aplicar fuerza par, ni para extender o contraer su rumbo, ni para resistir la inercia de la hoja, pudiendo mantener el ángulo del segmento del arma sin esfuerzo alguno. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 235 -DE LA C AUSA TÉCNICA Aplicado a un arma con un punto de equilibrio que facilite el brío del usuario, este concepto, podrá ser sintetizado en la necesidad de: “Mover la guarnición que no la hoja” Se permitirá así al usuario aplicar par al conjunto y continuar siendo dueño de la rectitud mientras cambia el rumbo de la hoja y viceversa. En el movimiento natural, desde un ángulo recto u obtuso de la hoja: La punta del arma se moverá primero. Esto será producto de la cesión de fuerza par, de la muñeca, ante el tirón gravitacional de la hoja, tras lo cual se moverá la guarnición en la dirección y sentido necesario. De precisarse, para la posición pretendida del segmento del arma, la posición de las uñas mutará a la vez que se cede, sin ser necesario acompañar el movimiento de la hoja nada más que para aumentar la velocidad de esta, como recurso adicional y si es estrictamente necesario. En el movimiento violento, desde un ángulo recto o agudo de la hoja: La sencillez se moverá primero, pues se evitará hacer fuerza par para desplazar la hoja, siendo el movimiento de esta resultado del desplazamiento lineal de todo el arma, ya sea como fuerza par residual o como un movimiento asistido por fuerza par sutilmente aplicada. Si la rectitud está en una posición de primera o tercera, o algún participio de estas, se precisará la mutación de las uñas para posibilitar el eficiente movimiento de la hoja. En movimiento remiso, desde adelante, con intención de dejar la punta de la hoja sobre el diámetro común: Antes de comenzar el movimiento, para hacerlo más eficiente, la punta de la hoja ya deberá estar previamente sobre el diámetro común, sin inercia implícita. Así pues, se moverá la sencillez del arma, pretendiendo que la punta quede estática gracias a la fuerza par residual, siendo necesaria la mutación de las uñas, abajo si es al lado armado y dentro con participio de arroba si es al lado no armado. En movimiento de reducción: El movimiento más eficiente para que la hoja se reduzca al centro, respecto a la fuerza impuesta al arma, será aquel en que se actuará sobre la guarnición, haciendo que su acción de reducción transmita el movimiento lineal a la hoja, siendo esta auxiliada por la imposición de fuerza par para asegurar que se ubica la punta exactamente donde se pretende. En el movimiento accidental y extraño: El movimiento accidental o extraño se deberá producir por la imposición de fuerza lineal a la guarnición, en dichos sentidos, que deberá mantener en equilibrio la punta, ubicándola exactamente en el vector de movimiento pretendido, habiendo de hacer la corrección necesaria sobre la fuerza guarnición a tal efecto, pretendiendo no imponer fuerza par o hacerlo de una manera sutil. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 236 - Motivada por la causa libre, la aplicación de fuerzas a la hoja puede ser sumamente intensa para asegurar la ubicación de esta en el tiempo requerido, o para transmitir fuerzas a la hoja contraria. Esto hace que sea crucial el control de estos vectores de inercia. Así pues, es de suma utilidad extender la trazada generada en la guarnición por la hoja para facilitar la retención o su rápido posicionamiento, ya sea generando un vector que le haga reducirse a la posición inicial o llevarla a una nueva. Proveniente de esta necesidad, se genera el corte a tierra, que no es otra cosa que el cambio de dirección del vector de fuerzas inerciales implícitas a la trayectoria accidental o extraña, pudiendo detener la hoja en la reducción recta sin necesidad de aplicar una fuerza opuesta y enfrentada a la inercia acarreada, además de tener esto lugar en una disposición en reducción recta de la hoja. En una mayoría de las situaciones emergentes en el uso del encordado simple, se deberá pretender que la trazada de la hoja agente genere una línea recta con su objetivo ejecutivo. Esto deberá tener lugar por la extensión del rumbo, conjugando la fuerza lineal con la par, haciendo que la primera de estas oriente la trazada del arma y la segunda implemente el movimiento justo que hará llegar la hoja recta a su objetivo. Una vez la hoja esté fuera de su disposición óptima, ya sea para la obra o para servir a la geometría de una guardia, y se pretenda su reducción desde la remisión, la forma más eficiente de hacer esto será generar una trazada de reducción elegante. Reducción elegante: Definición: “Trazada más eficiente con la que volver a posicionar una hoja en el medio.” Explicación: “Cuando la hoja no esté cumpliendo su función defensiva, dispositiva o ejecutiva, habrá de reducirse a una posición en la que esté en potencia de herir u obrar, siempre con una trazada mínima sobre el vector más directo posible.” En el momento que en el transcurso del debate la inercia del arma agente se vea detenida, se deberá obrar una retirada del medio, dando final a una frase de armas o cediendo así el grado. Esto es debido a que la energía necesaria para la puesta en movimiento del arma, al retomar cualquier acción que no sea una oclusión, será un factor que retrasará la posible respuesta agente ante la intención ejecutiva paciente. Como resultado del entendimiento de la óptima afirmación y la aplicación eficiente de fuerzas al arma, el agente habrá de ser capaz de minimizar el movimiento de su torso necesario para la imposición de fuerza al conjunto del arma. Esto dará lugar a que el movimiento del torso quede reservado para su acción consciente o coherente con la obra, mas no como resultado de la contención de un exceso de fuerza aplicada al instrumento. El resultado de esto será una obra contenida, perfectamente coordinada y claramente intencional. ———— - 237 - La mano no hábil y/o desarmada TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 239 -DE LA C AUSA TÉCNICA Concepto de la mano no hábil: Dependiendo de los intereses del tirador, ya sea de su intención o de su faz, la mano no hábil resultará un recurso que facilitará la adaptación a la obra, agilizando las acciones, proporcionando una elegante puesta en marcha de estas o permitiendo al tirador adaptarse para su obra subsiguiente. Definición de la mano no hábil: “La mano no hábil será aquella que un tirador use para asir y obrar con su arma en una minoría estadística de las ocasiones.” Sabiendo esto, ningún tirador tendrá posibilidad alguna de poseer un ambidiestrismo pleno, basado en la igualdad cuantitativa de entrenamiento con una y otra mano, pues será virtualmente imposible un uso igualitario de ambas. De forma coherente con esto, el tirador que busque la eficiencia habrá de centrar su crecimiento y sostenimiento de las funciones psicomotrices en la especialización y compensación de las propiedades motoras de cada uno de sus flancos. Evitará poner el foco y esfuerzo en una única función de cada miembro, haciendo con esto un posible, aunque ineficiente, intercambio especular de su asimento y presentación, que mantenga su potencial de obra o, al menos, no lo merme de forma dramática. “Cualquier tirador ha de ser capaz de esgrimir con su mano no hábil manteniendo un alto grado de operatividad.” No obstante, cada una de las manos usadas en el ejercicio de la esgrima cumple su función específica, que está ligada a una forma distinta y complementaria de transmitir fuerzas al arma o de asistir al usuario a la culminación de su obra, asiendo a dos o una mano respectivamente. Cosa que se enfrenta al concepto de mano hábil o no hábil, solo apto para su denominación. “La mano no hábil será eficientemente usada para dar lugar a obras en la que el cambio de asimento a la mano contraria sea necesario y conveniente.” La mano no hábil, en su disposición natural y dentro del asalto, podrá ser objetivo ejecutivo consciente o inconciente del paciente y parte potencialmente vulnerable a una autoejecución. Es por esto que se precisa de una constante atención a la propiocepción que ayudará al tirador a monitorizar la ubicación de su mano. La rectitud de la mano no hábil y, por ende, del brazo que la sostiene, será igualmente medida y tenida en cuenta, tal y como la hábil. Será argumento para atribuir potencial a una obra, aludiendo a su papel en la presentación de la guardia, así como a su función física para asistir al movimiento, aumentando o disminuyendo la dimensión de un medio. Así pues: “La mano no hábil habrá de estar siempre en disposición de de auxiliar a la obra, ya sea en equilibrio, inercia o asimento.” Generalidades de la posición de la mano no hábil: La mano no hábil podrá tener distintas posiciones, más allá de la simple rectitud. Serán estas formalmente denominadas haciendo una alusión conjunta a la rectitud, ubicación y destino de la mano en cuestión. Aparte de esto, tendrá un aspecto particular y único, que será generado por la posibilidad de estar con los dedos extendidos. Esta partícula será la palma: TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 240 - De palma adelante: “Posición de la mano no hábil en la que la flexión de los dedos se genera en sentido al foco o diámetro común.” De palma atrás: “Posición de la mano no hábil en la que la flexión de los dedos se genera en sentido contrario al foco o diámetro común.” Cada una de las posiciones tendrá un conjunto de cualidades que aportarán factores diferenciadores por los que, dependiendo del contexto, harán más o menos eficiente su uso y posición. Es necesario entender que la mano no hábil está sujeta a un constante intercambio dinámico y adaptativo de su función, dependiente de la intención, de la obra y acción a llevar a cabo. Además, su ubicación en el espacio será constantemente reposicionada, adaptándose al contexto y física implícita en él. Cuando la mano hábil se encuentre en la parte posterior del plano vertical, el extremo del usuario se verá aumentado. Por el contrario, cuando la mano no hábil se encuentre en la parte anterior del plano vertical, el extremo será ligeramente más corto, pues la masa de la mano hará que tanto el centro de masas y el peso quede más adelantado. La mano no hábil, en ningún momento deberá estar sujeta a una función de manipulación del arma opositora, sea en su hoja o en su guarnición, pues esta acción tendrá una exposición superlativa que la hará inviable dada la naturaleza figurada de las armas láser. Mano no hábil contraída: Al mentón: La contracción al mentón de la mano no hábil se basa en la ubicación de la misma en la parte anterior del rostro del usuario, aledaña al maxilar inferior, con los dedos relajados, dejando la palma adelante orientada al foco, con la rectitud totalmente embebida y con el codo, por ende, su vela de la rectitud, orientados al plano inferior. Su función está centrada en la optimización de la presentación de guardias variantes de la española, que precisen de un puntual o general reubicación y centralización del centro de masas. Es por ello que esta posición está presente en la variante de Fabris. Concretamente consigue estabilizar la presentación y reducir el momento angular generado en la reubicación del foco, haciéndola más rápida, precisa y eficiente. Otro aspecto importante, es el aumento de la amplitud del rumbo potencial que otorga a la hoja, pues al estar contraída la mano, está fuera del espacio ocupable del flanco no hábil. Esto aporta la posibilidad de divertir, ocluir y obrar de spin en ambos flancos, minimizando la exposición a la autosupresión. Este aspecto resulta sumamente importante al pretender u obrar una mutación de la planta dejando el extremo remoto, lo que dejará a la hoja una mayor amplitud de la mutación radial de la sencillez. Teniendo en cuenta la proyección lumínica del arma, la posición de la mano permitirá ocluir de forma física la luz procedente de la hoja agente y paciente. Se encontrará así un medio para manejar la radiación proyectada a los ojos del usuario quedando esto como un recurso de defensa ante el deslumbramiento voluntario o involuntario. Será a partir de este posicionamiento de la mano, que se dispondrá de la posibilidad de entregarla, en mayor o menor medida, y disponerla en extensión de la rectitud adelante, ligeramente más cercana al TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 241 -DE LA C AUSA TÉCNICA opositor por la línea del foco, aumentando con ello la oclusión cónica de la luz radiada por el paciente, generando así una sombra literal. A esto último se le llamará tapar. La ubicación de la mano no hábil aledaña al centro de masas del tirador usuario, ofrecerá una rápida mutación del asimento entre una y dos manos, permitiendo la previsión y obra desde medios dimensionalmente más extensos, cediendo menos modificador de movimiento. También, desde esta misma posición al mentón, se proporciona el rápido intercambio entre el aprestado del saya y el asido al pomo, concretamente, sin exponer la mano en el tránsito. No obstante, por último, cabe destacar el paralelismo exclusivamente estético con la aportación histórica del autor italiano citado, que puede coincidir en según qué aspectos si tomamos la referencia clásica como objeto de estudio en su ámbito funcional. Contraída al pecho: La contracción de la mano no hábil al pecho, concretamente aledaña a la recta solar, proporciona un centro de masas más bajo respecto a la contracción al maxilar, perdiendo la ventaja de tapar la radiación lumínica del arma opositora. El límite distal de la vela de la rectitud, o sea el codo, atrasará su posición, y posibilitará un sutil aumento de la contracción, y con ello, la maximización en la reducción de la silueta, que permitirá una custodia máxima del codo de la extremidad no hábil manteniéndolo en la zona abdominal. Igualmente existirá la posibilidad de llevar el codo a la zona posterior del plano vertical, orientando allí la vela de la rectitud, y obtener con ello una magnificación de la imposición de fuerzas en sentido accidental, magnificando el extremo potencial y asistiendo a la ubicación de la mano opuesta en un fondo. Desde los aledaños de la recta solar, la mano no hábil estará en una posición altamente eficiente para un posible asimento al pomo y consiguiente emparejado. Esto se deberá a la cercanía entre la mano y el pomo del arma, cuando esta esté en una rectitud típica de las guardias a una mano. Asimismo, y debido a esto último, la contracción al pecho facilitará y auxiliará con diligencia la obra de empomadas y su requerida cinta. Contraída a la cadera: La contracción de la mano a la cadera puede estar condicionada por distintos aspectos de la geometría o del equilibrio. Respecto a la geometría, dicha contracción facilitará la retirada del medio de la mano, permitiendo con ello la obra de spins y de trazadas amplias en las que sea preciso trabajar con el segmento del arma en el lado no hábil. Para evitar la exposición del codo no hábil a la autoejecución, será preciso complementar la contracción de la mano con la contracción del codo, dejándolo tras el plano vertical, quedando el segmento de la rectitud de la mano no armada, muy cercano al total paralelo con la vertical de blossen, con la vela de esta rectitud orientada a la parte posterior del plano vertical. La contracción de la mano a la cadera, al ser apoyada, permitirá cierta relajación de la musculatura del deltoides y triceps. No obstante, esto no es un valor a tener en cuenta por el comedido uso y fatiga que tendrá dicha extremidad. La contracción podrá ser de puño o de palma. Esto hará que el contacto entre la mano y la cadera cambie notablemente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 242 - Contracción a la cadera, de puño: La contracción de puño permitirá al usuario apoyar las falanges en su cadera. Dependiendo de las falanges apoyadas, se generará una configuración de la extremidad u otra. - Con las falanges proximales apoyadas: Cuando las falanges proximales estén apoyadas, el codo del usuario quedará inevitablemente separado del usuario, abriendo la vela, exponiéndolo a la autoejecución. Adicionalmente, esta posición generará una mutación levemente más lenta que la variante de falanges distales. - Con las falanges distales apoyadas: Cuando son las falanges distales aquellas que quedan en contacto con la cadera, el codo queda naturalmente tras el plano vertical. Por tanto, se puede entender que será esta la posición idónea a adoptar en una mayoría estadística de las situaciones. Además, la mano y la rectitud no hábil quedará en una posición geométricamente similar a cuando esta se encuentre aprestando y gobernando el saya. Por consiguiente, apoyar las falanges distales en la cadera será el recurso que permitirá reproducir el apresto cuando no se cuente con el saya ceñido. Idealmente, esto facilitará la obra siguiendo la técnica adquirida cuando el saya esté presente. Contracción de palma a la cadera: La contracción de palma a la cadera hace referencia a disponer la cadera en la cavidad entre los dedos índice y pulgar, dejando el índice en sentido al foco de palma abajo. Esto facilitará ligeramente ubicar el codo algo más abajo y reducir ligeramente su exposición, al reducir su vela. Además, facilitará notablemente la movilidad de la rectitud sin mover la mano contraída. Por tanto, permitirá un mayor trabajo en el equilibrio que ninguna otra contracción, que podrá asemejarse en ese aspecto al hecho de tener el saya aprestado. Hay que tener en cuenta, que indistintamente de la forma en la que contraiga la mano a la cadera, se dificultará la cinta, y por ende, la obra eficiente de la empomada. Mano no hábil aprestada: La mano no hábil aprestada hace referencia a tener asido el saya por un punto concreto, normalmente el beru. La función de estar la mano aprestada es la de dar gobierno al saya. Esto permitirá su total y absoluto control, haciendo que este esté siempre potencialmente libre de ser ligado como objetivo ejecutivo y o de entorpecer la obra del agente. Además, un tirador experto, podrá hacer uso del saya para hacer tacto en límites y/u objetos del área, permitiendo esto una mayor consciencia posicional sin necesidad de retirar del opositor algún aspecto del foco. Gobernar el saya: “Gobernar el saya hace referencia a aprestar el saya, tener control sobre él y valerse de todo cuanto pueda aportar para asistir la obra propia.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 243 -DE LA C AUSA TÉCNICA En el momento en que la mano no hábil esté aprestada al saya y se tenga gobierno sobre él, se creará el segmento del saya, que será una concepción geométrica de este elemento que facilitará su posicionamiento, medición y función. Segmento del saya: “El segmento del saya es la línea finita creada por la concepción geométrica del saya, cuando este sea aprestado o manipulado por su usuario, y/o cuando el saya represente un objetivo ejecutivo vulnerable.” La mano aprestada, por eficiencia geométrica y física, estará situada sobre el beru del saya o aledaña a él, quedando contraída, mientras el saya permanece ceñido. Por tanto, desde el punto de vista geométrico y cinético, mantener la mano aprestada tendrá unas propiedades muy cercanas a mantener la mano contraída a la cadera, añadiendo el potencial gobierno del saya. Por ende, la mano aprestada acercará, centrará y contraerá el centro de masas al centro de masas original, permitiendo una acción más precisa de la afirmación. “Mantener la mano aprestada y contraída será la expresión más eficiente en la mayoría de los escenarios posibles.” Pese a su eficiencia y polivalencia, la mano aprestada y contraída no podrá asistir a ampliar el rango de acción de la afirmación, dada su estaticidad relativa al torso del usuario. Por ello, el gobierno del saya podrá generar la asistencia a la acción de la afirmación por medio de la reubicación del segmento del saya, que dependiendo de la naturaleza y construcción de este, tendrá mayor o menor incidencia. Esto será entendido como desplegar el saya, dado que el segmento de este quedará notablemente paralelo a la línea de infinito y tendente al recto, con la rectitud de la mano aprestada contraída o extendida, en mayor o menor medida. Desplegar el saya: “Desplegar el saya será una acción que permitirá el equilibrio del cuerpo, valiéndose de la reubicación con la mano aprestada del saya ceñido.” Al desplegar el saya se podrá auxiliar al balanceo y cabeceo con el reposicionamiento del segmento del saya al lado hábil y no hábil, tal y como si la mano no estuviese aprestada y sumándole la masa del saya, haciendo que este se mueva ceñido por acción de su mano aprestada. Para que ello tenga efecto, se precisará que la masa del saya se posicione al lado contrario del que se pretenda mover el torso. Habrá tiradores que tenderán a mantener el saya desplegado cuando presenten una guardia española, reposando sobre el beru su extremidad no armada extendida, mientras el segmento del saya queda tendente al infinito y recto, extendido al lado no armado. Esto se llamará presentarse alado o afirmarse alado. Biomecánicamente, presentarse y mantenerse alado con el saya desplegado será geométrica y biomecánicamente similar a mantener la mano largada, no obstante se tendrá menos disponibilidad del movimiento de la mano aprestada que de una largada. Sin embargo, cuando un agente se presenta alado podrá ampliar el campo focal de su paciente, así como presentar una faz elegante, que pueda contribuir a la expresión de seguridad y confianza. “Presentarse alado será un recurso que afectará en mayor medida a la faz que a la eficiencia biomecánica.” El hecho de disponer la mano no hábil aprestada, hará que la musculatura del hombro no hábil se relaje, permitiendo su recuperación en caso e ser necesario. Añadido a esto, hará que la cavidad torácica y su musculatura se distiendan, facilitando la labor del diafragma y aumentando, por consiguiente, la capacidad pulmonar. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 244 - Será posible hacer que el saya sea gobernado sin estar ceñido, con la mano no hábil aprestada a él, generando con ello la potencia de total disposición del saya gobernado, y por consiguiente, la posibilidad de usarlo libremente en el medio. A esto se le llamará sostener el saya. Sostener el saya: “Sostener el saya hace referencia a tener el saya sujeto, con la mano no hábil mientras es gobernado sin estar ceñido.” En dicho caso, la mano no hábil no se considerará aprestada desde el punto de vista geométrico, a menos que permanezca contraída a la cadera. Así, se puede entender que el saya podrá estar contraído a la cadera, aparentemente en el mismo lugar, tanto si está ceñido como si está sostenido. Mano no hábil opuesta o contrapuesta: La mano opuesta será aquella que se presente totalmente contraria, en su rectitud, a la extensión de la mano armada. Por tanto, el segmento de la rectitud armada quedará totalmente paralelo en dirección y opuesto en sentido al segmento de la rectitud de la mano no hábil. Se pretenderá, con la mano y rectitud opuesta, la adhesión de estas al vector de inercia seguido por la mano hábil. Esto dará lugar a que la dirección y sentido de este sea más preciso, permitiendo un mayor acierto y éxito en el contacto con objetivos ejecutivos distantes. De la misma manera, será mayor la masa incluida en la acción en sentido accidental del arma, dando lugar a una mayor estabilidad y resistencia frente a la pretensión paciente de controlar el arma del agente usuario de la mano opuesta. “Normalmente esta mano opuesta quedará en la parte posterior del plano vertical, lo que hará que la masa del tirador quede equilibrada y sea posible la máxima extensión del extremo.” Debido a la disposición distal de la masa de la mano, que quedará contrapuesta a la masa de la mano armada, se generará el equilibrado de la afirmación. Esto facilitará la libre disposición del torso del usuario, que podrá ver aumentada la posibilidad de continuación de su obra, por estar estable. Asimismo, se acrecentará la amplitud del movimiento de la afirmación sobre el mismo eje sobre el que queden posicionados los segmentos de la rectitud, normalmente tumbando o huyendo el cuerpo. Tan solo será posible la plena oposición cuando el cuerpo esté perfilado, pues la línea de los hombros habrá de quedar paralela a la línea recta. La oposición de la mano no hábil será usada en el momento de fondar y/o de aumentar el extremo cuando esté implícito el guiñado del cuerpo. Por tanto, esta posición de la mano no hábil tendrá lugar en un momento concreto y de manera plenamente eventual, tras lo que se deberá de embeber la rectitud y reducirla a una posición más polivalente. Mano no hábil largada: La mano largada será aquella que quede naturalmente dispuesta por la gravedad, con la pretensión consciente del usuario de alejarla ligeramente de su cuerpo, quedando su segmento de la rectitud no hábil con cierta perpendicularidad al plano inferior. Concretamente, la posición habitual de la mano largada será en la que se encuentra en la rectitud de su mismo flanco, levemente aguda o recta, de uñas arriba o atrás, y que permite la maniobra así como el control del equilibrio. Normalmente, será la angulación aguda de la rectitud la que tendrá una mayor función y uso. El principal aprovechamiento de la mano no hábil largada será la de posibilitar un punto de partida desde el que mover libremente la mano hacia cualquier posición. Esto dará lugar a una mayor posibilidad de disponer de la extremidad para auxiliar al control de la masa corporal. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 245 -DE LA C AUSA TÉCNICA “La mano largada facilitará el movimiento de la afirmación, permitiendo equilibrar cualquier disposición de esta.” Dicha posición de la mano no armada, valdrá para mantener la mano fuera del medio proporcional del paciente, alejándola claramente del peligro que ello conlleva. En adición a esto, su alta disponibilidad de movimiento y potencial reubicación permitirá evitar una autoejecución, adaptándose al rumbo potencial y trazada del arma. La mano largada, para optimizar su función, tenderá a actuar su movimiento tras el de la afirmación. Con ello, se magnificará la amplitud del movimiento posible de la afirmación, quedando esta plenamente equilibrada y preparando la posible acción de la mano armada. Además, facilitará la afirmación severa. Cuando el cuerpo del tirador usuario se mueva a su sentido hábil: La mano largada quedará en su lugar brevemente, habiendo el usuario de mantenerla proactivamente realizando una extensión, extendiendo la masa del tirador y facilitando la preparación de la obra subsiguiente y ampliando la posibilidad de movimiento de su centro de masas. Cuando el cuerpo del usuario se mueva a su sentido no hábil: La mano largada tenderá a quedar en su lugar, contrayéndose, y por tanto, cerrando la masa del tirador. Eso permitirá una mayor amplitud de balanceo al lado no hábil de este así como la protección de la extremidad ante una potencial acción de spin del propio tirador. Igualmente esto tendrá un efecto en el guiñado al lado no hábil, que será acelerado por el cambio en el momento angular generado en la contracción, contrarrestando una posible extensión de la rectitud hábil. Cuando el cuerpo del usuario se mueva ciñendo el medio: La mano largada quedará en su lugar brevemente, preparando la obra en sentido accidental de la mano armada. Quedará preparada una posible oposición, previniendo un fondo, una extensión de extremo o la subsiguiente obra de compases de marcha o ruptura. Cuando el cuerpo del usuario se mueva extendiendo el medio, en ruptura: En este caso, la mano no armada actuará al mismo tiempo que el cuerpo. Esto será debido a la necesidad de sacar la mano del medio y evitar que esta quede expuesta a la ejecutiva paciente. No obstante, podrá existir la salvedad de mover la mano a tras el cuerpo, concretamente cuando se pretenda un intercambio lateral o una reducción del extremo de propincuo a remoto. Adicionalmente la mano no armada podrá quedar dentro del medio como un recurso de faz, tentando al opositor a un lance previsto por el agente. Será ineficiente el hecho de usar la mano largada sin ser consciente o conocedor de su uso específico en la Esgrima Láser o sin tener una plena consciencia de su ubicación y función. Y lo será por no permitir una aplicación óptima a la causa instrumental laserina, peligrando la mano ante una posible autoejecución, pues su movimiento y acción no sigue las mismas premisas ni función que en disciplinas clásicas. Por tanto, el hecho de largar la mano ha de ser un recurso consciente y coherente con la causa instrumental, huyendo de una simple expresión estilística o estética. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 246 - Mano no hábil tirada: La mano tirada es aquella posición de la mano no hábil en la que esta queda totalmente relajada, con el segmento de su rectitud perpendicular al plano inferior y carente de imposición de fuera relevante. Dicha forma de disponer la mano no hábil facilitara la ubicación del centro de masas del usuario en una posición más contraída. Así mismo, quedará dispuesta la extremidad para quedar largada, consiguiendo una rápida acción sobre el centro de masas y su proyección. Debido a la naturalidad anatómica de la extremidad que se disponga tirada, esta posición adquiere un interés especial al poder hacer que la extremidad quede totalmente carente de la imposición de fuerzas por parte de su usuario. Esto dará lugar a ser la posición de la mano no hábil ideal cuando se tenga una lesión del hombro o brazo no hábil, quedando el brazo idealmente extendido. Con ello se conservará la posibilidad de llevar a la extremidad a largada sin necesidad de aplicar fuerza con el conjunto muscular del hombro, pues el usuario se podrá valer de la inercia generada por la acción de la afirmación y/o por el tránsito sobre el plano inferior. La mano tirada quedará naturalmente perpendicular al plano inferior, por ello, anatómica y geométricamente, obrando de manera consciente, será la posición más eficiente para reducir la silueta del usuario. Será así que el medio particular del agente quedará reducido notablemente, pudiendo adoptar afirmaciones de cuadrado en entornos muy ceñidos a la anchura de su segmento superior. Igualmente ocurrirá con el rumbo potencial, que con la mano tirada será naturalmente considerablemente amplio.Igualmente, al tirar la mano, se compensarán las inercias que amortiguarán brusquedades de ciertas acciones del torso. La mano tirada, por no necesitar de aplicación de fuerza alguna para su sostenimiento, será un recurso ideal para esconder la intención propia frente al opositor, haciendo más complejo el análisis de esta. Esto dará lugar a ser la posición de la mano no hábil usada en la guardia impasible cuando no se esté gobernando el saya. Además, podrá ser usada conscientemente como faz para impedir telegrafiar una pretendida cinta a la mano no hábil. Mano no hábil en bandera: La mano no hábil estará en bandera cuando sea posicionada en el plano superior o por encima de este, con la rectitud relajada o extendida y la previsión de quedar opuesta. Esta posición eleva el centro de masas del tirador, lo que aporta una mayor capacidad de tumbar el cuerpo auxiliando esto con la oposición y extensión de la rectitud no hábil. Es por ello, que se puede entender cuando se pretenda una extensión del extremo o la obra de fondos con intención ejecutiva, será la mano en bandera un recurso preparatorio ideal. No obstante, la posición en bandera resulta obvia y evidente para cualquier tirador, que incluso sin experiencia, podrá atribuir a tal posición, y por tanto, denotar una intención agresiva por parte del usuario de la bandera. Así pues, resulta un recurso ineficiente en caso de pretender generar una faz serena y/o dispositiva. La manera más eficiente de disponer la mano en bandera será la de mantener la palma adelante, pues será coherente con la posición relajada del brazo, eliminando la necesidad de la pronación o supinación de este. Igualmente, esto tendrá lugar como parte de la preparación de la extensión de la extremidad y su oposición a la mano armada, que podrá ser llevada a cabo con la acción única del hombro y la extensión del codo. Por otro lado, se contempla la posibilidad de dejar la palma afuera o adentro, que permitirá prevenir el uso de la mano para el movimiento y control del contexto. La mano no hábil, cuando sea dispuesta en bandera, podrá tener tensión o no, no significando una diferencia notable en la obra. No obstante, la tensión podrá ser un testigo el nerviosismo del tirador usuario, pues es una posición en la que hay muchos grupos musculares implicados en su sostenimiento. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 247 -DE LA C AUSA TÉCNICA La mano no hábil en bandera dará lugar a una reducción considerable del rumbo potencial, quedando expuesto el usuario a la autoejecución durante la acción de spin interior. Mano no hábil entregada: La mano entregada será aquella, que estando no armada, esté dispuesta en la parte anterior del plano vertical, con una rectitud tendiente al recto y relativamente extendida. Esta disposición de la mano no armada está basada y nombrada por su concepción intencional, pues será necesario que el tirador usuario sea consciente de las implicaciones de tal posición. La mano quedará en una disposición que será fácilmente introducida en el medio proporcional del paciente, y con ello, será objeto de tentar a dicho tirador a ligar su objetivo ejecutivo sobre ella. Por tanto, será usada para tentar al paciente. Igualmente, será un recurso fundamental para la presentación de guardias basadas en la necesidad de que el paciente obre de una determinada manera, quedando así la mano entregada, en su posición, a merced de las necesidades del agente. Geométricamente será interesante que la mano entregada quede dispuesta en una posición no coincidente con el diámetro común, plano sagital del paciente o diámetro común de la sencillez previsto por el agente. De esta forma se condicionará al paciente sin posibilitarle la obra ejecutiva realmente eficiente sobre dicha mano, pues entregar la mano no será un concepto literal, siendo necesario defenderla por medio de la geometría, generando una faz de vulnerabilidad y siempre poseyendo la mayor ventaja táctica posible. Esta ventaja táctica radicará en ser capaz de obrar a tiempo sobre el paciente, cuando este intente la ejecutiva sobre la mano entregada, o en retirar la mano del medio proporcional del paciente para obrar a tras tiempo. Las posiciones de la mano entregada serán nombradas de la misma manera en la que se definen las de la sencillez armada. Mano no hábil al puño: La mano no hábil al puño hace referencia a que esta está asiendo la guarnición sobre el hilt. Esto carece de potencial práctico, más allá de la necesidad puntual de transitar por dicho punto para facilitar la empomada. Geométricamente, será un recurso disfuncional. El fulcro de la palanca generada por el asimento de dos manos quedará en la mano adelantada, en la zona del emisor. Por tanto, que la mano no hábil quede en el puño de la guarnición disminuirá el brazo de la palanca, y con ello, la utilidad y agilidad del arma en su movimiento par. Igualmente, no aportará ventaja alguna en el movimiento lineal del arma. El hecho de que una mano sea posicionada y quede asiendo en el puño de la guarnición será un claro signo de profanía, pues no tendrá aplicación práctica alguna. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 248 - Mano no hábil al pomo: Que la mano no hábil esté al pomo hace referencia a que dicha mano está dispuesta sobre la parte más proximal de la guarnición del arma.