De esta manera, el agente, al quedar con su sencillez adelante, se posibilitará la más eficiente obra de la oclusión dinámica radial, haciendo que la sencillez paciente transite por el diámetro común, donde será un objetivo ejecutivo sencillo. El asimento y la pinza de este: El asimento será el encargado de establecer contacto entre el arma y el cuerpo del usuario. Concretamente, estará generado por medio de las manos y en contacto con la guarnición, siendo esta la única parte no ejecutiva del conjunto del arma. Será así, que en el asimento no solo tendrá repercusión la configuración anatómica de este, que proveerá de particularidades a la aplicación de fuerzas al arma, sino que también tendrá relevancia la disposición geométrica que este asimento genere sobre el arma. “El asimento tendrá la función de conectar la biomecánica del cuerpo con la disposición espacial del segmento del arma.” El asimento, según el número de manos que impongan fuerza al arma, será: Asimento a una mano: El asimento a una mano es aquel en que solo existe una mano en contacto con la guarnición del arma, siendo esta el único contacto entre el cuerpo del tirador y su instrumento. Asimento a dos manos o emparejado: El asimento emparejado es aquel en que ambas manos del tirador están ubicadas sobre la guarnición del arma, siendo el trabajo conjunto de estas lo que impone la fuerza al instrumento. “Dadas las necesidades geométricas y dinámicas del daito así como los aspectos literales y figurados de este arma, el asimento será normalmente a una mano, pudiendo existir viabilidad eventual en obras que se lleven a cabo desde un asimento emparejado.” Habrá de entenderse que el asimento hace referencia a la posición de una o dos manos que estén sobre la guarnición, distinguiéndose esto del concepto particular de la pinza del asimento. Pinza del asimento: “Recibe el nombre de pinza el punto exacto del asimento donde quedará, reposará y se manejará el peso del arma.” El asimento, por medio de la pinza y sus dedos auxiliares, será el encargado de generar la fuerza par y aplicarla al arma, mediante el contacto del usuario con ella. Será por ello crucial el total y constante control de este, así como la naturalización en su disposición anatómica y ergonómica. Se justifica con esto último el pleno conocimiento del arma asida, pues la anatomía del tirador y de la guarnición marcarán de manera dramática la articulación y adaptación necesaria en la imposición de fuerzas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 195 -DE LA C AUSA TÉCNICA El asimento, concretamente su pinza, tendrá una representación y expresión geométrica, que se llamará sencillez o eje de la sencillez, y que será creada por la confluencia de los dos planos que se generan a partir de la extensión del punto central donde se concentran las fuerzas en la pinza del asimento. Eje de la sencillez: “El eje de la sencillez es el punto en el espacio en que confluyen el plano del ítalo, el plano primario, el segmento de la rectitud, y define el punto sobre el que se generará el segmento del arma y su rumbo.” Por tanto: “El centro geométrico de la pinza del asimento será el punto de donde partirá el eje de la sencillez.” Atendiendo a la posición de la pinza sobre la extensión de la cuerda del arma, concretamente en su guarnición, dará lugar a su clasificación geométrica, que facilitará el entendimiento de las particularidades y varianzas generadas por las distintas posibilidades del contacto entre usuario y herramienta. La pinza del asimento, desde el punto de vista geométrico, podrá quedar: Al emisor: Que la pinza del asimento está generada sobre el emisor. Para hacer referencia a que el arma está asida por el emisor, se podrá decir que el arma está emisa. Teniendo en cuenta una guarnición promedio así como la intención estándar del usuario, este asimento será el que más facilidad aporte para la disposición del arma, tanto en rumbo como en su movimiento absoluto con la sencillez. Por tanto, este asimento el más común y eficiente en una mayoría estadística de las situaciones posibles. Esta disposición será la que menor emisor lucido generará, y con ello, la que más distal posicionará el eje de la sencillez respecto al conjunto del arma. Así mismo, dará lugar a un mayor cabo del arma, con sus respectivas implicaciones físicas y geométricas. A la botonería: Que la pinza del asimento está situada sobre la sección de la botonería del arma, cosa que se podrá denominar como que el arma está botonada. Esta posición del asimento se centrará mayormente en facilitar la operación del arma, de su botonería y las funciones que puedan aportar. Al hilt: Que la pinza del asimento está generada sobre el hilt. Se podrá hacer referencia como que el arma está empuñada cuando la pinza del asimento esté en el hilt del arma. Sabiendo que la posición del hilt será centrada, relativamente al resto de la anatomía de la guarnición, se podrá concluir que el asimento dispuesto sobre TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 196 - este punto no tendrá una eficiencia clara, ni desde la geometría ni desde la potencia de extender el extremo del usuario. No obstante, por la cercanía probable con la botonería, proporcionará el potencial control de los parámetros necesarios para la operación del arma, de existir esa necesidad durante su ignición, desensayo y disposición en el medio. Empomada: Si la pinza del asimento está generada sobre el pomo o aledaña a este, se podrá decir que el arma está empomada. Esto tendrá lugar cuando el asimento esté orientado a magnificar el potencial extremo del usuario, al maximizar la extensión del emisor lucido. La exposición a la supresión será mayor a cambio de ganar una directamente proporcional ventaja de medio. Esta opción de disponer la pinza del asimento sobre el pomo o en sus cercanías aportará una menor capacidad para el control de la ubicación del arma en el espacio, tanto en su rumbo como en su movimiento absoluto, perdiendo parcialmente la capacidad para la acción, decreciendo considerablemente el potencial de obra del arma. No obstante, la extensión del extremo hace de empomar el arma un recurso sencillo para cambiar la dimensión del medio agente sin evidencias, ante un opositor paciente inconsciente de la guarnición y asimento agente. Se facilitará con ello la sorpresa en una acción ejecutiva desde diámetros comunes mayores a los entendidos por el paciente como proporcionales. Así mismo, será un recurso recurrente para la obra de empomadas en las que sea necesario y óptimo la cinta con el cambio del asimento entre la mano hábil a la no hábil. Dando así lugar a la obra llamada propiamente y en coincidencia: empomada. Para la correcta concepción y estudio del asiento, habrá de tenerse en cuenta la tornada de la misma manera que se entenderá la pinza y su disposición como un elemento fundamental para la construcción de la rectitud. Tornada: “Posición del asimento respecto a la botonería de una guarnición.” Concretamente este término hace referencia a la posición de dicho asimento teniendo en cuenta la orientación de la botonería, respecto a la orientación rotacional de los botones, en torno a la circunferencia de la sección perpendicular de la cuerda del arma. Será un recurso fundamental y un elemento a tener en cuenta cuando se pretenda la operación de las funcionalidades de ignición del arma, así como otros parámetros que necesiten de la botonería. La configuración de la tornada y su optimización para la aplicación de fuerzas al arma, dependerá directamente de la anatomía de la guarnición, en particular, de su geometría y ergonomía. El asimento podrá ser estático o dinámico, siendo esta última la configuración que más versatilidad y eficiencia aporta a la imposición de fuerzas al arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 197 -DE LA C AUSA TÉCNICA Asimento estático: El asimento estático hará que todos los dedos de la mano permanezcan unidos y formen parte indivisible de la pinza del asimento. Este asimento estático posibilitará y facilitará al agente la resistencia de las fuerzas par impuestas al arma por agentes externos, al quedar la musculatura del antebrazo completamente implicada. No obstante, en estático diminuirá considerablemente la potencia de obra agente y la capacidad de diversión de la hoja paciente. El asimento estático dejará el segmento del arma tendente a una angulación recta respecto al segmento de la rectitud, concretamente en una posición ligeramente obtusa. Asimento dinámico: El asimento dinámico proveerá de la separación entre pinza del asimento y dedos auxiliares, lo que dará lugar a una mayor amplitud de movimiento. “El asimento dinámico será aquel que diferencie funcionalmente los dedos de la pinza de los dedos auxiliares.” El asimento dinámico es un elemento que no solo tendrá en cuenta los dedos que generen la pinza, por consiguiente un contacto constante con la guarnición, sino que tendrá que ser estudiado como el conjunto entre la pinza y sus dedos y los dedos de apoyo, pese a tener funciones diferenciadas ambos conjuntos. Dedos de pinza: “Se llamará dedos de pinza a aquellos dedos que están ejerciendo la mayor parte de la fuerza que sostiene el arma en la mano del usuario, y que sin los cuales, el control de esta sería imposible.” Los dedos de la pinza son el punto donde se genera el fulcro de la palanca que representa el asimento y el cabo del arma, que permiten la aplicación de fuerzas al segmento del arma. Dedos de apoyo: “Se llamará dedos de apoyo a aquellos que generan contacto eventual con la guarnición, y que sin ser necesarios para la sujeción del arma, generan una asistencia a la imposición de fuerzas sobre esta. Los dedos de apoyo son la potencia de la palanca, siendo necesario para ello que estén dispuestos para hacer presión sobre el cabo del arma de ser preciso. Esto dará lugar a que el asimento pueda tener dos configuraciones según los dedos implicados: Asimento libre: “El asimento libre será aquel que deje el arma únicamente sostenida por los dedos de la pinza.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 198 - Asimento opresor: “El asimento opresor será aquel que sostenga el arma con los dedos de la pinza junto a los de apoyo, en mayor o menor medida.” Esto dará lugar a las acciones en la que se generará un contacto de los dedos de apoyo o en la que se retiren dichos dedos de la guarnición, aumentando o disminuyendo la superficie del asimento. Esto será llamado liberar u oprimir el asimento, lo que generará la posibilidad de mutar este y adaptarlo a la necesidad emergente, tanto de aplicación de fuerzas lineales o par, como en la resistencia o diversión de la fuerza aplicada a la hoja propia por parte de la opositora. Liberar el asimento: “Se producirá la liberación del asimento cuando sean retirados los dedos de apoyo o parte de ellos del contacto con la guarnición.” Esto tendrá una dramática repercusión en la potencial imposición de fuerzas al arma, que maximizará la diversión y penalizará la aplicación de movimiento par y la resistencia de las fuerzas impuestas por el paciente. En un asimento dinámico, liberar el asimento dará lugar a la posibilidad de generar perpendicularidad entre la hoja y la línea del antebrazo del usuario. Oprimir el asimento: “Se oprimirá el asimento cuando sean agregados a la guarnición dedos de apoyo o parte de ellos.” Se dará lugar con esto a facilitar la aplicación de fuerza par y penalizará considerablemente la libre disposición y diversión del rumbo del arma. Con el asimento totalmente oprimido, se dará lugar al asimento estático, poco eficiente. Siendo este asimento estático el que dará lugar a la total perpendicularidad del arma respecto a la línea del antebrazo del usuario. Posiciones del asimento dinámico: El asimento dinámico será aquel que deje a los metacarpianos de la mano armada tendentes al paralelismo con el segmento del arma, con una ligera opresión por parte de los dedos auxiliares. Este tenderá a mantener siempre una separación entre los dedos de la pinza del asimento y los dedos auxiliares. El asimento dinámico podrá estar en tres posiciones distintas teniendo en cuenta el cabo del arma y su posición relativa respecto a la palma de la mano del tirador. Cada una de estas posiciones es la confluencia de todos los elementos que componen el asimento. Adicionalmente estas posiciones responden a la necesidad de generar paralelismos o perpendicularidad de la cuerda del arma respecto al segmento de la rectitud y/o a cúbito y radio del usuario. Cada una de estas tres posiciones del asimento provee al usuario de la óptima configuración para llevar la energía de su mano al arma, en un determinado contexto y para unas determinadas acciones. Asimento interior o recto: Este asimento, oprimido, dejará el cabo del arma en la posición interior de la mano, quedando los dedos de la pinza relativamente extendidos, y los de apoyo en total contacto con la guarnición. Esto dará lugar a que el cabo TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 199 -DE LA C AUSA TÉCNICA del arma quede totalmente paralelo al segundo metacarpiano, del dedo índice, mientras la palma de la mano está en total contacto con el hilt y trigger de la guarnición. La cuerda del arma quedará paralela a la línea seguida por el antebrazo del tirador usuario. Los dedos de la pinza pierden importancia en el movimiento del arma, y el eje de la sencillez se retrae en sentido proximal. Esta configuración obtiene la mayor congruencia entre la disposición cubital del brazo y el rumbo del arma. Es por ello, que se usa para mantener el arma italada recta o en la rectitud de adelante con rumbo recto. En esencia, permitirá dejar llano el ángulo de la sencillez. La hoja quedará naturalmente recta o cercana a ello cuando las uñas estén adentro, y tenderá a quedar escasamente angulada en cualquier otra posición de uñas. Su uso es el de permitir la máxima extensión del rumbo. Esto puede ser tenido en cuenta para facilitar la acción de estocada cuando el ítalo esté cercano a las líneas solares o superiores del opositor. Es necesario entender que, cuanto más se extienda y adelante el dedo índice de la pinza, y más se separe de los dedos auxiliares, mayor será la facilidad para dejar el arma alineada con el segmento de la rectitud. Asimento regular: El asimento regular es aquel que deja al cabo del arma bajo la mano, en una angulación aguda, desde la pinza al pomo. La cuerda del arma quedará con una ligera y variable perpendicularidad respecto a la línea seguida por el antebrazo del tirador usuario. Los dedos de apoyo estarán relajados y mantendrán el contacto con la guarnición para auxiliar la acción de mutar la rectitud, el asimento y extender el rumbo. Tanto el asimento regular como el exterior dejarán al dedo pulgar haciendo la pinza con la parte interna de su última falange, permitiendo que el emisor quede alojado y que pivote sobre dicho punto del pulgar. La hoja quedará naturalmente obtusa cuando se esté de uñas adentro. Por la configuración y propia naturaleza del asimento regular, este quedará limitado y no permitirá la disposición recta y adelante del rumbo del arma sobre el diámetro común y el plano superior. Para obtener esto, habrá de mutarse a un asimento interior. Este asimento regular es usado para permitir la perpendicularidad entre hojas, relajar la musculatura de la mano y facilitar la obra de las oclusiones. Asimento exterior: El asimento exterior es el que deja el pomo, total o parcialmente, en la parte exterior de la mano. Habrá de actuarse teniendo en cuenta que el dedo pulgar habrá de posicionarse adelantado para distribuir la pinza de manera más distal, permitiendo a los dedos de apoyo su relajación, y con ello, que el cabo del arma quede liberado afuera. El dedo pulgar quedará paralelo al dedo índice. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 200 - La cuerda del arma quedará con una marcada y variable perpendicularidad, incluso superando los noventa grados respecto a la línea seguida por el antebrazo del tirador usuario. O sea, que se posibilitará que el ángulo de la sencillez pueda quedar agudo de manera biomecánica funcional. Este asimento deja casi totalmente sobre la pinza la presión necesaria para el sostenimiento del arma. Es por ello, que la sencillez gana mucha contundencia, al estar implicados los músculos flexores más grandes de los dedos en el asido. Por el contrario, pierde mucha rigidez, pues la superficie del contacto del asimento es mínima, exponiéndose al desasido. La hoja quedará naturalmente sobre la transversal no armada cuando la posición de uñas quede abajo. No obstante, por la extensión de los dedos, las uñas no quedarán enfrentadas abajo, sino arriba. Este asimento es usado para facilitar la acción desde las rectitudes radiales de primera, tercera y cuarta. Esto es así gracias a la facilidad para sostener una angulación de la hoja, variable a la par que sólida. Igualmente, en la rectitud totalmente aguda de segunda, que prenda el obtuso total de la hoja, también será necesario este asimento exterior. Este asimento será un recurso necesario para la obra del iai, siendo crucial su dominio para el desensayo en contextos y entornos confinados espacialmente. Del asimento regular, existirán tres variaciones, dependientes de la configuración de los dedos índice y corazón, que permitirán al tirador ajustar el ángulo de la hoja con precisión, únicamente adaptando su asimento, sin necesidad de cambiar la posición del antebrazo. Asimento regular español: El asimento regular español es aquel asimento regular que mantiene adelantados el dedo índice y corazón, recayendo en ellos la presión contrapuesta al pulgar en la pinza, quedando considerablemente separados de los dedos de apoyo. El asimento regular español será el asimento que permitirá un cómodo ángulo recto del arma, haciéndolo ideal para posiciones donde el ángulo obtuso del arma sea sutil, desde la rectitud de adelante. Geométricamente, el asimento español favorece la amplitud del ángulo de la sencillez, haciendo posible que quede llano. De esta manera, será ideal para aquellas acciones del arma que tengan como objetivo llegar al italado en trío, pues se facilitará notablemente que queden alineados el segmento del arma y el de la rectitud. Asimento regular italiano: El asimento regular italiano es aquel asimento regular que mantiene adelantado el dedo índice, siendo el único dedo de la pinza que queda separado del los dedos de apoyo. En el asimento regular italiano, la pinza será generada en su mayor parte por los dedos corazón y pulgar, siendo asistidos por el índice y los dedos auxiliares. El asimento regular italiano hará que naturalmente el arma quede en un ángulo obtuso, cuando se esté de uñas adentro. Este asimento hará que el ángulo de la sencillez quede naturalmente menor que con el asimento español. O sea, que el segmento del arma y el segmento de la rectitud, configurarán un TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 201 -DE LA C AUSA TÉCNICA ángulo obtuso por la biomecánica humana. Esto lo hará ideal para mantener un ángulo de la sencillez menor al llano, dificultando en cierta medida que se alineen el segmento del arma y el de la rectitud. Cualquiera de los asimentos posibles otorgarán la potencia de herir, dada la naturaleza del arma y puesto que no es necesaria aplicación de presión alguna sobre el objetivo ejecutivo del arma. No obstante será la configuración geométrica del arma la que marcará la viabilidad de esto, quedando el asimento como una herramienta para facilitar la ubicación del segmento del arma en el espacio, en concordancia con la biomecánica del usuario. Adicionalmente, existirá la posibilidad de asir el arma de manera contraria respecto al segmento del arma, en referencia a la posición del emisor y dedos de la pinza. Con ello se dará lugar al asimento invertido. Cabe aclarar que asir el arma de manera invertida resultará poco eficiente, en una mayoría estadística de las situaciones posibles dentro de un asalto de índole regular, dado que la hoja quedará naturalmente dentro del medio particular del agente usuario, existiendo una exposición superlativa a la autoejecución. Asimento invertido: Asimento con la pinza de este más cercana al pomo que los dedos auxiliares. Esto dará lugar a la inversión del asimento, haciendo que el segmento del arma quede orientado en sentido contrario al tradicional, o sea, enfrentado al segmento de la rectitud y a la extensión de esta. El asimento invertido hará perder potencia de obra y herida al usuario, al quedar la hoja propia naturalmente alejada del diámetro común y/o del diámetro común de la sencillez, y dado que no será posible aprovechar la biomecánica humana a favor de la extensión del rumbo del arma. Además, se creará la constante exposición a la autoejecución, puesto que el segmento del arma quedará orientado de manera constante en sentido al usuario del asimento invertido. Este asimento invertido, dada la naturaleza del arma láser, no posee una aplicación general coherente con al geometría, quedando su aplicación restringida a situaciones muy concretas, normalmente derivadas de la acción de ensayar o desensayar el arma, en determinados contextos y con aplicaciones muy específicas. Tipología de las posibles posiciones de la sencillez: Dependiendo de donde esté la mano armada del agente respecto a él, la sencillez tendrá un nombre u otro, asumiendo así con la denominación particular, la facilidad asociada para orientarse en la descripción y análisis de las obras. Según la disposición respecto al plano vertical, las rectitudes pueden estar situadas: Anterior: Que la rectitud y hoja está dispuesta en la parte anterior del plano vertical, independientemente de la radialidad de la sencillez. Posterior: Que la rectitud y hoja está dispuesta en la parte posterior plano vertical, independientemente de la radialidad de la sencillez. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 202 - Las rectitudes pueden estar situadas en el espacio justo al frente del agente o en torno a la posición central de la rectitud, por ende, existirán: Sencillez centrada: Será aquella que esté dispuesta o indispuesta en la altura comprendida entre el plano medio y el superior, sobre la línea del diámetro común y/o foco del usuario. Dicha sencillez dispondrá el arma alineada con el plano sagital del tirador usuario o con respecto a su foco. No obstante, la geometría emergente, que resultará simétrica, no tendrá igual potencial de obra en ambos flancos, pues la disposición del hombro respecto a la sencillez no será concordante en el plano vertical, lo que dará mayor potencia de obra en la mutación al flanco hábil. Sencillez radial o rectitud radial: Aquellas que son dispuestas o indispuestas en torno al espacio adyacente hipotéticamente ocupable por la rectitud adelante centrada, o cualquier otra que se tome como circuncentro. Estas pueden ser nombradas como sencillez o rectitud pues hacen alusión al conjunto entre la posición de la sencillez, las uñas, sumándole a ello una extensión de la rectitud normalmente amplia. Cada espacio posiblemente ocupable adyacente a la sencillez presentada será llamado como posición radial, y dependerá su existencia de la posibilidad biomecánica del tirador para posicionar la sencillez en dicho lugar, únicamente con la mutación de esta, sin necesidad de reubicar el cuerpo. La sencillez radial será siempre nombrada a partir del lado normalmente armado y/o hábil del tirador. Por tanto: “El sistema de denominación radial de la rectitud o sencillez tiene la función de simplificar y cuantizar la descripción de la posición de dicha sencillez, dejando implícitas ciertas particularidades como la posición de las uñas y la extensión considerable de la rectitud.” Posiciones de la sencillez o la rectitud: La ubicación del eje de la sencillez y la rectitud, así como la sencillez en todo su conjunto condicionarán la obra posible, gracias a la geometría emergente y a la psicología asociada de agente y paciente. Desde la perspectiva figurada, cualquier ubicación de la sencillez y su rectitud asociada tienen que ser compatibles con los efectos termodinámicos y físicos figurados de la hoja. Será así que habrá posibles posiciones que no tengan función práctica, pues será considerable la posibilidad de autolesión, ya sea por efectos convectivos, por la radiación calórica del arma o por la implicación geométrica de su posición. Las posibles posiciones que podrá ocupar la sencillez en torno al agente, serán: TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 203 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rectitud adelante o dispuesta: Cuando el arma del agente está en el espacio comprendido entre el plano medio y superior, así como en la parte anterior del plano vertical, o sea, justo al frente del usuario, sin superar los límites de los hombros respecto a la dimensión lateral. La rectitud adelante, con angulación recta, estará limitada por el cabo del arma y el asimento interior, que en la disposición de uñas dentro, imposibilitará el correcto rumbo de la hoja de un daito. No obstante, las uñas podrán estar abajo, arriba y fuera. Esta sencillez, en su disposición centrada, es la más eficiente geométricamente, en una mayoría estadística de los casos posibles, pues la disposición del arma en el medio convierte a esta en una medida preventiva, que estando extendida sobre el plano superior e italada recta, aporta la mayor distancia operativa, distancia de medio y dimensión de este. Modificando la rectitud adelante, posicionando la sencillez en el plano de la visión del agente usuario, haciendo coincidir este con la sencillez del paciente y llevando el rumbo a una extensión sobre este mismo plano de visión, se podrá dar lugar a una rectitud que ocluya totalmente la radiación lumínica procedente de las armas, tanto agente como paciente. Será, por tanto, un recurso fundamental para controlar la exposición de la visión agente a dicha radiación. Esta rectitud adelante dará lugar a la rectitud recta, que desde el punto de vista estrictamente geométrico, tendrá lugar cuando el plano primario coincida con el plano sagital, y el ítalo esté entre los planos solar y superior. De perfecto recto o italada recta: Se denominará así a la sencillez que esté ubicada justo en el mismo plano superior, aludiendo su nombre a la coincidencia de los planos del ítalo y superior. Esto será tomado así siempre que la afirmación del cuerpo sea erguida y provea de una medida clara, pues de lo contrario, al estar tumbado, la sencillez será adelante, dada su coincidencia en el espacio con la así llamada adelante, lo que permitirá una conjugación más sencilla con la obra potencial. La sencillez italada recta, desde el punto de vista general de la rectitud de la que forma parte, tendrá una extensión extendida sin llegar al máximo, será conformada de uñas adentro con un ligero participio de abajo, con la hoja recta, con asimento interior, con la hoja ligeramente transversal al lado no armado y con la punta aledaña a la línea del diámetro común. Recta de primera o de Fabris: Será llamada así a aquella en la que una rectitud italada recta, se rectifica en su sencillez ligeramente abajo y notablemente al flanco hábil, sin llegar a primera, cambiando las uñas abajo, quedando la punta del arma sobre el diámetro común, generando con ello cierta transversalidad en el rumbo de la hoja al lado no armado. Se dejará el cabo del arma en el lado de fuera del usuario, con asimento regular, debido a que la extensión de esta parte del arma entorpecerá la obra eficiente y la mutación libre del rumbo. Así pues, con guarniciones de mano, o con un emisor lucido proporcionalmente muy grande, se podrá realizar la rectitud de Fabris dejando el cabo del arma dentro, con asimento interior, pese a no ser lo más eficiente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 204 - En la recta de primera o de Fabris se habrá de garantizar la plena operatividad del arma manteniendo una notable extensión de la rectitud, pues si la extensión queda embebida, el rumbo se verá obligado a orientarse al lado no armado en mayor medida de lo eficiente. Esta sencillez representa la perfecta coherencia entre la disposición recta adelante y primera o primera alta, cediendo eficiencia en su geometría explícita y ganándola en la adaptación anatómica a la respuesta de triangulación. Remarcable resulta que esta expresión de la sencillez, como parte fundamental de toda una rectitud asociada, está configurada para tener la máxima eficiencia geométrica implícita y subyacente, al proveer al tirador agente usuario de una transversalidad ligera en el rumbo y en la disposición de la sencillez, que evitará el encordado, la remisión, la humillada y cornada de la hoja agente y que además magnificará la respuesta de oclusión, siempre y cuando el paciente haga uso de su lado hábil como armado y que sea, diestro o siniestro, tal y como el agente. Al hábil o radial en primera: Se entiende como rectitud hábil o en primera cuando la guarnición del arma se encuentra en el flanco hábil de la línea de foco del agente, independientemente de que sea concordante con el lado armado. Normalmente, se asumirá que el lado hábil será el lado normalmente armado, en caso de no especificarse como tal. Para el mantenimiento de la hoja dispuesta eficientemente en el medio, las uñas estarán abajo. Si la rectitud es radial, la punta del arma agente estará sobre la línea del diámetro común o aledaña a esta, en el plano del ítalo. Abajo o radial en segunda: La rectitud abajo es esa en la que el segmento de la rectitud se encuentra agudo y con la sencillez por debajo del plano solar, o de su nivel. No será necesario exagerar la amplitud de esta posición de la rectitud, pues acercarla mucho al plano inferior se convertirá en una desventaja geométrica clara, al retrasarse cualquier respuesta de oclusión y perderse dimensión del medio proporcional. Para el mantenimiento de la hoja dispuesta eficientemente en el medio, las uñas estarán adentro. Si la rectitud es radial, la punta del arma agente estará sobre la línea del diámetro común o aledaña a esta, en el plano del ítalo. Al no hábil o radial en tercera: Se habla de rectitud no hábil cuando la guarnición del arma se encuentra en el flanco no hábil de la línea de foco del agente, independientemente de que sea concordante con el lado armado. Igualmente que con la sencillez al hábil, corrientemente se asumirá que el lado hábil será el lado armado en caso de no especificarse como tal. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 205 -DE LA C AUSA TÉCNICA Esta sencillez deja el segmento de la rectitud armada delante del cuerpo del agente, quedando más cercano al paciente, lo que dificultará el ahuecado del medio. El asimento de tercera será regular o exterior, dependiendo del paralelismo con la transversal hábil del usuario y/o de la extensión del rumbo. Cuanto más extendido quede el rumbo, el asimento será regular, mientras que cuanto más plegado quede, mayor será la tendencia exterior del asimento. Para el mantenimiento de la hoja dispuesta eficientemente en el medio, las uñas estarán arriba. Si la rectitud es radial, la punta del arma agente estará sobre la línea del diámetro común o aledaña a esta, en el plano del ítalo. Arriba o radial en cuarta: La rectitud arriba es aquella que mantiene la mano que sostiene el arma por encima del plano superior, con el segmento de la rectitud obtuso. Para el mantenimiento de la hoja dispuesta eficientemente en el medio, generalmente, las uñas estarán afuera, con asimento regular, generando con ello un mayor rango de movimiento de la muñeca. Adicionalmente, la posición que los dedos de apoyo tienen en el asimento de cuarta hará más complejo el desasido por la imposición de fuerzas del paciente sobre el arma agente Aparejado a esto, al disponer la sencillez en cuarta de uñas fuera, se maximizará la posibilidad de extender o embeber la rectitud, y por tanto, de tener un mayor control sobre la extensión del segmento de la rectitud. Por tanto, la sencillez en cuarta de uñas fuera será la opción más eficiente para garantizar un control pleno del arma en una mayoría estadística de las situaciones emergentes. No obstante, se podrá usar la posición de uñas arriba para hacer frente a la necesidad de disponer el rumbo notablemente obtuso desde la rectitud de arriba sin quedar dependiente de una reducción en la extensión de la rectitud. Si la rectitud es radial, la punta del arma agente estará sobre la línea del diámetro común o aledaña a esta, en el plano del ítalo. Particularidad de la rectitud radial en cuarta de la breve: Sobre un asimento a dos manos, la posición de la mano hábil en la rectitud radial en cuarta, quedará de uñas fuera, siendo la mano no hábil con su ubicación la encargada de proporcionar la orientación ligeramente aguda al rumbo, con la extensión de su segmento de la rectitud. Atrás o indispuesta: Cuando el agente mantiene o posiciona la guarnición del arma en un punto del espacio en la parte posterior del plano vertical. La hoja puede estar indispuesta en todas las posibilidades radiales que le sean permitidas por su anatomía, lo que convierte a la sencillez atrás en un rasgo más que en una posición espacial definida. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 206 - Estas rectitudes sencillas tienen como finalidad la de mantener la hoja fuera del medio, in extremis, ya sea para evitar su reubicación por parte del paciente o para generar una faz que no haga posible la lectura del agente o de su intención, así como conseguir una intimidación. De oposición al medio: El hecho de que la sencillez esté en la parte posterior, hará que el rumbo potencial esté mayoritariamente concentrado en la parte posterior del plano vertical, y por ende, que la mayor parte de la hoja se encuentre también en la parte posterior, a lo que se llamará de oposición al medio. Esto será así pues si la hoja extiende su rumbo en sentido al paciente teniendo la sencillez tras el agente, se genera una exposición y compromiso superlativo para este último. Estas definiciones de las rectitudes sencillas implicarán cierta elasticidad en su ubicación, pues habrá de disfrutar el usuario de márgenes sobre los que adaptar la disposición de cada una, para resultar coherente con la disposición geométrica del paciente o del contexto de acción. Por ello, las rectitudes pueden estar ligeramente agudas u obtusas, adaptándose a la naturaleza de la obra y a la geometría presente. Esto significará que la línea seguida en sentido próximo-distal por sus brazos, estará en una angulación menor o mayor del recto, respectivamente, así como ligeramente desviadas de su posición geométricamente ideal. Estas rectitudes pueden tener participios, que serán denominados así cuando la sencillez no se encuentre en un lugar claramente definido con estos cardinales. La sencillez, idealmente, habrá de estar aledaña al plano sagital del tirador, dando lugar a que una obra reactiva sea eficiente en sostener el medio y mantener la plena capacidad de respuesta del tirador. Esto será así por ser la configuración geométrica en la que la guardia cónica y la oclusión al paciente tendrá una mayor repercusión defensiva. No obstante, siempre existirá excepción posible, pues la sencillez responderá la obra pretendida, adaptándose a ella en posición, facilitando con ello el desplazamiento del foco paciente y optimizando la geometría de la oclusión. Participios de la sencillez y de la rectitud: Las rectitudes podrán estar en su posición alta o baja, lo que significa que estarán presentadas haciendo participio de arriba o abajo. Esto será nombrado como alta o baja. Alta: Que la rectitud presentada está en participio de arriba. Este participio hace referencia a la posición de la sencillez más distante del plano inferior, con el segmento de la rectitud obtuso. Así pues, no tiene concordancia con la posición de la sencillez en un lugar distinto de la radialidad. Será así que el movimiento necesario para la mutación a alta de una sencillez será paralelo a la línea vertical. Baja: Que la rectitud presentada está en participio de abajo. Este participio hace referencia a la posición de la sencillez más cercana del plano inferior, con el segmento de la rectitud agudo. Así pues, no tiene concordancia con la posición de la sencillez en un lugar distinto de la radialidad. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 207 -DE LA C AUSA TÉCNICA Será así que el movimiento necesario para la mutación a baja de una sencillez será paralelo a la línea vertical. Rectitudes sencillas con participio: Adelante alta o para cuarta: Que compartirá posición espacial con la sencillez en cuarta, mas no necesariamente uñas y/o asimento. Adelante baja o para segunda: Que compartirá posición espacial con la sencillez en segunda, mas no necesariamente uñas y/o asimento. Primera alta o en cuarta para primera: Que será una rectitud en primera con participio de arriba. Primera baja o en primera para segunda: Que será una rectitud en primera con participio de abajo. Tercera alta en tercera para cuarta: Que será una rectitud en tercera con participio de arriba. Tercera baja en segunda para tercera: Que será una rectitud en tercera con participio de abajo. Para la descripción más detallada de la rectitud, será posible usar otro gran volumen de términos, que en un entorno estrictamente técnico, habrán de ser conocidos y comprendidos, pues su uso agilizará la comprensión de las obras desde el plano teórico. La mutación de la sencillez en el espacio: La sencillez armada se verá necesariamente sujeta a su eventual reposicionamiento, y por ello, existe una nomenclatura que da nombre a ese movimiento del arma en el espacio. Estos nombres será usados también para la sencillez no armada, esté gobernando el saya o no. Para el correcto funcionamiento biomecánico, la mutación de la sencillez asida a una o dos manos habrá de obrarse teniendo en cuenta la mano hábil y el rumbo que adquirirá la hoja en la sencillez destino. Esto tendrá el potencial de disponer el arma en la orientación que facilite la acción pretendida, pues podrá predisponerse a estocar, tajar, ocluir, atajar, reparar y demás posibilidades de acción agente, así como de este sobre el paciente. Será con la correcta administración de las uñas y asimentos, y su mutación entre las rectitudes, que se facilitará la plena movilidad y predisposición biomecánica del cuerpo para la continuación de la obra pretendida, que aumentará así el potencial de la obra, basándose en la eficiencia en el movimiento del arma y la coherencia acción-reacción. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 208 - Movimientos de la sencillez y/o del arma: Natural: Aquel movimiento de la sencillez y/o del arma que es realizado desde arriba a abajo, o cualquiera en sentido al plano inferior. Violento: El movimiento que aleja la sencillez y/o el arma del plano inferior. Remiso: El movimiento que lleva la sencillez y/o el arma en sentido a uno de los flancos. Reducción: Aquel movimiento que lleva a la sencillez y/o el arma a posicionarse sobre la rectitud de adelante, normalmente usado cuando esto ocurra desde uno de los flancos. Accidental: El movimiento que aleja la sencillez y/o el arma del agente, en sentido al paciente, manteniendo el paralelismo con el plano inferior y la línea del foco. Será accidental aquel movimiento del arma que se genere con la hoja más distal que la guarnición respecto al sentido y dirección seguido. Extraño: El movimiento de la sencillez y/o el arma del agente, que sigue el sentido opuesto al foco o a la ubicación del paciente, manteniendo el paralelismo con el plano inferior y la línea del foco. Será extraño aquel movimiento del arma que se genere con la hoja más proximal que la guarnición respecto al sentido y dirección seguido. Los movimientos o mutaciones de la sencillez y/o el arma estarán sujetos a la posibilidad de obrarse en participio, quedando por tanto, en potencia de realizarse siguiendo una línea recta desde cualquier rectitud sencilla hasta su destino. “Será posible la inmersión o retirada de un medio con la sola acción y mutación de la sencillez, concretamente pasando del medio de proporción al proporcional y viceversa.” La mutación de la sencillez de adelante para cualquier rectitud radial dará lugar a una ampliación del diámetro común de la sencillez, y del mismo modo, la reducción una rectitud radial a la posición de adelante, estrechará el diámetro común de la sencillez. Así pues, será posible dar lugar a un medio u otro con la acción de la sencillez en el espacio. - En la rectitud adelante en un medio proporcional en el estrato de sombra, se pasará a un medio de proporción al mutar la rectitud a una posición radial. - En una rectitud radial en un medio de proporción, se pasará a un medio proporcional en el estrato de sombra con la reducción delante de la sencillez. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 209 -DE LA C AUSA TÉCNICA Sencillez y rectitud ligeramente desviada al lado armado: “Dada la experiencia del usuario y su adaptación biomecánica, se tenderá a entender que la posición adelante de la sencillez y rectitud queda ligeramente variada de la posición adelante geométricamente ideal.” Este concepto de variar ligeramente la rectitud y sencillez, es un matiz que emerge de la relajación causada por la experiencia e implementación de conceptos ajenos a la estricta conceptualización espacial de la geometría. La reacción y lectura paciente posibilitan relajar la ventaja geométrica que otorgan las guardias adelante perfectamente presentadas, asumiendo el participio del lado hábil en la rectitud y transversalidad de la hoja al no hábil, y sin embargo mantener el control sobre el centro del medio donde se esté afirmado. “Al conjugar las ventajas de la previsión y la reacción con las necesidades de la biomecánica humana, la rectitud recta adelante se tenderá a relajar, quedando ligeramente aguda, parcialmente a primera y con la hoja obtusa.” Esta ligera variación de la rectitud, que da lugar a la recta de primera y/o a primera, habitualmente al lado armado, se debe a la necesidad de ceñir el medio y ser la mano aquello que se ha de proteger, que no el cuerpo, pues este no será objetivo primario sobre el que ejecutar, debido entre otras, a la exposición superlativa que genera un tránsito por un medio de común herida para conseguir un tocado capital o solar. Para que este matiz al lado armado de la rectitud tenga una plena implementación, habrá de conservarse o pretender conservar la punta de la hoja del usuario sobre el diámetro común, así como un ángulo de la hoja que permita que la distancia entre la punta de la hoja agente y el cuerpo de este sea mayor que el segmento del arma paciente. Así pues, el extremo, más concretamente la mano/os armada/as, al no tener posibilidad de proteger nada más allá de la disposición de la hoja, se desplaza ligeramente al lado hábil, y de esa forma se gana geometría para permitir una obra dispositiva más fluida y polivalente dentro de un entorno tridimensional, así como aumentar las posibilidades de triangulación al sumar el plano horizontal a la habitual proyección lateral o cenital. Esta posición, ligeramente desviada de estar sobre el diámetro común, puede posibilitar a los tiradores de escasa envergadura a tentar a su paciente. Se conseguirá con ello que sea preciso orientar el foco paciente sobre la sencillez del agente con poca envergadura, quedando el paciente ligeramente desfasado del foco y geométricamente más cercano al agente. Esto compensaría en cierto modo la ventaja de medio del paciente sobre el agente de escasa envergadura. Adicionalmente, esta variación a primera hará que el diámetro común de la sencillez se extienda notablemente pese a estar en un mismo diámetro común, por tanto, se posibilitará con ello la inmersión o la salida de un medio de proporción o proporcional del paciente, así como sumergir al paciente en el propio del agente. Todo ello con una sencilla mutación de la rectitud de un flanco a adelante. ———— - 211 - Rumbo del arma TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 213 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rumbo del arma: El rumbo quedará definido como: “La dirección y ángulo seguido por la cuerda y segmento del arma, en sentido próximo-distal.” En sentido general, el rumbo del arma hace referencia a la angulación y dirección que tiene un arma en un momento determinado. Esto, desde el punto de vista geométrico, convierte a la cuerda del arma en un segmento, que se toma como uno de los lados de un ángulo formado junto al eje de la altura “Y”. Siendo esto lo que determina que se llame “recto” al rumbo cuando el arma mantenga su rumbo paralelo al eje de profundidad “Z”, o línea de recto. Además de ser esta la medida por la que el ángulo del rumbo se aguda u obtusa. En particular, desde la configuración de una guardia, este factor de la rectitud tendrá el potencial de convertir una línea unidimensional, como es la hoja del arma, en una herramienta interaccionar con la hoja paciente, ya sea para ocluir, atajar o reparar la trazada de esta. Desde el punto de vista estrictamente geométrico y como punto de partida de las mediciones, el rumbo recto, tendrá su aparición al presentarse el arma totalmente perpendicular al vector normal del plano inferior común. Se dará así lugar al entendimiento del rumbo como un factor relativo a la naturaleza del plano inferior y la disposición de los tiradores sobre este, pues podrán no coincidir sus planos inferiores particulares, quedando cada tirador a distinta altura, y por consiguiente, con la necesidad de adaptarse geométrica y anatómicamente. Con ello, se unificarán las geometrías particulares de los implicados, permitiendo un análisis coherente e independiente de la interacción de las armas, así como la compresión de las configuraciones anatómicas particulares que las sostienen. El rumbo, como ya habrá estudiado cualquier académico de la Esgrima Láser, podrá tener distintas formas de ser medido, cada una de ellas para dar nombre a la posible linealidad seguida por la hoja sobre un plano tridimensional. Estas podrán ser relativas al paralelismo de la hoja respecto a la geometría particular o desde un punto de vista estrictamente direccional. No obstante, siempre tendrá como punto de partida la sencillez de la rectitud, lo que dará lugar a una esfera en la que será posible posicionar la hoja sin mutar la sencillez. Esta esfera teórica no podrá ser completamente ocupada, tendrá zonas del espacio donde no podrá estar posicionada la hoja, pues haría contacto con el agente. Al resto del espacio descrito dentro de esta esfera se le llama rumbo potencial. Rumbo potencial: Describe los lugares donde podrá estar posicionada una hoja, sin cambiar la sencillez de la rectitud o la extensión de esta. El rumbo potencial será mayor cuanto más distal esté el eje de la sencillez en el medio particular. El rumbo potencial estará limitado por: - El espacio ocupado por el agente. - El espacio imposible de transitar por estar ocluido, obstruido o privado por la hoja paciente. - El espacio al que no es posible acceder por las limitadas posibilidades de imprimir fuerza al arma únicamente con la mutación del asimento y desde una rectitud estática. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 214 - Por la necesidad de cubrir con la máxima elegancia y eficiente la distancia entre el agente y su objetivo ejecutivo, se deberá entender que será necesario alinear la rectitud, y el rumbo del arma agente. Esto dará lugar a una línea recta que será la vía más directa y sencilla de alcanzar el objetivo ejecutivo. Esto está basado en la existencia de un cateto real, sobre el que el agente deberá trazar para obtener la ejecución elegante sobre el paciente. Alinear: Alinear un rumbo hace referencia a la obra consciente de hacer coincidir, sobre una misma línea, el segmento de la rectitud, el segmento del arma y el objetivo ejecutivo. Cuando esto se dé de manera totalmente paralela al plano inferior, se entenderá que se ha alineado el rumbo e italado en trío. No obstante, esto puede suceder en cualquier orientación, sin necesidad de respetar paralelismo alguno. Cuando el rumbo agente queda alineado con la sencillez del paciente, el segmento del arma agente estará ocupando el diámetro común de la sencillez. De esta manera será posible generar la alineación de los elementos intervinientes en el rumbo de la hoja con el objetivo ejecutivo, haciendo posible la línea más corta entre el punto proximal de la rectitud y el objetivo ejecutivo, que unirá de la manera más eficiente geométricamente la hoja del agente con el punto vulnerable del paciente. Para el total alineado será preciso mutar el asimento al interior. El alineado dará lugar a la ejecución sobre el mayor diámetro común posible, pues la extensión de los elementos geométricos que dan lugar a la acción del arma, pondrán la punta de esta en el extremo más distal posible. “En la obra ejecutiva, el agente deberá buscar quedar alineado mientras pretende que su paciente tenga su rectitud angulada respecto a su propio rumbo, y que este quede plegado.” El rumbo podrá ser mutado, en la dimensión temporal y al margen del movimiento del arma como acción ejecutiva. Esto tendrá que estar sostenido en una intención de ocluir, privar, disponer o antagonizar al paciente. Por tanto: “Siempre que se mute el rumbo, dicha acción deberá tener una justificación geométrica o inercial, idealmente buscando la agregación, ya sea para ocluir al paciente, privar su hoja o buscar la vía por la que se ejecutará a este.” La mutación del rumbo en angulación: Extender: El rumbo del arma se extiende cuando aumenta el paralelismo del segmento del arma con el diámetro común y/o el plano inferior. Serán la extensión del pulgar, en su sentido y dirección próximo-distal, la encargada de disponer el arma paralela a la extensión cúbito-radial, siendo auxiliado esto por la contracción de los dedos auxiliares, aumentando la potencia de la palanca generada en el cabo del arma. Esto hará que el arma esté totalmente extendida en rumbo, el cual coincidirá con el que demuestren los antebrazos del usuario. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 215 -DE LA C AUSA TÉCNICA Cuando un rumbo está plenamente extendido sobre el plano del ítalo, se puede hablar de rumbo de ítalo. Por norma, la extensión del rumbo se generará condicionada de la opresión del asimento con los dedos de apoyo, que magnificará la velocidad de esto. Será por ello que el asimento interior tendrá menor posibilidad de acción del arma, siendo necesario que se actúe totalmente con el segmento de la rectitud para la extender el rumbo. Por otro lado, tanto el asimento regular como el exterior tendrán la capacidad de extender el rumbo con mayor fluidez, siendo el regular el que más facilidad mostrará. Para facilitar la extensión del rumbo, se podrá asistir al arma con una ligera acción de movimiento extraño del arma, ya sea por medio de la acción de la sencillez o del torso. Igualmente, la extensión del rumbo se podrá auxiliar con la extensión de la articulación del codo, imponiéndole fuerza lineal al arma, generando un vector inercial en sentido accidental que facilitará la acción del arma. La extensión del rumbo será la principal y más elemental acción ejecutiva, independientemente de la energía contenida en el movimiento del arma, así como, desde cualquier rectitud o sencillez, y sobre presentación de guardia. Plegar: El rumbo del arma se pliega cuando aumenta la perpendicularidad con respecto a la linealidad del diámetro común, o sea, cuando se aleja de la disposición recta. Será la realización de un movimiento, dentro de los posibles por la circunducción de la articulación de la muñeca y adaptado al eje preciso, lo que aumentará la perpendicularidad de la cuerda del arma con respecto a la extensión y rumbo cúbito-radial, y por tanto, obtendrá el plegado del rumbo. Habitualmente, si no existen fuerzas externas al usuario, el plegado del rumbo tendrá lugar por medio de la liberación del asimento precedido de una aplicación de fuerzas par. A esto se le puede ayudar llevando la sencillez al lado contrario al que se pretende el rumbo, generando una inercia en el arma que haga que se oriente y se pliegue. Durante este proceso el asimento deberá liberar los dedos auxiliares, quedando como regular o exterior, dependiendo del plegado del rumbo necesario. De manera práctica, se puede hablar de que la hoja está indispuesta cuando el rumbo de esta está plegado, quedando marcadamente perpendicular al diámetro común o al diámetro común de la sencillez, y que por tanto, no está generando una oclusión estática o cualquier otro antagonismo geométrico. De esta manera, un agente puede indisponer el arma del paciente con el atajo en disposición, remesándola, sin necesidad de llevarla a la parte posterior del plano vertical de este último. De esta forma: “La extensión del rumbo del arma, aparejada y en concordancia a la potencia de oclusión, es la expresión fundamental y más eficiente de actuar en orden ejecutivo sin exposición agente.” Será así, que podrá obrarse la extensión del rumbo en concordancia con una acción de oclusión, atajo o reparo, y se dará lugar a un encordado simple que llevará a la hoja del agente, agregada a la paciente, a una ejecución sobre la sencillez de este último. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 216 - Rumbos naturales de la sencillez: Siendo la sencillez condicionada por la anatomía propia, hará que su posición y/o mutación de las uñas, sin una acción específica que lo contravenga, dé lugar a una natural posición del rumbo del arma. Esto podrá ser usado para la reubicación del rumbo, así como para la acción del atajo par, debido a la fuerza par que será aplicada para tal efecto. Esto tendrá lugar dejando estático el eje de la sencillez, generando la reubicación del rumbo de manera naturalmente coherente a ello. Según el asimento, el rumbo quedará naturalmente más o menos plegado, siendo el asimento interior el que mayor extensión del rumbo genera y el asimento exterior el que más plegará dicho segmento del arma. De uñas abajo: El rumbo natural será tendente al paralelismo sobre la transversal no hábil. El cabo del arma, quedará en la parte de fuera del tirador. Usado en la rectitud radial de primera. De uñas adentro: El rumbo natural será ligeramente tendente al obtuso. Con un asimento regular, el cabo del arma quedará agudo bajo el antebrazo del tirador. Usado en la rectitud radial de segunda. Con un asimento interior el rumbo quedará totalmente extendido, con el cabo del arma en el interior del brazo del usuario. Usado en la rectitud de delante de rumbo recto. De uñas arriba: El rumbo natural será tendente al paralelismo sobre la transversal hábil, con un asimento regular. Con un asimento regular, el cabo del arma quedará en la cara interna del antebrazo del tirador. Con un asimento interior, el rumbo quedará extendido, con el cabo del arma sobre el brazo del usuario. Usado en la rectitud radial de tercera. De uñas afuera: El rumbo natural será tendente al agudo. Con un asimento exterior, el cabo del arma quedará obtuso sobre el antebrazo del tirador. Con un asimento regular, el rumbo quedará tendente al recto. Usado en la rectitud radial de cuarta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 217 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rectitudes radiales y paralelas: Rectitudes radiales: “Se hablará de rectitud radial cuando desde una ubicación distinta a adelante, el arma quede con su punta sobre el diámetro común y aledaña al plano solar del agente usuario o del ítalo del paciente.” El rumbo de la hoja, desde las rectitudes radiales de los lados del paciente, habrá de ser dispuesto con el tercio débil de la hoja sobre la línea del diámetro común, y en caso de tratarse de las rectitudes de arriba o abajo, agudo u obtuso, quedando en todas las rectitudes radiales, preferiblemente, el tercio débil aledaño a la altura del ítalo paciente. Esto resultará ser un recurso geométrico que permitirá una correcta disposición de la hoja en el medio y otorgará al tirador la mayor capacidad posible de obrar dispositivamente, ayudando a la posterior oclusión radial, que partirá de la configuración presente de la rectitud. En primera radial: Rumbo paralelo al plano inferior, sobre la transversal no hábil con la punta sobre la línea del diámetro común. En segunda radial: Rumbo obtuso sobre la línea del diámetro común. En tercera radial: Rumbo paralelo al plano inferior, sobre la transversal hábil con la punta sobre la línea del diámetro común. En cuarta radial: Rumbo agudo sobre la línea del diámetro común. Rectitudes paralelas: “Se hablará de rectitud paralela cuando desde una ubicación distinta a adelante, el arma quede con su rumbo paralelo al diámetro común y al plano inferior.” El uso de las rectitudes radiales con su rumbo particular, quedará a discreción del tirador, teniendo en cuenta su necesaria adaptación al contexto geométrico emergente. Así pues, podrá hacer uso de los rumbos rectos, paralelos a la línea del diámetro común y al plano inferior. Estos rumbos paralelos permitirán la oclusión paralela de la anatomía del paciente más allá de la sencillez, dando lugar a la amenaza a las extremidades y torso del susodicho. Además, darán lugar a la privación y disposición de la hoja paciente que se encuentre en el mismo lado de la rectitud agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 218 - Rumbos de las rectitudes paralelas: En primera paralela: Desde primera, recto desde la sencillez y paralela a la línea del diámetro común. En segunda paralela: Desde segunda, recto desde la sencillez, o sea, paralelo al plano inferior y línea de recto. En tercera paralela: Desde tercera, recto desde la sencillez y paralela a la línea del diámetro común. En cuarta paralela: Desde cuarta, recto desde la sencillez, o sea, paralelo al plano inferior y línea de recto. Rumbo del ítalo: Desde cualquier sencillez o posición del ítalo, recto y totalmente extendido, coincidiendo con la extensión del plano. Rumbo a la cara: Rumbo destinado a disponer la extensión próximo-distal del arma, desde cualquier rectitud, en dirección a la cara del paciente. Cuando el agente usa este rumbo, se dispone de una reducción notable de la silueta de la hoja proyectada hacia la visión del paciente. Esto dificultará el posicionamiento y la correcta medición de la hoja agente por parte del paciente. Además, se puede disponer la visión del paciente en el hole de la hoja agente, lo que magnificará el rango dinámico y podrá dificultar más aún la percepción de la hoja agente por el paciente, así como la medición de la dimensión de la profundidad o eje Z. Este rumbo está configurado en base a la intención agente, y por ende, expone su geometría a la intención paciente, debido a la posible apertura de líneas producida por la orientación necesaria del arma dentro del rumbo potencial. ———— - 219 - Extensión de la rectitud TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 221 -DE LA C AUSA TÉCNICA Común de las extensiones: La extensión de la rectitud es el factor encargado de posicionar a la sencillez más o menor lejos del agente, manteniendo la orientación del segmento de la rectitud mientras se varía su longitud. Esto tendrá lugar con la flexión o extensión de las extremidades armadas, lo que dará lugar a la separación o acercamiento de la sencillez al cuerpo del usuario. La extensión de la rectitud hará uso del segmento de la rectitud para ser conceptualizada geométricamente. No obstante, para el correcto entendimiento práctico de la extensión de la rectitud, será necesario comprender que la extremidad o extremidades a las que se apele, tendrán un determinado ángulo en su articulación, que dará lugar a la extensión de la rectitud y su vela. Este ángulo será llamado ángulo de extensión de la rectitud, o ángulo de la rectitud. Ángulo de extensión de la rectitud: “El ángulo de extensión de la rectitud será aquel formado entre la línea que se extiende desde el extremo relativo del segmento superior y el límite distal de la vela; y la línea que lleva de este límite hasta el eje de la sencillez.” El ángulo de extensión de la rectitud también puede ser nombrado como ángulo de la rectitud. Explicado de otro modo, el ángulo de extensión de la rectitud es el ángulo formado entre el segmento humeral y el segmento cúbito-radial, con vértice en el disto de la vela de la rectitud. Este ángulo facilitará la compresión y síntesis práctica de la extensión de la rectitud, pese a ser este un concepto ya presente en el análisis del segmento de la rectitud y la vela de este. Este ángulo podrá ser agudo o recto cuando la rectitud esté embebida, quedando obtuso o llano cuando la rectitud quede parcialmente o totalmente extendida, respectivamente. La extensión de la rectitud, respecto a su ángulo, dará lugar a distintas posibles tipologías de la afirmación en general y de la rectitud en particular: - Rectitud embebida: Que el ángulo de extensión de la rectitud queda agudo, presentando una extensión notablemente menor de 90º. - Rectitud relajada: Que el ángulo de extensión de la rectitud queda tendente al recto, presentando una extensión aledaña a 90º, posiblemente algo mayor. - Rectitud extendida: Que el ángulo de extensión de la rectitud queda obtuso tendiendo a llano, presentando una extensión notablemente superior a los 90º, que tenderá a quedar más cerca de los 180º: - Rectitud totalmente extendida: Que el ángulo de extensión de la rectitud queda llano, aledaño a los 180º. - Rectitud contraída: Que el ángulo de extensión de la rectitud y la orientación de esta hará que la sencillez quede en contacto con el cuerpo del usuario, o en una posición notablemente cercana a ello. Estos términos y valores son orientativos, pues la anatomía de cada uno de los tiradores podrá variar ligeramente la graduación de la extensión de la rectitud y mantener la denominación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 222 - Rectitud embebida: Una rectitud, en su extensión, estará embebida cuando la angulación de la extremidad hábil, involucrada en su sostenimiento, se encuentre en un ángulo menor que el recto. El segmento de la rectitud quedará contraído a sus valores mínimos, generando con ello una vela muy pronunciada. Esta tendrá una mayor capacidad de aplicar fuerza al arma por tener a disposición el torso con una menor incidencia de la extensión. La rectitud embebida habrá de tener siempre en cuenta la posición del codo, que podrá estar afuera o contraído. La rectitud embebida obligará al asimento exterior o regular, pues será necesario para que el cabo del arma pueda ocupar el espacio aledaño al plano sagital, e igualmente hará al rumbo tendente a su plegado. Codo afuera en la extensión embebida: La posición afuera del codo facilitará las uñas abajo y adentro siempre que se pretenda un rumbo transversal al lado no armado. El codo afuera, significará que la vela de la extremidad estará orientada relativamente paralela al plano inferior. Ello, hará aumentar la silueta del tirador, y por tanto, expondrá la extremidad armada a la ejecutiva opositora. Codo contraído en la extensión embebida: Por otro lado, la posición contraída del codo lo posicionará cercano o pegado al torso del usuario. Este caso se dará cuando la vela de la extremidad esté relativamente paralela al plano sagital del tirador. Hará esto posible disponer de toda la amplitud del rumbo posible, siempre que se esté restringiendo el plano del ítalo al mismo plano horizontal del codo, o sea, que ítalo y vela estén paralelos o aledaños a ello. El rumbo que quiera mantenerse con un asimento cómodo y práctico, quedará restringido a continuar el sentido próximo-distal del conjunto cúbito-radial del brazo, de pretenderse contraer el codo y no hacerlo coincidir con el plano del ítalo.
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