Cuando es tumbando el cuerpo y para mantener centrado el centro de masas proyectado, será complementado con tracción con la pierna adelantada en equino y tracción negativa con la pierna atrasada en talo. Cuando es huido el cuerpo y para mantener centrado el centro de masas proyectado, será complementado con tracción negativa en la pierna adelantada y positiva en la pierna atrasada. Para atrasar la posición del centro de masas proyectado: Se generará tracción sobre la pierna adelantada y auxiliarmente negativa sobre la atrasada, quedando esta en mayor o menor flexión. Al igual que al adelantar el cuerpo, lo más eficiente será disponer la vela de la tracción del pie adelantado, totalmente paralela al segmento de la planta. En la mayoría de los escenarios posibles, esto aumentará considerablemente la amplitud posible de la acción del torso, pues dejará las masas del tirador en un balance óptimo. La vela de la tracción de la pierna atrasada quedará parcial o totalmente perpendicular a la línea recta, para aumentar la amplitud del atraso del centro de masas y la huida de cuerpo. Movimiento sobre el eje Y, flotación: Para alejar del plano inferior la posición del centro de masas original: Para distanciar el centro de masas medio del plano inferior, o sea, para aumentar la flotación, se aplicará tracción. Esto generará dicho distanciamiento en mayor o menor medida. La manera más directa de levantar el centro de masas medio será la de aplicar tracción a ambas extremidades inferiores en igual medida, pues se dividirá el esfuerzo y se mantendrá organizada la anatomía respecto a las masas. La tracción también puede destinarse a contraer la planta y, con ello, a facilitar el posicionamiento de la proyección del centro de masas medio sobre el centro de masas proyectado, dándose lugar así al erguido sobre la máxima extensión posible de las piernas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 165 -DE LA C AUSA TÉCNICA Para acercar al plano inferior la posición del centro de masas original: Para acercar el centro original y/o medio al plano inferior, se aplicará tracción negativa, sea esta de cesión o contracción, con la que se reducirá la flotación. Esto generará siempre el acercamiento en mayor o menor medida. La manera más directa de bajar el centro de masas original será la de aplicar tracción negativa al máximo de la aceleración posible a ambas extremidades inferiores, al mismo tiempo y en igual medida. Para no cambiar la posición del centro de masas, la tracción negativa aplicada habrá de conservar la neutralidad y mismo valor de cesión en ambas articulaciones, y así mantener el centro de masas medio y original justo encima del centro de masas proyectado. Asistencia de la tracción a la guiñada: Para proceder a asistir e incluso obrar en totalidad la guiñada del cuerpo, manteniendo el centro de masas proyectado en un mismo punto del plano inferior, será necesaria la aplicación de tracción así como el mantenimiento estático de la planta y del centro de masas medio. Así pues, será necesario el reposicionamiento del torso para que esto se cumpla, haciendo que la fuerza muscular que se imponga en la guiñada tenga como base la tracción de las piernas. Para asistir la guiñada, se podrá usar la vela de la tracción de ambas piernas. Se dará con ello lugar a que aumente la amplitud de la guiñada. Esto se llevará a cabo disponiendo la vela de la tracción en sentido al movimiento de guiñada previsto de cualquiera de las extremidades o en ambas al unísono. La tracción como elemento auxiliar para el movimiento del arma: La tracción, al ser responsable de la afirmación del torso y, con ello, de la flotación de este, ganará un papel relevante en la aplicación de fuerzas al arma. Esto dotará a la rectitud de un auxilio significativo para la obra y la acción, posibilitando una optimización de esta, tanto energética como geométricamente. Movimiento vertical: Cuando se pretende el movimiento natural de la sencillez y la extensión del rumbo de la hoja, se puede acelerar su trazada con la retirada de tracción sobre la pierna que quede más próxima al paciente y objetivo ejecutivo. Esto, además, hará que se extienda la longitud proyectada, el extremo y se disminuya la flotación del torso, facilitando el italado. Por el contrario, cuando se pretenda el movimiento violento del arma, la aplicación de tracción positiva de esa misma pierna será un mecanismo que maximizará la energía implícita en dicho movimiento. Se habrá de tener en cuenta, no obstante, que la longitud proyectada se verá reducida, aumentando la flotación. Cuando el arma pretenda un movimiento natural o violento, la disposición paralela, de la vela de la tracción, a la trazada de la hoja, aumentará considerablemente la amplitud potencial del extremo y la continuación de la obra. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 166 - Movimiento horizontal: En la reducción, en la que se pretenda llevar a la hoja en sentido al plano sagital desde el flanco del pie adelantado, se podrá acelerar la velocidad de la trazada al aplicar tracción a la pierna del pie en cuestión. Esto será debido a la optimización de la anatomía para modificar el momento angular, lo que facilitará el reposicionamiento del arma en el espacio. Por contrapartida, no se podrá evitar el aumento de la flotación y la contracción de la longitud proyectada y extremo. Si la reducción se produce desde el flanco de la pierna perteneciente al pie atrasado, la retirada de tracción en la pierna adelantada funcionará de la misma forma. Adicionalmente, cuando se aplique tracción sobre la pierna atrasada, se maximizará la amplitud posible de movimiento remiso del arma en sentido al lado de la pierna adelantada. En este contexto de aplicación concreto, se puede entender el movimiento remiso como una extensión del movimiento de reducción, pues la física implícita tiene el mismo funcionamiento. En general, la reorientación de la vela de la tracción en sentido al movimiento del arma auxiliará a este a través del torso. Movimiento en profundidad: Para el movimiento sobre el eje Z del arma, ya sea como accidental o extraño, la tracción deberá dirigir el centro de masas proyectado en la misma dirección que se pretenda el movimiento, asistiendo a la rectitud y torso a la imposición de fuerzas y extendiendo el extremo. ———— - 167 - Afirmación TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 169 -DE LA C AUSA TÉCNICA Afirmación: “Se entenderá la afirmación como la posición del torso de un individuo, condicionado por la planta y tracción, que dará soporte y auxilio a la rectitud.” Teniendo en cuenta la prevalencia y eficiencia del movimiento natural del arma, esta habrá de estar posicionada, en altura, sobre su objetivo ejecutivo, y así poder realizar la acción en una más eficiente trazada. Para ello es preciso que la rectitud esté, generalmente, sostenida sobre una afirmación erguida, que permita el peso centrado, y siempre adaptada a la proporción escalar del paciente. Habrá también de posibilitar el máximo rango de movimiento en torno al centro de masas agente con la menor implicación de fuerza muscular por parte de abdominales y lumbares, y la mayor implicación posible de otros músculos que produzcan la descarga de trabajo de estos principales. Esto permitirá la considerable extensión de la dimensión del medio además de una más rápida y sólida reacción ante eventos sorpresivos. Afirmación erguida: “Posición de un tirador cuando su cuerpo esté en una disposición que permita la coincidencia en la proyección sobre el plano inferior de su centro de masas y la mediatriz de su planta.” La afirmación, para ser considerara erguida desde el punto de vista físico, no tendrá en cuenta la perpendicularidad o paralelismo de la columna vertebral con el plano inferior, sino que tendrá en cuenta la coincidencia en la proyección sobre el plano inferior del centro de masas medio con el centro de masas proyectado. Esto será así ya que la afirmación erguida persigue el equilibrio de las numerosas masas que intervienen en ella. En estas intervendrán la rectitud, el arma, la indumentaria, las inercias implícitas en la obra, las fuerzas pacientes aplicadas al arma, y un número indeterminado de otras fuerzas externas y variables. Esta afirmación erguida y neutral, será la base sobre la que se matizarán el resto de posiciones del torso. En particular, la posición erguida del cuerpo, será la óptima para mantener el medio proporcional ahuecado. Así mismo, con la proyección de una planta contraída, el ahuecado ofrecido por la afirmación será superlativo, siendo la geometría anatómica más eficiente para extraer del medio las extremidades inferiores, de ser posible esto. Presentarse erguido será un método de control del extremo propio, que evitará su extensión innecesaria y facilitará su extensión voluntaria. Así pues se convertirá en la configuración más eficiente de la afirmación para el debata. De esta manera, se predispone al tirador a la máxima eficiencia en la acción de torso y en el movimiento del la posición del centro de masas. Con ello se estrechará y comprimirá la dimensión del estrato del horizonte de sucesos del medio proporcional, cuando se obre desde ella durante un debate en el límite de este estrato con el de sombra. “Cuando un agente obre desde la afirmación erguida, el horizonte de sucesos de su medio proporcional se verá comprimido, en distancia y dimensión. En base a la configuración del cuerpo erguido, se facilitará el control de la energía impuesta al arma, pues esta se verá afectada de una manera más consciente por la imposición de fuerzas del torso. Igualmente, se facilitará el control de la geometría del resto del cuerpo, pues la posición erguida será un punto de partida natural para la medición del resto de la anatomía. Es digno de mención el hecho de que la presentación del torso erguido tiene un efecto psicológico sobre el usuario. Le predispondrá y condicionará a mantenerse expectante, dispositivo y desligado de las implicaciones emocionales, pues de manera natural se percibe y autopercibe el sujeto erguido como TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 170 - distante y observador. Por tanto, al decrecer las implicaciones viscerales y subconscientes, se aplicará durante el asalto un mayor volumen de procesos cognitivos técnicos previamente adquiridos, que de forma consciente o inconsciente, resultarán considerablemente más eficientes. Posiciones y acciones de la afirmación: La coherencia con la intención agente condicionará de forma dramática la afirmación de este, dando lugar así, a otras posibles configuraciones posturales, independientemente de la planta y rectitud. Cosa que en ningún caso podrá exponer técnicamente al agente, pues en ese caso, la afirmación no será coherente con una guardia, lo que la inhabilitará de formar parte de ella, y la convertirá en una simple postura adoptada sin uso funcional. La afirmación tiene su base geométrica en la línea de los hombros y su consiguiente segmento superior, que aportará una referencia sobre el plano superior, para otorgar coherencia a este respecto al resto de los planos y para marcar la coincidencia de la afirmación con cada una de las líneas del plano inferior. Acción del cuerpo en cabeceo: “Se considera cabeceo a aquella flexión del torso sobre la línea ventral- caudal, o dicho de otra manera, la inclinación hacia delante o hacia detrás.” Será la planta sobre la línea recta, o su participio, la que maximizará la amplitud del movimiento sobre este eje de cabeceo. Cuerpo tumbado: “Que el cuerpo está plegado sobre la línea ventral-caudal en sentido al foco y sobre el plano sagital.” La flexión, actuada por el conjunto muscular abdominal, habrá de ser sostenida por la contraposición de la musculatura lumbar, que sostendrá el tórax relajado en su posición centrando la curvatura en el abdomen. Esto facilitará la rápida reducción a una afirmación erguida y/o la adopción de una afirmación huida. Una afirmación ligeramente tumbada ofrecerá un extra de distancia de medio, usable ante la potencial necesidad de romper, habilitando la posibilidad de salir del medio o extenderlo sin necesidad de pasar la angulación del cuerpo del punto de erguido. Cabe la diferenciación entre tumbar el cuerpo y fondar. Esto se debe a que son conceptos complementarios que pueden coincidir en intención o no. Así pues, la intención de tumbar será la de asistir al tirador usuario a llevar a cabo su intención, mientras que la de fondar, será una acción con intención ejecutiva, que podrá valerse del tumbado para magnificar su extremo. El movimiento de tumbado será, de entre los movimientos posibles del torso, el más rápido de obrar. Esto lo definirá como un recurso fundamental para la ejecución desde los límites del medio proporcional opositor, al permitir asistir a la rectitud en la intención ejecutiva. “Tumbar será la acción del torso más veloz y con mayor amplitud.” Igualmente, tumbar el cuerpo asistirá a la aplicación de fuerzas a la rectitud, a la extensión del rumbo y al movimiento accidental del arma. Para ello, se deberá establecer resistencia ante el embebido de la rectitud que provocará la presión aplicada sobre ella. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 171 -DE LA C AUSA TÉCNICA Presentar guardia con el cuerpo tumbado condicionará a la psicología del usuario haciendo que se predisponga para la acción y obra proactiva. De la misma manera, el opositor entenderá eso mismo del usuario de manera instintiva y/o consciente, posibilitando el uso de la afirmación para expresar voluntariamente la intención de ceñir el medio o de ofender. Cuerpo huido: “Que el cuerpo está plegado sobre la línea ventral-caudal, reposando sobre la sujeción lumbar, en sentido contrario al foco y sobre el plano sagital.” La flexión, actuada por la musculatura lumbar, habrá de ser generada junto a la relajación de la sección abdominal y dorsal, que dotará al movimiento de una más rápida, versátil y concreta acción, lo que determinará en gran medida la reducción de esfuerzo muscular realizado. Además, la huida habrá de ser sostenida con una muy leve torsión del abdomen al lado no armado, que adjuntará a los músculos oblicuos y transversos al esfuerzo de los abdominales rectos, lo que maximizará la capacidad motora. La huida de cuerpo, geométricamente, tendrá un sentido inverso al movimiento de tumbar, sin embargo, no tendrá la misma magnitud. Desde una posición erguida, la huida tendrá una amplitud de movimiento considerablemente menor a la obtenida por medio del tumbado. Esto será debido a la disposición del peso sobre la planta y a que los tarsos de los pies estarán, inicial y presumiblemente, orientados en sentido al foco o parte anterior del plano vertical. Así pues, la amplitud máxima de la huida de cuerpo quedará dependiente de la anatomía del usuario, siendo siempre menor que la amplitud del movimiento de tumbar. Es por eso, que una huida de cuerpo, actuado como obra de respuesta, se acompañará de un compás avance o de cruce recto extraño, que pueda acomodar y volver a reducir al erguido a la afirmación y/o guardia. El huido, o la huida de cuerpo, generará dificultad en la aplicación de energía al arma para pretender actuar o disponerla en sentido accidental. No obstante, la reducción del arma al recto se facilitará considerablemente, pues la inercia de esta en sentido extraño, aplicada por la huida de cuerpo, disminuirá la inercia estática del arma y facilitará la angulación recta de esta mientras se pretenda o actúe el movimiento extraño de la hoja. La presentación de cuerpo huido condicionará a la psicología del usuario a obrar sus recursos con intención defensiva. Adicionalmente el paciente también quedará condicionado al entender la reticencia del agente a exponerse al medio. No obstante, el potencial de una guardia, variada con una huida de cuerpo, no necesariamente ha de ser defensivo, pues se podrá usar como elemento de asistencia al sostenimiento del medio, segunda intención y respuesta ejecutiva. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 172 - Acción del cuerpo en balanceo: “Se entiende por balanceo a la inclinación del torso sobre la línea que une ambos hombros del tirador.” Será importante mantener la cabeza erguida con la musculatura cervical, pues esto relajará considerablemente la fuerza total que han de resistir los músculos del lado del cuerpo contrario al que se realiza la flexión. Este hecho mantiene la orientación del tirador, pues no cambiará el eje del horizonte y por ello no será necesario un esfuerzo cognitivo adicional para la orientación espacial y propiocepción. La planta sobre la línea de infinito, o su participio, será la que maximizará la amplitud del movimiento sobre este eje. La mano no hábil habrá de asistir al balanceo para magnificar la amplitud de este movimiento sin la mutación de la planta. El movimiento de balanceo del cuerpo posibilitará la reubicación de la sencillez, respecto al centro de masas del usuario, manteniendo esta estática en el espacio. Por tanto, el balanceo aumentará la posibilidad de obrar oclusiones más allá del límite de la rectitud, auxiliando a reubicar la sencillez para que esta recupere todas las posiciones radiales posibles. Se convertirá así en un recurso fundamental para la obra absoluta y la triangulación ejecutiva. El balanceo del cuerpo impondrá fuerza adicional a la rectitud, haciendo que se pueda auxiliar el atajo en disposición con la acción del torso. Balanceo al hábil: El sujeto, relajando la musculatura del abdomen y torax del lado no hábil y contrayendo la del lado hábil, se inclinará al lado hábil. Para asistir al movimiento y a la rectitud, se adjuntará un participio discreto de guiñada al no hábil, que facilitará que la hoja no se retraiga de su posición en el medio. Así mismo, será la contraposición de la mano no hábil, en caso del asimento simple, la que proporcionará un contrapeso para permitir la máxima expresión y rango de movimiento posible sin necesidad de reubicar el centro de masas mutando la planta. El movimiento de balanceo al lado armado, cuando coincida con el lado hábil, establecerá una tendencia al remoto del extremo, así como un cierre del ángulo base de la rectitud. Balanceo al no hábil: El sujeto, relajando la musculatura del abdomen y torax del lado hábil y contrayendo la del lado no hábil, se inclinará al lado no hábil. De la misma manera que al lado hábil, para asistir al movimiento y a la rectitud, se adjuntará un participio discreto de guiñada, en este caso, al hábil, que facilitará que la hoja no se retraiga de su posición en el medio y se aplique la fuerza lineal del hombro de manera más eficiente. La mano no hábil se contraerá al pecho del tirador, en caso de asimento simple. Esto se llevará a cabo para disponer el centro de masas proyectado lo más contenido posible y ayudar a la ampliación del movimiento máximo posible en dirección no hábil. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 173 -DE LA C AUSA TÉCNICA Cuando este balanceo esté generado al lado no hábil, coincidente con el lado no armado, se establecerá una tendencia a la propincuidad del extremo, así como una apertura del ángulo base de la rectitud. Por ende, será idóneo el balanceo al lado no hábil para la extensión del extremo, maximizando esto cuando exista una geometría simétrica en el diámetro común. Acción del cuerpo en guiñada: “Este movimiento de guiñada resulta ser la torsión del torso, en parte asistido por la tracción, concretamente del abdomen que sostiene al tórax, sobre el eje vertical, permitiendo la rotación de este en torno al segmento cordal, o sea, la línea que traza su columna vertebral.” Será importante, asistir con la tracción, por medio de la contracción del glúteo contrario al sentido del movimiento, y en según qué casos, la extensión pasiva del bíceps femoral generada por la contracción de los vastos, lo que aumentará la energía impuesta a la torsión. Cuando el lado armado sea el lado al que se guiña el cuerpo, el brazo no armado habrá de optimizar el perfilado posicionando el húmero paralelo al plano inferior, en dirección igual al diámetro común y en sentido al lado contrario al foco. Esto disminuirá la el momento de inercia. Para auxiliar a la trazada rectilínea de un fondo con intención ejecutiva de estocada, el resto del brazo se extenderá en la misma dirección y sentido al húmero, será así que se manifestará más sencillo el control del momento angular implícito en la guiñada y que ha de ser dominado para la correcta puntería. La guiñada, sin participio de otro eje de movimiento, no afectará de manera representativa a la proyección del centro de masas. Será por ello que no habrá una planta que habilite más o menos eficiencia respecto a la amplitud máxima de la guiñada. No obstante, la máxima amplitud eficiente y coherente con la obra del brazo armado hábil, vendrá dada por la disposición de una planta transversal hábil de medio recto, propincua. Esta facilitará la guiñada al lado no hábil extendiendo la dimensión del medio, respecto a cualquier otra planta. La guiñada al lado no armado, será un recurso óptimo para la asistencia del cabeceo tumbado en la obra ejecutiva, pues permitirá la extensión del extremo y con ello, facilitará la inmersión en el medio proporcionado. No obstante, la guiñada dejará abiertas las líneas del flanco contrario al que se actúe. Así pues, la guiñada al lado no armado, dejará abiertas las líneas de ese lado en mayor medida que la guiñada al lado no armado, pues en este último caso el arma estará dispuesta de manera más distal, dando lugar a una mayor guardia cónica. Esa guiñada al lado no armado decrecerá la potencia de obra sobre el mismo flanco no armado, al restringir considerablemente la fuerza implícita en un eventual movimiento remiso del arma. La guiñada tendrá una repercusión crucial en la apertura o cierre del ángulo base de la rectitud cuando la sencillez se mantenga en su posición, siendo este movimiento del torso el que por su eje en mayor medida afecta a la posición adelantada o atrasada del hombro armado. Guiñado al hábil: El sujeto contraerá la musculatura abdominal oblicua del lado no hábil, manteniendo una parcial contracción de la sección de abdominales rectos referentes a ese mismo lado, junto a una relajación total, o máxima permitida por el contexto, de toda la musculatura antagonista. Al guiñar al no hábil, en caso de ser el lado no armado, se ganará propincuidad, y con ello, se acrecentará el alcance del extremo de la rectitud. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 174 - Guiñado al no hábil: El sujeto contraerá la musculatura abdominal oblicua del lado no hábil, manteniendo una parcial contracción de la sección de abdominales rectos referentes a ese mismo lado, junto a una relajación total, o máxima permitida por el contexto, de toda la musculatura antagonista. La guiñada al lado hábil, armado, aumentará la posibilidad de embeber la rectitud sin contraer su extensión, tendiendo al remoto. Lo que facilitará la respuesta dinámica y aumentará el margen para la obra de atajos funcionales o agregaciones similares. En conclusión: Como puede observarse, el movimiento del torso habrá de estar generado por la mayor cantidad de músculos posible, en comunión con la total relajación de la musculatura antagonista del movimiento pretendido. De esta manera se optimizará la energía empleada y se permitirá, con la práctica, una más precisa percepción de la amplitud de los movimientos. Jerarquía de la mutación de la afirmación: Existe, dentro de la afirmación, una jerarquización de los movimientos a obrar, permitiendo su uso coherente una maximización de la obra reactiva y proactiva que pretenda incluirlos. Primero, en caso de precisarse, se habrá de obrar el movimiento de cabeceo, por ser el que mayor musculatura dedicará a su acción. Por ende, será el movimiento más rápido, y que además tendrá una repercusión directa sobre la distancia del medio aparente, en su longitud proyectada. Esto facilitará la inmersión o retirada del medio, por tanto, tendrá un contenido y potencia ejecutivo, dispositivo y/o defensivo directo, lo que habilita al tumbado o huido a ser la extensión natural de la rectitud. Por último, su repercusión directa en la reubicación del centro de masas en dirección de la línea recta ayudará a una más eficiente y rápida obra de compases rectos. Segundo, en caso de precisarse, se habrá de obrar el balanceo. Este asistirá por sí solo al desplazamiento trepidante, y asistiendo al cabeceo, facilitará y optimizará la obra de compases transversales. No obstante, precisará habitualmente de un participio de cabeceo o guiñada para proporcionar una estabilidad lógica a la guardia. Por último, en caso de necesitarse, se obrará el movimiento de guiñada. Este asistirá a la extensión total del fondo y facilitará la extensión de la dimensión del medio. No obstante, en una mayoría estadística de las situaciones, su obra será la última en realizarse, pues expondrá al usuario a una apertura de líneas muy marcada sobre el flanco contrario a la guiñada. Esta guiñada, se obrará en segundo lugar si está asistiendo a la oclusión. Podrá llegar incluso a ser obrada en primer lugar, en caso de precisarse una rápida respuesta de oclusión sin obrar sin más movimiento que el de a afirmación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 175 -DE LA C AUSA TÉCNICA Línea de los hombros y segmento superior: La línea de los hombros: “La línea de los hombros resulta ser la línea que une ambos hombros del sujeto estudiado, concretamente uniendo los acromios derecho e izquierdo.” Esta línea tendrá una extensión infinita y será reubicable en el espacio en coherencia con los puntos de la anatomía que la definen. El segmento superior: “El segmento superior es la porción finita de la línea de los hombros que queda definida en su extensión por la distancia existente entre los acromios del sujeto estudiado.” Será el segmento superior, el que marcará la confluencia entre la planta y la afirmación, llamándose esto torsión. Así pues, quedarán definidas las posiciones del torso respecto a su torsión como: Firme: Afirmación de en la que la torsión del cuerpo deja el segmento superior con coincidencia en paralelismo con el segmento de planta. Será la afirmación natural para la que la anatomía estándar está configurada originalmente. Una afirmación firme será aquella que maximice obra de la reubicación del centro de masas proyectado sobre el segmento de planta, siendo para ello necesario el balanceo del cuerpo. Entornada: Afirmación entornada es en la que la torsión del cuerpo deja el segmento superior está desfasado aproximadamente 45º respecto al segmento de planta. En una afirmación entornada, el desplazamiento del centro de masas proyectado sobre el segmento de planta se hará por medio de un cabeceo con participio de balanceo. Eso justificará, en parte, el uso de la afirmación entornada, pues el conjunto muscular implicado en la acción del torso será mayor, y con ello, estará el esfuerzo más racionado. Por las características geométricas emergentes de esta afirmación, y sus posibilidades de obra, la entornada será un recurso habitual para aumentar el extremo o reducir el medio particular, extrayendo del medio la sencillez del usuario. La afirmación entornada será un recurso eficiente sobre una planta en línea, pues dará como resultado la más funcional acción de torso y una rectitud con la mayor potencia de obrar. Cerrada: Afirmación en la que la torsión del cuerpo deja el segmento superior está perpendicular al segmento de planta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 176 - Es posible que la afirmación cerrada, o cerrar la afirmación, tenga lugar cuando sea preciso obrar de fortuna o no haya dado tiempo a preparar la obra. Esto se debe a la ineficiencia implícita en guiñar el cuerpo hasta este punto, pues se minimiza la posibilidad de actuar el tumbado o huido de cuerpo conservando la estabilidad. No obstante, se tendrá que dar el caso de cerrar la afirmación cuando se necesite cambiar el extremo de remoto a propincuo o viceversa sin mutar la planta. Cabe destacar que la torsión de la afirmación, cuando se pretenda generar únicamente con el segmento superior, será producto de una reubicación de los hombros, con la protracción y retracción clavicular, y no será la posición original de la mediatriz del segmento superior el eje sobre el que el movimiento del segmento superior se produzca, sino que tendrá un desplazamiento parcial, que hará ganar o perder extremo cuando se pretenda la acción única del segmento superior. Así mismo, la posición natural del segmento superior en su orientación, será coincidente con la del segmento medio, mientras este a su vez, lo será con el segmento de planta. Por tanto, el segmento superior, para no precisar del mantenimiento de la torsión y conservar la coherencia con la línea de foco, habrá de coincidir considerablemente con la disposición y orientación del segmento de planta. El segmento superior tendrá, a su vez, un punto medio, que será entendido como mediatriz superior, que proporcionará una referencia para facilitar la concordancia entre la geometría y la anatomía. La mediatriz superior: “La mediatriz superior es el punto medio del segmento superior, que divide a este en dos partes iguales.” La mediatriz superior será el punto desde el que se generará el plano superior, extendiéndola sobre los ejes X y Z. Será cuando la mediatriz superior se mantenga estática, que la torsión de la afirmación estará siendo perfecta y por tanto, no afectará a significativamente a la proyección del centro de masas. La torsión del cuerpo es un elemento independiente a cualquier otro aspecto de los posibles mostrados por el torso. Así pues, puede darse cualquier torsión del torso mientras este se presente erguido o en cualquier otra posición en la que no coincidan centro de masas medio y centro de masas proyectado. Afirmaciones según la orientación de la línea de los hombros: La encargada de determinar la cuadratura o perfil de la afirmación será la torsión en el eje de la guiñada y su repercusión en el paralelismo de la línea de los hombros con la geometría del foco, disponiendo el hombro hábil o no hábil en una posición más o menos adelantada sobre la línea del diámetro común. Afirmación de cuadrado: Posición del torso con la línea de los hombros o segmento superior perpendicular al diámetro común y normalmente paralelo a la línea de infinito. Esto predispondrá en una potencial igualdad de acción a la musculatura del abdomen y sección lumbar. En caso del conjunto locomotor del tórax, quedará a merced de la disposición de la rectitud, lo que potencialmente variará su configuración. La afirmación de cuadrado reducirá la dimensión del estrato de sombra, del medio proporcional del usuario, por la menor envergadura mostrada desde esa posición, pues habrá que angular el brazo para alcanzar a disponer la rectitud de adelante sobre la línea del diámetro común, siempre que se pretenda mantener dicha afirmación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 177 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por otro lado, quedará dispuesto el tirador para la respuesta ante el tránsito transversal y trepidante de su paciente, siendo este último aquel que menos implicaciones tendría para la afirmación de cuadrado del agente. Aquel que se afirme de cuadrado mostrará una debilidad geométrica ante la obra dispositiva o ejecutiva con trazada sobre el diámetro común, pues el medio estará reducido en distancia y dimensión. De esta manera, la afirmación de cuadrado será especialmente coherente cuando la intención de obra sea defensiva y pretenda sostener una distancia de medio cercana al de proporción, pues la musculatura implícita en el sostenimiento del arma será la mayor, y por ende, se extenderá considerablemente la resistencia del usuario. La afirmación de cuadrado dispondrá el esternón perpendicular al diámetro común, protegiendo con su integridad el contenido del torax. Además, el torax presenta los huecos intercostales más estrechos aledaños al esternón, lo que protegería en una ligera mayor medida de la acción sobre el plano solar. No obstante, dada la naturaleza figurada del arma láser, esto no tendrá relevancia, pues solo podrá ser tenido en cuenta frente a causas instrumentales de índole tradicional, de tajo y estocada. Afirmación de perfil: Posición del torso con la línea de los hombros o segmento superior paralelo al diámetro común y normalmente a la línea de recto. Afirmación que maximizará la extensión de la envergadura, pues el punto de partida de la extensión de la rectitud coincidirá con el hombro sobre la línea recta, extendiéndose por ella. Se dará lugar así al espontáneo paralelismo y superposición de la extensión de la rectitud sobre el diámetro común, y con ello la más eficiente trazada de la hoja por el espacio. Así pues, será una afirmación con flaqueza ante la obra transversal o trepidante del paciente, pues la guiñada no aporta estabilidad a la guardia y la mutación de la planta a tras tiempo estará condicionada por una reubicación del torso necesaria para su estabilidad. Debido a la musculatura implicada en el sostenimiento del arma, se deberá tener en cuenta que el uso de potencial máximo de la afirmación de perfil será el de la obra ejecutiva, pues el mantenimiento de la rectitud extendida supondrá un esfuerzo considerable desde esta afirmación. La afirmación de perfil dará lugar a la mínima silueta del torso del agente frente al paciente. Esto hará más compleja la herida en el torax agente, no obstante dificultará la obra libre del arma en mayor medida, teniendo en cuenta que el objetivo ejecutivo tenderá a ser la mano. Afirmación de medio perfil: Posición del torso con la línea de los hombros o segmento superior transversal al diámetro común y normalmente también paralelo a una línea transversal. Esta será la expresión más eficiente de afirmación en la mayoría de los escenarios posibles, que se podrá ver magnificada si se encuentra firme respecto a una planta transversal de pie armado adelantado. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 178 - La afirmación de medio perfil tendrá su uso óptimo en el contexto de la obra dispositiva. Esto se puede entender teniendo en cuenta la geometría que emerge de esta configuración anatómica, así como la musculatura implicada para el sostenimiento del arma. El hecho de presentar un segmento superior a cercano tanto al paralelismo con la línea recta como a la línea infinita, proporciona la más amplia posibilidad de ubicar la rectitud mientras esta es plenamente funcional. La mutación a esta afirmación será normalmente ideal y necesaria para preparar la obra que tenga lugar la inmersión en el medio proporcional del paciente, al ser este medio el más proclive de precisar el constante antagonismo y obra dispositiva del agente contra el paciente. La afirmación de medio perfil reducirá en cierta medida la silueta del torso, a la vez que posiciona el esternón en el lado no armado del usuario, manteniendo ligeramente cerrados los huecos intercostales de la parte dorsal, lo que protegerá parcialmente la caja torácica del tirador. Pese a ello, ante el potencial lesivo del arma láser, esta protección sería hipotéticamente escasa o nula, siendo tenida en cuenta únicamente en contextos donde las causas instrumentales sean de índole tradicional, de tajo y estocada. Según el orden, existirán dos posibilidades en la que los hombros podrán estar dispuestos. Hombro coherente o de hombro armado adelantado: Será aquella afirmación, de perfil o medio perfil, en la que el hombro del brazo armado estará adelantado respecto a la línea del diámetro común. Esta configuración tendrá una relevancia absoluta en la presentación del medio propincuo, pues reducirá la torsión del torso y aumentará la dimensión del medio, maximizando el potencial de la obra. Hombro opuesto o de hombro no armado adelantado: Será aquella afirmación, de perfil o medio perfil, en la que el hombro del brazo no armado estará adelantado respecto a la línea del diámetro común. Será la configuración de hombro opuesto la encargada de definir la geometría en la presentación de una guardia estable de medio remoto, pues su principal función será la relajación muscular de la rectitud armada, además de configurar a la zona abdominal y lumbar para la respuesta y adquisición de inercia de asistencia al fondo o cinta del arma. Centro de masas: El conjunto de la anatomía y resto de elementos que porte un tirador generará un punto común donde sus masas interaccionarán, eso será el centro de masas. Centro de masas: “El centro de masas es el punto del espacio donde se encuentra el equilibrio del conjunto de las masas e inercias que componen a un individuo.” El centro de masas quedará proyectado sobre el plano inferior con la intención de aportar una perspectiva cenital desde la que poder analizar la geometría implícita en el asalto. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 179 -DE LA C AUSA TÉCNICA Centro de masas proyectado: “Punto de las coordenadas cartesianas sobre el plano inferior donde se encuentra el centro de masas de un individuo si el valor de la altura se reduce a cero y se proyecta sobre el plano inferior.” Adicionalmente, el centro de masas de un individuo podrá ser entendido como un punto de su anatomía, sobre el que se entenderán que están asociadas las masas sin que la configuración anatómica o dinámica del contexto afecte. Esto será entendido como el centro de masas original, que será estático y coincidirá en una anatomía regular con la mediatriz media. El centro de masas original se mantendrá siempre en la misma posición en la anatomía del tirador, independientemente de la postura de este o disposición anatómica, consiguiendo entregar un punto de referencia desde el que poder medir con precisión el movimiento de su torso respecto a una referencia estática. Centro de masas original: “Punto estático y definido de la anatomía de un individuo donde se encuentra situado su centro de masas, mientras este esté en pie, erguido, severo, en reposo y sin hacer uso del arma.” El centro de masas, en su proyección sobre el plano inferior, dará lugar a que un tirador esté posicionado como: Erguido: Que el centro de masas es coincidente en proyección con la mediatriz de planta. Lo que determinará que la afirmación está erguida respecto a las masas intervinientes. No erguido: Que el centro de masas no coincidente en proyección con la mediatriz de planta. Esto determinará que la afirmación está distinta a erguida respecto a las masas intervinientes. Centro de masas medio: La proyección del centro de masas original sobre el plano medio se llamará centro de masas medio, y asistirá a la comprensión de cuál es la variación del centro de masas original de su posición inicial erguida. Centro de masas medio: “Punto del plano medio donde se encuentra ubicada la proyección del centro de masas original sobre este, que marcará el punto central de dicho plano.” El centro de masas medio es la posición del centro de masas original en su proyección sobre el plano medio. De manera habitual, coincidirá el centro de masas original con la altura del planto medio, no obstante, existe la posibilidad teórica de que la anatomía de un sujeto distancie verticalmente, el centro de masas original del plano medio. Este centro de masas medio tendrá una función crucial para entender la variación de las masas y su repercusión en la configuración anatómica del tirador. Esto se debe a que el centro de masas original y medio se distanciará del centro de masas cuando la afirmación no sea erguida y/o severa. El centro de masas medio marcará la independencia de la afirmación respecto a la planta, siendo posible por medio de su movimiento, el mantenimiento del una planta y un centro de masas proyectado permitiendo el cambio total o parcial de una afirmación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 180 - Por tanto: “El centro de masas original podrá ser proyectado tanto en el plano medio como en el inferior, dando lugar al centro de masas medio y al centro de masas original proyectado sobre el plano inferior, respectivamente.” El centro de masas podrá estar proyectado sobre el plano medio en un punto más allá de la anatomía del sujeto medido. Esto dará lugar a que cuanto más difieran las proyecciones sobre el plano inferior del segmento medio y de planta, más posible será que el centro de masas esté situado fuera de la anatomía del sujeto. El centro de masas medio, en relación a la mediatriz de planta, dará lugar a la comprensión de la afirmación como erguida o no, dejando de lado la total verticalidad de la recta vertical de blossen, o lo que viene a ser lo mismo, la perpendicularidad del torso respecto al plano inferior. Esto será así pues la disposición de la anatomía, las masas del cuerpo y del arma podrán propiciar que el centro de masas quede centrado o descentrado de la mediatriz de planta. Severidad de la afirmación: “La severidad de la afirmación hace referencia a la disposición vertical del cuerpo a favor de aquel punto en que se encuentra proyectado el centro de masas, coincida este o no con la mediatriz de planta.” “A más severidad, mayor verticalidad del cuerpo.” Un agente, con la observación y control del centro de masas original, tendrá la posibilidad de entender la energía impuesta al arma paciente procedente de la tracción y torso de su usuario, así como la coherencia y asistencia de su torso respecto a su extremo. Por tanto, la coherencia en la disposición del centro de masas proyectado con el centro de masas original, dará lugar a que un tirador esté poniendo más o menos peso en una extremidad concreta, lo que afectará a la obra que podrá llevar a cabo desde esa configuración anatómica concreta. Será por tanto,necesario el estudio del torso agente y paciente en su verticalidad, lo que se hará por medio de la severidad, pues con esto se facilitará la preparación de la obra agente y la previsión de la obra paciente. Se estará afirmado severo: Se estará aseverado o severo cuando se conserve la verticalidad del torso, concretamente del segmento cordal, con el centro de masas original coincidente verticalmente con el centro de masas proyectado, coincida este o no con la mediatriz de planta. La severidad en una afirmación dará lugar a que el torso del tirador usuario quede perpendicular al plano inferior, independientemente de la proyección de su centro de masas. Será la coincidencia entre estar erguido y severo lo que dará lugar a una guardia totalmente erigida. Se estará afirmado doblado: Se dirá que un tirador está doblado cuando el centro de masas original no coincida verticalmente con el centro de masas proyectado. Se entenderá que se podrá estar doblado tumbado, huido y/o balanceado. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 181 -DE LA C AUSA TÉCNICA Se estará apoyado: Se habrá de estar apoyado cuando se está severo y el centro de masas proyectado no coincide con la mediatriz de planta. O sea, que se está severo y no erguido. Se estará erigido: Se hablará de estar erigido cuando un individuo esté erguido y severo. El hecho de estar aseverado, dotará al usuario de una mayor dimensión del medio, en dirección al foco, por el incremento del modificador de movimiento. Esto viene a traducirse como que cuando un tirador está severo y apoyado en una de sus extremidades, queda predispuesto para el movimiento en dicho sentido, pues su peso está conservando una energía potencial que no será necesaria de aplicar en el movimiento, tránsito o compás que realice. Por el contrario, la reacción en contra del sentido en que se esté apoyado, se retardará por necesitar una mayor energía para comenzar el movimiento. Por otro lado, cuando un agente esté doblado, o ligeramente doblado, dispondrá de una configuración anatómica propicia para asistir de igual manera a la afirmación en su conjunto, sin denotarse una ventaja de en un sentido concreto. No obstante, al estar doblado, el tirador pierde profundidad en su extremo, y además, la expone. Por tanto, existe la posibilidad de estar aseverado o severo sin estar erguido, que será estar apoyado en una extremidad mientras son coincidentes el centro de masas proyectado y medio y se mantiene la recta vertical de blossen totalmente perpendicular al plano inferior. La severidad de la afirmación aporta a esta una faz de predisposición y arrojo, que hará al agente usuario transmitir decisión y calma a su opositor paciente. Además, por la ubicación de las masas, en una afirmación apoyada y severa, el agente usuario dispondrá de toda la amplitud de movimientos de su torso solo limitados por la planta proyectada. Estar severo maximizará una obra dispositiva de oclusiones y atajo, con potencial ejecutivo, pues el torso se presenta preparado para la obra en cualquier dirección. Por otro lado al representar una faz de estar doblado se ayudará a que el paciente entienda la intención reactiva y defensiva de un agente, quedando minimizada la obra potencial de oclusiones. La severidad será lo primero que deberá perder una afirmación cuando esta última esté asistiendo al lance de una frase de armas, pues el tumbado de cuerpo tendrá la prioridad en la jerarquía de los movimientos del torso en la ejecutiva. Línea de las caderas: “La línea de las caderas es la línea recta virtual que une ambas caderas del sujeto estudiado, que de su centro partirá el plano medio y que coincidirá teóricamente con la línea horizontal de blossen.” En concreto, está línea unirá horizontalmente los dos centros de la cresta iliaca, pasando en una anatomía regular, por la unión entre la quinta vértebra lumbar y el sacro. Esta línea será aquella que marque la angulación de las caderas respecto al plano horizontal y vertical, por ello que se considera una partícula fundamental para entender la afirmación y su congruencia con la planta y tracción. La línea de las caderas, en condiciones teóricas ideales, sobre un plano inferior estable, paralelo al plano medio y perpendicular a la aceleración gravitacional, se inclinará en dirección a la pierna en que exista menor tracción, independientemente de que la verticalidad de la columna vertebral se conserve o ceda graduación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 182 - Está línea, al concebirla de manera finita y plenamente ajustada a la anatomía del sujeto medido, dará como resultado un segmento medio, con una determinada dimensión. Segmento medio: “El segmento medio es la porción finita de la línea de las caderas que queda definida en su extensión por la distancia existente entre los puntos verticalmente mediales y horizontalmente más distantes de ambas crestas iliacas.” Dicho segmento hará a la geometría parcialmente dependiente de la configuración anatómica del sujeto medido. Por tanto, permitirá la concreción y ajuste preciso de las mediciones a la anatomía de este. La orientación del segmento medio sobre el plano medio, tendrá como condicionante fundamental a la planta. Esta, con el uso de la angulación de los pies, dictará la disposición de las caderas a mantener una orientación u otra, haciendo que la articulación coxofemoral rote de su posición natural, y con ello genere la predisposición de foco y obra. Será el pie adelantado, con su orientación, la que determinará que la línea de las caderas quede en la dirección pretendida. Así pues: “La planta, condicionará la disposición del segmento medio, y este a su vez, el segmento superior, siendo coincidente la posición natural de estos.” Este segmento medio, dispondrá en su perfecto centro de un punto llamado mediatriz media, que dividirá al segmento en dos partes iguales y estará dispuesta sobre el centro de masas del sujeto erguido. Mediatriz media: “La mediatriz media es el punto exactamente central del segmento medio, que divide a este en dos partes iguales.” La mediatriz media es el punto desde el que, con su extensión sobre los ejes X y Z, se genera el plano medio. ———— - 183 - Rectitud TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 185 -DE LA C AUSA TÉCNICA Conceptos comunes de la rectitud: Rectitud: “Con de rectitud se apela a la posición que tiene el arma de un agente respecto al centro de masas de este, en un momento concreto del tiempo.” Teniendo en cuenta esta definición podemos entender que, la posición del arma será dependiente de todos los matices implicados en ella, que serán la rectitud sencilla, el rumbo de la hoja y la extensión y posición de las extremidades implicadas. “La rectitud, en general, tendrá la función explícita de disponer el arma en el medio y de orientarla para su uso.” Parte de la función básica implícita en la rectitud será convertir al arma en la causa instrumental por la que se podrá interaccionar con la hoja paciente, con contacto o sin él, con agregación o sin ella. “La rectitud tendrá la responsabilidad de mantener seguro al agente, frente a los efectos termodinámicos figurados de la hoja.” Por tanto, no será coherente el uso de una rectitud en la que el arma quede inmediatamente bajo una parte vulnerable del agente, pues la convección generaría una sustancial exposición a la autolesión. La rectitud tendrá la función de dar lugar a establecer y mantener una agregación, con libertad para el agente de ubicar el fundamento de esta, impidiendo la libre y absoluta obra del paciente. “La agregación el producto del interés mutuo de de dominar el centro del medio, por donde es más eficiente ejecutar.” Gracias a la rectitud, la geometría del arma se convertirá en el medio defensivo del agente ante la acción paciente, destilado de la disposición coherente de la hoja en el medio, y la presentación de una rectitud adaptada a su dimensión. Como contrapartida, la rectitud en su zona más alejada del centro de masas de usuario, normalmente coincidente con la sencillez, tenderá a ser el punto vulnerable de la anatomía agente más expuesto a la ejecutiva paciente. En la síntesis geométrica de la rectitud, se usará el segmento de la rectitud para determinar y expresar la posición de la extremidad en el espacio, así como el segmento del arma para determinar la dimensión del instrumento que representa y la orientación espacial de este. El segmento de la rectitud: “El segmento de la rectitud es la línea finita e imaginaria creada entre el límite del segmento superior relativo a la extremidad armada y el eje de la sencillez.” El segmento del arma: “El segmento del arma es la línea finita creada por la síntesis y concepción geométrica del arma en el espacio. Este tendrá su límite distal en la punta de la hoja y el proximal en el eje de la sencillez.” Será la unión de las propiedades de estos dos segmentos, de la rectitud y el arma, los que crearán la rectitud desde el punto de vista geométrico. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 186 - El cambio en la rectitud o en la disposición de la hoja asociada a esta se llamará mutación, siendo así posible la mutación de la sencillez, del rumbo, del la extensión y del asimento, afectando esto a la orientación, extensión y función de los segmentos de la rectitud y del arma. Cuando en una guardia variante se requiera el cambio de asimento, de dos manos a una mano o viceversa, se habrá de mutar la rectitud de la mano armada, pues habrá de dar lugar a la misma geometría que la inicialmente usada por la guardia óptima. Esto argumenta la imposibilidad de generar variantes de asimento simple en guardias concretas. Cuando hablamos de rectitud, se apela al conjunto de elementos que soportan y disponen al arma más allá del torso. Será por ello, que se habrán de estudiar esos elementos por separado, permitiéndose una síntesis nominal para la asistencia a la comunicación, que se basará en definir a la rectitud por su sencillez. Habrá posibilidad de asignar un segmento de rectitud a la extremidad no armada, dando así lugar al segmento de la rectitud no armada. Con ello se facilitará el análisis de esta en su posición espacial. Orientación de la rectitud: Como conjunto, el segmento de la rectitud de la extremidad armada que genere la pinza del asimento tendrá una orientación concreta, que será entendida y expresada con los mismos términos y parámetros usados para describir el movimiento, posición y rumbo del arma. “Se llamará rumbo de la rectitud a la orientación del segmento de la rectitud en el espacio.” Por lo tanto, la rectitud podrá estar angulada en mayor o menor medida respecto al ángulo recto, en vertical u horizontal, dando lugar a una posición concreta de la sencillez. De una forma práctica, se hará referencia a la orientación de la rectitud apelando a la posición de la sencillez, pues son elementos inseparables y agregados. Ángulo base de la rectitud: “El ángulo base de la rectitud será aquel formado, en la proyección sobre el plano inferior, entre el segmento superior y el segmento de la rectitud.” Dicho ángulo podrá ser medido de manera vertical u horizontal, dando como resultado conceptos distintos: - Por un lado, cuando el ángulo de la base de la rectitud es medido verticalmente, dará lugar a la angulación aguda u obtusa del segmento de la rectitud, por tanto, de la rectitud en sí misma. - Por otro lado, cuando el ángulo de la base de la rectitud sea medido horizontalmente, dará lugar la base geométrica del concepto de propincuidad de la rectitud. Propincuidad de la rectitud: “Se hablará de propincuidad de la rectitud como aquel fenómeno derivado del valor del ángulo base de la rectitud, que dará lugar al posicionamiento distal o proximal del arma en el medio, independientemente de la extensión de la rectitud u orientación del segmento del arma.” Los ángulos de la rectitud tomarán como referencia vertical la línea vertical, siendo esta el ángulo de 0º. Como referencia horizontal se tomará la línea de los hombros del usuario, siendo el paralelismo con ella en sentido del lado hábil al no hábil, el ángulo de 0º. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 187 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por tanto: - Una rectitud será más propincua cuando el ángulo base de esta sea obtuso en su medición horizontal. - Una rectitud será frontal cuando el ángulo base de esta sea recto en su medición horizontal. - Una rectitud será remota cuando el ángulo base de esta sea agudo en su medición horizontal. - Una rectitud será recta cuando el ángulo base de la rectitud sea recto en su medición vertical. - Una rectitud será aguda cuando el ángulo base de la rectitud sea agudo en su medición vertical. - Una rectitud será obtusa cuando el ángulo base de la rectitud sea obtuso en su medición vertical. Por medio de la propincuidad de la rectitud, se determinará la influencia de la rectitud y su segmento para que un extremo sea propincuo o remoto, sin necesidad de determinar por completo esto, pues influirán otros elementos. Por medio de la angulación vertical de la rectitud se determinará la más eficiente orientación del rumbo de la hoja: - Al agudo de la rectitud, el obtuso de la hoja. - Al recto de la rectitud, el recto de la hoja. - Al obtuso de la rectitud, el agudo de la hoja. Adicionalmente, en la rectitud existirá el concepto de la vela de la rectitud. Vela del segmento de la rectitud: “La vela de la rectitud será un segmento que se extiende perfectamente perpendicular a uno de los dos posibles segmentos de la rectitud, que une dicho segmento con el punto más alejado a este de dicha extremidad, normalmente el codo.” Esta vela, en conjunción al segmento de la rectitud, dará lugar a un plano sobre el que se dispone la extremidad medida. Esto tendrá un valor geométrico crucial, pues se determinará la posición del brazo en el espacio, permitiendo entender las implicaciones de esto. A mayor extensión de la rectitud, menor será la vela de esta. Por el contrario, a menor extensión de la rectitud, mayor vela de la misma. De esta manera, la rectitud gana la posibilidad de ser estudiada en la orientación de su flexión, que será determinante para el análisis de la exposición del brazo, antebrazo o codo del tirador, así como para la posición de las uñas del asimento. Dichas uñas podrán ser coincidentes o no con la vela, y por tanto, determinar los movimientos posibles de una rectitud y la orientación de estos. No obstante, lo habitual será que la vela quede a 45º de la posición de las uñas, o cercana a ese ángulo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 188 - Sostenimiento del arma y musculatura implícita: Teniendo en cuenta la naturaleza del arma y su masa, la rectitud en su conjunto será la encargada de sostener dispuesto y operar al instrumento, luchando contra la aceleración gravitacional y las inercias propias de su movimiento. No obstante esta habrá de ser siempre asistida por el resto de la afirmación, otorgando la posibilidad de implementar unos músculos u otros en el mantenimiento del arma y su movimiento. Se hará así un uso más eficiente del arma, imponiendo fuerzas sobre ella de una manera dosificada entre un mayor número de músculos, evitando y/o retardando la fatiga así como magnificando la energía total disponible. Para ello, habrá de tenerse en cuenta que la proyección de planta tendrá un papel fundamental, como elemento esencial en la configuración anatómica, asumiendo el control y acomodo de la posición del torso, ajustando el ángulo base de la rectitud y permitiendo la aplicación de fuerza con los músculos deltoides, pectorales, trapecios, romboides, dorsales y abdominales. Por tanto: - La planta recta de pie hábil adelantado, en cualquiera de sus angulaciones, facilitará el perfilado de la afirmación y con ello la propincuidad, por tanto, centrará el sostenimiento general del arma en los músculos deltoides anterior, medial o lateral y posterior, trapecio y supraespinoso. - La planta transversal de pie hábil adelantado, que facilita de manera natural el medio perfil, centrará el uso muscular de sostener el arma moderando la propincuidad. Por ende, la responsabilidad de mantener la rectitud recaerá en el deltoides en todo su conjunto, trapecio, supraespinoso y pectoral mayor en su sección clavicular que facilita la orientación. - La planta infinita, con la bisectriz de planta orientada aledaña al foco, favorece notablemente la afirmación de cuadrado. Será esto lo que implicará en la rectitud al mayor número de músculos y fibras disponibles. Estos músculos serán el trapecio, deltoides en su sección anterior, pectoral mayor en su sección clavicular y coracobraquial. Habrá de entenderse que según la posición de uñas usada en cada sencillez, la inferencia de cada paquete muscular variará notablemente, siendo los anteriores casos aquellos en los que la posición de uñas es abajo con participio de adentro. A todo ello hay que sumarse la acción de ajuste de algunos músculos y la de fijación de otros, que en conjunto consiguen que la acción de los músculos ejecutores sea precisa y segura. Se insta a usar el perfilado de mayor propincuidad en obras de índole ejecutiva, siendo esta afirmación la que menor volumen muscular implica, y por tanto, aquella que mayor fatiga genera. Así pues: - A mayor propincuidad, mayor responsabilidad del conjunto del deltoides para sostener la rectitud. - A menor propincuidad, mayor repartición entre músculos para el sostenimiento del instrumento, siempre que no supere la rectitud frontal. - El mayor número de fibras musculares estarán implicadas en la acción del arma cuando el ángulo base de la rectitud alcance los 90º o sea, la rectitud sea frontal. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 189 -DE LA C AUSA TÉCNICA - En el extremo remoto, el esfuerzo será el mayor por parte de cada músculo implicado. - A mayor extensión de la rectitud, mayor esfuerzo muscular generado y viceversa. Igualmente, la orientación de la bisectriz de planta tendrá una interferencia notable con la musculatura implícita en el sostenimiento del arma. No obstante, no será de forma directa, sino actuando sobre la disposición de la afirmación disponiéndola para la acción en una u otra dirección y sentido. ———— - 191 - Sencillez TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 193 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rectitud sencilla o sencillez: “La sencillez es el punto del espacio, comprendido en la pinza del asimento, en que se generan las fuerzas que este transmiten a la guarnición, que coincidirá con el punto en que confluyen el segmento de la rectitud y el segmento del arma.” De un modo simplificado y desde el punto de vista posicional general, la sencillez hará referencia al punto en que se encuentra la mano armada de un sujeto, facilitando la localización de dicho punto alrededor del agente. “La rectitud sencilla o sencillez aportará la posición de la mano armada entorno al agente, independientemente de la distancia a este y del rumbo del arma” Adicional e informalmente, la sencillez también hace referencia común al conjunto de elementos geométricos y anatómicos implícitos en la mano, asimento y pinza del asimento del tirador. Siendo así posible hablar de la mano armada de un tirador como la sencillez de este, facilitándose así la comunicación. O sea, que la sencillez hará referencia a la mano armada del tirador y a toda la geometría asociada a ella, tanto en posición como en configuración. Explicado de una manera más profunda: “Se usará el nombre de sencillez de manera formal para apelar al eje de la sencillez, a su confluencia con el segmento del arma, el segmento de la rectitud y al conjunto anatómico asociado al sostenimiento y control del asimento y de la pinza de este. Esto es debido a que existe una diferenciación geométrica explicita y necesaria entre eje de la sencillez, la pinza del asimento y el límite distal del segmento de la rectitud.” Con la síntesis al nombre de sencillez, se dará lugar a una más fácil identificación del punto y volumen de la anatomía del usuario que está haciendo contacto con el arma, permitiendo una simplificación y parametrización general, que podrá ser más detallada por medio del estudio independiente de las partículas geométricas que la componen. La sencillez, no solo es el punto en que parte el segmento del arma, sino que está ligada al resto de la rectitud, y con ello, es geométricamente dependiente del segmento de la rectitud, de su extensión, orientación y ángulo base, pues será a partir de este que la sencillez podrá ser ubicada en el espacio. “La sencillez tendrá la función de dar vértice a la rectitud, dando lugar al ángulo de la sencillez formado entre el segmento del arma y el segmento de la rectitud.” La sencillez agente, como común y principal objetivo ejecutivo de un diestro laserino, tendrá la labor adicional de atraer la atención del paciente, haciendo que por su ubicación en el espacio sea ligada como el susodicho objetivo ejecutivo. Por tanto, se entenderá que dispondrá del potencial de instar al opositor y tentarlo para la obra ejecutiva sobre dicha sencillez. Esto deberá ser tenido en cuenta para justificar su ubicación y rectitud asociada. Así mismo, será necesario en todo momento entender las posibilidades de reubicación de la sencillez agente y tenerlas previstas, tanto para evitar el éxito de la ejecutiva paciente sobre ella como para obrar reactivamente ante dicha obra. “La sencillez podrá y deberá ser usada como elemento sobre el que atraer la atención paciente, quedando siempre el agente preparado para obrar en consecuencia.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 194 - “La sencillez agente será el elemento que, al ser expuesto, determinará y promoverá la intención ejecutiva del paciente.” Para que el agente tiente al paciente a obrar ejecutivamente sobre la sencillez agente, deberá disponer la sencillez sobre el diámetro común. Esto hará que el paciente tenga que poner su sencillez también sobre el diámetro común, pretendiendo asegurar la obra de un encordado o línea en cruz.
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