Ángulo de ataque: “El ángulo de ataque es aquel, de graduación variable, formado entre el cateto real y la hipotenusa real. Será el paso del cateto virtual el que determine la angulación a la que nos referimos.” “A mayor ángulo de ataque, mayor cateto virtual, por tanto, mayor seguridad para la obra agente.” El ángulo de ataque más eficiente será el llano, no obstante, en un contexto práctico, será profundamente complicado que un agente obtenga un ángulo de ataque tan abierto, pues la autoejecución del paciente tendría lugar antes. Sin embargo, el ángulo recto de ataque será un ideal más tangible al que aspirar, siendo un resultado únicamente obtenible ante la inacción paciente. Ángulo fiel: “El ángulo fiel es aquel ángulo generado entre una hoja y el diámetro común de la sencillez.” Para que el agente tenga más posibilidad de obtener un medio proporcionado, el ángulo fiel deberá de ser menor para el agente y mayor para el paciente. Ángulo de descarga: “El ángulo de descarga es aquel ángulo formado entre una hoja y el diámetro del objetivo ejecutivo, cuando este no sea la sencillez del opositor.” El ángulo de descarga recibe este nombre al ser ideal que la hoja se reduzca al diámetro del objetivo ejecutivo, en el menor tiempo posible, lo que será entendido como la descarga de su potencial hacia la estocada. Ángulo hipotético: “El ángulo hipotético es aquel ángulo de 90º, formado por la extensión secante del cateto real y el cateto virtual.” Este ángulo será siempre recto, lo que dará como resultado una medición y posible análisis exacto de aquello que acontece. Ángulo de control: “El ángulo de control es el ángulo variable formado por la intersección entre la hipotenusa real y el cateto virtual.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 438 - El ángulo de control se verá acrecentado conforme más distante, quede el objetivo ejecutivo agente del plano límite del paciente, en sentido a este último. “A mayor ángulo de control, mayor exposición del agente.” Paso del ataque: “El paso de ataque es la medida del cateto virtual, que determinará la angulación de ataque, habiendo de ser extensa como sea posible para reducir el compromiso técnico.” Será a partir de este paso del ataque que se medirá la angulación de la oclusión, quedando coherentes y condicionados ambos conceptos. El paso de ataque coincidirá con el tránsito de la sencillez agente cuando obre una oclusión dinámica de cuarto, o de medio si es de directa de una radialidad a su opuesta. A mayor paso de ataque, mayor cateto virtual y mayor ángulo de ataque. Por tanto, mayor seguridad para la obra agente. Si el paso de ataque fuese cero, querría decir que las hojas están totalmente paralelas, quedando ambos segmentos de las armas sobre el mismo espacio, cosa que hipotéticamente daría lugar a la propiedad del medio del que mayor ventaja real tenga, o a la común herida si ambos tienen hojas reales de igual extensión. La aplicación de la intención a la triangulación da lugar a la interpretación de la geometría, de su potencialidad o de su disposición en el momento de éxito ejecutivo. Cateto inicial o pretendido: “El cateto inicial es la línea recta que une, de manera hipotética y en actitud proactiva, la parte más distal de la hoja agente con el objetivo ejecutivo en el paciente.” Este será la línea sobre la que un agente pretenderá disponer el segmento que representa su arma, para obtener una acción ejecutiva exitosa. Se deberá siempre pretender el cateto sobre un medio que posibilite que el diámetro común de la sencillez tenga la misma extensión que el segmento del arma agente, donde no exista oclusión presente o potencial. Conversión geométrica: “La conversión geométrica es la mutación de la geometría generada en una primera intención, por medio de acciones agentes o pacientes.” Esta mutación puede tener origen en la reacción o en la respuesta de un tirador, siendo siempre más eficiente tener prevista la conversión a obrar y así optimizar su geometría. Será por medio de la conversión geométrica que se producirá la transferencia de medio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 439 -DE LA C AUSA TÉCNICA Hipotenusa de reubicación: “Línea resultante de la reubicación y sacada de vía del arma paciente, por parte del agente, respecto a la geometría de un triángulo de primer o segundo grado.” Cateto de reubicación: “Línea recta que une, de manera hipotética y tras la reubicación de la hoja paciente, la parte más distal de la hoja agente con el objetivo de ejecución en el paciente.” Cuando el segmento del arma de un sujeto paciente, quede dispuesto por el agente, llevando la hoja a un rumbo en que no apunte a dicho agente ni a su rectitud, esta hoja quedará remisada. Esta disposición podrá tener lugar por medio de un atajo en disposición, aplicándole el agente fuerza directamente al arma paciente, con agregación o sin ella, o por medio del uso de la psicología. No obstante, también podrá producirse esa mutación en el rumbo por la reubicación del agente respecto al paciente, quedando este último desfasado del diámetro común, y por tanto, su arma en un rumbo fuera de vía. Quiere decir esto, que la triangulación ejecutiva, puntualmente, podrá ser producto de la triangulación sobre el plano inferior, pues la geometría de las hojas podrá estar generada tanto por el tránsito de agente o paciente, como por la acción de sus armas y rectitudes. “La triangulación ejecutiva tendrá lugar cuando el segmento del arma agente esté sobre el diámetro común de la sencillez o el diámetro del objetivo ejecutivo, mientras el segmento del arma paciente queda desfasado de este, horizontal o verticalmente.” Esto avalará a la triangulación ejecutiva y la cohesionará con la triangulación sobre el plano inferior, dando lugar a un conjunto de herramientas complementarias que deberán tenerse en cuenta al unísono, aplicándose coherentemente según el contexto geométrico, anatómico, dinámico e intencional. “Con triangulación ejecutiva se cumplirá la segunda premisa del medio proporcionado.” “La triangulación ejecutiva deberá ser sostenida por una eficiente triangulación sobre el plano inferior para elevar el potencial de la obra.” A modo anecdótico, informal y meramente ilustrativo, resulta interesante apuntar que es de tan vital importancia el total control de la triangulación, para la coherencia y la eficiencia en el ejercicio esgrimístico láser, que en el saludo de duelo de la Academia de Esgrima Láser está implícito la creación de un triángulo rectángulo. Esto tendrá lugar justo en el momento en que un tirador extiende su arma ensayada, ofreciéndosela a su opositor, quedando su torso, rectitud y arma, configurando un triángulo rectángulo. Por tanto: “La obra ejecutiva constará de aquello que genere triangulación, entre los segmentos de las armas y sobre el plano inferior, confeccionando y optimizando la geometría para adaptarla al requerimiento de la intención ejecutiva.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 440 - Triángulos de la obra ejecutiva: Será la triangulación un elemento fundamental de la Esgrima Láser, sostenido esto en la naturaleza figurada de las armas láser, que acorde a su comportamiento y potencial destructivo, no dispondrán de una geometría particular y funcional que proporcione protección a la sencillez. Por tanto, será el teorema de Pitágoras y su uso dinámico continuo, el recurso lógico que facilite la concepción de la obra y la previsión de esta, tanto propia como opositora. “La obra ejecutiva en un medio proporcionado se basa en generar triángulos rectángulos, dejando el arma agente sobre un cateto y la paciente como parte de la hipotenusa, asegurando la viabilidad y seguridad de la frase de armas.” Para ejecutar de manera eficiente, se habrá de ligar un objetivo ejecutivo a la intención agente, y con ello, se pretenderá la acción sobre este punto dejando la hoja paciente fuera de vía, generando un triángulo pretendido de primer grado. Este triángulo, que será siempre concebido como un triángulo rectángulo, tendrá como vértice de su ángulo recto a aquel formado entre el cateto real y el cateto virtual. Teniendo el triángulo pretendido, un agente dispondrá de una forma de obrar ejecutivamente contra su paciente, a la vez que prevé mantener su integridad gracias a la geometría y a la dinámica de las armas. Si la acción u obra tiene éxito, la triangulación ha sido coherente. Triángulo pretendido: “Un triángulo pretendido es aquel concebido y/o actuado en primera intención como acción ejecutiva directa.” El triángulo pretendido más eficiente será aquel que tenga como objetivo ejecutivo la parte vulnerable del paciente, más próxima al agente. En condiciones estadísticamente normales, con el paciente pretendiendo la máxima eficiencia, en la que la hoja de este esté dispuesta en el medio, será la sencillez o emisor lucido de este. En caso de éxito ejecutivo, teniendo como objetivo ejecutivo la sencillez o emisor del paciente, la hipotenusa será el segmento del arma paciente más la extensión virtual de la hipotenusa (BΓ+BHΓ). Por otro lado, el cateto real habrá de ser el segmento del arma agente (AΓ). Por tanto, el cateto virtual quedará igual al paso de ataque, que será la cuerda del arco angular de ambas hojas (crdΘABΓ) y secante a este, por la punta de la hoja paciente y emisor lucido del agente. “Que el cuadrado de la hoja real paciente más la extensión de virtual de la hipotenusa, siendo la hipotenusa del triángulo pretendido más eficiente, será igual al cuadrado de la hoja real agente, más el cuadrado de la cuerda del arco angular formado entre la punta de la hoja paciente y el punto más distal del emisor lucido del agente.” (BΓ)2 = (AΓ)2 + (crdΘABΓ)2 Esto dará lugar a que el paso de ataque, quede óptimamente concebido como aquel que dé lugar a un ángulo hipotético recto. No obstante, la aplicación al contexto emergente puede dar lugar a otros pasos y ángulos de ataque, que deformen esta proporción, adaptándola a la geometría particular y la dinámica temporal. Existirá la posibilidad de generar triangulación a otro objetivo ejecutivo de la anatomía paciente. En ese caso, a dicha triangulación pretendida habrá que sumarse la extensión de la rectitud, no así en caso TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 441 -DE LA C AUSA TÉCNICA de la triangulación respondida o reaccionada. Esto, demostrará geométricamente la ineficiencia de la intención ejecutiva, sobre un punto más profundo en el medio particular del paciente que su sencillez, a lo sumo. Por ello, para conservar la eficiencia de la obra, el objetivo ejecutivo deberá estar ligado a la parte distal de la rectitud o extremidad que sostiene a esta. Cabe la posibilidad de que un agente se vea amenazado por la obra de un paciente, que pretende triangular sobre él. Si el agente advierte de esto, el triángulo pretendido paciente puede ser respondido por un triángulo nuevo del agente, que mutando la disposición de su arma en el espacio, genera un triángulo respondido agente con su consiguiente conversión geométrica, y por tanto, la transferencia del medio. Triángulo respondido: “El triángulo respondido es aquel creado de forma consciente por un agente, para actuar a tiempo o tras tiempo de una intención ejecutiva paciente.” Tras la respuesta del triángulo, el ángulo recto pasa a estar formado por la hoja del agente que responde y el nuevo cateto virtual, que quedará descrito como la línea entre el emisor lucido agente y la extensión virtual de la hipotenusa del paciente. De esta manera, cuando un triángulo se responde, la geometría del tirador “A” que pretendía el primer triángulo, pasa convertirse en la geometría del tirador “B”, que ha respondido este triángulo. En un entorno práctico, esta sucesión de eventos no está determinada de una forma perfectamente definida, pues será preciso un trabajo concienzudo, con la intención y los medios, para obtener una visión clara de la triangulación pretendida y respondida. Producto del concepto geométrico de la triangulación ejecutiva y la triangulación respondida, surge la oclusión dinámica, como elemento dispositivo que aplica los conceptos, inicialmente destinados a la obra ejecutiva, y se obtiene una obra que compromete al opositor sin exponer al usuario. Estos triángulos respondidos y/o oclusiones dinámicas pueden ser obrados de manera absoluta, o por el contrario, de fortuna. Esto dará lugar al triángulo reaccionado, que será aquel que se actúe sin la oportunidad de generar una triangulación y preparación de la obra. Triángulo reaccionado: “El triángulo reaccionado es aquel creado de manera instintiva e irreflexiva, al actuar un paciente ante la acción ejecutiva de un agente.” Potencial figurado y literal de la obra ejecutiva. Una obra ejecutiva, al igual que cualquier otra, estará marcada por el potencial contenido en ella, sin embargo en este caso, se tendrá en cuenta tanto el punto de vista figurado como el literal. El significado y peso argumental figurado, atribuirá un mayor valor a una ejecutiva exitosa, por generar hipotéticamente unos daños o lesiones más o menos marcados. Esto habrá de ser contenido dentro del análisis, pues la esgrima, como instrumento preparatorio; otorga la posibilidad de estudiar escenarios posibles desde un punto de vista doméstico y desde una perspectiva instruccional, posibilitando la aplicación de las conclusiones a un contexto funcional y literal. “Para entender el potencial de una obra ejecutiva se habrá de comprender su potencial figurado, pues esto permitirá deducir cómo se podría aplicar la técnica a un contexto literal y funcional, donde los aspectos figurados del arma estuviesen, total o parcialmente, presentes.” Igualmente, desde el punto de vista estrictamente literal, la ejecutiva poseerá un valor adquirido, tanto por su pretensión, su éxito y sus repercusiones en el mundo físico. En este caso, la repercusión de la TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 442 - ejecutiva podrá tener un componente ventajoso para el agente, que pueda dejar al paciente en una desventaja posterior al éxito, ya sea por el castigo recibido o por el peso psicológico de ser tocado. “La obra ejecutiva exitosa poseerá el potencial literal de condicionar la obra del ejecutado en subsiguientes asaltos, de manera física y psicológica.” Desde el punto de vista general: “La obra ejecutiva alcanzará un mayor potencial por diversos motivos, que deberán ser estudiados en profundidad para poder configurarla de manera eficiente.” Potencial de la obra ejecutiva por el contenido anatómico y funcional del objetivo ejecutivo: Una ejecución, en su literalidad o figuración, estará ligada a la posibilidad de inhabilitar al paciente, de un una manera temprana, evitando su respuesta o permanencia en el asalto. Será por ello, que el contenido anatómico del objetivo ejecutivo será crucial para determinar el valor del éxito o fracaso de la obra ejecutiva en concreto. “La el éxito de la obra ejecutiva tendrá potencial lesivo distinto según donde se halla generado el tocado.” El agente podrá ejecutar con una supresión, que llevará hipotéticamente a la incapacidad del paciente para continuar con su operatividad. Esta supresión será la obra más eficiente por resultar en una menor exposición agente y, potencialmente, una menor lesión del paciente. “La supresión buscará la inhabilitación del agente por medio de la interrupción figurada de su arma.” Por otro lado, se podrá obrar contra objetivos ejecutivos, que en la figuración no resultarían inmediatamente letales, como las extremidades, tanto en la longitud de estas como en su parte más distal, evitando y/o limitando la plena función del paciente. No obstante, esta ejecución no determinaría figuradamente la conclusión garantizada del asalto, pues la pérdida eventual, total o parcial, de una extremidad, no generaría necesariamente la instantánea inhabilitación. No obstante, en el contexto doméstico literal, duelístico y/o esgrimístico, si tendrá la capacidad de dar conclusión al asalto. Por último, existirán objetivos ejecutivos con un valor mayor, que llegando a superlativo, resultarán figuradamente esenciales para el soporte de las constantes vitales, cognición o motricidad paciente. Estos serán la cabeza, la sección cervical y la sección dorsal del torso. Con la ejecutiva exitosa sobre la cabeza del opositor, se generaría figuradamente la total e instantánea supresión de sus funciones cognitivas. Será independiente donde se genere el contacto, pues la naturaleza figurada del arma arroja unos efectos hipotéticos, a través de la física, que con su aplicación, puede entenderse que no sería posible la supervivencia del paciente. No obstante, la ejecución capital no reducirá el potencial lesivo autónomo del arma paciente, por lo que será preciso mantener control de ella. Con el éxito ejecutivo sobre la sección cervical del paciente, se podrían observar dos efectos figurados: - Por un lado, se podría seccionar y cortar el tránsito nervioso medular, lo que incapacitaría al paciente instantáneamente. - Por otro lado, de tener la ejecutiva una naturaleza superficial, sería posible generar una sublimación de tejidos indispensables para la supervivencia del individuo. En este caso serían las arterias y sección laríngea y traqueal del sistema respiratorio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 443 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por último, la ejecutiva sobre el torax y abdomen, tendrían una repercusión figurada menor, pues tan solo con la sección de la columna vertebral se obtendría una posible inhabilitación instantánea. No obstante, las lesiones generadas tanto por la acción directa del haz como por la interacción de la sublimación sobre el cuerpo paciente, harían inevitable el deceso de este, en un corto periodo de tiempo. La obra llevada a cabo como castigo, tendrá también una relevancia sobresaliente en el plano literal, pues dependiendo de la anatomía y la función del objetivo ejecutivo, podrá generar la inhabilitación o merma del paciente, ya sea durante el asalto presente o los subsiguientes. “La obra tendrá mayor valor cuanto más rápida y elegante sea la inhabilitación del paciente.” Potencial de la obra ejecutiva por la potencia de obra tras el éxito ejecutivo: Una obra ejecutiva, poseerá más valor cuanto mayor sea la posibilidad de mantener la integridad del agente tras su éxito, tanto física como psicológicamente. “Una obra ejecutiva eficiente habrá de ser llevada a cabo sin que el agente se vea afectado por los aspectos literales o figurados de ella.” Entre estos aspectos literales estará la posibilidad de que el agente reciba daño o genere una lesión al obrar, pues es posible que una ejecutiva precise una entrega del agente más allá de sus posibilidades. Esto tendrá lugar cuando el agente pretenda la ejecución en medios más distales que aquellos que le sea posibles sostener con su anatomía. Podrá sufrir caídas, lesiones articulares y demás afectaciones derivadas de llevar al límite su movilidad. Por ello es crucial comprender la biomecánica humana, haciendo posible la conjugación de las posibilidades del cuerpo con las necesidades de la obra. Igualmente, cuando una obra tenga éxito, habrá de permitir la seguridad agente, evitando que la fuerza implícita de este genere también el contacto peligroso con la hoja paciente, llevando a la autoejecución. “La obra ejecutiva deberá ser segura para el agente, evitando exponerlo a la autoejecución u otras lesiones.” De la misma forma, los aspectos figurados del arma dictarán una repercusión hipotética del éxito del la ejecutiva. En este caso, el mayor y más significativo efecto será la pérdida de control del arma paciente, una vez este fuese inhabilitado. Esto se podrá deber a la liberación del arma, quedando fuera del manejo de su usuario paciente y en potencia de herir al agente ejecutor. Se deberá de tener en cuenta, por tanto, la trazada e inercia de la hoja paciente, así como la ubicación espacial de esta, que haría posible que se precipitase sobre el agente, con los consiguientes daños. De esta manera, se entenderá que: “Una obra obtendrá mayor valor cuanto más operatividad y potencia de obra conserve su autor tras el éxito.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 444 - Potencial de la obra ejecutiva por la potencia de obra tras el fracaso ejecutivo: La obra ejecutiva, no necesariamente tiene que tener éxito. Tanto así, que un buen número de estas serán dispuestas, reparadas o respondidas por el paciente, dependiendo de la capacidad técnica de este. Además, la obra ejecutiva podrá ser llevada a cabo con la intención de prevenir una acometida paciente. Por tanto, el agente, habrá siempre de tener en cuenta que su obra ejecutiva tendrá que ofrecer la posibilidad de continuar el asalto tras su procedimiento. Será por ello, que tendrá que tener un objetivo ejecutivo ligado, que permita generar una geometría compatible y coherente con los medios emergentes del fracaso. “El objetivo ejecutivo tendrá que ser compatible con continuar la obra si se fracasa en el intento ejecutivo.” Se dará lugar con esto a la continuación de obra, que como en una obra dispositiva, tendrá que ser preparada, condicionando la obra ejecutiva a ser obrada de una manera determinada. O sea, que la continuación de la obra ejecutiva tras su fracaso habrá de quedar implícita en la preparación de dicha obra. De esta forma, se evitará la exposición técnica y las acciones forzadas, ya estén dentro de una frase de armas cualquiera o de una obra ejecutiva concreta. Será esta la motivación para ligar objetivos ejecutivos próximos al agente, que queden distales al paciente. Pues a ellos será sencillo el acceso, mientras al paciente le resulta complejo o lento su control. Además, el agente quedará menos expuesto al obrar desde un mayor diámetro común. Por ende, será la sencillez o la guarnición, aquello sobre lo que resultará más eficiente obrar ejecutivamente, debido a que se conservará una buena parte de la operatividad tras el éxito y tras el fracaso de la obra, pues esta quedará recurrentemente más próxima al agente, y con ello, este último tendrá más seguridad ante su fracaso a causa de encontrarse en un medio con mayor distancia. Por tanto: “La obra tendrá mayor potencial cuanta más operatividad y potencia de obra conserve su autor tras el fracaso.” Potencial de la obra ejecutiva por su valor técnico y sintaxis: Como punto fundamental para valorar objetivamente la obra y a su autor, cabe destacar el valor técnico que podrá tener dicha obra. Se determinará así la eficiencia en la elección de la obra, que será un factor clave para entender la riqueza de conocimientos y la capacidad de adaptación que posee un agente actúa. Dicho valor y potencial le será atribuido por: - El repertorio usado. - La dificultad para la ejecución en el objetivo ejecutivo. - La adaptación de la obra a la intención agente. - La adaptación de la obra a la intención paciente. - La elegancia y precisión en la acción y disposición de la obra. - La coherencia de la frase de armas. - La faz presentada. - El contenido didáctico de la obra. - La conservación de la integridad del paciente. - Otros aspectos contextuales directamente dependientes del contexto. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 445 -DE LA C AUSA TÉCNICA En esencia, el potencial de una obra ejecutiva agente estará en gran parte determinado por la sintaxis, implícita en la relación entre esta y la configuración geométrica del paciente. Esto será también dependiente y variable según el tiempo en que la obra tenga lugar, pues la configuración de una misma obra ejecutiva deberá ser concebida y adaptada, geométrica y dinámicamente, a la posición temporal que tendrá respecto a la obra paciente. Así se puede entender que una obra ejecutiva tendrá un potencial dependiente de si es llevada a cabo antes, durante o tras la obra del opositor. La obra ejecutiva antes de tiempo tendrá potencial de éxito al inhabilitar al paciente antes de su respuesta, cosa que se deberá mayormente a la dinámica con la que la obra en cuestión es actuada, que deberá ser la más rápida posible mutando una geometría que deberá ser eficiente. “La obra ejecutiva antes de tiempo tendrá su principal sustento en la dinámica que posibilitará la inhabilitación del paciente antes de su reacción.” La obra ejecutiva a tiempo tendrá su potencia de éxito al hacer uso de una geometría que ataje y, por consiguiente, controle la hoja del opositor paciente. Esto deberá hacer uso principalmente de la geometría, debiendo ser auxiliada esta por la necesaria dinámica. “La obra ejecutiva a tiempo estará principalmente sostenida en la óptima geometría, que permita el control del arma paciente al momento de realizarse la ofensa.” La obra ejecutiva a tras tiempo obtendrá su potencial de éxito al hacer uso de una geometría coherente con la situación presente, auxiliada con una dinámica marcada y rápida. Ambas cosas habrán de permitir obrar coherentemente y con éxito, antes de que el paciente pueda volver a obrar y generar una respuesta válida. A tras tiempo, la obra tendrá un mayor número de elementos implícitos, pues geometría y dinámica tendrán importancia por igual, y adicionalmente, el agente no dispondrá de tiempo para conjugar su geometría y dinámica con precisión, dado que la respuesta a la obra paciente deberá ser lo más veloz posible. “La obra ejecutiva a tras tiempo del agente se sostendrá en la conjugación de la geometría más eficiente con la mayor de las dinámicas posibles, evitando una segunda obra paciente.” De esta manera, entendiendo el potencial de la obra ejecutiva según su sintaxis, su geometría y su dinámica, y aplicado todo ello al tiempo en que está obrada, se puede entender que el mayor potencial de la obra tendrá lugar cuando esta esté llevada a cabo a tiempo, pues será la geometría lo que mayor incidencia tendrá, haciendo que los condicionantes físicos del agente queden en un segundo planto, aumentando la posibilidad de éxito en caso de que la sintaxis sea plena. “La obra ejecutiva con mayor potencial será la que tenga lugar a tiempo, pues esto dependerá de la geometría, siendo esta el elemento que poseerá el mayor de los valores en un contexto eficientemente medido.” Se concluye, por tanto: “Que una obra ejecutiva tendrá mayor valor cuanto mayor sea su coherencia sintáctica y su contenido técnico, así como menor sea la cantidad de elementos implícitos y notable la luz arrojada por su autor.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 446 - Supresión: “La supresión, en un contexto literal, es el acto de reducir o inhabilitar la operatividad de un oponente sin necesidad de recurrir a la aplicación de la fuerza letal sobre él.” En el ejercicio esgrimístico, será la naturaleza figurada en lo que se sustentará el hecho de usar la supresión como elemento central de la acción ejecutiva, que unido a la filosofía propia laserina y del uso eficiente de las armas, dará como resultado la pretensión de inhabilitar al paciente comprometiendo su integridad en la menor medida posible. Para conseguir la inhabilitación del paciente con la menor lesión posible, el objetivo ejecutivo más viable será la sencillez armada del tirador, que tras ser herida, perderá la posibilidad de sostener u operar el arma, y con ello, figuradamente se impedirá y detendrá la pretensión ejecutiva de dicho paciente suprimido. Lo que detendrá el asalto con la menor incidencia lesiva posible. “La sencillez del paciente será el objetivo de la supresión.” Esta lógica también se aplica a la supresión sobre el arma, que aplicando la naturaleza figurada de la hoja, generaría una instantánea inoperatividad del instrumento, y por ende, el desarme y/o inhabilitación del paciente suprimido. “Será ideal ejecutar sobre el arma paciente, suprimiéndolo y reduciendo la lesión figuradamente proferida.” Suponiendo la sublimación al contacto con la hoja de todo material líquido o sólido, se entiende que el potencial figurado del arma haría que la hoja no se detuviese con el mero contacto contra el emisor opositor. Será por ello, que la supresión sobre el arma podría extenderse a otras partes vulnerables de la sencillez y asimento, afectando así a más de un elemento en la misma trazada. Desde el punto de vista literal: “La supresión será la inhabilitación del paciente por medio de la eliminación de su posibilidad de continuar en el asalto con garantías, ejecutando sobre su arma o su mano, con la intención de minimizar la lesión.” Este punto hará que se pueda recurrir al apagado forzado o al desceñido del arma para que el paciente cese en su empeño opositor. Esto también sería llamado supresión, solo que tendría efectos sobre el mundo físico, sin necesitar de la aplicación de hipótesis figuradas para su compresión. Existen dos tipos de supresión, con inferencia de la naturaleza figurada del arma: Supresión sin lesión paciente: Esta es la supresión en la que, de forma figurada, sufren daños únicamente los elementos vulnerables ajenos al cuerpo del paciente, como el arma o cualquier otro elemento portado. Supresión con lesión paciente: Supresión en la que, de manera figurada, el paciente sufriría una herida de consideración leve, que le inhabilitase para continuar el asalto. Esta supresión tendrá como objetivo ejecutivo las partes más distales de las extremidades del paciente, así como podrá ser el producto de una pretendida supresión sin inhabilitación, que no ha tenido el éxito esperado pese a haber resultado plenamente ejecutiva. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 447 -DE LA C AUSA TÉCNICA Técnicamente, la supresión más eficiente tendrá lugar mediante un encordado del arma, siendo de relativa utilidad ante pacientes que no estimen con precisión el medio proporcional del agente. Además, resultará una de las acciones ejecutivas más sencillas y funcionales, mas sin embargo, comprometidas sin un control preciso del atajo y oclusión. “Para obtener la supresión, será ideal obrar un encordado que con precisión, haga contacto en el emisor lucido o la parte más distal de la mano armada paciente.” Esto será así por la relativa facilidad de realizar una extensión del rumbo del arma mientras se ataja privando (encordado simple) o incluso disponiendo (línea en cruz) el arma paciente. De esta manera, el arma agente se dirigirá con la parte más distal de su tercio débil al emisor lucido del paciente, generando la supresión consiguiente. Para que esto tenga lugar, de la manera más eficiente posible, será necesario entender que el diámetro común de la sencillez, en el momento del éxito ejecutivo, habrá de ser igual al segmento del arma agente más el emisor lucido paciente. Por tanto, el agente tendrá la posibilidad de obrar ejecutivamente sobre su paciente conociendo que tan solo la punta de su arma agente, podrá tocar la parte más distal del emisor lucido del paciente. “Para que la supresión agente tenga éxito, este habrá de tener un pleno control de la distancia, minimizando la herida y efectos no deseados sobre el paciente. Por otro lado, en una causa libre, el potencial de la supresión, con o sin inhabilitación paciente, decrece a la vez que aumenta su dificultad para predecir la ubicación exacta de la sencillez, emisor o cabo del arma del paciente. Esto es debido al área tan reducida del emisor lucido y la disposición tan interna en el medio de común herida que tendrá el cabo del arma. Por tanto, se considera un acto de dominio técnico el hecho de suprimir intencional y repetidamente a un paciente desde la causa libre o como resultado de una intención dispositiva sostenida. Todo esto hará a la agregación de las hojas un elemento fundamental para prevenir o posibilitar la supresión, que con un pleno control del debate, arrojará una esgrima extremadamente elegante en su práctica, ejecución y conclusión. “La supresión será la expresión más ilustrada y culta de la intención y obra ejecutiva.” Ejecución acral: “Se entenderá como ejecución acral aquella generada en las extremidades del paciente, sin contar con la parte más distal de estas.” Desde un punto de vista figurado, la ejecución acral permitiría la total inhabilitación de la extremidad ejecutada, lo que llevaría, muy probablemente, al cese de la oposición activa por parte del paciente. En la perspectiva literal, la obra que tenga éxito en la zona acral, tendrá el potencial de generar castigo sobre el paciente. En una mayoría estadística de las situaciones, el antebrazo será la zona acral más expuesta, en toda su extensión. Por ello que el castigo al nervio radial bajo el extensor largo del carpo tendrá un mayor potencial, no solo por su exposición, sino por las complicaciones mecánicas que genera el entumecimiento de la zona. La ejecución acral se habrá de llevar a cabo desde el medio proporcional en el centro del estrato de sombra. Esto será debido a que se precisará la inmersión en el medio proporcional paciente para que el extremo agente pueda alcanzar el objetivo ejecutivo paciente. Dicha inmersión será necesaria para ejecutar en cualquier punto de la extremidad superior, pues la sencillez del paciente quedará en un TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 448 - potencial medio de común herida, quedando el segmento del arma paciente dentro del medio particular agente, en potencia de alcanzar la extremidad de este, lo que hará a dicho agente necesitar de un control total de la hoja paciente para asegurar la obra. Para la ejecución acral en brazos: Para ejecutar de manera segura sobre los antebrazos del paciente, desde el diámetro común coincidente con el foco de ambos implicados, será preciso un ángulo de ataque mínimo en la triangulación, que dé lugar a un paso de ataque igual o mayor la longitud del conjunto de la guarnición y la sencillez de este sujeto, en su proyección sobre el plano vertical. O sea, que el paso de ataque así como el cateto virtual, deberá de ser igual o mayor a la medida del cabo y emisor lucido del paciente. Esto será necesario para superar la posibilidad e la ejecución sobre la sencillez agente que potencialmente será previa a la ejecución sobre el antebrazo, si los focos son coincidentes en el diámetro común. “La ejecución acral, en el brazo armado paciente, precisará de un mayor ángulo y paso de ataque que cualquier ejecución a la sencillez.” Existirá la posibilidad de generar la ejecución acral sobre el brazo no armado del paciente, siendo necesaria la adaptación del medio a la condición geométrica en la que la oportunidad surja. Por tanto, son tantas las posibilidades de obrar sobre la extremidad no armada, que no existirá una técnica específica para desarrollar su metodología. No obstante, la vía más factible será conseguir que el paciente exponga e introduzca su brazo no armado en el medio proporcional agente. Para la ejecución acral en piernas: Para obtener el éxito en de la ejecutiva sobre las piernas del paciente, se deberá bajar el plano del ítalo, en la medida en que desde cualquier posición erguida, no sea posible la ejecución sobre la sencillez agente, por parte del paciente. Adicionalmente, el punto coronal del agente quedará expuesto, por tanto, será necesario aproximarlo lo máximo posible a su propio plano del ítalo y/o al plano inferior, alejándolo de su plano límite y extendiendo la rectitud. Idealmente, se deberá ligar un punto concreto de la extensión de la pierna paciente como objetivo ejecutivo para, posteriormente, generar el italado en trío con él, lo que magnificará la eficiencia geométrica de la obra ejecutiva. Pese a ser posible, hay que entender que la ejecución sobre las piernas tendrá una utilidad práctica limitada, dada la geometría del asalto entre humanos. Así pues, será un recurso marginal y reservado, normalmente, a situaciones de desesperación. Ejecución solar: “La ejecución solar será entendida como aquella que tiene lugar sobre el centro del torso del paciente, concretamente aledaña a la zona del esternón.” Según la lógica geométrica que arroja la causa instrumental laserina, la ejecución solar será una obra con una alta exposición técnica, pues el medio particular del agente estará completamente sumergido en el medio proporcional paciente. Con esto, el agente que pretenda ejecutar, tendrá el segmento de la rectitud expuesto a la oclusión, estática y dinámica del paciente. Se entiende, por tanto, que la ejecución solar no será eficiente, salvo que la oportunidad se presente en pleno control y previsión del la hoja del ejecutado. Los cuadrantes de blossen pertenecientes, en principio, al objetivo ejecutivo de una ejecución solar, serán 1D, 2C, 3B, 4A. No obstante, dependerá de la afirmación del paciente, pues cuando este esté perfilado, la entrada a esos blossen se generará por los costados. La ejecución solar se habrá de llevar a cabo desde el horizonte de sucesos del medio proporcional, lo que elevará la exposición técnica de manera superlativa, y con ello, hará que se convierta en una obra que llevar a cabo con la mayor de las convicciones, así como asumiendo los resultados de dicha exposición. Así pues, en una mayoría estadística de los escenarios posibles, no existirá una retirada del medio segura tras la ejecución solar. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 449 -DE LA C AUSA TÉCNICA La manera más viable y estadísticamente eficiente de llevar a cabo una ejecución solar es la de aprovechar la salida del medio de la hoja paciente, o su indisposición. Dicho arma habrá de estar controlada, de manera virtual, y remisa. El paciente no deberá ser capaz de reparar la trazada de su arma en el tiempo debido, y por tanto, mientras el paciente está sujeto por su propia inercia, el agente tendrá las líneas abiertas a la zona solar. Hay que entender que mientras las hojas estén agregadas, no existirá una manera eficiente de llevar a cabo una ejecución solar, pues dicho objetivo ejecutivo estará siempre cubierto por la disposición de la hoja paciente, lo que generará una oclusión a cualquier intento de ejecución agente. Ejecución capital: “La ejecución capital será aquella que tenga como objetivo ejecutivo cualquier blossen capital, dicho de otra forma, la cabeza y/o cuello del paciente.” Se puede también denominar como ejecución capital aquella que realmente sea de detroncación, que será la que tenga como objetivo ejecutivo la zona cervical del opositor. La ejecución solar, se habrá de llevar a cabo desde el horizonte de sucesos del medio proporcional. No obstante, será mayor aún la exposición y dificultad de ejecutar en un objetivo ejecutivo ligado al blossen capital, que sobre el torso. Esto se debe a que para una ejecución capital, habrá de generar un triángulo que llevará al rumbo del arma a estar angulado obtuso respecto al recto, lo que reducirá el extremo ejecutivo del arma y proporcionará un mayor compromiso técnico, que estará a su vez, condicionado por la dimensión temporal de la obra. Sumado a esto y por otro lado, en una presentación en la que el paciente esté tumbado, la cabeza quedará más proximal al agente, lo que podrá generar junto a la posibilidad de italarla como objetivo ejecutivo, una cierta ventaja geométrica. No obstante, la ejecución capital gana parcialmente funcionalidad cuando se produce sobre un paciente que está totalmente perfilado, o con un foco considerablemente desfasado del diámetro común. Esto se debe a que, en ese contexto geométrico concreto, la mayor potencia de oclusión se produce aledaña al plano solar, y por tanto, todo aquello que quede por encima del plano superior, es susceptible de ser ejecutado. En la ejecución capital, existirá el peligro para el agente en una segunda intención, pues quedará vulnerable dicho agente que pretenda ejecutar de capital, ante un paciente que puede responder en causa libre con una ejecución solar de estocada sagita, concretamente sobre el plano superior de agente. Para dar lugar a un medio proporcionado, pretendiendo la ejecución capital sobre el paciente, será preciso el uso del atajo en sujeción, por medio de una garatusa y un tránsito al lado armado agente y no armado paciente, con un compás de cruce sobre una transversal de acometida. También con la obra en la que la hoja del paciente quede expelida del medio, quedando el tiempo necesario entre el susodicho expelido y la reducción paciente. Respuesta a la obra ejecutiva del paciente: La respuesta a la obra ejecutiva del paciente, llamada simplemente respuesta, tiene lugar cuando el agente es capaz de defenderse de algún modo, de la obra o acción ejecutiva de su paciente, mientras pretende a tras tiempo la obra ejecutiva propia contra su paciente. Respuesta ejecutiva: “La respuesta ejecutiva es aquella obra con intención ejecutiva llevada a cabo tras el éxito de una obra o acción defensiva y asociada a esta.” Dicha respuesta ejecutiva estará compuesta de un módulo protectivo, uno organizativo y uno ofensivo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 450 - Esto dará lugar a que una vez defendido y seguro, el agente tenga la posibilidad de obrar una triangulación respondida, que podrá tener distinta naturaleza dependiendo de si se aprovecha la ubicación y vector del arma agente, o por el contrario, se reposicionan para dar lugar a dicha obra. Esto será llamado como respuesta directa o indirecta. Respuesta directa: Aquella respuesta que es obrada desde la misma sencillez y/o rumbo del agente producto de la acción u obra defensiva viva, o sea, que tiene potencial de continuar la obra de manera ejecutiva. Ejemplo de esto será un encordado tras un reparo. En él, no se precisará de la mutación de la sencillez, pues solo con la aplicación de fuerza par, el rumbo se extenderá hasta su objetivo ejecutivo. La respuesta directa, es la respuesta de naturaleza más veloz. Como contrapartida, habrá de ser obrada en perfecta consonancia con la inercia y movimiento del objetivo ejecutivo, lo que determina que tenga que ser concebida y actuada de manera rápida. Por tanto, la respuesta directa será producto de la obra absoluta, e idealmente preparada para aumentar su posibilidad de éxito. En esencia, una respuesta directa está compuesta por un módulo protectivo, uno organizativo implícito y uno ofensivo. Por norma, en la respuesta directa habrá implicado un solo vector de movimiento en la acción del arma, desde la acción defensiva hasta el éxito ejecutivo en la respuesta. Respuesta indirecta: Aquella respuesta que es llevada a cabo tras la mutación de sencillez y rumbo del agente que responde. Ejemplo de esto será la respuesta tras la obra de una oclusión, que precisará de la segura extensión del rumbo y una mutación de la sencillez. Igualmente, será indirecta cualquier respuesta que se obra a tras tiempo con una obra completa, quedando así indefinida la complejidad máxima de esta. Es digno de señalar que una respuesta indirecta no es lo mismo que una segunda intención. La diferencia radica en que la respuesta indirecta está contenida en la misma obra de respuesta. Por otro lado, la segunda intención pertenece a la escala temporal de la frase de armas, y por tanto,es una obra adicional. Además, la segunda intención resulta ser dar la faz de una intención y obrar con otra intención distinta a la mostrada o actuar de otro modo tras abortar la obra inicial. Mientras que la respuesta indirecta es una obra agente que concatena con la obra paciente sin pretender dar una faz distinta a la real. En esencia, una respuesta directa está compuesta por un módulo protectivo, uno organizativo explícito y uno ofensivo. Normalmente, en la acción del arma de una respuesta indirecta, habrá más de un vector de movimiento, desde la acción defensiva hasta el éxito ejecutivo en la respuesta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 451 -DE LA C AUSA TÉCNICA Seguridad figurada tras la ejecutiva: La obra ejecutiva, para considerarse segura, tendrá que ostentar la mayor potencia de éxito en su cometido de ofender, y además, deberá mantener a salvo la integridad del usuario agente, tanto durante como tras la obra. “La obra ejecutiva será segura cuando el agente quede totalmente exento de ser herido tras la ejecución, incluso aplicando hipotéticamente los aspectos figurados del arma.” Por tanto, la obra ejecutiva eficiente y con valor notable, habrá de ser llevada a cabo con el constante control del arma paciente, pues de lo contrario, tras la herida del agente al paciente, el primero podría quedar expuesto, ya sea por el movimiento del arma opositora o por una acción u obra paciente, mientras este no ha sido totalmente inhabilitado. “El arma paciente será potencialmente peligrosa mientras no sea explícitamente inhabilitada.” Una vez sea dispuesta la obra ejecutiva, haya tenido éxito o no, el agente deberá de retirarse de los medios. En el caso del éxito, los efectos figurados del arma propia al contacto con el opositor podrían hipotéticamente dar lugar a eventos incontrolables, como proyecciones de material incandescente, emanaciones de gases o los efectos de la repentina sublimación, que generarán una detonación por el contacto y la onda de Prandtl. Detonación de contacto o detonación de Crookes: La detonación de contacto es el conjunto de efectos figurados generados por el contacto de un haz con un elemento sólido, entre ellos una detonación causada por la sublimación del material y una onda de choque de Prandtl, con una magnitud variable. Esta detonación podría, hipotéticamente, agravar los efectos lesivos del arma, concretamente afectando en la periferia del punto de contacto. Es por ello que aumenta el valor de la supresión, pretendiendo la mínima lesión posible, pues protegerá al paciente que recibe el impacto y al agente que lo profiere, dado que los efectos del éxito ejecutivo pueden ser sufridos también por el agente de la obra. Onda de Prandtl: La onda de Prandtl es una onda de choque hipotética, derivada de la detonación de contacto, que se generaría figuradamente en el espacio circundante del contacto con el haz. Esto afectará especialmente a los cuerpos sólidos que estén en contacto con la zona impactada en el momento del contacto con la hoja. Esta, hipotéticamente, sería capaz de generar lesiones de consideración variable en las zonas circundantes del punto de contacto del haz. La gravedad de las lesiones dependerá de la cercanía a la detonación de contacto y la densidad e índice elástico del volumen vulnerable afectado. Al explorar los aspectos figurados del arma láser, se crean elementos que deberán ser tenidos en cuenta para la concepción de una técnica funcional asociada a esta tipología de armas, pues serán las particularidades de estas las que condicionarán en gran medida la forma de ser usadas en asalto y la posibilidad de llevar el conocimiento esgrimístico a un plano literal de aplicación. “Para tener en cuenta los aspectos de la seguridad de la obra ejecutiva tras su éxito, se deberán de entender por completo las implicaciones figuradas de los efectos del arma.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 452 - Fenómeno de Damocles: “El fenómeno de Damocles emerge como la exposición del agente al potencial lesivo del arma paciente, cuando esta queda sin control tras el éxito ejecutivo contra su usuario.” Este fenómeno tiene lugar cuando, tras la ejecución agente sobre un paciente, el arma de este último queda funcional e inmersa en una fuerza o libertad que la propone hacia el agente, a causa de no haber inhabilitado por completo al paciente o su arma, quedando está en disposición de herir. En esencia: “El fenómeno de Damocles tiene lugar cuando el agente queda expuesto a causa de su éxito ejecutivo contra el paciente.” Este fenómeno será un concepto característico de las armas láser, teniendo una mayor relevancia con estas por la naturaleza figurada que se les atribuye. No obstante, existen contextos concretos donde esto puede tener lugar con otras causas instrumentales, de hoja blanca, negra o de fuego. “El fenómeno de Damocles será dependiente de la aplicación precisa de la naturaleza figurada del arma, dando con ello lugar a la comprensión de lo que sucedería en un contexto práctico literal.” Este fenómeno advierte al esgrimista laserino del potencial lesivo del arma, tanto propia como opositora, así como de la necesidad de poseer en todo momento el absoluto control de los instrumentos implicados. Es por ello, que con el uso instrumental del fenómeno, se disminuye la tendencia a pretender el tocado ignorando los eventos subsiguientes, y por tanto, el esgrimista tenderá a obrar con la mínima exposición técnica. “El fenómeno de Damocles será un elemento que facilitará la inmersión en el contexto marcial, haciendo que el tirador centre su aprendizaje en la comprensión profunda del arma, de la técnica, del asalto y de sus consecuencias.” Para evitar el fenómeno de Damocles, el agente habrá de ejecutar en total y completo control del arma paciente, pretendiendo inhabilitar el arma paciente con una supresión, asegurándose que su anatomía o cualquier parte vulnerable queda fuera de la trazada que dicha arma pueda generar, tras la baja de su usuario. “Inhabilitar el arma paciente será clave para minimizar el potencial de ser herido tras el éxito.” Geométricamente, para disminuir la potencial aparición del fenómeno de Damocles, el arma agente, en su extremo, deberá estar situada sobre el diámetro común de la sencillez que se prevea en el momento del éxito ejecutivo, generando oclusión. “El fenómeno de Damocles será minimizado con el posicionamiento del extremo agente sobre el diámetro común de la sencillez.” Dada la necesidad de prever el fenómeno de Damocles, en la intención de obtener un medio proporcionado para el agente, este habrá de mantener la punta de su arma sobre el diámetro común de la sencillez, lo que en la interacción con un paciente con similar intención, se llegará a la agregación y al debate por el centro geométrico del medio, concretamente por el diámetro común. “La intención de minimizar el fenómeno de Damocles justificará la agregación.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 453 -DE LA C AUSA TÉCNICA El fenómeno de Damocles existirá en tres contextos posibles, siendo estas circunstancias propias de medios potenciales de común herida. Los dos primeros contextos son dependientes de la energía potencial e inercial del arma paciente en sentido al agente, en el momento del éxito ejecutivo. El último de los contextos se debe a la conservación de la potencia de obra del paciente cuando el agente tiene éxito ejecutivo. Damocles potencial: Que la hoja paciente esté justo sobre una zona vulnerable agente: Emergerá el fenómeno de Damocles potencial cuando la hoja del paciente contenga energía potencial que pueda ser liberada en sentido al agente. La hoja paciente podrá tener energía potencial derivada de estar en una posición más alejada al plano inferior que la parte vulnerable agente. O sea, que la energía será gravitacional. Según donde se esté ejecutando, si el arma paciente no queda totalmente inhabilitada y extinta, se podría producir la precipitación de la hoja paciente sobre el agente, desencadenándose la energía potencial contenida en el arma. Concretamente, la ejecución acral sobre la extremidad armada, haría posible, hipotéticamente, que el arma cayese o se acerque sin control al plano inferior. Adicionalmente, el arma del paciente podrá tener energía potencial generada en la agregación, concretamente en el atajo en disposición y la resistencia entre las hojas. Esto hará que el intento agente de desencadenar su energía potencial propia pueda facilitar la acción del arma paciente, lo que dependiendo de la geometría, podría dar lugar a que tras el éxito ejecutivo agente, el arma paciente se proyectase sobre el agente. Damocles inercial: Que la hoja paciente esté siendo proyectada hacia el agente: Emergerá el fenómeno de Damocles cuando el segmento del arma del paciente ejecutado tenga una inercia y vector en sentido al agente, en el momento del contacto de la hoja agente con el paciente. El fenómeno de Damocles inercial podrá darse en medios de una mayor extensión en su diámetro común, pues la proyección del segmento del arma en sentido accidental podrá llevar la potencia ejecutiva del instrumento más allá de los límites del extremo del usuario. Adicionalmente, este contexto inercial y geométrico podrá ser posible tanto con armas blancas, negras, e incluso con armas de proyectil y/o fuego, si se entiende dicho proyectil como el elemento que conserva inercia una vez es propelido. Damocles condicional: Que el paciente o el arma opositora queden operativos tras ser ejecutado: Emergerá el fenómeno de Damocles condicional cuando el paciente es herido por el agente en una zona vulnerable, que no inhabilite instantáneamente su operatividad armada, sin que el agente posea control del arma paciente. Adicionalmente y con ciertas particularidades, este contexto inercial y geométrico podrá ser posible también con armas blancas, negras y de fuego. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 454 - Habrá de tenerse en cuenta que el fenómeno de Damocles podrá emerger de manera que coincidan a la vez sus posibilidades de potencial, inercial o condicional. La ejecución agente sobre la planta del paciente queda prácticamente fuera de cualquier contexto de aplicación práctico seguro, pues entendiendo el fenómeno de Damocles, se podrá comprender que el riesgo es superlativo. El fenómeno de Damocles tendrá mayormente lugar en la distancia del horizonte de sucesos del medio proporcional del paciente ejecutado. Cabe destacar que en el contexto del duelo, el juez podrá tener en cuenta el fenómeno de Damocles para asignar la propiedad del éxito. Así pues, será fundamental evitar dicho fenómeno, para facilitar el juicio del juez y que no pueda existir error que deje al agente expuesto. El fenómeno de Damocles dará lugar a que la aplicación de la técnica sea crucial, pues esta será lo que controlará el fenómeno, manteniendo seguro al agente, reduciendo el compromiso técnico. “La ejecución sobre la sencillez y la supresión quedará justificada como principal recurso ejecutivo, por la pretensión de evitar la aparición del fenómeno de Damocles.” El castigo, su uso y optimización. “El castigo será el producto consciente de generar dolor, lesiones o incapacitación sobre el paciente, de manera literal, haciendo uso del arma y dentro del contexto del asalto.” “Es preciso apuntar específicamente que el castigo es un recurso técnico, con potencial lesivo literal, que sobrepasa el límite doméstico de la esgrima como actividad preparatoria. Por ello, habrá de ser estudiado y comprendido previamente a ser usado, pues el agente será siempre pleno responsable de aquello que den lugar sus actos.” Para obtener el éxito en generar el castigo, el impacto de la hoja, ya sea en estocada o tajo, habrá de producirse sobre zonas no protegidas por el equipo básico de seguridad, otorgando un matiz no doméstico al uso de esta dinámica de ejecución. No obstante, pese a su validez y utilidad, su uso no será eficiente por impedir, de forma consciente, obtener y/o mantener una oposición plena y totalmente operativa por parte del paciente, una vez este ha quedado notablemente incapacitado. Esto llevará aparejado una disminución de la oposición y un sesgo que dificultará la medición reciproca de los tiradores inmersos en duelo. El estudio profundo del castigo tendrá distintos campos de aplicación: La comprensión de los efectos: El agente deberá poseer una plena comprensión del castigo y sus consecuencias sobre el cuerpo que lo recibe. Para ello, el agente deberá experimentar con los efectos del castigo, aplicándolo y recibiéndolo, pues será esta la vía por la que se deducirá la ineficiencia de su uso. Con la exposición al castigo, se entenderán, evitarán o mitigarán los efectos de la aplicación de este sobre el cuerpo propio, así como se desarrollarán mecánicas técnicas, psicológicas y fisiológicas para la reducción de las secuelas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 455 -DE LA C AUSA TÉCNICA Además, se desarrollará una base que soportará la empatía con el paciente, aumentando la percepción de aquellos mecanismos cognitivos asociados a la presión y exposición ejecutiva. La concepción y aplicación docente: Exisitirá la posibilidad de la aplicación controlada del castigo como recurso docente, para favorecer la adquisición de conceptos marciales, así como para ahondar en los efectos de dicha obra, cuando esta se lleve a cabo sin una inspección meticulosa y total control del cálculo en la acción de las armas. Es digno de mención que el hecho de usarse el término castigo, no hace referencia a penitencia alguna, sino al efecto desagradable que genera el impacto del arma. Es por ello, que el uso docente del castigo ha de restringirse únicamente al acento de obras y acciones concretas dentro de proceso didáctico. En síntesis: El castigo, como elemento docente, será usado para aumentar la empatía, aumentar el control sobre el arma propia y hacer entender al alumno que generar la lesión no es un recurso eficiente, en el contexto esgrimístico. La potencia de aplicación marcial literal: El conocimiento del castigo, efectos y aplicación, darán lugar al aprovechamiento práctico de la disciplina esgrimística laserina, en un contexto de intervención no doméstico y/o emergente, donde la aplicación de la fuerza in extremis sea justificada. Llevará esto a que el potencial lesivo literal del arma láser, o una causa instrumental funcionalmente paralela, pueda generar una ventaja frente a una oposición activa. Este matiz sostendrá el estudio del castigo ejecutivo sobre las zonas cubiertas por el equipo básico de seguridad y sobre zonas donde no esté presente dicha protección. No obstante, en este contexto de aplicación literal, en coherencia con la finalidad y base filosófica de la Esgrima Láser: “El castigo será la manifiesta expresión del fracaso en evitar o superar elegantemente el conflicto.” El castigo, en cualquiera de sus variantes, producirá sobre el paciente una magnificación de aquellos estímulos derivados del simple tocado. Esta ampliación de efectos puede producir desde el inofensivo acento del tocado sobre una zona protegida, hasta dar lugar a la lesión y su displicencia asociada. Será por ello que cuando se pretenda una obra ejecutiva, con intención de castigar, se tendrá que poseer absoluto control sobre la imposición de la fuerza al arma agente, protegiendo a este y a su paciente de los efectos derivados. En base a la presión e intención del castigo, este puede tener dos naturalezas distintas, en cualquiera de los planos de aplicación posibles. El castigo marcado: “El castigo marcado será aquel que tenga como único objetivo generar dolor físico en el paciente, sin intención lesiva, pretendiendo generar una herramienta de acción sobre la psicología.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 456 - Este castigo podrá ser generado también sobre zonas protegidas del paciente, siendo la presión de los impactos, tajos y estocadas del agente suficientes para hacer entender la superioridad de este. Castigar marcando, en el contexto de duelo, podrá tener un valor añadido sobre pacientes que sean proclives a la desesperación, desesperanza y/o a la sublimación emocional. El castigo lesivo: “El castigo lesivo será aquel que tendrá la finalidad de inhabilitar o mermar al opositor por medio de la aplicación de la fuerza sobre él.” La inhabilitación o disminución de la operatividad por medio de la lesión ofrecerá al agente una ventaja subsiguiente sobre un paciente que no tendrá plena operatividad. Esto tendrá lugar tras generar acciones del arma con una sobresaliente fuerza implícita y su aparejada exposición. Por ende, será necesaria la aplicación magnificada de energía lineal y par. Pese a ello, cabe señalar, que para que siga siendo eficiente la acción con intención lesiva, la aplicación de los vectores tiene que quedar igualmente circunscrita a la obra elegante. El castigo lesivo más eficiente en su aplicación será aquel que este destinado a los antebrazos del paciente. Esto hará que el agente limite la exposición implícita en la inmersión en estratos interiores del medio proporcional paciente. Además, la lesión tendrá un efecto considerable sobre la operatividad del arma del paciente castigado. Será debido a la posibilidad de castigar la zona de los músculos extensores superficiales, el abductor largo, extensor radial y algunos otros del antebrazo, claramente expuestos. Se dará lugar así a una clara dificultad para la aplicación de fuerza par y el sostenimiento de la pinza del asimento por parte del paciente. El castigo a la zona pectoral del lado hábil, normalmente armado, también será un recurso a tener en cuenta, pues dificultará el sostenimiento de la rectitud adelante y considerablemente la obra de las oclusiones a tercera y cuarta. Lo que dará como resultado la limitación idiomática dispositiva del paciente castigado. El dolor como elemento colateral e/o intencionado del castigo, afectará de manera superlativa a la cognición del castigado, pues la secreción hormonal será mayor que en cualquier otro contexto del asalto. Esto tendrá lugar con la predisposición del cuerpo castigado a huir de dicho estímulo, temiendo el dolor aparejado, enfatizando con ello los mecanismos que polarizarán la obra e intención del que recibe el castigo. Cuando el castigo sea aplicado sobre el paciente, en los subsiguientes asaltos se generará una clara ampliación del medio por su parte, tanto en distancia como en dimensión, que será producto inconsciente de evitar la exposición a un redundante castigo. Igualmente, al castigar al paciente, la desesperación se podrá ver realzada, pudiendo entender el paciente que la obra ofensiva es la única salida a una situación que, inconscientemente, ha elevado a razón vital, debido al dolor percibido. Momento en que la acometida irreflexiva puede tener lugar por parte de un castigado bajo los efectos del estrés. Además, el castigo y el dolor, harán elevarse el ritmo cardiaco, la frecuencia respiratoria y causar tensión muscular. Todo ello podrá facilitar la fatiga en el paciente, la disminución de su desempeño físico y la dificultad para obrar y actuar sobre su arma propia. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 457 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por contrapartida, el castigo también tendrá una serie de efectos sobre el paciente, probablemente inconvenientes para el agente, que derivarán de la resistencia natural del cuerpo al daño, al peligro y la preparación para la huida. La exposición sorpresiva al dolor generará una secreción de encefalinas, endorfina, y adrenalina, entre otras hormonas. Esto desembocará en que el castigado se vea considerablemente condicionado por los efectos de estas, aumentando su capacidad de esfuerzo por la adrenalina, disminuyendo su percepción del dolor, por el efecto analgésico de las encefalinas y decreciendo la inmersión emocional en la derrota, a causa de la endorfina. “El castigo será un recurso funcional que resultará ineficiente dentro del contexto estrictamente esgrimístico.” ———— DE LA CAUSA INSTRUMENTAL - 461 - Generalidades de la causa instrumental TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 463 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL El arma láser: “El arma láser es un utensilio, causa instrumental de la Esgrima Láser, compuesto por una guarnición y una hoja que habrá de emitir luz, a la que se le atribuirá el potencial figurado de sublimar cualquier elemento físico con el que tenga contacto.” Una arma láser será un elemento físico, tangible y determinado, que tendrá el cometido de ser usado como instrumento esgrimístico, proveyendo al usuario de un objeto que usar para generar la ofensa sobre su opositor, en el contexto del asalto, en el ejercicio de la Esgrima Láser. El arma láser será un conjunto constituido por dos elementos principales: guarnición y hoja.