Este traste delimitará la zona más proximal de la hoja agente con la que este deberá generar agregación, pues la aplicación de fuerzas a su hoja en un punto más proximal, por él mismo o por su paciente, podrá generar el desasido o la imposibilidad de administrar la fuerza generada. Los trastes son subdivisiones complementarias, lo que posibilita usar la posición de cada uno de los trastes o la división del diapasón por cada una de sus medidas. Orden próximo-distal de los trastes: Los trastes, se pueden identificar de manera próximo-distal, en referencia a los puntos armónicos que generan en la percusión y posterior resonancia de la hoja, dando como resultado una subdivisión de la hoja real acorde a las necesidades físicas del control de la resonancia y tacto. Orden próximo-distal de los trastes: “Γ0 - Γ2 - Γ4 - Γ5 - Γ7 - Γ12” Subdivisión del diapasón en cada una de las fracciones de los trastes según su orden próximo-distal: Guarnición - Γ0 = ΓD Γ2 = ΓD/9 Γ4 = ΓD/5 Γ5 = ΓD/4 Γ7 = ΓD/3 Γ12 = ΓD/2 - Segunda mitad del diapasón ———— - 527 - Saya TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 529 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Generalidades del saya: “El saya es un instrumento cilíndrico y hueco, destinado a la protección reciproca del arma láser y de su usuario, cubriendo la hoja cuando no esté dispuesta en el medio, facilitando su seguro manejo, literal y figuradamente.” El saya deberá ser entendido como parte fundamental del arma láser en su uso académico, dado que el instrumento precisa de un utensilio complementario, que permita evitar la banalización de la hoja y la exposición pública de esta mientras se encuentra extinta. En el plano filosófico, el saya representa al tirador, que asimila la luz que su arma le ofrece tras realizar su labor operativa. De este modo, cuando se hace la analogía entre luz y conocimiento, se puede entender que un individuo adquiere conocimiento tras ensayar su arma, habiendo servido en asalto. El arma siempre se desensayará y se ensayará ignita, siendo dentro del saya donde se producirá la ignición y la extinción de la hoja, siendo esto un proceso que no ha de ser observado por ningún individuo, efectiva o posiblemente, opositor. “El arma se desensayará y ensayará ignita.” El saya se portará al lado no hábil del usuario, siendo este el lugar en que facilitará la biomecánica del iai, permitiendo además que la mano hábil quede libre mientras se tiene control del arma ensayada. Geométricamente, el saya se representará virtualmente con un segmento propio, que aparecerá al ser aprestado y gobernado, normalmente por la mano no hábil del usuario. Este segmento partirá de la sencillez no armada, o sea de donde se esté tomando el saya, extendiéndose hasta el límite distal del saya, llamado shiri. “El segmento del saya es aquella línea recta finita que se extiende entre la sencillez que apresta el saya y el shiri de este.” El saya, en la mayoría de las guardias, cuando sea aprestado dejará su kuchi o boca más cercana al metacarpiano índice que a ningún otro, esto hará que naturalmente su segmento quede esdrújulo. El beru del saya ceñido quedará normalmente contraído a la cadera, junto a la mano que lo apresta, reduciendo la silueta del tirador y protegiendo tanto el saya como su extremidad. De manera adicional, existirá la posibilidad de usar el saya como elemento de equilibrio y control de la masa, desplegándolo y valiéndose de su inercia para aumentar la amplitud de la acción del torso y/o rectitud armada. “El saya será normalmente ceñido, con la mano no hábil aprestada a su beru y contraída.” El saya podrá quedar ceñido o sin ceñir. o sea, que podrá ser portado contraído a la cadera y ajustado a esta por la acción del ceñidor, o por el contrario, podrá ser sostenido por la mano que no se pretenda armar. Esto podrá ser así tanto cuando la hoja esté ensayada como cuando la hoja esté desensayada. Saya ceñido: El saya ceñido es el que se encuentra contraído a la cadera del usuario por la presión generada por el ceñidor. Saya sin ceñir: El saya sin ceñir será ese que se encuentra libre de sujeción alguna, más allá que la mano que lo sostiene. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 530 - Existirá una técnica concreta asociada a ceñir o liberar el saya del ceñidor, que hará más eficiente la acción de ello, y de esa manera más elegante, asistiendo dicha técnica a la faz del usuario. Ceñir el saya: El saya, por su propia naturaleza, deberá ser ceñido con el arma asimilada y extinta. El usuario, sosteniendo el saya con la mano hábil por el beru, lo posicionará en la cara interna de la sección cúbito-radial de su extremidad no hábil y lo deslizará hasta llegar a la palma de dicha manos. Antes de continuar, ambas manos quedarán, más o menos cercanas de manera inversamente proporcional a la presteza que se quiera expresar. Tras ello, el usuario llevará la mano no hábil a al flanco no hábil de su cuerpo, guiando y dejando el saya entre la extremidad no hábil y el cuerpo, contrayéndolo. Pasándolo bajo el saya, introducirá el pulgar con entre el ceñidor y la cadera, hasta la primera falange, manteniendo la uña del dedo en contacto con la cadera. Tras ello, abrirá el espacio que exista entre el ceñidor y cuerpo, haciendo a la vez transitar el saya por dicho hueco con la extensión en sentido accidental de la rectitud hábil. Al llegar el suto al espacio abierto, este caerá naturalmente en él, reduciéndose y embebiéndose la rectitud hábil que sostiene el saya e introduciendo este hasta el ceñido y apresto. Desceñir el saya: Una vez aprestado el saya por el beru, con la mano no hábil, se extenderá la rectitud de esta en sentido distal, a la vez que sutilmente se guiña el cuerpo al lado no hábil, dando como resultado la liberación del saya, que tenderá a quedar esdrújulo y aprestado frente al usuario, permitiéndose su sostenimiento. El saya podrá ser usado para mantener el control de aquello que el tirador no pueda observar visualmente tras su espalda. Para ello, ceñido o sin ceñir, deberá ser gobernado manteniendo la mano que lo apresta contraída a la cadera, de esa manera aumentará la longitud del segmento del saya que queda tras el usuario, y con ello, se podrán advertir elementos del contexto en la parte inmediatamente posterior del plano vertical. “El saya será un elemento que facilitará el control de aquello que exista en la parte posterior del planto vertical.” El saya deberá ser acomodado y sustentado valiéndose del ceñidor, cambiando su ubicación y orientación en base a la necesidad del momento y del medio. Para ello existirá la posibilidad de llevarlo a la espalda del usuario. Llevar el saya atrás: Llevar el saya atrás es hacer que el saya ceñido quede cruzado y ubicado en la parte lumbar del tirador usuario, con la evitando la interacción del saya con el brazo no armado. En esencia, esto será un recurso ideal cuando el asimento a dos manos deba tener lugar. Recuperar el saya: Para recuperar el saya de atrás, el tirador levantará el segmento de la rectitud no armada, llevándolo a la parte posterior del plano vertical. Una vez esté ahí, bajará el segmento de la rectitud, coincidiendo con el instrumento, momento en que recuperará el control del saya. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 531 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL El saya, además de ceñido, sin ceñir o atrás, podrá estar descartado, siendo esto que el tirador se deshace del saya y renuncia a su control. Esto podrá ser entendido como una acción considerablemente alejada de lo eficiente, dado que se dificultará la retirada de la hoja y extinción de esta. El saya, idealmente, presentará un acabado exterior que permita la libre disposición de él, tanto cuando esté ceñido como cuando no lo esté. Para ello, deberá tener la posibilidad de moverse con libertad entre el ceñidor y la prenda inferior, teniendo una fricción razonable. Igualmente, su beru, acabado y textura deberá impedir que se desciña involuntariamente cuando no esté siendo aprestado. Un saya podrá ser un elemento genérico, con el que sea posible mantener ensayada cualquier hoja, independientemente de la geometría del emisor. No obstante, lo habitual es que el saya sea shukan, o sea, especialmente ideado, diseñado y confeccionado para un emisor concreto. Esto es así dado que un saya shukan permite el ajuste preciso al emisor, permitiendo un efecto de cierre y asegurado llamado kamu. Saya shukan: “El saya shukan es aquel que es hecho a medida y específicamente para un emisor y hoja concreta, permitiendo generar y optimizar un kamu acorde con los intereses del usuario.” El saya shukan dispondrá de una parte concreta en su kuchi, que se llamará beru, y que hará posible el kamu, al ser un apéndice del saya en que se integrará el emisor o que se introducirá en este. Anatomía del saya: El saya, como cualquier otro elemento instrumental, poseerá una anatomía propia, que deberá ser estudiada para proveer al usuario de una mayor versatilidad en su uso y desarrollo de la técnica asociada al objeto. Anatomía del saya de proximal a distal: Kuchi: “El kuchi o boca del saya es el orificio superior y principal del saya, por donde se asimilará la hoja al interior.” La boca del saya será la parte que mayor contacto tendrá con la hoja, por tanto, deberá estar siempre libre de elementos que puedan generar abrasión o deterioro alguno de esta. Los bordes del kuchi deberán tener un perfil circular, para reducir lesiones que puedan producirse en el momento final del tránsito, dado que existe la posibilidad de que parte de la mano no armada, que gobierna el saya, se vea pinzada y/o pellizcada entre el kuchi y el emisor. Beru: “El beru es una apéndice del saya, en sentido a su kuchi, que permitirá el ajuste preciso del emisor, generando el kamu y facilitando la solidaridad entre arma y saya.” El beru será una parte crucial de una saya shukan, pues será la parte por la que este será aprestado, siendo preciso que exista una cierta ergonomía que facilite su gobierno y el eficiente el uso del saya en el iai. Idealmente, el beru deberá ser simétrico, facilitando el ensayado y el kamu, de manera independiente a la tornada que presente el emisor en el fin del tránsito. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 532 - El beru tendrá distinta denominación según si acoge el emisor o si encaja en él. Beru ma: Será aquel beru que aloje el emisor, quedando este dentro de él. Beru be: Dícese del beru que se inserta en la anatomía del emisor, quedando dentro de este. Este beru podrá presentar distintas formas, según las que será catalogado, y de las que dependerá directamente la forma en la que genera el kamu. Beru de tudel: El beru de tudel será aquel que tenga una sección transversal de forma cilíndrica, con la que interaccionará con el emisor. Por norma, el beru de tudel será el que una más eficiente ergonomía presente, de cara al uso del saya respecto a la técnica académica propia del servicio al daito. Beru de campana: El beru de campana será el que tenga una sección transversal cónica, quedando el kuchi con un mayor diámetro que el hiro. El beru de campana, será el más propicio para generar el kamu de fricción. Beru de pétalos: El beru de pétalos es aquel que presenta una fracción y separación notable a partir del hiro. El beru de pétalos será el más eficiente para generar kamu de pestaña. Hiro: “El hiro es justo el punto de la longitud del saya donde el cuerpo de este se comienza a convertir en beru. Normalmente tenderá a ser un ensanchamiento.” El hiro tendrá un papel fundamental en sostener el ceñido del saya cuando este quede sin apresto y no esté sustentado por la mano del usuario. Cuando mayor sea el contraste dimensional entre el beru y el cuerpo del saya, más pronunciado será el hiro, y con ello, más seguro quedará en la sujeción al ceñidor y/o boro. Adicionalmente, el hiro podrá representar una referencia, junto al beru, para cuando el saya quede gobernado y/o no quede ensayado, por ejemplo en la guardia estoica, donde el agente usuario deberá disponer de una clara y rápida percepción de la tornada del arma y ubicación de su mano sobre el saya. Saya o cuerpo del saya: “El cuerpo del saya, también llamado propiamente saya, es un cilindro hueco, que se extiende de kuchi a suto, destinado a contener la longitud completa de la hoja.” El cuerpo del saya conformará la práctica totalidad de su extensión, siendo esta la parte más elemental del instrumento. El cuerpo de saya deberá ser lo más recto posible, siendo así que se evitará la fricción innecesaria con la hoja, haciendo esto más sencillo tanto el ensayo como el desensayo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 533 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Jiwa: “El jiwa es el hueco y vacío interior del saya, donde quedará alojada la hoja.” El jiwa habrá de tener unas dimensiones mayores que la hoja en su sección exterior. De esta manera será posible que la hoja transite por el jiwa sin friccionar en exceso. “Idealmente el jiwa para una hoja de daito deberá tener una sección de entre 28 y 29mm, con una longitud de 30mm adicionales a la longitud de la hoja real.” No obstante, en caso de que el kamu pretendido sea de vacío, el jiwa deberá de ajustarse notablemente a la hoja, en una parte o en la totalidad del cilindro, evitando que el aire contenido en la parte distal del jiwa varíe su presión, pues esto será lo que mantendrá el kamu. Es crucial que el jiwa esté siempre cuidado y limpio, pues la integridad de la textura de la hoja dependerá de ello, al generarse considerable fricción durante el ensayo y desensayo, capaz de marcar la hoja real del arma. Muro: “El muro del saya es la superficie exterior del cilindro y cuerpo de este.” El muro del saya, por su extensión y exposición, será el volumen más propenso a ser decorado y adornado. No obstante, estas decoraciones deberán tener carácter particular, siempre acorde a la faz que el tirador pretenda usar, siendo necesario que refuercen la presión de esta, evitando hacer alardes de condiciones ineficientes. Adicionalmente, es importante el hecho de que cualquier elemento ubicado en el muro del saya deberá tener una textura acorde al uso que vaya a darse por parte del usuario, siendo necesario que el saya pueda ubicarse con libertad una vez sea ceñido. Mado: “El mado es un agujero, pequeño orificio o hueco estructural en un saya, que permite observar el estado de ignición de la hoja.” Un saya puede poseer una abertura aledaña al beru, que permita al usuario percibir si la hoja está ignita o extinta. Este elemento puede ser una perforación en el beru o en cuerpo del saya, así como puede cumplir la función de mado un suto abierto. También puede ser que el mado se genere por el ajuste del emisor en el beru, dejando escapar parte del fulgor de la hoja y con ello sabiendo si está ignita o extinta. Shiri: “El shiri es la parte más distal del saya, que da fin a su cuerpo.” El shiri puede tener dos naturalezas según su apertura: Shiri cerrado: El shiri será cerrado en caso de dejar el cuerpo del saya sin hueco alguno por el que pueda tenerse acceso al jiwa, a través de él. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 534 - Shiri abierto: El shiri será abierto en caso de que exista cierto acceso al jiwa a través de él. El shiri abierto permitirá ver el fulgor del arma, cuando esta quede ignita en el interior del saya, reflejándose en cualquier superficie que quede perpendicular a la longitud del segmento del saya, en sentido distal. El shiri cerrado podrá tener dos naturalezas, según el método con el que se impida el acceso al interior del saya. Shiri completo: El shiri completo será aquel que esté conformado por el cierre del propio cuerpo del saya, sin ninguna pieza adicional. Shiri suto: El shiri suto será aquel que cierre el saya por una pieza adicional al cuerpo del saya. Suto: “El suto es una pieza, adicional al cuerpo del saya, que se dispone en el shiri, cerrando este e impidiendo o controlando el acceso al jiwa.” El suyo, habrá de disponer de una integridad material y estructural que le confiera fuerza y resistencia a la abrasión, pues podrá ser el punto donde se apoye el conjunto del arma y saya, teniendo contacto recurrente con el firme. Además, esto podrá tener lugar sobre superficies abrasivas, por lo que será conveniente prever la sustitución eventual del suto. El suto tendrá una denominación específica, dependiendo de la disposición de este respecto al shiri, si queda en el interior o exterior del cuerpo del saya. - Suto be: El suto be será aquel que entra en el shiri, quedando alojado dentro del jiwa. El suto be tendrá menor implicación en la acción de ceñir y desceñir el saya, pues no generará obstáculo adicional alguno sobre el muro, perimiendo el libre tránsito. - Suto ma: El suto ma será aquel que queda dispuesto sobre el cuerpo del saya, sin entrar en el interior de este, cerrando el acceso al jiwa. El suto ma deberá de presentar un escaso relieve en relación al muro del saya, dado que esto podrá entorpecer notablemente la acción de desceñir el saya. Es posible que el suto sea totalmente cerrado o presente alguna abertura, dando así lugar a un shiri cerrado o abierto, respectivamente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 535 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Stor: y caball: “El saya podrá presentar un stor y un caball, que son elementos complementarios y adicionales, que posibilitarán aumentar la autonomía de la fuente de energía interna del arma, al conectarlos a ella.” Stor: Fuente de energía incluida en el saya que posibilita la recarga de la energía de la fuente interna del arma. El stor deberá ser resistente o quedar protegido de impactos provenientes del mismo usuario o del opositor, pues será un elemento suficientemente frágil como para que el castigo le afecte e interfiera con su correcta función. Caball: Medio por el que se conecta el stor al conector o fuente de energía del arma. El caball deberá ser retirado del arma justo en el momento de prever que un iai tendrá lugar, dado que de quedarse conectado, podría malograr el arma y el stor. Es por esto que su desconexión representa el paso cero del iai. Estos elementos podrán estar incluidos en el saya de distintas maneras, siendo la más común aquella en la que se encuentran cercanos al beru, facilitando el acceso a ellos. No obstante, la posibilidad de esto tendrá relación directa con el volumen del stor, dado que de presentar un tamaño considerable, dificultará el gobierno del saya. Kamu: “El kamu es el efecto que se produce al conectar el emisor con un beru, generando presión entre este y el emisor, dejando el arma encajada, sujeta y solidaria al saya.” El kamu será necesario para asegurar que el arma no se desensaya involuntariamente, ante el movimiento brusco del portador. Esto será crucial si atendemos al aspecto marcial de la Esgrima Láser, en que el diestro sublime deberá estar prevenido ante cualquier eventualidad, siendo capaz de hacer frente a ella por cualquier método posible. Así pues, será preciso que la acción de generar el kamu sea tenida en cuenta en el proceso del iai, así como estudiada para no fracasar en ella. El kamu tendrá una denominación distinta dependiendo de los elementos y la manera en la que estos actúan para dar lugar a la fuerza ejercida entre el saya y el emisor del arma. Kamu de fricción: El kamu de fricción es el que está producido por el roce de alguna parte del emisor u hoja con el beru. Este puede tener mayor o menor intensidad a discreción del usuario. El kamu de fricción será normalmente generado en base a un giro y presión del emisor cuando esté en contacto con el beru, siendo para ello necesario que el usuario lo tenga en cuenta al concluir su iai. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 536 - Kamu de pestaña: El kamu de pestaña está producido por un pétalo, apéndice o pieza adicional sobre el beru, que permite la traba o el mantenimiento estático de emisor, con tan solo la presión de dicha pestaña. El kamu de pestaña, dependiendo de la presión que genere, precisará de un mayor o menor impacto al llegar el emisor al beru. Siendo siempre necesaria una cierta presión para vencer la presión que genere la pestaña, tanto en el ensayo como en el desensayo. Kamu de vacío: Kamu producido únicamente por la presión interior del saya una vez la hoja está asimilada en él. Un kamu, cuando sea dependiente o participe del vacío, generará cierto condicionamiento en la manera en la que se genera el iai en su ensayo, dado que no permitirá una rápida asimilación de la hoja, pues deberá dejar salir el aire contenido en el interior del jiwa. Igualmente, el desensayo estará ligeramente limitado, pues se precisará vencer el vacío creado en el jiwa conforme la hoja emerge. En el desensayo, un kamu de vacío generará tracción sobre la hoja, algo que hará que de manera recurrente se deba de revisar el asegurado de esta al emisor. El kamu totalmente de vacío únicamente será posible con un shiri cerrado. No obstante también existirá la posibilidad de que un suto presente una abertura pequeña, que pueda facilitar la entrada y salida de aire al jiwa y, sin embargo, mantener cierto kamu de vacío. Cuando un kamu se produzca, total o parcialmente de vacío, se producirán efectos asociados a ello relacionados con la presión del aire dentro del cilindro. Se llamará hálito el sonido que produce el aire al entrar o salir del jiwa, al desensayar y ensayar respectivamente. Al desensayar con la suficiente energía, se producirá el pop, que es el sonido emergente de salir la punta de la hoja del cuerpo del jiwa, producto de la entrada repentina de aire al interior del saya. Adicionalmente, el kamu tendrá una denominación distinta dependiendo del elemento responsable en mayor medida de dicho efecto. Kamu ma: El kamu ma es aquel generado y totalmente dependiente del encaje de la pestaña o la fricción de un saya, preparado específicamente para ello, sobre el emisor del arma. Kamu be: El kamu be es aquel generado de forma exclusiva y dependiente de la configuración geométrica del perfil y forma del emisor. ———— DE LA CAUSA PRÁCTICA - 539 - Guardias TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 541 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Guardia española: “Proyectando una planta transversal, de medio recto, relajada o ligeramente contraída y de peso centrado, se dispone una afirmación erigida, de medio perfil, manteniendo la hoja ligeramente obtusa en la rectitud de adelante, con la sencillez justo por debajo del plano superior y la punta de la hoja sobre el plano superior del paciente. La mano no hábil se mantendrá largada en agudo, contraída o aprestada al saya, gobernándolo.” La guardia española tendrá la función de presentar, desde el medio de proporción, una rectitud centrada en la total disponibilidad de la rectitud, haciendo así posible la obra de oclusiones y la maximización de la intención dispositiva, que gracias a esta configuración anatómica, adquirirá una potencia ejecutiva superlativa. Por tanto, esta guardia está ideada para la maximización dispositiva del medio de proporción, por ende, su empresa será la de mantener y otorgar la mayor posibilidad de diversión y control de la hoja paciente por medio de la total disponibilidad de las rectitudes. La presentación de la guardia española en el medio proporcional facilitará el control del arma paciente, el mantenimiento de la agregación y la precisa medición de la intención opositora. Así pues se convierte en la guardia más recurrente, pues tendrá función antagónica en el medio de proporción, y a su vez, hará más sencillo el debate desde el medio proporcional. La disposición del arma frente al rostro y tórax del agente posibilitará la protección de este y la disposición radial de rectitudes y oclusiones. Así mismo, la guarda española dará lugar a mantener el arma alejada del medio particular del usuario, minimizando la potencia de autoejecución. “La guardia española dejará al agente protegido de la acción directa del paciente, así como de los efectos termodinámicos del arma propia.” Será la guardia española aquella que se tomará como referencia en la toma mediciones y decisiones geométricas, siendo una de las dos expresiones más básicas y eficientes de forma genérica, más concretamente al ser el daito la causa instrumental. “La guardia española será la referencia y estándar de la Esgrima Láser, cuando la causa instrumental sea el daito.” Para el acondicionamiento de la geometría ideal a la anatomía humana, será habitual la variación de la rectitud y la sencillez quedando ligeramente llevada a primera, generando un ángulo sutil obtuso en la hoja, quedando la punta de esta sobre el plano superior del paciente. Esta variación incluirá músculos adicionales en el sostenimiento de la rectitud, haciendo menos exigente el sustento de la masa del arma. Además, el ángulo obtuso, mostrado en la hoja, facilitará la agregación y la interacción de los segmentos de las armas. Esta variación sutil restará ligeramente potencial geométrico, siendo esto superado por auxilio que supone la adaptación y acomodo de la anatomía. Esta guardia, así como sus variantes, podrán ser fácilmente variadas por medio de las rectitudes, más concretamente por medio de las radiales, lo que le otorgará una adaptable polivalencia y posibilidad de respuesta, ya sea en oclusión, atajo o reparo. Además, la varianza en su planta generará una elegante y precisa modificación de la altura en el plano del ítalo. “La guardia española es la expresión que permite el mayor ángulo de ataque en las oclusiones radiales.” La posición de los pies en la proyección de la planta será tomada como referencia estática, que mutará buscando mantener la posición cuando se rectifique el foco para mantener la coherencia. Esto hará que la línea del diámetro común pueda reorientarse sin afectar a la planta, mas si el foco se cambia por necesidad de la intención, la planta habrá de mutar con él para mantener la eficiencia geométrica. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 542 - La planta de la guardia española se entenderá como una planta idealmente de maniobra, que con un compás de Pitágoras, se variará eficientemente para permitir la preparación y disposición de obras ejecutivas, como son el encordado o la línea en cruz. La mano no hábil, cuando quede aprestada al saya y gobernándolo, dejará el segmento de dicho saya idealmente en ángulo esdrújulo o paralelo al plano inferior. Teniendo en cuenta la totalidad de los aspectos anatómicos de la óptima guardia española, con la rectitud adelante, se puede concluir que esta favorece notablemente la obra a tiempo para la respuesta dispositiva, debido a la disposición naturalizada de planta, afirmación y segmento del arma, que hará posible y magnificará la amplitud de movimientos. Variantes de la guardia española: Italada recta: Aquella guardia española que dispone su sencillez sobre el plano superior, ligeramente a primera, dando lugar así al italado recto de esta, que adicionalmente da lugar al alineado del rumbo del arma respecto a la rectitud. Su función será la de aumentar la dimensión del medio elusivo manteniéndose estático el agente, así como ofrecer la más amplia y funcional disposición del arma, asumiendo el notable esfuerzo, así como la exposición al control del arma agente por parte del paciente. Italada en trío: Se habla de española italada en trío cuando se presenta una guardia española con la pretensión de disponer el tanto el ítalo como el plano superior propio sobre el plano del ítalo del paciente. La presentación de esta guardia desde un medio proporcional de sombra dará lugar a una notable inclusión del paciente en el medio proporcional agente, que llevará a la disposición del arma de este último en una geometría que optimiza el acometimiento e intención ejecutiva directa. Para la obtención de esta guardia, desde la española, sea habrá que extender la planta y tumbar ligeramente el cuerpo, adaptando todo esto a la altura en la que coincida el ítalo recto agente con el ítalo paciente. Fabris: La guardia española de Fabris toma su nombre por la aparente coincidencia con la disposición anatómica de la guardia segunda en primera de este autor, Salvador Fabris. La similitud es estrictamente anecdótica y exclusivamente aparente, pues de fondo, ambas guardias no tienen el mismo origen, funcionalidad ni pretensión geométrica, dinámica o intencional. “La guardia de Fabris es una guardia activa, que parte de la presentación de una guardia española ligeramente tumbada, con rectitud italada recta, en trío o tendente a ello, con el peso centrado o ligeramente atrasado, en afirmación doblada, de planta acorde de medio recto en la transversal o en línea y contraída, de acometida. Se mantendrá la pierna hábil en total o marcada tracción, la pierna no hábil con poca tracción y la mano no hábil contraída al maxilar o al rostro.” Dicho esto, la guardia española de Fabris, es marcadamente más proactiva que la óptima española. Tendrá un uso con potencial considerablemente elevado en la preparación de obras en un medio proporcional extendido, en las que sea necesaria la moción constante y se prevea una posible acción en causa libre del paciente. Todo ello gracias al ahuecado del medio existente en la afirmación y la TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 543 -DE LA C AUSA P RÁCTICA disposición de la hoja en el extremo, que normalmente estará ligeramente angulada sobre la transversal no hábil, ayudando al control tridimensional de la hoja paciente y aumentando la sombra de la luz proyectada por el paciente. “La guardia de Fabris proveerá, por su geometría de un antagonismo ante la obra ejecutiva por la línea central en causa libre del paciente.” Será también relevante el italado parcial o total del plano superior agente, lo que extenderá la dimensión del medio aumentando la defensa cónica de la hoja. Igualmente quedará el usuario agente predispuesto para el compás de cruce recto, donde no quedará expuesto su plano medio por la disposición distal y remota del arma respecto a su centro de masas. La variante de Fabris limita la angulación de ataque de las oclusiones radiales, dinámicas y estáticas, no obstante, aumenta su potencial ejecutivo por estar dispuesta la hoja más distal que en la española óptima. “La guardia de Fabris aumenta el extremo, aumentando el potencial ejecutivo de las oclusiones radiales, disminuyendo la amplitud máxima de cada posición radial de la sencillez.” Se podrá maximizar la potencia de oclusión, haciendo uso del extremo remoto para elevar la potencia de obra y aumentar el rumbo potencial de la rectitud de Fabris, presentada en esta guardia. Esto se hará por medio de la mutación de la planta con medio compás extraño de cruce, dejando el pie hábil atrás y el no hábil estático, llevándola a una proyección extendida, haciendo uso del extremo remoto, que manteniendo el arma italada, quedará dispuesta al extremo, y con ello, preparada para la obra de la oclusión radial o paralela. Cualquier variante de Fabris podrá tener como única expresión la variación de la rectitud, quedando esta italada recta, por lo que también recibe el nombre de rectitud de Fabris. En esta guardia variante, la cadera queda predispuesta para maximizar la obra del compás recto de cruce respecto a su extensión, lo que aumenta su potencial para sostener el medio. Además, se facilita la reducción al recto con el mero hecho de erguir la afirmación, lo que suministra un margen ejecutivo a la acción de oclusión o estocada ante el lance del paciente. La guardia de Fabris, en su geometría, tendrá lugar como resultado de la disposición anatómica en el momento del lance de una línea en cruz, obrada desde el límite más amplio de su medio. Así pues, el cuerpo del agente quedará presentado en una guardia de Fabris, lo que hará que la continuación de la obra, en caso de no tener éxito ejecutivo, deba entenderse desde esta guardia. Esto será una cuestión determinante que justifica el estudio y profundización de esta variante de la guardia española. Concretamente, esta guardia podrá, y en ocasiones deberá, ser entendida como una guardia final agente, presentada proactivamente tras la obra del encordado o la línea en cruz, por parte de este, para asegurar la plena operatividad a tras tiempo. Es por ello que el tirador que pretenda obrar un encordado o una línea en cruz, desde la guardia española con una planta de acometida, habrá de entender que esto le llevará a quedar tumbado, de planta en línea, con la rectitud adelante e italado en trío, y por tanto, deberá de prever la continuación de obra o la reducción a otra guardia variante de la española, desde la guardia de Fabris, siendo esta la más eficiente expresión anatómica para dicho propósito tras esa obra ejecutiva. “Al concluir la obra de una línea en cruz, desde una guardia española, se dará lugar a una guardia de Fabris, siendo esta punto desde el que continuar la obra, teniendo potencial de mantener la hoja agente dentro del medio particular paciente.” La variante de Fabris de la guardia española atribuirá a esta un mayor potencial de obra a tras tiempo, dando lugar con ello a que se maximice la respuesta a la obra paciente una vez culminada esta. En parte, esto será debido a la extensión del extremo, el ahuecado del medio y la guardia cónica tan pronunciada que genera esta configuración anatómica. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 544 - De perfil: La guardia española de perfil es aquella que busca la extensión del extremo propincuo por la disposición de los hombros paralela a la línea del diámetro común. Esto dará lugar a una reducción de la silueta ofrecida al opositor mientras se permanece en la sombra de la guardia cónica generada por la disposición de la hoja. Su principal función viene a estar circunscrita a la optimización de la obra sobre la línea recta. Para ello, se reduce la silueta al máximo posible dado el perfil, se dispone la hoja en la parte y ubicación más distal posible que resulta ser la línea del plano superior quedando italada, y ahuecando el medio por debajo del plano superior. La guardia de perfil, limitará considerablemente la obra de la oclusión radial a primera, ya sea estática o dinámica. No obstante, se aumentará considerablemente el extremo. En esencia, la guardia de perfil deberá ser un recurso puntual, usado con la pretensión de aumentar el extremo cubriendo con solvencia las líneas desde el plano superior, entendiendo que quedará sumamente limitada la respuesta eficiente con la oclusión radial. Base de primera: La guardia base de primera será una variante de la guardia española, producida por la mutación de la sencillez y proyección de la planta, con el objetivo de preparar y optimizar la oclusión dinámica radial de primera. Así pues, la base de primera tendrá dos variantes: preparando la oclusión y ocluyendo, que darán soporte a la oclusión pretendida y culminada, respectivamente. Base de primera preparando: “Con una planta transversal sobre la línea transversal armada, de medio recto, con el pie armado adelantado orientado a la misma línea transversal, mientras el pie no armado queda orientado paralelo a la línea recta, y manteniendo la bisectriz de planta desfasada al lado armado del diámetro común. Se afirma el cuerpo erguido, de cuadrado, con una rectitud adaptada al medio e intención, normalmente con una disposición ligeramente tendente a tercera.” El uso de esta guardia es ideal para la preparación de la obra de la oclusión dinámica radial a primera. Se condicionará la afirmación para permitir un tumbado del cuerpo sobre la transversal, y sostener a la rectitud para aumentar la amplitud de esta, en su movimiento al lado armado. Por ello, la guardia base de primera preparando, se podrá presentar tanto con el peso centrado como con un sutil adelantamiento del centro de masas, previniendo la posterior acción del torso y preparándose para ella. La base de primera, preparando, hace que la rectitud quede ligeramente fuera del diámetro común, sutilmente a tercera, lo que orienta el foco paciente a la sencillez agente, y por tanto, lo desfasa ligeramente cuando se vea tentado y obre sobre la sencillez paciente. Se aumentará con ello eficiencia en la obra de la oclusión a primera, o cualquier otra acción del arma que precise de la una considerable disposición de la guarnición al lado armado. No obstante, con la base de primera preparando se dificultará geométrica y biomecánicamente la oclusión a tercera. El desplazamiento del centro de masas del tirador usuario se verá facilitado sobre la transversal armada, quedando siempre posible el movimiento sobre la bisectriz de planta. Por contrapartida, cualquier otro movimiento será sensiblemente coartado, pues la disposición de la proyección de planta lo condicionará. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 545 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Base de primera ocluyendo: “Con una planta transversal sobre la línea transversal armada, de medio recto, con el pie armado adelantado orientado a la misma línea transversal, mientras el pie no armado queda orientado paralelo a la línea recta, y manteniendo la bisectriz de planta desfasada al lado armado del diámetro común. Se afirma el cuerpo con el centro de masas proyectado sobre el pie hábil, de cuadrado, con una rectitud a primera, ocluyendo dinámica y radialmente a primera.” Base de tercera: La guardia base de tercera será una variante de la guardia española, producida por la mutación de la sencillez y proyección de la planta, con el objetivo de preparar y optimizar la oclusión dinámica radial de tercera. Así pues, la base de tercera tendrá dos variantes: preparando la oclusión y ocluyendo, que darán soporte a la oclusión pretendida y culminada, respectivamente. Base de tercera preparando: “Con una planta transversal sobre la línea transversal armada, de medio recto, de pie hábil y armado adelantado, orientado paralelo a la línea transversal no armada y el pie del lado no armado orientado paralelo a la línea de infinito. La bisectriz de planta quedará desfasada al lado no armado del diámetro común. Se afirma el cuerpo erguido, de medio perfil, con una rectitud adaptada al medio e intención, normalmente con una disposición ligeramente tendente a primera.” La guardia base de tercera, como su nombre indica, está especialmente configurada para la preparación y aumento de eficiencia de la obra de la oclusión dinámica radial a tercera. La afirmación quedará en una potencia ideal para permitir el balanceo al lado no armado, soportada por una planta que permitirá la máxima amplitud de esto, permitiendo aumentar la amplitud del movimiento de la sencillez al lado no armado. Sabiendo de ese propósito de la geometría de la base de tercera preparando, se podrá llevar el centro de masas ligeramente al pie no hábil, lo que podrá dar cierta ventaja dinámica en la obra de la oclusión. Cuando la base de tercera está preparando, la sencillez y rectitud del agente usuario quedará ligeramente a primera, idealmente disponiendo sutilmente el arma paciente. Esto dará lugar a que el paciente oriente su foco a la sencillez del agente, quedando desfasado durante la preparación de su obra y en la obra ejecutiva que pueda llevar a cabo sin librar. Asimismo, la guardia dejará a la anatomía del usuario agente en potencia de guiñar el cuerpo al lado no hábil, permitiendo la extensión del extremo, asistiendo a la conclusión ejecutiva de la oclusión. Cabe señalarse que si esto tiene lugar, habrá de mutarse la proyección de planta, orientando el pie hábil al objetivo ejecutivo, para maximizar el extremo y organizar la anatomía paciente. Al estar dispuesta la bisectriz de planta considerablemente al lado no armado, el desplazamiento sobre el plano inferior queda condicionado a ser transversal o trepidante a ese lado. Por ello, la guardia habrá de ser usada cuando no se precise el ceñido del medio por la línea recta. Base de tercera ocluyendo: “Con una planta transversal sobre la línea transversal armada, de medio recto, de pie hábil y armado adelantado, paralelo a la línea transversal no armada y el pie del lado no armado orientado paralelo a la línea de infinito. La bisectriz de planta quedará desfasada al lado no armado del diámetro común. Se afirma el cuerpo con el centro de masas proyectado sobre el pie no hábil, perfilado acorde al medio emergente, con una rectitud a tercera, ocluyendo dinámica y radialmente a tercera.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 546 - Bella española: “Sobre una planta de recto o medio recto, en línea, extendida, asiendo a una mano, con una afirmación de perfil, tumbada y de hombro diestro, que dejará en la rectitud de adelante la hoja ligeramente obtusada, de rumbo recto, y la mano no hábil opuesta, largada o en bandera.” La bella española, es una variante de la guardia española, de rectitud adelante asida a una mano de cuadrado o medio perfil con planta en línea, extendida y cuerpo tumbado. Está basada en la concepción lineal y bidimensional del plano sobre el que se desarrolla el asalto. Por tanto, quedará parcialmente limitada en cuanto al uso eficiente del desplazamiento transversal, quedando sesgada para propiciar un movimiento voluntario de los medios en rotación, translación o cualquier otro que desplace lateralmente el baricentro. Igualmente, la planta extendida hará que la reubicación del centro de masas proyectado más allá del segmento de planta resulte lento. La bella española dispone el arma alejada del torso agente, cubriendo la línea recta haciendo que sea posiblemente eficiente cuando la intención del paciente sea la de herir en el torso agente. No obstante, queda expuesto dicho agente a que el paciente genere un desfase en el diámetro común, perdiendo el agente parte de su potencial respuesta. Esta guardia predispone al usuario a llevar la rectitud a segunda, introduciendo en el medio la cabeza de este, a la vez que baja el plano coronal. Esto configurará la preparación de la obra de fondos, mas dificultará la obra dispositiva previa que asegure la viabilidad de estos. La presentación de esta guardia por un paciente profano puede ser objeto y prueba para su prejuicio como vulgar, por parte del agente opositor, pues será una expresión anatómica con un limitado potencial geométrico, que sin una intención que respalde su uso, puede estar fuera de la coherencia con la obra pretendida. La bella española será una guardia ideal para preparar una velada, pues dispondrá a la anatomía del agente para la proyección necesaria en dicha obra. Para ello, tan solo se habrá de preparar la corrección de contracción de la planta, que permitirá la proyección accidental de la anatomía del usuario, necesaria para la velada. Tinta: La guardia tinta, o española tinta, se basa en la variación de la guardia española, con una planta transversal tendente a quedar en línea y ligeramente contraída, con una posición radial a segunda, manteniendo el obtuso de la hoja agente para facilitar la interacción con la hoja paciente. Esta variante está pensada para facilitar la adaptación del agente con una gran envergadura, al medio de un paciente de una estatura reducida, variando el diámetro común de la sencillez respecto a una guardia española, al estar la sencillez en segunda, facilitando el tentado al paciente sobre la sencillez agente. Esta variante habrá de pretender mantener el ítalo agente italado a la sencillez paciente, dando lugar así a un circuncentro válido para la obra de las oclusiones dinámicas radiales, permitiendo un posicionamiento eficiente de la hoja agente y cubriendo el diámetro común de la sencillez. Debido a una envergadura mayor del agente, ante un paciente considerablemente con menor en altura, la guardia española agente tenderá naturalmente a quedar a segunda, pues inconscientemente el agente más alto entenderá que ha de conservar la perpendicularidad de las hojas para posibilitarse un encordado coherente, o cualquier otra obra ejecutiva en causa sujeta. Esto será una de las justificaciones que darán lugar a la existencia, desarrollo y uso de la guardia tinta. La guardia tinta podrá ser entendida como una guardia que auxiliará una obra ejecutiva inminente. Por ello podrá ser resultado de un compás de Pitágoras, con intención de ceñir el medio, llevando la rectitud a segunda, desde donde obrar un encordado. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 547 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Recta: “Con planta recta, en línea, se afirmará erguido y severo, de perfil, dejando la hoja sobre el diámetro común, recta y con la rectitud de adelante en total extensión, con la mano no hábil largada en la rectitud no hábil y recta.” La guardia recta o total recta, resulta ser una variante de la guardia española especialmente destinada a la concepción geométrica de la biomecánica y anatomía propia del usuario, que será usada para la determinación real de los medios, para su estudio y trabajo teórico. Por su rígida configuración, contraria a las necesidades reales dinámicas y geométricas de respuesta, no existirá aplicación práctica dentro del desarrollo del asalto más allá que la de proveer, de forma esquemática, virtual o pulsada, una perspectiva biométrica de las dimensiones en los medios. “La guardia recta será un recurso que facilitará la concepción de los medios respecto a la anatomía del tirador y su arma.” De sable: “Con una planta recta relajada en línea y de peso centrado, se afirmará el tirador erguido de medio perfil, con una reducida tracción de piernas, y por ende, con cierta flexión, con la hoja obtusa en la rectitud de adelante, con la sencillez por debajo del plano superior partiendo de la flexión del brazo hábil. El brazo no hábil quedará en bandera, largado, aprestando o contraído a la cintura.” Esta guardia, en su expresión más fundamental, resulta ser una adaptación de la disposición anatómica esencial y mayormente encontrada en la variante deportiva y olímpica de la esgrima. Está conjugada, en su aplicación al contexto laserino, para predisponer la obra sobre la línea de recto y proveer al tirador usuario de una total opacidad sobre el torso, que provea inicialmente al tirador de la potencia de ocluir desde segunda. Esto último justificará que la guardia en cuestión, en su disposición inicial, facilite la mutación de la rectitud y sencillez a otras guardias en las que exista un componente radial considerablemente marcado, generando oclusiones dinámicas radiales con relativa facilidad, siempre y cuando el paciente opositor pretenda la ejecutiva por el diámetro común. Estas guardias pueden ser la de florete, alta cosaca o la polaca. La disposición de la sencillez en segunda, ante un paciente desprovisto de la posibilidad de desplazarse en transversal, genera una potencial oclusión y previsión de la estocada recta. Así mismo, la potencia de ocluir queda restringida por el perfilado de la afirmación. Concretamente, la oclusión dinámica a cuarta con un intervalo de mitad, ha de ser eficiente en su obra, pues queda vulnerable y expuesta la posición delante de la sencillez. “La guardia de sable agente proveerá de una oclusión radial a segunda culminada, así como facilitará la oclusión dinámica radial a otras posiciones radiales, siempre que el paciente pretenda la ejecutiva por el diámetro común.” De florete: “Con una planta recta relajada, en línea y de peso atrasado, se afirmará el tirador erguido de perfil o medio perfil, con una reducida tracción de piernas, siendo menor en la pierna atrasada, con la hoja recta en la rectitud embebida de adelante con la sencillez por debajo del plano superior, aledaña al plano solar o medio, partiendo de la flexión del brazo hábil. La mano no hábil estará largada en recto.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 548 - En síntesis, esta guardia es una variante de la española que mantiene el ítalo aledaño a la altura del plano solar o medio, y con ello, predispone para la ejecución en fondo sobre cualquier parte vulnerable del paciente que transite por el medio proporcional del agente. Para ello, habrá de asegurarse la posibilidad de un libre tránsito violento del arma agente, pues de no existir espacio sobre la posición inicial del arma, no será posible la extensión segura de la rectitud. El potencial total de esta guardia es obtenido al ser usada sobre un contexto en que el asalto tenga lugar sobre la línea de recto. Por otro lado, la disposición contraída del arma, dotará al usuario de una considerable maniobrabilidad para reubicar su foco, pues el momento angular será favorable, así como lo será el hecho de mantener el arma fuera del medio proporcional del paciente, lo que evitará su control. “La guardia de florete será potencialmente usada cuando sea necesario reubicar en gran medida el foco, pues la rectitud embebida facilitará la torsión de la anatomía sin exponer la sencillez.” Adicionalmente, esta guardia tendrá un marco de aplicación complementario en momentos en los que se pretenda el control de la hoja paciente mediante la agregación y atajo funcional y distal, mientras se prepara la obra de un fondo con encordado. Esto se deberá a que al estar contraída el arma agente, este mantendrá la sencillez fuera del medio, y con ello, se posibilitará la disposición segura del rumbo paciente. Existirá dentro de la guardia de florete, ya variante de la española, adicionalmente una subvariante, denominada de florete clásica, o guardia española de florete clásica. Esta subvariante partirá de la configuración anatómica de la guardia de florete, generando una mayor tracción en la pierna hábil adelantada, atrasando el peso por una leve huida de cuerpo quedando severo y levantando la mano no hábil hasta una posición de bandera de palma adelante. Hay que aclarar que tanto la guardia española de sable como la de florete pertenecen a un subgrupo llamado “guardias olímpicas”. Esto es debido a la coincidencia parcial de dichas presentaciones con las expresiones más fundamentales de la categoría deportiva, que no obstante, tan solo resultan similitudes estrictamente estéticas, pues no conservan la intención, funcionalidad o medio desde el que extenderlas. Alta cosaca o alta de uñas fuera: “Se proyecta una planta relajada transversal de peso centrado o ligeramente adelantado, de recto o medio recto, se dispone una afirmación erguida de medio perfil, manteniendo la hoja asida a una mano, aguda, de uñas fuera, en la rectitud relajada de arriba por encima del plano superior y manteniendo el rumbo recto. La mano no hábil se mantendrá largada en agudo, o contraída.” La guardia alta cosaca será la guardia que dará base a la posición radial y posible oclusión de cuarta. Se centrará en la configuración de la rectitud para facilitar el cierre de las líneas de entrada al blossen capital, manteniendo fuera del medio la sencillez del usuario. Esto tendrá lugar por la disposición aguda del arma mientras se mantiene sobre o paralela a la línea de recto. Por consiguiente, se estará amenazando y ocluyendo estáticamente el tránsito de la sencillez del paciente con propósito sobre las líneas capitales y solares de blossen del agente, concretamente a los cuadrantes superiores. Esta guardia tiene función igualmente en el contexto de causa libre o sujeta. No obstante, si se pretende obrar desde ella, más allá de la tratativa propia del medio de proporción o de la máxima amplitud del proporcional, será la agregación lo óptimo para preparar la obra. La concordancia de la afirmación erguida con la rectitud arriba o cuarta, hace que el usuario quede dispuesto para la reubicación y acción de su sencillez en sentido natural, cosa que hará que se maximice la respuesta con tajo en natural, seguido o no de la extensión del rumbo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 549 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Esta configuración geométrica, en su conjunto, facilitará la obra de la recalcada, pues la disposición del segmento del arma ya estará en condición de actuar ejecutivamente en sentido a su rumbo. Igualmente, el redondo de cuarta a primera será un recurso auxiliado por esta guardia gracias a la su configuración base. Polaca: “De planta de medio recto, extendida sobre la transversal, con el peso ligeramente adelantado, se afirmará en hombro diestro, erguido, de medio perfil y manteniendo el arma asida a una mano, desde la rectitud extendida de arriba con participio hábil, en rumbo paralelo a la línea de infinito en sentido no hábil, recta o ligeramente obtusada. La mano no hábil quedará aprestada o contraída.” Esta guardia variante resultará crucial para cerrar las líneas centrales superiores, que darían entrada en natural al blossen capital, uno y dos. Así mismo, dejará la mano fuera del medio del paciente, facilitando la acción de reparo. La guardia polaca facilitará volver a una causa libre desde un medio proporcional relativamente estrecho, pues la sencillez del usuario extenderá el diámetro común de la sencillez tanto en el plano horizontal como vertical. Además, desde esa posición de la sencillez, se podrá extrañar el arma y que esta continúe por encima del plano superior, lo que facilitará notablemente la salida de la sencillez del usuario del medio proporcional de su opositor. Por la afirmación erguida complementando una rectitud extendida, quedará el torso del usuario protegido ante la intención ejecutiva de su paciente. Esto dará lugar a que se magnifique la respuesta en natural y de tajo ante cualquier acción del arma paciente al torso, si esta es llevada a cabo desde dentro del medio proporcional del usuario de la guardia. El rumbo del arma paralelo a la línea de infinito ayudará a preparar la extensión el rumbo y ejecutar sobre cualquier línea abierta a la mano del paciente si pretende la acción sobre la agente. Esto será idealmente complementado con un tránsito al lado no armado, que dejará al paciente con su foco desfasado con el diámetro común. Con la guardia polaca se facilitará y proveerá de la preparación del tajo en natural con participio de reducción desde el lado armado. Esto aportará un considerable potencial a la obra en causa libre, sobre líneas no ocupadas, y valiéndose de la extensión del vector de inercia para recuperar la rectitud inicial de la guardia mientras quedan las líneas cerradas a la mano del agente usuario. Adicionalmente, el tajo del agente podrá generar la agregación previa, convirtiéndose en un encordado en el último instante de la ejecutiva. Breve: “Independientemente de la planta, siempre que esta mantenga una base estable, asiendo a dos manos y en dinámico, la afirmación quedará de cuadrado, con la disposición de la hoja ligeramente obtusa, sobre la línea de recto, en la rectitud de adelante con la sencillez aledaña a al plano solar, manteniendo el asimento dinámico.” La guardia breve es la expresión más elegante de la geometría asociada al asimento a dos manos. Provee al usuario de una simetría máxima en la disposición del arma, tanto en el plano horizontal como en el vertical, pues dispone el arma y el ítalo justo en el centro del plano vertical, cercano al punto del centro de masas del usuario, generando el circuncentro de la oclusión y dando partida a la rectitud adelante. “La guardia breve es la más eficiente de las guardias para el asimento a dos manos.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 550 - Su función será la de proporcionar al usuario una disposición centrada de la sencillez sobre la geometría de su cuerpo, dando lugar así a la magnificación en dimensión del un medio de proporción real, gracias a la angulación en isósceles de los brazos. El agente usuario, quedará protegido tras la guardia cónica que creará la disposición distal de la punta del arma, que protegerá eficientemente los brazos y sencillez agente de la obra accidental del paciente. Esto maximizará las obras posibles y su eficiencia de forma genérica, lo que junto a la guardia española la convertirá en la segunda de las presentaciones defensivas más eficientes, que en este caso estará destinada al asimento doble. Teniendo en cuenta el asimento a dos manos, se habrá de entender que existirá una propensión a la afirmación de cuadrado, siendo posible la guiñada diestra o siniestra para la ubicación de la sencillez en distintos puntos de la radialidad, sin necesidad de recurrir al asimento a una mano. No obstante, el cambio de asimento será producido con eficiencia anatómica y psicomotriz, auxiliando a la extensión del extremo y el ahuecado del medio con la sola guiñada del torso. “La guardia breve se presentará idealmente de cuadrado.” La radialidad posible será total, gracias a la ubicación de la sencillez. Esto condicionará y posibilitará tanto la mutación de las rectitudes como la obra de oclusiones radiales y paralelas, sin estar condicionado a la reducción del asimento a una mano. No obstante, la amplitud de la radialidad de las rectitudes quedará limitada desde la guardia breve, resultado natural de la configuración anatómica generada con esta. “La guardia breve restringirá la amplitud de las posiciones radiales, cuando se mantenga el asimento a dos manos.” Las distintas radialidades y su comprensión como herramientas geométricas para el antagonismo y prevención de la obra agente, darán como resultado una serie de variantes en la presentación de la guardia breve, tanto así que se generarán geometrías propias estudiadas de forma específica. Estas subvariantes emergentes se basan en la disposición del arma desde las distintas posiciones radiales, con la punta sobre el diámetro común, en oclusión estática culminada. “La guardia breve se puede dar lugar a variantes con las distintas posiciones radiales.” El agente presentado en breve, cuando tenga su ítalo más bajo que el ítalo paciente, generará ventaja considerable para la obra de la línea en cruz, con especial énfasis en el atajo en disposición previo al encordado. No obstante, la línea en cruz desde la guardia breve, condicionada por el asimento a dos manos, deberá ser auxiliada por el tránsito sobre el plano inferior para poder tener éxito ejecutivo, por la necesidad de generar un diámetro común de la sencillez que haga posible el medio proporcionado. Dicha guardia breve prevé la mutación del asimento a una sola mano desde el medio de proporción, que sobre medio compás transversal de avance al lado no armado del agente, le posibilitará a este la inmersión segura en el medio proporcional del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 551 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Variantes de la guardia breve: Breve alta: “Independientemente de la planta, asiendo a dos manos y en dinámico, la afirmación que será erguida se centra en la disposición de la hoja ligeramente obtusa, en la rectitud extendida de adelante, con la sencillez justo por debajo del plano superior, sobre la línea de recto, manteniendo el asimento dinámico.” La guardia breve alta es una variante de la guardia breve, resultado de la disposición elevada y extendida de la rectitud, adelante y aledaña al plano superior. Esta modificación en la rectitud esta centrada en la extensión ligera de la rectitud y en su elevación, que manteniendo al conjunto del arma sobre la línea de recto, le proporcionan elevación y un ángulo aledaño al recto en su rumbo. Con esto, se aumentará notablemente el radio del extremo de la guardia, no obstante, también se verá aumentado el radio del límite, pues se ampliará el medio particular. Esto podría ser un condicionante para la elección de la obra de las oclusiones, pues deberían tener en cuenta la ubicación distal de la sencillez armada, así como las limitaciones propias de mantener un asimento a dos manos, de cara a la ubicación radial del arma. El ángulo formado por la hoja habrá de estar sujeto a la disposición del tercio débil aledaño al plano superior paciente, pues será hay donde la interacción entre medios alcanzará su mayor distancia. “La guardia breve alta aumentará el radio del extremo del agente, haciéndolo a su vez con el radio del límite.” Para la correcta configuración anatómica y la relajación y preparación del conjunto muscular lumbar, habrá de embeberse ligeramente la planta respecto a la guardia breve en su configuración óptima general. Esto aumentará la flotación, haciendo también mayor la distancia de la sencillez armada al plano inferior. Así se acrecentará el potencial de la breve alta, pues se supone que será una variante usada para cubrir oclusiva y antagónicamente todo lo ocurrido en la zona superior del medio particular del usuario. EL principal objetivo agente en la breve alta es ampliar al máximo anatómico y geométrico la dimensión del medio de proporción, propiciándose un gradiente seguro, desde el que obligar al paciente a antagonizar en tratativa u obrar. Dada la longitud y guardia cónica proporcionada por la hoja propia en una disposición tan estable, resistente y distal, el paciente habrá de transitar y comenzar a tener control sobre la hoja agente, antes incluso de que el agente tenga posibilidad ejecutiva. Breve a una mano: La guardia breve a una mano es una variación de la guardia breve, basada en el mantenimiento de la disposición anatómica y geométrica, con la única variación de usar una asimento a una mano. “La guardia breve a una mano tendrá lugar con la afirmación de cuadrado, de planta variable, asiendo a una mano, en dinámico de uñas dentro, sin participio, en la rectitud de adelante o segunda, centrada y relajada, con la hoja obtusa y totalmente sobre el diámetro común. La mano no armada quedará aprestada o contraída a la cadera, ahuecando el medio.” La posición de la mano no armada será la que permita maximizar la utilidad de esta variante, dado que la única diferencia con la configuración de la breve óptima es la retirada de la mano no armada, que dotará al usuario de un medio hueco por el flanco de esta. Adicionalmente, el hecho de no estar al pomo la mano no armada, dotará de cierta sorpresa al la obra o acciones de empomadas. Tanto así, que la breve a una mano será usada para la preparación de la empomada simple mediante la adelgada de mano. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 552 - Esta guardia aprovechará de forma superlativa la disposición radial de la rectitud al lado armado, pues su disposición en cuadrado y, por consiguiente, la extensión y amplitud de la rectitud a primera será la mayor posible. A esto se suma la rectitud origen, que dado que es adelante, optimizará la respuesta de oclusión agente ante la intención ejecutiva directa del paciente. Por tanto, un usuario agente en una guardia breve, prevenido ante la obra de un paciente, por su dentro, tenderá a soltar la mano no hábil del pomo de su arma, dejando su asimento a una mano, sin necesariamente mutar ninguna otra parte de su anatomía, y ganando con ello una considerable amplitud en la obra de la oclusión radial a primera y velocidad en la adelgada de mano. “La guardia breve a una mano será una variación de la guardia breve, que posibilitará la eficiente composición de la anatomía del usuario para aumentar la amplitud de su oclusión a primera y la preparación de la obra de la empomada.” Cerbero, Alber o media puerta de luz: “Sobre una planta de medio recto, con afirmación de cuadrado y erguida, idealmente asiendo a dos manos y en la rectitud totalmente de abajo, relajada o parcialmente extendida, se mantiene la hoja aguda, paralela a la línea recta y sobre ella.” La media puerta de luz es una variante de la guardia breve, resultado de la corrección a segunda con rumbo agudo. La hoja quedará en un ángulo óptimo igual y paralela a la seguida por la línea y ángulo del brazo, que habrá de estar en extensión para ofrecer concordancia entre húmero, radio y extensión pulgar. La planta, en su extensión, se adaptará al contexto del medio, pudiendo quedar más extendida cuanto más ceñido se encuentre este, o sea, cuanto menor sea el diámetro común. Esto genera la concordancia directamente proporcional entre la velocidad precisada en la disposición y obra del arma agente respecto a la extensión de la planta.