A - Encabezado: Posicionar la parte distal del emisor sobre la mano no hábil, mientras esta está dispuesta en posición de apresto, gobernando el saya. El encabezado tendrá lugar de uñas abajo, facilitando el posterior tránsito y la mutación necesaria a un asimento exterior. B - Tránsito: Desplazamiento de la hoja, haciendo contacto con el espacio interdigital pulgar-índice, alejando la mano hábil de la no hábil, de uñas abajo, hacia el estado remiso del lado armado, mientras se muta el asimento a exterior. El tránsito tendrá la función de guiar a la hoja para facilitar la ubicación de la punta en el emberido. El tránsito será el responsable de hacer que el hueco entre el pulgar y el índice, de la mano no hábil, tenga contacto con la totalidad del cilindro de la hoja, pudiendo detectar bordes cortantes, generados durante el trabajo del arma, permitiendo al usuario la comprobación de la integridad de su hoja. C - Emberido: Momento final del tránsito en el que la punta de la hoja cae o coincide con el beru, entre el espacio interdigital, y donde cesa el movimiento remiso de la mano hábil. D - Ensayo: Movimientos que consiguen asimilar la hoja en el saya sin perder la potencia de obrar, y compuestos por: D1- Movimiento accidental con posterior participio de reducción de la mano hábil, que posiciona a esta en potencia de llevar la guarnición hacia el beru, ensayando. D2- Reducción de ambas manos sobre sí, que crean el contacto entre emisor y beru justo al frente del tirador. Es importante remarcar que la mano hábil genera un movimiento extraño, mientras que la mano no hábil actúa en accidental y lleva el saya a la mano hábil, hasta que tenga contacto con el emisor, dándose lugar al contacto frente al usuario. 8º- Kamu: El kamu es el movimiento de giro o percusión de la guarnición sobre el beru, para posibilitar el kamu, propiamente dicho, y el asegurado de la hoja en el saya, así como la posterior reducción de la mano no hábil hacia la posición inicial de apresto. El kamu resulta ser el efecto de sujeción que genera el saya, que lo mantiene solidario al arma. Es de ese efecto que el paso del kamu del iai recibe su nombre. 9º- Extinción: La extinción es la acción voluntaria, por parte del portador, de cesar el fulgor de la hoja, una vez está ensayada. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 576 - Aurora, iai vertical o preparatorio: La aurora o iai preparatorio es un recurso que permite la disposición del arma en el medio de manera modesta, sin tentativa y sin necesarias implicaciones ofensivas, a través de una trazada que mantiene el arma siempre aguda, quedando en dicha angulación y en la rectitud de abajo, al concluir. Realización: Una vez aprestado el saya, ceñido, y asida el arma con la mano hábil, la rectitud armada del usuario hará un movimiento violento con un sutil participio accidental, desensayando, orientado a superar el plano coronal, mutando el asimento a exterior, mientras la mano aprestada al saya lo contrae ligeramente a la cadera y acompaña el movimiento que genera la hoja, quedando el saya notablemente vertical, en ángulo esdrújulo. El arma, una vez quede plenamente desensayada la hoja, quedará considerablemente aguda, con un asimento exterior, pretendiendo mantener el paralelismo de la hoja con la vertical. Tras ello, se actuará la rectitud en natural, acercando la sencillez al plano inferior hasta llegar a la rectitud de abajo, mientras la hoja gana paralelismo con la línea transversal no armada del tirador usuario, mientras se mantiene aguda y mutando el asimento de exterior a regular. La aurora, cuando sea actuada desde una guardia de relente, da lugar directamente a la guardia del alba, justo en el momento de concluir el iai. La aurora será el iai más modesto posible, entendiéndose como el caso más claro de derume, generando una faz de serenidad y reduciendo la posibilidad de herir al opositor. El iai de aurora estará especialmente indicado para situaciones en las que quede obstaculizada la línea recta del tirador usuario, pues no será necesaria la extensión del rumbo de la hoja. Así mismo, la aurora tendrá el potencial de condicionar al opositor, al ser un recurso que generará una faz estática. De esta manera, a la aurora se le podrán atribuir distintos casos, siendo todos eficientes en su expresión y deficientes en su geometría, pues para cualquier obra eficiente desde la aurora, se precisará la acción violenta del arma. Iai violento: El iai violento es aquel conjunto de acciones que permiten disponer el arma en el medio, siguiendo trazada que mantiene el paralelismo con el diámetro común, aumentando su graduación del agudo al recto, llegando la hoja de abajo a arriba a su destino frente al usuario. El iai violento será un recurso que aportará al usuario la posibilidad de disponer el arma en el medio de manera elegante, sin comprometer su propia anatomía. Realización: Sobre una planta transversal hábil, con una afirmación de medio perfil, aprestando el saya y asida el arma con la mano hábil, la rectitud armada del usuario actuará en accidental, desensayando, llevando la guarnición adelante, con las uñas abajo, manteniendo el paralelismo del arma con el plano inferior, mutando a un asimento exterior de uñas adentro. Una vez la hoja esté próxima a su completo desensayo, el saya se contraerá y se actuará ligeramente en extraño, permitiendo la total aparición de la hoja, sin necesidad de actuar el torso. Cuando la hoja quede desensayada, el usuario dejará que su punta caiga en natural, llevando su ángulo al total agudo, de uñas fuera. Se aprovechará la inercia de dicha acción natural para continuar el vector de movimiento del arma, actuándola en violento, mientras se muta el asimento de exterior a TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 577 -DE LA C AUSA P RÁCTICA regular, manteniendo el paralelismo de la hoja con el diámetro común, en la medida en que la biomecánica lo permita, llevando las uñas de fuera a adentro en el momento justo en que la hoja quede en el ángulo agudo previo a alcanzar el recto, aledaña a la rectitud de adelante. Una vez ahí, se llevará el arma a su ubicación deseada en la guardia pretendida, normalmente cercana al ángulo recto, ligeramente obtusa. El iai violento deberá tener lugar sin que la hoja abandone notablemente el paralelismo con el diámetro común, pues esto lo dotará de la posibilidad de llevarse a cabo en contexto en los que el agente usuario quede restringido por su flanco no armado. Habrá de tenerse en cuenta que la punta del arma deberá de quedar estática y sobre el diámetro común en el momento en que la hoja queda en la rectitud de adelante, de uñas fuera, y se pretende mutar el asimento de uñas fuera a uñas adentro. Iai natural: El iai natural será aquel conjunto de acciones que permitirán disponer el arma en el medio, siendo el movimiento natural el que la ubicará en el lugar pretendido. Realización: Sobre una planta transversal hábil, con una afirmación de medio perfil, asiendo el arma con la mano hábil y aprestado el saya con la no hábil, manteniéndolo en ángulo esdrújulo. Mientras el torso se guiña al lado no hábil, la sencillez armada actúa desensayando de uñas abajo en violento con participio de accidental, mientras muta las uñas de adentro a afuera hacia un asimento exterior, generando fuerza par sobre la hoja aún ensayada, pretendiendo que esta tienda a subir su punta. Al alcanzarse la extensión total de la rectitud, el torso estará totalmente perfilado. Entonces el saya actuará en extraño con participio de natural, liberando la punta de la hoja, que actuará en violento por la fuerza par ejercida durante el proceso por la mano armada. Una vez la hoja sea liberada, la mano armada mutará su asimento a regular, llevando su sencillez adelante con una acción natural sutil, mientras traza con la hoja pasando por el ángulo total obtuso y de ahí al recto, al tiempo que el torso se reduce al medio perfil. El iai natural tendrá una especial aplicación para facilitar la disposición de la hoja en el medio, concretamente cuando el espacio quede limitado por el flanco armado del agente, siempre que se precise la cobertura y oclusión de las líneas por encima del plano solar. Cuando este iai esté obrado de manera fiel a la geometría que pretende, será importante guiñar el torso, evitando la autoejecución sobre el hombro o pectoral no hábil, pues la hoja trazará con escaso margen de seguridad. Durante el momento que el torso quede guiñado, la hoja deberá de transitar paralela al diámetro común. De cualquier otro modo, el iai natural tendrá participio de reducción, aumentando el espacio necesario por el flanco no hábil del agente. El iai natural tendrá unas connotaciones agresivas, pues la hoja invadirá el medio desde el ángulo obtuso, lo que la dispondrá explícitamente en el foco del paciente opositor. Así pues, con el iai natural el agente se puede condicionar la previsión paciente, dificultando la frase ejecutiva de este. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 578 - Iai accidental: El iai accidental será aquel conjunto de acciones que permitirán disponer el arma en el medio con una trazada accidental, mediante una acción que mantenga la hoja aledaña al ángulo recto, durante su tránsito final que la ubicará en el lugar pretendido. Realización: Sobre una planta transversal hábil, con una afirmación de medio perfil, una vez aprestado el saya y asida el arma con la mano hábil, la sencillez armada actúa desensayando en accidental de uñas abajo, desde un asimento regular mutándolo a exterior, mientras se guiña el torso al lado no armado, retirando ligeramente tracción sobre la pierna adelantada. Al alcanzarse la extensión total de la rectitud, el saya actuará en extraño, liberando la punta de la hoja. Una vez la hoja se encuentre libre, la mano armada actuará en extraño, contrayendo el húmero armado al pectoral, a la vez que se generará fuerza par, levantando la punta y aumentando la graduación del arma, transitando esta hasta el total obtuso y llegando al recto, y de ahí, se reducirá la sencillez adelante y se llevará el arma a su ubicación deseada en la guardia pretendida, mientras se reduce la posición del torso al medio perfil y se vuelve a extender el segmento de la tracción de la pierna adelantada, irguiendo al agente. La trazada del arma habrá de ser lo más accidental posible, evitando la interacción con elementos que le queden remisos. De esta manera, el iai accidental poseerá la potencia de operar el arma en contextos donde el espacio para la hoja impida su disposición de natural o violento, ya sea por la obstrucción de las líneas por debajo del plano medio o por las de encima del superior. Dada la posición cercana al ángulo recto que la hoja posee, durante la mayor parte del iai accidental, este gana la potencia de obrar una oclusión dinámica radial con antelación a concluir la reducción del arma y finalizar el iai. Esto aporta potencial de obra, haciendo que este iai sea fundamental en un contexto donde se pretenda la obra reactiva. El iai accidental, cuando esté obrado sobre un compás extraño transversal, no hábil, de avance, se convertirá en el recurso más eficiente y veloz para responder a la previsión de la inminente preparación del opositor paciente, ya sea de un iai o de una obra ejecutiva destinada a la sencillez del agente. Esto será debido a que la sencillez y el arma invadirán el medio de la manera más eficiente posible, por la línea recta y cubriendo la hoja a la mano. Además, el compás preparará al agente en una guardia española, beneficiándose este de su geometría. Iai reductivo: El iai reductivo es aquel conjunto de acciones que permitirán disponer el arma en el medio, desensayándola remisa y reduciéndola al recto. Realización: Sobre una planta transversal hábil, con el pie hábil orientado a la transversal hábil y el pie no hábil paralelo al diámetro común, con la bisectriz de planta sobre la transversal de acometida hábil, con una afirmación de cuadrado, asiendo el arma y aprestado el saya, manteniéndolo en ángulo recto, transversal al diámetro común. La mano hábil, desensayando, actúa en remiso al hábil, de uñas abajo, mutando el asimento de regular a exterior, con una ligera fuerza par que pretenda llevar a la hoja al paralelo con el diámetro común, mientras retira tracción en la pierna hábil. Una vez la extensión de la rectitud sea plena o coherente con la dimensión el arma, el saya actuará en extraño, liberando la TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 579 -DE LA C AUSA P RÁCTICA hoja, que se proyectará horizontalmente, actuando su punta en accidental con participio de remiso. La hoja se llevará al remiso, mutando el asimento a regular, hasta obtener el paralelismo con la rectitud armada y la transversal armada, manteniendo el ítalo aledaño al plano solar del agente. Una vez la hoja quede remisa, la guardia al completo se mutará para asistir a reducir la hoja a adelante. Normalmente la guardia se mutará a una guardia española, siendo esta la que mayor asistencia dará a la reducción de la hoja. El iai reductivo tendrá su potencial para permitir la solvencia en contextos donde esté obstaculizada y obstruida la línea recta del usuario. El iai reductivo ganará potencial cuando se obre su reducción sobre un medio compás curvo con el pie atrasado, pivotando sobre el pie adelantado que se orientará al objetivo ejecutivo, llegando a una planta en línea de acometida. Esto posibilitará sortear el obstáculo que se pueda encontrar sobre la línea recta del usuario, reubicando el centro de masas de este y posicionando el diámetro común fuera de dicho obstáculo. “El iai reductivo posibilitará la ejecutiva sobre un elemento que se encuentre tras otro, justo sobre la línea del diámetro común entre el tirador y este último objeto, cuando sea asistido en la reducción por medio compás curvo del pie atrasado, pues el tirador transitará sobre la transversal, posibilitando el acceso.” Cuando se pretenda el iai reductivo desde una guarda de relente, se deberá de mutar a la planta y afirmación original del iai reductivo antes de comenzar este. Esto lo convierte en un iai relativamente lento, pues precisa de una configuración geométrica concreta de la anatomía del agente. Puesto que la hoja se desensaya ignita y remisa hacia el lado hábil, desde el primera momento se cubrirán y se cerrarán las líneas que queden sobre la transversal hábil del agente. Una vez la hoja esté reduciéndose al centro, cubrirá todo el lado no hábil con la trazada del arma. Variante de torsión del iai reductivo: La variante de torsión del iai reductivo se obtendrá por la obra de medio compás de cruce al lado hábil, por detrás, generando un compás de torsión durante la obra del iai de reductivo, que hará posible la reubicación del foco del agente a su flanco no hábil, tras o durante la obra del iai. Iai remiso: El iai remiso es aquel conjunto de acciones que permitirán disponer el arma en el medio, sobre el diámetro común, desde un foco que quede desfasado de este, desensayándola remisa y mutando la guardia. Realización: Con un foco anatómico desfasado, quedando el diámetro común al lado hábil del foco del agente, se mantiene una planta transversal hábil, con una afirmación de medio perfil, una vez aprestado el saya y asida el arma con la mano hábil. La sencillez armada actuará en remiso, desensayando, generando fuerza par sobre la hoja, pretendiendo que la punta se proyecte en accidental, hasta que la rectitud hábil quede totalmente extendida. Será ahí que el saya actuará sutilmente en extraño, liberando completamente la hoja. La hoja, condicionada por la fuerza par impuesta durante el desensayo, tenderá a quedar paralela la rectitud armada, y esta mutará hasta quedar sobre el diámetro común, orientando su foco al paciente, coincidiendo con el diámetro común. A tiempo de esto, la planta deberá mutar para conseguir quedar sobre la línea transversal no hábil, con el pie hábil adelantado orientado al diámetro común, el pie atrasado paralelo a la transversal no hábil, al terminar el desensayo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 580 - La guardia final del agente quedará preparada para reducirse a una guardia española con medio compás de cruce trepidante, no hábil. El iai remiso se usará para realizar un iai desde un foco anatómico agente desfasado al lado no hábil, quedando el paciente al flanco hábil del agente. El iai remiso, con tan solo su desensayo y posicionamiento del arma en el medio, será un recurso considerablemente eficiente en la contingencia de una amenaza procedente del flanco hábil del agente. Justo tras el desensayo, la hoja agente ya estará haciendo su función oclusiva y disuasoria, no obstante, para obtener una plena operatividad, se deberá de mutar la guardia resultante a una guardia española. Por ello, idealmente se generará un compás trepidante no hábil, de cruce, justo tras el iai, que posicione el foco del agente sobre el diámetro común a la mayor brevedad posible. Es importante entender que para la aplicación eficiente del iai remiso, el opositor deberá quedar al flanco hábil del agente. Para ello, cualquier movimiento del agente en torno a un individuo potencialmente opositor, cuando la hoja permanezca ensayada, deberá tener lugar dejando a dicho sujeto al lado hábil del agente, impidiendo el acceso del paciente al arma del agente. Así pues, pese a quedar impedida la mano hábil del agente, se podrá generar un iai de emergencia de Montalbán con la mano no hábil. Iai de Montalbán: El iai de Montalbán es aquel conjunto de acciones que permitirán disponer el arma en el medio, realizando el desensayo con la mano relativa al lado del usuario en que se encuentre ceñido el saya, normalmente el no hábil. Iai de Montalbán: Sobre una planta transversal hábil, con una afirmación de perfil o medio perfil, una vez aprestado el saya se contraerá todo lo posible a la cadera, quedando su ángulo esdrújulo cercano al total agudo. En ese momento, la mano no hábil que apresta el saya, mutará, estableciendo el asimento regular sobre el arma, en la parte más cercana al límite distal del emisor, quedando de uñas afuera, con el pulgar extendido longitudinal a la cuerda del arma. El pulgar generará la presión necesaria para liberar el emisor del kamu producido por el beru, asiendo el arma con los dedos auxiliares. Tras esto, la mano no hábil actúa en violento con un sutil participio de accidental, extendiendo la sencillez no hábil hasta su límite, manteniéndola paralela al segmento cordal del usuario, mutando a un asimento exterior. Con esto, se dará lugar al desensayo y liberación de la hoja, que quedará aguda. Después la sencillez armada, que será la no hábil, actuará en natural, con o sin participio, mutando el asimento a regular, mientras extiende el rumbo de la hoja. Una vez la hoja alcanza el ángulo agudo cercano al recto, se hace posible que el usuario pueda configurar la guardia en la presentación pretendida. Es necesario remarcar que el iai de Montalbán tiene como principal elemento diferencial el hecho de estar obrado con la mano no hábil, de otro modo, o con aquella mano relativa al mismo lado del usuario en que se porta el saya. Este iai solo será posible en contextos en los que la anatomía del usuario y el arma lo hagan viable, pues se habrá de disponer de un segmento de la rectitud no hábil y de un segmento cordal de un tamaño que posibiliten la acción. Así pues, para optimizar esto, previamente al momento de comenzar la acción de desensayo con la mano no hábil, es necesario que el saya quede con el beru contraído al ceñidor, lo más cercano a la línea de las caderas que sea posible, facilitando que el segmento de la hoja sea menor en su extensión que la longitud de la línea recta que lleva desde la sencillez hasta el kuchi del saya. o sea la boca de este, sumándole a la mitad del segmento cordal del usuario. Para ello, el cuerpo deberá quedar predispuesto antes y durante del iai, configurando en el mayor paralelismo posible el segmento del arma, el segmento de la rectitud y el segmento cordal del usuario. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 581 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Se podrá entender que para obrar un iai de Montalbán tendrán mayor dificultad geométrica los tiradores de envergadura corta, siendo ideal que su arma porte una hoja real acorde a su estatura. Idealmente, el iai de Montalbán deberá obrarse desde la guardia de relente, pues configurará la anatomía del usuario de una manera que facilitará el desensayo. “Para que el iai de Montalbán sea posible, el segmento de la hoja habrá de ser menor que la suma del segmento de la rectitud totalmente extendido más la mitad del segmento cordal del usuario.” Será crucial no generar el balanceo del cuerpo al lado no armado durante el desensayo del arma, pues se podría producir la autoejecución al interaccionar el abdomen o torax del usuario con la hoja. Una vez la hoja desensayada, asida con la mano no hábil, alcance el ángulo suficiente como para no comprometer la integridad de las piernas del usuario, será posible cintar el arma de la mano no hábil a la hábil. Esto tendrá lugar durante la última fase del iai de Montalbán, haciendo que el desensayo con la mano no hábil asista al armado de la mano hábil. El iai de Montalbán se podrá usar para generar una disposición sorpresiva del arma en el medio, respecto a la geometría usada típicamente a tal efecto. Así pues, un paciente podrá verse sobrevenido por el cambio considerable en la geometría del iai que prevé de su agente, lo que podrá condicionar su obra. Tras dicho iai, será ideal la cinta de salto o paso a la mano hábil, pues se precisará quedar afirmado en una guardia funcional a la mayor brevedad posible. Esto será considerablemente necesario cuando la mano hábil esté plenamente operativa y no se pretenda presentar una faz en la que sea necesario asir el arma con la mano no hábil. En la cinta posible, posterior al iai de Montalbán, será importante evitar la interacción del cabo del arma con el saya, pues al estar ambos en el mismo flanco del usuario, podrán entorpecer el tránsito del arma, llegando incluso a interrumpir totalmente una posible cinta de paso. Para evitar con más amplitud la interacción entre el cabo del arma y el saya, cuando el iai de Montalbán se obre desde una planta transversal hábil o en línea, se obrará un compás extraño transversal de alcance o avance al no hábil, a tiempo de la cinta a la mano hábil. Adicionalmente, el compás auxiliará a establecer una guardia española desde una guardia de relente. El iai de Montalbán auxiliará notablemente al usuario cuando su mano hábil quede lesionada, sin necesidad de operar el arma en ningún momento con dicha mano. De esta manera, se puede entender que resultará un recurso de emergencia solvente, que facilitará la operatividad en contextos considerablemente adversos. Esto lo hace un recurso necesario para cualquier tirador, pues todo individuo ha de conservar la operatividad cuanto pueda. Un tirador agente, ciñendo un arma láser en su lado no hábil, deberá orbitar a un individuo potencialmente opositor dejándolo en su lado hábil. Esto hará que este opositor paciente no pueda intervenir o indisponer el arma del agente. No obstante podrá inhabilitar la rectitud hábil del agente, haciéndose preciso el desensayo y operación del arma a partir de un iai de Montalbán. “El iai de Montalbán permitirá la operación del arma pese a quedar inhabilitada la rectitud contraria al flanco en que quede el saya.” Será posible que existan tiradores que usen deliberadamente el saya en su lado hábil, desensayando con su mano hábil, y por tanto, usando la geometría del iai Montalbán. Esto dará lugar a una variante de dicho iai que se llamará iai romano. Iai romano: “El iai romano será una variante del desensayo del iai de Montalbán que se lleva a cabo con la mano hábil desde el ceñido del arma en el lado hábil del tirador.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 582 - Tanto para el iai de Montalbán como para su variante romana, será ideal el uso de sayas de tudel corto o sayas que no dispongan de beru, debido a que al no existir beru, se restará extensión a la rectitud necesaria para liberar y desensayar la hoja. Ensayo invertido: “El ensayo invertido es un conjunto de obras, llevadas a cabo con la mano armada del mismo lado al que queda el saya, que permitirán el ensayo y la completa retirada del medio del arma.” En caso de que esté o quede inhabilitada la mano del lado contrario al que queda el saya, se precisará un ensayo específico para asimilar la hoja en el saya. Esto tendrá lugar con cambios notables en los pasos sexto y séptimo de iai, totalmente distintos de cualquier otro iai. Se prescindirá del chiburi ante la imposibilidad de llevarlo a cabo con normalidad, en caso de que dicho chiburi precise que quede armada la mano opuesta al lado en que se porta el saya. Para el ensayo con la mano del lado en que queda el saya, el asimento deberá invertirse con dicha mano armada, facilitando que la punta de la hoja quede proximal al usuario. Se presentará una guardia notablemente perfilada, de hombro no armado adelantado, con la rectitud se extenderá al máximo con la sencillez arriba, con el asimento invertido exterior. Una vez ahí, la punta del arma se llevará al beru, se introducirá con extremo cuidado en el kuchi, y tras ello, tendrá lugar el ensayo, con la acción natural con participio extraño de la mano armada. Una vez el arma quede ensayada, se podrá generar el kamu y extinguir la hoja. Iai estoico: El iai estoico es aquel iai llevado a cabo desde la guardia estoica, sin que el saya quede ceñido, otorgándole a esta la potencia de disponer el arma en el medio. Dada la dificultad de la obra del iai desde una guardia estoica, esta obra será tendrá posibilidad de exponer al tirador usuario a la autoejecutiva. Desensayo del iai estoico: El desensayo del iai estoico tendrá lugar desde la guardia estoica y una vez ignita el arma. La mano no hábil que sostiene el arma ensayada, tendrá el saya aprestado con los dedos anular e índice, quedando sobre el arma los dedos índice y corazón. Al comenzar la obra, se llevará el beru o el kuchi del saya a la altura del plano superior, contrayéndolo, quedando el segmento del saya recto y paralelo al diámetro común, a la vez que se guiña el cuerpo al lado del saya, quedando el segmento superior paralelo al saya. Mientras esto ocurre, la mano hábil emisa, lo más distal posible, comienza el desensayo del arma, mientras actúa la sencillez en accidental, mutando el asimento a exterior. Una vez la rectitud esté totalmente extendida y adelante, el saya actuará en extraño, dejando la hoja salir totalmente de este. Una vez la hoja sea completamente desensayada, la punta de esta actuará en violento hasta alcanzar el total obtuso, y de ahí se reducirá al recto en la rectitud de adelante. Tras esto, la guardia se reducirá a la guardia española, manteniendo el saya obtuso, apoyado en la cara interna del antebrazo que lo sostiene y con la sencillez del saya a la altura del plano medio. Adicionalmente, el desensayo del iai estoico podrá ser asistido con medio compás recto de avance, aumentando la posibilidad geométrica de que el iai sea seguro. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 583 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Durante el desensayo del iai estoico, el maxilar del usuario quedará considerablemente cercano a la hoja ignita. Habiéndose de extremar el cuidado por la existente exposición a los efectos termodinámicos figurados de la hoja. Igualmente, los dedos índice y corazón de la mano que apresta el saya, quedarán expuestos en el momento de la liberación de la hoja. Ensayar un arma que ha obrado desde la guardia estoica precisará de la adaptación del paso de ensayo típico del iai. Dado que el saya no quedará ceñido cuando el arma quede desensayada, dicho saya deberá de estar aprestado y gobernado por la mano no hábil, de no haberse descartado. Ensayo del iai estoico: Cuando se pretenda el ensayo, el saya deberá quedar aprestado únicamente con los dedos meñique, anular y corazón, quedando el kuchi cerca de este último, dejando el saya en un ángulo esdrújulo. Esto permitirá el posterior encabezado y consiguiente tránsito del arma, manteniendo el contacto con el dedo índice y pulgar, mientras el saya queda aprestado. El encabezado deberá tener lugar frente al tirador usuario, por encima de su plano medio, manteniendo el saya esdrújulo o totalmente agudo. Tras esto, el tránsito se hará con la acción remisa del arma al lado hábil y del saya al no hábil, manteniendo el ángulo de este. El emberido llegará con ambas rectitudes remisas, justo tras lo cual se comenzará el ensayo, llevando el saya a la contracción a la cadera no hábil mientras se guiña el cuerpo al lado no hábil. Una vez el saya está en el lado no hábil del usuario, con normalidad se ensayará, actuando la mano no hábil en accidental y la mano armada hábil en extraño, hasta el kamu y la extinción. Existirá la alternativa de que tras el tránsito, justo en el momento del emberido, cuando el saya esté esdrújulo, este se lleve al tumbado paralelo a la línea infinita y al plano inferior. Haciendo esto posible que las manos del usuario ensayen reduciéndose ambas al diámetro común, generándose ahí el kamu. Cuando este ensayo se haga sobre el plano superior, ganará un dramatismo adicional, que podrá afectar a la actuación de la faz del usuario. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 584 - Aplicación del iai por su intención original: El iai, como cualquier otra obra, estará compuesto por una geometría, una dinámica y una semántica. Así mismo, tendrá una intención original que definirá el propósito general que tendrá la obra, según la geometría y expresión de esta. Dependiendo la intención original, al hacer presente el arma en el medio, se podrá hacer una clasificación del iai, especialmente orientada a la fase de desensayo de este. Derume: “El derume será aquel que dé lugar a la disposición del arma en el medio, minimizando la potencia ejecutiva de esta, mostrando la mínima intención ofensiva posible.” La aurora, en caso vacuo, será el tipo de iai que dará lugar a la expresión más doméstica de este, por tanto, el más claro derume. Un derume facilitará la interacción serena entre individuos que no pretendan el conflicto, pudiendo hacer uso de sus armas sin ofrecer una faz ofensiva. El derume podrá ser usado como elemento disuasorio, dando lugar a una faz que expresará estar predispuesto para el asalto, sin mostrar explícitamente interés en hacer uso de la fuerza. Un derume será usado en contextos de estudio, así como en cualquier otro donde se precise hacer un uso estrictamente doméstico del arma, sin que sea presente la intención ejecutiva. Iai dispositivo: “El iai dispositivo será aquel que pretenda disponer el arma en el medio, quedando en igualdad o superioridad frente al opositor, sin pretender la ejecutiva sobre él.” La intención original dispositiva será la más eficiente para llevar a cabo un iai, tanto así que todos los tipos de iai que existen tienen como principal propósito la de organizar la geometría del agente para antagonizar la paciente, con la mayor eficiencia posible. Iai ejecutivo: “El iai ejecutivo será aquel que su obra tenga la primera intención de ofender al opositor.” La intención original ejecutiva no estará necesariamente implícita en un iai. Por tanto, es necesario entender que un tirador deberá organizar la geometría del medio, de su anatomía y del opositor de manera eficiente y muy concreta, si pretende tener éxito ejecutivo con un iai. El iai ejecutivo podrá dar lugar a conclusiones del asalto exageradamente veloces, siendo un elemento fundamental para la apropiación o transferencia de medios en los que el paciente pretenda la ejecutiva sin comprender las posibilidades agentes. El iai ejecutivo más elemental precisará de un diámetro común menor que el radio del extremo agente, debiendo de quedar la sencillez paciente dentro del medio proporcional agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 585 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Iai defensivo: “El iai defensivo es aquel que tiene lugar para proteger a aquel que lo lleva a cabo, ya sea por medio de la geometría de dicha obra o por las implicaciones semánticas de esta.” El iai defensivo tenderá a ubicar la hoja en el medio pretendiendo el reparo del arma opositora, su disposición y/o remisión. El iai defensivo, idealmente, tendrá lugar en el medio de proporción o incluso en la distancia no operativa del asalto, dado que la función defensiva precisará de la distancia como principal módulo de la obra. Aplicación del iai por su caso: Los distintos casos en que un iai pueda estar obrado permitirán atribuirle propiedades y semánticas varias a esta obra, haciendo posible la interacción con el opositor de modos distintos. Iai en caso efectivo: Un iai en caso efectivo pretenderá la disposición de la hoja en el medio, sin más implicaciones semánticas que las propias de su intención original. Un iai en caso efectivo deberá de darse en un medio coherente con la geometría del susodicho iai, pues deberá tener el potencial de disponer la hoja agente en el medio sin posible interrupción. Por tanto, un iai llevado a cabo con la única intención de generar una geometría con el arma presente, tendrá que estar llevado a cabo desde una distancia no operativa o un medio de proporción, asegurando la correcta trazada de la hoja agente, sin que pueda existir interrupción por parte de un paciente. Sin embargo, cuando se pretenda la intención original ejecutiva del agente, el iai de este deberá estar obrado mientras transita por el medio proporcional su paciente. Iai en caso inductivo: Un iai en caso inductivo pretenderá que el paciente actúe de una determinada manera, siendo común el propósito de que el paciente, que aun no tenga ignita y dispuesta su arma, imite la actitud agente y desensaye. Adicionalmente, si el paciente ya tiene su arma en el medio, el iai inductivo podrá condicionarlo para adoptar o mutar la geometría según la intención agente. Esto dependerá en gran medida de la geometría del iai obrado por el agente. El iai en caso inductivo tendrá mayor capacidad de generar la reacción paciente cuanto menor sea la distancia del medio desde la que se obra. Iai en caso vocativo: El iai en caso vocativo podrá dar lugar a dos escenarios posibles, dependientes de si el paciente tiene su arma ensayada o dispuesta en el medio. - Si el paciente tiene su arma ensayada, el iai en caso vocativo hará que el paciente tienda a extender el diámetro común, ante la iniciativa, amenaza y superioridad táctica del agente, una vez este obre el iai. Idealmente se llevará a cabo desde la distancia del medio de proporción, para aprovechar el potencial vocativo de la obra. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 586 - - Si el paciente tiene su arma dispuesta en el medio, el iai en caso vocativo tenderá a hacer que se estreche el diámetro común de una distancia no operativa, hasta alcanzar un medio de proporción, pues el paciente entiende la preparación y predisposición del agente a entrar en asalto. Por tanto, el iai en caso vocativo será ideal llevarlo a cabo desde la distancia no operativa, evitando toda exposición del agente mientras obra. Iai en caso interruptivo: El iai en caso interruptivo tendrá el potencial en hacer abortar una obra del paciente que se tenga su génesis en el momento en que el agente está con su arma ensayada. Este paciente abortará su obra al entender que un determinado iai agente reconfigura la geometría y cambia las condiciones de un medio que, originalmente, le resultaba proporcional o proporcionado propio. O sea, que un iai en caso interruptivo tenderá a detener la obra del paciente, ante un agente que está respondiendo a esta con el desensayo de su arma. Con un iai agente con superlativa eficiencia, elegancia y velocidad, se podrá interrumpir, entorpecer o minimizar las implicaciones de un iai paciente, que se esté realizado a tiempo del agente. Un iai ganará potencia interruptiva conforme sea menor el diámetro común desde el que se obre. No obstante, para mantener la seguridad del agente que desensaya, no será eficiente obrar el iai en caso interruptivo con el centro de masas agente dentro de un medio proporcional de un paciente que tenga el arma desensayada. Iai en caso prospectivo: El iai en caso prospectivo será aquel obrado con el propósito agente de obtener información sobre la intención del paciente, de entrar en el asalto de manera activa o mantenerse al margen. - Ante un paciente con el arma ensayada, el desensayo agente podrá determinar si el paciente pretende la oposición armada, o por el contrario, cederá ante la faz agente de hacer uso de su arma. Por otro lado, en el ensayo del agente podrá observarse si el paciente pretende aprovechar la desventaja actual del agente, o por el contrario, pretende dejar que el agente libremente cese en su intención de dar asalto. - Ante un paciente con su arma desensayada, el desensayo agente podrá arrojar información sobre si el paciente pretende el comienzo inminente del asalto o se pretende que sea el agente quien ostente la iniciativa. Con el ensayo del agente, se podrá observar si el paciente tiende a cesar en su intención armada, o por el contrario, aprovechará la indisposición del agente para hacer más eficiente su pretensión ejecutiva. Iai en caso vacuo: Un iai en caso vacuo no pretenderá la interacción con el opositor. Un derume tendrá lugar en caso vacuo, o lo que es lo mismo, sin pretender que la hoja tenga implicaciones más allá que la mera disposición en el espacio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 587 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Cada uno de los casos de la obra puede estar aplicado al conjunto general del iai o pasos concretos de este. O sea, que cualquier movimiento, acción o elemento implícito en la obra del iai podrá generar una interacción propia con el opositor, tanto por la geometría, por la dinámica o por la intención que pueda transmitir. Así mismo, se podrá aplicar un caso distinto a cada uno de los pasos del iai, haciendo que algunos de estos estén orientados a un propósito mientras que los subsiguientes tienen otra carga semántica. Ejemplos posibles de esto serán: - Un iai agente que, hasta el desensayo, esté obrado en caso efectivo. Una vez las armas agente y paciente estén presentes en el medio, el agente decide ensayar y concluir el iai sin extinguir, en caso inductivo, pretendiendo que su paciente ensaye y se relaje la tensión del asalto, pudiendo llevar esto a la conclusión y/o disolución de este. - Un iai agente que, en el asido del arma tenga caso inductivo, sin continuar al desensayo, haciendo que el opositor desensaye, pretendiendo ser más rápido en dicha acción. Una vez el opositor paciente haya desensayado, el agente continuará estático en caso vocativo, haciendo entender que el opositor paciente posee ventaja geométrica y dinámica, así como pretendiendo que este ciña el medio. Una vez el opositor paciente comience una posible obra ejecutiva ante la aparente desventaja del agente, este último desensayará en caso interruptivo, apropiándose o transfiriendo el medio proporcionado o deteniendo la obra del paciente, por el cambio en la geometría del medio advertido por este. - Un iai agente que, en caso vacuo tiene lugar hasta el desensayo, producto de la repetición para la adquisición de destreza y entrenamiento de esta, sin interacción con ningún opositor. Una vez en esa situación, el agente ensaya en caso efectivo, pues ante la aparición de un individuo no opositor en el medio, se pretende retirar la hoja del medio para evitar la negligencia del contacto de esta con el individuo no opositor. Será el desensayo y el ensayo aquellos pasos del iai que mayor potencial expresivo semántico poseerán. Por ello serán los pasos del iai que deberán llevarse a cabo para asegurar su caso inductivo, vocativo o interruptivo. ———— - 589 - Acciones TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 591 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Herir de estocada: “La estocada es una acción ejecutiva básica o parte de ella, en la que la hoja queda perpendicular a la superficie del objetivo ejecutivo en el momento del contacto entre ambos.” Geométricamente, una herida de estocada es generada cuando el segmento del arma queda paralelo y justo sobre la normal del plano formado por la superficie del objetivo ejecutivo, justo donde se produce el contacto. Para que una estocada sea pura, la trazada seguida por la hoja debería de ser exactamente coincidente con la normal del plano de la superficie del objetivo ejecutivo. Que esto tenga lugar de manera geométricamente exacta será virtualmente imposible, pues la mínima variación ligera de la trazada o el movimiento del objetivo ejecutivo generará que la estocada tienda a tajar, en mayor o menor medida. “Una estocada, cuando tenga lugar en un medio proporcionado, dejará al agente con el diámetro del objetivo ejecutivo máximo posible, según su asimento presente.” Cuando el encordado simple tiene lugar, será ideal que concluya con una estocada, pues será lo que asegurará que el agente que encuerda queda con su sencillez lo más alejada posible del paciente y de su sencillez, minimizando las posibilidades de éxito paciente en caso de transferir el medio. Herir de tajo: “Herir de tajo es una acción ejecutiva básica o parte de ella, en la que la hoja queda paralela a la superficie del objetivo ejecutivo en el momento del contacto entre ambos.” Desde el punto de vista estrictamente geométrico, una herida de tajo es producida cuando el segmento del arma queda perpendicular a la normal del plano formado por la superficie del objetivo ejecutivo, donde se produce el contacto. Geométricamente, el tajo es menos eficiente que la estocada, pues la distancia del cateto ejecutivo producido en la triangulación ejecutiva es menor, dado que dicho cateto siempre tendrá menos extensión que el segmento del arma. Desde el punto de vista dinámico, herir de tajo tenderá a ser menos eficiente que una estocada, al no precisarse energía cinética alguna para el éxito ejecutivo con el arma láser, pues el vector de movimiento del segmento del arma precisará una mayor aplicación de energía, en una mayoría estadística de los casos. En un encordado simple, cuando la ejecutiva hiera de tajo, querrá decir que la trazada de la punta del arma agente no ha sido totalmente eficiente, pues no ha seguido la línea recta perfecta que une dicha punta con la sencillez paciente. No obstante, en un contexto práctico, será habitual la ejecución o supresión de tajo, pues será normal que el cálculo no sea exacto, o que la dinámica de las obras en oposición dé lugar a imprecisiones en las acciones de las armas. Es importante hacer la distinción entre herir de tajo como acción elemental y el tajo o medio tajo como acciones más complejas u obras, que estarán basadas en la pretensión de herir de tajo teniendo implícitos otros movimientos más elaborados. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 592 - Estocada accidental: “La estocada accidental es aquella acción ejecutiva que desplaza el arma en sentido al paciente, pretendiendo la herida con la punta del arma, manteniendo el segmento del arma perpendicular a la superficie del objetivo ejecutivo.” La estocada accidental, será una acción elemental, ideal para mantener la máxima distancia entre la sencillez agente y el objetivo ejecutivo, pues el diámetro del objetivo ejecutivo será el máximo posible en el momento del éxito. En caso de que el objetivo ejecutivo sea la sencillez paciente, la estocada accidental facilitará la apropiación segura del medio, manteniendo la punta del arma paciente lo más alejada posible del agente, en un mismo ángulo de ataque. “La estocada accidental será la acción ejecutiva más elemental, sin llegar a ser una obra en sí misma, pues carece de control alguno del arma paciente.” Idealmente, para la estocada accidental, el asimento será dinámico, interior y español, siendo así posible el perfecto alineado del segmento del arma y del segmento de la rectitud. Con esto será posible mantener a la mayoría de la anatomía agente alejada del potencial ejecutivo del paciente, durante y en la culminación de la acción. El objetivo ejecutivo ideal para la estocada accidental será la sencillez del paciente, transitando y trazando la hoja agente sobre el diámetro del objetivo ejecutivo que será el diámetro común de la sencillez. Cabe destacar que la estocada accidental será el objeto de estudio fundamental para la comprensión de la paradoja de la estocada recta. Estocada recta: “La estocada recta será aquella acción ejecutiva, en que la hoja agente que transita sobre el diámetro del objetivo ejecutivo en sentido accidental, directamente con intención ejecutiva, sin atajo del arma opositora.” Estocada natural o recalcada: “La estocada natural será aquella acción ejecutiva en la que se lleva la hoja aguda en sentido natural, con el segmento del arma orientado al objetivo ejecutivo, pretendiendo herir de estocada.” La estocada natural será idealmente actuada de uñas fuera. No obstante, en caso de que exista un asimento invertido, la estocada natural tendrá lugar de uñas dentro. La estocada natural será una acción profundamente ineficiente en una mayoría estadística de los escenario posibles, dentro del contexto geométrico emergente del arma láser. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 593 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Tajo natural: “El tajo natural es aquella acción ejecutiva o parte de ella, en que el movimiento de la hoja se genera paralelo a la línea vertical del agente usuario, en sentido superior-inferior, manteniéndola siempre delante, con la intención de ejecutar con el segmento del arma relativamente paralelo a la superficie del objetivo ejecutivo, hiriendo de tajo.” El tajo natural es la acción ejecutiva más simple e instintiva, sin llegar a ser una obra eficiente, pues precisará de otros elementos adicionales para ser coherente con la naturaleza del arma láser. El tajo natural precisará de la ubicación del segmento de la hoja por encima del objetivo ejecutivo, normalmente, habiendo de actuar en violento previamente a la acción natural. Para actuar el tajo natural, será necesario generar la aplicación de fuerza par y lineal al arma, haciendo que la sencillez se mueva previamente y en el mismo sentido natural y dirección que se pretende actuar la hoja. Típicamente, el tajo natural se llevará a cabo de uñas adentro, con posibilidad de un sutil participio de uñas abajo. Será ideal auxiliar el movimiento natural de la sencillez con la extensión de la rectitud, conforme el tajo natural evoluciona su trazada, lo que será eficiente para implementar cierto participio accidental a la hoja. Con el participio de accidental, se verá aumentando el extremo y la amplitud de la acción, permitiendo acceder a un objetivo ejecutivo más distante. El torso podrá apoyar la acción del tajo natural de dos formas: asistiendo su movimiento con la flexión abdominal y pectoral, o imponiendo energía a la acción al huir el torso al momento de extender la rectitud. El tajo natural será idealmente actuado sobre una planta transversal de medio recto, con la pierna armada adelantada, con una afirmación de medio perfil y de propincuo. Esta configuración anatómica permitirá la extensión del vector de inercia natural de la acción del arma, pasando por la transversal extraña no hábil, al quedar la pierna no armada retirada de dicha posible trazada. Además, la posición del torso de medio perfil retirará el hombro del lado no armado, permitiendo la reducción del arma de manera directa, sin que la hoja interaccione con el torso. El tajo natural también se puede llamar altibajo, haciendo mención a la acción de la hoja, siendo un término procedente de la tratadística clásica, donde esta acción posee una mayor relevancia que en el uso del arma láser. Nota: Es importante apuntar que el tajo natural es una acción y no una obra. Por lo tanto, resulta ineficiente pretender el éxito ejecutivo únicamente por el tajo natural, pues necesitará esta acción de estar apoyada por otros elementos que la conviertan en una obra viable y plenamente funcional. La obra más elemental que posibilita la ejecutiva segura es el encordado simple, que en algunas geometrías concretas podrá contener un tajo natural como parte de las acciones necesarias para dicha obra. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 594 - Tajo violento: “El tajo violento es aquella acción ejecutiva o parte de ella, en que el movimiento tiene lugar en sentido inferior-superior, teniendo la hoja siempre adelante del usuario, con la intención de ejecutar con el segmento del arma relativamente paralelo a la superficie del objetivo ejecutivo, hiriendo de tajo.” El tajo violento, será un acción normalmente de reducción, de abajo a adelante, sin llegar a ser una obra eficiente, pues precisará de otros elementos adicionales para ser coherente con la naturaleza del arma láser. El tajo violento precisará de la ubicación del segmento de la hoja por debajo del objetivo ejecutivo, normalmente, habiendo de actuar en natural previamente a la acción violenta. Es por ello, que el tajo violento tenderá a ser una reducción tras la acción de tajo natural o cualquier otra con componente natural, así como podrá resultar la expresión ejecutiva desde una guardia que presente y disponga la hoja obtusa. “El tajo violento tenderá a ser una acción de reducción tras otra acción previa.” Para actuar el tajo violento, será necesario generar la aplicación de fuerza par y lineal al arma, haciendo que la sencillez se mueva previamente y en el mismo sentido violento, pudiendo hacerlo de uñas adentro y de haz falso, o de uñas afuera y de haz verdadero. El tajo violento de uñas a fuera es considerablemente menos eficiente, dadas las acciones adicionales que normalmente se deberán llevar a cabo con la rectitud a esa posición, para mutar la orientación de la mano, puesto que en el comienzo del violento las uñas tenderán a estar adentro y/o con participio de abajo. “El tajo violento más eficiente será la continuación de una acción natural manteniendo la posición de uñas adentro.” Será ideal auxiliar la acción del tajo violento con el sutil embebido de la rectitud, conforme evoluciona la trazada, lo que será eficiente para facilitar la imposición de fuerzas al arma, al reducirse el radio del extremo mientras se mantiene el momento de fuerza, cosa que acelerará el movimiento. El torso podrá apoyar la acción del tajo natural de dos formas: asistiendo su movimiento con la flexión abdominal y pectoral, o imponiendo energía a la acción al huir el torso al momento de embeber la rectitud. Esto último hará que se aumente la energía en el arma a cambio de reducir el extremo. El tajo violento, por su habitual uso como continuación de la obra, podrá ser obrado sobre cualquier planta posible. En parte esto será debido a que la hoja se mueve en dirección opuesta a cualquier elemento de la anatomía del agente usuario, lo que hace que el tajo violento no represente un potencial peligro de autoejecución. No obstante, la acción violenta de la sencillez agente podrá posicionarla sobre el plano del ítalo paciente previamente a que el arma agente pueda generar oclusión, por lo que podrá darse el caso de quedar la sencillez agente expuesta durante la acción del tajo violento. “La configuración anatómica que más capacidad motora ofrecerá al segmento del arma, en su acción de tajo violento, será la planta transversal no hábil relajada con una afirmación de hombro no hábil y en remoto.” El tajo violento de uñas adentro, de haz falso, que también se puede llamar contratajo, tiene su eficacia basada en el potencial figurado del arma láser, que posibilitará la herida figurada plenamente funcional con cualquier parte de la hoja y sin necesidad de aplicar presión sobre el objetivo ejecutivo. Si fuese necesaria dicha presión, el tajo violento precisaría de ser actuado de uñas fuera, pues la biomecánica propia de uñas adentro no sería eficiente para generar y aplicar fuerza. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 595 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Nota: Es importante apuntar que el tajo violento es una acción y no una obra. Por lo tanto, resulta ineficiente pretender el éxito ejecutivo únicamente por el tajo violento, pues esta acción necesitará estar apoyada por otros elementos que la conviertan en una obra viable y plenamente funcional. La obra más elemental que posibilita la ejecutiva segura es el encordado simple, que en algunas geometrías muy particulares podrá contener un tajo violento, como parte de las acciones necesarias para dicha obra, siendo esto poco común y normalmente ligado a la ejecutiva desde rectitudes de abajo o con necesaria acción violenta de la hoja ya agregada. Tajo: “El tajo es la acción ejecutiva, generada por un spin anterior, agudo e interior, que cruza el plano sagital del agente hacia el exterior, culminando la ejecutiva en el ángulo recto reduciendo desde el exterior del agente.” Esta acción tendrá que ser llevada a cabo entendiendo que dejará las líneas abiertas del lado contrario al spin, siendo imposible la cobertura de ese espacio por estar la hoja inmersa en una inercia, que será irreparable sin que peligre la integridad del usuario. El tajo será una acción que no poseerá la capacidad de llevarse a cabo en causa sujeta, pues requerirá un tiempo considerable para generar toda la trazada del arma, siendo virtualmente imposible mantener la previsión total de la hoja opositora durante ese tiempo. Igualmente, por la geometría de esta acción, no será posible generar y sostener una agregación, lo que dificultará más aún el control de la hoja paciente. “El tajo será actuado obligatoriamente en causa libre.” Tradicionalmente esta acción ejecutiva es llamada tajo, pudiendo apelarse a ella como tajo completo, tajada o spin cruzado de interior a exterior. No obstante, tajo será una nomenclatura eficiente para economía del lenguaje. Mas no ha de confundirse, el tajo como acción con aquella forma en la que incide la hoja en el objetivo ejecutivo. La concordancia reside en que, en la acción del tajo, el potencial ejecutivo se desarrolla incidiendo la hoja de manera no perpendicular a la superficie del objetivo ejecutivo. Tajo ascendente: “El tajo ascendente es la acción generada con la misma trazada del tajo teniendo lugar de modo inverso, con un spin obtuso.” Es importante apuntar que el tajo y el tajo ascendente son acciones y no obras. Por lo tanto, resulta ineficiente pretender el éxito ejecutivo únicamente por medio de estas, pues necesitarán de estar apoyadas por otros elementos que la conviertan en una obra viable y plenamente funcional. Revés: “El revés es la acción ejecutiva, generada por un spin anterior, agudo y exterior, que cruza el plano sagital del agente hacia dentro, culminando la ejecutiva en el ángulo recto, reduciendo desde el interior del agente.” Esta acción tendrá que ser llevada a cabo entendiendo que dejará las líneas abiertas del lado contrario al spin, siendo imposible la cobertura de ese espacio por estar la hoja inmersa en una inercia, que será irreparable sin que peligre la integridad del usuario. El revés será una acción que no poseerá la capacidad de llevarse a cabo en causa sujeta, pues requerirá un tiempo considerable para generar toda la trazada del arma, siendo virtualmente imposible mantener la previsión total de la hoja opositora durante ese tiempo. Igualmente, por la geometría de esta acción, no será posible generar y sostener una agregación, lo que dificultará más aún el control de la hoja paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 596 - “El revés será actuado obligatoriamente en causa libre.” Pese a poder apelarse a ella como revés completo o spin obtuso cruzado de exterior a interior, esta acción, por economía del lenguaje y tradición histórica, será convenientemente llamada revés. Revés ascendente: “El revés ascendente es la acción generada con la misma trazada del revés teniendo lugar de modo inverso, con un spin obtuso.” Es importante apuntar que el revés y el revés ascendente son acciones y no obras. Por lo tanto, resulta ineficiente pretender el éxito ejecutivo únicamente por medio de estas, pues necesitarán de estar apoyadas por otros elementos que la conviertan en una obra viable y plenamente funcional. Medio tajo: “El medio tajo es una acción ejecutiva o parte de ella, en que el movimiento de la hoja se genera en la reducción adelante, desde el lado no armado, con la intención de ejecutar con la hoja relativamente paralela a la superficie del objetivo ejecutivo, hiriendo de tajo.” En el medio tajo, el arma agente remisa, se reducirá de dentro en sentido a fuera del usuario, siendo así como se producirá la herida de tajo. La manera más eficiente de generar el medio tajo será desplazar la sencillez, en dirección y sentido a donde se pretenda ubicar la hoja, de uñas abajo, extendiendo ligeramente el segmento de la rectitud, guiando con su acción al segmento del arma. Esta acción habrá de ser auxiliada por la musculatura del brazo y la espalda, gracias al movimiento de la rectitud y el apoyo del torso. Será profundamente ineficiente actuar el medio tajo únicamente con la acción de la muñeca, sin apoyo del resto de la anatomía. Idealmente, el medio tajo tendrá lugar con una planta acorde, transversal o en línea, dejando adelantado el pie del lado armado. El medio tajo podrá tener lugar haciendo que la hoja se mueva estrictamente por el plano horizontal, además se podrá actuar teniendo participio de natural o violento, emergiendo el medio tajo diagonal y el tajo ascendente, respectivamente. Medio tajo diagonal: “Cuando el medio tajo se produzca con participio de natural se llamará medio tajo diagonal.” En el medio tajo diagonal se aumentará el participio de uñas adentro conforme aumente el participio de natural. Medio tajo ascendente: “Cuando el medio tajo se produzca con participio de violento, se llamará tajo ascendente.” En el tajo ascendente se aumentará el participio de uñas fuera conforme se aumente el participio de violento. El medio tajo podrá ser llevado a cabo tanto asiendo a una mano como a dos, siendo notablemente menos eficiente con el asimento doble, en las armas láser. Desde una planta transversal o en línea, de pie armado adelantado, complementando el movimiento de la rectitud y torso, el medio tajo se podrá auxiliar con medio compás de avance recto, o un compás curvo al hábil quedando perfilado el usuario. Con la asistencia de dichos compases se aumentará considerablemente la energía impuesta al arma además de proporcionar una posible triangulación sobre el plano inferior. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 597 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Cuando en agregación, las manos de agente y paciente queden sobre el diámetro común, con las puntas de ambas hojas al lado no armado del agente, idealmente este agregará por su dentro. De esta manera, el encordado simple agente se producirá con una acción de medio tajo, haciendo que el segmento del arma agente ocupe la línea del diámetro común de la sencillez, que queda sobre el diámetro común. Nota: Es importante apuntar que el medio tajo es una acción y no una obra. Por lo tanto, resulta ineficiente pretender el éxito ejecutivo únicamente por el medio tajo, pues necesitará esta acción de estar apoyada por otros elementos que la conviertan en una obra viable. La obra más elemental que posibilita la ejecutiva segura es el encordado simple, que en algunas geometrías concretas, podrá contener un medio tajo, un medio tajo diagonal o un tajo ascendente, como parte de las acciones necesarias para dicha obra. Medio revés: “El medio revés es una acción ejecutiva o parte de ella, en que el movimiento de la hoja se genera en la reducción adelante desde el lado armado, con la intención de ejecutar con la hoja relativamente paralela a la superficie del objetivo ejecutivo, hiriendo de tajo.” En el medio revés, el arma agente, remisa, se reducirá de fuera a dentro del usuario, siendo así como se generará la herida de tajo. La manera más eficiente de generar el medio revés será desplazar la sencillez, en dirección y sentido a donde se pretenda ubicar la hoja, extendiendo ligeramente el segmento de la rectitud, guiando con su acción al segmento del arma. Esta acción habrá de ser auxiliada por la musculatura pectoral y abdominal, gracias al movimiento de la rectitud y el apoyo del guiñado del torso. Será profundamente ineficiente actuar el medio revés únicamente con la acción de la muñeca, sin apoyo del resto de la anatomía. Idealmente, el medio revés se preparará y tendrá lugar con una planta contraria, transversal, o infinita dejando ligeramente adelantado el pie del lado no armado. El medio revés podrá tener lugar haciendo que la hoja se mueva estrictamente por el plano horizontal. Adicionalmente, el medio revés podrá tener participio de natural o violento, dando lugar al medio revés diagonal y al revés ascendente, respectivamente. Medio revés diagonal: “Cuando el medio revés se produzca con participio de natural se llamará medio revés diagonal.” En el medio revés diagonal se aumentará el participio de uñas adentro conforme aumente el participio de natural. Revés ascendente: “Cuando el medio revés se produzca con participio de violento, se llamará revés ascendente.” El revés ascendente, para facilitar la biomecánica, será idealmente actuado de haz falso, de uñas abajo con participio de adentro. Así pues, en el revés ascendente se aumentará el participio de uñas adentro conforme se aumente el participio de violento. Accesoriamente, el revés ascendente podrá ser llevado a cabo de haz verdadero, de uñas arriba con participio de fuera, con la necesaria asistencia del balanceo del torso al lado armado. El medio revés podrá ser llevado a cabo tanto asiendo a una o a dos manos, resultando ligeramente más preciso cuando es diagonal y se actúa con asimento doble, dado que la mano no hábil empomada asistirá a la acción del arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 598 - Desde una planta transversal de pie no armado adelantado, el medio revés se podrá complementar con medio compás de avance o de cruce recto según la necesidad. También será posible y eficiente, auxiliar el medio revés con un compás completo de avance transversal al lado armado o no armado. Los compases habrán de ser conjugados a las necesidades de la acción del arma, pretendiendo aumentar la energía impuesta a esta, siempre teniendo en cuenta evitar que el segmento de la tracción interactúe o quede cercano al segmento del arma, pues e podría caer en la autoejecutiva. Especial cuidado requiere el revés ascendente cuando se quede de propincuo, pues será crucial el cálculo de la trazada ante la cercanía entre hoja y pierna del lado armado. Cuando en agregación, las manos de agente y paciente queden sobre el diámetro común, con las puntas de ambas hojas al lado armado del agente, idealmente este agregará por su fuera. De esta manera, el encordado simple agente se producirá con una acción de medio revés, haciendo que el segmento del arma agente ocupe la línea del diámetro común de la sencillez, que queda sobre el diámetro común. Nota: Es importante apuntar que el medio revés es una acción y no una obra. Por lo tanto, resulta ineficiente pretender el éxito ejecutivo únicamente por el medio revés, pues necesitará esta acción de estar apoyada por otros elementos que la conviertan en una obra viable. La obra más elemental que posibilita la ejecutiva segura es el encordado simple, que en algunas geometrías concretas podrá contener un medio revés, medio revés diagonal o un revés ascendente, como parte de las acciones necesarias para dicha obra.
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