Mandoble interior: “El mandoble interior es una acción ejecutiva, generada a partir de un spin anterior, interior, agudo u obtuso, manteniéndose la hoja en dicho flanco durante la acción completa.” Esta acción, pese a estar compuesta de menos elementos que un tajo o un revés, resulta más lenta, debido a los condicionantes biomecánicos, pues una parte considerable de la energía impuesta al arma será par, debiendo ser aplicada por la musculatura del brazo. El mandoble interior podrá ser usado para la reducción adelante del arma tras el fracaso ejecutivo de un encordado, posibilitándolo con una eficiente extensión del vector de inercia que llevará a la hoja a cambiar su inercia natural a accidental. Adicionalmente, el mandoble interior precisa de que la sencillez del agente usuario quede expuesta, pues la hoja queda indispuesta, en el momento en que está en movimiento y transita entre el ángulo agudo y el obtuso. Por otro lado, el potencial de autoejecución de un mandoble interior será considerable, pues la hoja agente quedará totalmente inmersa en el medio particular de su usuario. Durante la acción del mandoble interior, será ideal que la afirmación quede de perfil, así como se deberá evitar el tránsito trepidante o transversal al no hábil, pues el segmento del arma podrá interaccionar en autoejecutiva con la anatomía del usuario. Es necesario apuntar que el mandoble interior más eficiente será el agudo, pues se aprovechará la tendencia implícita del arma a su movimiento natural, para generar la inercia de la acción de la hoja. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 599 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Mandoble exterior: “El mandoble exterior es una acción ejecutiva, generada a partir de un spin anterior, exterior, agudo u obtuso, manteniéndose la hoja en dicho flanco durante la acción completa.” Esta acción, pese a estar compuesta de menos elementos que un tajo o un revés, resulta más lenta, debido a los condicionantes biomecánicos, pues una parte considerable de la energía impuesta al arma será par, debiendo ser aplicada por la musculatura del brazo. Adicionalmente, el mandoble exterior precisa de que la sencillez del agente usuario quede expuesta, pues la hoja queda indispuesta, en el momento en que está en movimiento y transita entre el ángulo agudo y el obtuso. El potencial de autoejecución será considerable, aunque menor que en el mandoble interior, pues la hoja agente quedará parcialmente inmersa en el medio particular de su usuario. Durante la acción del mandoble exterior, será ideal reducir la extensión de compases que tengan componente del lado hábil, pues el segmento del la tracción de ese lado quedará comprometido y expuesto a la autoejecutiva. Es necesario apuntar que el mandoble exterior más eficiente será el agudo, pues se aprovechará la tendencia implícita del arma a su movimiento natural, para generar la inercia de la acción de la hoja. No obstante, el mandoble exterior obtuso tendrá una considerable elegancia biomecánica, siendo necesaria una menor acción del eje de la sencillez. Divertir: “Se llama divertir a la acción en que una hoja cede a la presión impuesta sobre ella por otra hoja.” Divertir hará que la hoja de un agente se mueva acorde a la presión que una hoja paciente genera sobre ella. De esa manera, dicha hoja agente estará cediendo ante el atajo en disposición del paciente, que por norma tenderá a ser remiso. El arma agente, quedará condicionada en su movimiento por su asimento, que tenderá a quedar estático en el espacio, siendo normalmente la parte más distal de la hoja la que mayor movimiento tendrá en la diversión. Divertir la hoja propia ante la opositora dotará a aquel que divierte de la posibilidad de generar el libramiento y/u obrar a tiempo sobre el paciente, pues este estará obrando el atajo en disposición y condicionado por ello, mientras el agente que divierte estará posibilitado para reubicar el vector de inercia de su arma y dejarla en potencia de herir. En esencia, el paciente que dispone tendrá una fuerza desarrollada en el vector necesario para disponer el arma agente, mientras este tiene total disponibilidad de su energía, para librar y/o encordar. “Divertir la presión del opositor posibilitará la obra a tiempo de su atajo.” Al divertir, se estará en potencia de liberar cualquier energía potencial generada en la agregación y disposición de las hojas. De esa manera, se podrá dar lugar al aprovechamiento agente del fenómeno de Damocles potencial generado por la presión de la hoja paciente. El agente quedará en potencia de obrar el encordado cuando divierta la hoja paciente, que pretende llevar al remiso la hoja agente, dejando la punta paciente en el flanco. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 600 - Resistir: “Resistir es la acción en que una hoja genera una fuerza para contrarrestar la fuerza que se le impone por la hoja opositora.” Una agente que resista será aquel que esté imponiendo una fuerza a su arma, en un vector contrario al que las fuerzas impuestas sobre ella están desarrollándose, para hacer que dicho arma no ceda en su ubicación ante dichas fuerzas. Mientras se está resistiendo se está virtualmente atajado, pues no será posible resistir contrarrestando las fuerzas aplicadas al arma propia a la misma vez que se mantiene disponibilidad para moverla libremente. Cuando un agente pretenda el control del arma paciente con un atajo en disposición y si este resiste, se generará energía potencial en la agregación, cosa que podrá ser aprovechada por el paciente en contra del agente. Al resistir un agente se dará lugar a que se pueda resolver con un encordado violento por parte del paciente que resiste, que podrá hacer uso de la energía potencial de la agregación en contra del agente. Esto dará lugar al encordado de fuga como obra, que será un rasgo y recurso típico de tiradores masivos, a los que le sea sencillo mantener contrarrestadas las energías que el opositor genere sobre su arma. Tumbar: “Tumbar es la acción de disponer el segmento de la hoja tendente al paralelo con el plano horizontal y perpendicular a la línea de recto, plegando su rumbo, independientemente de la rectitud, sencillez, asimento y/o afirmación.” Esto tendrá lugar en mayor o menor medida teniendo en cuenta la adaptación necesaria a la obra eficiente acorde a las condiciones emergentes. La función de esta acción del arma es la de proporcionar la mayor ventaja geométrica ante una hoja paciente dispuesta de forma paralela a la línea recta del agente, esté esa recta, aguda u obtusa. Será esta geometría particular la que permitirá, en una coherente dimensión del medio, el atajo funcional, real o virtual, que presione en el eje vertical, habilitando así la posibilidad de levantar corneando o humillar la hoja paciente, y por ende, mantener el control y atajo de esta, en su potencia de obra vertical. A esto habrá de añadirse, que de obrarse en la distancia óptima del medio proporcional, la mano armada del agente quedará siempre protegida por la extensión del diámetro común de la sencillez, la dinámica implícita en la acción y la disposición funcional del potencial atajo generado. Puede darse el caso, según la intención agente, de tumbar la hoja respecto a la línea del foco para ajustarse a la obra pretendida, que no a la condición actual del medio, y pese a ello, seguir considerándose que el arma es tumbada. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 601 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Humillar: Humillar es la acción de atajar en disposición la hoja paciente, en el plano vertical, en trayectoria, sentido y presión natural, por medio de la disposición tumbada de la hoja agente. Realización: El paciente mantiene una la hoja dispuesta paralela a la línea recta, sobre ella, en cualquier angulación en que sea posible la agregación. El agente manteniendo el medio proporcional ceñido, idealmente agregado por dentro, con su hoja dispuesta paralela a la línea recta, en mayor o menor medida, mientras pretende controlar la hoja paciente, lleva su rectitud a su lado armado, totalmente extendida, y tras ello cambiará el rumbo al flanco contrario, quedando la hoja tumbada en dirección al lado no armado y total o parcialmente transversal a la línea de recto. Quedará así la hoja agente agregada por encima, sobre el tercio débil del arma paciente, en atajo funcional, y con la mano de quien humilla, fuera del medio, preparada para hacer presión en sentido al plano inferior. Al humillar manteniendo la posición de la sencillez, la reducción al recto del rumbo de la hoja agente, llevará al lado armado del agente a la hoja del paciente que resista el atajo en disposición, siempre que dicho paciente esté manteniendo la agregación. Que el cambio a arriba de uñas fuera de la sencillez agente, quedando su hoja aguda, dejará a la hoja paciente agregada en el lado armado del agente, que atajando, tendrá la rectitud y mano del agente fuera del medio y en potencia de obrar un encordado con intención ejecutiva, desde cuarta, totalmente protegido por la diferencia angular en la triangulación, siendo el rumbo de su hoja el cateto real más alto posible, dejando siempre la rectitud paciente por debajo del ítalo agente, como una hipotenusa. Cornear: Cornear es atajar la hoja paciente en disposición, en el plano vertical y en trayectoria, sentido y presión violenta, para levantarla, por medio de la disposición tumbada de la hoja agente. Realización: El paciente mantiene una la hoja dispuesta paralela a la línea recta, sobre ella, y en angulación obtusa, independientemente de la altura de la rectitud. El agente manteniendo el medio proporcional ceñido, idealmente agregado por fuera, con su hoja dispuesta paralela a la línea recta, pretendiendo poder introducirse bajo el rumbo paciente, pretendiendo controlar la hoja paciente desde estas líneas, lleva su rectitud simple a su lado armado, totalmente extendida, quedando la hoja tumbada en dirección al lado no armado y total o parcialmente transversal a la línea de recto. Quedará así la hoja agente agregada o bajo el tercio débil de la hoja a la que cornea, así como manteniendo la mano armada fuera del medio fuera del medio, dispuesto todo para que el agente pueda imponer fuerza a la hoja paciente, llevando su rumbo al ángulo agudo. Manteniendo la posición radial de la sencillez agente, la reducción al recto del rumbo de la hoja agente llevará a la hoja paciente atajada al lado armado del agente, atajándola en disposición. Que el cambio a arriba de uñas fuera de la rectitud simple agente, dejando su hoja aguda, llevará a la hoja paciente agregada en el lado no armado del agente, que atajando, quedará la rectitud del agente fuera del medio y en potencia de obrar un encordado simple sobre medio compás recto de avance. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 602 - Tornear: “Tornear es la acción de hacer pasar la hoja agente sobre el perímetro de la sección de la hoja paciente, idealmente sin perder la agregación.” Esto tendrá lugar con el cambio de la posición de la sencillez del agente, cuando se mantenga la agregación, que hará que el fundamento se mueva, sin necesariamente cambiar la distancia de este a la sencillez paciente. Tornear podrá tener lugar en sentido horario o antihorario, siendo esto producto del desplazamiento de la sencillez agente a su siniestra o su diestra, respectivamente. Encrucijar: “Encrucijar es llevar el segmento de la rectitud y del arma paciente a un ángulo agudo con su segmento superior, aumentando su extremo remoto y limitando su potencia de obra.” Encrucijar a un paciente tiene como objetivo atajar y remisar el rumbo y rectitud de su arma a su lado no hábil, quedando así su hoja fuera de vía y su cuerpo en la parte posterior de su brazo remiso, inhabilitando la obra y reubicación de su arma, abriendo totalmente las líneas del blossen uno y tres. Realización: Que el agente atajando por fuera del paciente, en real o virtual, presiona a este o sobre su hoja remisándola al lado no hábil paciente, ganando con la planta grados de perfil. Cuando un paciente es encrucijado, se reduce su radio del extremo, tanto presente como potencial. Así mismo, su planta transversal hábil tenderá a quedar infinita, de no mutarla. Esto último facilitará la labor del agente, pues se reducirá el medio proporcional paciente al no disponer de una planta sólida sobre la que obrar en accidental. Al encrucijar se fuerza que el paciente pretenda el libramiento de su fuera a su adentro, esto facilitará la previsión del agente que encrucije como preparación de una obra que pretenda aprovechar dicho libramiento paciente. Geométricamente, cuando el agente encrucije culminando en una posición radial de primera, el paciente que libre y pretenda mantener la agregación llevará su arma a su propio lado no hábil, momento que el agente podrá aprovechar para invadir el diámetro común con su hoja. La posición radial más eficiente con la culminar la intención de encrucijar al paciente, será la de primera, reaccionando con una oclusión dinámica radial a tercera cuando el paciente pretenda librar el atajo y encordar sobre el agente. Esto tendrá lugar así siempre y cuando el paciente no tenga una mano armada distinta al agente. Otra opción será la de culminar la encrucijada con una sencillez a cuarta. Quedará el paciente, por tanto, tentado a angular obtusa su arma y pretender acometer contra la mano a cuarta, de uñas fuera del agente, siendo posible y elegante la respuesta de oclusión dinámica en intervalo de mitad o cuarto para obtener la potencia de ejecución. Para facilitar ganar grados de perfil al paciente, el agente podrá hacer uso del compás curvo, que lo perfilará aumentando su radio del extremo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 603 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Desplegar: “Desplegar es llevar el segmento de la rectitud y del arma paciente a un ángulo obtuso con su segmento superior, aumentando su extremo propincuo y condicionando su potencia de obra.” Realización: El agente, ataja por su dentro, en real o virtual y presiona para remisar al lado hábil del paciente, ganando con la planta grados de postura. El despliegue pretende sacar de vía al arma paciente remisándola al lado hábil de este y dejando abiertas todas las líneas solares y capitales de todos los blossen. Se obrará siempre pretendiendo la mayor ganancia de compás posible, sea este transversal o trepidante, siempre ganando grados de postura y reubicando notablemente del diámetro común. De lo contrario, el libramiento del paciente generaría fácilmente una trazada y ejecución por encordado o por estocada sagita, que de no llegar a buen fin, ocuparía las líneas del centro del medio, dificultándose para el agente la posterior recuperación o apropiación del mismo. La manera más elegante de desplegar al paciente, será atajarlo en privación desde la cinta a la mano no hábil del agente, quedando una posición radial de primera, en potencia de oclusión, con una ligera angulación obtusa del rumbo de la hoja agente. Esto hará que el encordado de agente sobre el paciente sea viable, y por tanto, que el agente quede en potencia de herir sobre todas las líneas abiertas por el desplegado, gracias a poder descintar. Al desplegar a un paciente, su radio del extremo, tanto presente como potencial, se extenderá, al quedar su guardia perfilada de manera relativa, ante el desplazamiento agente. Igualmente, la planta paciente tenderá a quedar en línea, lo que aumentará su medio proporcional. Es importante entender que al desplegar, el diámetro común de la sencillez tenderá a contraerse de manera natural, debiendo ser el agente quien mantenga la dimensión de dicho diámetro, para evitar quedar expuesto con su sencillez al desplegar al paciente. Cinta: La cinta resulta ser el intercambio de asimento entre manos, sea este entre la mano hábil y la no hábil, la no hábil y la hábil, o por el cambio en la disposición, distal proximal, proximal distal, de las manos emparejadas en un asimento a dos manos. En una cinta existirá una mano emisora, que será la que inicialmente quedará armada o adelantada en el asimento a dos manos. Por otro lado, la cinta concluirá en una mano receptora, que será la que tomará el arma o la que quedará atrasada en el asimento a dos manos. La cinta puede estar actuada de varias formas: Cinta de salto: “La cinta de salto será aquella en la que en un momento del tiempo, ambas manos del tirador pierden el contacto con la guarnición.” Su uso queda circunscrito al momento en que el usuario tenga pleno control sobre las inercias de su hoja. De cualquier otra manera, la fuerzas ajenas en el arma cintada podrán dar lugar a la pérdida de control y fallo en la acción de cintar dicho arma. Idealmente, durante la cinta de salto se deberá de tener el segmento del arma agente sin potencial interacción con el segmento del arma paciente, evitando la pérdida de control del arma, posiblemente ocasionada por cualquier fuerza ajena al agente usuario que pueda intervenir e interrumpir la cinta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 604 - Puesto que desde el inicio no deberá existir agregación, la acción de la cinta de salto tenderá a crear una obra en causa libre, desde la que idealmente se podrá volver a agregar, pese a poder ser aprovechada para continuar la obra y la frase de armas sin interacción con la hoja opositora, algo que resultará considerablemente menos eficiente. Cinta de paso: “La cinta de paso será aquella en la que la mano emisora sustenta la guarnición hasta llegar a mano receptora.” La cinta de paso será la ideal cuando existan fuerzas ajenas implícitas en el arma cintada. El paso hará que el control del arma y su asimento sea propicio para el éxito de la acción, así como predispondrá y/o facilitará al usuario generar el aborto de la acción de cintar, de ser necesario. La cinta de paso podrá ser obrada tanto para la causa libre como sujeta, pues el control de la fuerza de la hoja que es cintada ofrecerá la posibilidad de sostener la agregación durante la cinta. En caso de existir una agregación, la cinta más eficiente será la de paso. Descinta: La descinta es la acción de volver a asir el arma con la mano hábil tras actuar una cinta. La descinta, será una cinta en orden inverso, así pues, existirá tanto la cinta de salto como de paso. La biomecánica de la descinta quedará condicionada únicamente por la propincuidad de rectitud de la mano emisora y receptora, que posiblemente sea invertida. O sea, que si una cinta está generada desde una mano emisora con rectitud propincua a una receptora con rectitud remota, la descinta podrá ser igual o invertida, pudiendo ser de propincua a remota o de remota a propincua. El agente usuario, durante la acción de una cinta, habrá de tener en cuenta el volumen y dimensiones del arma, evitando la interacción de esta con elementos no deseados del entorno. Esto deberá de prevenir el contacto del cabo del arma con cualquier elemento que, potencialmente, entorpezca el tránsito de esta durante el intercambio del asimento. Así mismo, ha de asegurarse el absoluto control del asimento, pues se deberá de evitar que el arma se precipite sin control, independientemente del sentido de su marcha, pues podría hacer que la hoja, figuradamente, interaccionase y generase daños indeseados, de manera incontrolada, incrementando el potencial de autoejecución. “La cinta será una acción que implicará ciertos riesgos, que se verán reducidos con la práctica y la correcta consciencia posicional del agente usuario.” Biomecánicamente, la cinta y descinta deberá ser idealmente actuada desde una mano armada emisora con su rectitud propincua a una mano armada con su rectitud remisa. Esto facilitará que ambas manos no interaccionen en el momento de transferir el asimento, pues la disposición de sus metacarpianos no será paralela. Así mismo, la cinta tenderá a generar una sutil inercia en sentido extraño, que hará más controlable la administración de la energía por la mano receptora, que en ocasiones tendrá que estar desplazándose en sentido accidental. Adicionalmente, con todo esto, se facilitará la cinta en la que la mano receptora quede empomada, pues se acortará el tránsito que el arma tendrá que realizar para llegar de la mano receptora a la emisora. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 605 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Empomar el arma y métodos para ello: Empomar el arma hace referencia a mutar el asimento llevándolo al pomo. Esto podrá tener lugar tanto manteniendo el arma en la mano hábil como cintándola a la mano no hábil. Empomar: “Acción de llevar la sencillez a un punto de la guarnición cercano al pomo.” Empomar hará que el segmento del arma se vea magnificado, reduciéndose el cabo de la misma. Por ello, el extremo potencial del usuario se verá igualmente extendido, facilitando el acceso del arma a un punto más distal, ampliando el medio proporcional del agente usuario. “Desde la perspectiva estrictamente geométrica, empomar consistirá en aumentar el segmento del arma, haciendo posible aumentar el radio del extremo.” Métodos para empomar el arma: Empomar con la proyección accidental del arma: Al empomar con la proyección accidental del arma, el segmento del arma se verá extendido al dejar pasar la guarnición por el asimento, generando movimiento, y con ello inercia y fuerza centrífuga en sentido accidental, ya sea con la acción del arma en violento, natural o reducción. Así pues, escurrirá la guarnición por los dedos de la pinza aprovechando la fuerza centrífuga, llegando la pinza a los aledaños del pomo, donde se volverá a oprimir el asimento para asegurarlo. La manera más eficiente de generar la proyección accidental, de entre todas las posibles, será por medio del movimiento violento del arma, que proferirá el mayor control posible al tránsito del asimento por la guarnición, conservando las uñas dentro con participio de abajo. Este método será ideal cuando ya se pretenda el tránsito de la cuerda del arma por una línea abierta sin agregación, pues si existe dicha agregación, se podrá desasir el arma. La proyección accidental del arma será idealmente parte de una obra ejecutiva. Así pues la extensión del extremo será funcional cuando sea generada en la preparación de un encordado o pretendiendo la estocada, en causa idealmente sujeta, con pleno control del arma paciente, en atajo virtual o real. Empomar de cinta: Empomar de cinta se basará en aprovechar la acción de una cinta a la mano no armada, para asir el arma por el pomo con la mano receptora. La propia acción de la cinta facilitará y dará lugar a la empomada por la mano inicialmente no armada, pues la entrega de la mano emisora dará lugar a esto, dejando el pomo libre. Empomar de cinta será fundamental para la obra de la empomada de cinta, pues como su nombre indica, dicho recurso se basará en dar lugar al empomado por medio de la cinta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 606 - Adelgada de cadera: La adelgada de cadera será una acción dedicada a empomar el arma con la mano armada, que se basará en hacer impactar el pomo del arma contra la cadera o muslo del lado armado, con la acción del arma en sentido extraño, exactamente siguiendo la dirección de la cuerda del arma. Al impactar con la zona proximal del fémur, sin disminuir notablemente la presión del asimento, la guarnición transitará en sentido accidental por la mano que se mueve en sentido al punto del impacto, contrayéndose y mutando el asimento hasta quedar empomado. Este método de empomar hará que la mutación del asimento sea repentina, resultando sorpresiva para el paciente. Cuando el arma agente quede ligeramente obtusa, su segmento apuntará a la mirada del paciente, esto hará que no pueda notar el desplazamiento del arma por el eje Z, y por tanto, que no advierta el movimiento accidental de esta. No obstante, el impacto con la cadera o zona femoral del agente, será un testigo identificable propio de la adelgada de cadera, dado su sonido característico. La adelgada de cadera precisará de un sutil embebido de la rectitud y contracción de la sencillez armada, lo que condicionará la obra, pues es posible que por dicha acción se pierda una agregación en los tercios débiles agente y paciente. En esencia, la adelgada de cadera dará lugar a un libramiento extraño, de manera implícita. Por tanto, será necesario recuperar la agregación y/o atajo en caso de pretender una subsiguiente obra ejecutiva segura, en causa sujeta. El paciente tendrá una complicación adicional al pretender la oclusión dinámica radial de una empomada simple, generada en base a una adelgada de cadera, pues al perderse la agregación durante la adelgada, la hoja agente queda potencialmente librada y preparada para agregar tanto por dentro como por fuera. De esta manera, la obra del encordado agente desde la adelgada será compleja de ocluir, por no poder anticiparse el lado de la agregación, y en consecuencia, tampoco la radialidad ideal a la que ocluir. La adelgada de cadera deberá ser obrada antes de generar movimiento alguno del torso o la planta, esto hará que la acción del arma sea el primer elemento a actuar, cumpliendo con la jerarquía del desplazamiento, lo que aumentará la potencia de éxito en la obra ejecutiva. Además, de esa manera se obtendrá una menor expresión de la intención agente. Adelgada de mano o pomazo: La adelgada de mano es una acción que pretende empomar la mano armada por medio de la percusión en el pomo de la guarnición, con la mano no armada en sentido accidental, pretendiendo que el cabo del arma se desplace por la mano armada llevando la sencillez y el asimento al pomo o a sus aledaños. En la adelgada de mano, no es necesario disminuir la presión del asimento sobre la guarnición, dado que será el impacto lo que hará que el arma transite. Este método de empomar el arma será menos sorpresivo que la adelgada de cadera, pues precisará de la acción evidente de la mano no armada, y con ello, de la expresión de la intención del usuario. No obstante, antes de culminar la adelgada de mano, quedará ambiguo si el usuario adelgadará o cintará, lo que retrasará levemente la previsión paciente de la acción agente, pese a alertarlo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 607 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Además, el pomazo permitirá sostener la agregación previamente generada, pues no se precisará del embebido de la rectitud. Para que este método de empomar sea eficiente, la mano no hábil deberá partir de estar apresatada y contraída al saya. Desde ahí, con mayor facilidad y eficiencia, la mano no hábil transitará en línea recta hasta el pomo, concretamente por el diámetro particular de la sencillez, donde deberá estar dicho pomo ubicado, esperando el impacto de la mano no hábil. Así mismo, esta mano deberá quedar de palma adelante, con los dedos abajo, para que la angulación de la palma asegure el contacto con el pomo de la manera más rápida y certera posible. La adelgada de mano posibilitará una empomada simple con línea en cruz al lado no armado del agente, pues dada su geometría y al no perder necesariamente la agregación, se posibilitará la proyección del peso de la masa avanzada del arma agente sobre la hoja paciente. Andar el arma: Andar el arma es el método para empomar que se lleva a cabo por medio de ir recorriendo lentamente toda la guarnición, en dirección al pomo, usando la mutación constante de la pinza y dedos del asimento. O sea, que con ayuda de los dedos, poco a poco se aumenta el segmento del arma. El método ideal y más eficiente biomecánicamente para andar el arma sobre un asimento regular a una mano, se compondrá de cuatro pasos, que se repetirán tantas veces como sea preciso para alcanzar la posición deseada. - El primero de los pasos para empomar andando el arma: será desplazar el pulgar en sentido al pomo, manteniendo la presión sobre él, ajustando la pinza del asimento. - El segundo de los pasos para empomar andando el arma: será desplazar en sentido al pomo los dedos auxiliares del asimento, generando presión sobre ellos una vez terminado la reubicación, separándose del dedo índice. De esa manera la pinza del asimento se generará entre el dedo corazón y pulgar, en una posición más cercana al pomo, dejando el dedo índice sin presión. - El tercer paso para empomar andando el arma: será reducir el dedo índice, acercarlo y dejarlo adyacente a los dedos auxiliares, que cederán la presión nuevamente al índice volviendo la pinza a generarse sobre él y el pulgar. - El cuarto paso consistirá en reorganizar el asimento, ajustándolo a la necesidad de la obra o para continuar con el andado. Este reajuste será necesario, en mayor o menor medida, dependiendo de la silueta y textura de la guarnición. Para dificultar que el paciente opositor pueda notar el andado del arma del agente usuario, será ideal que el segmento del arma quede posicionado en el plano de la visión, dando lugar con ello a que la silueta del arma se reduzca y, por tanto, no sea notable el aumento del emisor lucido de esta. Esto hará irremediablemente que el arma quede obtusa, haciendo más complejo la acción de andar el arma. Por otro lado, para facilitar el proceso de andar el arma, se podrá disponer el rumbo agudo, con la rectitud abajo igualmente aguda, haciendo que el peso TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 608 - del arma facilite la acción. Con ello habrá de tenerse en cuenta que la silueta del arma aumentará, lo que dará lugar a que el paciente opositor pueda advertir la acción y prever la posterior obra agente. Andar el arma es un proceso relativamente lento, por ello el usuario habrá de mantener la hoja a resguardo de la interacción con el opositor o, de ser imposible, tener pleno control de la agregación, evitando el desasido durante el proceso de andar el arma. Además, para aumentar la seguridad, se deberá empomar por este método desde el medio de proporción o desde el diámetro común más amplio del proporcional, pues se asegurará que dará tiempo a operar el arma de una manera eficaz. En definitiva, andar el arma, por su proceso progresivo y lento, será un recurso muy seguro, en que siempre estará asida el arma, limitándose la exposición del usuario a perder el control de la guarnición. Andar el arma no será ni deberá ser un proceso brusco, lo que permitirá hacer que el opositor no se percate de que el arma está siendo empomada. Esto jugará a favor del usuario agente, pues el paciente no advertirá la dimensión del medio ni podrá prever la amplitud del extremo agente. Todo ello permitirá la obra ejecutiva de manera sorpresivamente larga, desde un medio que no resulta ser previsto por el paciente, lo que dificulta la obra de la oclusión dinámica por parte de este. Andar el arma tiene la ventaja de que en cualquier momento de su desarrollo se podrá abortar, estando siempre el asimento preparado para actuar el arma, de una manera más o menos funcional, sin perder totalmente la operatividad del arma. El andado del arma habrá de abortarse cuando el paciente oriente su mirada a la mano armada agente, pues se podrá entender que el paciente se ha percatado del proceso, lo que dejará al agente con las desventajas y sin las virtudes de estar empomando. Empomar el arma, ya sea en la mano armada o mediante una cinta, y siendo esto llevado a cabo por cualquier método, podrá dar lugar a la obra de la empomada, que será un recurso funcional y potencialmente ejecutivo, que permitirá aumentar el extremo y el medio proporcional agente. Despomar el arma y métodos para ello: Tras empomar, podrá surgir la necesidad de reducir el asimento a su lugar original, sobre el emisor, reduciendo el segmento del arma. A esto se le llamará despomar. Despomar: “Despomar es hacer que el arma vuelva a ser asida por el emisor tras ser empomada.” “Desde un punto de vista estrictamente geométrico, despomar es reducir el segmento del arma.” Para despomar el arma habrá unos métodos que harán segura dicha acción, evitando que el usuario quede expuesto a su propia hoja. Despomar de cinta: Despomar de cinta tendrá lugar cuando la mano no hábil esté asiendo el arma, empomándola, siendo la mano emisora. Por tanto, será en la descinta que la mano hábil receptora asirá el arma por el emisor, recuperando la posición ideal para la sencillez. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 609 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Será importante que la mano no hábil y su rectitud, armada y emisora, tengan cierta inercia en sentido extraño, en el momento de la descinta. Esto hará que la rectitud hábil receptora tienda a quedar propincua en el momento de la descinta, haciendo que el segmento del arma tienda a quedar sobre el diámetro común o aledaño a este, pudiendo desarrollar su función oclusiva. Despomada obtusa: La despomada obtusa se llevará a cabo poniendo totalmente obtusa el arma empomada, con la mano armada. Una vez el arma quede obtusa, se relajará la pinza del asimento, dejando que la guarnición caiga entre los dedos del usuario, hasta que la pinza llegue al punto deseado de la guarnición, donde se volverá a oprimir la pinza y a generar el asimento deseado, volviendo al ángulo del arma necesario. Realizar la obtusa desde la rectitud de adelante o segunda dará lugar a que el arma quede en potencia de obrar en causa libre, pues al estar claramente fuera del control paciente, será obvio que podrá actuar en natural, con la amenaza que eso supone. Por tanto, la despomada obtusa generada con intención y faz de amenazar será un recurso válido para repeler brevemente a un paciente experimentado. Además, se impide al paciente atajar la hoja agente, pues al quedar el rumbo obtuso no tendrá control sobre ella. Al despomar obtuso, la mano armada que despoma tiende a una radialidad de segunda, lo que aumentará normalmente el diámetro común de la sencillez, aumentando la dimensión del medio. Habrá de tenerse cuidado, pues con algunos emisores lisos no existirán testigos o método alguno para notar el punto en que deberá quedar la pinza del asimento, y por tanto, podrá llegar a tenerse contacto con la hoja. La despomada obtusa resultará relativamente segura, no solo por la geometría generada, sino por la dinámica del arma, que siempre será idéntica si se trata del mismo instrumento, pues la energía potencial de esta será igual. O sea, que siempre que un arma queda obtusa, la energía potencial que se libera al relajar la pinza del asimento es idéntica en cualquier situación, solo dependiendo del ángulo del arma y de la fricción que genere la pinza. Esto permite que el usuario pueda acostumbrarse y familiarizarse con el movimiento del arma, pues será predecible y controlable. Arriesgada o despomada de inercia: La arriesgada es la acción que, por medio de la proyección extraña del arma, permite volver a posicionar sobre el emisor una pinza del asimento que se encuentre cercana al pomo. La acción extraña tendrá lugar con el arma idealmente recta y adelante, por encima del planto medio. Aprovechando la inercia en sentido extraño del arma, se relajará el asimento, la guarnición transitará sobre la mano del usuario y, una vez alcanzado el punto deseado, se recuperará la presión deteniendo el desplazamiento. Esta acción se llama arriesgada por la notable exposición a la autoejecución que presenta, pues exisitirá la posibilidad de que el cálculo de la acción extraña del arma no sea el exacto. En caso de haber menos inercia, el arma no transitará. Por el contrario, en caso de ser excesiva la inercia, la pinza del asimento del usuario llegará irremediablemente a la hoja, con las respectivas consecuencias lesivas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 610 - Aplicando el potencial figurado del arma, es importante que durante la arriesgada, el segmento del arma quede en la parte anterior del cuerpo del tirador usuario, evitando dejarla remisa, haciendo que en caso de fracaso de la arriesgada, la hoja quede alejada del cuerpo de este. De esta manera, en el supuesto de que el arma siga transitando en dirección al torso o planta del usuario, será la guarnición lo que haga contacto, quedando la hoja distal, evitando la exposición máxima o una lesión mayor. La arriesgada podrá ser combinada con la despomada obtusa, haciendo que el ángulo obtuso del arma, al ser extrañada, dificulte que la mano del agente pueda llegar a la hoja. Esta conjugación será un recurso idealmente usado cuando se esté profundamente familiarizado con el instrumento, pues de lo contrario, la arriesgada con su acción extraña aumentará la peligrosidad de la obtusa sin aportar ventajas notables. Desandar el arma: Desarmar el arma será el método que, por medio de mutar el asimento, desplazará el arma en la mano del usuario, acortando el segmento del arma. Al igual que andar el arma, desandarla será un proceso relativamente lento, que no será evidente para el opositor y fácilmente abortable sin restringir notablemente la operatividad del arma. En consecuencia, desandar el arma será el método más seguro para despomar sin riesgo a perder el control del arma. La técnica específica para desandar el arma será idéntica a la de andar el arma, invirtiendo el sentido y el orden de los pasos biomecánicos a seguir. - El movimiento del arma se hará reduciendo el segmento de esta, lo que hará que el asimento tienda al emisor. - Los pasos tendrán el orden alterado, quedando como primero, tercero, segundo y cuarto. De esta forma, será el pulgar el primero en actuar, tras él lo hará el índice, después los dedos auxiliares y por último, se reorganizará el asimento. Los métodos de despomar están ideados para dejar al usuario inoperativo el menor tiempo posible a causa de la acción. Así mismo, se pretende que para empomar o despomar no sea preciso usar ambas manos, salvo en el caso de la cinta o descinta. Cumpliendo con la jerarquía del desplazamiento, despomar deberá de ser llevado a cabo en el momento de la obra que sea necesario, dependiendo de la intención y caso de dicha obra. Acariciar la hoja: Acariciar la hoja es una treta destinada a tentar al paciente a deshacer una agregación, en la que el fundamento se mueve de forma constante y repetida, en ganancia y pérdida, buscando la incomodidad, ocasionando con ello un posible libramiento, y por tanto, la salida de vía de su arma y posterior reacción previsible de reducción. “Acariciar la hoja es desplazar repetidamente el fundamento por la hoja paciente, pretendiendo una reacción de este.” Esta obra tendrá éxito al estar el paciente sujeto a la sensación de incomodidad e incertidumbre generada por la agregación, a la que el agente de forma deliberada, impone ciertos impulsos de fuerzas dispares e impredecibles, haciendo entender un remesillo, un inminente encordado o el comienzo titubeante de un evidente atajo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 611 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Este recurso, usado en repetidas ocasiones inertes, predispone al paciente para ignorar el tacto de la hoja, haciendo posible para el agente un encordado simple, con la acción accidental con participio de natural hacia el paciente, que por verse repetidamente obligado a ignorar la treta ha perdido la atención en ella, lo que retrasará significativamente la reacción a cualquier trazada agregada con su hoja. “Acariciar la hoja será una treta y generada en base a una obra simple en caso inductivo.” El método geométricamente ideal para el movimiento en el acariciado de la hoja será aplicar el mismo conjunto de partículas involucradas en el libramiento, sea librando o formando, sobre una agregación de débil-débil en el principio. Esto hará posible una reacción más rápida y funcional del agente ante el intento paciente, inconsciente o premeditado, de atajar la hoja en disposición o remisarla al lado de la agregación. “Al acariciar la hoja paciente, el agente deberá usar una biomecánica propia de cualquier libramiento, pues esta será la más eficiente para la reacción ante la oportunidad que pueda surgir a su favor.” El agente que acaricia la hoja habrá de actuar su arma con mesura y precisión, pues mientras está generando el desplazamiento del fundamento por las hojas, queda impedido de poder reaccionar eficientemente con una oclusión dinámica radial ante un posible encordado paciente. “Mientras se acaricia la hoja se dificulta la obra de una oclusión dinámica radial.” ———— - 613 - Libramientos TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 615 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Generalidades de los libramientos: “Se hablará de libramiento cuando se apele a las acciones u obra simple que permite cancelar, interrumpir o evitar el control del arma agente por parte del arma paciente.” El libramiento podrá ser llevado a cabo por cuatro acciones simples distintas, aprovechando los ejes de las tres dimensiones, necesariamente en concordancia con las posibilidades biomecánicas humanas del usuario y naturaleza particular de la causa instrumental. Se dará como resultado a la existencia de cuatro acciones de libramiento, que serán: librar, formar, secar y extrañar. Cada una de estas acciones podrá ser llevada a cabo desde la rectitud de adelante o cualquier otra de las posiciones radiales de la rectitud. No obstante, la biomecánica habrá de adaptarse para coordinar el movimiento de la hoja con el de la anatomía del usuario. Un libramiento, independientemente de la geometría con la que se dé lugar a él, podrá tener varias funciones: - Romper la agregación entre las hojas. - Cancelar el control de la hoja agente con la paciente. - Evitar la coincidencia del arma agente con la paciente, durante el movimiento de estas. - Mudar la hoja agente de lado, respecto a la hoja paciente. - Asistir a una acción u obra mayor y subsiguiente. Los libramientos serán acciones simples, que principalmente permitirán a la hoja agente evitar el segmento de la hoja paciente. Para ello, cualquier libramiento precisará de que, en un momento del tiempo, los segmentos de las armas no coincidan en el espacio. Será ideal que el comienzo de la acción de cualquier libramiento comience con agregación, perdiéndola el mínimo tiempo posible durante la acción y recuperándola a la mayor brevedad posible. Esto facilitará tanto el comienzo de la acción del libramiento como la preparación de aquello que acontezca tras él. “Librar, formar, secar y extrañar serán un recursos básicos para liberar el arma agente del control del arma paciente, pudiendo ser usados para mudar el arma de flanco y para cambiar o generar una geometría concreta del medio.” Librar: “Librar será el libramiento que tendrá lugar pasando el segmento del arma agente bajo el arma paciente.” La acción de librar el arma, tradicionalmente denominada como libramiento por ser el más usual y recurrente, tiene como origen la pretensión de eximir al arma propia de la ventaja de la oposición, en fuerza y disposición, facilitando así una transferencia del control del medio. No obstante, esta acción dispositiva, facilita el posicionamiento de las armas en la configuración necesaria para la posterior obra pretendida. Se concluye, por tanto, que esta acción no siempre ha de estar ligada al origen de su nombre, de librar el arma de la presión opositora, pues al existir un componente intencional que pueda justificar el uso, la disposición pretendida no tiene necesariamente que coincidir con el dominio de fuerzas, del atajo o del centro. De esta forma se entiende que el libramiento es un recurso que puede ser usado para liberar el arma del control de la paciente, para mudar el arma de lado o para cambiar y generar una geometría nueva en la disposición de las hojas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 616 - Realización Que el paciente pretende mantener la agregación o presión virtual, por dentro o fuera, presionando la hoja agente en atajo real o virtual. El agente, que pretende disponer el medio para su causa sujeta, actuará un movimiento natural de la punta de la hoja, agudándola, seguido de una ligera remisión al lado donde esté su agregación, y una posterior reducción al ángulo obtuso en igual o menor graduación que en el momento del inicio de la acción, y con ello cambiará la disposición del fundamento respecto al interior o exterior de su paciente. Estará entonces dispuesto para la obra en la que se precise tal disposición. En el movimiento natural del arma, que comienza de uñas dentro o con participio de abajo, la hoja será proyectada a su angulación aguda por la relajación de los dígitos en un asimento dinámico y una leve y breve acción violenta de la sencillez, justo en el tiempo en que las uñas cambian a arriba con participio de adentro, acompañado también de un tímido embebido en la extensión de la rectitud. Tras ello, se generará la remisión de la guarnición a la que seguirá la hoja por inercia. Por último se reducirá el arma a la angulación deseada por medio del cambio a uñas adentro, la presión de los dígitos hacia un asimento regular, y la extensión de la rectitud al punto deseado. Librar, debido al origen de la fuerza aplicada, que normalmente estará por debajo del plano del fundamento, tiene una naturaleza final que tenderá al movimiento de la rectitud y trazada sobre el plano del ítalo, en sentido remiso. Esto da como resultado una mayor eficiencia, en la respuesta y obra posterior, que cualquier otro método de disponer la agregación en el lado deseado. “Librar será más eficiente geométricamente que cualquier otro libramiento para mantener la ubicación del plano del ítalo.” Se puede entender que el libramiento óptimamente actuado genera un movimiento de la hoja, que obtiene una oclusión de la vía a la sencillez del agente usuario, en el momento de la acción, evitando la exposición a la ejecutiva paciente durante la acción u obra agente. No obstante, en el proceso de estar llevando a cabo la acción de librar, el agente usuario queda indispuesto para realizar cualquier oclusión que no sea la propia generada con esta obra. Esto se deberá a la energía impuesta a la hoja, que dificultará el posicionamiento de la punta de la hoja agente en el punto del espacio necesario para el éxito de la oclusión a primera o tercera. “Mientras se libra, no se podrá generar una oclusión dinámica radial eficiente geométricamente.” Igualmente, en su movimiento necesario de extensión del rumbo, el libramiento tiende a perder la ventaja de fuerza respecto a la hoja opositora. Esto hace que en su fase de mayor extensión del rumbo, el libramiento genere una situación en la que el usuario agente quedará expuesto a la reubicación de la hoja por parte del opositor paciente. Librar, normalmente tendrá lugar desplazando la hoja por el eje X, no obstante, podrá ser posible independientemente de la orientación de los planos en los que se genere la agregación de las armas intervinientes. Para ello habrá de adaptarse la concepción espacial de su descripción y conjugarla con la posición de armas y rectitudes de los implicados. Por tanto, será posible librar desde cualquier rectitud, siempre que el movimiento del arma sea asistido por una mutación coherente de la afirmación. “Librar la hoja agente será una acción especialmente compleja de impedir por el paciente.” La geometría propia de la acción de librar hace que sea considerablemente difícil no exponer al paciente a la radiación lumínica del agente. Es por ello, que librar será un recurso que tendrá su aplicación en contextos en los que sea útil o indiferente exponer al paciente al fulgor del agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 617 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Formar: “Formar será el libramiento que tendrá lugar pasando el segmento del arma agente sobre el arma paciente.” Al igual que librar, su origen está ligado a descargar la hoja agente de la presión ejercida por la agregación con la paciente. No obstante, es la forma de actuar esta acción la que genera el matiz diferenciador entre ambas, debido a la manera y forma en que el arma actúa. Realización Que el paciente pretende mantener la agregación o presión ya existente, por dentro o fuera. El agente, que pretende disponer el medio para su causa sujeta, actuará un movimiento violento, de guarnición y rumbo, llevando su hoja a los aledaños de una angulación recta de uñas arriba, con el único movimiento hacia la rectitud de arriba de la guarnición, cambiando leve y brevemente la rectitud a una posición más elevada y embebida, y tras ello, reducirá la hoja y rectitud a la disposición inicial. Es importante que el agente pretenda dejar su segmento del arma paralelo al segmento del arma paciente, dejando de interaccionar estos y permitiéndose así el libre movimiento remiso del arma agente, sin interferencias del paciente. Esto será ideal acompañarlo, en medios coherentes y tras recuperar la interacción en las hojas por su ángulo obtuso, de una ligera remisión al lado donde esté la agregación y con ello cambiará la disposición del fundamento, reforzando esta al reducir la rectitud a su posición inicial. Estará entonces, tal y como con un libramiento, dispuesto para la obra en la que sea necesaria tal ubicación del arma propia respecto a la ajena. La acción de embeber la rectitud, durante la trazada de la hoja en la angulación recta, tiene como objetivo reducir el extremo y evitar transitar por una rectitud extendida sobre el plano superior. Teniendo en cuenta que se está actuando una formación, y que esta tiene como común objetivo liberar de la presión en atajo de una hoja obtusa, dejaría a la rectitud y mano armada agente a merced del cateto real del paciente, pues en el momento de mantener la hoja recta y la rectitud extendida en un medio proporcional, haría que la línea obtusa del rumbo de la hoja paciente generase de forma espontánea un cateto virtual con potencia de herir. Formar generará necesariamente un movimiento violento de la sencillez del agente que forma. Esto dará lugar a que el diámetro común de la sencillez se vea extendido ligeramente, de manera proporcional al ángulo que presente la hoja del paciente. La continuación del movimiento final de la formación, hará que la rectitud del agente se mueva, de forma continua, en sentido y trayectoria natural. Para respetar el vector de inercia generado y seguido tanto por la mano armada como por la hoja, será óptima la aplicación de la formación para la disposición de obras y/o acciones que contengan la intención de llevar al agudo a la hoja paciente y/o aprovechar la rectitud de abajo. “Formar la hoja será una acción que el opositor agregado podrá impedir, generando una extensión de su extremo en sentido al rumbo de su hoja, privando a la hoja de aquel que pretenda formar.” Debido al desplazamiento del fundamento en dirección proximal de la hoja agente, este quedará en ventaja de fuerza respecto a la hoja paciente, dando la posibilidad de reubicar y/o atajar esta siempre y cuando no se quede expuesto en un medio de sombra al encordado. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 618 - Formar permitirá continuar la obra con una línea en cruz, que aprovechará el vector de inercia del arma en sentido accidental con participio de natural. Esto será llamado formar la cruz y será una obra inicialmente de índole ejecutiva. Al igual que ocurre al librar, formar será posible en cualquiera de los planos que generen las armas agregadas u opositoras. De esta forma quedará a discreción del usuario entender y adaptar la acción de formar al contexto geométrico presente. Quedará, por tanto, sujeto el hecho de formar a que el usuario asista dicha acción con su cuerpo y planta, de manera coherente, para maximizar el potencial tanto de formar como de la obra subsiguiente. Formar, por las implicaciones geométricas de su movimiento, permite que el agente pueda mantener el hole de la radiación lumínica proyectado sobre el rostro de su paciente. Esto hará que el agente no tenga que irradiar necesariamente a su paciente, permitiéndose conservar ese acto al momento en que sea de mayor utilidad, quedando a su criterio. Durante la acción de formar será imposible obrar una oclusión radial, pues la inercia implícita en la hoja que forma la hará imposible de posicionar con prontitud en el circuncentro de la oclusión. Secar o libramiento secante: “Secar será el libramiento que tendrá lugar llevando el segmento del arma agente a un ángulo perpendicular con el arma paciente, perdiendo la agregación por mover el fundamento en dirección a la punta de este.” Secar es la acción agente de cambiar la ubicación del fundamento de una agregación, o de un atajo sea este real o virtual, por medio de la disposición secante de la hoja agente ante la longitud proyectada (ΓP) del arma paciente. El nombre viene dado por el concepto matemático de la “recta secante”, que será toda aquella que corte una circunferencia por dos puntos. Concepto que será adaptado al contexto concerniente, entendiendo la circunferencia como aquella extensión virtual circular de la trazada de la hoja paciente desde la pinza de su asimento, que será cortada por la disposición obtusa, o raramente aguda, de la cuerda de la hoja agente. Esto se podrá obrar con la estricta intención de generar un libramiento, y en tal caso efectivo, se llamará libramiento secante. Será posible gracias a la extensión particular del medio proporcional laserino y a su geometría asociada. Realización Que el paciente pretende sostener una agregación y atajo funcional sobre la hoja agente en un medio proporcional cualquiera, incluso en uno muy ceñido. El agente actuará su sencillez en natural, mutando el asimento de regular a exterior, extendiendo su rectitud, plegando el rumbo de su arma hasta que esta quede totalmente obtusa y perpendicular al segmento del arma paciente. Con esto se perderá la agregación de la parte distal de la hoja paciente. Tras ello, con una sutil acción remisa del arma propia al lado al que se llevar el arma, el agente reducirá su arma al ángulo del que partía, debiendo recuperar la agregación a la mayor brevedad posible una vez haya librado y ubicado su hoja en el lado deseado. A la vez, de manera complementaria, coherente y dependiente de la obra, se podrá huir el cuerpo, manteniendo estática la posición del arma en el espacio. Esto generará el contrancordado sobre la hoja paciente en dirección a su punta, quedando la hoja agente libre de la agregación y dispuesta para poder TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 619 -DE LA C AUSA P RÁCTICA generar un cambio en la cruz, de positivo a negativo o viceversa, por medio de aplicar un ligero par para facilitar el cambio del rumbo de la hoja una posición ligeramente remisa al lado donde se pretenda posicionar el fundamento o presión resultante. Corrección tangente de la secante: Esto es un fenómeno geométrico emergente que tiene lugar cuando el libramiento secante es obrado en un medio proporcional de diámetro común relativamente extenso, dentro del gradiente posible entre proporción - proporcional y respecto al medio real. Consistirá en la generar el libramiento con la disposición obtusa de la hoja, con la intención de que el tercio medio de esta quede justo en el punto en que la circunferencia virtualmente generada por la hoja paciente toque en un solo punto a la trazada agente en el momento de máxima angulación de su hoja. Para la compensación de la una clara la presión del atajo en disposición sobre la hoja agente, será precisa la reubicación de la rectitud en el plano horizontal, llevando esta ligeramente al lado sobre el que quedará la hoja, con intención de reparar y cortar a tierra la eventual trazada de reducción y facilitar el vector en trayectoria accidental que se pretende para optimizar la obra. Secar, de la misma forma en la que ocurre al librar o formar, será posible en cualquier posición del plano formado por las armas que estén interaccionando. No obstante, desde algunas rectitudes, donde los segmentos de las armas no tengan un notable paralelismo, será imprescindible la adaptación de la obra para su éxito. De esta forma, será posible secar desde cualquier rectitud posible y sobre cualquier agregación o privación existente, solo condicionado esto por la necesidad de auxiliar a la obra con la afirmación y su mutación pertinente. “La obra de un libramiento secante se dificultará notablemente desde las rectitudes radiales de primera y tercera, siendo más sencilla desde adelante y segunda.” Existirá la posibilidad de continuar la obra de un libramiento secante y apropiarse del medio emergente, como consecuencia directa de la reestructuración geométrica en el plano horizontal. Para ello, cuando un agente pretenda secar su hoja para liberarla, si le es necesario llevar el rumbo al total obtuso para poder librarla, también estará en la distancia de medio para poder encordar. Esto genera un medio en que cuando el libramiento secante tenga lugar, generando necesariamente un rumbo totalmente perpendicular al plano inferior, se podrá también obrar ejecutivamente, teniendo en cuenta que el medio podrá ser de común herida, pues la geometría dicta que ambas hojas tienen medio, luz y vía para ejecutar sobre la sencillez del contrario. Esto dará lugar a la obra de la secante ejecutiva. Secante ejecutiva: “La secante ejecutiva es una obra ejecutiva, basada en llevar a cabo un encordado justo tras la obra de un libramiento secante, apoyándose en este.” Este encordado tendrá lugar por el lado del arma paciente contrario al que inicialmente estuviese la agregación. De esta manera, si el paciente estaba generando presión sobre la hoja del agente, se verá sobrevenido por el encordado de este último. Será necesario que el encordado tenga lugar perdiendo la agregación el menor tiempo posible, evitando la reubicación del arma paciente, siendo privada por la agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 620 - Esta secante ejecutiva es una obra con cierta exposición del agente que la lleva a cabo, pues si dicha obra es prevista por el paciente, el agente quedará expuesto a la oclusión dinámica, incluso a una garatusa obrada a tiempo. Durante la obra del libramiento secante no será posible la acción agente de una oclusión radial plenamente funcional, pues lo impedirá la reducción del ángulo del arma durante el secado, así como la inercia implícita en la hoja. Libramiento extraño: “El libramiento extraño será el libramiento que tendrá lugar haciendo que el agente pierda la agregación por extender el diámetro común de la sencillez, con la acción del arma siguiendo el rumbo disto-proximal de esta.” El libramiento extraño, o extrañar el arma, será aquella acción en la que el movimiento en sentido extraño de la hoja hará a esta perder la agregación o privación de aquella que esté atajándola. Para ser concretos, la acción extraña del arma se entiende como el movimiento de esta en sentido a la parte posterior del plano vertical, concretamente manteniendo el rumbo del cabo del arma en sentido opuesto al foco. Será un requisito fundamental, para la viabilidad del libramiento extraño, que la ubicación del agente que libra esté en un diámetro común que permita sacar del medio a su sencillez y su arma. Para ello, este libramiento extraño habrá de ser actuado desde el medio proporcional de sombra del opositor, asegurando con ello que una vez se actúe en extraño, el agente que libra quedará libre de control alguno por parte de su paciente. Con un diámetro común de la sencillez relativamente estrecho, será complejo perder la agregación con la acción extraña del arma, así pues, este libramiento extraño deberá verse asistido por cualquiera de los otros libramientos posibles, aumentando o disminuyendo el ángulo del arma. Un libramiento extraño podrá ser la antesala de una reducción al recto o una oclusión paralela, teniendo en cuenta que por la naturaleza de la causa instrumental, dicha reducción será eventualmente eficiente que se obre desde la causa libre, para evitar en la mayor medida la oclusión consciente o inconsciente por parte del opositor. El libramiento extraño se podrá llevar a cabo desde las posiciones de primera, de primera para segunda, de segunda para tercera, de tercera y de cuarta para primera. - El libramiento extraño a primera y a primera para segunda se actuará embebiendo la rectitud mientras se muta la posición de las uñas abajo. Se evitará con esto que el cabo del arma interactúe con el torso del usuario. - El libramiento extraño a segunda para tercera y a tercera se actuará embebiendo la rectitud mientras se muta la posición de las uñas arriba. Se evitará con esto que el cabo del arma interactúe con el torso del usuario. Concretamente el libramiento extraño desde cuarta para primera será el que dé lugar a la acción del arma con mayor potencial de ser movida en extraño. O sea, que desde cuarta para primera, el arma se podrá extrañar más que desde ninguna otra posición radial, dando lugar al mayor plegado del rumbo posible, sin exposición notable a la autoejecución. Mientras se esté actuando un libramiento extraño, no será posible la obra de una oclusión dinámica radial por parte del mismo agente, pues esta no podrá dar lugar a una geometría funcional dada la dinámica del libramiento en cuestión. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 621 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Envolver: Envolver es una obra dispositiva, consistente en tornear una hoja paciente desde uno de sus lados al otro, cambiando la rectitud, posición de la sencillez y ángulo de la hoja agente, con el propósito de librar la hoja propia del control de la opositora. “Envolver funciona como un libramiento torneando la hoja del paciente.” O sea, que un agente dispuesto con su arma a un lado de arma paciente, agregado o no, reubica su arma con su rectitud y sencillez, haciendo que el arma agente cambie progresivamente el fundamento con el arma paciente, recorriendo el perímetro de la circunferencia de la sección de esta última, de lado a lado. Esto tendrá lugar cuando, atajando la hoja paciente por uno de sus lados, con la guarnición alta o baja, de hoja coherentemente aguda u obtusa, se tornea la hoja paciente cambiando la rectitud y ángulo de la hoja al contrario, quedando la hoja paciente atajada por el lado contrario y la agente, libre y en potencia de obra. Envolver también podrá tener lugar desde y hasta las posiciones de primera o tercera, con la hoja perpendicular al diámetro común. “Para envolver, la perpendicularidad entre las hojas deberá ser notable, aumentando la interacción entre ellas y la repercusión del libramiento sobre la obra subsiguiente.” La envoltura se obrará siempre teniendo en cuenta que el movimiento del arma se generará manteniendo la punta de esta sobre el diámetro común o en sus aledaños, para ajustar la disposición final a la que llegará el arma y maximizar la continuidad de la frase de armas. “Una envoltura dará lugar siempre al cambio de orientación del plano de la cruz, en mayor o menor medida.” Cada envoltura dará lugar a la potencia de una oclusión radial que será igual en su disposición a la rectitud final a la que da lugar la envoltura. Envolver podrá tener lugar con un intervalo concreto, que será de medio o de cuarto: Al envolver de medio, la hoja del agente quedará liberada, privando a la hoja paciente al lado contrario al que esta privaba a la agente. Al envolver de cuarto, la hoja del agente queda liberada, privando la hoja del paciente en el plano perpendicular al que estaba privando. Esto es: - Si el agente envuelve de cuarto cuando esté agregando por dentro o fuera, se quedará privando por arriba o abajo. - Si el agente envuelve de cuarto cuando esté agregando por arriba o abajo, se quedará privando por arriba o abajo. Será la envoltura de medio en la que mayor implicación tendrá la técnica, y por tanto, la que mayor precisión biomecánica precisará. Envolver de medio desde el obtuso: El agente, con la hoja ligeramente obtusa y la rectitud ligeramente aguda, de uñas dentro, manteniendo la hoja paciente atajada, por dentro o fuera, tornea la hoja paciente, cambiará la rectitud al obtuso y la hoja al ángulo agudo, de uñas fuera, pasando la rectitud por el lado hábil.