Quedará la hoja del paciente agregada por el lado contrario al inicial. El agente que envuelve desde el obtuso, queda en potencia de ocluir radialmente en cuarta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 622 - Envolver de medio desde el agudo: El agente, con la hoja ligeramente aguda y la rectitud ligeramente obtusa, de uñas fuera, manteniendo la hoja paciente atajada, por dentro o fuera, tornea la hoja paciente, cambiará la rectitud al agudo y la hoja al ángulo obtuso, de uñas dentro, pasando la rectitud por el lado hábil. Quedará la hoja del paciente agregada por el lado contrario al inicial. El agente que envuelve desde el agudo queda en potencia de ocluir radialmente en segunda. Envolver de medio desde el hábil: El agente, con la hoja ligeramente sobre la transversal no hábil, paralela al plano inferior y con la rectitud ligeramente remisa a su lado hábil, de uñas abajo, manteniendo la hoja paciente atajada, humillada o corneada, tornea la hoja paciente, cambiando la rectitud al lado no hábil y llevando la hoja al paralelo con la transversal hábil, de uñas arriba, pasando la rectitud por arriba o abajo, dependiendo del atajo inicial, siendo geométricamente ideal pasar por abajo, o sea por segunda. Quedará la hoja del paciente agregada por la altura contraria, sea de abajo a arriba o de arriba abajo. El agente que envuelve desde el hábil queda en potencia de ocluir radialmente en tercera. Envolver de medio desde el no hábil: El agente, con la hoja ligeramente sobre la transversal hábil, paralela al plano inferior y con la rectitud ligeramente remisa a su lado no hábil, de uñas arriba, manteniendo la hoja paciente atajada, humillada o corneada, tornea la hoja paciente, cambiará la rectitud al lado hábil y la hoja la dispondrá paralela a la transversal no hábil, de uñas abajo, pasando la rectitud por arriba o abajo, dependiendo del atajo inicial, preferiblemente por debajo. Quedará la hoja del paciente agregada por la altura contraria, sea de abajo a arriba o de arriba a abajo. El agente que envuelve desde el no hábil queda en potencia de ocluir radialmente en primera. El asimento deberá ser concordante con el ángulo formado por la rectitud, que de ser comedido, tendrá un asimento regular, mientras que si dicho ángulo es muy marcado, el asimento deberá ser exterior, para facilitar la envoltura. El hecho de envolver al arma paciente creará la oportunidad de confeccionar y llevar a cabo un atajo de manera sorpresiva e inesperada, pues se podrá generar la agregación a un lado de la hoja contrario al lado desde el que se obrará dicho atajo. Adicionalmente, tras la envoltura se podrá obrar un encordado, que ganará potencial de éxito gracias al movimiento inesperado por el paciente de la sencillez agente, lo que posibilitará que la oclusión paciente no tenga plena función. Será de ello de donde nacerá la obra del redondo. La envoltura podrá concatenarse entre sí, siendo capaz de sostener y preparar una obra posterior de un encordado o una línea en cruz, en la que se le dificultará al paciente el lado de su arma por el que el agente ejecutará. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 623 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Envoltura concatenada: “La envoltura concatenada es una obra dispositiva resultante de unir la obra de varias envolturas, que facilitará la preparación de la obra posterior, dificultando la previsión paciente.” Esta envoltura concatenada se llevará a cabo tanto manteniendo el lado de la agregación como librando entre envoltura y envoltura, haciendo que el lado del arma cambie antes de volver a envolver. La envoltura concatenada será una obra dispositiva funcional para facilitar el ceñido del medio proporcional, hasta poder generar un medio proporcionado propio. La envoltura concatenada será ideal para preparar la obra de un encordado o una línea en cruz, haciendo que el paciente no pueda prever el lado de la hoja por la que el encordado tendrá lugar, perdiendo eficiencia la posible oclusión dinámica radial paciente. En una envoltura concatenada, la sencillez deberá tener un desplazamiento radial contenido, pues será más eficiente que se conserve el rumbo extendido de la hoja. Además, al tener que concatenar acciones del arma en distintos vectores, cuanto menor sea el movimiento de la sencillez mayor eficiencia dinámica tendrá la obra. ———— - 625 - Encordado simple TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 627 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Encordado simple: Encordar, o el encordado simple, es la acción y obra ejecutiva fundamental, que resulta de una extensión del rumbo agente mientras se mantiene la agregación con la hoja paciente, pretendiendo que esta dirija a la hoja agente hasta la sencillez del paciente, generando el éxito ejecutivo. Encordado simple: “El encordado simple es la obra ejecutiva de recorrer toda la longitud de la hoja paciente, en sentido a su sencillez, sin graduar ni degraduar la agente y manteniendo la agregación.” Esta definición señala la condición ideal de la obra u acción de un encordado, no obstante, la posibilidad de llevar a cabo esto de manera absolutamente perfecta es estrictamente hipotética. El encordado es la obra ejecutiva más sencilla que se puede llevar a cabo con control de la hoja del paciente, siendo dicho control el atajo en privación más básico posible. No obstante esto hará cumplir de manera fundamental la premisa de que el agente habrá de estar protegido y con control de la hoja paciente antes del lance. “El encordado simple es la obra ejecutiva más elemental, que permitirá al unísono organizar el medio y ofender.” El encordado nace de la geometría particular de las armas láser, conjugada con la naturaleza figurada que a estas se le atribuye. Preparación del encordado: El paciente presenta una guardia activa, con su hoja dispuesta en el medio, manteniendo la agregación funcional y sostenible, quedando la sencillez de este justo al límite de la dimensión del medio proporcional del agente. El agente, preparará la obra del encordado desde un punto variable del estrato de sombra del medio proporcional. Idealmente la preparación consistirá en dar lugar a una planta transversal de medio recto, de extensión relajada, manteniendo la agregación funcional. Una vez ahí, se obrará un compás de Pitágoras, dejando al paciente sutilmente desfasado del foco, quedando el agente en una planta en línea de medio recto, con una afirmación de medio perfil y la sencillez adelante ligeramente primera, con la hoja obtusa, dando lugar al ceñido del medio y a la segura introducción del paciente en el medio proporcional agente. El agente, para maximizar el potencial de éxito de la obra del encordado, deberá de quedar con su arma agregada e idealmente obtusa, ubicada más cercana del diámetro común que el arma paciente, haciendo cuanto sea preciso para ello, pues será esto lo que deberá culminar la preparación del encordado, haciendo viable el comienzo de la obra. Es importante entender que el compás de Pitágoras con el que se podrá preparar el encordado, deberá generarse previamente a la obra del encordado, sin ser obrado justo en el momento de encordar, pues retrasará notablemente la acción del arma, reduciendo el medio proporcional del agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 628 - Realización del encordado: Una vez preparado y organizado el medio, con el arma agente obtusa, ubicada más cercana al diámetro común que la paciente, así como manteniendo la agregación, el agente comenzará a generar la ejecutiva. El agente, siempre agregado, comenzará a actuar la punta de su arma en accidental con participio de natural, llevándola progresivamente a reducir su ángulo al recto. Mientras, su sencillez actúa en violento con participio de accidental, buscando quedar a la altura de su plano superior, asistiéndose esto por su cuerpo, que tumba, acercando el plano superior e ítalo y aumentando el extremo, siendo adicional que oponga la mano no hábil. Con todo esto, la punta del arma agente llegará a la sencillez paciente, guiada por la hoja de este, idealmente ejecutando sobre la parte más distal de la guarnición. Atendiendo a los detalles: La punta del arma agregada, se apoyará y guiará en la interacción física entre hojas, y así tendrá que seguir una trazada rectilínea, en dirección y sentido directo a la sencillez del paciente. Para ello, el agente hará que el fundamento de la agregación se mantenga lo más estático posible sobre su segmento del arma, mientras dicho fundamento avanza por la cuerda del opositor, en sentido a la sencillez de este. A tiempo o justo tras comenzar la acción del arma, al empezar a tumbar el cuerpo, el agente tenderá a llevar su plano superior al plano del ítalo del paciente, asistiendo con ello a la acción del arma y su sencillez, que podrán alcanzar el alineado con mayor fluidez, y así, se llegará al italado en trío, que permitirá la máxima amplitud de la obra, haciendo coincidir en un mismo plano horizontal la sencillez del paciente, la sencillez del agente y el hombro armado de este. La obra y desplazamiento anatómico deberá comenzar manteniendo el centro de masas proyectado cercano a la mediatriz de planta, pudiendo ubicarse ligeramente más adelantado durante la acción, si el contexto geométrico y dinámico lo requiere para alcanzar la sencillez del opositor. Para ello, como elemento adicional se podrá oponer la mano no hábil, que aumentará la potencia de tumbar el cuerpo manteniendo centrado el peso del agente. Como último recurso, en caso de que el extremo agente no alcance la sencillez paciente tras la obra, se podrá llevar a cabo un medio compás de avance, que permita ampliar el medio asegurando la ejecutiva sobre un paciente que no haya respondido el encordado con una oclusión dinámica radial. No obstante, este compás retrasará y condicionará la continuación de la obra si esta no tiene éxito ejecutivo. Justo en la culminación ejecutiva de un encordado, la geometría del cuerpo del tirador presentará un torso tumbado, con la rectitud armada totalmente extendida y la mano no hábil opuesta, sobre una planta relajada en línea con tracción considerable. Esto hará que, en caso de fracaso, se pueda obrar medio compás de avance recto, aumentando el extremo. Cosa que no se llevará a cabo previamente por no obtenerse ventaja geométrica alguna, y sin embargo, obtenerse desventaja dinámica, retrasando la disposición y culminación de la obra. Así pues, obrar el encordado desde una planta ya preparada, sin acción de esta, dificultará notablemente la reacción del paciente al encordado agente. “El encordado se obrará desde una planta preparada, mas sin acción de esta, disminuyendo la previsión y reacción del paciente y aumentando la velocidad con la que la masa del agente se desplaza y se culmina la geometría ejecutiva de la obra.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 629 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Es importante entender y remarcar que el encordado es la obra ejecutiva más elemental, y por ello podrá tener lugar en contextos y configuraciones muy variadas, así como se podrá conjugar con otras obras, variando notablemente la manera en la que la biomecánica agente actúa, y sin embargo, manteniendo su geometría y lógica ejecutiva fundamental. Desde el punto de vista geométrico, el encordado habrá de mantener la máxima distancia posible entre agente y paciente. Junto a esto, habrá de ofrecerle al agente un paso de ataque suficientemente grande como para otorgar la posibilidad de reaccionar ante la respuesta del paciente. De esta manera, el encordado tendrá que estar obrado manteniendo el fundamento lo más estático posible en la hoja del agente que encuerda mientras se desplaza por la hoja del paciente encordado. La mano agente deberá quedar siempre lo más alejada de la punta de su opositor durante el tránsito por la hoja real del paciente. Durante la concepción del encordado más eficiente, se creará una línea recta hipotética que unirá la punta agente con el objetivo ejecutivo y otra línea más que una la sencillez del agente con el plano del ítalo de su opositor. Serán estas líneas las que deberán ser seguidas por la punta de la hoja agente y la sencillez de este, respectivamente, para asegurar la máxima eficiencia geométrica y dinámica en la obra. “En el encordado, la punta del arma agente deberá trazar directa a la sencillez paciente, quedando idealmente coincidentes los ítalos de ambos.” Idealmente, un encordado tendrá lugar haciendo que el segmento del arma agente ocupe la línea del diámetro común y del diámetro común de la sencillez, ganando paralelismo con el plano inferior. Así se dará lugar a que el segmento del arma agente y su rectitud tiendan a reducir el ángulo de la sencillez al llano, aumentando el radio del extremo. “El encordado hará que la hoja agente ocupe el diámetro común y el diámetro común de la sencillez.” Será necesario que el encordado se obre con la dinámica más rápida que sea posible, pues en el éxito geométrico de la obra estará implícita la imposibilidad del paciente de reaccionar ante el agente. “El encordado se obrará con la máxima potencia disponible.” En un encordado eficiente, el tono del sonido producido por la fricción entre las hojas al encordar la agente sobre la paciente, será un testigo claro de la manera en la que la geometría de la agregación ha evolucionado durante la obra y acción del arma agente. Un encordado eficientemente obrado, dará lugar a un sonido de tono ininterrumpidamente creciente, con un incremento constante y logarítmico en la frecuencia del tono, que se hace más agudo conforme la hoja agente se acerca a la paciente. Esto es así por comenzar a generarse el sonido en un punto distal de ambas hojas, al comenzar la acción, tendiendo a ser más agudo dado que se estará acortando la longitud de la parte resonante de la hoja paciente. Si el tono del sonido del encordado no tiende a hacerse agudo logarítmicamente durante el desarrollo de la obra, de manera continua, querrá decir que la hoja del agente no está recorriendo eficientemente el espacio que separa su punta de la sencillez paciente. “El encordado eficientemente obrado generará un sonido con volumen notable, que tendrá un tono que se irá haciendo más agudo de manera continua.” El encordado agente, siempre será potencialmente respondido por una oclusión dinámica radial paciente, que podrá estar obrada de manera libre o condicionada por la presión del encordado. Por ello, será necesaria la dinámica agente más veloz posible, pues conforme se acrecienta la velocidad del encordado se reduce la posibilidad de que el paciente ocluya. “El agente deberá prever la posibilidad de que el paciente ocluya su encordado.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 630 - El encordado tendrá la particularidad de magnificar el paso de ataque del agente, concretamente cuando este genere una leve disposición sobre la hoja paciente en el inicio de la obra. Esto hará que conforme avanza el encordado, la fuerza impuesta al arma paciente sea la misma y se genere en un punto más proximal de su hoja, lo que acrecentará la angulación de esta en sentido de la disposición. No obstante, no se precisará hacer presión remisa sobre la hoja del paciente, más allá de la generada por la propia confluencia entre segmentos de las armas. El encordado habrá de ser precedido y sostenido por un atajo en privación, que pese a ser mínimo, asegurará la imposibilidad del paciente para actuar en causa libre sobre la sencillez del agente, así como facilitará mantener la agregación. Este atajo en privación también condicionará la posible respuesta del paciente, siendo previsible su intento de librar, que pese a tener lugar, no afectará notablemente al éxito ejecutivo agente. Igualmente, se podrá desarrollar dicho atajo en privación, llegando a generar una disposición, y con ello, la posibilidad de desviar la hoja paciente ante una potencial oclusión. Esto dará lugar a obras más complejas. “En un encordado simple, la acción natural del arma agente será óptima cuando tenga lugar sobre el diámetro común, dejando el plano vertical del fundamento alejado de dicho diámetro común, al lado en que está agregada la hoja paciente, en una distancia igual a la mitad de la sección de la hoja agente.” El encordado simple, así como en las obras que integren a este en su composición, deberá tener lugar por el lado del arma paciente en que la hoja agente quede más cercana al diámetro común. O sea, que en un encordado simple eficientemente dispuesto, el arma agente en su parcialidad o totalidad, deberá estar más cercana al diámetro común que el arma paciente. “Para llevar a cabo el eficiente encordado, el arma agente buscará quedar más cercana al diámetro común que el arma paciente.” En esencia, ubicar el arma agente más cercana que el arma del paciente al diámetro común, disminuirá la potencia de oclusión dinámica radial de dicho paciente, pues su sencillez se encontrará en un estado donde tendrá un claro límite de movimiento, que impedirá que la obra de oclusiones dinámicas radiales al mismo lado al que ya está ubicada. Adicionalmente, si el paciente pretende reducir el arma adelante u ocluir de medio, llevando su sencillez a la posición opuesta, la propia hoja del paciente llevará al éxito ejecutivo al agente, pues la sencillez paciente quedará sobre el diámetro común, ciñendo irremediablemente el medio, mientras que la hoja agente es guiada a la sencillez paciente por la propia hoja de este último. Cualquier obra que integre un encordado simple en su formación, precisa de disponer del diámetro común o de proporcionárselo durante dicha obra. Esto es así por ser necesario para el agente que la hoja paciente no entorpezca la trazada por el diámetro común de la hoja agente, pues esta será la línea de la que el agente se deberá apropiar, permitiéndose encordar cuando la mano paciente se prevea sobre dicho diámetro común. “Idealmente, el agente obrará el encordado cuando el diámetro común no esté ocupado ni pueda ocuparse con la hoja del paciente.” Por tanto: Cuando el arma paciente esté al lado no armado del agente: El agente pretenderá agregar, o librará para quedar agregado por su dentro. Durante y tras la obra del encordado, quedará el paciente por dentro del agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 631 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Entre dos tiradores con la misma mano hábil, el agente deberá buscar dejar al paciente por dentro, cuando este quede a primera. Cuando el arma paciente esté al lado armado del agente: El agente pretenderá agregar, o librará para quedar agregado por su fuera. Durante y tras la obra del encordado, el paciente quedará por fuera del agente. Entre dos tiradores con la misma mano hábil, el agente deberá buscar dejar al paciente por fuera, cuando este quede a tercera. En síntesis, con agente y paciente diestros: - Si el paciente está a primera, el agente que pretenda encordar agregará y privará por dentro. - Si el paciente está a tercera, el agente que pretenda encordar agregará y privará por fuera. Para la máxima eficiencia en encordar por el diámetro común, será necesaria la preparación y organización del medio. Esto tendrá lugar gracias al desplazamiento del centro de masas proyectado del agente, con el que ubicará la sencillez paciente sobre el diámetro común, aumentando la potencia del éxito ejecutivo del encordado. “El agente pretenderá ubicar la sencillez paciente sobre el diámetro común, por medio del desplazamiento del centro de masas proyectado.” Cualquier encordado posible será idealmente sostenido por la proyección de una planta en línea, relajada, de medio recto, con intención de acometida, al ser posible desde el desfase del foco del paciente del diámetro común. Existirá un método para evitar la conclusión exitosa del encordado en el comienzo de su obra o acción. Al tener en cuenta que el encordado tiene una función eminentemente ejecutiva, será de vital importancia para el tirador ser capaz de antagonizar y/o inhabilitar la acción de dicha obra. Desviar el encordado: El encordado paciente podrá ser desviado por el agente en el comienzo de la acción accidental del arma paciente. Será necesario aplicar un breve atajo funcional en disposición, con energía como para desviar el arma paciente, entendiéndose este como un remesillo, al lado correspondiente al fundamento. Tras ello, el agente que desvía, habrá reparado la trazada de la hoja paciente, que será corregida en la dirección de su rumbo, dando lugar a que la punta paciente no pueda llegar a la sencillez agente, pues estará fuera de vía y su inercia la llevará en una dirección distinta. Para desviar el encordado paciente, el agente deberá obrar el remesillo justo cuando intuya que el paciente va a comenzar la acción accidental del arma. De obrarse el remesillo después, el arma agente no transferirá la energía suficiente al arma paciente, como para hacer que su trazada quede fuera de vía. En el caso de obrarse dicho remesillo antes de tiempo, la energía impuesta del arma agente al arma paciente no interferirá en la acción accidental de esta última. Existirá la acción del arma en sentido opuesto al encordado simple, que será llamada contrancordado y que llevará a la que el arma agente que obra pierda la agregación con la hoja del paciente, por la punta de esta. Esto tendrá lugar invirtiendo la dinámica de la obra del encordado, manteniendo la geometría de esta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 632 - Contrancordar: “Contrancordar es la acción del arma agente, que manteniendo la geometría del encordado, realiza el movimiento en sentido opuesto, hacia la punta del arma paciente.” El contrancordado será una acción derivada del encordado simple, que tendrá un uso teórico ceñido a la concepción de los libramientos, concretamente en el libramiento secante. Tipología de encordados: Existirán tres tipos de encordado según sus acciones necesarias y teniendo en cuenta los elementos que están implícitos: Encordado natural: El encordado natural es aquel dado por la disposición de un vector, generado tanto por el movimiento par y lineal de la hoja como por el tránsito del agente por el medio, que permita la libre graduación sobre la hoja paciente. Este será el resultado de la aplicación de fuerza par y lineal al arma. El encordado natural resulta ser el más común, pues su obra es la más rápida de llevar a cabo. Además su acción es propensa a ser modificada con cierta facilidad, tanto en trazada como en poder ser detenida a voluntad. El encordado natural agente hace que la oclusión dinámica radial paciente tenga un mayor potencial ejecutivo, pues está implícito el movimiento, normalmente accidental, de la sencillez de aquel que encuerda. Por tanto, el agente que encuerda puede verse ocluido dinámicamente y ser él mismo quien se ejecute contra la hoja paciente oclusora. Encordado de fuga: El encordado de fuga es aquel que tiene lugar con la liberación de la energía potencial que se genera en la agregación, al resistir el agente un atajo en disposición por parte del paciente. Una vez el paciente que pretende disponer quede haciendo presión, normalmente natural, sobre el arma de un agente que resiste, este último encordará en sentido violento, de uñas arriba, con la energía de ambas armas en sentido a la sencillez del que pretendía el atajo. Este tipo de encordado conforma una obra ejecutiva, basada en el encordado agente, normalmente en sentido violento, tras resistir un intento de atajo en disposición por parte del paciente, habitualmente en natural o con un claro participio de ello. El encordado de fuga tendrá típicamente un sentido violento al ser el sentido en que más energía se acumula, pues el atajo paciente que pretende humillar la hoja agente es el que más energía contiene, dado su sentido natural. Encordado de angulación: El encordado de angulación es aquel generado estrictamente por el movimiento del arma que aumente o decrezca el ángulo mostrado en ella, ya sea en el plano vertical, horizontal o en el participio de ambos. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 633 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Por tanto, el encordado de angulación es aquel que tiene lugar con la mera aplicación de fuerza par, sin que se genere el movimiento notable del eje de la sencillez. Así pues, para el éxito será preciso que el diámetro común de la sencillez, en el momento de encordar de angulación, sea igual o menor que el segmento del arma agente. Por ende, también es aquel que precisará para ser inhabilitado de una oclusión que sea continuada para resultar ejecutiva, pues de lo contrario, el extremo del paciente que ocluya no alcanzará con seguridad la sencillez del agente que encuerda. El encordado de angulación será típico y funcional al obrar un encordado en caso interruptivo, cuando el agente tenga que actuar ante un intento de encordado paciente. Además, el encordado obrado desde su distancia ideal en que únicamente tenga lugar la angulación, tendrá posible carga semántica del caso vocativo, haciendo que el paciente extienda el medio. Encordado de tránsito: El generado por el estricto movimiento del agente o del arma, mientras se mantiene el ángulo de esta. Este encordado es aquel que es actuado con la única aplicación de fuerza lineal sobre el arma. Este encordado dará lugar a la obra reactiva más rápida, perdiendo un considerable potencial ejecutivo, que puede ser compensado por una mayor facilidad para divertir los intentos de desviar el encordado. El encordado de tránsito será un recurso a tener en cuenta cuando se pretenda el encordado en caso inductivo, pues quedará disponible la sencillez agente para proveer de movimiento al arma, ante la reubicación de la sencillez paciente. El encordado según sus casos: El encordado, como obra elemental inicialmente ejecutiva, será propenso a ser usado con distintos casos semánticos, pues por su elegancia geométrica y dinámica, resultará un recurso funcional y eficiente para distintos propósitos. Así pues, con escasas modificaciones, se podrá obtener una amplia variedad de usos para esta obra, más allá de su intención original ejecutiva. Encordado en caso efectivo: El encordado en caso efectivo resultará ser ejecutivo, y su obra se ceñirá a llevarse a cabo en el contexto ideal para ello. Encordado en caso inductivo: El encordado agente tendrá el potencial de hacer que el paciente recurra a la oclusión dinámica radial para responder. Esto hará que el encordado que esté obrado en caso inductivo tenga la capacidad de ubicar la sencillez paciente al lado contrario de donde está la hoja agente en la agregación. Es importante entender que la inducción habrá de llevarse a cabo sobre un paciente que tenga en su repertorio la oclusión dinámica radial, así como tenga interiorizada la respuesta con este recurso, pues de lo contrario no obrará como el agente pretende, siendo nula o ineficiente la inducción. El encordado en caso inductivo dará lugar a obras como la falaciata. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 634 - Encordado en caso vocativo: El encordado en caso vocativo podrá hacer que la dimensión del medio se extienda o contraiga, tanto por hacer que cambie la ubicación de la sencillez del paciente como por hacer que este desplace su centro de masas, estrechando o extendiendo el diámetro común. Para esto será necesario obrar un encordado desde un medio dependiente del propósito vocativo del agente, de acercar o alejar al paciente. - Para estrechar el medio con un encordado en caso vocativo: Para estrechar el medio con un encordado en caso vocativo, se podrá obrar haciendo que el paciente crea que el fracaso del encordado agente deja a este en una desventaja geométrica o dinámica. Para ello el agente obrará el encordado desde un medio con un diámetro común o un diámetro común de la sencillez mayor al que es necesario para el éxito. Así el paciente tenderá a ceñir el medio aprovechando la oportunidad, que entiende a su favor. Idealmente el agente deberá de aprovechar las virtudes de la guardia de Fabris en ese medio emergente. - Para extender el medio con un encordado en caso vocativo: Para extender el medio con un encordado en caso vocativo, se obrará el encordado desde un diámetro común justo para su éxito, pretendiendo el encordado únicamente con el ángulo del arma y con una dinámica notablemente potente. Esto hará que un paciente experimentado entienda que de añadirse la acción de la sencillez, rectitud y/o torso, podría haber sido ejecutado, y con ello, tenderá a extender el medio para evitar la recurrencia del agente, donde ya podría tener éxito. En definitiva, el agente avisa del potencial que posee contra el paciente, por medio de la obra de un encordado. Cuando el paciente no esté suficientemente experimentado, se podrá usar un encordado obrado igual que si se pretendiese su caso inductivo, pues el paciente poco versado responderá a él con el extraño del arma, aumentando el diámetro común de la sencillez y con ello extendiendo el medio. Encordado en caso interruptivo: El encordado agente en caso interruptivo tendrá el potencial de detener cualquier obra que se pretenda preparar, si dicho encordado es obrado ubicando la hoja agente agregada en una ubicación más cercana al diámetro común que la hoja paciente. O sea, que la preparación de la obra paciente se detendrá o se dificultará si el paciente nota como el diámetro común es propiedad del agente, por medio de la obra de un encordado de este que lo muestre explícitamente. Será posible interrumpir cualquier obra en la que la agregación esté presente, no obstante, la interrupción de unas obras será más eficiente que otras, dependiendo de las necesidades de la geometría y los vectores del movimiento del arma paciente. Las obras que más eficientemente serán de interrumpir por un encordado interruptivo serán: la preparación de un encordado o una línea en cruz, la primera fase de una garatusa y el comienzo de un redondo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 635 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Encordado en caso prospectivo: El encordado agente en caso prospectivo posibilitará la medición de la capacidad predictiva, reactiva y el potencial de movimiento del paciente. Este encordado prospectivo deberá tener lugar desde un medio ligeramente más amplio que el ideal, siendo así capaz el agente de evitar las consecuencias potencialmente ejecutivas de la oclusión dinámica radial que el paciente puede llevar a cabo. El encordado prospectivo ofrecerá información sobre el grado de experiencia del paciente: - Si un paciente reacciona sin una oclusión eficiente o funcional, el paciente tendrá una experiencia o capacidad reactiva por debajo de lo eficiente, o la estará fingiendo. - Si el paciente obra una oclusión dinámica radial con eficiencia, el paciente posee una capacidad notable para obrar la respuesta, poseyendo experiencia suficiente para resultar peligroso ante la obra del agente. - Si el paciente comprende que el medio desde el que obra el agente es mayor a lo ideal para la viabilidad de la obra del encordado, dicho paciente ni tan siquiera actuará. Esto será así por no entender la necesidad de reaccionar al saber que no existe peligro de ser ejecutado. Por tanto, este paciente poseerá una capacidad de predicción notable, así como sobresaliente control del medio y las condiciones geométricas de este. Encordado en caso vacuo: El encordado en caso vacuo, como su caso indica, no tendrá contenido semántico alguno, lo que lo deja restringido a la práctica de esta obra, sin pretensión alguna sobre un opositor. ———— - 637 - Oclusión TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 639 -DE LA C AUSA P RÁCTICA El fenómeno de la oclusión: Figuradamente, la hoja o haz de un arma láser podrá sublimar cualquier elemento que interaccione con ella, por tanto, el mero contacto tendrá potencial lesivo sin necesaria aplicación de fuerza cinética alguna por parte del usuario. Esta característica, propia y particular del arma láser, dará lugar al fenómeno de la oclusión. El fenómeno de la oclusión: “El fenómeno de la oclusión es la amenaza generada por el potencial ejecutivo figurado de un arma láser ignita, con la mera ubicación de la hoja en el espacio.” Este fenómeno hace que la sola presentación de una geometría gane valor y potencial de de herir, siendo posible con las armas láser reducir a la mínima expresión la dinámica que ha de estar necesariamente implícita en toda obra. Al existir explotación consciente del fenómeno de la oclusión, la geometría del medio quedará condicionada para agente y paciente, pues ambos deberán evitar la exposición a la oclusión de la hoja propia y opositora. De esta manera, la disposición de la hoja agente en el medio, evitará que el paciente pueda transitar con su anatomía o cualquier elemento vulnerable por el espacio ocupado por la hoja agente. A este aprovechamiento del fenómeno se le llama oclusión, siendo un rasgo propio y único de las armas láser, debido a su naturaleza figurada. Oclusión: “Será llamada oclusión a la aplicación del fenómeno de la oclusión para el control de la anatomía o guarnición del paciente, por la disposición de la hoja agente.” Las oclusiones son cada una de las disposiciones antagónicas de un arma en el medio, que teniendo en cuenta la rectitud y el rumbo de esta, al margen de la extensión, generan el potencial reparo y obstrucción del tránsito o de una trazada paciente, por medio de la amenaza a su anatomía o parte vulnerable, permitiendo el mantenimiento y control del centro del medio por parte del agente, quedando la hoja de este último en potencia de herir y/u obrar. “La oclusión buscará el control de la anatomía o guarnición paciente.” Se pueden entender que la oclusión resultará un elemento fundamental para la protección del agente, dado que este no dispondrá de elemento físico alguno para salvaguardarlo de la hoja de su paciente. “El fenómeno de la oclusión, aprovechado de manera geométricamente coherente, posibilitará la protección del usuario.” La oclusión siempre formará parte de una guardia activa que pretenda proteger al usuario con su arma, aumentando el potencial antagonista del agente, así como minimizando las vías por las que el opositor pueda concebir o disponer su obra, facilitando la previsión de esta. Las distintas posiciones y acciones del arma, darán como resultado distintos aprovechamientos del fenómeno de la oclusión u oclusiones. Cuando el arma oclusora esté estática y/u obrando antes de tiempo, la oclusión configurará parte de la afirmación que constituirá la presentación de una guardia estable o pulsada, obteniendo una configuración geométrica óptima para la intención agente o perteneciendo a una posta respondida a la obra prevista paciente. “Una guardia agente eficiente habrá de valerse del fenómeno de la oclusión para dificultar, antagonizar y prever la obra del paciente.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 640 - La oclusión será la expresión más fundamental de semántica dispositiva, dando lugar a acciones y obras vivas y plenamente operativas en potencia de herir, que poseerán una naturaleza recursiva marcada. Igualmente, será el producto de la coherencia sintáctica de distintas acciones y obras básicas. “La oclusión será el recurso dispositivo más elemental, teniendo el mayor potencial para la apropiación o transferencia del medio.” Cuando el agente esté valiéndose de la oclusión para concebir o llevar a cabo su obra, se forzará al opositor ocluido a tener que interactuar mediante su hoja sobre la hoja agente oclusora, para evitar la oclusión de una parte del espacio por la que pretenda transitar, generando con ello un medio en el que es preciso el debate para su apropiación. “El proporcional será medio donde mayor aprovechamiento de la oclusión existirá.” El aprovechamiento del fenómeno de la oclusión para la ejecutiva poseerá un valor filosófico sublime, al ser el paciente quien queda expuesto al potencial lesivo de la actitud dispositiva agente, sin necesidad de que este último actúe su arma para generar la obra ejecutiva. Con ello, se eximirá al agente de responsabilidad ante la baja paciente, pues no ha existido obra explícita para ello. El agente que ocluye únicamente ha generado la desventaja del paciente, quien obrando desde ella se ha procurado su fracaso. “La oclusión posibilitará el éxito ejecutivo sin la necesidad de ser explícito en dicha intención.” En esencia, el agente, cuando ocluye, no está obrando ejecutivamente sobre el paciente, pues tan solo dispone su arma en el espacio de manera que el paciente esté en una desventaja geométrica. Sin embargo, es el paciente quien con su desmedida e inconsciente pretensión de obra, queda expuesto al potencial oclusivo del arma agente oclusora, que está dispuesta en un lugar del espacio por donde transitará la anatomía o guarnición del paciente ocluido. “Al ocluir, será mayor la exposición a la ejecutiva del agente oclusor conforme aumente la intención ejecutiva del paciente ocluido.” Por ende, se puede ver que existe una relación clara entre la potencia ejecutiva de la oclusión y la intención ejecutiva del paciente, haciendo que esté último quede más expuesto a su lesión conforme aumente o sostenga la pretensión ejecutiva sobre un agente que le ocluye. “La oclusión será un recurso dispositivo elegante, pues con la mera disposición de la hoja agente se expondrá al paciente a ser ejecutado.” Una expresión fundamental de la oclusión será esa en la que la hoja agente esté en la línea del diámetro común de la sencillez. Esto hará que, si el paciente pretende la herida en el agente, quede amenazado en su sencillez, así como dará lugar a la potencia de común herida. Por tanto, el paciente no podrá obrar ejecutiva y directamente sobre la sencillez agente, así como tampoco podrá estrechar el diámetro común de la sencillez libremente, pues su sencillez será amenazada por el extremo del agente. “Una oclusión elemental será aquella que disponga la hoja agente sobre el diámetro común de la sencillez, que dificultará o impedirá el ceñido de dicho diámetro por parte del paciente.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 641 -DE LA C AUSA P RÁCTICA La oclusión como elemento de la obra: “La oclusión será una obra dispositiva con potencial ejecutivo, generada con el aprovechamiento del fenómeno de la oclusión, por parte de un agente oclusor en contra de su paciente ocluido.” Aprovechando el fenómeno de la oclusión para presentar una guardia eficiente y obrar, se dará lugar a distintas implementaciones de dicho fenómeno. “Con la pretensión de hacer más elegante el lenguaje, se hablará sencillamente de “oclusión” cuando dicho fenómeno esté siendo aplicado.” Cuando la naturaleza figurada de las armas láser es aplicada a su geometría particular, resulta en que la mano armada del usuario es un elemento de superlativa vulnerabilidad. Así pues, se precisará del uso de la oclusión para proteger dicha mano, siendo este el único recurso plenamente funcional para ello. “La oclusión será el recurso que mantendrá segura la mano armada del tirador.” El arma agente tendrá que proteger al usuario aprovechando el fenómeno de la oclusión, como parte geométrica de la obra, definiendo la ubicación de la hoja en el espacio para que la sencillez del agente quede defendida geométricamente ante la obra posible del paciente. Así mismo, el arma agente hacer uso de una dinámica, o sea, un movimiento en el espacio para poder producir la geometría necesaria que dé lugar al fenómeno de la oclusión, haciéndolo funcional, adaptándolo a la geometría que use el paciente. De esta forma se puede entender que en la obra de una oclusión siempre será necesarios la concepción de una geometría y el uso de una dinámica que dé lugar a ella. - El fenómeno de la oclusión condicionará la geometría de aquella obra en la que se esté o se vaya a hacer uso de ello. - El fenómeno de la oclusión será dependiente de la dinámica con la que se dé lugar a él, condicionando los movimientos y acciones para ello. “La oclusión y la reacción serán los recursos que defenderán la mano armada del agente ante su paciente.” Para la correcta diferenciación, teórica y comunicativa, entre la referencia a la posición de la sencillez o a la oclusión dinámica, será usada “a” para hacer mención a estas últimas la palabra, dando a entender que la sencillez atiende “a” la oclusión. Ejemplos de la terminología: A primera: Que un tirador con su rectitud en cualquier posición, ocluye desde ella llevando la sencillez a su lado hábil. En primera a tercera: Que un tirador, presentando una sencillez a su lado hábil, ocluye desde ella llevando la sencillez a su no hábil y dejando el rumbo de la hoja paralela a la transversal hábil, con el tercio débil de esta sobre el diámetro común. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 642 - En segunda para tercera a cuarta para primera: Que un tirador, presentando una sencillez al lado no hábil baja, ocluye una hoja en dirección a su mano, mutando su sencillez a su lado hábil por encima del plano superior, con un movimiento de reducción con participio de violento, dejando el rumbo recto, paralelo al diámetro común y las uñas fuera. La oclusión respecto a su dinámica: Existirán dos tipos de oclusiones teniendo en cuenta la dinámica de la obra o defecto de ella por parte de aquel que ocluye, llamado “oclusor”, y en dirección a aquel que recibe la oclusión llamado “ocluido”. Oclusión estática: “La oclusión estática es aquella oclusión generada por parte del agente oclusor únicamente con la disposición del arma y presentación de la guardia, sin movimiento o acción de este.” La oclusión estática hará referencia a la defensa y sombra que una guardia obtiene una vez presentada de forma coherente y perfectamente antagonista. Así pues, la potencia dispositiva, eventualmente ejecutiva, de la obra de una oclusión estática será dependiente de la dinámica generada por el paciente opositor, pues serán sus propias acciones aquellas que lo expondrán al potencial lesivo del arma agente, que queda estática en el espacio. “Una oclusión estática es aquello que genera el fenómeno de la oclusión con la mera existencia de una geometría, carente de dinámica por parte del usuario, dependiente de la dinámica del opositor.” Por tanto, dependiendo de la geometría generada por el agente, la oclusión estática le otorgará la posibilidad de disponer un antagonismo que invalide una acción u obra paciente, ya sea la obvia desde la guardia de este o la más eficiente que la geometría le pueda permitir. “La oclusión estática, sin disponer de movimiento agente, podrá dar lugar al potencial pleno de una obra.” Así pues, se entenderá que la oclusión estática será producto de la disposición antagónica en geometría del arma agente a la guardia presentada por el paciente. La oclusión estática dará lugar a una geometría concreta, dependiendo su potencial oclusivo de la dinámica generada por el paciente, para de esa forma, generar el fenómeno de la oclusión. “La oclusión estática podrá resultar ser un obra cuando la geometría y propósito del agente que ocluye se unan a la dinámica del paciente ocluido.” Oclusión dinámica: “La oclusión dinámica es aquella oclusión generada, como obra, por la reubicación del arma del oclusor para interponerse en el tránsito de cuerpo o arma de su opositor ocluido.” La oclusión dinámica sumará la dinámica a la geometría y el caso, convirtiéndose en una obra, pues tendrá todos los elementos que la componen. Tal y como su nombre indica, para que la oclusión dinámica pueda hacer su función, dependerá directamente de la dinámica del aquel que ocluye, pues sin esta, la oclusión quedará estática y no generará potencial dispositivo o ejecutivo, pleno. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 643 -DE LA C AUSA P RÁCTICA La oclusión dinámica precisa de la dinámica agente, por tanto, será comprendida como una obra en sí misma, sin necesaria interacción de la dinámica paciente. “La oclusión dinámica es la obra dispositiva con potencial ejecutivo, basada en una mutación en la rectitud y rumbo de la hoja agente, para evitar el éxito de la acción ejecutiva del paciente, exponiendo a este último a la ejecución si mantiene la dinámica.” Oclusiones respecto a su geometría: Las oclusiones, tanto estáticas como dinámicas, dependerán de una geometría concreta, que será aquella que configure la posición que adopte en el espacio el arma agente que ocluye. Así pues, pese a seguir igualmente favoreciendo el pleno control del medio, las oclusiones pueden estar actuadas de dos formas distintas, respecto a su geometría: Oclusión radial: La oclusión radial es aquella oclusión que es obrada desde y/o hasta una rectitud radial, obteniendo un rumbo con la punta sobre el diámetro común y aledaño al plano del ítalo paciente, llamado circuncentro. Oclusión paralela: La oclusión paralela es aquella oclusión que es obrada desde y/o hasta una rectitud radial, obteniendo un rumbo paralelo al diámetro común o línea recta y al plano inferior. La oclusión generará una necesaria e irremediable angulación, con un ángulo fiel mínimo y uno de ataque considerable, en la hoja del oclusor frente a la hoja del ocluido. Será por ello que habrá de dominarse la obra de la oclusión dinámica para no ceder la geometría de la hoja al paciente y disponer el arma propia para la obra sobre la opositora. “La oclusión siempre precisará de un ángulo fiel reducido y de ataque marcado para evitar la común herida.” Parte del potencial de la obra de la oclusión es debido a la capacidad de convertir un posible medio de común herida y generar un medio proporcionado apropiado, gracias a la angulación y triangulación ejecutiva que se genera con la obra propia de la oclusión por parte del agente oclusor. “La oclusión como obra estática, necesita la intención y acción ejecutiva subyacente con sentido accidental de la hoja paciente, para que la geometría tenga coherencia.” Teniendo en cuenta que cuerpo y sencillez del agente son dos elementos diferenciados, surge la necesidad de obrar la triangulación tanto con la posición del cuerpo y su centro de masas sobre el plano inferior, como con la ubicación de la sencillez. De esta manera. la oclusión, tenida en cuenta desde su fundamento geométrico, aporta transversalidad a la disposición de la sencillez agente oclusor respecto a del paciente ocluido, ganando la consiguiente ventaja geométrica en cualquiera de los planos en lo que esto surja, e indistintamente de la ubicación de los tiradores. No se debe confundir el atajo con la oclusión de una determinada trazada, pues dicho atajo puede ser generado con o sin agregación sobre cualquier tercio de la hoja, y para ser optimo, se deberá de modificar o impedir el vector de inercia de la hoja reparada a voluntad del agente, sin llegar a cortar perpendicularmente su trayectoria anteriormente descrita. En el atajo, ambas hojas estarán parcialmente estáticas en relación angular la una con la otra, lo que dejará en desventaja evidente al agente que pretenda ocluir sobre un atajo paciente, que se expondría al encordado instintivo, intencional o casual por parte del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 644 - Fases de la oclusión y su organización temporal: Durante la obra de la oclusión existirán tres fases particulares en los que dicha obra evolucionará, siendo necesaria la comprensión de cada una para que la obra sea coherente con lo observado, con lo pretendido y con el contexto emergente de su éxito o fracaso. Primera fase de la oclusión - Oclusión pretendida: La fase de la oclusión pretendida hace referencia a la concepción y preparación de esta, donde el agente y pretendido oclusor dispone su arma, cuerpo y mente, en alerta ante la posibilidad de tener que ocluir dinámicamente, respondiendo con ello una acción u obra ejecutiva agente. La oclusión en su fase de ser pretendida, habrá de ser nutrida por la expectación del oclusor, pues será ante la acción del potencialmente ocluido ante lo que habrá de actuarse con diligencia y precisión. Será la oclusión pretendida aquella que esté siendo preparada, tanto el plano mental como en el físico. Por tanto, cuando exista expresión de tal preparación, el paciente potencialmente ocluido, ya estará parcialmente bajo los efectos y prevenido de la oclusión que acontecerá. De esta manera, la oclusión pretendida poseerá potencial disuasorio, pues permitirá hacer entender al paciente que el agente está dispuesto a obrar en contra. “La oclusión pretendida es aquella que está prevista sin ser necesariamente explícita.” Segunda fase de la oclusión - Oclusión actuada: La oclusión en su fase actuada será aquella que ya está siendo llevada a cabo, generándose el movimiento preciso ya sea por parte del agente oclusor o por parte del paciente ocluido. Será durante este momento donde la oclusión quedará más propensa a ser alterada, inhabilitada o malograda por parte de la hoja opositora, pues la perturbación del vector de inercia hará que la disposición de la hoja no sea precisa, y por tanto, plenamente eficaz. La oclusión, mientras esté siendo actuada, habrá de dejar a la hoja oclusora con la mínima interacción de fuerza posible con la hoja ocluida. De esta manera, se asegurará la libre trazada de la hoja oclusora, permitiéndole el posicionamiento optimo, y por tanto, la perfecta configuración de la geometría, una vez sea culminada. Los libramientos de la hoja agente oclusor del atajo paciente, como librar, formar o secar, inhabilitan la posibilidad de ocluir mientras están siendo llevados a cabo. Esto se debe a que las inercias impuestas al arma agente, necesarias para librarla del control del paciente, hacen superlativa la dificultad de ocluir con pleno potencial ejecutivo, dando lugar a una obra torpe en la que el oclusor queda expuesto a la ejecutiva del opositor. “La oclusión actuada es aquella que está siendo obrada, sin haber terminado ni estar cumpliendo totalmente con su cometido geométrico.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 645 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Tercera fase de la oclusión - Oclusión culminada: La oclusión en su fase culminada es aquella que ya tiene su naturaleza oclusiva definida. Por tanto, será aquella que esté en la disposición pretendida por el oclusor, o la que genere una oclusión conveniente y coherente de igual manera. Las oclusiones estáticas que estén cumpliendo su función, serán consideraras culminaras, ya sean estas pertenecientes a una guardia o a una disposición antagónica de la hoja agente respecto al paciente. “La oclusión culminada es aquella que está cumpliendo su función oclusiva en el presente, teniendo su geometría totalmente configurada.” Si se tiene como referencia la obra del paciente, la oclusión podrá ser actuada en distintos momentos con respecto a ella. Esto determinará las necesidades, las particularidades y naturaleza de la oclusión, haciendo así posible el éxito de una intención u otra, dependiendo el momento, y haciendo posible que una misma oclusión con una misma geometría obtenga productos distintos variando el momento de su obra. - Oclusión actuada antes de tiempo: La oclusión actuada antes de tiempo hará referencia a aquella que se obre previa a la acción paciente. Esta oclusión actuada antes de tiempo tendrá como función prevenir la obra paciente, sin estar actuando sobre ella, sino sobre su intención original o caso. - Oclusión actuada a tiempo: La oclusión, será normalmente actuada durante la obra del paciente. Esto dará lugar a que la oclusión del agente no pueda ser respondida, reparada o atajada, y con ello, se ayudará a su éxito dispositivo, y a su potencialmente posterior éxito ejecutivo. - Oclusión actuada a tras tiempo: La oclusión a tras tiempo será aquella llevada a cabo sobre una geometría que el paciente ya ha dispuesto o culminado. Esto tendrá un potencial estrictamente preventivo, pues se generará una cierta recursividad en dicha oclusión actuada a tras tiempo. De esta manera, una oclusión a tras tiempo, que conserve su potencial dispositivo, será similar a actuar una oclusión antes de tiempo ante una obra futura. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 646 - Circuncentro de la oclusión: “El circuncentro de la oclusión es el punto alrededor del cual se genera el movimiento en una oclusión dinámica.” La oclusión tendrá la sencillez de la rectitud agente dispuesta adelante como circuncentro del que partirá el posicionamiento radial, quedando así adyacentes cada una de las rectitudes posibles, en su configuración de sencillez, extensión y rumbo, con posibilidad de obrar una oclusión. “El circuncentro de la oclusión tenderá a estar justo sobre la línea del diámetro común.” Entendiendo esto, se vislumbra que el movimiento sobre el plano inferior del centro de masas proyectado, asiste al desplazamiento por el espacio del circuncentro de la oclusión, lo que permitirá proveerle de una intención ejecutiva proactiva ante la actitud pasiva del paciente. “El agente deberá ubicar el circuncentro de su potencial oclusión en el punto del espacio que le sea más eficiente.” No obstante, existirán limitaciones propias de la envergadura del agente, de la geometría de su rectitud y de la anatomía acral. Las cuales se verán reducidas por una correcta y coherente disposición de la rectitud que permita la potencial oclusión sin limitar la disposición de esta. Intervalos de oclusión: Los intervalos de oclusión son medidas para delimitar el tránsito existente entre dos posiciones radiales de una sencillez, que en el caso de las oclusiones, es un aspecto crucial para la comprensión de la exposición técnica durante la obra. “Los intervalos de la oclusión hacen referencia al movimiento de la sencillez cuando una oclusión dinámica es obrada.” Entre otras conclusiones posibles acerca de la configuración geométrica de dichos tránsitos, se puede encontrar la proporción del ángulo de ataque ejecutivo. Este dará lugar a la comprensión de la transversalidad entre la trazada de la hoja agente y la paciente. Así pues, se entenderá lo lejana o cercana que quedará la mano agente, respecto a la hoja paciente, cuando este primero obre una oclusión con éxito ejecutivo. Existirán dos tipos de oclusión según su tránsito en torno a las rectitudes sencillas desde las que se obrarán. Los nombres hacen referencia al recorrido por una circunferencia que debe transitar la sencillez para llegar a su destino desde donde tendrá lugar la oclusión. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 647 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Oclusión de cuarto: La oclusión de cuarto hace referencia a aquella que es obrada desde una sencillez radial a otra que se separe tan solo un número de sencillez, y que por tanto, cambia el eje del rumbo de la hoja. De primera a segunda De segunda a tercera De tercera a cuarta De cuarta a primera De adelante a cualquier rectitud radial. De cualquier rectitud radial a adelante. Con sus posibles participios coherentes, respetando el intervalo numérico. Oclusión de mitad o medio: La oclusión de mitad es aquella que se obra desde una sencillez radial a la posición contraria, haciendo un intervalo de dos números entre sí. Lo que dará como resultado el mantenimiento del eje del rumbo mas con la angulación de este invertida, además de la posible ejecución o supresión de tajo de torneo. De primera a tercera De segunda a cuarta De tercera a primera De cuarta a segunda Con sus posibles participios coherentes, respetando el intervalo numérico. La oclusión se podrá obrar como oclusión de mitad o medio pasando por la rectitud de adelante o por la posición radial de la sencillez que quede en la mitad de la posición inicial y final. O sea, que se podrá obrar de primera a tercera pasando por adelante, por segunda o por cuarta. Esto tendrá como aplicación el hecho de evitar la hoja paciente tras la invasión de esta al medio particular del agente. Cada vez que se realiza una oclusión radial, si se mantiene la agregación, el fundamento de esta cambiará su ubicación sobre la hoja ocluida, respondiendo dicho cambio al mismo intervalo de la oclusión. O sea, que cuando la sencillez agente realiza un intervalo de cuarto, el fundamento se desplaza aproximadamente 90º por la circunferencia de la sección de la hoja ocluida agregada. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 648 - Asimentos de la oclusión radial: Teniendo en cuenta que el proporcional será el medio en que la oclusión obtendrá el mayor potencial, habrá de entenderse que el asimento a una mano será el más efectivo, no solo por su ligadura en el medio proporcional, sino por su facilidad de movimiento, reubicación y mutación de las rectitudes sencillas. Además, asiendo a una mano, la hoja propia dará sombra, parcial o totalmente a la mano y brazo armado del agente. No obstante, desde la guardia breve se podrá obrar la oclusión manteniendo el asimento emparejado, haciendo uso de las posiciones radiales teniendo en cuenta la mano adelantada del asimento. A dos manos, siempre mostrará una porción de los brazos, que sobresaldrá de la geometría defensiva que otorgue la hoja dispuesta en el medio. De esta manera, el medio tendrá una dimensión más reducida pues el modificador de movimiento se verá mermado. Esto dará lugar a una diferenciación clara de las particularidades de las oclusiones a una y dos manos: Factores de eficiencia a una mano en la oclusión dinámica: - Mayor extensión posible de la rectitud. - Posibilidad de obrarse desde perfil, medio perfil y cuadrado con validez geométrica y plena operatividad del extremo. - Menor silueta mostrada al paciente y proyectada sobre el plano vertical. - Mayor dimensión de medio, con potencial intercambio entre extremo remoto y propincuo. Factores de eficiencia a dos manos en la oclusión dinámica: - Mayor resistencia en el mantenimiento estático del rumbo ante el atajo. - Mayor fuerza par, por tanto, velocidad, en la extensión del rumbo. Será posible encontrar distintos tipos de oclusión según el asimento con la mano hábil o no hábil: Oclusión del hábil: La oclusión del hábil será aquella oclusión que está obrada desde el asimento del arma con la mano hábil. Oclusión de cinta: La oclusión de cinta será aquella obrada desde el cambio de mano armada para magnificar la disposición geométrica a uno de los flancos, o para ahuecar el medio durante la obra desde un foco distinto al diámetro común. Oclusión del no hábil: Oclusión del no hábil será aquella oclusión que está obrada desde el asimento con la mano no hábil. Oclusión de dos manos o emparejada: Aquella oclusión obrada desde un asimento a dos manos. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 649 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Cuando una oclusión radial tenga lugar a una mano, el asimento será dependiente del ángulo de ataque pretendido por el agente oclusor. De esta manera: - Para un ángulo de ataque sutil, se usará el asimento regular. - Para un ángulo de ataque pronunciado, se usará el asimento exterior. Aspectos generales técnicos de la obra de las oclusiones: Normalmente, en contextos geométricos habituales, la oclusión habrá de ser obrada con la hoja previamente agregada o dispuesta sin agregación en el lado de la hoja paciente que coincida con el sentido en que se moverá la sencillez del agente oclusor. Esto habrá de ser así para magnificar la ventaja geométrica que ofrece la oclusión. En caso de no ser así, si la hoja agente está agregada o dispuesta al lado contrario del que se produzca la oclusión, la hoja del agente guiaría a su propia sencillez a la hoja paciente, permitiendo una más sencilla supresión ejecutiva, volviéndose más ineficiente la obra de la oclusión, mas no inútil. En parte, el agente que ocluye estará inconscientemente asistiendo a la obra ejecutiva del paciente que pretende la ejecución. “La oclusión deberá tener lugar al lado al que queda la hoja agente respecto a la paciente.” La oclusión obrada perfectamente coherente con la geometría presente y culminada a tiempo de la obra paciente, tendrá la posibilidad de ser llevada a cabo con una mutación radial de la rectitud exageradamente pequeña en amplitud y ángulo de ataque, pues la ventaja en la triangulación será completa. No obstante, para aumentar y garantizar la integridad del agente oclusor, este habrá de obrar magnificando el paso de ataque al máximo que le permita su medio presente y futuro. “Pese a la eficiencia geométrica, la oclusión deberá obrarse con el mayor ángulo de ataque posible.” Concretamente en el caso de la oclusión paralela, si es necesario, la hoja agente habrá de ser librada, formada, secada o extrañada para ubicarse en el lado necesario para su función dispositiva, pues dicha oclusión paralela es dependiente de aspectos del paciente separados de su eje de la sencillez. La agregación o disposición virtual de la hoja agente respecto a la paciente, para la obra eficiente de la oclusión, será: Para la oclusión a primera: La hoja tendrá el fundamento de la agregación por dentro del agente. Para la oclusión a segunda: La hoja agente estará corneando ligeramente el arma del paciente. Para la oclusión a tercera: La hoja tendrá el fundamento de la agregación por fuera del agente. Para la oclusión a cuarta: La hoja agente estará humillando ligeramente el arma del paciente. Igualmente, para aumentar la eficiencia de la oclusión, habrá de establecerse la angulación y el rumbo de la hoja agente en busca de la agregación de su tercio débil con cualquier punto de la hoja paciente. Por ende: “Las oclusiones radiales y paralelas, desde cualquier sencillez radial, idealmente se deberán preparar buscando el rumbo y la agregación del tercio débil agente sobre la hoja paciente, por el flanco de este que coincida con el sentido que llevará la mutación de la sencillez agente al obrar.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 650 - O lo que es lo mismo, el agente quedará previamente agregado al mismo lado de la hoja paciente que sentido seguirá su sencillez al ocluir. Además, existirá una aplicación lógica de la jerarquía ejecutiva a la oclusión, que se fundamentará en aumentar el potencial de la obra de la oclusión dictando un orden en que los elementos intervinientes tendrán lugar. Dicha jerarquía queda aplicada y adaptada a la naturaleza dispositiva de la oclusión, haciendo que ciertos elementos sean actuados en una última instancia, para proporcionar una continuación ejecutiva a la susodicha oclusión. 1º - Reubicación de la rectitud y rumbo del arma: El arma, al ser lo primero que se actúe, permitirá la rápida respuesta y reacción, manteniendo una seguridad mínima para los momentos subsiguientes de la obra al estar dispuesta el arma en un lugar que permita una mínima oclusión. Haciendo uso de la hoja oclusora propia, durante la preparación, será óptimo generar un ligero atajo en disposición sobre el arma ocluida, en dirección contraria a donde se pretenda mover la sencillez del agente oclusor, otorgándole así al una ventaja clara en el medio, pues se aumentará su posible reacción y movimiento, quedando el paciente ocluido en una posición geométricamente ineficiente para el encordado. 2º - Mutación de la planta: Con la planta, se facilitará el control y acción de la afirmación propia, cuando la planta sea coherente con el movimiento que esta necesitará hacer durante la acción de oclusión. 3º - Mutación de la afirmación: La afirmación asistirá para aumentar tanto la amplitud de la mutación de la rectitud como el paso de ataque, quedando la oclusión óptima para su culminación. 4º - Desplazamiento complementario del agente sobre el plano inferior: Generando el desplazamiento sobre el plano inferior, se aumentará más aún el paso de ataque, quedando estable el agente y generando la preparación de la obra subsiguiente. 5º - Adicionalmente, extensión del rumbo y rectitud para la continuación de la obra: Una extensión del rumbo manteniendo la agregación, ubicará la punta de la hoja más distal, aumentando la potencia de oclusión y ejecutiva.
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