Por tanto, con una mayor angulación de la sencillez y rectitud, se aumentará y asentará la protección del agente oclusor a la vez que se magnifica y genera un superlativo potencial ejecutivo, gracias a la extensión del radio del extremo. 6º - Adicionalmente, mutación de la afirmación para la continuación con intención ejecutiva: Con la mutación de la afirmación, normalmente en guiñada al lado armado, se aumentará el extremo del rumbo ya extendido, y por ende, se facilitará la conclusión ejecutiva. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 651 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Por ende: “En una oclusión se obrará primero aquello que facilite la defensa del agente, tras ello lo que disponga en desventaja al paciente y por último cualquier elemento que pretenda la continuación de la obra en cualquiera de sus posibilidades.” Oclusión dinámica radial: “La oclusión dinámica radial es una obra dispositiva, en la que el desplazamiento de la sencillez del agente dará lugar a una geometría radial, obteniendo la oclusión y desventaja de un paciente que pretende la obra ejecutiva.” La oclusión dinámica radial, normalmente nombrada como oclusión radial, será la obra en la que el fenómeno de la oclusión tiene lugar gracias a la acción del agente oclusor, que genera una geometría en la que su hoja queda con la punta sobre el diámetro común o diámetro común de la sencillez, protegiendo esta línea de la invasión por parte de un elemento vulnerable del paciente ocluido. “La oclusión dinámica radial aprovechará la confluencia entre el potencial geométrico de la oclusión y la respuesta dinámica agente ante la dinámica ejecutiva paciente.” La oclusión dinámica radial tiene como prioridad retirar la sencillez agente de la trazada prevista de la hoja paciente, posicionándola en una ubicación radial a la posición inicial. A tiempo, dicho agente dejará su punta sobre el diámetro común o común de la sencillez, pretendiendo mantener la agregación, interponiéndola en la trazada de la sencillez paciente que tendrá lugar durante la obra ejecutiva de este. “La oclusión radial será aquella obra dispositiva que se actúe llevando la sencillez agente a una de las posiciones radiales, la retirará de la ubicación en la que el paciente pretende ejecutar, quedando este último en desventaja ante un agente que transfiere la propiedad del medio.” Explicado de una manera estrictamente práctica, la obra de la oclusión dinámica radial será la respuesta de apartar la mano y guarnición del agente, a tiempo de una ejecutiva paciente sobre ellas. A su vez, el agente, que deberá estar previamente agregado, dejará o posicionará el tercio más distal de su arma en el espacio que la mano del paciente tendrá que ocupar al obrar. “La oclusión radial retirará la sencillez del agente y ubicará la punta de este en la trazada de la sencillez paciente.” En las oclusiones dinámicas radiales, la rectitud mutará a una posición radial o adyacente a la que se tiene en ese momento, y será usado el rumbo con la punta sobre el diámetro común e ítalo previsto del paciente cuando este obre una acción ejecutiva. Esto generará un circuncentro sobre el que reubicar la rectitud de la forma más eficiente geométricamente. “La oclusión dinámica radial, óptimamente obrada, tenderá a dejar el diámetro común de la sencillez transversal al diámetro común, en mayor o menor medida, ya sea sobre el plano horizontal o vertical.” La punta del arma oclusora agente, ha de estar posicionada allá donde se prevea el ítalo del paciente, e idealmente, también donde se prevea el plano primario de este. Pues no será eficiente usar como circuncentro una posición en la que no se pueda prever un tránsito de una parte vulnerable del paciente, sea esta la guarnición, la sencillez o cualquier otra parte de la anatomía. Para mayor eficiencia, la punta de la hoja agente idealmente deberá estar sobre el diámetro común de la sencillez o del objetivo ejecutivo del paciente, impidiendo el libre tránsito de la sencillez de este. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 652 - “La oclusión dinámica radial ha de pretender dejar el diámetro común de la sencillez transversal al diámetro del objetivo ejecutivo del paciente.” La oclusión dinámica radial posibilitará la triangulación respondida y la reubicación de la rectitud, para apartar esta de la trazada paciente y, en algunos casos, sacarla del medio, siempre manteniendo una disposición de la hoja que permita la inmediata potencia de herir de esta. “La obra de la oclusión dinámica radial tendrá como fin reducir el ángulo fiel agente al mínimo, mientras aumenta el ángulo de ataque.” Complementariamente a la disposición recta de la hoja, la oclusión dinámica radial, resulta ser la expresión más básica y eficiente, para la obstrucción de la acción ejecutiva paciente, de estocada o encordado, así como para inhabilitar aquella acción ejecutiva paciente con un objetivo más interno que la pinza del asimento agente. “La oclusión dinámica radial, con su elegancia, será el concepto responsable de la existencia de la paradoja de la estocada recta.” Una oclusión dinámica radial, cuando la oclusión tenga implícita y pretenda una posterior acción ejecutiva, podrá derivarse siempre a dispositiva sin implicar exposición del agente. Así mismo, una oclusión dinámica radial en su forma más elemental, ha de estar obrada con la posibilidad de tornarse ejecutiva por medio de una extensión del rumbo del arma del agente oclusor. Al estar extendiendo dicho rumbo, se generará una reducción del ángulo de ataque, y con ello, una mayor evidencia de la intención ejecutiva, además de una mayor exposición a la hoja paciente. La oclusión radial pese a ser una obra dispositiva, tendrá un potencial ejecutivo, sobre el que está basado el sentido de la obra misma. Este potencial aumentará de manera directamente proporcional conforme el segmento del arma paciente se introduce en el medio particular agente. “La oclusión radial gana potencial ejecutivo conforme la punta del arma paciente supera o tiende a superar el plano límite agente” Debido al hecho de retirar la sencillez agente de la trazada de la hoja paciente, la oclusión dinámica radial tendrá potencial defensivo, sin ser una obra defensiva, pues su cometido es dispositivo, y por tanto, el poner en desventaja al paciente. Se entenderá pues, que la oclusión dinámica radial se posee los tres módulos posibles de la intención. En primer lugar, la oclusión dinámica contendrá un módulo protectivo, que se manifestará al reubicar la sencillez agente ante la intención paciente de ejecutar sobre ella. En segundo lugar, existirá un módulo organizativo, pues se pretenderá dejar al paciente en desventaja ante la transferencia de medio del agente. Y en tercer lugar, existirá un módulo ofensivo, pues el paciente en desventaja, podrá ser víctima de la ejecutiva agente o del propio fenómeno de la oclusión. “La oclusión dinámica radial posee un módulo protectivo, organizativo y ofensivo, haciéndola una obra dispositiva y plenamente funcional en cualquier caso.” Estas oclusiones dinámicas radiales, en su acción, seguirán la lógica de acompañar la rectitud con una disposición de uñas coherente con el rumbo radial de la hoja, que será igual a una posición adelantada de la sencillez de esta, en sentido horario. Será así que existirá coherencia entre sencillez de la rectitud, rumbo de la hoja y posición del las uñas en el asimento, que se llamarán oclusiones sencillas o sencillez de oclusión. Adelante: uñas adentro con participio de abajo. Primera: uñas abajo. Segunda: uñas dentro. Tercera: Uñas arriba. Cuarta: Uñas fuera. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 653 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Las mencionadas disposiciones de las oclusiones, centradas en la rectitud de adelante, son compatibles con la sencillez en distintas rectitudes, con o sin participio, presentando cada una de ellas, unas determinadas limitaciones. Existirá la posibilidad de que las distintas disposiciones de la oclusión radial participen de otras, quedando nombradas formalmente como: De adelante a primera para segunda. De adelante a segunda para tercera. De adelante a tercera para cuarta. De adelante a cuarta para primera. Las mutaciones de la sencillez, que dan lugar a las distintas oclusiones radiales desde las distintas posiciones posibles, siempre serán nombradas teniendo en cuenta la mano hábil del tirador, o la mano armada en caso de no conocer la mano hábil, nunca usando otro sistema, pues será así como la comprensión y comunicación se realizará de forma fluida y universal. Espacios radiales: Cada una de las posiciones posibles y eficientemente obrables para la mutación de la sencillez desde una rectitud concreta. Será posible obrar oclusiones desde cualquier otra sencillez radial teniendo en cuenta sus posibles espacios radiales adyacentes. Desde primera: A segunda, que quedará en la sencillez de primera baja. A tercera, que quedará en la sencillez de adelante. A cuarta, que quedará en la sencillez de primera alta. Desde segunda: A primera, que quedará en la sencillez de primera baja. A tercera, que quedará en la sencillez de tercera baja. A cuarta, que quedará en la sencillez de adelante. Desde tercera: A primera, que quedará en la sencillez de adelante. A segunda, que quedará en la sencillez de tercera baja. A cuarta, que quedará en la sencillez de tercera alta. Desde cuarta: A primera, que quedará en la sencillez de primera alta. A segunda, que quedará en la sencillez de adelante. A tercera, que quedará en la sencillez de tercera alta. También existirá la posibilidad, informal y altamente práctica en un contexto docente, de nombrar las distintas oclusiones radiales y sus participios respecto a las posiciones de las horas en un reloj analógico tradicional. La oclusión radial de adelante a tercera para cuarta habrá de ser obrada con una distensión y relajación del asimento dejando la sujeción del emisor distribuida entre la pinza del asimento y la base palmar. Esta particularidad estará relacionada directamente con la configuración biomecánica de los carpos y metacarpos de la mano armada, que no proveerán al usuario estándar de movilidad para la correcta disposición del rumbo de la hoja. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 654 - Lo anterior, dará lugar a que la transición entre las oclusiones de tercera, tercera para cuarta; y cuarta (dentro de la sencillez dispuesta y no hábil), haya de ser producida por la rectificación en sentido anti horario del movimiento rotacional natural cubito-radial, que será en sentido horario, además de precisarse una ligera relajación de la rectitud en caso de estar implícita la necesidad de medir la extensión. Obra de las oclusiones dinámicas radiales: Las oclusiones dinámicas radiales auxiliarán al agente oclusor a aumentar el ángulo de ataque de su hoja, una vez se produzca la obra del paciente y reaccionando a ella. Será por ello, un elemento ideal para magnificar la posibilidad de éxito en la obra respondida, así como para aumentar el potencial de continuar la obra tras ello. La oclusión radial a primera: Que el paciente que pretende la obra ejecutiva directa sobre la sencillez del agente. El agente, idealmente desde la sencillez adelante, se agregará previamente por dentro del agente. Se ocluirá mutando la sencillez a primera, quedando el rumbo sobre la transversal no hábil, de uñas abajo, dejando la hoja paciente fuera de vía, bajo la agente, ocluida y con el medio ahuecado. Además se posibilitará la continuación de la oclusión mutando la sencillez a cuarta para aumentar el intervalo. Tras ello, la afirmación balanceará al lado armado, seguido por medio compás de avance transversal al mismo lado. Será así que quedará dispuesta la guardia para la continuación de la obra. La oclusión radial a segunda: Que el paciente que pretende la obra ejecutiva directa sobre la sencillez del agente. Desde la sencillez idealmente adelante, mutando ligeramente la rectitud preferiblemente a primera, se agregará previamente por debajo de la hoja paciente, corneándola sin atajarla. Se ocluirá mutando la sencillez a segunda, quedando el rumbo obtuso sobre la línea recta, de uñas dentro, dejando la hoja paciente fuera de vía, agregada por fuera del agente, ocluida y con el medio ahuecado. Además se posibilitará la continuación de la oclusión mutando la sencillez a tercera para aumentar el intervalo, que con un balanceo siniestro del cuerpo, se aumentará la eficiencia estrictamente geométrica y el ahuecado del medio. Esta oclusión también será posible agregando por debajo y ligeramente a tercera. Cuando se haya mutado la rectitud, la afirmación podrá mutar tumbando, para adaptarse a la geometría existente, aumentando el potencial de la oclusión. La oclusión radial a tercera: Que el paciente que pretende la obra ejecutiva directa sobre la sencillez del agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 655 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Desde la sencillez idealmente adelante, se agregará previamente por fuera del agente. Se ocluirá mutando la sencillez a tercera, quedando el rumbo sobre la transversal hábil, de uñas arriba, dejando la hoja paciente fuera de vía, bajo la agente, ocluida y con el medio ahuecado. Tras ello, la afirmación balanceará al lado no armado, seguido por medio compás de avance, trepidante o ligeramente transversal, al mismo lado. Será así que quedará dispuesta la guardia para la continuación de la obra. Además se posibilitará la continuación de la oclusión mutando la sencillez a segunda para aumentar el intervalo, que con una disminución de la flotación y un italado en trío, se aumentará la eficiencia estrictamente geométrica. La oclusión radial a cuarta: Que el paciente que pretende la obra ejecutiva directa sobre la sencillez del agente. Desde la sencillez idealmente adelante, mutando ligeramente la rectitud preferiblemente a primera, se agregará previamente por encima de la hoja paciente, humillándola únicamente con el atajo en privación. Se ocluirá mutando la sencillez a cuarta, quedando el rumbo agudo sobre la línea recta, de uñas fuera, dejando la hoja paciente fuera de vía, normalmente agregada por dentro del agente, ocluida y con el medio ahuecado. Esta oclusión, desde adelante o primera, solo admitirá el intervalo de cuarto, haciendo imposible la continuación de la mutación de la sencillez más allá, pues la rectitud sencilla de cuarta tiene implícita la limitación de llegar a ella únicamente desde adelante o primera. Gracias al marcado ahuecado del medio, se posibilitará un ligero tumbado de cuerpo para favorecer la potencia ejecutiva de la oclusión. Esta oclusión también será posible agregando por dentro o por fuera, ligeramente desde segunda, quedando la agregación final en una disposición contraria a la agregación original, gracias a la envoltura producida al ocluir a cuarta desde segunda. Las oclusiones disponen de variantes propias de la guardia española, lo que permite a esta aumentar la eficiencia cuando la intención y previsión del agente sea ocluir a un paciente. Estas guardias serán llamadas base, a primera o tercera, pues serán las encargadas de sostener una afirmación del cuerpo coherente así como una rectitud más favorable para la obra de la oclusión. Será posible la obra de las oclusiones desde un asimento de empomada, dando lugar así a una mayor dimensión del medio proporcional, que aumentará su extremo y por tanto, ampliará la distancia del medio proporcionado. Por contrapartida, la oclusión desde una empomada tendrá una menor posibilidad de mantener y resistir el rumo de la hoja agente oclusora, ante su propio equilibrio, inercia o pretensión de atajo por parte del paciente. El paciente profano, será especialmente vulnerable a la obra de la oclusión, ya que será una recurso que dicho individuo no comprenderá espontáneamente, siendo ajeno a los principios geométricos y psicológicos que la componen, pues estos no serán comprensibles sin una profundización en la naturaleza del arma y sus posibilidades. Así pues, será eficiente tentar proactivamente al paciente profano a obrar sobre una sencillez agente que se encuentre preparada para ocluir radialmente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 656 - En las oclusiones dinámicas radiales, existirá una cierta relación entre la estaticidad del agente que pretende ocluir y la posibilidad de éxito de un paciente que potencialmente puede ser ocluido en su obra. El agente, que pretenda ocluir dinámica y radialmente el encordado del paciente, ganará potencia ejecutiva cuanto más estático quede esperando la obra de dicho paciente, pues este podrá imponer mayor fuerza a su arma y con ello generar una trazada de esta más compleja de reparar pos sí mismo. “Si se ocluye desde estático, se ganará potencia ejecutiva en la obra.” El agente, que pretenda ocluir dinámica y radialmente el encordado del paciente, ganará potencia dispositiva cuando mantenga en movimiento su sencillez antes de la oclusión dinámica radial, pues el paciente no tendrá una trazada uniforme, previamente definida, ni podrá imponer fuerza suficiente a su arma como para que la oclusión del agente quede a tras tiempo. “Si se ocluye desde dinámico, se impedirá la precisión y potencia paciente, ganando potencia dispositiva en la obra.” Desplazamientos complementarios de la oclusión dinámica radial: “Un desplazamiento complementario será un tránsito del centro de masas proyectado que auxiliará a la obra, aumentando su potencial de éxito.” Existirá un desplazamiento sobre el plano inferior óptimo para complementar y optimizar la obra de la oclusión dinámica radial, así como una afirmación que potenciará la oclusión frente a una directa acción ejecutiva paciente. Teniendo en cuenta las variables emergentes, tanto desplazamiento como afirmación de la que podrán ser omitidos o mutados según la necesidad. De adelante a primera: De uñas abajo, con rumbo sobre la transversal no hábil, con punta sobre el diámetro común, cuando la sencillez de la rectitud esté al hábil. - En ganancia, permitiendo el ceñido del medio: Sobre compás de avance transversal conservado al flanco hábil con balanceo al mismo lado. El tumbado de cuerpo atribuirá potencia ejecutiva a la oclusión dinámica radial obrada a primera. - En pérdida: Sobre compás extraño transversal de avance al flanco hábil con erguido de cuerpo. De adelante a segunda: De uñas dentro, con rumbo obtuso sobre la línea de recto, con punta sobre el ítalo paciente, cuando el ángulo de la rectitud sea agudo. - En ganancia: Sobre medio compás transversal al no hábil de avance con tumbado de cuerpo. Se mantendrá notablemente más alta la punta del arma propia agente que el plano del ítalo paciente, hasta el momento de la interacción, donde se cederá fuerza en natural al arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 657 -DE LA C AUSA P RÁCTICA - En pérdida: Sobre medio compás recto extraño pulsado de alcance con tumbado, que podrá concluir el tránsito en cualquier dirección. De adelante a tercera: De uñas arriba, con rumbo sobre la transversal hábil, con punta sobre el diámetro común, cuando la sencillez de la rectitud esté al no hábil. - En ganancia: Sobre un compás trepidante de avance al flanco no hábil, o de avance sobre la transversal conservada asistido por un balanceo al lado no hábil. El tumbado de cuerpo, en cualquier magnitud, atribuirá potencia ejecutiva a la oclusión dinámica radial obrada a tercera. - En pérdida, pretendiendo extender el medio, saliendo del proporcional paciente: Sobre un compás trepidante de cruce al no hábil, que evitará la exposición al medio proporcional paciente de las líneas abiertas en el flanco hábil. De adelante a cuarta: De uñas fuera, con rumbo agudo sobre la línea de recto, con punta sobre el ítalo paciente, cuando la sencillez de la rectitud esté arriba. - En ganancia: Sobre medio compás recto de avance con una ligera tumbada del cuerpo. El agente obrará con la pretensión de apropiarse del medio apoyado por el ahuecado de este que se produce entre el plano medio y el superior, donde estará el objetivo ejecutivo del paciente. - En pérdida: Sobre medio compás extraño de alcance, con erguido de cuerpo. El agente pretenderá una recalcada a tras tiempo en caso de no culminarse la ejecutiva de la oclusión. Ángulo del arma en la oclusión dinámica radial: La oclusión dinámica radial habrá de tener un angulación máxima para ser plenamente eficiente y poder realizar su labor oclusiva. Esto tendrá lugar por la generación de un ángulo de la sencillez concreto, dependiente de la posición radial en la que se encuentre y de la extensión de la rectitud. Será por medio de ese ángulo que la punta o tercio débil del usuario se dispondrá en la trazada del arma de su paciente, y además se retirará la sencillez agente de la potencia de herir del opositor. Se entenderá que el diámetro del objetivo ejecutivo del paciente será el punto sobre el que deberá estar posicionada la punta del arma oclusora agente para la obra más eficiente de la oclusión. Así pues, en una oclusión, existirán unos factores geométricos básicos por los que entender la viabilidad de esta. Concretamente, se harán los cálculos entendiendo siempre la situación hipotética en que las hojas están dispuestas sobre el plano Y - Z, en su proyección lateral. Esto tendrá un valor estrictamente ilustrativo, pues la obra de la oclusión responderá a la tridimensionalidad y será llevada a cabo en cualquier orientación de las armas en el espacio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 658 - El arma agente: Que será representada por “AΓ”, teniendo en cuenta que es la longitud de la hoja real de este. El arma paciente: Que será representada por “BΓ”, teniendo en cuenta que es la longitud de la hoja real de este. El ángulo del arma agente: Ángulo con el que se obra la oclusión. Este será el generado entre la hoja paciente y el paralelismo con el plano inferior. Será expresado específicamente para el agente como “AΓΘ” El objetivo ejecutivo paciente: Será el punto sobre el que el paciente pretende el contacto sobre el agente. Este, normalmente será la sencillez del agente, no obstante, podría existir la potencia y, por tanto, la intención de herir sobre brazos, torso o cabeza. La longitud proyectada del arma agente: Esta será la medida de la hoja agente en la proyección sobre el plano inferior. Así pues, a mayor o menor angulación a partir de la disposición recta, la longitud proyectada se verá disminuida. Será expresada como “AΓP” “El ángulo del arma respecto al recto, determina directamente la longitud proyectada de esta.” ΓΘ º ΓP Así pues: Para que la oclusión agente sea plenamente segura, funcional y no quede expuesto, su angulación habrá de dar como resultado una longitud proyectada, que sumada a la mitad del medio particular agente sea mayor que la longitud de la hoja real del paciente. AΓP + AR/2 > BΓ De esta forma se determina que a mayor longitud de las hojas reales implicadas, menor será el ángulo máximo al que se podrá ocluir. No obstante, dependerá del objetivo ejecutivo del paciente, la tolerancia con el ángulo. Será mayor el ángulo admitido en la oclusión agente cuanto mayor sea la profundidad del objetivo ejecutivo del paciente en el medio particular del agente. Desde el punto de vista estrictamente geométrico: “Para que pueda existir la oclusión completa a toda la anatomía agente, el radio del extremo agente deberá ser mayor que la hoja real del paciente.” “Para que pueda existir la oclusión mínima a la sencillez del agente que ocluye, el plano del extremo del agente deberá quedar más cercano a la línea vertical del paciente, que el plano límite de este.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 659 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Preparación de las oclusiones dinámicas radiales: Para la plena operatividad y la máxima eficiencia de las oclusiones, estas habrán de ser preparadas. Dicha preparación se centrará en presentar el cuerpo en una guardia que permita forzar al paciente, que se pretende ocluir, a obrar por una determinada vía. Y una vez sea así, responder la obra con la oclusión dinámica agente, de la manera más eficiente geométrica y biomecánicamente. “Preparar la oclusión tendrá lugar para optimizar la obra de la oclusión respondida agente al intento ejecutivo paciente.” A nivel geométrico, la preparación de la obra de la oclusión dinámica radial estará basada en dos conceptos, que facilitarán el cumplimiento de las premisas del medio proporcionado en la obra de la oclusión como respuesta a la obra ejecutiva del paciente. - El agente reorientará el diámetro común generando el desfase de este en el paciente. - El agente ubicará la sencillez en un punto que auxilie a la reorientación del foco y que magnifique la amplitud de la mutación de la rectitud al ser actuada la oclusión dinámica radial. Dese la perspectiva biomecánica, la preparación de las oclusiones radiales deberá de organizar la anatomía agente para la obra y la continuación de esta. Esto tendrá lugar por medio de la organización de la plana, en orientación su bisectriz y ángulo de los pies, quedando preparada para asistir a la acción del arma que tendrá lugar con la rectitud y el torso, siendo capaz dicha planta de sostener el desplazamiento del centro de masas. Igualmente, la preparación de la oclusión deberá integrar el máximo volumen de fibras musculares en la acción de la sencillez y rectitud, haciendo así más rápido y eficiente la acción de estas. - El agente organizará la planta para asistir al desplazamiento del centro de masas proyectado. - El agente integrará el máximo número de músculos a la acción del arma, preparando su anatomía. La preparación de las oclusiones dinámicas radiales será posible en cualquier medio, no obstante resultará ideal cuando el agente que pretende la oclusión esté notablemente dentro del medio proporcional del paciente, justo en el límite en que el agente que pretende ocluir pueda reaccionar con solvencia. Por tanto, se precisará que las hojas queden agregadas, con un diámetro común de la sencillez menor al diámetro común, para que la rectitud pueda moverse con libertad, sin ser entorpecida por el torso del que prepara. Además, el diámetro común de la sencillez deberá ser suficientemente estrecho para conservar el poder de tentar al opositor, a obrar ejecutivamente sobre la sencillez del que prepara la oclusión dinámica radial. Sin embargo, el diámetro común de la sencillez deberá de tener una extensión mínima que le ofrezca el tiempo necesario al agente que prepara como para reaccionar a la obra ejecutiva paciente. “La oclusión dinámica radial será idealmente preparada cuando el diámetro común de la sencillez, siendo menor que el diámetro común, sea igual a la suma de las mitades de los segmentos de las armas, más un tercio de la hoja real del agente que pretenda ocluir.” Diámetro común de la sencillez ideal para la preparación de la oclusión dinámica radial, con ambos tiradores erguidos: ΦZ = [(AΞ/2 + BΞ/2) + (AΓ/3)] De un modo práctico, para comprender en asalto el contexto óptimo de generar la preparación de la oclusión dinámica radial, se podrá tener en cuenta que el fundamento de la agregación esté ubicado en los límites proximales de los tercios débiles de ambas armas, cuando estas se encuentren ligeramente TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 660 - obtusas, así como los tiradores mantengan el erguido. Será en ese momento cuando el medio proporcional, del agente que pretende ocluir, será favorable a organizar la anatomía y geometría del arma, posibilitando la reacción ante una posible obra ejecutiva del paciente. De manera práctica y sencilla: “La oclusión dinámica radial se preparará en un medio en el que el fundamento de la agregación se encuentre en la zona proximal de los tercios débiles de unas hojas que se encuentren notablemente obtusas.” Para dicha preparación se hará uso de las guardias base de primera y tercera, siendo estas variantes de la española que presentan al agente para obrar a tiempo, de la manera más eficiente posible. Estas guardias base se centran en proyectar un segmento de planta estable, así como en la reorientación de la bisectriz de la planta, en la dirección que seguirá el movimiento del torso durante la oclusión actuada. Así mismo, se hará uso del arma agente para disponer al arma paciente, dejándola agregada por el lado que el agente entiende como ideal para la preparación de la oclusión en cuestión. “Las guardias base de primera y tercera mutarán la planta y rectitud de una guardia española, en orientación de bisectriz y ubicación de la sencillez.” Igualmente, las guardias base de primera y tercera harán que la hoja, del tirador agente que pretende la oclusión dinámica, quede agregada a la hoja paciente, atajando en privación o ligera disposición al mismo, en sentido al lado contrario a donde se pretende ocluir. Esto condicionará la obra paciente a encordar o librar, quedando en ambos casos comprometido, pues encordar lo expone a la oclusión preparada y el libramiento de su hoja, al encordado agente. Además, la rectitud de primera y tercera, en su respectiva guardia base, tentarán con la sencillez a la ejecutiva del paciente sobre ella. “Al preparar la oclusión, el agente tentará al paciente con su sencillez, agregado y disponiendo al lado contrario al que pretenda la oclusión, generando la desventaja paciente.” El segmento de la planta del agente oclusor se coordinará con el rumbo del arma, dando lugar a la preparación de la oclusión, facilitando el movimiento del torso y ampliando sus posibilidades durante la acción de esta. “Cuando se prepara la obra de la oclusión, el segmento de la rectitud oclusora agente habrá de quedar perpendicular, total o parcialmente, a la bisectriz de su planta.” “Cuando se actúe y culmine la oclusión, el segmento de la rectitud oclusora agente deberá de quedar paralelo, total o parcialmente, a la bisectriz de su planta.” Por tanto, cada una de las oclusiones pretendidas tendrá una preparación asociada, que deberá ser conjugada con el contexto emergente para aportar la máxima eficiencia a la oclusión actuada y culminada. Preparación y optimización de la oclusión radial a primera: Idealmente, la preparación de la oclusión dinámica radial a primera deberá tener lugar desde una guardia española, mutada a una guardia base de primera, pues dotará al usuario de la más eficiente presentación para la obra de la oclusión de primera. Será óptimo disponer la planta sobre la transversal armada o hábil, generando con ello una mayor amplitud potencial en el balanceo del torso, que a su vez otorgará un mayor paso de ataque en la triangulación respondida de la TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 661 -DE LA C AUSA P RÁCTICA oclusión. La bisectriz de planta deberá estar orientada al foco, incluso pondrá estar ligeramente orientada el lado hábil del agente, quedando los pies en la angulación coherente para ello. La afirmación deberá de prepararse para quedar de cuadrado, ya sea estando así previamente o facilitando su guiñada en el momento de la obra de la oclusión. Esto dará lugar a aumentar la amplitud del ángulo y paso de ataque en la oclusión del agente. La hoja será idealmente preparada dispuesta en la rectitud de adelante, ligeramente a tercera, y atajando en privación a la hoja paciente. Esto magnificará la reacción y amplitud de la oclusión a primera. Adicionalmente, se podrá generar una disposición de la hoja opositora al lado no armado agente, siempre con la punta de la hoja agente sobre el diámetro común, sirviendo esto para aumentar el paso de ataque en el momento de actuar la oclusión. La preparación de la oclusión a primera, al igual que a tercera, facilitará la oclusión de una sorpresiva empomada de cinta por parte del paciente. Preparación y optimización de la oclusión radial a segunda: La preparación de la oclusión dinámica radial a segunda se basará en la mutación de la guardia española, quedando la planta con su bisectriz orientada al foco. La afirmación quedará de medio perfil o cuadrado y la sencillez ligeramente a primera y agregando por debajo de la hoja paciente, sin bajar notablemente el ítalo agente. Para obtener una ganancia de medio tras la oclusión: se proyectará una planta de pié hábil adelantado, siempre que coincida este con el lado armado. El cuerpo quedará previniendo un cabeceo para tumbar, y así, tras la oclusión poder facilitar un estrechamiento del medio proporcional resultante y facilitar la obra ejecutiva sobre la sencillez paciente, transitando en ventaja geométrica y potencia de ocluir a otra rectitud. Para obtener una privación tras la oclusión: entendiendo y recordando que lo óptimo es agregar por debajo de la hoja paciente, se podrá proyectar una planta opuesta, de pie del lado no armado adelantado, pues en el momento de la oclusión la hoja paciente se envolverá, quedando el agente de extremo remoto, con la hoja agregada por fuera, lo que dará como resultado una privación de la hoja paciente. Igualmente, si la oclusión en segunda queda preparada con la bisectriz de la planta en sentido a la transversal no hábil, se facilitará el tránsito del agente sobre esta o sobre la transversal extraña igualmente no hábil, pues el paciente ocluido, de mano hábil diestra, quedará privado por la disposición de la hoja agente. Esto podrá dar lugar a la obra de una ceñida. Es posible añadir en la preparación un atajo en ligera disposición de cornada a la hoja ocluida, aumentando con ello el ángulo de ataque en la oclusión, y por consiguiente, el paso de ataque al obrar. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 662 - Preparación y optimización de la oclusión radial a tercera: Idealmente, la preparación de la oclusión dinámica radial a tercera deberá tener lugar desde una guardia española mutada a una guardia base de tercera, pues dotará al usuario de la más eficiente presentación para la obra de la oclusión en cuestión. Será eficiente proyectar una planta sobre la transversal hábil que dispondrá la bisectriz de planta sobre la transversal conservada no hábil, con la línea del pie no hábil orientada sobre la línea infinita y la línea del pie hábil sobre la transversal no hábil. El cuerpo agente quedará dispuesto para un medio compás de avance trepidante o transversal al lado no hábil, que maximizará el paso de ataque resultante de la oclusión. Será posible, en caso de ser inminente la obra ejecutiva del paciente, que el agente desplace el centro de masas proyectado en sentido al pie no hábil, pues auxiliará a la velocidad y amplitud del posible compás trepidante. El cuerpo, de medio perfil, deberá estar preparado para el perfilado de la afirmación, pues será necesario esto para aumentar la extensión de la rectitud y extender el extremo, cosa que facilitará el acceso ejecutivo a la sencillez del paciente tras la obra de la oclusión dinámica radial a tercera. En la preparación, será ideal atajar disponiendo al lado hábil a la hoja paciente que será ocluida, pues facilitará la oclusión al aumentar la amplitud posible en la mutación de la rectitud, que en consecuencia, aumentará considerablemente el paso de ataque en la oclusión culminada. La preparación de la oclusión a tercera, al igual que a primera, facilitará la oclusión de una sorpresiva empomada de cinta por parte del paciente, ocluyendo a tercera. Preparación y optimización de la oclusión radial a cuarta: La preparación de una oclusión dinámica radial a cuarta se basará en la mutación de una guardia española, dejando la planta con su bisectriz orientada al foco o aledaño a ello, con una afirmación de medio perfil o cuadrado y la sencillez adelante o ligeramente a primera, necesariamente agregando, idealmente por encima de la hoja paciente, bajando notablemente el plano del ítalo agente por debajo del plano solar de este. La oclusión a cuarta habrá de prepararse desde un medio proporcional de sombra. Será la obra de la oclusión que se prepara la que deberá tener la posibilidad de ceñir el medio, pues cualquier intento ejecutivo desde esta rectitud precisará de un diámetro común más estrecho que cualquier otra. Para la optimización de la obra de la oclusión dinámica radial en cuarta, se habrá de asegurar el agente de la agregación sobre la hoja paciente, pues si no se cumple esto, no será efectiva la oclusión ni el ahuecado de medio que requiere, quedando el agente que pretendía ocluir expuesto a la respuesta del paciente. La planta habrá de quedar con la bisectriz orientada marcadamente en dirección al foco y/o a la línea recta. Será este rasgo el que facilitará la consiguiente obra de compases sobre la mencionada línea recta, tanto en marcha como en ruptura, asegurando tanto el ceñido del medio para la ejecutiva agente, como la extensión de este para la contención e inhabilitación del intento ejecutivo opositor paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 663 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Se aumentará la eficiencia de la obra si el oclusor prepara la oclusión disponiendo la hoja ocluida humillándola, generando con ello una dificultar adicional para el paciente ocluido cuando este pretenda la obra ejecutiva, durante o tras la oclusión. En esencia, se pretende que una vez el agente ocluya a cuarta, pueda continuar la obra con medio compás de avance recto, llevando la oclusión a la ejecutiva, al ceñirse rápidamente el medio sobre la ventaja geométrica, sin que el paciente pueda reubicar el rumbo de su hoja. Aspectos condicionantes de las rectitudes en la obra de la oclusión dinámica radial: Como aspecto común en la obra de oclusiones desde un circuncentro, en rectitudes ajenas al centro, se ha de destacar la necesidad recurrente de mantener la rectitud relajada y nunca totalmente extendida. Esto responde a la necesidad del usuario de prever un aborto en la acción ejecutiva paciente, proveyendo al agente de la capacidad de extender su rectitud para obtener la ejecución, con una ya explícita intención ejecutiva. La rectitud relajada hará que los músculos flexores, que intervienen en la acción del brazo, no tengan que ser completamente antagonizados y extendidos por los músculos extensores. Esto facilitará considerablemente la obra de la oclusión dinámica radial, reduciendo la carga de procesos psicomotrices y motores que el usuario ha de llevar a cabo. De este modo, será más sencilla la concepción de la ubicación de la rectitud en el espacio, así como la asistencia a esta de cualquier otra parte del cuerpo. Debido a la configuración anatómica de los tiradores estereotípicos, la obra de las oclusiones tiene matices implícitos desde rectitudes diferentes a la perfecta recta o la de adelante. Condicionantes de la rectitud de adelante o dispuesta: No existirá un condicionante más allá de la posición usada en las uñas y asimento, pues será la rectitud de la que partirá la lógica de la obra radial y paralela. Idealmente, la posición de las uñas en la rectitud adelante deberá ser adentro con participio de abajo. Igualmente, el asimento más eficiente será el regular, creando naturalmente este un ángulo de la sencillez acorde a las necesidades geométricas. Se habrá de tener en cuenta la posición de las uñas para entender que oclusiones radiales serán más eficientes de obrar, dado que existirá una lógica, ceñida a la anatomía, que restringirá las oclusiones a aquellas radialidades siguientes de cuarto a la posición de uñas, en sentido horario. - Si las uñas están abajo, no se podrá ocluir a tercera sin cambiar su posición. - Si las uñas están dentro, no se podrá ocluir a cuarta sin cambiar su posición. - Si las uñas están arriba, no se podrá ocluir a primera sin cambiar su posición. - Si las uñas están fuera, no se podrá ocluir a segunda sin cambiar su posición. - Cada uno de los participios estarán condicionados de la misma forma siguiendo la misma lógica. Por tanto, será ideal reducir el número de acciones de la rectitud que el usuario implica en la acción de ocluir a una radialidad. Si la geometría de la obra lo permite, lo más eficiente será recurrir a oclusiones radiales donde la reubicación de las uñas sea opcional, siendo esto considerablemente más veloz que aquella acción donde sea biomecánicamente necesario mutar la posición de las uñas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 664 - Condicionantes del perfecto recto o italada recta: Cuando se pretenda la disposición de la hoja de rumbo recto sobre el diámetro común, se habrá de desplazar ligeramente la sencillez al lado armado, dejando las uñas abajo, o abajo con participio de fuera o dentro, ya sea la intención usar en la trazada pretendida el plano horizontal o incluir el eje vertical, respectivamente. Esto será debido a la incompatibilidad de la ubicación del cabo del arma con respecto al antebrazo armado, ya sea en la presentación estática de la guardia o en la acción vinculada a ella. O sea: “Cuando el arma ha de quedar ligeramente obtusa o aguda, a las uñas adentro habrá de sumarse un participio de abajo o afuera respectivamente para evitar el antebrazo y la interacción con el cabo del arma.” Condicionantes de la rectitud hábil o primera: La extensión habrá de quedar como máximo, relajada, pues de lo contrario se entorpecerá la respuesta de la oclusión en segunda, restringiéndose además la potencia del cuerpo para auxiliar la extensión de la rectitud, en ese mismo sentido. La rectitud a primera, de ser radial, precisará las uñas abajo para poder ubicar el arma transversal al diámetro común, sobre la transversal no hábil. De lo contrario, el cabo del arma interaccionará con el antebrazo armado agente y será imposible la radialidad con la punta sobre el diámetro común. Condicionantes de la rectitud no hábil o tercera: En la oclusión de tercera, la lejanía del hombro hábil respecto a la radialidad necesaria, obligan a disponer una extensión total o muy marcada para la correcta presentación de la rectitud. De precisarse obligadamente la obra de la oclusión en tercera, una vez la sencillez del usuario ya esté ubicada al no hábil, sobre una planta hábil transversal o en línea, será eficiente obrar medio compás de cruce sobre la transversal no hábil, haciendo que el cuerpo naturalmente se guiñe, y con ello, aumentando la amplitud de la acción de la sencillez. En ese mismo caso, si no se pretende un marcado movimiento del centro de masas proyectado, también será posible obrar medio compás de avance transversal al no hábil o la cinta y posterior retirada de la mano hábil que posibilitará el ahuecado del medio. Condicionantes de la rectitud de arriba o cuarta: El rumbo será el mayor condicionante para la potencia de obra del arma, pues la musculatura y articulaciones del brazo quedarán en una posición que restringirán notablemente la movilidad. Cuando la sencillez esté a cuarta, con las uñas afuera, toda acción que pretenda el cambio en el ángulo del arma recaerá sobre la articulación de la muñeca, sin poder ser eficientemente asistida por la cinética de otra articulación. Así pues, si se pretende angular el arma desde el agudo al recto, el pulgar habrá de extenderse. Sin embargo, si se pretende llevar al agudo el arma, el pulgar habrá de ceder presión que el arma genera en natural. Si el rumbo es agudo y el asimento de uñas fuera, la rectitud ya responde parcialmente a la oclusión en cuarta, posibilitando la mutación propia desde esa disposición. Se podrá responder al natural con objetivo capital con la mutación de la rectitud a la totalmente arriba o total obtusa, que dispondrá la hoja de rumbo recto. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 665 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Si por el contrario el rumbo es obtuso desde cuarta, la radialidad precisará de una exageración de la reubicación de la sencillez, pues será preciso imprimir fuerza a la hoja con la mutación de la rectitud, para permitir su posicionamiento en la horizontalidad o ángulo agudo necesario. Por ello, se actuará idealmente embebiendo, pues esto hará que sea más eficiente el movimiento natural de la sencillez. Para llegar desde tercera a la rectitud de cuarta, por un intervalo de cuarto, la sencillez tendrá que generar obligado movimiento sobre la rectitud de adelante o aledaño a ella, quedando impedida la mutación directa por las condiciones anatómicas de un tirador de brazo hábil diestro. Condicionantes de la rectitud de abajo o segunda: En la prevención de la obra, será preciso mantener relajada la extensión de la rectitud abajo, pues se deberá disponer de cierto margen para posibilitar la extensión de una oclusión en segunda. Esto es debido a la existencia de una restricción geométrica y anatómica paciente, que obligará a este a la obra y acción ejecutiva desde una angulación aguda, pues el italado en trío del paciente para el agente será imposible en esas dimensiones verticales. Así pues, en segunda el agente deberá quedar con la rectitud relajada, preparado tanto para la extensión de esta como para la mutación a adelante. Idealmente, el asimento dependerá del ángulo de la sencillez que se genere. Por tanto, en la rectitud de segunda que pretenda dejar la punta del arma en una altura plenamente funcional, el asimento exterior posibilitará una radialidad de segunda más baja, mientras que un asimento regular dejará a la sencillez cercana a la posición de adelante. La oclusión en segunda, desde la rectitud de abajo, podrá ser obrada manteniendo el asimento de uñas adentro o uñas abajo, pues coincidirá con la reducción a la rectitud de adelante, lo que posibilitará una mayor potencia de obra y herida a tras tiempo. No obstante, cuando se obre una oclusión dinámica radial a segunda, de uñas abajo, el asimento será necesariamente exterior, por imposición biomecánica. Condicionantes a dos manos de la acción de la oclusión en tercera a cuarta: Si el asimento usado es de dos manos, y se parte desde una sencillez de tercera, el paso a cuarta se hará por medio de la continuación de la trayectoria de la sencillez de la mano hábil, en sentido violento con participio de reducción, que posicionará a la mano hábil de uñas arriba una vez en cuarta. Las oclusiones dinámicas quedan funcionalmente restringidas en el mismo sentido concreto de la rectitud desde la que están obradas, pues esta disposición supone el límite geométrico desde que el que pueden ser llevadas a cabo, sin la necesidad del desplazamiento del usuario por el plano inferior. Además, geométricamente, serán las rectitudes radiales los límites desde los que la hoja, desde la sencillez, cierra líneas del agente, sea este rumbo en dirección al circuncentro o paralelo. Esto se debe a que las oclusiones y las rectitudes, estas últimas como parte de una guardia presentada, están orientadas a mantener la integridad del usuario, darle sombra y a facilitarle el trabajo para una adquisición de un medio proporcionado, por tanto, para desarrollar su función geométrica, siempre habrán de posicionar o disponer la hoja o parte de ella entre el agente y su paciente, pues de lo contrario, se estaría obrando sin la disposición de la hoja en el medio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 666 - - Desde adelante se podrá obrar oclusión dinámica radial a cualquier rectitud. - Desde primera, no se podrá ocluir nuevamente en dinámico a primera. - Desde segunda, no se podrá ocluir nuevamente en dinámico a segunda. - Desde tercera, no se podrá ocluir nuevamente en dinámico a tercera. - Desde cuarta, no se podrá ocluir nuevamente en dinámico a cuarta. Oclusión dinámica radial según su destino: La oclusión dinámica radial, tiene la función de interrumpir la trazada de la hoja paciente con dos destinos distintos en propósito, que no en geometría. Por tanto, se tendrá en cuenta la forma en la que la geometría que genera el agente interactúa con la paciente, para determinar la función de la oclusión dinámica radial agente. A la trazada: Con la disposición de la hoja agente perpendicular a la trazada de la paciente. Este destino posibilitará el posterior atajo o diversión de la hoja paciente. En caso de ser obrada la oclusión como parte de una faz, sin verdadera intención ejecutiva, será posible disponer el medio para un correcto reparo, que pese a ser inerte, podría arrojar luz en su uso. Cuando se ocluya a la trazada, la hoja del agente dejará su punta sobre el diámetro común, pues será esta la línea de geometría más eficiente para interrumpir y dificultar la trazada, en una mayoría estadística de las situaciones. Existirán excepciones a esto, siempre debidas a la trazada generada por el paciente. A la sencillez: Con la disposición de la hoja agente, concretamente su punta, en el tránsito previsible de la guarnición o mano armada paciente, cuando este pretenda la estocada a la sencillez de la rectitud o a un extremo más remoto del agente buscando la ejecución acral, solar o capital. Este destino tiene la capacidad ejecutiva directa, posibilitando la conclusión. Cuando el agente pretenda la oclusión a la sencillez del paciente, el agente deberá dejar la punta de su arma sobre el diámetro común de la sencillez, siendo esta la línea más eficiente para la interacción entre el arma agente y la sencillez paciente. La oclusión radial será considerada como tal, independientemente de que sea obrada con mayor o menor paralelismo entre el rumbo y el diámetro común, pues será óptima la adaptación a un posible desplazamiento del paciente sobre el plano inferior, lo que dará lugar a la necesidad de obrar la oclusión adaptándose a un contexto, eventual, geométricamente excepcional, y sin embargo, posible. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 667 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Oclusión dinámica paralela: “La oclusión dinámica radial es una obra dispositiva con potencial ejecutivo, en la que el desplazamiento de la sencillez del agente dará lugar a una geometría paralela entre la hoja agente y el diámetro común, obteniendo la oclusión y desventaja de un paciente que pretende la obra ejecutiva.” La oclusión dinámica paralela, normalmente llamada oclusión paralela, es aquella que será obrada manteniendo el rumbo de la hoja paralelo a la línea recta, independientemente de la sencillez y/o extensión de la rectitud. Para que una oclusión sea considerada paralela, no solo habrá de existir concordancia entre el rumbo y la dirección del diámetro común, sino también entre la intención del agente de hacer frente a la intención paciente, por medio su entrega propia. Será usada una oclusión dinámica paralela cuando se pretenda una acción dispositiva sin pretensión ejecutiva inmediata. Así pues, la potencia de obra de un posible atajo en sentido opuesto al de procedencia del vector ocluido, se verá magnificada y asegurada, pues se mantendrá más larga la hipotenusa real o la de reubicación del paciente. La oclusión paralela será idealmente obrada cuando el segmento del arma paciente transite, con intención ejecutiva, sobre una línea transversal a la línea de foco anatómico del agente. Esto hará que la disposición del segmento del arma agente quede paralela a la línea de su foco anatómico, motivo por el cual esta oclusión recibe su nombre. “La oclusión dinámica paralela ocluirá a la sencillez paciente cuando la hoja de este pretenda la ejecutiva sin paralelismo con el diámetro común.” En esencia, la oclusión dinámica paralela será usada para generar la oclusión dinámica a la sencillez del paciente, cuando este obre contra la sencillez agente oclusor desde una línea trasversal de este. Esto será independiente de la longitud del segmento del arma del paciente ocluido, siempre que esta sea menor que la hipotenusa real de la triangulación ejecutiva concebida por el agente. “La oclusión dinámica paralela será obrada con pleno potencial dispositivo y ejecutivo contra un segmento del arma paciente que transite por una línea distinta a la línea del foco anatómico del agente.” La oclusión paralela, a tiempo, podrá ser usada para proveerse de una ejecución, supresión, oclusión o conclusión, cuando el paciente genere el movimiento de su rectitud a una posición radial, dejando el arma paciente con la punta sobre el diámetro común y el segmento del arma agente sobre el diámetro común de la sencillez. O sea, que la oclusión dinámica paralela posibilitará la oclusión de aquella oclusión radial culminada del paciente. Para provocar la oclusión dinámica radial del paciente, el agente podrá dar lugar a un encordado en caso inductivo, que llevará al paciente a pretender la oclusión radial sobre la que el agente obrará la oclusión paralela. “La oclusión paralela tendrá un alto potencial para antagonizar la oclusión radial, dinámica o estática, del opositor.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 668 - Para que la oclusión paralela funcione como antagonismo de la oclusión radial, habrá de saberse: Preparación del medio para la oclusión dinámica paralela como antagonismo de la oclusión dinámica radial: El agente, para provocar la obra del paciente y preparar el medio, idealmente obrará un encordado simple en caso inductivo, que hará que el paciente lleve a cabo una oclusión dinámica radial pretendiendo antagonizar el encordado agente. Esta inducción habrá de llevarse a cabo desde un diámetro común menor que el que se usaría para encordar con eficiencia, pues será necesario que la distancia entre tiradores sea la necesaria para poder contrarrestar la pérdida de extremo, producida por la posición del diámetro común de la sencillez, que quedará paralela al diámetro común, tras la obra de la oclusión dinámica paralela agente. Obra de la oclusión dinámica paralela como antagonismo a la oclusión dinámica radial: Que cuando el paciente obre una oclusión dinámica radial, el agente podrá obrar una oclusión dinámica paralela, a una posición radial de la sencillez del mismo lado al que obra el paciente, dejando el segmento del arma sobre el diámetro común de la sencillez, y este a su vez, paralelo al diámetro común. El paciente quedará en la hipotenusa de la triangulación ejecutiva, y por tanto, quedará el agente sobre el cateto real. Esto dará la ventaja geométrica al agente que ocluye paralelo, pues su segmento del arma estará sobre el diámetro común de la sencillez, sin que el paciente pueda volver instantáneamente a colocar el segmento de su arma sobre dicha línea, ya que la acción paciente de movimiento está llevando a su sencillez a una radialidad. No obstante, el medio resultante podrá ser uno de común herida, pues cabrá la posibilidad de que el paciente quede con el segmento de su arma paralelo al del agente, si no se obra justo a tiempo. Así pues, esta obra habrá de tener lugar con causa sujeta, siempre atendiendo a las posibilidades de obra del paciente, y al ser posible con un encordado que favorezca la privación del arma paciente. Es importante entender que la oclusión dinámica paralela, cuando se obre a una rectitud radial del mismo lado que la oclusión dinámica radial del paciente, tenderá a dejar el diámetro común de la sencillez paralelo. Esto hará que justo al actuar la oclusión dinámica paralela, el agente que la obra esté ciñendo el medio, dando lugar a un estrechamiento de la dimensión de este, en que la potencia de ejecutar es mayor. Dicho esto, se estudiará cada oclusión dinámica paralela como una posición de la rectitud y rumbo del arma concreto: Oclusión dinámica paralela a primera: Con rectitud a primera, de uñas abajo, con rumbo recto paralelo a la línea del diámetro común y al plano inferior, sobre el ítalo paciente, con la punta de la hoja sobre el diámetro común de la sencillez, cuando la sencillez de la rectitud esté al hábil. Idealmente, será necesario estar agregado inicialmente por fuera, quedando por debajo al obrar, previniendo tener que obrar una oclusión dinámica radial, contra la respuesta del paciente con un encordado. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 669 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Esta oclusión dinámica paralela estará fuertemente sostenida en la imposibilidad de que el paciente encuerde hasta la sencillez agente, de lo contrario, la obra de esta poseerá un riesgo superlativo. Por tanto, si no se posee control previo de la hoja paciente, la oclusión dinámica paralela agente deberá tener lugar tras la obra de una garatusa afuera, dando lugar a una posible enarcada. Oclusión dinámica paralela a segunda: Con rectitud a segunda, de uñas dentro, con rumbo recto paralelo a la línea del diámetro común y al plano inferior, idealmente sobre el ítalo paciente, cuando la sencillez de la rectitud esté abajo, independientemente del lado en que se esté agregado, e incluso sin agregación. Si se obra desde la rectitud de adelante, podrá amenazar una rectitud en segunda del paciente que mantenga el arma obtusa. Oclusión dinámica paralela a tercera: Con rectitud a tercera, de uñas arriba, con rumbo recto paralelo a la línea del diámetro común y al plano inferior, cuando la sencillez de la rectitud esté al no hábil. Será ideal que la hoja del agente que ocluye en paralelo quede sobre el ítalo paciente. Oclusión dinámica paralela a cuarta: Con rectitud a cuarta, de uñas fuera, con rumbo recto paralelo a la línea del diámetro común y al plano inferior, cuando la sencillez de la rectitud esté arriba. Será ideal que la hoja del agente que ocluye en paralelo quede sobre el ítalo paciente. Oclusión dinámica paralela a la reducción al recto: Desde cualquier rectitud radial, se dispone una afirmación italada recta, erguida, de uñas abajo con participio de adentro, en asimento interior, con rumbo recto paralelo a la línea del diámetro común y al plano inferior. Dada la intención ejecutiva desmedida en un paciente profano, este tenderá a extender el rumbo de su hoja para obtener el más rápido contacto posible, perdiendo la posibilidad de obrar oclusiones radiales. Igualmente, este paciente pretenderá el tajo desde un medio con un diámetro común muy extenso. La oclusión paralela será un recurso especialmente útil para obtener la ejecutiva, haciendo pasar la rectitud agente por las innumerables líneas que el paciente profano dejará abiertas y sin posibilidad de ocluir. Todo ello sin la exposición propia del agente que se generaría ante un paciente más experimentado, que si pretenda la oclusión radial. “La oclusión dinámica paralela permitirá el control de las líneas que un paciente profano deje abiertas.” La mutación agente de una oclusión radial a una oclusión paralela, sin éxito ejecutivo, dará lugar a un atajo real o virtual y plenamente funcional, por medio de la extensión del rumbo en dirección a la sencillez paciente, dejando al paciente agregado por el lado de la rectitud agente, y cuando se haya creado una agregación de las hojas en débil-medio, que de forma dispositiva posicionará la hoja paciente fuera de vía. Propiciará esto la obra de un tránsito transversal del agente que podrá transferir el medio. “Se producirá el atajo en disposición por parte del agente cuando este ocluya en paralelo con un movimiento radial de la sencillez, que sea perpendicular a la movimiento radial que haya actuado un paciente que haya ocluido en radial.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 670 - - Cuando el paciente ocluya dinámica y radialmente a primera o tercera, el agente podrá atajar en disposición, cuando ocluya en paralelo a segunda o cuarta, humillando o corneando la hoja paciente, respectivamente. - Cuando el paciente ocluya dinámica y radialmente a segunda o cuarta, el agente podrá atajar en disposición, cuando ocluya en paralelo a primera o tercera, remesando la hoja paciente. Antagonismo geométrico de las rectitudes radiales: Cada una de las disposiciones de las rectitudes radiales, generarán un antagonismo geométrico sobre la disposición de una hoja, en la rectitud de delante de rumbo recto. Será por ello, que se habrá de actuar en consecuencia para evitar que el paciente quede en potencia de herir. Dicho antagonismo responde al fenómeno geométrico que hace que un arma agente, con una disposición en la rectitud de adelante, tenga un riesgo superlativo de ser encordada desde una de las rectitudes radiales pacientes, pues estas mantendrán un rumbo que amenazarán directamente la mano del agente. Este riesgo estará basado en la posibilidad del paciente de generar una obra de encordado eficiente, siendo para ello necesario la capacidad de movimiento y una geometría anatómica que lo haga posible. De esta manera, el agente que esté adelante podrá tentar al paciente a que obre ejecutivamente, siendo la rectitud adelante la que mayor capacidad posee de reubicarse y ocluir dinámica y radialmente. “La rectitud adelante agente frente a una rectitud radial paciente será un elemento sin operatividad plena, que posibilitará que el agente induzca al paciente a obrar sobre él.” El motivo técnico y geométrico de esto está basado en que un rumbo recto agente frente a una sencillez radial paciente, está manteniendo un potencial de obra destinado a un objetivo ejecutivo que no es la mano paciente, y por tanto, que está fuera del medio proporcional, que se sobreentiende correctamente medido. Esto deja a la hoja paciente, desde una rectitud radial, en potencia de ocluir ante la estocada recta, y de obrar una oclusión adaptándose a la intención del agente de ejecutar desde la rectitud de adelante. “La rectitud adelante se antagonizará con una rectitud radial, idealmente a primera o tercera, perdiendo con ello potencia de tentar al opositor.” La forma más eficiente de antagonizar y tratar el medio, asumiendo el debate desde el medio proporcional, será disposición antagónica de la rectitud, sea esta adelante o radial. “Los antagonismos geométricos a las rectitudes radiales se sostienen en la premisa de dejar los segmentos de las armas paralelos y coincidentes, dificultando la agregación, inhabilitando la potencia de obrar atajo alguno sobre el opositor.” Antagonismos geométricos de las rectitudes radiales ante un paciente con la misma mano hábil que el agente: - A primera o tercera para antagonizar la adelante del paciente. - En primera para antagonizar la primera del paciente. - En segunda para antagonizar la cuarta del paciente. - En tercera para antagonizar la tercera del paciente. - En cuarta para antagonizar la segunda del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 671 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Ante un paciente zurdo, con distinta mano hábil que el paciente, se mantendrán los antagonismos a segunda y cuarta, siendo invertidos los de primera y tercera. O sea: - La primera de un paciente con distinta mano hábil que el paciente, se antagonizará con la tercera agente. - La tercera de un paciente con distinta mano hábil que el paciente, se antagonizará con la primera agente. Hay que tener en cuenta que el tránsito de la mano por el espacio, estará condicionado por los intervalos a obrar y por la exposición que se pueda generar, durante el tiempo que esté la mano fuera de la potencia de obrar. Esto dará lugar a que los intervalos de oclusión de medio queden relacionados a las acometidas e intentos ejecutivos desde las disposiciones radiales pacientes, opuestas a la agente. “Los intervalos de oclusión de medio darán lugar a que las hojas queden anguladas entre sí, generando una triangulación ejecutiva funcional y eficiente, minimizando la exposición agente y aumentando la paciente.” Se usará el intervalo de medio para la oclusión de la acción ejecutiva de un paciente con misma mano hábil que el agente: - Cuando el agente esté en primera, mutará a tercera, ante una acometida paciente desde su primera. - Cuando el agente esté en segunda, mutará a cuarta, ante una acometida paciente desde su cuarta. - Cuando el agente esté en tercera, mutará a primera, ante una acometida paciente desde su tercera. - Cuando el agente esté en cuarta, mutará a segunda, ante una acometida paciente desde su segunda. Ante un paciente con distinta mano hábil, se mantendrán los intervalos de medio a segunda y cuarta, cambiando primera y tercera. O sea: - Cuando el agente esté en primera, mutará a tercera, ante una acometida paciente zurdo desde su tercera.