Τὰ Ὑπομνήματα

Notas

NOTA. [Note]: 1. Apunte sobre una obra que se hace en esta, desde fuera de ella. 2. Mensaje que se expresa de manera breve. 3. Obra literaria mínima que tiene como función la de expresar una idea.

¿Qué es la Esgrima?

Buena pregunta es esa. Recordando mi pensamiento cuando era un vulgar de dicha disciplina, hace algo más de 3 años, mi imaginación entendía como esgrima aquella variante escénica de esta, alejándose mucho de lo acertado.

Hoy conozco una realidad diferente gracias al Maestro Marcelino Miguel, que cambió mi pensamiento desde la primera vez que acudí como oyente a una clase, pues me di cuenta de lo lejana que queda la actividad académica de mi inocente pensamiento, que reducía la disciplina a aprender a usar un arma.

En el Salón de la Academia, en poco tiempo, descubrí la diferenciación entre diferentes tipos de esgrima, dándome cuenta de la verdadera amplitud del término. Siendo así, se presentaron bajo mis ojos, como figuras diferenciadas, la esgrima deportiva, la esgrima histórica con sus variantes, entre ellas la Verdadera Destreza, la Esgrima Clásica Escandinava e Íbera, el kenjutsu y, por supuesto, la Esgrima Láser, desde donde estudiamos todas ellas, sus armas, y sus tratados, con humildad y respeto, pretendiendo aprender de la utilidad y funcionalidad que todas poseen.

En origen, mi primer acercamiento al ámbito académico laserino fue motivado por un interés inocente por la disciplina de la Esgrima Clásica Escandinava, que era actividad principal en lo que hoy es la Academia. Sin embargo, cuando me vi allí, atendiendo a una clase de Esgrima Láser, me encontré con una disciplina que no solo abarca lo particular de la esgrima y la praxis de las armas, sino también varias disciplinas adyacentes de las cuales me enamore y sigo enamorado, como son las matemáticas, la física, la filosofía, la psicología, la biología, las artes y la historia.

Hoy, tras varios años de clases y estudio de dichas disciplinas, mi pensamiento es notablemente distinto. Ahora sé que la esgrima, en general, es el uso doméstico de las armas, normalmente destinado para aumentar, idealmente, las destrezas totales del individuo con las que hacer frente a un conflicto armado.

Dicho esto, podemos decir que la esgrima durante toda la historia ha ido de la mano del conflicto siendo esta la actividad preparatoria para este, de diversas formas, desde la instrucción militar más básica, hasta la profundización civil más articulada y culta, que perseguía formar al estudiante para enfrentar en diversos escenarios, entre ellos, para aumentar su potencia de éxito en lo particular del duelo o la justa, durante ciertas épocas históricas.

Extendiendo este pensamiento, basado en el mío, también diré que siendo aprendiz de la Academia de Esgrima Láser puedo dar fe de que la esgrima ha de ofrecer conocimiento de las armas para no tener que llegar al uso de estas, y evitarlo activamente.

 

Mas si se ha de dar luz, se dará.

Iniciado Cristian Ortiz Muro

19 de febrero de 2026

Dinámicas del conocimiento ante el conflicto

El “fenómeno de la tranquilidad ignorante” se manifiesta como un estado de quietud aparente en el que el sujeto carece de la información necesaria para detectar la convergencia de los vectores de interés en su entorno. O sea, cuando el sujeto no es conocedor de los conflictos a su alrededor.

FENÓMENO DE LA TRANQUILIDAD IGNORANTE. [Ignorant tranquility phenomenon]: Situación en la que el conflicto no es notable por el desconocimiento de aquel que observa su universo, emergiendo una paz relativa. Esto queda sostenido en el axioma del conflicto universal y en el axioma del conocimiento.

De manera básica, en esta condición de tranquilidad ignorante, el individuo habita un medio donde el conflicto universal permanece latente y no constituye una perturbación para su consciencia, dado que el desconocimiento actúa como un aislante ante la aistesis de la oposición presente en el campo de interés.

La paz relativa que el sujeto siente, emerge del “fenómeno de la paz”, que a su vez emana de esta situación de tranquilidad ignorante, resulta ser una consecuencia directa de la incapacidad del observador para procesar la complejidad de las afectaciones que definen su universo, manteniendo una trayectoria inercial desprovista de previsión operativa, lo que quiere decir que no podrá prever los conflictos en los que ya está incluido ni aquellos que les surgirán.

FENÓMENO DE LA PAZ. [Peace phenomenon]: Circunstancia en la que el conflicto no es notable. Esto queda sostenido en el axioma del conflicto universal.

Con la exposición al medio, la adquisición de datos y masa informativa, así como con el desarrollo del intelecto, tendrá lugar en algún momento indeterminado la emergencia del “fenómeno del estrés ilustrado”, circunstancia en la cual el sujeto accede a la comprensión de las leyes que rigen el conflicto emergente, y se hace consciente de que su existencia presente requiere estar en conflicto con otros entes. 

FENÓMENO DEL ESTRÉS ILUSTRADO. [Enlightened stress phenomenon]: Situación en la que el conflicto se hace notable por el conocimiento de aquel que observa su universo, emergiendo la oposición relativa. Esto queda sostenido en el axioma del conflicto universal y en el axioma del conocimiento.

Al expandir los límites de su saber, el observador detecta las tensiones intencionales y las colisiones potenciales de los vectores ajenos con el propósito propio, transformándose la calma anterior en una percepción de oposición relativa, emergiendo el “fenómeno de la oposición”. Este estado de estrés ilustrado constituye la carga cognitiva del eristólogo consciente, quien ya no posee la facultad de ignorar la naturaleza agonística de la existencia ni las sutiles desviaciones que amenazan la integridad de su propósito.

FENÓMENO DE LA OPOSICIÓN. [Opposition phenomenon]: Circunstancia en la que el conflicto es notable. Esto queda sostenido en el axioma del conflicto universal.

De este proceso y su extensión en tiempo y magnitud, emergerá inevitablemente el “fenómeno de la responsabilidad” que surge como la síntesis necesaria ante la revelación del conflicto, situando al sujeto en la obligación de transmutar el conocimiento en obra. 

FENÓMENO DE LA RESPONSABILIDAD. [Responsibility phenomenon]: Situación en la que el sujeto que ha observado su universo entiende que si no obra no adquiere control de su devenir. Esto queda sostenido en el axioma del conflicto universal y en el axioma del conocimiento.

Esta situación acontece cuando el individuo comprende que la mera observación resulta insuficiente para gobernar su trayectoria, asumiendo que solo mediante la intervención deliberada sobre el medio adquiere el control de su devenir. 

“La responsabilidad emerge del conocimiento.”

El fenómeno de la responsabilidad vincula de manera indisoluble la agencia del sujeto con los efectos de su presencia, dictando que la renuncia a llevar a cabo la obra equivale a entregar la soberanía del propio vector a las fuerzas de la entropía o a la voluntad de otros entes dominantes.

Siendo así, el tránsito desde la quietud del desconocimiento hasta la asunción de la agencia configura la maduración del Diestro, integrando estos tres estados en una secuencia de desarrollo ontológico, donde el saber dicta la necesidad de actuar. 

En este proceso, el agradecimiento se revela como una causa instrumental eficiente para gestionar las implicaciones de dicha progresión, pues permite que el sujeto alivie la carga del estrés ilustrado mediante el reconocimiento de la asistencia ajena. 

Por tanto, al agradecer, el agente ejerce su responsabilidad de manera técnica, validando las causas favorables y organizando el medio social para que la percepción del conflicto no derive en parálisis ejecutiva, sino en una colaboración neguentrópica.

“Agradecer es un acto de responsabilidad.”

En síntesis, se puede decir que la gratitud actúa como el mecanismo que estabiliza el sistema del individuo consciente, permitiendo que la responsabilidad del devenir sea compartida a través del ciclo de dar, recibir y devolver. 

El Diestro empleará la obra del agradecimiento para transformar la tensión del estrés ilustrado en un diálogo de vectores paralelos, asegurando que el incremento del conocimiento no suponga un aislamiento del ente, sino una mayor integración funcional en la diástasis. De esta forma, agradecer constituye el acto de hidalguía por el cual el sujeto reconoce que su control sobre el medio depende de la validación de las afectaciones positivas que otros ejercen sobre su propia trayectoria.

“Al agradecer se reconoce estar en conflicto, y se toma responsabilidad de ello.” 

Ciclo de la paz aparente:

Al tomar responsabilidad, el individuo asume la necesidad de agencia, y por ende, se hace necesario obrar para modificar el medio pretendiendo organizarlo para volver a generar un estado de paz, que tan solo será aparente por no tener conocimiento presente sobre aquello que le mantiene en conflicto. 

Este ciclo será entendido y llamado el “ciclo de la paz aparente”, en el que, desde la tranquilidad ignorante, al adquirir conocimiento, se convertirá en estrés ilustrado, que dará lugar a la responsabilidad, y con ello a la necesidad de obrar para organizar su medio para controlarlo, emergiendo la posibilidad de volver a la tranquilidad ignorante, en relación directa con la eficiencia de la obra.

CICLO DE LA PAZ APARENTE. [Apparent peace cicle]: Progresión y reversión a la tranquilidad ignorante, pasando por el estrés ilustrado y la responsabilidad, haciendo que con la obra eficiente el agente modifique el medio, y mitigue el conflicto, volviendo a tener la sensación de paz.

Maestro Marcelino Jesús Miguel Castro

10 de febrero de 2026

La soledad y la solitud

La raíz indoeuropea de la palabra “soledad”, así como de “solitud”, es *s(w)e-. El significado de esta raíz es “separado” o “uno mismo”, siendo la misma raíz que dio origen al reflexivo “se”, al posesivo “su” y a la palabra “sí” de “sí mismo”.

Esta raíz evolucionó a *sol-, que derivó en el latín solus. En su origen antiguo, la soledad no era “falta de gente”, si no la “afirmación de la propia identidad”.

En el griego se usaban dos conceptos muy distintos para referirse a la soledad; monos (μόνος) y eremos (ἔρημος). Monos, de donde viene monje o monólogo, significa “único”, “solo” o “uno solo”, refiriéndose a la unidad numérica. Por su parte, eremos, de dónde viene ermitaño o páramo, significa “desierto”, “deshabitado” o “abandonado”. Eremos era un lugar peligroso fuera de la polis. Estar solo fuera de la sociedad era perder la condición de humano.

El latín concebía la palabra solitas, la actual “soledad”, como la cualidad de quien ha sido dejado solo o está desamparado, es decir, se usaba para describir estados de abandono o la condición de huérfano o viuda. Sin embargo, solitudo, hoy en día “solitud”, no solo era estar solo, sino el lugar o el retiro donde uno se encontraba. Era el espacio mental necesario para la autarkeia, la “autosuficiencia”. Era un ejercicio de libertad; estar solo con tus pensamientos y con la razón universal.

Está claro que nadie quiere sentirse solo, nadie quiere soledad. Nos despoja del motivo único por el cual hacemos lo que hacemos. Podemos obtener el conocimiento, sí, mas sin embargo no podemos expandirlo. ¿Para qué obtenerlo entonces?

Es percepción de este que escribe que cada vez menos personas buscamos la solitud, siendo esta la decisión propia de mantenerse al margen de la compañía. Y no solo evitamos la compañía humana, sino también la compañía de otro animal, música o formato que nos distraiga de lo que tenemos en nuestra mente.

La solitud permite que nos enfrentemos con nuestro ser, al final, que obtengamos más conocimiento de nosotros mismos. Esto genera un conflicto interno percibido como un reto muy notable. Enfrenta lo que nos decimos que somos contra lo que realmente sabemos que somos.

En solitud se levanta esa alfombra que cubre toda la mugre que no queremos limpiar y que duele arrancar. Aparece así ese espacio donde dejamos de proyectar nuestra sombra en los demás y aceptamos que esa basura es nuestra.

Esta alfombra siempre va a cubrir cierta miseria, sin embargo, cuanto más esperemos a levantarla, más costará hacerlo y más sufrimiento encontraremos debajo. Por lo tanto, veo conveniente levantar esta alfombra de vez en cuando para así poder conocernos cada vez un poco más y poder ser más eficientes a la hora de obtener conocimiento para compartirlo.

Ahora bien, hay que tener cuidado a la hora buscar esa solitud. Esa búsqueda de aislamiento puede convertirse, si se extiende demasiado en el tiempo, en soledad. Cabe aclarar que la soledad es la percepción subjetiva de no estar acompañado.

Por tanto, podríamos decir que sería ideal buscar el equilibrio entre solitud y compañía, para que no nos descuidemos entre la masa y perdamos nuestra esencia, y para que tampoco nos aislemos y perdamos nuestra condición de humanos.

La solitud es un replegarse para expandirse: nos otorga la oportunidad de volver a la compañía teniendo algo auténtico que ofrecer, mientras que la soledad nos desconecta de la capacidad de ofrecer algo.

Hoy, el eremos no es un lugar físico, si no el momento en el que apagamos las pantallas, el momento en el que, como diría Blaise Pascal, nos encontramos con nuestra propia nada.

En mi humilde experiencia, estos dos conceptos, la solitud y la soledad, son fáciles de confundir. Puedes creer que estás buscando ese aislamiento para poder conocer los entresijos de tu mente y, sin embargo, estar sumido en una soledad que en realidad no te deja conocerte, ya que esta soledad hace que busques constantemente distraerte de tu ser.

Iniciado Gonzalo Luna Salazar

4 de febrero de 2026