El último medio de los tres se llama, con toda propiedad, movimiento de conclusión, que fue lo sumo que se puede esperar de esta Ciencia, y se le dio este nombre, porque él solo es el que destruye los actos del contrario, y tretas que están debajo de su jurisdicción, y priva la potencia de reiterarlas, unas veces quitando de la mano la causa instrumental, y otras (si conviene, y es forzoso para la total defensa) acabar con la eficiente. ☛ I. Cuántos modos hay de hacerse, si con la privación, sujeción, y disposición, y la privación ha de ser total, que no pueda el contrario valerse de la más limitada potencia. 109. De este ha de decir ¿cuáles son las tretas sobre las que tiene dominio, cómo, por dónde, y por cuyo medio se ha de hacer de primera intención? ¿Y cómo se ha de poner la mano en la guarnición de la espada contraria, para el 28 efecto dicho de quitársela, sin que ninguna resistencia lo pueda impedir? ☛ S. Y advierta veinticinco modos de concluir, cada uno diferente. 110. ¿De cuántos compases, y de qué especie, y con qué pie se han de dar? ¿Qué medio proporcionado se ha de elegir? ¿Y de qué movimiento se ha de ayudar? ¿Y con qué aspecto se ha de concluir? ¿Y qué línea del plano inferior ha de ocuparse? 111. Las Ciencias que favorecen a este movimiento de conclusión, probando con evidencia por la Geometría, por la Aritmética, por la Astronomía, y Perspectiva (y no solo por el efecto, sino por la causa que lo produce) que teniendo el contrario en la mano izquierda daga, espada, o ya sea lanza de cualquier magnitud, no podrá alcanzar a herir, en cuanto no mudare la primera posición en que estaba, cuando se hizo; y cómo se le ha de impedir el mudarla, en caso de que quiera el diestro consistir hiriendo. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.40ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 112. Cómo este movimiento de conclusión, contra espada sola (y tal vez contra espada, y daga) obrado con todo aquel artificio, que pudo descubrir el Arte, tiene potencia para dar con el contrario de espaldas en el suelo, sin que lo pueda resistir. ☛ I. Treta es esta (como otra, que queda referida, cuando tratamos el valor del atajo) que solo el Rey nuestro señor ( y otra con que cierra el número de la universalidad, que es la total potencia, nunca oída, ni declarada por mí, que tiene el ángulo recto) y no otro en el mundo las sabe. Vuelvo a decir por mi enseñanza, y las verifico con la experiencia. 113. ¿Cuándo, y contra qué tretas de primera, o segunda intención, que hiciere el contrario, se podrá hacer el movimiento de conclusión, con todos los requisitos referidos, no necesitando de más de un compás, y este de qué especie ha de ser? ¿Y qué pie lo ha de dar? ¿Y habrá menester movimiento que le favorezca? ¿Y puede haber caso en sin este favor se consiga? 114. Y contra cuáles tretas de segunda intención, que hiciere el contrario, se hará el movimiento de conclusión, unas veces favorecido el compás del movimiento, y otras 29 sin ser favorecido, y que tenga todas las partes, que se han dicho, excepto la potencia de quitar la espada, sino fuere con el rigor de la herida. 115. ¿Cómo contra la espada, y daga, que trajere el contrario, haciendo con ellas algunas de las tretas, que usan los vulgares, se podrá hacer movimiento de conclusión con la una, y otra arma juntamente, aunque ninguna se quite de la mano? ¿Y cómo se le obligará a que las deje ambas, y lo tenga por favor? 116. ¿Y cómo se podrá hacer lo mismo contra espada, y broquel, en las más comunes tretas, que los Maestros de esgrima han enseñado, y enseñan, estando en voluntad del diestro el poder herir juntamente? Y para este caso, y el antecedente, ¿qué especie de compás se ha de dar, y con qué pie? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ41ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 117. Y si el diestro se contentare con quitarle el broquel, ya sea hiriéndole, o no, ¿qué movimientos han de preceder? ¿Y cómo se ha de poner la mano para quitarlo, aunque su fuerza sea con exceso superior? ¿Y qué compás ha de dar? ¿Y con qué pie, para quedar defendido? 118. ¿Y si el contrario trajere espada, y rodela, y usare de ella, según los preceptos de la vulgar enseñanza, decir lo que de nuevo se han descubierto, para con el movimiento de conclusión hecho, dónde, y según lo tiene ordenado el Arte, para dar con él en el suelo, y que él mismo con sus movimientos se ayude a caer? ☛ O. Así de primera, como de segunda intención, ora empiece, o aguarde el contrario. 119. ¿Contra qué armas no se puede hacer movimiento de conclusión? ¿Y con cuál de los otros dos medios ha de ser la defensa, y ofensa? ¿Y esto puede ser de primera intención, o conviene que sea de segunda? ¿Y qué movimientos han de preceder? ¿Y qué especie de compás? ¿Y a qué lado se ha de dar? ¿Y la herida ha de ser con acto instantáneo, o permanente? 120. ¿Contra qué arma sola se podrá hacer, aunque sin potencia de quitársela al contrario, que la trajere, si no lo suple el rigor de la herida? ¿Y esta de qué especie ha de ser? ¿Dónde se ha de ejecutar? ¿Y puede ser con acto permanente? 30 121. ¿Y contra qué armas se podrá hacer, que ni se puedan quitar por fuerza, ni al que les trajere se le podrá herir, para que las deje? ¿Y contra cuáles, difiriendo poco en especie, se puede hacer lo uno, y lo otro junto? 122. Cualquiera individual materia de la destreza, es de tan suma importancia, como es forzoso que lo sean las partes que han de constituir un todo en suma perfección, si bien entre ellas hay algunas más perfectas, y de mayor importancia que otras (que aun en el compuesto natural, y fábrica del hombre, se halla esto mismo), y es de tanta esta, que se propone, que no sería científico el que la ignorase, si el mal suceso, en la batalla, lo perdería ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.42ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS de vista: y así tendrá obligación el Maestro de manifestar ¿cuántas son las tretas genéricas, y las que se especificarán de ellas.? ¿Y cómo algunas de estas son géneros menores, que emanan del género generalísimo treta? ¿Cuáles tienen especies contrarias, y diferentes? ¿Y cuál solo consideraciones, según los espacios lineales, que anda la espada, con que se forma, y ejecuta? 123. Y sucesivo a esto, las tres dignidades de tretas, que considera el Arte, de mínima, de media, y de óptima perfección. ¿Y cómo a cada una le comunica toda aquella que puede recibir su sujeto? ¿Y cómo se respetan entre sí? 124. Y se acreditará de Maestro científico, si supiere explicar aquella máxima del Arte, o ya se le diga aforismo, que dice, por la espada, con la espada, a la espada, para que sepa el Discípulo (en caso que le convenga comenzar él), ¿cuántas, y cuáles son las que se han de obrar por la espada contraria, y después de la ejecución salir por ella misma? ¿Y cuáles, y cuántas se han de formar con ella? ¿Y cómo las unas de estas, comenzándose con ella, se ha de salir por ella y otras, comenzándose con ella, no se ha de volver a buscarla? ¿Y en cuáles se ha de ir a la espada, y al cuerpo juntamente? ¿Y en cuáles al cuerpo, y no con la espada, ni a la espada? 125. ¿Cuáles, y cuántas son, y por qué se dicen tretas generales? El dominio que tienen sobre las particulares, ya se hagan con espada sola, 31 o acompañada de la daga, broquel, rodela, o capa. 126. ¿Cómo están debajo de su jurisdicción todas las tretas de la común esgrima, que se hacen, mediante el contacto de las espadas, no todas a una, sino todas entre todas, como quiera que se formaren? B. Las diferencias de formaciones, y el más perfecto modo de obrarlas, cuando simples, o compuestas de causa libre, o sujeta, de primera, o segunda intención del extremo propincuo, o remoto, y otras cosas dignas de veneración; y así obrará bien, pues empezando por la de la línea en Cruz, tiene veinticinco pirámides, que su artificio es de nunca bastante encarecida alabanza, y así en las otras tres. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ43ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 127. El poder que tienen contra las rectitudines [rectitudes] o posturas, en que se afirmare el contrario, cuando la espada no ha llegado al último término de ellas, y sobre cuáles, aunque haya llegado a él. ☛ E. Y una escala por donde puede el diestro subir, y bajar por ella de diez escalones, por los cuales se ha de ascender a la mayor perfección. 128. Si todas las tretas generales piden un mismo medio proporcionado, y una misma especie de compás, e igual en lo cuantitativo, y constan de unos mismos movimientos, y con igualdad de ángulos, y se han de ejecutar en una misma línea, en cuanto el contrario no mudare la posición en que lo viere el diestro, cuando comenzare a formar? ☛ R. Y quede advertido, que en el número segundo están los mayores secretos, nunca alcanzados en la vana presunción del vulgo. 129. ¿Cuáles de estas generales se pueden formar contra las armas dobles, y las que llaman de cobertura? ¿Y cuál no se puede para herir inmediatamente? ¿Y cuál de ellas es la que más veces le ha de ser forzoso hacer el diestro? ¿Cómo, y dónde ha de formarla? ¿Y dónde ha de tener la ejecución? 130. ¿Contra qué armas, y posturas no se pueden hacer, ni le será posible (como contra otras posturas, armas, y letras) valerse de todos los tres medios de la defensa? ¿Y de cuál de ellos le ha de ser preciso usar, para quedar defendido? 32 131. ¿Para cuál de las tretas generales precisamente se ha de mover todo el brazo, en su propio, y particular centro? ¿Y en cuáles se ha de hacer los movimientos, con la menor parte de él? ¿Y el peligro que ofrecerá lo contrario? 132. ¿La oposición que se hacen unas a otras, cuando se van formando? ¿Y cómo puede el diestro transferirse el mismo medio proporcionado, que el contrario quería elegir, valiéndose del principio de sus movimientos? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.44ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 133. ¿Entre cuáles de estas generales, cuando se hacen de primera intención, se dan de tránsito las unas a las otras, de suerte, que comenzando por una, se acaba en otra? ¿Y conviene que sea así, o puede haber peligro en lo contrario? ¿Y cuándo tiene excepción esta regla, por la diversa posición de la espada contraria? 134. La treta general, que diere tránsito para que otra se forme, ¿se le podrá oponer cuando vaya llegando a su medio proporcionado, o convendrá hacer otra cosa de mayor dignidad que ella? 135. Entre los movimientos con que se forman estas generales, y los que han de ejecutar la herida, ¿puede haber continuidad, dándose tránsito los unos a los otros, o es necesario, que los primeros se terminen, para que los otros se engendren? 136. Las particulares tretas, que cada una de estas generales ocasiona, que forme el contrario, haciéndole en su espada el primer movimiento de los que han de constar, pero sin que lleguen a tener ejecución, como a las primeras no les falte los requisitos, que el Arte tiene dispuestos. 137. ¿Cómo ha de conocer precisamente el diestro cuando fuere formando alguna treta general, la potencia propincua, que le da a su contrario, así para defenderse, o para formar treta para quererle ofender? ¿Y cuál ha de ser la mediata? ¿Y cómo ha de recuperar el medio 33 proporcionado que fuere eligiendo (en caso que se lo quitase) o ya sea elegir otro más superior? 138. ¿Cuál de los tres medios de la defensa tiene poder contra estas generales, unas veces al principio que se forman, otras al medio, y otras cuando van llegando a su fin? ¿Y en alguna de ellas pueden concurrir juntos dos de estos medios, y cuáles serán? ¿Y cuál de estos términos puede ser voluntario para solo la defensa? ¿Y en cual podrá ser ofendiendo juntamente? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ45ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 139. ¿En cuáles tretas de segunda intención, y contra qué armas, y posturas le será forzoso al diestro proceder por los grados del perfil, sin serle posible por otra parte? ¿Y cómo podrá quedar defendido, sin ofender? ¿Y cómo podrá complicar (si conviniere) la ofensa con la defensa? 140. ¿Cuáles son las tretas de segunda intención, que precisamente se han de ejecutar por la jurisdicción del brazo contrario, sin que se toque a la espada? ¿Cuáles por la jurisdicción de esta, y no por la primera? ¿Y cuáles, sin entrar, por la una, ni otra, sin que estos modos puedan alterarse? 141. ¿La causa por la que comenzando una treta por la postura de la espada contraria, es forzoso acabarla por los grados del perfil? ¿Y comenzándola por este, se ha de acabar por la espada? ¿Y puede tener alguna excepción el primer supuesto, aunque el contrario evite la disposición del medio proporcionado, que se le iba a elegir? 142. ¿En cuáles tretas le conviene al diestro llevar el cuerpo detrás de una línea recta? ¿Y en cuáles detrás de un triángulo, para estar defendido, y ofender, si conviniere? 143. ¿Cuándo, y en qué tretas de segunda intención, y para ejecución suya, ha de ocupar el diestro con el cuerpo el lugar que dejare la espada del contrario? ¿Y cuándo el lugar que dejare su cuerpo? ¿Esto último puede ser por uno y otro lado, según la diferente treta que el adversario hiciere? 34 144. Si la treta de primera intención, que contra el diestro formare el contrario, por la postura de la espada, y favorecida con el atajo, ¿podrá conocerla en su principio, y remediarla, o para solo defenderse, o transfiriéndose el mismo medio proporcionado, que el adversario fuere eligiendo, y esto sin dar compás de lugar a lugar, o podrá elegir otro medio? Y para este, ¿qué especie de compás ha de dar? Y para lo uno y lo otro, ¿qué movimientos ha de hacer en la espada contraria con la suya? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.46ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 145. ¿Cuáles son las tretas que se pueden hacer de primera, y segunda intención? ¿Y cuáles es preciso que sean de segunda, sin que en esto pueda haber cosa en contrario, así en lo dispuesto por el Arte, como en la ordenada potencia del hombre? 146. ¿En qué tretas de segunda intención conviene, que la ejecución de ellas sea con acto instantáneo, y no permanecer hiriendo? ¿Y en cuáles se podrá permanecer, asentando por máxima irrefragable, que las permanentes pueden ser instantáneas, pero no las instantáneas permanentes? 147. ¿La espada sola puede oponerse al montante? ¿Y contra alguna de sus tretas, y las más comunes suyas, tiene mayor alcance, que él? ¿Cuántas, y cuáles puede formar, y si en la diversidad de ellas, se podrá valer de los tres medios de la defensa? ¿Y cuál de los medios proporcionados ha de elegir para cada uno? ¿Y si se le concede hacer contra él tretas de primera intención, o le serán más favorables las de segunda? 148. ¿La espada sola puede contra las armas enastadas? ¿Podrá hacer algunas tretas contra ellas? ¿De qué medios de la defensa le será posible valerse? ¿Y de cuál, aunque lo intente, no quedará defendido? ¿Contra cuáles de estas armas podrá defender, y herir? ¿Y contra cuáles, aunque se defienda, no podrá ejecutar herida? 149. ¿Cómo podrá conocer el diestro, anteriormente, las tretas que podrán formar con 35 las armas enastadas, y de qué especie ha de ser cada una? Y este conocimiento se lo ha de dar el sentido visivo, sin que pueda padecer engaño. 150. La formación de los tajos, y reveses verticales, diagonales, y la del medio revés, y medio tajo, ¿de qué movimientos constan? ¿Por dónde se forman? ¿De qué ángulos participan? ¿Cuáles los que se pueden hacer de primera, y segunda intención? ¿Y cuáles de segunda? ¿Y cada uno de ellos en qué línea se ha de ejecutar? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ47ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 151. ¿Cómo se oponen los unos a los otros, cuando son de una misma especie? ¿Y cómo otros ha de ser de especie contraria, o diferente, y no cabe en la posibilidad que sea de otra manera? 152. La causa por la que el revés vertical de segunda intención, que formare el diestro contra otro del contrario, o contra este mismo, el tajo diagonal, o vertical, siendo todos circulares, y moviéndose ambos brazos, en sus mismos centros, pueden llegar primero con la ejecución, y defensa que el del contrario, comenzando primero a formar el suyo. 153. Y si esta misma doctrina milita para contra el tajo vertical, que formare el contrario de primera intención, o no podrá formar el diestro alguna de las tretas referidas, si no fuese eligiendo diferente lugar, que para las otras, y valiéndose del más poderoso medio, que descubrió el Arte para su defensa. 154. ¿Por qué los tajos, y reveses verticales, ya sean de primera, o segunda intención, teniendo, como tienen, cada uno lugar conocido, propio, e inalterable, por donde se forman, no tienen punto, precisamente necesario, donde se hayan de ejecutar? ¿Y por qué no milita esta misma razón en los tajos, y reveses diagonales, sino que sabe, y conoce el lugar, el principio, el medio, y el fin donde han de tener la ejecución? 155. ¿Y por qué al medio revés, y al medio tajo de cualquier intención, primera, o segunda, que se formen, no se les puede oponer otros 36 de su misma especie, y es forzoso que a cada uno sea con su contrario? 156. ¿De primera intención podrá el diestro formar el tajo, o el revés diagonal, sin algún peligro, o si lo tendrá, haciéndolos de segunda, para sacar el cuerpo, y la espada de lugar peligroso, por tenérsela sujeta con la suya el contrario? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.48ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 157. ¿Y el revés vertical podrá formarlo de primera intención, sin riesgo de ser herido, o tendrá más seguridad, si es de segunda, formándolo con los requisitos establecidos por el Arte? 158. ¿En cuáles tretas, ya sean rectas, circulares, o semicirculares, es preciso que se termine la ejecución, sin duplicación de ellas mismas, no precediendo otro, u otros movimientos contrarios, o diferentes? ¿Y en cuáles podrá haber continuación, de suerte, que el fin de la ya ejecutada, pueda ser por vía de tránsito, principio mediato para otra, y otra de su misma especie, procediendo en infinito? 159. Siempre se juzgó, con vulgar aprehensión, por muy dificultosa la batalla del hombre derecho contra el izquierdo, dándole a este la ventaja contra él, fundándolo en aquella su desigual postura, y en el mayor uso que tiene con los que son derechos, por ser el número de estos infinito, respecto de los que hay en el otro. Vencerá el Maestro esta opinión fantástica, si hubiere llegado a saber, que en la antigua, y vulgar esgrima, usan sus profesores de treinta tretas (numéricas, no específicas, supuesto, que como queda dicho, no puede haber más que cinco, tajo, revés, estocada, medio tajo, y medio revés). ☛ E. Y las que se derivan de estas, y toman los nombres, según las líneas donde se actúan las tretas; y los nombres que tienen, y por qué son conocidas, son estos: Estocada de puño, la cornada, el botonazo, la zambullida, la manotada, la estocada a la mano, la encadenada, la enarcada, la engavilanada, la torneada, el arrebatar, y tajo, el remesón, la de golpe a la espada, el llamar, el quiebro, la final, la garatusa, la ganancia, la tentada, el codazo, el brazal, el canillazo, la treta doble, el tajo horizontal, el revés horizontal, la defendida, la irremediable, el tajo ascendente, el revés ascendente, y la escampavita; advirtiendo, 37 que en estas tres últimas, y en otra a la que llaman la pasada, hacen la Nación italiana, y la Francesa tan grande aprecio, que afianzan en ellas cuanto pudieran en lo sumo de la ciencia, si llegaran a conocerla. Y así de todas, y de cada una en particular, será preciso que diga con distinción los movimientos de que constan, los ángulos de que participan, el compás, o compases que les pertenecen, y el remedio que les ha de aplicar, unas veces al principio, otras al LUIS PACHECO DE NARVÁEZ49ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. medio, y otras al fin, ya sea para solo la defensa, o para herir juntamente, ya se haga la treta con espada sola, o acompañada con las otras armas ofensivas, o defensivas. 160. Si hubiere llegado a este conocimiento, sabrá, que de estas treinta tretas, las dieciséis de ellas no las puede hacer el izquierdo contra el derecho, aunque ambos profesen una misma doctrina, y sea la batalla con espadas solas; y que de estas hay doce (sin todas las otras que se hacen, cuando alguna de las otras armas acompañan a la espada) que puede hacer el derecho contra el izquierdo, y no él contra el derecho; de que podrá sacar la consecuencia, diciendo, que si para con su igual en la doctrina, tiene potencia tan limitada, y que valiéndose de ella no le puede privar al derecho el herirle en un mismo tiempo, porque ninguna de estas tretas tiene más que la disposición de herir, pero no la privación de ser herido; que con el científico de la verdadera destreza se sigue, que no podrá hacer nada, pues además de la diferencia de los preceptos, también será desigual la postura, con que le tendrá conocida ventaja en el herir, y quedar defendido, que es lo que enseña el Arte. 161. Vencida ya esta mal fundada opinión, discurrirá en la expresa diferencia que se ha de guardar en el afirmarse con el izquierdo, sin faltar al ángulo recto, ni al medio de proporción, porque ninguna de estas dos cosas ha de alterarse, como es preciso en lo primero que no se altere. 162. ¿Contra él se podrá formar todas las cuatro tretas generales, o en alguna de ellas habrá dificultad en el hacerla con ejecución, y defensa, aunque se dé el mayor compás que sea posible, o se imposibilitará más, cuanto este fuere más largo? 38 163. Para cualquiera de las tretas generales, ¿se le han de ganar grados del perfil, o el izquierdo para alguna treta de las suyas, se los podrá ganar al derecho? 164. ¿El izquierdo podrá transferirse en tiempo, o después de tiempo algún medio proporcionado, que fuere eligiendo el derecho, para alguna de las tretas generales, o para las que se hacen por la postura de la espada? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.50ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 165. ¿Cómo, y por qué parte se le ha de poner el atajo, ya sea para por medio suyo formar treta, o para el medio de privación común? Y para este, ¿qué ángulos se han de hacer en las espadas? ¿Y para lo primero han de ser de otra especie, como también los compases, y de una misma cantidad? 166. ¿Cómo se le ha de hacer el movimiento de conclusión? ¿Por qué parte? ¿Con qué compases? ¿Se le podrá quitar la espada de la mano, sin el rigor de la herida? ¿O será necesario ejecutarla, para que la deje? 167. Y habiéndole hecho movimiento de conclusión, como lo dispone el Arte, ¿podrá quedar con él en igualdad de aspectos iguales, o en alguna otra treta, en igualdad de contrarios aspectos, o en la contraposición? 168. ¿Por cuál de las tres jurisdicciones de cuerpo, brazo, y espada, se le han de ejecutar las tretas? ¿Cuándo ha de ser, juntamente por las dos? ¿Y cuándo por ninguna de ellas? Y proseguirá con todas las otras materias (que por la brevedad de este discurso no se ponen) no menos importantes de ser sabidas, haciendo siempre contraposición de mayor potencia, que tiene el derecho, a la menor que tiene el izquierdo, tanto con las espadas solas, como acompañadas. 169. Y aunque, como está dicho, esta ciencia fue descubierta por intención primera, para que su profesor se defienda de aquel de quien fuere acometido, quedando siempre obligado, debajo de privativo precepto, como 39 Católico a la observancia de la ley Divina, o natural, que le prohíbe ofender a otro de su especie, por solo ofenderle, y que la ofensión que hiciere sea inculpable, a causa de verse en urgentísimo peligro; y porque este puede ofrecérsele, y serle precisamente forzoso el acometer al contrario, por alguna de las causas que lo pueden justificar, y entre ellas si con industria, y engaño, esperando a quien le ayude, lo entretuviese, y apretándole los medios proporcionados, que fuese eligiendo, o guardándole con la espada en la extremidad de alguna de las cinco rectitudes o media división de ellas (que Nación hay bien conocida, que con sus armas no usan de otra cosa) apartándose del ángulo recto, para LUIS PACHECO DE NARVÁEZ51ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. que no pueda obrar inmediatamente, y cogerle en acto, y herirle de segunda intención (que a esto llaman los antiguos provocar, y los Españoles, que los imitan, convidar, y llamar, unas veces descubriendo el pecho, y otras todo el cuerpo. 170. Para cualquiera de estos casos, es forzoso que sepa el Maestro cómo se ha de proceder, informando qué es acometimiento perfecto, y cómo por su propia definición es aquel que tiene partes proporcionadas para herir al contrario, o necesitarle a que mude postura, de suerte, que la mude, o no, haya de ser herido. 171. Y en el primero enseñar ¿cómo se recupera el medio proporcionado, que por medio del atajo, por la parte de adentro, se fuere eligiendo para movimiento de conclusión (o para otra treta, por la postura de la espada) si el contrario abriere el ángulo hasta la media división de aquella rectitud, y a dónde se ha de tirar el acometimiento? ¿Con qué especie de compás? ¿Con qué pie? ¿De cuántos movimientos ha de constar? ¿Y cómo entre ellos ha de haber dos de contraria naturaleza, y otros diferentes, y se han de hacer todos juntos en un tiempo, sin que se contradigan, para el efecto, los unos a los otros? ¿Y de qué triángulo ha de ir amparado? ¿Y qué especie de ángulo le ha de corresponder interiormente? 172. ¿Cómo sin acometimiento se recupera este medio proporcionado? Cuando abriendo el contrario el ángulo, pasare su espada de la media división, ¿qué compás? ¿Qué movimiento se le ha de hacer para que le favorezca 40 y detrás de qué triángulo se ha de llevar el cuerpo? 173. ¿Y qué medio proporcionado? ¿Y para qué treta se debe elegir, si abriere el ángulo, y llegare la espada al extremo de la rectitud? ¿Para cuál no necesitará de dar compás? ¿Y para cuáles le será forzoso? ¿Y de qué especie, y con qué pie ha de ser? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.52ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 174. Si el acometimiento por la parte de afuera, habiendo puesto atajo de segunda intención, y el contrario abierto el ángulo hacia su rectitud izquierda, ¿ha de ser de una misma especie el ángulo interior, que el que tuvo por la parte de adentro, diferente la línea que tirare, y diferente el punto adonde dirigiere la herida? 175. ¿En cualquiera de estos acometimientos ha de ocupar el ángulo, que del tocamiento de las espadas le correspondiere interior, o ha de pasar por debajo de alguno de los lados del que hiciere el contrario con su brazo, espada, y cuerpo? 176. ¿Y el movimiento de conclusión, que de estos acometimientos resultaré en la espada del contrario, se ha de hacer por una misma parte, o conviene que sea por diferentes? Y siéndolo, ¿cuál será más poderoso para la total defensa contra la causa instrumental de el contrario, y la eficiente? 177. ¿Alguno de estos acometimientos se podrán hacer por falta de distancia para poder herir, o es preciso que sea solo por falta de disposición? Y si no faltando ninguna de estas, ¿se podrá hacer el acometimiento sin peligro? Y si lo hubiere, ¿cuál, y cómo será? 178. ¿Y cuándo por estar la espada del diestro sujeta, le será preciso que el acometimiento sea circular, comenzando en revés, y acabando en tajo, o en estocada? ¿Y cuándo acometiendo con esta, acabar con tajo, o con ella misma? Y como resultado de esto, ¿se podrá hacer movimiento de conclusión? 41 179. Y para librarse, y sacar la espada de la sujeción, ¿podrá acometer semicircularmente, para herir de estocada, o tajo, o revés? ¿E igualmente se puede hacer todo esto, si la espada estuviere sujeta, tanto por la parte de adentro, como por la de afuera, o ha de haber alguna diferencia? ¿Y esta cuál será? ¿Cómo? ¿Por dónde? ¿Y a dónde ha de ser? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ53ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 180. En el segundo caso, que aguardare el contrario, puesta la espada en alguna de las cinco rectitudes que se han dicho (o en su media división) convendrá decir magistralmente, para la suposición primera, ¿contra cuáles se ha de acometer, solo al cuerpo, para acabar por la espada? ¿Y cuándo por la espada, para acabar por los grados del perfil? ¿Y cuándo al cuerpo, y a la espada juntamente? 181. ¿Y contra cuáles, no habiendo llegado a su extremidad, le podrá no hacer acometimiento, sino ir a buscar la espada, unas veces para herir por ella, y otras sin ella? ¿Y puede haber alguna, que habiendo llegado a su extremidad, no necesite ir a ellas, sino herir inmediatamente? ¿Y para cada una de todas estas, la diferencia de compás que le pertenece? ¿Cuándo ha de ir el cuerpo detrás de una línea recta? ¿Cuándo detrás de un triángulo? ¿Y cuándo ha de ir el cuerpo por una parte, y el brazo, y espada por otra? 182. Y de cada uno de estos acometimientos, ¿qué treta es la que se ha de ejecutar? ¿De cuál de ellos podrá ser estocada, o revés? ¿Y de cuál tajo, o estocada? ¿Y de cuál medio tajo, o medio revés, sin que en un término, ni en el otro pueda ser más, ni lo contrario? 183. ¿De cuál de estos acometimientos se ha de seguir movimiento de conclusión? ¿Y de cuál se ha de ejecutar la herida, y conseguir la defensa, ganando grados al perfil? ¿Y en alguno de ellos puede herirse con acto permanente, o es forzoso que en alguno sea con instantáneo? ¿Y es posible lo uno, y lo otro, según la determinación del ofensor, conforme a la diferencia, o contrariedad de la treta, y el lugar donde la ejecutare, u el medio que para ella eligiere? 42 184. Si el contrario tuviere espada, y daga, y ambas estuvieren fuera de término, en que no puedan ser alcanzadas, como tener los brazos abiertos cada uno a su rectitud, o ambos altos, o uno alto, y otro bajo, o cruzados el uno sobre el otro, y el uno retirado atrás, y otro derecho adelante, poniéndose de cuadrado, o de perfil, con el pie derecho delante, o el izquierdo, o en otras diversas posiciones asombradizas, que los Autores de la esgrima dejaron ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.54ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS establecidas, les será forzoso dar para cada una preceptos, conforme al Arte, cómo, y por cuál de las armas haya de ser el acometimiento. 185. ¿Cuándo podrá ser la herida de la misma especie del acometimiento? ¿Y cuándo de diferente, y contraria? ¿Y a qué compás, y a qué pie le pertenecerá? ¿Se podrá hacer movimiento de conclusión en alguna de las dos armas? ¿Y será con igual seguridad en la una, como en la otra? 186. Y si tuviere espada, y broquel, con que también podrá usar de alguna de estas posturas (lo que no podrá tan fácilmente con la capa, o rodela) ¿convendrá que el acometimiento sea por la jurisdicción de la espada, o por la del broquel? ¿Y que sea recto, o circular? ¿Y con qué treta, y en qué parte ha de ejecutarse la herida, y lo mismo contra la rodela, y capa? ☛ N. Y otros secretos inestimables, que acerca de esto se han descubierto. 187. Y si el contrario fuere izquierdo, y con cualquiera de las armas referidas, ofensiva, o defensiva, usare alguna de estas posturas, ¿de qué especie ha de ser el acometimiento? ¿Con qué treta? ¿Por dónde, y adónde se le ha de ejecutar? ¿Y en cuál arma, singularmente, se le podrá hacer movimiento de conclusión? 188. ¿Y por qué trayendo este (o el derecho) con la espada otra cualquier cosa que le acompañe, tiene cada una de ellas una parte de adentro, y otra de afuera, y conviene muy particular consideración en el cómo, y por dónde haya de ser el acometimiento, siendo advertencia de la misma razón, tan evidente, que tiene fuerza de precepto, que la espada que acometiere, jamás haya de pasar por entre los dos enemigos 43 (que por tales se reputan la espada, y su compañía), le será más que forzoso preceptar racionalmente, cuándo ha de ser el acometimiento por la parte de afuera, de una de las armas, según la posición en que estuviere para herir, por la de adentro, con acto instantáneo? ¿Y cuándo por la de adentro, para herir por la de afuera, permaneciendo, o no con la herida? ¿Y en cuál de estos términos se podrá hacer el movimiento de conclusión, con mayor seguridad? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ55ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 189. Y por último, contra cualesquiera otras armas, ya estén en término, o fuera de él, ¿se podrá hacer acometimiento, o será necesario aguardar sus movimientos, que fueren para herir, exceptuando una en particular, que esta jamás se pone en término? Y así ha de ser siempre acometida, y no aguardada. 190. ☛ G. ¿El acometimiento le es anterior al atajo, o se puede hacer sin él? Y que sea atajo (segunda vez) aunque lo propusimos en algunos escritos nuestros, callándolo misteriosamente para solo V. A. 191. ☛ V. Si el atajo es, como han pensado muchos, y escrito otros, poner una espada sobre otra, deteniéndola, o sujetándola, u otra cualquier arma, ¿o hay otro más poderoso atajo de mayor potencia, y efectos más favorables para el diestro científico? 192. ☛ E. ¿Cuatro términos, o partes por donde se puede poner el atajo, así de intención primera, como de segunda, del extremo propincuo, o remoto, si por los grados del perfil, o por la postura de la espada? No andará desacertado si lo doctrinare. 193. ☛ R. ¿Cuatro encadenadas, y su modo de obrarlas? ¿Los cuatro modos de poner el atajo tienen dominio sobre ellas? ¿Y en qué tiempo, y dónde, si se retardase, se harán medios comunes, o ya podrá más, lo que fue menos? 194. ☛ D. Y si diere clara noticia de los requisitos, o materiales de esta Ciencia, que aquí ponemos en estas tres tablas, y consideraciones, 44 que se hacen de ellos, los unos como continentes, y los otros contenidos, y cuáles hacen, y cuáles padecen, y cuáles unas veces son ambos pacientes, y agentes, y otras ni lo uno, ni lo otro (que los más no entienden estas materias, siéndoles muy dificultosas, hallándose encallados, y de ahí redundan piélagos de necedades), se le podrá ir preguntando, para que dé particular explicación, y si lo hiciere, estará en la mayor altura de ser entendido, y darse a entender en esta primera parte, para poder enseñarla, y será digno sujeto Maestro de V. A. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.56ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 195. ☛ E. Primera Tabla, de los requisitos, materiales, o sujetos de esta Ciencia 1. Diferencias 5 en 9 partes hace, y padece 9 y es común 6. 2. Ordenaciones, etc. 3. Numéricas tretas, etc. 4. Distancias, etc. 5. Intenciones, etc. 6. Organizaciones, etc. 7. Números, etc. 8. Inclinaciones, etc. 9. Superficies, etc. 10. Imposiciones, etc. 11. Orden, etc. 12. Batalla, etc. 13. Especies de tretas, compases, y ángulos, etc. 14. Requisitos, etc. 15. Estados, etc. 16. Nombres, etc. 17. Grados, etc. 18. Vaticinios, etc. 19. Radicaciones, etc. 20. Direcciones, etc. 21. Extremos, etc. 22. Lados de ángulos, etc. 23. Ángulos, etc. 24. Ornato y compostura, etc. 25. Honra, etc. 26. Celo e intención, etc. 27. Movimientos, etc. 28. Oposiciones, etc. 29. Tactos, etc. 30. Acometimientos, etc. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ57ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 196. ☛ L. Y para que no del todo se ignore, pondremos un ejemplo, y sea el número 1. El primer sujeto, y donde dice diferencias, son las de hacer las tretas que se predican cinco, 45 hablando genéricamente, que especifica, según las partes donde se dirigen, toman la denominación; y así está el número 5 adelante, luego se sigue esta voz padece, y un 9 adjunto, que son poder padecer en otras tantas. Supuesto queda dicho, que los medios proporcionados son nueve, siete de primera, o segunda intención, y los dos de solo segunda; y en todos ellos, y con las cinco puede hacer el diestro, y padecer el indiestro; y por último esta voz común, y posterior el número 6 y en otros tantos pueden hacerse comunes los medios, quedando exentos de esta pasión los tres universales, que podrá decir el que obrare con el rigor de él, sin apartarse de su perfección, yo soy poderoso para vencer a mi contrario, y jamás podrá haber engaño en esto, o quedará restringido el Arte, y evacuada la Ciencia. Los demás requisitos tienen su significado (como a su tiempo se descubrirá su secreto, y se dirá la razón que se tuvo para ponerlo debajo de velo, y todo este pequeño volumen). Y por ahora baste, Señor, decir, que contienen casi la primera dignidad de tretas, y parte inferior, y que por ella, sabiéndola colocar, hará mucho el buen entendedor, así el Maestro si la expresare. 197. ☛ A. En esta segunda Tabla está incluida la segunda parte de esta ciencia en 40 materias, la generalidad de ella dominador de la primera, unas partes (como dejamos dicho) qe son contenidas, y otras que contienen los términos unos a otros, así inclusive, o exclusive, y cuáles son lo uno, y cuáles las otras, o ya activas, o pasivas, y otros pueden ambas cosas juntas hacer, y padecer. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.58ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 198. ☛ H. Segunda Tabla, en que se incluye la parte media de la Destreza, y consideraciones que se hacen de estos requisitos. 1. Y pues hemos declarado la organización del hombre, etc. 2. Líneas, y figuras de la Geometría, que en él se consideran, etc. 3. Acciones exteriores, o interiores, etc. 4. Actos en tiempos, pasado, presente, y futuro, etc. 5. Agentes, cuántos, y cuáles, etc. 46 6. Aspectos cinco, aunque parezca imposible el uno, etc. 7. Cantidades, discreta, continua, y proporcional, etc. 8. Causas, y efectos de ellas, etc. 9. Circunferencias, o revoluciones, 10. Centros propios, particulares, y comunes, etc. 11. Compases, cuántas diferencias, etc. 12. Fines perfectos, o imperfectos, etc. 13. Fuerzas regulares, o irregulares, etc. 14. Heridas, y sus diferencias, etc. 15. Medios, y si consiste la virtud en ellos, o en los extremos, etc. 16. Potencias, perfecta, o imperfectas, etc. 17. Privaciones de unos medios en otros, 18. Proporciones en líneas, ángulos, y compases, etc. 19. Cuadrados en los tres planos, y en el hombre, etc. 20. Superficies, las tres que se contemplan, etc. 21. Términos de estos materiales, etc. 22. Tretas, cuántas caben en ordenada, o desordenada potencia, etc. 23. Pirámides de la primera, segunda, y tercera parte, etc. 24. Preludios, su altísimo entender, etc. 25. Elevaciones sobre los cuatro puntos cardinales, etc. 26. Graduaciones en el hombre, y en todos sus planos, etc. 27. Consonancias, adónde, y en cuántas partes, etc. 28. Tiempos en que se ha de obrar, etc. 29. Posiciones cuántas son, si son 360, etc. 30. Ánimos, muchas diferencias, etc. 31. Calidad de los sujetas de esta Arte, etc. 32. Tamaños en los compases, etc. 33. Modos diversos, etc. 34. Conocimiento verdadero de la cosa por su causa, etc. 35. Peso, o gravedad, etc. 36. Materias, y cuántas, etc. 37. Formas infinitas, sucesivas, etc. 38. El ser hecha perfecta, o imperfecta, etc. 39. Atención al prevenido remedio, etc. 40. Sujetos diferentes, o contrarios, etc. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ59ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 199. ☛ O. Y respondiendo, con exactitud, a todas estas consideraciones, que se hacen de estos requisitos, y los que están subordinados a los otros, y subdivididos, y si va continuando en la satisfacción, se dirá, que generalmente sabe conminarlos, y V. A. descubrirá un artificial compuesto; y no parezcan todas laberinto, que si alguna lo ha sido, presto con el 47 divino favor le daremos salida, y soltaremos sus registros, que entendidos, quedará admirada la admiración, cuando los diéremos a entender, y confesará fue corto el encarecimiento, y limitada su alabanza. 200. ☛ Z. Tercera doctrina, y Tabla, en quien se halla lo sumo, lo selecto, lo universal, y todo lo que puede caber en la humana perfección, esto es, diecisiete sujetos individuales. Y si de las dos Tablas primeras, que quedan anteriores, y contienen setenta sujetos, se sacaren estos diecisiete, y colocados en la memoria, se pusieren en argumento, y se le preguntase, y diere complemento, y plenaria satisfacción, o assenso [en italiano, acuerdo, consentimiento, aprobación, conformidad, Maestro Marcelino Miguel] a su contextura, se habrá hallado un perfecto Maestro, y dirá explicando, a quien todo lo que pue ser en ella, y lo que se puede cuestionar reducimos los de estas dos Tablas, así en lo especulativo, como en lo práctico, que son, 1. El cuerpo del hombre como objeto de todas las acciones, que del agente han de pasar en él, etc. 2. Líneas, y figuras Geométricas, que en él se consideran, etc. 3. Rectitudes, o partes en que se puede afirmar, etc. 4. Movimientos que puede hacer, etc. 5. Compases que puede dar, etc. 6. Líneas por donde ha de ir, etc. 7. Ángulos que ha de formar, etc. 8. Círculos Reales, o imaginados en los dos planos, inferior, y superior, que se pueden dar en la distancia de entre los dos combatientes, etc. 9. Medio de proporción, etc. 10. Medio proporcionado, etc. 11. La herida en universal, etc. 12. Y en particular, etc. 13. Tajo, revés, en género, y especies, etc. 14. Medio tajo, y medio revés, etc. 15. Estocada, etc. 16. Acometimiento, etc. 17. Y reparo, etc. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.60ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 201. ☛ M. Y esto por medio del ángulo recto, del atajo, y movimiento de conclusión, valiéndose para ello de la diversión, como único remedio, porque aunque es engendrado por el desvío el movimiento remiso, y con él 48 se llega a conseguir la espada sujeta para el atajo, siendo lo que se ha dicho, toda la parte Teórica, y Práctica de esta ciencia, y por ella, el que lo entendiere, hará la parte demostrable, para con perfección enseñarla prácticamente. 202. ☛ O. En el número 193, donde está este Índice que señala la letra R se dijo, si tiene dominio el modo, o diferencias de los cuatro atajos, sobre las cuatro encadenadas, y en qué tiempo, con qué aspectos, cuáles compases, dónde ha de equilibrar el cuerpo, etc. 203. ☛ T. Y porque se pueda encomendar a la memoria hasta que se dé la explicación), ponemos una Tabla de la posibilidad, y dominio de cada uno de ellos, y en dónde tiene su jurisdicción, sobre el intento de actuarlas, antes de que acabe los cuatro movimientos cardinales, y cuándo en el segundo, sin poder en el primero, y cuándo han de haber precedido los tres, y si en el último, y sin de los otros habrá potencias iguales, para quedar defendidos, o podrán ser las potencias del herir comunes, y cerrando todos los grados de que se constituye perfectamente la admirable composición del Orbe, o Esfera, y partes en que se divide, que intelectualmente ha de tener el consumado en la perfección de esta Ciencia. 204. ☛ A. Doctrina de las cuatro encadenadas, y si las diferencias de poner el atajo tienen superioridad a ellas, y la relación de unas en otras, si son de dos en dos, o pueden con una misma acción, y grado de contacto pasar a las tres, y si le es imposible hacer las cuatro, o se perderá si le aplicó retacto, etc. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ61ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 205. Se sigue la Tabla. Primero. ☛I. Con el primero modo de poner el atajo se puede hacer: ☚ N. ☛ G. La primera. La cuarta, por dos modos, con contacto, o sin él, que solo sea tacto. La segunda, por dos modos, o librando, o por diversión. La tercera, con movimiento de suspensión. ☚ R. 49 Segundo. Con el segundo se puede hacer: ☛ A. La segunda. La tercera, por dos modos, con contacto, o sin él, que sea tacto. La primera, por dos modos, o librando, o por diversión. La cuarta, con movimiento de suspensión, y fuerte retacto. ☚ T. Tercero. Con el tercero se puede hacer: ☛ I. La tercera. La segunda, por dos modos, con contacto, o sin él, solo que sea tacto. La primera, con movimiento de suspensión, y fuerte retacto. La cuarta, con acometimiento, o librar ☚ T. Cuarto. Con el cuarto modo de poner el atajo: V. La cuarta. La primera, por dos modos, con su contacto, o sin él. La segunda, con movimiento de suspensión, repercusivamente. La tercera, al librar. ☚ D. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.62ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 206. ☛ A. Estas cuatro tretas encadenadas, son tan universales, que todas cuatro están sujetas a las cuatro diferencias de atajos, y no hay movimiento de los de la Esfera, que de alguna deje de participar: y prevengo por ahora, que no se desprecie, que después de que se lo diéremos a entender, hará la estimación que merece, y verá el provecho que de ella se puede seguir, para la defensa suya, y ofensa de su contrario. 207. ☛ ñ. Escala de la destreza, por donde se asciende, y desciende por quince escalones, doce para prevenir la perfección, y tres para consumarla; y un escalón, además de los quince, que sin él no se podría llegar a conseguir nada, ni en defensa. 50 208. ☛ O. TABLA DE LA Escala Universal de la destreza, con sus dieciséis escalones. 16 -- Preludios, cuándo instantáneos, o permanentes. 15 -- Movimiento de conclusión, privación total. 14 -- Atajo, o sujeción. 13 --- Ángulo recto, o mensuración [medición]. 12 --- Diversión. 11 ---- Agregación. 10 ---- Igualdad de contrarios aspectos. 9 ----- Igualdad de aspectos iguales. 8 ----- Contraposición. 7 ------- Oposición. 6 ---- -- Sujeción. 5 -------- Privación. 4 ------- Disposición. 3 ------- Elección. 2 --------- Mensuración. 1 ------- - Moción. 209. ☛ D. Por esta Escala se ha de fluir, y refluir, con tal ordenación, que no pueda ascender al segundo escalón, sin que le anteceda el primero, ni al tercero sin el segundo, ni al cuarto sin el tercero, y así en los demás; y si puede, por medio del supremo, haciendo concordes, y uniformes las acciones, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ63ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. que en tal caso convengan pasar al quinto, sin el segundo, tercero, ni cuarto, por medio de los tres de suprema dignidad, artificio que no debe ignorar el Preceptor, y el secreto que hay en los demás grados superiores de esta Escala, hasta su eminencia. 210. ☛ E. En otros transcendentes requisitos sucesivos a estos (que como queda repetido advertiremos) sen hará capaz V. A. porque solo nuestro deseo es, que pues Dios le hizo único, sea uno en el saber de esta Ciencia. 211. ☛ I. 1.Además de esto haremos un breve epílogo, diciendo, que ha de tener el conocimiento verdadero de la cosa por su causa, y al diestro que la profesare, el de la organización, compostura, y simetría del cuerpo humano (como objeto donde se han de 51 ejecutar las heridas, y tener ultimado fin las tretas). 2. Los círculos, cuadrángulos, y cuadrados que en él se consideran; las líneas diametrales, colaterales, verticales, demicientes, diagonales, horizontales, y de la contingencia, y las demás, mediante con que, y por donde ha de obrar, que son rectas, curvas, mixtas, flexuosas [que se tuercen a mitad de camino, vectores curvos, Maestro Marcelino Miguel] espirales, helíacas, circulares, perpendiculares, infinitas, hipotenusas, y paralelas; sus dimensiones, longitud, latitud, y profundidad. 3. Los ángulos que en él se hallan, y lo que puede formar en sí mismo, y fuera de sí, que son rectos, rectilíneos, obtusos, mixtos, permanentes, instantáneos, interiores, exteriores, superiores, inferiores, y correspondientes. 4. Las acciones que puede hacer en sí, fuera de sí y en otro, que son accidental, emanente, inmanente, intrínseca, extrínseca, voluntaria, y necesaria. 5. Y del acto, el activo, común, corruptivo, dispositivo, generativo, pasivo, privativo, permanente, instantáneo, particular, y mixto. 6. Del acometimiento, el perfecto, imperfecto, circular, semicircular, y recto. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.64ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 7. De los agentes, la distinción que de ellos se hace, en fuerte, flaco, mayor y menor, mínimo, activo, y pasivo. 8. De los aspectos, la oposición, contraposición, igualdad de aspectos iguales, igualdad de contrario aspecto. 9. De la cantidad, la discreta, la continua, y proporcional. 10. De la causa, la eficiente, material, formal, final, conexiva, ideal; y para la parte práctica de la destreza, la causa libre, sujeta, particular, general, universal, propincua, remota, e instrumental. 11. De la circunferencia, la común (con los ángulos, y divisiones, que en ella se consideran), la particular, y la propia. 12. Del centro, en razón matemática, el del círculo, y en la consideración de la destreza, el accidental, común accidental, particular accidental propio, de intervalo común, de particular intervalo, y de la gravedad. 13. Del compás, el Geométrico, compuesto sencillo, simple, recto, curvo, transversal, mixto, de trepidación, y extraño. 14. De la distancia, la proporcionada, común, y particular. 15. Del extremo, el de la distancia proporcionada, de longitud, latitud, y 52 profundidad, propincuo, y remoto. 16. Del fin, el de privación absoluta, de particular, de detención, determinación, perfecto, imperfecto, potencial, y ultimado. 17. De la fuerza, la operante, resistente, intensa, extensa, o reservada. 18. De las heridas, la de antes de tiempo, en tiempo, y después de tiempo, que son de primera, y segunda intención, de círculo entero, medio círculo, y cuarta parte de él, por la jurisdicción del brazo, de la espada, y del perfil, en que entra, el tajo, y revés, vertical, diagonal, demiciente, y medio. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ65ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 19. De los medios, el común de los combatientes, común de los movimientos, de privación común, de particular, dispositivo, privativo, de proporción proporcionado, y este particularizado en propio apropiado, y transferido. 20. De los movimientos, el natural, violento, accidental, circular, extraño, oblicuo, mixto, remiso, cardinal, simple, compuesto, de reducción, de aumento, de disminución, de diversión, de corrupción, generativo, de conclusión, y en vía. 21. De la potencia, la activa, pasiva, propincua, remota, común, particular, general, y universal. 22. De la privación, la absoluta, la común, y particular. 23. De la proporción, la de igualdad, desigualdad, de igualdad mayor, y menor. 24. Del cuadrado, el que se considera en el hombre, y el de la circunferencia. 25. De la superficie, la cóncava, convexa y plana. 26. Del término, el de dónde, y adónde. 27. De la espada. 28. De las líneas. 29. De los movimientos. 30. De la latitud, y longitud. 31. De las tretas, la general, particular, simple, y compuesta, sin los más comunes medios, con que la destreza consigue sus efectos. Estos y otros términos, aunque parezcan muchos, son forzosos. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.66ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 212. ☛ 6. Aquí prevengo a otro cualquier Lector, por si acaso llegare a sus manos este tratadillo de advertencias (aunque no se han impreso muchos, por ser única la Alteza a quien se consagra), que el epílogo que acabamos de referir, que contiene 31 materias de el número 211, es, y fue el que le dimos al Doctor Cristóbal Suárez de Figueroa, para su 53 Plaza Universal de todas las Ciencias, que imprimió el año de 1615 por habérnoslo suplicado; y por no pecar contra la gratitud, e indisoluble vínculo de la verdadera amistad, lo hicimos, y lo colocó en su libro, fol. 289 hasta el 291, que lo tuvimos, y tenemos a suma felicidad, el que hombres tan doctos se precien de valerse, y honrarnos con nuestras voces, lo advertimos por si maliciosamente otro quisiere adjudicárselo. 213. ☛ 8. Toda esta, y la antecedente prevención, advierte el que da a la Imprenta estos escritos en este año de 1642, y se obliga a su declaración, y comento de todas estas materias, y sustancial doctrina, como lo verá el Lector, al fin de este tratado. 214. ☛ 3. Todas las materias que se han tratado, será forzoso que dé entera satisfacción, porque el Maestro, que es docto en esta Ciencia, o en otra cualquier Arte, facultad, o disciplina, y la enseña a otros, y da razón de ella, se llama Maestro; porque si en esto falta, ha usurpado el nombre de Maestro; y así debe el que tiene obligación de aprobación, que es lo mismo que calificar; porque examen comúnmente se toma por la diligencia particular, que se hace para averiguar la verdad de alguna cosa. En todas las Ciencias hay examen para aprobar a los que las profesan, o reprobarlos; y este acto riguroso les hace estudiar, y trabajar, para dar buena cuenta de sí, que lo contrario será acabarse la virtud, y no hay cosa que más la destruya, que el vicio su contrario, y el vicio acompañado con poder, tiene amenazas de tiranía; y se verá, que la República que dilata el castigo a los viciosos, no tiene segura su libertad, porque es más el número de los viciosos, que el de los virtuosos. Y si San Agustín, dice sobre los Salmos, dos cosas nos llevan al conocimiento de Dios, la Escritura, y la criatura; así como conociendo las criaturas, que son las Ciencias, se viene en conocimiento de Dios; así para conocer las Ciencias, es muy necesaria la Escritura, que es lo mismo que desterrar el vicio con la frecuencia del trabajo, se tiene más certeza, e individual noticia de las Ciencias, según la elección de los Maestros virtuosos, y no les debemos menos que la perfección. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ67ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Y pues al padre, y al Maestro le somos obligados, y si alguna obligación ha de ser mayor, al Maestro se la tenemos; porque así como el alma es 54 total perfección del cuerpo (que es el que nos da el padre), así la sabiduría (que nos da el Maestro) es total perfección del alma; y cuanto el hombre más trabaja, y procura saber más, semejante es a Dios. Aristóteles en el 9 de sus Héticas, dice: A Dios, al padre, y al Maestro, por habernos criado, por habernos engendrado, y por habernos enseñado, no les podemos hacer igual recompensa: este pone sumo trabajo en la educación del Discípulo, dándole vueltas para desterrar la ignorancia, y desligar las ataduras, que le entorpecieron por el original pecado. 215. Estos, Señor, son algunos de los descubrimientos, que se han hecho en esta Ciencia, sin otros muchos puntos transcendentes, que con dificultad se pudieran escribir en mayor volumen, porque aunque algunos pertenecen al entendimiento, y han tenido, y tienen posibilidad de explicarse, y ser entendidos, hay otros que solo pertenecen al sentido visivo, y otros a solo el tacto, cuyos actos son distintos, sin que el uno pertenezca al otro, porque el entendimiento entiende, y no siente, ni ve (materialmente), la vista ve, y no siente, ni entiende, y el tacto siente, y no entiende, ni ve; siendo, como es preciso, en la destreza entender anteriormente lo que ha de ser, ¿de dónde? ¿Por dónde? ¿Y adónde? Ver este ser, cuando comienza a reducirse de potencia en acto, estando separadas las armas, y sentir este mismo principio de ser, cuando hay contacto de espadas; aunque si de lo aquí contenido diere el Maestro razón fundamental, e inteligencia de estas cinco Tablas, o todos los demás requisitos, no habrá más que pedirle; negando con evidencia lo que no es posible ser, y probando Teórica, y Prácticamente lo que conforme a Filosofía, y Matemática, lo que es posible que sea, podrá tenerse por bien servido V. A., pero si pidiéndole la explicación de cada una de las materias propuestas, dijere, que para formar un tajo, un revés, o una estocada, no son precisamente necesarias (que es lo que acostumbran decir los vulgares, y los pocos inclinados a saber a costa de un mediano estudio), será escapatoria para encubrir su ignorancia: porque certifico a V. A. con toda aquella verdad, que un vasallo debe decir a su Príncipe, y Señor, que cuanto aquí va escrito, tiene científica prueba, así la proposición afirmativa, como la negativa, que lo contrario de esto fuera criminal delito de infidelidad. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.68ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 55 216. Vuelvo, Señor, a la destreza de a caballo, en que no es mi intento tratar de los primores, galanterías, y floreos, que para fiestas regocijadas se han inventado, con que se entretiene, y alegra el Pueblo, que estas tienen en su abono, y aprobación lo que no se puede negar, que se agilizan los Caballeros, y habitúan para empleos mayores: ni volveré a decir, lo que ya dije en un Compendio, y nueva doctrina de la Gineta, que el año de seiscientos veintiuno [1621] salió en nombre de Don Bernardo de Bargas Machuca, dirigido al Rey nuestro Señor, siendo Príncipe, de cómo se haya de conocer un caballo por las señales exteriores, pues él (como todas las otras especies de animales generantes) es en lo natural un compuesto de calidades contrarias, y ha de recibir las influencias de los Signos, y Planetas, así en la genitura, como en el nacer; y según la combinación de los humores, y el que tuviere predominio, será de más, o menos aprobación para el servicio del hombre, y tendrá más, o menos agilidad. Y para que en la elección no haya engaño, se deben advertir las dos indicaciones, o registros de su naturaleza; la una en el rostro; y la otra en el color (además de la organización, compostura, y simetría de las partes que lo constituyen), la primera en el ser bien proporcionado, alegre, los ojos pequeños, y vivaces, la frente leonina, las orejas pequeñas, y puntiagudas; por la segunda, que es castaño, alazán [más o menos rojo, parecido a la canela, S. A., S. F. 1] tordillo [con el pelo mezclado de negro y blanco, S. A., S. F. 2], peceño [del color de la pez, de la brea S. A., S. F. 3], morcillo [marrón muy oscuro, tendente al negro, Maestro Marcelino Miguel], y rucio [de color pardo claro, blanquecino, o canoso, S. A., S. F. 4], son más ágiles, y ligeros que otros; que el bayo [de color blanco amarillento, S. A., S. F. 5], overo [de color parecido al melocotón, S. A., S. F. 6], melado [de color miel], rosillo [que tiene el pelo mezclado de blanco, negro y castaño, S. A., S. F. 7], lobuno [que tiene el pelaje grisáceo en el lomo, más claro en las verijas y en el hocico, y negro en la cara, crines, cola y remos, S. A., S. F. 8], y pelderrata [quizá se refiera a ratonero, o grullo, siendo esta última voz mexicana, haciendo referencia ambos términos a un color grisáceo o ceniciento, S. A., S. F. 9], son pesados, por lo que domina en ellos la flema, y melancolía, que corresponden al agua, y la tierra, como los primeros coléricos, y sanguíneos, correspondiendo al fuego, y al aire; y además de esto particular aviso al Caballero, ya puesto a caballo, de los ángulos que han de hacer los pies con las piernas, y estas con los muslos, y estos con el cuerpo, como todos han de ser de una misma especie para que vaya fuerte, y airoso, con otros requisitos, que no merecen desprecio. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ69ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Solo diré de lo precisamente contencioso, dónde el resistir, y el ofender (si la necesidad le pidiere) han de concurrir en un tiempo: en esto se hallarán seis opiniones, a las que el crédito, más que el conocimiento de la razón ha sustentado, en no debida autoridad. La una es la batalla de espada contra espada (ya sea a la Gineta, o Brida) con notable error en el cómo, y dónde haya de llevar el diestro la suya, variando 56 en esta misma, con sectas diferentes; otra de lanzas, y adargas [escudo de cuero, ovalado o de forma de corazón, S. A., S. F. 10] no más ajustada que la antecedente; otro con lanza el de a caballo, y el de a pie; otra con lanza el de a caballo, y espada el de a pie; otra con lanza el de a pie, y espada el de a caballo; y la otra del torneo, y justa Real, aunque de estas son menos los descritos, que la continuada tradición en las Provincias donde más se ejercita. 217. Para haber de tratar el Maestro de cada una de ellas, le será preciso tener bien vistos, y examinados los libros de once Autores, estos son los más comunes, Don Diego Ramírez de Haro, Don Juan de Peralta, el Conde de Puño en Rostro, Don Bernardo de Bargas Machuca, Don Simón de Villalobos, Don Diego Silvestre, Don Bartolomé de Aguilar, Jerónimo de Carranza, estos Españoles: y Camilo, Agripa, Ludovico, Federico, Ghisliero, Extranjeros, que escribieron esta materia; y hallándose capaz de los preceptos, en que la fundaron, probar con razones, ya Filosóficas, ya Matemáticas, o con las unas, y otras el poco acierto que tuvieron, presuponiendo anteriormente (para que haya términos hábiles sobre los que asentar el argumento, formar el silogismo, y sacar la consecuencia), que en la primera de espada con espada, sean iguales los cuerpos de los combatientes, los caballos, y las armas. 218. Luego hará particular distinción de cada una de las tres diferencias, que puede haber en el combatir, estas son, acometerse ambos contrarios, pasando de galope, o estar juntos los caballos por los estribos, y tirándose a herir, o aguardar el uno, y acometer el otro. 219. En la primera filosofará, si los caballos en el acometerse, ¿podrán ir por la línea del diámetro común del círculo, que se considerará en la distancia del uno al otro, o convendrá que alguno se aparte de ella? ¿Y a qué lado la ha de dejar precisamente el diestro? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.70ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 220. Y probar por demostración Matemática (contra dos Autores, más opinados, que bien advertidos, antes en todo engañados), ¿cómo ha de ir afirmado el diestro, en cuál de los tres planos ha de llevar la espada, así para su mayor defensa, y potencia más propincua de 57 herir, y oponerse a las acciones contrarias? ¿Cuál será el inmediato movimiento para la herida? ¿Y cuál ejecutará, con el que juntamente quede defendido? 221. ¿Cuántos ángulos, y de qué especie ha de formar el brazo con el cuerpo? ¿Y de cuál de los tres medios de la defensa podrá usar? ¿Y habrá caso, en que la agregación, y el desvío, o ya sea la diversión, puedan sustituir por ellos, y ser mediato para que alguno se consiga? 222. ¿De cuál de las tretas genéricas, y de las que de ellas se especifican, podrán formar el uno contra el otro, según la presente, o futura posición, y de cuáles no les será posible, aunque con desordenada potencia las quieran intentar? 223. Para la segunda, ¿en qué lado puede estar el diestro con su contrario en igualdad de aspectos iguales (aunque sea por acto instantáneo) con potencia de herir con una de cuatro tretas, las dos contrarias, y las dos diferentes? ¿Y en cuál lado, teniendo esta misma posición de igualdad, que no tenga potencia para formar ninguna, y la tendrá el contrario para herirle, con todas las referidas? 224. ¿Y en qué lado podrá estar en igualdad de contrarios aspectos, que pueda herir de tajo, estocada, o medio revés, o con medio revés, o estocada, conociendo estas diferencias, según el tocamiento, y contacto de las espadas? 225. ¿Y en cuál de los lados podrá estar en esta igualdad misma, que él, y su contrario estén privados de poder formar treta alguna de cuantas tiene descubiertas el Arte? Y si alguno de ellos lo intentare, haciendo extremo con el cuerpo, ¿será dando disposición igual para ser herido? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ71ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. 226. ¿Le será posible al diestro, o a su contrario, formar alguna treta desde el término que de esta Arte se dice oposición, así como cabe en la posibilidad, que puedan formarse algunas, estando en contraposición, sin que las impida ninguno de los tres medios de la defensa? 58 227. ¿Y habrá caso en que el uno al otro le pueda ganar los grados al perfil? ¿Y en cuál, y cómo, habiéndolos ganado, habrá juntamente perdido los suyos, sin que haya desigualdad en las potencias? 228. ¿Y cuándo, y cómo, si los ganare, conseguirá los dos efectos, que causa el medio proporcionado en las tretas, que mediante él, y por aquel término se forman, que serán la disposición de poder herir, y la privación para no poder ser herido? 229. Para la última diferencia, supondrá, que el diestro es el que quiere aguardar (ya por su gusto, o porque le conviene así), y para esto informará, con prueba evidente, ¿cómo le coartará la potencia, de suerte, que no le pueda acometer, sino por la parte que él quisiere, para tener mayor disposición de defenderse, y herir? 230.