De esta manera, al encontrarse en un medio proporcional tan cerrado, es considerablmente difícil llevar a cabo acciones con el arma sin sacarla del medio, que no sean lesivas para el paciente. Es así como llegamos a lo que es el peor aspecto de este segundo problema, ya señalado al comienzo del mismo: las acciones con el arma no tendrían la posibilidad de ser respondidas por el paciente o de poder desviar el objetivo ejecutivo del objetivo real. Esto quiere decir que, debido a la resolución que en la película tienen las obras, es imposible la continuación del asalto a no ser que los tiradores retiren sus armas del medio, para a partir de ahí poder responder a la acción del paciente o realizar la acción ejecutiva, eso sí, evitando el tocado en el oponente, de manera que las armas deben volver a salir del medio. Este ciclo se repite durante casi la totalidad del asalto, ya que en las partes donde Kylo Ren aún no ha ignitado el arma no se puede señalar este error, y a su vez da a entender que, de nuevo, los responsables de la coreografía no poseían los conocimientos necesarios para dilucidar la importancia del mantenimiento continuo del arma en el medio, o bien y preferiblemente, que la influencia de factores externos (guionistas, director, productor y habilidad de los actores) obligó a que, como vemos constantemente durante el asalto, el arma salga del medio. Obras al unísono sin justificación coherente: El tercer problema, posiblemente el que más delata la naturaleza coreográfica del asalto, es la actuación con el arma, prácticamente en simultáneo, por ambos tiradores durante la mayoría del asalto. No tiene sentido que los dos tiradores estén actuando a la vez la mayoría del tiempo, ya que eso significa que uno sabe lo que el otro va a hacer, y viceversa. Y para que eso ocurra, dicho asalto debe ser artificial, es decir, una coreografía. Evidentemente, es más fácil planificar unas obras concretas a llevar a cabo durante el asalto con cada personaje, que dejar vía libre a un asalto improvisado, ya que para que el mismo tuviera KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX256 coherencia ambos tiradores (actores) deberían haber estudiado los conceptos esgrimísticos pertinentes. Es entendible que en una producción donde los plazos están muy acotados, es más sencillo que los actores se aprendan una serie de movimientos con el arma, preparados por alguien versado en la materia y luego los pongan en práctica, a que deban estudiar una serie de conceptos para luego poder tener competencia con el arma láser. Esto se debe a que la primera opción descrita ahorra tiempo y probablemente bastante dinero, del mismo modo que tener una serie de movimientos predefinidos debería acelerar la grabación del asalto y, a la vez, garantizar la sensación de riesgo para los personajes en el mismo a través de la práctica constante hasta considerar que la toma grabada es la apropiada para que pase el corte y aparezca en la película. Es por ello que se hace aún más evidente que, si el asalto ha sido planificado y coreografiado, la iniciativa debería ir alternándose entre un personaje y otro, existiendo un cierto debate esgrimístico. Un tirador realiza una obra, el otro reacciona a la misma con posterioridad, realiza una obra dispositiva para recuperar el control del medio, y es ahora este quien realiza la obra y el otro quien debe reaccionar, y así sucesivamente, dando lugar a frases de armas en las que las obras agentes son coherentes con las pacientes, pese a no ser llevadas a cabo en el mismo tiempo. Se hace muy extraño que ambos tiradores estén obrando al unísono constantemente, ya que parecen estar de acuerdo para actuar a la vez con el arma y sin herir al contrario. Esto vuelve a poner de relieve la coreografía sobre el posible realismo que transmita el asalto. Es evidente que este obrar al unísono podría encontrar justificación narrativa, valiéndonos de que ambos personajes usan la Fuerza para preveer lo que va a hacer su paciente, y así actuar cada uno en consecuencia según sus respectivos intereses. Pero de ser esto así, podríamos entrar en un bucle de previsiones que harían inútil el asalto, pues ambos tiradores tendrían el enfrentamiento mentalmente, no físicamente. Además, podríamos extrapolar esta previsión a otras películas y productos, entrando en contradicción cuando sea evidente que dicha previsión no existe o bien es obviada por los personajes en ciertos momentos. Es por ello que podemos afirmar que la excusa de una previsión a través de La Fuerza, no es válida. Este obrar al unísono hace que, llegado un momento del asalto, no se sepa cuál es la intencionalidad de cada tirador, o si este tiene intención alguna con su obra. Como ya se ha comentado en la obra situada entre el 1:20:32 y 1:20:35 del asalto, y volviendo a utilizar el razonamiento expresado en dicha obra, llega un momento en que, aunque el movimiento de la hoja se extiende sobre el plano inferior, en teoría hacia el paciente, el mismo rumbo de la hoja hace que, aunque uno de los tiradores (Rey) tuviera la rectitud en una extensión total dentro de las condiciones descritas en la obra ya analizada, no pudiera llegar a realizar el tocado sobre su objetivo. Así, no podemos catalogar este movimiento de obra ejecutiva. Respecto a la obra defensiva, tampoco parece encajar si tenemos en cuenta que Kylo responde de manera evidente hacia la hoja de Rey, queriendo reparar y detener la trazada, cuando ya hemos CONCLUSIONES257 comentado que geométricamente no era posible que esta llegara a su objetivo (más aún cuando el Sith está extrañando continuamente, en cuanto a compases se trata). Así, al no poder definir con claridad ante qué nos encontramos, nos hallamos en la tesitura de tener que describirlo únicamente como un movimiento del arma, pues no sabemos la naturaleza intencional real del mismo. Por otra parte, como ocurre en el caso de Rey, no podemos señalar la naturaleza exacta de del movimiento del arma de Kylo Ren. Deberíamos suponer una acción de reparo observando todo el desarrollo anterior del asalto y los recursos comunes de los tiradores, pero el movimiento del arma de Rey, principalmente por el rumbo de la hoja, se predispone más defensivo que ejecutivo. Teniendo en cuenta que Kylo estaba realizando una concatenación de compases extraños (no sabemos si únicamente sobre la recta extraña por la perspectiva ofrecida), la acción de Rey con el arma, de ser ejecutiva, no hubiera alcanzado su objetivo. Kylo podría o debería poder predecir el fallo de cálculo de Rey y aprovecharlo a su favor, suponiendo que contara con los conocimientos esgrimísticos necesarios (tal y como los entendemos en la realidad) para poder jugar con su geometría y la de su paciente, más aún cuando tiene una formación y una experiencia más dilatada que la Jedi. Incluso debemos señalar la tranquilidad de la que parece hacer gala el Sith, que debería permitirle un juicio claro de la situación y vislumbrar las oportunidades para finalizar el asalto con la baja opositora, o incluso, sin abatir o herir mortalmente a Rey. En cualquier caso, el movimiento del arma de naturaleza intencional no definible hace que la hoja de Kylo entre en contacto con la de Rey, iniciando agregación. Medio proporcional exageradamente ceñido: El cuarto problema esgrimístico es que los tiradores se encuentran constantemente en un medio proporcional muy cerrado, pudiendo incluso considerarlo de común herida. Si bien es cierto que comienzan el asalto en el medio de proporción, y que vuelven a este en contadas ocasiones, cada una de ellas no se realiza de manera consciente por los tiradores. Es decir, dicho regreso al medio de proporción no se debe a que los tiradores entiendan que deben volver a empezar a obrar desde una distancia segura, desde la que tener la oportunidad de reflexionar y lograr una inmersión en el medio proporcionado a la vez que mantienen a salvo su integridad física. Muy al contrario, el regreso al medio de proporción se da debido a que el contexto espacial en el que se desarrolla el asalto obliga a ello. Primeramente, Kylo sale de plano y aumenta el medio que lo separa respecto a Rey, ya que al inicio del asalto se pasa de medio de proporción a medio proporcional debido a la impulsividad con el arma de la Jedi. Después, es el fuerte oleaje el que obliga a ambos tiradores a ampliar el medio, del proporcional al de proporción, llegando a una distancia no operativa, realizando ambos un salto potenciado con la Fuerza. KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX258 Sin embargo, en ambas ocasiones los tiradores transicionan rápidamente de la distaqncia no operativa o desde el medio de proporción, al medio proporcional, obviando totalmente las posibilidades que ofrece el primero, pasando a un medio que ya se ha señalado como proporcional pero que debido a lo cerrado del mismo podemos llegar a señalar como de común herida. Esto vuelve a traer a colación los tres primeros problemas, pues la Esgrima Láser es una disciplina donde no solo hay que dominar las disciplinas adyacentes a la misma, sino que los mismos conceptos que la forman dependen unos de otros, por lo que si uno falla, da lugar a una cadena de ineficiencias que dan como resultado un desempeño ineficiente del tirador en el asalto, valga la redundancia, y con ello la posibilidad de que el paciente logre el tocado aumenta dramáticamente. Es así como podemos ver la causalidad entre los problemas expuestos: se realizan movimientos con el arma donde la fuerza implicada para generar el vector de inercia no se controla, lo que conlleva que el arma salga constantemente del medio y que, siendo este proporcional y tan cerrado que se puede considerar de común herida, haga necesaria esta salida de las armas del medio para poder continuar con el asalto de manera artificial (ofreciendo así la posibilidad de respuesta al paciente, o bien pudiendo realizar una acción ejecutiva con el objetivo ejecutivo desviado respecto del objetivo real), lo que a su vez da lugar a que los tiradores no amplíen el medio, ya que se hallarían en esta necesidad si el arma láser no saliera del mismo y tuviera posibilidad constante de ofender al paciente respectivo, bien por acción del agente, bien por equivocación del paciente. Es por ello que, encontrándose los tiradores en un medio proporcional tan cerrado, una mayor parte del tiempo en el estrato del horizonte de sucesos, resulta sumamente extraño que el asalto se prolongue durante más de tres minutos. Un medio proporcional tan cerrado que se puede suponer de común herida, no da lugar a equivocaciones por parte de los tiradores, pues cualquier mala medición en las fuerzas implicadas en la generación del vector de inercia del arma, cualquier salida del arma momentánea del medio, así como la suma de estos dos aspectos junto con el propio medio en el que se dan lugar, dejan al tirador, que cae en los fallos explicados, totalmente expuesto ante su paciente, sin posibilidad alguna de reacción, pues dicho paciente tendría el medio proporcionado apropiado. Y aunque esto sucede varias veces a lo largo del asalto, volvemos a insistir en que ninguno de los participantes en el asalto aprovecha dichos momentos de ventaja, sino que espera a que el paciente se recupere y pueda actuar al unísono o a un ligerísimo tras tiempo, para llevar a cabo la siguiente acción con el arma. Incidimos otra vez en la prolongación del asalto no por la habilidad natural de tiradores, sino por la artificialidad que impone la coreografía. CONCLUSIONES259 Asimento de las armas incoherente con la biomecánica y técnica: Se podría considerar este como el último gran problema recurrente observado en este asalto, aunque aún nos queda uno más que nos sirve como transición a otros que aparecen en contadas ocasiones, pero que igualmente sacan a relucir el pobre planteamiento del asalto. Con esto nos referimos al profundamente ineficiente asimento de la guarnición del arma, por parte de ambos tiradores, desde el inicio hasta el final del asalto. Es decir, cuando el asimento se realiza a una mano, el pulgar no lo extienden dejando al mismo con la parte más distal al borde del emisor, sirviendo como pinza junto con el resto de los dedos, como sería correcto, sino que lo pliegan sobre estos, quedando la primera falange pulgar paralela a los metatarsianos. Además, cuando el asimento es a dos manos, la mano no hábil no se lleva al pomo, lo que facilitaría el movimiento del arma y la implicación de fuerza para generarlo, sino que la llevan al puño, de forma temporal y transitoria, lo que da lugar a la limitación del movimiento del arma, mayor dificultad para corregir el vector de inercia de ser necesario, así como un menor control de la fuerza implicada en la generación del vector de inercia. Cabe añadir que ambos tiradores mantienen en todo momento un asimento estático (hammer grip). Esto se aplica tanto para el asimento regular como para el asimento invertido. A pesar de ello, cabría preguntarse si este asimento se debe realmente al desconocimiento de los tiradores, o si es que la morfología de la guarnición no daba pie a otra posibilidad a la hora de realizar el asimento. Es así que, para encontrar la respuesta, haremos un inciso para explicar la morfología de la guarnición del arma láser de cada tirador, y cómo podríamos traducir esta a la clasificación que se puede encontrar dentro del Libro del Furasshu. Es por ello que habrá elementos que no encuentren traducción, que la encuentren pero no sea aplicable por el contexto narrativo, que se desconocen al no poder encontrar datos fiables o que sí la encuentren al ser elementos literales inalterables, sea un contexto real o ficticio (como las propias características de la guarnición, sean estas más o menos eficientes). Igualmente, se intentará realizar una clasificación de las armas empleadas según la geometría de la hoja y de la guarnición, para tener una visión más completa de las mismas y que el lector entienda cuáles serían las dimensiones de las armas regulares con las que los tiradores de la disciplina de la Esgrima Láser deben transitar por el medio. Esto fundamentará los fallos graves y reiterados ya explicados, a la vez que ofrece un breve respiro tras la larga disquisición técnica realizada, y la que queda por realizar. KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX260 Naturaleza que las armas del filme tienen en la Esgrima Láser, en cuanto a las dimensiones de las mismas en la disciplina real: Según la longitud de la hoja: Ambos tiradores portan hoja natural o daito, mayor de 75 cm y menor de 93 cm (habría que buscar la medida exacta), sección de 25.4 mm, tipología común. La hoja natural recibe su nombre al ser la longitud más común y versátil para la práctica mayoría de los tiradores. Es una medida que permite un medio de proporción seguro, así como la posibilidad de generar hojas plenamente manejables, tanto a una mano como con dos. Resulta relativamente sencillo generar un conjunto, entre hoja y guarnición, que mantenga un punto de equilibrio cómodo y próximo. “La hoja natural o daito es ideal, y la mayor longitud recomendada, para poder realizar la acción del iai con comodidad y agilidad.” P. 32 Libro del Furasshu. Según su ajuste a las longitudes: Máxima: aquella pieza que posee una medida ceñida o cercana a la mayor posible dentro de la categoría a la que pertenezca. P. 38 Libro del Furasshu. Regular: la hoja que se mantiene en el rango medio de medidas respecto a la categoría a la que pertenezca. P. 38 Libro del Furasshu. Parece ser una de estas dos por lo que se puede ver, pero la única manera de confirmarlo es obteniendo las medidas de la hojas usadas durante el rodaje, ya que se supone que su longitud es la misma luego de que se transformen en láser mediante la edición. No obstante, es muy posible, que ambas hojas de los implicados sean regulares, no llegando a los 93 cm de un daito máximo. Según la guarnición: Ambas armas implicadas son de hoja simple, aunque una tenga ventiladores que funcionarían como gavilanes (encadena y engavilana con ellos, por lo quela energía que expulsan los mismos debería ser igual a la de la hoja del arma). La guarnición de hoja simple es aquella que solo puede alojar una hoja en un momento determinado. Esta guarnición estará equipada solo con un emisor en uno de los extremos, siendo el otro, un pomo o un cierre. P. 38 Libro del Furasshu. CONCLUSIONES261 Según la longitud de las guarniciones, ambas armas resultan tener una guarnición mixta o de mano y media (29’8 cm Kylo Ren, 28 cm la de Anakin/Rey): Las guarniciones de mano y media son las más habituales y funcionales, pues otorgan la posibilidad de trabajar y asirlas tanto con una mano como con dos. Además su longitud ayuda, de manera física, a hacer más patente el peso del pomo, y con ello, a obtener un óptimo y más configurable equilibrio del conjunto. Equipadas habitualmente con emisores de mayor tamaño, y casi siempre dedicadas a una hoja dai. Sus dimensiones están comprendidas entre los 25 y los 33 cm. P. 40 Libro del Furasshu. Según la sección de su hoja, dai: La sección dai está limitada por el ánima del emisor, que ha de ser de 25.4 mm. Esta es la medida donde se usan los hefts, o guarniciones, más gruesas y con un ánima de mayor diámetro. También existe una variante de esta sección llamada “europea”, que tiene como sección 25.0 mm, respondiendo esta a un ajuste de las medidas del sistema métrico. La hoja de sección europea está equiparada y permitida en los mismos contextos que la sección de 25.4, llamada americana o de pulgada. P. 43 del Libro del Furasshu. Los emisores de la armas de Rey y Kylo: Rey porta un arma con un emisor de corona, pues se aprecian volúmenes, o geometrías del emisor, que proceden de la parte proximal y que se proyectan hacia la distal, sin tener contacto estas entre sí. Se podría decir que es cuando se puede entender una cierta forma de corona, nombre que también puede darse a este tipo de emisor. P. 45 del Libro del Furasshu. Kylo usa un emisor ventilado, una tipología prohibida para duelo y sparring de la Esgrima Láser. El emisor ventilado hace referencia a la necesidad, figurada, de ser disipada una cantidad concreta de energía residual, procedente del cristal de enfoque corrupto, de un arma de ficción. Esto genera una geometría, que al igual que con los disipadores de maestro, exponen al tirador a un fácil tocado por parte del paciente. Además, existe la posibilidad de generar daño a la hoja del opositor con el perfil de los ventiladores. P. 46 del libro del Furasshu. El emisor de Kylo Ren aumenta el potencial autoejecutivo de su arma, exponiendo al usuario al contacto con los ventiladores, que podrá resultar profundamente lesivo. Por tanto, esta geometría de guarnición, a efectos prácticos figurados, no aporta nada útil. KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX262 Los Trigger de las armas implicadas: Funcionamiento de los triggers de ambas armas: Botón: El dispositivo interruptor que facilita el encendido de la hoja es un botón físico. Este puede ser capacitivo o de presión. Además, puede presentar distintas formas de proteger frente a su pulsación involuntaria y/o apagado forzado. P. 47 del libro del Furasshu. Funcionamiento del tiempo de ignición directa: tiempo de ignición en la que se produce esta justo tras accionar el trigger. P. 48 Libro del Furasshu. Fade de la ignición: El fade es el término con el que se define el efecto con el que la ignición tiene lugar. P. 48 Libro del Furasshu. Ambas armas tienen un fade de ignición rápido, o sea, que tiene un crecimiento en su presión lumínica menor a una décima de segundo. P. 48 del libro del Furasshu. Funcionamiento del tiempo de extinción directo: tiempo de extinción en la que se produce esta justo tras accionar el trigger. P. 49 Libro del Furasshu. Hilt, puño o cuerpo: Rey (de distal a proximal): Compuesto: el que está creado a partir de piezas independientes de distintas secciones, dando lugar a una pieza claramente irregular o fraccionada en varias longitudes. P. 52 Libro del Furasshu. Liso: este diseño es aquel que se mantiene pulido, o con un dibujo, rugosidad o relieve sencillo, en toda su longitud. P. 50 Libro del Furasshu. Plano: dícese de aquel que extiende el perímetro del cilindro que lo forma de manera totalmente paralela en toda su extensión, o sea que es total y puramente cilíndrico. P. 51 del Libro del Furasshu. CONCLUSIONES263 Lobulado: se llama así a aquel que tiene abultamientos y estrechamientos perimetrales a lo largo de su extensión, o en parte de ella. P. 51 del Libro del Furasshu. Trigger y cinta de cuero. Rugoso: aquel que tiene un relieve acentuado generando una textura de una escala considerablemente grande. P. 50 Libro del Furasshu. T Tracks: apelando a los puños que se pudieron ver en las primeras entregas del trasfondo cinematográfico, el sistema se basa en unas piezas dispuestas perimetralmente, con cierta longitud. Para la mayoría de las acciones, este sistema no supone ventaja alguna. A lo único que contribuye es a la creación de un mayor grip respecto a la tornada. Además, confiere al puño una sección mucho mayor, y esto puede entorpecer de forma dramática el asimento. P. 51 Libro del Furasshu. Kylo Ren (de distal a proximal): Compuesto: el que está creado a partir de piezas independientes de distintas secciones, dando lugar a una pieza claramente irregular o fraccionada en varias longitudes. P. 52 Libro del Furasshu. Liso: este diseño es aquel que se mantiene pulido, o con un dibujo, rugosidad o relieve sencillo, en toda su longitud. P. 50 Libro del Furasshu. Plano: dícese de aquel que extiende el perímetro del cilindro que lo forma de manera totalmente paralela en toda su extensión, o sea que es total y puramente cilíndrico. P. 51 del Libro del Furasshu. Estrechado: al contrario que el abultado, este presentará una cierta reducción de su diámetro en torno al centro de su longitud. P. 51 libro del Furasshu. Rayado: aquel que presenta un dibujo, más o menos marcado, con más relieve o menos, o con piezas independientes, a lo largo de su extensión. Este sistema, suele ser el más eficiente en la confluencia entre comodidad, grip y manejo. P. 50 Libro del Furasshu. T Tracks: apelando a los puños que se pudieron ver en las primeras entregas del trasfondo cinematográfico, el sistema se basa en unas piezas dispuestas perimetralmente, con cierta longitud. Para la mayoría de las acciones, este sistema no supone ventaja alguna. A lo único que KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX264 contribuye es a la creación de un mayor grip respecto a la tornada. Además, confiere al puño una sección mucho mayor, y esto puede entorpecer de forma dramática el asimento. P. 51 Libro del Furasshu. Parte final del puño. Hay que tener en cuenta los desperfectos a lo largo de la guarnición y el cableado exterior. Pomo: La naturaleza de los pomos de las armas de Kylo y Rey son difícilmente identificables, pues es dependiente de conceptos que no están claros en la cinta, y por tanto, no se puede determinar el peso de estas piezas, cosa que es parte fundamental de su tipología. Catalogación de las armas de Kylo y Rey según el conjunto, sumando hoja y guarnición: Según su equilibrio: El equilibrio de ambas armas aparenta estar relativamente adelantado. Esto es notable por el punto de pivote que presentan cuando los actores ejercen presión sobre las guarniciones sin pretender el movimiento de la hoja. Es ahí cuando esta hoja queda atrasada respecto al movimiento del asimento y guarnición, siendo testigo esto de poseer una considerable inercia, producto de la masa adelantada. Según su cuerda: Extenso: un conjunto con una cuerda cercana a los límites máximos permitidos para su uso. P. 54 Libro del Furasshu. Medio: conjunto con una cuerda de dimensiones regulares respecto a los límites máximos permitidos para su uso. P. 54 Libro del Furasshu. Según su uso: Comunes: aquellos conjuntos que dan como resultado una pieza que encaja a la perfección dentro de las limitaciones de cualquiera de las categorías de duelo. De duelo: aquellas que, circunstacial o constantemente, son aptas para el duelo, pues cumplen las dimensiones, premisas de seguridad y con la revisión y aceptación del juez. P. 54 del Libro del Furasshu, aunque en realidad no podríamos decirlo. CONCLUSIONES265 Principal o mein: que es aquella destinada a ser usada por la mano hábil en daisho, por separado como arma única en duelo, o como primera elección dentro del repertorio propio. P. 55 Libro del Furasshu. Canon: conjuntos en los que su guarnición está configurada y diseñada tal, estética, interior o exteriormente, como los ejemplares vistos en las obras de ficción. Por norma, estas guarniciones no están pensadas, configuradas ni habilitadas para su uso en combate o para proveer de un asimento ergonómico. Pese a ello, se pueden encontrar piezas que, gracias a su manufactura específica, están dotadas de durabilidad y resistencia estructural para proveer un uso seguro de ellas en un contacto o duelo. P. 55 del Libro del Furasshu. Según su funcionamiento datha, compleja o electrónica: El arma datha es aquella que posee capacidades más allá de la sencilla operación binaria de ignición o extinción de la hoja. Esta, en ocasiones puede estar equipada con un sistema de vibración llamado “grillo”. Se recomienda el uso de esta, tan solo para Furasshu y Maestros, dada su complejidad de mantenimiento y su posibilidad de emitir el fulgor en distintas longitudes de onda. Será interesante contar con la asistencia de un dath, o de sus conocimientos, para realizar un perfecto acondicionamiento de la programación, así como para mantener un perfecto control del mantenimiento. P. 56 del Libro del Furasshu. Según la fuente de energía integrada: Aquella que posee una fuente de energía instalada en el interior del hilt y que no puede ser extraída de modo sencillo o sin precisar de útiles específicos. Así pues, el puño estará dotado de un sistema de alimentación externa para facilitar la recarga. P. 56 del Libro del Furasshu. En el caso de las armas de ficción, no necesitan recarga. Catalogación: Arma simple, natural o daito, mixta o de mano y media, datha, mein. La idea es intentar traducir las armas de ficción a lo que estarían usando de ser real, de acuerdo la clasificación realizada por el Maestro. Es por ello que hay elementos que no encuentran traducción, que la encuentran pero no es aplicable por el contexto narrativo, o que sí la encuentran al ser elementos literales inalterables sea un contexto KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX266 real o ficticio (como las características de la guarnición, sean estas más o menos eficientes). Es así como llegamos a los fallos o problemas que se dan de manera puntual a lo largo del asalto, pero que igualmente resultan en la pérdida de la coherencia del mismo, así como reflejan la ineficiencia de las obras llevadas a cabo por los tiradores. En esta ocasión no hay una relación causa-efecto fundamentada que se pueda hacer de los mismos, por lo que esta solo se realizará si se considera que hay motivos suficientes para ello. Así pues, podemos comenzar por los compases que llevan a cabo los tiradores, debiendo realizar la puntualización de que la problemática se observa cuando el tránsito de dichos compases por el plano inferior es advertible. Como se ha ido señalando a lo largo del asalto, los personajes en muchas ocasiones no llevaban a cabo compás, lo realizaban pero quedaba fuera de plano y no podía definirse el mismo, o el movimiento de la cámara impedía juzgar si realmente había un compás o no. Aclarado esto, que explica por qué se incluye este aspecto como puntual y no continuo a pesar de que los compases o la ausencia de los mismos forman parte de cada obra, debemos decir que los compases elegidos por los tiradores no son los más eficientes. Los personajes se decantan por una sucesión de medios compases, no compases completos. Esto da lugar a que el tránsito por el plano inferior no sea fluido, lo que genera pequeñas pausas en el desplazamiento del tirador que el paciente podría aprovechar a su favor. Del mismo modo, las configuraciones geométricas y guardias a las que dan lugar estas sucesiónes de medios compases, quedan inconclusas, incoherentes y, en ocasiones, ineficientemente dispuestas por la incapacidad de sostener una afirmación coherente. Por tanto, la ineficiente sucesión de medios compases va a condicionar las posibilidades del tirador de cara a su siguiente obra, ya que van a condicionar la guardia final de una obra, que pasa a ser la inicial de la siguiente. Además, esta sucesión de medios compases indica que los tiradores no están midiendo el medio. Si lo hicieran, no tendrían problema en realizar compases compuestos, pues sabrían que, o bien quedan fuera del alcance ejecutivo del paciente, o bien están realizando una obra dispositiva con el arma que permite cerrar el medio manteniendo la seguridad en cuanto a la integridad física y la capacidad de reacción a una obra del paciente, en respuesta a la desventaja en la que la acción dispositiva del agente le ha situado, buscando precisamente el paciente volver a hacerse con la iniciativa. Sin embargo, la sucesión de medios compases da a entender que los tiradores no tienen esta planificación del asalto, ya que no tienen esa seguridad anteriormente mencionada que aporta la geometría. Más bien, los tiradores transitan por el plano inferior dubitativos, pensando en donde tienen que situarse para poder continuar con la coreografía, ya que la distancia debe ser la ideal para poder desviar el objetivo ejecutivo, o para que uno de los participantes del asalto pueda reparar la acción ejecutiva del otro. Es decir, la prevalencia de la estética y de la artificialidad en el asalto hace que la coreografía no solo CONCLUSIONES267 influya en la incoherencia de las acciones con el arma y obras, sino que además vuelve ineficiente el tránsito por el plano inferior, lo que a su vez da lugar a una afirmación y planta de la guardia final que ni mucho menos son las idóneas para encarar la siguiente obra. Esto nos da a entender que una mala coreografía va a desarbolar por completo cualquier eficiencia y coherencia que pudiera haber en las obras de los tiradores. Podemos hablar ahora de las trazadas circulares y amplias, que con el arma láser carecen de sentido. Esto se debe a que el arma láser no necesita la aplicación de fuerza para realizar su cometido ejecutivo, ya que la hoja, por sí sola, tiene un potencial lesivo enorme, potencial que alcanza sus máximas cotas con un correcto control de la misma a través del movimiento del arma y su disposición continua en el medio, con la punta sobre el diámetro común de la sencillez. De hecho, entre Canon y Leyendas hay pocas de maneras protegerse de un arma láser: usar un arma de la misma naturaleza, recurrir al metal cortosis, al beshkar, al coral de Yuuzhan’Tar… Es decir, un arma que posee la capacidad de prácticamente atravesar cualquier material conocido en el universo de Star Wars, debe manejarse con el cuidado máximo, pues de lo contrario se vuelve un peligro para su propio usuario. Y eso es lo que ocurre cuando se opta por las trazadas circulares y amplias en su uso. Estas trazadas circulares llevan consigo la implicación de una fuerza superior a la necesaria para generar un vector de inercia que sea eficaz para aprovechar el potencial del arma, lo que supone un menor control de la misma y una mayor dificultad para corregir el vector de inercia. Esto no es un problema si únicamente se tiene en cuenta la naturaleza literal del arma, pero sí lo es cuando se aplican los efectos figurados que tendría un arma funcional. Entender que el arma siempre posee su potencial figurado es un principio en que se fundamenta la disciplina de la Esgrima Láser. Evidentemente, el tipo de movimientos de la película, amplios e ineficientes, te dejan constantemente expuesto ante el paciente, ya que se retira la hoja del medio, entregándolo por completo, y cualquier posibilidad de reacción a la obra del paciente se pierde a través del tiempo invertido en la corrección del vector de inercia, por lo que el agente contaría con la posibilidad de obrar sumamente a tras tiempo, cuando su paciente ya se ha hecho con el medio proporcionado apropiado o transferido. Aún así, en el plano literal, la hoja sigue siendo una pieza de policarbonato, por lo que el riesgo real que corre el agente es mínimo. Explicado esto, ¿qué podría ocurrir si realizas movimientos sin control con un arma cuyo potencial lesivo es de los más letales dentro de su universo? Lo primero y ya comentado, el agente se expone totalmente al paciente. Y no solo eso, sino que al entregar el medio y tener que realizar una corrección importante del vector de inercia del arma, cualquier posibilidad de continuar con el asalto se pierde, pues al paciente le bastaría con situar el arma en el diámetro común de los tiradores para KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX268 finalizar el asalto. Lo segundo, una de las hojas implicadas en el asalto, con la naturaleza figurada que nosotros le damos a las mismas en los productos de Star Wars, se está moviendo de manera descontrolada por el medio. Esto puede llevar a dos situaciones. La primera es que el paciente aproveche dicho descontrol del arma por parte del agente, atajando y llegando al medio proporcionado a través de una de las tres fases del atajo. La segunda, es que el agente se hiera a sí mismo al no calcular ni prever la trazada del arma, la posibilidad de corrección de esta y la fuerza necesaria para generar el vector de inercia. Esto nos lleva de nuevo a uno de los problemas continuos ya explicado, como es la retirada constante del arma del medio, por parte de ambos tiradores durante el asalto, ya que es el resultado de estas trazadas circulares y amplias con un exceso de aplicación de fuerza en la generación del vector de la acción. Pero también nos hace reflexionar acerca de la manera más eficiente de llevar a cabo la acción del arma en la obra ejecutiva. Y si queremos llevar esta a cabo mientras mantenemos el arma en el medio, lo ideal es atajar previamente la hoja paciente, ya que el agente asegura así su integridad física durante el transcurso del lance y tras el desenlace del mismo. Y atajar de la forma más práctica, conlleva una agregación, de manera que las hojas se hallan en un contacto continuo, con un fundamento que debería indicar una agregación funcional (tercio débil de la hoja con tercio débil, o tercio medio con tercio débil). A partir de ahí, se llega al punto que se quería comentar, y es que tras realizar una pequeña fuerza remisa para asegurar que el paciente no tiene posibilidad de respuesta al encordado, y que la punta de su hoja queda fuera del diámetro común de la sencillez, dicho encordado debe realizarse preferiblemente a través de un movimiento accidental del arma, con un sutil participio normalmente natural, para que se describa una línea recta entre la punta del arma agente y la sencillez paciente. Y esta es la forma más rápida de unir la punta de la hoja con el objetivo ejecutivo, en este caso la sencillez del paciente, consiguiendo así la supresión. Este movimiento es justo el contrario al que realizan con sus armas los personajes durante el asalto, pues prefieren los naturales, remisos, reducciones y violentos, con trazadas amplias y fuerza desmedida, dejando los movimientos accidentales para estocadas que realizan durante la causa libre, que va a ser la que prevalezca en este encuentro fortuito de los tiradores. Es más, cuando se da la causa sujeta, ni Rey ni Kylo Ren siguen la lógica para llegar a la línea cruz, la obra más sencilla y a la vez eficiente en esa situación, sino que recurren a una serie de movimientos puramente estéticos, altamente atractivos para el espectador profano, pero que únicamente denotan desconocimiento u omisión de las posibilidades de acción con el arma durante la agregación. Tras esto, cabe mencionar la intención de cada tirador, que observaremos desde dos vertientes. La primera, la falta de sentido intencional. La segunda, la falta de, precisamente, CONCLUSIONES269 segundas intenciones. Centrándonos en la primera, esta falta de sentido intencional es algo que se da de manera puntual, al menos de una manera evidente. A lo largo del asalto se ha ido observando cómo es Rey la que tiene una continua intención originalmente ejecutiva, pues sus acciones con el arma parecen estar dirigidas a su paciente, Kylo Ren, de modo que si alcanzara su supuesto objetivo ejecutivo, lograría finalizar el asalto con una herida mortal en el paciente, cuando no la eliminación instantánea del mismo (algo que se aleja del camino que debería seguir un Jedi). Del mismo modo, podemos contemplar una intención defensiva en Kylo, pues realiza reparos que claramente no ofrecen posibilidad alguna de herir a su paciente (en un intercambio de papeles en el que el Sith se halla más próximo a cómo debería afrontar el asalto un Jedi). Asimismo, podemos ver cómo estas intenciones se modifican conforme transcurre el asalto, pasando Kylo a ser ejecutivo y Rey defensiva. Las acciones dispositivas apenas aparecen, cuando deberían ser utilizadas constantemente, pretendiendo disponer en desventaja al opositor antes de pretender la ejecutiva sobre él. Todo lo dicho en el párrafo anterior sobre la primera vertiente a desarrollar tiene un pero, ya incluido, a través de la palabra “parece”. Como hemos dicho, parece que las acciones y obras ejecutivas de Rey, o Kylo Ren, tienen como objetivo ejecutivo el paciente. O al menos eso es lo que se puede apreciar a la velocidad de reproducción estándar de la película. Sin embargo, cuando se observa a cámara lenta, frame a frame, sale a la luz el hecho de que esto no es así. Las acciones del arma en las obras ejecutivas no se realizan buscando el tocado en el paciente, que debería ser el objetivo ejecutivo general, pudiendo haber un objetivo ejecutivo específico en la mano si se busca la supresión, por ejemplo. Al contrario, muchas de las acciones ejecutivas del asalto (y señaladas durante el análisis), están desviadas respecto al que debería ser el objetivo ejecutivo. Es evidente que para planear un asalto que se extienda durante un determinado minutaje, se necesita que los personajes involucrados alarguen el mismo evitando herirse. Por tanto, se entiende y acepta que, en ocasiones, puede ser necesario este tipo de recursos esgrimísticamente vulgares. El problema radica en que este desvío del objetivo ejecutivo es aceptable, siempre y cuando no sea evidente. Con esto nos referimos a que, si se va a implementar un recurso que puede romper la ilusión de riesgo real de los tiradores, y por tanto sacar al espectador de la película (sea avezado en esgrima o no), lo ideal sería que al llevarlo a cabo, la perspectiva ofrecida no permita afirmar con rotundidad que dicho desvío existe, por mucho que se pueda creer que está ahí. De esta manera, nunca habría una certeza total de que dicho desvío respecto al objetivo ejecutivo existe, y el asalto continuaría sin perder su coherencia. Eso sí, aún teniendo en cuenta todos estos aspectos, lo ideal sería planificar el asalto de tal manera que no haga falta incluir este recurso para alargar de manera artificial el mismo. En El Ascenso de Skywalker, sin embargo, observamos todo lo contrario. Estos desvíos respecto al objetivo ejecutivo en la acción ejecutiva de uno de los tiradores, se da tanto en perspectivas donde es KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX270 difícil afirmar con rotundidad dicho desvío, como en planos abiertos que muestran al completo a los tiradores y sus obras, dejando al descubierto este hecho. Y ya no es solo que el espectador pierda la conexión con la película, ya que se da cuenta de la artificialidad del asalto, sino que esgrimísticamente, estos desvíos afectan a la hora de querer discernir la intención de cada tirador. Porque, obviamente, debemos suponer que la acción ejecutiva, aunque esté desviada, informa de la intención ejecutiva del tirador. Pero a la hora del análisis táctico e intencional, que una acción ejecutiva esté desviada respecto al que se supone que es su objetivo ejecutivo, rompe por completo la lógica y la coherencia. Se reincide en que se entiende la necesidad de alargar el asalto y de aportar estética, pero aquí se analiza lo que ocurre de acuerdo a la disciplina de la Esgrima Láser, no a la lógica narrativa. Y lo que muestran los frames analizados es que dicho desvío hace que la obra llevada a cabo por el tirador entre en contradicción. Es decir, se supone que quiere finalizar el asalto a través de un tajo o una estocada, pero a la vez no quiere finalizarlo, ya que la misma se desvía para fallar a propósito. Intencionalmente, esto supone que a un tirador al que se le presupone una intención ejecutiva, no se le puede suponer la misma dado que objetivamente, y tal y como muestra el asalto, no tiene intención de lograr el tocado en el paciente. Un gran ejemplo lo podemos encontrar entre el 1:20:32 y el 1:20:35. Esto da lugar a lo que se ha llamado acciones con el arma u obras de intención no definible, algo que a todas luces no debería tener cabida en un asalto en el que al menos uno de los tiradores, claramente, quiere salir airoso. Es más, esta falta de definición de la intención no tiene cabida en asalto alguno, sea real o coreografiado, ya que se pierde por completo la capacidad de discernir quien lleva la iniciativa. Y en un asalto, normalmente, la iniciativa se intercambia de manera fluida entre tiradores, consiguiendo uno de ellos la ventaja, debiendo así el otro realizar una obra dispositiva que le devuelva la ventaja, o que como mínimo recupere el equilibrio en el dominio del medio. Del mismo modo, una acción con el arma de intención no definible llevada a cabo en un asalto real, es una de las cosas más ineficientes que un tirador puede hacer. Pues no se está protegiendo, no está ejecutando ni está generando desventaja en el opositor. Únicamente la mueve aleatoriamente, esperando conseguir algo. Y lo único que acaba consiguiendo es entregar todo el medio y la ventaja a su paciente. Habiendo explicado todo esto, queda meridianamente claro que en muy pocas ocasiones los tiradores cuentan con una segunda intención. Esta deducción es posible debido tanto al desvío del objetivo ejecutivo, que deja expuesto al tirador y sin capacidad de respuesta, como al tránsito por el plano inferior con medios compases, que transmiten cierta incertidumbre en la obra a realizar, y dificultan tener preparada una segunda intención al no contar con la disposición anatómica adecuada para poder llevar a cabo la misma, sea ejecutiva, defensiva o dispositiva. Ahora bien, tampoco se puede negar que esta falta de segunda intención en los tiradores sea responsabilidad del autor, ya que puede deberse a la manera en que se han definido las obras que CONCLUSIONES271 conforman el asalto. Aunque igualmente la coreografía sería la que ha dado lugar a ello y realmente daría igual cómo se realizara la división de las obras que conforman el asalto, ya que la segunda intención seguiría siendo escasa. Igualmente, lo que la falta de segunda intención nos transmite de los tiradores y de la planificación del asalto, es precisamente la falta de visión a futuro en el asalto. Esto quiere decir que los tiradores no ven más allá de la obra que están llevando a cabo en cada momento, no tienen en mente lo que van a realizar en la siguiente obra o alguna alternativa en el caso de que la obra que están llevando resulte en desventaja. Al contrario, lo que transmite el asalto es una constante improvisación por parte de los personajes, y una ausencia del estudio del paciente antes del asalto (pues Kylo Ren y Rey ya se conocían y habían realizado un asalto en el Episodio VII, del mismo modo que se habían enfrentado juntos a la Guardia Pretoriana de Élite de Snoke en el Episodio VIII), o durante el transcurso del mismo. Por tanto, los tiradores protagonistas carecerían o aparentan carecer de información básica y elemental sobre su opositor, que debería haber sido previamente adquirida a través del estudio de este. Esto es un requisito indispensable del que debería disponer cualquier usuario de las armas que pretenda el éxito. Así pues, el conocimiento del paciente a través de la observación de su desempeño en el medio, de su actitud y de sus rasgos carácterísticos en el uso del arma, permiritá saber qué obras son las más adecuadas para explotar las debilidades del mismo. Incluso podemos señalar que, si no realizan el estudio del paciente durante el asalto, no tienen un mínimo conocimiento de la psicología del paciente, de manera que recursos como el fantasma o tentar no se aplicarían en el contexto adecuado. Lo mismo ocurre con la segunda intención, en concreto a la obra en caso inductivo, pues para sacar su máximo potencial hay que estar plenamente seguro de que el paciente va a responder como el agente ha planeado a su primera intención. Esto puede explicar la ausencia de la segunda intención, pero vuelve a indicar la contrariedad entre la experiencia y formación que tiene un tirador como Kylo Ren, y la aparente falta de recursos para desenvolverse con eficiencia en el asalto analizado. Lo mismo ocurre con Rey, aunque tenga mucha menos experiencia y formación que el Sith. Esta ausencia de estudio del paciente, solo puede verse reflejada en el asalto si el concepto no se ha tenido en cuenta en la preparación de la coreografía del mismo. CONCLUSIONES273 Breve repaso por los asaltos predecesores al analizado: Aunque es evidente que los tiradores del asalto analizado hacen gala de carencias importantes en cuanto a recursos esgrimísticos y uso de los mismos con eficiencia y coherencia, la responsabilidad última no recae realmente en los mismos, pues pertenecen a la ficción. Los auténticos responsables de que los personajes transmitan esta sensación, son aquellos involucrados en el desarrollo del asalto. Principalmente, productores, dirección, guionistas y coreógrafos, en menor término los actores. Esta afirmación no puede realizarse sin una argumentación y una base bien fundamentada, pues estamos afirmando que parte de los involucrados en la realización del film no han desarrollado bien su trabajo, y no es de recibo realizar esta clase de afirmaciones críticas sin una buena razón para ello. Así pues, para intentar demostrar el punto anteriormente señalado, vamos a hacer un breve repaso a los asaltos que se pueden ver durante las películas de Star Wars, del Episodio IV al Episodio IX, con el fin de demostrar que, cuando Lucasfilm era la encargada de producir las películas, y antes de la llegada de Disney, el sentido narrativo de los asaltos era más cercano a lo que podríamos considerar como “coherente” (para discernir si táctica, intencional y resolutivamente son eficientes y coherentes, se debe realizar un análisis de cada uno como el que anteriormente se ha desarrollado). Una Nueva Esperanza: De este modo, comenzando por Una Nueva Esperanza, observamos el asalto entre Darth Vader y Ben Kenobi. Estéticamente puede ser el más tosco, cosa entendible por variados condicionantes como la edad de los actores, la habilidad de los mismos con el arma láser, la preparación del asalto en una película que no se esperaba que diera lugar a lo que hoy conocemos… Aún así, narrativamente está bien estructurado. Ben Kenobi está ajado por los soles gemelos de Tatooine, de manera que ha envejecido más rápido de lo que lo hubiera hecho en otro planeta. Además, aunque ahora conocemos que continuó su entrenamiento en la Fuerza por parte de su fallecido maestro Qui-Gon Jinn, no conocemos si mantuvo un entrenamiento con el arma láser. Por su parte, Darth Vader llega en la cúspide de su poder como Lord Sith. Totalmente adaptado a su traje cibernético, habiéndolo incluso mejorado respecto al original. Cabe añadir a esto que ha perfilado notablemente el manejo del arma láser que ahora debe realizar, adaptado a las limitaciones que le impone su armadura. Así pues, observamos que Vader es claramente superior durante la mayoría del asalto, recurriendo en gran manera a la fuerza bruta para obtener ventaja en el medio (algo que podemos considerar como apegado a la manera en que un Sith encararía un asalto), mientras Ben Kenobi parece disponer constantemente y esperar al momento oportuno, por lo KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX274 que busca la ventaja de medio a través de un fallo de su paciente que le permita el medio proporcionado apropiado o transferido. Sin embargo, ya todos sabemos cómo finaliza el asalto. Ben Kenobi se sacrifica, volviéndose uno con la Fuerza y haciéndose más poderoso de lo que Darth Vader pudiera imaginar. Este sacrificio no es en vano, sino que sirve de inspiración a Luke para querer continuar con su adiestramiento como Jedi, al mismo tiempo que permite a Ben Kenobi trascender y obtener una serie de poderes como fantasma de la Fuerza que guiarán a Luke tanto a destruir la Primera Estrella de la Muerte, como a continuar con su entrenamiento Jedi. El Imperio Contraataca: El Imperio Contraataca sigue mostrando coherencia narrativa en cuanto al asalto de Luke Skywalker y Darth Vader en Bespin. De nuevo, veamos el trasfondo de cada tirador al llegar este momento. Luke apenas ha iniciado su entrenamiento con el maestro Yoda en Dagobah, cortándolo abruptamente al sentir que Han, Leia, Chewbacca, C3-PO y R2-D2 están en peligro (podríamos incluir a Lando Calrissian, si el lector lo considera oportuno). Ha hecho avances, pero ha fracasado en la prueba en la Cueva del Lado Oscuro de Dagobah. Por su parte, Vader sigue en su pico de forma. Como se ha mencionado antes, adaptación total al traje, desarrollo de una manera más efectiva de tirar a partir de los condicionantes que su traje cibernético le imponen y gran conocimiento del Lado Oscuro. El único pero que se puede encontrar es que ya sabe que Luke es su hijo, lo que puede influir en la intención de sus obras durante el asalto, del mismo modo que la mínima desconcentración que suponga saber que está tirando con su hijo, restará una eficiencia determinada a sus obras. Y esto es lo que vemos durante el asalto. Darth Vader, plenamente preparado y entrenado lleva la ventaja en casi todo momento, siendo la excepción el tajo que Luke consigue realizar en su hombro derecho. El Lord Sith es soberano del medio, e incluso domina por completo el contexto espacial, utilizando el mismo contra Luke. Ya sea lanzando objetos con la Fuerza, aprovechando las sombras para esconderse y realizar sorpresivamente una obra sobre Luke, o arrinconando a este tal y como ocurre al final del asalto. Luke, por su parte, demuestra la impulsividad que el maestro Yoda le ha señalado. Va a enfrentarse a Vader sin apenas preparación y quiere demostrar el dominio que ahora tiene sobre la Fuerza, por medio de un salto potenciado para escapar de la cámara de carbonita que es activada por el Lord Sith. A pesar de ello, tanto el inicio del asalto como el final del mismo muestran la coherencia existente durante todo su desarrollo. En las primeras obras llevadas a cabo por los tiradores, Darth Vader demuestra su experiencia y dominio, ya que prontamente desarbola la impulsividad de Luke con el arma, aprovechando la misma para hacer que CONCLUSIONES275 el joven Skywalker caiga al suelo y quede totalmente expuesto a los pocos segundos de comenzar el asalto. La conclusión del asalto vuelve a reseñar la superioridad de Vader, pues suprime a su hijo Luke, lo que muestra a Skywalker el error de su impulsividad. De nuevo, la coherencia narrativa es destacable, pues ocurre lo que se supone que debería ocurrir en un asalto entre un tirador experimentado y uno que acaba de comenzar su apredizaje formal (debiendo entender que el hecho de que Luke sea el hijo de Darth Vader hace que este no vaya más allá de la supresión, y que el asalto podría haber finalizado mucho antes viendo la superioridad del Lord Sith, pero se alarga de acuerdo a las necesidades de la película). El Retorno del Jedi: El Retorno del Jedi muestra, una vez más, coherencia narrativa en la concepción del asalto entre Luke Skywalker y Darth Vader en la Segunda Estrella de la Muerte. El trasfondo de los personajes aquí ha variado considerablemente. Empezando por Lord Vader, los sentimientos que ha comenzado a desarrollar hacia su hijo están interfiriendo, aunque de forma mínima, con su uso del Lado Oscuro, por lo que su poder en el mismo se ha reducido ligerísimamente. Aún así, esto acabará marcando la diferencia. El dominio del traje sigue siendo el mismo, al igual que el desarrollo de una manera más eficiente de tirar, en concordancia con sus limitaciones de movilidad. Por parte de Luke, ha continuado su entrenamiento con Yoda. Y aunque no se puede considerar al joven Skywalker un maestro, sí que podemos otorgarle al menos el rango de Caballero Jedi, aunque con un nivel similar al de un Padawan que acaba de superar las pruebas para acceder al rango de Caballero. Esto nos da igual desde el punto de vista de los niveles de poder, pues queda claro que Luke, siendo hijo de Anakin, será poderoso en la Fuerza si entrena como es debido. La importancia de considerar su rango deviene del hecho de cómo afrontará el asalto, de la evolución de su personalidad respecto al Episodio V. Y ciertamente, dicha evolución es destacable. Aparte de una mayor habilidad con el arma láser, y conocimiento de un mayor número de recursos, ahora ha rebajado enormemente su impulsividad, lo que le hace expresarse en el asalto con mayor eficiencia. Es así que, el asalto tiene su comienzo cuando Luke intenta ejecutar al Emperador, siendo frenada su hoja esmeralda por la carmesí de Lord Vader. (Este momento que se puede entender de tres maneras distintas: Luke cediendo a las provocaciones del Emperador, Luke fingiendo que cede a las provocaciones del Emperador para poder enfrentarse a su padre y hacerle entrar en razón, o bien Luke cediendo a las provocaciones del Emperador y Vader salvando a este último, no por ser su maestro sino para evitar que Luke cometa el mismo error que cometió Anakin en el pasado. Se deja a gusto del lector la interpretación de dicho momento.) KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX276 Durante el inicio del asalto, los tiradores se mantienen parejos. Luke consigue una ventaja momentánea al poco de iniciar el asalto, lo que nos recuerda al asalto entre ambos personajes en el Episodio V, pero con los papeles invertidos. Esto se podría achacar a las dudas crecientes en Darth Vader respecto a su lealtad al Emperador, lo que desconcentraría al Sith, reduciendo su eficiencia y capacidad de respuesta. Esta pérdida de concentración parece ser rápidamente superada por Lord Vader, quien haciendo gala de su dominio del arma, obliga a Luke a saltar a una plataforma elevada para evadir las sucesivas acciones ejecutivas del Lord Sith. Vader parece haber aprendido de su asalto con Obi-Wan Kenobi en La Venganza de los Sith, de manera que arroja su arma con el fin de que la hoja carmesí rompa la sujeción de la plataforma, y Luke vuelva al mismo nivel en el firme que Darth Vader. A continuación, Luke demuestra lo aprendido, pues ahora es él quien domina el contexto espacial y aprovecha el mismo para ocultarse e intentar razonar con su padre. Este, aprovechando el estudio psicológico del paciente, consigue tentar a Luke a través de la mención de su hermana Leia y la amenaza de llevarla al Lado Oscuro, lo que despierta la ira de Luke y lo hace salir de su escondite, desde el que ciertamente, con la obra adecuada, podría haber finalizado el asalto si causar daños importantes a su paciente. Luke regresa momentáneamente a la impulsividad mostrada en El Imperio Contraataca, lo que combina con el dominio del contexto espacial para ser ahora él quien arrincona a Vader, haciendo que este pierda el equilibrio, a duras penas pueda realizar una acción defensiva a través de un reparo tumbando el arma por encima del plano superior, para finalmente con un remesón sacar la hoja carmesí del medio, y suprimir la mano armada del paciente con la hoja esmeralda. En ese momento, Luke recupera la cordura, recuerda la visión de la cueva del Lado Oscuro en Dagobah, y refrena su intención ejecutiva. De este modo, el inicio y finalización del asalto son los inversos a los vistos en el Episodio V, lo que muestra tanto la evolución de Luke en el dominio de La Fuerza y la habilidad con el arma láser, como el creciente conflicto interno en Darth Vader, que influye en gran medida en su rendimiento en este asalto. De nuevo, narrativamente encontramos coherencia. Cada personaje utiliza los recursos de los que dispone de la manera adecuada y representa acertadamente lo que cada personaje debe representar. Luke es un Jedi, como su padre antes que él, que finaliza el asalto con una supresión, por lo que el daño al paciente es el mínimo imprescindible para que deje de ser una amenaza. Si bien se ha dejado llevar por la ira momentáneamente, ha sabido recapacitar a tiempo y darse cuenta del error que iba a cometer. Vader se debatía entre la lealtad a su hijo y la lealtad al Emperador constante e internamente durante el asalto, lo que hace que su rendimiento disminuya en gran medida, debido a la pérdida de concentración y, con ello, la menor eficiencia tanto en la realización de las obras como en la selección de las mismas. Llegamos ahora a la Trilogía de Precuelas, de modo que debemos empezar con La Amenaza Fantasma. CONCLUSIONES277 La Amenaza Fantasma: En esta película encontramos dos asaltos: el primero hacia la mitad de la película, en un encuentro breve pero intenso entre Qui-Gon Jinn y Darth Maul en Tatooine. En el segundo, al final de la película, Qui-Gon Jinn, acompañado de su padawan Obi-Wan Kenobi, enfrentan a Darth Maul en Naboo. En el primer caso, nos encontramos ante un Caballero Jedi con dilatada experiencia, y con un aprendiz Sith ciertamente capaz pero que muestra impulsividad y cierto aire de superioridad. Atendiendo a lo mostrado en el film, no sabemos las capacidades reales de Maul, qué clase de entrenamiento ha llevado a cabo ni durante cuánto tiempo. Lo único que conocemos, es que Darth Sidious es su maestro. Qui-Gon lleva sirviendo a la Orden mucho tiempo y, aunque se sale de los cánones establecidos de lo que un Jedi debería ser, el hecho de que su padawan se acabe convirtiendo en uno de los mayores exponentes Jedi dice mucho de su capacidad de enseñanza, habilidad con el arma (su maestro fue ni más ni menos que el Conde Dooku), conocimiento de La Fuerza y de la confianza que el Consejo Jedi depositaba en él (si se quiere ampliar el conocimiento de los personajes más allá de lo mostrado en las películas, se recomienda consultar los materiales del Universo Expandido de Leyendas. Aquí, con estos personajes y los anteriores, nos vamos a atener a lo mostrado en las películas para poder ser más concisos). Narrativamente, el asalto es una emboscada de Maul al grupo protagonista cuando se disponían a embarcar en la Nave Real para abandonar Tatooine. Es por ello que tiene sentido el resultado final del asalto que, aunque se puede considerar como un “empate” (pues uno de los tiradores abandona el asalto antes de se concluya el mismo por medio de una obra), sí que muestra una ligera superioridad de Darth Maul respecto a Qui-Gon. Esto se puede justificar si tenemos en cuenta el elemento sorpresa de la emboscada (por lo que Qui-Gon no solo no estaba preparado para iniciar el asalto, sino que ignoraba que iba a tener que verse envuelto en uno en el tiempo cercano), el contexto desértico unido al aire levantado por la Nave Real al despegar (lo que ocasionaría una pequeña tormenta de arena que afectaría a la capacidad visual de los tiradores), la avanzada edad de Qui-Gon (aunque no lo aparente) frente a la juventud del aprendiz Sith, y por último el shock que supone descubrir que el enemigo de los Jedi que se creía extinto, ha regresado. De esta manera, es no solo entendible, sino aceptable, la ligera ventaja de Maul. En el segundo asalto, ya en Naboo, contamos con tres tiradores, dos Jedi y un Sith, pues debemos añadir a Obi-Wan Kenobi a la ecuación. De este modo, lo primero que debemos tener en cuenta es que dos de los tiradores, Qui-Gon y Maul, ya se habían enfrentado en asalto con anterioridad, por lo que bien podrían tener ya hecho un estudio del paciente (no podemos incluir a Obi-Wan puesto que se encontraba en la Nave Real, aunque es posible que Qui-Gon compartiera con él detalles de las preferencias y deficiencias en las obras de Maul al momento de tirar en asalto, del KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX278 mismo modo que compartiera la primera impresión sobre la personalidad del mismo y como sacar ventaja de ella en asalto). Dicho esto, Obi-Wan llega al asalto como padawan de Qui-Gon Jinn, pero ya ha demostrado su habilidad con el arma láser sobradamente a lo largo de la película. Y aunque no sabemos si es capaz de lidiar con un Sith, el hecho de que este en realidad comparta su rango, más los posibles consejos de Qui-Gon, darían sentido a cierta igualdad entre los tiradores. Es así como, al iniciar el asalto, los Jedi realizan un coherente trabajo en equipo, acorralando en cierto punto al Sith, aunque este logra recuperarse de la desventaja. Maul retrocede constantemente, con aparente intención de extender y desplazar el medio, si bien pareciera que lo está haciendo a propósito. En cierto punto, Darth Maul consigue separar a los Jedi, volviéndose este asalto momentáneamente de uno contra uno entre Qui-Gon y Maul. Es a partir de aquí que podemos pensar, que efectivamente, Maul retrocedía a propósito, debiéndose esto al estudio previo del paciente a través de lo que conoció de él en el asalto anterior en Tatooine. Es por ello que Maul domina el contexto espacial, buscando llevar al Jedi de hoja esmeralda a un espacio más reducido, donde sus movimientos con el arma se vuelven menos eficientes, mientras que el Sith confía en la funcionalidad de su hoja doble, al igual que en los movimientos con el arma adaptados a esa característica de la misma. (Confianza que no tendrá sentido si se tiene en cuenta la naturaleza geométrica del intrumento del Sith.) Esto, sumado al mayor esfuerzo que debe realizar Qui-Gon Jinn para seguir el ritmo de Maul en un contexto espacial contraproducente, agravado más aún por la edad de Jinn, colocan al aprendiz Sith con cierta ventaja de medio, que aprovecha para acabar ejecutando una estocada en el solar del Jedi tras hacer perder a este brevemente el sentido, realizando un movimiento con el arma en violento, rumbo de las hojas paralelo a infinito y angulación recta, que tiene como objetivo golpear la cabeza de Jinn con la guarnición del arma. Mientras, Obi-Wan trataba de dar alcance a los otros dos tiradores, cabiendo preguntarse aquí por qué no potenció su velocidad con la Fuerza como al inicio del film, cuando luego se demuestra que aún tenía energías para recurrir a ese campo de energía (valga la redundancia), formado por los seres vivientes, rodeándolos, fluyendo a través de ellos y que mantiene unida a la galaxia. Obi-Wan consigue alcanzar a tiempo a su maestro y al aprendiz Sith, siendo testigo de cómo este último vence al primero. CONCLUSIONES279 La desesperación por llegar a tiempo para ayudar a su maestro, unido a la impotencia de verlo morir sin poder hacer nada para evitarlo, hacen que Kenobi enfrente a Maul impulsivamente, con una sucesión de obras de intención ejecutiva que solo cambian a la defensiva de ser necesario, y con el objetivo de volver a ser ejecutivo cuanto antes. Esta impulsividad de Obi-Wan sorprende al principio a Maul, pues su guarnición es partida por la mitad, aunque no por ello queda desarmado, pasando su arma de ser de hoja doble a hoja simple. El aprendiz Sith saca provecho de nuevo del contexto espacial, haciendo caer al padawan por un gran conducto ubicado en el centro de la sala en la que se encuentran.