Sin embargo, es aquí cuando la personalidad de Darth Maul, el estudio del paciente, hacen perder el asalto al Sith. Esto se debe a que Obi- Wan no da por perdido el asalto a pesar de su clara situación de desventaja, mientras que Maul ya se regocija en el sufrimiento del Jedi. Es así como Obi-Wan, observando que Darth Maul ha perdido la atención del asalto, aprovecha este momento de excesiva confianza del Sith y consigue no solo escapar del conducto, sino pasar por encima del plano superior de Maul, llamar con la Fuerza al arma de su maestro, y realizar una acción ejecutiva sobre el Sith en reducción de la siniestra al centro, superando este al no controlar el vector de inercia, por el plano superior pero italado este a la cintura del Sith, partiendo a este en dos y cayendo por el conducto en el que, hasta hace poco, Kenobi se aferraba por su vida. Por tanto, vemos en este segundo asalto una primera lectura paciente de Darth Maul sobre Qui-Gon Jinn hecha a la perfección, no así sobre Obi-Wan, pues no se ha encontrado anteriormente en asalto con él. Qui-Gon Jinn parece no percatarse de que Maul le está tendiendo una trampa, lo que en cierta medida rompe la coherencia narrativa, al ser Jinn un tirador mucho más experimentado que debería conocer sus propias debilidades. De esta manera, aunque la coherencia se pierde momentáneamente, es de destacar cómo puede notarse aquí la importancia del estudio del paciente como concepto fundamental para tener éxito en el asalto (debiendo recordar de nuevo que la posible eficiencia y coherencia de las obras es tema aparte, por el momento). Y este mismo concepto ayuda a la perdición de Maul, pues al no tener información sobre Obi-Wan, no ha podido estudiarle adecuadamente, por lo que no conoce sus debilidades ni el modo de explotar estas. Sin embargo, Kenobi sí que parece haber realizado un estudio del aprendiz Sith o, más bien, Qui-Gon habría compartido con él sus conclusiones tras el asalto en Tatooine, de modo que su padawan sabría a qué atenerse en caso de volver a encontrarse en asalto. Esto, aunque mejora considerablemente la imagen de Qui-Gon, sigue sin ser suficiente para corregir la pérdida de coherencia anteriormente señalada. Es así que el estudio del paciente es lo que hace que Maul salga victorioso frente a Jinn, y a su vez pierda contra Kenobi, adquiriendo esto sentido al ser ambos tiradores con experiencia similar (aunque los métodos de entrenamiento hayan sido diferentes), habilidad con el arma láser pero con un diferencial en la información que poseen del opositor. KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX280 Tras este análisis, más extenso de lo esperado, del Episodio I, podemos pasar ahora a El Ataque de los Clones. El Ataque de los Clones: Aquí, los asaltos los encontramos al final de la película, siendo dos. En el primero, el Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi y su aventajado padawan Anakin Sywalker inician un asalto contra el Conde Dooku, ya aprendiz Sith de Darth Sidious bajo el nombre de Darth Tyrannus, en Geonosis. Teniendo en cuenta el trasfondo de cada tirador participante, este primer asalto goza de coherencia narrativa. Primero, Dooku fue maestro Jedi en su día, aunque acabó abandonando la Orden. Por tanto, su experiencia y dominio de La Fuerza es mucho más amplia que las de sus dos pacientes, si bien es cierto que aún no ha desarrollado todo su potencial en el Lado Oscuro (aunque ya da muestras de dominar el mismo). A esto hay que sumar su consumada habilidad con el arma láser, pues se le consideraba el mejor tirador de la Orden, a la par que el más elegante. Por su parte, Obi-Wan Kenobi había adquirido más experiencia desde Episodio I, lo cual es evidente, del mismo modo que había pulido su manejo del arma láser. Parece haber atemperado su carácter, ya que ante el peligro del asalto con Darth Tyrannus, mantiene la calma y aconseja a Anakin hacer lo mismo. Este último es aún un padawan, por lo que a pesar de ser el Elegido, aún no ha desarrollado al máximo sus capacidades con La Fuerza. De igual modo, tiene un carácter impulsivo y proclive a la ira, lo que da sentido a que se abalance sobre Dooku sin pensar, al igual que este deje momentáneamente incapacitado a su paciente Jedi con la utilización de los rayos de la Fuerza (podríamos volver a considerar aquí la necesidad de estudio previo del paciente para conocer las capacidades del mismo en este universo de ficción, si bien es ciertamente complicado realizar el mismo sin saber la capacidad actual del paciente, como se ha demostrado anteriormente). Es así que Kenobi debe afrontar el asalto solo contra el nuevo aprendiz de Sidious, ocurriendo lo inevitable. Darth Tyrannus es ampliamente superior en el manejo y conocimiento del arma láser, incapacitando a Obi-Wan primero en el hombro izquierdo tras lo que a primera vista parece un encordado tras haber iniciado agregación, para a continuación realizar una estocada en el muslo izquierdo del Jedi. Anakin recupera el conocimiento y vuelve al asalto, llegando a utilizar incluso dos armas láser de hoja simple, pero esto no sirve para nada. De nuevo, la mayor experiencia y habilidad de Dooku se imponen, cercenando el brazo derecho de Anakin aproximadamente a la altura del codo, con medio revés diagonal, o sea, mediante un movimiento con el arma en violento con participio de reducción de la diestra al centro, superando este al no controlar el vector de inercia, del plano solar al coronal. Seguidamente, tiene lugar el asalto entre Yoda y su antiguo padawan, donde de nuevo observamos coherencia narrativa. Yoda es superior a Tyrannus, si bien no puede prolongar esa superioridad durante mucho tiempo, ya que debido a su avanzada edad debe potenciar sus movimientos con la Fuerza, y CONCLUSIONES281 esto aumenta su desgaste físico. Dooku seguramente sea consciente de este hecho, pero conociendo a su antiguo maestro, es decir, realizando un estudio del paciente, es igualmente consciente de que la probabilidad de alargar el asalto hasta que Yoda se canse es muy reducida, ya que el venerable maestro Jedi tiene aún más posibilidades de finalizar el asalto a su favor antes de que eso suceda. Igualmente, sería muy complicado para el antiguo padawan de Yoda vencer a su maestro antes de que este agote sus energías. Darth Tyrannus, observando que las probabilidades están en su contra, decide retirarse del asalto, creando para ello una distracción en la que el maestro Yoda debe poner su atención. Y aunque Dooku bien podría haber aprovechado ese momento para acabar con Yoda, librándose de Anakin y Obi-Wan también al no poder ser salvados por el gran maestro de la Orden Jedi, en cualquier momento podían aparecer más Jedi y soldados clon, lo que situaría a Dooku en una clara desventaja aunque eliminara a todos sus pacientes. Es así que decide marcharse mientras aún tiene la posibilidad. Por tanto, en El Ataque de los Clones ambos asaltos comentados guardan coherencia narrativa. Los personajes se apegan a aquello que representan, pues Dooku no duda en cercenar brazos o intentar eliminar a sus pacientes, del mismo modo que la inexperiencia de uno de ellos y la madurez del otro quedan patentes. Asimismo, Yoda demuestra por qué es el gran maestro de la Orden Jedi no solo enfrentando al considerado mejor tirador de la misma, sino superándolo incluso en el dominio de La Fuerza, ya que es capaz de absorber y devolver los rayos lanzados por el ahora Sith desde la punta de sus dedos. Podría señalarse el nulo aprovechamiento de Dooku de la pérdida de atención de Yoda respecto al asalto como el único momento incoherente narrativamente, pero teniendo en cuenta que estaba siendo rodeado por numerosos Jedi y aún más soldados clon, su mejor opción era escapar mientras aún tuviera la posibilidad. Llegamos así al final de la Trilogía de Precuelas, La Venganza de los Sith. La Venganza de los Sith: En esta película encontramos hasta cinco asaltos, por lo que seguramente este sea, de momento, el film de Star Wars donde se puede apreciar un mayor uso del arma láser. Así pues, en primer lugar tenemos a Darth Tyrannus contra Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi durante la batalla de Coruscant. Luego, Mace Windu, Kit Fisto, Agen Kolar y Saesee Tiin contra Darth Sidious (con la posterior llegada de Anakin). Un tercero en el que Obi-Wan Kenobi enfrenta al General Grievous. Y un cuarto y quinto que se desarrollan de manera simultánea, siendo estos Yoda contra Darth Sidious y Anakin Skywalker, ya caído al Lado Oscuro y renombrado como Darth Vader, enfrentando a su alguna vez maestro, Obi-Wan Kenobi. Comenzando por el principio, el asalto entre Anakin, Kenobi y Dooku muestra, al igual que el asalto entre Luke Skywalker y Darth Vader en el Episodio VI, la evolución KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX282 de los personajes desde la película anterior a la siguiente (sabiendo que hay material que trata las Guerras Clon y muestra al detalle la evolución de estos tres personajes durante ese conflicto bélico, pero nos centraremos únicamente en las películas para evitar una aún mayor extensión del tratamiento de los asaltos de este film, y por ende de este apartado de la conclusión). Darth Tyrannus ha continuado sumergiéndose en el Lado Oscuro, del mismo modo que podemos suponer que no ha dejado de lado su gusto por pulir al extremo su elegante uso del arma láser. Obi-Wan Kenobi ahora tiene el rango de maestro. Su participación y éxito en las operaciones llevadas a cabo durante las Guerras Clon le granjearon dicho rango. Esto, además, nos hace entender que tampoco ha descuidado el estudio de La Fuerza y el dominio del arma láser. Por su parte, Anakin parece haber aprendido la lección tras su primer asalto contra el Conde Dooku, dejando de lado su impulsividad y actuando en conjunto con su maestro, algo más Jedi que lanzarse a por el paciente sin reflexión previa, estudio del paciente o simplemente sin autocontrol. La narrativa, que nos hace adivinar lo que va a pasar sabiendo de antemano lo que ocurre en la Trilogía Original, mantiene su sentido. Obi-Wan y Anakin son más jóvenes que Darth Tyrannus, por lo que su desgaste físico es mucho menor. Sin embargo, la experiencia de Dooku seguramente sea mayor que la de los dos Jedi combinadas. Por ello, la única opción que tienen los Jedi es haber realizado un estudio previo del paciente, para saber no sólo su desempeño en asalto con el arma láser, sino que también la manera en que puede intentar sacar ventaja psicológica de su paciente. Es por ello que Dooku esperaba a un Anakin impulsivo, parecido al del Episodio II, pero es sorprendido por la tranquilidad con la que Anakin afronta, en principio, este asalto. Aunque los Jedi hacen un buen trabajo en equipo, la experiencia y mayor dominio de la Fuerza de Darth Tyrannus sale a relucir, dejando fuera de combate a Kenobi. Esto rompe la calma inicial de Anakin, que aunque se deja llevar en cierta manera por su impulsividad, no deja que esta le domine por completo, pues consigue suprimir a Dooku pero refrenarse antes de ejecutarlo. Ahora bien, la justificación de este resultado para el asalto no es demasiado lógica, ya que si el Conde Dooku ha logrado dejar temporalmente incapacitado a un Jedi ya experimentado como Obi-Wan, debería ser capaz de hacer lo propio con el antiguo padawan de este. Más aún si durante un breve lapso de tiempo ha actuado impulsivamente, dejando de lado la reflexión constante propia del asalto. Es por ello que no podemos más que señalar a la necesidad narrativa, que indica que Anakin debe salir airoso, del mismo modo que se podría señalar la justificación guionística de que Skywalker es el Elegido y, por tanto, su potencial es mayor al de Dooku, pudiendo superarlo si se dan las circunstancias oportunas. Puede que la diferencia de edad con su incidencia en la resistencia física, la presión sobre Skywalker que lo obliga a ser más eficiente al tener que salvar tanto al Canciller CONCLUSIONES283 como a su maestro, y la sorpresa de Dooku al constatar que Anakin se reprime en cierta medida y actúa en conjunto con su maestro, sean estos factores. Aún así, el resultado de este asalto sigue sin guardar lógica, más aún si añadimos a Anakin acatando la orden de Sheev Palpatine de ejecutar a Darth Tyrannus, pues ni es lo más eficiente, ya que se pierde una gran cantidad de información clave para finalizar las Guerras Clon, ni lo más acorde al Código Jedi, del mismo modo que Anakin demuestra no tener capacidad de decisión propia ni ser capaz de discernir con claridad la solución más eficiente a la situación presentada (es cierto que luego Anakin y Obi-Wan deben hacer frente al General Grievous, pero los personajes no son conscientes de ello en ese momento. Además, habiendo visto Tyrannus como su maestro Sidious ha ordenado su ejecución, seguramente habría ayudado a los Jedi, aunque fuera por mera venganza y traición hacia su maestro Sith). Pasamos así al asalto en el que participan Mace Windu, Saesee Tiin, Agen Kolar, Kit Fisto y Darth Sidious, que tiene lugar en la oficina del Canciller en Coruscant. El grupo Jedi estaba formado por algunos de los mejores representantes de la Orden, sobresaliendo Mace Windu, puede que el Jedi más capaz solo por detrás del gran maestro Yoda. Sesee Tiin, Agen Kolar y Kit Fisto formaban parte del Consejo Jedi, al igual que Windu, y ostentaban el título de maestros, lo que indica tanto su habilidad en asalto como su participación en las Guerras Clon. Por tanto, los Jedi que fueron a detener a Palpatine, en teoría, debían estar bien preparados, tanto en conocimiento de la Fuerza como conocimientos esgrimísticos. De igual modo, según la lógica de la ficción que sean cuatro las personas que deben ir a detener a una sola nos indica o bien el poder de esa persona, o bien la poca seguridad y confianza de los Jedi en sus capacidades. (Esto no aplica al contexto real y literal del conflicto, donde se ha de intervenir ostentando la mayor ventaja táctica posible, para minimizar la exposición al fracaso y asegurar el éxito de la manera más eficiente.) La superioridad del Sith se manifiesta en el comienzo del asalto, donde Darth Sidious rápidamente elimina a Agen Kolar y Saesee Tiin, haciendo a los pocos segundos lo mismo con Fisto, sobreviviendo únicamente Mace Windu. Lo que nos hace reflexionar tanto sobre la utilidad de la presencia de los compañeros de armas de Mace, como sobre la capacidad de Palpatine. Acerca del primer punto, queda claro que la utilidad narrativa de la presencia de esos maestros es simplemente recalcar el gran poder de Palpatine, capaz de hacer frente a cuatro maestros Jedi y eliminar a dos de ellos de manera instantánea. Sin embargo, a pesar de la potencia de este recurso, su punto débil es la imagen que deja de los maestros Jedi, sin capacidad alguna de respuesta ante Sidious. Solo Kit Fisto aguanta un poco más, concretamente tres acciones ejecutivas del Lord de los Sith, para caer igualmente de un revés en la zona del abdomen. Solo Mace Windu parece contar con la preparación suficiente para tener alguna posibilidad de vencer a Palpatine. Dicho esto, ¿por qué simplemente no fue solo Mace a enfrentar a Sidious, teniendo así la oportunidad de dedicar algo más de tiempo al desarrollo del asalto entre estos dos KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX284 personajes? Habría sido más interesante de cara a conocer un poco mejor tanto el dominio del arma láser por parte del Jedi como del Sith, así como habría evitado restar todo el mérito al rango de maestro Jedi, ya que observando a los representantes del mismo allí reunidos (salvo Windu), pareciera que estos fueran caballeros Jedi, parentemente ajenos a la posibilidad ejecutiva de su opositor e inertes, sin nada en especial que les hiciera merecedores del rango anteriormente señalado. Entrando ahora en la capacidad de Sheev Palpatine con el Lado Oscuro, y siendo el villano en las sombras y principal de la Trilogía de Precuelas, es lógico que se le quiera presentar como alguien poderoso en la Fuerza, una auténtica amenaza para toda la galaxia. Para ello no era necesario desprestigiar el título de maestro como anteriormente se ha explicado, ya que Darth Sidious demuestra que más que su habilidad con el arma láser o la Fuerza, su poder reside en su intelecto. Traza un plan de años de duración, que finalmente tiene éxito al darle el poder total de la galaxia y convertir a la República en el Imperio, aunque queda una arista por pulir: Vader. Por tanto, Sidious bien puede haberse preparado de cara a un más que probable asalto con la élite de la Orden Jedi, de manera que el estudio de los posibles pacientes habría sido trascendental para salir airoso del mismo. Encontramos así cierta justificación a la rápida eliminación de Fisto, Tiin y Kolar, al no tener información alguna del tirador al que iban a enfrentar, y no estar debidamente preparados para ello. Aún así, volvemos al hecho de que contar con el rango de maestro debería significar algo, dar a entender que los Jedi mencionados al menos tienen capacidad de reacción ante el ataque sorpresa de Sidious (no tan sorpresa si tenemos en cuenta que entre que ignita su arma y se abalanza sobre sus pacientes, transcurre un tiempo mínimo, pero suficiente para que los maestros Jedi estén en guardia y atentos a lo que va a acontecer. Y aunque se recurra a la justificación de que Sidious se movía mucho más rápido de lo que se aprecia en la película, sigue habiendo tiempo suficiente, entre la ignición de la hoja carmesí y la aproximación de Palpatine a sus pacientes, para que estos estén preparados). Es tras esta demostración de su habilidad con el arma láser, basadas en el largo tiempo que Darth Sidious ha estado formándose en el Lado Oscuro, que el asalto continúa ya solo con Mace Windu de parte de los Jedi. El asalto se mantiene parejo en todo momento, no parece haber ventaja de ninguno de los tiradores, lo que es extraño observando la rápida eliminación de los maestros Fisto, Tiin y Kolar, debido a la ausencia de estudio previo del paciente. Y aunque Mace Windu tuviera más experiencia y habilidad en asalto, eso no le salva de haber acudido a detener al Canciller con la misma información y preparación previa que sus compañeros, ninguna. Lo que nos induce a pensar que Darth Sidious debería haber salido airoso del asalto, o al menos obtener un momento de clara ventaja. De hecho, el de momento Canciller cuenta con uno durante el asalto, en el que amenaza el solar del Jedi con hoja de color púrpura disponiendo el arma en el diámetro común de los tiradores, con angulación recta y a la altura aproximadamente de su plano superior, mientras Windu tiene su arma fuera del medio, en rectitud CONCLUSIONES285 derecha con la hoja paralela a infinito, angulación ligeramente obtusa, parcialmente posterior al eje vertical. Esta era la oportunidad ideal para Sidious de finalizar el asalto si realmente contaba con la velocidad que se le presupone, ya que Windu no habría podido hacer nada al verse obligado a actuar a tras tiempo. Solo la posibilidad de la pérdida de control de la hoja púrpura al haber sido eliminado su portador, haría a Palpatine no contar con una conclusión totalmente eficiente y coherente. (En esencia, dicha situación daría lugar al fenómeno de Damocles, en su tipología condicional.) Sin embargo, Sidious parece perder su intención ejecutiva repentinamente, dejando que Windu pueda reposicionar su hoja en el medio, siendo este el momento en que el Jedi empieza a darle la vuelta a las tornas. Vemos aquí el mismo problema que se ha señalado una y otra vez en el asalto analizado del Episodio IX, la pérdida momentánea de coherencia, que conlleva a su vez la pérdida de la ilusión de riesgo real para los tiradores, lo que finalmente hace que la coreografía subyacente desvirtúe el asalto del que estamos siendo testigos y comprendamos la naturaleza artificial del mismo. Esto supone la desconexión del espectador con el film, uno de los peores errores que puede cometer una película, si bien para entender en profundidad lo ocurrido es necesario contar con conocimientos esgrimísticos que hagan al espectador consciente de estos hechos. No obstante, la sencación destilada de la coreografía podría generar una doble suspensión de la realidad también en un profano, pues advertiría cierta incoherencia sin entender del todo sus motivos. Es así como la conclusión del asalto nos muestra la posición de ventaja de Windu respecto a Sidious, que queda desarmado, y la llegada de Anakin justo a tiempo para salvar al Canciller. Aproximadamente en el mismo momento en que tiene el lugar el asalto que se acaba de desarrollar, Obi-Wan Kenobi lleva a cabo un asalto con el General Grievous en el sistema Utapau. En él es claro el dominio del Jedi sobre el general separatista, pues el primero hace frente sin problema a los cuatro brazos que están asiendo armas láser. Como ya se ha explicado en el primer asalto concerniente al Episodio III, Kenobi tiene ya una amplia experiencia en el uso del arma láser, del mismo modo que al atemperar su personalidad y apartar la impulsividad durante el desarrollo del asalto, no se deja amedrentar por las cuatro armas láser de Grievous realizando spins continuos. A esto cabe añadir que el General Grievous no tiene un dominio real del arma láser. Sí, ha entrenado con Dooku y los movimientos que realiza con el arma son altamente sofisticados, pero ello no implica una comprensión real del arma asida en toda su dimensión. Podríamos pensar en un asalto entre un profano asiendo un arma láser, realizando movimientos con la misma que estéticamente son llamativos, pero en los que no hay eficiencia ni coherencia, y un esgrimista láser debidamente formado, que únicamente realiza las acciones necesarias con el arma para lograr su cometido, jugando con la intención, los medios, la geometría, la anatomía y la psicología (entre otros factores) para KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX286 alcanzar tal fin (salvando las distancias). A pesar de la referida superioridad de Kenobi, la necesidad de prolongar artificialmente el asalto da lugar a una persecución entretenida que se inicia por la retirada de Grievous, de modo que aunque en el asalto en sí Obi-Wan resulta victorioso, poco después se ve obligado a recurrir a un incivilizado bláster para eliminar a su paciente, cuando pudo haber optado por disparar a los blossen tres y cuatro de su paciente, concretamente a las piernas, evitando así que este pueda escapar y que pierda la vital información que poseía sobre las Guerras Clon, al igual que ocurrió con el Conde Dooku. De esta manera, podemos decir que el asalto en sí, entendido como el enfrentamiento entre tiradores con armas láser, guarda coherencia narrativa. Si bien es evidente que al aparecer en medio del ejército droide, el mismo podría haber disparado sin vacilar a Kenobi haciendo imposible para este responder a todos los disparos de bláster, la presentación cómica del mismo durante la Trilogía de Precuelas y la petición del General Grievous para ocuparse del Jedi personalmente, hacen que no se pierda totalmente la coherencia, aunque sí que queda en entredicho. Llegamos así al primero de los dos asaltos que se desarrollan simultáneamente, y que suponen tanto el clímax de La Venganza de los Sith como de la Trilogía de Precuelas. Nos estamos refiriendo al asalto que tiene lugar entre el maestro Yoda y Darth Sidious, primero en el despacho del Senado de este último, y luego en la cámara de representantes. Ciertamente, el desarrollo del asalto muestra lo que la coherencia dictaría ante dos personajes de tamaña habilidad con el arma láser y poder en La Fuerza. Ambos son los máximos representantes de su respectivo lado de La Fuerza, el Lado Luminoso y el Reverso Tenebroso, por lo que es lógico que haya una igualdad continua durante el asalto, bien mostrando a los involucrados parejos en cuanto al enfrentamiento con arma láser, bien mostrando ventajas y desventajas regulares en el tiempo de las que ambos personajes saben recuperarse, ya sea aprovechando el contexto espacial o el propio poder del paciente, evidenciando así la experiencia y conocimiento de ambos tiradores. De hecho, el asalto se resuelve únicamente por la suerte, que se posiciona a favor de Sidious, aunque también podría entenderse como un fallo de cálculo por parte de Yoda en su desplazamiento por el contexto espacial. El elemento que marca la diferencia resulta ser el salto que realiza el maestro Yoda para alcanzar una de las tribunas flotantes de la cámara del Senado, quedando situado al borde de la misma, mientras Sidious se encontraba en una posición más segura, dentro de una de ellas. La explosión que provoca la absorción de los rayos de la Fuerza del Sith por parte del Jedi hace que ambos participantes del asalto salgan impulsados por la onda expansiva. Yoda, al estar al borde de la plataforma de la tribuna flotante, acaba cayendo hasta el fondo de la cámara, golpeándose duramente, perdiendo su arma láser (pues Palpatine se la arrebató previamente con los mismos rayos Sith) y dando el asalto por perdido. CONCLUSIONES287 El Lord de los Sith consigue aferrarse a duras penas a una de las tribunas, evitando la caída y saliendo victorioso del asalto. No podemos señalar un análisis y estudio previo del paciente por parte de Yoda, ya que jamás había visto a Sheev Palpatine como tirador o Lord Sith. Sin embargo, podría existir la posibilidad de que Palpatine sí lo hubiera realizado, ya sea a través de alguna grabación de la intervención de Yoda al final del Episodio II, o bien observando el desempeño del gran maestro de la Orden Jedi durante las Guerras Clon. Lo cierto es que en ningún producto de Star Wars se observa este análisis técnico previo del paciente por parte de los Jedi o los Sith, de modo que aunque tendría lógica la realización del mismo, para que los tiradores sepan a qué atenerse durante el asalto, no podemos afirmar con rotundidad, ni en esta ni en ninguna película anterior o posterior, que dicho estudio previo del paciente se llegue a realizar. No obstante, se presume que todo tirador experimentado podrá, in situ, obtener información de su opositor, que pese a no tener el valor que un estudio en produndidad, aportará ciertos elementos de potencial ventaja. Finalmente tenemos el asalto entre Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, ya caído al Lado Oscuro y rebautizado como Darth Vader, en Mustafar. Al igual que ocurre en el asalto que se desarrolla paralelamente a este, el desarrollo narrativo del mismo goza de una coherencia más que correcta, ya que podemos observar lo que se espera de los personajes. Vader se deja llevar completamente por las emociones y da rienda suelta a la intención ejecutiva, a cambio de perder el control de su impulsividad, de manera que reduce su reflexión durante el asalto. Kenobi resulta ser todo lo contrario. Nadie mejor que él conoce de lo que es capaz su antiguo padawan en cuanto a habilidad con el arma, del mismo modo que conoce la impulsividad y prepotencia que nacen de la conexión con La Fuerza de Darth Vader. Así, sabe que el más mínimo error supondría o la supresión o el fallecimiento instantáneo, por lo que debe realizar una reflexión constante para descubrir el momento oportuno donde pasar de tener intención defensiva o dispositiva, a ejecutiva. Del mismo modo, al conocer la personalidad de su paciente, que ahora exacerba sus emociones, puede aprovechar a su favor las mismas, tal y como ocurre al final del asalto. Pero vayamos por orden: El caído Anakin se lanza a por Obi-Wan sin el más mínimo titubeo, y desde el inicio muestra una evidente primera intención ejecutiva, quiere finalizar el asalto a su favor y demostrar su superioridad frente a quien alguna vez fue su maestro. De hecho, no se limita únicamente a las acciones con el arma, sino que propina patadas y puñetazos cuando tiene ocasión. Kenobi, por su parte, tiene una intención defensiva durante la mayor parte del asalto, ya que parece recurrir constantemente a reparos, siendo menor la intención dispositiva, y reservando la ejecutiva para cuando surge la oportunidad que él entiende como clara. Dichas oportunidades son momentos puntuales del asalto donde Vader debe cambiar a una intención defensiva para poder protegerse y continuar con el asalto, recurriendo al reparo en ambas ocasiones. KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX288 En la primera oportunidad, Kenobi realiza un movimiento del arma en natural desde por encima del plano coronal al plano medio, con asimento a una mano (hábil, derecha), transcurriendo ligeramente a la diestra del centro (cabe mencionar que mientras Kenobi prepara la anatomía para poder llevar a cabo dicho movimiento, y mientras prepara este, Anakin podría haber ejecutado holgadamente sobre su antiguo maestro, lo que hace que la coherencia se pierda totalmente. Sin embargo, la velocidad a la que está discurriendo el asalto disimula ligeramente esta incoherencia). En la segunda oportunidad, vuelve a llevar a cabo un movimiento del arma en natural, desde por encima del plano coronal al plano medio, con asimento a dos manos y por el centro. El asalto se sigue desarrollando como se ha comentado anteriormente, con intención ejecutiva por parte de Darth Vader, quien lleva la iniciativa, y con intención defensiva por parte de Obi-Wan, que debe volver a buscar una oportunidad en la que se encuentre con foco, luz y vía. Ambos tiradores se desplazan por el planeta volcánico, llegando finalmente sobre una plataforma flotante al lugar donde ocurre la conclusión del asalto. Kenobi salta a la ladera próxima a la lava, dejando a Vader en la plataforma. Es aquí donde pronuncia la famosa frase en la que el Jedi se jacta de la ventaja que le proporciona la altura. Anakin, cegado por las emociones y dejándose llevar por la prepotencia, intenta finalizar el asalto del mismo modo que lo hizo su antiguo maestro contra Darth Maul años atrás, en La Amenaza Fantasma. Para ello, realiza un salto que busca situarlo en la espalda de paciente, de manera que este quede con el foco desfasado y no disponga del tiempo suficiente para actuar, aunque sea a tras tiempo. Sin embargo, Obi-Wan ya había visto esto venir, de modo que mientras Lord Vader se encuentra en el aire, realiza dos movimientos con el arma, basados en un violento con participio de remiso, del centro a la diestra y del plano medio a por encima del superior, aproximadamente coronal, que es seguido por otro de reducción con participio de natural, de la diestra al centro, superando este al no controlar el vector de inercia, del plano superior al medio, que resultan en que el recién nombrado Sith ve cercenadas ambas piernas a la altura de la rótula, y el brazo izquierdo a la altura del codo (el brazo derecho queda intacto, aunque cabe recordar que de codo para abajo era igualmente mecánico). Es así como finaliza el asalto, con Darth Vader quemándose a las orillas del río de lava, mientras que Obi-Wan se marcha tras hacerse con la guarnición del arma láser de su antiguo alumno (que entregará a Luke Skywalker en Una Nueva Esperanza). Ahora bien, surge la duda de si Kenobi, conociendo la prepotencia e irascibilidad de su antiguo padawan, utilizara la excusa de la ventaja de la altura para conseguir una ventaja clave aprovechando la psicología de su paciente. Es más, aunque Vader muestra claramente que va a saltar sobre Kenobi para continuar con su intención ejecutiva, este último le pide que no lo intente. Esto se puede entender de dos maneras. La primera, Obi-Wan estaba tratando realmente de aconsejar a su antiguo aliado, pues ya tiene en CONCLUSIONES289 mente la obra que va a realizar Anakin y la que él mismo debe llevar a cabo como respuesta para finalizar el asalto. La segunda, Obi-Wan igualmente sabe la obra que Anakin planea realizar y lo que él debe hacer para finalizar el asalto a su favor, pero la recomendación de que Vader no intente dicha obra no es tal sino una mofa, un reto que busca poner la puntilla a la prepotencia de Lord Vader para que este lleve a cabo la obra que Kenobi sabía que el Sith iba a realizar (la ya mencionada que referencia al Episodio I). La interpretación dependerá del punto de vista de cada espectador. En el caso de que la segunda opción sea lo que Obi-Wan realmente tenía en mente, la misma pasa a ser una muestra del conocimiento del Jedi de su antiguo alumno, especialmente desde el punto de vista psicológico, al igual que hace gala de su experiencia en asalto al saber resolver contextos en los que él ya se había visto envuelto, aunque en el papel inverso. Además, la calma que ha mostrado durante el asalto le ha permitido reflexionar a lo largo del mismo, lo que daría coherencia narrativa tanto al asalto como a la conclusión, ya que Lord Vader no encauza bien la nueva filosofía que acaba de abrazar. Da rienda suelta a las emociones, que le nublan el juicio, lo que le impide reflexionar y ver la jugada de Obi-Wan, que él ya debía conocer pues intenta llevarla a cabo, sin éxito. Igualmente, es una muestra de que para tener éxito en el asalto no solo basta con la habilidad del tirador con el arma láser (y el dominio de La Fuerza, si se tercia), sino que es necesario también conocer toda una serie de campos de conocimiento adyacentes que influyen constantemente en el devenir del asalto, del mismo modo que es crucial conocer al paciente, tanto en desempeño en asalto como psicológicamente, siendo esto posible gracias al mencionado dominio sobre los campos de conocimientos adyacentes a la Esgrima Láser (refiriéndonos aquí a la disciplina real, no a la esgrima llevada a cabo en las películas u otros productos de Star Wars). (Cabe hacer la aclaración de que, de manera académica, formal y geométrica, la altura de la que habla Kenobi, no es necesariamente una ventaja, e incluso puede suponer un condicionante negativo dependiendo del propósito de aquel que está en alto. Esto se debe a que la interacción entre las anatomías agente y paciente quedan con sus planos no coincidentes, lo que debidamente entendido y aprovechado, puede dar lugar a opciones plenamente funcionales tanto para el que se sitúa en la altura como el que está bajo ella.) Acabamos de esta manera con la Trilogía de Precuelas y nos adentramos en la Trilogía de Secuelas, iniciada con El Despertar de la Fuerza. El Despertar de la Fuerza: Los asaltos con arma láser se reservan para prácticamente el final de la película, donde Kylo Ren debe enfrentar primero a Finn, y luego a Rey. Estos son asaltos en el que uno de los tiradores participantes se halla altamente condicionado en cuanto al físico, ya que Kylo había recibido poco antes un disparo de la ballesta wookie de Chewbacca. Lógicamente, esto resta al usuario del Lado Oscuro capacidad de desempeño efectivo durante el asalto, lo que beneficia a sus pacientes y otorga a estos KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX290 una ligera ventaja, a pesar de no haber recibido formación específica para el dominio de un arma láser. Es por esta razón que tanto Finn como Rey pueden prolongar su asalto con Kylo, cuando al carecer de la formación anteriormente mencionada no solo no deberían haber tenido oportunidad alguna, sino que el uso del arma láser resultaría más peligroso para ellos mismos que para su paciente. Finn había recibido entrenamiento como stormtrooper, mientras que Rey tenía una fuerte conexión con La Fuerza. Sin embargo, esto no es justificación suficiente para que ambos sobrevivan a un asalto con un diestro formado en el uso del arma láser, tanto con su antiguo maestro Jedi Luke Skywalker, como con su nuevo maestro oscuro, Snoke. Esto se debe, primero, a que Finn jamás había recibido formación en el control de un arma con el potencial lesivo de un arma láser que, como se ha dicho, es más peligrosa para su propio usuario que para el paciente, si no se cuenta con la debida formación. Además, Finn no ha mostrado señales de ser sensible a La Fuerza, mientras que Kylo Ren es el nieto de Anakin Skywalker. Aunque ha recibido una grave herida, su capacidad con La Fuerza debería ser la mínima necesaria para vencer a su paciente sin dificultad. Es más, la herida no debe ser tan grave si es capaz, después de recibirla, de seguir a Finn y a Rey, y luego llevar a cabo un asalto con cada uno. Por su parte, Rey igualmente carece de la formación necesaria para el correcto control del arma láser, y aunque ha mostrado una fuerte conexión con La Fuerza, no ha entrenado mínimamente sus capacidades, aún. Es por ello que tampoco es creíble que no solo sea capaz de mantener un asalto más o menos prolongado con el hijo de Han y Leia, sino que además salga airosa del mismo. Y si bien se podría recurrir al ejemplo de Luke Skywalker como un usuario de La Fuerza poco entrenado que es capaz de mantener un asalto con todo un Lord Sith como Darth Vader, lo cierto es que al menos Luke ya recibió unas nociones básicas por parte de Ben Kenobi en Una Nueva Esperanza, así como un primer contacto con el manejo del arma láser a bordo del Halcón Milenario, del mismo modo que recibió un entrenamiento mucho más intenso por parte del maestro Yoda en Dagobah, durante El Imperio Contraataca. Y aún habiendo recibido formación por parte de dos de los máximos exponentes de la extinta Orden Jedi, Luke estuvo en todo momento en clara desventaja respecto a Vader, pagando el precio de su impulsividad a través de la pérdida de la mano derecha. En cambio, Rey es capaz de enfrentar a alguien con formación previa sin contar ella con formación alguna. Cierto es que no se puede comparar a Kylo Ren con Darth Vader, ni mucho menos (tanto en habilidad y experiencia como en cuanto a personaje en general), del mismo modo que tenemos que volver a mencionar la herida sufrida por Kylo procedente de la ballesta wookie. Pero como hemos mencionado anteriormente, no debía ser tan grave la herida, o no condicionar tanto el físico de Kylo Ren, si es capaz de seguir a sus pacientes y luego desarrollar un asalto con cada uno. Es por ello que la coherencia se guarda solo para la conclusión del asalto entre el usuario del Lado Oscuro y Finn, ya que el primero es quien tiene éxito, mientras que el desarrollo del mismo no guarda coherencia por la razón ya mencionada, esto es, la carencia de entrenamiento alguno con el arma láser por parte de Finn. CONCLUSIONES291 Los Últimos Jedi: En Los Últimos Jedi, el único asalto, si es que podemos llamarlo así, tiene lugar hacia el final de la película, enfrentando a Luke Skywalker con su sobrino, Ben Solo, ahora conocido como Kylo Ren. Este asalto muestra claramente la intención de cada tirador. Kylo Ren es total y directamente ejecutivo, de un modo parecido a Darth Vader al enfrentarse a Obi-Wan Kenobi durante La Venganza de los Sith. Por su parte, la intención de Luke es totalmente evasiva, ya que no podríamos definirla como defensiva. Para ello debería responder a las acciones con el arma de Kylo Ren con su propia arma láser. Pero aunque ha ignitado la misma, simplemente evade los embates de Kylo modificando la disposición anatómica y transitando por el plano inferior. Si podemos considerar a Kylo como un tirador con cierta experiencia y conocimiento, gracias a su formación con Luke y posteriormente con Snoke (aunque lo mostrado en el Episodio VII contradiga esta suposición), debemos entonces ver en Skywalker al gran y último referente de la antigua Orden Jedi que fracasó en refundar. La superioridad de Luke respecto a Kylo es similar a la observada por parte de Darth Vader con el propio Luke en el Episodio V. Es Luke quien en todo momento parece tener el control el asalto, y ello mostrando únicamente una intención evasiva, ya que se traslada la impresión de que conoce de antemano las obras que va a llevar a cabo su sobrino, sabiendo instantáneamente cuáles debe realizar para tener éxito en su intención evasiva. Por tanto, aquí podemos ver un nuevo símil con Obi-Wan Kenobi en el Episodio III, ya que conoce perfectamente a su paciente a través del estudio previo del mismo, aunque esto venga facilitado por el hecho de haber sido su maestro. Por su parte, Kylo comete el mismo error que su abuelo en La Venganza de los Sith, se deja llevar por sus emociones, nublando estas su juicio, obrando así sin una reflexión constante que le ayuden a discernir, no solo la obra más efectiva y coherente en cada momento del asalto, sino el propósito real de su antiguo maestro detrás de la intención evasiva anteriormente señalada. Y esta no es más que la de ganar tiempo para que la Resistencia, o lo poco que queda de ella, pueda escapar de Krayt. Aún peor, Luke no estaba siquiera en Krayt, sino que se proyectó mediante La Fuerza desde Ahch-To, creando un doble de sí mismo más joven y que hacía uso de la guarnición de Anakin Skywalker, no de la que construyó él mismo durante El Retorno del Jedi, de hoja esmeralda. Debemos suponer que esto se debe al estudio previo del paciente, pues Luke debía ser consciente de la querencia de Kylo por el arma de su difunto abuelo, y ver a su tío usar dicho arma contra él aumentaría la ira de Kylo, lo que beneficiaría la falta de control de las emociones del mismo, con lo que la reflexión disminuye y Kylo no es consciente del objetivo real de su tío (o bien esto se hizo por simple comercialidad, cuando lo coherente es que Luke interviniera con su arma original, basada en la guarnición de Obi-Wan Kenobi, pero de hoja esmeralda como la del maestro Yoda). De esta manera, podemos decir que el asalto, aunque breve, es coherente. Luke tiene control total sobre el paciente, tanto de manera puramente KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX292 esgrimística como psicológicamente. Este breve atisbo de coherencia se encuentra entre lo poco salvable del Episodio VIII. El Ascenso de Skywalker: Para finalizar, encontramos El Ascenso de Skywalker, donde encontramos un asalto anterior al que ha sido el objetivo de análisis de este trabajo. Dicho primer asalto tiene lugar mientras Kylo Ren se encuentra en Kijimi, y Rey registra la cámara del Sith en el destructor estelar de este. Básicamente, encontramos una reedición de lo que ya se ha expuesto varias veces durante el asalto. Es Rey quien tiene una intención eminentemente ejecutiva, totalmente descontrolada, mientras que Kylo simplemente mantiene una intención defensiva o evasiva, de manera que los papeles que ambos deberían desarrollar se hallan invertidos. Rey no se comporta en asalto precisamente como un Jedi debería hacerlo, y Kylo no se comporta precisamente como un Sith. Con esto no queremos decir que un Jedi solo pueda ser defensivo o evasivo, o que un Sin deba ser solo ejecutivo. Al contrario, ambos tiradores deberían hacer gala de cada tipo de intención durante el asalto, según el momento del mismo lo requiera. Simplemente, podría plasmarse como un tirador es más reflexivo y otro más agresivo a través de los movimientos con el arma, debiendo reseñar de nuevo que esto tampoco define la manera de afrontar el asalto de un Jedi y un Sith. Ambos harán una reflexión constante durante el desarrollo del asalto, empleando cada uno dicha reflexión según el lado de La Fuerza del que se hallen posicionados. Un Jedi intentaría buscar la oportunidad para finalizar el asalto evitando la herida en el paciente, llegando como máximo a la supresión, recurriendo a la eliminación total como último recurso y en caso de no haber alternativa. Por su parte, un Sith no contaría con estas cortapisas, y no tendría problema para concluir el duelo de una manera agresiva si se presenta la oportunidad. Volviendo al asalto en sí, no es coherente que Kylo no aproveche ninguna de las descontroladas acciones con el arma de Rey (al igual que ocurre en el asalto analizado), cuando esta queda constantemente expuesta y demuestra no pensar en el asalto más allá de la obra que está realizando en cada momento. Tampoco es coherente que Kylo no sepa o no quiera aprovechar dicha ventaja, ya que su mayor experiencia y formación debería permitirle aprovechar la inercia desmedida de Rey y volverla contra la Jedi. Hecha esta disertación, se puede considerar que la premisa a demostrar queda probada. CONCLUSIONES293 Incoherencias: En seis películas de Star Wars sin interferencia de Disney en la producción, solo podemos hallar incoherencias en dos de ellas, y estas incoherencias no deforman por completo el asalto, sino que aparecen de manera puntual durante el transcurso del mismo. La primera incoherencia pre-Disney: La encontramos en La Amenaza Fantasma, donde Qui-Gon parece no haber realizado una correcta lectura del paciente, si bien Darth Maul sí que la ha hecho, y es gracias a esto que tiene éxito sobre el Jedi, de manera que la coherencia queda en entredicho pero no se derrumba por completo. La segunda incoherencia pre-Disney: Radica en La Venganza de los Sith, concretamente en el asalto entre Mace Windu y Darth Sidious, ya que aunque este último ha demostrado una intención ejecutiva patente, ejemplificada en cómo ha eliminado a tres maestros Jedi en pocos segundos, cuando tiene a Windu totalmente expuesto no aprovecha la ventaja para finalizar el asalto. Muy al contrario, permite que Windu vuelva a una situación de paridad respecto a Sidious. La única manera en que esto quede justificado es que Palpatine sintiera a Anakin aproximándose, de manera que necesitaba prolongar el asalto lo suficiente para que Anakin encontrara la situación que vio al llegar al despacho del Canciller, o una parecida, en la que se viera obligado a elegir entre la vida de su esposa o su lealtad a los Jedi. Y habiendo Sidious realizado un plan maestro de años de duración, para derrocar a la República, eliminar a la Orden Jedi y convertirse en Emperador, es más que plausible esta previsión por parte de Sidious. La contra la encontramos en el nulo aprovechamiento de la habilidad de Mace para ver los “puntos de ruptura” de La Fuerza, ya que le permitiría haber sabido la importancia trascendental del momento en el que Anakin debe elegir. Puede que al tener que poner toda su atención y concentración en Sidious, no pudiera usar dicha habilidad, pero aún así resulta extraño que Windu no la aproveche durante el asalto contra el que sabe que es el máximo enemigo de la Orden Jedi, y de la República, en ese momento. Cambiando a las películas donde ya interviene Disney en la producción, encontramos incoherencias en dos de las tres películas: El Despertar de La Fuerza y El Ascenso de KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX294 Skywalker. Y no son incoherencias puntuales, que puedan pasar por alto o que encuentren un balance a través de otros aspectos del asalto, sino que deforman este por completo. Primera incoherencia en los filmes de Disney: La primera incoherencia durante la producción de Disney emerge de cómo Finn y Rey consiguen no solo soportar un asalto más o menos prolongado con Kylo Ren, sin contar con formación alguna ante alguien ya preparado en mayor o menor medida, sino que además la segunda tiene éxito contra él. Y como se ha explicado, la justificación de la herida de Kylo no funciona, pues tiene no solo la capacidad física para seguir a Finn y Rey, y para luego desarrollar un asalto con cada uno de ellos, sino también para escapar de Illum antes de que el planeta explote. Segunda incoherencia en los filmes de Disney: En El Ascenso de Skywalker, Rey y Kylo parecen haber invertido los papeles durante el asalto, lo que resta coherencia al desempeño de los tiradores en el mismo al no representar lo que se supone que encarnan. Además, queda evidenciado que Kylo tiene varias oportunidades para concluir el asalto, sin llegar a aprovecharlas debido a las necesidades del guión. Necesidades que quedan reflejadas, además, en las acciones con el arma cuyo objetivo ejecutivo se halla desviado del que debería ser su objetivo ejecutivo como tal, el otro tirador, lo que supone una prolongación artificial del asalto por medio de dos tiradores que, no solo no obran en asalto como aquello que se supone que representan, sino que además parecen perder la intención ejecutiva (o cualquier tipo de intención) por momentos, realizando acciones con el arma desviadas a conciencia del que se supone que debería ser el objetivo ejecutivo, el paciente. Es decir, hay una incoherencia en la incoherencia. Teniendo todo lo anterior en cuenta, es imposible no pensar que los coreógrafos, los guionistas, los actores y, en general, cualquier miembro del equipo de producción involucrado en el asalto, no tienen culpa de lo que hemos podido advertir durante el asalto analizado. Muy al contrario, ellos son los responsables de que el producto ofrecido pueda resultar estéticamente atractivo, pero esgrimística y narrativamente, falto de coherencia. Los personajes ficticios son una construcción de un equipo que trabaja en crear una película. Y si ese equipo no cuenta con los conocimientos esgrimísticos, con la coherencia y con la lógica necesarias para planificar un CONCLUSIONES295 asalto creíble (refiriéndonos con esto a que refleje bien a ambos personajes y tenga coherencia y eficiencia en las obras mostradas con el arma láser, sin importar que se muestren movimientos de los personajes imposibles en la realidad), esto se va a ver reflejado en la sensación que transmiten los personajes, que es la de no conocer los conceptos esgrimísticos que entran en juego durante el asalto. La incoherencia en la concepción y dirección del asalto, también afecta a que los tiradores no aprovechen las oportunidades evidentes para finalizar el asalto. Esto es, tiradores girando sobre sí mismos, que dan la espalda al paciente o que van a tardar en reposicionar el arma en el medio más de lo que su paciente tardaría en concluir el asalto. Igualmente, esto da lugar a obras donde no se puede definir la intención, ya que realmente no la tienen, descartando la coherencia, de nuevo, a favor de la estética. Por lo tanto: La sensación que transmiten los tiradores es que son profanos. En ello hay una evidente influencia de la productora, pues al final lo que se busca plasmar es la visión llana y profundamente ignorante que la misma tiene de un asalto, de los personajes y de la narrativa en general. La producción y su equipo responsable parece no conocer la manera más coherente y efectiva de disponer el arma por el medio. Es más, apenas recurren a las obras dispositivas con el arma, sino que son las acciones y obras ejecutivas y defensivas las predominantes durante el asalto, lo que nos da a entender que, o no conocen o no dominan la geometría de las armas y la interacción de las mismas con el medio, así como ignoran la disposición del arma del paciente. Prefieren responder instintivamente y al momento, desaprovechando la ventaja que aportaría una obra dispositiva entre dos tiradores que no miden las fuerzas aplicadas en la generación del vector de inercia de las armas, especialmente una oclusión, que permitiría la transferencia del medio de manera instantánea. Además, con la citada aplicación excesiva de fuerza en la generación del vector de inercia del arma, da la impresión de que los tiradores piensan que el arma láser funciona como cualquier arma blanca, con hoja con potencia de tajo y estoque, donde se necesita aunque sea una aplicación de fuerza mínima para que la hoja realice su trabajo lesivo. Sin embargo, un arma láser, por la naturaleza de la hoja como un haz de energía concentrada, no necesita aplicación de fuerza alguna para realizar su trabajo, emergiendo el fenómeno de la oclusión. Estos sesgos presentes, son testigos de que los tiradores no son conscientes del potencial lesivo de las armas, pues de lo contrario no realizarían movimientos con el arma que los dejen tan expuestos constantemente, cuando no necesitan llevar acabo dichos movimientos sino los contrarios, medidos y KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX296 sin retirar la hoja del medio, manteniendo la punta aledaña al diámetro común, dada la propiedad de la hoja para atravesar cualquier material sin necesidad de aplicar fuerza en la generación del vector de inercia. Siguiendo el hilo de la hoja del arma láser, por la forma en que se ha podido observar que esta se comporta durante el asalto, se puede entender que están equilibradas distalmente, hacia la punta. Sin embargo, como ya hemos mencionado, la hoja del arma está formada por energía, de manera que la hoja, en teoría, no debería disponer de un peso que condicione de manera superlativa la biomecánica. Esto viene a redundar en la nula necesidad de una excesiva aplicación de fuerza en la generación del vector de inercia del arma. A pesar de que, el arma como instrumento debería estar perfectamente equilibrada, con un centro de masas alrededor del asimento del usuario, el comportamiento de las armas durante el asalto apunta a lo contrario. Esto no encuentra explicación dentro del universo de Star Wars, sino que tenemos que mirar a la preparación del asalto, especialmente al material del que estén hechas las hojas que hayan usado durante el rodaje, en las que se superpone posteriormente con edición el clásico efecto de la hoja láser. Si dicho material no es precisamente ligero, esto ha influido en que el equilibrio se encuentre demasiado distal, siendo esta la explicación más lógica a unas armas que se muestran con una masa exagerada, cuando deberían ser mucho más livianas y con una distribución de masas más amable para su acción. CONCLUSIONES297 Correcciones: Ahora se tratarán los aspectos del asalto a corregir, para que este cuente con coherencia en su desarrollo y eficiencia en las obras que lo conforman, quedando cuatro frentes que desarrollar. - Primero: Comportamiento de los tiradores en las agregaciones donde realizan una circunferencia con las hojas, más o menos completa. - Segundo: Dificultad de implementar una técnica eficiente dado lo visto en el asalto. - Tercero: Posible relación entre angulaciones de las hojas en sus movimientos y la intención de cada tirador. - Cuarto: Tiros de cámara y su ayuda a potenciar la narrativa de la esgrima que se está observando. Comportamiento de los tiradores en las agregaciones donde realizan una circunferencia con las hojas, más o menos completa: Comenzando por el comportamiento de los tiradores en las agregaciones que da lugar a que se describa una circunferencia con las hojas, se puede destacar la reiteración en la pérdida de la naturalidad que debería poseer el asalto y el desvelamiento de su carácter artificial, así como el rompimiento de la ilusión de riesgo real para los tiradores. Decimos esto debido a que, como se puede observar en una obra concreta de la coreografía, Kylo Ren dispone su hoja en el medio, en rectitud de abajo y derecha (primera para segunda), hábil, en plano medio, rumbo presumiblemente paralelo a la transversal siniestra, al flanco izquierdo y angulación aguda, situación que mantiene durante cierto lapso de tiempo no por buscar oposición a través del posicionamiento de la hoja agente respecto a la paciente en el medio, sino simplemente esperando a que Rey vaya al encuentro de su hoja para poder llevar a cabo el molinillo que dicta la coreografía. Para ello, se hace estrictamente necesario que Rey posicione su arma en el medio en rectitud abajo e izquierda (descriptible asimismo como segunda para tercera), no hábil, con la sencillez en plano medio, rumbo paralelo a la transversal siniestra y angulación aguda, cosa que lleva a cabo. No es la cuestión del molinillo con las hojas la que aquí se busca criticar, pues aunque falto de coherencia y eficiencia, se entiende como mero recurso estético que puede resultar llamativo de estar bien implementado. Es precisamente la mala implementación del mismo la que aquí se quiere destacar, pues no es resultado de una serie de obras o de varias acciones con el arma, dentro de una obra, que dan lugar a ello de una manera fluida y dinámica. KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX298 Muy al contrario, Kylo posiciona su arma en el medio como anteriormente se ha desarrollado, y debe esperar a que Rey vaya a su encuentro para dar lugar al recurso estético del molinillo. Esto dentro de un asalto que se presupone como mortal para cualquiera de los tiradores si comete un error, por mínimo que sea, resta cualquier tipo de coherencia si es que después de todo lo desarrollado hasta ahora en la conclusión quedaba algún atisbo de ella. La única manera de encontrar coherencia en esta obra es que Kylo, jugando con la psicología de Rey, buscara que la Jedi inconscientemente iniciara agregación de su hoja zafiro con la carmesí del Sith donde este quería. De manera que Kylo dispone su arma láser de una determinada manera y un determinado espacio del medio, esperando que Rey busque la agregación precisamente en ese punto del medio, que podemos ubicar aproximadamente en el blossen 3 de Kylo y el blossen 4 de Rey, más o menos a la altura de sus rodillas. Y aunque esto podría finalizar esta crítica y permitir pasar al autor al siguiente punto, lo cierto es que debemos indagar un poco más. Para ello, debemos observar el conjunto del asalto, desde la triple perspectiva ofrecida en el análisis del mismo. Es así que, desde el punto de vista del análisis táctico, la esperanza que tiene Kylo en que Rey vaya a buscar la agregación no tiene sentido, pues básicamente, durante la mayoría del asalto, han obviado esta situación a ser posible. Y si se ha dado, no se ha solucionado de la manera más coherente. En cuanto a la intención, supondría una segunda intención de Kylo Ren, en la que realiza una acción dispositiva con el arma, que busca llegar a otra acción con el arma que podemos pensar como dispositiva, pues busca ubicar la hoja zafiro de la Jedi de una manera determinada en el medio, a través del molinillo y la circunferencia que este describe. Sin embargo, el resultado final, en el que Rey sale despedida de la agregación por la fuerza centrífuga generada en la misma, nos indicaría que el molinillo realizado responde más a una acción defensiva, pues busca sacar el arma de Rey del medio, pero sin posibilidad de obtener ventaja para buscar el tocado sin poner en riesgo la integridad física. Esto se debe al medio que pierde Rey, que genera una distancia respecto a su paciente en la que, si este busca concluir el asalto, Rey puede responder justo a tiempo, o a un ligero tras tiempo, que daría lugar a una conclusión del asalto para ambos tiradores, pues Kylo vencería a su paciente al ser el primero en realizar el tocado, de cualquier forma, a la vez que recibiría otro tocado de su paciente, posiblemente a partir de la inercia que guarda el mismo hasta que pierda toda energía y caiga al firme. Por tanto, esta conclusión carecería de sentido alguno, tanto desde el punto de vista lógico (pues es evidente que no vale la pena exponer la integridad física para concluir el asalto, a sabiendas de que el paciente aún puede sacar provecho indirecto de ello), como del narrativo (pues de nada sirve que los dos personajes clave de la trama fallezcan en este punto de la película). En cuanto a la resolución coherente, es evidente que lo mejor sería obviar estas obras redundantes y puramente estéticas carentes de sentido alguno desde el punto de vista esgrimístico, cambiándolas por CONCLUSIONES299 otras igualmente estéticas pero con coherencia esgrimística, como la garatusa o la girata, o bien manteniéndolas pero añadiendo elementos que den sentido a la presencia del molinillo, como un encordado durante la realización del mismo por parte de uno de los tiradores, al que el otro debe responder con una obra dispositiva, como la oclusión, o simplemente romper la geometría del medio ampliando el mismo mediante un empuje de la Fuerza al paciente, si queremos incluir este aspecto del universo de Star Wars (aunque claro, bien pensado podría implementarse en cualquier obra a la que le falte un mínimo de coherencia para justificar el desarrollo de la misma, lo que es una solución no sólo fácil, sino que muestra el poco interés por la planificación de un asalto de calidad). Hay que remarcar la anormalidad de esa espera de Kylo Ren para que su hoja inicie agregación con la de Rey, desaprovechando cualquier ventaja que hubiera obtenido, entregando esta a Rey al quedarse el Sith prácticamente estático durante un tiempo que es más que suficiente para que la Jedi concluya el asalto. Con ello desecha cualquier ventaja, al buscar la agregación para poder continuar con la coreografía, en la que puede ser, junto con las evidentes acciones con el arma desviadas del que se supone que debería de ser su objetivo ejecutivo, realizadas en primer plano, la mayor muestra de artificialidad, mal planteamiento y puesta en práctica del asalto. A ello se le suma que, durante el citado molinillo que realizan los tiradores durante esta agregación, las hojas pierden momentáneamente la agregación, y por ende el fundamento. Esto quiere decir que los tiradores no solo dan muestras de los pasos a seguir en la coreografía, señalando donde debe ir el arma paciente a continuación, en el caso de Kylo, como si Rey se hubiera olvidado de ello, sino que ocurre durante movimientos concretos del arma que se sabe que van a situarse en primer plano, totalmente visibles y fuera de cualquier duda que pudiera crear la perspectiva ofrecida, las hojas no mantienen el fundamento de la agregación, desapareciendo esta y convirtiéndose en una simple persecución de las hojas hasta que estas vuelven a encontrarse en agregación, lo que de alguna manera debería afectar al normal desarrollo de dicho molinillo y la intención que se supone que hay detrás de él por parte de Kylo Ren. Bien porque al perder el Sith el control de la hoja zafiro, la Jedi podría haber evitado quedar expelida de la agregación por la fuerza centrífuga, y situarse en una posición de ventaja al tener Kylo que corregir el potente vector de inercia generado con el arma, o bien porque el mismo Kylo se podría haber dado cuenta de esta separación de las hojas y aprovechar la misma igual que acabamos de señalar con Rey. El caso es que ni la Jedi ni el Sith parecen darse cuenta de esta separación, o más bien, sí son conscientes pero deben obviarla para continuar con el desarrollo del asalto, volviendo a redundar en la artificialidad. Cabe preguntarse igualmente si este tipo de errores durante el asalto no son tenidos en cuenta durante la producción, si realmente las escenas que componen el asalto KYLO REN - REY - ENDOR - EPISODIO IX300 fueron las mejores elegidas dentro de una serie de repeticiones de las mismas, ya que da la impresión en ocasiones de que simplemente se quedaron con la primera toma grabada. Esto nos llevo a reflexionar que, quizás, las escenas del asalto mostradas en la película sí que realmente sean las que mejor salieron de una serie de repeticiones de las mismas. Pero si esto es así ¿cuán bajo debía ser el nivel de las escenas no elegidas? ¿Era un problema del nivel de los actores en cuanto a habilidad con el arma y capacidad de memorización y replicación de la coreografía? ¿O acaso la formación que los actores recibieron no fue la suficiente, o con la calidad y nivel suficiente que se presupone a una producción con este presupuesto, que debería poder acceder a maestros de esgrima contrastados para formar adecuadamente a sus actores en el uso de las armas láser, del mismo modo que colaborarían en el desarrollo del asalto y harían este más coherente a través de la eficiencia que mostrarían las obras que lo conforman? Visto este aspecto, que ha acabado derivando en el acercamiento a los profesionales involucrados tanto en la formación de los actores en el uso del arma láser, y en la preparación de las coreografías, debemos resaltar ahora la dificultad de implementar una técnica eficiente dado lo visto en el asalto. Dificultad de implementar una técnica eficiente dado lo visto en el asalto: No nos debe engañar el hecho de que, en varias ocasiones, la disposición del arma en el diámetro común de los tiradores por parte de uno de los involucrados en el asalto, o sea la reducción al recto, bastara para concluir el mismo.