COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS, DE JERÓNIMO DE CARRANZA. POR DON LUIS PACHECO DE NARVÁEZ. A DON FRANCISCO DE ROJAS Y SANDOVAL, SEGUNDO DUQUE DE CEA. _________ ___________________________________ MAESTRO D. LUIS PACHECHO DE NARVÁEZ TRANSCRITO POR EL KARUI LUIS FRANCISCO ROLDÁN FRAILE DIRIGIDO POR EL MAESTRO MARCELINO MIGUEL CASTRO ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER Transcriptor: D. Luis Francisco Roldán Fraile: Graduado en historia del arte Karui de la Academia de Esgrima Láser Dirigido por: D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser Linares, 2025 El objetivo de esta transcripción es, simplemente, facilitar la lectura del documento, persiguiendo que cualquier interesado pueda fácilmente recorrer esta obra, y extraer de la misma sus propias conclusiones. Pese a ello, se corrigen unos sutiles matices y particularidades de la maquetación original, adaptando al formato presente el orden de encabezado y pie de página en la transición, entre el primer y segundo diálogo. NRA: AELMM20250202001 COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS, DE JERÓNIMO DE CARRANZA. POR DON LUIS PACHECO DE NARVÁEZ. A DON FRANCISCO DE ROJAS Y SANDOVAL, SEGUNDO DUQUE DE CEA. CON LICENCIA. En Madrid, por Luis Sánchez. Año 1612. Suma de la licencia. Don Luis Pacheco de Narváez, tiene licencia de los señores del Consejo, para poder imprimir y vender un libro, titulado Filosofía de las armas y de su destreza, como más largo consta de la licencia despachada en el oficio de Diego González de Villarroel, escribano de Cámara. En Madrid a II de marzo de 1611 años. TASA Yo Diego González de Villarroel Escribano de Cámara del Rey nuestro Señor, de los que en el su Consejo residen, doy Fé; de que por los señores del dicho Consejo, fue tasado a tres maravedís y medio cada pliego, de un libro titulado Epítome, o Compendio de la Filosofía, y destreza de las armas, de Jerónimo de Carranza, que por los dichos señores se dio licencia para poderlo imprimir, a don Luis Pacheco de Narváez; y que al dicho precio y no más, se venda: con que antes y primero se ponga esta fé de tasa en la primera hoja de cada volumen del dicho libro, para que se sepa el precio de él. Y porque de ello conste, de pedido del dicho don Luis Pacheco de Narváez, y mandamiento de los dichos señores del Consejo, di esta fé. En la villa de Madrid, 22 de diciembre de 1611. Diego González de Villarroel. ERRATAS Página 2. Lin. 17, en el lugar, diga un lugar. Página 17, línea 3, de especie, diga de la especie. Página 27, línea 21, en la mano, diga en ellos. Página 41, línea 17, es de varón, diga es varón. Página 55, línea [¿1?], no de fuera, diga por de fuera. Página 64, línea 2, afectada, diga acisentada [¿accidentada?]. Página 88, línea 1, que sea, diga, que no haya otra menor, y no se dará número por grande que sea. Página 150, línea 12, por su, diga pues por su. Aprobación. Por Mandado de V. A. he visto este libro, que es un Epítome, del que compuso el Comendador Jerónimo de Carranza, de la Filosofía de las armas, y su destreza, hecho por don Luis Pacheco de Narváez. Y aunque bastaba la buena opinión del primer autor, y la no menos justa, y bien recibida del segundo, como la ofrece las obras que ha sacado a la luz en esta materia, con particular cuidado lo he mirado, y conferido con su original, y he hallado con artificio ingenioso, y agradable estilo, junta la doctrina, que no lo estaba, por causa de algunas disgresiones, que por no ser del propósito (caso que para otros de mucha erudición, y con notable elegancia), la hacían difícil, y mal entendida, sin dejar de poner palabra, periodo, ni cláusula digna de consideración, y lo será de mucha que se le imprima en este estado, pues los profesores, y aficionados a esta ciencia, se instruirán mejor, y más fácilmente en su Teórica, y conseguirán la Práctica con mayor perfección que hasta aquí: y así siendo V. Alt. Servido, podrá hacerle la merced de la licencia que pide. Marzo a 8, 1611. Julio César Ferrusino. A DON FRANCISCO DE Rojas y Sandoval, segundo Duque de Cea. A los Floridos años, y tierna edad de V. Exc. al valor heredado y propio de tan ilustre, y antigua estirpe, y a la noble inclinación, amor, y voluntad, que entre los celajes [zelage, presagio, anuncio o principio de lo que se espera o desea, S. A., S. F., 1] de la niñez descubre, y muestra, a la virtud, a las ciencias, y actos de Caballería, dedico el más sazonado fruto, que en los pasados siglos (y en la materia presente) produjo Español ingenio. Y aunque lo más de estos trabajos es ajeno, el deseo de servir a V. Exc. es propio mío, y tan grande, que por ser caudal del alma, lo juzgo por merecedor de ser recibido, en cuanto a este Epítome, digno del amparo, y protección de V. Exc. a quien guarde el cielo en suma felicidad. Don Luis Pacheco de Narváez. DON LUIS Pacheco de Narváez, al Lector. Poca, y no muy averiguada noticia, nos dejaron las antiguas historias; y menos la hallamos en las más comunes y modernas, ni aún por tradición de las gentes, sabemos que el noble, honroso, y no menos necesario arte de la destreza de las armas (defensa de la Fé, muro de la patria, amparo del honor, vida, y hacienda) haya tenido en algún tiempo, ni en nación alguna, por firmes fundamentos de su certeza, los radicales principios de la naturaleza, los probables discursos, y resoluciones de la Filosofía, fundados en el alto conocimiento de la cosa por su causa; y la cierta y demostrable verdad de las Matemáticas, medios primitivos, y sumamente necesarios para tan alto fin. Aunque algunos maestros de esta arte (reducida por ellos a bajo, y mecánico oficio) hayan esforzado sus ánimos a ponerla en públicos escritos, así en teórica, como en modo practicable, con algunas demostraciones, más aparentes, que sustanciales, ni verdaderas; y otras, que siéndolo en sí, confundieron su verdad con la ridícula, y no bien atinada, antes fantástica, desalumbrada, y dañosa aplicación. Con esta bárbara incerteza, y haberse ido introduciendo, y heredando el cargo de la común enseñanza por hombres, sin la natural, y conveniente disposición, ni aún para los serviles oficios (que los más después de profesados los dejaron por este) no de aventajados discursos, y sin alguna amistad, ni comunicación de las letras, ni conocimiento, y amor a las ciencias, antes sumamente aborrecedores de ellas, y de sus profesores (porque cada uno ama, y se agrada con su semejante) llegó a tan ínfimo estado, que presumiéndose cada uno por único dueño suyo (natural y común pasión del ignorante ambicioso) la redujeron a tan diversas, y desatinadas opiniones, que con dificultad puede comprender el género a sus especies: llegando la disolución de esto a tan inadvertido desconcierto, que el que menos alcanzaba, y más nubloso, y oscuro conocimiento tenía, se ofendía, y juzgaba por afrentado, y por no perito esgrimidor, sino hacia particular secta (peligroso contagio, que aún dura en nuestros tiempos) queriendo, y preciándose más de ser inventor de un nuevo desatino, que imitador, o profesante de alguno de los ya introducidos. Y que esto sea conocida verdad, se ve, en que siendo la destreza una; la verdad, en que se funda, una; la composición, y organización del hombre, una; la esencia del movimiento, de la línea, del ángulo, y del compás, una (y conocidas en número finito, y determinadas sus especies) la posibilidad y potencia para las tretas, una: vemos que cada nación quiso hacer cabeza de sí misma, estableciendo su destreza, más o menos mala, según el talento de sus inventores, ajustándola cada uno a su particular inclinación, y poniendo el mayor cuidado, y principal asunto, en que fuese diferente de las demás (aunque todas ellas fundadas en casuales aciertos, varios, y caducos accidentes): llegando este abuso y libertad, a tanto, que después, cada provincia, cada ciudad, y aún cada parroquia, y barrio se quiso valer y usar de esta preeminencia. Gozó la torpe ignorancia el imperio absoluto de esta universal Monarquía, por muchas edades, sin conocida mejoría, ni bastar para procurarla, las comunes desgracias, y lastimosos sucesos de cada día vistos, en los profesores más expertos y aventajados de la esgrima (imposición y nombre indigno a la majestad de la destreza) hasta que con particular providencia del cielo, concedida por favorable privilegio, Jerónimo de Carranza, varón sabidamente noble, y del hábito de Cristo, meritísimo hijo, y ciudadano de la insigne, y siempre noble, y leal ciudad de Sevilla, Emporio del mundo, y puerta de su riqueza, estimulado de su natural virtud, que tan justamente le hizo estimado; de su noble inclinación, que tantos realces dio a su persona; de su entendimiento, e ingenio, en que tanto se aventajó a los de su tiempo; del vehemente deseo de servir a su Rey, digno de todo premio honroso; del ánimo de aprovechar a los de su nación, merecedor de sumo agradecimiento, y feliz memoria; del celo y caridad de la conservación y defensa del prójimo; y de que el malo y soberbio no prevaleciese contra el bueno y humilde: queriendo tirar la rienda, y dar sofrenada [reprimir a la caballería tirando violentamente de las riendas, aunque, en este contexto, también podría significar reprender con aspereza a alguien, S. A., S. F. 2] a tan públicos y dañados errores, entregado del todo al trabajo de las especulación, guía, y descubridora de altos y soberanos misterios, y sacrificado al cuidado del continuo estudio, padre del conocimiento y saber, y ofrecido al riesgo de peligrosas experiencias, y la más, y más de temer y huir, la detracción maliciosa del ignorante, y desconcertado vulgo, ayudando, y valiéndose (como hombre cuerdo y prudente) de varones tan insignes, como fue el Maestro Malara, a quien en sus escritos introdujo con nombre de Meliso. Fernando de Herrera, con nombre de Filandro. El Doctor Peramato, con nombre de Polemarco. El Doctor Matías de Aguilar. El Licenciado Mosquera de Figueroa. El Doctor Juan Jiménez, y Licenciado Suárez. Todos tan doctos, que por la fecundidad y agudeza de sus ingenios, por la alteza de sus entendimientos, y por la general profesión de letras divinas y humanas, fueron honra de nuestros siglos, y cada uno en su profesión, no inferior a ninguno de los pasados (cuyos proemios y elogios hechos a Carranza, descubren esta verdad); y con otras particulares consultas; comprometiéndole su esperanza una general reformación, sacó a la luz un libro, en que tan docta como eruditamente quiso probar la esencia de la verdadera destreza, apoyando su certeza en la inmutable verdad de las ciencias, subalternando las unas a las otras, hasta dar a esta doctrina el alto lugar que merece, con la debida definición de ciencia. Refiriendo, y probando los mal advertidos discursos de los maestros vulgares, la poca certeza de su enseñanza, el daño que reciben aquellos, a quien la comunican; sacando a la vergüenza, y pública plaza, con particular gracia, agudeza, y donaire, la detestable costumbre de los fingidos valientes, las abominables trazas, e infames medios, con que pretenden nombre y estimación en la República: los gestos, ademanes, y bravatas, con que pretenden amedrentar: las charlatanerías, con que entretienen: las mentiras, con que ofenden a los verdaderamente valientes, sabios y virtuosos. Los fabulosos cuentos y pendencias, nunca sucedidas, con que se hacen estimar en las burlas: y la infame cobardía, con que huyen en las veras. Además de muchos y varios discursos, cuya novedad ofrece agrado, con aprovechamiento: materias graves, y no poco difíciles, disputadas con suma elegancia: moralidades, cristianas, exposiciones, y glosas, para del todo asegurar la conciencia, en la defensa y ofensa del hombre, sin perder de su honor; y en suma puesto en él (para el asunto presente) el caudal de tales siete talentos. Pero, o porque las obras de los hombres no llegan al supremo estado de perfección, y estar tan sujetas a error, o descuido; o por la aspereza, novedad, y dificultad de la materia; o porque no se puede, ni sabe todo; o por ser difícil, y de todo punto imposible, dar satisfacción igual, donde hay variedad de gustos; o por no poder propia y rigurosamente expresar, y declarar los conceptos del entendimiento; o por todas estas cosas juntas: bien que a los principios fue recibido con tan general como debido aplauso, y después de haber andado de gente en gente, en la posta de la novedad, que es la que al más descuidado ánimo altera y alboroza, vino a quedar su persona siempre estimada, sus obras tenidas y creídas por ciertas: pero nunca entendidas; caso que por muchos, con más presunción que acierto, diversa y variamente glosadas, tanto, que aun no habiendo entendido lo que dijo, habiéndolo dicho y escrito, quieren vanamente entender lo que quiso decir. Se ventiló entre hombres de buen juicio, desapasionado ánimo, y sana intención, la causa de esta poca, y mala inteligencia, y resolvieron, y bien, ser la difusión de la materia, las largas, y ordinarias disgresiones, con que la memoria quedaba distraída, y poder con dificultad la reminiscencia ofrecer lo oído de tan lejos, y con los intervalos, o periodos tan largos, y ajenos del propósito, se confundía el entendimiento, y desfallecía el ingenio. Y sin contradecir su autoridad, afirmaré osadamente haber sido también falta de perseverancia en los unos, y sobra de presunción en los otros: porque materias graves, nuevas, y no muy familiares; no una vez, sino muchas, y no en uno, sino en muchos días, se han de mirar y leer: pues quien ha de investigar, y dar alcance a tan ajenos pensamientos, y entender sus misteriosas aplicaciones, no de pasos, y apresuradamente ha de presumir en solo lo literal hallar cumplido conocimiento, porque este ha de proceder de la verdadera noticia de los principios, del uso común de los términos, de la conciliación de los lugares, y de la combinación de las proposiciones; sin el que ya se ha de tener de las otras ciencias, que a esta ayudan con lo más esencia de ellas. Mas al fin, sea lo uno, o lo otro, o sea todo junto, porque esta obra, y la buena memoria de su autor, no las arrebate el tiempo, y las sepulte el olvido, sin presumir yo, que solo mi entendimiento haya podido desentrañar tan intrincados y difíciles conceptos: pero solo forzado con el deseo del aprovechamiento común, y en el servicio de la nobleza Española (de que hace tantos años estoy dando satisfacción, sin excepción de persona, ni tiempo, como lo sabe el mundo: pues en el centro de él, la Corte del gran Felipe [III], ya en públicos escritos, adoctrinando, proponiendo, resolviendo, y refutando: ya con la espada en la mano, en casi infinitos actos, demostrando y convenciendo: ya a instancia de varones virtuosos y doctos, públicamente leyendo, satisfaciendo dudas, venciendo objeciones, respondiendo a preguntas, absolviendo y desatando argumentos, con razones Filosóficas, con demostraciones Matemáticas, y la parte práctica, a voluntad de todos los arguyentes). Quise en imitación de los antiguos, y siguiendo a los modernos, hacer este breve Epítome, quitando de donde estaba en su original, todo, o lo más que ha impedido, y pudiera impedir el entenderlo, y aprovecharse de él. Tres cosas son las que en este ofrezco de nuevo. La primera, ir la materia desnuda de composición, junta y eslabonada, sin digresión, a lo menos notables. La segunda, haber puesto solo aquello, que pertenece a la destreza, y al diestro, para que tenga menos embarazo. Y la última, señalados con letras en el margen correspondientes a otras interlineales, los lugares que tiene cada página, dignos de más consideración, y particular estudio; para que el Lector vea, de dónde ha de sacar la consecuencia, dónde la conclusión mediata o inmediata, y dónde la inducción del silogismo. Porque siendo, como es cierto, que el estudiar un libro, no consiste en solo leerlo, sino en contemplar, y discurrir sobre los principios que asienta (que son la escala del entendimiento, y medios para entender) la proposición que hace, que es lo que ha de ser entendido: la ilación [acción y efecto de inferir una cosa de otra, S. A., S. F. 3] que saca, y afirmación, con que concluye y resuelve, le será de importancia tener un índice que le señale y apunte, dónde ha de poner su mayor cuidado. No he querido ser parafraseador, o expositor suyo (en el mismo), así porque se conserve esta doctrina en el estado en que su autor la escribió, como porque (siendo Dios servido), saldrá presto nuestro segundo libro, en que universal, general, y particularmente, se trata lo esencial de la destreza, y la parte que de ella le pertenece a cada arma, y con otras semejantes letras interlineales, y al margen, irán llamando a este, y resolviendo lo que de ella, y de él se ha de entender, y cómo ha de ser entendida, y entendido. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ21DE VERDADERA DESTREZA Fol. 1 DIÁLOGO PRIMERO, QUE TRATA DE LA VERDADERA DESTREZA, Y DE LA FILOSOFÍA, Y CONSIDERACIÓN DE SUS PARTES EN UNIVERSAL. Meliso, Eudemio, Filandro. Polemarco, Carilao. En la misma sazón que yo había desamparado de todo punto las armas, vencedoras de la envidia, y en paz me quería recoger a continuar mis estudios, y dar de mano a las alabanzas del vulgo, que me profanaban los pensamientos; el excelentísimo señor don Alonso Pérez de Guzmán el bueno, Duque de Medina Sidonia, tuvo por bien que dejase mi patria, y viniese a su servicio. Sucedió pues, que viendo su excelencia experimentar muchas veces las demostraciones de la destreza; y considerando la razón 2 que todos tenían de envidiarlas, y de dar crédito antes a los ojos que a los oídos: La ocasión de este Diálogo principalmente que cualquiera se fingía incrédulo, por ver la experiencia, me mandó y persuadió, que en la práctica de las armas no tratase, así por la bajeza en que la tenían puesta los vulgares, como por parecerle cosa indigna de la profesión que yo hacía en otras cosas, no menos calificadas. Tomando pues por escudo la obediencia de este mandamiento, y hallándome cansado de la envidia e incredulidad del mentiroso vulgo, me pareció cosa acertada dejar la práctica de la destreza para siempre, y me recogí a tratar algo de la especulación de ella, por ser el pueblo donde a la sazón su excelencia vivía, tan aparejado para deleitar el entendimiento. Estando pues ya de asiento en su servicio, y tratada amistad con los Caballeros de su casa, solían a esta consideración juntarse en el lugar señalado algunos hombres doctos, y entre ellos los más continuos eran, Eudemio, Polemarco, y Filandro. Efectos de imaginación. Hallándose pues una vez estos, excepto Filandro, juntos, viendo Eudemio a Carilao suspenso, y casi arrebatado en una consideración, aborreciendo aquel silencio, así le dijo: COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS22DIÁLOGO PRIMERO - Bien dicen, Carilao, que la imaginación es muy fuerte, y con gran violencia ocupa todas las potencias del hombre, pues, habiendo tratado nosotros de la grandeza de esta casa, habéis estado suspenso callando, y sin oírnos. A lo cual Carilao, como si despertara de un sueño, así respondió: - No os maravilléis que no os haya escuchado, porque me ocupó todo una memoria no muy alegre de cosas pasadas. A esto dijo entonces Polemarco: - De esa manera, muy diferente es vuestra imaginación de lo 3 que pensaba Eudemio, porque viéndoos tan arrebatado, y puesto en consideración, tengo para mí que se ocupaba más en armas y destreza, que otra cosa alguna. Y como Eudemio concediese lo que Polemarco decía, Carilao, casi ofendido de él, lo replicó: - Mal usáis de lo que se debe a buena amistad, puesto que queréis que emplee el pensamiento en lo que yo menos trato, y más aborrezco: porque la destreza de las armas, no es otra cosa sino una vanidad en que han dado los hombres ignorantes, cargada de hojas, sin ninguna esperanza de fruto, como de árbol loco: pero caído en tierra, pues cualquiera que llega hace leña en él, como los ignorantes lo han hecho de la pobre destreza, hasta aquí. - Por cierto, dijo Eudemio, que tenéis razón de estar enfadado de las costumbres dañadas de los diestros; y dejando ahora eso para su tiempo, decidme algo de la teórica verdadera, y cómo se han de aplicar los movimientos de la espada, para acertar con ellos, y acerca de qué cosas considera la verdadera destreza. Definición de la destreza verdadera - Es la destreza, dijo Carilao, un conocimiento, y hábito que enseña a dar herida, y a defender la del contrario, considerándola en las cosas siguientes, y verificándose por una consideración de ellas muchas cosas, que no se verifican ni prueban por ninguna de las demás, conviene a saber. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ23DE VERDADERA DESTREZA Los fundamentos sobre los que está la fábrica de la destreza. El cuerpo, el ánimo, el acto, el color, la vista, el tacto, la postura, la distancia, la fuerza, la figura, el tiempo, el movimiento, la calidad, el tamaño, el término, el estado, el orden, el modo, la especie, la diferencia, el conocimiento, el peso, la proposición, la medida, la disposición, la causa, el efecto, la materia, la forma, el ser, la intención, la atención, y el sujeto. - Por cierto, dijo a esto Eudemio, que si es muy necesaria la declaración de cada una de esas partes 4 para entender qué cosa es destreza, que lleva gran armonía, y que es difícil cosa ser diestro. El cuerpo del hombre es el primer fundamento de la destreza. - Digo que la destreza, respondió Carilao, considera primeramente en el cuerpo del hombre, el medio y extremos que puede tener en todos los perfiles, para que el diestro sepa poner el cuerpo en el medio y conozca la postura de proporción, y con ella ganar los grados a los extremos en que el contrario pusiere el suyo: y para que entienda también cuándo sirven los extremos, y cuál de ellos está más cerca, y se reduce más presto al medio, y qué fuerza y disposición tiene el medio, y cuántas diferencias hay de extremos, y conozca en el extremo, qué parte flaca del cuerpo corresponde a la parte fuerte del ángulo, o al extremo en que ponemos el brazo, y cuál extremo del cuerpo contrario está más apartado de la línea colateral del cuadrángulo, en que se constituye la proporción de la postura del cuerpo, El oficio de los compases. Conociendo también el término a donde puede mover los pies, cuándo será a la parte izquierda, o a la derecha, cuándo atrás, o adelante, cuándo en quietud la espada, o en movimiento: y sabrá el hombre, por qué los extremos, así de los perfiles del cuerpo, como de los compases de los pies y posturas, y ángulos de la espada, Cómo se conocen los movimientos Y el movimiento que hacen conforme al lugar a donde se moviere, y a donde se quitare, se conoce por el respeto que se hace de ellos al medio movimiento, o al medio de la postura: COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS24DIÁLOGO PRIMERO Aplicación de las medidas del cuerpo en la destreza. de donde conoceremos, que los extremos de la longitud, son alto y bajo, los cuales tocan al punto donde ha de parar la ejecución de la herida. Y los extremos de la latitud, son derecho, y siniestro: estos tocan a los compases, para herir con ellos, cuando mueve, moviendo juntamente 5 la espada: pero los extremos de la profundidad, son atrás, y adelante, y estos sirven para la disminución de los movimientos, o parta dilatarlos el cuerpo solo con los compases solos, o con el cuerpo y compases. Las varias disposiciones confunden la destreza. - Bien entiendo que conviene todo lo que apuntáis, dijo Meliso, para el verdadero conocimiento de la destreza, pero se me hace dificultad, ver la variedad de los cuerpos humanos, y sus cualidades, sus extremos de fuerza, y ser de tan diferentes inclinaciones: unos de estatura grande, otros de pequeña, los unos fuertes, aunque pequeños: y al contrario; y veo también, que en lo que exceden unos en la altura a otros, tienen de ventaja en la espada, lo cual es cosa fuerte para el pequeño de cuerpo, sin conocimiento a lo que conviene a las proposiciones: porque como dicen, y es razón, dedo de espada, y palmo de lanza, es gran ventaja. El todo y sus partes se mueven a un mismo lugar. Porque decidme, ¿quién podrá resistir el golpe de un hombre alto, cuando mueve con vehemencia, pues el todo y sus partes se mueven a un mismo lugar? Que si la espada fuera a una parte, y el cuerpo a otra, e hicieran esta de él proporción, no lo tuviera yo por tan difícil: pero se mueven a un tiempo, y a un punto, especialmente cuando la potencia del cuerpo sigue a su magnitud, y la magnitud es grande: aunque también me tiene desconfiado la dificultad del conocimiento de la flaqueza, o fuerza del cuerpo contrario, para prevenirme conforme a ella, De la proporción de la menor desigualdad, no se sigue acto. cosa a la que a mi parecer no se le puede dar regla precisa, por estar cubierta en el cuerpo del contrario, pues de la proporción de la menor desigualdad, no se sigue acto, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ25DE VERDADERA DESTREZA La fuerza grande incluye en sí a la pequeña. y ninguna cosa se corrompe, sino de la fuerza de su mayor, como hará la fuerza grande a la pequeña 6 en la destreza. Las universales no hacen excepción de cuerpos. - Verdad es que tiene lo que dudáis alguna dificultad para los que no saben la ciencia, respondió Carilao, lo cual se deshace con entender el orden que llevan las heridas universales, porque no hacen excepción de cuerpos altos, y bajos montantes, ni pica, espada, ni montante, daga, ni espada: siendo como es la misma razón la del todo, que de sus partes: porque las posturas de cualquier género de arma se dividen conforme a los ángulos (como diremos adelante): entre los cuales, según Euclides, hay uno que alcanza más que todos, que es el que corresponde al arma larga, y está entre la fuerza y la flaqueza, porque entre el aumento, y la disminución cae el medio. El ángulo agudo. Hay también otro ángulo más fuerte que todos, el cual corresponde a la mayor fuerza, El ángulo obtuso. y el otro ángulo, que es más flaco, a la mayor flaqueza: de manera, que se ¿acazan? unos a otros, conforme a las mudanzas que hace el cuerpo de ellos. Clara cosa es, que si la treta universal está regulada contra la más fuerte postura del cuerpo, y contra la más larga postura de espada, que es la que corresponde a la longitud mayor de cualquier arma que sea, sin tener respeto a la largura del cuerpo, sino a la disposición del ángulo, que es lo más difícil de conocer, por ser la puerta, por donde entran y salen las tretas: Demostración para probar lo universal. notoria cosa es que cuando fuere el cuerpo pequeño, que también le corresponderá a proporción, ángulo de cortas líneas, en la postura que tuviere, si se ha de igualar con la disposición del cuerpo. Bien concederéis que se hará la treta con más facilidad, cuando no estuviere el cuerpo en el medio, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS26DIÁLOGO PRIMERO 7 Ni la espada, y el brazo en la mejor y más larga postura, estando en el ángulo flaco, y el cuerpo en alguno de los extremos que pudo tener, porque quien pudo lo más, podrá lo menos. La treta universal sirve para todas las armas. Y estas proposiciones, sabed que no son particularmente aplicadas a la espada sola, sino universales a todas las armas que hay, disminuyendo, aumentando el movimiento, y mudando los términos, según el medio de proporción que tiene cada una. - Muy difícil se me hace, replicó Eudemio, por la novedad de los términos que lleva esta ciencia: decid algo en lo de la fuerza, quizá será más fácil a mi entendimiento. - La causa de la dificultad está en lo que decís, respondió Carilao, principalmente por carecer de los fundamentos del arte. Del cerebro nace la virtud animal. Sabed que la fuerza del hombre tiene su origen en el cerebro, lugar de la virtud animal, y se difunde por los nervios y músculos, la cual tiene su límite y término, como las demás cosas finitas, en lo cual considera la destreza, Cómo se ha de haber el hombre con su fuerza. que tal es el vigor que tiene el cuerpo del adversario, para que el hombre se conozca, y aconseje con su propia fuerza, y no la gaste ni canse en los movimientos, que no han de ser de provecho: y conocida bien la del contrario, apliquéis la herida, u ofensa, conforme a ello, porque cualquier movimiento, por fuerte que sea, se mide con otro movimiento más ligero que él, Debe el diestro guardar alguna fuerza para su tiempo. dejando reservada alguna fuerza para salir de la herida, y del fin de ella ha de nacer el reparo, que es una de las más principales cosas de la destreza: porque así como es más fácil vencer, que conservar la victoria, de la propia manera es fácil hacer la treta, y difícil salir de ella, y conservarse en aquel golpe, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ27DE VERDADERA DESTREZA 8 de suerte que la cantidad del movimiento no sobrepuje a la fuerza del brazo proporcionándolo con el movedor, porque el movimiento siempre será tan largo cuanto fuere la medida del intento sobre que se hace. Cómo se conocerá la fuerza que traen los movimientos del contrario. Así conoceréis la fuerza y flaqueza del adversario en los mismos movimientos, por la postura que tuvo el cuerpo, y el brazo al formarlos, si fue extremo, o si fueron medios que se correspondieron, para conforme al conocimiento de la fuerza, o flaqueza, aparejar los movimientos contrarios: Cuál se llama difícil movimiento. porque aquel se llamará difícil movimiento, que comienza tarde, y sin causa bastante que le ayude, conforme a lo que ha de andar: porque si no se hace el movimiento conforme a la fuerza que tiene el que mueve, ni viene fuerte el movimiento, ni tampoco lo queda el cuerpo, La fuerza dividida daña a la obra porque la fuerza dividida sin proporción, hace ningún efecto; y lo peor es que se pierde aquel acto, porque tiene cada magnitud su movimiento, y cada movimiento fuerza señalada. Las partes que ha de tener el ánimo del diestro. Pero en su lugar veremos cómo la destreza enseña a guardar el aliento, y conservar la fuerza, cifrando toda la destreza en la declaración de los perfiles del cuerpo, dándole al ánimo lo que más le conviene para este ministerio, el cual ha de tener facilidad para comprender, memoria para guardar, prudencia para lo por venir, uso de muchas proposiciones para aplicarle la que más igualare con el efecto o ímpetu del que aprende, Por el color se conoce parte de lo interior del ánimo. teniendo conocimiento del adversario, por su color, y fisonomía, de cual de las complexiones participa más, y aplique el diestro conforme a esto lo que más conviniere, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS28DIÁLOGO PRIMERO Por la Fisonomía se conoce el afecto del ánimo. pues sin dificultad se conocen en las criaturas humanas las propiedades interiores del ánimo por las señales exteriores del cuerpo: 9 todo lo cual después de entendido, conviene a la verdadera aplicación de las tretas, confiriendo las unas con las otras, conforme a la calidad del sujeto, Por parte de la vista se conoce la variedad de las cosas. por causa de la vista, que nos enseña el asiento que han de tener las líneas visuales en el cuerpo del contrario, para que la aplicación de lo que se hiciere en él, sea fácil al entendimiento del diestro, teniendo noticia verdadera, donde está el principio del sentido, y movimiento del cuerpo del hombre. Lo que ha de considerar el diestro en la postura. Y conviene también que advierta en la postura, para las especies de los ángulos, cuáles corresponden a la proporción del perfil del cuerpo, o al extremo, y cuál a la postura del brazo, y conforme al fundamento que el cuerpo tiene hecho sobre los pies, conozca la fuerza, o flaqueza en la postura de la espada contraria: porque cuando el cuerpo ha hecho un extremo, el cual no corresponde al ángulo de entonces, sabréis fácilmente qué parte de la espada tiene fuerza, y dónde está en el cuerpo del contrario la flaqueza que responde a aquella fuerza, y cuál de los extremos de los ángulos corresponde al extremo del brazo, Siempre donde hay ángulo, hay fuerza, poca o mucha. y conoceréis con esta doctrina, que en todas las partes del cuerpo, así en su perfil, como en la postura de la espada, que hay ángulo, allí donde lo hubiere, está la fuerza; y sabréis en qué especie de reparos, algunas veces se quebranta esta regla, declarando la virtud que tienen dos ángulos, o tres, en el cuerpo, en el brazo, y en la espada: y si son dos de ellos de una especie, y lo que se requiere hacer, y si son de diversas, lo que convendrá mejor entonces, viendo por demostración matemática, en qué postura 10 tiene más fuerza un ángulo, qué tienen dos en otra, y si son causa de ello los extremos que puede hacer el brazo en sus posturas: LUIS PACHECO DE NARVÁEZ29DE VERDADERA DESTREZA Conviene al diestro que tenga conocimiento del medio proporcionado. advirtiendo con atención en el medio proporcionado que ha de elegir el diestro, conforme a las especies de tretas que hubiere de formar: porque diferente medio se elige para las tretas de primera intención, y diferente para las de segunda, siendo tan diferente el estado de donde comienzan su movimiento, Qué cosa es movimiento. el cual es un acto de lo que está en potencia; y para conocimiento de él, conviene al diestro saber, cuán fácilmente se puede impedir al principio cualquier movimiento, por vehemente que sea. Y sabréis para la perfección de la destreza, cuáles son los movimientos necesarios para herir, y cuántas especies hay de movimiento, y cuáles son los que se convierten, y la división de las partes de que se compone el movimiento violento, y la calidad del movimiento natural: Los que ignoran la naturaleza de los movimientos, se engañan fácilmente. porque sabed, que los que ignoran la naturaleza del movimiento violento, natural, remiso, o mixto, se engañan fácilmente: y entenderéis de camino, cómo por ser el movimiento circular primero que los demás, es medida de todos los movimientos, y sabréis también, por qué el movimiento de poica fuerza es sojuzgado del movimiento vehemente, porque de estos enseña la destreza, cuáles son los que nunca hieren, y cuáles los que siempre se componen para herir, entendiendo precisamente sus calidades, para saber que la materia de las tretas en todas las especies de las armas, es una, sino que difieren, según la cantidad y calidad, Cómo se considera el lugar en la destreza. y según el lugar de donde se mueve la línea recta, o la circunferencia. En la cantidad, se considera el aumento, o disminución de los 11 movimientos, y en la calidad el rigor, o violencia; mas en lo que toca al lugar, se considera según la figura, y la parte de donde comienzan, que se hace de diversas maneras: advirtiendo que por la causa y el lugar que se hace la treta, por esa misma se ha de deshacer, habiendo ejecutado el golpe, por la figura que llaman los Geómetras, a una cosa que es contenida de uno, o más términos. Dejemos para su tiempo, que hay figuras regulares, y figuras irregulares, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS30DIÁLOGO PRIMERO por deciros ahora, que la figura de que tratamos, es en la destreza causa de conocer la ventaja que tiene el círculo cumplido a la figura del movimiento recto, porque de aquí sabréis la razón, porque se incluye en la figura circular muchas figuras, otras (según diremos en su lugar) del cuerpo del hombre, y el provecho que se sigue por acompañar el movimiento circular al que hace el cuerpo, formando figura esférica, y los provechos que le vienen al diestro por conocer cuál es el lugar propio de las líneas, y si tienen algún lugar común los movimientos; advirtiendo al perfil del cuerpo, y a la figura del ángulo del brazo y espada, para conocer la cantidad, porque en ella se conoce la longitud que tiene cada línea de las que se mueven: y se sabe cómo la proporción de la igualdad, es el respeto de dos iguales, que se acatan a veces: como dos a dos, y uno a uno; y por el contrario, de donde sabréis cuál es la desigualdad de los números, y cómo se respetan, y cuál se llama diferencia expresa en las cantidades, para que conozca el diestro, qué cantidad irá en los movimientos circulares, que se hacen con el centro principal, y qué tal es el tamaño de los movimientos excéntricos, y por qué traen menos partes en su formación que los de centro principal, y de qué tamaño requiere ser 12 la línea de la estocada, para que la cantidad no sobrepuje al intento, ni por parte de la disminución falte la obra, y haga falso el efecto, defraudando la confianza del diestro. Cómo se considera la distancia. Eudemio pidió a Carilao, que le dijese alguna parte de las cosas que restaban, y qué cosa era distancia en la destreza. Carilao respondió así: - Distancia se llama a lo que hay entre dos hombres, estando uno (como dicen) afirmado con otro, o sea entre la espada y el cuerpo, o entre la espada y espada, y entre pie y pie, entre cuerpo y cuerpo, según los diversos perfiles, la cual se ha de medir para saber cuál es lo remoto en la postura; y esta medida ha de ser por líneas, con las cuales se determina la distancia larga, o pequeña, Qué cosa es término de geometría. y con ellas se entiende qué es Geometría y demostración Matemática, la cual viene a hacer cierta treta, que de estos principios se compone, y tanto que no puede faltar esto, según el término, que se llaman los fines de cualquier cosa, así como el punto, que es término de la línea; y la línea de la superficie, y la superficie es término del cuerpo. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ31DE VERDADERA DESTREZA Qué cosa es término en Filosofía, y perspectiva. Mas según los filósofos, término es aquel, en quien se resuelve la proposición, y según los perspectivos, es el remate de las líneas visuales en el Horizonte: Qué cosa es término en destreza. pero en la destreza, es el conocimiento del fin de las partes del cuerpo, o de la espada contraria, por donde se han de comenzar las especies de las heridas, o que sean circulares, o rectas, el cual enseña de qué especie ha de ser el ángulo, que han de hacer las espadas para las heridas de tajo, y cuál para las de estocada, o que sean de primera o segunda intención, mediante el cual entiende el diestro, el orden que 13 llevan las heridas universales, para entrar con ellas en término, o sacar al adversario del que tuviere, según el estado en que quedaron el cuerpo y la espada pasada la treta, el cual es otra manera de término, donde enseña la destreza las tretas para abreviar el tiempo, y excusar ocasiones: Que debe el diestro considerar el orden de las tretas. porque entonces no puede seguir la espada nuestra el orden del entendimiento, ni el que tiene establecida la razón en la ciencia, por el desatino que trae la espada del contrario, y la confusión de sus movimientos, después de haber hecho herida universal: y por eso habéis de prevenir los engaños y movimientos que el contrario puede hacer de una vez, y no de muchas: y para que esto sea cierto, la destreza enseña los movimientos que son más fáciles para conseguir este buen estado, que propiamente es el lugar donde queda la espada, después de haber acertado, o errado la herida, y cuáles movimientos son los que sacan a la espada del lugar peligroso que tuviere, para entrar en orden, en el cual considera la destreza qué tretas se han de seguir a otras, para que el adversario se confunda con la variedad de ellas, y se amedrante, viendo la corta coyuntura que le dejan para aplicar algo en su defensa: porque sabiendo bien el orden, sale el diestro a la luz siempre con su pretensión, pues con él sabe mejor aplicar las proposiciones. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS32DIÁLOGO PRIMERO En qué se conoce el ingenio del diestro. Y es verdad, que en las heridas, y orden de ellas, conoceréis siempre el ánimo, y la inclinación, y aun el ingenio del autor, principalmente cuando las hiciere con buen modo, que en la destreza, es el buen aire, gracia, viveza, y gallardía que ha de tener el diestro al hacer de las tretas, 14 Qué cosa es buen modo en la destreza en lo cual enseña la ciencia, a qué movimientos de la herida se ha de tener parado el cuerpo, y a qué movimientos de la espada han de seguir los extremos del cuerpo, o los compases de los pies: aunque es verdad, que la misma especie de la herida enseña siempre cómo la han de formar, porque luego se descubre la falta, y se entiende en qué estuvo; Qué cosas debe considerar el diestro en la especie. para lo cual conviene que el diestro conozca cuál ángulo sigue a cada una de las especies de tretas, para aplicarlo con tiempo al contrario, y a la parte de su cuerpo, que mejor le impida el movimiento de la herida, y pueda fácilmente rehacer la suya, no comenzando la especie circular con el ángulo de la especie recta, porque conviene que vayan todas, según la diferencia del movimiento, local, recto, o circular, acerca del espacio puntual, verdadero, o imaginado en tan igual tiempo, cuanto ha menester para que más ligeramente se mueva. Qué cosa es diferencia en la destreza. De donde sabréis la causa, porque la que se mueve más ligeramente lo que en igual tiempo pasa más del espacio señalado, o pasa más en menor tiempo, o lo igual en el espacio: y cómo dos espadas igualmente distantes del centro, la una por la línea recta, o por la cuerda del arco, y la otra por la línea curva, conviene a saber por el arco: Las cosas que considera la destreza. Por qué si se mueven en igual tiempo, describen desiguales espacios lineales, aunque se muevan ambas con velocidad: y esto lo sabréis por el peso, en el cual considera la ciencia la naturaleza de los dos movimientos, natural y violento: y la causa por la que puesta una espada sobre la otra, apretando poco LUIS PACHECO DE NARVÁEZ33DE VERDADERA DESTREZA con la que está arriba, baja mucho a la que está abajo, declarando también de camino, el por qué pesa tanto la espada al principio del movimiento violento, y la naturaleza de su contrario: 15 y por qué descendiendo la espada en el medio uniforme, desciende más ligeramente en el fin que en el principio: y por qué causa la espada por una y otra figura desciende en el mismo medio, unas veces más ligeramente, y otras veces más tarde. - Declaradme, dijo Eudemio, qué es movimiento violento. - Movimiento violento es aquel, respondió Carilao, cuyo principio está fuera del natural, cuya formación requiere más fuerza que para formar el natural. - Dadme alguna demostración, replicó Eudemio, para que mejor pueda entenderos, y declaradme de camino algo del movimiento natural, y cuándo se distingue del violento. Qué cosa es movimiento violento. - Las cosas elementadas, respondió Carilao, están quietas en su centro, y no se mueven por sí, sino por accidente, de manera, que cuando apartamos las cosas de su natural y propio asiento, aquel acto de apartamiento que hace la cosa elemental de su lugar natural, se llama movimiento violento, el cual es flaco al fin: Qué es movimiento natural. y aquella vuelta que hace, sin que nadie la ayude, que comienza a nacer de la corrupción del movimiento violento, se llama movimiento natural en la espada: y de aquí sabréis, que el movimiento que se hace por necesidad, no es natural, sino violento, como el que se hace por razón de lo vacuo; y de la manera que el cuerpo se organizó, por causa del alma, y no se crio el alma por causa del cuerpo, de la propia suerte entenderéis que se hizo el movimiento violento en la espada, por causa del natural, pero el natural no por causa del violento, sino por accidente. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS34DIÁLOGO PRIMERO - Eso mismo veréis más claro, dijo Meliso, en la piedra que arrojamos a lo alto, que el 16 primer movimiento, en que se empleó la fuerza es violento, y el movimiento natural es el acto que hace la piedra, sin más ayuda que apetecer cada cosa su centro. Y Carilao prosiguió: Qué considera la destreza en la medida - Sabed que vale lo que habéis oído para la medida, la cual enseña en la destreza, qué tal ha de ser la longitud de las estocadas y la armonía con que han de responder a la medida de los círculos, Lo mucho que importa el conocimiento en la destreza. que por ignorarla, emprenden algunos las estocadas contra los tajos, y llegan primero los tajos, comenzándose más tarde algunas veces, y teniendo más espacio que andar que el movimiento que hace la estocada, siendo tan cierto todo, por ignorar el conocimiento de la medida, y la diferencia de las proposiciones, que es una parte que en la destreza enseña el fin que ha de tener cada treta de las que el adversario hiciere, mediante la noticia del principio de los movimientos, y donde tienen los medios, y el lugar, a donde han de parar las heridas, donde está la fuerza, para que por la correspondencia de las contrariedades, conozcáis la flaqueza, El tiempo es medida del movimiento. y conforme a este conocimiento, y al que tuviereis, del tiempo (que mide por sí al movimiento, y hace por accidente lo contrario) apliquéis lo que más conveniente sea a vuestro intento; advirtiendo en la longitud de la estatura del cuerpo del adversario, para algunas particularidades, lo cual no es necesario para las universales: El entendimiento juzga de lo universal. porque sabed que lo que es disposición universal al entendimiento, es particular acerca del sentido: no porque la una sea la otra, sino que es comparación entre ellos, porque el sentido aprende algunas veces el todo, y luego las partes, así el entendimiento LUIS PACHECO DE NARVÁEZ35DE VERDADERA DESTREZA 17 aprende el todo universal, que la parte sujeta, porque no se puede tener científico conocimiento, ni verdadero concepto de especie, ignorando el género, porque cae el género en la propia definición de la especie. Así que lo sabréis para entender a dónde pueden llegar los extremos movimientos del cuerpo, y a dónde con el medio puesto en acto el intento, Qué cosa es intento en el diestro que es la formación de cualquier concepto que hace el ánimo en la destreza: Cuál es el fin de la destreza. porque primero ha de conocer el diestro, y después fabricar en el entendimiento con las partes declaradas, lo que ha de hacer contra el adversario, que es el fin de la destreza, y después buscar los medios que más convengan, para conseguir el intento: porque lo que es primero en la intención, es lo último en la ejecución de la demostración; y esto se entiende en el diestro que obrare con deliberación, para algún propósito, lo cual no se requiere e los agentes, puramente naturales, porque la acción de estos es la de la naturaleza; así que se divide la demostración por causa, y por efecto. La demostración por causa, es una manera de proceder el entendimiento del conocimiento verdadero de la causa conocida, al conocimiento del efecto no conocido y de aquí sabréis, que de aquello que no tiene causa que le dé ser, no se puede conocer por demostración. - Primero que paséis adelante, dijo Eudemio, quiero que me digáis cómo se divide lo que llaman causa, para que enterado en ella, se me haga menos dificultoso lo que enseñareis. A lo cual respondió Meliso, tomando la mano a Carilao: - La causa se divide en causa formal, en material, 18 Qué cosa es causa eficiente. y en causa eficiente, y en causa final. Pero sabed, que de estas causas son dos interiores: conviene a saber la material, y la formal, porque son ambas de la esencia del compuesto; COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS36DIÁLOGO PRIMERO Qué es causa final. pero las causas extrínsecas son la eficiente, y la final, porque la causa eficiente es aquella por cuyo fin se hacen las cosas. - A esta sazón, dijo Carilao, también hallaréis en la destreza, qué cosa es causa propia, y qué es la ocasión en ella, o la causa de la ocasión, como los acontecimientos en la armas. Bien es verdad que la causa eficiente y la final, se pueden muy bien decir primeras en las cosas, pero con diferencia, y por diversas razones, porque el fin es primera causa en la destreza, según la intención; pero la causa eficiente está en la obra interior, y en el movimiento de la materia: y así como el fin es primero en la intención del que lo ha de hacer moviendo, y solicitando la causa eficiente dentro; así al contrario la causa eficiente, según el tiempo, es primera que la final. Y como Eudemio pidiese, que le declarase, qué cosa era efecto, Carilao dijo. Qué cosa es efecto. - Sabed que efecto, es nombre general, porque hay efecto de causa material, y efecto de causa formal, y efecto de causa eficiente, y efecto de causa final, y todo agente natural incluye en sí las causas dichas, de las cuales trataremos largamente en su lugar, donde hallaréis que de una causa sola pueden salir diversos efectos; Lo que se dice causa universal. y también sabréis, que causa universal se dice, porque produce efectos de diversos géneros, los cuales no salen de la causa particular. Qué cosa es causa propincua. Y sabed que hay otra causa que llaman propincua, 19 que es la que está cerca del efecto, y por sí, le toca en algo: LUIS PACHECO DE NARVÁEZ37DE VERDADERA DESTREZA Cuál se llama causa remota. y la causa remota, es la que está apartada del efecto, y no le llega nada, si no es mediante otra causa primera. Y entenderéis de camino qué cosa es causa de por sí, y cuál es la causa por accidente: y el que quisiere acertar en la destreza, primero ha de tener firme conocimiento de la causa, para entender el efecto que puede hacer con ella, sirviéndose de todas las cosas referidas, para el punto que se ha de señalar en el cuerpo del adversario, Lo que conviene el medio proporcionado en la destreza. eligiendo tal medio entre ellos ambos, que el movimiento que el contrario hiciere atrás con los pies, no sea parte para estorbar la ejecución de la herida: No hay destreza contra los que se retraen aprisa. pero si el que así se retrae, continúa aprisa los compases, no hay destreza inventada para él, no teniendo el diestro punto fijo, adonde pueda enderezar la herida. Y en el libro de la perfección del diestro, damos la causa, porque los que andan en continuo movimiento, no tienen memoria, y allí ponemos algunos remedios, para con todo eso ofenderle, aunque los compases tan aprisa como si fuese acto continuo. - Declaradme, dijo Eudemio, si hay diferencia entre acto y movimiento. Cuántas diferencias hay de acto. - Para entender la definición del acto, respondió Carilao, se ha de saber, que se dice en dos maneras. Una por la obra de la potencia, o supuesto, y a este tal acto llamamos obra. Se dice también acto, por la forma que da ser a alguna cosa: y de esta manera, a toda forma se dice acto, y a todo acto se le dirá forma, por lo que toca al ser que da, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS38DIÁLOGO PRIMERO La división del ser. el cual se divide en la destreza, en ser por sí esencial, y ser en otra cosa accidentalmente, como son los 20 movimientos extraños que hacemos en la espada del contrario con la nuestra para algún fin; y de esta suerte viene a ser en otras dos maneras el acto: uno es cuando da, o tiene ser por sí la forma, como Dios que es eterno e infinito, ni tuvo principio, ni tendrá fin. Qué cosa es acto segundo. Hay otra forma o acto, que no da ser ni lo tiene por sí, ni comunica su ser simplemente con otro, pero da presuponiendo otro ser, y aquí entran las tretas de segunda intención, y esta tal forma se llama acto segundo, y forma accidental, que le viene a alguna cosa, después de que tiene su ser cumplido: como la blancura, y los demás accidentes, o que sean permanentes, o sucesivos. - Eudemio. Ya que habéis dicho las partes universales de la destreza, declaradnos cuál es su materia y su forma. La materia del silogismo. Luego Carilao prosiguió así. - La destreza tiene materia y forma, como también la tiene el silogismo, Cuál es la forma del silogismo. que la materia son los axiomas de que se compone, y lo verdadero, y lo falso, no toca sino a la materia, porque la forma es la disposición de las premisas. Cuál es la forma de la destreza. Así que tiene la treta cuatro causas, sin las cuales ninguna se puede hacer; la causa eficiente, que es el diestro; y la causa final, que es defenderse, o herir, defendiéndose con lo formal de la proposición; porque la materia de la destreza son los movimientos, desvíos, reparos, líneas, compases, y el medio proporcionado, que son las partes, de que se compone el todo de la treta, y la forma es la disposición de estos movimientos, compases, reparos y desvíos. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ39DE VERDADERA DESTREZA Qué cosa es treta. Porque treta, no es otra cosa que una proposición compuesta de movimientos diferentes, hecha para herir y defender: y sabed que esta definición tiene dos 21 causas, la causa formal y la material: porque proposición es género. He declarado esto a la postre, porque (como sabéis) las partes son primero que el todo, y porque es más fácil de entender lo que se divide, al menos para conocer esta verdad, con la cual se deshacen todas las opiniones vulgares de la destreza. - ¿Y qué respondéis, replicó Eudemio, a los que dijeren que no les contenta esta manera de destreza, así por ignorarla, como por no tener contrarios, aquellos que dan los vulgares, más por aumentar el número de las tretas, que por el provecho que se sigue de ellos? La destreza verdadera no tiene contrarios. - Sabed, dijo Carilao, que los contrarios que dice el vulgo, no los hay en este arte, siendo verdad todas las proposiciones, fundada en dignidades, que no pueden faltar. Y decidme, ¿cómo llamarán los vulgares a las tretas que se hacen mediante los movimientos del adversario? Y como Eudemio respondiese que los llamarían contrarios, prosiguió diciendo Carilao: - Pues no son contrarios, sino tretas formadas del movimiento. Dejemos a una parte que la causa o que sea material, o natural, no depende del efecto, por tocar un poco en las diferencias que hay de tretas formadas, de las cuales unas se forman del primer movimiento del adversario, y estas tienen su división, que las unas son formadas de los acometimientos perfectos, y otras e forman de los propios movimientos, que nos vienen a herir. Qué cosa es treta formada. Las que se forman de las heridas, tienen sus especies: la una es, cuando el intento del contrario produce el primer movimiento para sacar del tajo, y le cogemos el principio del tajo, y formamos el mismo tajo que el otro comenzó a COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS40DIÁLOGO PRIMERO 22 hacer, y le herimos con él. Pero la otra es, cuando del preludio que hizo para el tajo, formamos reveses, o estocadas: del fin de los cuales nacen las proposiciones que se convierten, contraponiendo los círculos de los tajos, a las líneas rectas de las estocadas. - Me parece, respondió Polemarco, que una línea no contradice a otra, ni una demostración, es contraria a otra. Como veamos, ¿hay tretas que se contrarían unas a otras? Las partes de que se hace la demostración. Pues la demostración se hace de aquellas cosas, que cada una por su parte es necesariamente verdad; y no por accidente, haciéndose de universales; al trocado de la inducción, que se compone de aquellas cosas, que son según las partes: De qué se compone el silogismo, y la inducción. y así el silogismo, como la inducción, hacen su doctrina, por las cosas primero conocidas: de donde sabremos infaliblemente, que de la verdad, siempre se sigue verdad. Y pues sabéis que la cantidad no tiene contradicción, porque un número, no es contrario a otro número; tampoco la línea no tiene contrario, no siendo contraria una línea de la otra; y se engañará el que pensare, que la línea recta es contraria a la circular, ni la circular a la recta. De qué líneas trata la Quiromancia. - Bien sé, respondió Carilao, la diferencia que hay de líneas, así las que están conjuntas a la materia sensible, de las cuales trata la Quiromancia, como las que están en la cantidad insensible, Qué es la línea Matemática. y sé las que trata la destreza, las cuales carecen de latitud, por ser las más líneas Matemáticas, porque están en el concepto. Pero sabed también, que las líneas de la destreza, tienen longitud, y se consideran en muchas maneras, o larga, o breve, o baja, curva, o recta; y hacen sus efectos, según las LUIS PACHECO DE NARVÁEZ41DE VERDADERA DESTREZA 23 varias disposiciones, por causa de los principios: Cómo se considera la herida. y de estas unas son mentales, y otras son materiales, porque parte de la línea de la espada, consiste en el entendimiento, y parte en el cuerpo: la parte que le cabe al entendimiento, es conocer con la verdad el camino cierto que ha de llevar la herida circular o recta, Los nombres que tiene la destreza salieron de los efectos. y conforme a estas figuras, ponemos los nombres para entenderlos fácilmente, según los efectos que cada línea hace en el adversario, dejando a una parte, como cosa averiguada, que están todos los movimientos del cuerpo primero en potencia que en acto: pero la contrariedad de estos movimientos, que llamamos líneas, no está en ser líneas, porque la línea circular, e cuanto circular, vemos que es contraria a la recta; y es cosa manifiesta en las armas, de cualquier especie que sean, que lo circular es contrario a lo recto, y lo recto a lo circular. De suerte que averiguamos que la línea curva no será contraria a la línea recta, en el ser que tiene de línea, como una superficie ser blanca, o negra, blanda, o áspera. En qué son contrarias las líneas. En lo que toca a ser superficies ambas, no son contrarias, sino en ser una blanca, y la otra negra, áspera, o blanda; de manera, que ya que no son contrarias, según la cantidad que tienen, lo son según la calidad. El movimiento natural, es más noble que el violento. Así que por ser el movimiento natural, de más noble calidad que el violento, le es superior todas las veces que hay contacto de espadas: porque si no fuesen contrarias las líneas, según las calidades de los movimientos de la espada, no podríamos resistir el movimiento violento con el movimiento natural, como lo resistimos. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS42DIÁLOGO PRIMERO 24 Y se quede esto aquí, porque lo demás que resta de la cantidad y calidad, largamente lo tratamos en la destreza; estando un hombre a caballo, de manera que pueda reñir con otro a caballo, y con dos a pie. Y en lo que dudáis, que una demostración contradice otra demostración, siendo ambas verdades, y por alguna vía os parece que la demostración que deja de hacer su efecto, porque otra la contradice, es falsa, os engañáis, Las causas por las que se yerran las tretas. porque en la destreza las líneas que tienen menos que andar, llegan primero al punto que señala el movedor que las que tienen más, y no por eso la que no llega por ser tarda, deja de ser verdad: y si alguna vez pierde de su efecto, es por no llevarla el diestro por camino conveniente, o por no haber elegido puntual medio para hacerla verdadera: La ciencia no trata de lo particular. que la ciencia ya sabéis que no trata de lo particular, sino de lo universal. Demostración. Y pongamos esta demostración, que un movimiento de la espada va por la cuerda, y otro por el arco, o sea ságita el movimiento, que comience de la cuerda, y vaya a parar en el arco, ¿cuál os parece que acabará primero su camino, si ambos van enderezados a un punto, y cuál de los tres movimientos es contrario al otro en destreza? - Acabarán primero su movimiento, respondió Polemarco, el que hace la espada por vía de ságita, o el que hiciere por la cuerda sin alguna contradicción, porque entre ellos no hay encuentro que impida la acción. El oficio del desvío. - Pues de la misma suerte son las tretas, dijo Carilao, que hay en la destreza, la cual trata de proporciones, y las que hay contrarias en los desvíos y reparos, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ43DE VERDADERA DESTREZA El efecto que hace el desvío. son que los desvíos quitan a la herida el punto adonde iba enderezado, 25 Impidiéndole la consecución, a donde iba primero, desviado el punto a otro, el acto del cual no para hasta llegar a la parte falsa, a que va el movimiento encaminado accidentalmente, por causa del desvío que se hizo en él sin impedirle la prosecución: En qué son contrarias las tretas. pero se oponen los tajos a las estocadas, no en cuanto líneas, sino en ser el uno movimiento circular, o estar el uno en potencia, y el otro en acto; o ser movimiento violento, o natural remiso, o mixto. El medio proporcionado, es la llave de la destreza. Porque clara cosa es, que si estando el adversario en postura, hace movimiento circular, y el diestro hace movimiento de línea recta, ambos a un punto, la línea recta, por tener menos espacio que andar, llegará más presta, que la circular, todo lo cual habéis de entender, estando el medio capaz de herida. Pero si junto con ser circular el movimiento fuese violento, más presto acabará su camino el movimiento resto, que el violento: porque el movimiento violento primero ha de dejar de ser del todo, que nazca el natural para la herida: De un solo movimiento, ninguna cosa se sigue. y así sabréis por verdad infalible en la destreza, que de un solo movimiento ninguna cosa se sigue, especialmente en lo circular, porque en lo recto unas veces se ayuda la espada de los movimientos del cuerpo, los cuales suplen los que dejó de hacer la espada: Las especies de las tretas universales. y de la manera que hay tretas, que unas se comienzan por el perfil del cuerpo, y otras por la postura de la espada (como diremos en el Diálogo cuarto), así hay heridas que constan de dos movimientos de espada, sin que el cuerpo favorezca, si no es a la ejecución de ellas, otras que el cuerpo favorece al principio, supliendo el movimiento que COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS44DIÁLOGO PRIMERO 26 dejó de hacer la espada, la cual si está encogida, y el cuerpo en alguno de los extremos, siempre se mejorará la del contrario para deshacer los efectos, e impedir las causas. La novedad impide muchas veces la perfección. - Polemarco. Me parece que esta lleva el camino de las otras ciencias, aunque es verdad, que la extrañeza y novedad de esta invención, no dará lugar a que esté de todo punto perfeccionada. Decidme ahora, ¿cómo viene a servir este ejército de cosas tan varias, para el conocimiento de la destreza? A lo cual dijo Carilao: - Sabed que objeto se llama aquello, acerca de lo que se trata, o aquello, a que la potencia, o el hábito se endereza; como la vista, que tiene por objeto al color, y la voz, se determinan con estas dos potencias. - ¿De qué sentidos, preguntó Eudemio, usan más los artífices en esta ciencia de armas? - Dos son los que siempre sirven, respondió Carilao, aunque tratando de ellos en particular, confiriendo los objetos de cada uno, podría ser que hallásemos sentidos que sirvan en la destreza, más de los que yo pienso, aunque para conmigo, ya está determinado, cuál es el más principal, para este efecto. Razón de la vista en la destreza. A lo cual respondió Polemarco: - Según mi parecer, que es la común opinión, la vista sirve más en la destreza que ninguno de los otros sentidos: y pues por los objetos de las cosas, venimos a entender mucho de la excelencia que tienen, mi opinión se verifica en lo de la vista, por el objeto, pues tiene por objeto al color y a la luz: la luz se difunde en cuerpo; la destreza trata de cuerpo, donde hay color, se sigue, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ45DE VERDADERA DESTREZA 27 que la vista sirve más en la destreza que los demás sentidos. El tacto es sentido importantísimo en la destreza. - El tacto es, dijo Carilao, el que aprovecha y sirve más en la destreza: porque aprende por sí las cuatro calidades primeras activas de los simples.
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