En este caso, la cuerda y el proyectil son de energía61, lo que supone un menor poder destructivo, al tratarse de un tipo de energía que se puede manipular con las manos sin sufrir daños en el proceso –al menos, no se muestra en la serie que sus portadoras se protejan más allá del uso de guantes, aunque no sabemos el material con el que estos se fabricaron. También es más complicado su uso debido a la exigencia de una puntería casi perfecta, y una agilidad y habilidad extremas para su manejo, al estar en desventaja con un bláster convencional. Estos requisitos propician que se uso esté restringido LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS68 dentro de las Hermanas de la Noche al grupo de las Cazadoras, una fuerza de élite bajo el mando directo de la Madre Talzin 62 . Podemos ver también a la hermandad femenina de Dathomir como la versión de Star Wars de las Amazonas griegas, cuyo toque distintivo es su mayor espiritualidad y misticismo representado a través de su brujería y poderes sobrenaturales. Por último, y cambiando al planeta Zygerria, podemos hablar del electrolátigo zygerriano, arma usada para obligar a los esclavos a realizar trabajos cuando se encuentran exhaustos, para frenar revueltas o simplemente por crueldad63 - Zygerria se encuentra en el Borde Exterior de la galaxia al igual que Tatooine, y comparte con el planeta desértico la omnipresencia de la esclavitud y el incumplimiento total de las leyes de la República-. Esto responde con el estereotipo del uso del látigo con los esclavos, en situaciones como la construcción de las pirámides en Egipto, y con cualquier sociedad esclavista de la Antigüedad estereotipada que haya sido mostrada en medios audiovisuales. 61 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 247. 62 Ídem. 63 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 247. Esta serie se ubica entre los Episodios II y III, pero sus capítulos no tienen un orden cronológico concreto, o al menos no se televisaron siguiendo ese orden. Hay algunas excepciones de arcos argumentales que ocupan tres o más capítulos, o capítulos autoconclusivos que hacen referencia a hechos anteriores ya televisados. No hay un arco argumental o capítulos específicos que traten la arqueología, pero podemos destacar el arco de Mortis -tercera temporada- debido a su tratamiento de la mitología creada alrededor de la Fuerza, sus dos polos, la profecía del Elegido y el equilibrio. Así, tenemos un análisis a los elementos propios de la “religión” Jedi desde el interior de la propia saga, lo que aporta un punto de vista interesante y ayuda al espectador a entender mejor las influencias externas para el desarrollo de toda esta mitología. Esta serie de animación pertenece tanto a Leyendas como a Canon. Star Wars: The Old Republic -2011- Los elementos más importantes a destacar dentro de este videojuego online creado por LucasArts en colaboración con Electronic Arts en 2011, son dos. El primero es que nuestro personaje tiene una habilidad llamada arqueología, que puede desarrollar con el fin de conseguir artefactos con los que mejorar su equipo en determinados lugares del mapa de juego. Estos lugares se identifican con zonas donde se conoce de la existencia de restos arqueológicos sin trabajar, aunque la misma habilidad permite LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS69 al personaje “detectar” objetos en lugares aleatorios del mapa. Sin embargo, los objetos más valiosos y que aportan más beneficios al jugador, son los que se pueden extraer de ruinas concretas. En segundo lugar, tenemos al arqueólogo Shonbla -fig. 97-, que es un personaje NPC -Non Playable Character, personaje no jugable pero que cumple un rol dentro del avance del personaje del jugador en el juego y su historia-, que es el encargado de que nuestro personaje desarrolle la habilidad anteriormente mencionada. Shonbla es un arqueólogo profesional que imparte “cursos” de arqueología al jugador. Cuanto más nivel tiene este, más avanzados son los cursos de arqueología impartidos por Shonbla y mayores beneficios tiene para el jugador, ya que el estado del objeto encontrado mejora –mejorando sus características generales- y le permite llevar a cabo actuaciones en lugares donde se exige un nivel de habilidad más elevado, ya sea por el nivel de los enemigos que allí se hallan, o porque el objeto que se puede conseguir es de una rareza excepcional. Si bien no podemos exigir a un juego online una precisión minuciosa en la ejecución de esta habilidad por parte del jugador, como si de un paralelo de la realidad se tratara, sí que es curiosa la existencia de distintos niveles de conocimiento disponibles para el jugador conforme aumenta su nivel -esto responde a una de las estrategias más antiguas de los videojuegos: objetivo-recompensa. El jugador realiza una serie de acciones persiguiendo unos objetivos, que al cumplirlos le permiten acceder a una recompensa. Sin embargo, el siguiente objetivo que se le proporciona cuenta con una recompensa más interesante que la anterior, bien porque aumenta la dificultad o por lo tedioso de la acción a realizar para cumplir el objetivo, lo que estimula al jugador y evita que abandone el juego de una manera prolongada o definitiva-. Esto parece corresponderse con la formación académica real, donde la complejidad de los conocimientos aumenta conforme más se avanza en su sistema, necesitando de una serie de requisitos variados para acceder de un nivel educativo a otro más avanzado. Volviendo al desarrollo de la idea anterior, seguramente sería demasiado tedioso para el jugador tener que llevar a cabo toda la investigación arqueológica para poder obtener el artefacto, ya que lo que se busca es su obtención y uso rápido, necesidad a la que evidentemente se pliega la desarrolladora. Sin embargo, no estaría de más alguna explicación de conceptos básicos relacionados con la arqueología, para familiarizar mínimamente al jugador con la profesión. De Shonbla no sabemos mucho, solo que se dedica tanto a excavar como a proveer de materiales y consejos a otros arqueólogos, por lo que se puede afirmar que debe ser una eminencia en este campo en el momento en que se desarrolla el juego, el 3643 a.B.Y., aproximadamente. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS70 Dawn of the Jedi: Force Storm Nº1 -2012- Nos encontramos de vuelta en el medio del cómic -2012, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema-, con la historia más antigua dentro de la línea temporal de Leyendas, que se remonta al 25793 a.B.Y. y nos muestra la Orden Jedi original, que en ese tiempo era conocida simplemente como Je’Daii, y cuyos principios variaban bastante de los que observamos en Star Wars Episodio IV, V, VI, I, II o III. Los Je’daii usaban tanto el Lado Luminoso como el Lado Oscuro de la Fuerza, ya que para ellos lo ideal era encontrar el equilibrio. Al inicio de esta historia se nos muestran varios planetas ya conocidos en el pasado, variando más o menos respecto a cómo nos son presentados en el “presente” -fig. 98-. Los wookies y su planeta Kashyyk son un estereotipo popular de la Prehistoria: hay una mezcla entre la apariencia simiesca de esta especie y el hecho de usar herramientas, que en este caso son armas en forma de bate. Dathomir -planeta muy utilizado en la serie de animación anterior- actúa como ejemplo de una “religión” más primitiva, basada en la magia, los rituales y los chamanes, recurriéndose de nuevo a un estereotipo de la Prehistoria. El caso de Ryloth, planeta de los twi’lek, es distinto. Su civilización pasa de ser sedentaria a nómada después de descubrir cómo interactuar con la Fuerza, lo que supone un proceso inverso al que normalmente siguen las demás civilizaciones, que pasan de ser nómadas a sedentarias. Hay también una identificación de la montaña como lugar sagrado para las civilizaciones antiguas de Star Wars, tal y como sucede con varias religiones de distintas edades de nuestra historia. Por su parte, el planeta Tython es un posible simbolismo del Imperio Alejandrino, y el ideal de Alejandro Magno de unificación de todos los pueblos que abarcaba el mismo. Es en este planeta donde se reúnen los sensibles a la Fuerza de todos los planetas nombrados y varios más desconocidos, pasando a considerarse entre ellos mismos un solo pueblo bajo el nombre de Je’daii. Por tanto, tenemos una representación muy acelerada de la historia humana desde el Paleolítico hasta el Helenismo griego. La historia del cómic prosigue, teniendo lugar la segunda migración de Tython - fig. 99-. Esta se originó debido a que comenzaron a nacer seres no sensibles a la Fuerza, y el planeta era demasiado peligroso para ellos, ya que no podían defenderse de la mayoría de las amenazas. Es así que estos seres, de diversas especies, deciden marcharse a otros planetas deshabitados o inexplorados, dando origen a muchas de las especies y civilizaciones posteriores de Star Wars. Podemos establecer una conexión entre este hecho, y la migración del hombre primitivo de África para posteriormente extenderse por casi todo el planeta Tierra, sufriendo adaptaciones evolutivas específicas dependiendo de las características del medio donde se establecía. Aún podemos citar más referencias importantes dentro de este número. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS71 En el planeta Tython, hay un lugar sagrado llamado Akar Kesh -fig. 100, Templo del Equilibrio-, basado en una serie de monolitos que rodean un estanque central. Tenemos así un ejemplo del uso del megalitismo en Star Wars, a semejanza al usado por el hombre entre el Paleolítico y la Edad del Bronce. También se cita al Planeta Tatooine como un lugar exuberante de vida, cuando en los análisis realizados hasta el momento veíamos que era desértico y con núcleos poblacionales dispersos. Esto supone una transformación total del planeta por razones naturales o antrópicas -nunca se ha esclarecido-, pero también la confirmación de que las creencias y folklore de la especie jawa tiene una base real. Esto nos causa el interrogante de cómo o por qué conocen ese hecho del planeta, mientras que el resto de los habitantes no pueden creer algo así. Por último, encontramos al Imperio Infinito -fig. 101-, organizado por la especie alienígena rakata, que se especializa en el uso del Lado Oscuro -pero no se les puede considerar Sith-. Este Imperio supone un estereotipo exagerado del Imperio Asirio –II milenio a.C. – siglo VII a.C.- y su crueldad, que si bien pudo ser real, en ningún caso alcanzaría a la del Imperio Infinito. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº2 -2012- En este segundo número del primer arco argumental de serie de cómics Dawn of the Jedi -2012, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema-, tenemos más referencias a elementos concretos relacionados con la evolución humana durante la Prehistoria, mostrándose la domesticación de bestias de Tython -fig. 102- por parte de los Je’Daii. De aquí la historia se traslada al planeta Shikaakwa y su capital -fig. 103-, que es una referencia absoluta al Japón Feudal. El castillo de Shikaakwa imita en su forma al castillo feudal japonés, pero cambiando los materiales de construcción a otros metálicos, más acorde con los avances tecnológicos de los que disponen en este momento en Star Wars. Las armas y armaduras que se nos muestran en este lugar son de corte samurái. Incluso el sistema de gobierno está dividió en varios señores feudales con influencia en los bajos fondos, cada uno con su propio castillo. En este caso, el castillo de Shikaakwa que podemos apreciar es la fortaleza Ryo. Tanto el nombre del planeta como el de la fortaleza tienen su raíz etimológica en el japonés, lo que refuerza toda esta conexión. Por último, tenemos el templo de Quigong Kesh en el Desierto Silencioso de Tython -fig. 104-, para cuya construcción se aprovechó una caverna natural. Hay así cierta semejanza con el uso de las cuevas en la Prehistoria como lugares sagrados y de ritual. Seguimos en el 25793 a.B.Y. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0 -2012- Este número -2012, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema- actúa como guía de todos los nuevos elementos que se presentan en esta serie al aficionado de Star Wars, con unas imágenes que son muy interesantes para analizar. Primeramente, encontramos la Ciudad Antigua en la luna de Bogan -fig 105., Tython LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS72 posee dos lunas que representan la ambivalencia de la Fuerza. Bogan, que representa al Lado Oscuro, y Ashla, que representa al Lado Luminoso-. Esta está basada en la fusión de zigurats y pirámides mayas, sin un orden concreto. Otro elemento arquitectónico destacable a través de las imágenes es Bodhi Kesh, el Templo de las Artes de Tython -fig. 106-. Este está conformado por cuatro casas romanas de grandes dimensiones, entorno a un impluvium central. Cada “casa” tiene acceso mediante un arco escarzano, con tres edificaciones con cubiertas a dos aguas unidas entre sí por mampostería. Cada una de estas construcciones tiene dos plantas -baja y primera-, ambas sustentadas por arcos de medio punto y columnas cuyo orden no se distingue. Podrían haberse usado a propósito estos elementos de la arquitectura clásica griega y romana al ser el Templo de las Artes, buscando uno de los puntos de referencia artísticos en la historia de la humanidad. El Templo de las Artes Marciales, Stav Kesh -fig. 107-, responde a la tipología de castillo, con elementos que se escapan a la época medieval, como la ausencia total de almenas, la construcción fusionada con la roca y el enorme talud. La Academia Je’Daii, Padawan Kesh -fig. 108-, responde también a la tipología de castillo donde vemos el toque de Star Wars en que dos torres, y lo que sería el patio de armas, se encuentran repletos de agua. Se combina además con construcciones similares a las pagodas o más bien a las estupas, que se asemejan bastante a las formas de cabañas posteriores de Kashyyk. Este Templo tiene una combinación de elementos antiguos y medievales de occidente y oriente. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº 1, 2 y 5 -2012, 2012, 2013- Estos tres números del segundo arco argumental de Dawn of the Jedi -2012 – 2013, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema- se han unido en un solo espacio debido a que cada uno aporta un único elemento a destacar, evitando así párrafos demasiado breves. En el Nº1 podemos observar mejor la Ciudad Antigua de Bogan -fig. 109-, que podríamos comparar con Machu Picchu, al ser dos poblaciones ocupadas después de una migración -aunque Machu Picchu estaba habitada con regularidad servía como refugio en caso de emergencia- y posteriormente abandonadas por sus habitantes. En el Nº2 aparece la Biblioteca Je’Daii de Keleth -fig. 110-, la Biblioteca con todo el conocimiento original sobre la Fuerza en el origen de su estudio, que podría asimilarse de nuevo con la Biblioteca de Alejandría, por su importancia en este momento como enclave que guarda todo el conocimiento de la Orden Je’Daii. Esta biblioteca evolucionaría más tarde en la de Ossus planeada por Odan-Urr y la definitiva en el Templo Jedi de Coruscant. Por último, en el Nº5 se puede ver una de la salas interiores del Castillo de Ryo en Shikaakwa -fig. 111-, que recuerda a un patio o una sala hipóstila de un templo egipcio como el nombrado anteriormente de Karnak, con uso de sillería pero sin un orden concreto. Continuamos en el 25793 a.B.Y. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS73 Dawn of the Jedi: The Force War Nº2, 3 y 4 -2013, 2014, 2014- En este último arco argumental de Dawn of the Jedi -2013 – 2014, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema- hemos avanzado un año en el tiempo, por lo que nos ubicamos en el 25792 a.B.Y., siendo una de las últimas publicaciones de Leyendas antes de la instauración del actual Canon por Disney. También seguiremos el método usado en el espacio anterior, juntando varios números donde solo se destaca un elemento. Comenzando con The Force War Nº2, tenemos un plan para matar a la Reina Déspota Hadiya -fig. 112, personaje que inició una guerra al querer gobernar sobre su planeta y extender su dominio sobre los más cercanos-, similar al usado por Roma para vencer a los lusitanos. Los Je’Daii infiltraron a uno de los suyos en las filas de la Reina Hadiya, ganándose su favor hasta estar lo suficientemente cerca de ella como para poder matarla mientras dormía, al igual que Viriato -180 – 139 a.C.- fue traicionado por uno o varios de los suyos buscando ganar el favor de Roma. En el Nº3 reaparecen los videntes -fig. 113-, pero al pertenecer estos a los Je’Daii, pasarían a ser, automáticamente, el primer ejemplo de ellos dentro del universo de Star Wars. Al igual que en la explicación anterior, se pueden comparar con la consulta de oráculos, o la lectura de las entrañas de un animal antes del combate - aruspicina etrusca-, para conocer el resultado, o su desarrollo, y actuar en consecuencia. Por último, en el Nº4 se da a entender al lector, indirectamente, que Tython se correspondería con el mito homérico de la Atlántida, ya que era un mundo en equilibrio y adelantado en desarrollo a su propio tiempo, que debe ser abandonado por una catástrofe natural – pero en este caso el desastre es originado por sus propios habitantes. Aquí finaliza el desarrollo de este Trabajo de Fin de Máster, que demuestra la existencia de un gran número de referencias y elementos históricos o arqueológicos dentro de Star Wars, se nos muestren estos de una manera más o menos velada. Es evidente que no se puede construir una evolución lógica de ambos campos a partir del orden de publicación seguido en este apartado, por lo que en el siguiente, la conclusión, realizaremos el orden cronológico dentro de la historia de Leyendas. Además, se tratarán otros aspectos, como la verdadera influencia de la arqueología real en la arqueología galáctica, mostrada a través de los treinta y siete años de publicaciones analizados, la influencia de la imagen de la arqueología en los medios de masas respecto a cómo los autores plasman el trabajo arqueológico en un videojuego, libro o cómic, y el objetivo principal de todo este análisis: la ponderación final de la arqueología y la historia en Star Wars Leyendas, su exposición correcta o incorrecta al público, y las correcciones necesarias u oportunas para mejorar sus apariciones, dentro de los límites que una historia de estas características puede imponer. — ——— CONCLUSIONES CONCLUSIONES77 Conclusiones: Tal y como se ha anunciado en el capítulo anterior, vamos a realizar ahora un análisis y estudio de la evolución de la arqueología e historia dentro de la cronología de Star Wars Leyendas, por lo que lo primero que haremos es situar en ese orden los materiales trabajados en el punto anterior. Solo se nombrarán los elementos arqueológicos e históricos de cada uno, ya que se han explicado con anterioridad y sería un tanto redundante. Sin embargo, para la explicación de la evolución sí que puede ser necesario repetir algún concepto, al igual que puede ocurrir con posteriores ideas desarrolladas, como la influencia de la arqueología real y de la imagen de la misma en los medios de masas, finalizando con el objetivo principal: el análisis crítico de la arqueología en Star Wars Leyendas, y las propuestas para una mejor representación o uso de la misma en este universo. De esta manera, podemos empezar con el eje cronológico -según Star Wars Leyendas- de los elementos con influencia arqueológica o histórica descubiertos, que se clasificarán en hechos históricos, elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos, personajes, otros elementos e instituciones arqueológicas: Dawn of the Jedi: Force Storm Nº1, 2, 4 y 0 -25793 a.B.Y.- Hechos históricos: presentación de civilizaciones conocidas con anterioridad en una época sin explorar, segunda migración de Tython, domesticación de bestias de Tython. Elementos arquitectónicos: Templo del Equilibrio Akar Kesh, planeta Shikaakwa y su capital del mismo nombre, templo de Quingong Kesh, Ciudad Antigua en la luna Bogan, Templo de las Artes Bodhi Kesh, Templo de las Artes Marciales Stav Kesh, Academia Je’Daii Padawan Kesh. Otros elementos: Imperio Infinito. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº1, 2 y 5 -25793 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos: Ciudad Antigua de Bogan, Biblioteca Jedi de Keleth, salas interiores del castillo de Ryo en Shikaakwa. Dawn of the Jedi: The Force War Nº2, 3 y 4 -25792 a.B.Y.- Hechos históricos: plan para eliminar a la Reina Déspota Hadiya Personajes: videntes Je’Daii. Otros elementos: correspondencia entre Tython y la Atlántida. CONCLUSIONES78 Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº0, 1, 2, 3 -5000 a.B.Y.- Hechos históricos: llegada de los Jedi Oscuros a Korriban tras su expulsión de la Orden jedi y destierro del territorio de la Antigua Republica, funeral de Marka Ragnos, sacrificio de esclavos de Marka Ragnos. Elementos arquitectónicos, escultóricos o pictóricos: arquitectura de Cinnagar, esculturas de deidades o Lores Sith inmemoriales, interior de la tumba de Marka Ragnos, esfinge en el exterior de la tumba de Marka Ragnos, interior del palacio de la Emperatriz Teta, castillo de Naga Sadow en Khar Sian, paisaje urbano de Coruscant, antiguo Senado de Coruscant. Otros elementos: mezcla de civilizaciones de la Edad Antigua en la ropa de los personajes, drakar vikingo como nave teledirigida, Valle de los Sith, Yelmo de la Victoria, vestimenta de Naga Sadow, vestimenta de Ludo Kressh, vestimenta de la Emperatriz Teta, vestimenta de Odan-Urr y Memit Nadill. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1 y 3 -5000 a.B.Y.- Hechos históricos: uso de animales de guerra por parte de los Sith. Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: pista de aterrizaje de Cinnagar, antigua Biblioteca Jedi de Ossus proyectada por Odan-Urr. Otros elementos: portadas de la serie de cómics que siguen un mismo patrón, vestimenta de los controladores aéreos de Koros Major, vestimenta de los guardias de Coruscant, construcción de los Templos Massasi en Yavin IV. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1 y 2 -3998 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: planeta Ossus, monumento funerario de Freedon Nadd, la Reina Amanda y el Rey Ommin en Dxun. Personajes: caballero Jedi Tott Doneeta. Otros elementos: ciudad de Iziz, armadura y sable láser de Warb Null. CONCLUSIONES79 Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº1, 2, 3 y 4 -3996 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Mausoleo de los Enemigos Vencidos de Korriban, arena de combate de Yavin IV. Otros elementos: momificación de los cuerpos de los Lores Sith, Exar Kun referenciado por Cay Qel-Droma como Jedi arqueólogo, manuscritos de Freedon Nadd, traductor automático, “investigación arqueológica” de Exar Kun, guerreros Massasi de Yavin IV, cruces para amarrar a los prisioneros. Instituciones arqueológicas: Academia de Arqueología Jedi. Tales of the Jedi: Redemption Nº1 y 3 -3986 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: tótems-árbol del planeta Cathar. Otros elementos: planeta Rhen Var atravesando una glaciación. Knights of the Old Republic: Days of Fear Nº2 -3963 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: plataforma de aterrizaje de la República en el planeta Serroco. Knights of the Old Republic: Exalted Nº1 -3963 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos: Templo del Excelso de Odryn, búnker de Odryn. Otros elementos: zona de almacenaje de artefactos Sith. Knights of the Old Republic: Vindication Nº1 -3963 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Hacienda Draay en Coruscant. Otros elementos: depósito de artefactos Sith musealizado en la Hacienda Draay. Star Wars: The Old Republic -3643 – 3630 a.B.Y.- Personajes: arqueólogo Shonbla. Otros elementos: habilidad de arqueología mejorable del personaje controlado por el jugador. CONCLUSIONES80 Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma -32 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: ciudad de Theed, ciudad de Mos Espa, casa de Anakin en Mos Espa, Coruscant, Senado Galáctico, apartamentos de los senadores, Santuario Gungan. Otros elementos: circuito de vainas de Mos Espa, vainas, escudo gungan, Orden Jedi. Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones -22 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: casa de la familia de Padme en Naboo, Biblioteca Jedi, Geonosis, Arena Petranaki. Personajes: Jocasta Nu. Otros elementos: concepto de xenoarqueología. Star Wars: The Clone Wars -22 – 19 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Cámara de la Biblioteca Jedi. Otros elementos: armadura de los soldados clon, arco de energía, electrolátigo zygerriano. Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith -19 a.B.Y.- Hechos históricos: traición y ejecución de los Jedi por parte del Canciller Supremo. Elementos arquitectónicos, escultóricos o pictóricos: Templo Jedi, refugios wookie. Personajes: wookies. Otros elementos: ornitóptero wookie, armas wookie, Polis Massa. Le Dieu Mort -entre los Episodios III y IV, año sin especificar- Otros elementos: Museo Arqueológico del planeta Kinzor. CONCLUSIONES81 Into the Great Unknown -alrededor del Episodio IV, año sin especificar debido a su no oficialidad dentro de Leyendas- Hechos históricos: leyenda del sasquatch. Personajes: Indiana Jones. Otros elementos: expedición arqueológica de Indiana Jones. Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza -año 0- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: granja de los Lars, base rebelde de Yavin IV. Personajes: jawas, Greedo, Ben Kenobi, Darth Vader. Otros elementos: esqueletos de Dragones Krayt, uniforme de stormtroopers, ballesta wookie, sable de luz. Splinter of the Mind’s Eye -2 d.B.Y.- Otros elementos: “expedición arqueológica” de Luke y Leia a Mimban en busca del cristal Kaiburr. Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca -3 d.B.Y.- Hechos históricos: visiones de Luke Skywalker en la Cueva del Lado Oscuro de Dagobah. Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: interior de los edificios de Ciudad Nube, refugio de Yoda en Dagobah, Cueva del Lado Oscuro. Personajes: Boba Fett. Otros elementos: AT-AT. Star Wars: Yoda Stories -entre los Episodios V y VI, año sin especificar- Personajes: Indiana Jones. CONCLUSIONES82 Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi -4 d.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Palacio de Jabba el Hutt. Personajes: Jabba el Hutt, ewoks. Otros elementos: hacha gamorreana, foso del rancor, aldea Árbol Brillante de los ewoks. Jedi Knight: Dark Forces II -5 d.B.Y.- Personajes: Jerec. The Last Command -9 d.B.Y.- Personajes: arqueóloga Milanda Vorgan, profesor de arqueología Garv Debble. Otros elementos: expedición arqueológica ordenada por la Nueva República, prospección en el Monte Tantiss del planeta Wayland, damnatio memoriae del Emperador Galáctico por parte de los noghri. Mission from Mount Yoda -situado tras los hechos de la Trilogía de Thrawn, año sin especificar- Personajes: arqueólogos Dustangle y Dustini Spa Ronii. Otros elementos: “expedición arqueológica” dirigida por Dustangle y Dustini Spa Ronii. Before The Storm -16 – 17 d.B.Y.- Institución arqueológica: Instituto Obroan de Arqueología. Ambush at Corellia -18 d.B.Y.- Elementos arquitectónicos: cámara secreta piramidal Otros elementos: “expedición arqueológica” de Anakin, Jacen y Jaina Solo, excavación arqueológica masiva que sirve de tapadera a un expolio con aprobación del gobierno de Corellia por desconocimiento de este hecho. CONCLUSIONES83 Dark Tide I y II -25 d.B.Y.- Personajes: maestra de arqueología Anki Pace, alumnos de arqueología Denna, Jens, Vil y Trista Orlanis. Otros elementos: expedición arqueológica al planeta Bimmiel Institución arqueológica: Universidad de Agamar, Universidad de Mrlsst. From the Files of Corellia Antilles -Era de la Nueva República, año sin especificar- Otros elementos: texto sobre el trabajo arqueológico realizado en una época determinada por un profesional de la arqueología. Una vez realizado este eje cronológico, podemos extraer datos bastantes interesantes de cara a entender si la evolución de la arqueología e historia en Star Wars Leyendas sigue una lógica. Podemos observar que en los primeros años conocidos de esta línea temporal -Dawn of the Jedi-, hay referencias a elementos arqueológicos y hechos históricos concretos de épocas muy variadas, desde la Prehistoria al Japón Feudal, pero no existe la arqueología como ciencia, o existe pero no llega a ser nombrada. Esto puede tener su lógica, ya que los Je’Daii llevaban habitando ese planeta y manteniendo una civilización estable por cientos de años, por lo que podrían conocer perfectamente su historia en el planeta sin necesidad de recurrir al trabajo arqueológico. Al haber una primitiva Biblioteca Jedi, sí que podemos afirmar que existía la historia como rama del conocimiento -sobre todo porque los hechos conocidos más importantes tuvieron lugar poco antes de Dawn of the Jedi-. La relación entre las referencias históricas y arqueológicas tomadas para desarrollar los distintos entornos y personajes de este planeta, no es tan lógica como la que se observará en otros periodos de Star Wars Leyendas, ya que aunque el 25793 a.B.Y. se puede considerar la “Prehistoria “ e incluso “Prehistoria Reciente” -nos referimos a la correlación entre tiempo de Star Wars y tiempo real, ignorando los evidentes avances tecnológicos-, esto no se corresponde con la gran variedad de periodos históricos de los que se han extraído las bases visuales y argumentales: desde la Prehistoria a la Edad Moderna. Hay un vacío de 20793 años hasta que se llega a los hechos narrados en Tales of the Jedi, que comienzan con The Golden Age of the Sith en el 5000 a.B.Y. Aquí si hay ya una correspondencia entre el periodo histórico mostrado de Star Wars Leyendas, y aquel de la realidad en el que se basan los autores argumentales y visuales: la Edad Antigua. La principal base tomada es el Antiguo Egipto, junto con la Grecia Clásica CONCLUSIONES84 y la Roma Imperial. Egipto estará sobre todo asociada a los Sith, mientras que Grecia y Roma representarán a la República en todos sus aspectos: desde la arquitectura a la vestimenta de los personajes, aunque también hay toques egipcios pero menores que en Korriban. La aplicación de hechos históricos reales es observable en el uso de animales de guerra por los Sith y su llegada a Korriban, que como se explicó anteriormente se correspondían con civilizaciones como la cartaginesa o la azteca, respectivamente. Ya tenemos un total de cinco sociedades distintas representadas, todas ellas con presencia conocida en la Edad Antigua, salvo la azteca. El relato de la llegada de los Jedi Oscuros a Korriban por Marka Ragnos demuestra que hay un estudio de la historia -al menos por parte de la Orden Sith-, pero no podemos asegurar que esta historia esté cimentada en el trabajo arqueológico. La Orden Sith anhela sobre todo poder individual, poder que puede aumentarse a través de variados artefactos. Estos a su vez suelen encontrarse en las tumbas de antiguos Lores Sith o templos olvidados, por lo que estos usuarios del Lado Oscuro optarían seguramente por el expolio: no importa el beneficio colectivo del conocimiento generado a través de una excavación profesional, sino el poder individual que desprende el objeto que se busca. La Orden Jedi en este momento disponía de fondos documentales que necesitaban de ser ordenados. Estos fondos documentales abarcaban todo tipo de conocimientos, incluyendo históricos. Sin embargo, su fiabilidad no es total debido a que no tenían registrada la aún pervivencia de los Sith en Korriban, ni disponían de un espacio estrictamente diseñado para almacenar de forma ordenada los numerosos volúmenes. En cambio, sí que se puede confirmar la existencia del estudio de la historia y un posible trabajo arqueológico inicial, ya que no se menciona a la Academia de Arqueología Jedi -como sí se hará posteriormente-, pero sí que existen ya artefactos reservados a los maestros. Además, podemos afirmar también que este trabajo arqueológico inicial sí sería más profesional y minucioso, evitando el expolio. De nuevo hablamos sobre un supuesto al no mostrarse al lector de esta serie de cómic, pero los mismos principios de la Orden Jedi, como guardianes de la paz en la galaxia al servicio de la República, los obligaría a cumplir con la legislación que en el 5000 a.B.Y. existiera en torno a la arqueología. Igualmente, al no buscar obsesivamente el poder individual sino el avance general de la Orden y la galaxia que protegen, es más probable que su trabajo arqueológico fuera más profesional y minucioso dentro de sus posibilidades y sistema de trabajo desarrollado hasta esa época, ya que así extraerían más datos sobre los que basar la construcción de la historia de la Orden y de la República –que en la mayoría de las ocasiones, van de la mano. The Golden Age of the Sith es continuado por The Sith War -que no contenía elementos relevantes que citar-, y este arco argumental a su vez por The Fall of the Sith Empire. Es aquí cuando se observa la biblioteca que el Jedi Odan-Urr planea para el planeta Ossus, sede de la Orden, que por sus influencias egipcias CONCLUSIONES85 en las formas se ha identificado con la idea de la Biblioteca de Alejandría. Aquí sería donde se impartirían los primeros cursos de arqueología Jedi -diferenciada de la arqueología “normal” galáctica en que se enfoca especialmente en eventos relacionados con la historia Jedi y Sith-. Al poder encontrarse artefactos poderosos y peligrosos para aquellos no versados en el uso de la Fuerza, suele ser objeto de expolio por cazatesoros si llegan antes que los arqueólogos Jedi, que ponen en riesgo su propia vida por los elevados créditos -moneda de la República en Star Wars- que pueden pagar coleccionistas privados –hecho que, eliminando la presencia de un poder sobrenatural, no está muy lejos de la realidad. De nuevo hay un vacío de mil años hasta el 3998 a.B.Y., año en el que se inicia The Freedon Nadd Uprising, siguiente arco argumental dentro de Tales of the Jedi. Se puede observar ya en funcionamiento la Biblioteca Jedi de Ossus, existiendo ya la Academia de arqueología Jedi e impartiéndose cursos de formación específica en la materia. Esto se demuestra cuando Exar Kun se muestra excesivamente interesado en la historia Sith, y sobre todo cuando se presenta ante el también Jedi Cay Qel-Droma como Jedi arqueólogo, integrante de la Academia de Arqueología Jedi, pasando ya a Dark Lords of the Sith. El maestro de Cay y su hermano Ulic Qel-Droma, Arca Jeth, niega la pertenencia de Exar Kun a esa institución y su especialización en arqueología, pero precisamente su negación es la confirmación definitiva, puesto que solo niega su pertenencia, no la existencia de la Academia. La mentira de Exar Kun se demuestra cuando realiza la “investigación arqueológica” en Korriban sin llevar consigo material de trabajo. Solo busca artefactos que aumenten su poder y conocimiento sobre la Fuerza, sin importar su contexto, por lo que el Jedi estaría incurriendo en el expolio. Por otra parte, la conexión entre Jedi, Sith y Antiguo Egipto vuelve a hacerse patente con la presencia de Korriban y Jedi como Tott Doneeta, cuyo nombre está basado en el dios egipcio del conocimiento, ya que este Jedi se especializa más en el estudio profundo de la Fuerza que en las habilidades de combate. También está el caso de la tumba de Freedon Nadd en Dxun, basada en una fusión entre la mastaba y la pirámide, en el arco anterior de The Freedon Nadd Uprising. Aunque hay más elementos relacionados con el Antiguo Egipto, se van a obviar para dejar espacio a otros que hacen referencia a otros momentos históricos o la evolución de la arqueología galáctica. Por una parte, a pesar de todos los avances tecnológicos existentes, podemos observar que aún existen manuscritos al modo de los medievales con miniaturas y toda clase de decoración, donde un Lord Sith plasmó sus conocimientos sobre el Lado Oscuro en una lengua desconocida por su expoliador, Exar Kun, que se los lleva de la tumba de Freedon Nadd. Aquí podemos ver la aplicación de una tecnología mucho más avanzada de la disponible actualmente para la investigación arqueológica: un traductor automático que no necesita de indicaciones de idioma a traducir, sino que es capaz de descifrarlo a través de su enorme base de datos, e incluso revelar lo que se oculta detrás ce cualquier cifrado que el Lord Sith hiciera, buscando CONCLUSIONES86 proteger ese conocimiento de otras manos. Así, podemos ver que la investigación arqueológica de la galaxia, sea Jedi o no, parece estar bastante desarrollada, o al menos los aparatos relacionados con ella. Si una tecnología así existe en el 3998 a.B.Y., da vértigo pensar qué se podrá haber desarrollado en la época de la Trilogía Original, casi cuatro mil años después. Igualmente, aparece en esta serie de cómic la primera referencia cronológica al cristianismo, a través de unos soportes con forma de cruz para el amarre de prisioneros, que se encuentran en una arena de combate en la que liberan bestias de todo tipo para que ataquen a las criaturas maniatadas, lo que a su vez se relaciona con el cristianismo temprano y su persecución por Roma. Por su parte, los guerreros Massasi encargados de custodiar el lugar son una mutación de la especie original Sith que llegó al planeta Yavin IV con Naga Sadow, conseguida a través de la alquimia Sith. A pesar de que la evolución es artificial -por lo que sería más acertado el término anterior mutación-, representarían la rama biológica de la arqueología y la evolución de las especies. Aunque pueda pensarse que esta mutación es un retroceso ya que los guerreros Massasi pierden su inteligencia -salvo en el caso de los líderes de la tribu-, a cambio de mejorar sus condiciones físicas hasta niveles insospechados, esto no desentona tanto si tenemos en cuenta la presencia en Yavin IV de las mismas bestias que usan en la arena de combate del Templo del Fuego, y el dominio que presentan sobre ellas. La fuerza física les ha ayudado a doblegarlas con mayor facilidad, mientras que la inteligencia para las estrategias y el modo de domarlas es aportada por los líderes Massasi. El último arco argumental de Tales of the Jedi, Redemption, incluye dos elementos de gran interés. Por una parte, tenemos la presentación del planeta Rhen Var atravesando una glaciaciación. Esto supone la primera representación visual de las transformaciones que sufre un planeta, dependiendo de la etapa geológica en la que se encuentre. Aunque la primera cita a un hecho de este tipo se encuentra en Dawn of the Jedi, cuando referencian a Tatooine como un planeta lleno de vegetación y agua, muy al contrario de como lo conoceremos más adelante. Así se hace consciente al espectador de que los planetas de Star Wars, a pesar de pertenecer a la ficción, siguen los mismos principios que los de la realidad, pudiendo sufrir toda clase de alteraciones naturales o antrópicas que pueden afectar a las civilizaciones que allí se desarrollan. En el caso de Rhen Var, se nos informa de que el planeta quedó prácticamente deshabitado, ya sea por las muertes originadas a causa del frío o por el abandono del lugar de los pocos supervivientes. Cathar por su parte es un nuevo planeta con una nueva cultura que mostrar al lector, de manera que lo primero que se proyecta de ella son sus elementos artísticos de interés -los árboles- tótem- y sus tradiciones -caza salvaje como medio ritual de purificación-. Los árboles-tótem responde a una tipología, que se podría identificar con la Columna de Trajano, al recoger los hechos más importantes de la vida de una Jedi originaria CONCLUSIONES87 de ese planeta, por lo que estaríamos hablando de una época romana con materiales alternativos como la madera y la policromía. El ritual de purificación por medio de la caza salvaje es más difícil de ubicar, pero podemos suponer una identificación con los rituales prehistóricos derivados de la caza y su significación. De momento, aunque con ciertas libertades creativas, hay un sentido y evolución más o menos definidos de la arqueología y la historia en Star Wars Leyendas, así como una mayor correspondencia entre el momento histórico representado y sus bases reales en Tales of the Jedi que en Dawn of the Jedi. Esta correlación se pierde en parte en Knights of the Old Republic -que de aquí en adelante abreviaremos como KOTOR-, que transcurre veinte años después, hacia el 3963 a.B.Y. Aunque seguiríamos encontrándonos en la “Edad Antigua” de Star Wars Leyendas, aparecen ahora referencias a la civilización azteca -Days of Fear, Nº2-, a los vikingos -Exalted Nº1- e incluso a la arquitectura nazarí -Vindication Nº1-. Sin embargo, sí que es interesante la presencia de dos colecciones de artefactos Sith que podríamos considerar en relación con los museos, pero de naturalezas totalmente opuestas. El depósito de artefactos Sith del Templo del Excelso puede considerarse un almacén con desorden en la exposición de las piezas, pero estas al menos poseen un mínimo etiquetado y clasificación. Estos artefactos son variopintos y de materiales muy diferentes, por lo que podríamos dudar de que su almacenaje en un edificio que -al menos exteriormente- parece realizado en madera, sea el más eficiente, ya que el ambiente que ofrecería no sería óptimo para todos los materiales y además el tiempo del planeta tan variable lo volvería totalmente inestable. Los autores de la serie parecen haber pensado en ello, al encerrar cada objeto en una cápsula hermética que incluye una ficha con las especificaciones del objeto que contiene. Habría que confirmar si el ambiente dentro de esas cápsulas está adaptado a cada artefacto, ya que no hay manera de saberlo. Por otra parte, la estancia de la Hacienda Draay dedicada al mismo fin muestra un mayor orden en la colocación de las piezas, contando con vitrinas para exponer y armarios para guardar, por lo que estaríamos más cerca de un museo como tal -que sería el primero mostrado cronológicamente-. En cambio, no se puede observar cartelería asociada con información sobre cada objeto, lo que dificultaría su correcta identificación. Igualmente, no se observan sistemas de ventilación en las vitrinas que creen un ambiente estable para cada pieza, según sus características materiales. Como en el caso anterior, no podemos negar rotundamente la posibilidad de que estos sistemas existan, aunque no sean visibles. Para ello habría sobre todo dos motivos. Primero, la tecnología de StarWars es mucho más avanzada, y los sistemas ambientales de sus museos ficticios son mucho más evolucionados y reducidos en tamaño, que los que se usan actualmente en los museos reales.. Segundo, el artista prescindió de ello por desconocimiento o porque ralentizaría en demasía su trabajo. De cualquier modo, no son observables. Otro apunte a destacar es que aquí tendríamos CONCLUSIONES88 una pista del funcionamiento de la Cámara de la Biblioteca Jedi de Coruscant, ya que no sería extraño que el maestro Draay usara en su Hacienda el mismo sistema de clasificación y musealización de piezas que siguieran los Jedi arqueólogos, aunque él no formara parte de ellos. De nuevo tenemos un salto de veinte años, cambiando del medio del cómic al del videojuego online, con Star Wars: The Old Republic. Este videojuego será tratado con mayor profundidad más adelante debido a las interesantes posibilidades que presenta, debiendo destacar ahora el hecho de que la actividad arqueológica es llevada a cabo por el jugador, y un personaje NPC dedicado a la arqueología, llamado Shonbla. Es la primera característica la que se relaciona mejor con el objetivo último de este trabajo, pudiendo citar ahora que la arqueología es una habilidad a desarrollar por el personaje del jugador. Cuanto mayor sea el nivel de nuestro personaje, más podrá avanzar en los conocimientos arqueológicos y mejores serán las recompensas obtenibles mediante el uso de la arqueología. Ese es precisamente uno de los problemas que con más reiteración ha aparecido en este análisis: el uso de la arqueología para llegar a objetos o artefactos concretos, desechando totalmente el análisis del contexto o de cualquier otro resto aparecido de menor entidad. Pasando al personaje de Shonbla, representa al primer arqueólogo de profesión conocido sin relación con los Jedi. Parece que posee conocimientos avanzados, pues es quien instruye a nuestro personaje en el desarrollo de su habilidad en arqueología, y que su trabajo es reconocido al ser continuamente visitado en busca de consejo. También es proveedor de materiales para la prospección o excavación, por lo que también se le puede considerar un mecenas de la arqueología galáctica. No conocemos si se formó en una institución especializada en arqueología o que ofertara cursos de arqueología, o si su formación es totalmente autodidacta. Avanzamos ahora más de tres mil quinientos años, llegando a la época denominada anteriormente “contemporánea” de Star Wars Leyendas, con Episodio I: La Amenaza Fantasma, cuya historia se desarrolla en el 32 a.B.Y. -los tres mil quinientos años intermedios se tratan sobre todo en videojuegos y cómics, pero ninguno trata con demasiada profundidad la arqueología o la historia. En cambio, esos materiales sí que son interesantes para conocer el origen y desarrollo de varios de los elementos o hechos citados desde el Episodio I al VI-. Aquí la relación entre época histórica de Star Wars Leyendas y las bases tomadas para su construcción se rompen completamente, obteniendo a cambio una mayor variedad en el número de civilizaciones, elementos tomados de ellas y periodos artísticos. Por ejemplo, Theed se corresponde tanto con la Grecia Clásica y la Roma Imperial como con el arte bizantino, renacentista o barroco. La ciudad de Mos Espa, y concretamente la casa de Anakin, responden la arquitectura de las sociedades nómadas de Túnez. El circuito de vainas de Mos Espa y las vainas son una representación del circo y carreras de cuádrigas romanas. Coruscant es un planeta-estratigrafía, donde cada construcción se ha realizado CONCLUSIONES89 encima de la anterior pero sin derribarla, masificando el planeta y guardando una evolución completa de la arquitectura de la ciudad planeta. El Senado galáctico y los apartamentos de los senadores muestran clara relación con templos egipcios como el de Karnak o Luxor. E incluso los gungan, la nueva especie alienígena presentada, tienen su propio Santuario basado en la apariencia que presentaba la ciudad de Angkor Wat, cubierto por la selva. No se puede observar el trabajo arqueológico en esta película, por lo que hay una pérdida de la evolución más o menos continuada presentada en la Antigua República. Diez años más tarde, en el 22 a.B.Y. se desarrollan los hechos de Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones. De nuevo, sigue sin haber una observación directa de la actividad arqueológica, que terminará por ser la tónica dominante en las películas de Star Wars Leyendas. Esto es comprensible, ya que la acción va a situar siempre el foco en los personajes y sus aventuras. Si la arqueología no forma parte integral de los hechos que hacen avanzar la historia, entonces no será mostrada. Sin embargo, vuelve a verse un recurso continuo a elementos arqueológicos e históricos reales, que demuestran la pérdida total de la conexión entre momento representado en las películas y periodo histórico al que los citados elementos pertenecen. Roma sigue presente a través de la Arena Petranaki de Geonosis -en combinación con la técnica constructiva de la ciudad nabatea de Petra-, al igual que el Renacimiento en la casa de la familia de Padme en Naboo. Los únicos ejemplos de emplazamientos adaptados a la época que representan son la Biblioteca Jedi y el planeta Geonosis. La Biblioteca Jedi presenta una arquitectura y una disposición de sus volúmenes no muy distintos a la que se sigue en las bibliotecas reales -con las obvias diferencias tecnológicas, sobre todo en cuanto a holoproyección y capacidad de almacenamiento de los volúmenes se refiere-. Mientras, el planeta Geonosis presenta arquitectura de corte medieval, en claro contraste con la arquitectura de finalidad industrial llevada allí por la Confederación de Sistemas Independientes, que sería, junto a la de Coruscant, la más cercana al momento histórico que vivimos. En esta película, destacan más personajes concretos como Jocasta Nu y conceptos como la xenoarqueología. Jocasta Nu supone la recuperación de la figura del arqueólogo, en este caso Jedi, y con la confirmación de una formación especializada enfocada en ese campo -nos atenemos a los datos que de ella se conocen en Leyendas, ya que son más interesantes de cara a este trabajo-. Sabemos que la arqueóloga y maestra Jedi tiene una larga carrera iniciada en su etapa de aprendiz, cuando se especializó en el conocimiento de la historia y la práctica de la arqueología, llevando a cabo misiones para los Cuerpos de Exploración Jedi una vez que alcanzó el rango de caballero. Era aquí cuando sacaba a relucir sus conocimientos en xenoarqueología, que es el estudio de sociedades o civilizaciones alienígenas situadas en otros planetas, existentes o no, a través de los diversos registros de su existencia y los restos materiales que hayan podido dejar. Finalmente, tras años de servicio en esta organización Jedi y tras conseguir el CONCLUSIONES90 rango de maestra, Jocasta Nu se convirtió en la máxima responsable de la Biblioteca y Cámara Jedi, previo paso por el Consejo Jedi. Esto supone el reconocimiento pleno de la actividad arqueológica y de su importancia tanto para la Orden como para la ciencia galáctica en general, ya que parece ser que a través de la xenoarqueología se podía crear conocimiento fiable sobre pueblos de los que jamás se había tenido constancia en los registros de la República, debido al desconocimiento de la existencia de un planeta determinado. Aunque no se muestre de cara al espectador, sí que se puede intuir que la arqueología Jedi sigue un procedimiento muy aproximado, si es que no es igual, al real, al ser una ciencia que busca generar un conocimiento que enriquezca al conjunto de la población galáctica –muy al contrario que los Sith. Entre los Episodios II y III se sitúa The Clone Wars -22 – 19 a.B.Y.-. De nuevo vuelve a ser la diversidad la característica principal de los elementos arqueológicos e históricos referenciados. Se pueden tomar como ejemplos las armaduras de los soldados clon, los arcos de energía o el electrolátigo zygerriano. Las armaduras de los soldados clon encuentran su origen en las armaduras medievales, con la cota de malla que se correspondería con el traje interior de color negro y las piezas de armadura metálicas evolucionadas y estilizadas, realizadas en material plastoide. El arco de energía es una fusión entre un arma que encuentra sus orígenes a finales del Paleolítico Superior, con la tecnología de disparo de plasma de los bláster. El electrolátigo zygerriano, por su parte, representa el estereotipo del esclavismo presente en multitud de producciones cinematográficas anteriores y posteriores, fusionando el látigo con tecnología parecida a la del sable láser -de hecho, hay armas concretas como el látigo láser que fusionan estos dos conceptos-. También aparece Jocasta Nu, pero no se aprovecha a este personaje ni su formación arqueológica en los episodios autoconclusivos o arcos argumentales. Sí que es destacable el hecho de que se pueda observar la Biblioteca Jedi y su Cámara en mayor profundidad que en los Episodios I, II y III. La Biblioteca mantiene el esquema de lo visto en el Episodio II, y la Cámara viene a confirmar que el depósito de artefactos Sith de la Hacienda Draay, está basado en el sistema de musealización Jedi. Siguen sin observarse aparatos para el control del ambiente de las piezas, por lo que tenemos que recurrir de nuevo a las dos razones citadas anteriormente para ello: desconocimiento o economía de trabajo. En el 19 a.B.Y. se desarrolla Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith. Aquí cobran relevancia tanto los elementos concretos como los hechos históricos. Se nos presenta a la especie wookie y muchos de sus elementos: refugios, armas y vehículos. Su característica principal es un contacto reciente con la República, o prolongado pero limitado por los wookies, lo que propicia el uso de materiales orgánicos como madera o hueso para los elementos citados, aunque sin rechazar avances como las armas bláster. El Templo Jedi vuelve a mostrar la inclinación por el Antiguo Egipto, a la hora de la creación de edificios relacionados con las instituciones que son el motor de avance de la historia: la Orden Jedi y la Orden Sith. En cuanto a los hechos históricos, podemos observar los paralelismos explicados en el punto anterior entre la erradicación de los Jedi, por parte del todavía Canciller Supremo Sheev Palpatine, y la extinción de la CONCLUSIONES91 Orden de los Caballeros Templarios. Lo más destacable es que vuelve a recuperarse la conexión con la arqueología, aunque muy en segundo plano. El final de la película presenta la estación espacial de Polis Massa, situada en el campo de asteroides que otrora conformaron el planeta del mismo nombre. Esta estación espacial encuentra su origen en la expedición arqueológica de los kallidahin anteriormente explicada, pero esta cuestión es difícilmente observable debido a que la atención se centra en el nacimiento de los hermanos Skywalker y el fallecimiento de su madre, Padme. Aunque se recupera la conexión con la arqueología, no cumple con el papel protagonista de los cómics y videojuegos anteriores, y tampoco puede observarse trabajo arqueológico en progreso. Le Dieu Mort, ubicado entre los Episodios III y IV sin año concreto, nos demuestra la existencia de museos arqueológicos de nivel planetario, como es el Museo Arqueológico del planeta Kinzor. Esto nos hace suponer la existencia de este tipo de instituciones en cada planeta de la galaxia, siempre y cuando sus territorios se encuentren unificados y haya suficientes avances científicos y humanísticos. Lo que no podemos saber con seguridad es el momento en que estos museos aparecen. Sí que tenemos constancia de la existencia de una Biblioteca Jedi musealizada en Ossus desde poco después del 5000 a.B.Y., junto con la Hacienda Draay de Coruscant y el Templo del Excelso de Odryn en el 3963 a.B.Y., pero que se podrían considerar colecciones privadas. No hay estudios concretos de planetas en este aspecto si no están directamente relacionados con los Jedi o con los Sith, por lo que es difícil trazar una evolución del museo como institución en Star Wars Leyendas. Pasando a Into the Great Unknown, es difícil considerar trabajo arqueológico la visita de Indiana Jones al Halcón Milenario, o la presencia de Chewbacca y su asimilación a la leyenda del sasquatch. Así, esta obra se abordará más adelante, cuando se trate la relación entre la arqueología en los medios de masas y el reflejo de la misma en Star Wars Leyendas. No podemos situar de manera exacta este cómic, pero sí que sabemos que debe transcurrir alrededor del año 0, debido a que el Imperio Galáctico se encuentra aún vigente. Llegamos así al año 0, momento en el que se desarrolla Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Continuamos con la desconexión entre el momento histórico de Star Wars Leyendas en el que nos encontramos, y el periodo de nuestra historia al que pertenecen las sociedades, o civilizaciones, de las que se extraen elementos, como la base rebelde de Yavin IV -que como hemos visto fue construida por Naga Sadow y sus guerreros Massasi-, el esqueleto de los Dragones Krayt, el uniforme de los stormtroopers -evolución del de los soldados clon y basado en los mismos principios-, la ballesta wookie -reflejando la fusión entre los materiales orgánicos de estilo wookie y la avanzada tecnología de la República-, el sable de luz y su significación como arma de los Jedi y los Sith -representando las bases samuráis y medievales respectivas de cada una de ellas-, la encarnación de los Jedi en Ben Kenobi y de los Sith en Darth Vader, con todas las influencias de las que ambos CONCLUSIONES92 personajes son resultado, o la granja de los Lars, que supone una conexión más simbólica con el Episodio I, a pesar de que se observa la arquitectura de las sociedades nómadas de Túnez. Se podría haber observado la arqueología en acción durante la ocupación por parte de los rebeldes del Templo Massasi de Yavin IV, ya que había estado completamente abandonado durante los más de tres mil años anteriores, y hubiera sido una buena oportunidad para conocer más datos sobre la tribu Massasi y la causa de su desaparición del planeta. Sin embargo, este estudio parecía irrealizable en un momento de urgencia, como es el traslado de una base de un grupo militar organizado ante la ofensiva del Imperio Galáctico, por lo que la arqueología como actividad tiene una presencia nula en esta película. No se puede decir lo mismo de Splinter of the Mind’s Eye, situada en el 2 d.B.Y. -entre los Episodios IV y V-, donde la trama gira en torno a la “expedición arqueológica” que Luke y Leia realizan a Mimban, tras enterarse de la existencia del cristal Kaiburr y el interés compartido del Imperio por hacerse con él. Si se ha escrito “expedición arqueológica”, es porque esta responde mejor a las características del expolio que a un trabajo arqueológico profesional, ya que los protagonistas, por ambos bandos, buscan conseguir ante todo el artefacto concreto ignorando su contexto, el templo que lo guarda, incluso ocasionando desperfectos en él de gran magnitud, como es el derribo de uno de sus pilares. Este problema se ha visto anteriormente, y no será la última vez haga acto de presencia en este estudio. Un año después tiene lugar Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca -3 d.B.Y.-. Vuelve a haber aquí referencias a hechos históricos concretos, ausentes desde el Episodio III, volviendo las referencias a la Antigüedad a través del interior de los edificios de Ciudad Nube -comparables con la arquitectura romana y su decoración interior-, el refugio de Yoda en Dagobah, el personaje de Boba Fett -creado a partir del estereotipo del Lejano Oeste perpetuado en el Spaghetti Western- o los AT-AT -versión tecnológica de los animales de guerra usados por los Sith en The Golden Age of the Sith, en esta ocasión por parte del Imperio-. El hecho histórico referenciado es la visita a los oráculos, como el de Delfos en la Antigüedad, en busca de augurios con los que enfrentar el futuro. Ya se ha explicado la identificación entre la Cueva del Lado Oscuro como cámara donde el Oráculo daba sus predicciones, Luke Skywalker con la figura del oráculo, y la visión de la Fuerza como el augurio a resolver para darle un significado -sin contar con que este mensaje para afrontar el futuro es totalmente subjetivo en ambos casos-. No hay trabajo arqueológico o referencias a instituciones de ese carácter en este film, pero sí en el videojuego Star Wars: Yoda Stories, que transcurre en un momento sin especificar entre los Episodios V y VI. Aquí nos volvemos a encontrar al personaje de Indiana Jones como un extra, con el que se puede realizar una misión en los últimos niveles del videojuego. De nuevo, esta misión recaería en el expolio, al tratarse de recuperar un objeto determinado de un lugar en el que se ha encontrado desde un momento sin determinar. CONCLUSIONES93 Tampoco hay trabajo arqueológico de cara al espectador en Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi, cuyos hechos se encuadran en el 4 d.B.Y. En cambio, es una de las películas que más recurre a los estereotipos históricos, sobre todo a través del personaje de Jabba el Hutt -basado en la imagen “típica” de un sultán-. Hay otros elementos de interés como el Palacio del propio Jabba -que supone un desarrollo de la arquitectura de Petra, en combinación con técnicas constructivas más avanzadas basadas en el metal, no pudiendo afirmar que se trate de arquitectura del hierro al no conocer con exactitud el material empleado-, el hacha gamorreana y su extraña presencia en un lugar lleno de armas bláster, o el foso del rancor, que vuelve a referenciar los espectáculos de los diversos anfiteatros romanos. Aún con todos estos elementos de interés, destaca especialmente el caso de los ewoks, pues se trata de una especie que no había tenido contacto alguno con la República durante su existencia, por lo que no ha tenido saltos evolutivos o tecnológicos cualitativos. Es, pues, la muestra más pura de una civilización prehistórica dentro de Star Wars -al menos durante el Episodio VI-, y a su vez, supone un problema de datación debido a sus constantes contradicciones, que hace que podamos ubicarlos en el Neolítico pero sin mayor exactitud. Sí que debemos considerar, tanto con los ewoks como con Greedo en el Episodio IV, la utilización indirecta de la etnoarqueología para crear el idioma de los habitantes de la luna de Endor y del alienígena rodiano. Llegamos así al periodo de la Nueva República, situado después del Episodio VI. Retornamos a los videojuegos con Jedi Knight: Dark Forces II -5 d.B.Y.-, donde destaca ante todo el personaje del Inquisidor Jerec. Jerec fue aprendiz de la anteriormente referenciada Jocasta Nu, logrando el título de caballero y especializándose, al igual que su maestra en arqueología e historia. Sin embargo, y aunque esta formación es en parte la causa de su caída al Lado Oscuro, nunca lo vemos trabajar en una investigación histórica o arqueológica, por lo que tenemos un caso parecido al de su maestra. Cuatro años después de los hechos de este videojuego se ubica la última parte de la Trilogía de Thrawn, serie de novelas donde se presenta a este almirante de la flota imperial, mano derecha del Emperador. En The Last Command volvemos a encontrar arqueólogos fuera del ámbito de los Jedi: Milanda Vorgan y su profesor Garv Debble. El interés de esta obra radica en que ambos arqueólogos están realizando una prospección, lo que supone la aparición de una etapa concreta del trabajo arqueológico más allá de la excavación, y además realizada por profesionales que aseguran la fiabilidad y cientificidad de los resultados obtenidos. Cabe destacar también que esta prospección depende directamente de la Nueva República, no de una institución singular de enseñanza o arqueológica, lo que supone el primer ejemplo de un proyecto arqueológico que depende de la administración. Tenemos otra aparición de arqueólogos profesionales en Mission from Mount Yoda –novela situada tras los hechos de la Trilogía de Thrawn, pero no se especifica el año exacto-: Dustangle y Dustini Spa Ronii. Aquí el problema radica en que ambos CONCLUSIONES94 dirigen una “expedición arqueológica” que, una vez más, incurre en el expolio. Esta vez el expolio se justifica argumentalmente, debido a que la expedición se realiza mientras el grupo protagonista es perseguido por los enemigos, de modo que no se deja opción a un estudio pormenorizado. Aunque este acto esté justificado por la emergencia de la situación, es evidente que es una mala decisión mostrar la arqueología en ese contexto -aunque también podemos pensar en la situación de la arqueología urbana, y nos podríamos sorprender con las situaciones parecidas que pueden ocurrir-. Siete años después de The Last Command -entre el 16 y el 17 d.B.Y.,- debemos situar la novela Before the Storm.
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