M.: ¿Qué cosa es medio proporcionado en la Destreza, sin el cual dicen, que no se puede ejecutar ninguna herida con seguridad? D.: Es una distancia que busca el diestro desde donde hiere, y queda defendido, ya sea ganando grados al perfil, ya teniendo sujeta la espada contraria. DIÁLOGO31DE LAS ARMAS M.: ¿Este medio proporcionado es uno, o son muchos? D.: Cada especie de treta tiene el suyo. M.: ¿Pues no se podría dar uno, que sirviese para todas? D.: Es imposible en la particular naturaleza del hombre, movimientos y compases suyos: porque si en el cuerpo del contrario en quien se han de ejecutar, hemos considerado cuatro líneas verticales, dos colaterales, y dos diagonales, y cada una está distinta de la otra, y desde un lugar en que estuviere el diestro, no podrá alcanzar a todas ellas, se sigue que ha de haber tantos medios, cuantas fueren las diferencias de lugares. M.: Me satisfago de eso: ¿pero cómo se conocerá cuándo está elegido ese medio proporcionado? D.: Muy fácilmente, cuando el diestro estuviere en tal lugar, que hiriendo, no pueda ser herido, entonces dirá que tiene medio proporcionado: y si en un mismo tiempo se hirieren o pudieren herir ambos, se ha de decir, que hubo común distancia, de quien ha de proceder potencia y efectos iguales. M.: ¿En la Destreza hay algunas tretas de mayor preeminencia, que otras? D.: Hay en la Destreza tres dignidades de tretas, inferior, media y superior: en la primera están las particulares, en la segunda las generales, y en la tercera las que se hacen mediante el Atajo y movimiento de conclusión. M.: Lo nuevo de esta distinción pide que se declaren: y lo primero, qué cosa es Atajo, y movimiento de conclusión. D.: Atajo es, cuando el diestro pone su espada sobre la contraria, no en los mayores, ni menores grados de fuerza (ni con los de mayores, ni menores suyos;) digo, que ni ha de ser en la punta, ni junto a la guarnición, sino que por lo menos se toquen en el medio, con que la tendrá sujeta. M.: Teniéndose por general regla, que un igual con otro igual no tiene poder, tocándose las espadas en iguales y con iguales grados de fuerza, ni la una sujetará, ni la otra estará sujeta. D.: Mi razón probará lo contrario, cuanto a que sujetará la que estuviere superior: porque, con esta se hará movimiento natural, juntando el brazo y la mano al cuerpo para fortalecerlo, y la bajará hasta que ambas participen del ángulo agudo: y si la inferior quisiere resistir, no lo podrá: porque el movimiento que hiciere será violento, en todo inferior al primero: y así la igualdad en los números que se tocaren, quedará siempre desigual, con la calidad contraria de los movimientos. M.: ¿Movimiento de conclusión en Destreza, qué cosa es? D.: El acto más poderoso que pudo descubrir el Arte, el solo eficaz y supremo seguro del diestro que no tratare de matar (y aún para matar conveniendo a su defensa;) el solo, es el que destruye los movimientos hechos para herir, y priva la potencia de hacer otros con el instrumento en quien se hace. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ32FILOSOFÍA M.: Luego ¿a este movimiento de conclusión le podríamos decir, que es treta universal? D.: Si en la parte práctica de la Destreza la pudiera haber (que no puede, porque esta consiste en el entendimiento) solo aquellos que se hace con el movimiento de conclusión lo fuera: además, que no todas las tretas (ya sean hechas por el diestro, ya por su contrario) ni se hacen con él, ni le pueden estar sujetas: porque las que se ejecutan desde afuera, unas lo están al Atajo, y otras al ángulo recto; y a él, solas aquellas, que se hacen desde adentro, a quien en lo común llaman estrecho, donde ni cabe el ángulo recto, ni se hará el Atajo sin riesgo de que el adversario pueda entrarse, impidiendo la treta que mediante él se había de ejecutar. M.: Y en suma, ¿cómo se hace este movimiento de conclusión? D.: Sujetando con la mano izquierda la guarnición de la espada contraria, y quitándosela; ya sea por fuerza, torciéndole la mano, ya con el amenazo, o la ejecución de la herida en el rostro. M.: ¿Se podrá hacer eso igualmente por la parte de adentro, y la de afuera? D.: Igualmente no: porque de primera intención, raras veces, o ninguna se hace por la parte de afuera, ni se puede quitar la espada por fuerza: pero se hace de segunda, contra la estocada que quiere ejecutar la espada sujeta, y contra el revés, y el medio tajo. Y por la parte de adentro, se hace de primera intención si el contrario aguarda afirmado en ángulo recto, y contra todas aquellas tretas que se dirigen a las líneas, colateral, o vertical izquierda. M.: Y en el mismo tiempo que el uno de los dos combatientes fuere a hacer, o tuviere hecho el movimiento de conclusión, ¿no lo podrá también hacer el otro, o herir con una daga, si la tuviese en la mano izquierda? D.: Si el primero fuere por la línea del diámetro del círculo común, sucederá eso, como ha sucedido muchas veces: y siendo defecto del operante, ha resultado descrédito contra esta poderosa acción: pero, poniéndose el diestro (por medio del compás curvo con el pie izquierdo, si el contrario para su treta diere el recto, el transversa, o curvo a su rectitud derecha; y sino diere ninguno de estos, ha de ser con el mixto de transversal y curvo) en la línea infinita del pie, y lado derecho contrario, y correspondiere su hombro izquierdo, con el suyo derecho rectamente, y estuviere tan apartado cuanto la largura de ambos brazos; la demonstración matemática junto con las experiencias que la tienen verificada (y la que podrá hacer cada uno) aseguran que cuando en la mano izquierda tuviese el adversario otra espada, le sería imposible alcanzar a herir con ella, y tanto menos, si el diestro le pusiese la punta de la suya en el ojo derecho. M.: Volvamos a la explicación de las tres dignidades de tretas. D.: Tretas particulares se dice, al tajo, al revés, a la estocada, al medio revés, y al medio tajo, que se hacen sin el contacto de las espadas, o habiendo precedido este se deja libre la del contrario para ejecutarlas (con una excepción que se hará en las de segunda dignidad:) y entre estas hay oposición de las unas a las otras, como tajo DIÁLOGO33DE LAS ARMAS contra tajo, revés contra revés, estocada contra estocada, revés contra tajo, tajo contra revés, estocada contra revés y tajo, y estos contra la estocada, el medio tajo, contra el tajo, el medio revés, contra el revés, el medio tajo, contra medio revés, y este contra el medio tajo: y en esta inferior dignidad están las tretas de la común Destreza, que son treinta en número. M.: Habiendo resuelto, que no son más que cinco las tretas que puede formar el hombre, y que no puede haber otras en la común potencia, ¿cómo se ha de entender esto? D.: Así como siendo el tajo uno en género, tiene por especies al vertical, y diagonal como también se halla en el revés, y a la estocada no siendo más de una, la decimos de cuarto círculo, de medio círculo, y de círculo entero, etc. según la forma que se le da, y el lugar en que se ejecuta. Así los enseñadores antiguos pusieron nombres a sus tretas, para el conocimiento de ellas. M.: Si se ofrecen a la memoria, refiéranse los que les pusieron. D.: Sin obligarme a guardar orden, (porque ellas en sí no lo tienen) son estos. Estocada de puño, Cornada, Botonazo, Zambullida, Manotada, Estocada a la mano, Encadenada, Enarcada, Engavilanada, Torneada, Arrebatar y Tajo, Remesón, Golpe a la espada, Llamar, Quiebro, La final, Garatusa, Ganancia, La tentada, Codazo, Brazal, Canillazo, Treta doble, Tajo horizontal, Revés horizontal, Tajo ascendiente, Revés descendiente, La escampavita, La defendida, y La irremediable. M.: ¿Usan de estas mismas tretas con armas dobles, como son con espada sola, o hay otras? D.: De casi todas se valen, aunque a la daga le dan otras dos, a quien dicen, Empanada, y Encomendada: y estas, también las suelen hacer con la capa, broquel y rodela. M.: las tretas generales que se pusieron en la segunda dignidad, ¿por qué se llaman generales?; ¿cuántas son, y cómo se forman? D.: Se llaman generales, porque cada una de ellas tiene debajo de su jurisdicción a otras tretas particulares. Son cuatro, y sus nombres: la primera se llama del Estrechar, la segunda, de Línea en Cruz: la tercera, Flaqueza debajo de la fuerza: y la cuarta, Flaqueza encima de la fuerza. La del Estrechar se forma así. Estando el contrario afirmado en el ángulo recto, o poco apartado de él, pasando la espada por encima de la suya, y luego unida a ella, se le aparta a su rectitud izquierda, dando el diestro un compás curvo con el pie derecho y a su lado: de suerte, que viene a quedar casi la flaqueza de la espada apartada encima de la fuerza de la que la aparta, y conviene así, porque no venza el movimiento natural al violento y accidental, con que desde allí se le ha de herir de estocada en los pechos, que haga o no movimiento para herir. M.: Al principio, al medio o al fin de esa treta, ¿podrá el adversario hacer alguna de las de menor dignidad y herir con ella? D.: No: porque cualquiera que hiciera de estas, será particular, y de mínima perfección. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ34FILOSOFÍA M.: ¿Se sabe precisamente cuáles y cuántas puede hacer, aunque no las haya de ejecutar? D.: Pues si no se supiera, cómo se pudiera tener verdadero conocimiento de la cosa por su causa, y ser ciencia la Destreza de las armas: y así digo, que solo podrá formar, tajo vertical, un medio revés, un altibajo (que también se reduce a la especie de tajo vertical) y una estocada: y como para esta treta general, solo se mueve la muñeca con su menor círculo, sin que el brazo haga movimiento con alguno de los dos centros, sangradera, y hombro, ni se aparta del ángulo recto, con solo este las vencerá todas, y herirá, como si no hubiese formado alguna. M.: La de Línea en Cruz, ¿cómo se hace? D.: Dando el mismo compás curvo con el pie derecho, y a su lado se toma la espada contraria por la parte de afuera, pasando para esto la del diestro por debajo de ella, y se aparta a su rectitud izquierda, quedando ambas participando del ángulo obtuso: pero la del diestro con mayores grados de fuerza en menores contrarios, para en caso que el adversario no haga movimiento alguno, pueda con el natural hacer que baje, y herirle por ella misma de estocada en la línea diametral del pecho. M.: Al principio de la formación de esa general, ¿qué potencia tendrá el contrario? ¿y cuáles tretas podrá formar contra ella? D.: El tajo vertical, y la estocada: pero ninguna ejecutará, por la razón que dije, de ir ganando los grados al perfil, y llevar el cuerpo detrás del brazo, y este detrás de la espalda; y los más y mayores movimientos de que constaran, contra quien se opondrá el ángulo recto, y la moción sobre el centro, si diere compás. M.: ¿Y entre el fin del compás que diere el diestro para esa treta, y el principio de la ejecución, podrá el contrario hacer algo? D.: Una treta que llaman Brazal, que es meter el brazo debajo de la espada, para detenerla, y el oficio que erradamente le dan a la daga, a la capa, al broquel, y a la rodela; y entonces dando un compás mixto de trepidación y un extraño hacia el lado derecho, se le herirá de estocada en la vertical izquierda, o con un tajo vertical en el brazo, sin peligro de ser alcanzado; a causa de quedar la espada contraria tan corta, y puesto delante el lado izquierdo, al tiempo que la espada le estará hiriendo casi en ángulo recto. M.: La general flaqueza debajo de la fuerza, ¿tiene diferente forma? D.: Necesario es el tenerla, supuesto que en cuanto una forma está actual, la materia no puede recibir otra, ni en el tiempo que se está haciendo una treta, se puede hacer otra diferente, ni contraria. M.: ¿Pues cuál es la que tiene? D.: La espada contraria se toma semejantemente que para la de la Línea en Cruz, y se da el compás curvo con el pie derecho y a su lado, y con solo el movimiento de la muñeca, y siempre unidas las espadas acaba un círculo, poniendo el diestro la flaqueza de la suya debajo de la guarnición, no en más cantidad de cuatro dedos, y desde allí hiere de estocada en la línea diametral del pecho. DIÁLOGO35DE LAS ARMAS M.: habiendo sido común doctrina de todos los maestros el no dejarle sujetar la espada, juzgando a la que anda libre en continuo movimiento, por de mayor potencia, se podrá decir, que en esta treta, pues voluntariamente se la sujeta el que la hace, que no guarda el dictamen de la razón. D.: Cuando ella no la tuviera en sí ni estuviera como está tan en lo transcendente del arte, por solo no imitar lo comúnmente errado del vulgo, se debía hacer: además que según una máxima de esta ciencia, que no sufre contradicción, los mayores grados de la fuerza sobre los mayores de flaqueza, no hacen fuerza: porque la espada inferior en aquella cantidad que pone debajo, no puede resistir proporcionadamente a la que está superior, ni esta puede sujetarla: y así cuando lo intentare, con más facilidad se librará, ejecutando la herida que digo. M.: En el principio y fin de su forma hasta llegar a elegir el medio proporcionado, ¿qué tretas le dispondrá al contrario? D.: Estocada, tajo vertical, y medio tajo, sujetas todas al ángulo recto y moción sobre el centro, si para cualquiera de ellas diere compás con el pie derecho, y a su lado. M.: ¿Y si por encima de la espada que se le hubiere puesto inferior quisiese herir de estocada en los pechos, o rostro, dando compás con el pie derecho, valdría entonces el ángulo recto? D.: Podría valer, si al principio de su movimiento y compás se librase la espada con solo el movimiento de la muñeca, y se la pusiese delante, y si no pudiese gozar de este principio, hacer un movimiento de diversión, y a un mismo tiempo meter el pie izquierdo, y hacer un movimiento de conclusión: y esto propio se ha de hacer, si contra la del Estrechar intentare herir semejantemente por encima de la espada. M.: De la última treta general, Flaqueza encima de la fuerza, falta su explicación. D.: El principio de su forma es la Estrechar, pasando la espada por encima de la del contrario, y poniéndose inferior a ella, se aparta a su rectitud izquierda, con el mismo compás curvo del pie derecho, y a su lado; y cuando se acaba este, también se acaba el círculo de la muñeca, poniendo la punta de la espada (la misma cantidad de cuatro dedos) arrimada a la guarnición, y se le hiere de estocada en la línea diametral del pecho, o en la colateral siniestra, según la grandeza del compás que se hubiere dado. M.: ¿A qué tretas ocasiona esta al contrario cuando se forma? D.: A la estocada, al tajo, y al medio revés, a quien vencerá el ángulo recto. M.: ¿Y si desde allí volviese la mano, y metiendo el pie izquierdo quisiese herir de estocada, el ángulo recto serviría de defensa? D.: Si al principio del volver la mano, y entrar el pie izquierdo, se le pusiese la espada delante, pues se puede con brevísimo movimiento, se le impediría la entrada: y si en esto hubiese tardanza, con un movimiento de disminución, y otro compás curvo con el pie derecho, se le podría herir de tajo vertical, o medio revés en el rostro. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ36FILOSOFÍA M.: Todas estas tretas generales tienen un mismo medio proporcionado, y una misma distancia, ¿desde dónde se ejecutan? D.: La del Estrechar y Línea en Cruz tiene uno, y a las otras dos les pertenece otro. M.: ¿Pues en qué está la diferencia, si todas ellas son tretas generales? D.: En que para las dos primeras, se comienza con la espada, y sin dejarla libre se hiere por ella; y para las otras, se comienza con ella, y para la ejecución se deja libre: y así en estas últimas ha de ser el compás de mayor cantidad, y de menor para las primeras. M.: ¿Sobre qué tretas particulares tienen estas generales dominio? D.: La del Estrechar, sobre la ganancia y la reganancia; la de la Línea en Cruz sobre todas las que se hacen tomando la espada por de fuera, como sea al principio del movimiento remiso y violento: y si se acabaren estos, el de reducción y parte de natural (y aún antes que comience) están sujetas a la de la Flaqueza debajo de la fuerza, como también lo está la Garatusa, que se hace por debajo de la espada. Y la de la Flaqueza encima de la fuerza, tiene por inferior a la Garatusa, que se hace por encima de la espada. M.: ¿Estas tretas generales gozan de otra preeminencia más de la referida? D.: La tienen sobre las seis rectitudines generales, en que se puede afirmar el hombre, excepto en la alta, y la del lado derecho, si está la espada en el extremo de cada una: pero si estuviese en su media división (digo en medio de la distancia, que se imagina desde el ángulo recto a ellas, de suerte que no estuviese de todo punto correspondiendo a la cabeza, o a la vertical derecha) están sujetas a ellas. M.: Sin algún ejemplo no se puede entender lo propuesto. D.: Supongo que está afirmado el contrario en la rectitud de adelante, que es el ángulo recto (y el medio de todas las rectitudines) contra quien dominan, y se pueden hacer todas las cuatro tretas generales. Si estuviese en la media división que se considera entre este y la rectitud alta, estará sujeta a la Línea en Cruz, como asimismo lo estará en la rectitud mixta, alta, y al lado siniestro. En todas las partes de la rectitud baja, y en la mixta de esta y la del lado derecho, y media división suya, estará sujeta a la general Flaqueza debajo de la fuerza. Y si en igual término a este estuviere en el lado siniestro, a la general del Estrechar. Y si estuviese en la rectitud de atrás, (o ya fuese mixta con la de abajo) y cada una en su media división, estaría sujeta a la general Flaqueza debajo de la fuerza. M.: Parece que por lo dicho se puede inferir, que estando la espada en el extremo de cualquiera rectitud, estará libre de las generales, y de poder comenzar las tretas por ella, ni con ella. D.: Antes no se puede inferir eso, pues digo, que la rectitud de adelante está sujeta a todas cuatro, y la baja a la de la Flaqueza debajo de la fuerza, y a la del Estrechar; y lo estará también a esta, la del lado siniestro. DIÁLOGO37DE LAS ARMAS M.: Mayor dificultad se me ofrece. ¿No se le ha dado al ángulo recto la primacía de todas las posturas? ¿No se dice de él, que es el que alcanza más, y en quien consiste la mayor defensa, para en cuanto estar afirmado? D.: Jamás hubo quien dudase en ello viendo su demostración, y la experiencia. M.: Pues tomando por fundamento la potencia de las generales, probaré fácilmente, que es la peor y más peligrosa postura. Estando al espada en cualquiera de las otras cinco rectitudines y media división suya, puede contra ella una, o cuando más, dos generales; estando en la de adelante, que es el ángulo recto, pueden todas cuatro: luego se sigue, que aquella postura sobre quien el contrario puede hacer más tretas generales, y otras que se hacen mediante el Atajo, es la peor, y la que debe el diestro huir de afirmarse en ella. D.: Aparente verdad tiene el argumento: pero quedará vencido con saber, que es mayor la disposición que tiene estando afirmado en ángulo recto, así para defenderse, como para herir, que la que le da a su contrario para comenzar en él, las cuatro generales: y es la razón que estando afirmado en cualquiera de las otras rectitudines, no se puede transferir el medio proporcionado que contra él se fuere eligiendo, ni el ya elegido, aunque en la ejecución se retarde, ni mediante el Atajo y movimiento de conclusión acabar juntamente con el contrario, todos los movimientos y compases a un tiempo. Y demás de esto, que todas las tretas que comenzare en oposición de cualquiera general que contra él se hiciere, han de ser particulares; de quien dije, son de la menor dignidad. M.: Me doy por convencido en todo: pero si estuviese la espada contraria en una de tres rectitudines y extremos de ellas, alta, al lado derecho, o atrás, ¿qué había de hacer el diestro, si se le conviniese comenzar? D.: En tal caso habría de ir al cuerpo y a la espada juntamente, mediante el compás transversal, con el pie derecho hacia el lado izquierdo, para que cuando la espada del adversario se redujere a dar herida, la pueda divertir, o sujetar, y rematar la treta con movimiento de conclusión. M.: Pues estando la espada tan apartada, ¿no sería mejor ir al cuerpo que por entonces estará indefenso? D.: Si la distancia fuese tan corta, que pudiese hacer el movimiento accidental para herir de estocada antes que el contrario se pudiese reducir al ángulo recto desde la rectitud del lado derecho, o la de atrás, permitido le sería, aunque no necesario; antes sí, lo que he dicho: porque siempre será mejor llevar prevenida la defensa al movimiento, que por necesidad (y conforme la presente potencia) ha de hacer el adversario, que el procurarla en el medio, o fin de la acción. M.: ¿Contra la rectitud alta, habiendo distancia corta, no le es permitido herir? ¿O por qué queda exceptuada de las otras dos? D.: Aunque siempre que la espada enemiga estuviere fuera de término, y tan apartada, que no se pueda comenzar por ella, ni con ella se ha de ir a buscar, y juntamente al cuerpo; el rigor de este precepto fue contra la postura alta: porque el MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ38FILOSOFÍA movimiento que desde allí se ha de hacer, que será el natural, ofrecería grave peligro al que solo fuese a herir. M.: Imposible salida me parece que se ha de hallar a esta objeción. Si la espada está en el extremo de la rectitud alta (o ya sea algo caída hacia la izquierda) ¿cómo es posible que se pueda ir a ella y al cuerpo, supuesto que a dos lugares distintos no se puede ir en un mismo tiempo? Y así concluyo, que lo propuesto tiene conocida contradicción en sí. D.: Mi satisfacción vencerá esa duda, concediéndome, que dos agentes distintos (digo dos cosas que tengan movimiento de sí mismas) se puedan mover en un tiempo, e ir a diversos lugares, sin que el uno impida al otro. M.: Ni eso se puede negar, ni tiene peligro el concederlo. D.: Pues también se me ha de conceder, que se pueda mover el cuerpo sin que se mueva el brazo de sí mismo, y que estando el cuerpo sin movimiento, pueda moverse el brazo, teniendo como tiene al hombro por eje o centro para su moción: y convenidos en esto, digo, que en un mismo tiempo podrá ir el cuerpo a una parte, y el brazo a otra como agentes distintos. M.: Lo que se puede seguir de eso, aguardo para quedar satisfecho en el cómo se pueda ir al cuerpo y a la espada. D.: La supongo en el extremo de la rectitud alta, y digo, que se ha de dar un compás transversal con el pie derecho, hacia el lado izquierdo, y el brazo y la espada han de tirar una línea diagonal al rostro y ojo izquierdo contrario; y esta ha de servir de acometimiento con partes proporcionadas para herirle, o necesitarle a que mude postura: con que se verá, que el cuerpo va a buscar la espada, favorecido y amparado de la suya, y apartado de la línea del diámetro común, y la espada va a buscar el cuerpo. M.: Si el movimiento inmediato, que desde aquella rectitud ha de hacer la espada contraria, ha de ser natural, y este es superior al mixto de accidental y violento, con que se le ha de acometer, paréceme, que cuando bajare, podrá herir en la cabeza, o por lo menos llevar de encuentro la espada. D.: De los más principales requisitos del arte, es, que siempre que le diestro hiciere acometimiento, tenga tales partes, que obligue al contrario por necesidad de su defensa a que trate de ella primero, que de herir, y no todo junto, ni que lo uno disponga inmediatamente a lo otro: y a esta causa se le ha de tirar la línea diagonal que dije, necesitándole a que haya desvío a su lado izquierdo: y porque este ha de ser acto necesario, por causa del fin de defenderse; y el primer compás con que se hiciere el acometimiento, ha de ser con el pie derecho, el izquierdo no se ha de sentar, sino continuadamente dar el suyo curvo hasta la línea infinita; y cuando bajare la espada, sea para hacer el desvío, sea con intención de herir ( que no lo podrá, por haberle quitado el cuerpo) se le hará movimiento de conclusión por la parte de afuera. M.: No hallo qué replicar: pero ahora querría saber, ¿cuáles son las tretas de suprema dignidad? DIÁLOGO39DE LAS ARMAS D.: Las que se hacen mediante el Atajo, y con el movimiento de conclusión. M.: ¿Y estas son unas mismas, o son distintas entre sí? D.: Son tan distintas, cuanto lo son los términos desde donde se ejecutan: porque las unas tienen su medio proporcionado en el extremo propincuo, y las otras en el remoto. M.: Sin la declaración de esos nombres que tengo por extraños en esta Arte, no podré entender lo que se me dijere. D.: Extremo propincuo se dice, aquel desde donde se hace el movimiento de conclusión, y remoto desde donde se hiere en ángulo recto: o lo más aproximado a él, mediante el atajo. M.: ¿Y en respecto de qué medio son esos dos extremos? D.: En el del centro del círculo común, y otra cualquiera distancia, en que se puedan alcanzar a herir los dos combatientes en un tiempo. M.: Ya que estoy enterado en eso, pregunto, ¿Esas tretas son iguales, o desiguales en potencia? D.: Ya tengo respondido, que el movimiento de conclusión destruye el acto, y priva la potencia. M.: Luego de ahí se sigue, ¿que las que se hacen mediante el movimiento de conclusión, son las de suprema dignidad, y no las del Atajo? D.: Las tretas que se hacen mediante el Atajo, no necesitan del movimiento de conclusión: pero las que mediante este se hacen, necesitan del Atajo, que es el que ha de asegurar la entrada del pie izquierdo (esto es cuando el diestro obra sin aguardar movimientos del contrario) y como el Atajo es el mediato para que se pueda entrar a concluir, y no de otra manera, lo que se hace entre el ayudador y el ayudado, se pone en una misma dignidad. M.: ¿Pues el movimiento de conclusión no se puede hacer sin la precedencia y favor del atajo? D.: De primera intención no lo hará el que obedeciere los preceptos de esta ciencia, pues por ellos habrá llegado a entender que el Atajo priva los movimientos al contrario, y el desvío se los ayuda a engendrar: y en cualquier modo que le aparte la espada, le dispondrá una estocada, o tajo vertical: y demás de esto, siendo necesario para cualquier desvío poner su espada inferior, se le podrá poner Atajo en ella, y hacer en él, lo que pretendía hacer en el adversario. M.: De manera, que según lo referido, ¿se ha de entender, que solo el Atajo, y la treta que mediante él se hiciere, será superior a las tretas generales? D.: Así ha de ser entendido: pero también es de advertir, que entre ellas mismas hay oposición de la una a la otra, cuando se va haciendo. M.: Pues a una treta verdadera, hecha con todos aquellos requisitos que le son necesarios, ¿se le puede oponer otra, que no sea superior? Porque si esto es posible en la Destreza, ya daremos que un igual tenga poder sobre otro igual. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ40FILOSOFÍA D.: Mal se ha entendido mi proposición: porque yo no digo treta que está hecha, y elegido medio proporcionado, sino cuando se va haciendo; y entonces podrá el diestro transferirse el medio que contra él se había de elegir. M.: Poco familiar es ese término de transferir, y sin declararlo primero, no me daré por satisfecho. D.: Sobre el medio proporcionado se hacen tres consideraciones, y le decimos, Propio, Apropiado, y Transferido. El Propio, es el que elige el diestro de sí mismo sin que el contrario haga más que aguardarle. El Apropiado, aquel que su contrario le da, mediante sus movimientos y compases. Y el Transferido, cuando el adversario va eligiéndolo, o teniéndolo ya elegido, si se retarda en la ejecución, se elige contra él el mismo medio. Y la Oposición cuando comienza a disponer una general, y acabando movimientos y compases, a un tiempo se le elige otra. M.: Si para cada una de esas cosas no hay algún ejemplo, tengo por imposible el entenderse. D.: El medio proporcionado propio, no lo ha menester: pues he dicho ser aquel que elige el diestro, cuando su contrario le aguarda. El apropiado se entenderá con este: Para la treta de primera intención, que por la espada se ejecuta en la colateral derecha, se ha de dar desde el medio de proporción un compás de dos pies y medio, si el contrario le diese, e hiciese lo que llaman ganancia (o ya sea tiento de espada) y dejándola libre quisiese herir, desde aquel lugar que eligió, y el diestro fuese unido con su espada mediante los movimientos mixtos de violento y reducción sería visto haberle apropiado el medio proporcionado, que el había de buscar. Y por otro ejemplo, para el movimiento de conclusión, se ha de dar un compás de tal cantidad, que la mano izquierda alcance sin extremo de cuerpo a la guarnición de la espada contraria. Si el adversario tomase la del diestro por la parte de adentro, o la de afuera, y diese el mismo compás, y llegase su guarnición donde se pudiese alcanzar con la mano izquierda; también se ha de decir, que aquel medio es apropiado, pues le da aquello que el había de buscar, mediante movimientos y compases. Y finalmente, siempre que el contrario pusiere el cuerpo donde pueda ser herido, sin que él pueda herir, o llegare su espada donde pueda ser alcanzada la guarnición con la mano izquierda, será medio proporcionado apropiado. M: Satisfecho me dejan los ejemplos: para el medio transferido aguardo otros semejantes. D.: La treta general de Estrechar, dije que se forma, pasando la espada por encima de la contraria, y se le aparta a su rectitud izquierda, dando un compás curvo con el pie derecho y a su lado; el movimiento para ponerse transversal sobre ella ha de ser remiso: pues si al hacerse este, y antes que se comience el natural, y el de reducción, y antes que tenga principio el remiso, con que se ha de hacer el desvío, diese el diestro otro compás curvo con el pie derecho, y en la espada adversaria (unidamente con ella) hiciese un movimiento de disminución, para que cayese la flaqueza encima de la fuerza de la suya, hallará formada la misma treta: y a esto se llama medio proporcionado transferido. DIÁLOGO41DE LAS ARMAS M.: El ejemplo me satisface, y queda bien entendido. D.: También dije, que para la de Línea en Cruz, se toma la espada por la parte de afuera dando compás curvo con el pie derecho: el primer movimiento que se hace, es natural; el segundo remiso, con que se pone inferiormente transversal a ella: el tercero y cuarto ha de ser un mixto de violento y reducción: pues si al principio de este, y antes que se comience el remiso, con que se ha de hacer el desvío, diese el diestro otro compás curvo con el pie derecho, y sin permitir apartar su espada, apartase la contraria, se transferiría el mismo medio proporcionado que contra él se iba eligiendo. M.: Igualmente satisface ese, y no tengo que decir contra él. D.: Lo propio hará otro que pondré: La general Flaqueza debajo de la fuerza, se forma pasando la espada por debajo de la contraria, apartándola por la parte de afuera, a la rectitud izquierda del adversario (semejantemente que la Línea en Cruz) dando compás curvo con el pie derecho, y acabando el círculo con la mano, se le pone la flaqueza debajo de su guarnición: Si cuando acabare el medio círculo, con que ambas espadas participaran del ángulo obtuso, diere el diestro otro compás curvo con el pie derecho, haciendo un movimiento de aumento con su espada hasta poner la flaqueza debajo de la fuerza de la otra, no le dejará acabar el otro medio círculo, y se habrá transferido el mismo medio proporcionado. M.: Otro falta para la de la Flaqueza encima de la fuerza. D.: Ese se puede excusar, pues como queda dicho, nunca se hace de primera intención, sino de segunda. M.: La oposición de las unas generales a las otras, ¿cómo se hace, y cuál es la que se opone a cuál? D.: La de la Flaqueza debajo de la fuerza, se opone a la de Línea en Cruz; y la de encima, a la del Estrechar: y porque se me ha de pedir que ejemplifique este punto, lo hago en esta manera. Para la general de Línea en Cruz, se toma la espada por la parte de afuera, y se da compás curvo con el pie derecho y a su lado: y si el diestro en aquel tiempo diere otro compás de la misma especie, y con su espada en la contraria hiciere un movimiento de aumento (sin segregación de espadas) hasta poner su flaqueza junto a la guarnición, hallará opuesta una general a la otra. A la del Estrechar se le opone la de la Flaqueza encima de la fuerza, dando el mismo compás curvo al tiempo que el contrario diere el suyo para apartar la espada del diestro, haciendo sobre la suya cuando la vaya poniendo inferior un movimiento de aumento. Y resumiendo esta materia, digo, que a las tretas generales, solo el Atajo y movimiento de conclusión las vence, y destruye su ser: y unas a otras se oponen, cada una a sí misma, valiéndose del principio del movimiento, con que se había de hacer el desvío: y este no alcanzado, antes que se acabe y termine el compás, sino uniformemente con él, con otra diferente, como he dicho, de la Flaqueza debajo de la fuerza, a la Línea en Cruz; y con la de Encima, a la de Estrechar: y así unas veces se transfiere el diestro, el mismo medio proporcionado, y la treta que el contrario quiere elegir, y otras el medio proporcionado con treta diferente. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ42FILOSOFÍA M.: Todo eso está muy conforme al Arte: ¿pero por qué no se le opone la Línea en Cruz a la de la Flaqueza debajo de la fuerza, y la de Estrechar a la de Encima, como ellas se oponen a las otras? D.: Porque cada una de ellas tiene el principio de su forma en la otra, y le da tránsito para que la reciba: y aunque esto se pudiera entender por lo que he referido, vuelvo a decir, que la de la Flaqueza debajo de la fuerza, se comienza por la Línea en Cruz, y la de Encima por la del Estrechar: y así es necesario, que la oposición sea con otra diferente, supuesto, que en cuanto una cosa está dando tránsito a otra, no pude impedir su acción por aquella parte. M.: ¿Estas tretas generales pueden hacerse contra armas dobles? D.: No fueran generales si les faltara esa potencia, y la tendrá siempre contra la que estuviere más en término. M.: ¿Cómo se entenderá eso? D.: Si la daga, capa, broquel, o rodela estuviere delante, y la espada retirada (ya sea afirmado sobre el pie derecho, o izquierdo) estará sujeta esta postura a la general Flaqueza debajo de la fuerza, poniendo la punta de la espada debajo de cualquiera de ellas, guardando los requisitos en el compás, y llevar el cuerpo perfilado: y la estocada se ha de ejecutar por encima del brazo izquierdo. Y si la espada estuviere delante, y retirada cualquiera de las otras armas, con ella se ha de comenzar según en la rectitud que estuviere, previniendo siempre, que la suya no puede ser sujeta, ni desviada con lo que estuviere en la mano izquierda del contrario, si no fuere dado compás, o por lo menos haciendo un grande extremo de cuerpo, para que al principio de él se le pueda herir, ya sea con estocada, o tajo vertical. M.: Supuesto, que todo lo que hace un hombre lo dirige a particular fin, ¿para cuál se traen las armas a quien llaman dobles? D.: Para el de la defensa, y ofender si conviniese. M.: ¿Pues qué oficio se le debe dar a cada una de las que acompañaren a la espada para impedir la ejecución de la treta? D.: Comúnmente hablando tres son los modos que se descubrieron para este efecto, que son el Desvío, el Reparo, y la Sujeción. El Primero es condicional, digo que tiene su prudente limitación, sin la cual dispone al mismo peligro, y tal vez a otro mayor. El segundo es contingente y dañoso en su más ajustado acierto. Y solo el tercero es del que debe usar el diestro para defenderse, y ofender, conviniendo. M.: Algo conviene decir de cada uno, porque la propuesta es rigurosa. D.: El desvío necesario es hacerse a la espada, que está en potencia de herir, o ya reducida en acto para ejecutar la herida: esto no hubo alguno que lo contradijese: pero en este se puede llevar uno de tres intentos: el primero para solo la defensa, y entonces no se ha de hacer con solo el brazo, sino mediante compás curvo o transversal, a uno de los lados; poniéndose siempre detrás de su brazo y espada, y tan distante de la contraria, que la segunda treta que formare haya de constar de tan largos movimientos, que puedan ser conocidos y remediados con otros más cortos, o por lo menos iguales. DIÁLOGO43DE LAS ARMAS El segundo para defenderse, y herir desee afuera, en lo cual no ha de ser de más cantidad el desvío que aquella por donde pudiere entrar la espada, y poderse quedar en el ángulo recto. Y el último para el movimiento de conclusión, en que también ha de haber tal regularidad en su grandeza, que pueda entrar en el cuerpo ajustadamente de perfil, si se desviare por la parte de adentro. Y si por de fuera, la punta de la espada no ha de pasar del rostro contrario, y el movimiento con que se desviare, no ha de ser solamente remiso, sino mixto con el natural, para que favorezca la sujeción, y con el accidental; con que se le obligará a que por primera intención trate de su defensa, haciendo desvío: y a un mismo tiempo se ha de meter el pie izquierdo, y ha de ser movimiento de conclusión. M.: No habrá entendimiento, que en todo, o en parte pueda dudar en lo que se ha dicho: pero decir, que el reparo será dañoso en su más ajustado acierto, parece contradicción: porque si se acierta, no puede dañar; y si daña, se ha de entender que no tuvo acierto. D.: En primer lugar satisfago con decir, que el reparo que yo condeno, no es el que la Destreza verdadera tiene en universal para que cualquiera de sus tretas, y el medio proporcionado suyo, cause los dos efectos que pide la razón en que se funda; que son defensa del diestro, y ofensa de su contrario; sino el de uñas abajo y arriba, el largo, y el redondo, que hasta ahora se han usado en la común esgrima: y de otro, a quien algunos llamaron universal, poniendo la espada atravesada, desde la cabeza hasta el muslo, o rodilla izquierda. M.: ¿Pues todos esos son sin fundamento? D.: Quedará probado así, concediéndome dos cosas de manifiesta verdad. La una, que el tajo y el revés tiene lugar propio por donde se forman, y no punto cierto ni preciso, donde se hayan de ejecutar: porque esto ha de tener dependencia de la voluntad de su formador, y lo podrá dirigir a la parte que quisiere. M.: ¿Pues ya no se sabe, que el tajo lo ha de formar el diestro, llevando la espada por el lado izquierdo suyo, y que lo ha de ejecutar en el lado izquierdo del contrario: y el revés por el derecho, y ejecutarlo en el derecho? D.: Así lo tienen dispuesto los preceptos de la ciencia. M.: Luego ¿ya se sabe el lugar donde han de ser ejecutados? D.: No contradigo yo eso: pero doy por incierto, no el lado donde haya de ser la ejecución, en que por su longitud, y poderse dividir en partes siempre divisibles, tiene desde la cabeza a los pies diversidad de puntos y lugares particulares, donde pueda tocar la espada en el descenso suyo, con el movimiento natural: y esto es lo que pido se me conceda. M.: Ni en eso puede haber duda, ni sufre argumento contrario. D.: Tampoco la podrá haber, en que el movimiento natural con que se ejecuta el revés y el tajo, sea más noble, más poderoso, y fuerte, que el violento con que se forma cualquiera de estos reparos. M.: Tan notoria verdad tiene lo uno, como lo otro. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ44FILOSOFÍA D.: Luego se le seguirá al reparador uno de dos inconvenientes: el primero, que podrá ser ofendido en aquel lugar en que no estuviere la espada, supuesto, que no puede estar en todos a un tiempo, ni cubrir todo el cuerpo: y el otro, que el movimiento natural y fuerza que se le comunicare, vencerá, y llevará de encuentro a la espada que estuviere reparando: y cuando esta por la superior fuerza de su dueño, y ser lugar conocido adonde particularmente se le hubiere de tirar la cuchillada, la pudiere resistir, y la resistiere, supuesto que no ha de estar siempre reparando, en el punto que la dejare libre, formando alguna treta, bajará ejecutando estocada: o ha de estar actuando el reparo todo el tiempo que el otro viniere. Con que pruebo, que del más ajustado acierto, le ha de resultar manifiesto peligro. M.: ¿Pues si un hombre viere que baja una espada a herirle de tajo, o revés, ha de dejarse matar? D.: No; que por eso descubrió el Arte el último modo de los tres que dije, que es la sujeción, y mediante ella, podrá defenderse, y ofender juntamente, si conviniere. M.: ¿Habrá algún ejemplo que facilite el cómo se haya de hacer; que si bien satisface la proposición, la novedad la hace dificultosa? D.: Sí; y tan razonable, que casi le sirva de evidente demostración al entendimiento: pero antes de darle conviene dejar por asentado, que esta cuchillada, sea de tajo, o revés, la puede formar el contrario, de primera, o segunda intención: y así mismo que pueda ser estando la espada libre o sujeta, o cuando se le hiciere algún desvío: y que no puede haber otras diferencias. M.: Fácil conveniencia tiene eso, veamos lo que se sigue de ella. D.: Se seguiría, que siendo el tajo de primera intención y espada libre, también lo quedará la del diestro; y que en cuanto estuviere haciendo los movimientos, remiso y violento, podrá dar un compás curvo con el pie derecho y a su lado; y que cuando bajare con el natural, se le pondrá superior a ella, y le ayudará a bajar: y esto será para solo defenderse: y si quisiere herir, continuará el compás que digo, formando otro tajo vertical, o con el mixto de trepidación y extraño del pie izquierdo al lado derecho, una estocada en los pechos, o medio revés en el rostro. M.: Bien entendido está eso: pero ofréceme una dificultad: Si cuando el contrario formase el tajo, diese su compás de pie derecho por la línea del diámetro del círculo común, y tan largo que casi se viniesen a juntar los cuerpos, ¿cómo se podría hacer la sujeción y herida? que juzgo por muy larga la distancia que desde allí hubiere de buscar para quedar defendido. D.: Entonces el compás del diestro ha de ser curvo con el pie izquierdo, y la sujeción la ha de hacer la mano izquierda, y a un mismo tiempo (pues le quedará libre la espada) podrá herir, como, y donde quisiere. Y esto mismo podrá hacer, aunque el compás que diere el contrario, sea curvo o transversal, por le lado derecho. M.: ¿Y si el compás fuese extraño, o mixto con el de trepidación saliéndose, sería necesario mayor diligencia? DIÁLOGO45DE LAS ARMAS D.: En nada se alteraría lo que digo cuando a la defensa, porque moviéndose sobre el centro, caerá fácilmente la espada del diestro sobre la contraria sujetándola. M.: ¿Y si el tajo fuese de segunda intención, por estar sujeta la espada, o habérsela desviado, convendría hacer otra cosa? D.: No, ni hay otra que hacer, supuesto, que no se altera la forma de la treta, porque sea de primera, o segunda intención, ni son otros los movimientos. M.: Para la defensa del revés, formado de primera, o segunda intención, ¿militan las mismas razones; o hay otras que advertir? D.: El Arte no ha descubierto más: solo está la diferencia, en que la sujeción ha de ser por la parte de afuera: y siendo para solo defenderlo, el compás curvo del pie izquierdo y a su lado, y al mismo el transversal con el derecho (como este se ponga siempre delante) lo conseguirá: y habiendo de herir con movimiento de conclusión, el izquierdo es quien lo ha de dar, y el derecho seguirle, y ponerse detrás de él. M.: Apruebo todo ese discurso: pero falta por decir, qué oficio se le ha de dar a cada una de las armas que acompañaren a la espada. D.: La daga, que por ser arma ofensiva y defensiva, goza de mayor preeminencia, unas veces sujeta en cuanto la espada hiere, otras hiere ella en cuanto la espada está sujetando, y otras estando la espada sujetando, e hiriendo también le ayuda a herir; pero jamás se hace con ella reparo ni desvío, sino sujeción. M.: Poco se declara con eso mi pregunta, sino se dice cómo se ha de hacer cada cosa de por sí. D.: Yo las declararé todas, y por primero supongo, que el contrario forma un tajo desde afuera, para solo tener puntual alcance en la cabeza (sea dando compás recto por la línea del diámetro, o curvo, ganando grados al perfil) que entonces ha de ayudar la espada del diestro a bajar la suya (poniéndose superior, como tengo dicho) hasta el ángulo recto, y participar algo del agudo, dando compás transversal con el pie derecho hacia el lado izquierdo, asegurando la sujeción, y luego aplicar la daga, para que la tenga sujeta, y ella se pueda levantar a herir; dando para esto, y a un mismo tiempo compás curvo con el pie izquierdo, hasta llegar a la línea infinita del pie derecho adversario, o lo más cercana a ella: y si quebrantare esta distancia dando mayor compás recto, de suerte que la daga pueda ponerse superior a la espada al principio del movimiento natural (o por lo menos cuando llegue a la media división de la rectitud alta) casi junto a la guarnición; en tal caso ella ha de sujetar, y la espada herir: y estas dos acciones y el compás curvo con el pie izquierdo, se han de hacer todas en un tiempo. M.: ¿Contra este tajo puede herir la daga? D.: No: porque la sujeción ha de ser por la parte de adentro: y si la hiciese la espada, y la daga hubiese de herir, siendo como es forzoso meter el pie izquierdo para que ella alcanzase, la espada contraria no estaría sujeta. M.: ¿Pues la daga cuándo, y contra qué tretas puede herir? MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ46FILOSOFÍA D.: Contra el revés: y para que se entienda mejor supongo, que habiendo puesto Atajo sobre la espada del contrario por la parte de adentro, quiso formarlo, mediante el compás transversal del pie derecho al lado izquierdo, o con el curvo del pie izquierdo al mismo lado, que entonces (dando otro compás curvo con el pie izquierdo) la espada ha de sujetar a la espada por la parte de afuera cuando bajare con el movimiento natural, y la daga podrá herir de estocada en la línea vertical derecha debajo del brazo; acabándose todo esto tan igualmente, que no se conozca tiempo distinto entre el sujetar, compás, y herida. M.: ¿Y cuándo hiere la daga y espada juntamente? D.: Contra este mismo revés que he dicho: porque cuando sujeta la espada, también tiene potencia de herir, supuesto, que con la parte que sujeta no hiere, ni con la que hiere, sujeta: y así puede hacerlo todo junto, y la daga herir: pues no está ocupada en otra cosa. M.: ¿Qué otro oficio se le ha de dar a la capa, broquel, y rodela, supuesto que no son capaces para herir? D.: Solo el de la sujeción, en virtud de quien la espada podrá ejecutar la herida, en caso que ella no quisiere sujetar. M.: ¿Esta sujeción la podrán hacer por de dentro y por de fuera sin que la espada intervenga en ella, o es necesario que la haga primero? D.: Por la parte de adentro contra el tajo, la espada ha de ser quien primero sujete; y luego se ha de aplicar cualquiera que estuviere en la mano izquierda, dando compás con su pie. Y porque la sujeción contra el revés, ha de ser por la parte de afuera, podrá la rodela, broquel, o capa, sujetar la espada cuando bajare, sin que la suya se ocupe en más que herir. M.: Las otras tres tretas, Medio tajo, Medio revés, y Estocada, ¿no están sujetas a esto, como el tajo y el revés? D.: Contra el medio tajo, y la estocada que se tirare a la parte de afuera (teniéndole puesto Atajo por la de adentro) podrán herir la espada y la daga, como he dicho, en un mismo tiempo: contra el medio revés, la espada ha de sujetar primero, y queriendo que la daga se ocupe en algo, le encargará la sujeción, en cuanto ella estuviere hiriendo. M.: Cuando se hallase uno con espada y daga (o sea alguna de las otras a quien llaman defensivas) ¿no podría juntándolas ambas, hacer reparo a cualquiera cuchillada al principio que comience a bajar, o reparar con la una, y herir con la otra? D.: Vuelvo a decir, que el tajo, y el revés tienen lugar propio por donde se forman, y no punto cierto donde se han de ejecutar: y así cuando bajare la espada, viendo hecho el reparo sobre la cabeza, podrá sin otro nuevo movimiento herir en el costado, muslo, o pierna; si ya no quisiere ejecutar estocada por debajo. M.: Esa ya será treta contraria de la que se hubiere comenzado, y siéndolo, no se podrá hacer sin que la primera que se comenzó y los movimientos que en ella hubieren entrado totalmente dejen de ser, y en otro tiempo nuevo se haya de comenzar, y le tendrá el contrario para herir. DIÁLOGO47DE LAS ARMAS D.: Ni será treta contraria, ni contrarios movimientos, ni para su ejecución habrá menester tiempo nuevo. M.: Imposible prueba me parece que tendrá eso. D.: Antes la tiene muy fácil, supuesto, el no poderse negar, que solo el tajo y el revés, el medio revés y medio tajo son contrarios entre sí; y la estocada es diferente de todos ellos: y también que la contrariedad en los movimientos, se halla entre el violento y natural, entre el accidental y extraño, y entre el remiso y el de reducción; y por esta causa jamás se halla, que el uno con el otro pueda ser mixto: y la diferencia entre el natural, accidental, y de reducción; de quien ha de resultar la estocada que digo, contra el reparo: y también se halla entre el remiso y el violento, entre el natural, remiso y extraño, como lo probé en los movimientos mixtos, y en las rectitudines. Luego se sigue, que sin descontinuación de tiempo, y son total corrupción del movimiento natural con que se había de ejecutar el tajo, se podrá hacer junto con el de reducción, y este con el accidental, y herir con estocada, a quien llamamos instantánea. M.: Novedad tiene ese nombre, y según lo que significa, es, que se haya de hacer en instante; y en instante es imposible que el hombre pueda obrar cosa alguna en la parte práctica de la Destreza, antes ha de ser en tiempo, y este diviso en principio, medio, y fin; que es lo que el instante no tiene. D.: Para encarecer la súbita brevedad de una acción, usamos de este término en la Destreza, diciéndoles a las unas heridas instantáneas, y a otras permanentes. M.: También me causa novedad eso de permanente, y así aguardo su explicación. D.: Todas las heridas de revés, o tajo, que sin movimiento de conclusión ejecutare el diestro, y cualquiera estocada que no fuere mediante el Atajo, o afirmando en el ángulo recto, ya sea ganando grados al perfil, ya por encima de la espada contraria, cuando desde el ángulo obtuso bajare con movimiento natural, han de ser instantáneas; que es tanto como decir, que el ejecutarlas, y el salirse hasta el medio de proporción, ha de ser a un mismo tiempo: porque si permaneciese hiriendo, podría ser alcanzado y herido. M.: De mayor razón, o por lo menos más clara necesita esto; y aún de algún ejemplo que facilite el entenderlo. D.: Con lo uno y otro procuraré que se entienda. Todo tajo y revés vertical, se dirige a la cabeza (y lo mismo los diagonales con muy poca diferencia, pues el principio de su ejecución es en los lados de la frente) y por lo superior que está a la línea de la contingencia (que es la que se considera de un hombro a otro) en que se ejecutan las estocadas en las postura de ángulo recto, corresponde al obtuso: pues si se ejecutase en ella el revés, o el tajo, y la espada se quedase allí, podría el contrario reducirle el ángulo recto, que es el de mayor alcance; y porque estuviese herido herir: y por esto conviene que sea con acto instantáneo; y para la estocada servirá este ejemplo, de que ya otra vez me he valido. El contrario habiéndole puesto Atajo por la parte de adentro, forma un revés, y el diestro al principio del primer movimiento natural mixto con el MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ48FILOSOFÍA remiso, quiere herir de estocada en los pechos, o en la continuación del movimiento violento, debajo del brazo derecho. Si en cualquiera de estos casos, permaneciese hiriendo, estando como está la espada contraria en la rectitud alta, desde donde es forzoso el movimiento natural, con que se podrá reducir el ángulo recto, y la del diestro participando del agudo, podrá ser ofendido. M.: ¿Y el resumen y conclusión de todo esto, qué es? D.: Que con ninguna arma ha de haber reparo deteniendo, sino ayudando, ni desvío sin sujeción, excepto cuando se hiere con cualquiera de las generales, por haber de ser siempre ganando grados al perfil. M.: Para las reglas del montante, ¿qué preceptos se pueden dar, y cuáles son los que se deben seguir? D.: ¿Han de ser para un montantero con otro? ¿o montante contra espada sola? ¿o con ella y las demás que dicen defensivas? M.: Sea para entre dos montanteros, que en lo demás no habrá crédito que se rinda a su dificultad, ni entendimiento que no le tenga por imposible. D.: Yo satisfaré a cada cosa de por sí, y en todo tendrá la razón su lugar. Y por primero digo; que un montante con otro tiene el mismo tajo y revés en todas sus especies; el mismo medio revés y medio tajo, y la estocada de primera intención a la colateral, o vertical derecha, las mismas cuatro tretas generales, y todo cuanto he dicho de una espada sola contra otra: ni en él hay más modos de quitar las heridas, ni más medios para la defensa, ni otros movimientos, ni otros compases, otras líneas, otros ángulos, ni otras rectitudines: solamente será dificultoso hacer el movimiento de conclusión, y herir todo junto a un tiempo, respecto de ser arma tan larga, y poder con dificultad tenerla en una mano: y cuando esto se pudiese, tendrá suma dificultad el quitársele de las dos, con sola una. M.: Me doy por satisfecho en eso: pero no en que una espada pueda oponérsele al montante, ni hacer contra él ninguna de las tretas referidas, ya sea por el mismo, o ganando grados al perfil. D.: Yo concedo eso: pero no se me podrá negar, que el Ángulo recto, el Atajo, y el Movimiento de conclusión, que podrá hacer el de la espada, serán poderosos para vencerle. M.: Dificultoso se me hace, que el Atajo, y el movimiento de conclusión puedan contra él: pero imposible que el ángulo recto se le pueda oponer respecto de ser tan corta la espada. D.: No toda la cantidad en que la excede el montante, es la que puede impedir lo que digo: porque el puño que es quien lo hace tan largo, se ocupa entre las dos manos, y casi todo lo que tiene más de cuchilla, se disminuye con haberse de afirmar con el de cuadrado, o a lo menos no totalmente de perfil. Y como para la ejecución de los tajos y reveses, que es ordinario tirarlos a las piernas, se ha de bajar el ángulo agudo, y hacer extremo con el cuerpo hacia adelante, es tan cierto, cuanto puede asegurar su demostración, que afirmando el de la espada en el ángulo recto, DIÁLOGO49DE LAS ARMAS alcanzará a herir en el rostro sin poder ser alcanzado en las piernas, ayudándose del medio pie de extremo, que puede hacer el cuerpo hacia adelante. M.: ¿Y si el tajo, o revés fuese horizontal, y lo tirase al medio del cuerpo, el ángulo recto le serviría de defensa? D.: Entonces convendría dar algo de compás extraño, y al principio del movimiento de reducción unirse la espada al montante haciéndole mixto con él, y en comenzando el remiso (que también ayudará a hacerlo) dar compás con el pie izquierdo, y hacer movimiento de conclusión. M.: ¿Pues con solo un compás de ese pie podrá llegar a concluir? D.: Sí, porque el compás que puede dar este pie sin demasiado trabajo, y por estar el derecho delante, es de siete pies, y con dos y medio que tiene de largo el brazo izquierdo, y otro tanto el derecho con el contrario, vienen a exceder la distancia en que el de la espada hubiere elegido el medio de proporción. M.: Supongamos, que el tajo fuese vertical a la cabeza, contra este qué se ha de hacer: porque ni valdrá el desvío, ni suplirá el ángulo recto. D.: Todo tajo y revés del montante, consta de cuatro movimientos: el primero natural, con que se baja al ángulo agudo: el segundo remiso: el tercero violento: y el último natural. Y por causa del gran círculo que es necesario que haga, por ser tan largo, tendrá el de la espada tiempo en cuanto hiciere los tres movimientos, de meter el pie izquierdo, y cuando baje con el natural, hacer movimiento de conclusión. M.: Asegurado me dejan esas razones: pero a la estocada que se tira con el montante, favorecida con el compás y pujanza del cuerpo, ¿quién bastará resistirla? D.: El movimiento natural, y Atajo con él se pone, la destruirá fácilmente, corrompiendo el movimiento accidental suyo: y es la razón, que cuanto más distante estuviere la punta (de la arma que ha de herir) de la mano y el brazo, a quien el cuerpo ha de comunicar la fuerza de que ella ha de participar, menos la gozará. Esto digo cuando a la estocada, que en los movimientos circulares, por causa del mayor arco se difunda en ella, y el movimiento natural de tajo o revés, y en el oblicuo del medio revés y medio tajo, todo el impulso de la fuerza. Y aunque parezca, que por tomarse el montante con dos manos, ha de tener más pujanza para la estocada, considerándolo mejor se hallará, que la izquierda y su brazo no le comunica ninguna, ni sirve de más, que de ayudar a sustentarlo: y así el movimiento natural de la espada, y la unión del brazo al cuerpo, será de tan gran potencia, que podría hacerle bajar asta el suelo: pero no convendrá esto, sino solo que participe del ángulo agudo, y al mismo tiempo dar compás curvo con el pie izquierdo, hacer movimiento de conclusión, y herir juntamente. M.: Hecho el movimiento de conclusión, ¿se le podría quitar el montante de las manos, como se hace a la espada? D.: Por fuerza, lo tengo por imposible, pero con el rigor de la herida, por tan fácil, que el montantero lo dejará, y más si fuere la ejecución de la herida en el rostro, y parte más sensible de él, que es el ojo. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ50FILOSOFÍA M.: Contra la alabarda, la pica y las demás armas enastadas, ¿qué es lo que ha de hacer el diestro? D.: Lo mismo que he dicho del montante, sin que en cosa alguna se altere: porque todas están debajo de un predicamento, supuesto que se toman con dos manos. M.: ¿Y si el contrario fuese izquierdo se han de hacer estas tretas contra él? D.: Las tretas todas son unas, y jamás mudan su especie, y así se le podrán formar igualmente que al derecho, todas las cuatro tretas generales, solo estará la diferencia, en que no se le ganarán grados al perfil; todas se han de hacer con el compás curvo del pie derecho, y a su lado, y la ejecución de ellas ha de ser en la colateral que en él se reputa por derecha: y si la de la Flaqueza debajo de la fuerza se ejecutare en la vertical, ha de ser instantánea, y las otras pueden ser instantáneas y permanentes. M.: El Atajo y movimiento de conclusión, ¿por qué parte se ha de hacer? D.: Por la de afuera, y con el pie derecho delante, porque si fuese el izquierdo, podría el contrario dar un compás con el pie, que en él es izquierdo, y hacer lo mismo, herirle si tuviese daga. M.: Lo que más deseo saber de esta Destreza, es, ¿Si podría el diestro defenderse de su contrario sin herirle, aunque él le acometiese muy furioso, dando y otro compás hacia adelante? D.: Esta ciencia no obliga necesariamente a herir, ni a matar, pero enseña los medios que se han de poner cuando convenga hacerlo. Y si a un lado y otro hubiese distancia capaz para los compases curvos, transversales, y de trepidación, podrá usar de ellos, poniendo Atajo al movimiento natural de tajo y revés, y al accidental de la estocada; y al medio revés, y al medio tajo ayudarles a su movimiento de conclusión, y proseguir con el remiso, buscando siempre un medio de privación común. M.: Ese término me suena bien: pero no sé qué sea. D.: En la Destreza se considera un medio de privación particular, y este es el proporcionado, en que está privado el contrario de poder herir, y el diestro tiene potencia y disposición para herirle. El otro es, el de privación común que he dicho: este se elige contra las tretas del adversario sujetando su espada cuando cualquiera de los movimientos que pueden constituir herida se comienzan, y por medio de los compases, ya a un lado, ya a otro se elige tal distancia, que el sujeto ni el sujetado se pueden alcanzar a herir, ni ocupar ninguno de los ángulos que se forman del tocamento de las espadas, y entonces no quiere poder herir. M.: A todo está muy bien respondido: pero querría saber cómo se ha de conseguir esta defensa, sin ofensa, siendo el lugar de la batalla en parte tan estrecha, que no se pueda dar ninguno de los compases que se ha dicho. D.: Entonces se ha de hacer el movimiento de conclusión, de quien surtirá el mismo y mayor efecto, porque si la causa instrumental se le impide y quita de la mano, con mayor seguro quedará el diestro, y entonces también podrá no querer herir. DIÁLOGO51DE LAS ARMAS M.: Satisfecho estoy en todo: y ahorra querría quedarlo con saber cómo se ha de comenzar a enseñar a un discípulo desde su principio, si ha de ser por lo teórico, o por lo práctico; digo, si se le ha de informar primero al entendimiento, de la razón, o ha de ser con la espada, enseñándole tretas. D.: Ninguna cosa hace el hombre en la manufactura, que no esté primero en el entendimiento, y así a este se le ha de dar a conocer, lo que ha de ser hecho, supuesto que es primero la razón de una cosa en sí, que ella misma en el hombre que la ha de hacer: y por esta causa conviene darle noticia de los movimientos simples, y los mixtos que puede hacer con el brazo, y los que se hacen con las espadas. Las seis rectitudines generales, así simples, como mixtas, en que a su contrario le ha de ser posible afirmar y probarle, como la del ángulo recto, es la de mayor alcance y mayor defensa. Darle conocimiento de las líneas verticales, colaterales, y diagonales que se consideran en el cuerpo, y cómo en ellas se han de ejecutar las heridas. Sucesivo a estos los compases simples y compuestos, a qué pie le pertenece cada uno, y cuáles son los comunes a ambos. Luego el círculo que se imagina entre los dos combatientes, con las líneas transversales, e infinita, que en él se consideran, que son por donde se han de dar los compases. De los ángulos que se causan del tocamento de las espadas, se le ha de dar muy particular noticia; y como (sea para poner Atajo, o hacer lo que llaman ganancia) es forzoso que sean cuatro, o todos rectos, o los dos obtusos, y los dos agudos: que los rectos (tocándose las espadas en el medio de sus longitudes) sirven solo para la defensa, y que los agudos y obtusos para la defensa y la ofensa. Decirle como solo hay dos modos para hacer las tretas, el uno por la postura de la espada, y el otro ganando los grados al perfil. Que en la Destreza no hay más que cinco tretas, Tajo, Revés, Estocada, Medio tajo, y Medio revés, advirtiéndole de los movimientos, de qué consta cada una, sea espada libre, o sujeta. Probarle también, que no hay reparos deteniendo, y que los desvíos son dañosos, y que la sujeción es la que se ha de hacer en lugar de ellos. Informando de esto, y de otros particulares puntos que se han referido en este discurso, enseñarle cómo ha de tomar la espada en la mano, y cuánto conviene tenerla muy apretada en ella, para que la fuerza que le comunicare el cuerpo por medio del brazo, la pueda recibir, y ser los movimientos más fuertes y veloces. Que se afirme siempre en ángulo recto, derecho el brazo, sin que él ni la mano participen de alguno de los cuatro extremos, de abajo, arriba, a uno, ni otro lado. Que tenga el cuerpo de perfil, igualmente sobre ambos pies, y estos el un talón enfrente del otro, y no más apartados que medio pie, de tal manera, que si la punta del izquierdo se volviese, llegase al talón del derecho. MODO FÁCIL Y NUEVO - LUIS PACHECO DE NARVÁEZ52FILOSOFÍA Enseñarle las cuatro tretas generales; la oposición que se hacen las unas a las otras, y las particulares sobre quien cada una tiene dominio: y finalmente todas las materias que aquí se han tratado.
Τὸ Βιβλίον

