Lejos de ser un fin en sí misma, la Esgrima Láser es una aplicación práctica y marcial de lo aprendido en la Eristología, y a la vez la disciplina que justifica la profundización filosófica en los principios ontológicos del conflicto y la metodología para controlarlo, pues se precisa de dicho conocimiento para alcanzar la máxima eficiencia en el uso de las armas en general y de las armas láser en particular. De esta forma, la Destreza Laserina funciona en este tratado como un modelo arquetípico, un laboratorio del conflicto que resulta necesario para cualquier estudio filosófico o científico formal de este, ofreciendo un marco de aplicación marcial donde contrastar la utilidad de lo estudiado. El asalto laserino resulta un entorno controlado y notablemente exigente, lejos de cualquier deportivización, donde las variables fundamentales de cualquier conflicto, enfrentamiento o asalto se despojan de su ruido cotidiano y se manifiestan en su forma más pura y observable. Siendo así, en el asalto, la convergencia, enfrentamiento y choque de los intereses de los implicados no son una metáfora, sino una realidad física presente. De esa manera, la gestión del error deja de ser una teoría, manifestándose como una necesidad para la supervivencia. Los principios de la Esgrima Láser son producto de un trabajo sostenido en el eclecticismo y sincretismo, dando lugar a una disciplina emergente de la coordinación y simbiosis de la filosofía, las matemáticas, la física, la biología, la psicología, las artes y la historia. Todas estas disciplinas, unidas por el objetivo y propósito de hacer más eficiente el uso de las armas láser, dan lugar a la Esgrima Láser, que a su vez, al ser aplicada a controlar el conflicto, da lugar a la emergencia de la Eristología, como disciplina filosófica y científica. De ello se puede extraer que: “La forma más eficiente de usar las armas es valerse de ellas para nunca necesitarlas”. Es por ello que los principios que rigen la Esgrima Láser y en general la Eristología no son exclusivos del combate con armas, sino que resultan universales de la interacción humana, y quedan magnificados en su importancia cuando el ente que los concibe y aplica está bajo presión. La física que gobierna la caída de una manzana en un laboratorio es la misma que rige el movimiento de los planetas; de igual manera, la dinámica que define el éxito o el fracaso en un enfrentamiento es la misma que opera, de forma más sutil, en cualquier otro escenario de contraste de intereses. - 40 -INTRODUCCIÓN TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Por ello, invitamos al lector a trascender la literalidad del término “Esgrima Láser” y a entenderlo como nuestro origen metodológico, que da lugar a métodos que, con la debida comprensión y adaptación, son aplicables a otras armas, incluso, a otros escenarios y dinámicas donde exista una diferencia y contraposición de los intereses entre entes. El objetivo de esta Academia de Esgrima Láser no es formar únicamente esgrimistas, sino forjar “Diestros Sublimes”: individuos que, habiendo comprendido las leyes universales en el entorno del asalto, el enfrentamiento y, en general, del conflicto, son capaces de aplicarlas con destreza en otras campos de la vida cotidiana, allá donde se requiera hacer más eficiente la relación entre el ente y el medio. Y siendo así, esta introducción culmina con un párrafo del primer tomo del Tratado General de la Esgrima Láser: “El usuario del arma láser, cuando se exprese como Diestro Sublime, tendrá en su mano una hoja, que con su luz representará el conocimiento, siendo este el instrumento más potente que la humanidad ha conocido. Así pues, será responsable de todo acto acontecido, pues poseerá el poder de controlar su entorno con su comprensión de este.” “El conocimiento es el arma más eficiente que ha existido, existe y existirá.” GENERALIDADES DEL AGRADECIMIENTO Y LA PEDAGOGÍA TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 43 - Definiciones de “agradecimiento”: Para comenzar, se habrá de definir qué se va a entender como “agradecimiento” o “gratitud” en este libro. Siendo así, será necesario y crucial ajustar la semántica del término para evitar ambigüedades y poder compartir con claridad las ideas sobre las que se sustenta la información compartida aquí. AGRADECIMIENTO. [Gratitude]: 1. Acción de reconocer las causas y efectos. 2. Atribución de la culpa de algo que resulta positivo. 3. Método para reconocer la identidad como persona de un ente, pues si se genera la sensación de deberse el agradecimiento a este, se le está otorgando la condición de agente, y por tanto, de propósito, convirtiéndolo subjetivamente en persona. GRATITUD. [Gratitude]: Reconocimiento de las causas y los efectos. Primera acepción: Reconocimiento de las causas y los efectos: En esta primera acepción, el acto de agradecer así como la gratitud misma se entiende como la forma que un sujeto agente tiene de hacer entender a otro que es consciente de que este último es la causa de aquello que se le asocia. La causa, en este caso, ha de entenderse como aquello que tiene lugar por afectar, y por ello, da lugar a un cambio asociado, que es el efecto. CAUSA. [Cause]: 1. Orden de las cosas que da lugar a algo. 2. Origen de los efectos. 3. Origen de la motivación para desarrollar un esfuerzo. 4. Compendio de la filosofía y destreza de las armas: Causa, es lo mismo que la razón en que se funda una cosa. EFECTO. [Effect]: 1. Orden de las cosas que resulta de algo. 2. Fenómeno emergente de la causa. Es por ello que cuando reconocemos la causa y lo explicitamos, le estamos diciendo al autor, directa o indirectamente, que somos conscientes de que él es el desencadenante de los efectos, y por ende, le estamos atribuyendo la responsabilidad; otorgándole el mérito por lo positivo que emerge de su acto. “Agradecer atribuye agencia.” En este caso, cuando se reconocen las causas y los efectos, se tiende a hacer con eventos que han resultado positivos, dando lugar a que el autor al que se le atribuye el mérito aumente su sensación de cohesión y aceptación, y con ello, estamos condicionándolo a continuar con dicho comportamiento. - 44 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Segunda acepción: Atribución de la culpa de algo que resulta positivo: En esta segunda acepción, nos centramos en la culpa, que generalmente es concebida por un público mayoritario como algo negativo. No se suele atribuir la culpa de algo si esto resulta positivo, pues se considera un término fuertemente asociado a eventos en contra de los intereses de aquel que los juzga. Pese a que uno de sus significados responde a esa concepción; en este caso, vamos a centrarnos en los resultados positivos. CULPA. [Fault]: 1. Causa directa de la obra. 2. Relación directa con la causa de un efecto. 3. Propiedad de una obra, típicamente negativa, que atribuye el origen de la causa a un ente en particular, como desencadenante último de un efecto concreto. 4. Percepción subjetiva de incomodidad por entender que se ha dado lugar a unas circunstancias que se consideran negativas. 5. Parte de la responsabilidad emergente de la relación directa entre causa y efecto. Partiendo de la base de que la culpa no es más que la causa directa de una obra, y su relación con sus efectos; podemos empezar a liberarnos de los sesgos que se tenían frente a ella. Por lo tanto, en este caso, que se agradezca que alguien tenga la culpa de algo, no es más que reconocer que dicho individuo ha obrado, de forma directa; de manera que los resultados le han resultado positivos a las personas afectadas por ello. Aquí, ya entra la capacidad de cada persona de poder identificar rasgos positivos en aquello que otra persona le haga, ya que hasta algo que parecería una desgracia a priori, puede transformarse en un evento por el que estar genuinamente agradecido. “Agradecer complementa la semántica de lo neutral con los rasgos positivos de lo acontecido.” Tercera acepción: Método para reconocer la identidad como persona de un ente pues si se genera la sensación de deberse el agradecimiento a este, se le está otorgando la condición de agente, y por tanto, de propósito, convirtiéndolo subjetivamente en persona: La tercera y última acepción de agradecimiento se centra en un concepto más ligado a la filosofía. Dar las gracias tiene el “poder” de atribuirle ciertas características a aquello que las recibe. ENTE. [Entity]: 1. Unidad de lo concebido como ser. 2. Aquello que afecta. 3. Manifestación del propósito. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 45 - PERSONA. [Person]: 1. Ente al que se le atribuye agencia racional. 2. Individuo al que se le es posible otorgar la deuda de agradecimiento, pues esta marcará la sensación de estar tratándolo como si tuviese agencia sobre las causas y responsabilidad sobre los efectos. 3. Individuo de la especie humana. AGENTE. [Agent]: 1. Dícese de aquel que lleva a cabo una acción u obra sobre otro. 2. Ente que obra. PROPÓSITO. [Purpose]: 1. Pretensión con la que se intenta, procura y/o lleva a cabo algo. 2. Conjunto de expectativas sobre las que se sustenta la decisión de obrar. 3. Orientación voluntaria de un vector de interés. 4. Manifestación notable del vector de interés. 5. Semántica de una obra. 6. Sinónimo de pretensión, como el vector de interés pretendido tras la obra. Normalmente, por razones obvias, el agradecimiento va a ir dirigido a un individuo de nuestra misma especie, ya que se demuestra explícitamente por medio del lenguaje, y sabemos que el paciente que lo reciba va a comprenderlo perfectamente. Sin embargo, también es posible darle las gracias a un sinfín de otras especies u elementos. Esto hace que todo aquello a lo que se agradezca pase a un estado en el que se les consideraría un ente, es decir, algo que tiene la capacidad de ser; por lo tanto, de afectar. En este caso, nos afecta a nosotros. Por ende, agradecer es reconocer que la obra de algo te ha afectado positivamente, como se viene explicando anteriormente en este libro; y aquí no importa que este algo sepa o no que le estamos agradecidos. Nosotros mismos le atribuimos la importancia a este evento, quedando satisfechos por ello. “Agradecer reafirma como ente al agradecido.” En el caso de que quien reciba el agradecimiento ya sea clasificado como persona, se puede ayudar a reafirmarlo o disipar dudas personales del individuo. Y, al estar implícito el propósito, puede alentar a que el individuo siga obrando en referencia a aquello por lo que se le ha agradecido, aumentando el beneficio para todas las partes. “Agradecer genera un estímulo positivo de donde puede emerger el condicionamiento y la tendencia a reiterar o desarrollar, aquello que se agradece.” - 46 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Definición de “gracias”: La palabra gracias es el vehículo o instrumento de la comunicación que permite explicitar el agradecimiento por un hecho. GRACIAS. [Thanks]: Expresión del reconocimiento de las causas y efectos. El dar las gracias es una acción que lleva ocurriendo desde lo más temprano de nuestra historia. Es un proceso presente en las relaciones sociales, que a primera vista, posee principalmente un componente de educación y respeto mutuo. Se tiende a pensar que dicho proceso no es más que eso, una reacción casi automática que cubre los aspectos de la educación esencial de la interacción humana, normalmente ignorando qué otros efectos provoca. Si comenzamos a profundizar más en el tema, y a investigar lo que otros piensan o nos explican sobre ello, primeramente; nos vamos a encontrar con un tema muy típico, el positivismo en el agradecimiento. Entre sus académicos, Martin Seligman destaca por su volumen de literatura al respecto. Seligman, entre otros individuos, exponen que, al estar agradecido con uno mismo, con la vida en general, o con las cosas que nos ocurren; la calidad de vida y de salud mental mejorarán. Como se explicará más adelante, en gran parte, esto es cierto; mas la forma de presentarlo al público suele tener un tinte superficial, casi místico, y que pone a este proceso en una posición más cercana a la espiritualidad que a la ciencia. Esto puede desembocar en lo que se conoce como positivismo tóxico, que descarta todo lo que no sean sensaciones y emociones positivas, ignorando la plenitud de lo que ocurra. Marco Tulio Cicerón, filósofo, político, orador y abogado romano; decía que “la gratitud no es solo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás.” Esto hace entender que, hasta cierto punto, comprendía en profundidad los beneficios que aporta el agradecimiento, y veía en ellos una utilidad que se puede extrapolar a cualquier aspecto de la vida. La afirmación de Cicerón es notablemente coherente con la concepción filosófica de la Academia, donde la virtud es una manifestación de la excelencia funcional, siendo justa medida entre la carencia y la exageración, quedando definida por la eficiencia en la relación entre entes. VIRTUD. [Virtue]: 1. Pertenencia que se encuentra en el término medio entre el defecto y el exceso. 2. Capacidad que tiene una cosa de producir un determinado efecto positivo. 3. Cualidad de un ser para actuar de acuerdo con su naturaleza innata. 4. Cualidad moral que permite al individuo alcanzar la felicidad y la realización personal. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 47 - Por otra parte, contamos con otra perspectiva nacida de una religión muy presente en las vidas de la mayoría; el cristianismo. Pese a que dicha religión ha cambiado desde su concepción, y sus practicantes son tan variados como cualquier otro individuo, se conoce que, de forma general; las “gracias” aquí presentes van relacionadas a ser agradecido con Dios, con sus bendiciones y sus dones. Al igual que puede ocurrir fuera de la espiritualidad, el practicante de esta religión va a agradecer todo aquello que acontezca, le resulte o no beneficioso; pues entiende que todo forma parte de un premeditado plan elaborado por Dios, y hasta el peor resultado posible tiene una razón de ser. A grandes rasgos, esto no es más que el entendimiento que tiene un practicante de los efectos de este proceso, pues aunque el razonamiento sea distinto, los resultados son esencialmente los mismos. Aún así, es cierto que puede existir incluso cierto rechazo a dar las gracias hoy día, pues algunos individuos las relacionan estrechamente a un tema religioso o espiritual, menospreciándolas. Esto ha podido surgir del fuerte enraizamiento que tiene tanto nuestro país como otros similares con el catolicismo, pues pese a ser el nuestro actualmente proclamado un estado laico; puede verse que hoy en día, esta religión sigue teniendo un peso cultural, e incluso social, enorme e innegable. Conforme los tiempos avanzan, nuevas ideas y perspectivas surgen, sustituyendo a lo entendido como la “norma” anteriormente; por lo que un concepto tan extenso como el dar las gracias, al haberse visto fuertemente usado por una religión que durante siglos dominó la nación; puede llegar a comprenderse aún con ese enfoque espiritual. Por lo tanto, conocer el proceso del agradecimiento en profundidad, ayudará también a deshacernos de sesgos, ideas preconcebidas erróneas, o estereotipos. “La gratitud demuestra la capacidad para entender las causas y para conectarlas con los efectos, reconociendo la manera en la que todo ello repercute.” El agradecimiento en español: En nuestro idioma, el español, la palabra “gracias”, como es de esperar, proviene del latín. Concretamente, de la frase “gratias agere”, que significa “dar las gracias”. Se entiende, pues, que la expresión actual es un acortamiento de la original. Es por ello que hemos de ahondar en el concepto original: la voz latina “gratias”. Esta es el plural acusativo de gratia, y su empleo en fórmulas como gratias agere se remonta al uso clásico del latín para expresar reconocimiento y honra hacia quien ha otorgado un favor o mostrado benevolencia. El sustantivo gratia proviene del adjetivo gratus, cuyo significado es “agradable”, “bien recibido” o “agradecido”. Ambos términos derivan de la raíz indoeuropea gʷerH-, que significa “alabar” o “recibir favorablemente”, lo que subraya su naturaleza vinculada al reconocimiento social. - 48 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO En el mundo hispanohablante, el acto de dar las gracias trasciende la mera fórmula de “cortesía”. Siendo así, se considera un reflejo de una cuidada educación y un pilar fundamental en las relaciones interpersonales. La cultura hispana, en el uso de su idioma español, tiende a favorecer una expresión del agradecimiento más efusiva y elaborada que en otras culturas. Siendo así, expresar gratitud en español es, además de un acto declarativo, una manifestación explícita de emociones o intenciones. CORTESÍA. [Courtesy]: 1. Conjunto de expresiones dedicadas a un sujeto que tienen el propósito de demostrar la consideración de sus circunstancias. 2. Forma de obrar teniendo en cuenta la empatía sobre el paciente. 3. Tendencia agente a mantener la afirmación de cuadrado cuando se orbita sobre un paciente. En español, es habitual que un simple “gracias” se considere insuficiente. Por ende, la gratitud se manifiesta de manera específica dependiendo de las condiciones de los interlocutores y del medio. Esto puede dar lugar a introducir en el mensaje variaciones semánticas, alterando el significado para dotar de matices a la expresión. De esta manera se hace común escuchar una variedad de frases que modulan la semántica del agradecimiento en distintos ejes: Para expresión directa: “Gracias”, “Te quedo agradecido”, “Agradecido”. Para enfatizar: “Muchas gracias”, “Muchísimas gracias”, “Muy agradecido”, “Mil gracias”, “Un millón de gracias”. Para expresar sinceridad: “Gracias de todo corazón”, “Te lo agradezco de verdad”, “Te lo agradezco en el alma”. Para reconocer el esfuerzo: “No te hubieses molestado”, “No hacía falta”, “Qué detalle”. Para mostrar un aprecio profundo: “No tengo palabras para agradecerte”, “No sé cómo agradecértelo”, “No sé qué decir”. Para una expresión explícita y remarcada: “No tengo palabras para agradecerte esto que has hecho”, “Tu apoyo significa mucho para mí”, “Aprecio mucho lo que has hecho”, “Tu generosidad me conmueve”. Para expresar compromiso duradero: “Te estoy eternamente agradecido”. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 49 - Para enfatizar la virtud del paciente: “Eres muy amable”, “¡Qué amable de tu parte!”, “Eres un sol / Eres un amor”. Para la solemnidad: “Mi más profundo agradecimiento”. Para expresar cercanía: “¡Se agradece!”, “Te debo una”, “¡Me salvaste la vida!”. Para expresar informalidad: “Chido / Bacán / Guay / Chachi / Chévere”, “De puta madre”, “Cojonudo”, “Joder, qué cabrón”, y “Orelar”. Para contextos formales: “Gracias de antemano”, “Gracias por todo”, “Gracias por su confianza”, “Gracias por elegirnos” o “Gracias por su colaboración”. Estas expresiones son vestigios de toda una historia asociada a hacer que el agradecimiento sea expresado de manera diferente, adaptándose a la necesidad del agente de demostrar matices que trascienden a las “gracias”. Es por ello que queda claro que en la cultura hispana, el agradecimiento es una oportunidad para reafirmar la conexión social, valorar la generosidad del otro y expresar un compromiso emocional. De esa manera, la persona agradecida reconoce el beneficio, y adicionalmente también establece un vínculo de aprecio y reciprocidad. Adicionalmente, el idioma español está repleto de influencias de otros idiomas que igualmente expresan, o expresaban originalmente, gratitud. Por ello, es importante distinguir esta etimología de otros términos conceptualmente cercanos. Por ejemplo, el griego χάρις (charis), que abarca ideas de “gracia”, “favor” o “belleza”, proviene de una raíz indoeuropea distinta: ǵʰer- (“desear”, “gustar”). Del mismo modo, el concepto latino de caritas (caridad) deriva de carus (“querido”), que tiene su origen en otra raíz, keh₂- (“desear”). A pesar de sus orígenes diferentes, es reveladora la convergencia de estos términos en el campo semántico del favor, la benevolencia y el reconocimiento. Esto refuerza la idea de que el acto de dar gracias es una manifestación profunda de reciprocidad social, estética y moral. Por ello, las palabras relacionadas con la gratitud, en español y otras lenguas romances, están impregnadas de estas connotaciones de respeto y aprecio. Adicionalmente, la lengua española mantiene una vinculación semántica y etimológica directa entre el agradecimiento y el concepto de la “gratuidad” o de “gratis”, derivando ambos términos de la raíz gratia. Esta relación subraya que la obra agradecida no requiere una compensación monetaria inmediata, dado que se ofrece libremente por parte del agente inicial. - 50 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO No obstante, dicha ausencia de coste económico es la causa eficiente que genera la deuda moral en el paciente. Al declarar “gracias”, el agente reconoce que ha recibido un valor por el cual no ha realizado pago con moneda, transformando la transacción comercial en una obligación ética y social. Este reconocimiento vincula a los entes de manera más duradera y profunda que el pago en efectivo, pues establece un compromiso sostenido en la memoria del beneficio. GRATIS. [Free]: Que se da o hace sin pago como contrapartida. GRATUIDAD. [Gratuity]: Medio en que tiene lugar una transacción sin pago como contrapartida. A lo largo de la evolución semántica, “gratia” en latín pasó de señalar la alabanza u honra ofrecida a otro, a denotar el favor concedido y, finalmente, el acto de agradecer por dicho favor, siendo esto un proceso reflejado en las lenguas romances, especialmente en el español “gracias”, portugués “obrigado” y francés “merci”, donde han persistido o divergido sus formas y matices dependiendo de los contextos socioculturales e históricos particulares de cada cultura. Así mismo, el sistema lingüístico español emplea el término “gracia” para designar el agradecimiento y, de forma simultánea, para describir la elegancia, donaire y soltura en la realización de una obra física o intelectual. Un individuo al que le atribuye el poseer “gracia” exhibirá su movimiento con parsimonia, logrando sus objetivos con el mínimo esfuerzo aparente y la máxima eficiencia. GRACIA. [Grace / Charm / Skill / Free / Pardon]: 1. Conjunto de cualidades que hacen agradable a una persona o cosa, atribuyéndole carisma. 2. Habilidad y soltura en la ejecución de actividades. 3. Atractivo o rasgo del carisma que no depende de la belleza física. 4. Don o favor concedido sin merecimiento particular, y/o de concesión gratuita. 5. Afabilidad y facilidad para generar sensaciones agradables para otros en las relaciones interpersonales. 6. Estado desencadenado por el estímulo del humor. 7. Capacidad de alguien o de algo para hacer reír. 8. Enunciado o hecho divertido o sorprendente. 9. Perdón o indulto de una pena que concede un poder competente. Por otro lado, la torpeza en la expresión se percibe como una “desgracia”, entendida como una falta de armonía que rompe la eficiencia de la interacción y deteriora la autoridad del agente que obra sin gracia. DESGRACIA. [Misfortune / Disgrace]: 1. Cadena de circunstancias negativas que impiden el desarrollo de un propósito. 2. Evento adverso o aspecto que genera perjuicio notable.” Podemos entender que, pese a que cada una de estas lenguas romances tienen su propio origen de la palabra, coinciden en que la persona agradecida recibe, de una forma u otra, una sensación de satisfacción al llevar a cabo la obra que haya sido pertinente. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 51 - “En las lenguas romances la expresión de gratitud tiene como función demostrar agrado y compromiso por lo recibido.” Gratitud en la tradición religiosa española: Como se ha mencionado de forma breve anteriormente; existe una relación cultural entre el agradecimiento y las costumbres religiosas en España. Sin embargo, va más allá que el “gracias” en sí como término aislado, puesto que podemos encontrar, así mismo, diferentes expresiones que concretan más este entendimiento espiritual de la palabra, concretando y referenciando directamente a la cristiandad. Específicamente, hay que destacar tres expresiones muy conocidas, “Que Dios te bendiga”, “Que Dios te lo pague” y “Gracias a Dios”; utilizadas principalmente por gente creyente, aunque haya algunas excepciones a causa de haberse podido convertir en expresiones más típicas y coloquiales en nuestra lengua. Que Dios te bendiga: BENDECIR. [To bless]: 1. Acto de desear a un paciente un desarrollo favorable de los eventos, apelando al favor de una fuerza superior. 2. Obra con la que un agente pretende atribuir a un ente paciente un estado que le resulte funcional para su propósito. 3. Método para saldar o conferir una deuda por medio de la manifestación explícita de un propósito favorable hacia el paciente, a menudo transfiriendo la responsabilidad del efecto a un orden superior o a la propia naturaleza del medio, como en la expresión «Que Dios te bendiga». 4. Obra dispositiva destinada a la construcción del Capital Psicológico de un paciente, al reforzar su valor y la expectativa de su éxito futuro, con el propósito de fortalecer su esperanza y optimismo. Encontramos “Que Dios te bendiga” como el primer posible uso registrado de este enunciado en el Antiguo Testamento, en concreto, en Números 6: 22-27, y expone lo siguiente: 22 El Señor habló con Moisés, y le dijo: 23 «Habla con Aarón y sus hijos, y diles que de esta manera bendecirán a los hijos de Israel. Les dirán:» 24 «¡Que el Señor te bendiga, y te cuide!» 25 «¡Que el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia!» 26 «¡Que el Señor alce su rostro sobre ti, y ponga en ti paz!» 27 «De esta manera invocarán ellos mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.» - 52 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Aunque este primer uso no posee el carácter e intención exacta de la expresión utilizada hoy en día, se puede entender que de aquí empieza a derivar, dando pie a transformarse en la que nos concierne. De igual manera, este fragmento da a entender que el amparo y protección de Dios hacia otros solo dependen de él, mas su mensaje puede ser presentado sin problemas por el hombre. Actualmente, es típico escuchar esta expresión de manera más coloquial, aspecto que puede resultar poco correcto ante los ojos de creyentes más acérrimos; y sin embargo se acepta como tal, en general, debido a la naturaleza de la lengua para mutar los significados de las palabras conforme pasa el tiempo. Por lo tanto, “Que Dios te bendiga” es concebida como una respuesta sustituyente de “Gracias”, por la siguiente razón; tanto en la primera declaración como en la segunda se está haciendo un reconocimiento activo de la obra del paciente, aunque en la primera se delegue, en parte, este hecho a Dios. El agente que expresa este sentimiento, lo entiende como cualquier otra persona, mas deja en manos de Dios la deuda con el paciente, debido a que una bendición por su parte sería la mayor expresión de la reciprocidad ante lo acontecido. Por una parte, puede entenderse como un deseo genuino por parte de aquel que la articula, siendo conscientes de que, para ese individuo; sus expresiones de fe no son algo coloquial, sino la manifestación de sus creencias, dirigidas hacia el paciente con positiva voluntad y con intención de reconocer y agradecer lo ocurrido. Sin embargo, podría así mismo ser visto como un gesto algo distante o frío, que hace parecer que el agente evita ser él mismo quien reconoce las causas y efectos, disminuyendo su responsabilidad e implicación en la obra paciente; lo cual puede dejar un sabor de boca desagradable. Es también conveniente saber que es, igualmente, una expresión asociada a desear la suerte o la prosperidad a alguien, lo cual sigue manteniendo el carácter de expresar un beneficio para el otro; mientras que ya no cuenta con la acción de reconocimiento que se busca al usarlo como agradecimiento. En este caso, se utilizará de forma aislada y directa, y no como respuesta ante la obra o favor paciente. En resumen, es ideal entender todas las implicaciones de esta expresión, pues aunque es algo arcaica y su uso ya no tiene el valor o la extensión que hace años; sigue siendo posible escucharla de forma genuina y bienintencionada por parte de aquellos que tienen la fe muy presente en su vida, y es menester comprender que su pretensión es el ser agradable con su paciente. “La delegación de la deuda a una entidad superior cancela el compromiso terrenal sin romper el vínculo entre agente y paciente.” TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 53 - Que Dios te lo pague: “Que Dios te lo pague” es un ejemplo aún más directo de equivalencia con el agradecimiento, pues es una expresión utilizada explícitamente con este propósito, y más evidente aún que la anterior. De forma similar, ocurre que su uso se ha estandarizado y concebido como una expresión de tono coloquial, bastante más utilizada que su compañera; y así mismo, bastante más entendida, en ocasiones, como algo sarcástico o poco serio, dependiendo del sujeto que la usa. Resulta un concepto mayormente retórico, cuyo significado original busca dar a entender al paciente que su acción positiva no ha pasado desapercibida ante los ojos de Dios, y que será Él quien se encargue de retribuírla. De nuevo, se delega esa responsabilidad a un ente superior y poderoso, confiando, a raíz de la fe, en que la Divina Providencia será quien intervenga en este intercambio. Así mismo, es importante entender la palabra “pagar” en esta declaración, pues puede malinterpretarse con que dicha entidad divina debe al obrador un beneficio económico material, algo directo y tangible; mas ocurre algo parecido a la expresión anterior, su moneda de cambio es la bendición. PAGAR. [To pay]: 1. Obra de devolver el valor de lo recibido. 2. Liquidación de una deuda mediante el uso de un medio de intercambio aceptado y según las condiciones pactadas. En este caso, no es un intercambio que ha nacido de un pacto concreto, si no de una obra que se considera tan valiosa, que se ve necesitada de algo para compensarla. De cierta manera, podría llegar a entenderse que Dios había quedado en deuda con el sujeto que ha realizado la obra, dándose por hecho que dicha ha encajado en lo que se entiende como correcto dentro de sus enseñanzas. En conclusión, tanto esta expresión como la anterior, quedan circunscritas, si se utilizan de forma genuina; a la fe de aquel que las manifesta, sirviendo también como una especie de mecanismo para poder detectar si aquello que se ha llevado a cabo, y se ha reconocido de esta manera, entraría dentro de los principios de aquel que la destaca. Decir “Que Dios te lo pague” es una manera funcional de poder entender mejor las creencias y los estándares del agente que agradece, para poder obrar de forma más precisa y eficaz en un posible futuro; sin dejar de lado el conocimiento de que este saber puede llegar a ser un arma de doble filo, si se usa con intenciones manipulativas, posiblemente pretendiendo usar a la deidad para evitar la responsabilidad de la devolución. “Será muestra de gratitud encomendar a una deidad el pago de lo debido, pues se estará activamente implorando por que esto sea así.” - 54 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Gracias a Dios: De forma general, “Gracias a Dios” es un mensaje directo para la divinidad, un agradecimiento explícito porque aquello que ha acontecido, a ojos del creyente, ha sido a raíz de una intervención divina, y que no podría haberse dado sin ella. Es agradecer, usualmente con un tinte de alivio y calma, que Dios haya tenido la potestad de intervenir en un hecho; y que el resultado de este haya sido el más favorable para aquellos presentes. Por su uso, es posible que esta sea la expresión más utilizada por el público general, de entre las tres expuestas en este apartado. No es extraño encontrar a individuos que no practican esta religión utilizando este enunciado, de manera inconsciente y casi automática; lo que demuestra que se ha arraigado de forma bastante orgánica en el vocabulario español y su cultura asociada, llegando a ser despojado de su significado pleno en muchas ocasiones. Sin embargo, no hay que olvidar su origen y significado real. En un principio, encontramos que el uso de esta expresión se remonta a la latina “deo gratias”, la cual era utilizada como respuesta en las misas tridentinas, o misas latinas tradicionales; aquellas que se realizan de una manera previa a las reformas litúrgicas del año 1970. Todo este concepto, así mismo, queda demostrado como punto central de un sacramento muy importante y reconocido en la cristiandad; la eucaristía. Mediante este rito, podemos ver referido el momento en el que Jesús, en la noche en la que fue entregado, dio las gracias a los aquellos presentes en la que sería su última cena; por lo que se puede concluir que hoy en día, se busca imitar este proceso consciente de agradecimiento, que a su vez es un signo de respeto y amor por el hijo de Dios, siguiendo así su ejemplo. Ultimadamente, este agradecimiento en concreto puede ser comprendido como un llamamiento final al reconocimiento del apoyo, de la compañía, y del amor que aquellos presentes brindaron al Mesías; un acto que engloba y tiene en cuenta todo el amor que los discípulos han suscitado hacia su Maestro, y un acto que a su vez, reciproca este sentimiento por medio de los hechos que ocurrirían tras ello. Ya sabido lo que implica tal expresión, es también menester tener en cuenta lo que esta puede significar a ojos de aquel que no sea creyente. No es raro toparse con gente que, tras escuchar estas palabras, puedan sentir cierta ofensa, malestar o incomodidad; pues al agradecer lo ocurrido a Dios, en lugar de a aquel sujeto físico y manifesto que ha dado lugar a ello, de cierta manera, se está menospreciando su esfuerzo, y se está reconociendo al Señor como única figura interventora de la obra. Mas lo ideal, aunque esta sensación desagradable emerja; sería ignorarla y entender que, aquel que agradezca a su Dios, reconoce lo acontecido de la misma manera que cualquier otra persona, aunque su manifestación sea a través de su fe, y en ocasiones puede usar la expresión sin ser consciente de su semántica original. “Agradecer a la deidad una causa será reconocer implícitamente que los eventos son entendidos como positivos.” TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 55 - Eucaristía como expresión de gratitud a Dios: La “Eucaristía”, centro de la vida litúrgica en la fe católica, es fundamentalmente una celebración de gratitud. Por ello, el propio nombre que designa a este sacramento tiene su origen en la palabra griega “eucharistia”, que significa “acción de gracias”. Este término encapsula la esencia misma del rito, que es una respuesta de agradecimiento de la “Iglesia” a Dios por la totalidad de sus dones, especialmente por la salvación ofrecida a través del sacrificio de su Hijo, Jesús de Nazaret, entendido como Jesucristo. Los católicos, al participar en la Misa, se unen al acto de agradecimiento que Cristo mismo inició en la “Última Cena” cuando, tomando el pan y el vino, “dio gracias”. IGLESIA. [Church]: 1. Conjunto de los creyentes en la doctrina cristiana. 2. Edificio o espacio dedicado al ejercicio colectivo de la religiosa cristiana. 3. Conjunto organizado de individuos y medios, subordinados a la jerarquía interna de una religión, que configuran una estructura social destinada a la administración espiritual, la transmisión de enseñanzas, la realización de rituales y la expresión cultural asociada a una determinada fe. ÚLTIMA CENA. [Last Supper]: Acontecimiento central de la tradición cristiana, en el que Jesús de Nazaret reunió a sus discípulos para compartir la última comida antes de su pasión, instituyendo el rito simbólico de la eucaristía mediante la repartición del pan y el vino. Eso, como actualización del sacrificio de Cristo, celebrando la Eucaristía, da gracias por la creación y la historia de la salvación, y así, se une al sacrificio de alabanza de Cristo, ofreciéndolo al Padre. Dentro de la lógica cristiana, la eucaristía se considera la forma más elevada de agradecimiento, ya que no se ofrecen simplemente palabras o dones, sino a Cristo mismo, lo que se puede entender como la ofrenda perfecta. Esta celebración es, por tanto, un reconocimiento profundo y aceptación de que todo lo que aporta a nuestro propósito proviene de Dios, y en ella, toda la creación es presentada al Padre por medio de Cristo. (c. Siglo I d.C.). Primera Carta a los Corintios (11:23-25). Epístola del apóstol Pablo donde se reitera el relato de la institución de la Eucaristía, subrayando su naturaleza de “acción de gracias” y memorial del sacrificio de Cristo. Dentro de la liturgia de la Misa, existen múltiples momentos y elementos explícitamente diseñados para manifestar esta gratitud. La “anáfora” o “Plegaria Eucarística”, que constituye el núcleo de la celebración, es en sí misma una gran oración de acción de gracias. - 56 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO ANÁFORA. [Anaphora]: 1. Oración más alta, central y solemne de la liturgia eucarística cristiana, también llamada plegaria eucarística o canon, en la que la asamblea ofrece a Dios el pan y el vino para su consagración, expresando acción de gracias y súplica por la redención y la comunión de los fieles. Esta queda estructurada en elementos como el prefacio, el Sanctus, la consagración, la anamnesis, la epíclesis, la oblación y la doxología. 2. Término de origen griego que significa ofrenda o sacrificio. PLEGARIA EUCARÍSTICA. [Eucharistic Prayer]: Invocación litúrgica principal en la celebración de la eucaristía cristiana, destinada a la consagración del pan y el vino como símbolos del cuerpo y la sangre de Cristo, e integra la acción de gracias, el memorial, la intercesión por la comunidad y el reconocimiento de la presencia divina. La anáfora comienza con el Prefacio, un diálogo entre el sacerdote y los fieles que culmina con la invitación: “Demos gracias al Señor, nuestro Dios”, a lo que la asamblea responde: “Es justo y necesario”. Sacerdote: “El Señor esté con vosotros” La expresión ““El Señor esté con vosotros”, se puede entrever el acto de dar, a través del que habla desde el altar, exponiendo ante los fieles el favor que Dios les ofrece. Fieles: “Y con tu espíritu” Al manifestar “Y con tu espíritu” devuelven el favor que se les está concediendo con instar al Señor a estar con ellos. Sacerdote: “Levantemos el corazón” Con “Levantemos el corazón”, quien oficia la misa insta a los fieles al acto de recibir, siendo ejemplo de ello e integrándose en la plegaria, para poder ser conscientes de lo que su dios les ofrece. Fieles: “Lo tenemos levantado hacia el Señor” En “Lo tenemos levantado hacia el Señor” se manifiesta la predisposición de los fieles a recibir, otorgando el control a aquel que da, que es Dios, y quedando ellos subordinados a su providencia. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 57 - Sacerdote: “Demos gracias al Señor, nuestro Dios” Con “Demos gracias al Señor, nuestro Dios”, se le reconoce su obra en pro de sus fieles que oran, siendo esto acto de devolver, haciendo además explícita referencia al reconocimiento de Dios como una figura vinculada a ellos, y atribuyéndole agencia racional con dicho acto. Fieles: “Es justo y necesario” Y concluyendo con “Es justo y necesario”, los fieles atribuyen y aceptan las condiciones de realizar un pago coherente a su divinidad, matizando que es necesario para mantener el favor de Dios. Es observable que en la formulación de estas palabras está presente la lógica y estructura del agradecimiento propuesta por Séneca, sin deberse necesariamente a él, siendo esta compuesta por los actos de dar, recibir y devolver. Cabe señalar que el texto del Prefacio varía según el tiempo litúrgico, sin embargo su propósito es siempre el de enumerar las razones por las que la Iglesia da gracias a Dios Padre, por Cristo, en el Espíritu Santo, por todas sus obras. A lo largo de la Plegaria Eucarística, la Iglesia se une a la alabanza celestial de los ángeles y los santos cantando el “Santo, Santo, Santo”. Esta aclamación es una expresión de adoración y reconocimiento de la majestad de Dios. La propia narración de la institución, donde se repiten las palabras de Cristo en la Última Cena, es un acto de agradecimiento memorial. Toda la “anáfora”, o Plegaria Eucarística, está impregnada de este espíritu de alabanza, ofreciendo a Dios el “sacrificio de alabanza” por excelencia. Finalmente, el agradecimiento se manifiesta de manera personal y comunitaria tras la Comunión. Aunque la liturgia formal concluye, se fomenta un tiempo de oración personal en el que los fieles dan gracias a Dios por el don de haberse recibido a sí mismo en la Eucaristía. Existen diversas oraciones tradicionales, como la Oración del Padre Nuestro, siendo la más elemental del cristianismo. Así mismo, también existen otras como el Anima Christi o las escritas por santos como Santo Tomás de Aquino, que guían al creyente en esta acción de gracias personal. Estos momentos subrayan que la gratitud es un acto litúrgico formal, y una disposición interior que debe permear toda la vida del cristiano, teniendo su fuente y culmen en la celebración eucarística. (c. Siglo I d.C.). Evangelio de Mateo (6:12-15). Corresponde a la Oración del Padrenuestro y las explicaciones subsecuentes, donde se establece un vínculo directo entre el perdón recibido de Dios y la obligación de perdonar a los demás, una manifestación práctica de la gratitud por la redención. - 58 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO La existencia de estas oraciones, como recursos de agradecimiento personal a Dios, hacen que muchos fieles no sean practicantes de manera grupal, reservándose el acto de agradecer a la deidad para sí mismos, sin acudir a misa de manera recurrente, pues la fe cristiana contempla esta posibilidad. Nota: Es importante puntualizar que, en lo observado por este humilde Maestro que escribe, dentro de la eucaristía se denota una tendencia al protocolo en la formulación y expresión del agradecimiento en general, más concretamente del prefacio, haciendo que el acto de agradecer pierda capacidad moduladora del individuo, por ser manifestado protocolariamente, con relativo desdén, o sin hacer un acto consciente de reparar en su significado o en su función práctica para los mismos que lo exponen. Todo apunta a que el motivo de esto es hacer uso de expresiones formuladas de una manera previa, usadas de forma recurrente y constante, acercando a los cristianos inevitablemente a la tendencia de no poner atención en aquello que es recurrente. También hay que matizar que las observaciones realizadas están determinadas en un marco circunscrito a la experiencia personal y con la intención de entender las causas del fenómeno, sin hacer juicio sobre la manera en la que entes independientes han de profesar su fe. Es por ello que se remarca que estas apreciaciones tratan de tendencias, y en ningún caso apelan a la totalidad de los fieles cristianos. La expresión de gratitud en otros idiomas: “Obrigado”: Explicando el caso particular portugués la forma general de agradecer es mediante el uso de la palabra “obrigado” u “obrigada”, cuyo origen proviene del latín “obligatus”. En este caso, se entiende que cuando un individuo le brinda un favor a otro, éste último queda en deuda con él, por lo tanto; estaría “obligado” a devolverle ese favor, o a reconocer el valor que ha aportado. La expresión completa, hoy arcaica, era “fico-lhe obrigado”, que se traduce como “quedo obligado a usted”. Esta fórmula es más clara en su expresión y, además de ser un agradecimiento, expresa de manera íntegra el reconocimiento explícito de una deuda y la creación de un vínculo de reciprocidad futura. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 59 - Desde la Eristología, agradecer con “obrigado” es una obra dispositiva que establece un pacto tácito, dejando claro que el favor recibido será correspondido. Esto transforma una interacción puntual en el inicio de una relación a largo plazo, reorientando los vectores de interés hacia una futura colaboración. Antes del siglo XVIII, expresiones como “grato” o “agradecido”, derivadas directas de “gratia”, eran más comunes, lo que indica un cambio cultural hacia la formalización de la reciprocidad social. Pese a ello, existe otra variante, si se le puede llamar así, del agradecimiento en portugués; siendo esta la “gratidão”. Aquí, encontramos que se hace referencia a otra de las acepciones del “gratia” latín, que viene a significar “agradable”. Entendemos que, al usarse esta expresión, el agradecimiento hacia otra persona queda cubierto por una capa más amistosa, más cercana y desenfadada, al contrario que el “obrigado”. El uso creciente de “gratidão”, especialmente en Brasil y en contextos digitales, no es un mero sinónimo, pues proviene, al igual que el español “gracias”, de gratitūdo, que remite a la cualidad de ser grato, y con ello al sentimiento. Mientras “obrigado” establece una deuda externa (con el otro), “gratidão” describe un estado interno (del agente). Siendo así, su uso es una elección consciente para despojar al agradecimiento de la carga de la obligación y enfatizar la autenticidad relativa del sentimiento. Para el Diestro Sublime lusófono, la elección entre “obrigado” y “gratidão” es una decisión táctica, dado que la primera es más eficiente usarla para forjar alianzas y asegurar la cooperación futura, mientras que la segunda, resulta ideal para construir un vínculo basado en la pura conexión emocional. Podemos extraer la conclusión de que, pese a que la primera expresión “obrigado” es mucho más utilizada y conocida que la segunda, “gratidão”; esta última se usará de forma consciente y explícita para transmitir ese sentimiento más agradable al dar las gracias por algo. “Merci”: Otro ejemplo similar es el francés. En esta instancia, la palabra usada sería “merci”, cuyo origen viene del latín mercēdem, que es el acusativo singular de merces, y en su evolución semántica transitó desde el significado de “recompensa” y “pago” hasta designar la “gracia” o “favor recibido”, así como el acto de expresar agradecimiento. En francés antiguo, “merci” abarcaba también la idea de “misericordia” y “compasión”, lo que diferenciaba su uso respecto al agradecimiento formal y otorgaba un matiz de reconocimiento de la benevolencia o clemencia de quien recibía las gracias. Cabe mencionar como “merci” acaba siendo común en el agradecimiento de la lengua y cultura catalana. Podemos suponer dos hipótesis para esto. Por un lado el uso pudo llegar por influencia directa del francés, especialmente en las zonas próximas a Francia. Sin embargo, - 60 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO existe también otra hipótesis complementaria, que quizás haya influido también en el proceso, y es que “merci” es una abreviatura fonética y funcional derivada de la expresión “moltes mercès” o “mercès”, originalmente empleada en catalán para manifestar agradecimiento. Tanto mercès como merci tienen raíz en el latín merces, reforzando la idea de premiar o reconocer un favor recibido. A grandes rasgos, de forma similar al caso portugués, se entiende que quien da las gracias está “pagando” a la otra persona mediante este proceso, ya que se lo debía por el favor o beneficio recibido. En español, un paralelismo interesante se puede observar en la evolución del trato formal “vuestra merced”, que fue una fórmula de respeto y cortesía usada desde la Edad Media. Con el tiempo, dicha expresión se fue contrayendo y transformando fonéticamente hasta convertirse en el pronombre de segunda persona formal usted, usado hoy para dirigirse respetuosamente a una sola persona. Esta evolución muestra cómo una expresión original que denotaba “merced” o “favor” pasó a ser un título de cortesía que reconoce al interlocutor con respeto, completando así el panorama románico de cómo se expresan las relaciones sociales y el reconocimiento en la lengua. Es por ello que, si queremos profundizar más en la semántica del “merci” francés, debemos hablar de la “misericordia”, retomando así uno de los temas anteriormente mencionados, el catolicismo. La misericordia, en lo filosófico y eristológico, es la capacidad que se tiene de sentir compasión hacia los demás, así como hacia su malestar y sufrimiento, modificando nuestra obra, típicamente en su favor, directo o indirecto. MISERICORDIA. [Mercy]: 1. Propiedad y/o virtud de un agente de ceder en su propósito o sacrificarse, desviando su vector de interés, ante el conocimiento del sufrimiento de un paciente. 2. Puñal portado con el propósito de finalizar la labor ejecutiva. La misericordia, por tanto, es más que un sentimiento, es una práctica activa, pues busca, a través de ese sentir; brindar ayuda y apoyo a aquellos que padezcan una desgracia. La misericordia pretende ofrecerle un favor a otro que está en la necesidad de él, de forma similar a cómo Dios le concede favores y su benevolencia a sus seguidores pase lo que pase; lo cual se denomina gracia. En su segunda acepción, la misericordia implica que, a veces, la mayor forma de compasión en un conflicto no es ser suave, sino ser definitivo, y por ende, es posible que acabar con una situación dolorosa de forma tajante es más piadoso que alargar la agonía. De una manera u otra, se pretende reflejar una acción que un individuo hace para otro, con el fin de satisfacerle u otorgarle algo positivo, lo cual se asemeja al agradecimiento como un proceso que aporta una recompensa y condiciona a la persona. Siendo así, se entiende el uso histórico de la palabra “merci”, pues hace referencia directa al reconocimiento de la misericordia que un sujeto ha tenido con aquel que le agradece. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 61 - En francés se dice “tener compasión de alguien” como “avoir merci del quelqu´un”, lo que parece ser el germen que después dió lugar a la fórmula que hoy conocemos para expresar con cortesía la gratitud. Sin embargo, en el plano religioso y jurídico medieval “être à la merci de quelqu’un” hacía referencia a “estar sujeto a la clemencia o al poder de otro”, o sea, amparado en el poder o la clemencia de alguien superior, en ocasiones Dios y otras veces un noble. Siendo así, ambas semánticas convivieron a tiempo durante algunos siglos. “Grazie”: “Grazie” es la manera de decir “gracias” en italiano, y comparte el mismo origen que el término español. Es la manera estándar de agradecer, y su uso es así mismo igual al de nuestro idioma, útil en contextos tanto formales como informales. Por lo tanto, esta palabra no supone duda ni esfuerzo para ser usada por aquel que hable español, pues en esencia, es la misma, en semántica, y similar en idiomática. “Efkharisto (ευχαριστώ)”: Esta es la manera típica de agradecer en griego, que tiene su origen en el griego koiné; una evolución del griego ático, que fue hablada y lengua vehicular de esta región durante el período helenístico. El término actual es una contracción de εὐχαριστέω (eukharisteō), que significa “otorgar un favor”, “estar agradecido”, “rezar” y “felicitar”. Podemos ver que este término se encuentra muy presente así mismo en el español, pues hay una palabra utilizada por el catolicismo, entre otras Iglesias, que lo usa también de base: eucaristía. También llamada sagrada comunión o santa cena, esta es la consagración del cuerpo y sangre de Cristo, presentes en el pan y el vino, que son consagrados en un altar y consumidos tras el proceso. εὐχαριστία (eukharistia) significa “acción de gracias”, y se ha adoptado este término a causa de que el Nuevo Testamento, originalmente escrito en griego, lo menciona varias veces a lo largo de sus textos. Por lo tanto, se entiende que la acción de agradecer en este idioma conlleva cierta importancia espiritual. “Thank you”: “Thank you”, o “Thanks”, de manera más acortada; son las expresiones más comunes en el inglés para manifestar el agradecimiento, presente tanto en los dialectos británicos como en los americanos y australianos. “Thank you” como tal empezó a utilizarse a partir del siglo XIV, como contracción de “I thank you”, sin embargo; el origen de esta expresión se remonta a muchos siglos antes. Per se, el término “thanks” proviene del inglés antiguo, “þancas”, que es el nominativo/acusativo en plural de “þanc”; que a su vez tiene su origen en “*þankaz”, del protogermánico. Este último vocablo tiene como acepciones “pensamiento, mente, consideración”, “recuerdo”, y directamente, “gratitud”; y nace del protoindoeuropeo “*tóng-o-s”, que significa “pensar, sentir, percibir, saber”. - 62 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Como se puede ver, es un término que ha tenido una evolución muy longeva, y conocer su significado más primerizo sirve para entender la concepción del agradecimiento como una obra pensada y meditada, llevada a cabo tras ser consciente de ella, y considerarla como un recuerdo o pensamiento favorable y de positiva voluntad; que vio su significado pleno concebido en la Edad Media. A modo de curiosidad, esta expresión se ha visto aún más comprimida por sus hablantes, llegando a ser representada simplemente como “ta”, y principalmente usada de esta manera por hablantes británicos. Conviene conocerla, pues aquel que no comprenda lo que significa, puede verse confundido o incluso ofendido por una respuesta tan corta, que parece de igual manera un simple sonido que podría considerarse algo inmaduro, poco serio o incoherente con el hecho que se espera sea agradecido. “Danke”: De forma similar al inglés, en alemán, la expresión “danke” es una elipsis de “ich danke dir”; “te doy las gracias”, y una inflexión de “danken”, que es el verbo para “agradecer”. Experimentó una evolución igualmente similar a la forma inglesa, viniendo el término actual, y así mismo el usado a partir del siglo XI; del alto germánico antiguo, con “dankōn”, que a su vez viene del protogermánico “*þankaz”; cuyo significado ya se explicó en el apartado anterior. En definitiva, estos dos idiomas comparten raíces, dando así lugar a dos expresiones tan semejantes, con fonética sutilmente diferenciada. Esta forma es la más directa y extendida entre sus hablantes, válida para cualquier situación y contexto, aunque por definición no sea considerada la más formal de todas, debido a su brevedad y espontaneidad. Si se busca algo más educado o agradable, se puede usar la variación “danke schön”, entre muchas otras. “Schön” puede traducirse como “bonito” o “lindo”, por lo que añadirlo a un simple “danke” convierte la expresión en algo más pensado y genuino, que denota que aquel que la dice agradece de corazón lo acontecido. “Spasibo (Спасибо)”: El caso del “Spasibo” ruso es uno que puede ser enlazado con un apartado que saldrá más adelante en este libro, pues esta expresión nace de otra por medio de la acortación, que significa, literalmente, “que Dios te salve”; siendo esta “spasi Bog” (спаси бог). Su origen proviene de una versión más antigua de la expresión, que decía exactamente lo mismo, y se concibió durante el período de la Edad Media en el cual el cristianismo ya estaba presente por esos territorios. Su uso es correcto tanto en contextos formales como informales, y el que suena más natural entre los nativos de este idioma. Así mismo, pese a que el significado de “que Dios te salve” quede explícito por cómo está construída la expresión, prácticamente nadie lo tiene en cuenta, usando esta palabra única y exclusivamente como un agradecimiento tal y como se utiliza en cualquier otro idioma; incluso siendo normal que el término se pronuncie de forma ligeramente diferente a causa de ser dicho rápidamente. Debido a esto, es importante ser consciente de la entonación, para hacer llegar el mensaje de la forma más correcta posible. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 63 - A grandes rasgos, el ruso ofrece dos palabras principales para agradecer, cuyos orígenes revelan dos lógicas de gratitud completamente distintas. Spasibo (Спасибо): Como ya se ha señalado, proviene de “spasi Bog” (спаси Бог), “que Dios salve”. De esta forma, quien dice “spasibo” conociendo su significado, se posiciona como un intermediario que ruega a un poder superior que recompense al benefactor. Siendo así, el agente no asume la responsabilidad de la deuda, sino que la delega, siendo una obra de humildad que reconoce la propia incapacidad para retribuir adecuadamente el favor. Blagodaryu (Благодарю): Esta forma, más formal y arcaica, tiene un origen completamente diferente: de “blago daryu” (благо дарю), que significa “te doy/regalo un bien”. Aquí, el agente se posiciona como la fuente misma de la recompensa, sin pedir a un tercero que pague la deuda, pues él mismo otorga un presente, una bendición o un positivo deseo al paciente. Por ende, es una afirmación de agencia y poder. La elección entre “spasibo” y “blagodaryu” es una elección de faz, que afecta al carisma, ofreciendo ciertos matices a la expresión, que pese a ser sutiles, afectan de manera potencialmente significativa a la manera en la que el paciente entiende al agente y a su obra. Siendo así, cabe aclarar que con “spasibo” se expresa humildad y delegación, mientras que con “blagodaryu” se da muestra de autonomía y poder personal. “Shukran (اركشً)”: Término en árabe que viene del verbo raíz ركش (shakara), que significa, principalmente, “agradecer”; y también puede entenderse como “rezar, ensalzar, alabar” y “reconocer”, y del cual descienden así mismo expresiones de agradecimiento de una gran multitud de idiomas, como indonesio, turco o bengalí. Es usado en contextos formales e informales, y es una expresión válida en todos los dialectos existentes del árabe. Sin embargo, cada uno de ellos posee una ligera variación a la hora de pronunciarlo. En general, en la cultura árabe y, más concretamente musulmana, la gratitud, tal y como una parte notable de la relación social, está impregnada de una dimensión espiritual que trasciende la interacción interpersonal, reconociendo a una entidad superior como la causa última de todo bien. Más allá de la palabra “Shukran” (اركشً ), existe el concepto coránico de Shukr (ركش). Este no es solo un acto, sino un estado del ser: el reconocimiento completo de que todas las bendiciones - 64 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO provienen en última instancia de Dios. Agradecer a una persona es, implícitamente, agradecer a Dios a través de esa persona. Lingüísticamente, la raíz significa “plenitud” y “desbordamiento”. Esta perspectiva transforma el agradecimiento pues el agente no solo reconoce la obra del paciente, sino que la enmarca dentro de un orden cósmico, dotando al acto de una profunda solemnidad. En esta cultura, es común responder o complementar “Shukran” con frases que invocan una bendición divina sobre el benefactor, generando o dando lugar a expresiones de bendición entre los interlocutores, completando el ciclo de reciprocidad a un nivel espiritual. Barakallahu Fik (كيف هللا كراب): Traducido como: “Que Dios te bendiga”. Esta es una fórmula piadosa y una obra que eleva la transacción. El agente, en lugar de prometer una retribución personal (como en “obrigado”), invoca una recompensa divina para el paciente, siendo similar al “Que Dios te lo pague”. Esto cancela o complementa la deuda terrenal y la transfiere a un plano superior, un acto de una elegancia eristológica notable. Alhamdulillah (هلل دمحلا): Que se puede traducir como: “La alabanza sea para Dios”. Se usa para expresar gratitud por cualquier evento, ya sea favorable o desfavorable, bajo el entendimiento de que todo sucede según la voluntad divina. Un agente que, tras un favor, dice Alhamdulillah, está comunicando que ve la mano de Dios en la obra del paciente, otorgándole un honor inmenso. “Ngiyabonga”: En el zulú, la palabra “bonga” es la base de “gracias”, y de manera similar al árabe, también se le añaden los significados de “alabar”, “elogiar” y “reconocer, mostrar aprecio a”; teniendo su origen en el idioma protonguni, que acoge un grupo de lenguas habladas en el sur africano. “Ngiyabonga”, traducido de forma literal, sería “te lo agradezco”; haciendo énfasis en que es un agradecimiento individual, es decir, de un solo individuo hacia otro o un grupo de pacientes. Si se busca dar las gracias de forma colectiva, se debe usar “siyabonga”. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 65 - “Xièxiè (谢谢)”: La manera más común y natural de decir gracias en chino, así como en la mayoría de sus dialectos, es esta. El glifo 谢 (xiè) quiere decir “gracias” literalmente, y adicionalmente cuenta también con una enorme lista de acepciones, de las cuales se destacarán “disculparse”, “rechazar educadamente” y “enviar saludos”; pues son aquellas más cercanas a la naturaleza respetuosa y agradable del agradecimiento, y sirven para comprender mejor el peso de este término. En este caso, la cultura china, y asiática en general, se apoya en el lenguaje corporal y no verbal para acentuar aquello que se quiere transmitir; y el agradecimiento no está exento de ello. Es ideal acompañar a esta expresión de gestos como una ligera reverencia, una mano al pecho, o una sonrisa o expresión facial cálida que de a entender que lo que se dice es de corazón, y cause una mejor impresión en aquel que lo reciba. De un modo u otro, la cultura china presenta una fascinante dualidad donde el agradecimiento explícito puede, paradójicamente, crear distancia, mientras que la verdadera gratitud se demuestra a través de la obra. Entre familiares muy cercanos o amigos íntimos, el uso constante de “xièxiè” se considera excesivamente formal y puede ser percibido como un acto que crea una barrera. De esta forma, la ayuda mutua en estos círculos se da por sentada, haciendo que verbalizar el agradecimiento implique que la relación es transaccional, como entre extraños. El silencio, en este contexto, es un signo de máxima confianza y cohesión. No agradecer es afirmar que agente y paciente son una entidad única y que el beneficio de uno es común para el resto. Mientras “xièxiè” es un reconocimiento social, Gǎn’ēn (感恩) denota una gratitud profunda que se siente y se recuerda, generando una fuerte obligación de retribuir. Gǎn (感) significa “sentir” y ēn (恩) es el mismo concepto de favor o deuda que veremos en el On japonés. Gǎn’ēn no siempre se verbaliza; se demuestra. Podemos decir que es una deuda que se graba en el corazón y se pagará con obras, no con palabras. Una forma de agradecimiento sutil y tradicional es golpear la mesa suavemente con dos dedos (el índice y el medio) cuando alguien te sirve té. Esto se llama “gesto del té”, y tiene su origen en una leyenda china sobre un emperador disfrazado. De esta manera, representa un agradecimiento implícito que no interrumpe la conversación; resultando un ejemplo perfecto de cómo la cultura china a menudo prefiere la obra sutil a la declaración explícita. GESTO DEL TÉ. [Tea gesture]: Expresión laserina de gratitud, de golpear dos veces de manera sutil los dedos índice y corazón sobre la mesa, con el propósito de agradecer el gesto de haber sido servido de agua durante una clase, sin generar la interrupción notable de esta. - 66 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO “Arigato (ありがとう)”: Existe la falsa creencia de que este término japonés nace directamente del portugués “obrigado”, debido a que durante los siglos XV y XVI, los portugueses introdujeron el cristianismo a la isla, haciendo así que el japonés adoptase muchos términos de este idioma; y también debido a ser casi un cognado con esta palabra. Sin embargo, se sabe que no es así, debido a que esta palabra ya se utilizaba mucho antes de la llegada de los portugueses a Japón.