Este axioma emerge del axioma original, siendo el conflicto la naturaleza misma de la existencia, dado que todo lo que existe afecta a todo lo demás. Sin embargo, por otro lado, existe un conflicto que no es propio de los entes, sino que emerge de la relación entre ellos. Este es el “conflicto emergente”, el cual solo tiene lugar cuando los entes se afectan entre sí, y cambia su naturaleza por la manera en la que lo hacen. CONFLICTO EMERGENTE. [Emerging conflict]: 1. Oposición entre entes inherente a su coexistencia. 2. Contraste de intereses que emana de la interacción entre entes. 3. Segunda etapa en la evolución de un conflicto, según el modelo de Moore, en la cual las partes se identifican mutuamente como adversarias, se atribuyen intenciones negativas y el problema se hace visible, aunque aún no se han iniciado procesos formales de regulación. 4. Confrontación entre el ente que afecta y el ente afectado. Este conflicto emergente queda sostenido en el “axioma del conflicto emergente”, que dice que la pretensión de ofensa entre entes existirá de manera directamente proporcional a la forma en la que sus intereses son enfrentados. De esta forma, cuando dos entes pretendan estar en una misma ubicación espacio temporal, tenderán a chocar, y lo harán con más violencia cuanto más directamente se dirijan a dicha posición. AXIOMA DEL CONFLICTO EMERGENTE. [Emerging conflict axiom]: Principio fundamental que dicta que emergerá la pretensión de ofensa entre entes en proporción a la convergencia de los vectores de sus intereses. Siendo así, la naturaleza de los seres vivos ha desarrollado mecanismos para facilitar la “simbiosis” y la colaboración entre entes, y así permitir la coexistencia de estos sin que se entiendan constantemente como oposición. De cualquier otra manera no podrían sobrevivir, pues cualquier ente vivo entendería como antagonista a cualquier otro, dado que, en cierto modo, estarían en oposición por estar usando los mismos recursos del medio para su supervivencia. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 91 - SIMBIOSIS. [Symbiosis]: Interacción prolongada y recíprocamente beneficiosa entre organismos. De esta manera, los entes en general, y de manera más notable, los entes vivos, se relacionan y colaboran de manera espontánea, por ser dicha colaboración producto de la selección natural, por dar lugar a una mayor potencia de éxito, por emerger un ente con mayor capacidad que la propia de la suma de las partes. O sea, que existe la tendencia natural de los entes a colaborar por haberse seleccionado aquellos que lo hacen por dar lugar a una forma de existencia más eficiente. Por tanto, esta colaboración manera espontánea que surge entre entes se llama “fenómeno del amor”, siendo este la expresión de una tendencia a la colaboración inherente a la existencia. FENÓMENO DEL AMOR. [Love phenomenon]: Tendencia propia de los entes a colaborar para evitar la convergencia de sus vectores de interés, propiciando su alineación paralela o divergente. Este fenómeno es la manifestación eristológica y conductual del amor, dando lugar a una sinergia que se sustenta en la lógica de que la cooperación resulta ser el método más eficiente para mantener la integridad de los implicados y alcanzar propósitos comunes, en coherencia con el axioma de mínima energía y el axioma del debate. Esto queda sostenido en el axioma del conflicto emergente. Siendo así, se entiende el “amor” como un condicionamiento endógeno de un ente, típicamente vivo, que le lleva a colaborar con otros sin necesitar razonar los motivos, siendo germen de entidades más complejas. Así, el amor es el aglutinante que lleva a generar y a mantener cohesionados organismos, sociedades y entidades mayores. AMOR. [Love]: 1. Condicionamiento, de origen endógeno, con el que un ente genera un vínculo afectivo con otro, que facilita la cohesión del grupo, a diversas escalas. En su manifestación eristológica, da lugar al fenómeno del amor. 2. Manifestación sentimental que un ente expresa por un concepto que considera propio, cercano o de interés, así como por una persona o ente con la que comparte paralelismo en los vectores de interés. 3. Emoción emergente del apego a un ser. 4. Máxima expresión de la pasión. 5. Sentimiento de la vida. 6. Fenómeno emergente de experimentar el conocer. 7. Impulso de transcender en otro. El amor no es un sentimiento místico, sino una estrategia de supervivencia seleccionada por la naturaleza porque la colaboración es más eficiente que el conflicto. Es un mecanismo que busca la sinergia y la cohesión. - 92 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO De esta forma, la gratitud se define como la “acción de reconocer las causas y efectos”, típicamente de un acto percibido como beneficioso. Y por ende, el amor, al ser esa tendencia a colaborar, es una forma pre-racional e instintiva de este mismo reconocimiento. Un ser “ama” (colabora con) a otro porque, a un nivel fundamental, reconoce el efecto positivo (mayor eficiencia, supervivencia) de esa colaboración. “Amar es agradecer la función de otro, y por ende, tender a continuar con la relación común.” Sin embargo, desde nuestra perspectiva humana, llamamos amor únicamente a la emoción relacionada con la oxitocina, y al vínculo asociado a ella. Esta forma de “sentir” amor es real, sin embargo; es tan real como lo puede ser la tendencia de un alga a buscar otras para generar una comunidad que favorezca la supervivencia de la especie. SENTIR. [To feel]: Acción autoconsciente de las causas y efectos de las propias reacciones. Sin embargo, el amor en los humanos se manifiesta de una manera más compleja, mas, pese a ello; sigue siendo únicamente una forma de mantenernos juntos entre nosotros y separados de aquello que percibimos perjudicial. Esto se puede ver en la forma tan sencilla que tenemos la humanidad de sentir amor hacia cosas funcionales, como puede ser un compañero, una mascota o una máquina que nos haga un servicio. Sin embargo, notamos la ausencia de amor cuando algo lo entendemos como perjudicial a corto plazo, tal y como un animal venenoso, un cuerpo en descomposición o un depredador que acecha en la oscuridad. De esta forma, el amor puede inducirse o fomentarse, haciendo que los conceptos en los que mantenemos nuestra percepción sobre algo se centren en las cosas que nos afectan positivamente de un ente. Ejemplo de esto es una abeja, que puede picarnos en defensa de su enjambre, así como puede generarnos una reacción alérgica con ello. Sin embargo, comienza a ser objeto amado cuando la pensamos como una laboriosa trabajadora comunitaria, que entrega su vida a sus iguales para ofrecernos miel, y además, poliniza las plantas que nos dan oxígeno. De esta manera, un animal más del entorno puede ser considerado como algo de lo que huir, o algo con lo que colaborar; estando esa colaboración directamente ligada al amor que generamos sobre la abeja por reconocerle las causas y los efectos de lo que nos aporta. “El amor a un ente puede emerger cuando se orienta el foco de atención a los elementos funcionales de este.” O sea, que el amor emerge cuando somos capaces, racional o irracionalmente, de atribuir a un ente aspectos, causas o efectos que nos resultan positivos. Y por tanto, cuando somos agradecidos estamos favoreciendo la colaboración, por señalar lo funcional y generar amor, señalando este como aquello sobre lo que se sustenta nuestra convivencia. “Al agradecer se induce el amor del agente que agradece y del paciente al que se agradece”. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 93 - Al igual que ocurre con sentimientos similares, o con el mismo que surge del agradecimiento; marca la diferencia el hecho de simplemente reconocerlo y notarlo para un mismo, que el hecho de explicitarlo y hacérselo ver directamente al contrario. Un agradecimiento puede ser expresado con palabras que lo referencien de forma directa, que destaquen y comenten los efectos que ha provocado la obra agradecida; potenciando al máximo su eficacia, pues al individuo le quedará totalmente claro lo positivo de su obra, y qué es exactamente lo que debe procurar cultivar y repetir. Algo parecido ocurre en el amor; aunque se pueda entender o dar por hecho que una persona ama a otra, es óptimo reforzar esa idea por medio de acciones o declaraciones que aseguren al otro que lo que siente es recíproco, o al menos, es algo reconocido y apreciado; y que es tan necesitado como él o ella entiende que necesita a la otra persona para prosperar. Por lo tanto, para que una relación nacida del amor funcione, debe estar en constante evolución, buscando la mejoría, y mostrando que el valor de ese enlace sigue siendo necesario para todas las partes implicadas. Es por todo esto que amar de manera genuina ha de ser entendido como un proceso que responde al mismo ciclo del agradecimiento, “dar, recibir y devolver”. Esto es lo que hará que la relación sostenida en el amor sea recíproca y aumente en su unión, manteniendo el respeto por el otro. Así pues, se debe de amar en primer lugar, después hemos de dejarnos ser amados, y por último, devolver el amor engrandecido por nuestra experiencia, permitiendo que otros aprendan del ejemplo de dar sin necesidad de tener en cuenta lo que se recibirá. “El amor y el agradecimiento responden al mismo ciclo virtuoso de dar, recibir y devolver.” En resumen, el amor es la gratitud en su estado más puro, elemental y biológico, resultando en un mecanismo que condiciona al ente a valorar y cooperar con otros entes, antes incluso de que lo procesemos conscientemente. La expresión verbal “gracias” sería la manifestación racional y social de este mismo impulso primario, pues reafirma el reconocimiento de la colaboración y deja de manifiesto el valor que el agente que agradece le otorga al papel del paciente al que se le agradece. En síntesis: El amor es un mecanismo de control de conflictos inherente a los seres vivos, tal y como el agradecimiento. El amor es una estrategia de colaboración seleccionada por la evolución, tal y como el agradecimiento. El amor, puede ser entendido como la forma más instintiva y fundamental de la gratitud. - 94 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Reconocimientos de amor como expresión de gratitud: En español: Dentro de nuestro idioma, el español, podemos encontrar tres expresiones que hacen referencia directa a la manifestación del amor como tal, tratado en el apartado anterior; teniendo cada una un distinto nivel de explicitud y referencia directa al sentimiento. “Te amo”, siendo la principal y considerada la más firme en cuanto la expresión del amor, tiene su origen en la palabra latina amare, infinitivo presente activo de amo. Amo significa “tener afecto”, “querer”, “entregarse/darse al amor”, “estar enamorado (de)”, “deleitarse (en)”, “tener afición (a)”, y curiosamente; “agradecer un favor”. Mismo origen que comparten expresiones como “je t’aime” en francés o “ti amo” en italiano. Con esta última acepción, es más que evidente la relación intrínseca que posee este término con el agradecimiento. A día de hoy, “amar” es el verbo utilizado surgido de este otro. Es la manera más directa y precisa de declarar este sentimiento hacia alguien o algo, y por lo evidente que resulta, normalmente se le considera una palabra reservada a grandes muestras de amor, comúnmente en casos con implicaciones románticas (de un sujeto de una pareja hacia el otro), o por el contrario; en casos donde se quiere exagerar o dramatizar lo mucho que algo gusta (por ejemplo, una acción; “amo ir al cine”). Con esta expresión no queda duda alguna de lo que se quiere transmitir, pues es un empleo directo del verbo nacido del sentimiento en cuestión. AMAR. [To love]: 1. Aprender. 2. Ampliar y mantener la atención más allá de los límites propios. 3. Ubicación de la felicidad propia en la felicidad de otro ente. Conociendo las definiciones exactas de esta palabra, es entonces posible discernir parte de uno de los significados originales en ella, es decir; el del agradecimiento. Por medio de ubicar parte de la felicidad propia de un individuo en otro ente, entendemos que reconocemos en él ciertos rasgos que consideramos como beneficiosos, y que en el caso de una relación unida por amor; son destacados y tenidos en cuenta por medio del cultivo de esta, repitiendo acciones que reciprocan ambos lados. Así pues, se cumple la regla de “dar, recibir y devolver” que va implícita en el intercambio del agradecimiento. “Te quiero”, del latín quaerere, que significa “buscar” o “pedir”; la palabra “querer” que da base a esta otra expresión del amor es, probablemente, la más utilizada en general, y la que más sentido tiene de ser usada en una amplia gama de contextos. QUERER. [To want]: 1. Voluntad o disposición de obtener, alcanzar o realizar algo, que induce o impulsa a un ente a obrar en consecuencia. 2. Manifestación del deseo o interés que guía la intención y obras del sujeto hacia un objetivo o fin específico.” TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 95 - A día de hoy, y en este asunto concreto, podría entenderse el “querer a alguien” como tener el deseo, la necesidad o el propósito de poseer a esa persona, de tenerla para sí mismo; esto es lo que se da a entender si se piensa en el significado literal. Sin embargo, prestar atención a la forma literal y significado crudo de “te quiero” hace que la expresión mute de algo cálido a frío, pues el sentimiento codicioso que va unido a ella la vuelve incluso desagradable si se piensa con detenimiento. No obstante, es natural que el significado original o base de un término mute a razón de cómo es utilizado por los usuarios del lenguaje en el que está alojada, por lo tanto, es posible discernir que esta expresión va más allá; que pretende transformar ese ansia en un deseo por estar con alguien o hacer algo, entendiéndose que dicho ente aporta algo positivo en la vida del que lo desea. O incluso más allá, si nos remontamos a una de las acepciones del latín, la que quiere decir “buscar”, se puede apreciar un tono mucho más romántico, siendo que “querer” a un ente implica estar en constante movimiento para dar con él y disfrutar de su presencia; cosa que le devuelve la calidez a la expresión. En este caso, el agradecimiento no resulta tan evidente, más allá del que pueda surgir de forma lógica entre interacciones que califiquen dentro de este sentimiento, y vean la necesidad de darse las gracias por obras positivas que aporten unos sobre los otros. Por lo tanto, y precisamente por todas estas implicaciones; es natural que sea la expresión más corriente de las tres aquí expuestas, pues lo que cada persona busca en otro ente puede ser tan variado como intereses y curiosidad haya en el mundo. “Te adoro” es una curiosa expresión del amor que nace del latín adorare, palabra formada por la preposición acusativa ad y el verbo orare; que se puede traducir como “orar hacia (algo, alguien)”. Su significado apenas ha variado hacia el moderno, pues “adorar” fue, es y, posiblemente, seguirá siendo un verbo utilizado para expresar una fuerte admiración hacia un ente, sin importar de dónde surja dicha admiración o qué propósito tenga. ADORAR. [To adore]: 1. Sentir o expresar profunda devoción, amor y respeto hacia alguien o algo, generalmente con un carácter reverencial o sagrado. 2. Acto de manifestar una exaltación intensa que tiende a implicar admiración, veneración o culto hacia un ente. Como término de expresión del amor, puede resultar algo desnivelado respecto a sus hermanos “te amo” y “te quiero”, debido a que la inclusión de un tinte espiritual o de alabanza parece magnificar el sentimiento hacia un punto que puede resultar hiperbólico, o incluso sarcástico o poco serio en ocasiones. Pese a ello, si se ignoran las potenciales intenciones sarcásticas y dramáticas, y se presta atención al significado pleno; podría llegar incluso a considerarse la mayor expresión de amor de entre las tres. Al fin y al cabo, equiparar los sentimientos hacia alguien con aquellos que se les tendría a una figura digna de homenaje y culto, es poner sobre el ente amado una serie de valores y características que lo hacen ver fuera de lo común a ojos de aquel que lo ama. - 96 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Por lo cual, el propio acto genuino de adoración y admiración hacia otro, es en sí una manera de agradecimiento, ya que mediante el reconocimiento y enaltecimiento constante de sus obras y rasgos positivos, se le está haciendo entender que todo aquello es beneficioso y no pasa desapercibido, instándole a seguir por ese camino. “Amar es agradecer la forma en la que lo amado afecta.” En catalán: “T’estimo” es la manera catalana de expresar el amor. Su origen, a primera vista, puede resultar algo más distinto a las anteriores expuestas; pues procede del latín aestimare, infinitivo presente activo de aestimō, que significa literalmente “estimar”, “valorar” o “tasar”. Así mismo, cuenta con otra acepción, la cual es “apreciar” o “considerar”. APRECIAR. [Appraise / Appreciate / Cherish]: 1. Atribuir valor notable. 2. Reconocer y estimar la agencia y efectos de un ente. 3. Percepción positiva del vínculo existente entre entes. ESTIMAR. [To estimate / To esteem]: 1. Realizar un cálculo en base a la información poseída. 2. Tenerle afecto y/o apego a algo o alguien. Tanto la primera acepción como la segunda de ambas palabras comparten uno de sus significados de forma casi literal, siendo este el de sentir afecto y/o apego hacia un ente, o entender positivamente el lazo entre ambos. En esta instancia, se entiende una relación directa con el amor, siendo obvio que se apela inmediatamente a este sentimiento; y pudiendo entender que es esta acepción precisamente la que dota de este significado al “t’estimo”. No obstante, la primera acepción resulta ostentar un significado aún más profundo de lo que aparenta, así como una conexión con lo anterior visto. Teniendo en cuenta las primeras acepciones de cada término, siendo el reconocimiento hacia un ente en “apreciar”, y realizar un cálculo sobre un ente en “estimar”; podemos discernir que, tanto en un como en otro, el factor compartido es el de otorgarle un valor a algo en base a una magnitud concreta. Resulta evidente que una de dichas magnitudes va a ser el amor, valorando al sujeto en base a cuánto amor se siente por él; mas es la otra la que resulta interesante y relevante dentro de este tratado. De forma inconsciente, realizamos una obra de agradecimiento al valorar lo que otra persona hace por nosotros o nos aporta, tendiendo a apreciarla y estimarla más cuantas más cualidades positivas nos aporte. Por lo tanto, lo que puede resultar como algo frío e incluso fuera de lugar, en este caso, el otorgarle un valor a algo; acaba pareciendo un hecho agradable y bello a causa de que la magnitud elegida para calcularlo se escape de lo material y superficial, y opere bajo la premisa del afecto y el amor genuinos. De manera similar al “te quiero”, esta expresión típicamente usada por la población catalanoparlante es un viaje curioso hacia la comprensión de palabras que pasan desapercibidas, más allá de su intención original, y las dotan de un nuevo color que puede mutar su mensaje en algo más sólido. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 97 - En inglés: Si nos remontamos a la primera instancia del origen de la expresión inglesa “I love you”, encontraremos que el término “love”, tras mutar ligeramente por siglos en lenguajes más antiguos como el protogermánico o el inglés medio; proviene de una palabra protoindoeuropea, la cual es “*lewbʰ-”. Esta palabra quiere decir “desear”, “querer” o “codiciar”, “admirar” o “alabar”, “amar”, y, curiosamente; “estar trastornado”. Así mismo, este origen lo comparten las expresiones “ya tebya lyublyu (я тебя люблю)” en ruso o “te iubesc” en rumano. Por el lado de la admiración, se encuentra un enlace directo con el agradecimiento, como se ha visto anteriormente; mas, en por el lado del querer, es algo más rebuscado. En el inglés, “querer” se traduce literalmente como “want”, de nuevo, una palabra que ha sufrido una larga evolución, mas prácticamente desde el principio, ha venido a significar “vacío”o “falta de”. Entonces, haciendo un ligero paralelismo con el quaerere latín, se entiende que dentro de esta expresión, aquel que la sienta, experimenta una sensación de vacío al no tener al ente que desea, siendo éste necesario para la completitud del agente; y ahora sí, pareciéndose mucho más al “amar” español, lo cual implica ubicar la propia felicidad en otro ente ajeno. Esta es la única forma explícita y de pleno significado que existe en este idioma para expresar el amor, lo cual es algo limitante, debido a que ese mismo va a alterarse en función del contexto y persona; y no al revés, que cada situación tenga su expresión concreta, como ocurre en otros casos. Ya que posee implícitos los significados de querer o adorar algo, se sobreentiende cuál tendrá más peso en función de hacia qué o quién vaya dirigido; quizás haciendo más complicado su uso a alguien ajeno a este idioma. En indonesio: “Saya cinta kamu” es una de las múltiples expresiones en indonesio que existen para expresar el amor, siendo esta una común en general; típicamente reservada hacia parejas o sujetos a los que se les profesa un profundo amor. “Saya” es una de las maneras de decir “yo” en este idioma, y esta en concreto, denota más formalidad y respeto en el mensaje. Así mismo, “cinta” tiñe de un tono más poético y literario el amor expresado. Una expresión alternativa a esta, y de uso más coloquial, sería “aku sayang kamu”, que es también bastante usada entre familiares y amistades. Tanto cinta como sayang son palabras provenientes del malayo, la primera, a su vez; teniendo origen en el sánscrito cintā (चिन्ता), que significa “pensamiento/pensar”, “triste”, “preocupación”, “cuidado”, “ansiedad”, “reflexión” y “consideración”. Ambas, en su origen malayo, funcionan como nombre y verbo que quiere decir “amor” o “tener afecto (hacia algo)” y “amar”, respectivamente. Sayang también funciona como interjección para expresar pena, y como adjetivo cariñoso para referirse a alguien, similar a “cariño” o “querido”. Si tomamos como referencia el término sánscrito cintā, podemos ver que incluye una serie de otros sentimientos y acciones consigo que podrían ser relacionados al agradecimiento. Los más evidentes serían aquellos que implican un “pensamiento”, y una “reflexión” y “consideración”; siendo que los tres incluyen un proceso de pensamiento consciente, que tiene en cuenta - 98 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO aquellos rasgos u obras del paciente, teniéndolos presentes como motivos suficientes para que el paciente sea merecedor de dicho amor. Se entiende que este sentimiento es algo más profundo que una simple reacción hormonal o amor ciego, pues está sostenido en unas bases que buscan reflexionar sobre ello para entender mejor al otro, y poder cuidarle de la mejor manera posible. Como se ha explicado anteriormente, en esta forma de manifestar el amor sentido está implícito el término “saya”, que quiere decir “yo”, y por ello; en la Esgrima Láser hace referencia al instrumento “saya”, que se entiende como una representación poética del propio dueño del arma. SAYA. [Saya]: Instrumento cilíndrico y hueco, destinado a la protección recíproca del arma láser y de su usuario, cubriendo la hoja cuando no esté dispuesta en el medio, facilitando su seguro manejo, literal y figuradamente. Es por ello que la “luz” del arma queda “asimilada” en el saya, tal y como el conocimiento ha de quedar dentro de uno mismo, evitando sacarlo de nuestro interior y usarlo para herir a otros. LUZ. [Light]: 1. Radiación electromagnética de longitud de onda dentro del espectro visible (400 nm - 750 nm). 2. Término que se usa para definir y hacer mención metafórica al conocimiento, así como a la cultura universal y científica. 3. Voz y concepto académico que se usa para dar inicio a un saludo común. 4. Voz básica del Juez con la que da comienzo un asalto de duelo. 5. Nombre que recibe un documento formal escrito por el Kigen y con pretensión de dar a conocer una información crucial. 6. Radiación imaginaria emitida desde la sencillez armada del agente y que nos facilita visualizar las posibilidades de generar una acción ejecutiva exitosa en el cuerpo del paciente. 7. Zona del paciente donde es posible el éxito de la obra ejecutiva agente. 8. Espacio interior de una estructura destinada a la entrada o salida de algo. 9. Espacio interior del ánima del arma láser. ASIMILAR. [To assimilate]: 1. Procesar e interiorizar la información adquirida. 2. Acción de introducir la hoja ignita en el jiwa del saya. Continuando por la línea de terminología laserina, en esta expresión concreta, no solo coincide “saya” con un término propio de la Esgrima Láser, sino que también “cinta” y “kamu” hacen referencia a otros dos; que se explicarán a continuación por puro gusto y como anécdota, debido a la curiosa coincidencia de esta expresión. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 99 - “Cinta”, o en su forma verbal, “encintar”, hace alusión a la acción que consiste en intercambiar el “asimento” del arma desde una mano hacia otra. CINTA. [Barter / Cint]: 1. Intercambio de asimento entre manos. 2. Pieza textil, que permite la sujeción y ajuste de la máscara a la cabeza. ASIMENTO. [Grip]: 1. Forma en la que un individuo empuña un arma y las posibilidades de la técnica concreta que esté utilizando. 2. Forma de coger un arma y lugar por donde está transmitida la fuerza a esta por parte del usuario. 3. Elemento encargado de establecer contacto entre el arma y el cuerpo del usuario. 4. Elementos y zona de contacto entre el arma y el usuario, que da lugar al sostenimiento del instrumento y a la creación de la sencillez. 5. Contracción de la palabra asimiento, que con el uso, ha adquirido el significado específico relacionado con el arma láser. ASIMIENTO. [Grip]: Sinónimo de asimento, siendo la forma original de esta palabra, que se vio contraída por el uso. El uso ha hecho que la palabra asimento adquiera una semántica específica que la hace propia, refiriéndose específicamente al asimiento del arma láser, o a la manera de asir otras armas estudiada desde la perspectiva laserina. Y por último, “kamu”, cuyo origen en este caso proviene del japonés, significando “morder” o “masticar”; debido al efecto que se genera con el saya, que podría ser similar a que éste está mordiendo al emisor para mantenerlo solidario y sujeto. KAMU. [Kamu]: 1. Efecto que se produce al conectar el emisor con un beru, generando presión entre ambos, dejando el arma encajada, sujeta y solidaria al saya. 2. Octavo paso del iai, que consta del movimiento de giro o tornada de la guarnición sobre el beru, para posibilitar el ajuste de una sobre otra, pretendiendo que ambas queden solidarias. En griego: Hay diferentes formas de concebir el amor en griego, pese a ello, “s’agapò (Σ›αγαπώ)” es la expresión más utilizada, y lo que sería un equivalente al “te amo” español, por su significado. Agápē (ἀγάπη) es una palabra proveniente del verbo agapáō (ἀγαπάω); cuyo origen real parece ser, a día de hoy, desconocido; debatiéndose si es un término que nace del protoindoeuropeo, de las lenguas semíticas, o del precursor del actual abjasio. Lo que sí se conoce es el significado concreto de éste, siendo la mayor manifestación del amor, un sentimiento incondicional, desinteresado, reflexivo y altruista; extendiéndose más allá de lo material, y siendo también utilizado como lo que se entiende por el amor que Dios profesa hacia los humanos, y viceversa. - 100 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Entendiendo esto como una declaración magnánima del amor, podría parecer una expresión reservada a casos y sujetos concretos, como una pareja, un descendiente, o al mismo Dios. Sin embargo, es la manera más común utilizada por los griegos modernos para exteriorizar este sentimiento, por lo que se entiende que, con el paso del tiempo, se ha ido amoldando al uso coloquial, perdiendo esa grandeza y vastedad que poseía en sus orígenes. De igual manera, al contar también con un significado que puede entenderse como la adoración hacia un ente, sería correcto compararlo, en ocasiones, al “te adoro” español. Sabiendo esto y lo anterior, es sencillo pues ver reflejado el sentimiento de agradecimiento en ello, esencialmente por el tinte altruista y de alabanza; pues en sí mismo puede servir como ese favor que perpetúa el ciclo de dar, recibir y devolver, entendiendo que dentro de éste se deja implícito el agradecimiento porque el ente que lo recibe esté presente en nuestras vidas. En maorí: No existe una equivalencia directa a cómo concebimos las expresiones “te amo” o “te quiero” en maorí, sin embargo, la utilizada para transmitir este mensaje sería “aroha nui”. Aroha, es un término que significa literalmente “amor”, y tiene sus raíces en la palabra protoaustronesia “*qaləpan”; que significa “amor”, “piedad”, “preocupación” o “compasión”, y a su vez proviene de “*qaləp”, que significa “llamar”, “atraer”, “hacer señas”, o “saludar”. Es un cognado del hawaiiano aloha, el cual es mayormente utilizado como expresión de saludo, mas también puede usarse para expresar este sentimiento. Aroha no solo significa amor hacia un similar, sino que también se extiende al amor por la naturaleza y todo el entorno que nos rodea, entendiendo que esta compasión y cuidado son utilizados para construir un futuro en base a la conservación del medio. En definitiva, es una expresión del amor que abarca todo lo posible, desde lo más pequeño hasta lo más vasto; y que ofrece un servicio al ente amado por medio de dicha compasión, complementada con una preocupación genuina y un cuidado activo hacia ello. Así pues, se entiende que el agradecimiento hacia todo y todos los que nos rodean se cumple mediante esta implicación en su mantenimiento y crecimiento; el cual perpetúa el ciclo al ofrecer una existencia agradable y cómoda al agente, gracias a que éste ha sabido cuidar del paciente. Aroha nui significa literalmente “mucho amor”, y es la expresión coloquial utilizada dentro de este idioma. Existen múltiples maneras de comunicar este sentimiento, variando entre las más directas y sencillas, como la ya mencionada; hasta aquellas que especifican lo que se siente en el momento, como añorar o desear a alguien, o calificarlo como alguien muy especial y valorado. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 101 - El perdón como obra de gratitud: La tesis central de este texto es que la obra del perdón, tanto en petición como en concesión, es un acto de agradecimiento. Se agradece el valor que la otra persona y la relación aportan, o podrían aportar en el futuro, y de esa forma se considera que ese valor es superior al daño causado por la ofensa. En un principio, el “perdón” resultará gratitud por ser una obra destinada a conservar el vínculo roto o deteriorado por el agente que se disculpa. PERDÓN. [Forgiveness / Pardon]: 1. Eximir o liberar voluntariamente de los efectos negativos de la obra o acción. 2. Obrar de manera no ejecutiva ante la oportunidad de ello. Siendo así, el perdón, tanto al ser pedido como concedido, resulta tener un agradecimiento implícito por asumir que el destinatario es causa y efecto de unos rasgos útiles en la relación, que se pretenden conversar, reparar o, incluso, ampliar por medio de esta interacción. Por ende, el perdón es una obra que repara los vínculos deteriorados como reconocimiento de la valía de ellos, o de otros emergentes de aquel del que se pretende el perdón o del que lo pide. Por ende, al pedir perdón y otorgarlo, se le está agradeciendo implícitamente al otro sus aportes pasados, presentes o futuros. “Se perdona como agradecimiento implícito y consideración de aquello que aporta o puede aportar el otro.” El perdón en la teoría de vectores: La ofensa que precede al perdón es, en la Teoría de Vectores, la manifestación de una convergencia de vectores de interés que ha culminado en un choque, entendiendo este como un asalto. Tras el impacto, los vectores tienden a una divergencia reactiva: el resentimiento y la ruptura de la relación, dando lugar al fenómeno del olvido o, siendo menos funcional aún; a un feudo de sangre. El perdón es el sacrificio deliberado que se realiza para contrarrestar esta divergencia y realinear los vectores hacia el paralelismo. - Quien pide perdón realiza el sacrificio de su ego y asume las consecuencias. - Quien otorga perdón realiza el sacrificio de su ego y del derecho a la retribución. Ambos sacrificios son inversiones energéticas destinadas a un propósito común como será la restauración de la cohesión y la eficiencia del sistema relacional. Perdonar es, por tanto, la obra de reorganización vectorial haciendo que los vectores vuelvan a ser relativamente paralelos tras su divergencia repentina tras el choque. - 102 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Dicho de una manera más técnica, la ofensa que requiere perdón es, en esencia, una convergencia destructiva o un choque de vectores de interés. El “resentimiento” y/o el “rencor” es una divergencia sostenida post-choque. RESENTIMIENTO. [Resentment]: 1. Percepción de ira procedente del recuerdo de un conflicto. 2. Estado emocional caracterizado por la persistencia de disgusto, malestar o enojo hacia un ente, generalmente originado por una ofensa, agravio o injusticia percibida, y mantenido en el tiempo. RENCOR. [Rancor]: Separación sostenida de los intereses de los entes que han obrado con la ofensa entre ellos. Tanto el resentimiento como el rencor tienen origen en el “fenómeno del resentimiento”, el cual es la divergencia de los vectores de interés de unos entes tras haber tenido lugar la convergencia total de estos, o sea, la ofensa, y por ende, el asalto. FENÓMENO DEL RESENTIMIENTO. [Resentment phenomenon]: Separación de los vectores de interés de dos entes tras haber convergido, tendiendo a la divergencia por como efecto. Este fenómeno del resentimiento tiende a ser habitual, resultando un mecanismo natural para evitar la interacción con entes que ha resultado, resulta o podría resultar en oposición manifiesta con ofensa incluida. Siendo así, todo ente tenderá a separarse en su interés de otro ente con el que perciba que puede repetirse un asalto, como método de profilaxis del conflicto futuro. “El resentimiento y el rencor son mecanismos naturales con la función de alejar a entes que se han resultado nocivos entre sí.” El perdón, por tanto, es el “sacrificio” consciente para realinear esos vectores hacia el paralelismo. Dicho de otras palabras, cuando un ente agente perdona a un ente paciente, está haciendo un esfuerzo por superar su tendencia natural a evitarlo, reorientando sus vectores de interés de nuevo hacia dicho paciente, que previamente ha sido percibido como nocivo. Siendo así, se puede entender que existen claros aspectos funcionales en obrar ofreciendo el perdón, pues este aumentará la capacidad de influencia del agente que perdona sobre aquel paciente que nota su error. Quien otorga el perdón ejercita la resiliencia, facilitando la superación de la herida moral, así como aumentando notablemente el optimismo, por sentir que apuesta por la relación de ambos. Quien recibe el perdón recupera la esperanza en el vínculo y reconstruye su autoeficacia social al ver que puede reparar sus errores. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 103 - Perdón como ciclo de dar, recibir y devolver: El perdón se otorga por los beneficios ofrecidos para aquel agente que perdona, sin tener en cuenta el reconocimiento del sacrificio del paciente perdonado. Esto hace que se replique el ciclo del agradecimiento, de “dar, recibir y devolver”. - Siendo así, el perdón se dará sin esperar nada a cambio, simplemente por la voluntad propia de no portar el peso y condicionamiento de los actos propios que genera el resentimiento. - Por otro lado, el perdón se recibirá sin pensar en ello, para facilitar la redención de aquel que busca el perdón, facilitando la interrelación futura, la cohesión y la colaboración. - Y por último, el perdón se devolverá, pues si un ente ha sido perdonado por sus errores, será de ser agradecido el perdonar los errores de otro, dado que por el principio de mediocridad, todos somos propensos a errar, debiendo ser dichos fallos sustento del aprendizaje;, y no lastres que nos impidan o dificulten la adquisición del conocimiento futuro. Acciones de pedir y conceder el perdón: En las acciones que conforman la obra del perdón, existen dos elementos diferenciados: Por un lado estará la petición de perdón, donde queda manifiesto, de forma implícita o explícita, el reconocimiento del error de aquel que pide el perdón. De esta forma pedir perdón se muestra como una faz de cesión y un acto de humildad que busca desescalar el conflicto potencial emergente del fallo, o minimizar las consecuencias de este. En esencia, la petición del perdón es un agradecimiento anticipatorio por la magnanimidad del otro. “Pedir el perdón es agradecer la cortesía del otro antes de que se manifieste.” Por otro lado, será acción propia del perdón el ofrecimiento y entrega de este. Otorgar perdón es una demostración de sabiduría y control del medio. Podría verse como una inversión estratégica que inhibe la génesis del odio y tener en cuenta la agencia falible del opositor. Es, básicamente, un agradecimiento consolidativo por el valor futuro del vínculo. “Dar el perdón es amar, y por ende, agradecer la forma el ente perdonado afecta.” - 104 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Obrar dando el perdón es la herramienta más eficaz para la profilaxis del odio. Al perdonar, se re-humaniza al ofensor, negándose a reducirlo a su error. Por tanto, se le reconoce como un ente complejo y valioso, cuya contribución futura se considera más importante que su fallo pasado. Y así, se le agradece implícitamente por la oportunidad de fortalecer el vínculo a través de la superación de la adversidad. Perdonar como ejercicio de virtud: El perdón es un ejercicio práctico de los cuatro principios de la Dikaiosyné. O sea, que para perdonar se requiere humildad para admitir el error o para no ejercer el derecho a la venganza; sabiduría para entender que la cohesión es más valiosa que el rencor; honestidad en el arrepentimiento o en la concesión; y coherencia con el propósito de mantener el vínculo. El perdón del agente no tiene plena función sino existe el reconocimiento de aquello que se perdona por parte del paciente, al que se pretende perdonar. Debe quedar claro que perdonar no es sinónimo de condonar ni olvidar. Esta diferenciación es crucial, pues condonar haría que la petición del perdón fuese un truco para desquitar la deuda adquirida con alguien, lo cual resulta ineficiente para todas las partes, pues se rompe el derecho natural de la propiedad y del pacto. Así mismo, olvidar un error de otro hace al ente que perdona volver a dar lugar al medio donde ese error tenderá a reproducirse. Perdonar, por ende, es una decisión táctica, no un borrado de la memoria. Se elige no alimentar el vector del resentimiento y se actualiza el análisis del medio con la nueva información. Esta capacidad para disociar la respuesta emocional de la evaluación analítica es una de las marcas distintivas de la maestría en el control del conflicto. El perdón se convierte así en una obra que permite la reconciliación sin incurrir en la ingenuidad, manteniendo la seguridad del sistema a la vez que se restaura su cohesión. “El Diestro Sublime, al perdonar, no borra el dato, sino que lo tiene en cuenta para evitar errores futuros.” Por tanto, para perdonar con la razón, se deberá procurar la reorganización de la relación entre el agente que perdona y el paciente perdonado, evitando volver a configurar el medio de forma que las mismas circunstancias tengan lugar; pues un ente tenderá a obrar de la misma manera ante el mismo medio, salvo que se produzca un cambio muy radical de dicho ente. “La gente no cambia, solo se modera.” La ofensa se registra como inteligencia, o sea, como datos del opositor o potencial opositor futuro, y gracias al perdón se elige conscientemente no obrar sobre el vector del resentimiento, y sin embargo, obrar en base a los acontecimientos, evitando la divergencia de los intereses; mas no volviendo a estrechar tanto la relación con el ente que anteriormente ha ofendido. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 105 - “Cuando se perdona se deberá de evitar volver a la misma situación, para disminuir la posibilidades de tener que perdonar nuevamente.” Adicionalmente, se ha de entender que perdonar es “obrar de manera no ejecutiva ante la oportunidad de ello”, y por ende, es ejercicio de virtud en el uso de las armas, pues estas quedarán reducidas en su función a aquellas situaciones en las que el agente que debe perdonar no sea capaz de hacerlo, y por ende, se marcará la incapacidad de éste para haber superado el conflicto de manera eficiente, debiendo recurrir al uso de la ofensa por no tener otra alternativa, mas significando esto el fracaso del guerrero. “Pedir perdón es agradecer la oportunidad de reparar. Otorgar perdón es agradecer el valor futuro del vínculo.” La escucha activa como acto de gratitud: La “escucha activa” es un proceso cognitivo y conductual mediante el cual un agente dirige su capacidad de atención hacia la expresión de un paciente, con el propósito de abstraer, catalogar y relacionar la información transmitida, validando al mismo tiempo la agencia y la perspectiva del emisor. En el marco de la Eristología, esta obra trasciende la mera comunicación para convertirse en una de las manifestaciones más sutiles y eficientes del agradecimiento, operando como una herramienta de influencia pedagógica y de control del conflicto. ESCUCHA ACTIVA. [Active listening]: Técnica de intervención basada en prestar atención íntegra y genuina a los mensajes del interlocutor, demostrando explícitamente interés y validación, lo que facilita la exposición del conocimiento del paciente y la adquisición de información del agente. Para comprender la conexión fundamental entre escuchar y agradecer, es necesario partir del principio filosófico que sostiene que “estudiar es amar”. AMOR. [Love]: 1. Condicionamiento, de origen endógeno, con el que un ente genera un vínculo afectivo con otro, que facilita la cohesión del grupo, a diversas escalas. En su manifestación eristológica, da lugar al fenómeno del amor. 2. Manifestación sentimental que un ente expresa por un concepto que considera propio, cercano o de interés, así como por una persona o ente con la que comparte paralelismo en los vectores de interés. 3. Emoción emergente del apego a un ser. 4. Máxima expresión de la pasión. 5. Sentimiento de la vida. 6. Fenómeno emergente de experimentar el conocer. 7. Impulso de transcender en otro. - 106 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO AMAR. [To love]: 1. Aprender. 2. Ampliar y mantener la atención más allá de los límites propios. 3. Ubicación de la felicidad propia en la felicidad de otro ente. 4. Pretensión de trascender en otro. ESTUDIAR. [To study]: Poner atención a cualquier cosa diferente al ego. Cuando un agente estudia a un paciente, o sea, cuando le presta una atención sostenida, invierte un recurso finito y valioso: el tiempo y la capacidad cognitiva. Esta inversión permite adquirir información sobre la naturaleza del paciente, sus motivaciones y su perspectiva del medio. Según la teoría de vectores, a mayor información compartida, menor es la distancia conceptual entre dos entes en el “campo de interés”, lo que provoca que sus “vectores de interés” tiendan a una mayor alineación paralela. Este acercamiento, esta reducción de la divergencia potencial, es la manifestación del fenómeno del amor en su forma más elemental: una tendencia a la cohesión y la colaboración. La escucha activa es, por tanto, el acto de estudiar al otro en tiempo real. Al hacerlo, el agente no solo adquiere información, sino que está llevando a cabo una obra de agradecimiento implícito. Con ello, está reconociendo que el paciente es una fuente de conocimiento, ya sea como transmisor activo de datos o como objeto pasivo de estudio. Siendo así, esta valoración es, en sí misma, una forma de gratitud por la oportunidad de aprender y de expandir la propia masa de conocimiento. La escucha activa es un acto de agradecimiento porque cumple con las tres acepciones fundamentales de su definición. Primero, es una “acción de reconocer las causas y los efectos”: el oyente reconoce al hablante como la causa de la información y valora los efectos de dicha información en su propio sistema de conocimiento. Segundo, es la “atribución de la culpa de algo que resulta positivo”: el agente atribuye al paciente la “culpa” de haber aportado una nueva perspectiva, un dato relevante o una oportunidad para la reflexión. Y tercero, es el método más directo para “reconocer la identidad como persona de un ente”. Al escuchar activamente, se le está otorgando al paciente la condición de “agente”, de un ser con propósito y una perspectiva válida. Se valida su existencia como un ente con un vector de interés propio, no como un simple objeto en el medio. Este acto de validación es una de las formas más potentes de refuerzo social. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 107 - Desde la perspectiva del paciente, ser escuchado de manera activa es una experiencia profundamente gratificante. El cerebro humano, a través de su sistema de recompensa, está programado para valorar el reconocimiento social. Cuando alguien nos escucha con atención, se activan los mismos circuitos neuronales que se activan con otras formas de recompensa. El paciente percibe que su existencia, su experiencia y sus ideas son valoradas. Esto refuerza su perspectiva de sí mismo, concretamente en su autoeficacia y su Capital Psicológico, al confirmar que su voz y criterio tiene un efecto en el mundo. Esta sensación de ser validado es, en sí misma, una forma de gratitud recibida. El ser humano, como ente social, posee una necesidad intrínseca de ser reconocido como agente. La escucha activa satisface esta necesidad de la manera más directa, comunicando: “Te reconozco, te valido, tu afectación sobre el medio es notable para mí”. Esta es la razón por la cual la gente se siente agradecida cuando es escuchada: es una confirmación de su propia existencia presente y valor. En el ámbito pedagógico, la escucha activa es la herramienta fundamental del Maestro. Al escuchar a un discípulo, el Maestro no solo diagnostica su nivel de comprensión, sino que también obra con “influencia pedagógica”. Valida el esfuerzo del alumno, refuerza su autoeficacia y crea un medio de confianza donde el error es percibido como una oportunidad de aprendizaje, no como un fracaso. INFLUENCIA PEDAGÓGICA. [Pedagogical Influence]: Efecto de una obra cuyo propósito es aumentar la capacidad y autonomía del paciente, alineando su desarrollo con la expansión del conocimiento universal. Se fundamenta en el respeto a la agencia del otro y busca aumentar el potencial, sin controlar. En la Eristología, la escucha activa es una obra de “inteligencia humana” (HUMINT) y una “faz de cesión” estratégica. Al escuchar al opositor, el agente recopila información crucial sobre sus vectores de interés, sus cualidades y debilidades argumentales, así como de su estado general, y en lo emocional, lo cual es algo que tiene un particular peso en los datos dada la tendencia del humano a obrar en base a su emoción. Al mismo tiempo, proyecta una faz de racionalidad y apertura del agente, que reduce la tensión intencional del paciente y desescala el conflicto, creando un medio propicio para la persuasión o el “flanqueo dialéctico”. “Aquel que se siente escuchado, se siente cómodo.” La escucha activa es, además, el antídoto más potente contra la ira y la soberbia. Un agente que escucha genuinamente no puede ser completamente arrogante, pues el acto mismo de escuchar es un reconocimiento de que no posee toda la información. Es un ejercicio constante de “humildad” que mantiene al agente en un estado de aprendizaje perpetuo, previniendo la ceguera cognitiva que conduce a la derrota. - 108 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO En la disciplina de la Esgrima Láser, por encima de ello en la Eristología, así como por extensión, en la vida de cualquier individuo que aspire al dominio de sí mismo y de su medio, la escucha activa es, por tanto; la primera guardia del Diestro Sublime. Es una obra que no requiere de arma física, mas su potencial dispositivo y defensivo es notable en un número alto de dimensiones posibles. Por ello, la escucha activa y la atención es el acto de gratitud que precede a toda obra eficiente, el reconocimiento de que el conocimiento más valioso a menudo reside en el otro, esperando ser desvelado y usado, a favor de todos y, en última instancia, en contra del opositor. “La atención plena es la validación máxima de la agencia del paciente y la herramienta de recolección de inteligencia más eficiente.” La asistencia y la puntualidad como reconocimiento y agradecimiento implícito: La presencia física voluntaria de un alumno en cualquier entorno de aprendizaje constituye la manifestación fáctica de un agradecimiento implícito hacia la labor docente. Este acto de “comparecencia” trasciende la mera obligación administrativa o el cumplimiento de un deber rutinario, dado que representa la alineación voluntaria del vector de interés del individuo con la masa de conocimiento que el Instructor, Profesor o Maestro proyecta. COMPARECENCIA. [Appearance]: Acto formal por el que un sujeto se presenta de manera presencial o telemática ante una autoridad, institución o audiencia determinada. Siendo así, el estudiante, al decidir ocupar un lugar en la diástasis del aula, valida la autoridad del docente, reconociéndolo como una fuente de saber funcional y como la causa necesaria para el incremento de su propia potencia operativa. Cuando el alumno, de manera voluntaria acude a clase, da fe de que existe una coincidencia entre el propósito del alumno y el efecto del encuentro, pues dicho alumno se acerca por su propia voluntad a la masa del docente pretendiendo dejarse influir por la información compartida, y con ello, formando un sistema en el que el alumno orbita alrededor del Maestro, añadiendo masa al conjunto mientras se adhiere al rumbo que sigue el docente. Todo ello tiene su origen en la percepción de que el valor percibido de la instrucción resulta superior al coste energético del sacrificio que supone el traslado y la permanencia. Todo docente, por pura termodinámica, desarrolla su actividad pedagógica a través de una constante inversión de energía y tiempo vital, lo cual se traduce en un sacrificio destinado a la expansión del conocimiento. Esta obra de enseñanza exige una disposición de recursos biológicos y cognitivos que el alumno recibe mediante su asistencia, más aún cuando es sostenida. Por tanto, la comparecencia, o sea, la presencialidad del discípulo funciona como el reconocimiento de la valía de dicho esfuerzo, otorgando una utilidad fáctica al sacrificio de la figura que enseña. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 109 - Si el alumno se ausentase del medio de aprendizaje de forma sistemática, el esfuerzo del docente devendría en una deuda huérfana, dado que la carencia de un paciente inhabilitaría la fase de recepción dentro del ciclo del agradecimiento, condenando a la información a la disipación entrópica. Por tanto, asistir resulta ser el primer acto de devolver, una obra que rescata el tiempo del docente de la irrelevancia y lo transforma en legado. La asistencia sistemática se configura como un agradecimiento de efecto mayor, pues consolida el vínculo de lealtad y el fenómeno del amor hacia la disciplina tratada. Con ello, el alumno comunica su gratitud a través de la aistesis de su estar presente, atribuyendo al profesor la agencia sobre su formación técnica y ética. Esta forma de reconocimiento implícito resulta ser un potente generador de neguentropía social en cualquier sistema, más aún si es educativo, ya que reafirma la jerarquía y el orden basándose en el respeto por la excelencia ajena. El discípulo, con su sola presencia, participa de una obra de devolución que compensa la generosidad del docente, facilitando un clima de estabilidad donde el contraste de intereses se resuelve en favor de la síntesis del conocimiento. Al comparecer, el alumno declara que su propósito es confluente con el de quien enseña, situando ambos vectores en un paralelismo funcional que minimiza la emergencia de conflictos disfuncionales. La “puntualidad”, entendida como el acierto en hacer coincidir con precisión dos hechos en el tiempo, constituye un amplificador de la eficacia comunicativa y relacional entre los entes, dada la forma en la que el humano entiende la reciprocidad. PUNTUALIDAD. [Punctuality]: Precisión en la dimensión temporal. Esta cualidad se manifiesta cuando el alumno ajusta la sincronía de sus movimientos con la apertura del medio de aprendizaje, evitando la generación de ruido o disrupciones que degraden la calidad de la lección. La puntualidad trasciende la mera coincidencia cronológica; resulta ser una demostración de parsimonia y control sobre el propio medio interno del sujeto. Al comparecer con exactitud temporal, el discípulo valida la importancia del acto docente, reconociendo que el intervalo destinado a la expansión del conocimiento posee un valor superior a cualquier circunstancia periférica. Esta precisión en el tiempo asegura que la interacción comience en el momento óptimo, permitiendo que el flujo de información se desarrolle sin las fricciones que el retraso o el adelanto impone sobre el sistema colectivo. La puntualidad con precisión absoluta magnifica el agradecimiento implícito contenido en la asistencia, dado que revela un esfuerzo de obra, y con ello, de organización y acondicionamiento vital que tiene lugar fuera del ámbito estrictamente pedagógico. De esta forma, se puede entender que para que un individuo logre personarse en el instante preciso, es requisito que haya gestionado sus vectores de interés personales con anterioridad, subordinando sus actividades diarias a la prioridad de la lección. - 110 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO Este ejercicio, que muestra como hidalgo al individuo puntual, demuestra que este ha llevado a cabo un sacrificio deliberado de su tiempo y recursos para asegurar su presencia con pulcritud. Por consiguiente, la puntualidad exacta no es producto del azar, sino el efecto de una decisión racional y honesta que pone en valor el tiempo del docente. De esta manera, al organizar su vida externa en favor de la puntualidad, el discípulo comunica un nivel de compromiso y reconocimiento que trasciende la palabra, convirtiendo la disciplina temporal en la prueba material de su gratitud hacia quien ofrece el saber. “La puntualidad es el respeto al tiempo ajeno.” En el contexto específico de la Academia de Esgrima Láser, la asistencia al Salón de Armas adquiere una dimensión marcial y ética superior. Un sujeto que pretenda ser un Diestro Laserino y aspire a lo Sublime entenderá que el tiempo de su Maestro constituye el recurso más finito y valioso del sistema relacional. Todo ello está limitado tanto por la organización del tiempo diario, como la vida restante del Maestro, que dada su experiencia sobreentendida tenderá a tener una edad mayor a la del alumno, lo que hace que el docente y sus capacidades sean finitas en el tiempo, debiendo ser aprovechadas por su discípulo. Por consiguiente e idealmente, el discípulo asumirá la asistencia y la puntualidad exacta como una obra de hidalguía, demostrando previsión y cortesía al no permitir que la luz de la enseñanza se emita en el vacío, y facilitando la labor por medio de la escrupulosa puntualidad. “Es signo de destreza, presente o futura, el cumplimiento absoluto del compromiso de asistencia con exactitud en la puntualidad.” Acudir a clase es reconocer que el otro posee una masa informativa superior y que el agente docente resulta merecedor de la atención plena. Este reconocimiento constituye el fundamento sobre el cual se asienta la Dikaiosyné del alumno, quien, movido por la honestidad y la sabiduría, utiliza su presencia para asegurar que el legado del saber se mantenga activo. Por ende, el esfuerzo por compartir el conocimiento encuentra así un receptor capaz de multiplicarlo, siendo la asistencia el testimonio silencioso de que el discípulo valora la vida del Maestro a través del aprovechamiento del saber que este último ofrece. “La asistencia es la primera forma de lealtad que el discípulo podrá mostrar a la sabiduría del Maestro.” De igual manera, este intercambio se puede extrapolar a otros diversos eventos que cuenten con una hora específica de apertura, desde lo más informal como una quedada de amigos, hasta lo más formal, como una entrevista de trabajo. El mismo sentimiento de reconocimiento y respeto que éste conlleva quedará reflejado en el acto de ser puntual, y en casos más informales, donde la puntualidad es agradable mas no requerida al extremo; podría servir de ejemplo para que el resto de allegados, con el tiempo, sientan la necesidad de imitarla. En casos formales, marca la diferencia aquel sujeto que llegue justo a la hora a la que ha sido citado, pudiendo ser un diferenciador clave para conseguir aquello que pretende en el momento. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 111 - “La puntualidad será un factor diferencial que, por mostrar reconocimiento, respeto y gratitud, marcará una distancia notable en valía y funcionalidad entre el individuo que se someta a ella y aquel que no.” Síntesis transcultural de la gratitud: El análisis etimológico y cultural de la expresión de la gratitud en diversas lenguas constituye un ejercicio de erudición, mas por encima de ello; resulta ser una autopsia de los mecanismos y aspectos fundamentales comunes que rigen la interacción humana. Cada idioma, en su evolución, ha codificado las estrategias de reciprocidad y cohesión social más eficientes para su contexto, revelando que, tras la diversidad fonética, subyacen arquetipos universales y rasgos que están presentes en toda expresión de gratitud. Mientras que para cualquier usuario de la gratitud es ideal entender los principios fundamentales presentes en el agradecimiento y su semántica, para el Eristólogo, comprender esto supone un incremento notable en el “léxico” del control del conflicto en su nivel más elemental. LÉXICO. [Lexical / Lexicon]: 1. Conjunto de términos lingüísticos. 2. Repertorio idiomático que conforma el total de los recursos expresivos poseídos por un individuo o que son usados en un área del conocimiento. 3. Sinónimo de diccionario o glosario. El estudio comparativo de los términos tratados permite destilar cuatro funciones primordiales y universales de la gratitud, cada una con implicaciones tácticas distintas: Gratitud como deuda y reciprocidad: Este es el rasgo de la gratitud más extendido y pragmático, y se manifiesta de forma explícita en el portugués “obrigado” (obligado), en el francés “merci” (del latín merces, “pago” o “recompensa”) y en su máxima codificación en el sistema japonés de On (恩) y Giri (義理). En este paradigma, el acto de agradecer no cierra o concluye una transacción, sino que la inicia formalmente, dando fe de pretensión de establecerla. Podría decirse que es una obra dispositiva que establece un pacto tácito, creando un vector de interés que vincula al agente y al paciente hasta que la deuda sea saldada. Implicación eristológica: Esta forma de gratitud transforma una interacción puntual en una relación a largo plazo. Al agradecer de esta manera, el agente, además de agradecer, asegura una futura colaboración o, como mínimo, una neutralidad funcional; siendo este el método más eficiente para la construcción de alianzas y la consolidación de capital social. Teniendo esto en cuenta, nos lanzaremos a una explicación técnica, abordando cómo el agradecimiento actúa como la señal de cooperación inicial en el modelo del “dilema del prisionero” cuando éste es iterado, o sea, llevado a cabo repetidamente. - 112 -GENERALIDADES TRATADO DEL AGRADECIMIENTO DILEMA DEL PRISIONERO. [Prisoner’s Dilemma]: Problema fundamental de la teoría de juegos, sobre el que se sostiene la demostración de que la cooperación entre entes que sea proactiva, honesta, indulgente y clara, es la opción de interacción más eficiente. En este, el agente que expresa gratitud comunica de manera inequívoca su adhesión a la estrategia “Tit-for-Tat” (Ojo por ojo), estableciendo un precedente de colaboración que invita al paciente a abandonar la deserción o el conflicto en favor de un beneficio mutuo sostenido. La gratitud, por tanto, reduce la incertidumbre sobre la conducta futura del agente, permitiendo que el sistema alcance un “equilibrio de Nash” cooperativo, donde ambos entes maximizan su ganancia a largo plazo al evitar el coste del enfrentamiento continuo. Cabe aclarar que el equilibrio de Nash es un concepto, propio de la teoría de juegos, que describe un estado estable producto de las decisiones de los intervinientes, dependiendo los cambios de eventos ajenos o de una decisión proactiva de alguno de los participantes que, pese a entender que rompe el equilibrio, considere que dicha inestabilidad le favorecerá. EQUILIBRIO DE NASH. [Nash equilibrium]: Configuración de estrategias en un juego en la que, dadas las elecciones de los demás participantes, ningún jugador puede mejorar su estado modificando unilateralmente su propia estrategia, de modo que el sistema tiende a permanecer estable mientras no cambie la decisión de al menos uno de ellos. “Todo idioma humano tiene una forma de gratitud como elemento central, pues sin ello, se dificulta la cohesión entre los entes que se comunican.” Gratitud como sentimiento y agrado: Este rasgo de la gratitud está presente igualmente en la práctica totalidad de las expresiones e idiomas, y se centra en el efecto psicológico de la obra. Su origen se encuentra en la raíz latina gratus (“agradable”, “bien recibido”), de donde derivan el español “gracias”, el italiano “grazie” y el portugués “gratidão”. De forma similar, el japonés “arigato” (de arigatashi, “difícil de ser” o “especial”) subraya el valor excepcional y, por tanto, el placer intrínseco de recibir el favor. Implicación eristológica: Esta gratitud es la manifestación directa del refuerzo positivo operante. Al comunicar agrado, el agente activa el sistema de recompensa del paciente, asociando la conducta deseada con una gratificación neurológica (pathos). Su función es crear un condicionamiento placentero que aumenta la probabilidad de que la obra beneficiosa se repita. Es la herramienta pedagógica por excelencia. TRATADO DEL AGRADECIMIENTO GENERALIDADES- 113 - “Todo idioma pretende comunicar y hacer eficiente la transmisión de información, así como mantener la vía comunicativa abierta el mayor tiempo posible, y por ello está presente la gratitud explícita en toda lengua, pues esta genera una sensación en el interlocutor que le insta a seguir atento.” Gratitud como reconocimiento cognitivo: Agradecer es sinónimo de reconocimiento cognitivo del interlocutor. Por tanto, este rasgo, presente en una parte notable de las semánticas de las expresiones de gratitud, se puede ver de forma clara en la raíz germánica de “pensar” (þanc) que da origen al inglés “thank you” y al alemán “danke”, enmarca la gratitud como un acto fundamentalmente racional (logos). De esta forma, se puede entender que casi para todos los seres, agradecer no es solo sentir o deber, sino pensar, considerar y reconocer conscientemente la cadena de causa y efecto. Es la validación explícita de la competencia y la agencia del otro. Implicación eristológica: Este enfoque es ideal para la construcción de la autoeficacia (Capital Psicológico).
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