“La angulación del pie respecto a la tibia tendrá el potencial de facilitar el aborto del compás, predisponiendo a la pierna que actúa a volver a su posición inicial.” Así pies, el aborto del compás tendrá una serie de aplicaciones, sustentadas en el trabajo con la asistencia para el control de las masas del cuerpo agente y con la intención del paciente. Respecto al trabajo en la sujeción de las masas: - Se facilitará el cabeceo del cuerpo en huida, pues el posicionamiento y extensión pulsada de masa por delante del centro de masas proyectado, aumentará considerablemente el rango posible de movimiento del cuerpo en sentido extraño. - Se facilitará el tumbado de cuerpo, pues con un aborto de compás extraño, el centro de masas bajará y en su proyección media se adelantará respecto al centro de masas proyectado sobre el plano inferior. Así pues, se predispondrá la afirmación para la obra que precise una silueta vertical reducida, así como se proveerá de una mayor capacidad de proyectar la masa sobre el eje Z. - Se proporcionará una extensión adicional de la planta frente a la necesidad de reparar la inercia seguida por el desplazamiento del sujeto por el plano inferior. Respecto al trabajo del compás fundado en la intención: - En su obra coherente a la intención, podrá generar una segunda intención para dar lugar a que el paciente lleve a cabo una obra preparada que esté asociada a la ganancia o pérdida de medio del agente. Por tanto, el aborto de compás facilitará la expresión de una primera intención, ganando la posibilidad de obrar en segunda intención. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 325 -DE LA C AUSA TÉCNICA - Abortar el compás dará lugar a una segunda intención para romper una cadencia de pulso generada por el sostenimiento de medio de ambos tiradores implicados. Igualmente, posibilitará romper la cadencia de tiempo y contratiempo entre agente y paciente. - Con la obra de abortos de compases, de manera intencionada y consciente, en cualquiera de sus posibilidades, se posibilitará enmascarar tanto la intención de ganancia o pérdida de medio, así como dificultará, la correcta percepción del medio real, dejando como único recurso, la intuición de este, forzando con ello el trabajo sobre el medio aparente. En un contexto de intervención marcado por conjunto de arma con una masa considerablemente mayor que el daito, el aborto del compás resultará un recurso de utilidad plena para la obtención de una planta pulsada que facilite la reubicación de las masas, implícitas en el floreo o trazada del arma en cuestión. Probablemente se estaría hablando de un montante o un arma enastada de mayor envergadura respecto a su guarnición. Cabe mencionar la ineficiencia de abortar un compás sin resolver la proyección del segundo pie a la mayor brevedad posible, dejando el peso sostenido sobre un único pie sin resolver la proyección del otro. Desplazamiento preciso y obra de compases para el sostenimiento del diámetro común y la distancia del medio: Entendiendo la necesidad del agente de poder mantener un diámetro común de medida coherente con su intención, se necesitará un conocimiento asociado que permita una rápida, instintiva y automatizada respuesta al desplazamiento agente. El agente, en su intención de mantener una misma distancia de medio con su paciente, habrá de actuar ante el desplazamiento de este en perfecta proporción y siempre prevenido ante la posible reacción, y habrá de dar lugar a un sostenimiento de la longitud total del diámetro común, independientemente de la dirección en la que sea obrado. Este compás tendrá que facilitar la operatividad en cualquier momento de la obra, e igualmente, dar lugar a una planta en que se tenga la posibilidad de obrar de la manera en que el agente pretenda. “El agente que pretenda mantener un mismo diámetro común con el paciente tendrá que obrar compases para ello, haciéndolo de una manera en que se permita la obra reactiva de ser necesario, quedando además preparado para la obra proactiva.” En el compás de respuesta al desplazamiento paciente, la amplitud habrá de variarse dependiendo de la dirección de compás requerida para el posicionamiento agente. O sea, que según la línea de la geometría del plano inferior por la que se transite, se precisará una amplitud u otra de compás para dar lugar a un mismo diámetro común. De esta forma, obrando tan solo un compás, el agente podrá desplazarse respondiendo al paciente, mantenimiento de la longitud del diámetro común y posibilitando variar la dirección de este sin comprometerse. “La amplitud del compás que pretenda mantener un mismo diámetro común dependerá de la dirección sobre la que se obre.” Entendiéndose AU1 como el punto inicial del que parte el agente, en el momento en que el diámetro común tiene la longitud deseada en AU2: la ubicación de AU2 habrá de estar designada por la aplicación del teorema de Pitágoras sobre la geometría emergente. O sea: “La amplitud del desplazamiento que tendrá que obrar el agente, será conocida gracias al teorema de Pitágoras, aplicado en el momento en que el paciente ha obrado el compás y se puede entender su posición final.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 326 - Teorema de Pitágoras aplicado al sostenimiento del diámetro común: (AFo)2 = (Dr)2 + (Lr)2 Axiomas del sostenimiento del diámetro común ante el desplazamiento paciente y/o su triangulación sobre el plano inferior: Cuando el agente tenga el foco en el diámetro común: - El desplazamiento lateral agente en el eje X habrá de ser igual a la desviación de recta del paciente. - El desplazamiento recto agente en el eje Z habrá de ser igual a la ganancia de recta del paciente. - Será la combinación de ambas amplitudes la que dará lugar a la potencial transversalidad y trepidación, en mayor o menor participio. Dada la imposibilidad de entender de forma precisa el espacio existente en un desplazamiento pretendido, la deducción se hará entendiendo como unidad las amplitudes de los compases: alcance, avance y cruce, según su comprensión relativa a la planta proyectada. Así mismo, se podrá obrar en concordancia con la distancia del desplazamiento paciente, y esto será tenido en cuenta como “amplitud”. “Las amplitudes de alcance, avance y cruce serán unidades estándares para la medición de los compases.” Los compases obrados, idealmente habrán de tener un tránsito ceñido a la obra relajada y naturalizada de los compases según su amplitud. Esto quiere decir que un compás que pretenda un tránsito de una distancia concreta, habrá de ser obrado respecto a la amplitud que más se acerque a la distancia pretendida. O sea, que se obrarán compases de alcance cuando la amplitud pretendida sea mínima, compases de avance cuando sea regular y de cruce cuando sea la mayor. Por tanto, existirá una relación lógica previa que permitirá la automatización e interiorización de la elección de los compases a obrar. Por tanto, se facilitará notablemente la obra al ser llevada a cabo de manera inconsciente y relativamente acertada. Síntesis de compases para el sostenimiento del diámetro común: Esta síntesis es un recurso orientativo, sin posibilidad de ser totalmente preciso por el gran número de variables existentes en cada caso particular, pues no se adaptará a todas las intenciones posibles del agente, ni a todas las áreas y firmes donde se puede dar el asalto. Aquí se tomará como referencia la amplitud del compás paciente, para ser compensada por el compás agente. Al compás recto paciente: Ante el compás recto paciente, el agente obrará en recto un compás de igual amplitud y extensión. Ante el compás recto paciente, el agente obrará en transversal un compás de amplitud y media al flanco contrario. Solo para el desplazamiento paciente ciñendo el medio, el agente obrará en trepidante un compás del doble de amplitud y/o extensión. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 327 -DE LA C AUSA TÉCNICA Al compás transversal paciente: Ante el compás transversal paciente, el agente obrará en recto en amplitud y media de la usada por el paciente, en caso de estar la planta planteada para cumplir la función de maniobra. Si el compás transversal paciente ciñe el medio, el agente podrá obrar en transversal al flanco contrario con el doble de la amplitud, teniendo en cuenta que en el momento en que el tránsito pasa por la mitad de su desarrollo, el diámetro común será el menor de toda la geometría implícita. Además, la exposición crece al ser precisa una amplitud coherente con un compás de cruce, lo que en su primer medio compás será inestable, justo en el momento de mayor ceñido del medio. Si el compás transversal paciente extiende el medio, se podrá obrar en transversal al mismo flanco con la misma amplitud y extensión. Ante el compás transversal paciente, el agente obrará en trepidante al flanco contrario con igual amplitud y extensión. Al compás trepidante paciente: Ante el compás trepidante paciente, el agente obrará en recto con media amplitud y extensión de la llevada a cabo por el paciente. Ante el compás trepidante paciente, el agente obrará en transversal al mismo flanco con un cuarto de amplitud y extensión. Ante el compás trepidante paciente, el agente obrará en trepidante con la misma amplitud y extensión. Marcha y ruptura para el control del ángulo de desfase: La el desfase que el foco paciente tenga sobre el diámetro común, podrá ser controlado por el tránsito agente, por medio de la marcha o ruptura. Esto será posible cuando el foco paciente esté orientado a una parte del agente que no esté sobre el diámetro común, como sencillez en una posición radial o mano no hábil largada. - Cuando el agente marche, ciñendo el medio, crecerá el ángulo de desfase del paciente, cuando el foco de este esté desfasado por atender a una parte del agente que no esté sobre el diámetro común. - Cuando el agente rompa, extendiendo el medio, decrecerá el ángulo de desfase del paciente, cuando el foco de este esté desfasado por atender a una parte del agente que no esté sobre el diámetro común. Movimiento del arma previo al desplazamiento agente: La disposición y movimiento previo de la hoja del arma predispone al agente a cerrar las líneas por donde va a transitar, a reducir la posibilidad de librar el atajo por parte del paciente y también decrece el riesgo de ser víctima del control por su paciente. Será así que no es tan importante la acción concreta de mutar la rectitud para otorgar de movimiento al arma mientras el cuerpo está estático, sino, posicionar el arma o mantenerla allá donde vaya a realizar su función. Por ende, un arma posicionada en un lugar del espacio, puede cumplir una función futura y ser dispuesta de otra forma por el movimiento del cuerpo del agente usuario y no por el de dicho conjunto. “Normalmente, lo más eficiente será que el arma actúe primero si se pretende la ejecución o la defensa y que actúe en último lugar cuando se pretenda la disposición.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 328 - Cuando sea preciso el movimiento del arma relativo al agente, se lleva a cabo por medio de la aplicación de los mecanismos de atajo funcional y/o por la disposición de una rectitud acorde con una coherente oclusión. Se habrá de prever, que en caso de estar atajada la hoja del paciente, este pretenderá un libramiento o un encordado. Así pues se entiende que el dinamismo direccional en sentido del la presión del atajo, en virtual o con agregación, es objeto fundamental para posibilitar la obra. El arma agente siempre deberá de actuar permitiendo la reacción y obra de una oclusión pues será el único método fiable para mantener segura la sencillez del usuario. No obstante, en un escenario práctico, será virtualmente imposible obrar siempre de una manera en la que la reacción sea posible. Habrá obras que no serán compatibles con la oclusión a tiempo, impidiendo llevarla a cabo en el mismo momento. Este será el caso de los libramientos, tanto como librar, formar, secar y extrañar el arma. Por ello se deberá reducir el tiempo de dichas obras actuándolas de la manera más eficiente posible, reduciendo con ello la posibilidad de que el paciente obre en contra del agente mientras este está llevando a cabo el libramiento. Gracias al fenómeno de la oclusión, la hoja podrá ser entendida como un elemento que, pese a quedar estático en el espacio, tiene potencial ejecutivo. Esto hará que quizás no sea preciso realizar ninguna acción con el arma una vez esté en un lugar determinado generando una geometría compatible con la obra subsiguiente. Por tanto, es posible que mientras se pretenda obrar dispositivamente contra el paciente, la hoja pueda quedar estática o ser actuada en último lugar. Por el contrario, cuando sea precisa la obra ejecutiva, se necesitará que el arma actúe en primer lugar, pues al ser el elemento ejecutivo tendrá la función de interaccionar con la hoja paciente, quizás disponerla y llegar al objetivo ejecutivo en el menor tiempo posible. Si otra parte del cuerpo del agente actúa en primer lugar, dará a entender al paciente que la obra tendrá lugar, y por tanto, se aumentará la reacción de este. De la misma forma, cuando se pretenda la defensa, la hoja deberá actuar en primer lugar, teniendo en cuenta que normalmente la sencillez del agente será el objetivo ejecutivo del paciente y que el único elemento que podrá interaccionar con la hoja paciente será la hoja agente, reparándola o disponiéndola. Será por ello, que el movimiento del agente deberá estar cubierto por la acción de su arma, cerrando las líneas que puedan quedar abiertas, tanto a su posición inicial como final del tránsito. “El agente deberá ubicar su arma en la posición que permita el desplazamiento seguro, cumpliendo dicho arma la función de ocluir, disponer o reparar cualquier intento ejecutivo paciente ante el desplazamiento agente.” Matices: - Si se está obrando sobre compases transversales o trepidantes, se dispondrá la hoja al flanco relativo al movimiento, siempre que no se intente ahuecar el medio. Se pretenderá entonces dejar la hoja paciente más distal en esa misma dirección. Por tanto, se privará a la hoja paciente. - En caso de obrarse sobre compases rectos, ya sea en ganancia o pérdida, se mantendrá la hoja dispuesta en el medio italada recta o en trío, de hecho o intención, y en su parte distal al plano superior paciente, donde se desee posicionar la triangulación pretendida y el cateto real, dando así posibilidad dispositiva, de ser preciso. En este particular, la guardia cónica producida por el tercio débil de la hoja propia cierra de forma maximizada las líneas desde el extremo del medio. Es así como se obtiene una posibilidad de obra más libre y controlada. - Si la hoja está dispuesta previamente obstruyendo y ocluyendo la entrada a vía de la hoja paciente, se podrá mantener en esa posición o vector de trazada, siempre y cuando se obre dispositivamente para dinamizar la agregación en pos de evitar un encordado o libramiento. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 329 -DE LA C AUSA TÉCNICA Anexo: Que cuando se esté esgrimiendo un arma de gran masa, o mientras esté generando una inercia determinada por su ruptura inercial o sostenimiento del momento angular, será posible usar el trabajo residual del mantenimiento vectorial y cortes a tierra para apoyar la reubicación el cuerpo, así como para facilitar el equilibrio del usuario durante un tránsito por el plano inferior. Angulación condicionante en el desplazamiento transversal: En un contexto práctico, dependiendo de la intención y necesidad de la obra del desplazamiento transversal, este habrá de tener una angulación distinta a 45º, en mayor o menor medida. Así pues, se entenderán tres variables posibles, que responderán si la angulación es mayor, igual o menor que la transversal de 45º. Desplazamiento transversal puro: El desplazamiento transversal puro es aquel que está obrado exactamente manteniendo el centro de masas durante todo el tránsito sobre la línea transversal en su angulación original de 45º respecto a la línea de recto. Este tipo de desplazamiento tendrá una aplicación práctica y real limitada, fuera de la concepción estrictamente teórica, pues la anatomía del usuario condicionará notablemente la ubicación del centro de masas proyectado e impedirá su movimiento puramente lineal. No obstante, un tirador experimentado con una eficiente técnica de desplazamiento, podrá hacer uso de una transversal pura totalmente válida, quedando habilitado para llevar a cabo obras de una manera geométricamente ajustadas a lo teórico. Será el desplazamiento ideal para, desde una planta transversal hábil de medio recto, dar lugar a una planta de acometida proyectando en línea de medio recto de pié hábil adelantado, adicionalmente a la virtud que pueda presentar el desplazamiento sobre una transversal pura, teniendo en cuenta el contexto en que se obra. Desplazamiento transversal de acometida: El desplazamiento transversal de acometida es aquel que, respetando una transversalidad clara, se genera con un desfase respecto al foco menor de 45º. O sea, que el usuario se desplaza sobre una transversal que está orientada a su opositor. Por tanto, la desviación de recta de una transversal de acometida quedará reducida respecto a la desviación de recta de una angulación transversal pura. Esto hará que sea necesario más tránsito por la transversal de acometida para dar lugar al mismo desfase que con cualquier otra posible transversal. Sin embargo, se dará lugar a una mayor ganancia de recta, lo que hará que con el mismo tránsito, el usuario que se desplaze por la transversal de acometida, reduzca de manera más rápida el diámetro común. Será así que el desplazamiento de acometida estará especialmente indicado para cuando se pretenda una inmersión en el medio, que precise de un considerable tránsito recto y que además haya de abrochar las virtudes de la triangulación sobre el plano inferior. El desplazamiento de acometida será el óptimo a realizar cuando se pretenda un compás de cruce, transversal, al lado armado, desde una planta transversal TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 330 - coherente. Será así por la posición inicial de la proyección de planta, que dejará el segmento de planta con un considerable paralelismo con la transversal pura. De esta manera, el hecho de transitar sobre una transversal de acometida facilitará el cruce de los pies, eximiendo del posible tropiezo. Se obtendrá con esto una inmersión en el medio muy acentuada, que de ser obrada junto a una garatusa, tendrá potencial de apropiar el medio ligando como objetivo ejecutivo cabeza o torso. Desplazamiento transversal de conservación: El desplazamiento de conservación será aquel que esté obrado con una angulación mayor de 45º respecto a la línea recta, y por tanto, dejará el corte de recta más extenso que el de la transversal original. Es decir, que el usuario se desplaza sobre una transversal que está orientada más a su línea infinita que al opositor. Este desplazamiento, por la escasa ganancia que genera, supone un recurso de conservación del medio y de integración del movimiento trepidante para facilitar la obtención y/o sostenimiento de un medio concreto. De esta manera, la transversal de conservación será la angulación del desplazamiento usada para orbitar al opositor, posibilitando sostener la dimensión del medio y un mismo diámetro común. Habrá de cuidarse el compás sobre la transversal de conservación, por tanto, se intentará obrar siempre de avance, evitando el cruce. Obrar el compás de cruce, sin ser estrictamente necesario, no tendrá implicaciones notables en la amplitud y sin embargo generará una desventaja eventual en el tránsito, limitando la operatividad del usuario durante el compás. Así pues, se puede entender que las líneas transversales que no mantengan una triangulación exacta de 45º respecto a la recta, tendrán un nombre asociado a los desplazamientos potenciales por ellas. Por tanto: Transversal pura: La transversal pura es aquella línea recta que cruza el centro de masas de un sujeto y la bisectriz del ángulo formado por la línea recta y la de infinito. O sea, que está desfasada a 45º del foco del sujeto medido, ya sea en dirección a un flanco o a otro. Transversal de acometida o ataque: La transversal de acometida es aquella línea transversal con una angulación menor a la de la transversal pura, respecto a la línea recta. O sea, que forma un ángulo de menos de 45º con la línea recta. Transversal de conservación: La transversal de conservación es aquella línea transversal con una angulación mayor a la de la transversal pura, respecto a la línea recta. O sea, que forma un ángulo de más de 45º con la línea recta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 331 -DE LA C AUSA TÉCNICA El área y sus límites: Asumiendo que el fin de la preparación de un tirador centrado en el estudio de la Esgrima Láser, será el duelo, habrá de tenerse en cuenta la naturaleza y los aspectos propios de este último, sobre todo, aquellos que influyan de forma dramática en la concepción y manejo de los medios. Podemos entender que los límites del área son marcados para delimitar una zona sobre la que tendrá lugar el asalto. Este escenario será dispar, tanto en extensión como en orografía y no habrá un estándar definido. Para ello habrá de prepararse el tirador, haciendo hincapié en la capacidad de reacción y contingencia ante las infinitas situaciones que pueden darse al generar un plano inferior desigual o cambiante. “El agente deberá quedar preparado y previsto para operar en cualquier área posible, y además, usarla en contra de su paciente.” En el momento de comienzo del asalto, el área tendrá una extensión determinada con una forma concreta, presumible e inicialmente pactada, en la que podrán existir diferentes tipologías de firme y/o accidentes topográficos. Se dará lugar así a situaciones y posiciones de ventaja o desventaja, dependiendo de la disponibilidad y disposición de la superficie en el plano inferior. La ventaja para el agente dependerá de su capacidad para situar al paciente en un determinado lugar, o por el contrario, de aprovechar el espacio resultante de una obra contraria que lleve al compromiso. Así pues será crucial que el agente pueda conocer a la mayor brevedad posible los aspectos del área que le aportarán ventaja táctica, posibilitando así ubicar al paciente en lugares en los que este quede condicionado, en mayor o menor medida. La manera más eficiente de disponer al paciente será aquella en la que no tenga posibilidad de recurrir al desplazamiento libre, sea este ciñendo o extendiendo el medio. Para ello: - Se estudiará el área y se pretenderá mantener el control del centro geométrico de la zona poligonal más amplia existente en dicho área. - Se mantendrá el medio apretado al paciente, disponiendo el diámetro común en la orientación sobre la que se pretenda guiar al opositor en su ruptura. - Se dispondrá el diámetro común de forma perpendicular a la dirección y sentido en el que el paciente pretenda apretar. Existe la necesidad de mantener el control constante sobre la ubicación propia en el área. Esto evitará la posibilidad de quedar en desventaja de manera involuntaria al acercarse a un límite del área, lo que condicionará en gran medida la obra potencial y el libre desplazamiento, siendo el tránsito extraño el que más se condicionaría. Por tanto, como recurso para mantener la previsión, se deberá pensar en que el límite del área es más interior que el límite real de esta. Con ello se creará un margen de error y se posibilitará la inocuidad de un desplazamiento extraño, resultado de un fallo de cálculo respecto a los límites reales. O sea, que el agente deberá mantenerse alejado de los límites del área, para así permitirse cierta flexibilidad en la obra propia sin quedar inmediatamente comprometido. “Los límites del área deberán ser concebidos como más cercanos al agente que los reales, relativamente alejados del límite real, creando con ello un margen virtual que facilitará la obra de fortuna y la reacción ante el error de cálculo.” Margen virtual de error del área: “El margen virtual de error del área es un espacio donde un agente posiciona virtual e imaginariamente el límite del área, quedando espacio físico suficiente hasta el límite real.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 332 - El área podrá tener dos tipos de límites, respecto a si son físicos o virtuales. Los límites físicos de un área serán aquellos que impedirán salir del área por donde existan. Estos límites podrán ser objetos, estructuras o accidentes topográficos. Cuando un área queda totalmente limitada por un elemento físico, se llamará área a sangre. Área a sangre: Área que sus límites están definidos físicamente por elementos del entorno que impiden el movimiento a través de ellos. Estos pueden ser accidentes geográficos, paredes o cualquier otro impedimento del libre tránsito como precipicios o huecos en el firme. Es posible que un área no quede limitada a sangre en todo su perímetro, lo que hará que el lugar concreto limitado por el elemento físico se llame límite de área a sangre. Un área también podrá ser limitada por referencias virtuales, que serán puntos imaginarios definidos en el espacio que generarán el final de esta. Este tipo de área se llama área virtual o área virtual acordada. Área virtual acordada: Área que está limitada en sus dimensiones únicamente por el pacto entre Juez e implicados en el contacto, sin necesitar de elementos físicos determinantes para ello. Existirá la posibilidad de que un área este generada con algunos límites imaginarios. Estos serán llamados límites virtuales. Si la intención del agente es expeler del área al paciente, será ideal que lo intente por los límites virtuales del área, pues no serán fácilmente apreciables y advertibles, lo que dejará margen a que el paciente no sea consciente de dichos límites o de su ubicación precisa, y al quedar fuera de su foco, falle en mantenerse dentro del área. Los límites del área a sangre dificultarán el expelido, pues estarán más presentes en la memoria y concepción del medio del paciente que los límites a sangre. Además, los límites físicos podrán ser identificados por estar presentes en la percepción del paciente. Los límites del área darán lugar a una estructura geométrica concreta sobre la proyección cenital, en la que se podrán identificar ángulos en dichos márgenes. Esto condicionará notablemente la percepción y concepción del paciente sobre su ubicación, siendo un recurso fundamental para justificar el movimiento consciente de los medios, ya sea en la interacción regular o pretendiendo expeler y expulsar al paciente del área. Geométricamente, existirán tres tipologías de límites del área: Límite infinito o llano: El paciente queda cercano a un borde del área paralelo a su línea de infinito. Esto le hará tender a trepidar para descargar la tensión intencional. Para evitar el desplazamiento del paciente, el agente habrá de sostener la amenaza sobre dicho paciente equilibrando el nivel de disposición a ambos flancos. De esta manera, el paciente será constantemente antagonizado en su pretensión de extender el medio por la obra de compases trepidantes. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 333 -DE LA C AUSA TÉCNICA En un límite infinito del área, el paciente no tenderá a desesperar o desesperanzarse, pues sentirá que tiene posibilidad de desplazarse de manera trepidante, siempre y cuando la presión del agente no sea absoluta. Por otro lado, siempre será preferible disponer al paciente en una zona del área en la que los límites generen un ángulo. Límite cóncavo: El paciente quedará rodeado de los límites del área, lo que reducirá su posible desplazamiento por el plano inferior. El límite cóncavo será aquel que mayor tensión intencional generará en el paciente, que sea consciente de la condición confinada de su medio. Por tanto, el paciente tenderá a desesperarse, y en caso de una presión muy marcada por parte del agente, se desesperanzará. Límite convexo: El límite convexo determina que un tirador no está rodeado por los límites, sino que está cercano a un punto en que el exterior del área penetra en la geometría de esta, en mayor o menor medida. Si este ángulo es muy pronunciado, la medición del límite por parte del paciente será compleja, pues no tendrá referentes laterales en su percepción con los que entender el margen disponible. Por ende, esto podrá dar lugar a que el paciente quede inconsciente y sorpresivamente expelido del área, al no tener conocimiento de estar situado en un punto límite de esta. De igual manera, es posible que el desconocimiento de la situación, haga que el paciente no aumente su tensión intencional, pues de ser el agente capaz de sostener el foco atendido y la línea visual del paciente sobre sí, este último no tendrá referencias visuales claras de los límites del área. Por tanto, el paciente no tenderá a desesperar o desesperanzarse, pues no será consciente del límite del área o entenderá erróneamente posibilidad de desplazar el medio. El área no solo presenta límites en su perímetro, sino que puede resultar condicionante también en lo que respecta al tránsito por ella, sea por su configuración orográfica o por las condiciones y naturaleza del firme, en un punto o en general, inmediato o adyacente. Por ello, existe el término de “medio dificultado”. Esté designará aquella zona dentro de la dimensión del medio por donde no puede pasar un tirador o donde el desplazamiento y compases potenciales se verán condicionados. Por ende, esto aportará un modificador de medio ajeno al tirador, que habrá de tenerse en cuenta al calcular la dimensión del medio que se mida, y que al ser producto de una condición ambiental, podrá ser usado en ventaja o desventaja de cualquier tirador, si su opositor es capaz de disponer su medio en sobre el medio dificultado. Obra voluntaria del movimiento de los medios: “El movimiento de los medios será aquella obra consciente de ubicar intencionalmente a agente y paciente en una zona concreta del área.” La presión aplicada a la extensión o ceñido del diámetro común por ambos tiradores, en su pretensión de apropiarse de los medios, así como las distintas y potenciales maneras de reubicar la línea que une a los implicados, determinarán en gran manera la orientación y disposición de los medios sobre el área. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 334 - Esto es debido a la necesidad de los tiradores de valerse de todo el plano bidimensional sobre el que están sostenidos, que en su máximo aprovechamiento, ofrece líneas sobre las que transitar que harán posible u optimizarán su obra. Igualmente, existirán aspectos propios del área que harán ventajoso posicionarse sobre un punto u otro de esta. Ejemplo de esto serán los límites de dicho área, puntos concretos de su topografía o zonas en las que el contexto pueda generar ventaja. “Para el agente, será necesario tener el control sobre la posición de su paciente, pues poder decidir sobre su ubicación será un elemento de ventaja.” Aquello que se ponga en movimiento sobre el plano inferior habrá de ser el medio completo, pues de ser únicamente la posición de agente o paciente aquello que se reubica, se perderá el control, se llegará a una distancia no operativa o se expondrá el agente que pretenda el movimiento. - Si el agente se reubica en dirección al opositor, sin conseguir desplazar el medio completo, se expondrá a la ejecutiva de este. - Si el agente no se reubica ante el estrechamiento del medio por parte del paciente, el agente tenderá a perder la propiedad del medio, y en mayor medida, tenderá a perder la iniciativa. - Si el agente se reubica sin conseguir desplazar el medio completo, rompiendo el medio y extendiendo el diámetro común, tenderá a quedar en causa libre, llegando potencialmente a una distancia no operativa. Para pretender y tener éxito al obrar e intentar el movimiento del medio propio o ajeno habrá, previamente, de tener el control del medio, sea de forma explícita o implícita, pues es radicalmente ineficiente pretender su reubicación sin poder asegurar la respuesta o defensa propia. “Para hacer que un medio se reubique, previamente habrá de poseerse la propiedad del mismo.” Es importante entender que generar y aprovechar el movimiento de los medios es un elemento paralelo al movimiento del arma y que nunca habrá de condicionar a este, pues será un recurso que añadirá probabilidades de éxito a una obra, que por sí misma, sea elegante y plenamente eficiente. Por otro lado, al tratarse de un recurso adicional, la obra puede estar condicionada por el interés de desplazar los medios por el área, lo que en momentos en los que sea indiferente la elección de la obra de recursos dispositivos, podrá darse prioridad a la obra de aquellos que sean coherentes con el movimiento del medio más útil y práctico en esa situación. “La obra consciente de desplazar el medio nunca habrá de condicionar la acción del arma agente.” Desde el punto de vista psicológico, la obra voluntaria del desplazamiento y movimiento de los medios, en su naturaleza, quedará entendida de forma plenamente subjetiva. Esto es debido a la imposibilidad de entender la verdadera intención del paciente al generar el movimiento al cual se le obliga, insta o llama. De esta forma, el paciente que resista, podrá estar haciéndolo de forma coherente con la intención agente por pretender mantenerse firme ante el intento paciente de ceñido o extensión del medio, por su ignorancia de que esto está teniendo lugar, o por entender que está permitiendo una intención que está comprendiendo de forma errada o distinta a la agente. O sea, que un agente obrará según lo que sea capaz de entender de la intención de su paciente, mas nunca podrá estar plenamente seguro de la intención genuina de su opositor. “El movimiento de los medios, su ceñido y extensión serán obrados en base a la previsión de un tirador frente a la expresión del opositor, nunca con plena certeza.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 335 -DE LA C AUSA TÉCNICA La obra voluntaria del movimiento del medio, estará sustentada en recursos sintácticos y semánticos de la obra, haciendo que las acciones del agente interfieran en la necesidad paciente de desplazarse por el área. Por tanto, será necesario recurrir al caso vocativo de la obra para proceder con la mayor solvencia posible sobre el cambio de geometría del medio. La obra consciente del movimiento de los medios habrá de estar acompañada de una comunicación fluida y explícita del agente, que por medio de acciones y obras destinadas específicamente a apelar al paciente, habrá de conseguir obligarlo a actuar lo más fielmente posible a la intención agente. “El agente habrá de ser capaz de generar una faz que maximice y eleve la posibilidad de que el paciente obre y se desplaze según la intención agente.” Motivaciones para el movimiento de los medios: Las motivaciones para generar un movimiento consciente de los medios y para disponer al paciente en un determinado lugar pueden tener distintas naturalezas y causas. “Será el hecho de trabajar con la tensión intencional del paciente aquello que en mayor medida atribuya sentido al desplazamiento de los medios, así como lo posibilite.” Existe la posibilidad de tener el control de los medios y jugar con su movimiento para desplazar al opositor a los límites del área, obteniendo con ello una ventaja clara, pues estará impedida su libre obra y desplazamiento, además de existir la posibilidad de que sea expelido. La posible existencia de terrenos irregulares, accidentes orográficos, desniveles y otros tipos de condicionantes darán lugar a la posibilidad de ser usados a favor de aquel que sea capaz de disponer a su opositor sobre ellos, dando lugar así a un medio dificultado, que alterará su posibilidad de obra. Cuando el asalto tenga lugar, sea con luz diurna o en la noche, existirá la posibilidad de que esté presente, como foco de luz, el sol o la luna. Así pues, colocar al paciente de cara a este astro o exponerlo a la luz reflejada por el satélite, será llamado “estar a contra estrella”. En defecto de poder disponerse a contra estrella, se pretenderá dejar a esta al lado no hábil del agente, posibilitando una obra fluida al lado hábil, de mayor amplitud de la rectitud. Estar a contra estrella es determinante por dos motivos: - El primero es por la dificultad paciente de percibir detalles en una dinámica lumínica tan amplia como la que se presenta al estar de cara a un punto de luz tan potente. - El segundo es la posibilidad de enfatizar la presencia de la malla de la máscara en el paciente, lo que también hará más incómodo e impreciso la adquisición de detalles visuales para él. Además de esto, si el asalto tiene lugar en un lugar poco iluminado, podrán existir otros focos de luz a los que recurrir, no solo como elementos que aporten una radiación directa, sino como puntos desde los que mana una luminosidad que genera penumbra, donde el agente puede dificultar su lectura. La geometría asociada al baricentro: Respecto a la geometría del plano inferior, cuando es interior el baricentro agente generado por la precesión de los medios, el tránsito trepidante y transversal del paciente tendrá una mayor dimensión y con ello, habrá de generarse con la obra de compases de mayor extensión, lo que limitará su condición y precisión. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 336 - Por otro lado, si el baricentro agente es exterior, o interior del paciente, se generará una situación en la que la resistividad del paciente otorgará al agente una mayor implicación de su obra sobre el diámetro común, luego, podrá ganar en coherencia el perfilado eventual de la afirmación, y con ello, la intención ejecutiva por la línea recta. En definitiva, se podrá pretender el movimiento de los medios por: - Aprovechar la orografía del área y evitar que el opositor la aproveche. - Usar a favor los límites del área y/o evitar quedar condicionado por ellos. - Usar la luz ambiental a favor, evitando que el opositor se beneficie de ella. - Aprovechar cualquier otro condicionante contextual y evitar que el opositor lo haga. Rasgos de la obra voluntaria del movimiento del medio: La forma en la que un agente o un paciente reacciona ante el intento del opositor de desplazar el medio sobre el plano inferior, puede tener distintas naturalezas, estando estas enmarcadas dentro de la forma en que cede o resiste ante la intención contraria, así como a la tensión percibida. Esto dará lugar a una serie de actitudes ante la obra del paciente: Repeler: Repeler al opositor hace referencia a que, desde una posición estática, un agente genera una resistencia clara ante el intento paciente de ceñir el medio. Así pues, repeler es pretender mantener estática una determinada ubicación agente sobre el plano inferior, ante la intención paciente de adquisición de un medio pretendido más ceñido. Dicha repulsión se llevará a cabo por medio de intenciones y obras claramente marcadas por la disposición y pretensión ejecutiva, que mostrarán reticencia agente a la contracción del diámetro común por parte del opositor paciente. Apretar: Conseguir la sensación de presión sobre el paciente y su medio de proporción o proporcional, y con ello la percepción subjetiva de una inminente reducción del diámetro común, mediante la exteriorización de la intención agente. Aflojar: Conseguir la sensación de distensión sobre el paciente y su medio de proporción o proporcional, y con ello la percepción subjetiva de una inminente ampliación del diámetro común, mediante la exteriorización de la intención agente. Gregar: Gregar es ser afín a la intención del opositor pretendiendo seguir el sentido lineal de su marcha, sea cual sea esta. Se entiende como gregar cuando el agente pretende mantener un mismo diámetro común, sin apretar ni aflojar, independientemente del desplazamiento del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 337 -DE LA C AUSA TÉCNICA Orbitar: Translación agente manteniendo al paciente como circuncentro del desplazamiento de los medios propios, disponiendo el baricentro interior paciente. De manera estrictamente práctica, se puede considerar orbitar al fallar intencionalmente la inmersión y entrada a un medio de menor diámetro común, buscando el reposicionamiento del agente frente al paciente. Estelar: Que el agente mantiene intencionalmente al paciente orbitando alrededor de los medios propios, con el baricentro interior o aledaño al agente. Existirán además, por ende, tres condiciones que marcarán las reacciones posibles a la obra consciente del movimiento de los medios, sea esta llevada a cabo por agente o paciente: Resistividad: Será resistivo el tirador que genere un cierto grado de resistencia a la imposición o demostración del opositor de mover el medio. Este atributo se le otorgará a aquel tirador agente que pretenda sostener su posición o dirección de la marcha o ruptura, ya sea oponiéndose al ceñido y mostrándose repelente, o mostrándose gregario, haciéndole entender al paciente que no le seguirá o se condicionará, y manteniendo así el medio estable en dimensión cuando su paciente pretenda extenderlo. El agente resistivo pretenderá oponerse a la intención paciente del movimiento del medio. Asociabilidad: Será asociado aquel tirador que tienda a mover el medio en la misma medida que su opositor, con la intención de mantener estable y constante la dimensión y distancia del medio, y si es necesario, siendo para ello repulsivo o gregario. Esto habrá de llevarse a cabo buscando la inhabilitación o invalidez de la pretensión paciente, protegiendo al agente. Cuando su paciente pretende ceñir el medio, el agente asociado cederá, extrañando en igualdad de distancia. Por otro lado, si su paciente pretende extender el medio, el agente le seguirá con el desplazamiento en dirección de sus medios sin apretar. El agente asociado pretenderá mantener las mismas condiciones del medio durante su movimiento. Permisividad: Será permisivo aquel tirador que muestre connivencia con la intención del opositor de desplazar los medios por el plano inferior, asumiendo la obra de su paciente y manteniendo su posición o su sentido de marcha o ruptura sin resistividad alguna. En este caso, ante la clara pretensión del paciente de obtener un ceñido, el agente se mantendrá estático sin repeler. Por el contrario, ante la extensión del paciente, el agente le seguirá y sin apretar, sin pretender presionar o sin extender el medio de forma deliberada, siempre dejando que el paciente se entienda exitoso. El agente permisivo facilitará al paciente el éxito de su intención en el desplazamiento del medio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 338 - Metodología para el movimiento de los medios: Un medio no es sinónimo de mantener un mismo diámetro común entre agente y paciente, y por tanto, será desplazado y modificado como con la expresión de sus obras e intenciones, tanto con la ubicación del centro de masas de los implicados como por la posiciones de los ejes de sus sencilleces. “Un medio habrá de ser modificado en su ubicación a través de acciones, obras o frases de armas que puedan condicionar a agente y paciente para que su potencia de obra y posición cambie o se mantenga, según la intención agente.” Para la adquisición de la capacidad de mover a voluntad el diámetro común se habrá de tener en cuenta los factores de influencia en la voluntad de desplazamiento de un tirador por el plano inferior, y usándolos en ventaja propia, configurarlos para generar los distintos movimientos posibles. Será crucial tener en cuenta la semántica de la obra, o sea su caso, para que la obra consciente del movimiento de los medios sea plenamente eficiente y coherente con la intención del agente que la pretende, así como con el efecto que tendrá sobre la geometría del medio. Así pues se dan lugar a unas reglas elementales para el movimiento de los medios: “Cuando se pretenda mover el medio por la ubicación de centro de masas agente o paciente, la obra que dé lugar a ello eficientemente habrá de tener un caso vocativo.” “Cuando se pretenda mover el medio por la ubicación de la sencillez agente o paciente, la obra que dé lugar a ello eficientemente habrá de tener un caso inductivo.” Obras para el movimiento de los medios: Como aclaración, cabe decir que los métodos de movimiento voluntario de los medios, recogidos en este apartado, son un repertorio ejemplificador y práctico, y no una completa representación de todas las posibilidades existentes para una correcta ubicación de los medio en el área. Tanto así, que existirán métodos que serán funcionales en más de un contexto y para más de una intención, quedando a discreción del lector su comprensión y aplicación. Ciñendo el medio: Se ciñe el medio cuando el agente contrae el diámetro común conservando un mismo medio. Habrá de tenerse en cuenta la posibilidad de una reacción asociativa o permisiva del paciente, lo que permitirá decidir entre el uso dispositivo del control del medio o el uso ejecutivo, respectivamente, para favorecer el movimiento del medio, quedando así postergada la obra ejecutiva ante la posibilidad de que la obra final con intención ejecutiva gane potencial. Ceñir el medio tentando: Que el agente dispone una parte vulnerable de su anatomía dentro del medio proporcional del paciente, con la pretensión de que este lo entienda como objetivo ejecutivo, y por ende, obre reduciendo el diámetro común para facilitarse una ejecución sobre el punto expuesto voluntariamente. Así pues, si el agente extraña con sutileza, podrá desplazar el medio del paciente sobre el diámetro común y hacia él. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 339 -DE LA C AUSA TÉCNICA Ceñir el medio aflojando: Ceñir el medio aflojando tendrá lugar al dar a entender al paciente su posibilidad de obrar de forma segura, en una dimensión del medio con una distancia menor. Esto se hará por medio de la sostenida demostración de pasividad. También podrá ser determinante la presentación de una faz abriada para dar a entender inoperatividad. Para aflojar el medio de forma instantánea, se puede usar la agregación y diversión sutil para demostrar haber perdido el pleno control de un medio del que el paciente intentará apropiarse al notar la aparente de ventaja, lo que requerirá un ceñido del medio proporcional que conseguirá mover al paciente en dirección al agente. Ceñir el medio con la sumisión: Se ceñirá el medio con la sumisión, cuando se muestre una faz de escaso potencial de obra, sea por una presentación antagónica de la guardia en desventaja para el agente, o por una demostración clara de pérdida del control del medio. Ceñir el medio cediendo y/o extrañando en segunda intención: El agente, con la pretensión de ceñir el medio, y por ende, de reducir el diámetro común, ante un paciente que esté apretando sin llegar a quedar expuesto, obrará un aborto de compás extraño ofreciendo la faz de extender el medio. El paciente aprovechará para no salir del medio que se estuviese manteniendo, obrando un compás recto. El agente, a tiempo del tránsito en ganancia del paciente, volverá a la planta inicialmente proyectada, lo que lo presentará de la misma manera en la que estaba dispuesto antes del aborto, mas con la distancia del medio reducida y ante un paciente que aún transita sin una triangulación pretendida coherente. Ceñir el medio ciñendo: Esto tendrá lugar por medio de la ceñida, como obra o como preparación de esta. El agente obra un compás que estrecha el diámetro común y compensa el medio con la reubicación de su sencillez, lo que hará que el diámetro común de la sencillez conserve su dimensión, y por tanto, que el medio tan solo cambie aumentando la potencia de obra del agente. Extendiendo el medio: Se estará extendiendo el medio cuando el agente pretende mover al paciente en sentido contrario a su posición y sobre la línea del diámetro común. Extender el medio demostrando el proporcional: Se extenderá el medio al dar a entender al paciente la dimensión real o aparente del medio proporcional, mediante un fondo o la extensión evidente del extremo. Esto hará que el opositor paciente, que se entienda dentro del proporcional o de su gradiente con el proporcionado del agente, extienda el medio por el aumento de la distancia, e incluso que se sitúe en una dimensión acorde a la intención agente, que habrá de estar marcada por la previsión de esto. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 340 - Extender el medio apretando: Aumentar la sensación subjetiva de inminencia en la ejecución del paciente, teniendo en cuenta un claro aumento, aparente que no real, de la intensidad en la intención ejecutiva mostrada por el agente y con ello, obtener reducción en el diámetro común. Esto hará que para mantener la dimensión del medio proporcional, el paciente extrañe al verse sobrepasado en sus posibilidades, si no muestra resistividad. Extender el medio intimidando: Con el uso de un antagonismo de intimidación, el medio tenderá a su distensión y/o a detenerse en su ceñido. Extender el medio empomando la armada: Un método sutil, aplicable cuando se precise extender el medio cuando el agente esté encajonado en un límite del área, será guiar la mirada del paciente a la guarnición propia agente, y justo a tiempo, empomar la mano armada. Esto dará como resultado que el paciente conciba y asuma un medio proporcional agente mayor, y extrañe extendiendo el medio. Lo hará sin tener en cuenta que la vulnerabilidad del agente seguirá estando en el mismo lugar, pese a aumentar su extremo, pues no habrá una ventaja real de medio para el agente. Rotación del medio agente al lado armado agente: Que el agente se mantendrá estático en un punto y hará que el paciente se mueva en torno a él, en sentido de su lado armado. Rotación del medio agente al lado armado agente, fondando de empomada de cinta: Con el fondo de empomada, cintando el arma a la mano no armada, en una trazada ligeramente dirigida al exterior del paciente, sin intención ejecutiva implícita, se facilitará la limitación y restricción de movimiento del paciente al quedar eventualmente dispuesta la hoja en su lado hábil. Esto habrá de tener lugar sin pretender la obra ejecutiva, pues en ese caso, el agente que este cintando y empomando quedará expuesto a la supresión del paciente sobre la guarnición agente. Rotación del medio agente al lado armado agente, perfilándose y dejando abiertas las líneas de fuera: Al mostrar la eventual apertura de las líneas de afuera, que normalmente serán la que estarán en el lado armado, se gana la posibilidad de tentar al paciente, que pretenderá el tránsito sobre su transversal no hábil o no armada para buscar la ejecución, a lo que prevenido, un agente podrá responder a tiempo con relativa facilidad, mientras ha conseguido la rotación de su paciente en la dirección hábil. El método más sencillo de aparentar abrir las líneas de fuera será perfilarse de extremo remoto, guiñando el cuerpo al lado armado. Esto tendrá un efecto superior frente a un paciente que entienda las implicaciones del extremo remoto, pues es a lo que el agente dará lugar. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 341 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rotación del medio agente al lado armado agente, extendiendo la planta sobre la transversal no hábil: El agente, al extender la planta sobre la transversal no hábil, de forma clara y notable, y dejar el foco total o parcialmente perpendicular a su segmento de plana, hará que el paciente no pretenda trepidar o transversar hacia el lado no hábil del agente, e incluso, lo haga en el sentido opuesto. Esto se deberá la sensación de una inminente obra de compás transversal del agente al no hábil de este, lo que de forma instintiva, el paciente entenderá como un riesgo, y lo evitará. Rotación del medio agente al lado no armado agente: Se rotará el medio agente al lado no armado, cuando dicho agente se mantenga estático en un punto y haga que el paciente se mueva en torno a él, en sentido del lado no armado agente. Rotación del medio agente al lado no armado agente, tentando con la mano no armada: Tentar al paciente con la mano no armada sobre la transversal puede resultar útil para el reposicionamiento de este en el área. No obstante, ha de quedar claro que ha de sentir presión en la hoja, idealmente por su lado armado pretendiendo el libramiento, pues de lo contrario, tenderá a responder a la tentativa obrando compases sobre la línea recta. Para disponer esa presión lo ideal es mantener la hoja remisa al lado hábil agente, si este coincide con el lado de dentro del paciente. Rotación del medio agente al lado no armado agente, de extremo remoto, tentando con el píe no armado: El agente hará rotar al paciente, al proyectar una planta extendida sobre la transversal no hábil, de extremo remoto, exponiendo deliberadamente el pie no armado. Esto propiciará la búsqueda paciente de un tránsito seguro por el medio proporcional agente, pretendiendo la ejecución sobre el segmento de la tracción no armado del agente. De estar prevenido el agente, tendrá la posibilidad de mutar la proyección de la plata a una acorde, en pérdida, y atajar en virtual la hoja del paciente, ayudando a su inconsciente tránsito rotacional al lado no armado del agente. Rotación del medio agente al lado no armado agente, con una fingida intención ejecutiva: El agente, estando agregado por su dentro, llevará su sencillez a primera y mantendrá la agregación, y sin estar en un medio suficiente como para tener éxito, pretenderá el encordado sobre el paciente. De esta forma, el paciente entenderá que existe una intención ejecutiva sobre su tránsito al lado armado agente, haciendo que tienda a entender como más viable el tránsito al lado no armado de este. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 342 - Rotación del medio paciente al lado armado agente: Rotar el medio paciente al lado armado agente quiere decir: que dicho agente transitará u operará en torno al paciente, manteniéndolo estático en un punto, haciendo que el paciente rote o tienda a hacerlo en sentido del lado armado agente, que normalmente será el lado no armado del paciente, siempre que dicho paciente tenga la misma mano hábil que el agente. Rotación del medio paciente al lado armado agente, encajonando: El agente habrá de transitar sobre su transversal armada, con compases y amplitudes reducidas, que propicien la perfecta acomodación del paciente en su disposición, de la que no deberá sentirse libre de salir. Para ello, el paciente deberá estar aledaño a algún elemento del área que impida su libre movimiento y rotación de su medio. Al tratarse de la rotación del medio paciente al lado armado agente, normalmente coincidirá con que el paciente rotará a su lado no armado, caso de tener la misma mano hábil que el agente. En este caso, encajonar al paciente hará que su afirmación quede de perfil, con su segmento superior idealmente paralelo a algún elemento limitante del área, con el pecho orientado al obstáculo. El paciente, ahí quedará mostrando una mayor distancia operativa, pues estará en propincuo, quedando dispuesto para el atajo y el tránsito transversal no hábil agente, pues “al que esté de perfil, por los flancos”. Rotación del medio paciente al lado armado agente, trepidando: Al trepidar, el agente se mueve sobre la línea de infinito en sentido a su lado armado, lo que hace que se disponga al lado no armado paciente, y a su vez, genere mayor distancia en el medio en que se encuentre, lo que hará que el paciente no obre un reposicionamiento sobre el plano inferior, tan solo rotará para mantener el diámetro común coherente con el foco, pues sin necesidad de su desplazamiento, está más seguro y en un medio mayor. Existirá la posibilidad de que, al sentirse dicho paciente seguro por estar las líneas cerradas por su lado armado, este rote hacia su lado armado y pretenda mantener el medio. Además, si se ataja al paciente en privación virtual a la vez que el agente trepide, dicho paciente quedará dispuesto al lado armado agente con mayor solvencia. Rotación del medio paciente al lado armado agente, atajando en disposición virtual: El agente, que previamente ha acostumbrado a la agregación a su paciente, vuela la hoja y la lleva a su lado armado, manteniendo la oclusión paralela para asegurar la respuesta imprevista. El paciente tenderá a buscar la agregación rotando su foco al lado armado del agente, quedando así virtualmente dispuesta su arma sin haber generado previamente agregación alguna. Esto no solo rotará el medio sino que facilitará el posterior ceñido de este y el atajo en muy breve sujeción. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 343 -DE LA C AUSA TÉCNICA Rotación del medio paciente al lado no armado agente: Rotar el medio paciente al lado no armado agente quiere decir: que dicho agente transitará u operará en torno al paciente, manteniéndolo estático en un punto, haciendo que el paciente rote o tienda a hacerlo en sentido del lado no armado agente, que normalmente será el lado armado del paciente, siempre que dicho paciente tenga la misma mano hábil que el agente. Rotación del medio paciente al lado no armado agente, encajonando: Encajonar a un paciente haciendo que sea los límites del área o los elementos dentro de ella los que le obliguen a generar una rectificación de la orientación de su foco y anatomía, respondiendo al desplazamiento agente, que ha de propiciar el evento, pues no existirá rotación de no precisarse por parte del paciente. Esto último será debido a la notable imposibilidad de mover el arma libremente cuando sean físicos los límites que estabulan al paciente, que sabiendo esto, resistirá la rotación intentando ceñir el medio para escapar de la situación. Hay que tener en cuenta que si el paciente queda con el segmento superior paralelo al obstáculo, con su espalda orientada al mismo, dicho paciente quedará naturalmente desplegado y propincuo. Será, por tanto, ideal pretender la rotación del medio paciente al lado no armado agente, buscando que el paciente esté en remoto cuando se produzca dicha rotación. De esa forma el paciente quedará encrucijado por el obstáculo que lo encajona. Rotación del medio paciente al lado no armado agente, trepidando: Al trepidar al lado no armado, el agente habrá de moverse sobre la línea de infinito en sentido a su lado armado, con una amplitud y extensión de compases mayor al obrado cuando se busque la rotación del paciente en el sentido armado del agente. Este método hace que el agente se disponga al lado armado paciente, y a su vez, genere mayor distancia en el medio en que se encuentre, lo que hará que el paciente no obre un reposicionamiento sobre el plano inferior, tan solo rotará para mantener el diámetro común coherente con el foco, pues sin necesidad de su desplazamiento, está más seguro y en un medio mayor. No obstante, la geometría cambia de forma considerable respecto a la búsqueda de la rotación paciente al armado. La razón de esto reside en que al trepidar en sentido no armado, la disposición de ambos tiradores hace que los aspectos estén en oposición, pese a quedar ambos tiradores perfilados, lo que extiende de forma considerable el gradiente del medio proporcional, al estar ambos graduados a la postura del otro. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 344 - Translación del medio paciente con baricentro interior agente: Que el paciente se desplazará sobre el plano inferior transitando una circunferencia con circuncentro dentro del círculo particular del agente, en sentido del lado armado o no armado de este. Para favorecer una correcta translación, siendo el paciente quien tiene que rotar alrededor de la posición agente, este último habrá de mostrarse marcadamente ejecutivo en dirección a los objetivos ejecutivos posibles en los flancos del paciente. Estos pueden ser: el cabo de un arma asida de uñas arriba en la rectitud no hábil, el pie en una proyección de planta extendida sobre la transversal, la mano no armada y otros tantos que quedarán expuestos de forma eventual. Para la más eficiente obra y obtención de una translación del paciente manteniendo considerablemente estático al agente, no será preciso actuar la ejecución en segunda intención, sino dar muestras de control del medio y la dirección pretendida de la intención ejecutiva. Translación del medio agente con baricentro interior paciente: Que el agente se desplazará a un flanco sobre el plano inferior, transitando una circunferencia con circuncentro dentro del círculo particular del paciente, sin llegar a estar sobre el centro de masas de este, en sentido del lado armado o no armado del agente. Se buscará un tránsito transversal con una angulación cercana a la trepidación por la línea infinita, manteniendo una transversal conservada, que propicie el mantenimiento de las dimensiones del medio y facilite la reubicación reactiva del foco del paciente, sin apretar el medio, para el correcto mantenimiento de la estaticidad del medio paciente. Factor de masa del medio: Factor de masa del medio o masa del medio: “La masa del medio será el conjunto de circunstancias que determinen la estaticidad o dinamismo de un tirador en su tránsito sobre el plano inferior.” La masa del medio de un sujeto tendrá su centro en el centro de masas de este, que sobre el plano inferior, coincidirá con el centro de masas proyectado. Dicha masa será aplicada a todos los medios en los que intervenga su centro de masas, siendo así crucial para la concepción de la dinámica del medio particular, de proporción, proporcional, proporcionado y de común herida. Por ende: “La masa del medio de un tirador será inversamente proporcional al dinamismo y predisposición de este al tránsito y reorientación sobre el plano inferior.” La masa del medio se expandirá virtual y dimensionalmente a partir del centro de masas, pudiendo ser esta mayor o menor, dependiendo de factores dinámicos en la obra del desplazamiento o tendencia a ella del sujeto medido. Por tanto, la masa del medio tendrá siempre el centro de masas como centro y punto de mayor densidad, señalando esto a que será el centro de masas será el punto del espacio en que más estático se mantendrá el medio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 345 -DE LA C AUSA TÉCNICA De esta forma, el centro de masas de un sujeto será naturalmente el punto de su anatomía que menor amplitud de movimiento tendrá en una obra regular, siendo las partes más alejadas de dicho centro de masas aquellas que más rápido y ampliamente se moverán. Esto se traduce, en la práctica, en que el abdomen de un tirador permanecerá normalmente más estático que la extremidad armada o la planta. “El centro de masas será el punto más estático de un medio, siendo naturalmente más dinámico cualquier elemento conforme se aleja de dicho centro.” El paciente será masivo si presenta reticencia para su tránsito por el plano inferior y para la reubicación de su foco como parte de la geometría de dicho plano. Por el contrario, un sujeto será ligero si presenta una predisposición espontánea para el movimiento de los medios y responde con facilidad a la obra consciente del agente que pretenda el movimiento de estos. “El agente masivo tenderá a permanecer más estático que un paciente con menor masa de medio, o sea, ligero.” El concepto de masas del medio afectará según la intención y obra del sujeto medido, y dependerá de su expresión. Por tanto, la masa del medio de un individuo no será un valor absoluto ni constante. “La masa del medio dependerá de la tendencia de un sujeto, modificándose cuando la expresión de este cambie.” Este factor de masa afectará al agente de forma directa a la previsión de la obra, propia o ajena, y a su viabilidad.
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