Esto puede llegar a generar la ralentización y/o paralización de la respuesta inconsciente del paciente, generando en él un retardo considerable entre la observación y la acción, pues tanto la orientación como la decisión, pasarán al plano consciente, limitándose la respuesta en capacidad y velocidad. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 373 -DE LA C AUSA TÉCNICA Fase de decisión: “La decisión es el acto, consciente o subconsciente, de elección de un elemento de entre los poseídos y entendidos como potencialmente aplicables a la situación presente.” La fase de decisión es el proceso consciente o subconsciente con que el sujeto decide entre las distintas opciones que posee, condicionadas por la información que su orientación le aporta. Es aquí donde el tirador habrá de discernir la obra más eficiente, condicionado por su conocimiento previamente adquirido y asimilado. Por tanto, para hacer el proceso de decisión más eficiente, el tirador deberá ser conocedor del mayor volumen idiomático posible, haciendo más sencilla la elección de aquello que se pretenda llevar a cabo, por disponer de un mayor repertorio. La decisión incidirá profundamente sobre el modificador del medio de la faz, no solo manifestando u ocultando la decisión tomada, sino usando la competencia consciente para decidir un recurso u otro, independientemente de la eficiencia estrictamente técnica de lo decidido. Así pues, la decisión podrá mostrar al tirador agente tal y como pretenda ser entendido por su paciente. Para obstruir la decisión del paciente, el agente podrá hacer uso de elementos incoherentes con el verdadero contexto técnico presente. El agente también podrá mostrar de manera obvia los recursos que pretenda llevar a cabo. De esa manera, el paciente decidirá su acción de forma poco eficiente, o al menos, alejada de la realidad, pues su criterio le hará entender que no tiene un registro fiable de aquello que pretende el agente. Por tanto, en el intento agente de intervenir y deteriorar la fase de decisión del paciente, habrá de hacerse uso eventual del engaño y la segunda intención, dando como resultado que a partir de detectar la farsa, el paciente no pueda discernir la veracidad de las obras expresadas por el agente. “Tras el primer engaño, toda la certeza es duda.” Fase de acción: “La acción es el momento en que se manifiesta lo pretendido.” La fase de acción se refiere al momento en que se lleva a cabo la obra decidida, así como el conjunto de movimientos y actos que la componen. Esto estará condicionado por la fase previa de decisión, y a su vez, condicionará la exposición del tirador a la información que el contexto le ofrezca. Con ello se dará lugar a un nuevo comienzo del ciclo completo. Para que la fase de acción sea eficiente, el tirador deberá haber interiorizado las obras posibles, pues de esa manera, su puesta en marcha será intuitiva y automatizada, aumentando la velocidad al llevarlas a cabo, pudiendo reservar el potencial cognitivo para continuar el ciclo. La fase de acción tendrá una especial relevancia sobre el modificador del medio de movimiento, pues en la fase de acción será donde tendrá lugar el desplazamiento de cualquier parte del agente. Para dificultar la acción del paciente, el agente deberá hacer uso de su repertorio técnico, obrado de la manera más eficiente posible, para minimizar las implicaciones de la obra del paciente durante su fase de acción. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 374 - Así pues: “La observación, la orientación, la decisión y la acción serán fases elementales con las que cumplir en la obra, para ser coherente con la intención, aumentando la posibilidad de éxito cuanto mayor sea la velocidad en que el proceso ocurre.” La obra elegante y factores de eficiencia: El concepto de elegancia en la obra es aquel que da nombre a la simplicidad de la geométrica y eficiencia dinámica de lo obrado. Siendo así, se puede entender que las frases de armas, obras y acciones, cuanto menos elaboradas y más rápidas resulten ser, en la pretensión y consecución, mayor será su potencial real o estadístico, pues existirán menos elementos propensos al fallo y, por tanto, menos pasos necesarios para la obtención del éxito. “Será inversamente proporcional la relación entre el número de acciones de una frase de armas y su posibilidad de éxito.” Se podrá entender que para la resolución un determinado medio a favor del agente exisitirá una obra más eficiente, en la que estén implicados el menor número de acciones posibles y en la que el paciente intervenga de la manera menos determinante. Esta manera de resolver el medio será entendido como la obra elegante. Todo esto lleva a entender que: “La obra elegante será la obra única y más eficiente con la que llevar a cabo una determinada pretensión.” Se podrá extraer que no existirán numerosas posibles resoluciones para llevar a cabo una determinada acción u obra, pues será solo una manera la óptima, y el resto de formas posibles harán crecer la exposición del usuario. Igualmente, conforme aumente el número de acciones necesarias para una obra, crecerá la tendencia a la entropía del asalto. Los factores que influirán en mayor o menor medida a que una obra pueda ganar o perder su valor de elegancia, serán: La fuerza impuesta al arma: A menor fuerza impuesta al arma, más reducido será el movimiento. Esto dará lugar a entender que la obra ha sido perfectamente premeditada. Se abrirán líneas involuntariamente cuanto se impone al arma una fuerza que resulta sobrante, y da como resultado una inercia que ha de ser reducida o reparada por la aplicación de una fuerza contraria. Esta fuerza residual o sobrante en la obra paciente podrá ser un elemento tenido en cuenta por el agente para controlar la hoja paciente, pues esta estará inmersa en una dinámica en la que será complicada su rápida acción. Ejes en los que la fuerza es aplicada: Cuanto mayor sea el número de ejes en los que habrá de aplicarse la fuerza para obtener el movimiento, mayor será la posibilidad de fallar en el cálculo y posicionamiento del arma en el espacio. De esa forma, a menor número de ejes, mayor será la precisión posible, gracias a un menor esfuerzo cognitivo y psicomotriz. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 375 -DE LA C AUSA TÉCNICA Para minimizar el número de ejes, en los que aplicar fuerza al arma, será eficiente hacer coincidir los planos de la sencillez agente y paciente, concretamente aquellos sobre los que se moverá la hoja agente para la ejecutiva. Vectores implicados en la trazada: Según la primera ley de Newton, el movimiento de un objeto será constante si no se actúa sobre este, reparando su trayectoria. Así pues, cada uno de los vectores inerciales que intervienen en la descripción de una trazada, son aplicados al primero para obtener una corrección de la trayectoria rectilínea que pretende seguir el arma. Es por ello, que a mayor número de vectores necesarios para la descripción de una trazada, mayor será la dificultad implícita en dicha acción. Vectores de reparo en la trazada: Debido a la necesidad de mantener el control de la hoja paciente, se habrá de generar una trazada que pueda proporcionar el reparo, la oclusión, o el atajo de esta. Así pues, cuanto menor sea el número de vectores para proporcionar un medio proporcionado seguro, mayor será la potencia de éxito de la obra, independientemente de la naturaleza de esta, pues existirán un menor número de posibilidades de errar al obrar cada una de las acciones implícitas. Longitud total de la trazada: La longitud total de la trazada hace referencia al total de espacio línea recorrido por la hoja en toda su dimensión, dando como resultado un plano bidimensional sobre un entorno tridimensional. Este plano habrá de tener la menor extensión posible en su área, representando esto que el movimiento ha sido igualmente comedido. Cuanto menor sea el movimiento del arma, menor será la fuerza precisada, mayor la velocidad en ser obrada y menor esfuerzo requerido en la configuración de la trazada. Por tanto, mayor será la eficiencia de la obra, y por ende, su elegancia. Tiempo que el arma está actuando: Será necesario que el arma pase el menor tiempo posible generando la acción que se pretenda, pues la rápida reubicación de la hoja minimizará las posibilidades de ser advertido, de ser reparado y/o de ser impedido. Por tanto, se pretenderá imprimir al arma tanta fuerza como sea posible para hacer que llegue al punto del espacio deseado, sin dar lugar a que la trazada se extienda descontroladamente. Movimiento corporal total agente: Para el éxito de una obra y su correcta disposición geométrica, además del movimiento del arma, será precisa la reubicación de la rectitud y de su extensión, además, el acondicionamiento de la afirmación para la obtención de la continuidad y, por último, una configuración en la proyección de la planta acorde a los compases o acciones a obrar. Así pues, cuanto menor sea el total del esfuerzo implícito en ello, mayor será la eficiencia de la obra. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 376 - Hay que tener en cuenta que la reducción del esfuerzo requerido no tiene por qué ser directamente proporcional al movimiento generado. O sea, que se puede generar una acción con poco movimiento y ser altamente ineficiente. Ejemplo de ello será un movimiento de muñeca para la acción natural del arma, que tendrá menos movimiento que el agudado del segmento de la rectitud, y sin embargo, esto último será considerablemente más eficiente, tanto en el plano geométrico como biomecánico. Figurada gravedad de la herida provocada: La obra gana eficiencia y elegancia conforme aumenta el valor de la ejecución actuada, que consiste en la ejecución sobre el punto de la anatomía paciente con más repercusión en la consecución de la intención agente o en la inhabilitación más precisa y rápida del paciente. Esto dará lugar a obras de gran elegancia, que sin inversión o exposición alguna, obtendrán una total inhabilitación sin precisar movimiento alguno o siendo este muy comedido. Por el contrario, existirán obras, que sin carga alguna de elegancia, precisarán de un gran esfuerzo para ejecutar en un lugar donde la inhabilitación paciente o puntuación será mínima o incluso inexistente. La coherencia con la intención y voluntad: El tirador experimentado siempre buscará la obra basándose en sus intereses, que no siempre serán los de obtener la máxima inhabilitación, pues estos intereses pueden, no solo tener un objetivo ejecutivo, sino, dispositivo, defensivo o, incluso, docente. No obstante, también existirá una obra eficaz que no resultará plenamente eficiente o elegante, que será aquella que se lleve a cabo con argumentos y acciones funcionales, y pese a ello, no óptimos para la resolución de la intención en el contexto. Dicha obra será nombrada como eficaz. Posiblemente, para una mayoría de situaciones e individuos, la obra eficaz será la naturaleza natural de la obra, dada su recurrencia estadística, pues no siempre será factible la máxima eficiencia y elegancia en todos los campos posibles desde los que analizar lo obrado y el medio desde el que ha tenido lugar. No obstante, la experiencia de un tirador se hará notar en la eficiencia de su obra, que crecerá conforme a su técnica. De esta manera, se concluye que: “La obra más elegante será aquella que conecte al tirador con su objetivo con el menor esfuerzo y exposición posible.” Una vez aclarado el aspecto fundamental y literal de la obra elegante, cabe hacer un inciso al señalar el paralelismo antropológico de la elegancia de la obra con la belleza. “La belleza es un constructor humano, que condiciona instintivamente al sujeto, a admirar y dar valor a aquello que resulta elegante y eficiente, o aquello que evoca esos conceptos.” Por tanto: “La obra elegante, será entendida como bella, no solo por el diestro conocedor de su potencial, sino también por el profano que admire la armonía y gracilidad del usuario de la Esgrima Láser.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 377 -DE LA C AUSA TÉCNICA Potencial de una obra: “Una obra resulta ser la acción o conjunto de acciones, que dispuestas de forma coherente y respetando una sintaxis, darán una mayor posibilidad de éxito a aquel que la lleva a cabo.” A esto hay que sumarle aquello que obre el paciente, que actuando antes de tiempo, a tiempo o a tras tiempo, podrá impedir, inhabilitar o responder la obra agente, respectivamente. “El potencial de una obra radicará en la congruencia de esta con el contexto donde se aplica.” La obra necesitará de estar perfectamente conjugada con el medio en que se lleve a cabo. Por tanto, cualquier obra tiene potencial, en mayor o menor medida, solo dependiendo de que se exprese en el contexto indicado y en el momento idóneo. Se entenderá que una obra elegante habrá de ser estadísticamente compatible con la mayoría de las obras pacientes posibles, sean estas obradas en cualquier momento del tiempo. Para aumentar esta probabilidad, se hará de recurrir a obras que permitan previamente el mantenimiento de la integridad del agente, y tras ello, que permitan el fin ejecutivo con la menor exposición posible. “Defensa y ofensa” Desarrollado posteriormente como: “Defensa - Disposición - Ejecución” De este modo, se podrá comprender que nunca existirá una obra perfecta, pues habrá posibles actos del paciente que no sean previstos, y/o no tengan lugar e intención para hacer específicamente oposición a la obra agente. Así pues, una obra albergará un potencial abstracto y estadístico que será el resultado de combinar y conjugar las posibilidades de éxito provenientes de: - La correcta concepción de las dimensiones de los medios: - La posición de la hoja agente. - La previsión del movimiento de la hoja paciente. - La previsión de la posición de la sencillez de la rectitud paciente. - El control de la hoja paciente. - La elegancia de la obra agente. - Disposición de los medios en el área. - El control de los eventos contextuales. - La ligadura con el objetivo ejecutivo y la naturaleza de este. - La recursividad de dicha obra. De esta manera, el potencial de la obra se verá elevado al tener esta un mayor número de elementos de los implícitos que estén en perfecta concordancia con la intención y obra paciente. A esto habrá de sumarse la naturaleza del posible éxito de la obra, que cuanto mayor sea la incidencia y gravedad figurada de la ejecutiva, mayor potencial otorgará a una obra. “El potencial de una obra será dado por los elementos de ella que le aporten posibilidad de éxito, sostengan la seguridad del agente y minimicen la operatividad paciente.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 378 - Preparación de la obra: Sabiéndose de la necesidad que tiene una obra de ser elegante y con ello aumentar su potencial de éxito, dicha obra habrá de estar sustentada en una disposición previa de todo aquello que intervenga en el desarrollo de la misma, sea de forma directa o indirecta. “La obra habrá de ser preparada teniendo en cuenta todo lo que pueda intervenir en su éxito y continuación.” En dicha preparación intervendrán tanto los factores y elementos del agente como los del paciente, que deberán quedar organizados anatómica, geométrica y dinámicamente para dar lugar a la obra más eficiente posible. “Cuanto más coherente sea la preparación de una obra, más potencial de éxito poseerá.” Cada obra posible tendrá su distancia óptima, que será un punto del espacio en el que agente y paciente estén separados por una diámetro común favorable para la obra, en le que tan solo existirá el éxito en circunstancias ideales ante un paciente totalmente pasivo. Esto permitirá la medición de la distancia del medio en la que la obra podrá comenzar a ser preparada y/o a ser potencialmente llevada a cabo. No obstante, en la práctica, el paciente no quedará estático, por su propio interés, por tanto, la distancia de medio ideal tan solo será una guía para comprender la amplitud del diámetro común en la que la obra comienza a ser funcional. “La obra tendrá una distancia de medio asociada, en la que ante un paciente estático y pasivo, se dará el éxito seguro. No obstante, esta distancia se verá modificada por los modificadores del medio de agente y paciente.” La interacción activa entre agente, paciente y contexto dará lugar a la dimensión del medio. Por tanto, cada obra también tendrá su dimensión del medio en la que realmente se podrá llevar a cabo con éxito, desde la que deberá ser dispuesta dicha obra, que de otra manera, o no tendrá éxito o habrá expuesto al agente que prepara la obra a una reacción del paciente mientras esto ocurre. “La obra tendrá que ser preparada manteniendo la seguridad al agente que prepara, evitando ser objeto de la ejecutiva paciente en el proceso de preparación.” “Si la obra se prepara en un medio muy amplio, no alcanzará el éxito y expondrá al agente tras dicha obra.” “Si la obra se prepara en un medio muy ceñido, el agente se expondrá durante la preparación de la obra.” Será el “antes de tiempo” el momento donde tendrá lugar la preparación de la obra, dentro de la dimensión del medio de proporción, siendo posible hacerlo en el medio proporcional con pleno control agente del paciente y su hoja. En la preparación intervendrán todos los factores que puedan tener relevancia para el término de la obra, ya sean dependientes de su éxito o fracaso. “La obra se preparará antes de tiempo, sin obviar la potencial necesidad de obrar de fortuna durante la preparación, ante la posible obra del paciente que pretenda evitar o dificultar dicha preparación o ejecutar en el proceso.” El éxito de la obra habrá de disponer al agente en una situación y medio en que le sea posible contender de forma favorable con cualquier situación posible subsiguiente, o al menos con la mayoría de ellas, pues el éxito de la intención tan solo hace referencia a la consecución del propósito de la obra agente sobre el paciente, y en ningún caso podrá arrojar una descripción precisa de la situación que quedará resultante de tal éxito. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 379 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por otro lado, estará el posible escenario en que la obra agente no lleva al éxito, que estará comprendido también como factor de vital importancia para preparar dicha obra. Este posible escenario tampoco arrojará, en la previsión posible, una descripción pormenorizada de la situación emergente, que será aún menos precisa y detallada que en el caso del éxito. “La obra se habrá de preparar para que, en el éxito o fracaso, el agente quede en ventaja ante el paciente.” Por todo ello, la preparación de la obra habrá de ser lo más concienzuda posible, atendiendo a una serie de factores que proveerán al agente de las herramientas necesarias para delimitar, concebir, prever y actuar ante las posibles situaciones que emerjan del éxito o fracaso de la obra propia. De esta manera: “La preparación de la obra es la previsión, configuración, disposición y actuación agente, antes de tiempo, que proporcionará potencial de éxito a una obra, así como la posibilidad de contender con las distintas situaciones que emerjan tras su desarrollo.” Por lo tanto, la preparación de la obra atenderá a tres grandes volúmenes de factores: - La optimización del medio para el sostenimiento de este mientras tiene lugar la obra. - La optimización del medio para facilitar y hacer más eficiente la obra. - La optimización del medio para continuar la obra en cualquiera de los escenarios posibles emergentes. De manera pormenorizada y generalista, para la preparación consciente de una obra absoluta, se habrá de tener en cuenta: - La disponibilidad y dinámica de los elementos contextuales sobre los que se apoyará la obra. - La disposición del cuerpo paciente. - La disposición del arma paciente. - La disposición del cuerpo agente. - La disposición del arma agente. - Los medios presentes. - Los medios emergentes del éxito de la obra. - Los medios emergentes del fracaso de la obra. Por tanto: “Para la preparación de la obra eficiente y absoluta, con la pretensión de que este acto tenga relevancia sobre el éxito de la intención, se precisará de la concepción abstracta, virtualización, discretización y parametrización del contexto de intervención, área, paciente, condicionantes emergentes y condición agente.” Se tendrá que entender el contexto y la naturaleza del área, pues esto será el primer condicionante a aprovechar por no implicar directa y necesariamente la exposición del agente cuando use la susodicha área a su favor. Esto hará que el agente lleve al paciente, por medio del desplazamiento consciente de los medios, a un punto del área en que la obra del paciente quede dificultada o limitada. Por tanto, el agente obtendrá una ventaja táctica fundamental para la viabilidad del resto de la obra que pueda prepara. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 380 - “El área donde se desarrolle el asalto tendrá potencial de ser usada a favor del agente que sea consciente de sus límites, accidentes y contexto ambiental.” Durante la preparación de la obra, se posicionará al paciente en la presentación necesaria, siendo esto la conjunción entre la planta y la afirmación de este, que deberán estar colocadas de una manera en la que el paciente tenga dificultada la reacción o respuesta a la obra del agente. Esto podrá tener muchas naturalezas posibles, desde aquella en la que el paciente esté huyendo el cuerpo y no pueda generar el tumbado de este, hasta la posibilidad de que dicho paciente esté en una planta que le impida el libramiento de su hoja. Para preparar al paciente para la obra, la planta de este deberá presentar la menor área total virtual de planta, quedando entorpecido y dificultado en la reubicación de su cuerpo. Concretamente, el segmento de la planta extendido paciente deberá quedar perpendicular al diámetro del objetivo ejecutivo del agente. Si el segmento de la planta paciente está contraído, también será un recurso funcional que quede totalmente paralelo al diámetro del objetivo ejecutivo del agente. “El agente deberá preparar al paciente para que este quede indispuesto para defenderse, disponerse o ejecutar durante la obra del agente.” El arma del paciente deberá estar fuera de vía, o sea, que no tenga la posibilidad de llegar a un punto vulnerable del agente. Esto se hará generando una geometría en la que la hoja agente esté ocluyendo o amenazando directamente a la sencillez paciente. Adicionalmente también se podrá llevar la hoja paciente, por medio de la disposición, a un punto del espacio en la que la reacción sea más lenta que la acción agente. También se podrá sujetar el arma por medio de su inercia, haciendo que el paciente no sea dueño del movimiento del arma, y de serlo, llegue tarde la reacción. “El arma del paciente deberá estar alejada del diámetro común de la sencillez o del objetivo ejecutivo del agente.” Una vez que el paciente esté en la disposición que el agente necesita para estar seguro durante la obra: Lo primero que preparará el agente será su planta, pues el resto de la anatomía tendrá que sustentarse sobre una base sólida que permita toda la amplitud de movimientos necesarios. Esto habrá de hacerse con una faz en la que se escondan las intenciones del agente, pues si se pretende una obra ejecutiva, la planta de acometida asociada puede ser un testigo claro de la intención agente. “La preparación de la anatomía agente comenzará por la planta, pues como cualquier estructura, se precisará de una base sólida desde la que obrar.” Lo siguiente que se preparará será el arma agente, que tendrá que generar la geometría necesaria para la obra, ya sea por la necesidad de interaccionar con la hoja paciente o por necesidad de ubicarse en una línea desde la que sea posible la ejecutiva directa. Siendo esto último considerablemente más arriesgado de estar la causa libre. “Una vez que las anatomías y la geometría de las armas estén dispuestas, la obra queda preparada, tan solo pendiente de la decisión agente de obrarla, disponerla y actuarla.” Siempre quedará la posibilidad de que durante la preparación de la obra el paciente rompa el medio o dé lugar a otro donde el agente no esté seguro. Esto lo podrá llevar a cabo el susodicho paciente de manera consciente o inconsciente. Así mismo, podrá desconfigurar la preparación agente variando cualquiera de los elementos preparados. Por tanto, el tiempo que ha de existir entre la preparación de la obra y la disposición de esta, habrá de ser mínimo, llevando a la obra de moción constante. “Idealmente, la preparación de la obra habrá de estar implícita en la obra misma.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 381 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por tanto: “La preparación de la obra tiene el propósito de dar lugar al medio proporcionado, en que la obra agente sea asegurada.” Generalidades y definición de la causa libre y sujeta: Esta premisa tiene como objetivo hacer entender la diferencia semántica de los conceptos de causa libre y sujeta, que en la disciplina marcial que nos atañe, adquieren matices que otorgan un gran sentido y coherencia a su uso y aplicación. “Una hoja podrá estar en causa libre o en causa sujeta, cuando tiene total libertad de movimiento o si está limitada en ellos, respectivamente.” La causa libre será aquella en que la hoja agente no estará agregada o condicionada por la coincidencia presente o potencial interferencia con la trazada del paciente durante la obra pretendida. Así pues, podemos entender que un individuo estará obrando en causa libre cuando lleva a cabo la obra u acción sin tener establecida una agregación, sin un atajo real o virtual o sin ser capaz de predecir la posición del arma de su opositor. “La causa libre será ese contexto en que un agente no tiene control de agregación o virtual de la hoja paciente.” La causa sujeta será aquella en que la hoja paciente esté condicionada en su trazada pretendida por la agregación, atajo o reparo de la hoja agente. De otro modo, si una hoja agregada e impedida, obra en vector opuesto a la hoja antagonista, ignorando el bloqueo que esta está ofreciendo, sin volver a generar un atajo o reparo, volvería a entenderse que está en causa libre. “La causa sujeta será aquella en la que se obra teniendo el control total o parcial de la hoja opositora, ya sea mediante la agregación o la predicción.” Por tanto: “La causa libre y sujeta estarán definidas y sustentadas en la capacidad del agente para predecir, privar, disponer o sujetar la hoja paciente.” Para que la causa sujeta pueda tener lugar, el agente que pretende el control habrá de disponer de la capacidad predictiva para el entendimiento de la posición de la hoja opositora. Para ello, deberá comprender la inercia que hay en dicha hoja, la dinámica y las posibilidades mecánicas y psicomotrices del paciente. El impedimento consciente, por parte del agente, de que la hoja paciente tenga total libertad de movimiento será llamado atajo. Se concluye que: Que una hoja está en causa libre cuando esta tenga total disposición del espacio por el que pretende trazar. Se entenderá que una hoja está en causa sujeta, cuando esté condicionada en su trazada, ya sea por agregación, dinámica, atajo en cualquier fase, o por encontrarse una hoja impidiendo su trazada pretendida pese a no estar aún agregada. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 382 - Causa libre u obra libre: “La causa libre será aquella condición en la que una obra se llevará a cabo sin control del la hoja paciente o con deficiencias en este.” Al carecer de control sobre la hoja paciente, por medio de geometría perpendicular a la cuerda del arma, así como por ser inestable un atajo funcional, estático, con sujeción en los medios con mayor diámetro común, las frases en causa libre son obradas como recurso práctico que genera un compromiso técnico muy elevado, teniendo en cuenta el potencial entregado. No obstante, pueden tener su función ejecutiva, si la ocultación de la intención agente y la lectura del paciente dan lugar a una apertura de líneas, más aún, cuando dicha vía queda dentro de la distancia operativa agente y suficientemente sostenida en el tiempo, definiendo un medio proporcional. También se puede dar el caso de usarse para facilitar el tránsito entre medios, ya sea obrando u ofreciendo una faz, en primera o segunda intención. “Por la naturaleza particular de las armas láser, la causa libre será un recurso eficaz, mas nunca eficiente.” Dado que el sostenimiento de un medio proporcional por medio de la causa libre será difícil sin una considerable exposición técnica del agente, dicha causa libre tendrá su aplicación en la intención directamente ejecutiva, pues no será posible la disposición del paciente, por no tener el control de su arma mediante la agregación. Tampoco será posible la óptima defensa del agente, pues la obra dispositiva o defensiva más eficiente precisa igualmente del control del arma paciente. “La obra en causa libre, tendrá su principal potencial en la intención ejecutiva.” El factor psicológico, y por ende, los modificadores de la dimensión del medio influyentes en la obra, están directamente proporcionados con el uso de la causa libre. A mayor causa libre, mayor implicación de la psicología de los tiradores, pues las frases tendrán lugar con la muestra y ocultación de intenciones, perdiendo la base geométrica o limitando la aplicación de dicha geometría a momentos finales de la obra. “La obra en causa libre estará fundamentada en la psicología y será ineficiente por no estar sustentada en la geometría.” Además, las obras se basarán en la explosiva expresión de las acciones para intentar ocupar el espacio antes que el opositor. Aumentará también la incidencia de la psicología conforme la obra se prepara para ser llevada a cabo sin control o tacto de la hoja paciente, quedando así restringido el potencial de la obra a ser capaz de atisbar el momento idóneo de actuar. “La preparación de la obra en causa libre se ceñirá a encontrar la vía para la acción ejecutiva directa, en primera o segunda intención.” Esto dará lugar a que un medio esté en constante extensión y contracción, pues al unísono, ambos tiradores tenderán a entrar y salir del medio proporcional de su opositor, buscando la oportunidad para la obra ejecutiva de fortuna. “El medio que se pretenda generar en base a una causa libre, tendrá una mayor varianza en su dimensión y será menos estable en su distancia.” En definitiva, el uso de la causa libre será claramente ineficiente para sostener un medio que no sea el de proporción. Esto será así por que estará sustentando la obra propia en conceptos indeterminados e indeterminables, como la psicología del paciente, capacidad de previsión, de reacción y la capacidad de agente y paciente de generar movimiento en sus cuerpos y armas. “La causa libre podrá ser usada de manera funcional en el sostenimiento del medio de proporción, al no existir posible agregación en dichas circunstancias.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 383 -DE LA C AUSA TÉCNICA Por tanto, usar la causa libre en cualquier otro medio que no sea el de proporción, dejará a la geometría en un segundo plano, siendo esta el mayor elemento de ventaja del que un esgrimista puede hacer uso, una vez que exista la posibilidad de agregación. Por ello, en el medio de proporción, donde la agregación no será plenamente posible, la causa libre tendrá su función, pues no habrá otro método para la tratativa y defensa propia. “La causa libre será usada en el sostenimiento del medio de proporción y el estrato de sombra del medio proporcional, en su mayor amplitud, pues en esa dimensión la agregación no será posible o fácilmente sostenible, y por tanto, se justificará el estudio y la comprensión del trabajo sin control de la hoja opositora.” Optimización de la causa libre: Pese a no ser eficiente, la obra en causa libre podrá ser eficaz, pues de ser llevada a cabo de manera óptima, hará posible aprovechar vías para la ejecutiva. La obra en causa libre que pretenda ser mínimamente funcional, deberá tener en su composición un módulo organizativo, que permita la obra mínimamente segura del agente ante la desventaja paciente. Los contextos en los que la obra en causa libre resultará funcional serán aquellos en los que surja la oportunidad de ocupar con la hoja el diámetro del objetivo ejecutivo del agente. Siempre teniendo en cuenta que la inhabilitación figurada del paciente habrá de ser instantánea, pues de lo contrario, el arma paciente quedará libre de obrar y herir. “La obra en causa libre tendrá su óptima aplicación en la oportunidad ejecutiva en la que no exista oclusión alguna por parte del paciente.” La obra y/o acción de ejecución, en primera o segunda intención y en causa libre, concretamente en su fase de preparación, ha de cumplir unas premisas con las que asegurar la minimización del compromiso técnico implícito: 1 - Cerrar las líneas abiertas en la anterior acción: La trazada seguida por la hoja habrá de disponer un plano enfrentado a las líneas que queden abiertas tras la última acción, pues la disposición corporal, en afirmación y rectitud, quedará comprometida por la pretensión, preparación y acción de una trazada en causa libre. 2 - Cerrar las líneas abiertas en su propia acción: La trazada de la hoja, y el plano seguido por ella, habrá de discurrir por el espacio donde se disponga potencialmente la hoja paciente en una pretensión de respuesta. Será así como en la misma obra de causa libre segura se tendrá que tener el control de la hoja paciente, previniendo su ubicación y obrando para mantenerla fuera de vía. En la óptima clausura de las líneas abiertas, durante la acción del arma en causa libre, se estará rozando el poder considerar la obra como causa sujeta, pues el control de la hoja opositora estará presente, pese a ser en última instancia. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 384 - 3 - Disponer la guarnición y, por ende, la mano armada, fuera del medio, de proporción o del proporcional, según corresponda. La sencillez de la rectitud, habrá de transitar por el espacio donde no exista la posibilidad de oclusión o ejecución directa sobre la mano. Será este factor determinante para que los medios, en distancia y dimensión, sobre los que se actúe en causa libre, queden adaptados y en coherencia con la intención agente. De existir la exposición de la mano en una obra, esta será inhabilitada como coherente con el medio desde el que se actúa, pues no se tendrá el control o propiedad de este. La acción u obra en causa libre aumentará en su potencial conforme se amplía el diámetro común del medio desde el que se lleva a cabo. Siendo así que una acción del arma en causa libre tendrá mayor probabilidad de éxito desde el diámetro común del medio de proporción que desde el de un medio proporcional. Esto es debido a que el aumento en el medio particular necesario para obrar en causa libre desde el medio proporcional expondría al agente usuario, frente a un paciente que con una acción más elegante inhabilitaría la obra, ocluyendo y/o ejecutando sobre el agente con facilitad y como resultado de la aplicación de conceptos geométricos básicos. “La obra en causa libre ganará potencial conforme se amplía el diámetro común.” Como resultado del sostenimiento voluntario de la causa libre mientras la hoja esté dispuesta en el medio, se dará lugar a los conceptos de volado y posado de la hoja, que definirán la intención del usuario de mantener su hoja sin agregar o de ceder al intento de contacto de su opositor. Volar la hoja: “Será considerado como volar la hoja el hecho de evitar intencional y continuadamente la agregación del opositor.” Esto tendrá aportará potencial a la obra dispositiva agente al evitar el atajo del paciente en su expresión de disposición. Además, cuando la hoja está volando y la pretensión del paciente es conseguir una agregación, hará que el intelecto de este esté puesto en obrar para obtener la susodicha agregación, lo que lo condicionará y proveerá al paciente de una ampliación de su medio proporcional y la posibilidad eventual de ejecutar manteniendo una actitud dispositiva. No obstante, cabe aclarar, que la carga psicológica que requiere obtener la agregación, también está implícita en el volado de la hoja. De esta forma, se deberá volar la hoja únicamente cuando se prevea que tendrá una función práctica, y disminuirá el potencial de la obra opositora en mayor medida que el de la propia. Posar la hoja: “Posar la hoja hace referencia al momento en la hoja de un sujeto agente se agrega con la de su opositor paciente tras cesar en el empeño agente de evitar la agregación.” Por tanto, posar la hoja resultará la expresión de cesar en un volado, y por consiguiente, de volver a la obra natural en la que la agregación tendrá lugar respecto a la normalidad de las condiciones geométricas o tácticas. El posado de la hoja podrá ser una oportunidad para la obra sorpresiva del agente, e igualmente podrá ser usada por el paciente para facilitarse un encordado o línea en cruz en primera intención. Por tanto, el posado de la hoja habrá de producirse cuando se obtenga la ventaja táctica agente con ello. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 385 -DE LA C AUSA TÉCNICA Agregación y causa sujeta: Será entendida como causa sujeta, aquella expresión esgrimística que tenga un constante control sobre el arma del paciente, previniendo su ubicación y teniendo la posibilidad de reaccionar a ello, con un margen razonable de tiempo. “La causa sujeta será aquella condición en la que una obra se llevará a cabo con control del la hoja paciente.” El control de la hoja paciente será fundamental para cualquier tipología de obra e intención, pues será lo que mantendrá al agente seguro y con previsión ante lo podrá acontecer. Técnicamente hablando, el control de la hoja paciente será concebido como un módulo organizativo de la obra. O sea, una partícula que será fundamental para componer una geometría o dinámica que permita la ventaja del agente sobre el paciente, y que por tanto, favorezca la obra agente con control de la hoja paciente. “En la obra en causa sujeta siempre habrá implícito o explícito un módulo organizativo, de lo contrario, no podrá llamarse así.” La causa sujeta tendrá implícita una agregación, o una disposición de la hoja, bajo la privación de un atajo. Esto dará lugar a la imposibilidad de generar una trazada libre, y por tanto, se aumentará la posibilidad de la predicción ante el movimiento posible de la hoja agregada. “La agregación y la consiguiente privación, limitarán el repertorio posible de acciones del arma paciente, haciendo más sencilla la previsión de esta.” La agregación, por medio del tacto, tendrá la función de transmitir al agente aquello que el paciente esté generando en su hoja, ya sea la aplicación de fuerzas o la cesión. Esto aumentará considerablemente la posibilidad de predecir, reaccionar y demostrar una determinada faz ante la intención opositora. La agregación añadirá el tacto a los sentidos intervinientes en la percepción de lo acontecido. Dicho tacto es una sensación perceptiva de rápida discriminación cognitiva, dando lugar a una toma de información y respuesta más rápida que por medio de la visión o audición. De esta forma: “La agregación será un recurso eficiente en la obra absoluta en un debate sostenido en el medio proporcional.” La agregación será plenamente sostenible, posible y eficientemente usada desde el medio proporcional en su zona de sombra en sentido de ceñir el medio. En un medio de mayor diámetro común que este, no tendrá relevancia alguna, e incluso, no será posible dicha agregación ni su sostenimiento mínimo para generar sombra. Igualmente, la agregación en un medio de un diámetro común más ceñido que el de sombra, como puede ser el horizonte de sucesos, la agregación ya no tendrá el pleno potencial de condicionar la obra del paciente y proteger la obra agente. “La agregación es un recurso eficiente en el estrato de sombra del medio proporcional.” Por otro lado, desde un medio proporcional de Hawking, la agregación será posible por la extensión del extremo de uno de los implicados, mas no tendrá validez alguna por la indisposición del paso de ataque que genere ante la reacción a una obra ejecutiva del opositor. “En el medio de proporción, dada la naturaleza de este derivada del arma láser, no será posible la agregación o el sostenimiento funcional de esta.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 386 - La agregación es un recurso fundamental para la obra de un atajo real, o sea, aquel en que el agente se valga de dicha agregación para tener control físico del arma paciente. “La obra consciente del control del arma paciente será llamada atajo.” La agregación dejará la hoja en tres posibles situaciones, una vez el agente pretenda conscientemente el control de la hoja del paciente: La hoja privada: En la hoja privada, habrá de tenerse en cuenta que no existirá presión ejercida sobre ella por parte de su opositora, no obstante, estará dificultada la trazada más allá del medio de donde esté situada la hoja privadora. Una hoja quedará privada cuando se impida el libre movimiento de ella por el espacio. La hoja dispuesta o reubicada: Cuando una hoja paciente es dispuesta por la agente, es por medio de la aplicación de fuerzas del agente sobre el paciente. Esto hará que irremediablemente cambie su posición en el espacio o el estado de la fuerza que el paciente está imponiendo a su arma. Esto ocurrirá en mayor o menor medida y dependiendo de la fuerza aplicada por quien dispone, el vector de esta y la graduación de las hojas agregadas. Una hoja quedará dispuesta cuando se ejerza fuerza sobre ella y se obtenga el control de esta por dicho medio. La hoja sujeta: Una hoja también puede ser atajada y estar bajo sujeción, que dará lugar a que sea imposible para un paciente disponer su hoja en un determinado lugar, pues el agente por medio del movimiento de la hoja adaptado a acción paciente y la privación dinámica, reparará constantemente la trazada del paciente dejando su hoja en mayor o menor medida estática en un punto del espacio. Una hoja quedará sujeta cuando el paciente atajado no pueda reubicar la hoja en el espacio de ninguna manera funcional para su intención. Dada la naturaleza del arma láser, cabe destacar que la sujeción plena será imposible, pues siempre existirá al menos un vector de acción del arma atajada en la que podrá actuar esta. En estas tres situaciones, la hoja está siendo atajada e impedida en su libre ubicación. No obstante, será la sujeción aquello a evitar por parte del atajado, pues será la única obra que realmente impedirá una respuesta en dirección al atajador. Por otro lado, tanto la privación como la disposición, siempre tendrán una respuesta geométrica que posibilite una obra con potencial ejecutivo hacia el atajador. Adicionalmente, se ha de apuntar que la sujeción será un estado de la hoja que solo podrá tener lugar en contextos muy concretos, pues la naturaleza de la hoja láser extremará la dificultad de mantener una agregación y atajo con sujeción. “La hoja agente deberá privar o disponer al paciente, teniendo en cuenta las posibles vías que esto generará para una potencial obra ejecutiva del paciente en dirección a la sencillez agente.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 387 -DE LA C AUSA TÉCNICA Si una hoja agente está ocluyendo la sencillez del paciente, impidiendo que dicho paciente pueda realizar una determinada mutación de la rectitud, se entenderá en la práctica que la hoja también está controlada. “El fenómeno de la oclusión es el potencial ejecutivo de un arma láser, sin necesidad de generar movimiento alguno y con la mera ubicación en el espacio.” Será, por tanto, necesario aprovechar el fenómeno de la oclusión para dar lugar al control de la hoja paciente. Esto tendrá lugar gracias a controlar la anatomía paciente, pues amenazando su sencillez se restringirán muchos movimientos posibles, que el agente podrá conocer y prever, y por ende, tener cierto control de la hoja. “La oclusión agente a la sencillez paciente también será argumento para el control de la hoja, en su posición absoluta, y por tanto, dará lugar a la causa sujeta.” Debido a la necesaria ubicación perpendicular de los rumbos de las hojas entre sí, para el sostenimiento de la agregación, se facilitará la obra de la oclusión, predisponiendo la hoja agente a ocluir a la sencillez paciente, pues si la oclusión es obrada de manera eficiente, la hoja oclusora ya estará dispuesta en el lugar del espacio donde sea necesario disponerse para el éxito. La agregación será funcional cuando el fundamento de esta se encuentre aledaño al diámetro común. Dicha agregación perderá su sentido conforme el fundamento de las hojas se aleje del centro del medio. Por ello, se pretenderá agregar sobre el diámetro común, aumentando la posibilidad de responder la obra del opositor cuando sea llevada a cabo por dicho diámetro, por ser la distancia más corta entre tiradores. “La agregación cumplirá su función cuando su fundamento se encuentre sobre o aledaño al diámetro común, perdiendo su potencial conforme el fundamento se aleje de dicho diámetro.” Para observar con más claridad la ubicación del fundamento, se hará uso del plano vertical y horizontal del fundamento, generando unas extensiones virtuales bidimensionales de este, facilitando la concepción de las coincidencias geométricas y sus interacciones. Será así, que: “La causa sujeta será un rasgo de la expresión ilustrada en la Esgrima Láser, pues dispondrá al usuario para el control de su paciente, reduciendo al mínimo los escenarios posibles y aumentando con ello la previsión de la obra opositora.” Predicción de la hoja paciente: Existirá una relación directa entre la fuerza par impuesta al arma (P), la aceleración angular de la hoja (α), la velocidad de la trazada (VΣ) y la energía necesaria para la modificación del vector inercial generado, por el agente (EΣA) o por el paciente (EΣB). [P] ∝ [α] ∝ [VΣ] ∝ [EΣ] Se deduce, por tanto, que a mayor energía impuesta al arma, menor será el tiempo en que esta alcanzará su objetivo en el medio, y por consiguiente, mayor será también la energía para hacer que el vector inicialmente generado pueda ser reparado y reubicada la hoja. “A mayor energía implicada en el movimiento del arma, mayor energía para detenerla o reparar su trayectoria.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 388 - Esto arroja luz sobre la forma en la que predecir la posición de una hoja teniendo siempre en cuenta la disposición de la propia, pues el haz agente será el único elemento en el medio con el que interactuará el arma agente. Si el paciente presenta una modificación visible en la afirmación o planta, como producto, consciente o inconsciente, de la residencia a la reacción que genera la acción de movimiento del arma, se puede entender que la trazada tendrá una energía y, con ello, una aceleración angular y lineal considerable. Así pues, conjugando esto con la energía potencialmente administrada a la hoja agente y su disposición, se puede predecir con exactitud la posición de la hoja paciente, antes, a tiempo y a tras tiempo, y claro está, obrar en consecuencia. Como resultado y aplicación al arma agente para evitar la predicción paciente, el movimiento del arma habrá de estar exento de grandes cantidades de energía implícita, sustituyendo esta por la reducción espacial de los vectores inerciales y la disposición premeditada y eficiente sobre las líneas a ocupar. Aplicando la mecánica clásica, la anatomía y el arma paciente podrá ofrecer distintos testigos de la dinámica implícita en ellos, que harán al agente capaz de predecir su posición. Primera ley de la mecánica clásica: Ley de la inercia. “Un objeto tenderá a mantener su estado mientras otra fuerza no lo impida.” En una aplicación al contexto esgrimístico: “La hoja tenderá a mantener el estado en el que está en un momento del tiempo, mientras no haya una fuerza que lo impida.” Esto quiere decir que cuando una hoja esté estática, tenderá naturalmente a estar estática. Se retrasará así la puesta en movimiento del arma. Igualmente, la hoja que esté en movimiento tenderá a seguir su movimiento mientras no haya una fuerza que lo impida, ya sea por parte del usuario o por la interacción con la hoja opositora. Por tanto, la hoja que esté trazando tenderá naturalmente a continuar con su tránsito, lo que dificultará notablemente que el vector de inercia implicado en su movimiento cambie de dirección o que se detenga el arma. Será por la inercia que una misma distancia se cubra antes por una hoja ya en movimiento que por una hoja que esté estática. “Una hoja que parta de un movimiento será más rápida en cubrir una misma distancia que una hoja que esté estática inicialmente.” El agente podrá predecir que una hoja estática tardará un determinado tiempo en ponerse en movimiento, en detenerse o en cambiar la dirección y sentido de su trazada. Esto facilitará la previsión de donde quedará la hoja en un momento inmediato a la observación. Segunda ley de la mecánica clásica: Ley fundamental de la dinámica. “Existirá una relación directa entre la fuerza aplicada a un cuerpo y la aceleración de este.” En el contexto que nos atañe, cuanta más fuerza se imponga a un arma mayor será la aceleración de esta. Si el paciente ha generado la acción del arma con todo su cuerpo, eficientemente, se puede entender que el movimiento del arma tendrá contenida una mayor energía, por tanto, será necesaria más energía para frenar su movimiento. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 389 -DE LA C AUSA TÉCNICA Igualmente, se podrá observar cuando un paciente aplica la fuerza con músculos aislados, lo que dará como resultado una menor energía potencial impresa al arma. Adicionalmente, si el punto en que está aplicada la fuerza, o sea el eje de la sencillez, está situado distante del centro de masas del arma, será retrasada la acción del arma en natural, violenta, reducción y remisión. Esto es producto de la comprensión y diferenciación entre la energía impuesta al arma y la fuerza resultante. Por tanto: “El retardo acción del arma, en la dimensión temporal, será directamente proporcional a la distancia entre el eje de la sencillez y el centro de masas del instrumento.” “A mayor distancia entre el eje de la sencillez y el centro de masas del arma, mayor habrá de ser el movimiento del eje de la sencillez para que la cuerda del arma pivote sobre su centro de masas.” Así pues: “El agente deberá de forzar a que el movimiento del arma paciente tenga aplicada energía sobrante, pues se dificultará la acción del arma a trastiempo.” Tercera ley de la mecánica clásica: Principio de acción y reacción. “Toda fuerza aplicada resulta en una fuerza igual y opuesta.” Cuando al arma se le impone una fuerza, esa misma fuerza se le aplica al cuerpo del tirador, dando como resultado que el arma acelere y que el cuerpo del usuario requiera de un ajuste anatómico. Esto será testigo de la fuerza que un tirador pretende imponer a su arma, pues de manera instintiva su anatomía se predispondrá para ello, haciendo que el cuerpo pueda absorber la tracción generada por la acción del arma. Por tanto, un agente podrá prever la posición de la hoja opositora gracias a la lectura de la anatomía de dicho paciente. Lo que dará lugar a una más precisa previsión de la posición futura e inmediata de la hoja paciente. “El cuerpo paciente tendrá que mostrar la adaptación a la acción del arma pretendida, de manera directamente proporcional a la energía que vaya a imponer al arma.” Coherencia acción-reacción en la obra: Para la disposición y adaptación de la obra agente a una reacción paciente, se ha de tratar de generar una trazada compatible y en concordancia con las intenciones y predicciones propias de continuidad, ante un posible reparo en la acción, un error en la medición o una acción/reacción imprevista y en contra. “El arma agente tendrá que actuar teniendo en cuenta que su movimiento deberá ser compatible con lo que ocurra durante y tras su acción.” Todo movimiento del arma ha de estar condicionado por la necesidad de cubrir las líneas expuestas por la acción obrada, así como de ser capaz de maniobrar la hoja paciente una vez esta sea agregada o librada a causa de la obra agente. “La acción del arma agente deberá tender a llevar a la hoja de esta a la agregación con la hoja paciente, magnificando el potencial de la obra futura.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 390 - La causa libre, predominante en el medio de proporción, hará que sea también condicionada la dirección y trazada de la hoja propia, pues habrá de predisponerse un control sobre sus vectores, en los que recaerá la responsabilidad de ubicarla allá donde el agente entienda una vía abierta. “Tras la acción del arma en causa libre, pese a que no se pretenda la agregación, la hoja deberá quedar aledaña al diámetro común, para aumentar el potencial de la obra.” Desde las guardias, es crucial entender el antagonismo geométrico dispuesto por el paciente para ser capaz de actuar apoyado por las limitaciones espaciales y reactivas de dicho opositor. Esto, en concordancia y total comunión con los aspectos referentes a la preparación de obra, darán lugar al concepto de recursividad. Así pues: “La coherencia acción reacción hará que una obra sea llevada a cabo teniendo en cuenta sus efectos y la naturaleza de la respuesta que pueda provocar.” Recursividad: “La recursividad es el efecto que se producirá en una frase de armas al hacer que una obra, o varias de las que se compone, sirvan tanto para el éxito final de una intención como para la preparación de la posible obra subsiguiente.” Será gracias a la recursividad que se creará un ciclo en que una obra recursiva hará con su preparación una llamada a su propia continuación y viceversa, dando lugar a un bucle en el potencial de dicha obra. Será por medio de esta recursividad que una obra óptimamente elegida y actuada, tendrá añadido el potencial de preparar la acción que pueda sucederle en la frase de armas, en caso de no llegar a ser conclusiva la obra inicial. “Una obra recursiva hará que la obra dispositiva agente genere la oportunidad ejecutiva.” Esto puede dar lugar a estructuras dentro de las frases de armas en las que cada cierto número de obras, se genere una obra recursiva, que normalmente tendrá un alto potencial ejecutivo asociado a un valor defensivo y una intención dispositiva. Estas obras recursivas harán que el agente pueda pretender la ejecución y la exposición paciente, sin necesitar reaccionar a la respuesta de este último, pues ya estará implícita en la obra recursiva. La obra recursiva tiene la ventaja de ser una obra única, con unas acciones limitadas, que posee el potencial de, al menos dos obras que no tengan recursividad. “La obra recursiva tendrá con una sola obra el potencial de dos, haciéndola más elegante.” La recursividad puede estar implícita en estructuras de distinta naturaleza y escala temporal, pudiéndose aplicar dicho concepto a las acciones, obras, frases de armas e incluso grados. Se entenderá, por ende, que existirán ubicaciones del arma más propensas a generar recursividad, o en su defecto, la coherencia con la acción o reacción del paciente. “Las disposiciones del arma en el medio con mayor poder de generar recursividad será la rectitud adelante y las posiciones radiales de la sencillez.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 391 -DE LA C AUSA TÉCNICA Las rectitudes adelante y los rumbos relativamente extendidos del agente, aquellos que en una mayoría estadística de las situaciones, aporten una mayor posibilidad de reaccionar al movimiento de la hoja paciente. Asimismo, estas disposiciones del arma y rectitud facilitarán y ampliarán el margen de error o imprevisión agente ante la obra paciente, aportando distancia en el medio y un mayor espacio en el que maniobrar entre el arma agente y el cuerpo de este, extendiendo la posibilidad de ser coherente en la acción o reacción. Paradoja de la estocada recta: “La estocada recta será aquella que transita sobre el diámetro del objetivo ejecutivo en sentido accidental, directamente con intención ejecutiva, sin atajo del arma opositora.” Si únicamente tenemos en cuenta al agente: la estocada es la forma teórica y geométricamente, más eficiente de ejecución, más si cabe, desde el extremo propincuo del medio proporcional, en rumbo adelante y ángulo recto, de máxima extensión y sobre un plano superior italado o posicionado sobre el plano de la guarnición del opositor, con el arma sobre el diámetro común y diámetro común de la sencillez, pues se pretende un cateto real sobre la disposición más extendida de la punta del arma y el objetivo ejecutivo más distal del paciente. La paradoja de la estocada recta emerge, en parte, como producto de la imposibilidad de disponer una proyección cónica de la guardia, en la rectitud de adelante, en el instante en que todo el agente transita en dirección al paciente para facilitarse el medio proporcionado propio. “La estocada recta hará que la hoja agente que estoca quede sobre el diámetro común de la sencillez, sin impedir que la hoja paciente lo haga, dando lugar a un medio de común herida o a la transferencia del medio a favor del paciente.” Es justo en el momento de la estocada, donde las fuerzas necesarias son más elevadas para llevar y mantener al arma a tiempo a ese estado y para sostenerla de ese modo, que no es otro que el de la extensión total del rumbo y movimiento accidental del conjunto y rectitud. También se ha de tener en cuenta la fácil reubicación de la rectitud que tiene el paciente, retirando con ello el objetivo ejecutivo y transfiriendo el medio por medio de una oclusión. Además, el paciente de una estocada recta generará con su oclusión un triángulo que no puede ser reaccionado o respondido en segundo grado por el agente que estoca recto, por la inercia necesaria para la obtención de la ejecución pretendida con dicha estocada recta. “La estocada recta, por su acción accidental, no permitirá el control de la hoja paciente, quedando esta dispuesta a ocluir, dejando al arma agente que estoca sin posibilidad de quedar sobre el diámetro común de la sencillez y, por tanto, sin medio posible.” “Una estocada recta hará que la sencillez del agente que estoca transite por del diámetro común, donde aumentan las posibilidades de que la punta del arma paciente se encuentre, ocluyendo.” A esto hay que añadir, si no se consigue la ejecución pretendida, que la longitud de la palanca generada por la extensión de la rectitud, asista al paciente de la estocada para la libre reubicación del arma agente y su atajo, muy probablemente aprovechando la inercia implícita en la reducción desde la posición que ha facilitado la apertura de líneas. Por tanto, cualquier movimiento del arma, que pretenda o pueda resolver el compromiso, sin embeber previamente la rectitud haciendo funcional el atajo, extrema en dificultad la obra y compromete al agente de forma evidente. Este compromiso se basa en la incapacidad de mantener el control sobre la hoja paciente, intrínseca en la naturaleza de la estocada recta en conjunción con la geometría del arma láser, al carecer esta de gavilanes u otra manera de sostener y/o contener el encordado paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA TÉCNICA- 392 - Concretamente, la situación idónea donde poder usar la estocada recta, dentro del medio proporcional, es la posible remisión a un flanco de la hoja paciente por su propia inercia y mientras la conserva, precisamente un escenario donde el imposible control de su reducción esperable hace desechar la opción de ocupar la línea del centro. Esto podrá tener lugar en el momento en que un atajo en disposición por parte del paciente con fuerza par, sea librado, lo que dejará a la línea recta abierta para el agente y su estocada recta como triangulación respondida. “La estocada recta del agente tan solo será funcional cuando la hoja paciente no esté o no tenga posibilidad de estar en el diámetro común de la sencillez.” Así pues, se puede ver que: “Una vez sumando factores necesarios a la geometría arrojada por el estudio único del agente, la idea de estocar de forma directa, accidental y en primera intención, no es más que un ejercicio de compromiso superlativo.” Por consiguiente, en el marco práctico de aplicación, habitualmente es más eficiente recurrir a la estocada desde una rectitud circundante a la de adelante, como triangulación reaccionada, y manteniendo el atajo de la hoja paciente o la previsión de su inminente posición o trazada. “La estocada será funcional y eficiente desde un diámetro común de la sencillez transversal al diámetro común, en mayor o menor medida y mientras la hoja paciente no tenga posibilidad de ocupar dicha línea.” Con este concepto claro, ganará eficiencia la ejecución de tajo como recurso seguro para mantener y ocupar líneas de forma dinámica, conservando validez la estocada para ejecutivas donde la hoja del paciente esté sujeta por su propia inercia. Desechar la estocada recta como elemento principal sobre el que basar la ejecutiva, estará sostenido al combinarse y conjugarse, la ineficiencia tácita de la estocada, con la eficiencia de mantener un vector de inercia que pretenda el atajo o reubicación de la hoja paciente. “La estocada recta es un recurso ejecutivo con valor dependiente de una configuración geométrica, siempre asociada a la dinámica de las armas.” Se concluye que: “La paradoja de la estocada recta emerge del hecho de que la línea recta es la vía más eficiente para generar la obra ejecutiva agente. Por tanto, a su vez, sobre dicha línea quedará centrada la atención y la intención del paciente, pretendiendo evitar el uso agente de la línea directa a su objetivo ejecutivo, como recurso más eficiente.” Así pues: “La paradoja de la estocada recta es la contradicción entre la eficiencia de una acción directa de estocada y la técnica que impide su éxito.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 393 -DE LA C AUSA TÉCNICA Obra de moción constante: Para que la semántica y técnica propia alcance un estatus de destreza, será preciso obrar sin detenerse en ningún momento de la acción, obra o fase de la frase de armas pretendida, pese a tener que ser modificada o adaptarla sintácticamente al contexto emergente. Es esta la verdadera naturaleza de la Esgrima Láser, pues la dinámica está presente no solo en el contexto espacial, sino también, y de forma dramáticamente condicionante, en el temporal. “La obra habrá que tener un flujo constante de acciones.” Esto hará que un paciente con un menor pulso y más lento ciclo OODA, o una menor capacidad de concatenación de recursos en la dimensión temporal, no pueda contravenir la obra agente, que sea llevada a cabo desde la constante moción y fluidez en la sucesión de decisiones y acciones coherentes. O sea, que aquel tirador con un mayor pulso, tendrá ventaja ante su opositor. De esa forma, con una obra de moción constante, se obstaculizará la lectura de la intención propia por parte de ajenos, ya sea la oposición o individuos presentes, que con su involuntaria reacción puedan advertir de nuestra obra futura.
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