Se podrá dar el caso de prever una malfunción potencial en el paciente, cosa que será usada por un agente sabio para exprimir sus ventajas. No obstante, desde el punto de vista filosófico, viene asociado con una alta graduación académica el hecho de no aprovecharse de condicionantes ajenos a los recursos técnicos del opositor. Pese a ello, se tendrá en cuenta para dar lugar a una valoración y juicio posterior en la consecuencia del duelo académico. “El agente pretenderá que el paciente consuma su energía, quedando inhabilitado.” Existirá la necesidad de intercambiar las células energéticas, baterías u otro dispositivo encargado de la alimentación, en pleno contacto. Se podrá hacer con libertad durante la coma del asalto. No obstante, existirá la necesidad de tener trabajada la técnica específica para facilitar y asegurar la forma en que se lleva a cabo dicha acción, pues puede comprometer a posteriori la obra o función del arma. Por último, la forma de portar un stor u otros dispositivos alimentadores, habrá de estar ligada a la naturaleza y resistencia a los impactos de estos. Es indiscutible que podrían resultar objeto de la atención por parte de un paciente o tirador opositor, en un contexto donde sean un objetivo útil para generar un castigo sobre el agente. “El agente podrá ligar como objetivo ejecutivo el sistema auxiliar de alimentación de energía del arma paciente, castigando sobre él, inhabilitándolo para su uso.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 483 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Ardor: El ardor y la displicencia asociada es una parte fundamental e inseparable de la naturaleza del arma láser, pudiendo dar lugar a una imposible operación del instrumento o, incluso, a la malfunción del mismo por una fusión del emisor. “El ardor es la emisión calórica del arma, causada por su función.” Este fenómeno, derivado del funcionamiento de su característica hoja, tanto en el plano figurado como literal, es un aspecto determinante en la diferenciación de las disciplinas clásicas. De este modo, deberá ser tenido en cuenta en la operación del instrumento, en cualquier de sus ámbitos y dinámicas posibles, en la técnica operativa y de seguridad. El tirador habrá de mantener el control del ardor, ya sea por la comprobación y tesis propia o por testigos ajenos a su persona. El control del ardor hará que el usuario pueda actuar y refrigerar el arma ante a una ineficiente disipación del calor, disminuyendo la displicencia al tacto y evitando una posible y eventual malfunción. La refrigeración de disipador, emisor y demás anatomía de la guarnición expuesta al calor, se llevará a cabo por tres métodos de contingencia: Extinción y cese de la función del conjunto LED: Esta solución pasiva es la eficaz, pues de forma paulatina y durante el tiempo de inoperancia del arma, se facilitará el enfriamiento de la misma. No obstante, el tiempo precisado para la disipación del ardor estará sujeto a las condiciones ambientales de temperatura y humedad. En un entorno climático frío, el enfriamiento se verá acelerado respecto a un ambiente más cálido. Durante el transcurso de un encuentro duelístico, este método podrá resultar considerablemente inconveniente, pues durante las comas del asalto no habrá tiempo suficiente con el que propiciar un correcto disipado. Es por ello, que tiradores dotados de armas con una gran potencia lumínica, ensayarán el arma tras el hit, optando por la extinción dentro del saya. Por tanto, en duelo absoluto, recibirán la luz del Juez con el arma aún extinta y asimilada en el saya, habiendo de estar profundamente familiarizados con la técnica asociada al iai. Refrigeración por simpatía con elementos sólidos portados por el tirador: La imposición de elementos metálicos o de gran conductividad térmica sobre la zona de procedencia del ardor facilitará la disipación, por simpatía entre las masas. Estos elementos pueden ser adicionales al disipador, recomendablemente residente en el arma. También pueden estar insertos en el saya, donde en el momento de la asimilación y posterior emberido, tomen contacto con el objetivo a disipar. Este sistema acelerará de forma significativa la efectividad y eficiencia en el disipado del ardor, con la contrapartida de ser preciso un equipo y material especialmente diseñado para atender la necesidad. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 484 - Refrigeración líquida externa: Este método, siendo el más eficiente y rápido, se basa en verter líquido sobre la guarnición, de forma más o menos precisa, para favorecer la disipación del ardor. Con este sistema activo, el enfriamiento es considerable y significativamente más veloz, estando la eficiencia a merced de la conductividad térmica del fluido vertido. Por tanto, la integridad estructural de la guarnición puede verse comprometida al verse sometida a las tensiones propias del contraste térmico. Por ende, el vertido o inmersión en el fluido ha de ser controlado y paulatino, en el caso de determinados materiales y geometrías. Los fluidos usados, idealmente han de poseer una conductividad eléctrica nula. Condición que estará motivada por la posible incompatibilidad de la circuitería interna de la guarnición. Con esa descripción podrán ser usados desde agua destilada (H2O puro), hasta aceites no conductores. Los aceites con poca tensión superficial podrían impedir el correcto asimento tras su uso, al dificultar la fricción y generar la lubricación en la pinza, algo que determinará de forma superlativa su aplicabilidad. Una opción a tener en cuenta es el uso de agua común, más tendrá que considerase la naturaleza conductora de la misma. Por ende, será propicio y aconsejable el uso de un estringe que selle el ánima del emisor, ante posible la filtración. Para mantener la coherencia con la filosofía particular de la Esgrima Láser, es necesario recordar el respeto al lugar donde se lleve a cabo el duelo, o cualquier otra actividad asociada a la práctica, quedando totalmente condicionada la forma en la que se hará uso de fluidos no encontrados de forma natural en el entorno. En relación a la temperatura alcanzada por el ardor, existirá la posible clasificación por la displicencia asociada, siempre teniendo en cuenta la subjetividad del usuario, así como sus sensaciones y nivel de tolerancia en la exposición al calor. Ardor frío: Ardor que está presente sin displicencia asociada a la temperatura máxima alcanzada. Ardor templado: Ardor que, en su punto de mayor abundancia, hace notar al usuario del arma una clara alta temperatura sin alcanzar una displicencia que impida la normal operación. Ardor caliente: Ardor que, en cualquiera de los momentos posibles de su evolución, provoca eventualmente una displicencia e imposibilidad de asir el arma u operarla con normalidad. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 485 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL La silueta particular de la hoja: La anatomía del arma láser, ya sea en una sección dai o sho, posee una cualidad esencialmente diferenciadora con las armas orientadas al corte, sean estas negras o blancas. Dicha particularidad axiomática resulta ser la ausencia de un filo, contrafilo, o una geometría seccional asociada a aumentar la hidrodinamicidad del volumen, total o parcial de la hoja, así como a disminuir la superficie de presión que facilitará un corte. Se descubren entonces, ante el usuario y estudioso, unas hojas que de forma virtual, son perfectamente cilíndricas, careciendo de la necesidad de ser usadas en una determinada orientación para proveerlas de potencial ejecutivo y/o lesivo. “La hoja del arma láser, de manera literal, es un cilindro regular con el extremo distal cerrado, que posee igual potencial figurado en toda su superficie.” Teniendo en cuenta lo anterior, encontramos asociado el hecho de no existir las mesas o los filos, y por ende, no existirá el efecto de mordida generado con el contacto del filo de dos armas blancas, lo que permitirá el control de los tiradores sobre el libre desplazamiento del fundamento en agregación. Esto determina que la disciplina de la Esgrima Láser contenga una expresión dinámica en el trabajo asociado al control de la graduación y degradación de fuerza, tanto en el estudio como en la aplicación. Queda condicionado, por ende, el tacto en la agregación, pues al no existir una geometría angular contrastable y notable, no se podrá entender la disposición de la mano armada paciente tan solo por el contacto entre hojas. Así pues, para determinar dicha posición y orientación de las uñas del paciente, habrá de recurrirse al análisis del ángulo de la hoja o al contacto visual con la mano armada de dicho opositor. “El arma láser en agregación no transmitirá la posición de la mano armada por medio del tacto de la hoja.” Este aspecto tan determinante, dará lugar a usar la orientación de las uñas como una herramienta para facilitar la moción y asimento coherente de la guarnición, eximiendo a tal concepto de la necesaria utilidad de orientar el filo al objetivo ejecutivo. Se verá, por tanto, aumentada la capacidad reactiva y resolutiva asociada a la intención ejecutiva, pues la posibilidad de obrar y actuar con una hoja en cualquier orientación posible, dota al tirador de potencial ejecutivo desde cualquier disposición de su rectitud, rumbo o extensión de la misma. No obstante habrá de tenerse en cuenta la anatomía para entender la imposición de fuerzas al arma. En el contexto literal, el arma láser posee una punta con una forma semiesférica. Esto le otorga un grado adicional de seguridad literal a la punta del arma y la hace apta para el estudio, práctica y duelo. Además, hace que el tránsito longitudinal entre la entrada y salida de una agregación, sea limpio y sin obstáculos, lo que dificultará la percecpción paciente sobre el estado del fundamento y su existencia en determinados casos. “La punta de la hoja del arma láser habrá de carecer de potencial ejecutivo literal, pues no será requisito geométrico de su condición figurada.” La causa instrumental laserina, se diferencia de la geometría encontrada en armas negras, destinadas a la práctica de disciplinas históricas, en las que la punta estará equipada, distalmente, por un abultamiento que aumente la superficie de contacto en la estocada, para mantener una garantía de conservación y protección. Es posible encontrar armas negras con la punta originalmente construida a tal efecto, y otras en las que se agrega un elemento externo. Esto, de una u otra forma, será un aspecto determinante en las cualidades de la hoja, pues estando agregada no tendrá la posibilidad de moverse libremente por la contraria, pues en su parte más distal encontrará un obstáculo con el que se determinará la posición, además de condicionar en gran medida acciones como librar y formar, entre otras. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 486 - La hoja, su obsolescencia y vulnerabilidad: La hoja será un elemento translúcido, formado por el cilindro de la hoja y la punta de esta. Estas dos partes podrán ser piezas independientes o estar unidas y solidarias entre sí, siendo un solo cuerpo con dos partes diferenciadas. El cilindro de la hoja será el elemento que dará cuerpo y extensión a la hoja en dirección al segmento del arma. Estará hueco, y dentro de él será contenida, en mayor o menor medida, la luz radiada. Será en el cilindro donde se tendrá en cuenta el ancho de pared de la hoja, permitiéndose con ello la catalogación de esta. Este cilindro, en su límite distal, estará cerrado por la punta de la hoja, que será un elemento de probada solidez, que permita la contención distal de la emisión lumínica, así como el suavizado de los bordes del cilindro. La naturaleza de los materiales, usados en la construcción de una hoja destinada al estudio, práctica y duelo de la Esgrima Láser, está condicionada por la necesidad de ser transparentes o translúcidos. Este condicionante, otorgará una cierta resistencia y flexibilidad, y asociada a ella, una vulnerabilidad a ciertos impactos, sean estos cortantes o contundentes. Las hojas estarán expuestas a los impactos, algo que generará marcas sobre su superficie. Las principales percusiones tendrán lugar en el tercio débil de la hoja, que impactará contra el emisor del arma opositora, como resultado de la supresión. Esto producirá señales claras, dado que el emisor será un elemento normalmente metálico, a priori, considerablemente más duro que la punta o cilindro de la hoja. Estas huellas podrán tener bordes y labios cortantes en el lugar de la colisión, haciendo que la silueta del arma cambie muy ligeramente, generando filos cortantes, que harán moderadamente más peligroso el uso doméstico del arma. Para facilitar la detección de estos bordes afilados, tendrá lugar el paso de tránsito del iai, durante el ensayo. Además, las hojas se verán afectadas por la fatiga del material, pudiendo llegar a quebrarse en algún punto de su longitud, eventualmente debilitado o expuesto a un esfuerzo constante y asociado al uso regular y prolongado del arma. Se marcará así la necesidad de reemplazar la hoja, de cuidarla y mantenerla intacta, siempre libre de filos y bordes cortantes, pues con la existencia de ellos crecerá potencial lesivo literal. “La hoja del arma láser será un elemento obsolescente, ya sea por fatiga del material o por el desgaste de impactos que afecten a su estructura.” Así pues, el usuario deberá de mantener en perfecto estado la hoja, por estricta coherencia con la filosofía base de esta disciplina, en la que será el responsable de mantener la integridad física propia y de su opositor. “La hoja del arma láser habrá de ser cuidada, reemplazándose cuando peligre mínimamente su coherencia, forma o silueta.” Diferenciación del potencial lesivo figurado y literal: El potencial lesivo de un arma láser tiene dos facetas diferenciadas, que marcarán el ejercicio de la docencia y la adquisición de responsabilidad respecto a los conocimientos adquiridos en la formación. Potencial lesivo figurado: En el potencial lesivo figurado el daño ocasionado a objetos o seres vivos estará asociado a la naturaleza ficcional de la hoja, siendo hipotético e imaginario. Esto tendría lugar por generarse un efecto masa capaz de convolucionar la materia a su alrededor, y con ello, generar un haz con la posibilidad de sublimar todo aquello con lo que tenga contacto, teniendo en cuenta los efectos paralelos de la repentina conversión de la materia a gas y su posterior condensación, así como las temperaturas implícitas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 487 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Estos argumentos determinan los aspectos en los que está basada la disciplina, en su desarrollo y práctica, por los que se rige la lógica detrás de la aplicación de conceptos al ámbito ejecutivo. No obstante, no el potencial lesivo figurado no tendrá repercusión sobre el mundo físico, pues no existirán más allá de la figuración, siempre dependiente del pacto tácito entre tiradores, en el ejercicio doméstico de la esgrima. Por tanto, los efectos serán siempre tenidos en cuenta para la concepción de la técnica operativa. “El potencial lesivo figurado será dependiente de la voluntad de los tiradores paran concebirlo.” Potencial lesivo literal: El potencial lesivo literal será aquel derivado de los efectos de la masa real del arma láser y la energía aplicada a ella, en el plano físico. Esto determinará la posibilidad real de herir, lesionar o dañar a un opositor mediante una acción ejecutiva. Este potencial será objetivo y su existencia no dependerá de la concepción de los tiradores. “El potencial lesivo literal es la capacidad operativa que posee un arma láser para generar el castigo o lesión, en el plano físico, sin tener en cuenta los aspectos figurados.” El potencial lesivo de un arma láser estará condicionado por la masa de esta, la disposición de ella sobre su longitud total, la energía aplicada al movimiento y la velocidad, dirección y sentido en el que se mueva el objetivo ejecutivo. No obstante, es tan grande el número de variables y resultados posibles que tan solo se puede hacer un resumen de los eventos lesivos más frecuentes y potencialmente peligrosos, siempre adoptando una perspectiva en la que el equipo de seguridad de contacto total está presente. El uso del arma para mermar físicamente o técnicamente a un opositor es llamado “castigo”, y está destinado a generar la pérdida total o parcial de su operatividad durante un asalto de pleno contacto, sea este en duelo o en sparring. Esto tendrá el potencial de reorientar el repertorio técnico del paciente, de incapacitarlo para una obra eficiente o conseguir su plena inoperatividad. No obstante, recurrir a la presión impuesta sobre los tajos o estocadas ejecutivas estará fuertemente penalizado a nivel, físico, geométrico y técnico, pues la aplicación de esa energía hace menos eficiente la obra en un contexto donde tan solo es necesario el contacto para obtener la plena ejecución. Así pues, haciendo uso de la técnica propia de la Esgrima Láser, en su contexto de intervención nativo, resultará complejo y marcadamente ineficiente el uso de trazadas y vectores de inercia válidos para la aplicación de fuerzas de castigo. “El castigo existirá y será dependiente del potencial lesivo literal del arma.” Existe también la posibilidad de castigar al paciente por medio de la ejecución sobre su arma o sobre el resto de objetos portados, ya sean elementos de seguridad o útiles asociados al mantenimiento de la operatividad. Por ejemplo: el saya, stor, brynja, o prendas de ropa que puedan resultar necesarias y sean susceptibles de rotura. Es de suma importancia entender que la imposición de la fuerza humana sobre un arma láser y su posterior impacto sobre una parte desnuda del un cuerpo paciente puede generar lesiones de magnitud considerable, pudiendo llegar a ser graves o muy graves, si todos los factores necesarios para ello se superponen. Será esto, guiado por el interés de los tiradores en mantenerse coherentes, lo que dictará el control, no solo de sus armas, sino de sus cuerpos. La zona más expuesta al potencial lesivo literal será la mano armada, dado que la técnica esgrimística laserina la posiciona como principal objetivo ejecutivo. No obstante, serán de importancia moderada las lesiones literales derivadas del impacto en una mano armada no protegida. Las lesiones más posibles serán las fisuras óseas en falanges y metacarpianos. Además, se podrán generar contusiones de importancia moderada, concretamente en nudillos y zona distal de las uñas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 488 - Por otro lado, el rostro desprotegido será la zona en la potencialmente se producirá avería más rápidamente inhabilitante, por un impacto literal de un arma láser. Los ojos estarán expuestos a la estocada, siendo un elemento blando, que con moderada presión pueden inhabilitarse, perder su función e integridad. Adicionalmente, si la presión accidental es suficiente, se podrán generar lesiones y roturas en los huesos esfenoides, lacrimales y etmoides. Las piezas dentales peligrarán tanto por la estocada como por el impacto de tajo, concretamente los incisivos. El tabique nasal tenderá a quedar expuesto al impacto de tajo, pues la estocada quedará naturalmente desviada en su trazada hacia el foramen infraorbital. La región cervical anterior, será un elemento también expuesto a la lesión literal por la acción accidental del arma opositora. Concretamente peligrarán de manera considerable la vena yugular, la glándula y músculo cricotiroideo y los huesos tiroides e hioides. Conclusión: El arma láser es un instrumento pensado para el ejercicio doméstico de las armas, donde se le aplican un potencial figurado que le atribuye una hipotética capacidad lesiva. Sin embargo, dicho instrumento posee una capacidad lesiva literal, pues posee una masa y movimiento, capaz de generar una lesión en el plano físico y real, a la que estarán expuestos los tiradores implicados. Será por ello crucial, que durante el ejercicio doméstico, existan unas protecciones basadas en la cobertura de las zonas expuestas, evitando la lesión eventual destilada de la normal actividad esgrimística. Adicionalmente, el esgrimista podrá estudiar el arma láser como instrumento ofensivo literal, pues pese a ser escasamente eficiente en su desempeño como tal, será funcional y efectivo con la técnica óptima, que eleve sus capacidades. “Por existir un potencial lesivo literal, durante el ejercicio doméstico y esgrimístico de las armas, deberán de estar presentes las protecciones que aseguren la integridad de los practicantes.” Las protecciones básicas y sus condicionantes: “Las protecciones básicas habrán de estar presentes en el ejercicio esgrimístico, pues el cariz doméstico de este dependerá en gran parte de ello.” La protección básica estará constituida: Careta: La careta habrá de cubrir por completo la cabeza del tirador, siendo necesaria la resistencia al impacto. Adicionalmente habrá de poseer un elemento que cubra la sección cervical anterior, o sea el cuello en su parte frontal, protegiéndolo de la acción accidental del arma opositora. Guantes: Los guantes deberán de proteger por completo ambas manos del tirador, con todos sus dedos, desde la parte distal de la longitud cúbito-radial. Estos deberán de ser capaces de resistir los impactos de la hoja, en tajo y estocada. Las armas láser pueden estar concebidas o no, para su uso y manejo con las protecciones del equipo básico de seguridad, arnés, armadura o brynja. Las protecciones, en según qué contextos y en su expresión mínima, son obligatorias, lo que condiciona el estudio y la aplicación técnica para adaptarse a las trabas que pueda generar su uso. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 489 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Esta circunstancia abre un cisma práctico, pues se puede entender que el ejercicio de la verdadera esgrima no puede ser impedido por protección alguna, y que por tanto, existe la posibilidad de ceñir y circunscribir el correcto y más amplio sentido de esta al sparring sin protecciones. El asalto en una dinámica en que no exista una plena protección, dará lugar a un ejercicio que siempre será ligero, medido, moderado y estrictamente técnico, tal y como se hizo en las salas de armas de antaño. Claro está, ateniéndose a las implicaciones funcionales y preventivas que ha de tener cada una de las acciones obradas, que en ausencia de equipo protectivo, poseen un potencial lesivo literal acentuado. “El asalto sin las mínimas protecciones deberá ser plenamente controlado.” Mas también, por otro lado, se puede llegar a pensar que las limitaciones por las protecciones capitales y acrales, así como sus restricciones visuales, táctiles, de amplitud de recorrido y digitación, han de ser disueltas en esfuerzo, investigación, estudio y adquisición de destreza, para así desvanecer cualquier atisbo restrictivo. Esto se llevará a cabo tanto por el estudio teórico específico del material de protección como por la exposición al uso de dichos elementos, lo que hará al usuario naturalizar la obra condicionada. “Las protecciones básicas limitan parcialmente la biomecánica y percepción del usuario, sesgando parcialmente su ejercicio esgrimístico, lo que se tendrá en cuenta en el estudio para minimizar dicho condicionante.” La protección siempre estará presente en el duelo que se pretenda doméstico, pues en esta disciplina es fundamental preservar al opositor de la lesión. Esto será así, en la práctica totalidad de los contextos posibles, independientemente de la experiencia de los tiradores, dado que el arma crece en su potencia lesiva al estar en las manos de un tirador experimentado, a la vez que existe un peligro de lesión involuntaria directamente proporcional a la inexperiencia del tirador. - A mayor experiencia, mayor capacidad lesiva. - A menor experiencia menor control del arma. “Si se pretende el ejercicio doméstico de las armas, no será eficiente prescindir de un equipo básico de seguridad, independientemente de la experiencia de los implicados.” De esta manera, será necesario entender los condicionantes universales propios de las piezas de protección básica. Condicionantes de la protección capital o máscara: - Falta de movilidad en el movimiento de cabeceo positivo de la cabeza a causa de la gola de la máscara. - Falta de visibilidad cuando la máscara es iradiada directamente por el fulgor de la hoja agente o paciente. El color de la maya tendrá una relevancia superlativa en la mitigación o incremento del efecto derivado del screen door effect. Un color oscuro y mate tendrá un efecto menor de SDE, siendo los colores claros y brillantes los que incrementarán este efecto. - Reducción del campo de visión periférica. - Falta de audición o disminución notable de esta, provocada por la disposición perimetral capital de la cesta. - Hipoacusia provocada por el impacto de gotas de agua sobre la máscara o la fricción de los tejidos de esta con partes del cuerpo del arnés. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 490 - Condicionantes de la protección acral por los guantes: - Falta de tacto por la existencia de una capa textil entre la piel y la guarnición. - Posible disminución de la adherencia en la pinza, que habrá de controlarse para evitar el desasido, involuntario u ocasionado por la obra absoluta del opositor. - Imposibilidad de la obra de spins completos de una manera eficiente cinéticamente, debido a la protección de bokeh, umbra o kuro en su totalidad. - Aumento del volumen de la sencillez anatómica, que facilitará el contacto del agente con la hoja paciente. A estos condicionantes habrá de añadirse aquellos que se generen por portar otras piezas complementarias de la brynja, llamadas arnés, que serán aproximadamente proporcionales al número de elementos y de protección de cada uno de ellos. “Cuantas más piezas de protección, mayor factor condicionante.” Los elementos de protección incluidos en la brynja podrán condicionar la aplicación técnica eficiente del usuario desde el punto de vista psicológico. Esto tendrá lugar cuando el usuario porte una protección que le haga entenderse invulnerable o indiferente a las implicaciones físicas del contacto con la hoja opositora y/o castigo del oponente. De este modo, el tirador protegido, de manera instintiva restará valor a la exposición técnica, pudiendo caer en la falacia de generar obras con un riesgo figurado inasumible, mostrando una actitud menos conservada en su ejercicio marcial. “Un tirador que se sienta más protegido, tenderá a ser menos consciente de su exposición.” Se puede entender, que para facilitar una implicación plena del tirador, en todos los aspectos que configuran la esgrima, se deberá portar una protección fruto de la conjugación entre la necesidad de protegerse y la de autopercibirse parcialmente expuesto. De esta manera, cuando el tirador se conciba seguro a la vez que parcialmente vulnerable, será asistido en su obra y elección de esta por su potencial subconsciente e instintivo, que al hacerle sentir expuesto a la obra de su opositor, le hará más cauteloso, consciente y proactivo. En síntesis: “Que la protección básica ha de estar presente para asegurar y perpetuar la práctica del tirador, por lo que se habrá de integrar en la concepción de la técnica, mas la protección excesiva será condicionante para la plena y eficiente percepción marcial de la disciplina.” ———— - 491 - Daito TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 493 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL El daito: “El daito es el arma fundamental de la Esgrima Láser, conformada por una guarnición y hoja de dimensiones regulares.” Como precedente, es necesario aclarar que el arma láser es el conjunto entre guarnición y hoja, es por ello que las distintas tipologías de estas surgen a partir de las distintas combinaciones existentes y posibles. Cuando hablamos de “daito”, académica y formalmente, nos referimos a un arma láser común, de emisor único, con una guarnición de mano (hasta 25cm) o mano y media (hasta 33cm), con una hoja potencial mayor de 75 cm y de no más de 93 cm, de sección dai (25mm o 25.4mm). El daito resultará el arma elemental de la Esgrima Láser, pues al tener unas dimensiones y proporciones ponderadas, equilibradas y versátiles, tendrá un marco operativo extenso, que lo harán una herramienta operativa en diversos escenarios de intervención. Por ende, del daito emergerá una técnica, que funcionará como eje y pilar central de la disciplina laserina, desde la que estudiar los aspectos elementales y generales de la Esgrima Láser y sobre la que expandir la técnica para su aplicación particular a otras causas instrumentales, con diferente naturaleza o geometría. La cuerda total del arma será la longitud total del arma, de pomo a punta, concebida geométricamente como la suma de la hoja real y la guarnición en su medida próximo/distal. La cuerda será expresada con la letra griega mayúscula sigma “Σ”. “La medida estándar de la cuerda de un daito será cercana a los 120cm.” Toda acción del agente usuario sobre el daito se realizará mediante la aplicación de fuerzas en la guarnición, mientras que la hoja será el único elemento capaz de interaccionar con la hoja opositora. Gracias a las proporciones del daito y la polivalencia que aportan, será posible la acción mecánica y física sobre el arma, tanto a una como a dos manos. Teniendo cada uno de estos asimentos sus aplicaciones específicas, dentro de un mismo contexto técnico. No obstante, el daito es un arma eminentemente asida a una mano, resultado esto del estudio de la naturaleza figurada del arma láser y de su geometría emergente, así como de su conjugación con la biomecánica humana, con el objetivo de hacer eficiente el uso del arma. Con ello, se da lugar a una técnica particular, en la que resulta considerablemente ventajoso asir el arma a una mano, en la práctica totalidad de las situaciones posibles, dentro de la distancia operativa. “El daito es un arma normalmente asida a una mano.” Hoja del daito: La hoja del daito, tiene unas dimensiones de entre 75 cm y 93 cm de longitud, como hoja potencial, presentando necesariamente una sección de 25mm o de 25.4mm. “La hoja de un daito, será llamada “hoja natural” y/o también “daito”, siendo de donde este arma recibe su nombre.” La longitud total de la hoja se medirá con ella fuera del ánima del emisor, quedando así expuesta la hoja potencial. Para la compresión de esto, habrá de hacerse la distinción entre la hoja potencial y la hoja real: Hoja potencial (ΓL): La hoja potencial es la medida de la totalidad de la hoja, sin estar inserta en el ánima del emisor. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 494 - Hoja real (Γ): La hoja real es la medida de la hoja desde el punto más distal del emisor hasta la punta de la hoja, una vez esté inserta en el ánima del emisor y lista para ser funcional. La hoja daito estará virtualmente dividida en tres tercios (Γ1, Γ2, Γ3,), y así se facilitará la comprensión de las fuerzas aplicadas en agregación. Dichos tercios serán generados sobre la extensión de la hoja real (Γ), quedando el más próximo al emisor como el fuerte (Γ3), el más distal como el débil (Γ1), y el medial como el medio (Γ2). El tercio débil, incluirá la punta para su cálculo, independientemente de la forma de esta. La hoja potencial del daito, para aumentar su brío, responderá a una proporción de la mitad de la envergadura del tirador usuario, más el cinco por ciento de su envergadura total, dando como resultado, en caso de poseerse una envergadura menor a 170cm, a un usuario con mayor capacidad de obra que aquel armado con una hoja por encima de sus posibilidades. El máximo, como resultará obvio, será de un tirador de 170cm, que habrá alcanzado la máxima longitud de la hoja natural. Por encima de esto, se considera que todo tirador experimentado está plenamente capacitado para el uso pleno y sin dificultades de una hoja daito máxima. Esta proporción idílica está sujeta a facilitar al usuario una comprensión y aplicación práctica de la tratadística, a hacer que el tirador sea capaz de operar el arma con total brío y a permitirle sin dificultad el iai, tanto en desensayo como en ensayo. Cálculo de la hoja potencial ideal respecto a la envergadura del usuario: Daito: ΓL = θ/2 + (5% θ) Hay que entender que un individuo, por decisión propia, basada en la experiencia y/o técnica adquirida, puede decidir aumentar o disminuir la longitud de la hoja del daito, quedando así este extenso u acortado, respecto a su ideal, obteniendo con ello ventajas derivadas de la disonancia entre la causa instrumental prevista por el paciente y la verdaderamente portada. En este volumen, siempre se hará mención a la anchura de duelo de la pared de la hoja, siendo posible entender la de alto impacto como alternativa viable y perfectamente válida para la aplicación de estos conceptos. En el caso de la anchura de duelo, se hablará siempre de una pared mayor a 2mm. Por otro lado, la de alto impacto será de 3mm. Las hojas de sección dai de duelo (2mm) se verán fuertemente marcadas en su comportamiento, dependiendo de si responden a la talla americana o europea. Dado el estándar de pared de 2mm generalizado entre ambas secciones, se habrá de medir el coeficiente sección/pared (CSP o “n”) pues la conducta de ambas tallas tendrá matices que pueden llegar a ser determinantes en la ejecución y tacto, en una dinámica propia del duelo, a causa de las fuerzas implícitas en ella. La hoja estará compuesta por dos grandes cuerpos: Cilindro de la hoja: El cilindro de la hoja es aquel elemento, de forma cilíndrica, que dará cuerpo y extensión a la hoja, en dirección al segmento del arma. Este tendrá un hueco interior por el que se propagará la luz proyectada por el emisor, llamado vaceo. El cilindro de la hoja podrá ser transparente o translúcido, siendo esto determinante para la proyección lumínica literal del arma. Así pues, se dará lugar a las hojas llamadas transparentes o translúcidas, respectivamente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 495 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL El cilindro de la hoja tendrá, en su parte más proximal, una parte llamada hoja proinserta, destinada específicamente a ser alojada en el ánima del emisor. Una vez la hoja esté ubicada en el ánima del emisor, a la parte que quede en el interior se le llamará hoja inserta. Punta de la hoja: La punta de la hoja es el elemento que cierra el vaceo del cilindro de esta, ubicándose en la parte más distal, de manera perpendicular al segmento del arma y dando un fin físico a este. Existirá un elemento adicional que podrá estar inserto en el vaceo de la hoja: Reflector o difusor: El reflector es un elemento translucido, inserto en el vaceo de la hoja, que permitirá la eficiente difusión del fulgor del arma. Existirán hojas que no precisen de un reflector, por ser directamente suficientemente translúcidas como para ofrecer un reparto relativamente regular de la luz contenida. El cilindro de la hoja transparente precisará de un reflector, dado que de otra forma no retendrá luz en su interior y no se podrá apreciar el fulgor de la hoja contenido en ella, tan solo será visible la proyección lumínica del emisor. En caso de no ser notable la iluminación interna del cilindro de la hoja, no se podrá considerar esta como ignita. Sin embargo, si el cilindro es translúcido, se notará la luz contenida en él sin necesidad de reflector, pudiendo considerarse la hoja ignita. Al aplicársele fuerza par a una guarnición, para que la hoja consiga trazar un vector con valor inicial de cero en una hoja que permanezca estática, y que así obtenga un cambio de angulación brusco en el tiempo (α), se creará una diferencia en la energía aplicada en la parte proximal con respecto a la distal de la cuerda (δ). Esto, gracias al factor elástico de la hoja, hará que se retrase el movimiento de la punta con respecto a la posición del emisor, y por tanto, que se genere un retraso en el posicionamiento absoluto de la cuerda del arma. Este fenómeno se llamará desfase de torsión y será representado como DT o con la letra griega minúscula delta (“δ”). Este fenómeno del desfase de torsión será más notorio en la hoja dai europea, pues el coeficiente de relación entre la sección y la pared, es menor. De esta forma, podremos entender que la hoja americana, con un menor CSP posee mayor rigidez y por ende, menor desfase de torsión, con todo lo que ello implica. Algunas de las hojas daito, mínimas en longitud, de entre 75 a 87 centímetros, pese a ser perfectamente válidas y adecuadamente llamadas como tales, coincidirán con la medida regular y máxima de la hoja kodachi o corta (entre 60cm y 87cm). No obstante, la diferenciación entre una hoja daito de esas dimensiones y una hoja kodachi será la del destino de uso, siendo el daito de esa longitud (75 a 87 cm) normalmente de mano y media y portado por un individuo de una altura entre 137 y 158 cm, respectivamente. Mientras tanto, la hoja kodachi estará destinada a ser montada en una guarnición de mano y usada por un tirador de una estatura considerablemente mayor, que pretende su uso como arma corta y no como arma larga adaptada. O sea, que si una hoja coincide con las dimensiones y es usada como daito, recibirá ese nombre, pese a ser coincidente con otras tipologías de armas. El daito, usado de un modo académico y de manera coherente a la filosofía marcial de esta disciplina, será acompañado por un saya. Este será un elemento que cubrirá la hoja, manteniéndola segura cuando el arma no esté dispuesta en el medio. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 496 - La guarnición del daito: “La guarnición es el elemento que posibilita el control y operación del arma, por ser donde se aplican las fuerzas al conjunto por parte del usuario, así como por dar soporte a la hoja.” Cuando hacemos mención a un daito, nos referimos a un arma pensada para ser esgrimida tanto a una mano como a dos. Las hojas que entran dentro de esta descripción estarán, habitualmente, montadas en un emisor que pertenezca a una guarnición de entre 25 y 33cm. Sabiendo esto, podemos entender que la guarnición, parte fundamental para su manejo y control, habrá de tener implícita esa polivalencia. En ese caso, estaremos hablando de una guarnición mixta o, también llamada, por su cierto y romántico paralelismo histórico, de mano y media. No obstante, un tirador experto podría ser dueño de la inercia y los medios hasta el punto de esgrimir con soltura una hoja daito en el ánima de una guarnición con dimensiones reducidas, por debajo de los 25cm, que solo otorgue la posibilidad de usarla cómodamente con un asimento a una mano, sin apenas posibilidad de empomar, ya sea por su escasa longitud o por su forma y perfil. No obstante, esto último no será eficiente, pues la técnica laserina hará uso de elementos biomecánicos acordes a una guarnición de dimensiones regulares, capaz de ofrecer una ergonomía funcional al usuario. Pese a esa dualidad, tanto las guarniciones de una mano como las mixtas, seguirían dando al conjunto la posibilidad de ser llamado “daito”. La guarnición, una vez asida y establecido el eje de la sencillez, como punto de contacto entre el segmento de la rectitud y el segmento del arma, la cuerda del arma se dividirá en dos partes, para su estudio geométrico: El emisor lucido (ψ): “El emisor lucido será aquella parte del total de la guarnición que quede distal a la pinza de la mano más adelantada en el asimento.” Desde el punto de vista estrictamente geométrico, el emisor lucido será el segmento del arma menos la hoja real. Por tanto, será la porción de guarnición que quedará distal al eje de la sencillez. Ψ = Ξ – Γ El emisor lucido del daito habrá de ser normalmente reducido, siempre asegurando que la sencillez no se desplaza distalmente cuando se aplique fuerza agente al arma o cuando dicho instrumento interaccione con el opositor. Se usa el nombre de emisor lucido puesto que la pinza del asimento dinámico será distal y coincidente con ella estará el emisor, como parte de distal de la guarnición. Este emisor quedará ligeramente más allá del límite geométrico que marca el plano límite y con ello queda expuesto o lucido. No obstante, independientemente de la posición en la que se encuentre la pinza sobre la guarnición o el eje de la sencillez, siempre se otorgará el nombre de emisor lucido a toda aquella parte que quede más cercana a la hoja desde la pinza. El emisor lucido formará parte obligatoriamente del segmento del arma. La exposición del tirador a la supresión sin lesión disminuirá conforme disminuye la dimensión del emisor lucido. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 497 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL El cabo (ω): El cabo del arma es la parte de la cuerda de un arma láser que va, disto- proximalmente, desde la pinza del asimento al extremo proximal del pomo, o en caso de tratarse de un futago, a la mano no hábil. Desde el punto de vista geométrico, el cabo del arma será el resultado de restar el segmento del arma a la cuerda total de esta. ω = Σ - Ξ El cabo de un daito no habrá de interferir con el antebrazo del usuario, habiendo de evitarse la aplicación de fuerza par cuando el cabo esté totalmente paralelo con la línea cúbito-radial del brazo armado. Cuando un arma quede empomada, el cabo se verá reducido a la mínima expresión, siendo necesario el pleno control de las inercias del arma por parte del usuario, pues los dedos del asimento no tendrán lugar para generar su función. Emisor del daito: “El emisor es la parte distal de la guarnición, dedicada a alojar la hoja y a facilitar el asimento.” El emisor se convertirá en una parte fundamental del arma láser, más concretamente del daito, entendiendo que la función de este no solo será la de disipar el calor y proporcionar un alojamiento para la hoja y el conjunto led, sino que también ha de sustentar el asimento, y por tanto, habrá de cumplir unas condiciones ergonómicas óptimas, adaptadas a las particularidades biomecánicas de la técnica y su usuario. “El emisor del daito habrá de ser ergonómico, pues será el elemento encargado de alojar la pinza del asimento.” El emisor de una guarnición conveniente para ser usada como daito, ya sea de mano o mano y media, habrá de ser capaz de alojar la pinza del asimento con comodidad, siendo los rebajados y de campana las geometrías más habituales y elegidas por los tiradores. Estas tipologías dotan al asimento de una pinza con menor diámetro, lo que hace más complejo el desasido y permiten un mayor control sobre el asimento dinámico. Además, permiten el movimiento libre de la guarnición en sentido distal-proximal. Así mismo, en muchos casos de los rebajados y casi todos de los de campana, impiden el desplazamiento próximo-distal de la mano hacia la hoja, que ante una ejecución frustrada por un robin o reparo, puede ser crucial para mantener la operatividad y proteger al usuario. Un emisor quedará, física y estructuralmente, limitado en su medida diametral mínima aproximada a ± 27mm, por ser esta la menor posible capaz de alojar la hoja de (25.4mm de dai americana y 25mm en la europea) y a su vez ofrecer la estructura necesaria para la absorción competente de las fuerzas implícitas en el movimiento y contacto del arma. Para el cálculo más preciso este valor habrá que tenerse en cuenta el material del que se componga el emisor, así como la estructura y la fatiga implícita. Habrá de tenerse en cuenta que a mayor hoja inserta, mayor superficie de contacto de esta con el ánima del emisor, y por tanto, menor resistencia tendrá que tener el emisor a las fuerzas que le aplique la hoja. La textura exterior del emisor habrá de poseer una rugosidad, adaptada a textura de aquello que el tirador porte como protección de la mano armada, asegurando la fricción y la sostenibilidad del asimento. Además, dicha textura deberá de no ser abrasiva, pues el daito habrá de ser útil para asirlo a mano desnuda, durante rutinas sin opositor, de perfeccionamiento y entrenamiento neuromuscular. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 498 - “El emisor del daito habrá de poseer una textura y/o relieve mínimo, que permita el control del asimento.” Ergonómicamente, será interesante y útil que el emisor presente algún tipo de estría, marca o volumen extra a lo largo o en un punto concreto de su perímetro, no solo para asegurar el agarre, sino, para marcar la dirección de la tornada, y así proveer al tirador de consciencia sobre la orientación de la botonería, sin la necesidad de reubicar la tornada o precisar del contacto directo para la localización de los botones. El emisor más eficiente será simétrico en su boca, haciendo que no influya la tornada en el posicionamiento del asimento, pudiendo asirse el arma en cualquier orientación manteniendo la misma funcionalidad. Así, un emisor simétrico permitirá el asimento estático y dinámico, tanto español como italiano, sin quedar esto restringido a una configuración concreta de la guarnición. Aquellos emisores que presentan un perfil asimétrico, resultando en una longitud distinta del emisor en torno a su circunferencia, darán como resultado una hoja real que tendrá también una medida distinta según en qué parte del perímetro de su sección sea medida. Así pues, la asimetría permitirá un asimento dinámico español, con el dedo índice y corazón posicionados sobre la parte más larga del emisor, notablemente separados de los dedos de apoyo, anular y meñique, facilitando el sostenimiento del rumbo recto del arma. Adicionalmente, si se posiciona el pulgar sobre dicha parte más larga del emisor, con la línea del dedo longitudinal a la cuerda del arma, se posibilita un menor ángulo de la sencillez y se maximizará y permitirá la aplicación precisa de fuerzas al arma en un asimento a dos manos, perdiendo algo de brío en el asimento simple. No obstante, un emisor simétrico será una pieza más eficiente, pues aportará una mayor versatilidad en la tornada, eliminando un factor del control, resultando en una más elemental aplicación técnica para unos igualmente funcionales resultados. “El emisor del daito será idealmente simétrico, pudiendo ser asimétrico si se pretenden aplicar técnicas de control específicas.” Todo lo relacionado a la ergonomía es cuestión de elección propia, para facilitar la adaptación a la biomecánica particular, mas deberán ser valoradas estas palabras para comprender la forma final del asimento requerido en las acciones y obras estudiadas. Tanto en el plano figurado como en el literal, el emisor es el encargado de crear masa o atribuir brillo a la hoja. En el plano literal se entiende este brillo como la potencia lumínica resultante de la emisión de luz en sentido próximo-distal por parte del conjunto LED. Este valor será expresado con la letra griega gamma minúscula “γ”. Las partes que un emisor podrá presentar, serán: Boca: Punto más distal del emisor, donde acaba su anatomía y comienza la hoja real. Vasto: Cuerpo principal del emisor en que se centra el asido y la función de disipación. Ánima: Orificio en el emisor destinado a alojar la hoja. Esta puede presentar distintas medidas y serán estas las que podrán determinar la naturaleza dai o sho del arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 499 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Estría: Relieve o rebaje de escasa proporción respecto al vasto, que facilita el asimento y la percepción de la tornada al proporcionar rugosidad a la textura del emisor. Corona: Apéndices o conjunto de ellos, que repartidos alrededor de la sección del emisor, se proyectan más allá de la boca sin tener función en el asimento. Radiador: Estructura de relieve pronunciado y repetido que pretende magnificar la disipación del emisor, al proveerlo de mayor superficie de contacto con el fluido del entorno. Testigo: Abertura o conjunto de ellas en el perímetro de un emisor, que hacen posible ver la hoja inserta y diferenciar su estado de encendido o apagado. Vano: Disminución diametral considerable de la sección del emisor a lo largo de un punto concreto de su longitud y/o vano. Esta tendrá la función de facilitar el asido ofreciendo un más funcional y polivalente sostenimiento de la pinza. Seguro: Uno o varios orificios por donde se insertará, desde el exterior, un elemento que mantenga a la hoja inserta en el ánima. Inserción: Parte, incluyendo el mecanismo, que une el emisor con el resto de la guarnición. El emisor podrá tener diferentes posibilidades de albergar a la hoja en su ánima. Siendo así, existirán los conceptos relativos a ello: Hoja mínima inserta: La hoja mínima inserta es la porción mínima de una hoja real, que habrá de estar introducida en el ánima para que sea posible su fijación y seguro. Hoja máxima inserta: Porción máxima de una hoja real que podrá albergar el ánima de un emisor, conservando la posibilidad de su fijación y seguro. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 500 - Botonería del daito: “La sección de la botinería será aquella porción de la extensión de la guarnición en la que estén situados los botones y controles del arma.” La sección de la botonería, idealmente, habrá de estar alejada de la superficie de asido. La necesidad de no establecer contacto involuntario con los controles de la hoja se hace crucial al estar inmersos en medios relativamente ceñidos, donde los tiempos de reacción y malfunción resultarán determinantes para el desarrollo. En el daito, por su técnica emergente, se deben de usar triggers de perfil bajo, que permitan el libre tránsito de la mano sobre su superficie y hagan de su funcionamiento una acción plenamente voluntaria y consciente. Así, empomar el arma será una acción sin riesgo de interaccionar involuntariamente con la botonería. No obstante, para la generación de pulsos, en caso de tiradores experimentados, una prominencia de la botonería por encima del perímetro de la sección del trigger, puede dar lugar a un absoluto control de la tornada así como una más precisa ignición de la hoja en el momento de la función. “Los botones de control del daito serán idealmente de perfil bajo, permitiendo la libre disposición de la mano armada.” El posicionamiento del trigger en la parte del pomo, será posible, pese a generar complicaciones remarcables en el diseño y mantenimiento de la circuitería interna de la guarnición. No obstante, generará una mayor seguridad en la operación del arma, pese a tener que prever su ignitado y no poseerse la capacidad de su extinción sin la mutación disfuncional del asimento. Lo ideal es que el funcionamiento de la extinción sea de cebado, dado que siempre existe la posibilidad del contacto involuntario o el intento de extinguido forzado por parte del paciente. Esto genera que sea necesario acudir a guarniciones dathas para poder disponer de estas funcionalidades. No obstante, con la acertada disposición del trigger, un arma crutha resultará perfectamente segura. Es importante remarcar la necesidad de huir del uso de triggers hápticos en esta tipología de armas, pues su constante cambio de asimento y el potencial de empomado, de su esgrima emergente, dificultan una segura operación de una botonería que no requiera fuerza notable para su acción. “La acción funcional del trigger habrá de requerir la voluntad de operarse, evitando la activación por accidente.” Las partes que una sección de botonería podrá presentar, serán: Inserción distal: La inserción distal de la sección de la botonería será esa parte, incluyendo el mecanismo, que une la sección de la botonería con aquella sección que le quede distal, normalmente un emisor o un puño. Lomo: El lomo es la mitad de la división longitudinal del cilindro de la sección de la botonería, conformando dos semicilindros, que posee el trigger en su perímetro. Vientre: El vientre es la mitad de la división longitudinal del cilindro de la sección de la botonería, conformando dos semicilindros, que no tiene el trigger en su perímetro, pese a poder albergar otros controles. Inserción proximal: Parte, incluyendo el mecanismo, que une la sección de la botonería con aquella sección que le quede proximal, normalmente un puño o pomo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 501 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Los botones y controles del daito: Los botones y controles del daito pueden tener distintas características, según su operación o función. Respecto a su operación, un botón puede ser de pestillo o momentáneo: Botón de pestillo: “Botón de pestillo es aquel que genera una conexión y desconexión gracias a crear una continuidad eléctrica mantenida, sin requerir más que la pulsación.” El botón de pestillo generará y mantendrá la conexión de la fuente de energía con una única pulsación, quedando en una posición de pulsado. Se generará la desconexión con otra pulsación única, quedando en posición de neutro. El botón de pestillo es usado normalmente como trigger en guarniciones cruthas, que precisan de mantener la continuidad en un circuito eléctrico, careciendo de elementos electrónicos complejos. Este botón suele ser el ideal para tener una percepción táctil clara del estado de operación del arma, permitiendo al usuario percibir si el arma está ignita o extinta, sin necesidad de observar el fulgor de esta. Para ello se precisará que las posiciones de pulsado y neutro queden diferenciadas de manera clara, teniendo un estado posicional distinto. Botón momentáneo: “Botón momentáneo es el que genera una conexión eléctrica eventual y recupera su posición y estado de neutro.” El botón momentáneo es aquel que al ser pulsado genera una conexión que no mantendrá si no se continúa pulsando. Este tipo de botón es usado mayormente por guarniciones de naturaleza datha, con componentes electrónicos que requieren pulsos concretos por parte de los mandos. Respecto a la función, un botón puede cumplir una labor de trigger o de control auxiliar: Trigger: “El trigger es aquel botón destinado a la ignición y extinción del arma.” El trigger en un arma crutha será idealmente un botón de pestillo. Por otro lado, el trigger de una arma datha será normalmente un botón momentáneo. Control auxiliar: “Un control auxiliar es aquel botón destinado a operar el funcionamiento del arma de manera adicional a la ignición o extinción.” La función control auxiliar, en un arma datha, puede ser compartida con un botón también destinado ser el trigger del arma. Para ello, idealmente se hará uso de de botones momentáneos, que variarán de función dependiendo del tiempo de pulsación. Adicionalmente, hay que conocer que existirán botones que posean iluminación propia, pudiendo ser esta un testigo de distintos elementos. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 502 - Botón iluminado: “El botón iluminado será aquel que posea una fuente luminosa propia, que permita indicar aspectos concretos de la función de dicho botón.” Estos botones iluminados harán posible notar la función que tengan asignada, tanto al usuario como a su opositor, por lo que su uso deberá ser coherente con el contexto de intervención en que tenga lugar, evitando facilitar información al opositor. Habitualmente, un botón iluminado ofrecerá información sobre aspectos sostenidos del arma, como podría ser su ignición, y por tanto, podrá sustituir la existencia de un mado en el saya. La tornada deberá ser adaptada al uso de un botón iluminado, pues en una guardia pasiva, el botón y su luz deberán quedar ocultos a la percepción del opositor, evitando que este pueda entender el estado de operación del arma. Esto tendrá lugar por ubicar el lomo de la botonería y/o el botón iluminado orientado al plano inferior. Adicionalmente, la guardia de relente facilitará la ocultación del botón iluminado, que quedará tras la mano hábil antes del iai, posibilitando la operación del botón sin que el paciente opositor pueda advertir brillo alguno. Puño del daito: “El puño de una guarnición será una parte intermedia de esta, destinada a alojar los componentes internos y a determinar la posición del pomo, haciendo mayor o menor la longitud de la guarnición.” En el caso de tratarse de una guarnición de mano, el puño gana una relevancia fundamental. Esto se debe a que parte de la superficie de asido tiene contacto directo con esta sección, además de ser necesaria para poder empomar el arma y extender el medio con la energía centrífuga. Por ello, la sección que presente el puño deberá tener unas características que faciliten el control y que aseguren el asimento y su estaticidad. Para ello, será útil contar con puños abultados, lobulados y/o de granada. “El puño de un daito deberá ser liso y así facilitar el empomado del arma.” En la guarnición de mano y media, usada con un asimento dinámico, a una mano o con ellas emparejadas, el puño pasa a un segundo plano en cuanto a su importancia, y queda relegado a dar coherencia a la estructura. El puño, desde el punto de vista geométrico, formará parte fundamental y determinante del cabo, describiendo su extensión y por tanto, la potencia de aumentar el segmento del arma cuando se empome el arma. Por ello es preciso que no moleste en la posible mutación del asimento y en su movimiento disto-proximal o próximo-distal. Para ello será útil disponer de hilts planos, estrechados, ligeramente rugosos o lisos, donde lo existan obstáculos y que aporten control en caso de ser preciso. Las partes que un puño podrá presentar, serán: Inserción distal: La inserción distal del puño será la parte que, incluyendo el mecanismo, une el puño con aquella sección que le quede distal, normalmente un emisor o una botonería. Cuerpo: El cuerpo del puño es el volumen de este que transita entre las distintas inserciones, distal y proximal, y que tiene como función la de sustentar la parte más proximal del resto de la guarnición. Vagevir: Hueco interno del puño, que se podrá compartir con la sección de la botonería, destinado a alojar las tripas del arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 503 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Inserción proximal: Parte, incluyendo el mecanismo, que une el puño con aquella sección que le quede proximal, normalmente un pomo. El puño podrá ser de una medida variable y considerablemente mayor en otras tipologías de armas láser, siendo posible que el puño conforme la práctica totalidad de una guarnición cuando esta precise de una notable extensión, pues dicho puño será el encargado de aportar la longitud extra. Pomo del daito: El pomo es el responsable de posicionar el punto equilibrio exactamente donde sea deseado por el tirador. Controlar esto, dependerá de la masa y cuerda del conjunto, de la longitud de la guarnición y del peso de esta parte que estamos describiendo. “El pomo será la parte más proximal de la guarnición del arma, que cumplirá la función de equilibrar la masa del conjunto del arma.” El peso necesario para equilibrar el arma es inversamente proporcional a la longitud de la guarnición donde esté montado el pomo. Así pues, las guarniciones de una mano, siempre estarán sujetas a pomos de mayor densidad y masa proporcional, de esta forma, con menor distancia, se podrá disponer de un punto de equilibrio que pueda adaptarse a las necesidades del usuario. En las guarniciones de mano y media, el pomo, habitualmente, estará hueco, preparado para el contrapeso con monedas. Así se podrá conseguir un equilibrio más acertado y preciso. Además, dada la polivalencia de esta, quedará esta guarnición lista para poder albergar hojas de mayor longitud a la natural, sin necesidad de disponer de pomos distintos. Respecto a la forma del pomo, cabe apuntar que podrá ser mucho más libre en las guarniciones de mano, siempre y cuando no intervenga de manera directa en el asimento. Por el contrario, y dado su potencial uso a dos manos, las guarniciones de mixtas harán necesario que el pomo tenga una forma complaciente con la mano emparejada y su movimiento. Además, es requerimiento que contenga un leve aumento en su diámetro, ya sea puntual o a lo largo del perímetro, pues será necesario para el pleno control y sujeción del arma, en acciones de empomada con o sin fondo, destinadas a la estocada, marcadas estas por grandes cantidades de energía cinética en sentido distal, que podrían provocar el desasido del arma. Igualmente, la sección transversal del pomo de cualquier guarnición de un daito, no deberá ser un obstáculo para la total extensión del rumbo del arma, permitiendo el libre movimiento sin resultar un obstáculo contra el antebrazo del usuario en el asimento a una mano. “El pomo de un daito no deberá presentar una sección notablemente mayor a la del resto de la guarnición, pues podría interferir en la biomecánica del asimento.” Las partes que un pomo podrá presentar, serán: Inserción: Parte, incluyendo el mecanismo, que une el pomo con el resto de la guarnición. Fosse o fosa: Espacio interior existente en un pomo hueco, que permite la implementación de monedas, peso, liege y demás sistemas necesarios para el funcionamiento o acondicionamiento del arma. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA INSTRUMENTAL- 504 - Cou: Parte de un pomo, normalmente del grosor medio de la guarnición, que lleva su extensión desde su inserción en el hilt hasta el cuisse. Cuisse: Dilatación y engrosamiento de la parte más proximal de un pomo en su conjunto. Poids o peso: Parte de un pomo, u objeto añadido a la fosse, que tiene como única función atribuir peso a este. Este puede estar implementado sobre un pomo hueco con monedas y otros elementos. Liege: Depósito de bouquet instalado en un pomo. Esto atribuirá al arma de un aroma llamado bouquet, proveniente del pomo, y de naturaleza agradable para el usuario. Este olor será característico de cada tirador, proveyéndole de un rasgo distintivo más allá de la indumentaria. Anilla: Elemento que facilitará el transporte de la guarnición cuando no esté formando parte del conjunto, y por ende, no esté la hoja instalada en el ánima. Síntesis a tercios de los grados de la hoja: “Un tercio es cada una de las partes resultantes de la subdivisión de la hoja real en tres partes iguales.” La hoja real se dividirá por dos puntos equidistantes entre sí, quedando el más distal de ellos a la misma distancia de la punta del arma que del otro punto. En el contexto esgrimístico específico que registra estas líneas, la subdivisión de la hoja en valores menores a los tercios, resulta ineficiente, confusa e insostenible para su uso en la práctica. Será así cuando se atienda al dinamismo implícito en la esgrima emergente de las armas láser, a las reducidas potencias a las que son elevadas las fuerzas en los atajos funcionales y a la disposición distal de los fundamentos formados por las hojas. Cada uno de los tercios tendrá una denominación única, facilitando la concepción y la expresión de conceptos donde participe. Dicha división quedará como: Γ1 = Tercio proximal de la hoja real, como tercio fuerte. Γ2 = Tercio medial de la hoja real, como tercio medio. Γ3 = Tercio distal de la hoja real, como tercio débil. Tercios de la hoja para su expresión matemática: Γ1, Γ2, Γ3 En un contexto en que se pretenda la conjugación de ciertos conocimientos de raíz histórica, el tercio débil y el fuerte, podrán ser entendidos como flaqueza y fuerza, respectivamente. Con esta subdivisión se dará lugar a tres porciones de la hoja real, con igual extensión, más no necesariamente con igual contenido, pues cabe la posibilidad de que el tercio más proximal pueda contener partes vulnerables del emisor de la guarnición, dependiendo de la anatomía de esta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 505 -DE LA C AUSA INSTRUMENTAL Será así como la división de tercios gobernará el plano práctico, asumiendo la enorme importancia y suma utilidad de un fraccionamiento teórico menor, que tendrá su uso en ámbitos estrictamente teóricos y geométricos, donde los cálculos requieran de una precisión adicional y se pretenda un mayor control de los datos obtenidos.