En esencia, la empomada ofrece ventaja de medio, que resulta útil por aumentar el extremo, mas no ofrece ventaja real que será lo ideal para asegurar la ejecutiva segura. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 756 - “La empomada sostendrá su eficiencia en la dinámica, pues la geometría de la interacción de las armas será similar a la de una obra sin empomar.” Empomada simple: “La empomada simple es una obra que se basa en empomar el arma con la mano ya armada y obrar ejecutivamente con ella, normalmente un encordado o una línea en cruz.” La empomada simple hará que el agente gane ventaja de medio. No obstante, esta obra será propensa a la oclusión dinámica radial del paciente, pues el control y acción del arma agente se dificultará notablemente, al estar empomada. Empomada simple de encordado: La empomada simple de encordado será aquella que genere un encordado desde la mano armada, habiendo empomado el arma. Empomada simple de línea en cruz: La empomada simple de línea en cruz será aquella que genere una línea en cruz desde la mano armada, habiendo empomado el arma. Esta obra deberá ser asistida por un compás de avance transversal, al lado al que se pretenda la disposición del arma paciente. La empomada simple se beneficiará directamente de los distintos métodos de empomar, sin contar empomar de cinta, pues este cambiará el arma de mano, haciendo que la empomada deje de ser simple pasando a ser de cinta. Empomada de cinta: “La empomada de cinta es una obra ejecutiva basada en la acción de llevar el asimento al pomo valiéndose de cambiar el arma de mano, y tras ello, generar una obra ejecutiva sostenida en el aumento de ventaja de medio y cambio repentino de la geometría.” La obra de la empomada podrá tener lugar sobre una acción previa de cintar el arma, siendo el conjunto de esto una obra conocida como empomada de cinta, y esto dará lugar a tener distintas variantes. En la empomada de cinta, habrá de tenerse en cuenta que la propia cinta del arma ha de ser coherente con el sistema usado en la contención de la reducción de la hoja paciente, o sea, el atajo agente. Por ello, y para maximizar la velocidad de la obra de empomada, será preciso entender que: - De usar un atajo virtual, la cinta más eficiente es de salto, lo que procurará una rápida retirada de la rectitud antigua y una más efectiva imposición de fuerzas, pues el arma no estará sujeta a una inercia consistente. - De usar una privación u oclusión con agregación, la cinta óptima será de paso, que proveerá presión en la resistencia y reparo de la previsible acción de la hoja paciente. En tal caso, quedará resultante la potencia de encordado y supresión precisa. Para la correcta disposición de la hoja agente, extensión del extremo y proyección accidental de la hoja, habrá de guiarse el emisor del arma con la mano hábil en el momento de la cinta, pues será esto lo que acrecentará la puntería y concretará el vector seguido por la hoja en su trazada. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 757 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Durante la empomada de cinta, la mano no armada quedará expuesta si no se tiene pleno control de ella, pues podrá quedar posicionada justo en la trazada previsible de una reducción del paciente. Además, la mano que quede desarmada habrá de presentarse preparada para la potencial descinta. De esta manera, se insta al constante control posicional de ambas manos, dado que estas quedarán dentro o muy cercanas al medio proporcional paciente en la obra de la empomada de cintra agente. Idealmente, la mano que quede desarmada al cintar, podrá quedar contraída al torso, lo que la predispondrá a facilitar la descinta. No obstante, pese a no ser eficiente en la mayoría de los escenario posibles, deberá quedar siempre dispuesta para poder quedar contrapuesta en caso de precisarse. “En la empomada de cinta será preciso mantener constante control de ambas manos, pues habrá de quedar preparada la cinta y la descinta, aumentando el potencial de obra.” La empomada de cinta podrá tener distintas naturalezas, dependiendo estas de la geometría de las armas en el momento de la ejecutiva. Empomada de cinta paralela: La empomada de cinta paralela será aquel encordado o línea en cruz que se lleve a cabo por el diámetro común, tras haber empomado de cinta el arma. El agente, que estará en un medio real proporcional muy extendido, se desplaza sobre su transversal no hábil dejando la línea del foco del paciente a su lado hábil, ganando con ello grados de postura, dejando su extremo remoto con una planta contraria extendida, que quedará finalmente, en el momento de la ejecución, como coherente y de extremo propincuo. Hasta llegar a la cinta, mantendrá o dispondrá la hoja paciente por su fuera, atajada en virtual u ocluida y agregada, para impedir la reducción de esta sobre la línea de recto de su diámetro común actual. Manteniendo el control del medio, preferiblemente agregado, el agente cinta el arma a su mano no hábil y actúa un movimiento accidental con participio de natural del arma, quedando la hoja paralela al diámetro común y apropiándose del medio. Complementariamente, tumba el cuerpo a la vez que lo balancea levemente y guiña a favor de la rectitud nueva, extendiendo esta al máximo, dejando la mano hábil desarmada embebida o contraída. La empomada de cinta paralela podrá ser obrada como un encordado simple o como una línea en cruz, atajando en privación o disposición respectivamente, mas siempre por el diámetro común o aledaña a este. Por tanto, el segmento del arma del agente que empoma tenderá a mantenerse ligeramente vertical durante la obra. El adjetivo modificador directo “paralela” tiene su origen en la disposición del cateto real en la triangulación de primer grado pretendida, que quedará paralela al diámetro común y en ocasiones sobre él, tanto en el plano vertical como horizontal. Empomada de cinta cruzada: La empomada de cinta cruzada será aquel encordado o línea en cruz que se lleve a cabo por la línea transversal al diámetro común, tras haber empomado de cinta el arma. La empomada de cinta cruzada es la ejecución en primera intención a tiempo, basada en empomar de cinta a la mano no hábil, seguida de un movimiento accidental con un leve participio de remiso al no hábil y el plegado del rumbo, quedando este paralelo a la transversal hábil agente, que buscará TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 758 - la extensión de su rectitud no hábil armada y la extensión de su planta con medio compás de avance al no hábil, para proporcionarse una distancia operativa extendida. La disposición de la rectitud cintada quedará en primera del zurdo, creando un medio ahuecado en el espacio directamente anterior al agente, en sentido a la ejecución sobre un objetivo posicionado sobre la línea del diámetro común. El paciente presenta una rectitud adelante o italada recta, que asiendo a una mano, muta de forma repetida e instintiva en natural y violento. El agente, que presentará una rectitud adelante o en primera al hábil, que estará en un medio real proporcional notablemente extendido, con la punta del arma sobre el diámetro común, se desplaza levemente y sin presionar sobre su transversal no hábil, dejando la línea del foco del paciente a su lado hábil, ganando con ello grados de postura, dejando su extremo propincuo con una planta acorde extendida. En la empomada de cinta cruzada, con un agente y un paciente con la misma mano hábil, lo más eficiente será agregar previamente por fuera, buscando que al encordar la hoja agente quede apoyada encima de la hoja paciente. Una vez agregado a la hoja paciente idealmente por fuera, el agente cintará el arma buscando la radialidad en la disposición de una oclusión de cinta desde adelante a su lado no hábil, al lado al que ha cintado, y manteniendo el tercio débil de la hoja sobre el diámetro común. A su vez, desplazará y mutará la rectitud en violento o natural, sosteniendo o buscando la agregación con la hoja paciente idealmente por encima, y una vez obtenido el fundamento y quedando privada la hoja paciente, el agente extenderá el rumbo, encordando y ejecutando o suprimiendo. Si la agregación tiene lugar por fuera, la hoja agente quedará encima de la hoja paciente, lo que hará más sencillo sostener la agregación. De otro modo, si se ha agregado previamente por dentro, la hoja agente quedará por debajo, debiéndose de generar algo de presión violenta para sostener la agregación. De un modo u otro, será preciso el atajo de cornada o humillada en privación, con la rectitud ligeramente obtusa, sobre la hoja del paciente, manteniendo el plano del íltalo agente ligeramente por encima del mismo plano paciente, pues facilitará mantener la agregación, evitará el movimiento del arma paciente ahuecando el medio y/o que este disponga una oclusión paralela a su primera. En la empomada de cinta cruzada, la trazada del arma agente tenderá a suceder sobre un plano horizontal, relativamente paralela al plano inferior. No obstante, también podrá tener lugar desde la radialidad de cuarta agente, quedando su rectitud obtusa y su arma aguda, dando lugar a una empomada cruzada con la particularidad de tener lugar con el plano de las hojas paralelo al diámetro común y perpendicular al plano inferior. “La empomada de cinta cruzada se vale del aumento del segmento del arma paciente, que deberá ser superior al paciente, para llegar hasta la sencillez del paciente usando una línea transversal al diámetro común, con seguridad.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 759 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Empomada de cinta recta de reducción en pérdida: Que el paciente ha librado un atajo en disposición sobre su hoja, dejando la hoja agente remisada al lado armado y hábil de este último, y además, quedando por dentro, pretende aprovechar la apertura de líneas para ejecutar en las únicas zonas en las que tiene luz, la solar y/o capital. El agente, sobre medio compás extraño de cualquier naturaleza, cinta empomando el arma a la mano no hábil, que estará embebida, con ello generando una oclusión de tercera, y actúa un movimiento de reducción y extensión del rumbo hacia el plano medio paciente o justo por encima de este, a la par que balancea y guiña el cuerpo a su lado no hábil. Esta obra puede entenderse como una zambullida de cinta en pérdida. No obstante, será la partícula reactiva implícita en la intención, la que le otorgará un mayor peso como ejecución de empomada. Preparación de la empomada: Para preparar la empomada habrá de tenerse en cuenta que se podrá hacer tanto en ganancia como en pérdida, siendo dos sistemas diferenciados que tendrán su función en medios e intenciones distintos. Preparación de la empomada en ganancia: La preparación de la empomada en ganancia se basa en obrar medio compás de cruce recto desde una planta transversal hábil, con pretensión de intercambio lateral, manteniendo la agregación, quedando el extremo remoto. La mano armada deberá de conservar su posición, manteniendo con ello el diámetro común de la sencillez. Será una vez preparada la obra, que el agente podrá usar cualquier método para empomar el arma, tanto en la mano hábil como no hábil, para obrar una empomada simple o de cinta con intención ejecutiva sobre su paciente. Preparación de la empomada en pérdida: La preparación de la empomada en pérdida se centra en aprovechar la ganancia de recta del tránsito del paciente, sea este por el diámetro común o con un componente transversal. El agente, desde una planta transversal hábil, a tiempo del tránsito paciente, realiza medio compás de cruce recto extraño, como intercambio lateral, manteniendo la agregación, quedando el extremo remoto y manteniendo el diámetro común de la sencillez lo más estable posible. Una vez se prepare la obra, el agente quedará en potencia de empomar el arma, en la mano armada o no armada, y posteriormente obrar la empomada simple o de cinta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 760 - Ceñida: La ceñida es una obra dispositiva con potencial ejecutivo, que prepara al agente para la respuesta ante un intento de encordado del paciente, compensando un estrechamiento del diámetro común con una rectitud radial, normalmente de primera o tercera. Esta obra estará basada en reducir el diámetro común mientras se mantiene una misma amplitud del diámetro común de la sencillez, compensando la ganancia de recta con una mutación de la rectitud, dejando al agente en potencia de obrar o de herir al paciente. Que el paciente está en una guardia estable, pretendiendo el control del centro del medio y del diámetro común, idealmente con la hoja agregada a la agente. El agente, desde límite distal del estrato de sombra del medio proporcional, agregado por dentro o fuera dependiendo de la intención, realiza un compás recto u otro, con marcada ganancia de recta, a tiempo de que lleva su rectitud a primera o tercera dependiendo de la agregación previa y la desviación de recta, ciñendo el medio sin introducir su sencillez en el medio proporcional del paciente. “Técnicamente, la ceñida se centra únicamente en disponer el centro de masas agente en un punto más cercano al paciente, compensando la ganancia de recta generada con la disposición de la sencillez paciente en una de las posiciones radiales, manteniendo el diámetro común de la sencillez con la misma extensión inicialmente presentada. Tras ello, en una fase distinta, llevar a cabo una continuación de la obra, ya sea de manera ejecutiva o continuando la frase de armas.” La ceñida tiene su base geométrica en ubicar transversal el diámetro común de la sencillez respecto al diámetro común, lo que dejará al agente con su sencillez fuera del medio proporcional del paciente. “La ceñida dejará el diámetro común de la sencillez transversal al diámetro común, aumentando la dimensión del medio.” La mutación de la sencillez a una posición radial deberá compensar plenamente la amplitud del compás recto obrado, y de haberla, su ganancia de recta en la triangulación sobre el plano inferior. Dicha mutación deberá de generarse en base a que siempre la hoja agente tenga su punta agregada y sobre el diámetro común, idealmente con el fundamento por el lado de la hoja al que se pretenda mutar la sencillez agente. De esa manera se dará lugar a la oclusión de la obra ejecutiva directa del paciente, forzándolo a obrar de encordado en dirección a la mano del agente. Igualmente, la conclusión de la ceñida podrá ser una línea en cruz, que se vale de la inercia de la hoja paciente para facilitar la disposición de esta por el agente. “Al ceñir se deberá de tener un pleno control de la ganancia de recta generada, pues deberá ser compensada con la mutación de la sencillez a una posición radial, con la mayor precisión posible.” La ceñida tendrá dos fases, que serán claramente marcadas y diferenciadas, pues serán obras menores que darán lugar al conjunto de la línea en cruz: Primera fase de la ceñida - Fase dispositiva de la ceñida o ceñida, propiamente dicha: Fase en la que al unísono, se obra un compás con clara ganancia de recta y se reubica la sencillez a una posición radial. Segunda fase de la ceñida - Fase de continuación de la ceñida: Fase en la que, una vez posicionado el agente dejando en desventaja al paciente, se continuará la obra. Será ahí que se observará la reacción paciente, se orientará el agente, se decidirá lo que hacer y se actuará ejecutivamente o se continuará la frase de armas. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 761 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Primera fase de la ceñida: “La primera fase de la ceñida es aquella en la que se produce una ganancia de recta agente con la reorientación de diámetro común de la sencillez, quedando el agente en una posición radial de la rectitud.” La agregación previa de la hoja agente, justo antes de iniciar la fase dispositiva de la ceñida, habrá de depender de la radialidad a la que se pretenda mutar la sencillez durante el compás recto. De esa manera, la hoja agente queda en disposición de obrar una oclusión, un encordado o una línea en cruz sobre el paciente, ya sea directamente o en respuesta a su intento ejecutivo. Igualmente, la sencillez agente quedará en una posición favorable para continuar la frase de armas. - Cuando se pretenda mutar a primera, se agregará por fuera del agente. Cuando se esté inicialmente agregando por fuera y la sencillez se llevará a primera durante el compás con ganancia de recta, quedando la hoja agente bajo la paciente y ejecutando a segunda o adelante. Esta será la expresión más eficiente de ceñida. - Cuando se pretenda mutar a tercera, se agregará por dentro del agente. Cuando se esté inicialmente agregando por dentro y la sencillez se llevará a tercera durante el compás can ganancia de recta, quedando la hoja agente bajo la paciente y ejecutando u obrando a segunda, adelante o, incluso, primera. “La agregación previa a una ceñida deberá buscar que la hoja agente quede bajo la paciente tras la mutación de la sencillez, pues será la forma más funcional de dar sustento a la obra posterior, ya sea de una oclusión, encordado o línea en cruz.” Desde la perspectiva estrictamente práctica, lo ideal será ceñir llevando la sencillez a primera, pues será lo más natural y elemental. No obstante también será lo más predecible. “La expresión más eficiente de ceñida será a primera.” En la reubicación de la sencillez, propia de la primera fase de la ceñida, la extensión y ángulo de la rectitud deberá tener como máximo el límite en que se permita una angulación funcional de la hoja, con la que no se pierda nunca la oclusión ante una potencial ejecutiva paciente al torso del agente. La primera fase de la ceñida también podrá tener lugar con un compás de Pitágoras, siendo menor la ganancia de recta y más discreta la mutación de la rectitud para compensarla. No obstante, si se pretende el compás de Pitágoras, se deberá obrar la ceñida en un diámetro común más corto de lo normal, para que el agente tenga potencial ejecutivo e introduzca al paciente lo suficiente en su medio proporcional. Una vez entendida la fase dispositiva de la ceñida, se habrá de estudiar la continuación de esta obra en su segunda fase, pues ofrecerá la posibilidad ejecutiva al agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 762 - Segunda fase de la ceñida: “La segunda fase de la ceñida es aquella en la que el agente continúa la obra dependiendo de la reacción paciente, una vez se ha generado ganancia de recta y el diámetro común de la sencillez está transversal al diámetro común.” Tras la primera fase de la ceñida, dependiendo de la reacción paciente, pueden ocurrir tres cosas distintas, siendo necesaria su compresión para facilitar la previsión y la identificación de lo vaya a ocurrir, así como para acelerar la intervención agente ante ello. Ceñida a la que el paciente encuerda: Si el paciente encuerda tras la primera fase de la ceñida agente, dicho agente llevará su rectitud adelante o a cualquier otra posición radial, acompañando la acción con la extensión del rumbo de la hoja, ejecutando sobre la sencillez paciente al invadir el diámetro común. Esto será posible puesto que el paciente ha encordado desfasándose su foco del diámetro común, abriendo las líneas su sencillez. “Será eficiente la oclusión ejecutiva cuando el paciente encuerda tras en una ceñida agente.” La ejecución del agente que ciñe ante el paciente que encuerda tendrá una naturaleza de oclusión ejecutiva o de redondo de cuarto, según el lado en que el agente esté agregado. - Si al comienzo de la ceñida, el agente está agregado por su fuera, y al ceñir lleva la sencillez a primera, la hoja del agente quedará bajo la paciente. Por tanto, la obra ejecutiva se llevará a cabo por medio de la oclusión ejecutiva de primera a segunda o adelante, encordado o de línea en cruz. Esta será la expresión más eficiente de continuación de la obra de la ceñida. - Si al comienzo de la ceñida, el agente está agregado por su dentro, cuando ciña podrá llevar la sencillez a primera, quedando sobre la hoja paciente. Así pues se ejecutará idealmente con un redondo de cuarto, de primera a segunda o de primera a adelante. Existe la posibilidad de estar agregado por dentro o por fuera, y de ceñir llevando la sencillez a tercera, lo que haría que se invirtiesen los apuntes anteriormente mencionados. O sea: - Que al estar agregado por dentro y ceñir llevando la sencillez a tercera, la hoja agente quedará bajo la paciente, siendo la ejecutiva más eficiente una oclusión ejecutiva de tercera a segunda, opcionalmente adelante. - Si se está agregado por fuera y al ceñir se lleva la sencillez a tercera, la obra ejecutiva más eficiente será el redondo de cuarto, de tercera a segunda o adelante. Ceñida a la que el paciente no encuerda: Si el paciente, estando adelante no encuerda, el agente que está ahora en un diámetro común más ceñido, podrá obrar un encordado, o idealmente, una línea en cruz sobre su paciente, llevando su sencillez al plano sagital y ocupando las líneas sobre el diámetro común, con control de la hoja paciente. Para que la línea en cruz sea factible, la ceñida habrá de tener una ganancia de recta que posicione al centro de masas del agente en un diámetro común en el que si le sea posible la línea en cruz. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 763 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Si el paciente se encuentra estático, la primera fase de la ceñida podrá ser parte de la preparación de la obra de un redondo. Ceñida a la que el paciente inhabilita la geometría agente: En caso de que el paciente entienda o prevea el potencial ejecutivo de la ceñida agente, obrará un conjunto de acciones que dejarán al agente sin oportunidad ejecutiva. Entre ellas, la reubicación de su sencillez, libramientos varios dependientes del medio o compases que cambien por completo la configuración geométrica del medio. Sin embargo, el agente no quedará expuesto ante la reacción paciente, pues se mantendrá en la dimensión de un medio proporcional en el estrato de sombra, desde el que podrá romper y/o continuar el asalto por otros medios dispositivos. Cabe señalar y destacar, que durante la fase de continuación de la ceñida, habrá la necesidad de siempre mutar la posición radial a una distinta de la usada durante la primera fase, para ceñir. O sea, que se precisa que la rectitud agente cambie de radialidad cuando sea obrada la ejecutiva de este. Esto ocurrirá así independientemente donde esté agregado el agente, dentro o fuera, pues el rumbo de la hoja paciente está siendo controlado en un atajo futuro de disposición, sabiendo donde quedará, y es el mismo paciente el que aleja su hoja y punta del diámetro común. “La ceñida se continuará siempre con una posición radial de la sencillez distinta a la usada en su primera fase.” Es digno de mención que la ceñida es una obra que tendrá un componente psicológico importante, pues será la percepción del paciente la que le hará obrar de la manera en la que el agente pretende. En esencia, el juego psicológico tendrá lugar cuando, al ceñir el diámetro común, el agente lleve su sencillez a una radialidad. El paciente, al ver como aprieta el agente y notar su silueta más cerca, entenderá que la sencillez es un objetivo ejecutivo más viable, sin atender a que la mutación a una radialidad de la sencillez agente dejará la misma extensión del diámetro común de la sencillez, existiendo la misma potencia de herir sobre ella que antes de que el agente ciñese. En resumen, desde la perspectiva paciente: “El paciente verá al agente ceñir y creerá que la sencillez también se ha acercado entendiendo que ahora está dentro de su medio proporcional, cuando en realidad, tiene el mismo diámetro común de la sencillez que cuando el agente estaba en la rectitud de adelante.” Sabiendo que la psicología es fundamental para que el paciente obre de una u otra forma, el agente deberá ajustar su faz para obtener la respuesta paciente que más le interese. Esto podrá tener lugar de muchas formas, como ocultando el compás recto del agente y minimizando la mutación de la sencillez, u obrando la ceñida cuando el paciente esté con su atención desfasada. Un método digno de mención para esconder la ceñida agente será actuar la mutación de la sencillez previamente a obrar el compás, de esta manera el paciente entenderá con más facilidad que la sencillez agente está al alcance de su extremo. La ceñida como fenómeno emergente: Dada la biomecánica, la psicología y el diferencial de experiencia de los tiradores, de manera espontánea surgirán situaciones geométricas similares a la ceñida, sobre todo en asaltos entre tiradores experimentados opuestos a individuos con escaso hábito de asalto. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 764 - Este fenómeno emergente tendrá su génesis en la intención impertinentemente ejecutiva del poco experimentado y en la forma en la que un tirador experto tiende a extender el medio, reubicando su sencillez a una rectitud radial. “La ceñida surgirá espontáneamente cuando existan diferencias notables en la experiencia de los tiradores.” Formar la cruz: Formar la cruz resulta ser una obra ejecutiva, basada en el libramiento de la hoja agente, formando, seguido del aprovechamiento de la inercia contenida en dicho arma, en sentido natural y accidental, para generar un encordado y un atajo en disposición, implícito, que facilite y genere la obra de una línea en cruz. Que el paciente mantiene su arma obtusa, en mayor o menor medida, sobre el diámetro común y agregada al arma agente, por dentro o fuera. El agente formará, intentando agregar con la mayor brevedad posible por el lado contrario al inicialmente dispuesto. Mientras el arma agente vuelve a la angulación obtusa, dicho agente aprovecha el movimiento natural de su sencillez y la presión generada en su hoja sobre la hoja paciente al volver a la agregación. Una vez se haya agregado, se continuará el movimiento del arma en sentido accidental, generando la base geométrica y dinámica de una línea en cruz. Al formar la cruz, el agente podrá obrar un compás transversal, al lado relativo a donde queda finalmente agregada su arma. Esto asistirá a la triangulación y facilitará el éxito ejecutivo, por magnificar el ángulo de ataque y el ángulo de desfase. Formar la cruz tendrá una composición de tres módulos: - Librar formando: que será un módulo organizativo explícito. - La disposición de la hoja en la línea en cruz: que será un módulo organizativo implícito. - La acción accidental del arma agente de la línea en cruz: que será un módulo ofensivo. Cuando el agente forme con intención de dar soporte a una línea en cruz, el paciente tardará en entender la intención ejecutiva del agente, pues será clave que la formación sea actuada con una faz genuina. Esto será posible gracias a que la línea en cruz subsiguiente no precisará de acción adicional alguna por parte del agente, lo que permitirá esconder la pretensión ofensiva, hasta comenzar con el atajo y el encordado propio de la línea en cruz. “Formar la cruz asistirá al agente a retardar la reacción paciente ante la obra de una línea en cruz.” O sea, que el paciente no podrá distinguir entre una formación con intención plenamente dispositiva y una formación que pretenda formar la cruz. Esto retardará la reacción paciente y aumentará la posibilidad de éxito, en comparación a realizar una línea en cruz que no esté sustentada en la previa formación. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 765 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Enarcada: La enarcada es una obra ejecutiva basada en una garatusa afuera del agente, que termina como ejecutiva normalmente con objetivo ejecutivo a la mano, durante un tránsito transversal, a su lado no armado, con un compás de cruce. Enarcada a la mano: Que el paciente tiene dispuesto el segmento de su arma en una geometría y dinámica que permite la garatusa afuera del agente. El agente, proyectando una planta transversal de medio recto hábil, agregado por fuera, genera una garatusa afuera sobre la hoja del paciente. Durante la segunda fase de dicha garatusa, a tiempo, obra medio compás transversal no armado de cruce, haciendo coincidir el final del medio compás con la extensión del rumbo con una línea en cruz, propia de la garatusa ejecutiva. En el éxito de la enarcada, será crucial que el agente quede italado en trío en el momento de la línea en cruz, dado que se precisará toda la amplitud posible del extremo para alcanzar la sencillez del paciente. Existirá una variante de la enarcada que tendrá como objetivo el torso del paciente, a la altura comprendida entre el plano solar y medio de este. Esta variante se llamará enarcada al cuerpo y se basará en la obra de la garatusa afuera, expeliendo el arma paciente y el aprovechamiento de las líneas abiertas por la garatusa. Enarcada al cuerpo: Que el paciente tiene dispuesto el segmento de su arma en una geometría y dinámica que permite la garatusa afuera del agente. El agente, proyectando una planta transversal de medio recto hábil o en línea de medio recto, agregado por fuera, genera una garatusa afuera sobre la hoja del paciente, con intención de expeler y remisar afuera el arma de este. Durante la cuarta fase de la garatusa, obra medio compás transversal no armado de cruce, haciendo coincidir el final del medio compás con la extensión del rumbo y la estocada al cuerpo del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 766 - Girata: La girata es una obra ejecutiva basada en una garatusa ejecutiva afuera sobre un tránsito transversal, que finaliza con una planta en línea y el torso del agente totalmente perfilado. Girata al lado no armado agente: Que el paciente está presentando una guardia con la hoja sobre la línea de recto, de rumbo recto o ligeramente obtuso. También es aplicable a cualquier otra disposición del arma paciente, siempre que esta coincida con el plano primario de la sencillez agente y mantenga un rumbo paralelo a la línea recta del agente. El agente, proyectando una planta transversal de medio recto hábil, agregado por fuera, obra una garatusa ejecutiva afuera sobre la hoja del paciente. Durante dicha garatusa, obra un compás transversal no armado de cruce, o un compás curvo transversal al lado no armado, con una planta final en línea, con los pies en recto y el torso totalmente perfilado, a tiempo de un encordado, aumentando el extremo al máximo. Girata al lado armado agente: Que el paciente está presentando una guardia con la hoja sobre la línea de recto, de rumbo recto o ligeramente obtuso. También es aplicable a cualquier otra disposición del arma paciente, siempre que esta coincida con el plano primario de la sencillez agente y mantenga un rumbo paralelo a la línea recta del agente. El agente, proyectando una planta transversal de medio recto hábil, agregado por fuera, obra una garatusa ejecutiva afuera. A tiempo de la garatusa y sosteniéndola, obra un compás circular transversal de cruce, que llevará a una planta final en línea con los pies en ángulo recto, notablemente extendida. A su vez, durante el compás, el agente irá giñando el torso al no armado, quedando totalmente perfilado, con la extensión total de la rectitud y rumbo del arma. La girata al lado armado agente tendrá una especial relevancia y potencial ejecutivo en oposición a un zurdo, o un paciente que tenga distinta mano armada que el agente. Esta obra, en su guardia final, dará lugar a un aumento considerable del extremo agente, permitiendo ganar medio sin necesidad de exagerar la ganancia de recta o de empomar, posibilitando la ejecución en un objetivo ejecutivo más profundo en el medio particular paciente. Esto hará posible ejecutar desde una mayor distancia de medio o llevar la punta de la hoja agente más allá de la sencillez paciente. La girata será posible gracias a la sujeción y parcial expelido de la hoja generado con la garatusa, no obstante, habrá de procurarse la reubicación de la sencillez agente adelante, permitiendo la extensión y fondo de su extremo, así como la retirada de dicha sencillez del medio proporcional del paciente. Por ello, es ideal que en la girata al lado armado se genere una pequeña variación en la garatusa, conjugándola con una garatusa con transferencia de momento, que permitirá reubicar el arma paciente manteniendo la sencillez agente ligeramente más estática. La girata, en el final de la obra, hará que el foco anatómico quede orientado transversal al diámetro común. Así pues, tras el fracaso ejecutivo de dicha obra, se podrá dar lugar a una exposición considerable de aquel agente que no tenga prevista la continuación de su frase de armas. No obstante, el agente que gira quedará parcialmente protegido por la distancia de medio, que dará lugar a un medio muy extenso. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 767 -DE LA C AUSA P RÁCTICA La girata podrá ser posible sin la obra de la garatusa, sustituyendo esta por una línea en cruz, no obstante, el arma paciente podrá quedar en causa libre, sin control alguno, pudiéndose dar lugar a la común herida o a una exposición superlativa del agente tras el fracaso de su obra, tanto por la posibilidad paciente de ocluir como de ejecutar directamente, sobre la sencillez o antebrazo agente. Zambullida: La zambullida es una obra ejecutiva, compuesta por la adopción de una afirmación tumbada sobre la extensión de una planta inicialmente proyectada, así como por la extensión máxima de la rectitud buscando la ofensa al paciente. Según la forma de obrar y la intención implícita, puede ser denominada con un nombre u otro. Esta obra tendrá un potencial considerable, en cualquier de sus formas, ante una oposición vulgar, que no tenga un concepto claro de los medios, de la oclusión y/o de la asociada distancia operativa del agente. El estudio y exposición de la zambullida por parte de Pacheco, que la nombraba como temida o temeraria, difiere diametralmente en intención con la balanzada de Godinho, mientras que coinciden en el postado ejecutivo que se describe justo en el momento de herir al opositor. Zambullida estática: En intención defensiva y derivada de la balanzada de Godinho y su intención reactiva y/o defensiva ante la obra paciente: El paciente, en primera intención, pretende la ejecución de detroncación o capital desde una guardia con rectitud adelante, con un movimiento accidental con participio de violento. El agente, desde cualquier afirmación en la rectitud de adelante, a tiempo, balancea el cuerpo a su lado no hábil sobre medio compás de avance trepidante al hábil, con posible participio extraño, y manteniendo el arma por encima del plano medio y aledaña al superior, extenderá la rectitud de adelante quedando recta totalmente extendida y de uñas fuera. Se generará así una ejecución, idealmente a la sencillez, pudiendo ser también al torso dependiendo esto del ímpetu y ganancia de recta del paciente. La hoja agente obrará en trayectoria accidental, aledaña al plano sagital del paciente, formada por la proyección del paciente sobre medio apropiado del agente. El agente deberá obrar aprovechando la inercia corporal del paciente, pues de otra forma, este podría rectificar su trazada y entrar por las líneas que el agente cede en apertura en su plano superior. En esencia, esta zambullida estática, resulta ser una disposición de una oclusión paralela, disponiendo la hoja agente en la rectitud de primera, sobre el plano sagital paciente, mientras el agente transita en trepidante. Zambullida dinámica: En intención ofensiva y derivada de la zambullida, temida o temeraria de Pacheco y su intención proactiva ante la obra paciente: El paciente, en primera intención, pretende la ejecución de detroncación o capital desde una guardia con rectitud adelante, con un movimiento accidental con participio de violento. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 768 - El agente, desde cualquier afirmación con extremo remoto en la rectitud de adelante, a tiempo, balancea y tumba el cuerpo al lado no hábil, sobre medio compás de avance transversal con marcada extensión al lado hábil del paciente, y manteniendo el arma por encima del plano medio paciente, la extenderá la rectitud de adelante quedando recta totalmente extendida y de uñas fuera. (El medio compás agente estará sujeto a la coherencia con respecto al lado hábil del paciente.) Se generará así una ejecución en trayectoria accidental, idealmente sobre la sencillez paciente, pasando por el plano sagital de este, formada por la proyección del paciente sobre medio apropiado del agente. Cabe aclarar, la zambullida dinámica tendrá implícita una mayor carga ejecutiva que la estática al ser el agente quién se introduzca en el medio. Al igual que en la zambullida estática, en la zambullidla dinámica siempre se habrá de aprovechar la inercia corporal del paciente, pues de otra forma, este podría rectificar su trazada y entrar por las líneas que el agente deja abiertas en su plano superior. Zambullida en ganancia: El paciente, en primera o segunda intención, pretende la ejecución de detroncación o capital desde una guardia con rectitud adelante, con un movimiento accidental con participio de violento, o falla la adquisición de un medio proporcionado desde un vector distinto, quedando su hoja fuera de vía, ya sea remisa u obtusa, mas nunca aguda. El agente, desde cualquier afirmación con extremo propincuo en la rectitud de adelante o abajo, en causa libre, a tiempo, balancea y tumba el cuerpo al lado no hábil sobre medio compás transversal de cruce a su lado no hábil, y manteniendo el arma justo sobre su plano superior, extenderá la rectitud de adelante quedando recta totalmente extendida y de uñas fuera. En caso de no pretenderse o ser posible el reparo de la potencial trazada en natural de la hoja paciente, no se extenderá del todo la rectitud y de quedará el arma de uñas adentro y tan obtusa como se pretenda. Al igual que en la zambullida dinámica, se generará una ejecución en trayectoria accidental o de cornada formada por la proyección del paciente sobre medio apropiado del agente, mas tendrá implícita una mayor ventaja geométrica al estar obrada con mayor graduación de perfil, al ser el agente quién se introduzca en el medio. Zambullida de cinta al propincuo: El paciente, en primera intención, pretende la ejecución al plano superior obrando un fondo con rectitud adelante, con un movimiento accidental con o sin participio de violento. El agente, desde cualquier afirmación con extremo remoto hábil en la rectitud de adelante, a tiempo, cinta el arma a la mano no hábil, balancea y tumba el cuerpo a su lado hábil, sobre medio compás transversal de avance al lado no hábil del paciente, y manteniendo el arma italada, a la altura del plano superior propio, extenderá la rectitud de adelante quedando recta, totalmente extendida, de uñas fuera y sobre el diámetro común inicial. (El medio compás agente estará sujeto a la coherencia con respecto al lado hábil del paciente.) Se generará así una ejecución acral sobre el paciente al disponerse este sobre el plano del arma agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 769 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Pedrada: La pedrada es una obra ejecutiva, en la que se lleva a cabo una estocada a la sencillez del paciente, desde la rectitud de tercera del agente, tras embeber la rectitud y dar medio compás de avance o cruce al lado no hábil, en caso de ser diestro. Que el paciente queda en la rectitud de adelante con el rumbo de la hoja extendido. Que el agente, asegurando la privación inercial del paciente, embebe la rectitud y muta a su tercera, mientras desde una planta transversal de medio recto, obra un compás a su lado no armado, de cruce o avance con marcada amplitud, poniendo el rumbo de la hoja recto y haciendo coincidir los ítalos agente y paciente. Una vez ahí, tendrá línea con la sencillez y antebrazo del paciente, pues si el paciente pretende obrar contra la sencillez agente, quedará en común herida. El lance será de estocada accidental, asistiendo al arma únicamente con la extensión de la rectitud, sin guiñar el cuerpo, y por consiguiente, sin exponer el hombro armado del agente. Justo tras la estocada, el agente volverá a embeber la rectitud a la máxima brevedad posible, sacando la sencillez del medio proporcional paciente, evitando la oclusión dinámica de este. La pedrada tendrá como objetivo actuar en causa libre sobre la sencillez del paciente, no obstante, se precisará de la seguridad de que el paciente no ocluya al lado hábil del agente que pedrea. Por tanto, será ideal obrar la pedrada a trastiempo de ocluir a tercera, pues la punta del arma agente que pedrea ya está haciendo su trabajo de oclusión, lo que impide al paciente llegar a la sencillez del agente. Durante la acción de la rectitud de la pedrada, que estoca, habrá de tenerse cuidado de no exponer el hombro armado, pues el paciente podría tener la línea abierta a él. Además, puesto que la hoja del agente que pedrea está transversal al diámetro común, se tendrá menos amplitud del extremo, lo que podría hacer imposible la oclusión de la ejecutiva paciente, que podrá tener lugar por la oclusión dinámica paralela paciente al lado no hábil del agente que pedrea. Falaciata: La falaciata es una obra ejecutiva que se basa en fingir en primera intención una estocada o encordado ejecutivo por parte del agente, para obrar en segunda intención y posible causa libre una ejecución sobre la sencillez paciente. “La falaciata es una obra ejecutiva basada en un encordado en caso inductivo, un libramiento y un encordado en caso efectivo.” El agente, agregará su hoja a la paciente, teniendo en cuenta que el paciente experimentado obrará una oclusión radial al mismo lado en que se encuentra agregado con el agente. Una vez ahí, el agente obrará una obra ejecutiva en caso inductivo, que precise de la agregación, como puede ser un encordado o una desviación de la oclusión, pretendiendo ser claro en su primera intención, sin resultar obvio, evitando así una respuesta sobre su trazada, pues por la agregación puede ser vulnerable. Lo ideal será que el agente obre un encordado en caso inductivo agregado por dentro, una vez haya obrado un compás de Pitágoras que sostenga dicha obra. Con esto hará que el paciente ocluya a primera. El paciente, ocluirá o mutará su sencillez, reaccionando la triangulación ejecutiva. Tras esto, el arma agente, que no posee la inercia que el paciente TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 770 - percibe, se librará, quedando en causa libre. Una vez ahí, sin pausa y extendiendo el vector de inercia, se obrará en segunda intención un tajo o estocada a la sencillez del paciente, en caso efectivo, siendo preferible que se recupere la agregación y se ejecute por medio de un encordado. El primer encordado agente que se obra en caso inductivo, será ideal que quede preparado por un compás de Pitágoras, previamente a comenzar su dinámica. Esto facilitará así la faz del agente, que facilitará esconder su propósito de segunda intención. Cuando la oclusión que obre el paciente sea a primera, la segunda obra ejecutiva, que pretende tener caso efectivo, deberá ser sostenida en un compás de cruce, transversal no hábil. Con ello se ganará la posibilidad de obrar una línea en cruz en vez de un encordado simple, aumentando la potencia de éxito ejecutivo y la seguridad para el agente. El encordado que se realice en caso efectivo deberá tener una acción y trazada accidental orientada a ocupar el diámetro común, asegurando la imposibilidad del paciente de reducir la posición radial de primera a adelante y evitar la ejecución. Así mismo, se podrá obrar con la acción ejecutiva en natural, pretendiendo el encordado previo, asegurando la guía de la hoja agente sobre la paciente. “En esencia, la falaciata es una obra ejecutiva en caso inductivo, seguida de una obra ejecutiva en caso efectivo, una vez que el paciente queda organizado tal y como el agente pretende.” La falaciata podrá ser evitada por el paciente si este extraña el arma una vez haya tenido lugar el encordado en caso inductivo del agente, haciendo que se extienda el diámetro común de la sencillez e impidiendo el éxito ejecutivo del agente. No obstante, dicho agente no quedará expuesto, pues tendrá la iniciativa, quedando su arma dispuesta sobre el diámetro común o aledaña a este, pudiendo reaccionar ante la reducción delante de la sencillez paciente. De manera tradicional, se puede describir a la falaciata como una treta de intención, con pretensión de convidar. Quiebro: El quiebro es una obra defensiva, basada en la mutación de una guardia estable en la que se obrará una huida de cuerpo, facilitando la reducción al recto de la hoja, que por consiguiente, proporcionará una extensión eventual del diámetro común. Esta obra permitirá al tirador que se presente en un medio coherentemente medido, salir de este, reubicar el arma y rectitud sin interacción con el medio proporcional del paciente y conseguir la disposición propia para actuar por líneas que se presentarán abiertas y con luz. Existirán dos tipologías generales de quiebro: Quiebro con reducción ejecutiva: Se huye el cuerpo con participio de balanceo y guiñada con el mantenimiento de la planta o sobre medio compás recto extraño, coherentemente obrado respecto a la planta proyectada, reduciendo al recto el arma en total extensión en el plano superior y acompañando a este durante la huida. Este quiebro habrá de proporcionar la potencia de ocluir, y para ello el agente habrá de considerar la oclusión como una mutación compatible con la trazada actuada por el paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 771 -DE LA C AUSA P RÁCTICA El quiebro con reducción ejecutiva será eminentemente defensivo, poseyendo un potencial considerablemente alto cuando sea obrado en caso vocativo, pretendiendo la repulsión del paciente. Quiebro ahuecando el medio: Se huirá el cuerpo, llevando a la rectitud del flanco armado el arma, de rumbo variable, y sacando del medio la mano no hábil y la vela de su segmento, ya sea por un embebido del la sencillez, por su aprestado o el largado de esta. El rumbo del arma puede estar sujeto a la reducción o al aumento de la angulación, sea esta en agudo u obtuso, pudiendo llegar al total ángulo agudo u obtuso, dando lugar a sacar la hoja del medio permitiendo con ello su reubicación sin la posibilidad de control paciente, dado que se estará obrando desde un medio proporcional ceñido o, incluso, desde el medio de común herida. Al margen de la reducción al recto de la rectitud, el potencial del quiebro puede ser conservado, incluso magnificado al obrar una oclusión aparejada a la huida del cuerpo. Esta oclusión habrá de ser a segunda o cuarta. Siendo así, la huida de cuerpo hará que el plano del ítalo se acerque al italado recto con el plano superior, y haga más sencillo la coincidencia de la punta agente con la rectitud del paciente ocluido. Este paciente, que estará fondando o extendiendo su rectitud, en base y presumiendo la obra correcta del quiebro por parte del agente, se verá sorprendido por la hoja oclusora. La obra de la oclusión a primera o tercera en un quiebro, reducirá la extensión de la rectitud, y con ello, dificultará el mantenimiento de la dimensión del medio proporcional respecto al diámetro común, ganando potencial y extensión de la dimensión hacia los flancos, que posibilitará una respuesta más eficiente ante una posterior respuesta del paciente sobre la transversal. La manera más eficiente de proyectar la planta en un quiebro, concretamente la del pie adelantado, será disponer dicho pie en equino, aumentando con ello la extensión del segmento de planta y preparando una obra acorde con tener el peso orientado atrás, en dirección distal del diámetro común. La eficiencia de esta acción, y su seguridad, radica en que la exposición de la pierna adelantada será mínima a ser entendido que el quiebro es llevado a cabo al ver peligrar los blossen uno y dos. Por ende, se entenderá que el objetivo ejecutivo del paciente estará puesto en ellos, y por tanto, no tendrá posibilidad de reparar el vector de inercia ya obrado para ejecutar sobre la parte expuesta del la pierna adelantada. Estocada de fondo recto, sagita o flecha: Esta obra, dentro de una frase de armas, obtiene el nombre del concepto matemático que describe la distancia que hay, en un arco circular, desde el centro de este, al centro de una línea secante llamada geométricamente “cuerda”. Quedará así explicada, de manera formal y matemática: “La función de la estocada sagita es la de llevar el radio del extremo y potencial operativo ejecutivo del agente más allá del límite marcado por el medio de proporcional del paciente, que en un momento de indisposición de su hoja, facilita la apropiación y obtención de un medio particular por parte del agente sobre el fondo y extensión total de la rectitud.” En esencia la estocada sagita es una obra resultado de la conjugación de una acción de estocada accidental y medio compás de avance. Por tanto, esta obra queda sujeta a los condicionantes propios de la estocada accidental, con los que el agente queda expuesto a la oclusión del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 772 - Realización: Que el paciente indispone su arma llevando la rectitud y rumbo a la total remisión, dejando abierta la vía al objetivo solar. O que el paciente pretende ejecutar preparando esa obra con una trayectoria violenta desde el ángulo recto para tomar fuerza o disponer la hoja obtusa con la guarnición sobre el plano superior. A tiempo, el agente teniendo en su medio proporcional al paciente, y estando afirmado en una planta de pie no hábil adelantado extendida, obra medio compás recto de cruce, reduciendo la hoja al recto, de propincuo e italando al plano medio o solar, tumbando el cuerpo y guiñándolo al no hábil, ejecutando sobre las caderas, abdomen o tórax paciente. También podrá dicho agente estar en una planta de pie hábil adelantado, siendo el compás necesario el de avance, extendiendo con ello la planta. Esta obra no podrá ser llevada a cabo desde un medio de proporción sin estar dispuesto de medio remoto, pues no existirá amplitud de compás suficiente para abarcar el espacio necesario y apropiarse el medio, pese a obrarse a tiempo de una ganancia del paciente. La sagita puede ser obrada desde el medio proporcional, pese a ser menos recurrente que un paciente deje abierta la línea central, más si cabe que lo haga con la inercia suficiente en su arma como para no poder reparar su trayectoria, y posteriormente, reducirla. Eso elevará la posibilidad de ejecutar sobre el agente en plena obra de la reducción, concretamente con objetivo acral. El agente deberá balancear y guiñar el cuerpo ligeramente al lado contrario al armado, comprimiendo la distancia entre el plano coronal, el plano superior y el plano medio, generando con ello una dilatación de la potencial distancia entre la hoja paciente y la cabeza agente como objetivo ejecutivo. “La estocada sagita tendrá aplicación únicamente cuando el atajo agente esté basado en el absoluto control de la inercia del arma paciente, poseyéndose la seguridad de que el paciente no podrá ocluir o ejecutar sobre el agente.” La sagita podrá ser auxiliada por la cinta del arma, posibilitando la extensión del radio potencial del extremo. Sagita de cinta: Que el paciente pretende ejecutar con una trayectoria violenta desde el ángulo recto para tomar fuerza o disponer la hoja obtusa con la guarnición sobre el plano superior, dejando abierta la vía al objetivo solar. A tiempo, el agente en medio de proporción, y estando afirmado en una planta de pie hábil adelantado, cinta el arma a la mano no hábil y obra un compás recto de cruce reduciendo la hoja al recto con medio propincuo e italando al plano medio, ejecutando sobre las caderas o abdomen. Esta obra podrá ser entendida como la conversión recta de la zambullida de cinta al propincuo. Adicionalmente, el agente que pretenda la sagita de cinta podrá estar en una planta de pie no hábil adelantado, posibilitándose la cinta y la extensión del extremo sin la necesidad de mutar la planta, siendo esto lo que mayor extensión ofrecerá al radio del extremo agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 773 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Roldana: La roldana es una obra ejecutiva en causa libre, sustentada en un fondo agente sobre la acción violenta del arma, a tiempo de una guiñada del cuerpo al lado no hábil, con objetivo ejecutivo ligado a la zona inguinal y/o femoral del paciente. Que el paciente pretende obrar un tránsito transversal al lado hábil del agente. A tiempo, el agente, que parte de una guardia española o cualquier otra con una planta transversal de medio recto, obra medio compás de avance transversal a su lado armado, con una acción natural del arma que queda aguda, seguido esto de medio compás circular que le permita el perfilado y fondo mientras el arma actúa en violento, con el objetivo ejecutivo ligado a la zona femoral o inguinal del paciente. La obra de la roldana permite dificultar la acción y obra de la oclusión para el paciente, pues el agente tenderá a ahuecar el medio donde previsiblemente podría ser ocluido. Para ello, se precisará de que la rectitud del agente quede lo más aguda posible, acompañando a su hoja, generando con ello la dificultad para el paciente para ocluir. Igualmente, en la acción violenta del arma agente, la sencillez de este no deberá levantarse notablemente, pues de esa manera evitará transitar por la zona potencialmente ocluida. Necesariamente, la roldana tendrá que estar basada en el tránsito transversal del paciente y en una cierta ganancia de recta del agente, pues de lo contrario no será posible que exista un diámetro común suficientemente ceñido como para que el agente pueda herir quedando aguda su rectitud. “En la roldana, el extremo agente se ve mermado al existir un notable ángulo de la sencillez agente en la roldana, haciendo necesario la ganancia de ambos tiradores.” Esta obra expone notablemente al agente tanto en su blossen capital como en su blossen primero, y lo deja a merced de una oclusión paralela adelante o cuarta por parte del paciente. “La roldana tendrá un marcado carácter ejecutivo, cumpliendo con la intención de ofender y sobreponiéndola a la integridad propia.” La roldana podrá ser complementada con una humillada agente de la hoja paciente justo cuando el agente prevea el tránsito transversal del paciente. De esa forma, la hoja agente aprovechará la acción natural para su angulación aguda, y dispondrá la hoja paciente, que quedará indispuesta. Por contrapartida, la hoja paciente quedará notablemente más cercana a la sencillez del agente, por lo que esta humillada deberá ser usada únicamente cuando la roldana sea concebida como un elemento sorpresivo. Adicionalmente, el agente podrá humillar la hoja paciente, aprovechando el libramiento de esta por parte del paciente, que la hará reducirse al recto, valiéndose de ello el agente para generar cierto atajo. La roldana podrá tener su conclusión con un canillazo al paciente, pues si el agente no obtusa el arma, tendrá la línea abierta a la zona tibial de su opositor, pese a potencialmente verse ocluido en su extremidad armada y el flanco armado de su torax. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 774 - Guerrera o treta del zurdo: La guerrera es la obra ejecutiva de un agente, con distinta mano hábil y armada que el paciente, en la que se obtiene el éxito ejecutivo por medio de un encordado simple sobre la sencillez del paciente diestro, que tiene su rectitud a primera, aprovecha el desconcierto y complicaciones propias de la lateralidad no habitual. En esencia, la guerrera se centra en que el agente zurdo fuerza al paciente a llevar su rectitud a primera, donde la entienda segura y alejada del medio proporcional del agente zurdo. Tras ello, el agente zurdo llevará su rectitud también a su primera, que quedará en el mismo flanco del medio, posicionando el diámetro común de la rectitud paralelo al diámetro común, ciñendo el medio brusca y sorpresivamente. Por último, el agente zurdo ejecutará sobre la sencillez del paciente diestro, sin que este haya sido consciente de que se encontraba en medio proporcional del agente zurdo, en una profundidad más interna de lo advertido. Como se puede advertir, la guerrera se sostiene en la interacción entre el diámetro común y el diámetro común de la sencillez. Por tanto, el paciente no debe advertir del intento agente de sacar provecho de dicho conocimiento. Así pues, el zurdo deberá organizar la obra de la guerrera en base al caso inductivo de las obras preparatorias de esta. “La obra de la guerrera aprovecha el paralelismo del diámetro común de la sencillez con el diámetro común, y la poco evidente reducción que dicho paralelismo supone en la dimensión del medio proporcional.” La guerrera, en su última fase, se resolverá con un encordado que posicionará el segmento del arma agente sobre el diámetro común de la sencillez, quedando el arma agente paralela al diámetro común mientras la paciente continua transversal a este, en mayor o menor medida. La guerrera también puede ser llevada a cabo como línea en cruz, agregando por fuera del agente y dentro del paciente, disponiendo la hoja de dicho paciente al lado armado de este, generando el ángulo de ataque necesario al invadir el diámetro común de la sencillez con la hoja agente. “La guerrera será un encordado o línea en cruz obrados desde el paralelismo del diámetro común de la sencillez con el diámetro común, inhabilitando la operatividad de la hoja paciente que tenga su punta sobre el diámetro común.” Esta obra se podrá usar sobre pacientes que no estén habituados al asalto con un tirador opositor de mano hábil y armada distinta a la agente. Si el paciente es un tirador experimentado en dicho aspecto, la guerrera no podrá ser obrada como treta, no obstante podrá resultar un recurso útil para aprovechar a favor del agente zurdo la corrección o ceñida a primera del paciente diestro. Expelido ejecutivo afuera sobre transversal: El expelido afuera es una obra ejecutiva basada en el libramiento de la hoja agente, haciendo que la hoja paciente quede fuera de vía por su propia energía. Que el paciente está presentando una guardia con la hoja sobre la línea de recto, de rumbo recto o ligeramente obtuso. También es aplicable a cualquier otra disposición del arma paciente, siempre que esta coincida con el plano primario de la sencillez agente y mantenga un rumbo paralelo a la línea recta del agente. El agente, antes de tiempo, agrega su hoja de tercio débil dejando en su dentro al paciente, comienza a ofrecer algo de fuerza en sentido no hábil contra el tercio débil paciente, este intentará no perder el centro y generará resistencia. Acto seguido el agente hará una formación, torneará, y comenzará a encordar sobre un compás transversal a su lado hábil. Resultará que la hoja TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 775 -DE LA C AUSA P RÁCTICA paciente quedará expelida y fuera de vía, mientras que el agente podrá escoger entre la supresión guiada por el encordado o la ejecución lesiva, e incluso la obra de una empomada para ejecutar de capital o solar. Tajo circular simple: El tajo circular es una obra ejecutiva que pretende directamente el contacto del arma agente con una parte vulnerable del paciente, por medio de una trazada amplia, que haga indisponerse y salir del medio a la hoja agente y vuelva a entrar en el medio por una línea distinta a la inicialmente ocupada. “El tajo circular se produce cuando, desde la rectitud de adelante, se obra un tajo sin agregación o perdiendo esta, normalmente transitando sobre la transversal no hábil del agente, con objetivo ejecutivo a la sencillez paciente.” El tajo circular tenderá a ser obrado en causa libre, pues la trazada del arma agente es tan amplia que no se podrá mantener atajo del arma paciente durante toda la acción. Esto hará que su potencial se centre en llegar y ejecutar preferiblemente a la sencillez paciente, mientras este pretende obrar con geometría propia de la causa sujeta. Esta obra está pensada para atender a las necesidades de la causa libre, en las que se precisará de una trazada agente que ocupe líneas distintas a las que inicialmente ocupa. Estará justificada por la necesidad de obrar en ejecutiva ante un paciente que ya mantiene ocluida la vía directa. Además, también puede responder a la necesidad de aprovechar un vector de inercia existente, al que se le impondrá intención ejecutiva al repararlo en dirección a una línea abierta del paciente. Idealmente, el tajo circular simple deberá de ir sostenido sobre un compás de avance al lado no hábil del agente, mientras se mantiene el arma recta y ocluyendo, generando ganancia de recta y posibilitando la introducción del paciente en el medio proporcional agente, en causa libre. “El tajo circular simple será una expresión ofensiva centrada en aprovechar la oportunidad ejecutiva emergente de un contexto, en causa libre, donde el opositor no tenga oportunidad de ocluir.” Velada: “La velada es una obra ejecutiva, centrada en que el agente baje el plano superior hasta quedar aledaño al plano inferior, que disponga paralelo a este el segmento cordal y que extienda su rectitud y segmento del arma, permitiendo la ejecutiva sobre la planta del paciente desde el punto más distal posible.” En esencia, la velada se llevará a cabo con la proyección del agente sobre el suelo, en dirección al diámetro común y sentido al paciente, quedando el segmento cordal paralelo al plano inferior, e idealmente, ligeramente transversal al diámetro común, al flanco no armado del paciente. Además, se deberá pretender alinear la rectitud del agente para obtener el tocado desde el punto más distal posible, pretendiendo evitar la ejecución acral o capital sobre sí. Todo ello deberá llevarse a cabo desde el límite distal del estrato de sombra del medio proporcional, o incluso, desde el medio de proporción. Para aumentar la eficiencia de la velada, el agente deberá empomar el arma con la mano hábil, aumentando considerablemente el extremo y facilitando la acción accidental del arma. Dicho proceso de empomar deberá ser por medio de andar el arma y pretendiendo esconder dicha acción, pues con cualquier con cualquier otro método, el paciente podrá advertir que el extremo del agente se va a aumentar de manera inminente, y por tanto, el paciente tenderá a extender el medio o se preparará para lo que acontezca. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 776 - Una vez el arma quede empomada o durante el proceso, el agente podrá adoptar la guardia de la bella española, quedando su anatomía dispuesta para la proyección de todo su cuerpo en dirección del diámetro común, en sentido al paciente. Además, esta guarda no hará al paciente consciente de que el agente pretende la velada de manera inmediata, pues el agente podrá sostener dicha guardia durante unos instantes previos a la obra de la velada, consiguiendo que el paciente normalice la actitud agente. “La velada requerirá de la preparación de la anatomía agente, por lo que esto no deberá tener lugar de manera obvia.” Es muy importante que la velada se lleve a cabo según la jerarquía ejecutiva, pues será necesario que la acción del arma preceda a cualquier otra acción. De esta manera, el cuerpo del agente que obra quedará considerablemente protegido por la guardia cónica de la hoja. Tras ello, el cuerpo tumbará, generando el aumento repentino del extremo. Por último, la tracción impulsará al cuerpo en sentido al paciente, quedando el segmento cordal total o parcialmente paralelo al plano inferior, mientras por acción natural de la gravedad, se acerca a él. La obra de la velada ganará eficacia conforme el plano superior agente se acerca al plano inferior. Será por ello que la velocidad con la que esto ocurra resultará un facto importante, proporcional al potencial de la velada.
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