Una vez el segmento cordal agente quede paralelo al plano inferior, será ideal que la línea de las caderas quede igualmente paralela a este. Por otro lado, se ganará movilidad en el suelo si dichas líneas quedan perpendiculares al plano inferior, de manera que sea el hombro armado el que quede en contacto con el suelo. Cuanto más liso sea el firme mayor será la ganancia de recta posible en la obra de la velada, haciendo que la obra gane amplitud en el medio desde el que se pueda llevar a cabo. “Cuando más liso sea el suelo, mayor será el potencial de la velada.” La velada podrá ligar como objetivo ejecutivo cualquier parte de la extensión de la tracción del paciente, siendo lo más eficiente geométricamente ejecutar sobre los pies, pues posibilitarán la ejecución desde un diámetro común más amplio, defendiendo ligeramente más al agente, que quedará igualmente expuesto. La velada es una obra estrictamente ejecutiva que expone al agente de manera superlativa, pues no permite una continuación alguna de manera funcional o eficaz. Así mismo, el compromiso del agente se eleva al máximo al quedar la cabeza de este expuesta a la ejecución natural y/o recalcada del paciente. Desde el punto de vista figurado, el potencial de un paciente seguirá siendo letal al ser ejecutado por una velada, pues la herida o amputación en pies, zona tibial o femoral afectará a su movilidad sin reducir su operatividad de manera inmediata. “La velada sobre un paciente erguido dará lugar al fenómeno de Damocles.” Revés de muñeca en reducción: El revés de muñeca en reducción es una obra ejecutiva, en base a un revés de uñas afuera, de haz falso, reaccionando al fracaso de la obra ejecutiva del paciente, que haya dejado la hoja de este sobre el diámetro común y su sencillez por debajo del plano del ítalo agente. Que el paciente dispone su hoja en el centro del medio proporcional, sobre la línea de recto, pretendiendo un intercambio planar y sin haber encontrado la ejecución sobre la mano agente, que estará o habrá quedado dispuesta sobre la transversal hábil de este último. El agente, a tras tiempo, cambiará a uñas fuera agudando ligeramente la hoja y comienza un movimiento de reducción desde la rectitud hábil, elevando su plano del ítalo por encima del plano del ítalo paciente y ejecutando de tajo sobre la mano. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 777 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Esta obra estará marcada por la necesidad de reposicionar el arma agente el la ubicación de la que se ha tenido que retirar, ya sea por evitar la ejecución por parte del paciente o por retirar la mano del medio de común herida. Así pues, será preciso entender que el revés de muñeca en reducción es una obra ejecutiva pensada para proporcionar una ejecución de oportunidad, que en caso de fallar, habrá de poseer una alternativa respecto a la rectitud y/o medio destino. Supresión de envoltura aguda sobre la transversal no hábil: La supresión de envoltura aguda sobre la transversal hábil es una obra ejecutiva, basada en un redondo de adelante a cuarta sobre un compás de avance transversal no hábil. Que el agente está atajando en real, en privación y por su dentro, desde una guardia española. El paciente, que está atajado, libra el atajo e intenta de nuevo la agregación, quedando ahora el agente atajando y privando por su fuera. El agente obrará una envoltura desde el ángulo obtuso, adelante o segunda, hasta el agudo con la sencillez en cuarta o un participio de esta, sobre un compás de avance al no hábil por la transversal de ataque, que genere una planta de acometida, encordando hasta la supresión con una extensión únicamente de la rectitud. El agente, idealmente quedará totalmente perfilado en el momento del contacto con la guarnición o mano paciente. Esto magnificará la dimensión del diámetro particular del medio proporcionado, que a su vez otorgará una mayor respuesta ante la necesidad de extender el medio proporcional, resultante de un fallo en la apropiación o parte final de la supresión. Es crucial mantener y acentuar el rumbo agudo de la hoja justo tras la envoltura, pues se cerrarán las líneas, se acrecentará la fuerza sobre el atajo y se incrementará la posibilidad de respuesta ante un libramiento y posterior intento ejecutivo paciente a la mano agente. Esta obra es un ejemplo del potencial del redondo, que al ser organizado sintácticamente dentro de la frase de armas, permitirá que el atajo paciente sobre el agente desaparezca, transfiriendo el medio de manera breve, permitiendo la obra segura del agente. Estática o supresión estática: La estática o supresión estática es una obra ejecutiva, expresión elemental de la ventaja agente generada por la geometría, sobre un paciente que pretende tener un objetivo ejecutivo más interior que la sencillez paciente. Es por ello que presentando una guardia breve o española, la punta agente estará siempre más cercana a la sencillez paciente, que la punta paciente lo estará del rostro agente. El paciente, en primera intención y claro caso efectivo, pretende estocar la cara con un movimiento accidental con participio de violento. El agente, en breve o española, a tiempo, con una sutil acción natural y extendiendo y elevando ligeramente la rectitud y el rumbo, suprime la guarnición del paciente, quedando su ítalo por debajo del paciente, ocluyendo. Si se entiende la posición del arma como una oclusión culminada en segunda, derivada del circuncentro en el plano superior: esta supresión resultaría ser una oclusión estática en segunda con una extensión del rumbo y rectitud para aventajar a tiempo, ocluir y finalmente ejecutar suprimiendo. La estática es una obra que tiene el origen de su dinámica en el paciente, siendo el agente que mantiene estática su geometría el que obtiene el éxito, al apropiarse del medio ante el error paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 778 - Oclusión trepidante: La oclusión trepidante es la obra ejecutiva ilustrativa que representa la expresión del potencial de la oclusión, por medio del desplazamiento trepidante del centro de masas del agente que ocluye y el mantenimiento del foco sobre el paciente, mientras este pretende la ejecución directa por el diámetro común inicial. Que el paciente pretende estocar a la mano agente, en primera intención, antes de tiempo, desde una guardia breve o española, a una o dos manos, ejecutando directamente en accidental. A tiempo, el agente en breve o española, a una o dos manos, sobre un compás trepidante a diestra o siniestra transfiere el medio y, desde la rectitud de adelante, ejecutando de oclusión una supresión, sin variar necesariamente la posición del arma respecto a sí, manteniéndola adelante, hiriendo sobre la mano o antebrazo del paciente. Esta obra será un recurso docente, destinado a mostrar la importancia de la triangulación sobre el plano inferior. Posteriormente, la aplicación de la geometría e independencia de la sencillez, dará lugar a que esta obra pueda ser llevada a cabo desde la oclusión de primera. Cabe incidir que la oclusión trepidante será un recurso con escasa eficiencia en un asalto con genuina oposición, en el que no exista colaboración del opositor, pues para únicamente reubicar el segmento del arma se hará uso del desplazamiento de la totalidad de la masa del cuerpo, cosa con escaso potencial de éxito por tiempo excesivo que esto conlleva. No obstante, esta obra podría representar un recurso funcional de existir un condicionamiento locomotor en la anatomía del usuario, que impida la oclusión dinámica radial a primera o tercera. Estocada accidental desde tag: La estocada una obra ejecutiva, en primera intención, caso efectivo y antes de tiempo. El agente desde tag con planta contraria, y desde cualquiera de los flancos, lanza la hoja y la dispone paralela al plano inferior, llevándola a la rectitud de adelante con participio contrario al flanco de partida y extendiéndola al máximo sobre el plano superior o por encima de este, dejando el cuerpo tumbado y ligeramente balanceado al flanco opuesto a la guarnición y guiñado al flanco en que queda la sencillez, todo ello sobre un compás recto de avance o cruce de la máxima extensión posible. El objetivo ejecutivo de esta obra podrá quedar ligado a la sencillez del paciente o al cuerpo de este, incluyendo la cabeza, siendo ideal pretender la herida a la mano. Para ello se deberá llevar a cabo esta obra desde la distancia del medio de proporción, o justo desde el límite de esta con el estrato de sombra del medio proporcional. Es crucial ser capaz de obrar esta acción en consonancia con un medio proporcional despejado y teniendo pleno control sobre la apertura de la línea paciente. De lo contrario, el compromiso agente sería total ante la potencia de oclusión estática o dinámica del paciente. Es interesante remarcar que una oportunidad para actuar será durante el tránsito inercial extraño de la hoja paciente durante una mutación de guardia en ganancia por parte de este. No obstante, la estocada solar desde tag podrá con facilidad dar lugar a un fenómeno de Damocles inercial. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 779 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Supresión violenta respondida: La supresión violenta respondida es una obra ejecutiva basada en la reacción del agente a un intento ejecutivo del paciente, en causa libre, desde un medio demasiado extendido para su viabilidad. Que el paciente, en primera intención, pretende una estocada accidental a la mano armada que está en una rectitud por encima del plano medio. El agente, a tiempo, muta la rectitud a abajo, extendiendo al máximo el segmento de la rectitud y agudando la hoja. Esto evitará el triángulo pretendido paciente. Tras ello, dicho agente llevará nuevamente su hoja a la angulación obtusa con un movimiento violento que conserve la extensión y ubicación de la rectitud y el perfecto posicionamiento sobre la línea de foco, se creará así con el ángulo de la sencillez un triángulo respondido de segundo grado, obteniendo la oclusión e irremediable supresión sobre la guarnición o mano paciente. En esencia la supresión violenta respondida es una oclusión a segunda, reduciendo la hoja tras retirarla del medio poniéndola aguda. Dicha oclusión será la expresión más exagerada de oclusión dinámica radial a segunda. Es importante que la hoja agente se reubique al agudo desde una rectitud inferior a la presentada por el paciente, con un ítalo claramente por debajo del paciente, de lo contrario se generaría la autosupresión agente. Igualmente será crucial que el ángulo de la oclusión prevea la posibilidad de que la hoja paciente tenga contacto con el brazo agente. La hoja agente ha de quedar en causa libre, pues esta es la función de la extensión a la rectitud de abajo. En causa sujeta, no se tendría fuerza desde la muñeca para realizar el violento. Es posible, pese a no ser necesariamente eficiente, apoyar la ruptura inercial estática de la acción violenta del arma agente con un pulso natural o accidental, dada la poca energía que habrá que vencer al estar el conjunto del arma transitando hacia abajo. Supresión latero-transversal: La supresión latero transversal es una obra ejecutiva, en primera intención, antes de tiempo de un tajo natural buscando la supresión a la guarnición. Con el agente en una guardia española o breve, de natural, desde la rectitud de adelante por encima del plano medio, sobre un compás transversal de avance al lado armado del paciente, en causa libre suprime a un paciente pasivo en guardia breve o española de planta acorde. Esta obra está centrada en dotar al estudiante de un recurso didáctico para entender la triangulación sobre el plano inferior, cuando la iniciativa es del agente. Es por ello que la ejecución emerge de tajo natural, quedando el paciente siempre estático, con su arma estática respecto a él. Por ser un recurso destinado al estudio, la obra de la supresión latero-transversal no tendrá una plena validez práctica común en asalto, más allá de la estrictamente demostrativa y/o eventual. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 780 - Supresión latero-transversal de iai: Obra ejecutiva dispuesta desde el iai, en primera intención, antes de tiempo que concluye con una supresión a la guarnición. El agente en una guardia de relente, realiza un iai natural, sobre un compás transversal de avance al lado armado del paciente. El objetivo ejecutivo será la guarnición paciente, suprimiendo a este paciente mientras esté pasivo en guardia española o breve de planta diestra. La supresión latero-transversal tiene su base y principal potencial en posibilitar la inhabilitación del paciente, justo durante el desensayo de este o en la frase de armas siguiente ello, sin dar tiempo a debatir. Esta obra está inicialmente inspirada en la supresión laterotranversal, quedando finalmente, en su adaptación a la obra desde el iai, como un recurso que si resultará plenamente funcional en un escenario en que se posibilite la predicción del desensayo paciente. La supresión latero-transversal del iai aumentará la eficiencia en la expresión del iai en caso inductivo, vocativo e interruptivo. Redondo contra línea en cruz: El redondo contra la línea en cruz es una obra y recurso ejecutivo, dentro de una frase de armas, que facilitará el libramiento agente del atajo paciente de la línea en cruz, haciendo que sea la acción accidental del arma paciente la que culmine la ejecutiva del redondo agente. Que el paciente pretende obrar sobre el agente una línea en cruz en cualquiera de sus variantes. El agente, estará afirmado con una rectitud adelante extendida y con la hoja ligeramente obtusa. En el momento en que el paciente comienza la presión hacia la hoja agente, por notarse el atajo, el agente mutará la rectitud a arriba de uñas fuera, dejando el rumbo de la hoja agudo, pretendiendo mantener la agregación y librando su hoja del atajo paciente y adueñándose del centro, obligando al paciente a salir del medio o exponiéndolo a la conclusión ejecutiva del redondo agente. Este redondo librará la hoja agente independientemente de donde esté agregada durante la línea en cruz paciente, haciendo que si el agente mantiene la agregación, se transfiera la propiedad del medio. Si se pretende una respuesta ejecutiva a esta disposición, se mutará la rectitud de arriba ligeramente al lado armado agente y de uñas afuera con participio de abajo, sin abandonar el plano superior o sus cercanías. Así, el agente sobre un compás transversal a su lado armado, encordará. Habrá de tenerse mucho cuidado con el libramiento común durante el tránsito de la línea en cruz pretendida por parte del paciente, pues quedará la mano agente más expuesta a una ejecución por reducción violenta, que podría venir dada por la respuesta paciente instintiva y automática de buscar el medio proporcionado más extendido y central posible. En esencia y de manera práctica, habrá de vigilarse la posibilidad del paciente de actuar su arma en violento tras el redondo agente, encordando a la sencillez agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 781 -DE LA C AUSA P RÁCTICA Estocada de libramiento contra línea en cruz: La estocada de libramiento trepidante resulta ser una obra ejecutiva en respuesta a la línea en cruz paciente, en la que el agente libra la presión del atajo sobre su arma y estoca sobre el torso del paciente, valiéndose del atajo inercial producido por la línea en cruz que se había comenzado a obrar, transfiriendo el medio y posibilitando el medio proporcionado interior con cierta seguridad. Que el paciente pretende una línea en cruz en cualquiera de sus posibilidades. El agente, que ha de presentar una guardia de asimento a una mano, con la rectitud relajada adelante y la hoja obtusa en mayor o menor medida, a tiempo de notar la presión del atajo paciente sobre su hoja, libra su arma y sobre un compás con claro componente trepidante al lado no hábil que aporte notable desviación de recta. A la vez, lanza una estocada sobre el nivel de su propio plano superior, balanceando el cuerpo al lado no hábil manteniendo su mano no hábil aprestada o contraída. Si el tiempo de ejecución es el correcto, se mantiene la coherencia con la frase de armas pretendida por el paciente y se obtiene la graduación de perfil necesaria para evitar la reubicación del rumbo de la hoja paciente, se conseguirá estocar a la altura solar, sobre el plano superior paciente, o a causa de estar este tumbado y entregado al atajo, se alcanzará la ejecución capital a causa de la disposición adelantada de la cabeza del paciente. Igualmente, si los eventos surgen de manera ordenada en la dimensión temporal, el fenómeno de Damocles no tendrá lugar, dado que la hoja paciente tendrá una inercia que la alejará del agente en el momento del éxito ejecutivo. Dependerá la viabilidad de esta acción de la amplitud de compás y la intención de ganancia de medio mostrada por el paciente, siendo directa la proporción entre esto y la velocidad con la que el agente habrá de disponer la hoja en el centro del medio, dando validez así a la trepidación. Esta frase de armas también se podrá obrar teniendo en cuenta un libramiento con cambio de uñas adentro a uñas afuera, que torneará la hoja paciente. Obrar una estocada de libramiento sin un matiz de desplazamiento trepidante podrá dejar al agente a merced del paciente. Esto se debe a la imposibilidad geométrica de otorgar la ventaja de perfil necesaria y de disponer la hoja agente en un potencial atajo virtual para controlar la reubicación del rumbo de la hoja paciente, pues la rectitud de este, igualmente, quedará dentro del medio proporcionado del agente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PRÁCTICA- 782 - Treta violenta: La treta violenta es una obra ejecutiva, sostenida en empomar el arma y ceñir el medio con faz impasible, introduciendo al paciente que tenga la sencillez adelante en el medio particular propio. Una vez ahí, de manera sorpresiva y en causa libre, el agente ejecutará en el paciente con la acción violenta bajo la sencillez. Que el paciente presenta una guardia con la rectitud adelante, con la hoja obtusa en mayor o menor medida, mientras se demuestra masivo y estático. El agente, desde el medio proporcional de Hawking o uno de mayor diámetro común, presentando una faz que oculte la obra, lleva al pomo la mano hábil, asiendo el arma desde su punto más distal. A su vez, prepara la planta y afirmación para quedar propincuo ante la obra adelante, e igualmente prepara totalmente obtusos la rectitud y rumbo de la hoja. Una vez el agente tenga la obra preparada, ceñirá el medio, manteniendo la rectitud aguda, hasta disponer al paciente en un diámetro común en el agente tenga medio proporcionado, y pueda llegar con la punta de la hoja a la sencillez paciente. Será en ese momento cuando el agente, antes de tiempo y en primera intención, ejecutará sobre la sencillez paciente, aprovechando la ventaja de medio ofrecida por el emisor lucido de su arma. Será totalmente necesaria la preparación de la obra asiendo el arma por el pomo con la mano hábil, pues se habrá de ganar la ventaja de medio necesaria que consiga la obra geométricamente segura de la ejecución en violento. El hecho de obrar esto desde la empomada a la mano no hábil daría lugar a la previsión del paciente, y por tanto, a la nulidad o potencial oclusión de la ejecutiva agente. El método ideal para empomar será andar el arma, manteniendo esta acción oculta al paciente, posibilitando la sorpresa en la acción ejecutiva del arma agente. “La treta violenta se basa en la ignorancia paciente de la intención agente.” Añadido a esto, cabe destacar que el hecho de empomar el arma con la mano hábil, dotará al agente de la potencia de responder y ocluir a segunda cualquier acción accidental del paciente, que sea aledaña al plano sagital, con una considerable ventaja de medio, que le permitirá una angulación de la oclusión superlativa. Es importante que la acción violenta del arma sea actuada con fuerza par, manteniendo aguda y estática la rectitud del agente, en la mayor medida posible, dejando separados los planos del ítalo agente y paciente. Para ello, será importante que la acción violenta del arma no sea un tajo violento, formalmente llevado a cabo, pues esta acción tendría que actuar el arma moviendo previamente la sencillez del agente, exponiéndolo a la ejecutiva sobre esta del paciente. ———— DE LA CAUSA PSICOLÓGICA TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 785 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA De la psicología en la Esgrima Láser: “La psicología es la disciplina que estudia el proceso de la información en la mente humana.” La naturaleza y geometría del arma láser condiciona su uso de manera superlativa, dándose en medios operativos la imposibilidad de mantener la total defensa de la integridad del usuario, por el uso único de la geometría instrumental. Esto arroja la necesidad de asistir a la técnica laserina resultante con el estudio de la geometría en su evolución temporal. Quedará toda la geometría sujeta, condicionada y a merced de los elementos que modifican los medios: la previsión, la reacción, la faz y la capacidad de aplicar movimiento. De esta manera, en la Esgrima Láser emerge la necesidad imperiosa de entender el momento en que la hoja propia y opositora va a tener movimiento y la forma en que este surgirá. Siendo todo ello dependiente de la psique del agente o del paciente, y no teniendo necesariamente que estar dicho movimiento sesgado por la geometría. En esencia, la técnica emergente de las armas láser ha de profundizar en la psicología de los tiradores intervinientes, pues será el estudio de esta la que proveerá de un mayor control de lo acontecido en el asalto. Por tanto: “Será la psicología y el estudio de esta, tanto en el paciente como en el agente, aquello que proporcionará la capacidad de maximizar la previsión, la reacción y la imagen ofrecida al opositor, y por ende, de elevar la obra a elegante.” La psicología se muestra como un elemento fundamental sobre el que reparar para el ejercicio eficiente de la Esgrima Láser, ganando una mayor y más profunda relevancia que en otras disciplinas esgrimísticas, por la necesidad de prevenir y la imposibilidad de responder de una manera geométricamente perfecta y segura. Con la psicología se podrá obtener el control del paciente, tanto en su intención como en su obra, pudiendo condicionarla o prevenirla. Esto ocurre de manera clara con la hoja paciente, cuando por medio del uso de la psicología se comprenden los aspectos que intervienen en la concepción de la obra consciente del opositor. Igualmente, se podrá tener una mayor percepción de los condicionantes propios, como sesgos emocionales o falacias en la concepción de los eventos. Conceptos, que al ser conscientes de ellos, podrán magnificar la fidelidad con la que el tirador concibe su entorno, se mueve por él y entiende la psique del opositor. “El uso de la psicología formará parte indivisible de la técnica emergente de las armas láser, pues sin ella, no habrá control de lo acontecido.” De esta manera, en síntesis, la elegancia de la obra estará, en parte, sostenida por el correcto entendimiento y control de la psicología, que facilitará la comprensión de lo ocurrido en las mentes de los implicados, permitiendo un mayor control de los eventos. Se concluye que: “La psicología, su comprensión y aplicación, posibilitarán al usuario a comprender su entorno, a su opositor y a sí mismo, proveyéndole de elementos y útiles que complementarán su obra aumentando su posibilidad de éxito y potencial.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 786 - La atención: Con base en el estudio de Christopher Chabris y Daniel Simons, en su trabajo experimental: “The invisible gorilla” (universidad de Hardvard, 1999), podemos entender que la capacidad de atención humana está sesgada por el condicionamiento que producen, colateralmente, los eventos esperados. Dicho experimento arroja luz sobre como la focalización en la búsqueda de unos patrones determinados, dentro de un conjunto de estímulos, hacen al sujeto estudiado aislar de la percepción consciente aquello que no tenga una relevancia aparente para la obtención de los resultados pretendidos. Un ejemplo de esto es el propio experimento en cuestión: En él se le pregunta a unos individuos, ajenos a la intención, cuantos pases de balón harán unos sujetos vestidos de blanco. En la escena que se les presenta, hay individuos vestidos de blanco y de negro, pasando el balón entre unos y otros. Durante el periodo en el que los estudiados observan la escena, un gorila o similar aparece en el plano, transita por él, se detiene en el centro y continúa la marcha hasta desaparecer. Tras la observación de la escena, se les pregunta a los observadores sobre eventos acontecidos al margen del balón o personas de blanco. El resultado es que un porcentaje cercano a la mitad no advirtieron la aparición y presencia del inesperado gorila. En el contexto esgrimístico, que concierne a este volumen, este fenómeno emergente, llamado científicamente “ceguera por falta de atención”, arroja una serie de premisas y conceptos que son aplicables a la forma en la que se mantiene el foco de atención en el opositor: Una vez los estudiados son informados de la aparición del gorila y en una nueva revisión de la escena, rápidamente son conscientes de la aparición de este, mostrando una superlativa sorpresa por no haber percibido un fenómeno tan evidente, quedando así patente la magna ilusión de atención que genera el esfuerzo por encontrar patrones. En contraste con lo empíricamente experimentado, la mayoría de los individuos sobrestiman sus verdaderas capacidades perceptivas, cuando de forma descontextualizada son preguntados por su capacidad atención y sus posibilidades de percibir y entender los detalles de lo acontecido. “La atención a la obra opositora, habrá de ser focalizada en la resolución de aquello que acontezca, mas nunca deberá se deberá esperar una determinada acción u obra, pues la atención agente se centrará en la búsqueda de un patrón concreto, quedando la cognición sesgada, perdiendo la perspectiva y rápida respuesta a lo inesperado.” Es importante entender la diferencia entre eventos verdaderamente inesperados y eventos esperados sorpresivamente acontecidos: Eventos inesperados: Aquellos sucesos que no son previstos ni posiblemente configurados o advertidos en las previsiones hipotéticas de un futuro. Que no se pueden prever. Eventos esperados y sorpresivos: Aquellos sucesos que acontecen eventualmente sin conocer el momento y que estaban dentro de los posibles o previstos. Que se puede prever mas no se pueden datar. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 787 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Por ende: Para la correcto acondicionamiento al ejercicio esgrimístico laserino, habrá de entenderse que el estudio y práctica se centrará en la acción y reacción ante eventos y circunstancias, que acontecen de manera eventual y sorpresiva, para los que habrá que estar preparado, conociendo idiomáticamente el máximo repertorio de posibilidades y obras que faciliten el reconocimiento y lectura del momento idóneo para la obra, sintácticamente coherente con la semántica intencional. Cuando la atención se ha de focalizar en una variedad de elementos mayor a la capacidad de percepción y/o compresión de estos, se genera el aturdimiento. Esto dará como resultado, que una saturación de elementos técnicos dispuestos con eficiencia y coherencia, así como evitando la exposición agente innecesaria, haga colapsar la cognición consciente del paciente, reduciendo la efectividad de su atención a momentos concretos de la frase de armas, permitiendo que este pierda el foco en detalles y/o elementos de los que el agente se podrá aprovechar sin que dicho paciente sea consciente de su existencia. Esto afectará sobre el ciclo OODA en su fase de orientación, dificultando la capacidad de asimilación de los eventos observados. Igualmente, será útil para el agente conseguir que su paciente dirija su atención a elementos que no estén sobre el diámetro común, facilitando con ello que su foco quede desfasado de este. Esto dará lugar a que el agente quede posicionado sobre una transversal del paciente, dado el desfase de este último. La sencillez agente será un elemento fundamental con el que mover la atención del paciente, pues este tenderá a entender la sencillez agente como su principal objetivo ejecutivo. Por tanto, la reubicación de la sencillez llevará aparejado el movimiento del foco paciente, efecto que justificará ciertos antagonismos de intención y guardias con la rectitud en posiciones radiales varias. “La sencillez agente será el principal elemento sobre el que recaerá la atención del paciente.” La atención humana tiende a orientarse en los elementos dinámicos del contexto. Esto es necesario de ser entendido y aplicado por el agente, posibilitando así llamar o relajar la atención del paciente hacia elementos concretos, gracias a generar movimiento o estaticidad en ellos, respectivamente. Será así que la sencillez o la mano no hábil agente serán objeto de atención, por parte del paciente, cuando esta esté en movimiento. De la misma forma, la atención paciente sobre ellas se relajará cuando queden estáticas. “El movimiento de un objeto será un factor que aumentará la atención sobre él.” Cabe mencionar que el humano estándar sufre más dificultades atencionales conforme su edad aumenta. Se puede entender, por tanto, que un paciente con una mayor longevidad tenderá a desfasar su foco con más facilidad ante estímulos contextuales. No obstante, esto también implicaría que este mismo sujeto tendrá una mayor capacidad de advertir elementos de su entorno, que conjugado esto con la experiencia, podría dar lugar a elementos susceptibles de usar a su favor. Por tanto, la edad sin experiencia hará compleja la focalización, sin embargo, la edad junto a la experiencia hará más amplio el campo de la percepción, así como se posibilitará una más acertada decisión reactiva. En conclusión: “Será la atención un elemento que mantener por el agente y que sustraer del paciente.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 788 - La intención proactiva tras la faz defensiva: El agente deberá presentar una faz conservadora, relajada, sosegada y reactiva, mas dominará el asalto por medio de la proactividad, del sostenimiento de la iniciativa y de su destreza dispositiva. “Con faz sosegada se mantendrá la iniciativa.” Centrará el agente su atención y obra en disponer a su paciente para la culminación de la intención deseada, o aprovechará el error que pueda cometer su opositor durante el proceso, para reaccionar a él con una elegante, clara y precisa obra ejecutiva. “Sobre la pretensión de disponer en desventaja al paciente, se obrará ante cualquier oportunidad.” Mantener la intención proactiva tras la faz defensiva es un concepto que se basa en la eficiencia superlativa de aprovechar la flaqueza de quién no conoce que la posee. Así pues, durante la consecución de una frase de armas, frente a un paciente con intención ejecutiva, será óptimo valerse de los medios, antagonismos, tratativa y disposiciones de ventaja, para hacer que la intención paciente no culmine y sea esta la que regale la oportunidad, que a tiempo o tras tiempo, aprovechará el agente experimentado para la ejecución o supresión. “Será ideal aparentar ser conservador, mientras se propician y observan los errores pacientes” Cuando es el paciente quien se doblega a mitigar o neutralizar la intención dispositiva agente, aparentemente inerte, ha de estar focalizado en la reacción ante esa contundente proactividad agente. De esta manera, si es el agente quien se mantiene la cadencia dispositiva, poseerá el control de la frase de armas o del grado sin exponerse, pues será quien esté dictando y decidiendo sobre la dirección semántica del paciente. Así pues, sin intención ejecutiva o sin necesidad de encontrar la vía abierta, tarde o temprano, aparecerá la oportunidad. “Mantener la iniciativa desde la aparente pasividad facilita la concepción de la obra y el aprovechamiento de la oportunidad, dificultando la previsión paciente de lo que pretenda el agente.” La superación de la igualdad: En un contacto, concretamente en el momento del asalto, cabe la posibilidad de encontrar a un opositor paciente que tenga una equivalente capacidad de resolución, incluso que conozca en profundidad la eficiencia de la intención dispositiva. Esto dilatará considerablemente la dimensión temporal del asalto, y con ello, tenderá a igualarse la oposición. “Cuando la capacidad e intención dispositiva de los opositores sea semejante, se extenderá la duración del asalto.” Será crucial que sea identificada la posibilidad de parcial igualdad de capacidad dispositiva, a la mayor brevedad posible, incluso antes de que comience el asalto en sí. Con ello se dará lugar a que el repertorio del agente cambie para compensar la igualdad, y evolucionarla a un estado en que se use la sorpresa y la obra más allá de la aplicación estrictamente física. Para la supresión de la igualdad será necesario tener una percepción lo más veraz posible de la actitud, intención y repertorio del opositor. De esta manera, el agente podrá usar recursos no convencionales para sobresalir y determinar la condición de los medios. Será mediante esta tendencia impredecible, que el paciente no podrá adueñarse y dominar la entropía del asalto, quedando a merced de un agente que estará obrando haciendo uso de un repertorio ajeno a lo conocido por el paciente, dificultando e impidiendo su respuesta. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 789 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA “Cuando el agente se entienda en igualdad de capacidad ante el paciente, deberá adaptar su repertorio, haciendo uso de recursos no convencionales, que lo conformarán como claramente diferenciado.” Una vez el agente se cerciore que el paciente entiende lo que está sucediendo, dicho agente usará eventualmente y de manera aparentemente aleatoria recursos convencionales geométricos, haciendo que sin pretender una faz distinta a la intención, el paciente obre en contra de su intuición por inercia y condicionamiento. De esta manera el paciente no podrá tener pleno control en la previsión de los recursos que el agente va a disponer, y con ello, comenzará a dudar de la viabilidad de su propio repertorio, haciendo que comience a tomar decisiones contradictorias que dificultarán la coherencia entre la preparación, disposición y continuación de su propia obra. “El agente deberá volver al repertorio técnico convencional, de manera eventual y aleatoria, cuando crea que el paciente es consciente de su tendencia no convencional, facilitando la confusión dificultando la previsión por parte de un paciente que es consciente de la situación.” Los límites de la obra no convencional estarán sustentados, en su base, por la más sencilla acción básica, y quedarán en su amplitud máxima sin restricción alguna, más allá de la imposición de la honestidad y coherencia. Siendo así, la obra se podrá llevar a cabo de una manera no convencional con recursos convencionales, e igualmente, se podrá obrar de manera convencional en un punto del tiempo en que no sea previsible esto. Los recursos no convencionales más eficientes, por tanto, será elementos que pretendan la interacción geométrica, dinámica o semántica normal, solo que resultarán extraños al ser llevados a cabo en un contexto en el que no son habituales. “Cualquier elemento técnico o sensorial obrado en un contexto diferente al habitual se convertirá en no convencional.” Todo lo anteriormente mencionado está sostenido en la concepción del pensamiento lateral, que condicionará al agente, conocedor de sus principios y postulados, para realizar una aplicación no convencional del repertorio idiomático, sintáctico y semántico esgrimístico en su poder. Por tanto: “Que a un opositor, aparentemente igual, se le enfrentará con las particularidades posibles, magnificándose la dimensión y potencial de estas.” La sorpresa como recurso y obra: “Cada uno de los eventos inesperados por el paciente serán una fuente de supresión de este, quedando dicho individuo a merced de la obra inesperada del agente y sometido a sus condicionantes.” Los eventos inesperados por el paciente podrán ser recursos agentes de índole técnica, como la obra de unos compases inesperados o la acción sorpresiva sobre el control del arma. También podrán tener una índole estrictamente sensorial, revelándose la utilidad del sonido, de la supresión del fulgor de la hoja propia o de la obra a tiempo de otros eventos contextuales, como música o pulsos de iluminación recurrentes. Esto último hará que el paciente quede vulnerable y plenamente sugestionado al creerse capaz de predecir la obra agente, en los momentos clave donde anteriormente se ha obrado previsiblemente. Quedará así el agente en ventaja al romper deliberadamente una tendencia o correlación entre su obra y el contexto. Será eficiente hacer que el agente obre y actúe de manera reiterada de manera previsible, dando lugar a que el paciente crea entender los eventos que tendrán lugar. De esa manera, el agente dispondrá de la posibilidad de sorprender proactivamente al paciente, al romper la tendencia prevista, obligando a dicho TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 790 - paciente a orientar su potencial intelectual a la creación de nuevos patrones, pretendiendo averiguar la nueva tendencia. Momento en que el foco atendido del paciente tenderá a desfasarse sutilmente, intentando adquirir información de otros elementos adicionales. Igualmente, la capacidad de reacción de dicho opositor se verá mermada pues no tendrá preparada una obra, pues la que tenía preparada ya no será perfectamente eficiente. “Resulta eficiente acostumbrar al paciente a ciertos eventos predecibles, disponiendo así el paciente de la sorpresa al romper la rutina inicialmente mostrada.” Los eventos o los recursos inesperados, usados por el agente contra el paciente, tendrán un potencial notable cuando sean dotados de una semántica en caso interruptivo, siendo así eficientes para detener la obra del paciente sin necesidad de la exposición agente. “La sorpresa complementará el caso interruptivo de la obra.” Estos recursos, como acciones u obras que son llevadas a cabo, generarán un determinante impacto sobre la moral del paciente, siendo un elemento fundamental para condicionar a este a estar atento a dichos eventos en vez de al resto de los factores del asalto. Igualmente, presentando una faz que genere una disonancia contextual, el paciente podrá ser sorprendido y sugestionado por el imprevisto, al actuar u obrar el agente cualquier cosa que no tenga aparente coherencia con la faz presentada. Por ende: “El agente habrá de tener en cuenta aquello que el opositor pueda obrar o dejar de obrar de manera imprevista.” El reflejo imitación: “El reflejo de imitación es una tendencia natural a mostrar una actitud igual o complementaria a la mostrada por otro individuo con el que se interactúa.” Es propio del instinto social humano, adoptar o verse condicionado por la actitud e intención de aquellos que nos rodean. Esto no es distinto en un entorno marcial, donde son humanos los implicados, y por tanto, quedan sometidos en cierto grado a la faz de su opositor. Así pues, presentar una faz idéntica a la actitud que se pretende que adopte el paciente, resultará un recurso fundamental para establecer un control sobre la dinámica de intención y obra de este. Por muy diestro que sea el opositor, se verá afectado cuando el agente presente y muestre faz y actitud concreta, siempre que esta resulte suficientemente sostenida y creíble. “Todo tirador estará condicionado por la actitud de su opositor, tendiendo a imitarla o complementarla de manera subconsciente.” Existirán dos formas de reaccionar ante la faz del opositor, en ambas dos, se quedará condicionado, en mayor o menor medida. Generando la imitación: El agente presenta una faz y el paciente, instintivamente, comienza a mostrar una similitud con la faz agente, quedando a merced de este y de su obra preparada y coherente con el susodicho evento. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 791 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA En la práctica, el agente deberá generar un recurso que le resulte seguro, como parte de la preparación de su obra, pretendiendo que el paciente lo obre a continuación, al recordar su existencia o ser consciente de su utilidad en un determinado contexto. Para aprovechar eficientemente la imitación, el agente actuará una faz que haga imitar aquello que deje al paciente en desventaja. Esto deberá tener lugar buscando que el medio en que se muestra lo que se quiere que el paciente imite, sea distinto que el medio en que el paciente lo imitará. De esa manera el agente generará un recurso, en un medio seguro para él, pretendiendo ser imitado. Por otro lado, el paciente, al observarlo e imitarlo más tarde, lo hará en un medio que el agente ya habrá cambiado, quedando expuesto a la intención agente. Luchando contra la imitación: El paciente luchará contra la imitación cuando es consciente de la treta y del recurso usado por el agente, y con ello, destina parte de su potencial a resistir el reflejo de imitación. Siendo así, que relajará aspectos más fundamentales de la geometría o psicomotricidad, reduciendo con ello el medio al perder la capacidad de reaccionar y o actuar una faz con solvencia. Si un agente es consciente de esto, se podrá valer de ello para entorpecer los elementos biomecánicos que dan soporte a la eficiencia de la obra paciente. De manera práctica, el agente dispondrá un recurso en un medio que le resulte seguro y que pretenda evitar en la obra del paciente, quedando preparado para obrar en el momento en que el paciente esté condicionado por resistir la tendencia natural a imitar. El agente habrá de evitar presentar una faz acorde a la intención que no deseamos del paciente. O sea, que el agente no deberá de obrar aquello que específicamente no quiera que obre el paciente, pues estará refrescando su memoria y recordando la existencia y uso de dicho recurso. En caso de que un agente obre un recurso que no estuviese en el repertorio del paciente, se genera una desventaja agente asociada a la imitación del paciente, y con ello, una repentina perdida de la eficiencia de la obra agente. No obstante, si la expresión de una faz en concreto va ligada a la acción inmediata, esta podrá tener lugar, pues se precisará de una exposición mantenida para que este reflejo de imitación tenga efectos notables en la disposición física o en la presentación de la guardia. “No se expresará lo que no se pretenda debatir.” También existirá asociado a la imitación, un reflejo de predicción, siendo que cualquier paciente, tras una segunda obra idéntica por parte del paciente, será inconscientemente sometido a la creencia de que tendrá lugar una tercera. Su cuerpo se dispondrá para ello, y por esto, el agente deberá evitar la obra consecutiva triplicada, pues quedará en clara desventaja ante un paciente que preverá la tercera de las repeticiones. La intención y la tensión de esta como recurso: En la Esgrima Láser, por no poder atender a un atajo extendido en el tiempo, se ha de jugar con la intención y carga semántica de las obras para evitar que el paciente se percate de aquello que va a tener lugar por parte del agente. De esa forma el movimiento y el uso consciente de los elementos de la guardia, como la rectitud, el torso y la planta, determinarán la predicción de nuestro ejercicio de oposición. A esto se le sumarán elementos como la expresión facial, actitud frente a terceros y condición de su equipo portado. “Será preciso entender al opositor por la prueba empírica de todo aquello que expresa, intencional o descuidadamente, evitando así el juicio asociado a la idealización de su capacidad o repertorio técnico.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 792 - En el marco del asalto, será la reubicación constante de la hoja y su rectitud la encargada de mantener la incertidumbre en la obra de aquel agente que pretenda una faz que confunda a su opositor. De ese modo se entorpecerá el control paciente y la reacción de este, así como la potencial preparación de la obra. Por otro lado, esa misma reubicación también posibilitará la obra oculta de la oclusión, atajo o de su libramiento, que quedará disperso en una aparentemente cambiante intención. “Habrá el agente de ser siempre ilegible e impredecible en su acción, teniendo solo él clara su próxima obra.” Pretender no ser previsto determina y condiciona el uso de distintos casos de la obra y los integra en el desarrollo de cada una de las frases de armas. Necesitando la obra de no quedar clara en la expresión de la semántica del agente, pues de lo contrario, el paciente podría preparar la obra reactiva, orientada a antagonizar cualquier segunda intención. Esta oposición paciente, basada en la previsión, no solo evitaría el éxito de la obra agente, sino que ocultaría la posibilidad de error por parte del paciente. “El uso agente de los distintos casos de la obra dificultará la previsión por parte del paciente. A parte de lo anteriormente mencionado, la intención original de una obra tendrá una tendencia natural, que marcará su cambio entre la pasividad reactivo-defensiva y la total proactividad, necesaria esta para el control de la iniciativa en una intención ejecutiva. Así pues, esa tendencia de la intención dependerá de dos cosas: La intención por la propia voluntad del individuo: Esto marcará como el interés en que el conflicto tenga una resolución u otra y modificará la intención de un sujeto. Hará esto que sea la propia elección voluntaria la que relajará o tensionará la actitud de un individuo. O sea, que la intención de un individuo podrá tener un origen en su propia voluntad, haciendo que este pueda presentar distintos propósitos de manera voluntaria. La intención por las circunstancias: La presión generada por las circunstancias, será el resultante del conjunto de eventos y estímulos contextuales, que harán que la intención de un individuo cambie obligado por la necesidad de mantener su integridad. O sea, que la intención de un individuo podrá tener un origen contextual, haciendo que sea el subconsciente de dicho individuo el que quede condicionado por el contexto, determinando su intención. Será así que aparecerá el concepto de tensión intencional, siendo esto la propensión del un sujeto a resultar ejecutivo, ante la idea consciente o inconsciente de estar en peligro, que puede tener un origen y condicionamiento voluntario o resultado de la presión de las circunstancias y de la oposición. La tensión intencional: “La tensión intencional es la tendencia consciente o inconsciente de un tirador a aumentar o disminuir la carga ejecutiva en su intención y/u obra.” Esta tensión intencional estará generada a partir de la idea de que un tirador pretende preservar su integridad propia, asumiendo que esta se posiciona por delante de los intereses de su opositor. Por tanto, esta tensión podrá ser creciente o decreciente, según ascienda la necesidad de concluir el asalto o se relaje el estrés percibido, respectivamente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 793 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA “La tensión intencional será percibida como el volumen de la necesidad de cambiar la intención para adaptarse a una situación que hace insostenible la intención inicialmente mostrada.” Esto puede dar como resultado que un agente, que sostiene una intención plenamente dispositiva, o incluso defensiva, pueda verse obligado a pretender la ejecución sobre un paciente, al percibir una notable y creciente desventaja, desde la que se prevé una imposibilidad para evitar la exposición a la ejecutiva de su opositor, cambiando la intención de defensiva o dispositiva, a ejecutiva, producto de la tensión intencional creciente. “Los casos semánticos de la obra tienden a restringirse y reducirse al caso efectivo conforme aumenta la tensión intencional.” Igualmente, la tensión intencional puede ser decreciente, haciendo que un agente que inicialmente presentaba una intención ejecutiva para ser rápido en la conclusión del asalto, evite la exposición que la obra ejecutiva tendría asocia y adopte una intención dispositiva. En ese caso en que la tensión disminuye, la exposición será considerablemente menor, donde la ejecución y conclusión llegará de forma relativamente segura por demérito o error de su opositor. Así pues, la tensión intencional decrecerá y la adaptación de la intención al contexto hará que el entorno se muestre y perciba como doméstico, en principio. “Los casos semánticos de la obra, distintos al efectivo, ganarán usabilidad y funcionalidad conforme decrezca la tensión intencional.” La tensión intencional estará condicionada por distintas actitudes del agente y eventos emergentes, que posibilitarán tras su estudio, la acción voluntaria de elevar o relajar la tensión intencional de su paciente, o al menos, facilitarán la percepción o predicción del estado tensional en la intención de este. “Con el control de la tensión intencional del paciente, el agente podrá controlar la expresión técnica de este.” Eleva la tensión intencional: - Evitar la obra libre del opositor, ya sea el movimiento de su arma, de su anatomía o sobre el plano inferior. - Ceñir el diámetro común del medio. - La disposición de los medios sobre un espacio del área que esté aledaño al límite de esta, siendo marcadamente mayor el crecimiento de la tensión cuanto más perímetro de dicha área esté en las cercanías del sujeto. - El interés de concluir el asalto de una manera eficiente y rápida. - La percepción propia y sostenida del fallo en el cálculo de la dimensión de los medios. - La faz agresiva. - La privación sensorial. Decrece la tensión intencional: - La causa libre hará entender al paciente opositor que no está presionado por la intención agente. - La extensión del diámetro común. - La disposición de los medios sobre un espacio abierto del el área. - El desinterés por la conclusión del asalto. - La seguridad en la medición de los medios. - La faz relajada. - La facilitación de estímulos sensoriales. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 794 - En síntesis: “Habrá una relación directamente proporcional entre la sensación de libertad en la elección de la obra y la tensión intencional.” En general, cuando el agente dé lugar a una percepción de libertad del paciente, hará decrecer la tensión intencional en este. De esa manera, también se generará el efecto del contraste entre la tensión percibida en dos momentos distintos del tiempo. Se creará una sensación de relajación de la tensión intencional cuando se eleve rápidamente esta e igualmente decrezca a continuación, haciendo que aquel que experimente una determinada tensión, tenga una percepción menor de la misma tensión tras volver de un estado más elevado. “La tensión intencional presente será percibida en relación a la anteriormente experimentada.” Exponer a un paciente a una tensión intencional extrema y relajarlo de manera repentina, será un recurso funcional, para generar control psicológico sobre el paciente. Un paciente con una alta tensión intencional, al exponerse a un crecimiento muy elevado de esta tensión y un posterior decrecimiento en la misma proporción, podrá relajarse por los efectos del contraste, haciendo que este paciente tenga la sensación de estar sometido a una tensión inferior a la inicial, pese a no ser así. Momento en que se generará una disonancia contextual entre lo percibido por el paciente y aquello que obrará el agente aprovechando distensión intencional paciente. “La distensión intencional es el efecto relajante percibido tras superar una exposición a una tensión intencional notable.” Cabe mencionar, que un tirador deberá huir de percibir tensión intencional. No obstante, provocar tensión intencional será esta un recurso fundamental para el movimiento voluntario de los medios, así como para determinar la naturaleza de la interacción de las masas de los tiradores. Esto tendrá lugar al generar el agente un punto, en los medios o en el área, donde la tensión intencional se note creciente, que al ser advertido por el paciente, le hará huir del tránsito por él. “Todo tirador deberá evitar someterse a la tensión intencional, usando a su favor la percibida por su paciente.” Para la optimización en el uso a favor de la tensión intencional, será preciso mantener una faz equilibrada, que muestre un cierto grado de neutralidad al opositor, dejando la posibilidad de elevar o decrecer su tensión. Esto será lo más eficiente, al ser ideal una máxima amplitud dinámica en la intención del opositor, capaz de ofrecer al agente la posibilidad de elevarla o relajarla a voluntad, teniendo más elementos de control sobre su paciente. El paso y ángulo de ataque con proporción a la intención ejecutiva: El paso de ataque, siendo este el ángulo formado por el cateto real y la hipotenusa real, determina eventualmente y de forma inversamente proporcional a su amplitud, la intención ejecutiva implícita en aquel que dispone el cateto real. Esta sentencia determina que: “El ángulo formado entre la línea que seguirá el arma con la parte con la que se pretenda ejecutar, y la línea formada entre la sencillez armada agente y el objetivo ejecutivo, será más agudo cuanta más intención ejecutiva u ofensiva contenga el agente en su obra.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 795 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Explicado de manera complementaria: “El ángulo de ataque será más agudo cuanta más intención ejecutiva esté implícita en la obra que lo crea.” Esto deriva del estudio de las hojas láser y su naturaleza atribuida de forma figurada. Se entiende que cuanto mayor es la determinación en obrar una acción ejecutiva sobre una línea parcialmente cerrada por el paciente, mayor será el riesgo asumido por el agente, así pues, tendrá que ser justificada la acción por la intención ejecutiva implícita. Además de esto, la geometría arroja un dato de considerable valor referente al estudio y observación de la predisposición e intención del paciente. Cuando se pretende ejecutar sobre un punto concreto, se tiende a implementar un participio accidental a la trayectoria de la hoja, siendo esta la responsable tanto de aumentar la dimensión del medio proporcionado donde se ejecuta, como de agudar el ángulo de ataque. “El participio de accidental de la acción de un arma en la obra ejecutiva tenderá a ser testigo de la intención ejecutiva proactiva implícita en el agente.” El grado superlativo de la manifestación de la intención ejecutiva tendrá lugar en la conclusión de túnel, donde la intención ejecutiva desmedida de uno de los dos tiradores implicados, hará posible la ejecución desde un medio proporcional en la zona de Hawking, siendo necesario para esto, la obra ejecutiva exactamente a tiempo de ambos y reduciendo el paso de ataque a cero. Será esto un elemento de juicio para determinar la naturaleza irracional, desmedida o vulgar de aquel tirador que pretende la ejecución en causa libre, con un nulo paso de ataque. No obstante, se habrá de vigilar el juicio hacia los tiradores, pues uno de ellos podrá ser un conocedor de esta eventualidad y haber obrado de forma absoluta al unísono, aprovechando una ventaja de medio o real. El condicionamiento dinámico: Pese a buscar una esgrima de uso y función universal, los aspectos paralelos a la causa estrictamente técnica sesgan los matices y colores propios de cada dinámica de trabajo y estudio, sea esta el sparring con propósito instructivo o el duelo como fin último del tirador. “La expresión esgrimística se ve condicionada por aspectos adyacentes de ella, por influir estos en el proceso de la información por parte de los tiradores.” Las dinámicas implícitas en cada uno de los posibles escenarios, propios del ejercicio de la Esgrima Láser, determinan de forma consciente e inconsciente la naturaleza de los elementos encontrados en el asalto. Teniendo esto en cuenta, debemos conocer que: “En el desarrollo del sparring de estudio, siendo una dinámica ligera, la tendencia natural e involuntaria de los tiradores será la de ceñir los medios proporcionales, centrar en ellos el grueso del debate implícito en el asalto, tendiendo a despreciar el valor del mantenimiento del medio de proporción y su tratativa.” La tendencia a restar importancia a aquello sucedido en una distancia mayor a la del medio proporcional, se debe a la confianza destilada de la comedida fuerza impuesta a las armas, tanto propia como ajena, que limitará el potencial lesivo real, dada la necesidad de usar el asalto como una herramienta docente y/o autodidacta de desarrollo técnico. Quedará así el medio de proporción considerablemente desprovisto de la inercia e imposición de la que requiere la obra en su dimensión, y por tanto, perderá colateralmente relevancia por la propia naturaleza de la dinámica. “En el contexto estrictamente doméstico, propio del estudio, el medio de proporción y su tratativa deberán ser tenidos en cuenta para facilitar la actividad preparatoria plena.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 796 - Por otro lado, el sparring pesado, aporta una obra de fuerza e inercia sin límite, donde el valor del medio de proporción estará más presente, permitiendo a este que exista en una dimensión más ceñida de la que realmente se puede conjugar de forma objetiva. No obstante, la sensación de estar en un contexto doméstico en el que no existirá consecuencia alguna por el error, limitará la perspectiva autocrítica, dándose un fenómeno de distensión y abandono técnico entre los menos experimentados, y permitiendo una espontánea obra de fortuna menos precisa en la aplicación de las fuerzas, pues no habrá un condicionamiento percibido hacia la dependencia de la obra coherente en la acción-reacción. “En el contexto de estudio plenamente doméstico, el tirador escasamente experimentado tenderá a relajar la aplicación técnica, dado que no sentirá la necesidad de someterse a ella.” En duelo, aparecerán los limitantes propios de la responsabilidad hacia uno mismo, ciñéndose la imposición superlativa de fuerzas, a las acciones ejecutivas más directas, y midiéndose con precisión, consciente o inconsciente, la energía en la obra dispositiva. Quedará en un segundo plano la obra defensiva y, por tanto, la intención pasiva asociada a ella, pues en un contexto donde se pretende presentar la mayor oposición viable, no tiene lugar, mas será usada como complemento dispositivo y de control psicológico del paciente. Un aspecto también condicionante es el repertorio técnico y la aparente necesidad de ceñirse siempre a él, ya sea en el asalto de sparring o en duelo. “Nunca deberá un tirador de despreciar el valor de un recurso por no ser plenamente eficiente, pues el valor de una determinada obra queda determinado por el contexto en que se lleve a cabo esta.” Basar toda la obra propia en conceptos estrictamente geométricos, dinámicos y funcionales puede dar lugar a un sesgo, en que se dejan de valorar recursos menos eficientes, que en según que contextos pueden ser plenamente efectivos. Es por ello que no se debe caer en la falacia de hacer uso únicamente de la técnica académica, pues existirán obras y actos que podrán dar lugar al éxito sin resultar plenamente ortodoxos. Es con ello que se ha de entender que un tirador experto también deberá de poseer un repertorio técnico centrado hacer uso del engaño, la faz, el trabajo con la psicología del opositor y con su etología. No por ello se ha de despreciar el compromiso al que puede quedar expuesto un tirador con el uso de estos últimos, pues este agente, pese a usar un recurso ineficiente o de dudoso valor técnico, siempre deberá sustentar su obra en evitar perder el control de lo presente. “Todo recurso que ofrezca el éxito sin riesgo, será eficiente en un contexto concreto.” Es importante entender que todo tirador, mientras no esté ampliamente experimentado, tenderá a relajar la aplicación técnica en contextos donde crea peligrar su integridad física, su integridad psicológica o su imagen pública. Por ende, en duelo, la psicología del tirador debe de hacer un esfuerzo consciente para mantenerse ajeno a su impulso de usar recursos instintivos, pues se tenderá a recurrir a ellos de manera subconsciente. Esto es así puesto que es ante la sensación de peligro cuando se activan ciertos mecanismos fisiológicos, que condicionan a la mente para actuar de manera impulsiva. Es por ello que el tirador deberá someterse y exponerse al contexto no doméstico, donde experimentar y acostumbrar a su psicología a obrar de manera racional, consciente y técnica en situaciones de estrés. “La aplicación técnica racional tenderá a decrecer ante la percepción de peligro, siendo necesaria la exposición al contexto no doméstico para minimizar este fenómeno, tanto por decrecer la aparición del estrés, como por habituarse a obrar bajo sus efectos.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 797 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA El estrés: “El estrés resulta ser la respuesta fisiológica de un individuo condicionada por una situación percibida como demandante o desafiante.” El estrés, es un elemento presente en cualquier desafío, pues será la reacción natural del cuerpo para la preparación de una determinada acción no cotidiana, alejada de lo habitual o fuera de control. Esto determinará la condición de un individuo, desde el punto de vista fisiológico, y facilitará o dificultará la resolución de los eventos emergentes, dependiendo de la capacidad del sujeto para administrar y controlar dicho estado de estrés. Dependiendo de la forma en la que el estrés afecta al individuo, se podrá diferenciar en dos grandes catalogaciones: eustrés y distrés. Eustrés: El eustrés, dentro del campo esgrimístico, se ha de entender como el estrés generado de manera natural, ante la exposición a un evento no habitual, identificable y concreto, que condicionando al individuo psicológica y fisiológicamente, aporta ventajas para el acontecimiento. El eustrés generará una condición de satisfacción en aquel que se exponga a él y supere sus condicionantes. Así pues, puede ser una herramienta pedagógica si es orientada por el docente al condicionamiento y recompensa del sujeto paciente. Distrés: El distrés se trata de aquel estrés que no aporta al individuo ventaja alguna para contender con un evento previsto o presente, así como dificulta asimilar un evento pretérito. En ocasiones, el distrés puede tener un origen difuso o desconocido, sin una causa plenamente identificada o justificada. Dentro de esta faceta restrictiva del estrés, existen tres catalogaciones condicionantes de este, dependiendo la profundidad con la que el sujeto padece el susodicho condicionamiento: Estrés agudo: El estrés agudo será aquel estrés generado en base a una reacción a la exigencia o presión puntual y concreta. Su duración es controlada o estrecha, así como fácilmente controlable, tanto por el sujeto paciente, que lo sufre, como por un agente que pueda tratar a dicho individuo. Estrés agudo episódico: Estrés agudo episódico se denomina a la repetición continuada del estrés agudo. Esto dará lugar a que un sujeto, condicionado por este, genere una pérdida de control de los eventos que le rodean y acontecen. Estrés crónico: El estrés crónico resulta ser la exposición constante al estrés, que un individuo es incapaz de gestionar, afrontar o superar, y que por tanto, condiciona total o parcialmente cualquier actividad presente o futura, así como distorsiona los eventos ocurridos en el pasado.
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