TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 798 - En el aspecto general de la esgrima y en particular de la Esgrima Láser, desde un punto de vista habitual ajeno al duelo eventual, el estrés se podrá producir en distintas fases de la instrucción, sparring o interacción entre individuos. Estrés de la fase preparatoria: “El estrés en fase preparatoria será aquel derivado de conocer un reto futuro.” Debido al estrés en la fase preparatoria, se puede producir la ansiedad, que será inquietud, nerviosismo, preocupación, y/o temor por aquello que potencialmente acontecerá. Para la administración del estrés en esta fase preparatoria, y la liberación de la carga y la reducción consiguiente del rendimiento que genera la ansiedad, será interesante orientar la actividad a aquello para lo que la fisiología está preparada o preparándose, ayudando con ello a la administración de la tensión y, de forma adicional, a aumentar la eficiencia de la preparación. Esto es debido a que la condición hormonal del cuerpo bajo estrés tiende a facilitar la adaptación al contexto previsto. Así pues, cuando se sienta estrés por un reto futuro, será eficaz y eficientemente administrado cediendo ante el estímulo fisiológico de preparar la condición propia para el momento de contender con la situación. “El estrés en la fase preparatoria se mitigará identificando y preparando el reto del que emerge el estrés.” Esta preparación puede ser de índole técnica, lógica, teórica o física, siendo necesario el ejercicio general de todas estas facetas del conocimiento, en una coherente medida, para optimizar la preparación y facilitar la gestión del estrés. Fase expeditiva: “La fase expeditiva del estrés hace referencia a aquel estrés generado por el acontecimiento presente y su evolución, siendo la principal fuente de dicho estrés la predicción incierta del desenlace.” Este estrés tiene una naturaleza profundamente ligada a la percepción subjetiva de un determinado reto, así como tienen también concordancia con la repercusión que se puede imaginar que tendrá el éxito o fracaso. La exposición a la situación y contexto particular del asalto lleva aparejada una reacción de estrés, ya sea en duelo o en un sparring donde se genere un interés suficiente por el éxito. Este estrés propio de la intervención activa es compartido por tiradores marciales, por operadores tácticos y por personal expuesto a la tensión del conflicto y sus repercusiones. Se denomina reacción al estrés operacional a un conjunto de manifestaciones fisiológicas asociadas al comportamiento y adaptación fallida psicológica, a menudo transitoria, que puede aparecer en respuesta a los agentes estresantes propios del asalto, operaciones o intervenciones especialmente exigentes del uso de la fuerza. Existen condicionantes que podrán ser agravantes del estrés producido durante el asalto, y que además, podrán complicar el control de este. - Enfermedades psiquiátricas previas - Consumo de alcohol o estupefacientes - Condicionantes de índole personal o social, ajenos a la operación - Experiencia previa acumulada y/o percepción de carencia de ella - Duración e intensidad de la exposición al estrés - Severidad de la exposición - Historial de traumas previos - Grado de confianza en el contexto y personal presente - Factor de resiliencia del sujeto - Grado de entrenamiento técnico del sujeto y percepción de ello TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 799 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA La vía más eficiente para gestionar este estrés en esta fase expeditiva, será la de evitar su aparición, por medio de mecanismos que faciliten la compresión de los eventos presentes y minimicen su repercusión en el sujeto. Será por ello, que el estrés generado en el momento de desarrollar una determinada actividad, será controlado por la comprensión profunda de la naturaleza de la actividad, así como de objetivización del desempeño del sujeto activo. “El estrés en la fase expeditiva se verá minimizado por la relativización de las repercusiones del éxito o del fracaso.” En asalto, los eventos emergentes pueden hacer que un tirador se sienta estresado, tanto por la ventaja adquirida y por la necesidad de mantenerla, como por la desventaja asumida y la necesidad de superarla. Si el tirador en cuestión, elimina el interés de obtener un resultado concreto y se conciencia de la utilidad de generar una situación didáctica, tanto para él como para su opositor, el estrés desaparecerá, permitiendo el razonamiento que facilitará el desenlace ceñido al potencial técnico realmente poseído, tanto por el sujeto agente como por su paciente. “Si no hay interés en el éxito, no se generará estrés por la presión de obtenerlo.” El chiburi del iai es un recurso consciente, llevado a cabo in situ, como descarga del estrés acumulado en la fase expeditiva. Esta obra, permite facilitar la separación de los eventos acontecidos durante el asalto y aquello que suceda tras el ensayo del arma. Para ello, cada tirador adoptará este chiburi como firma propia y particular, llevándolo a cabo de manera explícita justo antes de retirarse del área y asimilar la hoja en el saya. “El chiburi es el mecanismo consciente de control y gestión del estrés, que por medio de una obra u acción del arma, concreta, particular y previa al ensayo, se facilita la discontinuidad en la línea temporal entre los eventos ocurridos en el asalto y las consecuencias de ello.” Este chiburi habrá de tener un significado personal, que oriente al tirador, recordándole que ha de desacoplar las decisiones tomadas de los resultados obtenidos. Así mismo, la obra o acción del chiburi ha ser llevada a cabo siempre de manera consciente, precisa y segura, pues el éxito de su función dependerá de que el tirador entienda en todo momento la finalidad de esta ritualística. Con ello, el usuario condicionará a su subconsciente a entender, como elementos separados, la fase expeditiva y la fase reflexiva del posible estrés acumulado o futuro, facilitando la gestión emocional y prevención del mismo. “El chiburi facilitará la conclusión de los eventos recientes y la asimilación de las repercusiones.” Fase reflexiva: “El estrés en su fase reflexiva es aquel que está derivado de prever, entender y/o exponerse a las consecuencias de un determinado evento.” Todo interviniente en una actividad marcial, sea esta de índole doméstica o no, habrá de evitar la aparición del estrés en la fase reflexiva, pues una vez aparezca, se complicará su gestión. La prevención del estrés en su fase reflexiva tendrá lugar por medio de realizar una actuación marcial ligada a la coherencia y a la razón, en el momento de llevar a cabo aquello que desemboque en la situación que podrá generar el estrés. Para ello, es necesaria una prospección de las consecuencias de cada una de las opciones posibles, y una vez se tenga claro el modo de actuar, hacerlo con seguridad, determinación y coherencia. Esto condicionará al sujeto, que al recapacitar sobre lo sucedido y sus TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 800 - consecuencias, podrá digerirlas gracias a haber obrado de la manera más honesta y consecuente con las herramientas que se poseían en el momento. “Una vez tomada una decisión honesta y coherente, habrá de ser desvinculada de los resultados, pues en estos influirán elementos que no están bajo el control de aquel que decide en el momento que lo hace.” Una vez el individuo esté condicionado por el estrés en su fase reflexiva, será necesario entender que la responsabilidad de la situación actual dependerá de eventos pasados, sobre los que no se tendrá control y de los que habrá de valerse para confeccionar un aprendizaje que, a posteriori, haga más eficiente al usuario. “El estrés en la fase reflexiva se mitigará al usar conscientemente los acontecimientos pasados como base del aprendizaje presente y futuro, propio y ajeno.” Adicionalmente, la reflexión sobre los eventos ocurridos y su concordancia objetiva con la situación actual, auxiliarán al sujeto a administrar el estrés. Dada la naturaleza gregaria del ser humano, será óptima la naturalización e interiorización de los acontecimientos pasados y presentes por medio de la expresión verbal, tanto oral como escrita. Esto dará lugar a la difusión de los eventos, ilustrando a otros individuos, siendo esto un recurso de alivio para aquel que sienta el estrés por lo ocurrido. Igualmente, la necesidad de repasar los hechos y los detalles de los que se componen para plasmar las ideas con el fin de comunicarlas, auxiliarán a un sujeto a digerir los eventos, por la exposición a su reconstrucción, así como la percepción de empatía del aquel que sea el receptor. “Expresar y compartir con moderación lo ocurrido en la fuente del estrés, de manera documental, facilitará la naturalización de los recuerdos y su digestión.” Esta fase reflexiva del estrés será aquella que potencialmente pueda desembocar en un trastorno de estés postraumático, adquiriendo importancia superlativa la prevención, el control y la supresión del estrés tras un evento traumático, sea este originado por el ejercicio de la esgrima, por eventos asociados al ejercicio marcial o por causas ajenas de alto impacto emocional. El cuadro que un sujeto puede presentar al quedar sobrepasado por el estrés propio tras la exposición al asalto, podrá incluir: Síntomas de índole fisiológica del estrés en la fase reflexiva: - Fatiga - Extenuación - Insomnio - Síntomas vegetativos como sudoración y palpitaciones. - Temblor - Hormigueo - Incapacidad funcional de miembros o partes del cuerpo Síntomas de índole cognitiva y cognoscitiva del estrés en la fase reflexiva: - Incapacidad o dificultad severa para tomar decisiones - Falta de concentración - Pesadillas durante el sueño - Pérdida de memoria - Reviviscencia - Pérdida del sentido de la realidad - Pérdida de confianza - Apatía TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 801 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Síntomas de índole emocional del estrés en la fase reflexiva: - Preocupación incontrolada - Nerviosismo - Irritabilidad - Angustia vinculada a determinados estímulos - Miedo - Ansiedad Síntomas de índole conductual o comportamental del estrés en la fase reflexiva: - Incapacidad de completar tareas cotidianas - Distracción y pérdida de la concentración - Descuidos eventuales - Imprudencia a distintos niveles - Falta o relax de la conducta marcial - Aislamiento social - Reacciones agresivas no justificadas - Hiperalerta - Inmovilidad Adicionalmente, se seguirá una monitorización constante del esgrimista, por cuenta propia y/o por parte de terceros, pues como individuo vinculado al contexto marcial, habrá de poseer y mantener una notable estabilidad emocional para el eficiente uso y empleo de las armas. “Un esgrimista laserino habrá de tener un comportamiento honesto y coherente, sostenido en la razón y la comprensión de su entorno, debiendo mantener una clara percepción de los eventos pretéritos, presentes y futuros, evitando con ello la aparición de secuelas derivadas de sus acciones.” El condicionamiento psicológico contextual en duelo: Atendiendo al duelo y su ejercicio, como el fin último de un académico de la Esgrima Láser, independientemente del grado que se ostente y estrictamente como esgrimista, cualquier participante habrá entender la más importante de las particularidades del duelo, que será la tensión inherente en él, a la que se expondrán todos los intervinientes. Dicha tensión, así como los condicionantes psicológicos del duelo, asociados a ella, estarán siempre estará ligados al miedo. “El principal condicionante del duelo será el miedo, independientemente de la fuente o justificación de este.” El miedo estará sostenido en la posibilidad de fracaso o pérdida de algo que inicialmente se posee o se cree poseer. Esto puede ser la reputación, autovaloración o recompensa estadística, entre otras cuestiones menores. De esta manera, un método universal para eliminar la mayoría de los condicionantes y tensión psicológica del duelo será la de desligar los intereses propios del ejercicio esgrimístico, dando lugar a una actividad en la que, hipotéticamente, no habrá nada que perder, y por tanto, nada que temer. “Sin intereses no habrá miedo, sin miedo no habrá condicionante.” Se harán patentes, por tanto, ciertos aspectos concretos propios de la dinámica de duelo, que tendrán efecto en mayor o menor medida sobre la psique de los tiradores implicados, y que deberán ser entendidos y controlados para ser usados en ventaja propia del agente, pues resultarán un recurso adicional con los que oponerse y obrar en contra del paciente. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 802 - La repercusión estadística: Este factor es determinante cuando el ego del tirador está vinculado directamente con sus resultados anteriormente obtenidos en otros duelos. La intención de un agente de mantener las estadísticas, en lo que subjetivamente considera óptimo, será un condicionante que generará presión y responsabilidad sobre el resultado. Será óptimo, por tanto, obtener la seguridad personal y basar la integridad del individuo en su trayectoria de crecimiento, no en su resultado puntual. Será así como el sujeto presionado por la posibilidad de depreciar una estadística concreta se librará del atajo generado sobre sí mismo, pues no tendrá nada que perder, sino una lección que ganar, independientemente de los resultados obtenidos en duelo. Resultará crucial marcar el transcurso del crecimiento esgrimístico de un individuo con una constante llamada a la razón, pretendiendo alejar el instinto de competitividad, condicionando y favoreciendo la experiencia del asalto como un elemento de reflexión y aprendizaje recíproco. El público: Cuando un sujeto es consciente de ser observado, aumenta inconscientemente su sentido autocrítico, pues necesitará reparar en su comportamiento para cumplir las premisas y expectativas que presupone de los observadores. Esto es un mecanismo natural que ha facilitado el mantenimiento del estatus social en culturas y civilizaciones, tanto arcaicas como modernas, y que como entes gregarios, mantenemos subyacente en nuestra perspectiva de nosotros mismos. Así pues, un tirador en duelo público, estará sometido a la presión emergente de estar expuesto al juicio de terceros, a los que se le atribuye instintivamente una capacidad crítica, normalmente mayor de la que disponen. No obstante, el sistema de puntuación del duelo, arroja una medida independiente del criterio esgrimístico, y acerca la autoridad crítica al público posiblemente profano. La experiencia y exposición al evento público mitigará los efectos negativos propios de la exhibición, haciendo entender al esgrimista la escasa relevancia del juicio de aquellos ajenos al asalto, estén presentes o ausentes, pues no tiene valor más allá que el atribuido por el propio ego del tirador juzgado. Así pues, un individuo inmerso en un duelo público, deberá despojarse de su intención de obtener la victoria para facilitar esta misma. Dejará así de sentir la presión contextual de los presentes y se centrará en hacer el papel que sus circunstancias presentes y pasadas le permitan, pensando en representar y ser un oponente capaz de hacer patente el verdadero nivel esgrimístico de su opositor. El silencio: En el contexto de estudio, por lo doméstico del ámbito, se está expuesto a un ruido ambiental capaz de mitigar la percepción de los estímulos auditivos propios y ajenos, algunos de ellos, capaces de ofrecer información útil, sea esta analizada de forma consciente o inconsciente. Por otro lado, en duelo, todo el entorno guardará silencio, y aunque existan sonidos eventuales de diversos orígenes, el tirador y su atención no se verán desviados a la necesidad de entendimiento de expresiones orales de terceros. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 803 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Será así como la falta de estímulos enfatizará la necesidad subconsciente de encontrar patrones sobre los que referenciar y orientarse, emergiendo un fenómeno de aislamiento en que ambos tiradores circunscribirán su atención al opositor. Esto sobrecogerá al tirador inexperto y proveerá de mayor valor a las obras destinadas a la presión psicológica en dirección al paciente. El tirador siempre se mostrará expectante a los sonidos procedentes del público, pues de forma instintiva e inconsciente, podrán ofrecer información de potencial variable sobre su entorno, la condición de su paciente o la propia del agente. Este aspecto es estudiado y entendido como parte del efecto Clever Hans, que fue explicado por Carl Stumpf. La aplicación de este fenómeno psicológico a la etología del opositor dicta que, la actitud del paciente quedará condicionada, en mayor o menor medida, por los estímulos inconscientes provenientes de las reacciones instintivas de los presentes. La oscuridad: Es común que el duelo tenga lugar en un entorno oscuro o poco iluminado, que por la naturaleza lumínica del arma, genera un aderezo dramático que aporta más tensión, si cabe, a la percibida por los tiradores y público. Al igual que ocurre con la falta de estímulos auditivos, cuando los estímulos visuales son escasos, la sensación de aislamiento y foco, aumentan. No obstante, el ser humano usa la vista como principal estímulo para la orientación espacial, y en su defecto, la sensación de deriva o descontrol aumenta, creciendo con ello la magnitud con la que se perciben los eventos emergentes. Además, la vista está condicionada por la constante búsqueda de patrones en lo observado. Al retirarse los estímulos visuales más evidentes, los patrones pueden llegar a ser equívocos y erráticos. Se evitará la exposición constante a un punto lumínico que pueda saturar la cornea y, por ende, producir efectos de ghosting y deslumbramiento en la visión propia. En total o considerable oscuridad, esto se hará manteniendo la mirada a una altura por encima del plano superior del paciente, donde habitualmente estará situada la parte más distal de su hoja y en la que menor emisión lumínica existirá, si esta es de silueta heredada. Se pretenderá disponer el fulgor de la potencia lumínica emitida del arma propia, por su punto de mayor intensidad lumínica proyectada, sobre la posición de la cara del paciente, sosteniendo esa disposición el mayor tiempo posible. Esto dará lugar al SDE, ghosting y deslumbramiento del paciente, efectos con los que reducirá considerablemente la operatividad general, mesura de medios y confort del asalto. En el caso concreto de que el agente esté presentando guardias con disposición recta de la hoja, le será óptimo aumentar o disminuir ligeramente la angulación de la hoja, dejando el hole de la proyección lumínica en una posición distinta de la cara del paciente, facilitando deslumbrarle. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 804 - Se podrá reducir la posibilidad de deslumbramiento propio, con origen en el fulgor agente o paciente, permitiendo una mayor iluminación ambiental, proyectando conscientemente la radiación propia a objetos cercanos que posean un elevado albedo. Es digno de mencionar que en entornos totalmente oscuros, con lluvia y con sus efectos asociados sobre la máscara y sentidos, pueden darse lugar episodios de claustrofobia, debidos a la supresión y obstrucción sensorial y a la falta de referencia espaciales más allá de la hoja propia y opositora. La tensión de los treinta: La tensión de los treinta es un fenómeno que hace referencia a la percepción subjetiva en la que parece aumentar la trascendencia o importancia de lo acontecido, a medida que aumenta la puntuación y/o se reduce la diferencia de esta entre los tiradores. Se podrá observar que un agente capaz de mantenerse al margen de este fenómeno puede eximirse de factores implícitos y sujetos a él. Efectos condicionantes de la tensión de los treinta: - Previsión errada de obras concretas y efectos de ceguera por falta de atención. - Exposición a los efectos adversos de la adrenalina producida. - Replanteamiento del repertorio idiomático. - En ventaja, aumento de la intención ejecutiva sobre el déficit dispositivo. - En desventaja, aumento de la intención ejecutiva, disminución de la intención dispositiva y tendencia defensiva. El método de mitigar la tensión de los treinta y sus efectos es mantener la atención puesta en la obra propia, obviando la ventaja o desventaja existente en la puntuación. Algo que, aplicando los conceptos básicos filosóficos del control y uso de las armas, quedará totalmente bajo control. La desesperación: La desesperación, es un fenómeno que se genera en un individuo al sentir la imposibilidad de hacer frente y salir airoso de una situación. Dicha desesperación lleva al sujeto a obrar de fortuna, irreflexivamente y de manera en la que aumentará su imprevisibilidad de su obra. Para hacer que un paciente no caiga en la desesperación, y con ello mantener un control sobre su intención, habrá de relajarse la presión durante el asalto. Será necesario el uso de la extensión del medio proporcional y se evitará el movimiento consciente de los medios en sentido extraño del paciente. Esto relajará su percepción y retomará el uso de la técnica en su frase y obra, dándose así una exposición sintáctica de la semántica contenida en ella, y por ende, se abre la posibilidad de una más eficiente y elegante obra agente al poder preparar y reaccionar coherentemente a la obra del paciente. La desesperación, al igual que otros efectos de la exposición a la repercusión del duelo, se relajará, minimizará o desaparecerá cuando aquel que pueda verse desesperado entienda que su función real es ofrecer la más eficiente oposición, y no la de obtener una victoria sobre la que se sentirá responsabilidad. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 805 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA De la misma forma, se pueden mitigar los efectos de la desesperación, entendiendo que una diferencia de puntuación tan solo es el producto de una falta de entendimiento en los recursos técnicos usados por el opositor. Esto posibilitará que sosteniendo el estudio del paciente, un agente pueda llegar a observar fallas en la técnica de este, generando así un mecanismo técnico que pueda hacer frente con superioridad a su oposición, concretamente, aprovechando sus flaquezas a favor. La desesperanza: La desesperanza es un fenómeno que hace alusión a la sensación de derrota que puede surgir en un individuo que se entiende incapaz de resolver a su favor una determinada situación. Asociado a esta desesperanza, aparece el abandono y el desinterés por presentar una oposición activa. No obstante, esta sensación no será lineal ni constante una vez aparezca. Será fluctuante el peso que esta tendrá en la obra de un paciente, siendo precisa la previsión de que un paciente aparentemente derrotado, puede hacer uso sorpresivo y desesperado de acciones o frases de armas sin lógica aparente, pues podrá pasar de la desesperanza a la desesperación de manera repentina. Además, un tirador diestro, podría generar una faz de desesperanza para facilitar el ceñido del medio por parte de su opositor. Circunstancia que habrá de preverse, entendiendo que un individuo con una alta experiencia no dejará lugar a que la desesperanza condicione su actitud de forma remarcable. En el agente, se mitigará el efecto del condicionante de la desesperanza, entendiendo el compromiso que se adquiere con el opositor cuando este presenta resistencia, pues será requerimiento para un coherente diestro laserino, presentar siempre la mayor y más eficiente oposición posible. Esto dará lugar a que la desesperanza del agente pueda, incluso, desaparecer, pues dicho agente deberá de entender que su responsabilidad es mantener la oposición, evitando dar el duelo por perdido, dado que eso hará flaco favor al opositor paciente, que ha de tener el beneficio de aprender sobre su propia condición, al dar asalto a la más eficaz y/o eficiente versión del agente. Igualmente, cuando se atisbe una mínima fracción de desesperanza en un opositor paciente, el agente podrá elevarla hasta obtener una clara ventaja. Esto tendrá lugar por medio de la presentación de guardias pasivas, de una faz serena y de la expresión de desprecio y plena superioridad ante la obra paciente. No obstante, cabe recordar, que no será eficiente despreciar literalmente la obra del paciente, pues se minusvalorará y se perderá la posibilidad de aprender de ella, por ello, este acto quedará restringido a una faz. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 806 - El pudor de ofensa: Un ser humano estándar, que posea una capacidad empática regular, posee una innata tendencia a comprender y evitar las implicaciones de la imposición de la fuerza. Se genera así una reticencia natural a la expresión y uso de la violencia sin una justificación emocional que el individuo agente considere válida. Con ello se da lugar a que un individuo sienta pudor y reticencia a manifestar la intención ejecutiva, mientras no esté bajo ciertos efectos fisiológicos emocionales condicionantes. Este pudor es llamado pudor de ofensa y dará lugar a que un individuo sienta dificultada, entorpecida o impedida la obra ejecutiva, cuando se presente la oportunidad de ella y mientras no sienta justificación para ello. El pudor de ofensa o freno de empatía: “El pudor de ofensa será aquel impedimento o dificultad mostrada en la pretensión de ofender, cuando no se perciba un condicionamiento previo que lo justifique.” La justificación que mermará el pudor de ofensa comenzará a generarse de manera natural durante el ejercicio esgrimístico, pues con la exposición sostenida al asalto y a la repetición de este, el agente desarrollará un antagonismo puntual y eventual hacia su opositor paciente, en base a la observación de intención ejecutiva en su contra. Por tanto, el pudor de ofensa irá desapareciendo o minimizándose conforme se observa la oposición al interés propio y la posibilidad de pérdida, ya sea de la integridad propia o de los intereses particulares en los que se basa el asalto. “El pudor de ofensa se irá disipando con la exposición a la oposición activa.” El pudor de ofensa estará fuertemente ligado a la percepción de peligro y al miedo percibido. Por ende, se generará la proporción entre esto de manera inversamente proporcional. “A mayor peligro percibido, menor pudor de ofensa.” Por tanto, en un ejercicio doméstico de las armas, en que no exista un interés genuino en ofender al opositor, un individuo agente estándar precisará de un condicionamiento previo para ser capaz de expresar todo su potencial técnico desde el inicio, en particular, aquellos rasgos que permitan desarrollar una eficiente y funcional obra ejecutiva. Así pues, dicho sujeto agente deberá preparar y ejercitar su cognición y fisiología para ser capaz de ofender al paciente cuando se presente la oportunidad y/o necesidad, sin demora y sin dar lugar a generar un proceso consciente para vencer el pudor de ofensa, que pueda retrasar o entorpecer la obra. “En un asalto doméstico, el agente deberá condicionarse previamente para poder desarrollar la totalidad de su potencia ejecutiva desde un inicio.” Este condicionamiento, que permita adaptarse a al asalto con la mayor brevedad, podrá estar generado de dos maneras previas: Condicionamiento para la justificación del asalto de manera consciente: Para generar el condicionamiento de manera consciente, el agente deberá comprender y conocer en profundidad las motivaciones para el asalto. Esto deberá ser reflexionado sin condicionamiento emocional, pues las emociones entorpecerán considerablemente la obra absoluta, consiente y serena. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 807 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Se deberá reparar en los puntos en los que agente y paciente difieren, ya sea en la técnica o intereses, centrándose en ello para magnificar la percepción subjetiva de antagonismo. Adicionalmente, se podrá usar el potencial emocional del agente, pues este poseerá la capacidad de activar el sistema simpático, preparando la fisiología para el contacto y/o asalto. Para condicionar con eficiencia al agente, por medio de sus emociones percibidas, deberá ser usado el arte, concretamente la música y/o el cine. Se expondrá o se le hará recordar al agente obras musicales con un alto sentido épico, rica en recursos percusivos, de notable subdivisión rítmica y armonías basadas en cadencias rotas y con tensiones, orquestadas para instrumentos de viento metal y coros. Los estímulos musicales, por medio de dichos timbres, tendrán un fuerte efecto sobre la motivación del agente, dado que general y tradicionalmente están ligados a la superioridad en la aplicación de la fuerza y al éxito en ello. En caso de usar el condicionamiento por medio de la imagen, para obtener un pretendido estímulo, se mostrarán escenas con narrativa, de actos heroicos, donde un sujeto supere dificultades obvias, con esfuerzo, mientras hace uso de su técnica adquirida. Todo ello dará lugar a que desde un primer momento, el agente esté dispuesto y preparado para el desarrollo de su técnica esgrimística, sin condicionantes y desde el comienzo de la actividad. Condicionamiento para la justificación del asalto de manera inconsciente: Para condicionar a un agente, de manera inconsciente, para que pueda enfrentar con plenitud un enfrentamiento, habrá de generarse un condicionamiento previo. Este condicionamiento podrá tener lugar por medio de la exposición a estímulos positivos ante la inminencia del comienzo del asalto. De esa manera el agente tenderá a notar una predisposición fisiológica cuando detecte ciertos patrones, previamente condicionados en el entrenamiento. Este condicionamiento se podrá llevar a cabo al alagar aspectos del agente realmente implícitos en su técnica o desarrollo esgrimístico, durante el comienzo de los asaltos de entrenamiento o sparring. Igualmente, podrá tener lugar al hacer que el sujeto agente tenga éxito en los primeros asaltos del sparring, donde una figura de entrenador aparentemente se imponga de manera rotunda durante esos estadios iniciales de la sesión. O sea, que se facilite el éxito en los primeros asaltos de un sparring, en los que el opositor se muestre exageradamente contundente. Además, el uso contenido, sensato y formal del arma y del iai con la que se dispondrá en el medio, hará que el agente quede condicionado por el mero hecho de notar el fulgor de la hoja frente a sí. Dando lugar con ello a la expresión más sencilla y eficiente de condicionamiento. Será importante entender que el condicionamiento inconsciente del agente deberá ser tutelado y monitorizado por una figura de autoridad con experiencia docente probada, notable e insigne, pues determinará en gran medida la manera de afrontar situaciones de estrés a las que se pueda enfrentar el sujeto en cuestión, dentro y fuera del contexto doméstico. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 808 - La sublimación emocional paciente: Conociendo los aspectos más fundamentales que condicionarán y repercutirán en la psicología del tirador en asalto, dentro o fuera del duelo, será necesaria la conjugación de estos para la optimización en la aplicación y explotación en el paciente. Se tendrá, por tanto, que evitar la exposición propia a dichos aspectos condicionantes y disponer al paciente para aumentar la repercusión sobre el ejercicio de su esgrima. La evolución en el condicionamiento de un tirador, que es expuesto a la superioridad del opositor, posee un orden concreto. En un principio, un tirador resulta opositor, con cierto pudor de ofensa. Tras ello el tirador pierde el pudor de ofensa ante la obvia oposición y necesidad de conservar su integridad. En un siguiente lugar, conforme la oposición lo supera, el tirador comienza a desesperar, ante la aparente incapacidad para superar las dificultades. Por último, el tirador termina por desistir en el empeño de opositar, pues se entiende en total y absoluta desventaja y sin posibilidad alguna de superar la oposición. Es en este último estado del paciente donde el instinto le dicta que es más eficiente la colaboración que la resistencia. Oposición con pudor – Oposición sin pudor – Desesperación – Desesperanza Será la sublimación emocional del paciente el máximo exponente del uso consciente de estos condicionantes psicológicos, que tendrá una especial relevancia en duelo. Sublimación emocional paciente: “La sublimación emocional paciente es el fenómeno psicológico producido en un individuo paciente, que ante la soberanía y superioridad de su opositor agente, lleva su estado psicológico de no tener condicionamiento notable a ser directa y profundamente condicionado por la desesperanza, sin pasar por un estado intermedio de desesperación.” Explicado de otra manera, la sublimación emocional es el fenómeno que se produce en un tirador que pretende la oposición, con o sin pudor de ofensa, que al entender una superioridad inabarcable en su opositor, genera un condicionamiento psicológico y emocional de desesperanza, directamente, sin transitar por la desesperación, producto de su percecpción subjetiva y de la desestimación de la posibilidad de éxito. La sublimación emocional tendrá lugar cuando un agente se muestre u obre de una manera claramente superior ante su opositor paciente, haciéndole entender a este su incapacidad estadística de obtener la victoria del duelo. “El génesis de la sublimación emocional radicará en la existencia de un alto contraste entre lo esperado y lo observado, quedando como recurso fundamental la manifestación de la soberanía agente como evento inesperado para el paciente, pretendiendo la sublimación de este último.” La sublimación emocional puede ocurrir en el primer momento de un asalto inicial, dejando clara el predominio agente. No obstante, también puede tener lugar en un momento del duelo en que el paciente note un cambio brusco y un alto contraste, entre el comportamiento del agente presentado hasta ese punto y el subsiguiente. Esto producirá a un discordancia que hará que un paciente, que está poco o nada condicionado por la presión propia del duelo, pase instantáneamente a una posición de total indefensión ante un opositor agente obviamente superior y plenamente decidido y determinado a resultar implacable, que no se había revelado como tal, y que por tanto, resulta sorpresivamente soberano, no dando la oportunidad de concienciarse de ese hecho. El agente que pretende la sublimación del opositor, habrá de ser un tirador altamente experimentado y diestro, poseyendo de esta manera una herramienta para evitar la reacción del paciente al notarse TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 809 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA condicionado. Pues dicho paciente, si nota paulatinamente el crecimiento del rendimiento de su opositor agente, podrá ser consciente de su condicionamiento en el duelo y evitarlo, o por otro lado, no ser consciente de él y que así le afecte en una menor medida. También podrá ser que un agente falle en sublimar a su paciente, dando con ello lugar a la desesperación de este último, haciendo que se convierta en un opositor impredecible. “Únicamente se deberá pretender la sublimación del paciente cuando se tenga certeza del éxito, de lo contrario, se podrá crear una oposición más compleja de enfrentar.” Conforme un paciente está inmerso en un duelo en que ha sublimado, se acomodará a esta situación, y progresivamente recuperará el instinto de prevalecer. Esto hará que el efecto total de la sublimación tenga una duración limitada, que será proporcional y quedará dependiente de la resiliencia del paciente, haciendo que a mayor resiliencia, menor tiempo de adaptación precisará un sujeto paciente para acondicionarse a su sublimación. Cuando el paciente resulte ser un sujeto profano, la sublimación será considerablemente más compleja, pues el agente tendrá que recurrir a efectismo y recursos ajenos a la disciplina esgrimística para afectar a la percepción que el paciente tiene de él. Esto se debe a la incapacidad del paciente profano para entender, detectar o comprender la profundidad y peligrosidad de los elementos técnicos esgrimísticos que un agente podría usar, para demostrarse realmente superior en un asalto o duelo. Lingüística aplicada: El ser humano se caracteriza por disponer de una compleja estructura encefálica, con áreas muy desarrolladas de su cerebro, en comparación a otros cordados, que están específicamente destinadas al uso del lenguaje y comunicación, independientemente de la forma en la que lleve a cabo esta, con especial énfasis en la verbal. Tanto es así, que existe el actual debate científico sobre si la cognición y el potencial intelectual se debe, en parte, a la capacidad que le otorga el lenguaje para organizar ideas, conjugarlas, sintetizarlas y proyectarlas. Según la primigenia idea de Immanuel Kant, la capacidad de conocer, propia de los seres humanos, acaba siendo un elemento lingüístico. Los individuos recibirían de su contexto la información empírica, que traducirían a una lengua abstracta compuesta por las experiencias vividas, y que posteriormente quedará traducida a una lengua hablada, con pretensión de extender lo comprendido a otros individuos ajenos a nuestra mente. Así se establecen las bases de la gramática generativa. Noam Chomsky, plantea que los humanos tenemos una gramática establecida en la mente de manera innata y relativamente común. Es por ello, que individuos de origen distinto y desarrollados en ambientes variados, tendrían el mismo potencial de expresión verbal, y por encima de ello, oral. Se sustenta en esto mismo, el hecho de que la lengua materna establece el sustrato sobre el que otras lenguas se adquieren como habilidad. De esta manera, cuanta más lenguas hable un sujeto y más cercanas estén estas a ser entendidas como materna, por ser aprendidas en su niñez, mayor facilidad tendrá de adquirir lenguas nuevas. Así mismo, queda postulado y en evidencia empírica, que esto afecta a la fluidez y exactitud en la traducción, pues la estructura mental que subyace a las lenguas es relativamente paralela y/o similar. Por medio de la configuración y concepción de la esgrima como un lenguaje, con sus conceptos estructurales ordenados como semánticos, sintácticos e idiomáticos, se facilitará la comprensión espontánea de sus elementos subyacentes a la biomecánica, que son conformados por la intención, la comprensión del opositor, las dinámicas implícitas en la obra, la geometría que sustenta la hipótesis de la obra, entre otro muchos elementos. “Entender la esgrima como un lenguaje agilizará su comprensión, desarrollo y aplicación.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 810 - Aprovechando esto para la optimización y profundización en los aspectos presentes en la psicología de un tirador, la Esgrima Láser hace uso del potencial residente en esas áreas del cerebro destinadas a la comunicación, por ser de las más relevantes y potentes de las que dispone el Homo sapiens, trasfiriendo la labor y esfuerzo de conjugación de los elementos aislados a un ámbito en el que esta especie es especialmente hábil, optimizando de esa forma la manera en la que se organizan, se adquieren, se practican y usan las ideas. “Al entenderse la esgrima como un lenguaje, se aumenta el potencial cognitivo disponible para coordinar los eventos.” De esta manera, los aspectos universales encontrados en la obra esgrimística, son ordenados según una jerarquía lingüística, en la que cada uno de los elementos que constituyen la intención del agente y el análisis del paciente, se ubican en su ámbito concreto. Esto dará como resultado la concepción de la frase de armas agente como un elemento destinado a comunicar la ejecución al paciente, enfrentándose así a dificultades particulares, propias y comunes del lenguaje: - Se habrá de poseer la idiomática, los términos, expresiones o conceptos correctos y básicos, compatibles entre ambos tiradores, sea por repertorio léxico o por el idioma usado. - Se ordenará por medio de la sintaxis los elementos idiomáticos para crear coherencia a un mayor nivel, en la que interaccionen las acciones y obras propias con las del opositor. - Se enfrentará, con la semántica y la concordancia de lo expuesto, las dificultades impuestas por la perspectiva ajena del interlocutor, y en ocasiones la falta de interés de este en una opinión distinta. En síntesis: Por medio del uso de la esgrima como un lenguaje, pretendiendo hacer uso marcial del potencial cognitivo destinado a la comunicación, se aumentará la velocidad de los procesos que intervienen en la observación, en la comprensión de lo observado, en la decisión de la reacción y en la aplicación de la técnica esgrimística. “Entender como conceptos lingüísticos a las obras, el orden, la intención y el contexto de estas, facilitará la subdivisión de los procesos cognitivos, aumentando el potencial para procesar la información, agilizando el aprendizaje y haciendo más eficiente la aplicación.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 811 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Comprensión lingüística de la obra: Tal y como ocurre en la comunicación oral y escrita de un idioma, las frases de armas han de tener una jerarquización ordenada de sus distintos estratos, pues será cada uno de estos los que le atribuirán la función final de obtener el éxito en la transmisión de ideas. Cada uno de esos niveles y/o estratos que configuran la comunicación son: la idiomática, la sintaxis y la semántica. Aportarán, cada uno de ellos, un sustrato digno de estudio, pues al igual que en la comunicación por medio de una lengua, en la esgrima también existen como elementos funcionales: Idiomática: La idiomática es aquel repertorio de elementos básicos a usar, su geometría y su dinámica, de manera independiente u organizada entre sí. Sintaxis: La sintaxis es la forma de ordenar los elementos, que aportará matices al la función particular de cada uno de ellos. Semántica: La semántica es el conjunto de la intención y propósito a conseguir. Gracias a la comprensión ligüistica de lo acontecido en el asalto, se podrá entender la eficiencia o ineficiencia de lo obrado. Así será que para la expresión funcional y eficiente de una semántica determinada, se deberán de hacer uso de una serie de recursos concretos en un orden determinado. “La máxima eficiencia en lo obrado quedará establecida como unos recursos idiomáticos, que adquieren potencia en base a su orden y articulación, para obtener una coherencia total con la intención del agente.” O sea que, teniendo en cuenta su estructura lingüística: “La obra más eficiente será aquella que, con el mínimo de elementos, ordenados en el orden coherente, obtienen el éxito en lo pretendido.” De esta manera, se puede entender que la técnica esgrimística es un lenguaje, que con una organización sintáctica de unos elementos idiomáticos, pretende hacer entender la intención ejecutiva del agente a un paciente que se opone a tal hecho. “La esgrima es un lenguaje, eficiente en su intención de comunicar la intención ejecutiva, minimizando la exposición del usuario.” Idiomática: “La idiomática, también concebida en su estudio académico lingüístico como “morfología”, circunscribe y da nombre al conjunto instrumental de recursos de los que dispone un tirador, que previamente ha aprendido, automatizado, adaptado y conjugado, independientemente de la naturaleza de estos.” A nivel lingüístico, la idiomática hace referencia a los elementos y partículas, habitualmente llamados palabras, fonemas o sonidos aislados, que dan lugar a unidades de significado independientes y completas, que podrán ser posteriormente organizadas para complementarse. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 812 - Esta capacidad está estrechamente relacionada con la actividad neuronal en el área de Broca, en la tercera circunvolución frontal del hemisferio izquierdo del encéfalo humano, que aparenta ser la encargada, junto a otras áreas, de atribuirle al sujeto la capacidad de ordenar fonemas para crear palabras, y posteriormente, oraciones. Esto es conjugable y aplicable a la esgrima, desde una perspectiva en la que se entiendan las obras y acciones implicadas en una frase de armas, como fonemas o palabras que la constituyen, y que apelarán a un significado concreto dentro de esta, configurando entre ellas un todo, llamado obra. “La idiomática comprende los aspectos biomecánicos, geométricos y dinámicos de los que se compone una obra.” De este modo, un tirador con un amplio repertorio idiomático, tendrá herramientas técnicas, geométricas, psicomotrices y cognitivas para la resolución y instintiva de la mayoría de los eventos emergentes. De este modo, gracias al repertorio idiomático, el ciclo OODA se verá agilizado, haciendo más fluido el proceso cognitivo entre la fase de decisión y acción. A su vez, el repertorio técnico esgrimido y dispuesto en el asalto arrojará luz sobre la intención y carácter del usuario. Se dará lugar así a que un agente pueda hacer un estudio profundo psicológico y técnico de su paciente, por medio de la recopilación de información asociada a su repertorio técnico. Esto a su vez, influirá sobre la comprensión de lo observado, haciendo más rápida la fase de orientación de la cognición. No obstante, estos recursos idiomáticos habrán de tener un orden concreto, que aportará o magnificará el poder de hacer al elemento idiomático coherente con la semántica. Este orden será la sintaxis. Sintaxis: “La sintaxis es la forma de ordenar los elementos con la pretensión de que cumplan con la intención.” La sintaxis hace referencia a la capacidad técnica de un tirador para ordenar los módulos, acciones y obras de una frase de armas, de manera eficiente y que resulte coherente con su intención semántica, así como para obrar, teniendo en cuenta la concordancia psicomotriz entre aquello pretendido o llevado a cabo. Un tirador con gran soltura sintáctica entenderá sus recursos idiomáticos y será capaz de obrarlos en el tiempo exacto, en el orden necesario y en la disposición correcta para obtener la mayor eficiencia posible, así como para mantener la potencia de obra. Es así que la sintaxis ofrece la capacidad de interaccionar con el opositor paciente, ordenadamente y a favor del propósito propio, atendiendo a sus acciones y obras, haciendo coherente la elección de recursos por parte del agente. “La sintaxis posibilita la coherencia de lo obrado por el agente con lo obrado por el paciente.” La sintaxis, por medio del uso de unas reglas anteriormente conocidas, al igual que en un lenguaje o lengua concreta, atribuye un sentido u otro a un conjunto de fonemas o palabras, en este caso partículas, acciones u obras, las cuales ya tenían sentido de forma independiente, y que gracias al uso de las herramientas sintácticas, pueden ser combinadas para nuevos usos. “La viabilidad de un recurso obrado sin sintaxis con el opositor será dependiente de factores ajenos e incontrolados.” El sujeto que no disponga de una sintaxis sólida, sufrirá de la incapacidad de obrar con previsión, de responder de forma eficiente a la obra paciente y/o tendrá dificultades para la continuación de la obra propia. “Será la coherente sintaxis de los elementos idiomáticos aquella que dará lugar a la semántica de la obra.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 813 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Semántica: “La semántica, implícita en la Esgrima Láser, hace referencia a la capacidad técnica y/o cognitiva agente, de obtener la coherencia, entre las frases de armas, obras y acciones, con el sentido intencional que pretende darles.” Este fenómeno parte del área encefálica llamada circunvolución angular o área 39 de Broadmann, que experimentalmente parece ser la responsable y destinada a organizar la memoria episódica y semántica, sobre todo, en el desarrollo y ejercicio de la abstracción matemática, lectoescritura, así como en la atención y concepción espacial. Un tirador con gran capacidad semántica, obrará sus acciones teniendo claro cual será la función de estas dentro del asalto o frase de armas, entendiendo los pormenores dimensionales y las consecuencias, pues tendrá control del potencial residente en cada una de ellas, comprendiendo las implicaciones de su uso. “Una misma acción u obra, con una misma geometría y dinámica, podrá adquirir una semántica distinta dependiendo de su sintaxis.” Esto también ofrecerá la posibilidad de leer al paciente en su intención y en su disposición, entendiendo si posee interés en mantenerse defensivo, dispositivo o resultar ejecutivo, pese a no ser evidente dicha actitud. “La concreción de la semántica de la obra propia y ajena será necesaria para la elección de los elementos idiomáticos y establecer su orden.” El individuo que posea una escasa resolución semántica obrará de forma desmedida, sin coherencia con su intención propia, con un alto compromiso técnico implícito y al margen de la expresión paciente. La semántica ordena el asalto y establece así una estratificación respecto a los elementos usados en él. Ejemplo de esto es que una frase de armas se genera con obras de un agente contra un paciente, respuestas de este paciente al agente, y cierra con un lance ejecutivo como punto y final. La semántica atribuirá sentido y finalidad a una obra determinada, a través de su caso, siendo este el rasgo del que dependerá el propósito de lo obrado. El debate esgrimístico y su paralelismo con la dialéctica: El debate esgrimístico recibe su nombre del momento en que los tiradores disputan la propiedad de un medio, habitualmente el proporcional en su zona de sombra, a través el uso de la técnica esgrimística aplicada dispositivamente al control de la obra paciente. “Entendiendo la esgrima como un lenguaje, el debate emergerá del interés de ambos tiradores por comunicar al opositor su intención ejecutiva mientras pretenden quedar a salvo.” Ambos tiradores pretenden obtener la propiedad del medio debatido, intentando no exponerse a la ejecución del opositor, concibiendo y haciendo uso idiomático de frases de armas y obras, que contraponen sintácticamente la disposición y pretensión del otro, dando lugar con ello, a un constante flujo de obras y respuestas, que resultan en creación y concatenación de frases de armas, con intenciones semánticas varias. “El debate esgrimístico tendrá lugar con el proceso de tesis, antítesis y síntesis.” En el debate, el agente obrará como tesis de su éxito, mientras el paciente pretenderá la antítesis de ello, ya sea para inhabilitar la obra agente o para usarla a su favor. Tras ello, la síntesis de lo ocurrido será el éxito o el fracaso, proveyendo esto de datos, información y conclusiones que asistirán a ambos tiradores en obras o asaltos futuros. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 814 - El debate esgrimístico se compondrá de: Tesis: Argumentos agentes contra el paciente. Antítesis: Argumentos paciente contra la tesis agente. Síntesis: Conclusiones de lo acontecido, que posibilitarán el aprendizaje y crecimiento de los implicados. Dentro del debate, cada uno de los recursos semánticos, sintácticos o idiomáticos serán denominados argumentos, quedando así el verbo “argumentar” como símil contextualizado del esfuerzo proactivo por ser coherente con la intención de la obra, sea esta la de mantenerse defensivo, dispositivo u ofender al paciente con la ejecución o supresión. Dichos argumentos estarán siempre al servicio de la lógica y la razón, sujetos a la eficiencia del desarrollo técnico esgrimístico, pues de otra forma, no darían lugar a una obra coherente a la intención. Es claramente evidente el paralelismo entre un asalto esgrimístico entendido como dialéctico y una discusión argumentativa y crítica por medio del lenguaje oral. De esta manera el análisis de aquello acontecido será más amplio, profundo y familiar, ampliando así los límites del análisis táctico, únicamente fundamentado en conceptos estrictamente técnicos, que no hacen referencia al estado o disposición psicológica del tirador. “El ejercicio esgrimístico entendido como debate dialéctico hará más eficiente la adquisición de conocimiento de sus intervinientes.” Haciendo un paralelismo entre la dialéctica en el contexto del debate, el intercambio de ideas enfrentadas y el ejercicio esgrimístico, se puede entender que la intención dispositiva será la más eficiente, siendo esta un paralelismo con la interrogación en un debate. En dicho debate, la pregunta agente hacia el paciente, expondrá a este último a responder, por lo que tendrá que dar una respuesta coherente, exponiéndose a la posibilidad de no conocer la respuesta o a errar en expresión. Esa pregunta, una vez formulada por el agente, no expondrá a este, pues simplemente habrá puesto en desventaja a su paciente, cosa que el agente podrá aprovechar para imponer su argumento ante la debilidad paciente. “El debate, eficientemente sostenido y dominado, es aquel en que un agente genera unas preguntas, basadas en la curiosidad genuina, que conducen al paciente a verbalizar sus argumentos, recapacitar sobre ellos y entender sus carencias, y que con ello, quedará expuesto y a merced de una conclusión agente.” En esencia, un debate esgrimístico, habrá de ser elegantemente concluido a favor del agente, por medio únicamente de su intención y obra dispositiva, culminada como ejecutiva. Esta intención dispositiva agente, debidamente conducida y conjugada con el contexto, deberá conseguir que el paciente quede sometido y amenazado por su propia comprensión de lo acontecido, quedando de manifiesto su capacidad o incapacidad para obrar de forma segura, en contra del agente. También, el paciente podrá actuar de manera incoherente con lo propuesto dispositivamente por el agente, llevado por su intención ejecutiva o estrictamente defensiva, lo que le expondrá y someterá a la voluntad del agente, que mantendrá la iniciativa. Por tanto: “El debate esgrimístico, eficientemente sostenido y dominado, es aquel en que un agente genera una sucesión de obras dispositivas, coherentes con su intención, que forzarán al paciente a obrar en consecuencia, quedando potencialmente expuesto a la ejecución agente.” En caso de que un agente presente durante el debate argumentos sin una lógica asociada que los sostengan, serán considerados como falacias técnicas. No obstante, estos recursos técnicos esgrimidos TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 815 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA podrán tener su utilidad, mas no cabrán en una obra elegante, pues el éxito generado por su uso será producto del demérito técnico del paciente, y no de la superioridad agente. Por ende, la eficacia de estas falacias estará sujeta a factores ajenos al control de aquel que las obre. Simplificación de la dialéctica esgrimística para la fácil comprensión y aplicación práctica: - Se entenderá el éxito ejecutivo agente como una información que transmitir y demostrar al paciente. - La dicha información la pretenderá transmitir el agente, por medio del uso semántico de unas obras, que adquirirán un sentido determinado, dependiendo de la intención y orden con la que estén llevadas a cabo y del contexto concreto respecto a la interacción con el paciente. - La interacción coherente entre obras agentes y pacientes compondrán la frase de armas, teniendo lugar un debate, sostenido en la intención de comunicar y demostrar el éxito ejecutivo. - Las obras agentes, serán las unidades de información que compondrán el argumento a usar, para obtener el éxito en la comunicación. - Las obras pacientes, serán las unidades de información que compondrán el contraargumento del paciente. - Las obras ejecutivas serán entendidas como intentos de conclusión e imposición de la idea. - Las obras dispositivas serán entendidas como preguntas formuladas. - Las obras defensivas serán entendidas como recursos con los que un paciente pretende extender o demorar el debate sin obtener una conclusión. - Las acciones, partículas y módulos, serán las unidades mínimas que configurarán las obras, quedando como los elementos con los que generar la comunicación, y que sin ser organizados y dispuestos con una intención, carecen de sentido. En síntesis: “Se pretenderá comunicar o demostrar al paciente el éxito ejecutivo agente, por medio del uso de argumentos, generados por la semántica que adquirirán unas obras, compuestas a su vez de elementos idiomáticos y ordenadas con una sintaxis. Dichos argumentos podrán ser contraargumentados por el paciente, que también podrá tener su propio mensaje que comunicar al agente.” La neurolingüística aplicada: En un entorno esgrimístico práctico, es preciso mantener la atención generalizada y no enfocada a un determinado concepto, situación o patrón identificable. Así pues, desde el punto de vista lingüístico, conocer y estudiar psicológicamente las distintas capas de cognición de las que se compone la obra, proporciona una mayor velocidad en el proceso de lo acontecido. Por ende, la percepción de los eventos, es automáticamente complementada por la línea de pensamiento propio, que facilitará la adaptación a aquello que rodea al tirador. Aplicación semántica: La semántica hará al tirador agente entender la primera capa de cognición presente en su intención y lo asistirá en el proceso de estudio y práctica, para la identificación de patrones presentes en la decisión de la obra propia y en la reacción a la obra paciente, posibilitando de esta manera, el rápido reconocimiento de eventos, que le habilitarán a responder antes de tiempo o a tiempo. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 816 - “Conocer la semántica facilitará la expresión propia y facilitará el acceso a la comprensión de la expresión ajena.” Testigos semánticos de ejemplo: - Proyección de planta, afirmación o rectitud característica, que presentará recurrentemente un tirador con una determinada intención. - Lectura de las acciones previas y posteriores a contactos, que posibilitarán a un agente a conocer los límites y modos de interactuación de su paciente. - Estudio de los casos de la obra y los testigos que alertan de ellos, tanto desde el punto de vista propio como ajeno, ya sea para evitar ofrecer la faz real o para entender la faz ofrecida por el paciente. Aplicación sintáctica: La sintaxis proveerá al tirador de una herramienta fundamental para entender los procesos propios que le llevan a actuar, instintiva o conscientemente, de una determinada manera ante estímulos ofrecidos por su paciente. Tendrá una repercusión profunda, al momento de la preparación y estudio, en la reparación de aspectos no comprendidos o interiorizados, resultando en una mayor capacidad de llevar a la obra a un estado en que sea más compatible con las acciones subsiguientes o anteriores. La sintaxis mejorará significativamente, por ende, la capacidad de entender las limitaciones del paciente, desde el punto de vista de la previsión de la obra y la continuación de esta. Además, se hará más instintiva la respuesta a tras tiempo ante lo sucedido, pues se tendrá familiaridad con los mecanismos de corrección, reparo o aborto de obras que están siendo actuadas. “Conocer la sintaxis y tenerla presente en el momento de obrar hará aumentar la coherencia entre la obra paciente y la obra agente, magnificando la velocidad en los procesos deductivos y electivos dentro del asalto.” Testigos sintácticos de ejemplo: - Capacidad agente o paciente de mantener una obra de moción constante y previsión de su trazada. - Capacidad de corrección, reparo o adaptación de las acciones llevadas a cabo. - Distribución eficiente de la lógica detrás del movimiento del arma previo y posterior al desplazamiento agente, que dará a entender la coherencia en su uso. Aplicación idiomática: Será la idiomática, entendida como morfología de la obra, la que determinará el repertorio de recursos disponibles para un tirador, la capacidad de llevarlos a cabo y la velocidad y eficiencia en su adaptación. Por ende, aplicado a la lectura de un paciente, arrojarán luz sobre su preparación técnica previa al contacto, precisión de movimiento y entendimiento de sus rasgos biomecánicos propios. La comprensión de la idiomática facilitará la separación de conceptos aparentemente unidos, y proveerá al agente de una más eficiente lectura paciente, basada en que no es lo mismo actuar de forma adecuada que con los medios adecuados. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 817 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Será así como se diferenciará, obrar recursos perfectamente aprendidos o controlados, de escoger correctamente el momento de llevarlos a la obra. Cosa que, en perfecta consonancia, determinará dramáticamente la utilidad de los recursos dispuestos. “La idiomática permite el conocimiento de la geometría y dinámica propia de cada obra, haciendo más eficiente su disposición.” Testigos idiomáticos de ejemplo: - Afirmación o defensa correctamente adaptada y medida. - Acción del arma propia eficiente en su energía impuesta, movimiento y trazada. - Obra de compases ceñidos a la mayor elegancia biomecánica. La especificidad del vocabulario académico: En la Esgrima Láser, se usa una nomenclatura densa y proporcionadamente específica. Esto tiene como base la percepción humana y la capacidad de comprensión de su entorno gracias al lenguaje, con sustento en los estudios de E. F. Loftus y J. C. Palmer, centrados estos en la compresión de cómo se ve afectada la memoria y predicción humana por el significante y su significado aparejado. Se da lugar así a un conjunto de términos que delimitan marcadamente el significado de cada uno de ellos, dejando clara la diferencia entre matices implícitos en lo descrito. Esta lógica de aplicar un término para cada concepto, gracias a la dinámica cognitiva humana, aporta la capacidad de captar detalles a aquel que comprende y conoce la terminología, que para un profano, quedarán total o parcialmente fuera de su percepción o comprensión. “Un concepto será más sencillo de identificar una vez disponga de un nombre específico.” Así mismo, es crucial el significante para el significado que se le atribuye a un concepto concreto. De esta forma, el receptor de un mensaje es propenso a alterar o matizar la información implícita según las palabras usadas en ello. Atenderá esto a la preconcepción y particularidades que se le atribuya a cada significante por la experiencia personal o por el uso habitual de las palabras. De esta forma, cuando se usa en la Esgrima Láser terminología clásica, se hace con la intención de atribuir matices a un concepto, en base al uso original de la palabra, que facilitan la catalogación y que pueden ser a su vez comprendidos por esgrimistas ilustrados o por la generalidad de la sociedad. Se puede dar el caso, que un concepto tenga un significado universal, entendido por cualquiera o por un practicante profano, y que tenga matices adicionales para un conocedor del vocabulario específico. “La terminología clásica permite tanto apelar a un concepto como nutrirlo de significado procedente de su etimología.” El proceso por el cual se adquiere la información de lo acontecido en el entorno está fuertemente ligado al conocimiento de este, en el caso que nos atañe, por medio del vocabulario. Por ello, para un conocedor del vocabulario específico de la Esgrima Láser, será mas sencillo apreciar in situ conceptos implícitos, ya sean comunes a otras disciplinas o específicos de esta, pues esos conceptos responderán a los matices atribuidos o diferenciadores de los términos usados. También, gracias a los matices involuntarios que aportan las palabras, se proveerá al conocedor de la nomenclatura de una herramienta para comprender, de forma automática, sutiles diferencias y matices implícitos en aquello que ocurra, dentro del asalto o fuera de él.
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