TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 818 - Concretamente en asalto, el hecho de atribuir nombre a una mayoría de los conceptos implícitos y llevados a cabo, hace que el tirador se mantenga activamente analítico con lo que acontece, con su potencial cognitivo consciente dedicado al análisis técnico de aquello que le atañe. Es por esto, que se minimiza la implicación emocional del tirador cuanta mayor fluidez tiene este para identificar los elementos técnicos implícitos, así como cuanto más de ellos sea capaz de comprender. Por tanto, será el uso de una nomenclatura específica y precisa la herramienta ideal para proporcionar esto. “A mayor vocabulario posea un esgrimista, mayor capacidad potencial y velocidad de análisis poseerá.” Así mismo, gracias a un léxico nutrido, se facilitará la adquisición y memorización fiel de lo acontecido, que gracias al vocabulario específico tendrá una mayor resolución, profundidad, solidez y rigor en el tiempo que sea recordado. Por último, se facilitará la comprensión a posteriori de aquello sucedido, pues los términos específicos usados para la descripción serán fácilmente conjugados y extrapolados para facilitar la reflexión o expresión. Será crucial esto para posibilitar una transmisión fiel de los recuerdos, vivencias, lecciones o aspectos técnicos particulares de la disciplina, ya sea en el ámbito informal o académico. “A mayor vocabulario, mayor facilidad para establecer recuerdos fieles de lo acontecido.” El respeto al potencial figurado del arma como fuente de condicionamiento: De manera figurada, el arma láser posee un potencial lesivo y destructivo de una consideración superlativa. Será esto una herramienta fundamental para entender el protocolo de seguridad asociado, que no solo pretenderá evitar la frivolización de la disciplina y su causa instrumental, sino que dotará al usuario de un condicionamiento basado en la interiorización del peligro existente en el contacto con la hoja. “La seguridad del arma láser basada en su potencial figurado facilitará la formación del tirador, el desarrollo de la disciplina y la transmisión de los conocimientos.” Este condicionamiento aparecerá cuando, de manera sistemática, el usuario de un arma láser evite el contacto con la hoja ignita. Se generará un hábito en que, de forma recurrente, aquel que opere el arma comenzará a instalar en su subconsciente un análisis de cuando se produce la ignición. Tras ello, extenderá esa incomodidad a otros instrumentos, más allá de su propio control, entendiendo como incómodo el hecho de percibir la frivolización de la hoja por parte de un ajeno. Así, el diestro laserino evitará todo contacto con la hoja ignita, quedando condicionado ante su mera presencia, facilitando y arraigando esto la reacción subconsciente ante la oposición armada con un arma láser. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 819 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA Seguridad básica literal y figurada para el uso del arma láser: - Constante control de la posición y estado del arma portada, evitando causar daño a esta. - El arma será siempre tratada como si estuviese ignicta, y ello tuviese un potencial lesivo literal. - Se evitará el contacto involuntario de la hoja con cualquier cuerpo u objeto que no resulte un objetivo ejecutivo. - El arma, concretamente su hoja, se mantendrá ensayada mientras no esté desarrollando su función marcial. - Nunca se hará uso del arma bajo los efectos de alcohol u otras drogas. - Se evitará la exhibición del arma fuera de la práctica marcial o estrictamente operativa. Este procedimiento desembocará en un uso medido y controlado del arma, tanto fuera como dentro de un contexto académico y formal. A partir de ahí, el sujeto con atención a este particular, habrá condicionado su acción refleja, y con ello, su reacción ante el contacto con una hoja ignita. Por tanto, el ejercicio de la esgrima estará ahora vinculado a evitar de manera inconsciente e instintiva el tocado. Si este principio de respeto, está unido a una técnica interiorizada, las reacciones del tirador estarán siendo llevadas a cabo de manera automática, descargando su potencial cognitivo consciente y facilitando la elaboración de obras proactivas, que serán más eficientemente adaptadas a la situación emergente. El tirador con un interiorizado respeto y cuidado ante el potencial lesivo del arma: - Poseerá un amplio control sobre su propiocepción, minimizando con ello el peligro de error autoejecutivo. - Evitará con todo el potencial psicomotriz el contacto con la hoja opositora, llevando su desarrollo y ejercicio de la técnica laserina a un plano inconsciente y automatizado, de reacción refleja. - Evitará el error posible en la operación correcta del arma en duelo o cualquier otra dinámica de asalto donde se precise de un protocolo juzgado. “Si se le teme a la hoja ignita, se respetará a su portador.” De la relación con el entorno cotidiano: Desde el punto de vista psicológico, existirán actitudes que generarán patrones de conducta inconscientes y reacciones fisiológicas asociadas con la predisposición para la adquisición de conocimientos. De esta manera, para la optimización del aprendizaje y desarrollo se condicionará la relación del individuo con su entorno. Esto tendrá lugar por medio de seguir unas directrices sencillas, que marcarán su camino de instrucción y optimizarán el proceso, así como habilitarán y prepararán al sujeto para extender el conocimiento más allá de su persona. El respeto: El individuo, siendo estudiante de las armas o cualquier otra figura o grado académico, deberá tender al trato manifiestamente respetuoso hacia todo ser, sin ser necesariamente entendido como viviente. Esto será manifiesto en el caso del Furasshu, como máximo exponente académico de la Esgrima Láser. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 820 - Esto será así por ser cada elemento y cada vida una fuente de conocimiento, de la que cuando se tiene el entendimiento preciso, se podrá llegar a extraer información válida y aplicable, así como comprenderla. Se tendrá un trato especialmente cuidadoso, así como se tenderá a proteger a aquellos de los que posean pruebas empíricas de su experiencia vital. Esto último habilitará, a aquel que pretenda aprender, a disponer en su alrededor a individuos que incrementarán y optimizarán su crecimiento personal y esgrimístico. Cuando se apele a un individuo de probada experiencia, se usarán tratamientos verbales especiales, dependientes de la cultura en la que tenga lugar la relación. Esto tendrá lugar para manifestar este respeto a la persona como entidad de conocimiento, facilitar a terceros la identificación del individuo experimentado y generar un condicionamiento propio que permita y facilite la atención y la reflexión sobre las palabras y actos de este. “El respeto a la existencia será fuente de conocimiento universal.” La caridad: Se tratará siempre de aplicar el respeto en cualquier relación, independientemente de la diferencia entre los conocimientos poseídos o actitud del interlocutor, de forma coherente con el contraste existente. Esto facilitará que aquel que posea un grado de conocimiento considerable, resulte un ejemplo para su entorno. Igualmente y en sentido contrario, convertirá a aquel que no tenga una formación en una figura de la que poder extraer información valiosa. Así pues, se cumplirá con la palabra dada, en la medida en que las circunstancias lo permitan, siendo únicamente la empírica imposibilidad o ineficiencia práctica aquello que pueda hacer a un sujeto desistir de su empeño en realizar lo prometido. “La caridad agente hará que cualquier individuo paciente pueda ser fuente de conocimiento.” La representación: Será preciso dar una impresión pública coherente con la honestidad, respeto y reflexión. Esto facilitará la relación de los individuos profanos con el aquel estudiante de las armas, que haga una representación de sus principios. Se evitará por tanto, la frivolización del arma, el comportamiento irrespetuoso y la manifestación de principios inexistentes en el repertorio realmente atesorado. Esto forzará a la constante revisión epistemológica de lo sabido y lo actuado, proveyendo de herramientas para el control emocional y apertura a estímulos intelectuales. “La expresión coherente, honesta y humilde de la sabiduría y condición propia facilitará la relación con el entorno.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 821 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA La resiliencia como elemento compensatorio y de desarrollo: Resiliencia: “La resiliencia es la capacidad de un individuo para superar circunstancias traumáticas o limitantes.” Cuando un tirador se ve afectado por una eventualidad que desemboca en una condición limitante, se convierte en un individuo dificultado para llevar un desarrollo ajustado a la norma, por medio de los métodos habituales. Esto hará que haya de modificar su rutina, su estudio e incluso su perspectiva para adaptarla a su novedosa y/o diferente condición, proporcionándose así la continuidad y matización de lo ejercitado. Será esto fuente y oportunidad para obtener rasgos particulares, propios y diferenciadores en el ejercicio de la esgrima, antes, durante y después del asalto. Se precisarán, por tanto, de hábitos y usanzas adaptadas a la condición, que puedan soportar la desventaja posible y obtener un rendimiento sobresaliente en otro ámbito. Las adaptaciones y complementos del individuo de cara a minimizar su desventaja o a complementar su potencial se llamarán estrategias compensatorias: “Una estrategia compensatoria es aquel conjunto de recursos que se llevan a cabo para mantener la operatividad, el rendimiento y subsanar carencias.” Entre los resultados de la aplicación de las estrategias compensatorias pueden existir sistematizaciones de recursos de estudio, sobre los que no han reparado otros tiradores no limitados, por su naturalidad, cotidianidad o sencillez inicial. Las estrategias compensatorias darán lugar a una profundización en campos no explorados, que pueden marcar significativamente el crecimiento académico y el entendimiento de la actividad en su conjunto. Igualmente, las estrategias compensatorias, por tener su base en las carencias, darán lugar a la aparición de rasgos de estilo en la expresión del tirador, marcando la manera en la que lleva a la práctica los principios teóricos. “Las particularidades personales serán elementos de los que partirán las ventajas.” Gracias a la aplicación del pensamiento lateral, pueden aparecer soluciones más eficientes a problemas comunes, que por resultar obvios, no están suficientemente optimizados. En el aspecto biomecánico, cada uno de los impedimentos que puedan surgir sobre un individuo capaz, resolutivo y resiliente, tan solo representarán un cambio de perspectiva sobre la dirección y sentido a tomar para su compensación. Se conformará, entonces, un sujeto capaz de adaptar su técnica y disciplina a su condición. Y por tanto, entender los aspectos funcionales y disfuncionales de esta, pues toda condición lleva aparejada unos condicionantes que pueden resultar óptimos en su aplicación precisa y eficiente. “La limitación tan solo es una oportunidad.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 822 - Modelo del aprendizaje de competencia consciente: “El modelo del aprendizaje de competencia consciente, de Martin M. Broadwell, es un esquema que describe lo ocurrido en el proceso entre que un individuo tiene un primer contacto con una disciplina y llega a ser un usuario competente de esta.” Aplicando al contexto esgrimístico el modelo del aprendizaje de competencia consciente, se podrá determinar la manera en que un tirador progresará por cada una de distintas fases, de las cuatro existentes, aumentando la capacidad resolutiva en asalto y fuera de él. En esencia, el modelo describe la forma en que un sujeto, en el momento de su primer contacto, será totalmente ignorante de los factores implícitos de la disciplina que le atañe. Gracias a su desconocimiento, este será inconsciente de su incompetencia, pues no poseerá datos de su capacidad de resolución ni de los retos implícitos, así como carecerá de referencias de su posición en la escala disciplinar. Con el tiempo, debido a la exposición, la experiencia y el entrenamiento, dicho sujeto adquiere perspectiva sobre su situación, pudiendo finalmente alcanzar un nivel de destreza en que será resolutivo y totalmente competente de manera inconsciente, sin necesidad alguna de reparar activamente en lo obrado. Esto es aplicable a cada uno de los elementos que componen una disciplina, dándose recurrentemente el caso de que distintos conceptos aprendidos estén en momentos distintos del aprendizaje. Este modelo será una herramienta fundamental para orientar la autocrítica y facilitar el crecimiento del esgrimista, pues se podrá aplicar a conceptos tanto generales como particulares de la disciplina, auxiliando la comprensión honesta de los elementos disponibles, funcionales o disfuncionales, que habrán de ser determinados, estudiados, entrenados y puestos en práctica, aumentando considerablemente la capacidad resolutiva del usuario. “Entender el proceso del aprendizaje, lo facilitará.” Cada fase del modelo estará determinada, nombradas en base a la competencia en una tarea y la consciencia de ello. Inconscientemente incompetente: Esta fase del aprendizaje referencia a aquel que tiene contacto con una disciplina nueva, sobre la que no tiene conocimiento alguno. Este sujeto ni comprende, ni entiende el método para llevar a cabo algo concerniente a dicho ámbito. Por eso mismo, le resultará especialmente complejo determinar sus carencias propias a ese respecto, entendiéndose capaz de desarrollar la actividad, por no comprender los componentes y elementos necesarios para el éxito en ello. Al inconscientemente incompetente, la ignorancia le dificultará la concepción de los pormenores de la disciplina que desconoce, llegando a entender que resultará tarea sencilla adquirir los conocimientos para alcanzar ciertas metas, que de hecho, tenderán a no ser coherentes con la realidad. El lapso de tiempo que un sujeto permanecerá en esta fase del aprendizaje será determinada por distintos factores. Uno de los más importantes será la necesidad y/u obligatoriedad de aprender, haciendo que aparezca la imposición de observar, pues será dicha observación la que aportará datos para entender la incompetencia propia, haciendo al individuo consciente de ella. Cuanto mayor sea el apuro y la presión para desarrollarse, mayor será la atención prestada a lo observado, así pues, antes se abandonará la ignorancia. “La necesidad hace aprender.” La incompetencia inconsciente es la fase en la que más se tiende a criticar falazmente el trabajo u obra de otro, pues no se tiene conocimiento para entender la técnica, méritos, valor o contexto de aplicación del mismo. Normalmente, los profanos vulgares llanos y legos tenderán a estar en esta fase respecto a la Esgrima Láser, concretamente a la Destreza Sublime. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 823 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA El efecto Dunning-Kruger aparecerá potencialmente en sujetos que transiten por esta fase primaria del conocimiento. Conscientemente incompetente: Un individuo, en su aprendizaje, pasará de ser inconsciente de su ignorancia a ser consciente de ella, alcanzando a comprender la existencia de sus errores y comenzando a determinarlos. Se empezará a dar forma a los elementos disfuncionales de la técnica propia, así como se resaltarán aquellas cuestiones a resolver y se notarán las lagunas de conocimiento existentes. En este momento, se empezará a menoscabar la confianza propia, pues se verá la incapacidad de operar sin exponerse al error. Así pues, esta fase resultará crucial, pues se habrán de superar las dificultades resultantes de entender el esfuerzo necesario para llegar a ser plenamente competente. No obstante, un sujeto con criterio entenderá que el fallo forma parte del proceso de aprendizaje. Por tanto, se expondrá voluntariamente a ayuda cualificada, persiguiendo el conocimiento y pretendiendo llenar con información los huecos de su ignorancia. “La perspectiva de uno mismo aumenta con la exposición al fracaso.” La fase de en la que un sujeto es conscientemente incompetente dará lugar a aquella en la que es conscientemente competente por medio del análisis, desarrollo y/o la adquisición de técnica funcional. Conscientemente competente: La fase, en la que un sujeto es conscientemente competente, es aquella en que resulta ser funcional, pese a necesitar de su atención y concentración para llevar a cabo aquello que pretende. Se puede entender que un individuo conscientemente competente puede subdividir su acción en pasos o partes diferenciadas, enfocándose sobre ellos de manera individualizada, lo que facilitará el estudio, ejercicio y práctica de ello. El competente, que aún precisa de su consciencia y atención para serlo, ya puede considerarse suficientemente funcional en asalto, pese a no ser plenamente eficiente. Esto se debe a que el proceso consciente es significativamente más lento en generar la obra que un proceso inconsciente. Por tanto, el conscientemente competente tendrá una desventaja clara, principalmente en la dimensión temporal, ante un opositor que obre de manera inconsciente con un repertorio funcional, conjugado al contexto. O sea, que se puede decir que durante la fase conscientemente competente, un individuo podrá ser plenamente funcional en de una destreza concreta, si no se tiene en cuenta dimensión temporal, pues será esta la que limitará realmente la capacidad de operativa del sujeto. Esto es así dado que sin el condicionante del tiempo, un individuo podrá llegar a conclusiones o a culminar un trabajo de manera eficaz. No obstante, si el tiempo queda implícito, un individuo conscientemente competente, no cumplirá los lapsos que muy probablemente precise su desempeño. “El conscientemente competente estará en desventaja ante cualquier que obre más rápido que él, independientemente de la coherencia de dicha obra.” Adicionalmente, un sujeto conscientemente competente podrá quedar en desventaja ante un opositor que obre con velocidad suficiente recursos con escasa eficiencia. Esto se deberá a que el opositor tendrá ventaja temporal, dado que obrará ineficientemente, mas con una cadencia superior, lo que hará que el conscientemente competente no tenga tiempo para responder. “Con tiempo, observación y capacidad de proceso, todo tirador resultará funcional.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA PSICOLÓGICA- 824 - Durante el tiempo que un individuo pase en este estado conscientemente competente, estará más expuesto a la experiencia, pues será en gran medida consciente de lo que obra y tiene lugar, así como estará expectante ante los resultados, permitiéndole esto un aprendizaje sostenido. Adicionalmente, esta fase del aprendizaje será la ideal para generar la metodología y desarrollar los contenidos de lo que se pretenda comunicar, pues el sujeto será plenamente consciente de la influencia de cada uno de los condicionantes. En el proceso conscientemente competente será cuando aparecerán las dudas sobre la solidez del conocimiento atesorado, en parte condicionado por estar expuesto aún al aprendizaje activo. De este modo, se podrá dar lugar a desarrollar el síndrome del impostor, en que un sujeto autocrítico no es capaz de atribuirle objetivamente valor a su conocimiento o capacidad, dificultando la exactitud en la estimación de su competencia. Esta fase conscientemente competente dará lugar a la competencia inconsciente, por medio de la práctica y uso de los elementos técnicos en cuestión. Inconscientemente competente: El inconscientemente competente, obra de manera automatizada, manteniendo plena coherencia entre su propósito y los eventos emergentes, sin necesidad de enfocar su potencial cognitivo consciente en lo que lleva a cabo. Esto habrá sido logrado tras un proceso de aprendizaje profundo, en que ha conseguido instalar en su subconsciente respuestas concretas ante estímulos particulares. Además, será capaz de dar lugar a una improvisación adaptada al contexto imprevisto. Un sujeto competente de manera inconsciente podrá enfrentarse a situaciones complejas con una alta cota de presión, en dinámicas cambiantes e incluso con limitaciones considerables, pues dispondrá de estrategias y tácticas compensatorias, profundamente asimiladas, que le ayudarán a adaptarse a las distintas condiciones. Además, este tirador tendrá un control de su arma mayor que cualquier otro que esté en otra fase distinta del aprendizaje, y esto será debido a que el instrumento será concebido de manera similar a su anatomía, teniendo una mayor consciencia posicional sobre él. “La manera más eficiente de obrar será de manera instintiva con plena coherencia con los eventos emergentes.” El sujeto inconscientemente competente tendrá un control pleno de la disciplina en cuestión. Siendo así, obrará de manera espontánea e irreflexiva con una alta eficiencia y una profunda adaptación subconsciente al contexto. Esto le hará tener que volver al proceso conscientemente competente para explicar su metodología y procedimientos, pues no será plenamente consciente de los procesos cognitivos que tienen lugar, dado que se generarán de manera subyacente. Por norma, el sujeto que está en esta última fase del aprendizaje, tendrá cierto grado de tolerancia al estrés, pues la exposición constante al reto le habrá hecho normalizar el desarrollo de su disciplina. En particular, dicho tirador tenderá a ser naturalmente templado en asalto, demostrando una faz serena incluso en contexto de máxima tensión. Cabe destacar que existirán excepciones a esto, siendo posible que durante el proceso inconscientemente competente se den cuadros de estrés y aversión a la disciplina tratada. Estas excepciones pueden tener origen en la ineficiente control y gestión del estrés, generado en el gran volumen de asaltos en que el tirador experimentado haya intervenido. Igualmente y como contrapartida, el sujeto inconscientemente competente puede caer en el error de no entender los límites de su conocimiento, pues podrá descuidar su interacción con el contexto, debido a su solvencia y capacidad. Esto podrá dar lugar a que el sujeto se vuelva inconscientemente incompetente, en áreas ajenas, que él crea dominar sin conocer de su verdadera profundidad, pues se sabe competente en otras, que a priori le resultarían similares, desde su perspectiva de total o parcial profanía. Para resultar idealmente eficiente, un sujeto deberá hacer inconscientemente competente en la adquisición de la información contextual y de su opositor. De esa manera, será sólida la base de la obra, que será la comprensión del contexto, haciendo más sencillos los procesos de orientación, decisión y acción. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 825 -DE LA C AUSA P SICOLÓGICA En lo general del aprendizaje: Para que un sujeto transite por todas las fases del conocimiento, será preciso el entrenamiento constante y la exposición voluntaria al ejercicio de la disciplina. Adicionalmente, dicho proceso se verá aligerado por la figura del docente, que en su ejercicio formal, facilitará el crecimiento y hará más eficiente el desarrollo. “El método para alcanzar la excelencia estará ligado al entrenamiento y la preparación específica, así como la ilustración general y constante del sujeto.” El proceso para alcanzar la fase del inconscientemente competente se verá acelerado gracias a la adquisición de destrezas en otras disciplinas, pues con ello emergerán aspectos comunes y se generará familiaridad con el aprendizaje. Esto es aplicable a la esgrima, pues el tirador se verá auxiliado por cualquier otro conocimiento que pueda complementar lo entendido, llegando al punto de tener pleno control de la génesis del conflicto. “A mayor volumen de habilidades adquiridas, mayor facilidad para aprender otras.” ———— DE LA CAUSA FILOSÓFICA TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 829 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA La esgrima como concepto emergente: Como punto de partida, se entenderá que la esgrima es aquel grupo de conocimientos, que por medio de una metodología deductiva, emerge de la confluencia intencional entre distintas disciplinas y ciencias, orientadas a maximizar la eficiencia en el conflicto y/o asegurar la supervivencia tras él. “La esgrima es el conocimiento y técnica emergente de pretender el éxito ejecutivo manteniendo a salvo la integridad propia.” En la esgrima es requisito sine qua non la prevalencia de la integridad propia. Por ende, se entiende que no hay esgrima en la causa estrictamente ejecutiva, pues sería un acto de entrega absoluta, sin garantías de éxito, al no existir método para controlar aquello ajeno al agente. Igualmente, la defensa absoluta tampoco resulta ser un ejercicio esgrimístico, pues no se ha de desarrollar técnica específica para conjugar la salvaguarda del agente mientras pretende la herida al paciente. “No existirá esgrima en la obra estrictamente ofensiva, ni en aquella que únicamente pretenda la seguridad propia.” De esta manera, la esgrima como elemento técnico, tendrá su génesis en la necesidad de mantenerse seguro ante la obra del opositor paciente, mientras se permite la obra agente para el aprovechamiento de los errores del opositor. Por otro lado, la esgrima como actividad es aquella que tiene función preparatoria, en un contexto doméstico, donde se desarrollan y ponen en práctica las técnicas que emergen de su función. “La esgrima es la actividad doméstica preparatoria de donde emergerá la técnica asociada al uso eficiente de las armas.” La esgrima, como ejercicio doméstico y actividad preparatoria, se sostiene en el pacto implícito entre los tiradores de que cada asalto tendría figuradamente repercusiones potencialmente letales, que en el más ligero de los casos, generarían seguras lesiones a uno de ellos. “La esgrima surge cuando los implicados en la oposición entienden como doméstico el desarrollo y práctica de la técnica de las armas.” Por pretender ser un ejercicio seguro para los intervinientes, la esgrima se vale de instrumentos sin notable potencial lesivo, a los que necesariamente se le habrá de atribuir cualidades figuradas, siendo estas necesariamente entendidas por igual por todos los intervinientes, para resultar premisas sobre las que sostener una técnica que pueda auxiliar el aprendizaje de técnicas aplicables al ámbito no doméstico. “La esgrima se lleva a cabo con instrumentos domésticos específicos, que aumentarán la seguridad en la práctica, a los que se habrá de atribuir potencial figurado para resultar funcionales en el ejercicio común.” De no ser común en los intervinientes la perspectiva sobre los aspectos y potencial figurado del instrumental, la técnica esgrimística dará paso al aprovechamiento de las reglas sin miedo al fracaso, generando que los implicados obren sin pensar en las consecuencias de sus actos, perdiendo la pretensión de salvaguardar su integridad propia y anulando el origen de la esgrima: “Herir sin ser herido.” Por tanto: “La esgrima, es el ejercicio doméstico de las armas.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA FILOSÓFICA- 830 - Por la intención de conjugar el interés de resultar ejecutivo con la intención de mantearse a salvo del opositor, la esgrima se manifiesta como un recurso que aglutina todos los conocimientos posibles, pues tantos como se puedan poseer serán necesarios y útiles para perfeccionar el método y técnica emergente. La esgrima, tradicionalmente y en el presente, ha sido fuente y depósito de conocimiento sin igual, por ser aquello que ha preparar de forma plenamente funcional para situaciones críticas, con notable riesgo para la supervivencia. Esto ha de ser así tanto en el clímax de la formación, como en el momento más decisivo para la existencia de un individuo, que de forma literal o figurada, se exponga al deceso, lesión u otra repercusión derivara del contacto. Por esto mismo, desde tiempos lejanos, la disciplina marcial, tanto en el contexto militar como civil, ha pretendido la adquisición del máximo de información posible, elevándola al estado de conocimiento, teniendo como base la motivación máxima posible: la supervivencia. “La esgrima deberá estar sustentada y compuesta de todo el conocimiento posible, pues aumentará el potencial preparatorio y funcional de esta.” En el ejercicio esgrimístico formal y académico, se trabajará con la causa instrumental como instrumento destinado para el desarrollo, comprensión, adaptación y aplicación de la técnica. “El arma láser será el instrumento de la Esgrima Láser, que se usará para aumentar el potencial de éxito del académico, dentro y fuera del asalto.” Entendimiento de la Esgrima Láser como disciplina: Tradicionalmente, desde el siglo de oro español, se ha entendido la esgrima como un arte, incluso como una ciencia. Estas son expresiones categóricas acuñadas en su momento desde su perspectiva coetánea, para elevar la disciplina esgrimística de aquel momento a una categoría superior, junto al resto de aspectos que la rodean. Haciendo una reducción y síntesis con pretensión de resultar ilustrativa, se puede decir que, en un principio, la esgrima de la tradición española era parcialmente concebida por el intelectual eminente y el noble, como una expresión física y mundana del enfrentamiento singular. Esto se debía a que, sin dejar de ser estudiada por la nobleza para su aplicación militar y plenamente funcional, era practicada por la gente del pueblo llano, enfocada en su parcela civil, como recurso estrictamente lúdico, o cuanto menos, vulgar, que además era enseñada en plazas y salas de armas en las que primaban aspectos mundanos, sin una conexión directa con la cultura. La esgrima de la tradición vulgar española, en su estado arcaico, quedaba entendida como el ejercicio de la violencia controlada, en la que no existía expresión notable de reflexión, más allá de la justa y necesaria para marcar la diferencia de manera explícita. En “El tesoro de la lengua castellana o española” de Sebastián Covarrubias, edición de 1611, se puede encontrar la definición de esgrima desde el punto de vista académico e ilustrado de la época: “Ensayo y ademanes de reñir con acero, y por ser de burla se llama juego, aunque entre burla y juego se suelen dar muy buenos coscorrones.” Durante la revolución que supuso el renacimiento español, comienza un interés por los practicantes y docentes de elevar la esgrima a ciencia, y con ello a arte. Esto viene dado por la categoría inferior en la que esta disciplina se posicionaba, dado que se concebía como una expresión física, que no intelectual. Sería ahí, que D. Jerónimo de Carranza crea la primera expresión culta e ilustrada de la ciencia de las armas, con su obra “Filosofía de las armas”. Ligeramente más tarde, D. Luis Pacheco de Narváez, extiende su labor al respecto, dando forma y desarrollando profundamente lo que se conocería y conoce formalmente como Verdadera Destreza Española. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 831 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA En toda Europa, tanto antes, a la vez y tras la aportación de Pacheco, se crean otras obras, sostenidas en contextos y armas de otras naturalezas, que dan cuerpo a lo que hoy es la esgrima histórica europea. Concretamente, se puede hacer mención a esta Verdadera Destreza de las armas, como el método de origen español, de probada funcionalidad y eficiencia, que es uno de los primeros en aportar una terminología y parametrización coherente, estudiable y transmisible. Es por esto, que la obra de Pacheco da lugar a una revolución en la forma en la que se entiende el ejercicio de la esgrima, que la acerca a la población culta y la consolida como una ciencia y arte de la época. En ese contexto, haciendo un ejercicio de síntesis superlativa, la concepción de arte estaba centrada en aquella actividad que requería una expresión intelectual con resultados prácticos que no se pudiesen dar sin el esfuerzo mental, es por ello que se consideraban como artes: la pintura, la cetrería, la oratoria o la guerra. Por otro lado, la ciencia coetánea daba nombre a aquel conjunto de conocimientos que eran coherentes entre sí, y por tanto, arrojaban cierta verosimilitud y cohesión a lo observado. Dando lugar esto a la existencia de distintas ciencias, en las que cada una regía sobre un ámbito concreto, sin una conexión única y universal. Queda así recogido en el “Diccionario de autoridades de 1729”: Ciencia: “Conocimiento cierto de alguna cosa por sus causas y principios; por lo cual se llaman así las facultades como la teología, filosofía, jurisprudencia, medicina, y otras”. Esta forma de entender la ciencia es la que hoy comprendemos como la tenida en cuenta por autores del siglo XVII y XVII para elevar a la esgrima a arte, ciencia y/o filosofía. No obstante, durante ese mismo periodo humanístico, diversos autores centrados en el estudio del mundo que les rodea, como Isaac Newton, Francis Bacon, René Descartes y otros, comienzan a dar forma y asentar lo que hoy llamamos “método científico”, que cambia por completo la definición de ciencia y universalizan los conceptos que la componen. En un intento epistemológico presente de lidiar con el problema de la demarcación y categorizacón de la disciplina, haciendo ejercicio de humildad, y para facilitar una determinación tangible de la condición que enmarca a la Esgrima Láser, hemos de obtener una perspectiva de lo que llamamos ciencia o arte en tiempos de la escritura de estas líneas. Así pues, desde la perspectiva del siglo XXI, entendemos que la ciencia es: “La ciencia es aquella herramienta humana que, mediante el método científico, de manera deductiva, aporta una visión precisa, veraz y contrastable del universo en que existimos.” Complementariamente, a día de hoy, desde el punto de vista académico entendemos el arte como: “El arte es la capacidad intrínseca humana de transmitir, voluntaria e intencionalmente, emociones a un receptor ajenas a ellas.” Esta definición precisa y ajustada al contexto vigente, aporta un mayor contraste a los límites de las disciplinas artísticas, definiéndolas como un conjunto de herramientas que permiten la transmisión de las emociones, y por tanto, posibilitan hacer arte. Por otro lado, de manera popular, está generalizado entender a la esgrima como un deporte, pues se supone falazmente que por el hecho de haber oposición, hay competición. Además, existen y se siguen creando disciplinas deportivas donde el ejercicio de la esgrima es el centro de la actividad, creando TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA FILOSÓFICA- 832 - competiciones donde, dentro de unas reglas determinadas, se opta a la victoria por una determinada puntuación, obtenida por medio de la simulación de la herida. Por ende, es importante tener clara la definición del deporte, para poder entender la naturaleza original de la esgrima. El deporte es: “El deporte es una actividad doméstica, sostenida en unas reglas, donde la competición queda implícita y en el que se busca el triunfo sin repercusiones sobre la integridad propia o ajena.” Es importante entender que la Esgrima Láser, para facilitar el crecimiento general, pretendiendo la profundización en todo el conocimiento que adyace a ella, se mantendrá ajena al ejercicio deportivo, pues será la marcialidad y filosofía tras el arma lo que permitirá el ejercicio esgrimístico coherente, alejado de la competición, focalizando los esfuerzos de los esgrimistas en resultar la más eficiente oposición posible, evitando pretender el éxito a toda costa, exprimiendo las posibilidades de un reglamento. “La Esgrima Láser será entendida como un ejercicio marcial y didáctico, alejado de la depotivización en la aplicación de sus destrezas, pues deberá quedar ajena a la competición para resultar plenamente funcional en la formación integral de los tiradores.” Así pues, una vez comprendida la perspectiva actual de ciencia, de arte y de deporte, se puede concluir que: - La Esgrima Láser no es una ciencia, aunque se vale de ella para ser coherente y plenamente funcional, además de otorgarle una base, perspectiva y nomenclatura universal y sólida. - La Esgrima Láser no es un arte, pese a valerse de la expresión emocional para dotar al tirador de herramientas que, de forma consciente, puedan trasmitir emociones que estén en comunión con su intención, sea esta la de jugar con la intención del opositor o la de expresarse con profundidad en el ejercicio docente. - La Esgrima Láser no es un deporte, pues no implica competición, sino que pretende la oposición basada en aumentar el conocimiento de los implicados, independientemente de quién obtenga el éxito ejecutivo. Por tanto, y al ser el duelo el fin último de la actividad, la Esgrima Láser queda más concretamente definida como una disciplina marcial, pues su aplicación y objetivo es la de aumentar las posibilidades de éxito en un conflicto. De esta forma, la Esgrima Láser queda definida de forma estrictamente práctica como: “La Esgrima Láser es una disciplina marcial, de índole doméstica, centrada el ejercicio didáctico para desarrollar una serie de herramientas que dotarán al tirador de una mayor capacidad de éxito, en cualquier categoría de conflicto asociado al marco racional, particularmente, en el duelo.” De ese modo: “La Esgrima Láser será considerada como una disciplina marcial, y ello la llevará a ser estudiada por la ciencia, entendida por el humano, practicada por el diestro y usada por el sabio.” La Esgrima Láser, como disciplina marcial preparatoria, ha de estar sostenida en mantener la integridad propia en el ejercicio de la oposición. Será sobre esto que se configurará la actividad didáctica, su contenido y objetivo de aplicación. De esa forma, obtener la baja o inhabilitación del opositor habrá de ser un interés accesorio y adicional, que eventualmente podrá ser implementado por la necesidad del contexto, dependiendo de la naturaleza de la intervención, para lo que el tirador también habrá de estar preparado. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 833 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA “La Esgrima Láser pretenderá el éxito agente minimizando los daños, propios o ajenos.” Para aumentar la posibilidad de mantener la integridad propia, la vía más eficiente será evitar la génesis del conflicto, minimizando el contraste en los intereses de los intervinientes. Así se disminuirá la potencia de que el contacto desemboque en el asalto, donde la entropía propia de este hace imposible predecir lo que acontezca en él, mientras que cualquier participante de ello quedará expuesto a la obra del opositor, así como a su propio error. Por ende, se evitará el uso de la fuerza para la conclusión del conflicto, pues esto será siempre ineficiente, dado que las repercusiones de una intervención por la fuerza serán notables, incalculables e incontrolables. “La forma más eficiente de superar el conflicto es evitarlo.” Este rasgo, que resulta diferenciador y central en la Esgrima Láser, justifica la adquisición de conocimiento adyacente a la propia técnica esgrimística, pues para evitar la aparición del conflicto, un agente habrá de ser capaz de tener éxito en muchos escenarios posibles, más allá del propio asalto y del ejercicio de las armas. De esta manera, lo que en un principio es una disciplina particular, destinada al ejercicio doméstico de las armas, se expande para comprender el saber universal como herramienta para el control del conflicto. “La Esgrima Láser junto a todo su conocimiento adyacente dará lugar a la Destreza Sublime.” Destreza Sublime será el término académico y formal, usado para distinguir la excelencia de la disciplina en toda su dimensión, así como para apelar al conjunto de conocimientos que un esgrimista laserino, insigne y superlativo, adquiere y atesora, uniendo el saber de las armas con la comprensión profunda de su contexto. En esta expresión, el término Destreza viene dado por la capacidad de resultar solvente y eficiente en la resolución de adversidades. Por otro lado, el adjetivo Sublime se le otorga a esta disciplina por ser única, universal y absoluta. En conclusión: “La Esgrima Láser es una disciplina marcial que, por medio de un sistema docente basado en la ciencia, ofrece destrezas para aumentar las posibilidades de éxito en un enfrentamiento, entre dos o más individuos opositores armados con armas láser, así como para ser capaz de evitarlo.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA FILOSÓFICA- 834 - El arma y su técnica operativa y de seguridad: Para determinar, desarrollar, estudiar y aplicar una técnica a un concepto, habrá de tenerse en cuenta la naturaleza más básica de dicho elemento y las implicaciones de ello. De esta manera, se generará una base sólida sobre la que asentar la experiencia, dando lugar a un conocimiento coherente. Así pues, lo primero que hay que conocer, para poder usar y operar un arma, es la cuestión fundamental que la define y sobre la que se sostiene la filosofía que la justifica: “Un arma es un elemento usado para ofender.” Un arma será aquello que un individuo utilice con afán de generar daño en otro ser, manifestándose como arma en el momento preciso en que es usado. Es así que un arma no tiene necesariamente que ser un elemento especialmente creado para la ofender, pues será el uso, el medio y la intención lo que marcará la posibilidades de ofensa y la naturaleza de lo posible. Así pues, será requisito sine qua non que exista la intención de la ofensa, pues sin ella, el daño sufrido por un elemento no estará entendido como ofensa, sino que será un producto circunstancial de la interacción entre el sujeto herido y el elemento hiriente. Si un individuo es herido por su entorno, sin que haya una preparación, condicionamiento o intencionalidad por parte de otro individuo para que eso tenga lugar, dicho evento no será entendido como una ofensa, sino como una contingencia, producto de factores ajenos al control del sujeto paciente. “Será la intención del usuario la que atribuya la condición de arma a un elemento, pues sin dicha intención, el elemento no tendrá potencial ofensivo alguno.” No obstante, existen conceptos y objetos especialmente concebidos para ser usados como arma, posibilitando estos una mayor eficiencia en la ofensa, cuando son operados con la técnica debida. Estos instrumentos podrán ser llamados armas, pues son elementos concebidos para ser usados como tales. Ejemplo de esto serán las armas blancas o las armas de fuego, que son objetos que facilitan la lesión de un ser, cuando son manejados de una manera concreta, pues si no se operan de forma coherente con su concepción o intención, no tendrán más utilidad que cualquier otro objeto. “Un arma asistirá en el éxito de la intención ejecutiva a aquel que la opere con una técnica requerida.” De igual manera, mientras el arma es operada voluntariamente de una forma que le impida desarrollar su potencial lesivo, el elemento u objeto inicialmente concebido para ofender, pasa a ser un ente doméstico, potencialmente inofensivo. “Si un arma es operada con una técnica funcional, especialmente pensada para evitar que desarrolle su potencial lesivo, dicho arma pasará a ser un elemento doméstico.” Un arma láser habrá de entenderse como un arma, tanto para aumentar su potencial lesivo y facilitar el éxito ejecutivo del usuario, como para disminuir dicho potencial, aumentando con ello la seguridad cuando no es usada para su fin ejecutivo. De esta manera se facilitará el uso y control consciente del arma láser. “El arma láser deberá tratarse como un arma, tanto para maximizar como para minimizar su potencial lesivo, en coherencia con la intención del usuario.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 835 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA Existirán dos técnicas distintas para el arma: Técnica operativa: La técnica operativa será aquel conjunto de conocimientos, procedimientos y recursos, que harán al usuario del arma aumentar su posibilidad de éxito en un enfrentamiento en que sea usado el instrumento. Un arma láser, al ser considerada arma, se operará con una técnica operativa que maximizará su potencial lesivo, tanto literal como figurado. Técnica de seguridad: La técnica de seguridad será aquel conjunto de conocimientos, procedimientos y recursos que harán al usuario del arma capaz de minimizar el potencial lesivo del instrumento, a voluntad, llegando a conseguir convertirlo en un objeto absolutamente doméstico. Un arma láser, al ser considerada arma, se operará con una técnica de seguridad, derivada de la seguridad general de las armas, que facilitará la domesticación del instrumento, haciéndolo inofensivo. En síntesis: “La técnica operativa aumentará el potencial ejecutivo del arma, mientras que la técnica de seguridad disminuirá el potencial lesivo de la misma, hasta convertirla en un objeto inofensivo.” Seguridad general de las armas: “La seguridad general de las armas es aquel conjunto de conocimientos, procedimientos y recursos que facilitarán el uso seguro y doméstico de útiles e instrumentos con un elevado potencial lesivo.” “La seguridad general de las armas será el corpus central de la técnica de seguridad de la Esgrima Láser, rigiendo el uso del arma láser.” Estas premisas serán de obligado cumplimiento para cualquier individuo que pretenda elevar el control consciente de las armas más allá de los estándares, pues permitirá la convivencia con instrumentos diversos, sin negligencias que entorpecerían o inhabilitarían su crecimiento como operador de un arma, independientemente de su naturaleza. La seguridad general de las armas ha de ser obligadamente adoptada e integrada en la técnica de todo usuario de un arma, debiendo ser así durante su desarrollo, práctica y ejercicio, desde el primer contacto con el instrumento y hasta la fase de la competencia inconsciente, dado que la seguridad deberá ser la base de toda actividad armada. El usuario de la seguridad general de las armas asegurará la integridad propia y ajena en el uso de cualquier instrumental marcial. “La seguridad es el elemento que posibilitará la orientación del poder ejecutivo del arma, en coherencia con la intención del usuario, evitando la exposición propia o ajena a la lesión involuntaria. TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA FILOSÓFICA- 836 - Decálogo de la seguridad general de las armas: El arma estará en contante control de su dueño. El arma debe ser tratada en todo momento como si tuviese cualquier potencial literal o figurado atribuido. Se evitará la orientación del potencial ejecutivo hacia aquello que no se pretenda herir o dañar. El arma se transportará siempre en una actitud carente de tentativa, asegurada y sin potencia ejecutiva. Nunca se hará uso de un arma condicionado por el efecto de agentes externos. No se banalizará con el uso del arma, ni en público ni en privado. No se facilitará el uso a sujetos no responsables de sus actos, siendo el dueño del arma el responsable último. Siempre se colaborará con las autoridades civiles y/o militares en aquello que acontezca. Será el agente quién exija a su paciente que porte el equipo de seguridad y/o protección en el ejercicio doméstico. Se velará por el estado del arma, manteniéndola siempre operativa y evitando el trato que pueda generar su fallo. “Con las armas no existen los accidentes, tan solo las negligencias.” El uso del arma: El arma láser es la única, en la historia general de la esgrima académica, que desde su inicio ha sido concebida para su uso ofensivo estrictamente en un entorno figurado. Esto ha sido así al no hallarse posibilidad alguna de existir una variante con el potencial lesivo literal que se le atribuye. El contexto original del uso del arma láser, en un inicio era un supuesto ficcional literario y cinematográfico, que con el paso de los años y su asiento en el imaginario colectivo, ha dado lugar a un uso esgrimístico del arma en un contexto formal de estudio. Esto hace al esgrimista laserino un estudiante de las armas, que de manera excepcional, profundiza en ello sin pretender hacer un uso literalmente lesivo de su causa instrumental. “Por su naturaleza literal y figurada, el arma láser pertenece a un tipología de armas propia, notablemente diferente a las armas de proyectil, blancas o negras, que posee una técnica particular.” A diferencia de un arma histórica o moderna, un conjunto láser no tiene como función la de ofender al paciente, defenderse de él o dar fin a la vida de un igual. En este caso nos encontramos con un instrumento que estrictamente asumirá la labor de facilitar el aprendizaje y desarrollo del usuario, más allá de lo meramente esgrimístico. “El arma láser será considerada como herramienta de crecimiento propio o ajeno, nunca como medio de agresión.” Históricamente, han existido armas negras, especialmente pensadas para ser usadas para la instrucción TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 837 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA del esgrimista, que al igual que en la disciplina que nos atañe, precisan de la atribución de unos conceptos figurados para poder ser usadas como si se tratasen de armas con un mayor potencial letal. Antaño, era posible encontrar en espacios y vías públicas, individuos civiles armados, no solo como medio disuasorio o como manifestación de prestigio, sino para sentirse, mostrarse y estar preparados para contender en un más que posible asalto, con otros sujetos igualmente armados. Por ende, el uso del arma histórica está ligado a la funcionalidad práctica, civil o militar, ya sea como instrumento docente ante una amenaza real, o como herramienta de ofensa en un contexto de intervención pactado, en ocasiones, con pretensión lesiva superlativa. Esto convierte al arma láser y a sus usuarios en verdaderos afortunados, al no tener sobre sus hombros la responsabilidad de prepararse para un duelo con repercusiones sobre la vida propia o ajena. No obstante, en el ejercicio del duelo laserino, existen otras repercusiones, en este caso de índole estadística, que apelan al prestigio como tirador de aquel que se vea inmerso en dicha situación. El hecho de que exista el duelo como un ambiente de estudio y monitorización académica y formal, que sea también un entorno donde poner en valor el control emocional y que facilite un contexto donde aplicar conceptos adyacentes al asalto, dará lugar a un uso más formal de la causa instrumental, pues se precisará contención, entendimiento y trabajo para su elegante manejo, tanto en la dimensión técnica como en la ética. Dado el peso de la parte filosófica y su aplicación a la concepción de la naturaleza figurada del arma láser, en todas sus variantes, queda restringido el potencial de todas estas y su uso ejecutivo, a un objetivo que posea rasgos de racionalidad y/o capacidad de comprensión/computación lógica a un nivel que pueda considerarse humano, o superior a ello. “El arma láser será usada únicamente en el contexto de la razón agente y paciente.” De esta manera, las armas láser, por la base filosófica sobre la que se sostienen, y pese a poseer potencial lesivo literal, no estará habilitada para ser usada en contra de otro individuo, que independientemente de sus capacidades cognitivas, no sea capaz de intuir, conocer o comprender las implicaciones de la función ejecutiva de un arma láser. Esto será así basándose en que la función del arma láser ha de ser facilitar la adquisición del conocimiento a su portador, así como proveerlo de herramientas para su posterior uso y divulgación, usándola como causa instrumental junto al saber adquirido, y como catalizador de este. Por ende, la obra sobre cualquier ser que carezca de capacidad inteligible o posibilidad de entender la función del enfrentamiento, será considerada como inerte, ineficiente, o directamente contraproducente, quedando así inhabilitado como objetivo ejecutivo del arma láser y de su portador. Cuando un arma láser sea ceñida, independientemente de la tipología de esta, habrá de hacerse con honestidad y firmeza, dejando clara su presencia, sin recurrir a engaño u ocultación alguna. De esta manera, cualquier sujeto presente, sea académico y diestro, o profano y vulgar, podrá prevenirse y quedará advertido ante el dueño de la hoja, y así, ser parte activa del intercambio de información asociado a la presencia del instrumento. El usuario del arma láser, cuando se exprese como diestro sublime, tendrá en su mano una hoja, que con su luz representará el conocimiento, siendo este el instrumento más potente que la humanidad ha conocido. Así pues, será responsable de todo acto acontecido, pues poseerá el poder de controlar su entorno con su comprensión de este. “El conocimiento es el arma más eficiente que ha existido, existe y existirá.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA FILOSÓFICA- 838 - Actitud: En el ejercicio de la Esgrima Láser, en el ámbito didáctico, instructivo y/o en duelo, la actitud ha de ser paralela a la encontrada en la cotidianidad diaria ajena a la actividad marcial. Así pues, la determinación a sostener una vida digna de ser conmemorada, será aquello que determine el éxito de la misma. De igual manera, el ejercicio esgrimístico alcanza el éxito cuando se eleva al grado de ser retenido en el recuerdo. Será entonces que la experiencia vital y esgrimística, podrá aportar elementos para una posterior revisión y uso a favor del dueño de la memoria. “El esgrimista laserino trabajará de manera constante para ser ejemplo, para sí y para el resto.” El esgrimista láser mantendrá la alerta constante, en su estado de diestro, independientemente de ser un Furasshu graduado o cualquier otro grado académico. Será el subconsciente el que mantendrá el control de las funciones de la atención, mientras que el consciente se dispondrá para la comprensión de lo acontecido. Así, el cuerpo y sus funciones básicas motoras, quedarán al servicio de la conciencia, alejando la posibilidad de ser condicionado por la fisiología. “El esgrimista laserino atenderá a su entorno y se controlará a sí mismo.” El ánimo, en toda su dinámica, no será expresado dentro de un contexto marcial, pues esto será una cesión a las emociones y a la necesidad fisiológica de interaccionar con individuos más allá de la razón. No obstante, en un ámbito doméstico, la expresión abierta de las emociones ayudará a los sujetos asistentes, y al protagonista mismo, a tener una monitorización de aquello que internamente afecta al diestro, ya sea a favor de la eficiencia o en contra de ella. Esto dará como resultado una forma controlada de transmitir conocimiento acerca de la perspectiva personal de los eventos, así como facilitará el auxilio a un diestro por parte de su círculo social, más no lo lastrará, al estar ceñida la expresión a la razón y a la elección del momento óptimo en que realizarla. “El esgrimista laserino expresará su emociones en el contexto doméstico, de manera racional, facilitando la su comprensión sin caer en la deriva.” En cualquier disciplina marcial, existirá un alto volumen de experiencias ajenas a la comodidad y regocijo de aquel que las experimenta. Para la correcta digestión de estas, se habrá de estar dispuesto a la reflexión previa, a la preparación para su segura vivencia y a la apropiación de la responsabilidad sobre ellas. Será por esto que el esgrimista entenderá a su propia conciencia con condescendencia y caridad, asumiendo que los errores serán cometidos, mas deberán de ser usados para el aprendizaje, pues de lo contrario, el fallo quedará injustificado, así como la situación que ha llevado a él. “El esgrimista laserino será consciente y asumirá la plena responsabilidad de sus actos de manera previa a su obra.” En el contexto duelístico, la actitud habrá de ser honesta, siempre plenamente consciente y pragmática. Esto dará como resultado que la disposición del tirador sea funcional, dejando de lado condicionantes emocionales que harán permear los matices del contexto, impidiendo una expresión plena, y con ello, dificultando una correcta administración de los acontecimientos y sus repercusiones. “El esgrimista laserino quedará sujeto a la razón honesta, ajeno al sesgo de la emoción.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 839 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA Motivación: Todas las armas precisan de una motivación para ser esgrimidas, estudiadas o, simplemente, poseídas. Si esa idea, con la que se justifica su existencia, no está sostenida con peso y seguridad, un arma se convierte en una vulgar herramienta letal. Y si el estímulo para armarse es incoherente con los principios de universal crecimiento, o valores fundamentales humanos de cuidado mutuo, el arma se torna una máquina destinada a borrar y distorsionar el conocimiento. No es esto distinto para las armas láser. “El arma láser obrará a favor del conocimiento, evitando ser usada como elemento que dificulte su expansión o lo extinga.” De esta manera, se entiende que el arma ha de ser un instrumento que catalice y facilite el conocimiento, asistiendo al usuario a su adquisición y posterior difusión. Así pues, el arma láser no deberá resultar un elemento que pueda ir en contra del saber universal suprimiendo fuentes de conocimiento, de cualquier índole, pese a ser estas antagonistas de aspectos particulares del usuario del arma láser. “El arma láser ha de ser poseída, estudiada y esgrimida en base al crecimiento personal y a favor de intereses universales. Estas armas aquí tratadas, desde un punto de vista literal, poseen un potencial lesivo claramente limitado y, por otro lado, tangible y emergente por la sostenida práctica. Aparte, estos instrumentos se muestran principalmente como elementos con los que aprender e interiorizar conceptos aplicables y viables para facilitar, y posiblemente garantizar, la ofensa a un ser vivo. “Pese al potencial lesivo literal existente, el arma láser se sostendrá en su aspectos figurados para ser útil.” Así pues, para que exista razón de ser, se configura parte de la filosofía particular de esta esgrima, que sostiene la creación, el estudio, el manejo y el duelo con armas láser. Esta dicta el hecho de representar con la luz de la hoja, el conocimiento poseído por el dueño del arma, que queda condicionado en color por la condición particular del tirador. Se arroja así un trasfondo por el cual un usuario y/o académico de la Esgrima Láser, sostiene su instrumento, asegurando con su trabajo y estudio, la plena coherencia en su uso y el entendiendo de la totalidad de las implicaciones que esto conlleva. “El fulgor de la hoja encendida, en manos de un Furasshu, iluminará al igual que su palabra, y siempre tras ella.” (El libro del Furasshu) TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSERDE LA CAUSA FILOSÓFICA- 840 - La marcialidad y el uso de la fuerza: El arma, como herramienta destinada a la ofensa a un ser vivo, ha de ser tratada con respeto a la integridad propia, a la ajena y a la particular del instrumento, así como con extremo cuidado de no banalizar con la función marcial de este objeto, pues será este aspecto el que determinará el pleno entendimiento y control de aquello que llamamos arma y fuerza. “El arma resulta ser una interfaz que facilita la imposición de la fuerza, y por tanto, habrá de ser entendía y tratada en consecuencia.” Este concepto determina la forma en que un académico de la Esgrima Láser se comportará con un arma en las manos, esté o no dispuesto para su uso. Así pues, en determinados contextos, fundamentales para el desarrollo y práctica de la esgrima, como son los duelos, se podrá entrever el recato con el que es tratado el arma y otros condicionantes. Es interesante, destilado de lo anterior, destacar el hecho de portar el saya durante el transcurso de los asaltos, siempre que se esté hablando del duelo absoluto. Indiscutiblemente, el trajín con este elemento, el control del mismo y la forma en la que la mano no hábil estará aprestada a él, será determinante para el desarrollo técnico propio de la Esgrima Láser. El conocimiento destilado del respeto al conflicto aportará al conocedor el poder de discernir la viabilidad, pertinencia y resultados de la aplicación de la fuerza. Por otro lado, existirán sujetos que pretenderán el uso de la violencia o el conflicto sin entender las implicaciones de ello, quedando a merced de las circunstancias que ellos no han determinado, entendido o previsto. Y serán estos últimos individuos, sin razón, quienes más recurrirán al uso y aplicación de la fuerza, pues no comprenderán la ineficiencia de ello ni dispondrán de estrategias alternativas. “Ese que entienda los pormenores del conflicto, no recurrirá a él.” Aquel que conoce y controla el fondo marcial de la esgrima, será quien realmente pueda demostrar su intención pacífica ante el conflicto, al escoger no hacer uso de sus conocimientos y posibilidades técnicas, pues pese a tener en su haber herramientas para el éxito en un enfrentamiento, decide evitarlo de manera consciente, para proteger la seguridad y la integridad propia, junto a la de su opositor. El que no tiene el saber necesario para obrar o entender las implicaciones de sus actos, estará invalidado para ejercer y medir la violencia, y por tanto, para escoger entre si hacerlo o no, ya que no tendrá conocimiento de los eventos posiblemente emergentes, garantía técnica de éxito, ni juicio para determinar su idoneidad o conveniencia. En esencia, será el que entienda las implicaciones del uso de la fuerza, quién podrá decidir sobre su aplicación. Por el contrario, quien no conciba dichas implicaciones, no tendrá opciones sobre las que escoger, y por ende, tan solo podrá dejarse llevar por su emoción irracional de oposición, quedando expuesto a un contexto que no comprende. “La capacidad poseída para aplicar la fuerza es lo que atribuye eficiencia a la búsqueda de otras vías de disipar el conflicto.” Esto dará lugar a entender que el único individuo capaz de ser libremente pacífico es aquel que tiene el conocimiento y puede para hacer uso eficiente de la fuerza, pues será su decisión consciente la de aplicarla o no, ya que conoce, entiende y controla sus alternativas. Mientras que quien no posea el conocimiento, no tendrá opciones, y por tanto, no será genuinamente pacífico, sino ignorante, incapaz, ineficaz o inofensivo. Por tanto: “Quien conoce será pacífico. Quien no conoce será inofensivo.” TRATADO GENERAL DE LA ESGRIMA LÁSER- 841 -DE LA C AUSA F ILOSÓFICA El caso particular y ejemplar del Furasshu: Será necesario entender la concordancia y cohesión entre la Academia de Esgrima Láser y la disciplina esgrimística que mana de ella. Así pues, se entenderá que un individuo que pretenda el control de la Esgrima Láser, estará ligado a dicha entidad de una u otra forma. Concretamente, un tirador laserino podrá ser un diestro de gran calado técnico, incluso sin tener graduación académica alguna, pues la exposición a examen público no será requisito para el aprendizaje. No obstante, el hecho de estar graduado será garantía de excelencia, auditada por quien lo requiera y a la luz de un Maestro/ Dekiru. Por tanto, aquel diestro que ostente el grado de Furasshu, seguro dispondrá de una serie de valores filosóficos, que le facilitarán el constante crecimiento y auxilio a aquel que lo pretenda. El Furasshu se esforzará para ser una figura respetada, por su obra y su palabra, que dedicará su vida al conocimiento ya la expansión de este, en volumen y extensión. Como diestro digno de la mayor graduación académica, el Furasshu aglutinará el conocimiento de distintas materias y hará un uso ejemplar de este, resultando una luz que mostrará el camino de otros, así como obrando en coherencia con la autoridad humilde en que sus conocimientos lo convierten. Un Furasshu habrá de estar siempre dispuesto a entregar y sacrificar su tiempo por superar los límites de su ignorancia, asumiendo la imposibilidad ser infalible. El esgrimista laserino académico habrá de entender la plena universalidad del conocimiento.
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