- Tomad esa espada, dijo Filandro, enfadado de él, como hombre que no sufría aquellas locuras, que mejor será darnos sendos porrazos. - Os daré, diréis, en esa cabeza, respondió el maestro. Desviaos, dije, haciéndose hacia atrás. Paso, no os quitéis, Eudemio. Ay, ay; mal haya yo, ¿qué es esto? ¿Reñimos? Teneos Filandro, basta ya, y agradece que esgrimís en Latín, que de otra manera pasara. - Tornad, dijo Filandro, a tomar la espada, no la soltéis, ¿pensáis que nosotros que callamos, no sabemos? - Oh, dijo Meliso, qué mal hecho, ¿así tratáis, Filandro, a los maestros examinados? Pues aún en la sepultura no os tengo por seguro de él. Esperad vos maestro, veamos si hay sangre, que según el golpe fue recio, creo que estáis lastimado. - Que no es nada, respondió el maestro, no hay para qué verlo, que todo es un poco de vinagre tinto, dejadme, yo me entiendo: guardaos, vuelta digo. ¿De qué os reís, Filandro? ¿No os metí cantidad de espada por las narices? - ¿A mí? Dijo Filandro, ¿cuándo? Aquí están Meliso, y Polemarco que lo vieron, y vuestro discípulo, que sin prevaricar puede abogar por los dos. - Soseguémonos, dijo Meliso, y se arguya de práctica, y el que convenciere al otro, pida juego, y perdonad la igualdad, Filandro. - Ahora bien, respondió 67 el maestro, puestas las manos en la cabeza, y quejándose del golpe: Eso merece quien juega quedito por no matar; y para que no nos revolvamos más, ninguno de nosotros lo ha de pedir. Yo quiero preguntarle, de la manera que me examinaron a mí: ¿Cuál parte del cuerpo está en más peligro cuando el hombre riñe? Preguntó el maestro. Aquí lo tengo hecho un ovillo de hilo, Eudemio, grita en él, que no lo sabe, pues que calla; ahora es ello. ¿De qué dais voces? COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS82DIÁLOGO SEGUNDO Respondió Filandro, enojado: - ¿Estáis en vos? Donosa es la pregunta. Es el muslo, o el brazo, según el perfil que tuviere el cuerpo, o la postura de la espada, porque son las partes que se hallan más propincuas a la espada del contrario. - Lo niego, respondió el maestro muy alegre, que no dice bien, porque había de decir están más cerca. Se rieron todos mucho, de ver las cosas en que paraba el maestro. Y Filandro, no pudiendo contener la risa, respondió: - Eso quise decir, menester será hablaros en necio, para que me entendáis, aunque no hablaba con vos. - La culpa es vuestra, no os tornéis a enfadar, dijo Eudemio, porque estáis obligado a usar de aquellos nombres que los más usan, para ser entendido. - Hola Eudemio, le preguntó el maestro, ¿es examinado por vuestra vida? ¿Tiene carta? ¿Os reís, Filandro? Quiero que me digáis, ¿qué treta haréis de tentado? Cuerpo ha de tal, aquí es el salir por el gollete [cuerpo estrecho que tienen algunas vasijas, garrafas, o botellas, S. A., S. F. 9] o si le llegó a tentar uñas arriba, y lo acometió, o si le acometió sin tentar. - Daros de esta manera en el movimiento que gastáis tiempo sin provecho, 68 dijo Filandro, dándole una recia estocada en los pechos, que lo lastimó bien. - Ay, paso, respondió el maestro, no deis tan recio, no sea esto lo pasado; O qué colérico sois: acordaos de que estoy preguntando, y no peleando: ¿O lo hacéis porque he ganado? Que habíais de responder, que se ha de reparar el acometimiento para acertar. Objeción contra todas las tretas de acometimiento. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ83DE LA HIPOCRESÍA, ETC. A esto replicó Filandro: - No tenéis razón, y sean jueces estos señores, por dos cosas: la una, porque la confianza de vuestra treta está puesta en el desvío que el otro ha de hacer al acometimiento, y si no acude a lo que queréis, perderéis la herida, y ha de daros el contrario, pues tiene tiempo, y quedáis atemorizado para no osarla hacer adelante con otro alguno: y habréis sido como los ignorantes, que ponen toda la felicidad de su destreza en tentar la espada, para que el contrario la hurte, y no sacándola, se quedan sin haber hecho nada, perdiendo el pensamiento primero, con la ejecución de la treta contraria. La otra causa es, que las tretas que están en la voluntad del contrario, son todas falsas, y el fin de ellas es vario, y raras veces se alcanza, porque depende el suceso de la voluntad ajena, por lo cual no tenéis razón; porque si os doy antes de que llegue vuestro acometimiento, ¿para qué lo tengo que desviar, ni reparar la herida, no siendo menester? Porque lo hace todo incierto, cuando se pierde algún movimiento, y se quebranta algún punto de la proporción. - Razón tiene Filandro, respondió Eudemio, porque cuanto en menor tiempo, es mejor, y más presto se hace el movimiento de la treta. - Perdonad Eudemio, si os contradigo, dijo Filandro, porque 69 no se llama treta la que yo hago, no constando de tres movimientos suyos, o míos principales. - ¿Vos también sois contra mí? Dijo el maestro a Eudemio. Tomad ese discípulo, no te lograras: Eso merece quien hila, y pone en estaca ajena. - ¿Vos no veis, respondió Eudemio, que tiene razón en lo que ha dicho? - Aunque lo fuera, no habíais vos de decirlo, replicó el maestro, sino publicarla por muy mala, como lo es; y oíd la razón mía, que no es de las de por ahí luego. Dadme una estocada en el pecho, con reparo, como todos los esgrimidores públicos y secretos enseñan. - Qué poco sabéis, dijo Filandro, ¿no es mejor la que os dí sin reparo, y con menor movimiento? Ea, preguntad adelante, si no se os acaba el caudal. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS84DIÁLOGO SEGUNDO - No se os acabase a vos más presto el de las respuestas, respondió el maestro. No sabe esgrima el amigo, Eudemio, mal está en ella. Y vos, Filandro, ¿pensáis espantarme con hablar de líneas, ni con leñazos? Porque os engañáis, que no solo vos lo sabéis, que yo conozco uno que dice, que hace un libro de armas, en que pone la medida que hay por líneas, desde la mano al codo, y del codo al nacimiento del brazo. - Qué gran disparate, respondió Filandro: ¿ese no sabe, que la especie humana no tiene límite señalado en la largura de los cuerpos, y que son muy variadas las estaturas de los hombres? ¿Y no entendéis que ese diestro no lo dice por otra cosa, que porque lo loen, pareciéndole que pensaran todos, que sabe ya él la Teórica de las armas, porque lo dice? - Declaradme, dijo Eudemio al maestro, ¿por qué siendo la punta de la espada, lo más flaco que hay en ella, da con más fuerza 70 la herida, que los recazos, habiendo de ser al contrario, pues por tener mayor fuerza, la habían de dar mayor? Sepamos bien la causa de esto, que siempre se ha ignorado de los diestros. - Eso es fácil cosa, respondió el maestro muy aprisa, tiene gran fuerza el golpe que da, y menos fuerza el golpe que no da, ni llega. Esta sí, es respuesta que jamás se ha imaginado. ¿Qué os parece, Eudemio? ¿De qué se ríen esos señores? Si no me creéis con ser vuestro maestro, dígalo Filandro; si no os contenta, no me espanto, porque no sabéis lo que os hacéis. Y volviendo Polemarco a a hablar a Filandro, le rogó que tratase aquello de suerte que pudiese él entender algo. A lo cual dijo el maestro: - ¿Lo preguntáis adrede, para que yo no hable? Pues señor Eudemio, trate mucho de eso, y no se deshaga de lo que dicen, que a fé de que si Carilao no entrara ahora, yo respondiera de otra suerte. Y viendo a Carilao que volvía entonces, le habló, y regocijó su venida. Y Carilao le dijo: - Huelgo de veros, ¿qué os habéis hecho mucho ha? Y decidme, ¿de qué está el maestro alterado? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ85DE LA HIPOCRESÍA, ETC. - Yo señor, respondió luego el maestro, no tengo de qué en verdad: aquí está mi asiento. - ¿Qué es esto? Dijo Carilao, ¿sentados estáis con las espadas en las manos? - He gozado del maestro, y de su delicada destreza, respondió Filandro. - Yo no de vos, dijo el maestro, ni de la vuestra en mi conciencia, ni de lo que habéis practicado, que en verdad no os entendiera yo, si estuviera muy atento, cuánto más mi discípulo. Cómo se ríe el señor; mi amo Carilao, ¿pues qué quiere que diga? - Nos ha dicho, dijo Eudemio a Carilao, parte 71 de lo mucho que sabe Filandro de las armas, y acabado de abrir el camino que comenzasteis, para entender lo mucho que son, y ha dado tan buenas razones, y han satisfecho de tal manera, que ha espantado al maestro y discípulo. - A vos diréis, que os ha espantado, respondió el maestro, que de todo os espantáis: pues también lo que yo os enseñaba era así. - De eso, replicó Eudemio, yo me espantaba, porque era tan malo, y de esto otro, porque es tan bueno. - Mirad Carilao, dijo el maestro, decidles que hablen en romance, y veréis si se me van por pies, aunque sea en una plaza; y si sé responder, aunque sea delante de un Pesquisidor. Ha hablado aquí una hora en Latín cerrado, que no lo entendiera el primero que me huyó en esta vida, que era un águila. - Pues sabed, dijo Carilao, que Filandro entiende bien las dos partes de las armas, así de Teórica, como de práctica. - Entienda ese mozo, respondió el maestro, que si yo quisiera acabar de enojarme, según comencé, que le aprovechará poco todo eso: ¿Qué mira? Mal me conocen. Pero me quiero acoger, que tengo un inconveniente que hacer. En tiempo me tomará v. m. señor Carilao, o Carilargo, que viniera al entierro de sus amigos, y no a verlos. Bueno lo he parado; ¿conmigo se tomaba? COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS86DIÁLOGO SEGUNDO - Buena me parasteis la espada con el cuerpo, respondió Filandro: ¿Y pensaréis iros sin desdeciros del nombre de maestro? ¿No habéis de cumplir la palabra? ¿Esa es la honra que profesáis? ¿Yo no he ganado? Aquí está Eudemio, que jurará cómo me debéis el título de diestro, y que es tan mío, cuan vuestro el engaño. 72 - Ea, decid, tomad esa espada por medio, la guarnición hacia abajo, los pies juntos, la gorra en la mano, y los ojos levantados al cielo. Yo el maestro Ciudad, tirano de la valentía y público usurpador de la destreza, convencido de la verdad, me desdigo públicamente de toda la valentía, y reniego de toda la destreza, y de todos los que me han hecho en creyente que soy diestro; y mal hayan cuantos me han loado, y Dios no se lo perdone al primero que me metió en este oficio: y me torno siervo de los buenos, y vasallo de vs. ms. ¿Esto tengo que decir, respondió el maestro, de las cosas que en este mundo me han dado más honra y estimación? Os pido que calléis, y os lo aconsejo, porque a fé de que si tornamos a enfrenar lo pasado, que ha de haber truenos, y relámpagos, y que tengo que caer como rayo; mas yo me entiendo, y se quedará para mejor tiempo la muerte de alguno, y no me cogerán otra vez desapercibido. Yo me voy señor Carilao, yo soy su mozo, para todo lo que le cumpliere, y me mande; beso pies, y manos, y pues no pierdo, antes gano, me alzo a mi mano; y a ellos digo mancebitos, veámonos a lo ancho. - ¿Cómo no habláis más a esos señores? Dijo Carilao, mal cumplís con lo que debéis a buena crianza, y la amistad de tantas horas. - No hay para qué, respondió el maestro, ya les he hablado harto claro, pero con todo eso (ah traidor de mí, soy en fin de buena casta, no lo puedo negar), me manden los amigos, que con las entrañas abiertas para todo género de favor me hallarán puntual, y me recomendó a la señoría vuestra. Y dicho esto, se fue con tanta 73 prisa, que parecía que iban tras de él, dejando a todos con mucha risa de su miedo, y fanfarronería, los cuales habiendo dicho a Carilao lo que Eudemio había pasado con el maestro, y Filandro con ambos, aplazaron para el día siguiente, con esperanza de mayor desengaño. Fin del segundo Diálogo, y de la falsa destreza. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ87DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 74 DIÁLOGO TERCERO, QUE TRATA DE LAS COSAS NATURALES, Y DE LOS EFECTOS VERDADEROS DE LA DESTREZA ESENCIAL. Meliso, Filandro, Eudemio, Polemarco. El daño de la adulación Cuenta un antiguo que Pirro, Rey de los Epirotas, fue engañado por los aduladores, de tal manera, que siendo varón clarísimo, y en disciplina militar, excelente; pensaba ser semejante en el rostro y aire a Alejandro Magno: y aunque la maldad de estos capitales enemigos suyos, a todos era muy clara, siguiendo esta locura, mandaba, que sus retratos los enviasen por todas partes, creyendo que en ellos estaba la propia figura de Alejandro, y persuadido de ello; ninguno había tan amigo de la verdad, que tuviese osadía de desengañarle; y lo que más grave era, ni aun de sentir otra cosa de la que él sentía, por no darle disgusto, 75 La libertad de la verdad. hasta que una vieja, descubriéndole claramente la verdad, reprimió su locura, porque mostrándole Pirro, las estatuas de Filipo, Alejandro, y Casandro, y de otros Reyes de Macedonia, le preguntó muy contento, ¿a cuál de ellos se parecía él? Teniendo muy por cierto que dijera a Alejandro: mas la buena vieja deteniéndose un poco en aquel verdadero juicio, dijo, que se parecía a Batacrio, un cocinero así llamado, que en el rostro, y talle era muy semejante a Pirro. El cual si en la comparación que yo hago de él a los bravos de nuestra edad, se quejare, perdonará, que aunque le hice agravio con igualarle a tan humilde gente; en lo que quiero decir, ellos le parecen mucho, porque no siendo como fue Pirro, en cosa alguna excelentes, engañados de sus imaginaciones, y de los malos amigos que tienen, se quieren parecer a Alejandro, en la valentía. Mas yo pienso en estos escritos declarar cuánto se parecen a Batacrio el cocinero, y con esto curarlos de su locura, que tan grande es; quizá reprimiendo su desvergüenza y libertad en mentir, con la verdad clara de sus hechos y vida, pondrán freno a su atrevimiento, y desordenada codicia de ofender a Dios, y al prójimo. Y si acaso no bastare esto, por estar obstinados y endurecidos en la COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS88DIÁLOGO TERCERO maldad, será parte al menos, para que todos conozcan quién son, y entiendan lo poco que pueden, y vean lo mucho que engañan: porque verdaderamente creo, que si hubiera alguno tan amigo de decirles la verdad, como de sustentarles las mentiras, que ya estuvieran llanos, y apartados de su viciosa vida y tomado más honrado trato; hubieran desamparado tan abominables 76 costumbres. Mas dejando estas consideraciones, por acabar con ellos, razón será, que tan abominable género de bestias sea aborrecido de nosotros, y puestos en la noticia de todos los Cristianos, para que advertidos de estas maldades, les huyan el cuerpo. Esto digo por más fácil remedio, como quien tiene experiencia del daño. - Filandro. ahora acabaréis de ver el trabajo de esta obra, y estimaréis bien su dificultad, porque yo que lo he visto todo, conozco desengañadamente, que para poner en arte una cosa, que tan sin ella estaba, y para sacarla de entre la gente vulgar, ha convenido usar, no solamente de fuerte razón, pero de científicas demostraciones, confirmadas con la experiencia en las veras, inventadas todas por el autor, sin tener de quién sacar, ni aprovecharse de cosa alguna para el arte, cómo se pueden los hombres aprovechar de las demás ordinarias. Pero en esta obra, en quien nunca nadie ha puesto la mano, si no ha sido para destruirla, veréis claro la excelencia de su invención, y más os admirará, sin consideráis lo mucho que ha sido, entre tanta gente envidiosa, y peligros sucedidos, sacar a la luz esta parte de la destreza, En la destreza no ha habido a quien imitar. en que no solamente no ha habido alguno que se pueda imitar, pero ha convenido huir de todos. Y por eso hallándose Carilao metido en una confusión tan extraña, sin poder reducirla a orden y concierto por alguna vía, pareciéndole obra de ingenio perezoso, contentarse con lo que otros habían inventado en las ciencias, acordó de hacer la fábrica de su pretensión, y perfeccionarla con el discurso del tiempo, solo sin tener quien 77 en alguna cosa le ayudase, antes muchos que le estorbaban y le impedían; él solo fue el oficial especulativo, y el práctico muchos años, el solo crió los partos de su entendimiento, hasta que pudieron andar en sus pies. Y hallaréis tanteadas las medidas de las armas, con tal diligencia, que no podéis perder esperanza vos ni sus amigos del buen fin en todos los libros de la destreza, dándole Dios vida, para poner en escrito lo que aprendió con solo la especulación del entendimiento, experimentándolo en las veras, con mucho LUIS PACHECO DE NARVÁEZ89DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. riesgo, y con ello aprovechar a las gentes, y quiso ver como vosotros diversos diestros, para notar de ellos cosas diferentes, por ver si pudiera de todas ellas elegir algún principio que fuese cierto, el cual hiciese el edificio de la destreza, en lo operante dulce, y en lo esencial firme. En la vulgar destreza, no se halló qué poder imitar. Pero ha sido tan grande la tormenta de los bárbaros, que nunca halló cosa entre ellos, que con razón se pudiese estimar, y ha querido Dios que acertase de tal manera las demostraciones, que viéndolas los hombres tan espantosas, unos lo juzgan por encantador, y otros le dan graciosísimos epítetos: y estad de buen ánimo, que una de las cosas a que se ha tenido atención, ha sido extirpar, y sacar la destreza de poder del vulgo, y ponerla en el de los hombres sabios, y de áspera e intratable, reducirla a razón cierta, La destreza está en arte. porque estando la destreza (como está) en lugar tan alto, se deje menos alcanzar, y la traten con más respeto que hasta aquí: 78 porque treta, no es otra cosa que un pensamiento y concepto del ánimo, puesto en práctica, con su demostración; quien fuere hombre más discreto, y de mejores pensamientos, cierto está que hará mejores tretas, y más perfectas: Cada uno inventa como tiene el entendimiento. y quien tan malos pensamientos tiene, como esos vulgares, siendo hombres que nunca levantaron el entendimiento un dedo del suelo, harán tan malas tretas como ellos son. - Eudemio. Pues yo he sido causa de todo lo que el maestro dijo, quiero buscar remedio, en quien comenzó a darlo, por eso Filandro, pues Carilao primero, y después vos comenzasteis a declarar alguna parte de lo mucho que sabéis, descubrid del todo a vuestros amigos, cuál es el camino cierto de la verdadera destreza: y pues habéis hecho gran progreso en ella, bien será que pasemos a las cosas esenciales. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS90DIÁLOGO TERCERO No hay movimiento en instante. - Pues para que mejor lo entendáis, dijo Filandro, ya sabéis que no se puede dar herida sin espada; y sabéis también, que la herida se hace con movimiento largo, porque no hay movimiento en instante, sino en muchos con sus partes. Ahora pues, este movimiento, o lo hace el brazo y la espada, o el contrario, tocando con su espada en la mía, que es movimiento accidental, y extraño. De qué se componen las tretas. De estos movimientos de cuerpo, brazo y espada, salen las que todos en general llamáis tretas, y de estas resultan las heridas que son los efectos, y mediante el cuerpo, que es causa principal, se hacen y ejecutan: luego este cuerpo de donde proceden estas tretas (con la compostura de las líneas, que arriba dije, y más largamente veréis en los libros del arte, que es su lugar) no se mueve siempre de una 79 Manera, porque cuando la materia es una, y el movedor uno, de necesidad lo que resultare, será uno: y de la propia suerte, si la materia fuere diversa, también lo que se engendrare será diverso. Por qué se hacen cosas tan diferentes en destreza. Pero cuando la materia fuere una misma, como la destreza, lo que se engendrare puede ser diverso, no de su parte, sino por la diversidad de los movedores. Así, que si el movimiento puede ser tan diferente; como veamos sin saber la Teórica, ¿se podrán conocer, que tales, y cuales son las tretas, ni la naturaleza de las líneas, de que se contienen? Se sigue de aquí manifiestamente, que quien no supiere que tales son los movimientos del cuerpo, ni entendiere el fin de cada uno, no podrá saber la naturaleza de cada línea; ni tampoco entenderá el efecto donde ha de ser en el contrario con la treta y líneas, si no es a tiento, y acaso; Por qué se yerran las tretas. no sabiendo vos qué tan lejos está el cuerpo del contrario de vuestra espada, ni la contraria del vuestro, según los diversos perfiles, y ángulos de las posturas con los demás. Porque bien sabéis que el estar incierto de una cosa, pone temor al emprenderla, y como dice Vegecio, ninguno teme hacer en el peligro aquello que confía haber bien aprendido. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ91DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. - Eudemio. Bien está lo que decís, ¿pero cómo se sabrá esto? - Filandro. Yo lo diré, dándoos reglas con demostraciones infalibles, El fundamento de la destreza. para que conozcáis los cuerpos en sus perfiles y posturas, metidos en un cuadrángulo (que ahora no podéis entender del todo, hasta que tengáis más conocimiento de estos términos) y allí por los grados conoceréis cuanto tiene lo propincuo del perfil del cuerpo, estando en 80 Postura de la línea colateral del cuadrángulo, y cuanto es lo remoto, y conforme a la mudanza de los perfiles, conoceréis, si fueren circunferencias, la graduación de cada una: y conforme a la pasión que trae la línea del contrario, que se conoce por la figura del movimiento, podréis aplicar la naturaleza de vuestra línea, para que concordando en la armonía, haga consonancia, o desviando, o llegando el cuerpo, conforme a la graduación que trae la circunferencia, o entendiendo el fin donde enderezare la espada. Objeción contra la destreza. - Polemarco. Muy bien entiendo todo lo que decís. ¿Pero cómo podré yo estando enojado mirar de presto en tantas particularidades como antes dijo Carilao, y en las que vos decís de nuevo? Mirad que va la vida en un punto de tardanza, o descuido. - Filandro. Fácilmente, os satisfaré. Preguntó, cuando vos habláis, ¿vais deletreando para hacer sílaba? - Polemarco. No, sino como sé hacer sílabas, presto, y fácilmente compongo palabras, y voy juntando, y de las letras, sílabas, y dicciones, formo oración, sin hacer alguna pausa, que no dejara de hacer, si no estuviera diestro en juntar las sílabas para las dicciones, y oración: Solución de la duda. porque como me han dicho el sonido que cada letra hace una con otra, fácilmente hago compostura de palabras, y de aquí entiendo, que habiéndome dicho, qué tal es el movimiento, y la naturaleza de las cantidades de cada línea, estando despacio, cuando venga la prisa, estando ejercitado en ello, no COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS92DIÁLOGO TERCERO podrá olvidárseme: porque de aquellas cosas nos acordamos más presto, cuya causa sabemos, y más continuamente tratamos: aunque los que se turban a la ejecución 81 de las tretas, ponen la culpa a la destreza, y la quitan al diestro, siendo de su cobardía. El ánimo, es el ánima de la treta. - Filandro. Ya es cosa averiguada, que el ánimo del hombre es el ánima de la treta, y la Teórica, el entendimiento de ella, concordando los movimientos con el afecto del ánimo. Nota de la pintura, y de la Geometría. - Meliso. Así es, como lo decís, porque cuando me han dicho el valor de las cosas, y la calidad de las figuras en Geometría, o en pintura, conforme al medio que tiene la vista, Nota de Perspectiva. vengo a conocer, y entender por reglas de Perspectiva, la disminución, y el aumento de cada una: y aún leyendo con los rayos visuales, vengo a coger las especies de las cosas, juntando la parte, pronunciando la dicción, y aprendiendo el concepto, todo a un punto; que si ignorara alguna cosa de ellas, se requería tiempo limitado para todas. Así, que si me dijeren, que estando el cuerpo en tal perfil, y la espada en la postura del ángulo que me señalare, que el rostro está menos grados y espacio que el pecho, sabré sin pararme a medirlo, encaminar mi espada a la distancia de menos grados, con movimiento que tenga menos partes que el del contrario, y le daré en un punto. Si esto es lo que habéis dicho, yo entiendo bien la solución de la duda de Polemarco. - Filandro. Como no será menester pararos a contar despacio siempre, cuatro veces ciento, cuántos son, sabiendo cierto, que son cuatrocientos, habiéndolos contado antes, uno a uno; LUIS PACHECO DE NARVÁEZ93DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Conviene que las tretas igualen con el ánimo de cada uno. y en esto se convierte la costumbre en naturaleza, principalmente, si las tretas que os enseñaren, igualaren con el afecto de vuestro ánimo, porque de no ser así viene a sernos dificultoso lo que hacemos, cuando va contra la naturaleza 82 de vuestro ánimo, y contra la fuerza de vuestra inclinación. La destreza es ciencia. Al fin la destreza está hecha ciencia, y le han todas las que son, ayudado para serlo. Cada ciencia tiene du lugar. - Eudemio. ¿Pues debajo de cuál de las ciencias será bien poner a la destreza? - Polemarco. Debajo de las Matemáticas, por lo que trata de demostración. - Eudemio. Bien lo creo así, pero lo que yo pretendo saber, es, debajo de cuál se ha de poner; pues es cosa justa, que se le dé lugar, como se les ha dado a las otras ciencias, a esta que es tan calificada, pues hace hombres más calificados; no será justo que se quede sin él, y aun si fuere posible darle el mejor de todos, no se desdeñará de ampararla, y recibirla, según su grandeza y dignidad. En qué conviene la destreza con la Aritmética. - Polemarco. Por lo que yo hallo que la destreza trata del aumento, y graduación de las distancias, para saber los grados que hay de una parte a otra, que es de donde sale el conocimiento de los compases, para el respeto que se han de tener los unos movimientos con los otros, mediante los números y grados de las circunferencias, y líneas rectas, que es lo que hace al hombre enterarse en el conocimiento de los perfiles del cuerpo, cuando lo consideramos metido en el cuadrángulo, lo cual conviene al número, siendo cosas todas tan esenciales; me parece, según la mucha parte que tiene en las armas, que la destreza se podrá subalternar a la Aritmética. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS94DIÁLOGO TERCERO - Filandro. Verdad es, que por parte de la división de los movimientos de que se compone la proposición, cuando los graduamos, que le conviene algo, por ser el número cantidad discreta. En qué conviene la destreza con la Geometría. ¿Pero no veis vos que la destreza trata más de la cantidad continua, conviene saber, ángulos y líneas, que determinan el espacio largo, o breve que hay entre un pie y el otro del mismo 83 hombre, y entre el pie del contrario y el mío? ¿Y mide también la distancia que hay entre mi espada y la suya, y entre las partes de su cuerpo y el mío, propincuas, o remotas, y en el espacio que hay entre la postura del brazo, y el perfil del cuerpo, para la perfección de los ángulos, y conocimiento de las cantidades, y los movimientos? Por donde con más justa causa puede la destreza subalternarse a la Geometría, a la que tocan todas las particularidades, de punto, línea, superficie, cuerpo, ángulo, triángulo, cuadrángulo, círculo, centro, y proporciones. - Eudemio. Bien entiendo yo, que la destreza trata de cantidad continua: y veo también, que por las líneas, y ángulos rectos, u obtusos, se han de seguir los diestros, para hacer verdadera la demostración: En qué conviene la Perspectiva con la destreza. ¿Pero qué aprovechará todo, si el diestro ignora, en qué lugar del cuerpo contrario ha de poner los ojos, para que conforme al generalísimo de los movimientos de la espada, sea fácil la comprensión en el entendimiento, y así mismo la aplicación de la defensa u ofensa conveniente? Por donde me persuado con razón, que la destreza puede subalternarse, a la Perspectiva, pues ella es la que enseña el sitio que han de tener las líneas visuales en la destreza, que son por donde vienen las especies de las cosas, hasta el órgano de la vista, sin ayuda de la cual es imposible obrar cosa alguna en la destreza, La parte que la destreza tiene con la anatomía. porque si queréis considerar en la destreza, trata de la fuerza, y flaqueza del brazo, y de la que tiene cada perfil en sus extremos, o medios, y en el conocimiento de ellos, por los músculos, o murecillos, tendones, o cuerdas que extienden, y encogen las piernas y brazos del cuerpo humano, mediante los cuales se hace el movimiento voluntario, sabiendo LUIS PACHECO DE NARVÁEZ95DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 84 que sin esto es imposible dar herida; más conviene a la destreza subalternarse a la Anatomía, que es una parte de la medicina, que a ninguna de las referidas. - Filandro. Por lo que ambos habéis dicho, tengo que hacer de nuevo verdadera (si pudiere) mi imaginación: porque sí es cosa averiguada, que el conocimiento de la fuerza, o flaqueza del cuerpo, es el que hace la mayor parte de la ejecución de las heridas; Lo que la destreza tiene de Astronomía. no sé yo por dónde el entendimiento adquiere ciencia de ello, si no es por la noticia que los sentidos le dan de la fuerza y flaqueza que traen los movimientos, que es siempre conforme al centro que tuvieron al formarse; Lo que sirve la Música en la destreza. con lo cual sabe el hombre, a qué parte ha de mover el cuerpo, los pies, la espada, o todo junto, para que los unos movimientos con los otros hagan armonía, y guarden el número sin confundirse, no llegando unos con más tiempo, y otros con menos: porque cuando esto fuere al contrario, se destruirá el ritmo, y no saldrá en su punto la armonía que las proposiciones tienen entre sí, porque la destreza hace su doctrina por los mismos movimientos, consonancias, ángulos, triángulos, y círculos: todo lo cual enseñan la Música y la Astronomía, en las que la destreza tiene la parte que veis para subalternarse a cualquiera de las dos. La parte que tiene la destreza en la medicina. - Polemarco. La que a mi parecer toca al todo de las armas, es tratar la destreza de la respiración, y de la conservación del aliento, y de la cura que conviene a los afectos de los ánimos, Lo que enseña la fisonomía en la destreza. y del conocimiento de ellos, por el color y fisonomía, para con razón subalternar la destreza a la Medicina, a quien precisamente tocas estas cosas: por eso COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS96DIÁLOGO TERCERO 85 Meliso, decidnos, ¿cuál de todas le ha dado lugar, más conveniente a su esencia? Las artes son hermanas. - Meliso. Para eso conviene saber que las artes que tratan de la cantidad, a las que los Griegos llamaron Matemáticas, salen de una raíz, y andan las unas subalternadas a las otras, y son hermanas, como las virtudes: Qué cosa es subalternarse. porque aquella arte se dirá subalternada a otra, que contiene el sujeto de ambas. Lleguemos pues a tomarles cuenta, y comencemos por la Aritmética, y hallaremos que trata de la perfección del número, y de sus proporciones: la cual muchas veces veis que consideran las razones desnudas, y apartadas de la materia; y por lo que trata de la multitud, la llamaron algunos antiguos ciencia. La Aritmética, es la raíz de las Matemáticas. Pero habéis de advertir, que es la más principal entre las Matemáticas, porque es la más simple y absoluta, y aún la más abstracta de todas ellas. En confirmación de lo cual dice Aristóteles que la ciencia más cierta de todas, y a la que se ha de dar mayor lugar, es aquella, que usa de menos y más ciertos principios: tal es la Aritmética, como dice Boecio, en comparación de las otras Matemáticas, de la cual ellas tomaron el ser que tienen; porque la Música usa de tales términos, que en el conocimiento natural extrínseco, añade sobre sí los términos aritméticos: conviene saber el tono sobre la proporción sexquioctava [intervalo de una segunda mayor, Maestro Marcelino Miguel], y el diapasón sobre la dupla; aunque los músicos prácticos, por maravilla usan de estos términos. Así la Geometría, que trata de la cantidad continua, y de la proporción de ella, y de las propiedades de las figuras. La Aritmética es primera que la Geometría. Dejemos ahora de tratar, el cómo con razones abstractas y desnudas, inquiere con el movimiento, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ97DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 86 la cantidad de las cosas, porque veáis los términos que tiene de la Aritmética, en la cual hallaréis que el punto, es sobre la unidad, y el triángulo sobre el número ternario; y así por estas causas se prueba que la Aritmética es primera que la Geometría, con más razón precederá a la Perspectiva, que trata del color, y de la luz mediante los rayos visuales, que llaman y traen las especies a la vista: y hecha esta consideración con la misma calidad precederá a la Astronomía, que trata de la medida de los cielos y estrellas, y de sus movimientos; que por tratar de la magnitud del movimiento, y aplicar la Aritmética con la Geometría, para el tal conocimiento, se subalternan ambas a la Geometría, por la compañía que hacen con ella a la Perspectiva, y la Astronomía, El sujeto de la Aritmética. y el sujeto que se le atribuye a la Aritmética, es el número, o la muchedumbre de ellos, porque número, no es otra cosa, que una congragación de muchas unidades; El punto acompaña a la magnitud. de suerte, que la unidad anda siempre acompañada con el número, aunque no es número, sino principio de él, como acompaña el punto a la magnitud, el cual es visible, en cuanto es extremo de la línea física: y también es visible la cantidad de la línea en cuanto es extremo de la superficie, y lo grueso de la superficie, es visible, en cuanto es extremo del cuerpo: pero entendiéndolo matemáticamente, ni la línea se puede hacer de puntos, ni la superficie de líneas, ni el cuerpo de superficies, porque los puntos son indivisibles, y la línea tiene longitud, y no latitud, ni profundidad, y la superficie tiene longitud, y latitud, y no profundidad: pero el cuerpo tiene longitud, latitud, y profundidad. De suerte que se sigue la Geometría a la Aritmética, de la manera que se sigue 87 La Retórica, y la Dialéctica, por dos causas: la una, porque la Aritmética trata de cosas más simples, y puras que la Geometría, y por esto será más cierta, y primer arte. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS98DIÁLOGO TERCERO La Geometría se divide. La otra es, porque muchas pasiones de los números en la Aritmética se adaptan después a las cantidades de la Geometría, y le verifican sus efectos; por cuya causa Euclides entretejió la Aritmética con la Geometría, la cual se divide en teórica, y en práctica, La teórica considera la magnitud, y la práctica, trata de las medidas de las cosas corporales con arte, e instrumentos, como veremos largamente en los libros de la práctica de la destreza, los cuales dejaré de particularizar, por deciros las conveniencia natural, y con esto dar fin a mi propósito. Verdad es, que por estas se conocen las propiedades de las cosas que pertenecen a la división, y por esto tocan todas a la destreza. Qué cosas considera la ciencia natural. Pero la ciencia natural considera el movimiento, y la alteración de las cosas naturales, De qué trata la Metafísica. y la Metafísica trata, no solamente de las razones de las cosas naturales, pero de las sobrenaturales, y saca en limpio la quididad [esencia], y los grados que cada una tiene de perfección. División de la cantidad. Y pues sabéis ya que la filosofía matemática, se divide en dos partes, también la cantidad, que es el sujeto suyo, se divide en cantidad discreta, y continua, el aumento de la cual, es finita, y su disminución infinita, porque se puede dar una línea física, tan grande, que no haya otra mayor, y no se podrá dar línea, por pequeña que sea, que partiéndola no se pueda hacer otra menor; Nota, si se da la cantidad determinada a lo mayor, o disminuida a lo menor. lo cual es al contrario en la cantidad discreta, porque se puede dar el número LUIS PACHECO DE NARVÁEZ99DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 88 binario que sea, que no se pueda dar otro mayor, doblando, y aumentando la proporción. Esta es la cantidad que conviene al número, y a la multitud, de la cual trata la Aritmética, teniendo subalternada así la Música, que considera los números y la sonoridad de ellos, no absolutamente, mas conjuntos con la voz, y el sonido de donde resulta el concierto, y la armonía, que son cosas naturales, como diremos adelante. La perspectiva se subalterna a la Geometría. Pero la Geometría, porque trata de la cantidad continua, tiene más ciencias debajo de su amparo; conviene saber la Perspectiva, que considera las líneas, pero no del todo matemáticas, sino visuales, y a la Astronomía, que considera la esfera, los círculos, líneas, y ángulos, junto con la materia celeste, las cuales tienen un medio entre la Filosofía natural, y la Matemática, según Filópono. La Música se subalterna a la Filosofía. Y de aquí entenderéis, que aunque la Música es meramente matemática, se subalterna a la Filosofía, por la parte que trata del oído: y como dice Aristóteles de la manera que la Perspectiva, en cuanto trata de la vista, se subalterna a la Física, aunque ambas tratan de cosas naturales, y de imaginaciones matemáticas, con esta misma razón subalternamos la Perspectiva, a la Geometría; porque trata de puntos, líneas, y superficies, y de los rayos de la luz, y de las especies del color, La Música se subalterna a la Aritmética. de suerte que la Música se subalterna a la Aritmética, por lo que trata de la razón de los números, no de otra manera que si fuesen las voces, unidades, y números, pares, o nones. Así, que concluimos, que la puramente Matemática, es la Aritmética, y la Música es compuesta de la ciencia natural, y de la Aritmética, porque 89 enseña el sonido de la consonancia y de la voz, que es objeto del oído: COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS100DIÁLOGO TERCERO La Geometría es puramente Matemática. y de la propia manera lo siente el Filósofo, tratando de la cantidad continua, donde por líneas, superficies, y cuerpo, da a entender que la Geometría, es puramente Matemática, y la Perspectiva, y la Astronomía, que se señalan por el lugar, y por el tiempo, son Matemáticas mixtas de cantidad continua. Cuáles son las Matemáticas mixtas. Pero habéis de advertir, que de la misma manera que la Música supone las reglas de los números, y proporciones de la Aritmética, así también supone de la ciencia natural, que el sonido, y la voz, son objetos del oído; y pasando la Geometría la medida de las cantidades a los cielos, cría otra arte, que llamaron Astronomía, a la cual se llega la Astrología, que es la Judiciaria; y aplicadas las cantidades de la Geometría, a la fuerza de la vista, se hace la Perspectiva. Pero cuando el número de la Aritmética, se pasa a la armonía, hace otro arte, que llaman Música: La Aritmética, y la Geometría son artes universales. y lo que apuradamente resulta de todo, es que dos de ellas son artes universales, y simples, sin considerar ninguna materia natural, y cinco compuestas y especiales, porque se derivan de la generalidad de las otras, y con este mismo orden y repartimiento, sirve cada una su parte a la destreza, pero no en el todo: de manera que si se hubiera de subalternar la destreza, había de ser a la Aritmética, o a la Geometría, que son, a las que se subalternan, la Música, la Perspectiva, la Astronomía, y la Cosmografía. - Polemarco. Ya sabéis, que los Matemáticos desnudan las formas, y las figuras, y los números de la materia, lo cual no admite falsedad, porque ni componen afirmando, ni tampoco dividen negando: LUIS PACHECO DE NARVÁEZ101DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Las Matemáticas consideran las cosas simples. porque consideran 90 las cosas simples, y no conjuntas, y tienen este privilegio más que las otras artes, que declaran sus intentos en ellas, con demostraciones más verdaderas, por cuya causa, los antiguos guiados con esta razón, las llamaron artes ciertas y verdaderas: y que si alguna verdad había en las cosas humanas, se hallaban en las Matemáticas, porque la doctrina de ellas, es muy puntual, y como dice Simplicio, son el camino que más derecho guía a la ciencia, así moral, como natural. La importancia de las Matemáticas. Esta es la causa por donde me parece a mí más acertado, subalternar la destreza, a cualquiera de las matemáticas, que a ninguna de las otras ciencias. - Meliso. Si lo consideráis con la atención que conviene, la destreza viene a subalternarse a la Filosofía natural. - Polemarco. Yo no puedo persuadirme a eso, habiendo visto la mucha parte que las Matemáticas tienen en ella; por eso dadme la causa, ¿por qué se han de quedar fuera, sirviendo cada una su parte en lo que puede a la destreza? El sujeto de la Filosofía natural. - Meliso. Se subalterna a la Física, porque es su sujeto cualquier cosa que se mueve, y todo lo que tiene materia, porque es movible. - Filandro. ¿Pues qué les falta a las otras ciencias, para que no traten de cosas naturales? ¿Son por ventura artificiales? ¿Lo decís, porque se halla la verdad en ellas, más con artificio de ingenio, que con naturaleza de entendimiento? Lo cual es falso. Por qué se llama ciencia natural. - Meliso. Sabed, que se dice Filosofía natural, porque trata de cosas que cada una de por sí, tiene naturaleza, la cual es principio del movimiento, y de la quietud; COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS102DIÁLOGO TERCERO Por qué se llama un arte. y el arte trata solamente de las cosas artificiales: pues como la destreza trata de cuerpo movible, en el cual considera la naturaleza 91 del movimiento, y de la quietud, La destreza se subalterna a la Filosofía natural. por esta razón subalternamos la destreza, a la Filosofía natural, por conformar tanto en lo sujetos, y tener la una en el sujeto de ambas; y porque no se puede herir al adversario, si no es con el movimiento del cuerpo, y con el de la espada, sin los cuales no son de algún efecto las proporciones de la destreza, aunque el diestro tenga conocimiento verdadero de las distancias, números centros, excéntricos, consonancias, líneas, ángulos, y de las demás cosas dichas; No ha herida sin movimiento. no por esto conseguirá lo que pretende en la destreza, ni herirá, si no hay movimiento engendrado de partes: y por esta causa, el lugar propio de la subalternación de la destreza, es la Filosofía natural, más perfectamente que a ninguna de las matemáticas, según lo probamos en el Diálogo primero, cuando disputamos de los objetos de las ciencias. - Eudemio. Ahora me resta saber, pues lo habéis apuntado, cómo se ha el tiempo con la magnitud, y el movimiento, con el tiempo. - Meliso. Sabed que hay cierta semejanza entre la cantidad del movimiento, y el tiempo; y de la propia manera que el tiempo se llega al movimiento; así el movimiento anda aplicado a la magnitud, y lo que es punto en la magnitud, es el movimiento, en el tiempo, y el ímpetu en el movimiento: y si consideráis la cantidad en la línea recta, hallaréis dos puntos que sirven de término, uno de los cuales tan solamente es principio, y el otro solamente es fin, que son de donde nace y acaba la cantidad; así también hallaréis dos ímpetus, o partes en el movimiento: el uno de donde el movimiento nace, y el otro en el que acaba: porque el que LUIS PACHECO DE NARVÁEZ103DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 92 es principio, tan solamente es principio de aquel movimiento; y el que es fin, tan solamente es fin: El tiempo es regla del movimiento. pero el tiempo, necesariamente se acompaña con el movimiento, porque es como regla suya, la naturaleza del cual, si particularmente lo contempláis, veréis en ella dos movimientos, como dijimos. El uno que es principio de aquel tiempo, el otro que es fin. Pero si en la línea de la espada considerareis los puntos de la magnitud, y los ímpetus del movimiento, y los momentos del tiempo, el medio de los cuales intercede entre el principio y el fin, hallaréis que cada uno de estos tiene dudosa naturaleza. Pero se quita este escrúpulo, con que sepáis que el relativo del principio es el fin, y el del fin el principio; y por eso, donde feneciere la cantidad, juntamente fenece el movimiento en la materia, en que tratamos, y ya que está acabada la cantidad, a la cual le compete tal principio, que no puede servir de fin: digo tal fin, que no cae en él la razón del principio, como se ve en muchas partes de la destreza, la cual no conviene a todas las figuras de ella, En los círculos no hay punto cierto. porque se sacan los círculos, que son los tajos y reveses, en los cuales no hay punto cierto, que propiamente se le pueda decir que es principio, salvo si no está la espada en ángulo, ni tiene tampoco algún punto, que se pueda decir con verdad que es fin, si no es en el acertar, o errar de las heridas: y por esta razón, cuando incluimos las líneas rectas del contrario en el círculo de la daga, nunca puede el adversario atinar, por donde se comenzó tal círculo, ni entiende por qué parte podrá sacar y librar la espada, de aquel movimiento circular continuo, 93 hasta cerrarse, como veréis adelante. Y de esta manera sabréis, que no estando acabada la magnitud, tampoco es acabado el movimiento, ni el tiempo de entonces, aplicando la presteza del movimiento circular, a la tardanza de la línea recta: de suerte que ni se pase el movimiento circular, sin encontrar al recto, ni tampoco el diestro se fíe tanto de la tardanza, que llegue sin tiempo, y a mala coyuntura, y sea impertinente la presteza y perfección del círculo. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS104DIÁLOGO TERCERO - Eudemio. ¿Pues por qué decís que se acaba la cantidad, quedándose la espada después de hechos los movimientos en potencia, para que con la misma magnitud haga otros diferentes, y en diferente tiempo, pues que no hay tiempo presente entre nosotros, ni se da en destreza? - Meliso. Algo más especulativo es lo que he dicho, que vuestra duda, y si me tengo que andar a declarar todas las que se ofrecieren, nunca acabaremos nuestro propósito; quédense algunas, para que los ingenios curiosos las trabajen, y den a entender a los más rudos. - Eudemio. Pues dígame, Filandro, cuál es el medio de la espada, y sus extremos, y el uso de cada uno de ellos, y si está la fuerza en los ángulos, más por la figura exterior, que por causa interior; quién mueve al brazo, y precisamente las partes, a que puede llevar la espada, así para herir, como para desviar. Los músculos que mueven al brazo. - Filandro. Sabed que mueven al brazo siete murecillos, el uno que lo tira al pecho, cuando hacemos desvíos hacia nuestro lado izquierdo, o pasa el tajo de aquella especie del cuerpo contrario, y el ángulo que el cuerpo y el brazo hacen entonces, es agudo, y esto sin que le ayude otro murecillo alguno: porque según los Médicos 94 doctos, y Estéfano sirve por tres, por los tres principios que tiene. Los nombres que tienen los movimientos del brazo. El músculo que hace tajo volado. Pero cuando obran los hilos que nacen de la axila, tiran del brazo hacia arriba, haciendo el movimiento, al que los Antiguos llamaron tajo volado. El músculo que hace tajo hendido. Mas cuando obran los hilos de las ternillas, de la séptima, y octava costilla, tiran el brazo hacia abajo, haciendo el movimiento que llamaron los Antiguos, tajo hendido: y para el fin de esta especie de tajos, mueven la cuerdas al brazo, a lo bajo naturalmente: LUIS PACHECO DE NARVÁEZ105DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. El músculo que hace medio tajo. pero cuando obran los hilos que nacen del hueso del pecho, hacen el movimiento, que llaman en la espada medio tajo. Los tajos y reveses. Otro músculo hay, que alza el brazo hacia diversas partes, según los diversos hilos que tiene, y entonces se hacen en la espada los movimientos circulares que se convierten de tajo en revés, y de revés en tajo: El músculo que hace el reparo de uñas arriba. y así cuando obran los hilos que nacen de la axila, alzan al brazo, hacia la parte del cuello, con el cual movimiento se hace el reparo, que llaman de uñas arriba, que consta de dos ángulos, y es su lugar, casi delante de la cara. El músculo que hace el reparo uñas abajo. Pero cuando obran los que salen de la punta del hombro, y de la axila que está allí trabada, alzan al brazo derechamente al lugar donde lo ponemos, algunas veces, que reparamos las uñas abajo: Mas cuando se encogen los hilos que nacen de la espina de la paleta de la espalda, alzan al brazo hacia atrás, y su movimiento es de efecto, cuando la postura del brazo no está aparejada, para lo que conviene. El músculo que hace los desvíos. Hay otro murecillo que tira al brazo hacia las espaldas, y este movimiento sirve para los desvíos que hace la espada, las uñas abajo, y arriba: así contra los 95 tajos, como contra las estocadas, metiendo la espada por debajo, y aplicándola a los movimientos que hiciere la del contrario; y este músculo obra al contrario, del primero que dijimos que juntaba el brazo con el pecho. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS106DIÁLOGO TERCERO La postura de ángulo agudo. Hay también otro murecillo que tira del brazo para abajo, y el movimiento de entonces sirve en la destreza, de postura de ángulo agudo, o en alguna de sus especies, porque cuando quiere el hombre, aqueste mismo músculo, tira del brazo hacia atrás algún poco; y esto más, o menos, según los hilos más altos, o más bajos. El músculo que hace el movimiento violento. También hay otro murecillo, que tiene de oficio levantarlo particularmente hacia atrás, y su movimiento es la parte de donde nace el movimiento natural, después de haber acabado el violento su acción. Pero otro músculo hay, que ayuda también a tirar del brazo hacia atrás, torciéndole algún poco para adelante; y con este murecillo se hacen en la destreza, unas proposiciones difíciles al obrar, aunque gozosas a la vista. Hay también otro, que tuerce al brazo hacia afuera. Finalmente el oficio de todos tres, es mover el brazo alrededor, como pueda hacer las circunferencias cumplidas con la espada, para la perfección de los tajos y reveses. La calidad de los ángulos. Pero los ángulos del brazo, de la espada, y el cuerpo, van por el camino que diré; porque unos ángulos hacen los músculos que pliegan el codo: y hay otros, que lo extiende derechamente, sin torcer el brazo a parte alguna, y cuando se encoje, hace ángulo en la sangradera, y entonces hay dos ángulos, uno que hace el brazo con el cuerpo, y otro el que han hecho los músculos que despliegan al codo: 96 y luego el otro ángulo, que la espada hace con la mano, y este es conforme al sitio, en que el diestro quiere ponerla: y entonces está flaca la espada, porque la fuerza está dividida en los muchos ángulos, aunque todos ellos sean de una especie: así que los muchos ángulos, o que estén en las piernas, o en las coyunturas del brazo, o en la espada y la mano, es señal manifiesta, de estar flaco el cuerpo en la postura que tuviere entonces. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ107DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. De dónde viene llamarse mandoble. - Eudemio. También hay movimientos en la destreza, que los hace el brazo, sin mover más que la muñeca, según vemos en los mandobles que usaban los antiguos, con solo doblar la mano, de donde tomó el nombre, ¿cómo puede ser esto? Cuatro músculos mueven la muñeca. - Filandro. Puede muy bien, porque sin los músculos que mueven al brazo, hay otros que mueven a la muñeca hacia arriba, y abajo, y mediante cuatro murecillos, se mueve la mano a los lados, porque tirando el de dentro, y del fuera, que responde al dedo pulgar, (la fuerza del cual es igual a todos los cuatro dedos) y aflojando los otros dos músculos, movemos la mano hacia el pecho: pero obrando los dos murecillos que responden al dedo menor, y aflojando los arriba dichos, movemos la mano hacia afuera, ayudando y favoreciendo estos mismos, al volver la mano hacia abajo, obrando sucesivamente, el uno tras el otro, como los músculos de los ojos. - Polemarco. Decidnos ahora, ¿cómo se sustenta el brazo en la postura angular, tanto rato como vemos, sin caerse abajo, y la perfección de todas sus posturas?; que deseo saber cuál es la mejor, y por qué causa se derriba la espada más en una postura que en otra. Qué tiene al brazo en ángulo recto. - Filandro. Sabed, que cuando 97 obran juntos los hilos de arriba, y los de abajo (según dijimos) tienen al brazo quedo, y a esta llamamos postura, de la cual sale la estocada, que es movimiento accidental, y dura tanto en ángulo, porque cada hilo tira a su principio, y hacen que las posturas del brazo sean como los perfiles del cuerpo, que tienen su medio y extremos, como los ángulos; Por qué es una buena postura y la mejor de todas estas posturas, es como nace el brazo, porque en ella están más descansados los nervios, y más puntual la acción de los músculos, que son (como dicho es) los instrumentos del movimiento voluntarios; y en ella dura más la fuerza: y como es medio, según la necesidad, se pasa fácilmente a los extremos. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS108DIÁLOGO TERCERO La postura de filo es la mejor. Y por estas razones, y por otras que nacen de estas, es la postura más fuerte, y mejor la de filo, que la de uñas abajo, ni arriba, que son los extremos, entre los cuales hay ventaja, como en los que tienen las virtudes: De los extremos de las posturas, cuál es la más noble. porque el extremo que hace el brazo con las uñas arriba, no es tan fuerte como la postura de uñas abajo, que de las dos es la más noble, porque tiene menos trabajados los nervios, para sustentar la fuerza: porque aunque el brazo no se mueve (al parecer) obran dentro los músculos que lo sustentan en aquella postura, con una acción más esencial que aparente (según Galeno), de la manera que vemos un ave estar parada en el aire con las alas abiertas, sin moverse ni caer; Libertad de la buena postura. y porque la postura de uñas abajo, puede hacer movimiento a los lados y arriba, con menos violencia, sin que el brazo mude la figura interior, ni quede apurada la fuerza, La dificultad de la postura. mucho mejor que la postura contraria, pues aunque se mueve, no hace su acción con tanta libertad y descanso, porque 98 tiene apurada la fuerza (como se haya de valer de los ángulos que hacemos en los reparos), lo cual veréis claramente, en el golpe que damos con nuestra espada en la del contrario, estando él con las uñas arriba, para derribársela de la mano, que se hace fácilmente, porque cuanto la violencia estuviere más junta al centro principal de la espada, menos fuerza tiene el centro, y más la violencia: y en las postura de uñas abajo es al contrario, que está en ella menos trabajado el nacimiento del brazo que es donde está la más principal parte de la fuerza del ángulo, músculos y cuerdas; y como estando el brazo uñas arriba, están violentados todos los fundamentos que lo fortifican, principalmente los nervios, como el brazo no tiene lugar de hacer movimientos a los lados, con la libertad que en las otras posturas, por causa de la violencia que tienen los nervios; LUIS PACHECO DE NARVÁEZ109DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Por estar en mala postura se saca la espada de la mano. y por tener impedida la acción de los músculos, que mueven al brazo a los lados, según se ha dicho, cualquier golpe que dan en la espada, estando uñas arriba el brazo, ayuda, y acrecienta su violencia, y hace trabajar mucho al brazo, haciéndole perder la fuerza, por comenzar el rigor del golpe, por la parte que la postura del brazo tiene ya acabada su fuerza, y así acabada la virtud que aplica la voluntad con los espíritus a los músculos del brazo, y de las otras partes del cuerpo, si llega otro nuevo mandato de la voluntad, no pueden los músculos obedecer cumplidamente, porque ni la postura del brazo lo consiente, ni sitio y forma que tienen ellos dentro, es aparejado, para que cada uno haga el movimiento que tiene de costumbre: 99 porque si la postura del brazo es de manera, que unos músculos trabajan hacia abajo, y los otros hacia arriba, por sustentar la espada; claro está que los que tienen naturaleza de mover a lo bajo, de mano en mano, socorren a todos los que mueven el brazo a lo bajo; y los que mueven arriba lo hacen de la misma manera: porque cuando el brazo está algo encogido, y las cuerdas y músculos de aquella parte están descansando, trabajan otros, como se ve en el abrir y cerrar de la mano, que cuando unos trabajan, los otros descansan. Y por esto cuando el brazo está derecho, y tiene solo un ángulo, y tiran las cuerdas hacia su principio, así los músculos, que extienden, como los que encogen el brazo, están en más fuerte postura. Y esto habéis de entender en cuanto al ángulo, y no en cuanto a la espada, y mejor que en ninguna de las otras, como veréis claramente en las apuestas, sobre doblar el brazo, o no, que mientras la atención de la voluntad tiene puntual la fuerza de los músculos, y de las cuerdas, resistiendo a la que pone el adversario, dura el brazo, que es algo fuerte, sin doblarse; pero cuando algún músculo, o cuerda afloja, o lo mudan torciéndolo, o haciéndole mudar la acción en otra especie de movimiento, al punto se viene toda la fuerza a favorecer lo flaco, y se encoge el brazo, de suerte que descuidando la mano, y lastimando y ofendiendo el golpe de la espada contraria, a la muñeca, y a la postura violenta del brazo, por causa de no poder ir siguiendo el tal golpe, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS110DIÁLOGO TERCERO Por qué no se derriba la espada en las otras posturas. como hace la espada en las demás posturas, que los golpes que dan en ellas, no causan trabajo, ni molestia 100 al brazo, porque como están prontos los músculos para hacer sus movimientos, se va dilatando, e inclinando con el movimiento que hace el brazo la fuerza del golpe de la espada contraria, Treta de lucha. según veréis claramente en la lucha, que si vuestro contrario os da una vuelta, en la cual ha puesto toda su fuerza, y al punto que ha parado la acción de la fuerza, le dais vosotros otra vuelta, por la misma parte que hizo la suya, cómo se junta vuestra fuerza con el fin de la suya, y el cuerpo contrario queda en postura extremada, y no tiene ya resistencia por aquella parte, ni movimiento, lo derribáis fácilmente: Para derribar un toro. y lo mismo haréis a un toro, si yendo a caballo con lanza, aguardáis a que el toro haga movimiento, y tenga parte de las manos y los pies levantados; si entonces arrimáis la lanza con mediano ímpetu, cómo la fuerza del caballo se llega al fin de la que el toro ha hecho, no pudiendo sustentar en aquella parte tanta fuerza accidental, por haberse rematado la natural, lo derribáis fácilmente; lo cual no haréis, si el toro está sin moverse, y puesto fijamente sobre los pies y manos. Así de la misma manera estando la espada uñas arriba, como no puede en la parte en que está, obedecer la furia del golpe de la espada contraria, procura naturaleza de resistirla; y no es tan grande la resistencia del brazo, que se puede proporcionar con la violencia que lleva la fuerza de la espada: y la llamo violencia, aunque va natural el movimiento, por el efecto que hace en el adversario; de manera que violentados los nervios, y forzados, y rendidos con el golpe, como no pueden obedecer la fuerza nueva (según diremos en lo del aliento), aflojan y abre 101 el hombre la mano, y sale la espada de ella. Vengamos ahora al punto de lo prometido, y sabed que el brazo en sus posturas, tiene su medio, y sus extremos, como lo tienen los ángulos, y los perfiles del cuerpo, y la postura de los pies; LUIS PACHECO DE NARVÁEZ111DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Nota, la destreza de a caballo. y lo mismo hallaréis en la destreza de caballo contra caballo, aunque es difícil de proporcionar los movimientos de los pies del caballo, con los movimientos del brazo, y de la espada, porque acontecerá muchas veces arremeter el caballo, y llegar más presto de lo que conviene al movimiento de la herida, lo cual se remedia con hacer el movimiento primero, si fuere la herida de tajo, para que el segundo sea de algún efecto, antes de que arremeta el caballo. Las tres posturas de espada a caballo. Para entendimiento de lo cual habéis de saber, que estando a caballo, hay tres maneras de poner la espada, muy diferentes de las de a pie, porque son dos los motores, y una la herida, y un reparo los ha de guardar a ambos. Primera postura. La primera postura, es cuando el caballo está sin armas de cobertura, de suerte que el contrario lo puede herir, para que no lo haga, y se le estorben todos los movimientos, habéis de poner la punta de la espada al freno del caballo, porque es lugar aparejado para salir con facilidad a todos los movimientos del contrario, levantando el cuerpo sobre los estribos, y tirando algo de la rienda a la parte izquierda. Segunda postura a caballo. La segunda postura, es poniendo la punta de la espada que diga con el oído derecho del caballo, y en esto anduvo muy bien Ludovico Italiano, en los preceptos que hizo de la brida; pero se ha de entender teniendo el caballo armado el cuello, porque allí está la espada aparejada para 102 resistir las heridas del contrario, y para defender el cuerpo del hombre, desviando el del caballo, conforme a las ocasiones. Tercera postura a caballo. La tercera postura es, poniendo la espada atravesada sobre el cuello del caballo, y es lugar también para contrastar las ofensas del contrario: y todas estas posturas tienen su medio de proporción, como diremos en su lugar, mediante la cual se efectúan las tretas de gineta, o brida. Así que la postura de COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS112DIÁLOGO TERCERO filo, que es como nace el brazo, es el medio, y las posturas de uñas arriba, y uñas abajo, son los extremos. - Polemarco. Os falta por declarar, cómo se entiende la fuerza y la flaqueza de los ángulos, y por qué en las armas de cobertura, conviene saber, capa, broquel, rodela, y daga, cuando se juntan con la espada, usan los diestros de muchos ángulos, y el esconder lo que pueden de la espada, y de camino la ventaja que tiene un arma a otro, y en qué circunstancias consiste esta ventaja, y cual de todas las especies de las armas, que ordinariamente usamos, es más cómoda, y con cuál de ellas se hace más, cuando vence a su adversario. - Filandro. Es tan grande la diferencia que hay entre estas armas, que tengo por difícil el juicio de lo que pedís, así porque unas hacen más que otras, según la mano en que están; como porque acaece, que un hombre hace más con un arma sencilla, que otro con arma doblada; y aún un mismo diestro hace algunas veces más con una que con otra, aunque lo que hiciere, sea lo mismo, como es acometer al enemigo con algún arma de cobertura, que dicen, la cual suple mucho de lo que había de hacer el arma simple: La espada sola, fiel compañera del hombre. y por esto con mucha 103 razón le damos a la espada sola, como a fiel compañera del hombre, el primer lugar, porque es la que sin favor ni ayuda de nadie hace sus movimientos, reparos, y heridas; pero las otras armas obran conforme a la compañía que dan a la espada, para que la ayuden, y la relevan de lo que hacía sola, El oficio de la espada y capa. como vemos en la aplicación de la capa con la espada, que toma para sí el desvío, y deja a la espada con el reparo, acometimiento, y herida, El oficio de la espada y daga. y luego por orden seguirá a la capa, la espada y daga: porque la daga desvía, y sirve en algunos de los reparos menores, y ayudándose de la espada en ángulos, quedándose la espada con los reparos mayores, y con algunos acometimientos. No le doy del todo las heridas a la espada, porque algunas veces la daga la ayuda a herir, y a acometer, y entre ambas andan a medias LUIS PACHECO DE NARVÁEZ113DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA.