en las heridas, porque hay muchas ocasiones donde sirve la daga de espada, trocando los oficios, según la oportunidad en que el diestro se halla con sus posturas, de pies, cuerpo, brazo, daga, y espada: y por eso vemos muchas veces, que la espada sirve de daga, y deja su propia calidad, y accidentalmente toma la de la daga: y suele esta conversión ser muy necesaria en algunos términos de la destreza, que por ser la espada de mayor cantidad que la daga, se dan con la daga las heridas de cerca, salvo que se han de ejecutar con el favor de los compases. No trato de los extremos del cuerpo, porque no pueden servir en estos trances, supliendo con el movimiento del cuerpo, y de los compases, todo lo que quitaren de la largura a la espada. El oficio del broquel y rodela. Luego se sigue la rodela, y el broquel, que casi están en un 104 predicamento, los cuales quitan a la espada solo el desvío, y el reparo, y le dejan el acontecimiento con la herida, así que de la manera que la Aritmética, es fundamento de todas las Matemáticas, como probó Meliso, la espada sola lo es de todas las especies de las armas. - Eudemio. ¿Cuál os parece que tendrá más ventaja en igual destreza, el hombre que tiene una espada y daga, o el que tuviere espada y rodela? Duda difícil de destreza. - Filandro. Mas respondedme todos a esta duda, que es la que en la destreza se me ha hecho más difícil, ¿si siendo dos hombres igualmente diestros, eligiesen un mismo medio proporcionado, y tuviesen una misma postura de espada, e igual perfil de cuerpo, si ambos fuesen a hacer una misma treta, y con igual movimiento, qué es lo que resultará de esta igualdad en todo? - Meliso. Diré mi parecer, quizá como hombre que ignora esta disciplina, acertaré por hierro, y digo, que de la manera que en una muchedumbre que hay de criaturas, no se hallarán dos que se parezcan una a otra, tanto que no se pueda en algo diferenciar, así de la propia manera entiendo, que como los hombres son de tan diferentes condiciones, e inclinaciones, y de tan varios efectos de ánimos, y de fuerzas, unas más vivas que otras, y de presteza más puntual, y de cuerpos, unos más altos, y otros más bajos, y el uno más experimentado y ágil que el otro; y no se puede dar un hombre que tenga un COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS114DIÁLOGO TERCERO mismo ánimo que el otro, y el mismo intento, y la misma cantidad de cuerpo, e inclinación puntual, e igual fuerza; entiendo que variando cualquiera de estas cosas, aunque 105 Ambos estén ejercitados, y sean muy diestros, y hagan una misma proposición, siempre el uno comenzará de mejor lugar que el otro, o tendrá más cómodo término, o le aplicará menos partes al movimiento, de suerte que haga la trata más ligera, y el otro más tarda: o ha elegido medio más puntual el uno que el otro, con otras particularidades, que serán largas de referir, y las entenderán mejor los que tratan mucho con Euclides, principalmente quien hubiere visto a Campano, sobre la proposición quince; por lo cual no se puede precisamente responder a vuestra duda, y si no he topado con la verdad, se quede la solución de ella, para que los diestros la den, veamos los muy confiados, como salen de ella. Pasad adelante, y seguid lo que comenzasteis de la ventaja de las armas. - Filandro. Digo, que tendrá más ventaja estado algo fuera, el que tiene espada, y rodela, y de cerca la tendrá la espada y daga: y al contrario, si riñere el de la espada y rodela con alguno de montante, porque de lejos contra la daga y espada resiste, e impide, con el círculo de la rodela, todos los golpes circulares. Juicio entre las armas. Dejemos las estocadas, que se desvían las más veces sin algún círculo: digo sin círculo, porque estando la rodela parada, puede impedirlas, y desviarlas con pequeño movimiento, y la espada puede herir a su salvo, después de haberlas impedido, o desviado: y la daga no podrá contrastar los golpes circulares de la espada, si van por parte donde no se puede valer de la compañía de la espada, así por ser recta la línea, y faltarle lo esférico 106 de la rodela, El tacto no es certísimo en la destreza, cuando no lo guía la vista. como por falta de tacto, que no es tan cierto en los efectos de la ciencia, cuando no lo guía la vista, y también porque los desvíos de la daga, y las heridas de la espada, se enderezan a diferente punto un movimiento del otro, y requieren también diferente atención de vista, y de voluntad. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ115DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. La fuerza dividida es flaca. Los movimientos y la fuerza, si está dividida sin proporción en ambos brazos, es flaca, lo cual es al contrario, si se aplica toda a una parte, principalmente, si los movimientos no van por un mismo camino, aunque ambos se ordenan a un mismo fin, para que siguiendo las partes al todo, hagan igualdad de fuerza, consiguiendo el intento primero. Pero yendo las partes a diferentes puntos, conviene saber, la daga a desviar, y la espada a herir, comenzando ambos movimientos juntos, mal puede el desvío llevar tanta fuerza, que resista la del contrario, ni la herida la fuerza que conviene para la ejecución; ni tampoco podrá el cuerpo, restituirle descansadamente en buena postura, cuando salga de la herida. - Meliso. No tengo por firme la causa que dais de parte de lo circular de la rodela, pues la daga hace el círculo todas las veces que se ofrece; siendo así, en igualdad andan ambas en lo esférico, ni es menester tanta fuerza para el desvío, que deje flaca a la espada, pues con poca que le aplique la voluntad, por ser tan flacas las partes de la espada, en que la daga hace el desvío, es de tanto efecto, como si llevara mucha fuerza. - Filandro. No andan en igualdad, porque uno de los círculos está hecho ya, y el otro se ha de formar de partes: así que la rodela se aplica solamente a los movimientos del 107 adversario, sin hacer círculo alguno de nuevo con ella, por tener introducida aquella forma esférica en la materia de la rodela, artificialmente: pero la daga, no solo se ha de aplicar al círculo para resistir los movimientos del contrario, como la rodela; pero se ha de ir formando su movimiento, parte tras parte, juntamente con la aplicación: y si acaso se defrauda la intención del que lo fuere haciendo, con algún engaño de parte de la espada contraria, lo que tarda la daga en restituir lo perdido, pierde forzosamente la espada de herir: porque como se ha dicho, la atención de la fuerza, no puede juntamente estar en muchas partes: y si alguna vez lo está, todas están flacas; digo flacas, respecto de la fuerza, que tuviera alguna de las partes, si a ella sola se aplicara la voluntad. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS116DIÁLOGO TERCERO La espada y daga son armas ofensivas. - Eudemio. De esa manera, mal sentiréis de que afirmare que la espada y daga tiene conocida ventaja al que trajere espada y rodela, porque son dos armas, y ambas ofensivas; principalmente, que si el de la daga y espada coge con la daga una vez la espada del contrario, y hace ángulo con ella, y por la parte desembarazada entra hiriendo con la espada, valiéndose de los compases, nada aprovechará la rodela de día, porque si errare la herida de la espada, o la estorbare, o hiciere errar el contrario con la rodela, de tal suerte que no se pueda aprovechar ya de la espada, por ser de mayor cantidad que el brazo, Los compases suplen la cantidad de la daga. queda la daga con que poder herir muy a su salvo, pues ha suplido con los compases la falta que tiene la daga de cantidad; ni la rodela puede cubrir todo el cuerpo, ni tampoco el hombre podrá traerla a todas partes tan aprisa, 108 como el otro traerá presta a la daga, La daga sin mover el centro hace círculos, y se defiende. que sin mover el centro hace círculos, y desvíos a todas partes, con solo el movimiento de la muñeca; cuanto más que la rodela hace ángulos en las líneas visuales, y cubre en los reparos las más veces el órgano visivo, y se pone casi junto a los ángulos, que hacen los rayos de la vista, y la indeterminación que trae el de la rodela, con el miedo le hará cubrir lo seguro, y descubrir lo peligroso, y de estos inconvenientes carece el que tiene la daga, por ser de menor cantidad, y de tan poco peso, y por estar más desembarazada la vista, y con ella menos impedidos los rayos visuales, por hacer los mismos movimientos en el aire, que es transparente. Objeción contra la daga y espada. - Filandro. Absolvedme esta duda, si el que tiene la rodela, cubre de la largura de la espada, lo que basta para que la daga y el brazo del contrario, no lleguen a ella; y después de esto menea con la rodela la espada contraria, acometiendo algunas veces e hiriendo otras, entonces la daga, aunque esté en buen lugar, como el movedor no tiene certeza, si son acometimientos, o si son heridas las que viene formando la espada contraria, clara cosa es que la LUIS PACHECO DE NARVÁEZ117DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. daga saldrá unas veces al desvío por lo bajo, viniendo la herida por lo alto, y al trocado, no puede herir con la espada, porque como se ha dicho, se la tiene impedida con la rodela, ni tampoco el de la daga tiene certidumbre de su lugar: cuánto más que si el que tiene la rodela, mueve circularmente, convirtiendo las tretas, no tiene reparo alguno el de la daga, si no es valiéndose de los compases, quitándole el punto de las heridas al adversario. Caso en que la daga puede contra espada y rodela. Bien es verdad, 109 que si las espadas de ambos están en término proporcionado, y el de la daga sabe impedir los principios de los movimientos de la espada contraria, con aquel círculo universal, con que la rodela sola hace sus tretas contra la espada, que se hará gran efecto, y aún mucho daño al adversario de parte de la daga, de la cual proporción diremos largamente en su lugar, cuando tratemos todas las especies de las armas, dándoles las proporciones verdaderas al montante, y las que convienen a la rodela y pica, y como cincuenta hombres de espadas y rodelas, podrán romper cien picas, señalando a cada arma el medio de proporción que más le conviene, para que fácilmente el movedor consiga lo que pretendiere. Duda del medio proporcionado. - Eudemio. ¿Todas las armas gozan de un mismo medio de proporción? - Filandro. No gozan todas de un medio, porque como se va dilatando la largura del arma, también se va alargando el movimiento circular que se hace para ofender con ella, y por esta causa conviene que tenga más fuerza el cuerpo, para sus actos, que para los del arma pequeña; y de la manera que todos los sentidos tienen sus medios, mediante los cuales gozan de sus objetos, y unos los tienen de fuera, como la vista y el oído, y otros junto a sí, como el tacto, y el gusto: El medio proporcionado es lo más difícil de conocer. de la misma suerte, todos los géneros de las armas que hay, tienen sus medios, con que las heridas libremente gozan de sus objetos, desde la daga, que iguala al tacto, hasta la pica, que corresponde a la vista (que es lo más difícil de conocer entre las armas), y lo que es más importante para que el diestro no se desconfíe de la destreza que sabe, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS118DIÁLOGO TERCERO 110 cuando se ofrece alguna necesidad, por qué ignorar el medio que conviene al arma que trae el adversario, o la que lleva el diestro para reñir con él, es semejante al que va a argüir, ignorando los fundamentos de la ciencia del otro, sin tener ningunos en la suya. Cómo se elige el medio proporcionado. Y como se elige conforme a la longitud o brevedad de las armas, se ha de elegir también conforme a la largura, o brevedad de los cuerpos que lo eligieren, como se verá en el lancear de los toros, que conforme a la braveza de cada uno, se toma el medio. Opongamos ahora la pica, al montante, que se han como el oído y la vista, si el que tiene la pica, sabe elegir el medio de distancia que conviene a sus movimientos, ninguna parte será el montante para resistirla, y por consiguiente, si el que tiene el montante, sabe elegir el medio que le compete, en ninguna manera le ofenderá la pica con sus movimientos, estando ella sin él: de suerte que si el que tiene espada sola, supiese bien sacar de término al montante, sería entonces el montante de ningún efecto; antes con los movimientos que hiciere se ofenderá más a sí que al adversario, porque entonces se conoce la destreza y la ventaja, cuando pleitean, los diestros, teniendo cada uno su medio elegido. Caso en que no aprovechan los extremos. Tampoco será de efecto la espada sola, cuando el que tiene la daga, no le deja elegir medio alguno con ella, y sabe bien dárselo a la daga: entonces más conviene la defensa a la espada, que no la ofensa contra la daga; y por el contrario, si el que tiene la espada, conoce por ventura cuál es el medio de la daga, junto con el que conviene a la espada, y se lo da, en tal caso la daga no se 111 vale de sus proposiciones, aunque se quiera aprovechar de los extremos del cuerpo, y compases, medio o enteros, los cuales no pueden servir en este caso, porque la cantidad de la espada, excede a la proporción de línea que hizo el movimiento del extremo del cuerpo; LUIS PACHECO DE NARVÁEZ119DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. El medio proporcionado de la daga, cómo se elige. lo cual aprovecha cuando la daga tiene su medio, que se elige entre cuerpo y cuerpo, y entre la daga, y la espada, y entre el cuerpo y la espada, y entre movimiento y movimiento; Admirable manera de meter la paz experimentada. como lo tiene también el que ha de meter paz, sin armas, con aquellos círculos que hacen los brazos, metiéndolos debajo de las espadas de los que riñen por junto a las guarniciones, hasta que estén cumplidos los círculos de los brazos (proposición que se ha admirado grandemente las veces que se ha ofrecido hacer en casos particulares). - Eudemio. Para eso, cosa muy importante será saber el origen y nacimiento que tienen las heridas, para conocer la calidad de cada una, y conforme al conocimiento aplicar la proposición que más convenga. - Filandro. Habéis apuntado una cosa tan difícil de conocer en la destreza, como el medio de proporción, importantísimo para la verdadera aplicación de las tretas, así para salir de ellas, como para entrar en término, y sacar al adversario del que tuviere bueno. Las especies de líneas y sus principios. Y sabed, que como de la línea Curva, sale la Flexuosa, y la Espiral, que es la que va rodeando a manera de caracol, y la Eliaca, que es la que va ciñendo algún cuerpo, y de la línea recta, salen las líneas Paralelas, y la Perpendicular, y Diagonal, y la Hipotenusa, y la Diametral: De dónde nacen las heridas. así de la postura Angular salen todas las especies de heridas, porque estando la espada y el brazo 112 en postura de ángulo, ahora sea recto, o agudo, sacando el ángulo obtuso, en cierta manera se forma estocada; y de este principio mismo salen los tajos, y reveses, con esta limitación, que del tajo y revés, no podemos sacar estocadas, aunque ellos salen de la postura de la espada, estando el ángulo en potencia. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS120DIÁLOGO TERCERO - Eudemio. Veamos cómo se saca tajo y revés de principio y fin de la estocada, ¿por qué causa no se convertirán los tajos en estocadas? - Filandro. Salen las más heridas de la estocada, por la comodidad que tiene la fuerza en aquel punto, y porque están los movimientos de los músculos más fáciles para todas las partes a las que queremos mover el brazo, y por el lugar en que la espada queda para rodearse mejor a todos los lados del cuerpo, según fuere la especie de herida que quisiere salir: Por qué salen los círculos de la estocada. pero del fin del movimiento circular, no se formará estocada, si no es que el movimiento violento pierda algo de su derecho, dándole a la espada el lugar más conveniente a la especie de herida, que se hubiere de formar: Del fin de los tajos se forman las estocadas. y se pueden muy bien sacar las otras heridas del fin de la estocada, como también se pueden formar estocadas del fin de los tajos y reveses: pero se entiende esto, según el lugar donde paran los movimientos, porque el tal fin puede hacer y deshacer en esto que tratamos. Y de aquí entenderéis, que quien sabe impedir los movimientos de la estocada, impide juntamente los principios de los tajos y reveses, que están en potencia propincua de formarse, y ponerse en acto; si acaso alguno de los principios que digo, no queda por impedir: porque no quien impide los principios y fines de los movimientos 113 circulares, en sus segundos actos puede estorbar la formación de las estocadas de aquel lugar: Cómo ha de estar el cuerpo y la espada, para que salgan las heridas perfectas. de manera que la línea recta puesta en ángulo, teniendo el cuerpo en perfil conveniente, salen las otras líneas circulares, y no al trocado [contrario], si no es mediante la diversidad de los fines que hay en las tretas. - Polemarco. ¿Todos los fines de las tretas, no son unos? ¿O lo decís porque unos hacen efecto, y otros no? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ121DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Cuál es fin perfecto de la destreza. - Filandro. Lo digo, porque hay en las tretas fin perfecto, e imperfecto: como si dijésemos, fin violento, o accidental, y fin natural. Fin perfecto, es aquel que tiene la treta en el cuerpo del adversario, donde desde su principio va encaminado el movimiento, y cumple el intento de su autor, de los cuales fines salen todas las tretas cumplidas; Cuál es fin imperfecto. pero el fin imperfecto, es cuando la espada del contrario se le pone delante para impedir, y estorbar que el movimiento no llegue al fin perfecto, donde había de cumplir la intención de artífice, y de estos fines es más dificultosa la salida a las otras tretas, si acaso no la lleva el diestro prevenida, según la especie de la proporción: porque no solamente se impide que el movimiento no consiga el fin intencional, por el accidental que le da la espada contraria; pero le fuerza a trocar [cambiar] la intención, ya impedida en otro concepto libre, y suele muchas veces formar el entendimiento nueva proposición, para remediar, y salir de este impedimento: y acontece muchas veces no estar la espada en lugar conveniente para la formación de la treta, que ha de ser entonces de provecho, ahora sea por estar los nervios y músculos del brazo en postura que no puede seguir 114 su acción natural, no teniendo aplicada la voluntad en aquella postura, en que pone el fin accidental a la espada, o por estar la espada apartada del principio, que requiere el intento nuevo: y aún algunas veces puede estar en la propia parte, a donde había de ir a parar con la treta nueva, siendo fin ya, el que había de servir de principio: La dificultad de las heridas. ahora por estar el cuerpo en tal perfil, y la espada, y el brazo en tal extremo de ángulo, que tarde más en rehacerse, conforme a la prevención que pide la treta, que viene a formarse, que en formarla después de restituido el cuerpo en su proporción, y la fuerza en la potencia propincua, por ser tan ligera la ocasión y tan difícil el juicio de entonces, a causa del peligro, que se sigue de tal experiencia: mas lo que apuradamente conviene al remedio de esto, las proposiciones universales del arte lo dan. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS122DIÁLOGO TERCERO - Polemarco. ¿Por qué alcanza más el hombre estando afirmado con su contrario, teniendo el cuerpo sobre el pie izquierdo, que el que lo tiene sobre el pie derecho? - Filandro. O preguntáis cuál es mejor postura de las dos, o en cuál de ellas está mejor el cuerpo. - Polemarco. Quiero saber, cuál de ellas es mejor, y por qué dicen los vulgares, que la postura que digo, alcanza más. Ningún extremo es bueno en la destreza. - Filandro. Ninguna de estas posturas es buena de por sí, si ha de servir de principal, porque es mejor aquella, que tiene más potencia para los actos, y menos flaqueza en el cuerpo. Y porque me entendáis mejor, en cuál está más pronto, descansado, y fácil para gozar de todas las demás; concediéndome, que siendo una postura extremo, está fuera del medio, y peca contra la proporción, 115 como se ve manifiestamente en esas posturas que el cuerpo hace sobre el pie izquierdo, ya por aquella parte la fuerza y el cuerpo, tienen hecho todo su poder, porque es postura extrema: siendo cosa clara a todos, que el cuerpo tiene la fuerza, y que aquella parte la tendrá señaladamente, a la cual más se aplicare el cuerpo, y la voluntad, que es el fijo, quedando con falta conocida el pie derecho. Qué cosa es postura extrema. Pues si tratamos de los movimientos, para hacer el cuerpo algo, ha de pasar la fuerza al pie derecho. Pues si tratamos de los movimientos, para hacer el cuerpo algo, ha de pasar la fuerza al pie derecho: si se pone el cuerpo en el pie derecho, para que el pie sirva de fijo, ya se llega a la espada del contrario, y con pequeño movimiento le herirá, si quiere, sin que sea menester quitar la fuerza de donde la tuviere. Seguir el movimiento, no puede ya por aquella parte, como es dicho, ni hacer cosa alguna, siendo de diferente especie los movimientos que pueden hacer los pies, el cuerpo, brazo, y espada: y siendo así verdad, se harán en diferentes tiempos. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ123DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Demostración para sacar la mejor postura. Así que hecha una circunferencia, y por medio de ella un diámetro (dejemos ahora, cuando las espadas de ambos sirven de Diagonal), y puesto el pie derecho en el punto, que comienza a formar la línea del diámetro, y el izquierdo en el otro punto, y oponiendo el ángulo agudo, que hacen las piernas, y el cuerpo, con el paso geométrico al centro, haciendo los pies con la tierra otros dos ángulos, que todos tres valen por dos rectos, Aplicación de la proposición 32 del primero de Euclides. como lo veréis en la proposición treinta y dos del primero de Euclides, donde quiera que fuere el cuerpo, sin mover los pies, y moviéndolos se aparta del medio, y hace extremo, y a cualquier parte de estos extremos 116 que el diestro tomare por principal postura, pierde coyuntura de movimiento, por la razón dicha, lo cual no hará el cuerpo estando en el medio, porque está hábil y pronto para todas las partes, a que quisiere moverse. Y con esto queda probada la proporción de la postura del cuerpo, y se verá más claramente, en la demostración que se sigue, para que entendáis que la verdad no se puede saber, sin causa probable que quiete al entendimiento, y con demostración, tal que convenza al sentido. Demostración matemática. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS124DIÁLOGO TERCERO Sea el medio de la postura, que es el centro en el círculo, punto O, y el extremo de atrás, que corresponde al pie izquierdo, punto C, y el extremo de adelante, que corresponde al pie derecho, punto A. Cuando el cuerpo se mueve de punto O a punto C, no va fuerte del todo, porque sale el movimiento violento de su centro; y cuando se mueve de punto O a punto A, va naturalmente, y acaba su camino más presto, por la calidad del movimiento que hace; pero 117 cuando hubiere alguno de estos extremos de reducirse al medio, más presto se reduce estando el cuerpo en punto C a punto O que no estando en punto A a punto O. Y así cuando el cuerpo está en punto A y tiene necesidad de valerse de punto C las veces que lo hace, es constreñido y no se obra con él alguna cosa, si no es cuando el contrario se arroja inconsideradamente, y al trocado, cuando alguna vez se mueve de punto C a punto A y pasa por el punto O es más para obrar que para defender: de suerte, que estando el hombre en punto O está más aparejado para llegarse a cualquiera de los otros, que no estando en punto A para llegarse al punto C y al trocado. Esta es la demostración, para que entendáis claramente, cuál es la mejor postura de las que el cuerpo puede tener: y para lo que habéis de hacer cuando el adversario tiene el mismo medio, conviene entender la proposición cuarta del primero de Euclides. Aplicación de la proposición cuarta del primero de Euclides. Ya he dicho lo que toca a la mejor postura, vengamos ahora a la que de todas alcanza más: y sabed, que el que está puesto sobre el pie izquierdo, alcanza menos, porque el ángulo que hace el que está cargado sobre el pie derecho, está poco agudo, y con la espada y brazo derecho, hace ángulo recto en la superficie del medio cuerpo, en el mismo lado de la espada. El extremo de pie izquierdo, alcanza menos. Esto se entiende dejando a una parte la figura de los pies: y aunque el ángulo recto no lo está tanto que no mire algo a obtuso, por parte del cuerpo, no es inconveniente a lo que tratamos: y el que está cargado sobre el pie izquierdo, hace el ángulo al trocado de este otro, y el brazo y la espada en la misma superficie, hacen ángulo agudo, porque si lo hiciesen obtuso, estaría el brazo cansado, y alcanzará mucho LUIS PACHECO DE NARVÁEZ125DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 118 menos: porque en aquella postura aparta la línea de su punto, que es donde constituimos la herida recta: Cuál es el extremo que es más útil. así todo lo recto del ángulo, que primero dijimos en lo del pie derecho, regulado con el que hace el que está sobre el pie izquierdo, viene a quedar la espada suya menor, respecto de los dichos ángulos, y a alcanzar menos, y la del que está sobre el pie derecho por el contrario mayor, y alcanzar más. Esta es sucintamente la demostración de lo que toca al alcanzar entre los dos extremos, dejando aparte la demostración pasada, porque conviene a la proporción de la postura del cuerpo. Otros dos extremos hay que hacen las piernas: el uno es cuando se abren, de manera que hacen ángulo obtuso en el cuerpo, y este extremo es el más inútil de todos, porque es mayor la necesidad en que le pone al que lo hace, que en la que pueden poner los otros extremos al adversario. Nota, el otro extremo. El otro es el opuesto, cuando están los pies juntos, y el cuerpo perpendicular (como si dijésemos), y aunque es de más provecho que el pasado, El cuerpo está más fuerte en ángulo moderado que en línea. no tiene el cuerpo la firmeza, estando en línea, que tuviera en ángulo moderado: y aunque el extremo contrario de este está en ángulo, por irse perdiendo la comunicación de las líneas, e irse haciendo el ángulo línea, está el cuerpo por las partes contrarias a los pies, tan flaco, que en cualquier parte de las espaldas, o pecho que se le añada fuerza, caerá de aquella postura: y con uno de estos extremos experimentamos muchas veces esta demostración, Demostración admirable de la destreza. que dadas dos líneas, una mayor que la otra, hemos hecho que sin aumentar cantidad a la línea menor, exceda a la línea mayor, sin COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS126DIÁLOGO TERCERO 119 disminuirle su largura, todo lo que ella excedía a la menor. Pues sois Matemáticos, ved cómo puede ser esto verdadero en naturaleza, y es demostración, que cuando se ha hecho con espadas riñendo, ha dado a todos los Matemáticos y Filósofos que la veían, grande espanto, y mucha mayor admiración a los que la han experimentado. Enigma de la destreza. Porque decid, ¿quién no se admirará de ver un hombre tendido con mayor espada, y otro con menor, los pies juntos en el extremo derecho, y el pecho derechamente puesto delante de la espada del contrario, sin mover el cuerpo a ninguno de los lados, alcanzar más con la menor espada, estando en la más corta postura, que la mayor espada en la más larga postura? La causa de lo cual nadie pudo entender en muchos años, aunque lo especularon, hasta que Carilao comenzó a dar alguna lumbre de ella a sus amigos. Duda sutil de la destreza. - Meliso. Decidme, ¿por qué siendo la punta de la espada lo más flaco que hay en ella, da mayor herida, y con más fuerza que lo que llaman recazos, habiendo de ser al trocado? Pues por tener más fuerza y estar junto a la virtud que le infunde a las otras partes, habían de dar mayor herida. El cuerpo es origen de todas las líneas. - Filandro. La dificultad que tiene esa duda, se quitará con entender, que el cuerpo es causa de donde nacen todas las líneas, las cuales hacen sus efectos conforme a la naturaleza de los movimientos, y la espada es el medio, con que tal efecto se consigue, que es la herida. La espada tiene tres partes. Y sabed que estando la espada en ángulo de línea recta, tiene tres partes: quiero decir que la numeración de ella, comenzándola desde la punta (como trataremos en su lugar) se va la fuerza aumentando, como se van multiplicando LUIS PACHECO DE NARVÁEZ127DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 120 los números, hasta parar en uno de los centros, y toda esta cantidad graduada, se divide en tres partes iguales, en cuanto a la cantidad, pero tienen desigualdad, según la calidad de cada una, conviene saber, que la parte que está junto a la fuerza del centro, se llama propincua en la destreza, y la segunda media, porque de media entre la fuerza y la flaqueza, y entre el aumento y la disminución, cae el medio; y la última parte, se llama remota. Cuál es la parte propincua de la espada. La primera de todas, es la que virtualmente tiene más fuerza, porque está cerca de la parte, que formalmente la posee. Cuál es la remota. La remota, es la que está más apartada de la que llamamos propincua; Cuál es la parte media. y la de medio es la que participa de la propincua, y de la remota, y está en medio de la espada. Se llama algunas veces la empuñadura, centro menos principal, de donde nace esta fuerza, de la propincua, y lo remiso de la media, y la flaqueza de la remota. Aunque esta numeración se muda conforme al término de las proposiciones, comenzando unas por la parte remota de la espada, y otras por la media; y también conforme a la figura del ángulo, que tiene las líneas. Y sabed que hecho un círculo con la espada en el aire con su número, si de cada uno sacáis líneas, o que sea matemáticamente, o física, todas tienen su fin y medida igual en el centro principal, o en el excéntrico de este, y distan tanta cantidad la una como la otra, pasando con la misma graduación, por el círculo del menor, que se hace en el tiempo del mayor, y más principal; Todo lo que se mueve es divisible. y la naturaleza de estos difiere según el principio, medio, o fin, porque todo lo que se mueve, es divisible en esta ciencia, de manera, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS128DIÁLOGO TERCERO Los términos del movimiento. que cuando se hace 121 cualquier movimiento con la espada, parte de él, es de término, de dónde, y parte de él, término, a dónde, quedando el medio en estos dos extremos, mediante el cual se consiguen los dos: porque cuando llega el movimiento al medio, ya no se puede refrenar la fuerza que lleva, aunque se mude la intención del movedor en otro concepto nuevo, y la voluntad use de su impero con la virtud animal. Y sabes, que el que mueve y lo que es movido, van a tiempo. - Eudemio. ¿Podría darse en la espada tiempo sin tanta división? - Filandro. No, porque quien quita la división del tiempo, quita la ligereza, niega lo remiso, y no se podrá dar tardanza: así que un punto del movimiento que arriba signifiqué, con el círculo, alcanza más que todos, en el cual ponemos la herida propiamente, porque los otros puntos le suceden accidentalmente. Esto se entiende, conforme a la diversidad que hay de ellos, y de los varios lugares que tienen en sus principios, por el fin donde se endereza cada uno: No hay movimiento sin movedor. y si hay movimiento, claro está que lo hizo alguno, luego este movimiento circular, que hizo la espada, o es violento, o es natural; y cuanta mayor cantidad tuviere el violento, tanto mayor, y más agudo, será el movimiento natural. Solución de la duda. La punta de la espada de toda aquella cantidad continua que tiene, es la que se aparta más del centro común: siendo así, la punta de la espada es la que necesariamente dará mayor herida. Por qué resisten los recazos. Y con esto queda absuelta vuestra duda, porque no tratamos aquí según la fuerza y virtud que tienen los recazos, para resistir, mediante los ángulos, y centro LUIS PACHECO DE NARVÁEZ129DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 122 accidental de la postura en la destreza, sino según la virtud del movimiento para herir. Duda, si una misma treta puede servir a todos. - Decidme, dijo Eudemio, si la treta a la que llamáis proposición, puede una servir a todos los hombres, porque si no, grande conviene que sea el número de ellas. Cómo puede servir una treta a todos. - Polemarco. De la misma manera que una treta de la espada sirve a la daga, y una de la daga a la espada (por razón de que quien pudo lo más, podrá lo menos), y una de la espada al montante, y la del montante a la pica, y así en las demás armas, quitándole partes al movimiento, o añadiéndole, conforme a la cantidad que tiene el arma, a la que ha de aplicarse: de esa manera puede servir una treta simple a todos los hombres, y una les será de más efecto que la muchedumbre que hay de compuestas: pues en las veras (que es la materia de que hemos tratado) una sola es la que sirve, según vimos en el Diálogo primero: y de la manera que la cura que se hace con los medicamentos simples, es más excelente que la que resulta de compuestos (como dice Escribonio Largo [médico del siglo I] en una epístola, y Galeno en la composición de los géneros), así la treta simple excede a las demás compuestas; y por esta razón conviene al hombre, que tiene a efecto de ánimo simple, treta simple que le corresponde para que no varíen en la aplicación. - Filandro. Satisfecho me deja lo que habéis dicho, porque la treta compuesta de movimientos de varias naturalezas, tendrán algunos que sean impertinentes al efecto que pretende el movedor, y como ha acontecido, no solo se le desviará el intento, pero costará la vida: Que debe procurarse treta simple. de suerte que pudiendo haber treta simple, para ejecución simple, no se ha de procurar compuesta, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS130DIÁLOGO TERCERO 123 por el daño dicho. - Eudemio. Antes me parece, que debe el hombre de usar muchas tretas compuestas, porque cuando la una no aprovechare, aprovechará otra, y de todas resultará algo, que acuda con el intento del diestro. - Polemarco. Bien será; pero como yo os daré treta universal, que sirva a todos los hombres, ¿me daréis vos medicamento universal en virtud, que sirva a todas las enfermedades? Por qué no se aprovechan los hombres de los que aprenden. Porque si esto puede ser, impertinentes son los simples: pues si a diferentes enfermedades se han de aplicar diferentes remedios, enseñando una cosa el maestro a todos los que aprenden, sin diferenciarla para alguno, no teniendo todos un ánimo, ni una misma inclinación, y siendo de diferente fuerza, y estatura de cuerpo; se sigue evidentemente, que todos los discípulos no se aprovecharán de ello (si acaso los maestros no lo hacen, porque es fácil cosa enseñar en general). Cada ánimo sigue su afecto. Verdad es que lo sabrán, pero al obrarlo con las costumbres del ánimo, según a la temperatura del cuerpo (según dicho es) el ánimo seguirá a su natural afecto, y no a la calidad de la treta que aprendió, por no haberla conformado el maestro con el ímpetu suyo, y vendrá la destreza entonces a embarazar el ánimo, porque habiéndose confiado de ella en la paz, no dejará de tener alguna indeterminación, dudando la voluntad, si se llegara al afecto del ánimo, o a la calidad de la treta, lo cual será causa de mayor temor del que tuviera, si de todo punto ignorara la destreza: Deben los maestros examinar con diligencia los ánimos de los discípulos. y por eso dice Cicerón, que los maestros deben considerar, y examinar con diligencia la naturaleza de los discípulos, y tomándola por guía, encaminarlos en la vía que más se inclinan: así que LUIS PACHECO DE NARVÁEZ131DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. 124 por enseñar el maestro al discípulo lo que sabe para sí, y no lo que ha menester el ánimo del que aprende, vienen los hombres a no aprovecharse del trabajo que pusieron en ser diestros, como lo he experimentado en mí: El engaño de los que enseñan. y lo que yo he visto ordinariamente, es que si el maestro es de poca fuerza, y de poco ánimo, luego enseña a todos sus discípulos a que no tienten la espada, ni dejen tentar la suya del adversario, antes les persuaden de que se salgan de los compases, y de las ocasiones que hallaren para herir: y al contrario, si es de mucha fuerza, luego aconseja que tienten la espada, y procuren siempre sujetársela al enemigo, porque se hacen mejor los reparos y heridas, debajo del conocimiento que tiene el hombre de la fuerza de la espada contraria. Y si el discípulo es izquierdo, unos le aconsejan que traiga la espada por fuera, y otros que la traiga por dentro: Al músico debe imitar el maestro. siendo las tretas iguales por la una y la otra parte, sabiéndolas convertir y aplicar; habiendo de imitar el maestro a los músicos, los cuales cuando templan los instrumentos, estiran unas cuerdas, y aflojan otras, porque si a todas las subiesen en un punto, o a todas las bajasen en otro, no harían aquella armonía que resulta, puesta cada una en su lugar: mas lo peor de todo es, que mandan al discípulo (sabiendo dos, o tres tretas de aquellas suyas) que esgrima, para que se enseñe a hacerlas, los cuales como ignoran las varias salidas que tienen, y todo lo demás que conviene, para que no le impida el adversario su efecto, ni le mude las cosas, que pueden hacer en otro; se amedrenta el ánimo, y no osa emprenderlo de ahí en adelante, y 125 casi lo tiene por falso. Aviso para el maestro. Lo mismo sería, si porque sabe una, dos, o tres letras del A B C le mandasen escribir una carta, donde son menester todas las letras que no sabe: por lo cual conviene, que el discípulo no juegue al principio, sino con solo el maestro que le enseña, hasta que sepa tretas a todos los términos, y entiendas que si errare, es porque no supo aplicar, y no porque ignora lo que convenía en aquel punto: y haciéndolo así, será uno más fácilmente diestro, y en menos tiempo. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS132DIÁLOGO TERCERO Cada ánimo quiere su treta. - Eudemio. Entiendo que se han de enseñar las tretas, conforme a los afectos de los hombres, y al natural de cada uno, para que escoja conforme a su naturaleza y afición: y también porque cuando un hombre ha enojado a otro, ha menester usar de diferentes tretas, que usara cuando lo han enojado a él. - Meliso. La resolución de todo lo que se ha tratado, es, que en ninguna manera se pueden todos aprovechar de unas mismas heridas. - Filandro. No estéis tampoco persuadido a eso, que en particular y en universal aprovechan las verdaderas, porque bien sabemos, de lo tratado en la destreza vulgar, que si el que enseña, es flemático, y el que aprende, colérico, y el maestro enseña lo que sabe, y no lo que el discípulo ha menester, no le aprovechará, aunque sea muy bueno lo que aprendiere; y esto solo habéis de entender en la disciplina vulgar; que de la destreza esencial, ya está la conclusión de esto en el Diálogo primero. Finalmente el que enseña, no ha de dar al que aprende, lo que sabe para sí, sino lo que la inclinación y el ánimo, la disposición, y las fuerzas del discípulo piden, para que dure más la doctrina, y le aproveche en las necesidades. El discípulo debe decir con verdad al maestro su ánimo e inclinación. Y por esta razón han de ser todos 126 los que aprenden con sus maestros, como los enfermos con los Médicos que les han de decir verdad en todo, como a los Confesores, que les han de curar las almas: así a los que han de curar el cuerpo y los ánimos. - Meliso. Con esas razones yo quedo satisfecho, habiendo tanta diferencia de ánimos y cuerpos en la especie humana, como vemos: y lo que es más de espantar, cada uno con su intento, y lo mismo hallo en la destreza, pues con solo variar los principios de las tretas, y mudarlas de su propio término salen (como visteis en el Diálogo primero) tan varios fines, aunque iguales con el ánimo, si le falta algo de lo que le conviene: ¿Qué os parece que será, si difiere en todo, aunque sea una misma treta? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ133DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. - Eudemio. No creo yo que haya tanta mudanza en los principios de las tretas, porque es universal la proposición, y no pierde su acción, porque comience con más o con menos partes el movimiento, ni le varía algo en el tiempo de la aplicación, sino en llegar más tarde, o más presto. La destreza depende de dos causas. - Meliso. Veamos, ¿toda la destreza no depende de causas, una universal y necesaria, y la otra particular y contingente? - Polemarco. Sí, porque la necesaria es de parte de la verdad universal, y la contingente, de la particular: pues siendo así el efecto, que sale de dos causas, la una necesaria y la otra contingente, clara cosa es que ha de ser contingente. Bien sé que la proposición se hará de parte del diestro, supuesto que es verdadera: pero si esta verdad está fundada en las ocasiones, que el contrario ha de dar para efectuarse, cuando no las diere, dejará de ser, y será la proposición unas veces cierta, y otras no; pero en general dejará de ser. - Filandro. Muy bien decís, 127 si tratáis de las tretas particulares, las cuales por su singularidad individual, no las comprende la universal; Cuál es la verdadera treta. pero la que es verdadera proposición, y tiene lo que conviene para universal, ya sabéis que no espera más ocasión que elegir su medio, y electo, no acata ni respeta ninguno de los movimientos, ni posturas de espada, ni perfiles del cuerpo, como no lo aguarda la daga, cuando con esta sola queremos contrastar la espada. - Polemarco. Tocad algo de la Teórica de ese arma. El ángulo recto alcanza más. - Filandro. Conviene que sepáis, que de todos los ángulos, que son las posturas, conviene a saber, el recto, el obtuso, y el agudo, el que más alcanza, es el recto y el que está en parte más aparejada para todos los movimientos, así circulares como rectos: COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS134DIÁLOGO TERCERO El inconveniente de las posturas y extremos. porque la postura que sale del ángulo obtuso y agudo, está más alta de lo que conviene, o tan baja, que es menester suplirle la falta del lugar, con el favor de los compases, y extremos del cuerpo, y de estos dos el que se convierte más presto en recto, es el ángulo obtuso, según Euclides, en la proposición veinte del tercero: y esta espada a la que llamamos línea, hace las diferencias, conforme a la figura del movimiento, Graduación de la espada. porque la graduamos desde la punta, en la cual, como parte más flaca, ponemos la unidad, que es principio del número, y como se va multiplicando el valor de los números hacia el centro, va la espada manifestando la fuerza que le comunica el cuerpo al centro, que es el ángulo sólido, que forma la espada y el brazo con el cuerpo, que es donde acaba el mayor número: y de la manera que comenzando por la unidad de la punta, que es la parte, donde comienza punto de la línea, se 128 van fortificando unos números con los otros, hasta parar en el mayor, que está en el centro: así comenzando del mayor número, vamos disminuyendo la fuerza que tiene la cantidad discreta del número, y la que tiene la cantidad continua de la espada, hasta llegar a la unidad, y el punto, que es principio de aquella cantidad, sin ser línea, acompaña a toda la magnitud, como la unidad a los demás números, aunque no es número: de la manera que anda siempre la parte del movimiento, siguiendo a las que están por venir, como se van engendrando, y el instante, a los demás que componen al tiempo, como lo enseña la demostración que sigue. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ135DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Demostración. Sea el nacimiento del brazo, que es el centro principal, en ángulo sólido, punto P y la empuñadura, que es el centro menos principal, punto M, y la parte más flaca, que la punta de la espada, punto A, para sacar el medio de estas dos proporciones de la fuerza y flaqueza, hemos de sumar diez con cuatro, y serán catorce, sacando la mitad de catorce, son siete, este 7 es medio entre diez y 4, y queda hecha una proporcionalidad de dos proporciones: la primera 129 de 10 a 7, y la segunda de 7 a 4, porque el diez excede el siete en tres, y el siete al cuatro en otros tres, y con esto viene a ser tanta la flaqueza de la punta de la espada, como la fuerza del centro, el cual viene a exceder en tres partes de fuerza al medio de la espada, y el medio en otras tres a lo más remoto de ella; de suerte que queda la punta de la espada tan sin fuerza como la unidad que la señala en valor, a respecto del número mayor, y la proporción que hace el doce al tres, esa hace el cuatro a la unidad: así que puesta la espada en el ángulo dicho, la parte de ella que está siempre flaca, sin mudarse jamás, es la punta, y esto aunque se mude el centro, porque cuando acaso lo mudare, más cerca tendrá la punta de la espada menos flaqueza, pero no fuerza, como tampoco podrá el centro mudar su propia fuerza en flaqueza, porque no se compadecen dos contrarios en un sujeto, ni en la punta de la espada, ni de la pica, se hallará jamás fuerza y flaqueza juntamente. La punta de la espada es la parte más flaca de ella. Así que queda averiguado, con firme demostración, que la parte más flaca de la espada, es la punta. Y sabemos también, que le viene esta flaqueza, porque es la parte de la espada, que está más apartada del cuerpo, que es la fuente de la fuerza, y el que difunde la virtud en todas las partes que quiere la voluntad, COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS136DIÁLOGO TERCERO conforme a la naturaleza de cada una. Y si queréis demostración más clara para ello, y para más satisfacción de esta doctrina, yo os la daré tal, que os admire. - Eudemio. Holgaré de verla. - Filandro. Veamos, ¿qué tendrá más fuerza a vuestro parecer, un dedo de la mano, 130 o una espada, o una pica? - Eudemio. Una espada, o una pica. - Filandro. Pues poned el dedo primero de los cuatro (que llaman index [índice]) sobre la punta de la espada, en el nacimiento del movimiento violento, y tenedlo firme, de suerte que haga dos ángulos rectos, con la espada, que yo os digo de parte de la verdad, que aunque se junten muchos brazos fuertes a sacarla por la parte donde está el dedo, no sacándola por los lados, ni por lo bajo, no la sacarán, ni podrán por lo alto, ni hacer movimiento violento con ella hacia arriba en ninguna manera, como veréis en esta demostración, que sirve para el movimiento violento, y natural. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ137DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. - Eudemio. Por cierto que es demostración gustosa, y provechosa, y que si no la experimentara, la tuviera por patraña, como dicen las viejas. Pero decidme, ¿qué razón hay, para que se ponga el dedo contiguo a la espada, y no algo apartado? - Filandro. En todos 131 los principios de los movimientos violentos, y aún en el principio del movimiento natural, estando la espada en ángulo obtuso, que se ponga el dedo hace el mismo efecto, y la causa porque se pone junto a la espada, y no apartado, adelante se verá en la demostración, con que se prueba, cómo el reparo de flaco brazo podrá resistir al movimiento de brazo fuerte, con otras cosas. Ahora resta que sepáis, que esta espada, que es contigua al brazo, puede tantas veces moverse circularmente, cuantas son las partes, a que puede rodearse el brazo, mediante los diversos músculos, y cuerdas que lo mueven, como dicho es: y entre ambos movimientos circulares, solo una vez puede moverse rectamente: lo digo así, porque la estocada, es movimiento accidental, en comparación con los demás, y lleva siempre un principio en todos sus movimientos, los cuales se engendran de partes, que se van multiplicando unas tras otras, hasta que perfeccionan al movimiento, y lo hacen de acto cumplido. Todos los movimientos son flacos a sus principios. Estos movimientos son flacos en todos sus principios, porque el fundamento, sobre que se compone, y se multiplica la fuerza de todas las otras partes, es una parte sola, y una parte sola de movimiento, no tiene fuerza por sí, pues está el tenerla en la compañía que hace con las otras: luego bien se sigue, que cualquier movimiento, que tuviere más partes, resistirá al que trajere menos, de la suerte que es más poderoso el movimiento, ya en acto, que el que está en potencia: y aún veréis que pequeño impedimento estorba, según regla de la Perspectiva, que los ángulos visuales, si les impiden el nacimiento, 132 no comprendan una cosa grande, como parece de la demostración que se sigue. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS138DIÁLOGO TERCERO Demostración. Sea el ojo punto M, y los rayos visuales punto G, y el dedo punto F, y lo que han de comprender D y E puesto el dedo en el nacimiento de las líneas visuales, con ser de tan pequeña cantidad, estorba que las especies de lo que está detrás, no vengan a los ojos, porque les estorba el acto. Pero si el dedo que antes era punto F se apartase donde está punto R Q X que es algo más afuera, de suerte que el ángulo esparciese los ángulos libremente, no será parte el dedo para que las líneas no lo comprendan a él y al cuadrado. De la misma manera entenderéis, que si al principio del movimiento arrimáis la daga, no será parte la cantidad mayor de la espada para sobrepujarla: pero si apartáis la daga, de suerte que el movimiento se rehaga de algunas partes, y se ponga en acto, ninguna parte será la daga para resistirse, como se verá en la demostración del cuadrado: sea el movimiento que ha de hacer la espada punto N, a punto P, si la daga se le pone al nacimiento del movimiento, 133 como dicho es, no hará la espada movimiento alguno: pero si la daga se apartase algún poco, la espada la llevaría de encuentro, y la dejaría en punto O, y ella pasaría sin algún impedimento, desde punto N a punto P, porque entonces el 6 comprende al 3 que son iguales proporciones, como diez y cinco. Cada efecto imita a su causa. Ya que tenéis entendido esto, sabed que la figura y forma de las cosas, son efectos de la causa, que los produce, porque cada efecto imita a su causa, como sigue cada sombra la forma del cuerpo que la causa: LUIS PACHECO DE NARVÁEZ139DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. El hombre es de figura esférica. y así veremos verificado en el hombre, en el cual hallaremos las figuras que tiene la Geometría, todas incluidas en el círculo principal, de que consta el cuerpo humano, porque abiertos los brazos, y apartadas las piernas, según la medida de Vitrubio, si le ponen un compás en cierto medio, toca la punta en la superficie de los dedos de los pies y de las manos, las cuales tienen por sí la misma figura de su todo, como la tiene la cabeza, los ojos, y todas las demás partes; por cuya causa, todos los movimientos propios que el hombre hace con el todo, o con los brazos, pies y cabeza, son todos circulares, sacando a la estocada, que como dicho es, es movimiento accidental: de manera que en la figura circular, no se puede dar fin ni principio, porque no lo tiene ni nadie lo hallará después de hecho el círculo. La daga es toda centro. Ahora pues, volviendo a lo pasado, por cuya causa se han declarado como premisas estas particularidades, para inferir que la daga está siempre junto al centro, de la cual comunicación le viene tanta fuerza, que en cierta manera se puede decir, que es toda centro; Primera proposición universal de la daga. aunque también en la cantidad pequeña de la daga hay partes, unas más flacas, y otras más fuertes, conforme a los sitios y 133 vecindad que tiene con el origen de la fuerza, con la cual cantidad hace la daga, un círculo tal, que incluye en él la línea recta de la espada contraria, o que esté en potencia, o en acto, y le mata los principios de los movimientos circulares que puede hacer, junto con la estocada que quisiere formar el adversario, el cual como indeterminado, y falto de conocimiento, de cuál es el principio de aquel círculo que hace la daga, casi semejante a la Espiral, ni entiende tampoco el fin, a dónde ha de parar, no sabe ni acierta a sacar la espada, ni a encaminarla por donde la puede librar del dicho círculo. Pues si a un solo círculo no se le puede conocer, cual es el principio ni el fin, a muchos círculos juntos que hace la daga, cuando entrando el cuerpo, y metiendo los compases adelante, va incluyendo en ella cantidad de la espada, convertido algo del círculo en la línea Eliaca menos podrá librar la espada de la daga, aunque se dé prisa atrás por sacarla, que es lo que han tomado algunos por remedio, después de que se ha hecho a todas las cosas que han inventado COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS140DIÁLOGO TERCERO contra la daga: y lo que os admirará más, es, que jamás se han errado estas proposiciones, en veras, ni en burlas, y se han experimentado más veces de las que convenía. Lo primero que hace el diestro. - Meliso. ¿Por cuántas partes puede la daga resisitir a la espada? - Filandro. Hace sus tretas con la espada de muchas maneras: primeramente eligiendo su medio (que es el fundamento de la destreza), que se elige unas veces poniendo la daga sobre la espada, no aplicada, sino en el medio de proporción, y otras debajo de la espada, por el mismo orden, y otras veces puesta la daga a ambos lados, 135 cada uno en su término, eligiendo menos porción de línea entre la daga y la espada, que hay entre la espada del contrario, y el cuerpo del que tiene la daga. Primera objeción contraria a la daga. - Polemarco. La daga sola, ¿a cuáles de los movimientos de la espada hace más fácilmente su efecto? - Meliso. Contra los movimientos de la estocada, hará mejor sus tretas, porque la daga, usa de círculo, y la espada, de movimiento recto. Segunda. - Eudemio. Yo tengo por más difícil de entrar con la daga, cuando el contrario tira estocadas, y se retrae juntamente. Tercera. - Meliso. Lo que a mí se me hace más difícil de creer es que se hará lo de la daga contra los tajos y reveses, porque son movimientos muy vehementes, y la daga, aunque tiene fuerte la cantidad, como es tan pequeña, no los podrá resistir. - Filandro. Por cierto que ponéis grandes dudas, y que los vulgares que deseaban que no fuese verdad, no las han puesto mayores, antes de que lo viesen, y lo experimentasen. A otros se les hacía más áspero, después de LUIS PACHECO DE NARVÁEZ141DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. experimentado, y cuando se hacía, fácilmente contra todo lo que traían pensado los muy confiados, se acogían luego a porfiar [discutir obstinadamente, imponer repetidamente o intentar con tenacidad algo, S. A., S. F. 10], que es el postigo por donde se escapan los incrédulos. Cuarta. Otros cuando tiraban estocadas, y se entraba el de la daga con ellos, juraban que si se estuvieran en un lugar con la espada, sin moverla, no pudiera entrar, como pudo a la estocada: y la razón a que ellos iban rastreando, es, que como el movimiento que una vez se hiciere con la espada, no puede dejar de haber sido, ni de ser, hasta que se acabe, y cumpla aquella acción, parece que por no dejar de ser el movimiento en el camino, hasta que pare en su punto, si acaso no está otra cosa determinada en la 136 voluntad, antes de comenzarlo, puede bien la daga entrar seguramente a la espada, y hacer que sean de efecto los desvíos y ángulos. Quinta. Y por esta causa tienen algunos por cierto, que estando la espada en potencia, y en figura de ángulo agudo, no la podrá resistir la daga. Sexta. Pero cuando con esta prevención de fuerza, se ha hecho con la misma facilidad, por ser la proposición de la daga universal, que contra las posturas que tenían por más fáciles, daban vuelta, diciendo, que no se podría hacer contra los tajos, por carecer la daga de cantidad conveniente para resistir tan fuertes movimientos, Séptima. y cuando también se ha hecho sin resistirlos, han dicho de nuevo, que si uno se retirase tirando cuchilladas y estocadas, en ninguna manera se podría hacer efecto con la daga; como si estuviese el de la daga obligado a más que hacer retirar al contrario, o entrar con él, si espera. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS142DIÁLOGO TERCERO Segunda proposición de la daga. - Filandro. Muchas son las especies de las proposiciones que tiene la daga contra la espada, porque unas veces se entra conociendo la naturaleza de los principios de los movimientos: para lo cual ha de advertir el diestro, cuáles son los que siempre hieren, y cuáles no son para herida, sino para ayudar a herir, porque en la destreza, hay algunos movimientos que son de la calidad del cero en la Aritmética, que no sirven de otras cosas más que de hacer crecer el valor del movimiento que se les llega, y de esta suerte de entrar, salen muchas especies de tretas. Treta tercera. Entra también la daga mediante los compases de los pies, cuando el de la espada hace movimientos circulares, porque los compases están graduados con ellos, y van supliendo 137 con su rectitud, o curvidad, por el Diámetro o la circunferencia, los grados que gasta la espada en lo circular del movimiento, de la manera que se ha la cuerda con el arco, como se verá en esta demostración universal de los compases, para todas las armas. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ143DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Demostración. Que el círculo mayor es el espacio que hay entre el pie derecho del contrario y el mío, y el menor 138 es el que hay del pie derecho de cada uno, hasta el izquierdo, y los números significan lo que se aumenta de cantidad en la espada con el movimiento de los pies en cada uno de ellos, doblándose conforme al valor de cada uno (como declararemos largamente en su lugar), Treta cuarta. así que la daga entra otras veces, por el círculo que está entre ambos pies, al contrario del tajo, al venir el movimiento natural, y otras antes de formar el violento de todo punto. Treta quinta. Puede entrar también la daga, conociendo cuál es lo propincuo, o lo remoto del centro de la espada, mediante lo cual, se saca en limpio la fuerza que tiene cada una de estas partes, lo cual entendido puede emprender sus tretas, guiado el diestro de este conocimiento, como ya hemos probado en la segunda demostración. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS144DIÁLOGO TERCERO Treta sexta. Y sabiendo cierto que es mayor largura la del brazo, y la daga, con el extremo del cuerpo, que la acción del primer movimiento de la estocada, la daga hace su efecto, metiendo la línea recta de la espada en la circunferencia de la daga. Y os advierto, que cuando se haga, ha de llevar la daga aplicada a su mismo centro, en todo el discurso de su movimiento, la parte remota del centro de la espada, metiendo siempre el cuerpo en el ángulo que hacen, la espada, y el cuerpo, compelidos del movimiento de la línea Espiral que hace la daga, matando todos los principios de los movimientos que puede hacer, comenzando a impedirlos desde el 139 principio, de donde nace el movimiento violento en la espada, que es el filo obtuso, y luego continuar el movimiento de la daga, para que comprenda el natural y remiso, para que el adversario no pueda formar el agudo, el recto, ni el mixto, Cómo se ha de haber con los engaños. porque los engaños que el enemigo puede hacer con la espada, se han de prevenir de una vez, y no de muchas, y como la espada cuando mueve rectamente a estocada, tiene el punto principal de la herida en la punta, y no en otras partes, porque las demás se gobiernan por aquel punto primero, al contrario de las figuras circulares, que con cualquier parte de la cantidad de la espada que acierta, hiere más, o menos, conforme a la fuerza que se le comunica a aquella parte, y conforme a la distancia que llevó el movimiento violento: pero la punta de la espada, es el principio de la herida, al cual sirven todos los otros, y desbaratado el intento de este primero, se desconciertan todos los demás. Responde a la objeción. La daga puede resistir aquella herida, con muchos puntos que tiene en su largura, aunque pequeña, y no tiene necesidad de señalar en la cantidad parte alguna que desvíe, antes con cualquiera que toca, hace el mismo efecto en los muchos puntos de la espada. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ145DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA. Séptima treta de la daga. Se puede entrar también con la daga, haciendo extremos con el cuerpo, dilatando con ellos el movimiento contrario, ora sean rectos, o circulares: Octava treta. y si acaso la espada hiciere acometimiento por una parte para 140 herir por otra, entonces se ha de convertir la circunferencia que hace la línea Eliaca, sin que se mude el centro de la daga, porque si lo muda, será superfluo, y dañará antes que aprovechará; Novena treta. y también haciendo ángulo con la daga en la espada, de cualquier especie que sea, meter el cuerpo en él (regla universal para todas las especies de las armas). Décima treta. Pero si la espada del contrario estuviere fuera de término, y del medio que convenga; y acaso trajere hecho el movimiento primero de la herida, le haréis poner la espada delante por medio del movimiento arrojadizo, Undécima treta. y luego de que la haya puesto, le detendréis la espada con cualquiera de los atajos, conociendo la fuerza del movimiento contrario, por la virtud de los ángulos, Duodécima treta. moviendo unas veces los pies rectamente atrás, disminuyendo el movimiento circularmente al contrario, de la especie de herida, que formare la espada. COMPENDIO DE LA FILOSOFÍA Y DESTREZA DE LAS ARMAS146DIÁLOGO TERCERO - Polemarco. Si cada una de las que habéis dicho, es treta universal, muchas deben ser las particulares que salen de cada una, según lo que habéis apuntado. Pero ya que nos habéis dicho copiosamente en lo pasado, lo que toca al medio del brazo, y a sus extremos; y el de los ángulos, y el cuerpo: decidme ahora, en cuál de ellos está mejor; no para hacer postura principal, que en la demostración primera quedó averiguado, sino para formar herida, o desvío; y mirad que trato de los extremos del cuerpo. - Meliso. Eso no lo tengo yo por muy difícil, después de que probaron con demostración que el extremo que hace el cuerpo sobre el pie izquierdo, por tener tan de su parte el poderse reducir al medio, y pasar hasta el otro extremo, 141 Puede hacer mejor las heridas y desvíos que el extremo del pie derecho. - Eudemio. Y aún con eso se yerran las más de las cosas, por no entender la esencia de ellas, y erradas vienen a poner culpa a quien no la tiene. ¿No está ya entendido, que el extremo que tiene menos impedimentos para reducirse al otro, que es el extremo de pie derecho? ¿Cómo queréis probar ahora lo contrario, estando de esta otra parte la razón? Pero no me espanto, que siempre los que tratan con Euclides mucho, de un punto solo hacen un muy grande edificio, por estar aquellas proposiciones tan preñadas, que el que las entiende mejor, sabe de ellas mejores cosas, y las aplica milagrosamente; y llegado a querer entenderla, no acaba el hombre de topar dónde está el punto de la aplicación: así debe ser eso que dudáis ahora. - Meliso. Y aún de esa manera se quiebran los hombres la cabeza porfiando, pensando que han entendido lo que oyeron, o leyeron, y por ventura se les ha pasado por alto, y echan la culpa (que tan suya es) a quien no la tiene, como hacéis ahora a mí; porque lo que yo dudo, no es negar lo que habéis dicho, ni mi razón en lo que trato, es menos fuerte que la vuestra, salvo que diferimos yo en decir, que estando el cuerpo sobre el pie izquierdo, se reduce naturalmente al medio, y al otro extremo; y vos en decir, que estando sobre el pie derecho, se pasa más fácilmente al medio, y al otro extremo: y no hay para qué porfiar en esto, teniendo tan a mano la demostración, por no ser como nuestro amigo, cuando quiso sustentar, que era mejor la postura de pie izquierdo, y se vino a cegar tanto, que dijo que alcanzaba LUIS PACHECO DE NARVÁEZ147DE LA FILOSOFÍA DE LA DESTREZA.
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