Darle cuenta al discípulo y decirle, que ahora con la espada 13 en la mano, han de volver a dar los mismos compases, en la misma conformidad que se dijeron, en la demostración del círculo de los pies, haciendo muchos atajos redondos a uno y otro lado en esta forma: habiendo elegido medio de proporción, con los requisitos que le tocan al arte en punto A, es dar compás curvo a la circunferencia del lado derecho a punto B, pasando la espada por debajo de la de su contrario. La espada ha de quedar remisa y gozando algo del ángulo obtuso, la mano casi uñas abajo, el brazo tan recto que se considere desde su hombro izquierdo a la canal de la muñeca una regla derecha, como lo significa la demostración de general de línea en cruz; y que salga el Maestro a herir al pecho, dando compás de punto A a punto B; y el discípulo, sin perder la espada, antes muy unido a ella, la siga hasta volverla al mismo atajo y general dicho, en redondo, dando compás a punto C; y el Maestro le vaya dando lugar y saliéndole a herir con sus compases; y el discípulo le vaya reduciendo en redondo, sin perder la espada, ni compás, hasta que vuelvan a puntos AAes, donde salieron. Diciéndole compás curvo a la circunferencia del lado derecho, quedando siempre el cuerpo de perfil. Así mismo, que habiendo elegido medio de proporción, ataje la espada por la parte de adentro, dando compás curvo de trepidación a la circunferencia del lado izquierdo, de punto A a punto D, quedando el cuerpo de cuadrado; y el Maestro le saldrá a herir por sus compases, como lo significa el círculo, llave y gobierno de esta ciencia; y en esta forma, obrando el uno, y deshaciendo el otro, harán muchos atajos en 52PRIMERA PARTE redondo, compás, cuerpo y espada a un tiempo, guardando siempre los requisitos de esta ciencia. Considerando, que cuando ataja al lado derecho es general de línea en cruz, y cuando ataja al lado izquierdo es atajo general. En estos atajos redondos, que son líneas ilíacas, ha de traerle ocho días o más, según la disposición; y le irá sacando tajos y reveses; y que los vaya matando con el mismo atajo redondo, sin alterarse en nada. Y de desengañarlo de que el contrario no puede sacar mas que estocada por debajo, o tajo por encima; y que con este género de atajos lo remediará todo, para que vaya perdiendo el miedo. Esto hace notable provecho, que hace quitar el natural al hombre, que es huir de la espada contraria, y con estos atajos se une y acerca a ella; se enseña a dar compases, a gobernar el brazo y muñeca, y a componer el cuerpo; y haciendo muchos atajos, vendrá a saber hacer su atajo bien hecho, que es el fin que buscamos. 53DE ENSEÑANZA DE MAESTROS 15 Demostración matemática de las espadas. 54PRIMERA PARTE 55DE ENSEÑANZA DE MAESTROS CAPÍTULO VI. Del numerar y fuerzas de la espada. El numerar y fuerza de la espada, es de gran importancia para que el diestro sepa reconocer cuándo tiene ganada la fuerza del contrario, y que siendo de menores fuerzas le considere más fuerte; y esto lo da la ciencia. Los puntos y graduación de la espada son diez; repartidos y ajustados desde el pomo, que es el centro y fuerza, hasta la punta, que es la flaqueza, como lo significa su demostración; y así se entenderán en esta forma: cuando el contrario ponga su espada en punto 2, la pondrá el diestro en punto 4, porque así como la romana hace al principio onzas y adelante libras y arrobas, así como la espada, habiendo ganado grado de un punto a otro, será de fuerza mayor; porque poniendo atajo en la espada contraria, poniendo mi espada en mayores grados de fuerza, le tendrá sujeto en estando la espada contraria en punto 4 de la mía, ponerme he en punto 6 de la suya; y así se podrán entender los demás puntos. Y ahora ha descubierto el arte una postura tan fuerte y valerosa, que puestas las espadas en puntos parejos, le haré a mi adversario que con las dos manos no la pueda levantar, estando hecho el atajo con los requisitos que le tocan a esta ciencia, porque estará gozando mi espada del movimiento natural y la del contrario gozará del movimiento violento; y esto se verá en el atajo general de la circunferencia del lado izquierdo, donde lo podrá experimentar. También ha descubierto una herida muy olvidada de los Maestros, y menos entendida; donde le daré a mi contrario mi fuerza, poniendo la punta de mi espada debajo de la fuerza y guarnición de la suya, que será poner mi punto 2 en su punto 8; y que esté mi espada fuerte, y en 15 mejor estado que la suya; y esto se puede experimentar en flaqueza debajo de la fuerza. Con lo cual queda probado, que la espada del 56PRIMERA PARTE diestro está buena en todo lugar, pues en todo tiempo podrá elegir una de las siete generales; y en esto no puede haber falta, como lo verá el que llegare a entender esta ciencia. 57DE ENSEÑANZA DE MAESTROS CAPÍTULO VII. Del modo de andar por el círculo. Habiendo el Maestro traído al discípulo en los compases y atajos que quedan dichos, le empezará a dar el modo que ha de tener, así para que unos con otros empiecen a batallar, como para que se empiecen a ir fijando en esta verdad, que será enseñarles las oposiciones de general de línea en cruz y general flaqueza debajo de la fuerza; y estas se las repasará y dará cada vez que acabe las líneas ilíacas y atajos redondos. Y se le enseñará en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en punto A, que de compás curvo a punto B, solo metiendo la espada debajo de la del Maestro, y mandarle, que desde allí salga a herir al pecho; y el Maestro de compás curvo a punto B, metiendo su espada debajo y saliendo a herir al pecho del discípulo; y el discípulo, de compás a Punto C, metiendo su punta debajo de la espada del Maestro. Y en esta forma hagan y den muchos atajos y oposiciones; y el Maestro le mandará tirar un tajo, y se le recibirá matándole el movimiento; y asimismo pondrá su espada vulgar en ángulo obtuso, y le mandará al discípulo que le tire estocadas a uno y otro lado, y él se las quitará; y que estas estocadas han de ser y se dicen puntas Andaluces, tiradas el brazo muy recto, la mano uñas arriba y que pase la punta de la espada por debajo de la guarnición del Maestro, sin encoger el brazo, que han de ser a modo de citaciones, que será solo dar la que cabe y las demás como amagadas; y el Maestro volver a meterlo en las mismas oposiciones de general de línea en cruz y flaqueza debajo de la fuerza. Esto es lo más importante para saber las armas; y por la larga experiencia que tengo, digo, que con esto solo que se le enseñara al discípulo perfectamente, basta para que sea diestro y sea señor de todos los diestros que no siguieren mi ciencia, sin más heridas. Que lo tengo muy experimentado. Y advierta el Maestro que estas oposiciones son superiores de todo y así se han de seguir siempre. 17 SEGUNDA PARTE DE ENSEÑANZA DE MAESTROS EN LA CIENCIA FILOSÓFICA DE LA DESTREZA MATEMÁTICA DE LAS ARMAS. por el licenciado Luís Díaz de Viedma, natural de Guadix, donde podrá muy fácilmente enseñar un amigo a otro, sin maestro. CAPÍTULO PRIMERO Donde se le da cuenta al Maestro del valor y señorío de general baja, compuesta de dos generales, donde se prueba merecer título de universal. 60SEGUNDA PARTE Muchos años y desvelos he pasado en ver, si podría alcanzar a saber la causa de que en esta ciencia no se le haya dado a los profesores de ella parte señalada por donde se haya de enseñar al discípulo, como se ha hecho en todas las demás ciencias. Sobre esto pasé muchas veces los libros de los autores antiguos, y en todos ellos, solo hizo a mi propósito el libro de Grandezas de la espada que compuso nuestro autor Don Luís Pacheco de Narváez; y pasándolo muchas veces, hallé en él por demostraciones, más de ciento cincuenta heridas, todas tan ajustadas a cuenta y razón como lo podrá ver el curioso que fuese su gusto. Mas de estas, solo cuatro hicieron a mi propósito, de las cuales hice seis; y considerando estas seis, y trabajando en ellas, vi que se reducían unas en otras; y que de las seis se convertían en dos y el atajo general, que son tres; y que estas tres, en batallando, luego rinden vasallaje a la una, que es general baja, compuesta de dos generales; y que en sí encierra esta herida tantas virtudes que ella sola merece el nombre de universal y el título que nuestro autor le da a la universal en su libro Grandezas de la espada, folio 276; y dice estas razones nuestro autor, muy justamente le da y concluye la superioridad en todo; en diciendo, Treta universal, es contra tajo, contra revés, contra estocada, para arremeter y esperar; porque estará en mano del diestro, entrando en treta universal, herir donde quisiere y con el género de herida que quisiere; pues quien puede lo más, que es impedir las aceleradas determinaciones de un hombre colérico y enojado, desbaratándole su espada y que en ninguna parte consiga su intento; y aunque es libre señor de su voluntad, en este tiempo goza el diestro de este señorío, no en cuanto a privarle de tirar muchas cuchilladas, tajos, reveses y estocadas. Mas que todas sean a su daño, y en nada consiga su 18 intento a pesar suyo, fácil le será matar a su contrario. Mas como dice el Comendador Jerónimo de Carranza, la ciencia de las armas no enseña a matar, sino a poder matar. Por la cual calidad, y por tener en sí un verdadero conocimiento de la cosa por su causa, como en el prólogo probamos ser ciencia, dice esperar absolutamente confiado en su certeza; y pueden considerar estar sujetas a esta sin que ninguna de ellas esté libre de esta sujeción, todas le respetan y en su preferencia 61DE ENSEÑANZA DE MAESTROS se rinden, todos los movimientos le están sujetos a la cobertura de la rodela, desprecia al broquel grande o pequeño, tiene en poco a la daga, desdeña de la capa, no hace caso. Al fin por haber prometido brevedad, no me detengo en trasladar este capítulo donde le da admirables alabanzas; el que lo quisiere ver lo hallará, como está dicho en el libro de Grandezas de la espada fol. 276, y tiene ocho hojas de admirables alabanzas. Pues trabajando en esta yo muchos días, y buscando herida que tuviese tales calidades, jamás la pude hallar; y cargando el juicio y filosofando sobre todas las heridas y demostraciones de este libro, vine a descubrir que lo mejor de él y lo que más le importaba al hombre eran cuatro heridas, que están en la cuarta parte del libro de las Grandezas de la espada, como en otras partes se ha dicho; y que estas son las mejores que se han descubierto, y que todas las demás heridas, así de este libro, como de todos los demás libros que se han hecho en favor de esta ciencia, son de notable daño para el discípulo; y ninguna se puede hacer, ni formar, sin primero rendir vasallaje a las siete generales, sobre que fundó esta ciencia. Y dándoles esta calor y sustancia, serán de la verdad, como lo verá el que llegare a entenderlo. Pues estas cuatro heridas, como he dicho en otras partes y consideradas bien, se reducen a dos: que es a general baja, compuesta de dos generales, que son general de línea en cruz y general flaqueza debajo de la fuerza; y a general alta, compuesta de dos generales, de general de estrechar y general flaqueza encima de la fuerza. Considerando estas dos generales, y haciéndolas muchas veces, llegué a alcanzar que general alta rinde luego vasallaje a general baja; y así ésta herida merece nombre de universal, pues todo le rinde vasallaje; y sin ella no se puede obrar nada bueno, así con la espada sola, como con armas dobles; y con su ayuda todo es bueno, ajustado, firme y en razón; y tengo de ella tan larga experiencia, que si hubiera de contar lo que me pasa sería un proceder infinito. 62SEGUNDA PARTE Nuestro autor Don Luís Pacheco de Narváez, respondiendo a una carta que recibió mía del 22 de agosto del año de 1638, entre muchas cosas que me escribe, como tal persona tan sabia y discreta, hay un capítulo que dice: “Si V.m. fuese ángel, y los discípulos Adán y Salomón, en quien Dios influyó ciencia, no puede en dos meses hacer a un hombre diestro.” No digo yo que le haré diestro consumado, mas que le pondré en tal estado, que baste para ser superior de los diestros que no fueren enseñados por este modo de enseñanza; y hallándome en Cádiz, y que tenía necesidad de trasladar este libro para darlo a la imprenta, y que me importaba unos días de soledad, me acordé de irme a la villa de Rota. Vístome en ella, se condujeron muchos discípulos solo para de noche, por ser hombres del campo; y yo por asegurarme más bien en el valor de esta universal, quise hacer, y he hecho tal diligencia, que solo repasándoles los compases, ángulos, movimientos y las siete generales, reduciéndolo todo a esta universal y al modo que doy de enseñanza, haciéndoles jugar por las oposiciones de esta universal; y es de suerte, que hombres y niños en campos, huertas y en la villa, solo trataban de ello, en forma que 19 los mismos padres admirados venían a mi casa y gustaban de ver sus hijos tomar lición, y dar cuenta de los compases, ángulos, movimientos y de las siete generales; y como con esta general herían a todas las posturas vulgares que les hago. Verles hacer cuatro conclusiones, y hacerlas con espada, daga y broquel, jugar unos con otros con gran rigor; y como veían mi poco interés, y el gusto con que lo hago, cada muchacho de estos trae sus discípulos y les tengo espadas a su propósito. Ver los jugadores que habían tan afamados en el lugar, arrendados a un lado, diciendo: 63DE ENSEÑANZA DE MAESTROS “Señor esto es reñir; y es tan noble este juego, tan superior a los demás, tan ajustado a la razón, que jugando unos con otros todo lo mas de la noche; porque yo jamás me enfado de este arte, y que no haya habido disgusto, ni golpe.” Al principio la gente diestra del lugar entraban a ver. No cuento cosas largas, ni sucesos que me pasaron con ellos, mas como vieron enseñar y mandarles jugar con espadas anchas, amoladas y blancas, pequeñas zapatillas, solo los filos quitados en la muela; y veían, que yo decía: “Caiga en ese suelo un pedazo de sombrero o cabeza.” Atribuyeron haber mil desgracias; y después se han admirado de la firmeza y quietud. Y así digo, que las virtudes de esta herida no se pueden decir todas, solo que es al principio trabajosa de entender; y muchos sin saberla, piensan que la saben; y todas las demás que se hacen, van a fin de saber más bien esta herida. Ya he dicho, que solas estas cuatro generales y heridas, que saqué del libro de las Grandezas de la espada, son lo mejor que se ha descubierto; y para probarlo mejor y ver, que de las cuatro son mejores línea en cruz y flaqueza debajo de la fuerza; y esto hace ahora cuarenta años. Nuestro autor Don Luís Pacheco de Narváez las da y conoce por mejores que las otras dos, hallando en ellas cuerpo y facultad de hacer treinta y tres heridas particulares, sujetas a estas dos; y en las demás no halló tal facultad ni cuerpo, mas que para ocho particulares. Y en el prólogo de cada una, podrá ver el que fuere curioso, como las da nuestro autor por mejores; y la causa de que no nos han dado modo de enseñar, ha sido no haber los autores entendido, que los movimientos naturales no nos han dejado fijar en esta ciencia y darle seguridad. Y así, ha de ser lo primero el quitarle a un hombre sus movimientos naturales, e introducirle los artificiales, para poder conocer estas siete generales. No ignoro que hay Maestros que hacen estas generales, mas ninguno con estos requisitos. 64SEGUNDA PARTE 20 Demostración matemática de general de línea en cruz. Después de haber instruido el Maestro al discípulo en los compases, ángulos, movimientos y atajos en redondo como queda dicho, le dará a entender que el atajo que ha hecho a la circunferencia de su lado derecho, dando compás de punto A a punto B, quedando el cuerpo de perfil, el brazo recto, la espada remisa, como lo significa la demostración de quien vamos tratando; y darle a entender, que general de línea en cruz es un género de atajo, que no le podrá faltar, siendo ayudado de general flaqueza debajo de la fuerza, que estas dos heridas, como he dicho, son el principio, medio y fin de esta ciencia. Es el puerto seguro de la enseñanza, el camino que ha de seguir el Maestro hasta poner el discípulo en estado de entender la ciencia. Estas tres generales se le han de enseñar al discípulo en la forma que lo significan sus demostraciones como diré. 65DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Línea en cruz se hace: habiendo elegido medio de proporción en puntos AAes, dará compás curvo a la circunferencia de su lado derecho a punto B, pasando la espada por debajo de la contraria, haciendo en ella atajo, como lo significa su demostración, compás, cuerpo y espada a un mismo tiempo. Y general flaqueza debajo de fuerza se hace: habiendo elegido medio de proporción, dar compás de punto A a punto B, solo metiendo la punta de su espada debajo de la fuerza y guarnición de su contrario, el cuerpo de perfil. Y general baja se compone de estas dos generales, y se hace: habiendo elegido medio de proporción, dar compás curvo de punto A a punto B, pasando la espada por debajo de la contraria, empezando por general de línea en cruz, hasta poner su punto 7 en el punto 3 de su contrario, haciendo un círculo redondo sin parar la espada, hasta ponerla en general flaqueza debajo de la fuerza; y darle a entender cómo se opone la una a la otra; y que siempre que esté la espada en línea en cruz gozará la otra de flaqueza debajo de la fuerza, que son las oposiciones que quedan dichas. Autor hay quien dice, que no se opone general de línea en cruz a la de flaqueza debajo de la fuerza. Ni general de estrechar con general flaqueza encima de la fuerza, y se engañan, que esa misma facultad tienen las unas que las otras para oponerse. Y en el mismo capítulo dice, que el atajo destruye las generales, y es muy al revés, que en las armas no hay más atajos que las siete generales que he dicho, con que se engañan en eso. Siempre que al discípulo se le haya pedido cuenta de los compases, ángulos, movimientos y de los atajos redondos de líneas ilíacas, a uno y otro lado; que de cuenta de las generales, todo con gran quietud y ajusto, se le volverá a repasar las generales; y a los fines hacer oposiciones de general de línea en cruz 66SEGUNDA PARTE 21 y general flaqueza debajo de la fuerza, con grande ajusto y cuidado; y mandarle sacar un tajo, rompiendo la espada, dando compás a su lado derecho, quedando el cuerpo de perfil; y el Maestro se le reciba, matándole el movimiento por encima, y ponga la espada curva en ángulo obtuso; y le mande al discípulo, que tire estocadas y puntas Andaluces el brazo recto, en la conformidad que queda dicha, por sus mismos compases. Y de aquí, le irá probando al discípulo como la general de estrechar, general flaqueza encima de la fuerza, general alta y atajo general; y todas las demás heridas particulares, cada una en su forma, rinden vasallaje a general de línea en cruz y general flaqueza debajo de la fuerza, como se irá dando cuenta en este libro. Refiero siempre el temor que tengo, de que no me han de poder entender en este género de heridas, por las cosas que cada día me pasan; y los que menos me entienden son los Maestros y los hombres que se tienen por diestros, y saben estas generales, mas no saben dar al discípulo cuenta de las partes de cada una. Y es, que como han naturalizado sus mismos movimientos naturales, están en aquella mala secta; antes son los mayores enemigos que yo tengo. Pues viéndome a mí, satisfaciéndolos y viendo que hombres que no sabían las armas, al mes les compiten; aún con todo esto en ausencia hablan. Mas los tales diestros, que con razón, quietud y ajusto miran cada cosa, con facilidad verán su engaño y tomarán lo mejor. En cuanto a las oposiciones que hemos dicho, se le mandará al discípulo, que cuando esté su espada debajo, ha de estar de filo y firme, tapando el punto, y baja la punta de su espada; y cuando esté encima, ha de estar la espada blanda en ángulo obtuso, gozando del remiso. Al fin, siempre que esté encima gozará de línea en cruz; y cuando esté debajo, de flaqueza debajo de la fuerza. 67DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida de fin perfecto. Si habiéndo hecho atajo de línea en cruz, que es el primer fundamento de esta ciencia; en él caben cuatro heridas que se le han de dar cuenta al discípulo para irlo satisfaciendo y ajustando en la forma que cada una se hace; habiendo elegido medio de proporción, con los requisitos que le tocan al arte, dar compás de punto A a punto B pasando la espada por debajo de la del contrario, haciendo un medio círculo, hasta ponerse en general de línea en cruz; y saliendo el Maestro por debajo, que hiera el discípulo recto en el pecho o rostro; porque estará en el medio proporcionado y tendrá ganados los grados al perfil, y a él herir siempre recto. Dícese herida de fin perfecto, porque sucedió lo que el diestro quería, que era salir con brevedad, así que fuese atajado sin tomar compás, que es costumbre que muchos 68SEGUNDA PARTE 22 tienen de huir la espada y no dejarse sujetar; y como no siendo diestro saldrá sin saber tomar punta de general flaqueza debajo de la fuerza, le será fuerza ser herido. 69DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida de acometimiento perfecto al rostro. Habiendo hecho atajo de general de línea en cruz, con los requisitos que le tocan al arte, dando compás de punto A a punto B, se estará quieta la espada del Maestro, y le dirá al discípulo que tome una pasada de punto B a punto C, a la circunferencia de su lado derecho, haciéndole acometimiento perfecto al rostro por encima de la espada del Maestro, con que le será fuerza desviar la espada; y al desvío y forcejeo, mandarle al discípulo que tape punto sin sacar la espada de debajo, mas antes ha de perfilar el cuerpo y poner tirante el brazo, poniendo y bajando la punta de su espada debajo de la fuerza y guarnición del Maestro, dándole a entender, que está en flaqueza debajo de la fuerza; dando herida en el pecho o rostro. También cabe conclusión dando estocada o tajo; dando compás transversal con el pie izquierdo a su lado. Para la estocada, se ha de tomar la guarnición por encima; y para la de tajo, se ha de tomar la guarnición por debajo. 70SEGUNDA PARTE También cabe un tajo vertical, dando compás a su lado derecho, quedando el cuerpo de perfil. Todo esto cabe al forcejeo que hace cuando le van a herir al rostro. Mas al discípulo, por estar tan tierno, solo se le dirá al presente esta herida de la demostración, dándole a entender, que de general de línea en cruz se halló en flaqueza debajo de la fuerza. 71DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Estocada de medio círculo. Habiéndole hecho acometimiento perfecto al rostro, le será fuerza desviar la espada, y al desvío y forcejeo que hiciere el Maestro, que vacíe la espada por debajo, dando herida en el pecho o rostro; y para que el discípulo quede más entendido, y conozca el valor y hermandad que tienen general de línea en cruz y general de flaqueza debajo de la fuerza, mandarle que se tape de punto y conozca que para herir, pasó por la flaqueza debajo de la fuerza, que es muy importante este punto; porque como los demás Maestros no enseñan a reducir por debajo, solo a herir rectos en faltando la espada, será fuerza que haga punto de general flaqueza debajo de la fuerza para poder herir libre; porque aunque su espada llegue a tener alcance, por ser el dueño liberal, sabio en herir y perfilar el cuerpo, será fuerza pasar su espada por encima de la guarnición del diestro, y quedará herido, teniendo tapado el punto con los requisitos que le toca. 72SEGUNDA PARTE Esta es la ceguedad de muchos diestros, y de ella gocé yo muchos años, pareciéndome, que en faltándome la espada contraria, aplicándome a lo recto de mi espada y perfil de mi cuerpo, quedaría defendido e hiriendo; y es esto lo mejor de la ciencia. Mas si el contrario sabio hiciese punto de general flaqueza debajo de la fuerza, tirando el brazo, perfilando el cuerpo y dando un pequeño compás a su lado derecho, en tal caso no podrá servir lo recto, solo la oposición; y esto, o el atajo, conviene mucho que se repare en ello. 73DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Estocada particular, cautivando la guarnición. 23 Si habiéndole hecho acometimiento perfecto al rostro, fuere a desviar, meter el pie izquierdo dando compás curvo a punto C, a su lado izquierdo, haciendo en su espada un movimiento de aumento, cautivando la guarnición con la mano, se ha de meter por encima, y la estocada ha de salir por debajo de la colateral del Maestro. El cuerpo ha de quedar de perfil, arrimado a la espada del Maestro, en tal conformidad, que aunque tenga en la mano izquierda una daga de tres cuartas, no alcance a herir. El acometimiento perfecto al rostro ha de ser muy firme, para obligarle a que se haga fuerza; y a la fuerza que hiciere, cabe la herida con seguridad. Estas heridas se le han de enseñar al discípulo muy despacio, hasta que esté en ellas; y a los fines, batallase por la oposición de general baja, que así conviene. 74SEGUNDA PARTE 24 Tajo vertical a la cabeza, cautivando la guarnición. Si habiéndole hecho acometimiento perfecto al rostro, fuere a desviar a la fuerza, que hiciere disminuir el movimiento aflojando la espada, solo arrimándola a la del contrario, volviendo la mano uñas abajo, ciñéndole su misma espada al cuerpo, dando compás transversal, metiendo el pie izquierdo. Sacando un tajo vertical, ha de salir el tajo por la punta de la espada del contrario, tan unido a ella, cuanto lo requiere la herida. Tengo esta herida, si se entiende, por mejor y más segura que la pasada. Esta puede servir para con broquel y daga; y para con daga sola, es muy importante el hacerla. Si algún amigo diestro y curioso, le pareciere, que lo que escribo no es novedad, respóndame citando donde se hallarán escritas estas heridas con estas declaraciones, que de ello tendré mucho gusto. 75DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida de tajo vertical a la cabeza, o diagonal al rostro. Si habiéndole hecho atajo de general de línea en cruz de punto A a punto B, no saliere hacerle acometimiento perfecto al rostro, guardando los requisitos que se dijeron en la primera herida de estas; y al desvío y forcejeo del contrario, dar compás a punto C, dando tajo en la cabeza; y al desvío cabe una estocada, pasando la punta del diestro por debajo de la guarnición del contrario, perfilando el cuerpo y muy recto el brazo. Muchas cosas se me ofrecen, mas haciendo estas heridas en grande quietud, ajusto y sosiego, para poder empezar a entender esta ciencia, que ello descubrirá los demás. Éstas heridas se han de limar y hacer muchos días, que a los discípulos les parece que a dos o tres meses están en ellas, y se engañan; y esto me sucede cada día. 76SEGUNDA PARTE Ya tengo dicho en otras partes, y siempre lo iré repitiendo, 25 que el Maestro ha de ser afable y muy sosegado con sus discípulos, hasta que estén expertos en el arte y ciencia; y mandarles batallar, y por la batalla, conocerá la calidad de cada uno y verá si está en las generales o no; y de que el discípulo sepa será riguroso. He conocido Maestros, que para dar lición, se ponen coletos estofados y petos acerados, mostrando rigores con los discípulos; y es, que como no saben darles ciencia, les dan vanidad; y dicen, que con aquello se crían valientes. Enséñele ciencia, y que cuando batallen no le puedan herir, que esto le hará sabio y valiente. 77DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida particular contra la fuerza del contrario. Mandarle al discípulo que haga atajo de general de línea en cruz, plantándose en punto A con los requisitos que le tocan a esta ciencia, y que de compás a punto B; y en este tiempo, el Maestro haga fuerza en la espada del discípulo, venciéndola hasta pasarla a esta otra circunferencia y al lado derecho del Maestro, que es lo que hacen los hombres fuertes que saben poco queriendo sujetar a su contrario; y darle a entender, que no ha de forcejear. Antes, al sentir la fuerza del contrario, se ha de dejar llevar la espada; y en el mismo tiempo que se la lleva, ha de perfilar el cuerpo, tirar el brazo tapando el punto y poniendo la punta de la espada debajo de la fuerza y guarnición del Maestro, quedando en flaqueza debajo de la fuerza, con que tendrá herida en el pecho del contrario. 78SEGUNDA PARTE De aquí se ofrecen otras muchas heridas, que las descubrirá el ejercicio. Más al discípulo se le ha de ir satisfaciendo, de que en faltádole línea en cruz, se hallará en flaqueza debajo de la fuerza. Esto es lo más importante que se ha de hacer para asegurar a los discípulo en esta verdad. 79DE ENSEÑANZA DE MAESTROS 26 Herida particular de cuarto círculo por la parte de adentro. Habiéndole hecho atajo de general de línea en cruz, dando compás de punto A a punto B, con los requisitos que le tocan a la ciencia, que el Maestro tape el punto levantando la guarnición, la mano uñas arriba, y bajando la punta de la espada que goce del ángulo agudo; y el discípulo dará un cuarto círculo por encima de la espada del Maestro, volviendo la mano uñas arriba, y metiendo la punta de su espada por debajo del gavilán de la del Maestro, tirando el brazo y perfilando el cuerpo, dando herida en el pecho; y el Maestro le quitará esta estocada con el gavilán de la guarnición, embebiendo el cuerpo y bajando la mano uñas abajo, haciendo que la punta de la espada del discípulo salga por la colateral derecha del Maestro; y a este tiempo caben tres heridas al forcejeo que hace el Maestro, que son, romper un tajo vertical, o hacer dos conclusiones; una de estocada y otra de tajo, como se dijo en este forcejeo. Mas al discípulo mandarle, que al quitarle la herida, de un tajo vertical dando compás a su lado derecho, y al remediar el Maestro el tajo matándole el movimiento, que de el 80SEGUNDA PARTE discípulo una estocada, pasando la espada por debajo de la guarnición de la del Maestro, tirando el brazo y perfilando el cuerpo. Con esto le probará el Maestro al discípulo, que estando su contrario en el ángulo recto, que es la mejor postura que puede tener; y mediante el atajo le descompondrá, y sacará de él. 81DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Capítulo II. De las posturas vulgares que debe hacer el Maestro para enseñar al discípulo. Dicho he en otras partes, que nuestros autores, su pretensión fue siempre vencer y acabar con lo vulgar, como hombres que conocieron el daño que de ello resultaba al que lo sabe y usa; y no solo no lo derribaron, mas antes lo han aumentado, y se han criado unos vulgares, que hoy son los mayores enemigos de esta ciencia, diciendo ellos y profesando, que son y es la verdad lo que saben, y que siguen al Comendador Jerónimo de Carranza. Otros dicen, que siguen a Don Luís Pacheco de Narváez; y diciendo la verdad, ni siguen a uno ni a otro. Porque para seguir el intento y fundamento de estos dos autores, han de seguir forzosamente a este libro; y me alegraré que haya algún curioso que repare en estas razones y lo que quiera litigar conmigo, si posible es, viéndome o con cartas, que yo se que lo satisfaré de suerte, que quede satisfecho. 27 Y a los tales Maestros llamo yo en mis escritos, vulgares sabios, que como tienen conocimiento de la verdad, son poderosos enemigos; y se resisten diciendo, que poco más o menos todo será uno, sin que la razón los pueda vencer; que como han naturalizado sus movimientos naturales, no se quieren reducir, ni sujetar a la razón. Mas el que se sujeta, y sujetare a la razón, luego verá a lo claro el engaño en que vive, como lo ven los que llegan a mis manos; y confío que Dios, que he descubierto tal modo de enseñanza, que será bastante para acabar y consumir esta mala secta vulgar, sin que en ello haya falta. Y así, el Maestro le ha de enseñar al discípulo, y darle cuenta de las posturas en que se le puede afirmar el contrario, y los remedios contra ellas. 82SEGUNDA PARTE Postura vulgar, que ha de hacer el Maestro para enseñar a su discípulo, y los remedios contra ella. En todo tiempo se ha de afirmar el discípulo recto, y proseguir sus heridas y atajos conforme se irán diciendo; y el Maestro le dará a entender al discípulo, que solo con general baja, compuesta de dos generales, que son general de línea en cruz y general de flaqueza debajo de la fuerza, las vencerá todas, así de espada sola como con armas dobles. Y el Maestro le mandará al discípulo que se plante en ángulo recto, con los requisitos que le tocan al arte; y él se plantará vulgar, en la forma que lo significa la demostración presente, que será en ángulo obtuso, el pomo debajo del pulpejo, en forma de vulgar. 83DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida particular, que se dice al cuerpo, y a la espada. 28 Habiéndose plantado el Maestro a lo vulgar, la espada en ángulo obtuso cerca de su muslo derecho; y el discípulo recto, como queda dicho, mandarle que haga atajo de general de línea en cruz a la circunferencia del lado derecho, dando compás curvo de punto A a punto B, en esta forma: habiéndose afirmado recto, la punta de la espada del discípulo cerca del gavilán bajo de la guarnición del Maestro; y para herir al contrario, encaminará la punta de la espada por encima de la guarnición del Maestro, yéndole a herir recto; el cuerpo al atajo, y la espada al cuerpo del Maestro, y por eso se dice herida que va al cuerpo y a la espada. Se ha de advertir, que siempre que el diestro no hallare recta la espada, para hacer en ella general de línea en cruz, se le ha de decir línea en cruz solo dando compás curvo de punto A a punto B, encaminando la punta de la espada a la nariz y rostro del contrario, reservando en el brazo otra herida, que ha de pasar y gozar por general flaqueza debajo la fuerza. 84SEGUNDA PARTE [Este folio también incluye anotaciones manuscritas en el margen y pié de página. Lo manuscrito en el margen es ilegible tanto por la calidad del trabajo de escaneado, como por los borrones hechos por quien lo escribió. Sin embargo, lo que encontramos a pié de página comenta: “Aquí debió advertir, que es mal dejar de hacer desvíos y librar con estocada, obrar tajo vertical: y como no advirtió esto, no dió los remedios.”] 85DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida particular, que viene a ser flaqueza debajo de la fuerza. Si habiéndose plantado el Maestro curvo y el discípulo recto, le irá a herir al rostro, como queda dicho, dando compás de punto A a punto B, con los requisitos que le tocan al arte, le será fuerza desviar. Mandarle al discípulo que tape el punto y tire el brazo, perfile el cuerpo, poniendo la punta de su espada debajo de la fuerza y guarnición del contrario, dando herida en el rostro o pecho, tapando el punto con gran presteza. Mas para que el discípulo se vaya fijando en las generales, se quedará en flaqueza debajo de la fuerza. Aquí caben cuatro heridas al forcejeo que hace el contrario, que será de la que se ha dicho y un 29 tajo vertical, dando compás a su lado derecho; y dos conclusiones metiendo pie izquierdo, una de tajo, haciendo movimiento de 86SEGUNDA PARTE conclusión tomando la espada por debajo, y otra de estocada, tomando la guarnición por encima. 87DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Postura vulgar, que es tentar la espada, y los remedios contra ella. Ha de suponer siempre el Maestro, que lo más importante es vencer lo vulgar, para que los discípulos sean diestros y la ciencia quede fijada, destruyendo a esta mala secta, y deshaciendo el engaño en que viven los hombres. El Maestro se ha de hacer en sus ocasiones vulgar, enseñándole al discípulo cómo le herirá el hombre que hiciere esta postura quedando libre, porque siempre que se le ofrezca batallar con los jugadores, que el vulgo llama jugadores viejos aporreantes, no se halle corto, antes lo hiera con seguridad y valentía, pues conocerá la ventaja que le tiene. El Maestro le mandará al discípulo que se plante recto, con los requisitos que le tocan al arte; y el Maestro se plantará curvo, poniéndole la punta de la espada sobre la del discípulo, como lo significa la demostración presente; y le dará a entender, que si habiéndole hecho este atajo saliese a herir dando compás a su lado izquierdo, que será lo que le parecerá mejor por ser su mismo natural; y lo que los Maestros enseñan, y autores 88SEGUNDA PARTE sabios tratando en sus libros de esta misma herida le dan por contra, que es hacer el atajo de un compás de tres pies a su lado derecho, dándole herida en el ojo derecho del contrario. Y es notable yerro, porque al salir por debajo, hará el atajador otro atajo, haciendo la zambullida o una conclusión. Y para que el discípulo se fije en esta ciencia, le mandará el Maestro salir a herir con este compás falso; y volverle a atajar la espada por la parte de afuera haciendo la estocada dicha, que se hace de uñas abajo, que es la que ellos celebran mucho, con que el diestro quedará herido. Además, que saliendo por el compás dicho, solo con ponerse recto le herirá; porque le va buscando lo largo de su brazo y su perfil. Este género de herida, sabida enseñar, sirve para defensa de los diestros que atajan por la verdadera destreza; y les será fuerza valerse luego de general flaqueza debajo de la fuerza, y de no, serán heridos. Se enseñará en esta forma: habiendo el Maestro hecho esta postura y atajo de la demostración presente, saldrá el discípulo a herir, dando compás a su lado derecho, sacando la espada por debajo de la del Maestro, sólo poniéndosela recta al rostro. Adviértase, que el Maestro, unas veces le ha de atajar, haciendo compás extraño, y otras estándole quieto sin tomar el compás; otras veces le ha de atajar dando compás con atajo curvo; otras 30 rectilíneo, metiéndose con él, para enseñarle al discípulo cuándo ha de salir con la espada al rostro, dando compás extraño, o compás recto, o de trepidación. Y con esto, no se hallará confuso en la batalla; y enseñarle, que si el contrario se mete al atajo demasiado, hacerle conclusión; y llegado el discípulo a entender este género de batallar, se defenderá con facilidad de todo género de posturas, y conocerá el poco valor que tienen. 89DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida particular, que se nombra al cuerpo; y a la espada. Habiendo el Maestro tentado la espada a lo vulgar, teniéndola en ángulo obtuso y los pies desproporcionados, le mandará al discípulo que saque la espada por debajo de su guarnición, el brazo recto; solo poniéndosela recta al rostro del Maestro, dando compás curvo a la circunferencia del lado derecho de punto A a punto B, con que le será fuerza al Maestro quitarla y hacer desvío; y con esto quedará la espada del discípulo en la general flaqueza debajo de la fuerza, con que herirá de estocada o tajo. Siempre se le ha de advertir al discípulo, que en pasando su espada por debajo de la del contrario, ha de elegir punto de flaqueza debajo de la fuerza, perfilando el cuerpo y tirando el brazo. Esto importa para asegurarlo en la ciencia; y advertirlo, que cuando el contrario le hace estas posturas, que siempre ha de reservar fuerza en el brazo, haciendo acometimiento de herida con el atajo dicho de general de línea en cruz; y al ejecutar la herida, ha de ser con general flaqueza debajo de la fuerza. 90SEGUNDA PARTE Demostración matemática de tajo vertical. 31 Esta herida sucede de la pasada, que si habiéndole ido a herir al rostro, con los requisitos que le tocan al arte, dando compás de punto A a punto B; y al desvío, dar un tajo vertical, dando otro compás curvo a su lado derecho, de punto B a punto C, el cuerpo de perfil y el brazo recto; y al desvío del tajo, enseñarle al discípulo que de una estocada en el pecho o rostro, pasando la espada por debajo de la guarnición del Maestro; y el Maestro le quitará las estocadas a uno y otro lado, teniendo la espada en ángulo obtuso; y que las estocadas han de ser, teniendo la mano uñas arriba, recto el brazo, entero el cuerpo y hechas con solo la muñeca; y el Maestro se le arrojará por debajo a meterse, para cogerle la guarnición; y enseñarle, que no huya, antes apriete su espada con la del Maestro, metiendo el pié izquierdo, haciendo movimiento de conclusión. 91DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Demostración de herida vulgar del cruzar la espada al cuerpo siempre. Como costumbre ha sido, no solo entre los Maestro vulgares y en la mayor parte de los hombres decir, cuando vaya a reñir lo llamaré tirando un tajo rompido, quedando el cuerpo descubierto y con esto se me arrojará a herirme, pensando llevarme de carrera; y en este tiempo que se arroje, le recogeré la espada, metiéndome con él, dándole herida. Y a muchos les sucede bien, por topar con hombres temerarios; y esto hallo ser parte de ciencia, y era lo que a mí me enseñaban; con que vencía a muchos, que decían ser de la verdad; y así conviene, que el Maestro de cuenta a los discípulos de las posturas y engaños, haciéndose el vulgar, rompiendo un tajo, poniendo la espada cruzada en su pecho, mandándole al discípulo que se plante recto en punto A y que de compás a punto B, la espada recta al rostro del Maestro, con que llegará casi a herirle; y le será fuerza al Maestro desviar la punta para meterse por debajo, que es lo que desean para hacer su herida; y lo recibirá el discípulo con la punta de la espada, dándole a entender, que pasó por flaqueza debajo de la fuerza. 92SEGUNDA PARTE 32 Herida de flaqueza debajo de la fuerza. Si habiéndole hecho acometimiento perfecto al rostro, dando compás curvo de punto A a punto B, fuere a desviar, le será fuerza tomar punto de flaqueza debajo de la fuerza, dándole herida en el pecho muy recto y perfilado el cuerpo. También podrá dar un tajo vertical dando compás a su lado derecho; y al remediar el tajo, cabe una estocada en el pecho, pasando la espada por debajo de la guarnición contraria, haciendo una C al revés. Estas siete heridas bastan para vencer lo vulgar, enseñadas en esta forma que diré: habiendo el Maestro mandado al discípulo que le hiera, le quitará la espada a modo de vulgar por encima, teniendo la suya en ángulo obtuso, y se la quitará a uno y otro lado; y el discípulo, que le tire estocadas sabiamente, amagando una y dando otra; el brazo recto, 93DE ENSEÑANZA DE MAESTROS la mano uñas arriba y que con estas estocadas no ha de dejar entrar al vulgar, que es siempre su deseo entrarle para herir uñas abajo. Que como están curvos, no pueden herir a lo largo, y así desean entrarle. Mas vamos con que se entró metiendo pie izquierdo. Enseñarle que no desvíe la espada, antes que haga firmeza en ella, metiendo pie izquierdo; dando compás transversal a su lado izquierdo, cautivando la guarnición; y esto no se ha de perdonar, que es el seguro del diestro. Y así mismo enseñarle, que si no quiere coger la guarnición, de un compás de trepidación y extraño a su lado derecho, hiriéndole de estocada; mas al presente, mejor es enseñarle a coger la guarnición, y por fin, seguir las oposiciones de general de línea en cruz y flaqueza debajo de la fuerza, que es la universal de esta ciencia, y en faltando ella falta todo. Y así como he dicho, el Maestro ha de suponer todo su intento en ella; y en esta forma se podrán entender y desbaratar todas las posturas que puede hacer el hombre, caminando por estas generales, siempre atendiendo a lo recto, y de los movimientos del contrario formar heridas. [Nota, esta página incluye lo siguiente escrito a mano: “Si, faltando la universal, que, valerse de estas dos generales, falte la ciencia. Fuera no experiencia harán por hallar puesto que se le puede quitar potencia de formarlas. Va. Decir con (¿?) quita la formalidad dellas”] 94SEGUNDA PARTE 33 Herida de tajo vertical. Habiendo hecho el discípulo atajo de línea en cruz dando compás curvo de punto A a punto B, saliendo el Maestro a herir de estocada, romper un tajo ayudándole a su mismo movimiento, dando un compás a su lado derecho; al desvío del tajo, dar una estocada en el pecho, pasando la espada por debajo de la del Maestro; y aunque salga el Maestro de tajo, cabe el tajo con el mismo movimiento y compás. 95DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Sagita, que es posición de línea en cruz. Todas las heridas tienen sus oposiciones, que en lenguaje basto se dicen contras; y así el Maestro le dará cuenta al discípulo, que yéndole a hacer atajo de línea en cruz dando compás de punto A a punto B, a principio de movimiento, dará el Maestro otro compás asimismo desde su punto A a su punto B, dando una estocada debajo del brazo, o en el pecho, tirante el brazo y el cuerpo de perfil. 34 Con la demostración de arriba, se entenderá esta herida de revés con desvío. Todas estas heridas se hacen a fin de saber más bien las generales que se hacen. Habiendo hecho el atajo de línea en cruz dando compás curvo de punto A a punto B, saliendo el Maestro a herir al pecho, el discípulo dará un compás transversal a punto C, haciendo nuevo atajo en redondo siguiendo la espada muy unido a ella; y al acabar de hacer 96SEGUNDA PARTE el círculo, hará un desvío hacia la punta de la espada contraria, dando un revés con círculo redondo en la cabeza; y al remediar el revés, cabe un tajo haciendo movimiento de conclusión, o dar tajo sacando el pie y perfilando el cuerpo. Al nacer este revés, puede el contrario criar otro revés de muñeca, desviando la espada, dando compás curvo con el pie izquierdo a su lado. También cabe contra este revés un tajo, sacándolo a raíz del muslo izquierdo, que por tener menos que andar llegará primero; y es cuando hace el desvío para dar el revés, sacar el tajo. El uso irá descubriendo esto. 97DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida de círculo entero, cautivando la guarnición. Muchos autores no han seguido esta general por no conocer su valor; y lo que importa para saber esta ciencia, y se hace, es, habiendo hecho atajo de general de línea en cruz dando compás curvo de punto A a punto B, con los requisitos que le tocan al arte; saliendo el Maestro a herir, dará un compás transversal a punto C con el pié izquierdo, cautivando la guarnición, haciendo nuevo atajo en la espada sin despegarla de ella en redondo, hasta meter la mano, daga, broquel o capa. 35 La demostración antecedente de esta, que es, herida de círculo entero cautivando la guarnición, sirve para la herida precedente. Herida de medio tajo al rostro. También habiendo hecho atajo de general de línea en cruz de punto A a punto B, saliendo el Maestro a herir, hacer nuevo atajo dando 98SEGUNDA PARTE compás curvo a punto C metiendo el pié izquierdo, dando un medio tajo en la cara; y al desvío del medio tajo, dar otro tajo sacando el pié, dando compás a su lado derecho, quedando el cuerpo de perfil o cautivando la guarnición sin moverse dando un tajo, poniéndole la espada al rostro recta y la mano firme en la espada. 99DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Estocada con movimiento de aumento cautivando la guarnición. La estocada de quien vamos tratando, se hace habiendo hecho atajo de punto A a punto B; saldrá el Maestro a herir y el discípulo hará un movimiento de aumento unido a su espada, corriéndola por debajo hasta cerca de la guarnición del Maestro, metiendo pié izquierdo a punto C, haciendo movimiento de conclusión; dando estocada, la mano ha de coger la guarnición por encima; y tapar el punto al movimiento de aumento. 36 100SEGUNDA PARTE Herida de tajo de segunda intención, cautivando la guarnición. El Maestro ha de enseñar al discípulo en el ajusto de esta general, que se hace: habiendo el discípulo atajado de punto A a punto B, saldrá el Maestro a herir; y el discípulo dará compás transversal de pié izquierdo a punto C, arrimando su espada a la del contrario y a su mismo cuerpo, volviendo la maño uñas abajo, dará un tajo cautivando la guarnición; se ha de meter la mano por debajo. 101DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Tajo vertical a principio de movimiento. Asimismo, cuando vaya a hacer atajo de punto A a punto B, dar un compás de punto A a punto B dando un tajo, con esto se ejercita el brazo y se va haciendo un hombre señor de esta ciencia. Y estas heridas le dará lugar el Maestro para que las haga y las entienda, hasta que esté diestro; y todo esto lo deshace lo recto unido con las generales. Mas es fuerza, que uno ha de padecer y otro ha de obrar, para poder ir entendiendo esta ciencia y para poderla después obrar con rigor. 37 Herida de movimiento de aumento. Asimismo, cabe una herida a principio de movimiento en esta forma: cuando el contrario vaya a hacer línea en cruz, dando compás de punto A a punto B, correr la espada por debajo metiendo el pié izquierdo a punto C, cautivando la guarnición; dando estocada se ha de tomar la espada por encima; y asimismo, cuando vaya a hacer general de línea 102SEGUNDA PARTE en cruz, dando compás de punto A a punto B, en el mismo instante, dar compás curvo a punto C, con movimiento de aumento, sacando tajo y cautivando la guarnición. Atajo de movimiento de disminución contra de línea en cruz. Cierto es, que cuando se vaya a hacer atajo de general de línea en cruz dando compás de punto A a punto B a la circunferencia de el lado derecho, a principio de movimiento, criar nueva fuerza haciendo movimiento de disminución; resbalando la espada hacia la punta del contrario, hasta ponerla en el punto 3 de la del contrario y la suya en su punto 7; dando compás de punto A a punto B, como lo significa el círculo, llave y gobierno, haciéndole al adversario el mismo atajo. Mas luego se puede transferir en general flaqueza debajo de la fuerza, que es la que todo lo remedia y la que basta sabiéndola con los requisitos que le tocan. Bien se me podría replicar que, pues he dicho en muchas partes, que esta sola y general de línea en cruz bastaban, que para que se hacen tantas y tan diferentes. A eso respondo que, solo se hace a fin de que el diestro esté satisfecho, conozca todos los movimientos y posturas que puedan hacer los hombres en veras, y en burlas, y que nada le altere ni de cuidado; y para saberla hacer más bien, a este fin se hacen todas estas demostraciones; y usándolas el diestro, el ejercicio le satisfará de todo y le dará otras muchas que no puedo poner por demostraciones. Así en todo tiempo se ha de suponer, que no estando el hombre en la certeza de los compases y atajos, conociendo las siete generales, las oposiciones de ellas y el discurso de todas estas heridas particulares en la forma que cada una rinde vasallaje. Cuando la espada ha de hacer cuenta que es de vidrio, lo que importa es que no se quiebre; cuando ha de considerar que es de acero, será para obrar. Todo esto le conviene saber al diestro, y lo ha de aprender con sosiego y prudencia, hasta estar en ello; y después, lo podrá obrar con rigor y valentía como quien ha llegado a entenderlo. 103DE ENSEÑANZA DE MAESTROS 38 Herida de cuarto círculo de recto a recto. Estando afirmado recto, teniendo la espada gozando del ángulo agudo, se afirmará el diestro recto eligiendo el medio de proporción. Conforme a los preceptos del arte, pondrá la punta de su espada a la parte de afuera del gavilán de arriba de la espada de su contrario, en forma, que solo con un movimiento accidental le pueda herir; y este será movimiento en vía. Esta herida cabe cada vez que el contrario da lugar por la postura. Las contrarias de esta herida son tres, al tiempo que se va haciendo, volver la mano uñas abajo y se le dará al contrario la misma; y al tiempo que se va haciendo, dar compás al lado derecho solo chancillando la espada, y la hallará encima, pudiendo dar tajo, medio revés al rostro o estocada. También al ir a hacer este atajo, vaciar la espada con libertad, poniéndose recto al rostro y herida libre. 104SEGUNDA PARTE Ya he dicho muchas veces, que todo esto conviene para saber mejor las generales y perder el temor. General de estrechar es la demostración presente. De esta herida, que es general de estrechar, será fuerza valernos para la enseñanza de esta ciencia que es uno de los puntos principales de ella, y se hace en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en puntos AAes, dar compás curvo a la circunferencia del lado derecho a punto B, pasando la espada encima de la contraria, dándole una vuelta en redondo haciendo círculo entero, solo con la muñeca; teniendo siempre el cuerpo detrás de la espada, la mano ha de quedar uñas arriba, la espada en ángulo obtuso, en tal conformidad 39 que la punta del contrario esté cerca de la guarnición del diestro, como lo significa la demostración presente. El poner la mano uñas arriba, me parece, que estará mejor que uñas 105DE ENSEÑANZA DE MAESTROS abajo. Porque siempre que el contrario me estreche en atajo general, me valdré de esta general de estrechar solo con hacer un movimiento de disminución, volviendo la mano uñas arriba, dando compás de trepidación y extraño a mi lado derecho, con que quedará defendido e hiriendo su contrario. 106SEGUNDA PARTE General flaqueza encima de la fuerza. General flaqueza encima de la fuerza se hace en esta forma: habiéndo elegido medio de proporción, como está dicho, dar compás de punto A a punto B a la circunferencia del lado derecho, el cuerpo de perfil, solo poniendo la punta de la espada encima de la fuerza y guarnición contraria, quedando en el medio proporcionado, que será hiriendo libre. Esta herida es muy cómoda para los que se afirman vulgar, que es un modo de engaño que les ceba, pareciéndoles, que volviendo la mano uñas abajo darán una herida en el rostro o pecho metiendo pié izquierdo; y como está tan cerca el pecho o rostro de la punta de la espada del diestro, se hallan sin pensar ser heridos. Cada día me pasan cosas raras, que por no ser largo no cuento. 107DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Estas dos generales son muy importantes que sepa el discípulo, que son puntos por donde se han de empezar siempre a jugar, por una de las siete generales que vamos tratando en este libro. Y aunque estas están sujetas a línea en cruz y flaqueza debajo de la fuerza, como se verá en empezando a batallar por ellas, que luego se hallará en línea en cruz y flaqueza debajo de la fuerza; y estas son heridas, que solo las ha de conocer el discípulo a ellas, y no más hasta que esté diestro. Que de empezar a enseñar por ellas, es notable daño por la larga experiencia que tengo, hallo que tienen en alguna forma, parte con lo vulgar y natural del hombre, y desde ellas es fácil de irse un hombre a lo vulgar; y esto lo tengo bien probado, y hallo infinitos Maestros estudiosos que empiezan a enseñar por general de estrechar, y a mi me enseñaron la verdad por ella; y así mismo yo enseñaba, hasta que descubrí este modo; y de empezar por ella es notable daño, y serán los discípulos vulgares expertos; y así solo se le han de repasar y ajustárselas hasta que estén diestros. 108SEGUNDA PARTE 40 General alta, compuesta de dos generales. General alta se hace y compone de estas dos generales dichas, y se hace en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en puntos AAes, dar compás curvo a la circunferencia del lado derecho a punto B, pasando la espada por encima de la de su contrario, haciendo un círculo redondo, empezando por general de estrechar y no parar el círculo hasta bajar y poner su espada en general flaqueza encima de la fuerza, desde donde herirá libremente; le puse general alta compuesta de dos generales porque se empieza por encima y acaba encima. Estas generales se le han de mandar al discípulo que de cuenta de ellas, las haga y ajuste. Haciendo esta general caben desvíos y heridas, que el uso, como he dicho, lo descubrirá. 109DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida de acometimiento perfecto al rostro. Habiendo hecho el atajo y general de estrechar dando compás de punto A a punto B, como queda dicho, quedando la espada en ángulo obtuso, si no saliere, irle a herir al rostro por encima de su espada sin despegarla; y al alzar la guarnición, darle una estocada en el pecho tapando el punto; y si desviara al lado de adentro, cabe una estocada en el rostro, pasando la espada por debajo de su guarnición; y cabe al desvío un revés de muñeca a la cabeza o brazo; y al desvío, cabe un tajo 41 vertical, dando compás a su lado derecho; y al desvío, cabe una estocada o un tajo cautivando la guarnición. Para el tajo se ha de meter la mano por debajo y para la estocada por encima. 110SEGUNDA PARTE Sagita por la parte de adentro. Todas estas heridas se hacen a fin de saber más bien las generales que se hacen. Si habiéndole hecho atajo y general de estrechar dando compás de punto A a punto B, y yéndole a herir en el rostro alzase la guarnición, dejar caer la punta al pecho, tapando el punto y muy unido a la espada. 111DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Herida de tajo vertical. Este tajo se hace en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en punto A, dar compás a punto B haciendo general alta, que se empieza por general de estrechar. Y al acabar el círculo, se hallará la espada encima; y en ese tiempo hacer un desvío hacia la punta de la espada contraria, dando un tajo redondo en la cabeza; y al desvío, una estocada en el rostro o pecho. Medio revés a la cara. La demostración pasada se entenderá para este mismo revés. Habiéndole hecho atajo de general alta, de punto A a punto B, dando compás curvo a su lado derecho, 42 quedando las espadas en el medio de sus longitudes (o largura) que estará la espada del diestro encima, dará un medio revés a la cara. 112SEGUNDA PARTE Otras muchas tretas se ofrecen, mas con estas bastan para ir mejor entendiendo las siete generales sobre que se funda esta ciencia. 113DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Estocada a principio de movimiento, que es oposición de general de línea en cruz. Dicho he en muchas partes, que esta variedad de heridas y posturas solo se hacen a fin de saber más bien las generales, que son el fundamento de toda esta ciencia y no se puede imaginar herida que no les rinda vasallaje a su principio; y esta demostración se le enseñará al discípulo en esta forma, que es contra y oposición de general de línea en cruz. Estando el diestro prevenido, y cuando el contrario vaya a hacer línea en cruz dando compás de punto A a punto B, dar el diestro otro compás por el círculo, asimismo de punto A a punto B, dando herida en el pecho o rostro. Asimismo, enseñarle al discípulo la contraria de esta, que es: si yendo a atajar línea en cruz saliere a herir, irá a atajar con cuidado, recto el brazo, perfilado el cuerpo, haciendo el atajo solo con la muñeca, remisando la espada y el cuerpo detrás de la guarnición. 114SEGUNDA PARTE Y al faltarle la espada, arrimarse a ella con ajusto dando la misma herida. Aquí cabe, a principio de movimiento, dando los mismos compases de punto A a punto B un tajo. Todo esto lo deshace lo recto. 115DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Atajo general a la circunferencia del lado izquierdo. Este atajo es el que significa la demostración pasada, de quien hemos dicho de la forma que se ha de ir entendiendo 43 hasta llegar el discípulo a estado de saber; que solo se le ha de ir enseñando en atajos redondos, como queda dicho. Por esta parte enseñan todos los Maestros al principio, y es notable daño para el discípulo, aunque sea enseñado por los preceptos de la misma verdad. Y considerando muchas veces andando en varios pensamientos, deseoso de saber, qué sería la causa de que todos los Maestros vulgares y verdaderos, siempre enseñaban y enseñan por la parte de adentro; unos usando lo vulgar, que es cuando toman la espada por la parte de adentro, dar el compás a su lado derecho*, que es lo falto; y otros Maestro que se tienen por sabios y estudiosos, empiezan a enseñar por esta parte, dando los compases a la circunferencia de 116SEGUNDA PARTE su lado izquierdo con los requisitos que le tocan a la misma verdad, y este es notable daño y grande desacierto. Y causándome admiración*, buscando la causa y viendo que estos Maestro tenían libros, y particularmente el de Las Grandezas de la Espada; y que en él nuestro autor Don Luís Pacheco nos enseña, y pone en su cuarta parte, que es lo mejor que se ha escrito, cuarenta y ocho heridas, que todas se empiezan por la circunferencia del lado derecho; y considerando que no reparen los Maestros en esto, viéndolo tan claro, esto me ha traído unos años admirado. Y que hasta los más sabios autores, en los aportes que más cuidado pusieron, que fue en la universal, también erraron los compases y las tretas. [Los asteriscos del párrafo anterior indican las posiciones donde en el documento original se anotó a mano “nota”.] Todo esto me traía en grandes confusiones, hasta que ha sido Dios servido, que hallé el desacierto, que es el mismo natural del hombre; y así se ha de restringir y quitar lo primero como queda dicho. Y los Maestros más sabios, cuando le quieren hacer a un discípulo más honra, le enseñan por general de estrechar, y esto es a cabo de tiempo, y por esta me empezaron a enseñar a mí, y todo esto tiene parte con lo vulgar, y es notable desacierto el empezar a enseñar por ello. Porque como un hombre se naturaliza, aborrecerá los movimientos artificiales, que son los que nos aprovechan, y huyen de línea en cruz, flaqueza debajo de la fuerza y de sus oposiciones, siendo esto lo más importante y más noble; y que de no saberlo el hombre se quedará vulgar. Este atajo, dice un autor, que es superior de las generales y que las destruye. El vive engañado, que este atajo está sujeto a general de estrechar✝ y a general de línea en cruz, como se verá en las demostraciones que se le oponen. Y este atajo es muy pesado de saber; y para saberlo, se han de guardar los requisitos que se han dicho en el círculo, llave y gobierno. 117DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Y ahora lo volveré a decir lo más ajustado que pudiere, que este atajo es muy peligroso si no se hace con sus requisitos; y sabido*, es de lo mejor y más poderoso que hay en la ciencia; solo que es ejecutante, no guardando las cortesías que pueden guardar las otras generales, que después de hechas y elegidas, estará en mano del diestro herir o no; y esto será sin perder. Y en este atajo no, que es fuerza ejecutar; que de no ejecutarse el golpe quedará su espada en peor estado. Mas luego se podrá valer de general baja, que es el remedio de todo. [La primera cruz (✝) indica la posición donde se anotó “se engaña”. El asterisco indica la posición donde se anotó “nota”.] Este atajo se hace en esta forma: habiendo elegido medio de proporción en puntos AAes, dar compás curvo a la circunferencia del lado izquierdo a punto D, tomando la espada del contrario por la parte de adentro, haciendo atajo en ella, templado el pulso y el cuerpo, compás y espada a un mismo tiempo, quedando el cuerpo de cuadrado, en tal conformidad, que el hombro izquierdo coincida con el derecho de su contrario, las espadas en el medio de sus longitudes, o larguras, la espada remisa, la mano casi frente del muslo derecho. Y estando las espadas en esta forma, será fuerza que la espada atajada, para salir, tenga cuatro movimientos, que son un natural, que es bajar; uno de reducción, pasando por debajo; uno violento, para subir arriba y uno accidental, para herir. Y la del 44 diestro no tendrá necesidad de hacer más que un movimiento mixto para herir; y como es primero uno que cuatro, será fuerza ser herido. Antes de que supiera este atajo, hacía yo uno, y hoy le enseño también muy poderoso, y más para los hombres que no se dejan tomar la espada; y se hace en esta forma: Elegido medio de proporción, irle a buscar la espada muy unido a ella, la mano casi uñas arriba, el cuerpo de perfil y el brazo recto; y al ir a su espada, en faltando, hacer en ella círculo redondo sin perderla, y por lo recto herirle al contrario por sus 118SEGUNDA PARTE mismo filos. Esta es herida y atajo de importancia, y contra de muchas heridas, lo cual verá el que lo usare. 119DE ENSEÑANZA DE MAESTROS Estocada de fin perfecto. Si habiéndole hecho atajo de punto A a punto D, con los requisitos que le tocan al arte, saliendo el adversario por debajo a herir al pecho, tenerle recto, porque su espada caminará por el arco y la del diestro por la cuerda. 120SEGUNDA PARTE Herida de círculo entero.
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